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| author | Roger Frank <rfrank@pglaf.org> | 2025-10-15 04:42:29 -0700 |
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Me ha impulsado á +publicarla el deseo de contribuir á que los estudios filosóficos +adquieran en España mayor amplitud de la que tienen en la actualidad; +y de prevenir, en cuanto alcancen mis débiles fuerzas, un grave +peligro que nos amenaza: el de introducirsenos una filosofía plagada +de errores trascendentales. A pesar de la turbacion de los tiempos, se +nota en España un desarrollo intelectual que dentro de algunos años se +hará sentir con mucha fuerza; y es preciso guardarnos de que los +errores que se han extendido por moda, se arraiguen por principios. +Tamaña calamidad solo puede precaverse con estudios sólidos y bien +dirigidos: en nuestra época el mal no se contiene con la sola +represion; es necesario ahogarle con la abundancia del bien. La +presente obra ¿podrá conducir á este objeto? El público lo ha de +juzgar. + + + + + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + + + +CAPÍTULO I. + +IMPORTANCIA Y UTILIDAD DE LAS CUESTIONES SOBRE LA CERTEZA + + +[1.] El estudio de la filosofía debe comenzar por el exámen de las +cuestiones sobre la certeza; antes de levantar el edificio es +necesario pensar en el cimiento. + +Desde que hay filosofía, es decir, desde que los hombres reflexionan +sobre sí mismos y sobre los seres que los rodean, se han agitado +cuestiones que tienen por objeto la base en que estriban los +conocimientos humanos: esto prueba que hay aquí dificultades serias. +La esterilidad de los trabajos filosóficos no ha desalentado á los +investigadores: esto manifiesta que en el último término de la +investigacion, se divisa un objeto de alta importancia. + +Sobre las cuestiones indicadas han cavilado los filósofos de la +manera mas extravagante; en pocas materias nos ofrece la historia del +espíritu humano tantas y tan lamentables aberraciones. Esta +consideracion podria sugerir la sospecha de que semejantes +investigaciones nada sólido presentan al espíritu y que solo sirven +para alimentar la vanidad del sofista. En la presente materia, como en +muchas otras, no doy demasiada importancia á las opiniones de los +filósofos, y estoy lejos de creer que deban ser considerados como +legítimos representantes de la razon humana; pero no se puede negar al +menos, que en el órden intelectual son la parte mas activa del humano +linaje. Cuando todos los filósofos disputan, disputan en cierto modo +la humanidad misma. Todo hecho que afecta al linaje humano es digno de +un exámen profundo; despreciarle por las cavilaciones que le rodean, +seria caer en la mayor de ellas: la razon y el buen sentido no deben +contradecirse, y esta contradiccion existiria si en nombre del buen +sentido se despreciara como inútil lo que ocupa la razon de las +inteligencias mas privilegiadas. Sucede con frecuencia que lo grave, +lo significativo, lo que hace meditar á un hombre pensador, no son ni +los resultados de una disputa, ni las razones que en ella se aducen, +sino la existencia misma de la disputa. Esta vale tal vez poco por lo +que es en sí, pero quizás vale mucho por lo que indica. + + +[2.] En la cuestion de la certeza están encerradas en algun modo todas +las cuestiones filosóficas: cuando se la ha desenvuelto +completamente, se ha examinado bajo uno ú otro aspecto todo lo que la +razon humana puede concebir sobre Dios, sobre el hombre, sobre el +universo. A primera vista se presenta quizás como un mero cimiento del +edificio científico: pero en este cimiento, si se le examina con +atencion, se ve retratado el edificio entero: es un plano en que se +proyectan de una manera muy visible, y en hermosa perspectiva, todos +los sólidos que ha de sustentar. + + +[3.] Por mas escaso que fuere el resultado directo é inmediato de +estas investigaciones, es sobre manera útil el hacerlas. Importa mucho +acaudalar ciencia, pero no importa menos conocer sus límites. Cercanos +á los límites se hallan los escollos, y estos debe conocerlos el +navegante. Los límites de la ciencia humana se descubren en el exámen +de las cuestiones sobre la certeza. + +Al descender á las profundidades á que estas cuestiones nos conducen, +el entendimiento se ofusca y el corazon se siente sobrecogido de un +religioso pavor. Momentos antes contemplábamos el edificio de los +conocimientos humanos, y nos llenábamos de orgullo al verle con sus +dimensiones colosales, sus formas vistosas, su construccion galana y +atrevida; hemos penetrado en él, se nos conduce por hondas cavidades, +y como si nos halláramos sometidos á la influencia de un encanto, +parece que los cimientos se adelgazan, se evaporan, y que el soberbio +edificio queda flotando en el aire. + + +[4.] Bien se echa de ver que al entrar en el exámen de la cuestion +sobre la certeza no desconozco las dificultades de que está erizada; +ocultarlas no seria resolverlas; por el contrario, la primera +condicion para hallarles solucion cumplida, es verlas con toda +claridad, sentirlas con viveza. Que no se apoca el humano +entendimiento por descubrir el borde mas allá del cual no le es dado +caminar; muy al contrario esto le eleva y fortalece: así el intrépido +naturalista que en busca de un objeto ha penetrado en las entrañas de +la tierra, siente una mezcla de terror y de orgullo al hallarse +sepultado en lóbregos subterráneos, sin mas luz que la necesaria para +ver sobre su cabeza inmensas moles medio desgajadas, y descurrir á sus +plantas abismos insondables. + +En la oscuridad de los misterios de la ciencia, en la misma +incertidumbre, en los asaltos de la duda que amenaza arrebatarnos en +un instante la obra levantada por el espíritu humano en el espacio de +largos siglos, hay algo de sublime que atrae y cautiva. En la +contemplacion de esos misterios se han saboreado en todas épocas los +hombres mas grandes: el genio que agitara sus alas sobre el Oriente, +sobre la Grecia, sobre Roma, sobre las escuelas de los siglos medios, +es el mismo que se cierne sobre la Europa moderna. Platon, +Aristóteles, san Agustin, Abelardo, san Anselmo, santo Tomás de +Aquino, Luis Vives, Bacon, Descartes, Malebranche, Leibnitz; todos, +cada cual á su manera, se han sentido poseidos de la inspiracion +filosófica, que inspiracion hay tambien en la filosofía, é inspiracion +sublime. + +Todo lo que concentra al hombre llamándole á elevada contemplacion en +el santuario de su alma, contribuye á engrandecerle, porque le despega +de los objetos materiales, le recuerda su alto orígen, y le anuncia su +inmenso destino. En un siglo de metálico y de goces, en que todo +parece encaminarse á no desarrollar las fuerzas del espíritu, sino en +cuanto pueden servir á regalar el cuerpo, conviene que se renueven +esas grandes cuestiones, en que el entendimiento divaga con amplísima +libertad por espacios sin fin. + +Solo la inteligencia se examina á sí propia. La piedra cae sin conocer +su caida; el rayo calcína y pulveriza, ignorando su fuerza; la flor +nada sabe de su encantadora hermosura; el bruto animal sigue sus +instintos, sin preguntarse la razon de ellos; solo el hombre, en +frágil organizacion que aparece un momento sobre la tierra para +deshacerse luego en polvo, abriga un espíritu que despues de abarcar +el mundo, ansía por comprenderse, encerrándose en sí propio, allí +dentro, como en un santuario donde él mismo es á un tiempo el oráculo +y el consultor. Quién soy, qué hago, qué pienso, por qué pienso, cómo +pienso, qué son esos fenómenos que experimento en mí, por qué estoy +sujeto á ellos, cuál es su causa, cuál el órden de su produccion, +cuáles sus relaciones; hé aquí lo que se pregunta el espíritu; +cuestiones graves, cuestiones espinosas, es verdad; pero nobles, +sublimes, perenne testimonio de que hay dentro nosotros algo superior +á esa materia inerte, solo capaz de recibir movimiento y variedad de +formas, de que hay algo que con su actividad íntima, espontánea, +radicada en su naturaleza misma, nos ofrece la imágen de la actividad +infinita que ha sacado el mundo de la nada con un solo acto de su +voluntad[I]. + + + + +CAPÍTULO II. + +VERDADERO ESTADO DE LA CUESTION. + + +[5.] ¿Estamos ciertos de algo? á esta pregunta responde +afirmativamente el sentido comun. ¿En qué se funda la certeza? ¿cómo +la adquirimos? estas son dos cuestiones difíciles de resolver en el +tribunal de la filosofía. + +La cuestion de la certeza encierra tres muy diferentes, cuya confusion +contribuye no poco á crear dificultades y á embrollar materias que, +aun deslindados con suma exactitud los varios aspectos que presentan, +son siempre harto complicadas y espinosas. + +Para fijar bien las ideas conviene distinguir con mucho cuidado entre +la existencia de la certeza, los fundamentos en que estriba, y el +modo con que la adquirimos. Su existencia es un hecho indisputable; +sus fundamentos son objeto de cuestiones filosóficas; el modo de +adquirirla es en muchos casos un fenómeno oculto que no está sujeto á +la observacion. + + +[6.] Apliquemos esta distincion á la certeza sobre la existencia de +los cuerpos. + +Que los cuerpos existen, es un hecho del cual no duda nadie que esté +en su juicio. Todas las cuestiones que se susciten sobre este punto no +harán vacilar la profunda conviccion de que al rededor de nosotros +existe lo que llamamos mundo corpóreo: esta conviccion es un fenómeno +de nuestra existencia, que no acertaremos quizás á explicar, pero +destruirle nos es imposible: estamos sometidos á él como á una +necesidad indeclinable. + +¿En qué se funda esta certeza? Aquí ya nos hallamos no con un simple +hecho, sino con una cuestion que cada filósofo resuelve á su manera: +Descartes y Malebranche recurren á la veracidad de Dios; Locke y +Condillac se atienen al desarrollo y carácter peculiar de algunas +sensaciones. + +¿Cómo adquiere el hombre esta certeza? no lo sabe: la poseia antes de +reflexionar; oye con extrañeza que se suscitan disputas sobre estas +materias; y jamás hubiera podido sospechar que se buscase porque +estamos ciertos de la existencia de lo que afecta nuestros sentidos. +En vano se le interroga sobre el modo con que ha hecho tan preciosa +adquision, se encuentra con ella como con un hecho apenas distinto de +su existencia misma. Nada recuerda del órden de las sensaciones en su +infancia; se halla con el espíritu desarrollado, pero ignora las leyes +de este desarrollo, de la propia suerte que nada conoce de las que han +presidido á la generacion y crecimiento de su cuerpo. + + +[7.] La filosofía debe comenzar no por disputar sobre el hecho de la +certeza sino por la explicacion del mismo. No estando ciertos de algo +nos es absolutamente imposible dar un solo paso en ninguna ciencia, ni +tomar una resolucion cualquiera en los negocios de la vida. Un +escéptico completo seria un demente, y con demencia llevada al mas +alto grado; imposible le fuera toda comunicacion con sus semejantes, +imposible toda serie ordenada de acciones externas, ni aun de +pensamientos ó actos de la voluntad. Consignemos pues el hecho, y no +caigamos en la extravagancia de afirmar que en el umbral del templo de +la filosofía está sentada la locura. + +Al examinar su objeto, debe la filosofía analizarle, mas no +destruirle; que si esto hace se destruye á sí propia. Todo raciocinio +ha de tener un punto de apoyo, y este punto no puede ser sino un +hecho. Que sea interno ó externo, que sea una idea ó un objeto, el +hecho ha de existir; es necesario comenzar por suponer algo; á este +algo le llamamos hecho: quien los niega todos ó comienza por dudar de +todos, se asemeja al anatómico que antes de hacer la diseccion +quemase el cadáver y aventase las cenizas. + + +[8.] Entonces la filosofía, se dirá, no comienza por un exámen sino +por una afirmacion; sí, no lo niego, y esta es una verdad tan fecunda +que su consignacion puede cerrar la puerta á muchas cavilaciones y +difundir abundante luz por toda la teoría de la certeza. + +Los filósofos se hacen la ilusion de que comienzan por la duda; nada +mas falso; por lo mismo que piensan afirman, cuando no otra cosa, su +propia duda; por lo mismo que raciocinan afirman el enlace de las +ideas, es decir, de todo el mundo lógico. + +Fichte, por cierto nada fácil de contentar, al tratarse del punto de +apoyo de los conocimientos humanos, empieza no obstante por una +afirmacion, y así lo confiesa con una ingenuidad que le honra. +Hablando de la reflexion que sirve de base á su filosofía, dice: «Las +reglas á que esta reflexion se halla sujeta, no están todavía +demostradas; se las supone tácitamente admitidas. En su orígen mas +retirado, se derivan de un principio _cuya legitimidad_ no puede ser +establecida, sino bajo la condicion de que _ellas sean justas_. Hay un +círculo, pero _círculo inevitable_. Y supuesto que es inevitable, y +que lo confesamos francamente, es permitido, para asentar el principio +mas elevado, _confiarse á todas las leyes de la lógica general_. En el +camino donde vamos á entrar con la reflexion, debemos partir de una +proposicion cualquiera que nos sea concedida por todo el mundo, sin +ninguna contradiccion.» (Fichte, Doctrina de la ciencia, 1.ª parte, § +1). + + +[9.] La certeza es para nosotros una feliz necesidad; la naturaleza +nos la impone, y de la naturaleza no se despojan los filósofos. Vióse +un dia Pirron acometido por un perro, y como se deja suponer, tuvo +buen cuidado de apartarse, sin detenerse á examinar si aquello era un +perro verdadero ó solo una apariencia; riéronse los circunstantes +echándole en cara la incongruencia de su conducta con su doctrina, mas +Pirron les respondió con la siguiente sentencia que para el caso era +muy profunda: «es difícil despojarse totalmente de la naturaleza +humana.» + + +[10.] En buena filosofía, pues, la cuestion no versa sobre la +existencia de la certeza, sino sobre los motivos de ella y los medios +de adquirirla. Este es un patrimonio de que no podemos privarnos, aun +cuando nos empeñemos en repudiar los títulos que nos garantizan su +propiedad. ¿Quién no está cierto de que piensa, siente, quiere, de que +tiene un cuerpo propio, de que en su alrededor hay otros semejantes al +suyo, de que existe el universo corpóreo? Anteriormente á todos los +sistemas, la humanidad ha estado en posesion de esta certeza, y en el +mismo caso se halla todo individuo, aun cuando en su vida no llegue á +preguntarse qué es el mundo, qué es un cuerpo, ni en qué consisten la +sensacion, el pensamiento y la voluntad. Despues de examinados los +fundamentos de la certeza, y reconocidas las graves dificultades que +sobre ellos levanta el raciocinio, tampoco es posible dudar de todo. +No ha habido jamás un verdadero escéptico en toda la propiedad de la +palabra. + + +[11.] Sucede con la certeza lo mismo que en otros objetos de los +conocimientos humanos. El hecho se nos presenta de bulto, con toda +claridad, mas no penetramos su íntima naturaleza. Nuestro +entendimiento está abundantemente provisto de medios para adquirir +noticia de los fenómenos así en el órden material como en el +espiritual, y posee bastante perspicacia para descubrir, deslindar y +clasificar las leyes á que están sujetos; pero cuando trata de +elevarse al conocimiento de la esencia misma de las cosas, ó +investigar los principios en que se funda la ciencia de que se gloría, +siente que sus fuerzas se debiliten, y como que el terreno donde fija +su planta, tiembla y se hunde. + +Afortunadamente el humano linaje está en posesion de la certeza +independientemente de los sistemas filosóficos, y no limitada á los +fenómenos del alma, sino extendiéndose á cuanto necesitamos para +dirigir nuestra conducta con respecto á nosotros y á los objetos +externos. Antes que se pensase en buscar si habia certeza, todos los +hombres estaban ciertos de que pensaban, querian, sentian, de que +tenian un cuerpo con movimiento sometido á la voluntad, y de que +existia el conjunto de varios cuerpos que se llama universo. +Comenzadas las investigaciones, la certeza ha continuado la misma +entre todos los hombres, inclusos los que disputaban sobre ella; +ninguno de estos ha podido ir mas allá que Pirron y encontrar fácil el +despojarse de la naturaleza humana. + + +[12.] No es posible determinar hasta qué punto haya alcanzado á +producir duda sobre algunos objetos el esfuerzo del espíritu de +ciertos filósofos empeñados en luchar con la naturaleza; pero es bien +cierto: primero, que ninguno ha llegado á dudar de los fenómenos +internos cuya presencia sentia íntimamente; segundo, que si alguno ha +podido persuadirse de que á estos fenómenos no les correspondia algun +objeto externo, esta habrá sido una excepcion tan extraña que, en la +historia de la ciencia y á los ojos de una buena filosofía, no debe +tener mas peso que las ilusiones de un maniático. Si á este punto +llegó Berkeley al negar la existencia de los cuerpos, haciendo +triunfar sobre el instinto de la naturaleza las cavilaciones de la +razon, el filósofo de Cloyne, aislado, y en oposicion con la humanidad +entera, mereceria el dictado que con razon se aplica á los que se +hallan en situacion semejante: la locura por ser sublime no deja de +ser locura. + +Los mismos filósofos que llevaron mas lejos el escepticismo, han +convenido en la necesidad de acomodarse en la práctica á las +apariencias de los sentidos, relegando la duda al mundo de la +especulacion. Un filósofo disputará sobre todo, cuanto se quiera; +pero en cesando la disputa deja de ser filósofo, continúa siendo +hombre á semejanza de los demás, y disfruta de la certeza como todos +ellos. Asi lo confiesa Hume que negaba con Berkeley la existencia de +los cuerpos: «Yo como, dice, juego al chaquete, hablo con mis amigos, +soy feliz en su compañía, y cuando despues de dos ó tres horas de +diversion vuelvo á estas especulaciones, me parecen tan frias, tan +violentas, tan ridiculas, que no tengo valor para continuarlas. Me veo +pues absoluta y necesariamente forzado á vivir, hablar y obrar como +los demás hombres en los negocios comunes de la vida.» (Tratado de la +naturaleza humana, tomo 1.º). + + +[13.] En las discusiones sobre la certeza es necesario precaverse +contra el prurito pueril de conmover los fundamentos de la razon +humana. Lo que se debe buscar en esta clase de cuestiones es un +conocimiento profundo de los principios de la ciencia y de las leyes +que presiden al desarrollo de nuestro espíritu. Empeñarse en destruir +estas leyes es desconocer el objeto de la verdadera filosofía; basta +que las sometamos á nuestra observacion, de la propia suerte que +determinamos las del mundo material sin intencion de trastornar el +órden admirable que reina en el universo. Los escépticos que comienzan +por dudar de todo para hacer mas sólida su filosofía, se parecen á +quien, curioso de observar y fijar con exactitud los fenómenos de la +vida, se abriese sin piedad el pecho y aplicase el escalpelo á su +corazon palpitante. + +La sobriedad es tan necesaria al espíritu para sus adelantos como al +cuerpo para su salud; no hay sabiduría sin prudencia, no hay filosofía +sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos +conduce con admirable acierto, si no nos obstinamos en apagarla; su +resplandor nos guia, y en llegando al límite de la ciencia nos le +muestra, haciéndonos leer con claros caractéres la palabra _basta_. No +vayais mas allá; quien la ha escrito es el Autor de todos los seres, +el que ha establecido las leyes que rigen al espíritu como al cuerpo, +y que contiene en su esencia infinita la última razon de todo. + + +[14.] La certeza que preexiste á todo exámen no es ciega; antes por el +contrario, ó nace de la claridad de la vision intelectual, ó de un +instinto conforme á la razon: no es contra la razon, es su basa. +Cuando discurrimos, nuestro espíritu conoce la verdad por el enlace de +las proposiciones, como si dijéramos por la luz que refleja de unas +verdades á otras. En la certeza primitiva, la vision es por luz +directa, no necesita de reflexion. + +Al consignar pues la existencia de la certeza no hablamos de un hecho +ciego, no queremos extinguir la luz en su mismo orígen, antes decimos +que allí la luz es mas brillante que en sus raudales. Tenemos á la +vista un cuerpo cuyos resplandores iluminan el mundo en que vivimos; +si se nos pide que expliquemos su naturaleza y sus relaciones con los +demás, ¿comenzaremos por apagarle? Los físicos para buscar la +naturaleza de la luz y determinar las leyes á que está sometida, no +han comenzado por privarse de la luz misma y ponerse á oscuras. + + +[15.] Este método de filosofar tiene algo de dogmatismo, pero +dogmatismo tal que, como hemos visto, tiene en su apoyo á los mismos +Pirron, Hume, Fichte, mal de su grado. No es un simple método +filosófico, es la sumision voluntaria á una necesidad indeclinable de +nuestra propia naturaleza; es la combinacion de la razon con el +instinto, es la atencion simultánea á las diferentes voces que +resuenan en el fondo de nuestro espíritu. Pascal ha dicho: «la +naturaleza confunde á los pirrónicos, y la razon á los dogmáticos.» +Este pensamiento que pasa por profundo, y que lo es bajo cierto +aspecto, encierra no obstante alguna inexactitud. La confusion no es +igual en ambos casos: la razon no confunde al dogmático si no se la +separa de la naturaleza; y la naturaleza confunde al pirrónico, ya +sola, ya unida con la razon. El verdadero dogmático comienza por dar á +la razon el cimiento de la naturaleza; emplea una razon que se conoce +á sí misma, que confiesa la imposibilidad de probarlo todo, que no +toma arbitrariamente el postulado que ha menester, sino que lo recibe +de la naturaleza misma. Así la razon no confunde al dogmático que +guiado por ella busca el fundamento que la puede asegurar. Cuando la +naturaleza confunde á los pirrónicos atestigua el triunfo de la razon +de los dogmáticos, cuyo argumento principal contra aquellos, es la voz +de la misma naturaleza. El pensamiento de Pascal seria mas exacto +reformado de esta manera: «La naturaleza confunde á los pirrónicos, y +es necesaria á la razon de los dogmáticos.» Habria menos antítesis, +pero mas verdad. La necesidad de la naturaleza no la desconocen los +dogmáticos; sin esta basa la razon nada puede; para ejercer su fuerza +exige un punto de apoyo; con él ofrecia Arquímedes levantar la tierra; +sin él la inmensa palanca no hubiera movido un solo átomo (II). + + + + +CAPÍTULO III. + +DOS CERTEZAS: LA DEL GÉNERO HUMANO Y LA FILOSOFÍA. + + +[16.] La certeza no nace de la reflexion; es un producto espontáneo de +la naturaleza del hombre, y va aneja al acto directo de las facultades +intelectuales y sensitivas. Como que es una condicion necesaria al +ejercicio de ambas, y que sin ella la vida es un caos, la poseemos +instintivamente y sin reflexion alguna, disfrutando de este beneficio +del Criador como de los demás que acompañan inseparablemente nuestra +existencia. + + +[17.] Es preciso pues distinguir entre la certeza del género humano, y +la filosófica; bien que hablando ingenuamente, no se comprende +bastante lo que pueda valer una certeza humana diferente de la del +género humano. + +Prescindiendo de los esfuerzos que por algunos instantes hace el +filósofo para descubrir la base de los humanos conocimientos, es fácil +de notar que él mismo se confunde luego con el comun de los hombres. +Esas cavilaciones no dejan rastro en su espíritu en lo tocante á la +certeza de todo aquello de que está cierta la humanidad. Descubre +entonces que no era una verdadera duda lo que sentia, aunque quizás él +mismo se hiciese la ilusion de lo contrario; eran simples +suposiciones, nada mas. En interrumpiendo la meditacion, y aun si bien +se observa, mientras ella dura, se halla tan cierto como el mas +rústico, de sus actos interiores, de la existencia del cuerpo propio, +de los demás que rodean el suyo, y de mil otras cosas que constituyen +el caudal de conocimiento necesario para los usos de la vida. + +Desde el niño de pocos años hasta el varon de edad provecta y juicio +maduro, preguntadles sobre la certeza de la existencia propia, de sus +actos, internos y externos, de los parientes y amigos, del pueblo en +que residen y de otros objetos que han visto, ó de que han oido +hablar, no observaréis vacilacion alguna; y lo que es mas, ni +diferencia de ninguna clase, entre los grados de semejante certeza; de +modo que si no tienen noticia de las cuestiones filosóficas que sobre +estas materias se agitan, leeréis en sus semblantes la admiracion y +el asombro de que haya quien pueda ocuparse seriamente en averiguar +cosas tan _claras_. + + +[18.] Como no es posible saber de qué manera se van desenvolviendo las +facultades sensitivas intelectuales y morales de un niño, no es dable +tampoco demostrar _á priori_, por el análisis de las operaciones que +en su espíritu se realizan, que á la formacion de la certeza no +concurren los actos reflejos; pero no será difícil demostrarlo por los +indicios que de sí arroja el ejercicio de estas facultades, cuando ya +se hallan en mucho desarrollo. + +Si bien se observa, las facultades del niño tienen un hábito de obrar +en un sentido directo, y no reflejo, lo cual manifiesta que su +desarrollo no se ha hecho por reflexion, sino directamente. + +Si el desarrollo primitivo fuese por reflexion, la fuerza reflexiva +seria grande; y sin embargo no sucede así: son muy pocos los hombres +dotados de esta fuerza, y en la mayor parte es poco menos que nula. +Los que llegan á tenerla, la adquieren con asiduo trabajo, y no sin +haberse violentado mucho, para pasar del conocimiento directo al +reflejo. + + +[19.] Enseñad á un niño un objeto cualquiera y lo percibe bien; pero +llamadle la atencion sobre la percepcion misma, y desde luego su +entendimiento se oscurece y se confunde. + +Hagamos la experiencia. Supongamos un niño á quien se enseñan los +rudimentos de la geometría.--¿Ves esta figura, que se cierra con las +tres líneas? Esto se llama triángulo: las líneas tienen el nombre de +lados, y esos puntos donde se reunen las líneas se apellidan vértices +de sus ángulos.--Lo comprendo bien.--¿Ves esa otra que se cierra con +cuatro líneas? es un cuadrilátero; el cual como el triángulo, tiene +tambien sus lados y sus vértices.--Muy bien.--¿Un cuadrilátero puede +ser triángulo ó vice-versa?--Nó señor.--Jamás?--Jamás.--¿Y por +qué?--¿No ve V. que aqui hay cuatro y aqui tres lados? ¿cómo pueden +ser una misma cosa?--Pero quién sabe?..... á tí te lo parece..... +pero.....--¿Nó señor, no lo ve V. aqui? este tres, ese otro cuatro, y +no es lo mismo cuatro que tres. + +Atormentad el entendimiento del niño tanto como querais, no le +sacaréis de su tema: siempre notaréis su percepcion y su razon obrando +en sentido directo, esto es, fijándose sobre el objeto; pero no +lograréis que por sí solo dirija la atencion á los actos interiores, +que piense en su pensamiento, que combine ideas reflejas, ni que en +ellas busque la certeza de su juicio. + + +[20.] Y hé aquí un defecto capital del arte de pensar, tal como se ha +enseñado hasta ahora. A una inteligencia tierna, se la ejercita luego +con lo mas difícil que ofrece la ciencia, el reflexionar: lo que es +tan desacertado como si se comenzase el desarrollo material del niño, +por los ejercicios mas arduos de la gimnástica. El desarrollo +científico del hombre se ha de fundar sobre el natural, y este no es +reflejo sino directo. + + +[21.] Aplíquese la misma observacion al uso de los sentidos. + +¿Oye Vd. qué música? dice el niño.--Cómo, qué música?--No oye Vd.? +está Vd. sordo?--A tí te lo parece.--Pero señor, ¡si se oye tan +bien!... ¿cómo es posible?--Pero, ¿cómo lo sabes?--Señor si lo +oigo!..... + +Y de ese _lo oigo_ no se le podrá sacar, y no lograréis que vacile, ni +que para deshacerse de las importunidades apele á ningun acto reflejo: +«yo la oigo; ¿no la oye Vd.?» para él no hay mas razon, y toda vuestra +filosofía no valdría tanto como la _irresistible fuerza_ de la +sensacion que le asegura de que hay música, y que quien lo dude, ó se +chancea ó está sordo. + + +[22.] Si las facultades del niño se hubiesen desarrollado en una +alternativa de actos directos y reflejos, si al irse cerciorando de +las cosas hubiese pensado en algo mas que en las cosas mismas, claro +es que una continuacion de actos semejantes hubiera dejado huella en +su espíritu, y que al encontrarse en una situacion apremiadora en que +se le preguntaban los motivos de su certeza, hubiera echado mano de +los mismos medios que le sirvieron en el sucesivo desarrollo de sus +facultades, se hubiera desentendido del objeto, se hubiera replegado +sobre sí mismo, y de un modo ú otro habria pensado en su pensamiento, +y contestado á la dificultad en el mismo sentido. Nada de esto +sucede; lo que indica que no han existido tales actos reflejos, que no +ha habido mas que las percepciones acompañadas de la conciencia íntima +y de la certeza de ellas; pero todo en confuso, de una manera +instintiva, sin nada que parecerse pudiera á reflexiones filosóficas. + + +[23.] Y es de notar que lo que acontece al niño, se verifica tambien +en los hombres adultos, por claro y despejado que sea su +entendimiento. Si no están iniciados en las cuestiones filosóficas, +recibiréis á poca diferencia las mismas respuestas al proponerles +dificultades sobre los expresados objetos, y aun sobre muchísimos +otros en que al parecer podria caber mas duda. La experiencia prueba +mejor que todos los discursos, que nadie adquiere la certeza por acto +reflejo. + + +[24.] Dicen los filósofos que las fuentes de la certeza son el sentido +íntimo ó la conciencia de los actos, los sentidos exteriores, el +sentido comun, la razon, la autoridad. Veamos con algunos ejemplos lo +que hay de reflejo en todas estas fuentes, cómo piensa el comun de los +hombres, y hasta los mismos filósofos, cuando no piensan como +filósofos sino como hombres. + + +[25.] Una persona de entendimiento claro, pero sin noticia de las +cuestiones sobre la certeza, acaba de ver un monumento que deja en el +alma una impresion viva y duradera, _el Escorial_ por ejemplo. Al +ponderar lo grato del recuerdo, suscitadle dudas sobre la existencia +de este en su espíritu, y su correspondencia, ya con el acto pasado +de ver, ya con el edificio visto; es bien seguro que si no piensa que +os chanceais, le desconcertaréis completamente haciéndole sospechar +que habeis perdido el juicio. Entre cosas tan diferentes como son: la +existencia actual del recuerdo, su correspondencia con el acto pasado +de ver, y la conveniencia de todo con el edificio visto, él no +descubre diferencia alguna. Para este caso no sabe mas que un niño de +seis años: «me acuerdo; lo vi; es tal como lo recuerdo:» hé aquí toda +su ciencia; nada de reflexion, nada de separacion, todo directo y +simultáneo. + +Haced las suposiciones que bien os parezcan, no sacaréis del comun de +los hombres, con respecto al sentido íntimo, mas que lo que habeis +sacado del recuerdo del Escorial: «es asi y no hay mas.» Aquí no hay +actos reflejos, la certeza acompaña al directo; y todas las +reflexiones filosóficas no son capaces de añadir un adarme de +seguridad, á la que nos da la fuerza misma de las cosas, el instinto +de la naturaleza. + + +[26.] Ejemplo del testimonio de los sentidos. + +Se presenta á nuestros ojos un objeto cualquiera, y si está á la +correspondiente distancia y con la luz suficiente, juzgamos luego de +su tamaño, figura y color; quedándonos muy seguros de la verdad de +nuestro juicio, aun cuando en nuestra vida no hayamos pensado en las +teorías de las sensaciones, ni en las relaciones de nuestros órganos +entre sí y con los objetos externos. Ningun acto reflejo acompaña la +formacion del juicio; todo se hace instintivamente, sin que +intervengan consideraciones filosóficas. Lo vemos y nada mas; esto nos +basta para la certeza. Solo despues de haber manejado los libros donde +se ventilan semejantes cuestiones, volvemos la atencion sobre nuestros +actos; y aun es de notar, que esta atencion dura, interin nos ocupamos +del análisis científico; pues en olvidándonos de esto, lo que sucede +bien pronto, entramos de nuevo en la corriente universal, y solo +echamos mano de la filosofía en casos muy contados. + +Nótese que aquí se habla de la certeza del juicio formado á +consecuencia de la sensacion, solo en cuanto está ligado con los usos +de la vida, y de ninguna manera en lo tocante á su mayor ó menor +exactitud con respecto á la naturaleza de las cosas. Así, poco importa +que los colores por ejemplo, sean considerados como calidades +inherentes á los cuerpos, aun cuando esto sea ilusion; basta que el +juicio formado no altere en nada nuestras relaciones con los objetos, +sea cual fuere la teoría filosófica. + + +[27.] Ejemplo del sentido comun. + +En presencia de un concurso numeroso, arrojad á la aventura en el +suelo un cajon de caractéres de imprenta, y decid á los circunstantes +que resultarán escritos los nombres de todos ellos; por unanimidad se +reirán de vuestra insensatez; y ¿en qué se fundan? ¿han reflexionado +sobre el fundamento de su certeza? Nó, de seguro. + + +[28.] Ejemplo de la razon. + +Todos raciocinamos, y en muchos casos con acierto. Sin arte, sin +reflexion de ninguna clase, distinguimos con frecuencia lo sólido de +lo fútil, lo sofístico de lo concluyente. Para esto no necesitamos +atender al curso que sigue nuestro entendimiento; sin advertirlo +siquiera nos vamos por el buen camino; y tal hombre habrá formado en +su vida millones de raciocinios muy rigurosos y exactos, que no habrá +atendido una sola vez al modo con que raciocina. Aun los mas versados +en el artificio de la dialéctica se olvidan á menudo de ella; la +practican quizás muy bien, pero sin atender expresamente á ninguna de +sus reglas. + + +[29.] Los ideólogos escriben volúmenes enteros sobre las operaciones +de nuestro entendimiento; y estas operaciones las ejecuta el hombre +mas rústico sin pensar que las hace. ¡Cuánto no se ha escrito sobre la +abstraccion, sobre la generalizacion, sobre los universales! Y no hay +hombre que no tenga todo esto muy bien arreglado en su cabeza, aunque +no sepa que existe una ciencia que lo examina. En su lenguaje, +hallaréis expresado lo universal y lo particular, notaréis que en su +discurso cada cosa ocupa el puesto que le corresponde; sus actos +directos no le ofrecen dificultad. Pero llamadle la atencion sobre +esos mismos actos, sobre la abstraccion por ejemplo: lo que en el +órden directo del pensamiento era tan claro y luminoso, se convierte +en un caos al pasar al órden reflejo. + +Se echa pues de ver que en el medio de suyo mas reflexivo, cual es el +raciocinio, obra muy poco la reflexion, que tiene por objeto el mismo +acto que se ejerce. + + +[30.] Ejemplo de la autoridad. + +Ningun habitante de paises civilizados ignora que existe una nacion +llamada _Inglaterra_; y la mayor parte de ellos, no lo saben sino por +haberlo oido ó leido, es decir, por autoridad. Claro es que la certeza +de la existencia de la Inglaterra es tanta, que no la excede la de los +mismos objetos que se tienen á la vista; y sin embargo, ¿cuántos son +los que han pensado en el análisis de los fundamentos en que se apoya +semejante certeza? Muy pocos. ¿Y esta será mayor en los que se hayan +ocupado de ella que en los demás? Nó, seguramente. Luego en el +presente caso y otros infinitos análogos, para nada intervienen los +actos reflejos; la certeza se forma instintivamente, sin el auxilio de +ningun medio parecido á los filosóficos. + + +[31.] Estos ejemplos manifiestan que la humanidad en lo tocante á la +certeza, anda por caminos muy diferentes de los de la filosofía: el +Criador que ha sacado de la nada á los seres, los ha provisto de lo +necesario para ejercer sus funciones segun el lugar que ocupan en el +universo; y una de las primeras necesidades del ser inteligente era la +certeza de algunas verdades. ¿Qué seria de nosotros si al comenzar á +recibir impresiones, al germinar en nuestro entendimiento las +primeras ideas, nos encontrásemos con el fatigoso trabajo de labrar un +sistema que nos pusiese á cubierto de la incertidumbre? Si así fuese, +nuestra inteligencia moriria al nacer; porque envuelta en el caos de +sus propias cavilaciones en el momento de abrir los ojos á la luz, y +cuando sus fuerzas son todavía tan escasas, no alcanzaria á disipar +las nubes que se levantarian de todos lados, y acabarian por sumirla +en una completa oscuridad. + +Si los filósofos mas aventajados, si las inteligencias mas claras y +penetrantes, si los genios de mas pujanza y brio, han trabajado con +tan escaso fruto por asentar los principios sólidos que pudiesen +servir de fundamento á las ciencias, ¿qué sucediera si el Criador no +hubiese acudido á esta necesidad, proveyendo de certeza á la tierna +inteligencia, del propio modo que para la conservacion del cuerpo ha +preparado el aire que le vivifica, y la leche que le alimenta? + + +[32.] Si alguna parte de la ciencia debe ser considerada como +puramente especulativa, es sin duda la que versa sobre la certeza: y +esta proposicion por mas que á primera vista parezca una paradoja, es +sin embargo una verdad nada difícil de demostrar. + + +[33.] ¿Qué puede proponerse en este particular la filosofía? ¿Producir +la certeza? Esta existe, independiente de todos los sistemas +filosóficos: nadie habia pensado en semejantes cuestiones, cuando la +humanidad estaba ya cierta de infinitas cosas. Todavía mas: despues +de suscitada la cuestion, han sido pocos los que se han ocupado de +ella, comparados con la totalidad del género humano: lo mismo sucede +ahora, y sucederá en adelante. Luego cuantas teorías se excogiten +sobre este punto en nada pueden influir en el fenómeno de la certeza. +Lo que se dice con respecto á producirla, puede extenderse al intento +de consolidarla. ¿Cuándo han tenido ó tendrán ni ocasion ni tiempo el +comun de los hombres, para ocuparse de semejantes cuestiones? + + +[34.] Si algo hubiera podido producir la filosofía en esta parte, +habria sido el escepticismo; pues que la variedad y oposicion de los +sistemas eran mas propias para engendrar dudas que para disiparlas. +Afortunadamente, la naturaleza se resiste al escepticismo de una +manera insuperable; y los sueños del gabinete de los sabios no +trascienden á los usos de la vida del comun de los hombres, ni aun de +los mismos que los padecen ó los fingen. + + +[35.] El objeto mas razonable que en esta cuestion puede proponerse la +filosofía es el examinar simplemente los cimientos de la certeza, solo +con la mira de conocer mas á fondo al espíritu humano, sin lisonjearse +de producir ninguna alteracion en la práctica: á la manera que los +astrónomos observan la carrera de los astros, y procuran averiguar y +determinar las leyes á que está sujeta, sin que por esto presuman +poder modificarlas. + + +[36.] Mas aun en esta suposicion, se halla la filosofía en situacion +nada satisfactoria: porque si recordamos lo que arriba se lleva +establecido, echaremos de ver que la ciencia observa un fenómeno real +y verdadero, pero le da una explicacion gratuita, haciendo de él un +análisis imaginario. + +En efecto, se ha demostrado con la experiencia que nuestro +entendimiento no se guia por ninguna de las consideraciones que tienen +presentes los filósofos; su asenso, en los casos en que va acompañado +de mayor certeza, es un fruto espontáneo de un instinto natural, no de +combinaciones; una adhesion firme arrancada por la evidencia de la +verdad, ó la fuerza del sentido íntimo ó el impulso del instinto, no +una conviccion producida por una serie de raciocinios; luego esas +combinaciones y raciocinios, solo existen en la mente del filósofo, +mas no en la realidad; luego cuando se quieren señalar los cimientos +de la certeza, se indica lo que tal vez pudiera ó debiera haber, pero +no lo que hay. + +Si los filósofos se guiasen por sus sistemas y no se olvidasen ó no +prescindiesen de ellos, tan pronto como acaban de explicarlos, y aun +mientras los explican, pudiera decirse que si no se da razon de la +certeza humana, se da de la certeza filosófica; pero limitándose los +mismos filósofos á usar de sus medios científicos, solo cuando los +desenvuelven en sus cátedras, resulta que los pretendidos cimientos +son una pura título que poco ó nada tiene que ver con la realidad de +las cosas. + + +[37.] Esta demostracion de la vanidad de los sistemas filosóficos en +lo tocante á los fundamentos de la certeza, lejos de conducir al +escepticismo, lleva á un punto directamente opuesto: porque +haciéndonos apreciar en su justo valor la vanidad de las cavilaciones +humanas, y comparando su impotencia con la irresistible fuerza de la +naturaleza, nos aparta del necio orgullo de sobreponernos á las leyes +dictadas por el Criador á nuestra inteligencia, nos hace entrar en el +cauce por donde corre la humanidad en el torrente de los siglos, y nos +inclina á aceptar con una filosofía juiciosa, lo mismo que de todos +modos nos fuerzan á aceptar las leyes de nuestra naturaleza (III). + + + + +CAPÍTULO IV. + +SI EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL ÓRDEN INTELECTUAL ABSOLUTO. + + +[38.] Los filósofos han buscado un primer principio de los +conocimientos humanos: cada cual le ha señalado á su manera, y despues +de tanta discusion, todavía es dudoso quién ha acertado, y hasta si ha +acertado nadie. + +Antes de preguntar cuál era el primer principio, era necesario saber +si existia. Esta última cuestion no puede suponerse resuelta en +sentido afirmativo, pues como veremos luego, es susceptible de +diferentes resoluciones segun el aspecto bajo el cual se la mira. + +El primer principio de los conocimientos puede entenderse de dos +maneras: ó en cuanto significa una verdad única de la cual nazcan +todas las demás; ó en cuanto expresa una verdad cuya suposicion sea +necesaria, si no se quiere que desaparezcan todas las otras. En el +primer sentido se busca un manantial del cual nazcan todas las aguas +que riegan una campiña; en el segundo, se pide un punto de apoyo para +afianzar sobre él un gran peso. + + +[39.] ¿Existe una verdad de la cual dimanen todas las otras? En la +realidad, en el órden de los seres, en el órden intelectual universal, +sí; en el órden intelectual humano, nó. + + +[40.] En el órden de los seres hay una verdad orígen de todas; porque +la verdad es la realidad, y hay un Ser, autor de todos los seres. Este +ser es una verdad, la verdad misma, la plenitud de verdad; porque es +el ser por esencia, la plenitud del ser. + +Esta unidad de orígen la han reconocido en cierto modo todas las +escuelas filosóficas. Los ateos hablan de la fuerza de la naturaleza, +los panteistas, de la sustancia única, de lo absoluto, de lo +incondicional; unos y otros han abandonado la idea de Dios, y trabajan +por reemplazarla con algo que sirva de orígen á la existencia del +universo y al desarrollo de sus fenómenos. + + +[41.] En el órden intelectual universal hay una verdad de la cual +dimanan todas; es decir, que esa unidad de orígen de todas las +verdades, no solo se halla en las verdades realizadas, ó en los seres +considerados en sí mismos, sino tambien en el encadenamiento de ideas +que representan á estos seres. Por manera que si nuestro entendimiento +pudiese elevarse al conocimiento de todas las verdades, abrazándolas +en su conjunto, en todas las relaciones que las unen, veria que á +pesar de la dispersion en que se nos ofrecen en las direcciones mas +remotas y divergentes, en llegando á cierta altura van convergiendo á +un centro, en el cual se enlazan, como las madejas de luz en el punto +luminoso que las despide. + + +[42.] Los teólogos al paso que explican los dogmas de la Iglesia, +siembran á menudo en sus tratados doctrinas filosóficas muy profundas. +Así santo Tomás en sus cuestiones sobre el entendimiento de los +ángeles, y en otras partes de sus obras, nos ha dejado una teoría muy +interesante y luminosa. Segun él, á proporcion que los espíritus son +de un órden superior, entienden por un menor número de ideas; y así +continúa la disminucion hasta llegar á Dios, que entiendo por medio de +una idea única, que es su misma esencia. De esta suerte segun el Santo +Doctor, hay no solo un ser autor de todos los seres, sino tambien una +idea única, infinita, que las encierra todas. Quien la posea +plenamente lo verá todo en ella; pero como esta plenitud, que en +términos teológicos se llama comprension, es propia únicamente de la +inteligencia infinita de Dios, las criaturas cuando en la otra vida +alcancen la vision beatífica, que consiste en la intuicion de la +esencia divina, verán mas ó menos objetos en Dios segun sea la mayor ó +menor perfeccion con que le posean. ¡Cosa admirable! El dogma de la +vision beatífica bien examinado, es tambien una verdad que derrama +torrentes de luz sobre las teorías filosóficas! El sueño sublime de +Malebranche sobre las ideas, era quizás una reminiscencia de sus +estudios teológicos. + + +[43.] La ciencia trascendental, que las abraza y explica todas, es una +quimera para nuestro espíritu mientras habita sobre la tierra; pero es +una realidad para otros espíritus de un órden superior, y lo será para +el nuestro cuando desprendido del cuerpo mortal, llegue á las regiones +de la luz. + + +[44.] En cuanto podemos conjeturar por analogías, tenemos pruebas de +que existe en efecto esa ciencia trascendental que las encierra todas, +y que á su vez se refunde en un solo principio, ó mejor, en una sola +idea, en una sola intuicion. Observando la escala de los seres, los +grados en que están distribuidas las inteligencias individuales, y el +sucesivo progreso de las ciencias, se nos presenta la imágen de esta +verdad de una manera muy notable. + +Uno de los caractéres distintivos de la inteligencia es el +generalizar, el percibir lo comun en lo vario, el reducir lo múltiplo +á la unidad; y esta fuerza es proporcional al grado de inteligencia. + + +[45.] El bruto está limitado á sus sensaciones, y á los objetos que se +las causan. Nada de generalizar, nada de clasificar, nada que se eleve +sobre la impresion recibida, y el instinto de satisfacer sus +necesidades. El hombre, tan pronto como abre los ojos de su +inteligencia, percibe desde luego un sinnúmero de relaciones; lo que +ha visto en un caso lo aplica á otros diferentes: generaliza, +encerrando en una idea muchísimas otras. Quiere el niño alcanzar un +objeto, no puede llegar á él; y al instante improvisa su escalera +arrimando una silla ó un banquillo. Un bruto estará mirando largas +horas la tajada que le hechiza, pero que está colgada demasiado alto, +sin que le ocurra que pudiera practicar la misma operacion que el +niño, y formar una escalera. Si se le disponen los objetos á propósito +para subir, sube; pero es incapaz de pensar que en situaciones +semejantes se debe ejecutar la misma operacion. En un caso vemos un +ser que tiene la idea general de un _medio_ y de sus relaciones con el +_fin_, y que cuando la necesita la emplea; en el segundo, vemos otro +ser que tiene delante de sus ojos el fin y el medio, pero que no +percibe su relacion, y que por consiguiente no se eleva sobre la +individualidad material de los objetos. + +En el primero hay la percepcion de la unidad; en el segundo, no hay +ningun lazo que reuna la variedad de los hechos particulares. + +En este ejemplo tan sencillo se nota que la infinidad de casos, en que +por estar el objeto demasiado alto ofrece dificultad el alcanzarle, +los tiene reducidos el niño á uno solo: posee por decirlo así la +fórmula del pequeño problema. + +Por cierto que él no se da cuenta á sí mismo de esta fórmula, es decir +que no hace acto reflejo sobre ella: pero en la realidad la tiene, y +la prueba es, que en ofreciéndose el caso, la aplica instantáneamente. +Aun mas: no le pongais delante un objeto determinado, y habladle en +general de cosas demasiado altas, indicándole velozmente unas tras +otras; veréis que con la rapidez del relámpago aplica siempre la idea +general de un medio auxiliar. Serán los brazos de sus padres, ó de un +hermano mayor, ó de un criado; será una silla si está en su casa, será +un monton de piedras si se halla en el campo; de todo se vale, en todo +descubre la _relacion del medio con el fin_. Cuando el fin se +presenta, su atencion se vuelve instantáneamente hácia el medio; la +idea general, busca un caso en que individualizarse. + + +[46.] ¿Qué es un arte? ¿es un conjunto de reglas para hacer bien +alguna cosa? ¿y cuándo es mas perfecto? lo es tanto mas, cuanto +encierra mayor número de casos en cada regla, y por consiguiente +cuanto es menor el número de estas. Antes de que se hubiesen formulado +las de la arquitectura, se habian construido sin duda edificios +sólidos, hermosos, y adaptados al uso á que se destinaban: pero el +gran progreso de la inteligencia en lo relativo á la construccion de +edificios consistió en encontrar lo que tenian de _comun_ los bien +construidos; en fijar la causa de la solidez y de la belleza en sí +mismas, pasando de lo individual á lo universal, es decir, formándose +ideas generales de solidez y de belleza aplicables á un sinnumero de +casos particulares: simplificando. + + +[47.] Lo dicho de la arquitectura, puede extenderse á las demás artes +liberales y mecánicas: en todas se encontrará que el adelanto de la +inteligencia se cifra en reducir á la unidad la multiplicidad, en +hacer que en el menor número de ideas posible, se encierre el mayor +número de aplicaciones posible. Por esta razon los amantes de las +letras y de las bellas artes, se afanan en busca de la idea de la +belleza en general, con la mira de encontrar un tipo aplicable á todos +los objetos literarios y artísticos. Tambien podemos observar que los +que se ocupan de artes mecánicas, discurren siempre por reducir sus +procedimientos á pocas reglas, y aquel se tiene por mas adelantado que +alcanza á combinar mayor variedad de los productos con mas sencillez +en los medios, haciendo depender de una sola idea lo que otros tienen +vinculado con muchas. Al contemplar una máquina que nos da admirables +productos con una combinacion muy sencilla, no tributamos menos +elogios al artífice por lo segundo que por lo primero: «esto es +magnífico, decimos, y lo mas asombroso es la sencillez con que se +ejecuta.» + + +[48.] Hagamos aplicacion de esta doctrina á las ciencias naturales y +exactas. + +El mérito del sistema actual de numeracion consiste en encerrar en una +sola idea la espresion de todos los números, haciendo el valor de cada +guarismo, décuplo del que tiene á la derecha, y supliendo los huecos +con el cero. La expresion de la infinidad de los números, está +reducida á una sola regla, fundada en una sola idea: la relacion del +lugar con el décuplo del valor. La aritmética ha hecho un grande +adelanto disminuyendo el número de sus operaciones fundamentales por +medio de los logaritmos: reduciendo á sumar y restar las de +multiplicar y dividir. El álgebra no es mas que la generalizacion de +las expresiones y operaciones aritméticas: su simplificacion. La +aplicacion del álgebra á la geometría, es la generalizacion de las +expresiones geométricas: las fórmulas de las líneas, de las figuras, +de los cuerpos, no son mas que la expresion de su idea universal. En +ella, como en un tipo conserva el geómetra la idea matriz, generadora, +bástanle las aplicaciones mas sencillas para formar cálculos exactos +de todas las líneas de la misma clase que puedan ofrecérsele en la +práctica. En la sencilla expresion dz/dx = A, apellidada coeficiente +diferencial, se encierra la idea matriz del cálculo infinitesimal; +ella dimanó de consideraciones geométricas, pero tan pronto como fué +concebida en su universalidad, esparció sobre todos los ramos de las +matemáticas y de las ciencias naturales un raudal de luz que hizo +descubrir un nuevo mundo cuyos confines no se alcanzan. La prodigiosa +fecundidad de este cálculo dimana de su simplicidad, de que generaliza +por decirlo así de un golpe la misma álgebra y la geometría, +reuniéndolas en un solo punto que es la relacion de los límites de las +diferencias de toda funcion. + + +[49.] Esta unidad de idea, es el objeto de la ambicion de la humana +inteligencia, y una vez encontrada es el manantial de los mayores +adelantos. La gloria de los genios mas grandes se ha cifrado en +descubrirla; el progreso de las ciencias ha consistido en +aprovecharla. Vieta expone y aplica el principio de la expresion +general de las cantidades aritméticas; Descartes hace lo mismo con +respecto á las geométricas; Newton asienta el principio de la +gravitacion universal; él propio, al mismo tiempo que Leibnitz, +inventa el cálculo infinitesimal; y las ciencias naturales y exactas +alumbradas por una grande antorcha marchan á pasos agigantados por +caminos antes desconocidos. ¿Y por qué? porque la inteligencia se ha +aproximado á la unidad, ha entrado en posesion de una idea matriz en +que se encierran otras infinitas. + + +[50.] Es digno de notarse que á medida que se va adelantando en las +ciencias se encuentran entre ellas numerosos puntos de contacto, +estrechas relaciones que á primera vista nadie hubiera podido +sospechar. Cuando los matemáticos antiguos se ocupaban de las +secciones cónicas estaban muy lejos de creer que la idea de la elipse +hubiese de servir de base á un sistema astronómico; los focos eran +simples puntos, la curva una línea y nada mas; las relaciones de +aquellos con esta, eran objeto de combinaciones estériles, sin +aplicacion. Siglos despues esos focos son el sol, y la curva las +órbitas de los planetas. Las líneas de la mesa del geómetra +representaban un mundo!..... + +El íntimo enlace de las ciencias matemáticas con las naturales es un +hecho fuera de duda; ¿y quién sabe hasta qué punto se enlazan unas y +otras con las ontológicas, psicológicas, teológicas y morales? La +dilatada escala en que están distribuidos los seres, y que á primera +vista pudiera parecer un conjunto de objetos inconexos, va +manifestándose á los ojos de la ciencia como una cadena delicadamente +trabajada cuyos eslabones presentan sucesivamente mayor belleza y +perfeccion. Los diferentes reinos de la naturaleza se muestran +enlazados con íntimas relaciones; así las ciencias que los tienen por +objeto, se prestan recíprocamente sus luces, y entran alternativamente +la una en el terreno de la otra. La complicacion de los objetos entre +sí, trae consigo esa complicacion de conocimientos; y la unidad de +las leyes que rigen diferentes órdenes de seres, aproximan todas las +ciencias y las encaminan á formar una sola. ¡Quién nos diera ver la +identidad de orígen, la unidad del fin, la sencillez de los caminos! +Entonces poseeríamos la verdadera ciencia trascendental, la ciencia +única, que las encierra todas; ó mejor diremos, la idea única en que +todo se pinta tal como es, en que todo se ve sin necesidad de +combinar, sin esfuerzo de ninguna clase, como en un clarísimo espejo +se retrata un magnífico paisage, con su tamaño, figura y colores! +Entretanto, nos es preciso contentarnos con sombras de la realidad; y +en el instinto de nuestro entendimiento para simplificar, para +reducirlo todo ó aproximarlo cuando menos á la unidad, debemos ver el +indicio, el anuncio, de esa ciencia única, de esa intuicion de la idea +única, infinita; así como en el deseo de felicidad que agita nuestro +corazon, en la sed de gozar que nos atormenta, hallamos la prueba de +que no acaba todo aquí, de que nuestra alma ha sido criada para la +posesion de un bien que no se alcanza en la vida mortal. + + +[51.] Lo mismo que hemos observado en la escala de los seres, y en el +progreso de las ciencias, podemos notarlo comparando hombres con +hombres, y atendiendo el carácter que ofrece el punto mas elevado de +la humana inteligencia: el genio. Los hombres de verdadero genio se +distinguen por la unidad y amplitud de su concepcion. Si tratan una +cuestion difícil y complicada, la simplifican y allanan tomando un +punto de vista elevado, fijando una idea principal que comunica luz á +todas las otras; si se proponen contestar á una dificultad, señalan la +raíz del error, y destruyen con una palabra toda la ilusion del +sofisma; si emplean la síntesis, aciertan desde luego en el principio +que ha de servir de base, y de un rasgo trazan el camino que se ha de +seguir para llegar al resultado que se desea; si se valen del análisis +atinan en el punto por donde debe empezar la descomposicion, en el +resorte oculto, y de un golpe por decirlo asi, nos abren el objeto, +nos ponen de manifiesto sus interioridades mas recónditas; si se trata +de una invencion, mientras los demás están buscando acá y acullá, +ellos hieren el suelo con el pie, y dicen «el tesoro está aquí.» Nada +de dilatados raciocinios; nada de rodeos: pocos pensamientos, pero +fecundos: pocas palabras, pero en cada una de ellas engastada una +perla de inmenso valor. + +[52.] No cabe pues duda alguna de que en el órden intelectual hay una +verdad de la cual dimanan todas las verdades, hay una idea que +encierra todas las ideas; así nos lo enseña la filosofía, así nos los +indican los esfuerzos, las tendencias naturales, instintivas, de toda +inteligencia, cuando se afana por la simplificacion y la unidad; así +lo estima el sentido comun, que considera tanto mas alto y noble el +pensamiento, cuanto es mas vasto y mas uno (IV). + + + + +CAPÍTULO V. + +NO EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL ORDEN INTELECTUAL HUMANO NO +PUEDE DIMANAR DE LOS SENTIDOS. + + +[53.] En el órden intelectual humano, mientras vivimos sobre la +tierra, no hay una verdad de la cual dimanen todas: en vano la han +buscado los filósofos; no la han encontrado porque no era posible +encontrarla. Y en efecto, ¿dónde se hallaria la deseada verdad? + + +[54.] ¿Dimanará de los sentidos? + +Las sensaciones son tan varias como los objetos que las producen. Por +ellas adquirimos noticia de cosas individuales y materiales; y en +ninguna de estas ni en las sensaciones que de ellas dimanan, puede +hallarse la verdad, fuente de todas las demás. + + +[55.] Observando las impresiones que por los sentidos recibimos, +podemos notar que con respecto á producir certeza, todas son iguales +entre sí. Tan ciertos estamos de la sensacion que nos causa un ruido +cualquiera como de la producida por la presencia de un objeto á +nuestros ojos, de un cuerpo oloroso cercano al olfato, de uno sabroso +aplicado al paladar, ó de otro que afecte vivamente el tacto. En la +certeza producida por aquellas sensaciones no hay gradacion, todas +son iguales; porque si hablamos de la sensacion misma, esta la +experimentamos de una manera que no nos consiente incertidumbre; y si +se trata de la relacion de la sensacion con la existencia del objeto +externo que la causa, tan ciertos estamos de que á la sensacion que se +llama _vision_, corresponde un objeto externo _visto_, como que á lo +que se apellida _tacto_, corresponde un objeto externo _tocado_. + +Se infiere de lo dicho, que no hay una sensacion orígen de la certeza +de las demás; en este punto todas son iguales; y para el comun de los +hombres no hay mas razon que los asegure de la certeza, sino que lo +experimentan así. No ignoro que lo sucedido con los individuos á +quienes se ha hecho la operacion de las cataratas, indica que para +apreciar debidamente el objeto _sentido_ no es suficiente la simple +sensacion, y que unos sentidos auxilian á los otros; pero esto no +prueba la preferencia de ninguno de ellos; pues así como el ciego á +quien se dió repentinamente la vista, no formaba por la simple vision +juicio exacto sobre el tamaño y distancia de los objetos vistos, sino +que necesitaba el auxilio del tacto; así es muy probable que si +suponemos á una persona con vista, privada de tacto desde su +nacimiento, y se lo damos despues repentinamente, tampoco formará +juicio exacto de los objetos tocados, hasta que con el auxilio de la +vista, se haya ido acostumbrando á combinar el nuevo órden de +sensaciones con el antiguo, aprendiendo con el ejercicio á fijar las +relaciones de la sensacion con el objeto y á conocer por medio de +aquella las propiedades de este. + + +[56.] El mismo hecho del ciego á quien se quitaron las cataratas, está +contrariado por otros que conducen á un resultado directamente +opuesto. La jóven á quien hizo la misma operacion el oculista Juan +Janin, y unos ciegos de nacimiento á quienes el profesor Luis de +Gregori restituyó en parte la vista, no creyeron como el ciego de +Cheselden, que los objetos estuviesen pegados á sus ojos, sino que +luego los vieron como cosas realmente externas y separadas. Así lo +refiere Rosmini (Ensayo sobre el orígen de las ideas parte 5. cap. 4. +Tomo, 2. p. 286 citando el opúsculo «de las cataratas de los ciegos de +nacimiento, observaciones teórico-químicas, del profesor de química y +oftalmia Luis de Gregori, Romano.» Roma 1826); bien que dando la +preferencia al de Cheselden que dice fué renovado en Italia por el +profesor Jacobo de Pavía, con toda diligencia y con el mismo resultado +en todas sus partes. + + +[57.] El modo con que esta combinacion de unas sensaciones con otras +nos enseña á juzgar bien de los objetos externos es difícil saberlo: +porque cabalmente el desarrollo de nuestras facultades sensitivas é +intelectuales se verifica antes que podamos reflexionar sobre él; y +así nos encontramos ya ciertos de la existencia y propiedades de las +cosas, sin que hayamos pensado en la certeza, ni mucho menos en los +medios de adquirirla. + + +[58.] Pero aun suponiendo que despues nos ocupemos de las sensaciones +mismas, y de sus relaciones con los objetos, prescindiendo de la +certeza que ya tenemos y haciendo como que la buscamos, es imposible +hallar una sensacion que pueda servir de punto de apoyo á la certeza +de los demás. Las dificultades que estas nos ofrecieran las +encontraríamos en aquella. + + +[59.] El fijar las relaciones del sentido de la vista con el del +tacto, y el determinar hasta qué punto dependen uno de otro, da lugar +á cuestiones que pienso examinar mas abajo con alguna extension; y por +lo mismo me abstendré de entrar en ellas por ahora, ya porque no son +tales que puedan ventilarse por incidencia, ya tambien porque su +resolucion sea en el sentido que fuere, en nada se opone á lo que me +propongo establecer aquí. + + +[60.] Nada adelantaríamos con saber que la certeza de todas las +sensaciones está, filosóficamente hablando, vinculada en una. Toda +sensacion es un hecho individual contingente; ¿cómo podemos sacar de +él la luz para guiarnos á las verdades necesarias? Considérese bajo el +aspecto que se quiera la sensacion, no es mas que la impresion que +recibimos por conducto de los órganos. De la impresion estamos seguros +porque está intimamente presente á nuestra alma; de sus relaciones con +el objeto que la produce, nos cercioramos por la repeticion de ella, +con el auxilio de otras sensaciones, ya del mismo sentido, ya de +otros; pero todo instintivamente, con poca ó ninguna reflexion, y +siempre condenados, por mas que reflexionemos, á llegar á un punto del +cual no podemos pasar porque allí nos detiene la naturaleza. + + +[61.] Lejos pues de encontrar en ninguna sensacion un hecho +fundamental en que podamos apoyarnos para establecer una certeza +filosófica, vemos un conjunto de hechos particulares, muy distintos +entre sí, pero que se parecen en cuanto á producir en nosotros esa +seguridad que se llama certeza. En vano es que se descomponga al +hombre, que se le reduzca primero á una máquina inanimada, que luego +se le otorgue un sentido haciéndole percibir diferentes sensaciones, +que despues se le conceda otro, haciéndole combinar las nuevas con las +antiguas, y así se proceda sintéticamente hasta llegar á la posesion y +ejercicio de todos; estas cosas son buenas para entretener la +curiosidad, alimentar pretensiones filosóficas, y dar un viso de +probabilidad á sistemas imaginarios; pero en la realidad se adelanta +poco ó nada: las evoluciones que finge el observador, no se parecen á +las de la naturaleza; y el verdadero filósofo debe examinar, nó lo que +en su concepto pudiera haber, sino lo que hay. + +Condillac animando progresivamente su estatua y haciendo dimanar de +una sensacion todo el caudal de los conocimientos humanos, se parece +á aquellos sacerdotes que se ocultaban dentro de la estatua del ídolo +y desde allí emitian sus oráculos. No es la estatua que se va animando +lo que piensa y habla, es Condillac que está dentro. Concedámosle al +filósofo sensualista todo lo que quiera; dejémosle que arregle á su +modo la dependencia respectiva de las sensaciones; todo se le +desconcierta desde el momento en que le exigis que no discurra sino +con sensaciones puras, por mas que las suponga transformadas. Pero +reservemos estas cuestiones para el lugar en que examinaremos la +naturaleza y el orígen de las ideas. + + +[62.] ¿Por qué estoy seguro de que la grata sensacion que experimento +en el sentido del olfato procede de un objeto que se llama _rosa_? +Porque así me lo atestigua el recuerdo de mil otras ocasiones en que +he experimentado la misma impresion, porque con el testimonio del +olfato están de acuerdo el tacto y la vista. Pero ¿cómo puedo saber +que estas sensaciones son algo mas que impresiones que recibe mi alma? +¿por qué no he de creer que viene de una causa cualquiera sin relacion +á objetos externos? ¿Será porque dicen lo contrario los demás hombres? +¿Me consta que existan? ¿Y cómo saben ellos lo que me dicen? ¿cómo sé +que los oigo bien? La misma dificultad que se ofrece con respeto á los +otros sentidos existe en cuanto al oido; si dudo del testimonio de +tres, ¿por qué no dudo del de cuatro? No adelanto pues nada con el +raciocinio; este me conduciria á cavilaciones tales, que me exigirian +una duda imposible, que me arrancarian una seguridad de que no puedo +desprenderme por mas esfuerzos que haga. + +Además, si para apoyar la verdad de la sensacion apelo á los +principios del raciocinio, ya salgo del terreno de las sensaciones, ya +no pongo en estas la verdad primitiva orígen de las otras, no cumplo +lo que habia ofrecido. + + +[63.] De lo dicho resulta: 1.º que no se encuentra una sensacion +orígen de la certeza de las otras, lo que me he contentado con +indicarlo aquí, reservándome demostrarlo al tratar de las sensaciones; +2.° que aun cuando existiese esta sensacion, no bastaria á fundar nada +en el órden intelectual, pues con las solas sensaciones no es posible +ni aun pensar; 3.º que las sensaciones lejos de poder ser la basa de +la ciencia trascendental, no sirven por sí solas para establecer +ninguna ciencia; pues de ellas, por ser hechos contingentes, no pueden +dimanar las verdades necesarias (V). + + + + +CAPÍTULO VI. + +CONTINÚA LA DISCUSION SOBRE LA CIENCIA TRASCENDENTAL. INSUFICIENCIA DE +LAS VERDADES REALES. + + +[64.] Ha sido conveniente rebatir de paso el sistema de Condillac, no +por su importancia intrínseca, ni porque no esté ya bastante +desacreditado, sino para dejar el campo libre á investigaciones mas +elevadas, mas propiamente filosóficas. Es preciso no perder ocasion de +indemnizar á la filosofía de los perjuicios que le irrogara un sistema +tan vanidoso como estéril. Todo lo mas sublime de la ciencia del +espíritu, desaparecia con el _hombre-estatua_, y las sensaciones +transformadas; venguemos pues los derechos de la razon humana, +manifestando que antes de entrar en las cuestiones mas +trascendentales, le es indispensable descartar el sistema de +Condillac; como para construir un buen camino se quita ante todo la +broza que obstruye el paso. + + +[65.] Vamos ahora á probar que en el órden intelectual humano, tal +como es en esta vida, no existe ningun principio que sea fuente de +todas las verdades; porque no hay ninguna verdad que las encierre +todas. + +Las verdades son de dos clases: reales ó ideales. Llamo verdades +reales á los hechos, ó lo que existe; llamo ideales el enlace +necesario de las ideas. Una verdad real puede expresarse por el verbo +_ser_ tomado sustantivamente, ó al menos supone una proposicion en que +el verbo se haya tomado en este sentido; una verdad ideal se expresa +por el mismo verbo tomado copulativamente, en cuanto significa la +relacion necesaria de un predicado con un sujeto, prescindiendo de la +existencia de uno y de otro. _Yo soy_, esto es, _yo existo_, expresa +una verdad real, un hecho. _Lo que piensa existe_; expresa una verdad +ideal, pues no se afirma que haya quien piense ni quien exista, sino +que si hay quien piensa, existe; ó en otros términos, se afirma una +relacion necesaria entre el pensamiento y el ser. A las verdades +reales corresponde el mundo real, el mundo de las existencias; á las +ideales el mundo lógico, el de la posibilidad. + +El verbo _ser_ se toma á veces copulativamente sin que la relacion que +por él se expresa sea necesaria; así sucede en todas las proposiciones +contingentes, ó cuando el predicado no pertenece á la esencia del +sujeto. A veces la necesidad es condicional, es decir que supone un +hecho; y en tal caso tampoco hay necesidad absoluta, pues el hecho +supuesto es siempre contingente. Cuando hablo de las verdades ideales, +me refiero á las que expresan una relacion absolutamente necesaria, +prescindiendo de todo órden á la existencia; y por el contrario, +comprendo entre las reales á todas las que suponen una proposicion en +que se haya establecido un hecho. A esta clase pertenecen las de las +ciencias naturales, por suponer todas algun hecho objeto de +observacion. + + +[66.] Ninguna verdad real finita puede ser orígen de todas las demás. +La verdad de esta clase es la expresion de un hecho particular, +contingente; y que por lo mismo no puede encerrar en sí ni las demás +verdades reales, ó sea el mundo de las existencias, ni tampoco las +verdades ideales, que solo se refieren á las relaciones necesarias en +el mundo de la posibilidad. + + +[67.] Si nosotros viésemos intuitivamente la existencia infinita, +causa de todas las demás, conoceríamos una verdad real, orígen de las +otras; pero como esta existencia infinita no la conocemos por +intuicion, sino por discurso, resulta que no conocemos el hecho de la +existencia en que se contiene la razon de todas las demás existencias. +Despues que por el discurso nos hemos elevado á dicho conocimiento, +tampoco nos es posible explicar desde aquel punto de vista la +existencia de lo finito por sola la existencia de lo infinito; porque +si prescindimos de la existencia de lo finito, desaparece el discurso +por el cual nos habiamos elevado hasta el conocimiento de lo infinito, +y por consiguiente se hunde todo el edificio de nuestra ciencia. Dad á +un hombre por medio del discurso la demostracion de la existencia de +Dios, y pedidle que prescindiendo del punto de partida, y fijándose +solo en la idea de lo infinito explique la creacion, no solo en su +posibilidad sino en su realidad, no lo podrá verificar. Con solo +prescindir de lo finito se hunde todo su discurso, sin que ningun +esfuerzo sea bastante á evitarlo; se halla en el caso de un arquitecto +á quien, habiendo construido una soberbia cúpula, se le exigiese que +la sostuviera, quitando el cimiento al edificio. + + +[68.] Tómese una verdad real cualquiera, el hecho mas seguro, mas +cierto para nosotros; nada se puede sacar de él si no se le fecunda +con verdades ideales. Yo existo, yo pienso, yo siento. Hé aqui hechos +indudables; pero ¿qué puede deducir de ellos la ciencia? nada: son +hechos particulares, contingentes, cuya existencia ó no existencia, no +afecta á los demás hechos ni alcanza al mundo de las ideas. + +Estas verdades son de puro sentimiento; en sí solas nada tienen que +ver con el órden científico, y solo se elevan hasta él, cuando se las +combina con verdades ideales. Descartes, al consignar el hecho del +pensamiento y de la existencia, pasaba sin advertirlo, del órden real +al órden ideal, forzado por su propósito de levantar el edificio +científico. _Yo pienso_, decia; si se hubiese limitado á esto, se +habria reducido su filosofía á una simple intuicion de su conciencia; +pero queria hacer algo mas, queria discurrir, y por necesidad echaba +mano de una verdad ideal: _Lo que piensa existe_. Así fecundaba el +hecho individual, contingente, con la verdad universal y necesaria; y +como habia menester una regla para conducirse en adelante, la buscaba +en la legitimidad de la evidencia de las ideas. Por donde se echa de +ver como este filósofo, que con tanto afan buscaba la unidad, se +encontraba desde luego con la triplicidad: _un hecho, una verdad +objetiva, un criterio_. Un hecho en la conciencia del _yo_; una verdad +objetiva en la relacion necesaria del pensamiento con la existencia; +un criterio, en la legitimidad de la evidencia de las ideas. + +Se puede desafiar á todos los filósofos del mundo á que discurran +sobre un hecho cualquiera sin el auxilio de las verdades ideales. La +esterilidad que hemos encontrado en el hecho de la _conciencia_, se +hallará en todos los demás. Esto no es una conjetura, es una +demostracion rigurosa. Solo una existencia contiene la razon de todas +las demás; en no conociéndola pues de una manera inmediata, intuitiva, +nos es imposible encontrar una verdad real orígen de todas las otras. + + +[69.] Aun suponiendo que en el órden de la creacion hubiese un hecho +primitivo de tal naturaleza que todo el universo no fuera mas que un +simple desarrollo suyo, tampoco habriamos encontrado la verdad real, +fuente de toda ciencia; pues con esto nada adelantaríamos con respecto +al mundo de la posibilidad, es decir, al órden ideal, infinitamente +mayor que el de las existencias infinitas. + +Supongamos que el progreso de las ciencias naturales conduzca al +descubrimiento de una ley simple, única, que presida al desarrollo de +todas las demás, y cuya aplicacion, variada segun las circunstancias, +sea suficiente para dar razon de todos los fenómenos que ahora se +reducen á muchas y muy complicadas. Este seria sin duda un adelanto +inmenso en las ciencias que tienen por objeto el mundo visible; ¿pero +qué sabríamos por esto del mundo de las inteligencias? ¿qué del mundo +de la posibilidad? (VI). + + + + +CAPÍTULO VII. + +ESTERILIDAD DE LA FILOSOFÍA DEL _yo_ PARA PRODUCIR LA CIENCIA +TRASCENDENTAL. + + +[70.] El testimonio de la conciencia es seguro, irresistible, pero +nada tiene que ver con el de la evidencia. Aquel tiene por objeto un +hecho particular y contingente, este una verdad necesaria. Que yo +pienso ahora, es absolutamente cierto para mí; pero este pensar mio no +es una verdad necesaria sino muy contingente, ya que podia muy bien +suceder que jamás hubiese pensado ni existido; es un hecho puramente +individual, pues no sale de mí, y su existencia y no existencia en +nada afecta las verdades universales. + +La conciencia es un áncora nó un faro; basta para evitar el naufragio +de la inteligencia, nó para indicarle el derrotero. En los asaltos de +la duda universal, ahí está la conciencia que no deja perecer; pero si +le pedís que os dirija, os presenta hechos particulares, nada mas. + +Estos hechos no tienen un valor científico sino cuando se objetivan, +permítaseme la expresion; ó bien cuando reflexionando sobre ellos el +espíritu, los baña con la luz de las verdades necesarias. + +Yo pienso; yo siento; yo soy libre; hé aquí hechos; pero ¿qué sacais +de ellos por sí solos? nada. Para fecundarlos es necesario que los +tomeis como una especie de materia de las ideas universales. El +pensamiento se inmoviliza, se hiela, si no le haceis andar con el +impulso de estas ideas; la sensacion os es comun con los brutos; y la +libertad carece de objeto, de vida, si no hay combinacion de motivos +presentados por la razon. + + +[71.] Aquí se encuentra la causa de la oscuridad y esterilidad de la +filosofía alemana, desde Fichte. Kant, se fijaba en el sujeto, pero +sin destruir la objetividad en el mundo interior; y por esto su +filosofía, si bien contiene muchos errores, ofrece al entendimiento +algunos puntos luminosos; pero fué mas allá, se colocó en el _yo_, no +sirviéndose de la objetividad sino en cuanto le era necesaria para +establecerse mas hondamente en un simple hecho de conciencia; así no +encontró mas que regiones tenebrosas ó contradicciones. + +La inteligencia de hombres de talento se ha fatigado en vano para +hacer brotar un rayo de luz de un punto condenado á la oscuridad. El +_yo_ se manifiesta á sí mismo por sus actos; y para ser concebido de +sí propio no disfruta de ningun privilegio sobre los seres distintos +de él, sino el de presentar inmediatamente los hechos que pueden +conducir á su conocimiento. ¿Qué sabria el alma de sí misma, si no +sintiera su pensamiento, su voluntad, y el ejercicio de todas sus +facultades? ¿Cómo discurre sobre su propia naturaleza sino fundándose +en lo que le suministra el testimonio de sus actos? El _yo_ pues no es +visto por sí propio intuitivamente; no se ofrece á sus mismos ojos, +sino mediantamente, esto es por sus propios actos; es decir que en +cuanto á ser conocido, se halla en un caso semejante al de los seres +externos, que lo son por los efectos que nos causan. + +El _yo_ considerando en sí, no es un punto luminoso; es un +sustentáculo para el edificio de la razon; mas nó la regla para +construirle. La verdadera luz se halla en la objetividad; pues en ella +está propiamente el blanco del conocimiento. El _yo_ no puede ni ser +conocido, ni pensado de ninguna manera, sino en cuanto se toma á sí +mismo por objeto, y por consiguiente en cuanto se coloca en la línea +de los demás seres, para sujetarse á la actividad intelectual que solo +obra en fuerza de las verdades objetivas. + + +[72.] La inteligencia no se concibe sin objetos al menos internos; y +estos objetos serán estériles, si el entendimiento no concibe en +ellos relaciones y por consiguiente verdades. Estas verdades, no +tendrán ningun enlace, serán hechos sueltos, si no entrañan alguna +necesidad; y aun las relaciones que se refieran á hechos particulares +suministrados por la experiencia, no serán susceptibles de ninguna +combinacion, si al menos condicionalmente, no incluyen algo de +necesario. El brillo de la luz en el aposento en que escribo es en sí +un hecho particular y contingente; y la ciencia como tal, no puede +ocuparse de él, sino sujetando el movimiento de la luz á leyes +geométricas, es decir á verdades necesarias. + +Luego el _yo_ en sí mismo, como sujeto, no es punto de partida para la +ciencia, aunque sea un punto de apoyo. Lo individual no sirve para lo +universal, ni lo contingente para lo necesario. La ciencia del +individuo A, es cierto que no existiria si el individuo A no +existiese; pero esta ciencia que necesita del _yo_ individual, no es +la ciencia propiamente dicha, sino el conjunto de actos individuales +con que el individuo percibe la ciencia. Mas lo percibido no es esto; +lo percibido es comun á todas las inteligencias; no necesita de este ó +aquel individuo; el fondo de verdades que constituyen la ciencia no ha +nacido de aquel conjunto de actos individuales, hechos contingentes +que se pierden cual gotas imperceptibles en el océano de la +inteligencias. + +¿Cómo se quiere pues fundar la ciencia sobre el simple _yo_ +subjetivo? ¿Cómo de este _yo_ se quiere hacer brotar el objeto? El +hecho de la conciencia nada tiene que ver con la ciencia, sino en +cuanto ofrece hechos á los cuales se pueden aplicar los principios +objetivos, universales, necesarios, independientes de toda +individualidad finita, que constituyen el patrimonio de la razon +humana, pero que no han menester la existencia de ningun hombre. + + +[73.] Analícense cuanto se quiera los hechos de la conciencia, jamás +se encontrará en ellos uno que pueda engendrar la luz científica. +Aquel acto será ó una percepcion directa ó refleja. Si es directa, su +valor no es subjetivo sino objetivo; no es el acto lo que funda la +ciencia, sino la verdad percibida, no el sujeto sino el objeto, no el +_yo_ sino lo visto por el _yo_. Si el acto es reflejo, supone otro +acto anterior, á saber, el objeto de la reflexion; no es pues aquel el +primitivo sino este. + +La combinacion del acto directo con el reflejo, tampoco sirve para +nada científico, sino en cuanto se somete á las verdades necesarias, +objetivas, independientes del _yo_. ¿Qué es un acto individualmente +considerado? un fenómeno interior. Y ¿qué nos enseña este fenómeno +separado de las verdades objetivas? nada. El fenómeno representa algo +en la ciencia, en cuanto es considerado bajo las ideas generales, de +ser, de causa, de efecto, de principio ó de producto de actividad, de +modificacion, de sus relaciones con su sujeto que es el _substratum_ +de otros actos semejantes; es decir cuando es considerado como un +caso particular, comprendido en las ideas generales, como un fenómeno +contingente, apreciable con el auxilio de las verdades necesarias, +como un hecho esperimental, al cual se aplica una teoría. + +El acto reflejo no es mas que el conocimiento de un conocimiento, ó +sentimiento, ó de algun fenómeno interior sea cual fuere; y así toda +reflexion sobre la conciencia presupone acto anterior directo. Este +acto directo no tiene por objeto el _yo_; luego el conocimiento no +tiene por principio fundamental el _yo_, sino como una condicion +necesaria (pues no puede haber pensamiento sin sujeto pensante), mas +nó como objeto conocido. + + +[74.] Estas consideraciones derriban por su cimiento el sistema de +Fichte y de cuantos toman el _yo_ humano por punto de partida en la +carrera de las ciencias. El _yo_ en sí mismo, no se nos presenta; lo +que conocemos de él lo sabemos por sus actos, y en esto participa de +una calidad de los demás objetos, que no nos ofrecen inmediatamente su +esencia sino lo que de ella emana, por la actividad con que obran +sobre nosotros. + +De esta manera nos elevamos por raciocinio al conocimiento de las +cosas mismas, guiados por las verdades objetivas y necesarias, que son +la ley de nuestro entendimiento, el tipo de las relaciones de los +seres, y por tanto una regla segura para juzgar de ellos. ¿Qué sabemos +de nuestro espíritu? que es simple: ¿y esto, cómo lo sabemos? porque +piensa, y lo compuesto, lo múltiplo, no puede pensar. Hé aquí como +conocemos el _yo_. La conciencia nos manifiesta su actividad +pensadora; esta es la materia suministrada por el hecho; pero luego +viene el principio, la verdad objetiva, iluminando el hecho, mostrando +la repugnancia entre el pensamiento y la composicion, el enlace +necesario entre la simplicidad y la conciencia. + +Si bien se observa, este raciocinio se aplica no solo al _yo_, sino á +todo ser que piense; y así es que la misma demostracion la extendemos +á todos; el _yo_ pues que la aplica no crea esta verdad, solo la +conoce, y se conoce á sí propio como un caso particular comprendido en +la regla general. + + +[75.] El pretender que del _yo_ subjetivo surja la verdad, es comenzar +por suponer al _yo_ un ser absoluto, infinito, orígen de todas las +verdades, y razon de todos los seres: lo que equivale á comenzar la +filosofía divinizando el entendimiento del hombre. Y como á esta +divinizacion no tiene mas derecho un individuo que otro, el admitirla +equivale á establecer el panteismo racional, que como veremos en su +lugar, dista poco ó nada del panteismo absoluto. + +Suponiendo que las razones individuales no son mas que fenómenos de la +razon única y absoluta; y que por tanto lo que llamamos espíritus, no +son verdaderas substancias, sino simples modificaciones de un +espíritu único, y las conciencias particulares meras apariciones de la +conciencia universal, se concibe por qué se busca en el _yo_ la fuente +de toda verdad, y se interroga á la conciencia propia como una especie +de oráculo por el cual habla la conciencia universal. Pero la +dificultad está en que la suposicion es gratuita: y que tratándose de +buscar la razon de todas las verdades, se principia por establecer la +mas incomprensible y repugnante de las proposiciones. ¿Quién es capaz +de persuadirnos que nuestras conciencias no son mas que una +modificacion de una tercera? ¿Quién nos hará creer que eso que +llamamos el _yo_, es comun á todos los hombres, á todos los seres +inteligentes, y que no hay mas diferencia que la de modificaciones de +un ser absoluto? Este ser absoluto, ¿por qué no tiene conciencia de +todas las conciencias que comprende? ¿Por qué ignora lo que encierra +en sí, lo que le modifica? ¿Por qué se cree múltiplo si es uno? ¿Dónde +está el lazo de tanta multiplicidad? ¿Las conciencias particulares, +tendrán su unidad, su vínculo de todo lo que les acontece, á pesar de +no ser mas que modificaciones; y este vínculo, esta unidad, faltarán á +la substancia que ellas modifican? + + +[76.] Como quiera, aun con la suposicion del panteismo, nada adelantan +en sus pretensiones los amigos de la filosofía del _yo_. Con su +panteismo, legitiman por decirlo así su pretension, mas no logran lo +que pretenden. Se llaman á sí mismos dioses; y así tienen razon en +que en ellos está la fuente de verdad; pero como en su conciencia no +hay mas que una aparicion de su divinidad, una sola fase del astro +luminoso, no pueden ver en ella otra cosa que lo que se les presenta; +y su divinidad se encuentra sujeta á ciertas leyes que la +imposibilitan para dar la luz que la filosofía le pide. + + +[77.] Si interrogamos nuestra conciencia sobre las verdades +necesarias, notaremos que lejos de pretender ó fundarlas ó crearlas, +las conoce, las confiesa independientes de sí misma. Pensemos en esta +proposicion: «es imposible que á un mismo tiempo, una cosa sea y no +sea» y preguntémonos si la verdad de ella nace de nuestro pensamiento; +desde luego la conciencia misma responde que no. Antes de que mi +conciencia existiera, la proposicion era verdad; si yo no existiese +ahora, seria tambien verdad; cuando no pienso en ella, es tambien +verdad; el _yo_ no es mas que un ojo que contempla el sol, pero que no +es necesario para la existencia del sol. + + +[78.] Otra consideracion hay que demuestra la esterilidad de toda +filosofía que busque en el solo _yo_ el orígen único y universal de +los conocimientos humanos. Todo conocimiento exige un objeto; el +conocimiento puramente subjetivo es inconcebible; aun suponiendo +identidad entre el sujeto y el objeto, se necesita la dualidad de +relacion, real ó concebida; es decir que el sujeto en cuanto conocido, +esté en cierta oposicion al menos concebida, con el mismo sujeto en +cuanto conoce. Ahora bien; ¿cuál es el objeto en el acto primitivo que +se busca? Es el _no yo_? Entonces la filosofía del _yo_ entra en el +cauce de las demás filosofías: pues en este _no yo_ están las verdades +objetivas, ¿Es el _yo_? Entonces preguntaremos, si es el _yo_ en sí, ó +en sus actos; si es el _yo_ en sus actos, entonces la filosofía del +_yo_ se reduce á un análisis ideológico, nada tiene de característico; +si es el _yo_ en sí, diremos que este no es conocido intuitivamente; y +que menos que nadie pueden pretender á esta intuicion, los que le +llaman el _absoluto_. Para ellos mas que para los otros, es el _yo_ un +abismo tenebroso. En vano os inclinais sobre este abismo y gritais +para evocar la verdad; el sordo ruido que os llega á los oidos es el +eco de vuestra voz misma, son vuestras palabras que la honda cavidad +os devuelve mas ahuecadas y misteriosas. + + +[79.] Entre estos filósofos que se pierden en vanas cavilaciones, +descuella el autor de la _Doctrina de la ciencia_, Fichte, de cuyo +sistema ha dicho con mucha gracia Madama de Stael, que se parece algun +tanto al dispertar de la estatua de Pigmalion, que tocándose +alternativamente á sí misma y á la piedra sobre que está sentada, +dice: soy yo, no soy yo. + +Fichte comienza su obra titulada _Doctrina de la ciencia_, diciendo +que se propone buscar el principio mas absoluto, el principio +absolutamente incondicional de todo conocimiento humano. Hé aquí un +método erróneo; se comienza por suponer lo que se ignora, la unidad +del principio, y ni aun se sospecha que en la basa del conocimiento +humano puede haber una verdadera multiplicidad. Yo creo que la puede +haber y la hay en efecto, que las fuentes de nuestro conocimiento son +varias, de órdenes diversos, y que no es posible llegar á la unidad, +sino saliéndose del hombre y remontándose á Dios. Lo repito, hay aqui +una equivocacion en que se ha incurrido con demasiada generalidad, +resultando de ella el fatigar inútilmente los espíritus +investigadores, y arrojarlos á sistemas extravagantes. + +Pocos filósofos habrán hecho un esfuerzo mayor que Fichte para llegar +á este principio absoluto. ¿Y qué consiguió? Lo diré francamente; +nada: ó repite el principio de Descartes, ó se entretiene en un juego +de palabras. Lástima da el verle forcejar con tal ahinco y con tan +poco resultado. Ruego al lector que tenga paciencia para seguirme en +el exámen de la doctrina del filósofo aleman, no con la esperanza de +adquirir una luz que le guie en los senderos de la filosofía, sino +para poder juzgar con conocimiento de causa, doctrinas que tanto ruido +meten en el mundo. + +«Si este principio, dice Fichte, es verdaderamente el mas absoluto, no +podrá ser ni definido ni demostrado. Deberá expresar el acto que no se +presenta ni puede presentarse entre las determinaciones empíricas de +nuestra conciencia; por el contrario, sobre él descansa toda +conciencia, y solo él la hace posible (1.° parte § 1.).« + +Sin ningun antecedente, sin ninguna razon, sin tomarse siquiera la +pena de indicar en qué se funda, asegura Fichte que el primer +principio deberá expresar un acto. ¿Por qué no podria ser una verdad +objetiva? esto merecia cuando menos algun exámen, ya que todas las +escuelas anteriores, incluso la de Descartes, no habian colocado el +primer principio entre los actos, sino entre las verdades objetivas. +El mismo Descartes al consignar el hecho del pensamiento y de la +existencia, echa mano de una verdad objetiva. «Lo que piensa existe» ó +en otros términos: «Lo que no existe, no puede pensar.» + + +[80.] La observacion que precede, señala uno de los vicios radicales +de la doctrina de Fichte y otros filósofos alemanes, que dan á la +filosofía subjetiva, ó del sujeto, una importancia que no merece. +Ellos acusan á los demás de hacer con demasiada facilidad la +transicion del sujeto al objeto, y olvidan que al propio tiempo ellos +pasan del pensamiento objetivo al sujeto puro, sin ninguna razon ni +título que los autorice. Ateniéndonos al citado pasaje de Fichte, ¿qué +será un acto que no se presenta, ni se puede presentar entre las +determinaciones empíricas de nuestra conciencia? El principio buscado, +por ser absoluto, no se exime de ser conocido, pues si no lo +conocemos, mal podremos afirmar que es absoluto; y si no se presenta +ni se puede presentar entre las determinaciones empíricas de nuestra +conciencia, ni es, ni puede ser conocido. El hombre no conoce lo que +no se presenta en su conciencia. + +El principio absoluto en que toda conciencia descansa y que la hace +posible, pertenece ó nó á la conciencia. Si lo primero, sufre todas +las dificultades que afectan á los demás actos de la conciencia; si lo +segundo, no puede ser objeto de observacion, y por consiguiente nada +sabemos de él. + +Para llegar al acto primitivo, separando del mismo todo lo que no le +pertenece realmente, confiesa Fichte que es necesario suponer +valederas las reglas de toda reflexion, y partir de una proposicion +cualquiera de las muchas que se podrian escoger entre aquellas que +todo el mundo concede sin ningun reparo. «Concediéndosenos esta +proposicion, dice, se nos debe conceder al mismo tiempo como acto, lo +que queremos poner como principio de la ciencia del conocimiento; y el +resultado de la reflexion debe ser que este acto nos sea concedido +como principio, junto con la proposicion. Ponemos un hecho cualquiera +de la conciencia empírica, y quitamos de él una tras otra todas las +determinaciones empíricas, hasta que se reduzca á toda su pureza, sin +contener mas que lo que el pensamiento no puede absolutamente excluir +y de lo que nada puede quitar; (ibid.).» + +Se ve por estas palabras que el filósofo aleman se proponia elevarse á +un acto de conciencia enteramente puro, sin ninguna determinacion. +Esto es imposible: ó Fichte toma el acto en un sentido muy lato, +entendiendo por él el _substratum_ de toda conciencia, en cuyo caso no +hace mas que expresar en otros términos la idea de substancia; ó habla +de un acto propiamente dicho, esto es, de un ejercicio cualquiera de +esa actividad, de esa espontaneidad que sentimos dentro de nosotros; y +en este concepto el acto de conciencia no puede estar libre de toda +determinacion so pena de destruir su individualidad y su existencia. +No se piensa sin pensar algo; no se quiere sin querer algo; no se +siente sin sentir algo; no se reflexiona sobre los actos internos, sin +que la reflexion se fije en algo. En todo acto de conciencia hay +determinacion: un acto del todo puro, abstraido de todo, enteramente +indeterminado, es imposible, absolutamente imposible; ya +subjetivamente, porque el acto de conciencia aun considerado en el +sujeto, exige una determinacion; ya objetivamente, porque un acto +semejante es inconcebible como individual, y por tanto como existente, +pues que nada determinado ofrece al espíritu. + + +[81.] El acto indeterminado de Fichte no es mas que la idea de acto en +general; el filósofo aleman creyó haber hecho un gran descubrimiento +cuando en el fondo no concebia otra cosa que el principio de los +actos, es decir la idea de la substancia aplicada á ese ser activo +cuya existencia nos atestigua la conciencia misma. + +Si he de decir ingenuamente lo que pienso, séame permitido manifestar +que en mi concepto Fichte con todo el alambicar de su análisis, no ha +hecho adelantar un solo paso á la filosofía en la investigacion del +primer principio. Por lo dicho hasta aquí se echa de ver que es muy +fácil detenerle con solo pedirle cuenta de las suposiciones que hace +desde la primera página de su libro. Sin embargo, para proceder en la +impugnacion con cumplida lealtad, no quiero extractar sus ideas, sino +dejarle que las explique él mismo. + +«Todo el mundo concede la proposicion: A es A, así como que A = A, +porque esto es lo que significa la cópula lógica, y esto es admitido +sin reflexion alguna como completamente cierto. Si alguno pidiese la +demostracion, nadie pensaria en dársela sino que se sostendria que +esta proposicion es cierta absolutamente, es decir, sin razon alguna +mas desarrollada. Procediendo así incontestablemente con el +asentimiento general, nos atribuimos el derecho de poner alguna cosa +absolutamente.» + +«Al afirmar que la proposicion precedente es cierta en sí, no se pone +la existencia de A. La proposicion A es A, no equivale á esta A es, ó +hay un A. (_Ser,_ puesto sin predicado, tiene un significado muy +distinto de _ser_ con predicado, segun veremos despues). Si se admite +que A designa un espacio comprendido entre dos rectas, la proposicion +permanece exacta, aun cuando en este caso la proposicion A es, sea de +una falsedad evidente. Lo que se pone es, que si A es, A es así. La +cuestion no está en si A es ó nó; se trata aquí nó del contenido de la +proposicion, sino únicamente de su forma; nó de un objeto del cual se +sepa algo, sino de lo que se sabe de todo objeto sea el que fuere.» + +«De la certeza absoluta de la proposicion precedente resulta que entre +el _si_ y el _así_ hay una relacion necesaria: ella es la que está +puesta absolutamente y sin otro fundamento; á esta relacion necesaria +la llamo previsoriamente X.» + +Todo este aparato de análisis no significa mas de lo que sabe un +estudiante de lógica; esto es, que en toda proposicion la cópula, ó el +verbo _ser_, no significa la existencia del sujeto, sino su relacion +con el predicado; para decirnos una cosa tan sencilla no eran +necesarias tantas palabras, ni tan afectados esfuerzos de +entendimiento, mucho menos tratándose de una proposicion idéntica. +Pero tengamos paciencia para continuar oyendo al filósofo aleman. + +«¿Este A es ó no es? nada hay decidido todavía sobre el particular; se +presenta pues la siguiente cuestion, bajo qué condicion A es? + +«En cuanto á X ella está en el _yo_ y es puesta por el _yo_; porque el +_yo_ es quien juzga en la proposicion expresada y hasta juzga con +verdad, con arreglo á X como una ley; por consiguiente X es dada al +_yo_; y siendo puesta absolutamente y sin otro fundamento, debe ser +dada al _yo_ por el _yo_ mismo.» + + +[82.] A qué se reduce toda esa algarabia? hélo aquí traducido al +lenguaje comun; en las proposiciones de identidad ó igualdad, hay una +relacion, el espíritu la conoce, la juzga y falla sobre lo demás con +arreglo á ella. Esta relacion es dada á nuestro espíritu, en las +proposiciones idénticas no necesitamos de ninguna prueba para el +asenso. Todo esto es muy verdadero, muy claro, muy sencillo; pero +cuando Fichte añade que esta relacion debe ser dada al _yo_ por el +mismo _yo_, afirma lo que no sabe ni puede saber. ¿Quién le ha dicho +que las verdades objetivas nos vienen de nosotros mismos? ¿tan +ligeramente, de una sola plumada, se resuelve una de las principales +cuestiones de la filosofía, cual es la del orígen de la verdad? nos ha +definido por ventura el _yo_? nos ha dado de él alguna idea? Sus +palabras ó no significan nada ó expresan lo siguiente. Juzgo de una +relacion; este juicio está en mí; esta relacion como conocida, y +prescindiendo de su existencia real, está en mí; todo lo cual se +reduce á lo mismo que con mas sencillez y naturalidad dijo Descartes: +«Yo pienso, luego existo.» + + +[83.] Examinando detenidamente las palabras de Fichte se ve con toda +claridad que nada mas adelantaba sobre lo dicho por el filósofo +francés. «No sabemos, continúa, si A está puesto, ni cómo lo es; pero +debiendo X expresar una relacion entre un poner desconocido de A y un +poner absoluto del mismo A, en tanto por lo menos que la relacion es +puesta, A existe en el _yo_, y está puesto por el _yo_, lo mismo que +X. X no es posible sino relativamente á un A; es así que X es +realmente puesta en el _yo_; luego A debe estar puesto en el _yo_, si +en él se encuentra la X.» ¡Qué lenguaje mas embrollado y misterioso +para decir cosas muy comunes! ¡cuán grande parece Descartes al lado de +Fichte! Ambos comienzan su filosofía por el hecho de conciencia que +revela la existencia. El uno expresa lo que piensa con claridad, con +sencillez, en un lenguaje que todo el mundo entiende y no puede menos +de entender; y el otro para hacer como que inventa, para no +manifestarse discípulo de nadie, se envuelve en una nube misteriosa, +rodeada de tinieblas, y desde allí con voz ahuecada pronuncia sus +oráculos. Descartes dice: «yo pienso, de esto no puedo dudar, es un +hecho que me atestigua mi sentido íntimo; nada puede pensar sin +existir; luego yo existo.» Esto es claro, es sencillo, ingenuo, esto +manifiesta un verdadero filósofo, un hombre sin afectacion ni +pretensiones. El otro dice: «déseme una proposicion cualquiera, por +ejemplo A es A» explica en seguida que en las proposiciones el verbo +ser no expresa la existencia absoluta del sujeto, sino su relacion con +el predicado; todo con un aparato de doctrina, que cansa por su forma +y hace reir por su esterilidad; ¿y para qué? para decirnos que A está +en el _yo_ porque la relacion del predicado con el sujeto ó sea la X, +no es posible sino en un ser, pues que A significa un ser cualquiera. +Pongamos en parangon los dos silogismos. Descartes dice: «nada puede +pensar sin existir, es así que yo pienso, luego existo.» Fichte dice +literalmente lo que sigue: «X no es posible sino relativamente á un A; +es así que X es realmente puesto en el _yo_; luego A debe estar puesto +en el _yo_.» ¿Cuál es en el fondo la diferencia? ninguna, ¿Cuál es en +la forma? la que va del lenguaje de un hombre sencillo á un hombre +vano. + +Repito que en el fondo los silogismos no son diferentes. La mayor de +Descartes es: «nada puede pensar sin existir.» No la prueba, y +confiesa que no se puede probar. La mayor de Fichte es: «X no es +posible sino relativamente á un A» ó en otros términos: una relacion +de un predicado con un sujeto, en cuanto conocida, no es posible sin +un ser que conozca. «Debiendo X expresar una relacion entre un _poner_ +desconocido de A, y un _poner_ absoluto del mismo A, en tanto por lo +menos que _esta relacion es puesta_» es decir en tanto que es +conocida. ¿Y cómo prueba Fichte que un _poner_ relativo, supone un +_poner_ absoluto, esto es, un sujeto en que se _ponga_? Lo mismo que +Descartes: de ninguna manera. No hay A relativo, si no le hay +absoluto; nada puede pensar sin existir; esto es claro, es evidente, y +ni Descartes ni Fichte van mas allá. + +La menor de Descartes es esta: yo pienso; la prueba de esta menor no +la da el filósofo, se refiere al sentido íntimo y de allí confiesa que +no puede pasar. La menor de Fichte, es la siguiente: X es realmente +puesta en el _yo_, lo que equivale á decir, la relacion del predicado +con el sujeto es realmente conocida por el _yo_; y como la proposicion +podia ser escogida á arbitrio segun el mismo Fichte, siendo +indiferente la una ó la otra, decir la relacion del predicado con el +sujeto es conocida por el _yo_, es lo mismo que decir una relacion +cualquiera es conocida por el _yo_, lo que podia expresarse en +términos mas claros: _yo_ pienso. + + +[84.] Y nótese bien; si hay aquí alguna diferencia, toda la ventaja +está de parte del filósofo francés. Descartes entiende por pensamiento +todo fenómeno interno de que tenemos conciencia. Para consignar este +hecho, no necesita analizar proposiciones, ni confundir el +entendimiento, cuando cabalmente es menester mas claridad y precision. +Para llegar al mismo hecho Fichte da largos rodeos, Descartes lo +señala con el dedo, y dice: aquí está. Lo primero es propio del +sofista, lo segundo del genio. + +Estas formas del filósofo aleman aunque poco á propósito para ilustrar +la ciencia, no tendrian otro inconveniente que el de fatigar al +lector, si se las limitase á lo que hemos visto hasta aquí; pero +desgraciadamente, ese _yo_ misterioso que se nos hace aparecer en el +vestíbulo mismo de la ciencia, y que á los ojos de la sana razon, no +es ni puede ser otra cosa que lo que fué para Descartes, á saber, el +espíritu humano que conoce su existencia por su propio pensamiento, va +dilatándose en manos de Fichte como una sombra gigantesca, que +comenzando por un punto acaba por ocultar su cabeza en el cielo y sus +pies en el abismo. Ese _yo_ sujeto absoluto, es luego un ser que +existe simplemente porque se pone á sí mismo; es un ser que se crea á +sí propio, que lo absorbe todo, que lo es todo, que se revela en la +conciencia humana como en una de las infinitas fases que comparten la +existencia infinita. + +Basta la presente indicacion para dar á conocer las tendencias del +sistema de Fichte. Tratándose de la certeza y de sus fundamentos no +seria oportuno adelantar lo que pienso decir largamente en el lugar +que corresponde, al exponer la idea de sustancia y refutar el +panteismo. + +Este es uno de los graves errores de la filosofía de nuestra época; en +todas partes, y bajo todos los aspectos, es menester combatirle; y +para hacerlo con fruto conviene detenerle en sus primeros pasos. Por +esto, he examinado con detencion la reflexion fundamental de Fichte en +su _Doctrina de la ciencia_; despojándola de la importancia que el +filósofo pretende atribuirle para establecer sobre ella una ciencia +trascendental, pues que se lisonjea de poder determinar el principio +absolutamente incondicional de todos los conocimientos humanos (VII). + + + + + +CAPÍTULO VIII. + +LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[85.] Para dar unidad á la ciencia apelan algunos á la identidad +universal; pero esto no es encontrar la unidad, sino refugiarse en el +caos. + +Por de pronto la identidad universal, cuando no fuese absurda, es una +hipótesis destituida de fundamento. Excepto la unidad de la +conciencia, nada encontramos en nosotros que sea uno: muchedumbre de +ideas, de percepciones, de juicios, de actos de voluntad, de +impresiones las mas varias; esto es lo que sentimos en nosotros; +multitud en los seres que nos rodean ó si se quiere en las +apariencias; esto es lo que experimentamos con relacion á los objetos +externos. ¿Dónde están pues la unidad y la identidad, si no se las +encuentra ni en nosotros, ni fuera de nosotros? + + +[86.] Si se dice que todo cuanto se nos ofrece no son mas que +fenómenos, y que no alcanzamos á la realidad, á la unidad idéntica y +absoluta que se oculta debajo de ellos, se puede replicar con el +siguiente dilema: ó nuestra experiencia se limita á los fenómenos, ó +llega á la naturaleza misma de las cosas; si lo primero, no podemos +saber lo que bajo los fenómenos se esconde, y la unidad idéntica y +absoluta nos será desconocida; si lo segundo, luego la naturaleza no +es una sino múltipla, pues que encontramos por todas partes la +multiplicidad. + + +[87.] Es curioso observar la ligereza con que hombres escépticos en +las cosas mas sencillas, se convierten de repente en dogmáticos, +precisamente al llegar al punto donde mas motivos se ofrecen de duda. +Para ellos el mundo exterior es ó una pura apariencia, ó un ser que +nada tiene de semejante á lo que se figura el linaje humano; el +criterio de la evidencia, el del sentido comun, el del testimonio de +los sentidos son de escasa importancia para obligar al asenso; solo el +vulgo debe contentarse con fundamentos tan ligeros: el filósofo +necesita otros mucho mas robustos. Pero, ¡cosa singular! el mismo +filósofo que llamaba á la realidad apariencia engañosa, que veia +oscuro lo que el humano linaje considera claro, tan pronto como sale +del mundo fenomenal y llega á las regiones de lo absoluto, se +encuentra alumbrado por un resplandor misterioso, no necesita +discurrir, sino que por una intuicion purísima ve lo incondicional, lo +infinito, lo único, en que se refunde todo lo múltiplo, la gran +realidad cimiento de todos los fenómenos, el gran todo que en su seno +tiene la variedad de todas las existencias, que lo reasume todo, que +lo absorbe todo en la mas perfecta identidad; fija la mirada del +filósofo en aquel foco de luz y de vida, ve desarrollarse como en +inmensas oleadas el piélago de la existencia, y así explica lo vario +por lo uno, lo compuesto por lo simple, lo finito por lo infinito. +Para estos prodigios no ha menester salir de sí propio, le basta ir +destruyendo todo lo _empírico_, remontarse hasta el acto puro, por +senderos misteriosos á todos desconocidos menos á él. Ese _yo_ que se +creyera una existencia fugaz, dependiente de otra existencia superior, +se asombra al descubrirse tan grande; en sí encuentra el orígen de +todos los seres, ó por mejor decir el ser único del cual todos los +demás son modificaciones fenomenales; él es el universo mismo que por +un desarrollo gradual ha llegado á tener conciencia de sí propio; todo +lo que contempla fuera de sí y que á primera vista le parece distinto, +no es mas que él mismo, no es mas que un reflejo de sí propio, que se +presenta á sus ojos y se desenvuelve bajo mil formas como un soberbio +panorama. + +¿Creerán los lectores que finjo un sistema para tener el gusto de +combatirle? nada de eso: la doctrina que se acaba de exponer es la +doctrina de Schelling. + + +[88.] Una de las causas de este error es la oscuridad del problema del +conocimiento. El conocer es una accion inmanente y al propio tiempo +relativa á un objeto externo, exceptuando los casos en que el ser +inteligente se toma por objeto á sí propio con un acto reflejo. Para +conocer una verdad sea la que fuere, el espíritu no sale de sí mismo; +su accion no se ejerce fuera de sí mismo: la conciencia íntima le está +diciendo que permanece en sí y que su actividad se desenvuelve dentro +de sí. + +Esta accion inmanente se extiende á los objetos mas distantes en lugar +y tiempo y diferentes en naturaleza. ¿Cómo puede el espíritu ponerse +en contacto con ellos? ¿Cómo puede explicarse que estén conformes la +realidad y la representacion? Sin esta última no hay conocimiento; sin +conformidad no hay verdad, el conocimiento es una pura ilusion á que +nada corresponde, y el entendimiento humano es continuo juguete de +vanas apariencias. + +No puede negarse que hay en este problema dificultades gravísimas, +quizás insuperables á la ciencia del hombre mientras vive sobre la +tierra. Aquí se ofrecen todas las cuestiones ideológicas y +psicológicas que han ocupado á los metafísicos mas eminentes. Pero +como quiera que no es mi ánimo adelantar discusiones que pertenecen á +otro lugar, me limitaré al punto de vista indicado por la cuestion que +examino sobre la certeza y su principio fundamental. + + +[89.] Que existe la representacion es un hecho atestiguado por el +sentido íntimo; sin ella no hay pensamiento; y la afirmacion _yo +pienso_, es, si no el orígen de toda filosofía, al menos su condicion +indispensable. + + +[90.] ¿De dónde viene la representacion? ¿cómo se explica que un ser +se ponga en tal comunicacion con los demás, y no por una accion +transitiva sino inminente? ¿cómo se explica la conformidad entre la +representacion y los objetos? Este misterio, ¿no está indicando que en +el fondo de todas las cosas hay unidad, identidad, que el ser que +conoce es el mismo ser conocido que se aparece á sí propio bajo +distinta forma, y que todo lo que llamamos realidades no son mas que +fenómenos de un mismo ser siempre idéntico, infinitamente activo, que +desenvuelve sus fuerzas en sentidos varios, constituyendo con su +desarrollo ese conjunto que llamamos universo? Nó: no es así, no puede +ser así, esto es un absurdo que la razon mas estraviada no alcanza á +devorar; este es un recurso tan desesperado como impotente para +explicar un misterio si se quiere, pero mil veces menos oscuro que el +sistema con que se le pretende aclarar. + + +[91.] La identidad universal nada explica, mas bien confunde; no +disipa la dificultad, la robustece, la hace insoluble. Es cierto que +no es fácil dar razon del modo con que se ofrece al espíritu la +representacion de cosas distintas de él; pero no es mas fácil el darla +de cómo el espíritu puede tener representacion de sí propio. Si hay +unidad, sí hay completa identidad, entre el sujeto y el objeto, ¿cómo +es que los dos se nos ofrecen cual cosas distintas? de la unidad ¿cómo +sale esta dualidad? de la identidad ¿cómo puede nacer la diversidad? + +Es un hecho atestiguado por la experiencia, y no por la experiencia +de los objetos exteriores, sino por la del sentido íntimo, por lo mas +recóndito de nuestra alma, que en todo conocimiento hay sujeto y +objeto, percepcion y cosa percibida, y sin esta diferencia no es +posible el conocimiento. Aun cuando por un esfuerzo de reflexion nos +tomamos por objetos á nosotros mismos, la dualidad aparece; si no +existe la fingimos, pues sin esta ficcion no alcanzamos á pensar. + + +[92.] Si bien se observa, aun en la reflexion mas íntima y +concentrada, la dualidad se halla, no por ficcion como á primera vista +pudiera parecer, sino realmente. Cuando la inteligencia se vuelve +sobre sí misma, no ve su esencia, pues no le es dada la intuicion +directa de sí propia; lo que ve son sus actos, y á estos toma por +objeto. Ahora bien; el acto reflexivo no es el mismo acto +reflexionado; cuando pienso que pienso, el primer pensar es distinto +del segundo, y tan distinto, que el uno sucede al otro, no pudiendo +existir el pensar reflexivo, sin que antes haya existido el pensar +reflexionado. + + +[93.] Un profundo análisis de la reflexion confirma lo que se acaba de +explicar. ¿Es posible reflexionar sin objeto reflexionado? Es evidente +que no. ¿Cuál es este objeto en el caso que nos ocupa? El pensamiento +propio; luego este pensamiento ha debido preexistir á la reflexion. Si +se supone que no hay necesidad de que se sucedan en diferentes +instantes de tiempo, y que la dependencia se salva á pesar de la +simultaneidad, todavía queda en pie la fuerza del argumento; dado y +no concedido que lo simultaneidad sea posible, no lo es al menos la +dependencia, si no hay distincion. La dependencia es una relacion; la +relacion supone oposicion de extremos; y esta oposicion trae consigo +la distincion. + + +[94.] Que estos actos son distintos, aun cuando se supongan +simultáneos, se puede demostrar todavía de otra manera. Uno de ellos, +el reflexionado, puede existir sin el reflexivo. Se piensa +continuamente sin pensar en que se piensa; y de toda reflexion sea la +que fuere, se puede verificar lo mismo, ya sea no presentándose ella +para ocuparse del acto pensado, ya desapareciendo y dejando solo al +acto directo: luego estos actos son no solo distintos sino separables; +luego la dualidad de sujeto y de objeto existe no solo con respecto al +mundo exterior, sino en lo mas íntimo, en lo mas puro de nuestra alma. + + +[95.] No vale decir que la reflexion no tiene por objeto un acto +determinado, sino el pensamiento en general. Esto es falso en muchos +casos, pues no solo pensamos que pensamos, sino que pensamos una cosa +determinada. Además, aun cuando la reflexion tenga por objeto algunas +veces el pensamiento en general, ni aun entonces la dualidad +desaparece: el acto subjetivo es en tal caso un acto individual, que +existe en determinado instante de tiempo, y su objeto es el +pensamiento en general, es decir, una idea representante de todo +pensamiento, una idea que envuelve una especie de recuerdo confuso de +todos los actos pasados, ó de eso que se llama actividad, fuerza +intelectual. La dualidad existe pues, mas evidente sí cabe, que cuando +el objeto es un pensamiento determinado. En un caso se comparaban al +menos dos actos individuales; mas en este se compara un acto +individual con una idea abstracta, una cosa que existe en un instante +de tiempo, con una idea que ó prescinde de él, ó abarca confusamente +todo el trascurrido desde la época en que ha comenzado la conciencia +del ser que reflexiona. + + +[96.] Estas razones tienen mucha mas fuerza dirigiéndose contra +filósofos que ponen la esencia del espíritu, no en la fuerza de +pensar, sino en el pensamiento mismo, que no dan al _yo_ mas +existencia de la que nace de su propio conocimiento, afirmando que +solo existe porque se _pone_ á sí mismo conociéndose, y que solo +existe en cuanto se _pone_, es decir, en cuanto se conoce. Con este +sistema no solo existe la dualidad ó mas bien la pluralidad en los +actos, sino en el mismo _yo_; porque ese _yo_ es un acto, y los actos +se suceden como una serie de fluxiones desenvueltas hasta lo infinito. +Así, lejos de salvarse la unidad absoluta, ni la identidad entre el +sujeto y el objeto, se establece la pluralidad y multiplicidad en el +sujeto mismo; y la misma unidad de conciencia, en peligro de ser +rasgada por las cavilaciones filosóficas, tiene que guarecerse á la +sombra de la invencible naturaleza. + + +[97.] Queda probado pues de una manera incontestable, que hay en +nosotros una dualidad primitiva entre el sujeto y el objeto; que sin +esta no se concibe el conocimiento; y que la representacion misma es +una palabra contradictoria, si de un modo ú otro no se admiten en los +arcanos de la inteligencia cosas realmente distintas. Permítaseme +recordar que de esta distincion hallamos un tipo sublime en el augusto +misterio de la Trinidad, dogma fundamental de nuestra sacrosanta +religion, cubierto con un velo impenetrable, pero de donde salen +torrentes de luz para ilustrar las cuestiones filosóficas mas +profundas. Este misterio no es explicado por el débil hombre; pero es +para el hombre una explicacion sublime. Asi Platon se apoderó de las +vislumbres de aquel arcano como de un tesoro de inmenso valor para las +teorías filosóficas; asi los santos padres y los teólogos al +esforzarse por aclararle con algunas razones de congruencia, han +ilustrado los mas recónditos misterios del pensamiento humano. + + +[98.] Los sostenedores de la identidad universal á mas de contradecir +uno de los hechos primitivos y fundamentales de la conciencia, no +adelantan nada para explicar ni el orígen de la representacion +intelectual, ni su conformidad con los objetos. Es evidente que ningun +hombre posee la intuicion de la naturaleza del _yo_ individual, y +mucho menos del ser absoluto que estos filósofos suponen como el +_substratum_, de todo lo que existe ó aparece. Sin esta intuicion, no +les será posible explicar _à priori_ la representacion de los objetos, +ni tampoco la conformidad de estos con aquella. El hecho pues en que +se quiere cimentar toda la filosofía, ó no existe, ó nos es +desconocido, en ambos casos no puede servir para fundar un sistema. + +Si este hecho existiese no se podria presentar á nuestro entendimiento +por medio de una enunciacion á que llegásemos por raciocinio. Ha de +ser mas bien visto que conocido; ó ha de ocupar el primer lugar ó +ninguno. Si empezamos por raciocinar sin tomarle á él por fundamento, +estribamos en lo aparente para llegar á lo verdadero; nos valemos de +la ilusion para alcanzar la realidad. Así resulta evidentemente del +sistema de nuestros adversarios, que, ó la filosofía debe comenzar por +la intuicion mas poderosa que imaginarse pueda, ó no le es dable +adelantar un paso. + + +[99.] Las escuelas distinguian entre el principio de ser y el de +conocer, _principium essendi et principium cognoscendi_; mas esta +distincion no tiene cabida en el sistema filosófico que impugnamos; el +ser se confunde con el conocer; lo que existe, existe porque se +conoce, y solo existe en cuanto se conoce. Deducir la serie de los +conocimientos es desenvolver la serie de la existencia. No hay ni +siquiera dos movimientos paralelos, no hay mas que un movimiento; el +_yo_ es el universo, el universo es el _yo_; todo cuanto existe es un +desarrollo del hecho primitivo, es el mismo hecho que se despliega +ofreciendo diferentes formas, extendiéndose como un océano infinito: +su lugar es un espacio sin límites, su duracion la eternidad (VIII). + + + + +CAPÍTULO IX. + +CONTINÚA EL EXÁMEN DEL SISTEMA DE LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[100.] Estos sistemas tan absurdos como funestos, y que bajo formas +distintas y por diversos caminos, van á parar al panteismo, encierran +no obstante una verdad profunda, que desfigurada por vanas +cavilaciones, se presenta como un abismo de tinieblas, cuando en sí es +un rayo de vivísima luz. + +El espíritu humano busca con el discurso lo mismo á que le impele un +instinto intelectual: el modo de reducir la pluralidad á la unidad, de +recoger por decirlo así la variedad infinita de las existencias en un +punto del cual todas dimanen y en que se confundan. El entendimiento +conoce que lo condicional ha de refundirse en lo incondicional, lo +relativo en lo absoluto, lo finito en lo infinito, lo múltiplo en lo +uno. En esto convienen todas las religiones, todas las escuelas +filosóficas. La proclamacion de esta verdad no pertenece á ninguna +exclusivamente; se la encuentra en todos los paises del mundo, en los +tiempos primitivos, junto á la cuna de la humanidad. Tradicion bella, +tradicion sublime, que conservada al través de todas las generaciones, +entre el flujo y reflujo de los acontecimientos, nos presenta la idea +de la divinidad presidiendo al orígen y al destino del universo. + + +[101.] Sí: la unidad buscada por los filósofos es la Divinidad misma, +es la Divinidad cuya gloria anuncia el firmamento y cuya faz augusta +nos aparece en lo interior de nuestra conciencia con resplandor +inefable. Sí: ella es la que ilumina y consuela al verdadero filósofo, +y ciega y perturba al orgulloso sofista; ella es la que el verdadero +filósofo llama Dios, á quien acata y adora en el santuario de su alma, +y la que el filósofo insensato apellida el _yo_ con profanacion +sacrílega; ella es la que considerada con su personalidad, con su +conciencia, con su inteligencia infinita, con su perfectísima +libertad, es el cimiento y la cúpula de la religion; ella es la que +distinta del mundo le ha sacado de la nada, la que le conserva, le +gobierna, le conduce por misteriosos senderos al destino señalado en +sus decretos inmutables. + + +[102.] Hay pues unidad en el mundo; hay unidad en la filosofía; en +esto convienen todos; la diferencia está en que unos separan con +muchísimo cuidado lo infinito de lo finito, la fuerza creatriz de la +cosa creada, la unidad de la multiplicidad, manteniendo la +comunicacion necesaria entre la libre voluntad del agente todopoderoso +y las existencias finitas, entre la sabiduría de la soberana +inteligencia y la ordenada marcha del universo; mientras los otros +tocados de una ceguera lamentable, confunden el efecto con la causa, +lo finito con lo infinito, lo vario con lo uno; y reproducen en la +region de la filosofía el caos de los tiempos primitivos; pero todo en +dispersion, todo en confusion espantosa, sin esperanza de reunion ni +de órden: la tierra de esos filósofos está vacía, las tinieblas yacen +sobre la faz del abismo, mas no hay el espíritu de Dios llevado sobre +las aguas para fecundar el caos y hacer que surjan de las sombras y de +la muerte piélagos de luz y de vida. + +Con los absurdos sistemas excogitados por la vanidad filosófica, nada +se aclara; con el sistema de la religion que es al propio tiempo el de +la sana filosofía y el de la humanidad entera, todo se explica; el +mundo de las inteligencias como el mundo de los cuerpos es para el +espíritu humano un caos desde el momento en que desecha la idea de +Dios; ponedla de nuevo, y el órden reaparece. + + +[103.] Los dos problemas capitales: ¿de dónde nace la representacion +intelectual? ¿de dónde su conformidad con los objetos? tienen entre +nosotros una explicacion muy sencilla. Nuestro entendimiento aunque +limitado, participa de la luz infinita: esta luz no es la que existe +en el mismo Dios, es una semejanza comunicada á un ser, criado á +imágen del mismo Dios. + +Con el auxilio de esta luz resplandecen los objetos á los ojos de +nuestro espíritu; ya sea que aquellos estén en comunicacion con este +por medios que nos son desconocidos; ya sea que la representacion nos +haya sido dada directamente por Dios á la presencia de los objetos. + +La conformidad de la representacion con la cosa representada, es un +resultado de la veracidad divina. Un Dios infinitamente perfecto no +puede complacerse en engañar á sus criaturas. Esta es la teoría de +Descartes y Malebranche: pensadores eminentes que no sabian dar un +paso en el órden intelectual sin dirigir una mirada al Autor de todas +las luces, que no acertaban á escribir una página donde no pusiesen la +palabra Dios. + + +[104.] Como veremos en su lugar, admitia Malebranche que el hombre lo +ve todo en Dios mismo, aun en esta vida; pero su sistema lejos de +identificar el _yo_ humano con el ser infinito, los distinguia +cuidadosamente, no encontrando otro medio para sostener é iluminar al +primero que acercarle y unirle al segundo. Basta leer la obra inmortal +del insigne metafísico para convencerse de que su sistema no era el de +esa intuicion primitiva, purísima, que es un acto despegado de todo +empirismo, y que parece salir de las regiones de la individualidad, de +esa intuicion del hecho simple, orígen de todas las ideas y de todos +los hechos, y en que, uno de los dogmas de nuestra religion; la vision +beatífica, parece realizado sobre la tierra, en la region de la +filosofía. Estas son pretensiones insensatas, que estaban muy lejos +del ánimo y del sistema de Malebranche (IX). + + + + +CAPÍTULO X. + +EL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. MÓNADAS DE LEIBNITZ. + + +[105.] La pretension de encontrar una verdad real en que se funden +todas las demás, es sumamente peligrosa, por mas que á primera vista +parezca indiferente. El panteismo ó la divinizacion del _yo_, dos +sistemas que en el fondo coinciden, son una consecuencia que +difícilmente se evita, si se quiere que toda la ciencia humana nazca +de un hecho. + + +[106.] La verdad real, ó el hecho que serviria de base á toda ciencia, +debiera ser percibido inmediatamente. Sin esta inmediacion le faltaria +el carácter de orígen y cimiento de las demás verdades; pues que el +medio con que le percibiriamos, tendria mas derecho que él al título +de verdad primera. Si este hecho mediador fuese causa del otro, es +evidente que este último no seria el primero; y si la anterioridad no +se refiriese al órden de ser sino de conocer, entonces resultarian las +mismas dificultades que tenemos ahora para explicar la transicion del +sujeto al objeto, ó sea la legitimidad del medio que nos haría +percibir el hecho primitivo. + +Siendo necesaria la inmediacion, la union íntima de la inteligencia +con el hecho conocido, claro es que como esta inmediacion no la tiene +el _yo_ sino para sí mismo y para sus propios actos, el hecho buscado +ha de ser el mismo _yo_. Lo que tenemos inmediatamente presente son +los hechos de nuestra conciencia; por ellos nos ponemos en +comunicacion con lo que es distinto de nosotros mismos. En el caso +pues de deberse encontrar un hecho primitivo orígen de todos los +demás, este hecho seria el mismo _yo_. En no admitiendo esta +consecuencia, es necesario declarar inadmisible la posibilidad de +encontrar el hecho fuente de la ciencia trascendental. Hé aquí como +las pretensiones filosóficas en apariencia mas inocentes, conducen á +resultados funestos. + + +[107.] Hay aquí un efugio, bien débil por cierto, pero que es bastante +especioso para que merezca ser examinado. + +El hecho, orígen científico de todos los demás, no es necesario que +sea orígen verdadero. Distinguiendo entre el principio de ser y el +principio de conocer, parecen quedar salvadas todas las dificultades. +Es absurdo, y además contrario al sentido comun, que el _yo_ sea +orígen de todo lo que existe; pero no lo es que sea principio +representativo de todo lo que se conoce y se puede conocer. La +representacion no es sinónima de causalidad. Las ideas representan y +no causan los objetos representados. ¿Por qué pues no se podria +admitir que existe un hecho representativo de todo lo que el humano +entendimiento puede conocer? Es cierto que la percepcion de este hecho +ha de ser inmediata, que se le ha de suponer íntimamente presente á la +inteligencia que le percibe, por cuyo motivo no puede ser otra cosa +que el mismo _yo_; pero esto no diviniza al _yo_, solo le concede una +fuerza representativa que puede haberle sido comunicada por un ser +superior. Hace del _yo_, nó una causa universal, sino un espejo en que +reflejan el mundo interno y el externo. + +Esta explicacion recuerda el famoso sistema de las mónadas de +Leibnitz, sistema ingenioso, arranque sublime de uno de los genios mas +poderosos que honraron jamás al humano linaje. El mundo entero formado +de seres indivisibles, todos representativos del mismo universo del +cual forman parte, pero con representacion adecuada á su categoría +respectiva y con arreglo al punto de vista que les corresponde segun +el lugar que ocupan; desenvolviéndose en una serie inmensa que +principiando por el órden mas inferior va subiendo en gradacion +continua hasta los umbrales de lo infinito; y en la cúspide de todas +las existencias la mónada que contiene en sí la razon de todas, que +las ha sacado de la nada, les ha dado la fuerza representativa, las ha +distribuido en sus convenientes categorías estableciendo entre todas +ellas una especie de paralelismo de percepcion, de voluntad, de +accion, de movimiento, de tal suerte que sin comunicarse nada las unas +á las otras, marchen todas en la mas perfecta conformidad, en inefable +armonía; esto es grande, esto es bello, esto es asombroso, esta es una +hipótesis colosal que solo concebir pudiera el genio de Leibnitz. + + +[108.] Pagado este tributo de admiracion al eminente autor de la +_Monadología_, advertiré que su concepcion gigantesca es solo una +hipótesis que todos los recursos del talento de su inventor no +bastaron á fundar en ningun hecho que le diera visos de probabilidad. +Prescindiré tambien de las dificultades gravísimas que, contra la +voluntad del autor sin duda, ofrece esta hipótesis á la explicacion +del libre alvedrío: me ceñiré al exámen de las relaciones de dicho +sistema con la cuestion que me ocupa. + +En primer lugar, siendo la representacion de las mónadas una mera +hipótesis, no sirve para explicar nada, á no ser que la filosofía se +convierta en un juego de combinaciones ingeniosas. El _yo_ es una +mónada, esto es, una unidad indivisible; en esto no cabe duda; el +_yo_ es una mónada representativa del universo; esta es una afirmacion +absolutamente gratuita. Hasta que se la pruebe de un modo ú otro, +tenemos derecho á no querer ocuparnos de ella. + + +[109.] Pero supongamos que la fuerza representativa tal como la +entiende Leibnitz, exista en el _yo_; esta hipótesis no destruye lo +que se ha dicho contra el orígen primitivo de la ciencia +trascendental. Si bien se observa, la hipótesis de Leibnitz explica el +orígen de las ideas, mas nó su enlace. Hace del alma un espejo en que +por efecto de la voluntad creatriz, se representa todo; pero no +explica el órden de estas representaciones, no da razon de cómo unas +nacen de otras, ni les señala otro vínculo que la unidad de la +conciencia. Este sistema pues, se halla fuera de la cuestion; no +disputamos sobre el modo con que las representaciones existen en el +alma, ni sobre la procedencia de ellas, sino que examinamos la opinion +que pretende fundar toda la ciencia en un solo hecho, desenvolviendo +todas las ideas, como simples modificaciones del mismo. Esto jamás lo +ha dicho Leibnitz; ni en sus obras se encuentra nada que indique +semejante pensamiento. Además, las diferencias entre el sistema del +autor de la Monadología y el de los filósofos alemanes que estamos +impugnando, son demasiado palpables para que puedan ocultarse á nadie. + +1.º Tan lejos está Leibnitz de la identidad universal, que establece +una pluralidad y multiplicidad infinitas: sus mónadas son seres +realmente distintos y diferentes entre sí. + +2.º Todo el universo compuesto de mónadas ha procedido segun Leibnitz, +de una mónada infinita; y esta procedencia no es por emanacion sino +por creacion. + +3.º En la mónada infinita ó en Dios, pone Leibnitz la razon suficiente +de todo. + +4.º El conocimiento les ha sido dado á las mónadas _libremente_ por el +mismo Dios. + +5.º Dicho conocimiento y la conciencia de él, les pertenece á las +mónadas individualmente, sin que Leibnitz pensase ni remotamente en +ese _absoluto_, fondo de todas las cosas, que con sus trasformaciones +se eleva de naturaleza á conciencia, ó desciende de la region de la +conciencia y se convierte en naturaleza. + + +[110.] Estas diferencias tan marcadas, no han menester comentarios; +ellas manifiestan hasta la última evidencia que los filósofos alemanes +modernos no pueden escudarse con el nombre de Leibnitz; bien que á +decir verdad no es este el flaco de esos filósofos; lejos de buscar +guias, todos aspiran á la originalidad, siendo esta una de las +principales causas de sus estravagancias. Hegel, Schelling y Fichte +todos pretenden ser fundadores de una filosofía; y Kant abrigaba la +misma ambicion, hasta el punto de hacer alteraciones gravísimas en su +segunda edicion de la _Crítica de la razon pura_, por temor de que se +le tuviese por plagiario del idealismo de Berkeley (X). + + + + +CAPÍTULO XI. + +EXÁMEN DEL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. + + +[111.] Todo lo conocemos por la representacion; sin ella el +conocimiento es inconcebible; no obstante ¿qué es la representacion +considerada en sí? Lo ignoramos; nos ilumina para lo demás, pero nó +para conocerla á ella misma. + +Bien se echa de ver que no disimulo las gravísimas dificultades que +ofrece la solucion del presente problema; por el contrario las señalo +con toda claridad para evitar desde el principio la vana presuncion, +que pierde en las ciencias como en todo. Mas no se crea que intente +desterrar esta cuestion del dominio de la filosofía; opino que las +dificultades aunque son muchas y espinosas, permiten sin embargo +conjeturas bastante probables. + + +[112.] La fuerza representativa puede dimanar de tres fuentes: +identidad, causalidad, idealidad. Me explicaré. Una cosa puede +representarse á si misma; esta representacion es la que llamo de +identidad. Una causa puede representar á sus efectos; esto entiendo +por representacion de causalidad. Un ser, sustancia ó accidente, puede +ser representativo de otro, distinto de él y que no es su efecto; á +este llamo representacion de idealidad. + +No veo que puedan señalarse otras fuentes de la representacion; y así +teniendo la division por completa, voy á examinar sus tres partes, +llamando muy especialmente sobre este punto la atencion del lector, +por ser uno de los mas importantes de la filosofía. + + +[113.] Lo que representa ha de tener alguna relacion con la cosa +representada. Esencial ó accidental, propia ó comunicada, la relacion +ha de existir. Dos seres que no tienen absolutamente ninguna relacion, +y sin embargo, el uno representante del otro, son una monstruosidad. +Nada hay sin razon suficiente; y no existiendo ninguna relacion entre +el representante y el representado, no habria razon suficiente de la +representacion. + +Téngase en cuenta que por ahora prescindo de la naturaleza de esta +relacion, no afirmo que sea real ni ideal, solo digo que entre lo +representante y lo representado ha de haber algun vínculo sea el que +fuere. Sus misterios, su incomprensibilidad, no destruirian su +existencia. La filosofía será impotente quizás para explicar el +enigma, pero es bastante á demostrar que el vínculo existe. Así es que +prescindiendo de toda experiencia, se puede demostrar _à priori_ que +hay una relacion entre el _yo_ y los demás seres, por el mero hecho de +existir la representacion de estos en aquel. + +La incesante comunicacion en que están las inteligencias entre sí y +con el universo, prueba que hay un punto de reunion para todo. La sola +representacion es de ello una prueba incontestable; tantos seres en +apariencia dispersos é indiferentes unos á otros, están íntimamente +unidos en algun centro; por manera que el simple fenómeno de la +inteligencia nos conduce á la afirmacion del vínculo comun, de la +unidad en que se enlaza la pluralidad. Esta unidad es para los +panteistas la identidad universal, para nosotros es Dios. + + +[114.] Adviértase que esta relacion entre lo representante y lo +representado, no es necesario que sea directa ó inmediata; basta que +sea con un tercero; así han de admitirla tanto los que explican la +representacion por la identidad, como los que dan razon de ella por +las ideas intermedias, sin que para el caso presente, haya ninguna +diferencia entre los que las consideran producidas por la accion de +los objetos sobre nuestro espíritu, y los que las hacen dimanar +inmediatamente de Dios. + + +[115.] Todo la que representa contiene en cierto modo la cosa +representada; esta no puede tener carácter de tal si de alguna manera +no se halla en la representacion. Puede ser ella misma ó una imágen +suya, pero esta imágen no representará al objeto si no se sabe que es +imágen. Toda idea pues, encierra la relacion de objetividad, de otro +modo no representaria al objeto, sino á sí misma. El acto de entender +es inmanente, pero de tal modo que el entendimiento sin salir de sí, +se apodera del objeto mismo. Cuando pienso en un astro colocado á +millones de leguas de distancia, mi espíritu no va ciertamente al +punto donde el astro se halla; pero por medio de la idea salva en un +instante la inmensa distancia y se une con el astro mismo. Lo que +percibe, no es la idea sino el objeto de ella; si esta idea no +envolviese una relacion al objeto, dejaria de ser idea para el +espíritu, no le representaria nada, á no ser que se representase á sí +misma. + + +[116.] Hay pues en toda percepcion una union del ser que percibe con +la cosa percibida; cuando esta percepcion no es inmediata, el medio ha +de ser tal que contenga una relacion necesaria al objeto; se ha de +ocultar á sí propio para no ofrecer á los ojos del espíritu sino la +cosa representada. Desde el momento que él se presenta, que es visto ó +solamente advertido, deja de ser idea y pasa á ser objeto. Es la idea +un espejo que será tanto mas perfecto cuanto mas completa produzca la +ilusion. Es necesario que presente los objetos solos, proyectándolos á +la conveniente distancia, sin que el ojo vea nada del cristalino plano +que los refleja. + + +[117.] Esta union de lo representante con lo representado, de lo +inteligente con lo entendido, puede explicarse en algunos casos por la +identidad. En general no se descubre ninguna contradiccion en que una +cosa se represente á si misma á los ojos de una inteligencia, si se +supone que de un modo ú otro estén unidas. En el caso pues de que la +cosa conocida sea ella misma inteligente, no se ve ninguna dificultad +en que ella sea para sí misma su propia representacion y que de +consiguiente se confundan en un mismo ser la idealidad y la realidad. + +Si una idea puede representar á un objeto, ¿por qué este no se podrá +representar á sí mismo? si un ser inteligente puede conocer un objeto, +mediante una idea, ¿por qué no le podrá conocer inmediatamente? La +union de la cosa entendida con la inteligente será para nosotros un +misterio, es verdad; ¿pero lo es menos la union, que se hace por medio +de la idea? A esta se puede objetar todo lo que se diga contra la cosa +misma; y aun si bien se considera, mas inexplicable es el que una cosa +represente á otra, que no que se represente á sí misma. Lo +representante y lo representado tienen entre sí una especie de +relacion de continente y contenido; fácilmente se concibe que lo +idéntico se contenga á sí mismo, pues que la identidad expresa mucho +mas que el contener; pero no se concibe tan bien cómo el accidente +_puede contener_ á la substancia, lo transitorio á lo permanente, lo +ideal á lo real. Es pues la identidad un verdadero principio de +representacion. + + +[118.] Aquí advertiré lo siguiente, que es muy necesario para evitar +equivocaciones. + +1º. No afirmo la relacion necesaria entre la identidad y la +representacion; de lo contrario se afirmaria que todo ser ha de ser +representativo, ya que todo ser es idéntico consigo mismo. Establezco +esta proposicion: «la identidad puede ser orígen de representacion;» +pero niego las siguientes: «la identidad es orígen _necesario_ de +representacion;» «la representacion es signo de identidad.» + +2º. Nada determino con respecto á la aplicacion de las relaciones +entre la representacion y la identidad en lo que concierne á los seres +finitos. + +3º. Prescindo de la dualidad que existe por solo suponer sujeto y +objeto, y no entro en ninguna cuestion sobre la naturaleza de esta +dualidad. + + +[119.] Fijadas las ideas, advertiré que tenemos una prueba irrecusable +de que no hay repugnancia intrínseca entre la identidad y la +representacion, en dos dogmas de la religion católica; el de la vision +beatífica y el de la inteligencia divina. El dogma de la vision +beatífica nos enseña que el alma humana en la mansion de los +bienaventurados, está unida íntimamente con Dios, viéndole cara á +cara, en su misma esencia. Nadie ha dicho que esta vision se hiciese +por medio de una idea, antes bien los teólogos enseñan lo contrario, +entre ellos Santo Tomás. Tenemos pues la identidad unida con la +representacion, es decir la esencia divina representándose ó mas bien +presentándose á sí propia á los ojos del espíritu humano. El dogma de +la inteligencia divina nos enseña que Dios es infinitamente +inteligente. Dios, para entender, no sale de sí mismo, no se vale de +ideas distintas, se ve á sí mismo en su esencia. Dios no se distingue +de su esencia; tenemos pues la identidad unida con la representacion, +y el ser inteligente identificado con la cosa entendida (XI). + + + + +CAPÍTULO XII. + +INTELIGIBILIDAD INMEDIATA. + + +[120.] No todas las cosas tienen representacion activa ni aun pasiva; +quiero decir que no todas están dotadas de actividad intelectual, ni +son aptas para terminar el acto del entendimiento ni aun pasivamente. + +Por lo tocante á la fuerza de representacion activa, que en el fondo +no es mas que la capacidad de entender, es evidente que son muchos los +seres destituidos de ella. Alguna mayor dificultad puede haber con +respecto á la representacion pasiva ó á la disposicion para ser objeto +_inmediato_ de la inteligencia. + + +[121.] Un objeto no puede ser conocido inmediatamente, es decir, sin +la mediacion de una idea, si el propio no hace las veces de esta +idea, uniéndose al entendimiento que lo ha de conocer. Esta sola +razon quita á todas las cosas materiales el carácter de +_inmediatamente_ inteligibles, por manera que fingiendo un espíritu á +quien no se hubiese dado una idea del universo corpóreo, nada +conoceria de este aunque estuviese en medio del mismo por toda la +eternidad. + +Resulta de esto que la materia no es ni puede ser ni inteligente ni +inteligible; las ideas que tenemos de ella han dimanado de otra parte; +sin cuyo auxilio podriamos estar ligados á la misma, sin conocerla +nunca, ni sospechar que existiese. + + +[122.] Aquí se me ofrece la oportunidad de exponer una doctrina de +Santo Tomás sumamente curiosa. Este metafísico eminente es de parecer +que requiere mas perfeccion el ser inmediatamente inteligible que el +ser inteligente, de manera que el alma humana dotada de la +inteligencia no posee la inteligibilidad. + +En la primera parte de la Suma teológica, cuestion 87, artículo 1º, +pregunta el Santo Doctor si el alma se conoce á sí misma por su +esencia, y responde que nó, apoyando su opinion de la manera +siguiente. Las cosas son inteligibles en cuanto están en acto y no en +cuanto están en potencia; lo que cae bajo el conocimiento es el ser, +lo verdadero, en cuanto está en acto, así como la vista percibe, no lo +que puede ser colorado, sino lo que lo es. De esto se sigue que las +substancias inmateriales en tanto son inteligibles por su esencia, en +cuanto están en acto, y así la esencia de Dios; que es un acto puro y +perfecto, es absoluta y perfectamente inteligible por sí misma, y de +aquí es que por ella Dios se conoce á sí mismo y á todas las cosas. La +esencia del ángel pertenece al género de las cosas inteligibles en +cuanto es acto; pero como no es acto puro ni completo, su entender no +se completa por su esencia. Pues aunque el ángel se conozca á sí mismo +por su esencia, no conoce las demás cosas sino por ideas que las +representan. El entendimiento humano, en el género de las cosas +inteligibles, se halla como un ser en potencia tan solamente, por lo +cual considerado en su esencia tiene facultad para entender mas nó +para ser entendido, sino en cuanto se pone en acto. Por esta causa los +platónicos señalaron á los seres inteligibles un rango superior á los +entendimientos, porque el entendimiento no entiende sino por la +participacion inteligible; y segun ellos, el que participa es menos +perfecto que la cosa participada. Si pues el entendimiento humano se +pusiese en acto por la participacion de las formas inteligibles +separadas como opinaron los platónicos, el entendimiento humano se +conoceria á sí mismo por la participacion de ellas; pero como es +natural á nuestro entendimiento en la presente vida el entender con +relacion á las cosas sensibles, no se pone en acto sino por las ideas +sacadas de la experiencia sensible por la luz del entendimiento agente +que es el acto de las cosas inteligibles; y así el entendimiento no +se conoce por su esencia sino por su propio acto. Esta es en +substancia, la doctrina de Santo Tomás; que mas bien he traducido que +no extractado. + +El cardenal Cayetano, uno de los entendimientos mas penetrantes y +sutiles que han existido jamás, pone sobre este lugar un comentario +digno del texto. Hé aquí sus palabras: «de lo dicho en el texto +resultan dos cosas. 1.ª Que nuestro entendimiento tiene por sí mismo +la facultad de entender. 2.ª Que no tiene la de ser entendido; de +donde se sigue que el órden de los entendimientos es inferior al de +las cosas inteligibles; pues que si la perfeccion que de sí tiene +nuestro entendimiento le basta para entender, mas nó para ser +entendido, se infiere que se necesita mas perfeccion para ser +entendido que para entender. Y como Santo Tomás veia que así resultaba +de lo dicho, y esto á primera vista no parece ser verdad, antes se le +podia objetar lo mismo como un inconveniente, por esto excluye +semejante aprehension manifestando que así lo debian admitir no solo +los peripatéticos, en cuya doctrina se fundaba, sino tambien los +platónicos.» + +Mas abajo, respondiendo á una dificultad de Escoto, llamado el doctor +sutil, añade, «Para entender se necesita entendimiento é inteligible. +La relacion de aquel á este es la de lo perfectible á la propia +perfeccion; pues que el estar el entendimiento en acto consiste en que +él sea la misma cosa inteligible segun se ha dicho antes; de donde se +sigue que los seres inmateriales se distribuyen en dos órdenes, +inteligibles é inteligentes. Y como el ser inteligible consiste un ser +inmaterialmente perfectivo; resulta que una cosa en tanto es +inteligible, en cuanto es inmaterialmente perfectiva. Que la +inteligibilidad exija la inmaterialidad lo demuestra el que las cosas +materiales no son inteligibles sino en cuanto están abstraidas de la +materia............................................................. +.......Se ha manifestado mas arriba que una cosa es inteligente en +cuanto es no solo ella misma sino las otras en el órden ideal; este +modo de ser es en acto ó en potencia, y así no es mas que ser +perfeccionado ó perfectible por la cosa entendida.» + + +[123.] Esta teoría será mas ó menos sólida, pero de todos modos es +algo mas que ingeniosa; suscita un nuevo problema filosófico de la mas +alta importancia: señalar las condiciones de la inteligibilidad. +Además tiene la ventaja de estar acorde con un hecho atestiguado por +la experiencia, cual es, la dificultad que siente el espíritu en +conocerse á sí propio. Si fuese inteligible inmediatamente, ¿por qué +no se conoce á sí mismo? ¿qué condicion le falta? ¿Acaso la presencia +íntima? tiene no solo la presencia sino la identidad. ¿Por ventura el +esfuerzo para conocerse? la mayor parte de la filosofía no tiene otro +fin que este conocimiento. Negando al alma la inteligibilidad +inmediata se explica por qué es tanta la dificultad que envuelven las +investigaciones ideológicas y psicológicas, señalándose la razon de +la obscuridad que sentimos al pasar de los actos directos á los +reflejos. + + +[124.] La opinion de Santo Tomás sobre no ser una simple conjetura, +por fundarse en algun modo sobre un hecho, puede apoyarse en una razon +que en mi concepto la robustece mucho, y que tal vez puede ser mirada +como una ampliacion de la señalada mas arriba. + +Para ser una cosa inmediatamente inteligible es menester suponerle dos +calidades, 1.ª La inmaterialidad. 2.ª La actividad necesaria para +operar sobre el ser inteligente. Esta actividad es indispensable; +porque si bien se observa, en la operacion de entender, la accion nace +de la idea; el entendimiento en cierto modo está pasivo. Cuando la +idea se ofrece, no es posible no entender; y cuando falta, es +imposible entender; la idea pues fecunda al entendimiento, y este sin +aquella nada puede. Por consiguiente si admitimos que un ser puede +servir de idea á un entendimiento, es necesario que le concedamos una +actividad para excitar la operacion intelectual y que por tanto le +hagamos superior al entendimiento excitado. + +De esta suerte se explica por qué nuestro entendimiento, al menos +mientras nos hallamos en esta vida, no es inteligible por si mismo +para sí mismo. La experiencia atestigua que su actividad ha menester +excitacion. Entregado á sí propio como que duerme: es uno de los +hechos psicológicos mas constantes la falta de actividad en nuestro +espíritu, cuando no han precedido influencias excitantes. + +No es esto decir que estemos destituidos de espontaneidad, y que +ninguna accion sea posible sin una causa externa determinante; pero sí +que el mismo desarrollo espontáneo no existiria, si anteriormente no +hubiésemos estado sometidos al influjo de causas que han dispertado +nuestra actividad. Podemos aprender cosas que no se nos enseñan; pero +nada podriamos aprender si al primitivo desarrollo de nuestro espíritu +no hubiese presidido la enseñanza. Hay en nuestro espíritu muchas +ideas que no son sensaciones ni pueden haber dimanado de ellas, es +verdad; pero tambien lo es que un hombre que careciese de todos los +sentidos, nada pensaria por faltarle á su espíritu la causa excitante. + + +[125.] Me he detenido en la explicacion del problema de la +inteligibilidad, porque en mi concepto es poco menos importante que el +de la inteligencia, por mas que no se le vea tratado cual merece en +las obras filosóficas. Ahora voy á reducir la doctrina anterior á +proposiciones claras y sencillas; ya para que el lector se forme de +ella concepto mas cabal; ya tambien para deducir algunas consecuencias +que no se han tocado en la exposicion, ó han sido solamente indicadas. + +1.ª Para ser una cosa inmediatamente inteligible, debe ser inmaterial. + +2.ª La materia por sí misma no puede ser inteligible. + +3.ª La relacion entre los espíritus y los cuerpos, ó la representacion +de estos en aquellos, no puede ser de pura objetividad. + +4.ª Es necesario admitir algun otro género de relacion con que se +explique la union representativa del mundo de las inteligencias y del +mundo corpóreo. + +5.ª La representacion objectiva inmediata, supone actividad en el +objeto. + +6.ª La fuerza de representarse un objeto por sí mismo á los ojos de +una inteligencia, supone en aquel una facultad de obrar sobre esta. + +7.ª Esta facultad de obrar produce necesariamente su efecto; y por +consiguiente envuelve una especie de superioridad del objeto sobre la +inteligencia. + +8.ª Un ser inteligente puede no ser inmediatamente inteligible. + +9.ª La inteligibilidad inmediata, parece encerrar mayor perfeccion que +la misma inteligencia. + +10.ª Aunque no todo ser inteligente sea inteligible, todo ser +inteligible es inteligente. + +11.ª Dios, actividad infinita en todos sentidos, es infinitamente +inteligente é infinitamente inteligible para sí mismo. + +12.ª Dios es inteligible para todos los entendimientos creados, +siempre que él quiera presentarse inmediatamente á ellos, +fortaleciéndolos y elevándolos de la manera conveniente. + +13.ª No hay ninguna repugnancia en que la inteligibilidad inmediata se +haya comunicado á algunos espíritus, y por consiguiente el que estos +sean inteligibles por sí mismos. + +14.ª Nuestra alma mientras está unida al cuerpo, no es inmediatamente +inteligible, y solo la conocemos por sus actos. + +15.ª En esta falta de inteligibilidad inmediata se encuentra la razon +de la dificultad de los estudios ideológicos y psicológicos, y de la +obscuridad que experimentamos al pasar del conocimiento directo al +reflejo. + +16.ª Luego la filosofía del _yo_, ó la que quiere explicar el mundo +interno y externo, partiendo del _yo_, es imposible, y comienza por +prescindir de uno de los hechos fundamentales de la psicología. + +17.ª Luego la doctrina de la identidad universal es absurda tambien; +pues que da á la materia inteligencia e inteligibilidad inmediata, +cuando no puede tener ni uno ni otro. + +18.ª Luego el espiritualismo es una verdad que nace así de la +filosofía subjetiva como de la objetiva, así de la inteligencia como +de la inteligibilidad. + +19.ª Luego es necesario salir de nosotros mismos y elevarnos además +sobre el universo, para encontrar el orígen de la representacion así +subjetiva como objetiva. + +20.ª Luego es necesario llegar á una actividad primitiva, infinita, +que ponga en comunicacion á las inteligencias entre sí y con el mundo +corpóreo. + +21.ª Luego la filosofía puramente ideológica y psicológica nos conduce +á Dios. + +22.ª Luego la filosofía no puede comenzar por un hecho único, orígen +de todos los hechos; sino que debe acabar y acaba por este hecho +supremo, por la existencia infinita, que es Dios (XII). + + + + +CAPÍTULO XIII. + +REPRESENTACION DE CAUSALIDAD Y DE IDEALIDAD. + + +[126.] A mas de la representacion por identidad, hay la que he llamado +de causalidad. Un ser puede representarse á sí propio; una causa puede +representar á sus efectos. La actividad productiva no se concibe si el +principio de la accion productriz, no contiene en algun modo á la cosa +producida. Por esto se dice que Dios, causa universal de todo lo que +existe y puede existir, contiene en sí á todos los seres reales y +posibles de una manera virtual eminente. Si un ser puede representarse +á sí propio, puede representar tambien lo que en sí contiene; luego la +causalidad, con tal que existan las demás condiciones arriba +expresadas, puede ser orígen de representacion. + + +[127.] Aquí haré notar cuán profundo filósofo se muestra Santo Tomás +al explicar el modo con que Dios conoce las criaturas. En la Suma +teológica cuestion 14, artículo 5, pregunta si Dios conoce las cosas +distintas de sí mismo (alia à se) y responde afirmativamente, no +porque considere á la esencia divina como un espejo, sino que apelando +á una consideracion mas profunda, busca el orígen de este conocimiento +en la causalidad. Hé aquí en pocas palabras extractada su doctrina. +Dios se conoce perfectamente á sí mismo; luego conoce todo su poder y +por consiguiente todas las cosas á que este poder se extiende. Otra +razon ó mas bien ampliacion de la misma. El ser de la primera causa, +es su mismo entender: todos los efectos preexisten en Dios, como en su +causa, luego han de estar en él, en un modo inteligible, siendo su +mismo entender. Dios pues, se ve á sí mismo por su misma esencia; pero +las demás cosas las ve, no en sí mismas sino en sí mismo, en cuanto su +esencia contiene la semejanza de todo. La misma doctrina se halla en +la cuestion 12 artículo 8.º donde pregunta si los que ven la esencia +divina ven en Dios todas las cosas. + + +[128.] La representacion por idealidad es la que no dimana ni de la +identidad de la cosa representante con la representada, ni de la +relacion de causa con efecto. Nuestras ideas se hallan en este caso, +pues ni se identifican con los objetos ni los causan. Nos es imposible +saber si á mas de esa fuerza representativa que experimentamos en +nuestras ideas, existen substancias finitas capaces de representar +cosas distintas de ellas y no causadas por ellas. Está por la +afirmativa Leibnitz; pero como se ha visto en su lugar, su sistema de +las mónadas debe ser considerado como meramente hipotético. Siendo +preferible no decir nada á entretenerse en conjeturas que no podrian +conducir á ningun resultado, me contentaré con asentar las +proposiciones siguientes. + +1.ª Si hay algun ser que represente á otro que no sea su efecto, esta +fuerza representativa no la tiene propia, le ha sido dada. + +2.ª La comunicacion de las inteligencias no puede explicarse sino +apelando á una inteligencia primera que siendo causa de las mismas, +pueda darles la fuerza de influir una sobre otra, y por consiguiente +de producirse representaciones. + + +[129.] La causalidad puede ser principio de representacion, pero no es +razon suficiente de ella. + +En primer lugar, una causa no será representativa de sus efectos, si +ella en sí misma no es inteligible. Así, aun cuando atribuyéramos á la +materia una actividad propia, no deberíamos concederle la fuerza de +representacion de sus efectos, por faltarle la condicion indispensable +que es la inteligibilidad inmediata. + + +[130.] Para que los efectos sean inteligibles en la causa, es +necesario que esta tenga completamente el carácter de causa, reuniendo +todas las condiciones y determinaciones necesarias para la produccion +del efecto. Las causas libres no representan á sus efectos porque +estos se hallan relativamente á ellas en la sola esfera de la +posibilidad. Puede realizarse la produccion, pero no es necesaria; y +así en la causa se verá lo posible mas nó lo real. Dios conoce los +futuros contingentes que dependen de la voluntad humana, no +precisamente porque conoce la actividad de esta, sino porque ve en sí +mismo, sin sucesion de tiempo, no solo todo lo que puede suceder sino +lo que ha de suceder, pues que nada puede existir ni en lo presente ni +en lo futuro sin su voluntad ó permision. Conoce tambien los futuros +contingentes dependientes de su sola voluntad, porque desde toda la +eternidad sabe lo que tiene resuelto y sus decretos son inmutables é +indefectibles. + + +[131.] Aun refiriéndonos al órden necesario de la naturaleza, y +suponiendo conocida una ó mas causas secundarias, no es posible ver en +ellas todos sus efectos con toda seguridad, á no ser que la causa +obrase aisladamente ó que junto con ella se conociesen todas las +demás. Como la experiencia nos enseña que las partes de la naturaleza +están en comunicacion íntima y recíproca, no es dado suponer el +indicado aislamiento, y por consiguiente la accion de toda causa +secundaria está sujeta á la combinacion de otras que pueden ó impedir +su efecto ó modificarle. De aquí la dificultad de establecer leyes +generales enteramente seguras en todo lo que concierne á la +naturaleza. + + +[132.] Es de notar que las consideraciones precedentes son una nueva +demostracion de la absurdidad de la ciencia trascendental, si se la +quiere fundar en un hecho del cual dimanen todos los demás. La +representacion intelectual no se explica sustituyendo la emanacion +necesaria á la creacion libre. Aun suponiendo que la variedad del +universo sea puramente fenomenal, no existiendo en el fondo mas que un +ser siempre idéntico, siempre único, siempre absoluto, no puede +negarse que las apariencias están sujetas á ciertas leyes y sometidas +á condiciones muy varias. O el entendimiento humano puede ver lo +absoluto de tal manera que con una intuicion simple descubra todo lo +que en él se encierra, todo lo que es y puede ser bajo todas las +formas posibles, ó está condenado á seguir el desarrollo de lo +incondicional, absoluto y permanente, al través de sus formas +condicionales, relativas y variables: lo primero, que es una especie +de plagio ridículo del dogma de la vision beatífica, es un absurdo tan +palpable tratándose del entendimiento en su estado actual, que no +merece ni refutacion ni contestacion; lo secundo sujeta al +entendimiento si todas las fatigas de la observacion, destruyendo de +un golpe las ilusiones que se le habian hecho concebir prometiéndole +la ciencia trascendental. + + +[133.] Nuestro entendimiento está sujeto en sus actos á una ley de +sucesion, ó sea á la idea del tiempo. El mismo hecho domina en la +naturaleza; ya sea que así se verifique en la realidad, ya sea que el +tiempo deba ser considerado como una condicion subjetiva que nosotros +trasladamos á los objetos; sea lo que fuere de esta doctrina de Kant, +cuyo valor examinaré en el lugar debido, lo cierto es que la sucesion +existe, al menos para nosotros, y que de ella no podemos prescindir. +En este supuesto, ningun desarrollo infinito puede sernos conocido +sino con el auxilio de un tiempo infinito. Así estamos privados por +necesidad metafísica, de conocer no solo el desarrollo futuro de lo +absoluto, sino el presente y el pasado. Siendo este desarrollo +necesario absolutamente, segun la doctrina á que me refiero, ha debido +precedernos una sucesion infinita; por manera que la organizacion +actual del universo ha de ser mirada como un punto de una escala sin +límites que asi en lo pasado como en lo futuro no tiene otra medida +que la eternidad. Cuál sea el estado actual del mundo no lo podemos +saber con sola la observacion, sino en una parte muy pequeña, y por +tanto nos será preciso sacarlo de la idea de lo absoluto, siguiéndole +en su desarrollo infinito. Esto, aun cuando en sí no fuera +radicalmente imposible, tiene el inconveniente de que no cabe en el +tiempo de vida otorgado á un solo hombre, ni en la suma de los tiempos +que han vivido todos los hombres juntos. + + +[134.] Pero volvamos á la representacion de causalidad. Si bien se +observa, la representacion ideal va á refundirse en la causal; porque +no pudiendo un espíritu tener idea de un objeto que no ha producido, +sino en cuanto se la comunica otro espíritu causa de la cosa +representada, se infiere que todas las representaciones puramente +ideales proceden directa ó indirectamente, inmediata ó mediatamente, +de la causa de los objetos conocidos. Y como por otro lado segun hemos +visto ya (127), el primer Ser no conoce las cosas distintas de sí +mismo, sino en cuanto es causa de ellas, tenemos que la representacion +de idealidad viene á refundirse en la de causalidad, verificándose en +parte el principio de un profundo pensador napolitano, Vico, «la +inteligencia solo conoce lo que ella hace.» + + +[135.] De la doctrina expuesta se siguen dos consecuencias que es +preciso notar. + +1.º Las fuentes primitivas de representacion intelectual son solo dos: +identidad y causalidad. La de idealidad es necesariamente derivada de +la de causalidad. + +2.º En el órden real, el principio de ser es idéntico al principio de +conocer. Solo lo que da el ser puede dar el conocimiento; solo lo que +da el conocimiento puede dar el ser. La causa primera, en tanto puede +dar el conocimiento en cuanto da el ser; representa porque causa. + + +[136.] La representacion de idealidad, aunque enlazada con la de +causalidad, es realmente distinta. Bien que la explicacion de su +naturaleza pertenezca al tratado de las ideas, no quiero dejar sin +alguna aclaracion un punto tan íntimamente ligado con el problema de +la representacion intelectual. + +Conciben algunos las ideas como una especie de imágenes ó retratos del +objeto: si bien se observa, esto no tiene sentido sino refiriéndose á +las representaciones de la imaginacion, es decir, á lo puramente +corpóreo; y en cuyo caso, aun exige la suposicion de que el mundo +externo sea tal cual nos lo presentan los sentidos, lo que bajo muchos +aspectos no es verdad. Para convencerse de cuán ilusoria es la teoría +fundada en la semejanza de las cosas sensibles, basta preguntar ¿qué +es la imágen de una relacion? ¿cómo se retratan el tiempo, la +causalidad, la substancia, el ser? Hay en la percepcion de estas ideas +algo mas profundo, algo de un órden enteramente distinto de cuanto se +parece á cosas sensibles; la necesidad ha obligado á comparar el +entendimiento con un ojo que ve, y á la idea con una imágen presente; +pero esto es una comparacion; la realidad es algo mas misterioso, mas +secreto, mas íntimo; entre la percepcion y la idea hay una union +inefable; el hombre no la explica pero la experimenta. + + +[137.] La conciencia nos atestigua que hay en nosotros unidad de ser, +que el _yo_ es siempre idéntico á sí mismo, y que permanece constante +á pesar de la variedad de ideas y de actos que pasan por él como las +olas sobre la superficie de un lago. Las ideas son un modo de ser del +espíritu; pero ¿qué es este modo? ¿en qué consiste su naturaleza? La +produccion y reproduccion de las ideas ¿dimana de una causa distinta +que influya perennemente sobre nuestra alma y le produzca +inmediatamente esos modos de ser que llamamos representaciones é +ideas, ó deberemos admitir que le haya sido dada al espíritu una +actividad productriz de estas representaciones, bien que sujeta á la +determinacion de causas existentes? Estas son cuestiones que por ahora +me contento con indicar (XIII). + + + + +CAPÍTULO XIV. + +IMPOSIBILIDAD DE HALLAR EL PRIMER PRINCIPIO EN EL ÓRDEN IDEAL. + + +[138.] Lo que no hemos encontrado en la region de los hechos, tampoco +lo hallaremos en la de las ideas; pues no hay ninguna verdad ideal +orígen de todas las verdades. + +La verdad ideal es aquella que solo expresa relacion necesaria de +ideas, prescindiendo de la existencia de los objetos á que se +refieren; luego resulta en primer lugar, que las verdades ideales son +absolutamente incapaces de producir el conocimiento de la realidad. + +Para conducir á algun resultado en el órden de las existencias, toda +verdad ideal necesita un hecho al cual se pueda aplicar. Sin esta +condicion, por mas fecunda que fuese en el órden de las ideas, seria +absolutamente estéril en el de los hechos. Sin la verdad ideal, el +hecho queda en su individualidad aislada, incapaz de producir otra +cosa que el conocimiento de sí mismo; pero en cambio la verdad ideal +separada del hecho, permanece en el mundo lógico, de pura objetividad, +sin miedo para descender al terreno de las existencias. + + +[139.] Hagamos aplicacion de esta doctrina á los principios ideales +mas ciertos, mas evidentes, y que por contenerse en las ideas que +expresan lo mas general del ser, deben de poseer la fecundidad que +estamos buscando, si es que sea dable encontrarla. + +«Es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo.» Ente es el +famoso principio de contradiccion, que sin duda puede pretender á ser +considerado como una de las fuentes de verdad para el entendimiento +humano. Las ideas que en él se contienen son las mas sencillas y mas +claras que puedan concebirse; en él se afirma la repugnancia del ser +al no ser, y del no ser al ser á un mismo tiempo; lo que es evidente +en el mas alto grado. Pero ¿qué se adelanta con este principio solo? +Presentadle al entendimiento mas penetrante ó al genio mas poderoso, +dejadle solo con él, y no resultará mas que una intuicion pura, +clarísima, si, pero estéril. Como no se afirma que algo sea, ó que no +sea, nada se podrá inferir en pro ni en contra de ninguna existencia; +lo que se ofrece al espíritu es una relacion condicional, que si algo +existe repugna que no exista á un mismo tiempo y vice-versa; pero si +no se pone la condicion de la existencia, ó no existencia, el sí el nó +son indiferentes en el órden real, nada se sabe con respecto á ellos +por grande que sea la evidencia en el órden ideal. + +Para pasar del mundo lógico al mundo de la realidad, bastará un hecho +que sirva como de puente; si le ofrecemos al entendimiento, las dos +riberas se aproximan, y la ciencia nace. Yo siento, yo pienso, yo +existo. Hé aquí hechos de conciencia; combínese uno cualquiera de +ellos con el principio de contradiccion, y lo que antes eran +intuiciones estériles, se desenvuelven en raciocinios fecundos que se +dilatan á un tiempo por el mundo de las ideas y el de la realidad. + + +[140.] Aun en el órden puramente ideal, el principio de contradiccion +es estéril si no se junta con verdades particulares del mismo órden. +En la geometría, por ejemplo, se hace uso con mucha frecuencia del +raciocinio siguiente. «Tal cantidad es mayor ó menor que otra, ó le es +igual; porque de lo contrario resultaría mayor y menor, igual y +desigual á un mismo tiempo, lo que es absurdo;» aquí se aplica con +fruto el principio de contradiccion, mas nó solo, sino unido con una +verdad ideal particular que hace útil la aplicacion dicha. Así, en el +raciocinio citado, no se podria hacer uso del principio de +contradiccion para probar la igualdad ó la desigualdad, si antes no se +hubiese probado ó supuesto que existe, ó no existe una de las dos; lo +cual no resulta ni puede resultar del principio de contradiccion que +no encierra ninguna idea particular, sino las mas generales que se +ofrecen al entendimiento humano. + + +[141.] Las verdades generales por sí solas, aun en el órden puramente +ideal, no conducen á nada, por lo indeterminado de las ideas que +contienen; y por el contrario, las verdades particulares por sí solas, +tampoco producen ningun resultado, porque se limitan á lo que son, +imposibilitando el discurso que no puede dar un paso sin el auxilio de +las ideas y proposiciones generales. De la union de unas con otras +resulta la luz; con la separacion, no se obtiene mas que, o una +intuicion abstracta y vaga, o la contemplacion de una verdad +particular que, limitada á pequeña esfera, nada puede enseñar sobre +los seres considerados bajo un aspecto científico. + + +[142.] Veremos al tratar de las ideas, que nuestro entendimiento las +tiene de dos clases muy diferentes: unas que suponen el espacio, y no +pueden prescindir de él, como son todas las geométricas; otras que no +se refieren al espacio, como son todas las no geométricas. Estos dos +órdenes de ideas están separados por un abismo que solo se puede +salvar procurando la aproximacion con el uso simultáneo de unas y +otras. El mismo órden ideal queda incompleto si no se hace la +aproximacion; y el órden real del universo se vuelve un caos, ó por +mejor decir desaparece, ni no se combinan en ambos órdenes, tanto +geométrico como no geométrico, las verdades reales con las ideales. De +todas las ideas geométricas imaginables, consideradas en toda su +pureza ideal, no resultaría nada para el órden ideal geométrico, ni +tampoco para el mundo de las realidades aun las materiales, mucho +menos de las inmateriales; y por el contrario, de las ideas no +geométricas por sí solas, no se podria sacar ni la idea de una recta. +Esta observacion acaba de demostrar que en el órden ideal no hay para +nosotros la verdad única, porque si la tomamos en el órden geométrico, +nos limitamos á combinaciones que no salen de él; y si en el órden no +geométrico, nos falta la idea del espacio, y con ella perdemos hasta +la posibilidad de concebir el mundo corpóreo (XIV). + + + + +CAPÍTULO XV. + +LA CONDICION INDISPENSABLE DE TODO CONOCIMIENTO HUMANO. + +MEDIOS DE PERCEPCION DE LA VERDAD. + + +[143.] No hemos podido encontrar ni en el órden real ni en el ideal, +una verdad orígen de todas las demás, para nuestro entendimiento, +mientras nos hallamos en esta vida. Queda pues demostrado que la +ciencia trascendental propiamente dicha, es para nosotros una quimera. +Nuestros conocimientos sin embargo han de tener algun punto de apoyo: +éste es el que vamos á buscar ahora. + +Para la mejor inteligencia de lo que me propongo examinar, recordaré +el verdadero estado de la cuestion. No busco un primer principio tal +que ilumine por sí solo todas las verdades, ó que las produzca, sino +una verdad que sea condicion indispensable de todo conocimiento; por +esto no la llamo orígen, sino punto de apoyo: el edificio no nace del +cimiento pero estriba en él. Como un cimiento hemos de considerar el +principio buscado, así como en los capítulos anteriores tratábamos de +encontrar una semilla: estas dos imágenes, semilla y cimiento, +expresan perfectamente mis ideas y deslindan con toda exactitud las +dos cuestiones. + + +[144.] ¿Existe un punto de apoyo para la ciencia, y para todo +conocimiento, sea ó nó científico? Si existe, ¿cuál es? ¿hay uno solo, +ó son muchos? + +Es evidente que el punto de apoyo ha de existir; si se nos pregunta el +por qué de un asenso cierto, hemos de llegar al fin á un hecho o á una +proposicion de donde no podemos pasar; ya que no es dable admitir el +proceso hasta lo infinito. El punto en que nos sea preciso detenernos, +es para nosotros el primero, y por consiguiente el de apoyo para la +certeza. + + +[145.] Partiendo de un asenso dado, quizás podemos ser conducidos á +principios diferentes, independientes unos de otros, todos igualmente +fundamentales para nuestro espíritu; en cuyo caso no habrá un punto +solo de apoyo, sino muchos. + +No creo posible determinar _á priori_, si en esta parte hay para +nuestro entendimiento unidad ó pluralidad. Que la ciencia humana se +haya de reducir á un principio solo, es una proposicion que se afirma +mas no se prueba. No existiendo en el hombre la fuente de toda verdad +como se ha demostrado en los capítulos anteriores, es claro que los +principios en que se funde su conocimiento han de ser comunicados. +¿Quién nos asegura que estos no sean muchos y de órdenes diferentes? +¿No cabe pues resolver nada _á priori_ en la cuestion presente; es +preciso descender al terreno de la observacion ideológica y +psicológica. + + +[146.] Nuestro espíritu alcanza la verdad, o al menos su apariencia; +es decir, que de un modo ú otro tiene estos actos que llamamos +percibir y sentir. Que la realidad corresponda ó nó á los actos de +nuestra alma, nada importa por ahora; no es esto lo que buscamos; +ponemos la cuestion en un terreno en que pueden caber hasta los mas +escépticos; ni aun estos niegan la percepcion y la sensacion: si +destruyen la realidad, admiten al menos la apariencia. + + +[147.] Los medios con que percibimos la verdad son de varios órdenes; +lo que hace que las verdades mismas percibidas correspondan tambien á +órdenes diferentes, paralelos por decirlo así, con los respectivos +medios de percepcion. + +Conciencia, evidencia, instinto intelectual ó sentido comun, hé aquí +los tres medios; verdades de sentido íntimo, verdades necesarias, +verdades de sentido comun, hé aquí lo correspondiente á dichos medios. +Estas son cosas distintas, diferentes, que en muchos casos no tienen +nada que ver entre sí: es preciso deslindarlas con mucho cuidado, si +se quieren adquirir ideas exactas y cabales en las cuestiones +relativas al primer principio de los conocimientos humanos. + + +[148] El medio que he llamado de conciencia, es decir, el sentido +íntimo de lo que pasa en nosotros, de lo que experimentamos, es +independiente de todos los demás. Destrúyase la evidencia, destrúyase +el instinto intelectual, la conciencia permanece. Para experimentar y +estar seguros de que experimentamos y de lo que experimentamos, no +hemos menester sino la experiencia misma. Si se supone en duda el +principio de contradiccion, todavía no se hará vacilar la certeza de +que sufrimos cuando sufrimos, de que gozamos cuando gozamos, de que +pensamos cuando pensamos. La presencia del acto ó de la impresion allá +en el fondo de nuestro espíritu, es íntima, inmediata, de una eficacia +irresistible para hacer que nos sobrepongamos á toda duda. El sueño y +la vigilia, la demencia y la cordura, son indiferentes para el +testimonio de la conciencia; el error puede estar en el objeto mas nó +en el fenómeno interno. El loco que cree contar numerosas talegas no +las cuenta ciertamente, y en esto se engaña; pero tiene en su espíritu +la conciencia de que lo hace, y en esto es infalible. El que sueña +haber caido en manos de ladrones se engaña en lo tocante al objeto +externo; mas nó en lo que pertenece al acto mismo con que lo cree. + +La conciencia es independiente de todo testimonio extrínseco á ella; +es de una necesidad indeclinable, de una fuerza irresistible para +producir certeza; es infalible en lo que concierne á ella sola: si +existe no puede menos de dar testimonio de sí misma; si no existe no +lo puede dar. En ella la realidad y la apariencia se confunden: no +puede ser aparente sin ser real; la apariencia por sí sola, es ya una +verdadera conciencia. + + +[149.] Comprendo en el testimonio de la conciencia todo lo que +experimentamos en nuestra alma, todo lo que afecta á lo que se llama +el _yo_ humano: ideas, pensamientos de todas clases, actos de +voluntad, sentimientos, sensaciones, en una palabra, todo aquello de +que podemos decir: lo experimento. + + +[150.] Es claro que las verdades de conciencia son mas bien hechos que +se pueden señalar, que no combinaciones enunciables en una +proposicion. No es esto decir que no se puedan enunciar, sino que +ellas en sí mismas prescinden de toda forma intelectual, que son +simples elementos de que el entendimiento se puede ocupar ordenándolos +y comparándolos de varios modos, pero que por sí solos no dan ninguna +luz, que ellos por sí mismos nada _representan_, que solo _presentan_ +lo que son, son meros hechos, mas allá de los cuales no se puede ir. + + +[151.] La costumbre de reflexionar sobre la conciencia, y el andar +mezcladas las operaciones puramente intelectuales con los hechos de +simple experiencia interna, hace que no se conciba fácilmente ese +aislamiento en que se encuentra por su naturaleza todo lo que es +puramente subjetivo. Se quiere prescindir de la reflexion, pero se +reflexiona sobre el esfuerzo mismo que se hace para prescindir de +ella: nuestro entendimiento es una luz que se enciende por una parte +cuando se la apaga en otra; la insistencia misma en apagarla suele +hacerla mas viva y centelleante. De aquí la dificultad de distinguir +los dos caractéres de lo puramente subjetivo y puramente objetivo, de +deslindar la evidencia de la conciencia, lo conocido de lo +experimentado. Sin embargo, la separacion de dos elementos tan +diferentes se puede facilitar considerando que los brutos, á su modo, +tienen tambien conciencia de lo que experimentan dentro de sí mismos: +no suponiéndolos meras máquinas, es preciso otorgarles la conciencia, +es decir, la presencia íntima de sus sensaciones: sin esto, ni aun la +sensacion se concibe; no tendrá sensacion lo que no siente que siente. +El bruto no reflexiona sobre lo que pasa en su interior, lo +experimenta, nada mas. Las sensaciones se suceden unas á otras en su +alma, sin mas vínculo que la unidad del ser que las experimenta; pero +este no las toma por objeto y por consiguiente no las combina ni +transforma de ninguna manera, las deja lo que son, simples hechos. De +aquí podemos sacar alguna luz para concebir lo que son en nosotros los +simples hechos de conciencia, abandonados á sí solos, en todo su +aislamiento, sin ninguna mezcla de operaciones puramente +intelectuales, y sin estar sujetos á la actividad reflexiva que +combinándolos de varias maneras y elevándolos á la region de lo +puramente ideal, nos los presenta de tal modo que nos hace olvidar su +pureza primitiva. + +Es necesario esforzarse en percibir con toda claridad lo que son los +hechos de conciencia, lo que es su testimonio; pues sin esto es +imposible adelantar un paso en la investigacion del primer principio +de los conocimientos humanos. La confusion en este punto hace incurrir +en equivocaciones trascendentales. Ocasion tendremos de notarlo en lo +sucesivo; y hemos encontrado ya lastimosos ejemplos de semejantes +extravíos en los errores de la filosofía del _yo_. + + +[152.] La evidencia, suele decirse, es una luz intelectual: esta es +una metáfora muy oportuna y hasta muy exacta si se quiere; pero que +adolece del mismo defecto que todas las metáforas, las cuales, por sí +solas, sirven poco para explicar los misterios de la filosofía. Luz +intelectual tambien la encontramos en muchos actos de conciencia. En +aquella presencia íntima con que una operacion ó una impresion se +ofrece al espíritu, tambien hay una especie de luz clara, viva, que +hiere por decirlo así el ojo del alma, y no le permite dejar de ver lo +que tiene delante. Si pues para definir la evidencia nos contentamos +con llamarla luz del entendimiento, la confundimos con la conciencia, +ó á lo menos damos ocasion, con un lenguaje ambiguo, á que otros la +confundan. + +No se crea que me proponga inculpar á los que han empleado la metáfora +de la luz, ni que me lisonjee de poder definir la evidencia con toda +propiedad: ¿quién expresa con palabras este fenómeno de nuestro +entendimiento? Al querer emplear alguna, se ofrece la de luz como la +mas adecuada. Porque en verdad, cuando atendemos á la evidencia, para +examinar ya su naturaleza, ya sus efectos sobre el espíritu, se nos +presenta naturalísimamente bajo la imágen de una luz cuyos +resplandores alumbran los objetos para que nuestra alma pueda +contemplarlos: pero esto, repito, no es suficiente: y así, aunque no +formo el empeño de definirla con exactitud, voy á señalar un carácter +que la distingue de todo lo que no es ella. + + +[153.] La evidencia anda siempre acompañada de la necesidad, y por +consiguiente de la universalidad de las verdades que atestigua. No la +hay cuando no existen las dos condiciones señaladas. De lo contingente +no hay evidencia, sino en cuanto está sometido á un principio de +necesidad. + +Expliquemos esta doctrina comprando ejemplos tomados respectivamente +de la conciencia y de la evidencia. + +Que hay en mí un ser que piensa, esto no lo sé por evidencia sino por +conciencia. Que lo que piensa existe, esto no lo sé por conciencia +sino por evidencia. En ambos casos hay certeza absoluta, irresistible; +pero en el primero, versa sobre un hecho particular, contingente; en +el segundo sobre una verdad universal y necesaria. Que yo piense es +cierto para mí, pero no es preciso que lo sea para los demás; la +desaparicion de mi pensamiento no trastorna el mundo de las +inteligencias; si mi pensamiento dejase ahora de existir, la verdad en +sí misma no sufriría ninguna alteracion; otras inteligencias podrian +continuar y continuarian percibiéndola; ni en el órden real ni en el +ideal, se echarian de menos el concierto y la armonía. + +Me pregunto á mí mismo si pienso; y en el fondo de mi alma leo que sí; +me pregunto si este pensamiento es necesario, y á mas de que la +experiencia me dice que nó, tampoco encuentro razon ninguna en que +fundar la necesidad. Aun suponiendo que mi pensamiento deja de +existir, veo que continúo discurriendo con buen órden; así examino lo +que hubiera sucedido si yo no existiese, ó lo que podria suceder en +adelante, y asiento principios y saco consecuencias, sin quebrantar +ninguna de las leyes intelectuales. El mundo ideal y el real se +ofrecen á mis ojos como un magnífico espectáculo al cual yo asisto +ciertamente, si, pero de donde puedo retirarme sin que la +representacion cese, ni se altere nada, ni resulte otra mudanza que la +de quedar vacío el imperceptible lugar que estoy ocupando. Muy de otro +modo sucede en las verdades objeto de evidencia; no es necesario que +yo piense, pero es tan necesario que lo que piensa exista, que todos +mis esfuerzos no bastan para prescindir por un momento de esta +necesidad. Si supongo lo contrario, si colocándome en el terreno de lo +absurdo finjo por un instante que queda cortada la relacion entre el +pensar y el ser, se rompe el vínculo que mantiene en órden al universo +entero: todo se trastorna, todo se confunde, y lo que se me presenta á +la vista no sé si es el caos ó la nada. ¿Qué ha sucedido? Nada mas +sino que el entendimiento ha supuesto una cosa contradictoria, +afirmando y negando á un mismo tiempo el pensar, porque afirmaba un +pensamiento al cual negaba la existencia. Se ha quebrantado una ley +universal, absolutamente necesaria; en faltando ella todo se hunde en +el caos; la certeza de la existencia del _yo_ afianzada en el +testimonio de la conciencia, no basta á impedir la confusion: la +inteligencia contradiciéndose, se ha negado á sí propia; de su palabra +insensata no ha salido el ser sino la nada, no la luz sino las +tinieblas; y esas tinieblas que ella ha soplado sobre todo lo +existente y lo posible, vuelven á caer á torrentes sobre ella misma y +la envuelven en eterna noche. + + +[154.] Hé aquí fijados y deslindados los caractéres de la conciencia y +de la evidencia. La primera tiene por objeto lo individual y +contingente; la segunda lo universal y necesario: solo Dios, fuente de +toda verdad, principio universal y necesario de ser y de conocer, +tiene identificada la conciencia con la evidencia en sí propio: en +aquel ser infinito que todo lo encierra, ve la razon de todas las +esencias y de todas las existencias, y no le es dable prescindir de sí +mismo, del testimonio de su conciencia, sin anonadarlo todo. ¿Qué +quedaria en el mundo, se dice la criatura, si tú desaparecieses? y se +responde á si misma: _todo excepto tú_. Si Dios se dirigiese esta +pregunta, se respondería á sí propio: _nada_. + + +[155.] He llamado instinto intelectual á ese impulso que nos lleva á +la certeza en muchos casos, sin que medien ni el testimonio de la +conciencia, ni el de la evidencia. Si se indica á un hombre un blanco +de una línea de diámetro, y luego se le vendan los ojos y despues de +haberle hecho dar muchas vueltas á la aventura, se le pone un arco en +la mano para que dispare y se asegura que la flecha irá á clavarse +precisamente en el pequeñísimo blanco, dirá que esto es imposible y +nadie será capaz de persuadirle tamaño dislate. ¿Y porqué? ¿se apoya +en el testimonio de la conciencia? nó, porque se trata de objetos +externos. ¿Se funda en la evidencia? tampoco, porque esta tiene por +objeto las cosas necesarias, y no hay ninguna imposibilidad intrínseca +en que la flecha vaya á dar en el punto señalado. ¿En qué estriba +pues la profunda conviccion de la negativa? Si suponemos que este +hombre nada sabe de las teorías de probabilidades y combinaciones, que +ni aun tiene noticia de esta ciencia, ni ha pensado nunca en cosas +semejantes, su certeza será igual, sin embargo de que no podrá +fundarla en cálculo de ninguna especie; igual la tendrán todos los +circunstantes rudos ó cultos, ignorantes ó sabios: sin necesidad de +reflexion, instantáneamente, todos dirán ó pensarán: «esto es +imposible, esto no se verificará.» ¿En qué fundan, repito, tan fuerte +conviccion? Es claro que no naciendo ni de la conciencia, ni de la +evidencia inmediata ni mediata, no puede tener otro orígen que esa +fuerza interior que llamo instinto intelectual, y que dejaré llamar +sentido comun ó lo que se quiera, con tal que se reconozca la +existencia del hecho. Don precioso que nos ha otorgado el Criador para +hacernos razonables aun antes de raciocinar; y á fin de que dirijamos +nuestra conducta de una manera prudente, cuando no tenemos tiempo para +examinar las razones de prudencia. + + +[156.] Ese instinto intelectual abraza muchísimos objetos de órden muy +diferente; es, por decirlo asi, la guia y el escudo de la razon; la +guia, porque la precede y le indica el camino verdadero, antes de que +comience á andar; el escudo, porque la pone á cubierto de sus propias +cavilaciones, haciendo enmudecer el sofisma en presencia del sentido +comun. + + +[157.] El testimonio de la autoridad humana, tan necesario al +individuo y á la sociedad, arranca nuestro asenso por medio de un +instinto intelectual. El hombre cree al hombre, cree á la sociedad, +antes de pensar en los motivos de su fe; pocos los examinan, y sin +embargo la fe es universal. + +No se trata ahora de saber si el instinto intelectual nos engaña +algunas veces, en qué casos y por qué; al presente solo quiero +consignar su existencia; y con respecto á los errores á que nos +conduce, me contentaré con observar que en un ser débil como es el +hombre, la regla se dobla muy á menudo; y que así como no es posible +encontrar en él lo bueno sin mezcla de lo malo, tampoco es dable +hallar la verdad sin mezcla de error. + + +[158.] Si bien se observa, no objetivamos las sensaciones sino en +fuerza de un instinto irresistible. Nada mas cierto, mas evidente á +los ojos de la filosofía que la subjetividad de toda sensacion; es +decir, que las sensaciones son fenómenos inmanentes, ó que están +dentro de nosotros y no salen fuera de nosotros; y sin embargo, nada +mas constante que el tránsito que hace el género humano entero de lo +subjetivo á lo objetivo, de lo interno á lo externo, del fenómeno á la +realidad. ¿En qué se funda este tránsito? Cuando los filósofos mas +eminentes han tenido tanta dificultad en encontrar el puente, por +decirlo así, que une las dos riberas opuestas, cuando algunos de +ellos cansados de investigar han dicho resueltamente que no era +posible encontrarle, ¿lo descubrirá el comun de los hombres desde su +mas tierna niñez? es evidente que el tránsito que hacen no puede +explicarse por motivos de raciocinio, y que es preciso apelar al +instinto de la naturaleza. Luego hay un instinto que por sí solo nos +asegura de la verdad de una proposicion, á cuya demostracion llega +difícilmente la filosofía mas recóndita. + + +[159.] Aquí observaré lo errado de los métodos que aislan las +facultades del hombre, y que para conocer mejor el espíritu, le +desfiguran y mutilan. Es uno de los hechos mas constantes y +fundamentales de las ciencias ideológicas y psicológicas, la +multiplicidad de actos y facultades de nuestra alma, á pesar de su +simplicidad atestiguada por la unidad de conciencia. Hay en el hombre +como en el universo un conjunto de leyes cuyos efectos se desenvuelven +simultáneamente, con una regularidad armoniosa; separarlas equivale +muchas veces á ponerlas en contradiccion; porque no siendo dado á +ninguna de ellas el producir su efecto aisladamente, sino en +combinacion con las demás, cuando se les exige que obren por sí solas, +en vez de efectos regulares, producen monstruosidades las mas +deformes. Si dejais sola en el mundo la ley de gravitacion no +combinándola con ninguna fuerza de proyeccion, todo se precipitará +hácia un centro; en vez de esa infinidad de sistemas que hermosean el +firmamento, tendréis una mole ruda é indigesta: si quitáis la +gravitacion y dejais la fuerza de proyeccion, los cuerpos todos se +descompondrán en átomos imperceptibles, dispersándose cual éter +levísimo por las regiones de la inmensidad (XV). + + + + +CAPÍTULO XVI. + +CONFUSION DE IDEAS EN LAS DISPUTAS SOBRE EL PRINCIPIO FUNDAMENTAL. + + +[160.] En mi concepto hay varios principios que con relacion al +entendimiento humano pueden llamarse igualmente fundamentales, ya +porque todos sirven de cimiento en el órden comun y en el científico, +ya porque no se apoyan en otro; no siendo dable señalar uno que +disfrute de esta calidad como privilegio exclusivo. Al buscarse en las +escuelas el principio fundamental, suele advertirse que no se trata de +encontrar una verdad de la cual dimanen todas las otras; pero sí un +axioma tal que su ruina traiga consigo la de todas las verdades, y su +firmeza las sostenga, al menos indirectamente; de manera que quien las +negare pueda ser reducido por demostracion indirecta ó _ad absurdum_; +es decir, que admitido dicho axioma, se podrá conseguir que quien +niegue los otros sea convencido de hallarse en oposicion con el que +habia reconocido como verdadero. + + +[161.] Mucho se ha disputado sobre si era este ó aquel principio el +merecedor de la preferencia; yo creo que hay aquí cierta confusion de +ideas, nacida en buena parte, de no deslindar suficientemente +testimonios tan distintos como son el de la conciencia, el de la +evidencia y el del sentido comun. + +El famoso principio de Descartes «yo pienso, luego soy;» el de +contradiccion, «es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo +tiempo;» el otro que llaman de los cartesianos, «lo que está contenido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza;» son los tres principios que han dividido las escuelas. +En favor de todos ellos se alegaban razones poderosísimas, y hasta +concluyentes contra el adversario, atendido el terreno en que estaba +colocada la cuestion. + +Si no estais seguros de que pensais, argüiria un partidario de +Descartes, no podeis estarlo ni aun del principio de contradiccion, ni +tampoco de la legitimidad del criterio de la evidencia; para saber +todo esto, es necesario pensar; quien afirma ó niega, piensa; sin +suponer el pensamiento, no son posibles ni la afirmacion ni la +negacion. Pero admitamos el pensamiento; tenemos ya un punto de apoyo, +y de tal naturaleza, que lo encontramos en nosotros mismos, +atestiguado por el sentido íntimo, imponiéndonos con una eficacia +irresistible la certeza de su existencia. Establecido el fundamento, +veamos cómo se puede levantar el edificio: para esto, no es necesario +salir del pensamiento propio; allí está el punto luminoso para +guiarnos en el camino de la verdad; sigamos sus resplandores, y fijado +un punto inmóvil hagamos salir de él el hilo misterioso que nos +conduzca en el laberinto de la ciencia. Así, nuestro principio es el +primero, es la basa de todos los demás, posee una fuerza propia para +sostenerse y la tiene sobrante para comunicar firmeza á los otros. + +Este lenguaje es razonable ciertamente; pero hay la desgracia de que +la conviccion que pudiera producir, está neutralizada con otro +lenguaje no menos razonable, en sentido directamente opuesto. He aquí +cómo pudiera contestar un sostenedor del principio de contradiccion. +Si nos dais por supuesto que es imposible que una cosa sea y no sea á +un mismo tiempo, será posible que á un mismo tiempo penséis y no +penséis; vuestra afirmacion pues «yo pienso» no significa nada; porque +junto con ella se puede verificar la opuesta «yo no pienso». En tal +caso, la ilacion de la existencia queda destruida; porque aun +admitiendo la legitimidad de la consecuencia «yo pienso, luego +existo», como por otra parte sabríamos que es posible esta otra +premisa, «yo no pienso,» la deduccion no tendria lugar. Sin el +principio de contradiccion tampoco vale nada el otro: «lo que está +contenido en la idea clara y distinta de una cosa se puede afirmar de +ella con toda certeza»: porque si á un mismo tiempo es posible el ser +y el no ser, una idea podrá ser clara y oscura, distinta y contusa; +un predicado podrá estar contenido en un sujeto y no contenido; podrá +haber certeza é incertidumbre; afirmacion y negacion; luego esta regla +no sirve para nada. + +Y tiene mucha razon el que discurre de este modo; pero lo curioso es, +que el tercer contrincante las alegará igualmente fuertes contra sus +dos adversarios. ¿Cómo se sabe, podrá preguntar, que el principio de +contradiccion es verdadero? claro es que no lo sabemos sino porque en +la idea del ser vemos la imposibilidad del no ser á un mismo tiempo y +vice-versa; luego no estais seguros del principio de contradiccion +sino aplicando mi principio: «lo que está contenido en la idea clara y +distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza.» Si +nada puede sostenerse en cayendo al principio de contradiccion, y este +se funda en el mio, el mio es el cimiento de todo. + + +[162.] Los tres tienen razon y no la tiene ninguno. La tienen los +tres, en cuanto afirman que negado el respectivo principio se arruinan +los demás; no la tiene ninguno, en cuanto pretenden que negados los +demás no se arruina el propio. ¿De dónde pues nace la disputa? de la +confusion de ideas, de que se comparan principios de órdenes muy +diferentes, todos de seguro muy verdaderos, pero que no pueden +parangonarse por la misma razon que no se compara lo blanco con lo +caliente, disputando si una cosa tiene mas grados de calor que de +blancura. Para la comparacion, se necesita cierta oposicion en los +extremos; pero estos deben tener algo comun; si son enteramente +disparatados, la comparacion es imposible. + +El principio de Descartes es la anunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion es una verdad conocida por evidencia; +y el otro es la afirmacion de la legitimidad del criterio de la +evidencia misma; es una verdad de reflexion que expresa el impulso +intelectual por el que somos llevados á creer verdadero lo que +conocemos con evidencia. + +La importancia de la cuestion exige que examinemos por separado los +tres principios; así lo haré en los capítulos siguientes (XVI). + + + + +CAPÍTULO XVII. + +LA EXISTENCIA Y EL PENSAMIENTO. PRINCIPIO DE DESCARTES. + + +[163.] ¿Estoy seguro de que existo? sí. ¿Puedo probarlo? nó. La prueba +supone un raciocinio; no hay raciocinio sólido sin principio firme en +que estribe; y no hay principio firme, si no está supuesta la +existencia del ser que raciocina. + +En efecto: si quien discurre no está seguro de su existencia, no puede +estarlo ni de la existencia de su propio discurso; pues no habrá +discurso si no hay quien discurre. Luego sin este supuesto no hay +principios sobre que fundar, no hay nada; no hay mas que ilusion, y +bien mirado, ni ilusion siquiera, pues no hay ilusion si no hay iluso. + +Nuestra existencia no puede ser demostrada: tenemos de ella una +conciencia tan clara, tan viva, que no nos deja la menor +incertidumbre; pero probarla con el raciocinio es imposible. + + +[164.] Es una preocupacion, un error de fatales consecuencias, el +creer que podemos probarlo todo con el uso de la razon; antes que el +uso de la razon están los principios en que ella se funda; y antes que +uno y otro, está la existencia de la razon misma, y del ser que +raciocina. + +Lejos de que todo sea demostrable, se puede demostrar que hay cosas +indemostrables. La demostracion es una argumentacion en la cual se +infiere de proposiciones evidentes una proposicion evidentemente +enlazada con ellas. Si las premisas son evidentes por sí mismas, no +consentirán demostracion; si suponemos que ellas á su vez sean +demostrables, tendremos la misma dificultad con respecto á las otras +en que se funde la nueva demostracion; luego, ó es preciso detenerse +en un punto indemostrable, ó proceder hasta lo infinito, lo que +equivaldria á no acabar jamás la demostracion. + + +[165.] Y es de observar que la indemostrabilidad, por decirlo así, no +es propia únicamente de ciertas premisas: se la halla en algun modo +en todo raciocinio, por su misma naturaleza, prescindiendo de las +proposiciones de que se compone. Sabemos que las premisas A y B son +ciertas; de ellas inferiremos la proposicion C. ¿Con qué derecho? +Porque vemos que C se enlaza con las A y B. ¿Y cómo sabemos esto? Si +es con evidencia inmediata, por intuicion: hé aquí otra cosa +indemostrable: el enlace de la conclusion con las premisas. Si es por +raciocinio, fundándonos en los principios del arte de raciocinar, +entonces hay dos consideraciones, ambas conducentes á demostrar la +indemostrabilidad. 1.ª Si los principios del arte son indemostrables, +tenemos ya una cosa indemostrable; si lo son, al fin hemos de valernos +de otros que les sirvan de basa, y ó pararnos en alguno que no +consienta demostracion, ó proceder hasta lo infinito. 2.ª ¿Cómo +sabemos que los principios del raciocinio se aplican á este caso? +¿Será por otro raciocinio? resultan los mismos inconvenientes que en +el caso anterior. ¿Será porque lo vemos así? ¿porque es evidente con +evidencia inmediata? hénos aquí en otro punto indemostrable. + +Estas reflexiones no dejan ninguna duda de que el pedir la prueba de +todo es pedir lo imposible. + + +[166.] El ser que no piensa, no tiene conciencia de sí mismo: la +piedra existe, mas ella no lo sabe, y en un caso semejante se +encuentra el hombre mismo cuando todas sus facultades intelectuales y +sensitivas se hallan en completa inaccion. La diferencia de estos dos +estados se concibe muy bien recordando lo que acontece al pasar de la +vigilia á un sueño profundo, y al volver de este á la vigilia. + +El primer punto de partida para dar un paso en nuestros conocimientos, +es esta presencia íntima de nuestros actos interiores, prescindiendo +de las cuestiones que suscitarse puedan sobre la naturaleza de ellos. +Si todo existiese como ahora, y existiesen infinitos mundos diferentes +del que tenemos á la vista, nada existiria para nosotros, si nos +faltasen esos actos interiores de que estamos hablando. Seríamos como +el cuerpo insensible colocado en la inmensidad del espacio, que se +halla lo mismo ahora que si todo desapareciese alrededor de él, y no +percibiria mudanza alguna aun cuando él propio se sumiese de nuevo en +el abismo de la nada. Al contrario, si suponemos que todo se aniquila +excepto este ser que dentro de nosotros siente, piensa y quiere; +todavía queda un punto donde hacer estribar el edificio de los humanos +conocimientos: este ser, solo en la inmensidad, se dará cuenta á sí +mismo de sus propios actos, y segun el alcance de sus facultades +intelectuales, podrá arrojarse á innumerables combinaciones que tengan +por objeto lo posible, ya que nó la realidad. + + +[167.] Se ha combatido mucho el famoso principio de Descartes: _«yo_ +pienso, luego _existo_;» el ataque es justo y concluyente, si en +efecto el filósofo hubiese entendido su principio en el sentido que +se le acostumbra dar en las escuelas. Si Descartes le hubiese +presentado como un verdadero raciocinio, como un entimema en que +asentado el antecedente dedujera la consecuencia, claro es que el +argumento claudicaba por su basa, estaba en el aire. Porque, cuando él +dijera: «voy á probar mi existencia con este entimema: yo pienso, +luego soy», se le podia objetar lo siguiente: vuestro entimema se +reduce á un silogismo en esta forma: «todo lo que piensa existe; es +así que yo pienso, luego existo.» Este silogismo, en el supuesto de +una duda universal, en que no se dé por supuesta ni aun la misma +existencia, es inadmisible en sus proposiciones y en la trabazon de +ellas. En primer lugar: ¿cómo sabeis que todo lo que piensa +existe?--Porque nada puede pensar sin existir.--Y esto ¿cómo se +sabe?--Porque lo que no existe no obra.--Y esto ¿cómo se sabe? +Suponiendo que de todo se duda, que nada se sabe, no se pueden saber +estos principios; de otra suerte faltamos á la suposicion de la duda +universal, y por consiguiente nos salimos de la cuestion. Si alguno de +estos principios se ha de admitir sin prueba, tanto valia admitir +desde luego la existencia propia, y ahorrarse el trabajo de probarla +con un entimema. + +En segundo lugar: ¿cómo sabéis que pensais? Se os puede hacer el +siguiente argumento, retorciendo el vuestro, como dicen los +dialécticos: nada puede pensar sin existir, vuestra existencia es +dudosa, tratais de probarla, luego no estais seguros de pensar. + + +[168.] Queda pues en claro que el principio de Descartes es +insostenible tomado como un verdadero raciocinio; y siendo tan fácil +de alcanzar su flaqueza, parece imposible que no la viese un +entendimiento tan claro y penetrante. Es probable pues que Descartes +entendió su principio en un sentido muy diferente, y voy á exponer en +pocas palabras el que en mi juicio debió de darle el ilustre filósofo. + +Suponiéndose por un momento en una duda universal, sin aceptar como +cierto nada de cuanto sabia, se concentraba dentro de sí mismo, y +buscaba en el fondo de su alma un punto de apoyo donde hacer estribar +el edificio de los conocimientos humanos. Claro es que, aun haciendo +abstraccion de todo cuanto nos rodea, no podemos prescindir de +nosotros mismos, de nuestro espíritu que se presenta á sus propios +ojos con tanta mayor lucidez, cuanto es mayor la abstraccion en que +nos constituimos con respecto á los objetos externos. Ahora bien, en +esa concentracion, en ese acto de ensimismarse, retrayéndose el hombre +de todo por temor de errar, e interrogándose á sí mismo, si hay algo +cierto, si hay algo que pueda servir de apoyo, si hay un punto de +partida en la carrera de los conocimientos, lo primero que se ofrece +es la conciencia del pensamiento, la presencia misma de los actos de +nuestra alma, de eso que se llama pensar. Hé aquí si no me engaño la +mente de Descartes; «yo quiero dudar de todo; me retraigo de afirmar +como de negar nada; me aislo de cuanto me rodea, porque ignoro si esto +es algo mas que una ilusion. Pero en este mismo aislamiento me +encuentro con el sentimiento íntimo de mis actos interiores, con la +presencia de mi espíritu: yo pienso, luego soy: yo pienso, así lo +experimento de una manera que no me consiente duda, ni incertidumbre; +luego soy, es decir, ese sentimiento de mi pensamiento me hace sabedor +de mi existencia.» + + +[169.] Así se explica cómo Descartes no presentaba su principio cual +un mero entimema, cual un raciocinio comun; sino como la consignacion +de un hecho que se le ofrecia el primero en el órden de los hechos; y +cuando del pensamiento inferia la existencia, no era con una deduccion +propiamente dicha, sino como un hecho comprendido en otro, expresado +por otro, ó mejor diremos, _identificado_ con él. + +He dicho _identificado_, porque en realidad es así en concepto de +Descartes; y esto acaba de confirmar lo que he asentado anteriormente, +que el filósofo no presentaba un raciocinio, sino que consignaba un +hecho. Sabido es que, segun él, la esencia del espíritu es el mismo +pensamiento, de suerte que así como otras escuelas filosóficas +distinguen entre la substancia y su acto, considerando al espíritu en +la primera clase y al pensamiento en la segunda, Descartes sostenia +que no habia distincion alguna entre el espíritu y el pensamiento, que +era una misma cosa: que el pensamiento constituia la esencia del alma. +«Aunque un atributo, dice, sea suficiente para hacernos conocer la +substancia, hay sin embargo en cada una de ellas, uno que constituye +su naturaleza y esencia, y del cual dependen todos los demás. La +extension en longitud, latitud y profundidad, constituye la esencia de +la substancia corpórea; _y el pensamiento constituye la naturaleza de +la substancia que piensa_» (Descartes, Principios de la filosofía, 1ª +parte). De esto se infiere que Descartes al asentar el principio «yo +pienso, luego existo;» no hacía mas que consignar un hecho atestiguado +por el sentido íntimo; y tan simple le consideraba, tan único por +decirlo así, que en el desarrollo de su sistema, identificó el +pensamiento con el alma, y la esencia de esta con su misma existencia. +Sintió el pensamiento, y dijo: «este pensamiento es el alma; soy yo.» +No trato de apreciar ahora el valor de esta doctrina, y sí tan solo de +explicar en qué consiste (XVII). + + + + +CAPÍTULO XVIII. + +MAS SOBRE EL PRINCIPIO DE DESCARTES. SU MÉTODO. + + +[170.] Descartes al anunciar y explicar su principio, no siempre se +expresó con la debida exactitud, lo cual dió motivo á que se +interpretasen mal sus palabras. Al paso que señalaba la conciencia del +propio pensamiento y de la existencia, como la basa sobre la cual +debian estribar todos los conocimientos, empleaba términos de los +cuales se podia inferir que no solo queria consignar un hecho, sino +que intentaba presentar un verdadero raciocinio. Sin embargo, leyendo +con atencion sus palabras, y cotejándolas unas con otras, se ve que no +era esta su idea; aunque tal vez no habria inconveniente en decir que +no se daba exacta cuenta á sí propio de la diferencia que acabo de +indicar, entre un raciocinio y la simple consignacion de un hecho; y +que al concentrarse en sí mismo, no tuvo un conocimiento _reflejo_ +bastante claro del modo con que se apoyaba en su principio +fundamental. + +Para convencernos de esto, examinemos sus mismas palabras. «Mientras +desechamos de esta manera todo aquello de que podemos dudar, y que +hasta _fingimos_ que es falso, suponemos fácilmente que no hay Dios, +ni cielo, ni tierra, y que ni aun tenemos cuerpo, pero no _alcanzamos +á suponer que no existimos_, mientras dudamos de la verdad de todas +estas cosas; porque tenemos tanta repugnancia á concebir que lo que +piensa no existe verdaderamente al mismo tiempo que piensa; que no +obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar de creer +que esta conclusion «yo pienso, luego soy» no sea verdadera, y por +consiguiente la primera y la mas cierta que se presenta al que conduce +sus pensamientos con órden.» (Descartes, Principios de la filosofía, +P. 1. § 6 y 7.). + +En este pasaje nos encontramos con un verdadero silogismo: «Lo que +piensa existe; yo pienso, luego existo.» «Tenemos, dice Descartes, +tanta repugnancia á concebir, que lo que piensa no existe mientras +piensa,» lo que equivale á decir: «Lo que piensa existe;» esto en +términos escolásticos, se llama establecer la mayor; luego continúa +que «no obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar +de creer que esta conclusion «yo pienso, luego soy» sea verdadera;» lo +que equivale á poner la menor y la consecuencia del silogismo. Se +conoce que Descartes estaba algo preocupado con la idea de querer +probar, al mismo tiempo que trataba de consignar. Este era el prurito +general de su época; y aun los mas ardientes reformadores se preservan +con mucha dificultad de la atmósfera que los rodea. En todo el curso +de sus meditaciones se encuentra este mismo espíritu, bien que +enlazado admirablemente con el de observacion. + +Pero al través de esas explicaciones oscuras ó ambiguas, ¿qué es lo +que se descubre? ¿cuál es el pensamiento que se halla en el fondo del +sistema de _Descartes_, prescindiendo de sí él se daba ó nó á sí mismo +exacta cuenta de lo que experimentaba? Hélo aquí. «Yo por un esfuerzo +de mi espíritu, puedo dudar de la verdad de todo; pero este esfuerzo +tiene un límite en mí mismo. Cuando la atencion se convierte sobre mí, +sobre la conciencia de mis actos interiores, sobre mi existencia, la +duda se detiene, no puede llegar á tal punto, encuentra una _tal +repugnancia_, que las suposiciones mas extravagantes no alcanzan á +vencer.» Esto es lo que indican sus mismas palabras, mas al consignar +este hecho se eleva á una proposicion general, muy verdadera sin duda, +saca una consecuencia, muy legítima tambien; pero que para nada eran +necesarias en el caso presente, y que ó explicaban mal su misma +opinion ó la hacian vacilar. + + +[171.] Si bien se observa, no hacia mas Descartes en este punto, que +lo que hacen todos los filósofos; y por mas extraño que pueda parecer, +no estaba en desacuerdo con los gefes de la escuela metafísica +diametralmenle opuesta: la de Locke y Condillac. En efecto: que el +hombre al querer examinar el orígen de sus conocimientos, y los +principios en que estriba su certeza, se encuentra con el hecho de la +conciencia de sus actos internos, que esta conciencia produce una +certeza firmísima, y que nada podemos concebir mas cierto para +nosotros que ella, es un hecho en que están de acuerdo todos los +ideólogos, y que todos asientan, bien que con diferentes palabras. +Cuanto mas se medita sobre estas materias, mas se descubre en ellas la +realizacion de un principio confirmado por la razon y la experiencia, +de que muchas verdades no son nuevas, sino presentadas de una manera +nueva; que muchos sistemas no son nuevos, sino formulados de una +manera nueva. + + +[172.] La misma duda universal de Descartes, cuerdamente entendida, es +practicada por todo filósofo; con lo cual se ve que las bases de su +sistema, combatidas por muchos, son en el fondo adoptadas por todos. +¿En qué consiste el método de Descartes? todo se reduce á dos pasos: +1.º Quiero dudar de todo. 2.° Cuando quiero dudar de mí mismo no +puedo. + +Examinemos estos dos pasos, y veremos que con Descartes los da todo +filósofo. + +¿Por qué Descartes quiere dudar de todo? Porque se propone examinar el +orígen y la certeza de sus conocimientos; quiere llamar á exámen todo +su saber, y por lo mismo no puede empezar suponiendo nada verdadero. +Si supone algo, ya no examinará el orígen y los motivos de la certeza +de todo; pues exceptúa aquello que supone verdadero. Le es preciso no +suponer, como tal, nada; antes por el contrario suponer que no sabe +nada de nada; sin esto no puede decir que examina los fundamentos de +todo. Ò no hay tal cuestion filosófica, que sin embargo se la +encuentra en todos los libros de filosofía, ó es necesario emplear el +método de Descartes. + +¿Pero en qué consiste esta duda? Racionalmente hablando ¿puede ser una +duda real y verdadera? Nó: esto es imposible, absolutamente imposible. +El hombre, por ser filósofo, no alcanza á destruir su naturaleza: y la +naturaleza se opone invenciblemente á esta duda, tomada en el sentido +riguroso. + + +[173.] ¿Qué es pues esta duda? Nada mas que una _suposicion_, una +_ficcion_, suposicion y ficcion que hacemos á cada paso en todas las +ciencias, y que en realidad no es mas que la _no atencion_ á un +convencimiento que abrigamos. Esta duda se la emplea para descubrir la +primera verdad en que estriba nuestro entendimiento; á cuyo fin basta +que la duda sea ficticia; no hay ninguna necesidad de que sea +positiva; porque es evidente, que lo mismo se logra dudando +efectivamente de todo, no admitiendo absolutamente nada, que diciendo: +«si supongo que no tengo por cierto nada, que no sé nada, que no +admito nada.» Un ejemplo aclarará esta explicacion hasta la última +evidencia. Quien conozca los rudimentos de geometría sabrá que en un +triángulo al mayor lado se opone el mayor ángulo, y está absolutamente +cierto de la verdad del teorema: pero si se propone dar á otro la +demostracion, ó repetírsela á sí propio, prescinde de dicha certeza, +procede como si no la tuviera, para manifestar que se la puede fundar +en algo. + +En todos los estudios ejecutamos á cada paso esto mismo. Son vulgares +las expresiones: «esto es así, es evidente; pero _supongamos_ que no +lo sea; ¿qué resultará?» «Esta demostracion es concluyente, pero +prescindamos de ella, supongamos que no la tenemos, ¿cómo podriamos +demostrar lo que deseamos?» Los argumentos _ad absurdum_ tan en uso en +todas las ciencias, y muy particularmente en las matemáticas, estriban +no solo en prescindir de lo que conocemos, sino en suponer una cosa +directamente contraria á lo que conocemos. «Si la línea A, dice á cada +paso el geómetra, no es igual á la B, será mayor ó menor; supongamos +que es mayor: etc. etc.» Por manera que para la investigacion de la +verdad prescindimos frecuentemente de lo que sabemos, y hasta +suponemos lo contrario de lo que sabemos. Aplíquese este sistema á la +investigacion del principio fundamental de nuestros conocimientos y +resultará la duda universal de Descartes, en el único sentido que +puede ser admisible en el tribunal de la razon, y posible á la humana +naturaleza. + +Es probable que el ilustre filósofo la entendia en el mismo sentido, +si bien es menester confesar que sus palabras son ambiguas. No se +concibe qué objeto podia proponerse en entenderlas de diferente modo, +supuesto que no trataba de otra cosa que de allanar el camino á la +investigacion de la verdad. Con su manera de expresarse dió lugar á +disputas, que con alguna mayor claridad se habrian evitado. + +Así como Descartes no se explicaba con la claridad suficiente, sus +adversarios no le estrechaban quizás con toda la precision y nervio +que podian. En mi concepto, para resolver la cuestion bastaba +dirigirle esta pregunta: «¿Entendeis que al comenzar las +investigaciones filosóficas, haya de haber un momento en que _real_ y +_efectivamente_ dudemos de todo; ó juzgais bastante el _prescindir_ de +la certeza, suponiendo que no la tenemos, como se hace con frecuencia +en todos los estudios?» + + +[174.] Descartes se encontró en el caso de todos los reformadores. +Están dominados de una idea; y la expresan tan fuertemente, que al +parecer no consienten otra á su lado. Todo en su lenguaje es absoluto, +exclusivo. Preven la lucha que habrán de sostener, quizás la +experimentan ya; y así concentran toda su fuerza en la idea cuyo +triunfo se proponen, y llegan á perder de vista todo lo que no es +ella. No se puede inferir que el reformador no tenga otras que +modifiquen notablemente la principal; mas para hacer frente á sus +adversarios que le dicen: «esto es absolutamente falso,» él dice: +«esto es verdadero absolutamente.» La historia y la experiencia nos +presentan innumerables ejemplos de estas exageraciones. + +La idea dominante de Descartes era arruinar la filosofía que á la +sazon reinaba en las escuelas; y daba el impulso tan fuerte que hacia +temblar el mundo. Véase cómo expresaba su desden para con muchos que +se apellidan filósofos. «La experiencia enseña, que los que hacen +profesion de filósofos, son frecuentemente menos sabios y razonables +que otros que no se han aplicado nunca á este estudio.» (Prefacio de +los Principios de filosofía). + + +[175.] La segunda parte del método de Descartes, consiste en tomar el +pensamiento propio por punto de partida, estableciendo que al +esforzarse el hombre por dudar de todo, encuentra un límite en la +conciencia de su pensamiento, de su existencia. Es evidente, que este +es el fenómeno que naturalmente resta inmóvil en la mente del +observador, despues de haber procurado dudar de todo. Al menos no +podrá dudar de que duda; y por consiguiente de su pensamiento; siendo +de notar que este es un argumento que se ha hecho siempre á los +escépticos, lo que equivalia á emplear el método de Descartes, esto +es, á consignar como un fenómeno innegable una certeza superior á +todas las extravagancias: la conciencia de sí mismo. + +Cuando Descartes decia «yo pienso» entendia por esta palabra todo acto +interno, todo fenómeno presente al alma inmediatamente; no hablaba del +pensamiento tomado en un sentido puramente intelectual, sino que +comprendia todo aquello de que tenemos conciencia inmediata. «Por la +palabra _pensar_, dice, entiendo todo aquello que se hace en nosotros, +de tal suerte, que lo percibimos inmediatamente por nosotros mismos; +así es que aquí el pensar no significa tan solo entender, querer, +imaginar, sino tambien sentir. Porque si digo que veo ó que ando, y de +ahí infiero que existo, si entiendo hablar de la accion que se hace +con mis ojos ó mis piernas, esta conclusion no es tan infalible, que +no ofrezca algun motivo de duda, ya que puede suceder que yo crea ver +ó andar sin que abra los ojos, ni me mueva de mi sitio; pues que esto +me acontece cuando duermo, y quizás podria acontecer lo mismo si yo no +tuviese cuerpo; pero si entiendo hablar únicamente de la accion de mi +pensamiento ó del sentimiento, es decir, del conocimiento que hay en +mí, por el cual me parece que veo ó ando, esta conclusion es verdadera +tan absolutamente que no me es posible dudar de ella, á causa de que +se refiere al alma, única que tiene la facultad de sentir ó bien de +pensar, de cualquier modo que esto sea.»(Principios de filosofía, 1.ª +parte, § 9). + + +[176.] Este pasaje manifiesta bien claro las ideas de Descartes; lo +arruinaba todo con la duda, pero habia una cosa que resistía á todos +los esfuerzos: la conciencia de sí mismo. Y esta conciencia la tomaba +él como punto de apoyo, sobre el cual y con toda certeza, pudiera +levantar de nuevo el edificio de las ciencias, Locke y Condillac no +han hecho otra cosa: han seguido un camino muy diferente del de +Descartes: pero el punto de partida ha sido el mismo. Oigamos á Locke. +«En primer lugar examinaré cuál es el orígen de las ideas, nociones, ó +como se las quiera llamar, que el hombre percibe en su alma, y que su +_propio sentimiento_ le hace descubrir en ella.» (Ensayo sobre el +entendimiento humano. Prólogo.) «Pues que el espíritu no tiene otro +objeto de sus pensamientos y raciocinios que sus propias ideas, las +cuales son la única cosa que el contempla ó que puede contemplar, es +evidente que nuestro conocimiento se funda _todo entero_ sobre +nuestras ideas.» (Ibid. lib. 4, cap. 1). «Sea que nos remontemos hasta +los cielos, por hablar metafóricamente, dice Condillac, sea que +descendamos á los abismos, no salimos de nosotros, y jamás percibimos +otra cosa que nuestro propio pensamiento.» (Ensayo sobre el orígen de +los conocimientos humanos. Cap. 1). + + +[177.] Todos los trabajos ideológicos comienzan pues por la +consignacion del hecho de la conciencia de nuestras ideas; y no puede +ser de otro modo con respecto á su certeza. El hombre al trastornarlo +todo, al arruinarlo todo, al anonadarlo todo, se encuentra consigo +mismo, que es quien trastorna, arruina y anonada. Cuando haya llegado +á dudar de la existencia de Dios, del mundo, de sus semejantes, de su +cuerpo, en medio de aquella inmensa soledad se encuentra todavía á sí +mismo. El esfuerzo por anonadarse á sus propios ojos, solo sirve para +hacerle mas visible: es una sombra que no muere con ningun golpe, y +que por cada herida que se le abre, despide nuevos torrentes de luz. +Si duda que siente, siente al menos que duda; si duda de esta duda, +siente que duda de la misma duda; por manera que en dudando de los +actos directos entra en una serie interminable de actos reflejos que +se encadenan por necesidad unos con otros, y se desenvuelven á la +vista interior como los pliegues de un lienzo sin fin (XVIII). + + + + +CAPÍTULO XIX. + +LO QUE VALE EL PRINCIPIO: YO PIENSO. + +SU ANÁLISIS. + + +[178.] El principio de Descartes considerado como un entimema, ya +hemos visto que no puede aspirar al título de fundamental. En todo +raciocinio hay premisas y consecuencia, y para que sea concluyente son +necesarias la verdad de las primeras y la legitimidad de la segunda. +Decir que un raciocinio puede ser principio fundamental, es una +contradiccion manifiesta. + +Pero si tomamos el principio de Descartes en el sentido explicado +anteriormente, esto es, nó como un raciocinio sino como la +consignacion de un hecho, la contradiccion cesa; y es cuestion digna +de examinarse la de si merece ó nó el título de principio fundamental +y de qué manera. En los capítulos anteriores se ha esclarecido ya en +parte esta materia, pero nó hasta tal punto que se la pueda dar por +suficientemente dilucidada: mas bien se han presentado reflexiones +preliminares para aclarar el estado de la cuestion que no se la ha +resuelto cumplidamente. + + +[179.] La proposicion «yo pienso» no expresa, como se ha notado ya, el +solo pensamiento propiamente dicho; abraza los actos de la voluntad, +los sentimientos, las sensaciones, los actos é impresiones de todas +clases que se realizan en nuestro interior, comprende todos los +fenómenos que presentes á nuestro espíritu con presencia inmediata, +nos son atestiguados por el sentido íntimo ó por la conciencia. + +Nada que distinga entre las varias clases de actos ó impresiones puede +servirnos de principio fundamental; la distincion supone el análisis, +y el análisis no existe sin reflexion. No se reflexiona sin reglas y +sin objeto conocidos ya: por consiguiente admitir clasificaciones en +el primer principio, es despojarle de su carácter, es contradecirse. + + +[180.] Conviene no confundir lo expresado por la proposicion «yo +pienso» con la proposicion misma; el fondo y la forma son aquí cosas +muy diferentes; pudiendo la naturaleza de esta hacer concebir ideas +equivocadas sobre aquel. El fondo es un hecho simplicísimo; la forma +es una combinacion lógica que encierra elementos muy heterogéneos. +Esto necesita explicacion. + +El hecho de conciencia considerado en sí mismo, prescinde de +relaciones, no es nada mas que el mismo, no conduce á nada mas que á +sí mismo, es la presencia del acto ó de la impresion, ó mas bien es el +acto mismo, la impresion misma, que están presentes al espíritu. Nada +de combinacion de ideas, nada de análisis de conceptos; cuando se +llega á esto último, se sale del terreno de la conciencia pura y se +entra en las regiones objetivas de la actividad intelectual. Pero como +el lenguaje es para expresar los productos de esa actividad; como no +está vaciado, por decirlo así, en el molde de la conciencia pura sino +en el del entendimiento, nos es imposible hablar sin alguna +combinacion lógica ó ideal. Si quisiéramos encontrar una expresion de +la conciencia pura sin mezcla de elementos intelectuales, deberíamos +buscarla, nó en el lenguaje, sino en el signo natural del dolor ó de +la alegria ó de una pasion cualquiera; solo en este caso se expresa +con espontaneidad y sin combinaciones de elementos ajenos, que pasa +algo en nuestro espíritu, que tenemos conciencia de alguna cosa; pero +desde el momento en que hablamos, expresamos algo mas que la +conciencia pura; el verbo externo indica el interno, producto de la +actividad intelectual, concepto de ella, que envuelve ya un sujeto y +un objeto, y que por tanto se halla ya en una region muy superior á la +de la conciencia pura. + + +[181.] Para demostrar la verdad de lo que acabo de decir, examinemos +la expresion «yo pienso.» Esta es una verdadera proposicion que sin +alterarse en lo mas mínimo, puede presentarse bajo una forma +rigurosamente lógica: «yo soy pensante.» Aquí encontramos sujeto, +predicado y cópula. El sujeto es el _yo_, es decir que nos hallamos ya +con la idea de un ser, sujeto de actos é impresiones, posesor de una +actividad significada en el predicado; ese _yo_, pues, se nos ofrece +como algo muy superior al órden de la conciencia pura, es nada menos +que la idea de substancia. Analicemos mas detenidamente lo que en él +se encierra. + +Tenemos en primer lugar la unidad de conciencia; el _yo_ carece de +sentido, si no significa algo que es uno é idéntico, á pesar de la +pluralidad y diversidad que en él se realizan. La unidad experimental +de conciencia trae consigo por consecuencia precisa la unidad del ser +que la experimenta. Este ser es el sujeto en que se realizan las +variaciones, sin lo cual no su podria decir: _yo_. Tenemos pues, que +en una expresion tan simple están envueltas las ideas de unidad y de +su relacion á la pluralidad, de substancia, y de su relacion á los +accidentes; es decir que la idea del _yo_, bien que expresiva de una +unidad simplicísima, es compuesta bajo el aspecto lógico, encerrando +varias cosas del órden ideal, y que no se hallan en la conciencia +pura. La idea del _yo_ propiamente dicha, aunque comun en cierto modo +á todos los hombres, es en sí misma altamente filosófica, por encerrar +una combinacion de elementos que pertenecen al órden intelectual puro. + + +[182.] El predicado _pensante_ es la expresion de una idea general, +comprensiva, no solo de todo pensamiento, sino tambien de todo +fenómeno que afecta inmediatamente al espíritu. Estos fenómenos +considerados en lo que tienen de comun, bajo la idea general de +presentes al espíritu, vienen significados en la palabra _pensante_. + +La relacion del predicado con el sujeto, ó la conveniencia de +_pensante_ al _yo_, expresa tambien un análisis digno de atencion. Por +el pronto se echa de ver una descomposicion del concepto del _yo_ en +dos ideas: la de sujeto de varias modificaciones, y la de pensante; +sin esto la proposicion carece de sentido, ó mejor, su expresion se +hace imposible. La idea de sujeto, envuelve las de unidad y de +substancia; y la de pensante encierra la de actividad ó bien la de +pasividad (permítaseme la expresion) acompañada de conciencia. + + +[183.] Para que la proposicion sea posible, es preciso suponer que la +descomposicion de las ideas ha comenzado en algun punto: es decir, que +ó en la del _yo_ hemos encontrado la de _pensante_, ó en esta última +la del _yo_. Colocándonos en el _yo_, prescindiendo de _pensante_, nos +encontramos con la idea de sujeto ó de substancia en general, donde +por mas que cavilemos no alcanzaremos á descubrir la de _pensante_. +El _yo_ en sí, no se nos manifiesta, le conocemos por el pensamiento, +y por tanto en este debemos fijar el punto de partida, y nó en aquel; +de lo que se infiere que en dicha proposicion, lo primitivamente +conocido, es mas bien el predicado que el sujeto; y que de los dos +conceptos, el del sujeto tiene mas bien el carácter de contenido que +el de continente. + +En efecto: el _yo_ nace, digámoslo así, para sí mismo, con la +presencia del pensamiento; si la actividad intelectual se concentra +para buscar su primer apoyo, se encuentra nó con el _yo_ puro, sino +con sus actos; es decir, con su pensamiento. Este último es por +consiguiente el objeto primitivo de la actividad intelectual +reflexiva; este es su primer elemento de combinacion, su primer dato +para la resolucion del problema. Fijando la vista en este elemento, +descubre una unidad en medio de la pluralidad, descubre un ser que +continúa el mismo en medio del flujo y reflujo de los fenómenos de la +conciencia: esta identidad se la atestigua de una manera irresistible +la conciencia misma. La idea del _yo_ pues está sacada del +pensamiento, y por consiguiente mas bien nace el sujeto del predicado +que nó el predicado del sujeto. + + +[184.] El pensamiento de donde se saca la idea del _yo_, no es el +pensamiento en general, sino realizado, existente en nosotros mismos. +Pero esta realidad es infecunda, si no se ofrece al espíritu bajo una +idea general; porque es evidente que el _yo_ no sale de un acto solo, +pues que es la unidad sujeto de la pluralidad. Para llegar á la idea +del _yo_ necesitamos la unidad de conciencia, y esta no la conocemos +sino en cuanto la tenemos experimentada, es decir, en cuanto +percibimos la relacion de lo uno á lo múltiplo, de un sujeto á sus +modificaciones. + +Tanta elaboracion es necesaria para producir una expresion tan +sencilla como «yo pienso;» por donde se echa de ver con cuánta razon +he distinguido entre el fondo y la forma, y cuán inconsideradamente +proceden los que confunden cosas tan diversas. Así, y por falta del +debido análisis, se dan en la filosofía saltos inmensos pasando de un +órden á otro, confundiendo las ideas y embrollando las cuestiones. + + +[185.] Para dilucidar completamente la materia examinaré las +relaciones de la existencia con el pensamiento; exámen que será muy +fácil teniendo presentes las observaciones anteriores. + +Es cierto que concebimos la existencia anterior al pensamiento: nada +puede pensar sin existir, la existencia es para el pensamiento una +condicion indispensable; pensar y no existir, es una contradiccion +manifiesta. Pero lo que se ofrece primitivamente á nuestro espíritu, +no es la existencia sino el pensamiento; y este nó en abstracto, sino +determinado, experimental, empírico como se dice ahora. La idea de +existencia es general, comprende á todo ser, y la conciencia no puede +comenzar por ella; ora lleguemos á esta idea por abstraccion, ora sea +una forma preexistente en nuestro espíritu, no es lo primero que se +nos ocurre; ó para hablar con mas exactitud, no es el último punto que +encontramos al seguir con movimiento retrógrado el hilo de nuestros +conocimientos para descubrir su punto de partida. Este es la +conciencia, que despues de objetivada, y habiendo sufrido el análisis +del concepto que ofrece, nos presenta la idea de existencia como +contenido en ella. + +Se infiere de esto, que el _luego existo_, no es rigurosamente +hablando una consecuencia del «yo pienso,» sino la intuicion de la +idea de existencia en la de pensamiento. Hay aquí dos proposiciones +_per se notæ_ como dicen los escolásticos; una general: «lo pensante +es existente;» otra particular; «yo pensante, soy existente.» La +primera pertenece al órden puramente ideal, es de evidencia +intrínseca, independientemente de toda conciencia particular; la +segunda participa de los dos órdenes; real é ideal; real, en cuanto +encierra el hecho particular de la conciencia; ideal, en cuanto +incluye una combinacion de la idea general de la existencia con el +hecho particular: pues solo así es concebible la union del predicado +con el sujeto. + + +[186.] Ahora será sumamente fácil resolver todas las cuestiones que se +agitan en las escuelas. + +Primera cuestion. ¿El principio «yo pienso» depende de otro? Debe +responderse con distincion: si se entiende por este principio el +simple hecho de la conciencia, es evidente que nó. Para nuestro +entendimiento, no hay nada anterior á nosotros; todo lo que conocemos, +en cuanto conocido por nosotros, supone nuestra conciencia; si la +suprimimos, lo destruimos todo; y si ensayamos el destruirlo todo, +ella permanece indestructible: no depende pues de nada, no presupone +nada. + +Si por el principio «yo pienso» se entiende una proposicion, en tal +caso no puede haber dimanado sino de un raciocinio, ó mas bien de un +análisis: y así no puede ser el principio fundamental de nuestros +conocimientos. + + +[187.] Segunda cuestion. Faltando los demás principios, ¿falta tambien +el presente? Aplíquese la misma distincion: como simple hecho, nó; +como proposicion, sí. Niéguese todo, incluso el principio de +contradiccion, la conciencia subsiste. Pero negado el principio de +contradiccion, queda destruida toda proposicion; toda combinacion es +absurda; el análisis, la relacion del predicado con el sujeto, son +palabras vacías de sentido. + + +[188.] Tercera cuestion. Admitido el principio «yo pienso», ¿puede ser +conducido á la verdad al menos indirectamente, quien niegue los demás? +Es menester distinguir: ó se trata de reducirle por raciocinio ó por +observacion; es decir, ó se le quiere combatir con argumentos ó se +trata de llamarle la atencion sobre sí propio, como se hace con un +hombre distraido ó con uno que padece enagenacion mental. Lo segundo +se puede hacer; lo primero nó. Quien niega todos los principios +incluso el de contradiccion, hace imposible todo raciocinio; en vano +pues se discurre contra él. Ensayémoslo. + +Tú piensas, se le dirá; al menos así lo afirmas cuando admites el +principio «yo pienso.» + +Es verdad. + +Luego debes admitir tambien el principio de contradiccion. + +¿Por qué? + +Porque de otro modo podrias pensar y no pensar á un mismo tiempo. + +No hay inconveniente. + +Pero entonces destruyes tu pensamiento.... + +¿Por qué? + +¿Piensas? ¿no es verdad? + +Cierto. + +Segun tú mismo, es posible que no pienses al mismo tiempo. + +Estamos conformes. + +Luego destruyes tu pensamiento: porque cuando no piensas se destruye +el «yo pienso;» y como todo esto es simultáneo, resulta que destruyes +tu propio pensamiento. + +Nada de eso: lo que hay en el argumento que se me objeta es que se +supone verdadero lo que yo niego; incurriéndose en el sofisma que los +dialécticos llaman peticion de principio. En efecto, por lo mismo que +niego el principio de contradiccion, no admito que el no ser destruya +al ser, ni el ser al no ser; y por consiguiente, que el no pienso +pueda destruir el yo pienso. Cuando se me arguye en este sentido, se +supone lo mismo que se busca; se me ataca por principios que yo no +reconozco. En vuestro sistema, en que el ser destruye al no ser y +vice-versa, es cierto que el pensar y el no pensar son incompatibles; +pero en mis principios el caso es muy sencillo, como segun ellos no es +imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo, cuando no +pienso no dejo de pensar. + +Este lenguaje es absurdo, pero consecuente: negado el principio, la +deduccion es necesaria; y si se le replica que en tal caso no puede ni +hacer el raciocinio que se acaba de oir, podrá él contestar, que +tampoco pueden raciocinar los adversarios; ó que si se quiere, no +halla inconveniente en que se raciocine y no se raciocine. + +No hay otro medio de reducir á un hombre extraviado de esta manera que +el de la observacion; se ha salido de la razon y por tanto es +imposible volverle á ella por medio de ella misma. Las observaciones +que se le dirigen han de ser mas bien un llamamiento, una especie de +grito para despertar la razon, que nó una combinacion para +reconstruirla; es un hombre dormido ó desvanecido á quien se llama y +se toca para volverle en sí, nó un adversario con quien se disputa +(XIX). + + + + +CAPÍTULO XX. + +VERDADERO SENTIDO DEL PRINCIPIO DE CONTRADICCION. + +OPINION DE KANT. + + +[189.] Antes de examinar el valor del principio de contradiccion como +punto de apoyo de todo conocimiento, será bien fijar con exactitud su +verdadero sentido. Esto me obliga á entrar en algunas consideraciones +sobre una opinion de Kant manifestada en su _Crítica de la razon +pura_, á propósito de la forma con que el principio de contradiccion +ha sido enunciado hasta el presente en todas las escuelas filosóficas. +Conviene el metafísico aleman en que sea cual fuere la materia de +nuestro conocimiento y de cualquier modo que se le refiera el objeto, +es condicion general aunque puramente negativa, de todos nuestros +juicios, el que no se contradigan mutuamente; de otro modo, aun sin +órden al objeto, no son nada en sí mismos. Asentada esta doctrina +advierte que se llama principio de contradiccion el siguiente: «un +predicado que repugna á una cosa no le conviene;» observando en +seguida que este es un criterio universal de toda verdad, aunque +puramente negativo; mas que por lo mismo pertenece exclusivamente á la +lógica, pues que vale para los conocimientos puramente como +conocimientos en general, sin relacion á su objeto, y declara que la +contradiccion los hace desaparecer completamente. «Hay sin embargo, +continúa, una fórmula de este célebre principio puramente formal y +desprovisto de contenido, fórmula que encierra una síntesis confundida +mal á propósito con el principio mismo, y sin la menor necesidad. Héla +aquí; es imposible que una cosa sea y no sea á _un mismo tiempo_. A +mas de que la certeza apodíctica ha sido añadida inútilmente aquí (por +la palabra _imposible_), certeza que debe de sí misma estar +comprendida en la proposicion, este juicio se halla además afectado +por la condicion del tiempo y significa en algun modo lo siguiente: +_una cosa_ = A, que es alguna cosa = B, no puede al mismo tiempo ser +no B; pero puede muy bien ser sucesivamente lo uno y lo otro (B y no +B). Por ejemplo, un hombre que es jóven no puede ser viejo á un mismo +tiempo; pero este mismo hombre puede muy bien ser jóven en un tiempo y +ser viejo ó no ser jóven en otro; es así que el principio de +contradiccion, como principio puramente lógico, no debe restringir su +significado á relaciones de tiempo; luego esta fórmula es del todo +contraria al objeto del principio mismo. La equivocacion nace de que +se comienza por separar el predicado de una cosa del concepto de ella; +y en seguida se une á este mismo predicado su contrario, lo que no da +jamás una contradiccion con el sujeto sino únicamente con su predicado +que le está unido sintéticamente; contradiccion que ni aun tiene +lugar sino en cuanto el primer predicado y el segundo son puestos al +mismo tiempo. Si digo, un hombre que es ignorante no es instruido, la +condicion _al mismo tiempo_ debe estar expresada, porque el que es +ignorante en un tiempo puede muy bien ser instruido en otro. Pero si +digo, ningun hombre ignorante es instruido, la proposicion será +analítica, porque el carácter de la ignorancia constituye ahora el +concepto del sujeto, en cuyo caso la proposicion negativa dimana +inmediatamente de la proposicion contradictoria, sin que la condicion +_al mismo tiempo_ deba intervenir. Por esta razon he cambiado mas +arriba la fórmula del principio de contradiccion, de manera que por +ella fuese explicada claramente la naturaleza de una proposicion +analítica.» (Lógica trascendental, libro 2.º cap. 2.º seccion 1.ª). + + +[190.] El lector no comprenderá bien el sentido de este pasaje, ya de +suyo no muy claro, si no sabe lo que Kant entiende por proposiciones +analíticas y sintéticas; lo explicaré. En todos los juicios +afirmativos la relacion de un predicado con un sujeto es posible de +dos maneras: ó el predicado pertenece al sujeto como contenido en él, +ó le es completamente extraño, aunque en realidad esté ligado con él +mismo. En el primer caso, el juicio es analítico, en el segundo +sintético. Los juicios analíticos afirmativos son aquellos en que la +union del predicado con el sujeto es concebida por identidad; al +contrario se llaman sintéticos aquellos en que dicha union está +concebida sin identidad. Kant aclara su idea con los ejemplos +siguientes. «Cuando digo todos los cuerpos son extensos, este es un +juicio analítico, pues no necesito salir del concepto de cuerpo para +encontrarle unida la extension; me basta descomponerle, es decir, que +es suficiente el tener conciencia de la diversidad que pensamos +siempre en este concepto, para encontrar en él el predicado de que se +trata. Este es pues un juicio analítico. Al contrario, cuando digo, +todos los cuerpos son pesados, aquí el predicado es una cosa del todo +diferente de lo que pienso en general por el simple concepto de +cuerpo: la union pues de semejante predicado da un juicio sintético.» +(Crítica de la razon pura. Introduccion § 1). + +Échase de ver fácilmente la razon de la nueva nomenclatura empleada +por el filósofo aleman. Llama analíticos á los juicios en que basta +descomponer el sujeto para encontrar en él el predicado, sin necesidad +de añadirle nada que no estuviese ya pensado en el concepto mismo del +sujeto, á lo menos oscuramente; y apellida sintéticos ó de +composicion, aquellos en que es preciso añadir algo al concepto del +sujeto, pues que el predicado no se encuentra en este concepto por mas +que se le descomponga. + + +[191.] Esta division de juicios en analíticos y sintéticos es muy +nombrada en la filosofía moderna, sobre todo entre los alemanes; y de +seguro no falta quien se imagina que este es un descubrimiento del +autor de la _Crítica de la razon pura_; la misma novedad del nombre +puede dar orígen á la equivocacion. Sin embargo, en todos los autores +escolásticos que olvidados y cubiertos de polvo yacen ahora en el +fondo de las bibliotecas, se habla de juicios analíticos y sintéticos; +bien que nó con estos nombres. Se decia que los juicios eran de dos +especies: unos en que el predicado estaba contenido en la idea del +sujeto y otros en que nó; á las proposiciones que expresaban los +juicios de la primera clase se las llamaba _per se notæ_ ó conocidas +por sí mismas, á causa de que entendida la significacion de los +términos se veia que el predicado estaba contenido en la idea ó en el +concepto del sujeto. Se les daba tambien el nombre de primeros +principios, y á la percepcion de ellos se la llamaba _inteligencia, +intellectus_, distinguiéndola de la _razon_ en cuanto esta versaba +sobre los conocimientos de evidencia mediata ó de raciocinio. + +Véase si dejan algo que desear ni en claridad ni en precision, los +siguientes textos de Santo Tomás. «Una proposicion es conocida por sí, +_per se nota_, cuando el predicado está incluido en la razon del +sujeto, como el hombre es animal; pues que animal es de la esencia del +hombre. Si pues todos conocen lo que es el sujeto y el predicado, la +proposicion será conocida por sí, para todos; como se ve en los +primeros principios de las demostraciones cuyos términos son cosas +comunes que nadie ignora, como ser y no ser; todo y parte y otras +semejantes.» (1.ª Parte. Cuest. 2. art. 1.º) + +«Cualquiera proposicion cuyo predicado es de la esencia del sujeto, es +conocida por sí, bien que puede suceder que no lo sea para quien +ignore lo que significa la definicion del sujeto: así esta +proposicion, «el hombre es racional,» es de su naturaleza conocida por +sí; pues _quien dice hombre dice racional_.» (1.ª 2.ª Cuest. 94. Art. +2). + + +[192.] Por estos ejemplos, y otros muchos que seria fácil aducir, se +ve que la distincion entre los juicios analíticos y sintéticos era +vulgar en las escuelas muchos siglos antes de Kant. Los analíticos +eran todos los que se formaban por evidencia inmediata; y sintéticos, +los que resultaban de evidencia mediata, ya fuese esta del órden +puramente ideal, ya dependiese en algun modo de la experiencia. Se +sabia muy bien que hay conceptos de sujeto en los cuales está pensado +el predicado, á lo menos en confuso: y por esto se explicaba esta +union ó identidad, diciendo que las proposiciones en que se enunciaba, +eran _per se notæ ex terminis_. El predicado en los juicios analíticos +está ya en el sujeto; nada se le añade segun Kant; solo se le explica; +«Quien dice _hombre_ dice _racional_;» así habla Santo Tomás: la idea +es la misma que la del filósofo aleman. + + +[193.] Pero volvamos al exámen de si debe ó nó mudarse la fórmula en +que hasta ahora se ha expresado el principio de contradiccion. + +La primera observacion de Kant se refiere á la palabra _imposible_ +por juzgarla añadida inútilmente, ya que la certeza apodíctica que se +quiere expresar, debe estar comprendida en la misma proposicion. Kant +formula el principio de esta manera: «un predicado que _repugna_ á una +cosa no le conviene.» ¿Qué se entiende por la palabra imposible? +«posible é imposible absolutamente, se dice por la relacion de los +términos: posible porque el predicado no repugna al sujeto; imposible, +cuando el predicado repugna al sujeto;» así se expresa Santo Tomás (1 +P. Cuest. 25. Art. 3.) y con él todas las escuelas; luego la +imposibilidad es la repugnancia del predicado al sujeto, luego ser una +cosa imposible es ser repugnante, luego emplea Kant el mismo lenguaje +que reprende en los otros. La fórmula comun podria expresarse de esta +manera: «que una cosa sea y no sea al mismo tiempo, repugna; ó bien +hay repugnancia entre el ser y el no ser; ó bien el ser excluye al no +ser;» todo viene á parar á lo mismo, y nada mas expresa Kant cuando +dice: un predicado que repugna á una cosa, no le conviene. + + +[194.] Tratándose de un criterio universal, hay mas exactitud en la +fórmula comun que en la de Kant. Esta ciñe el principio á la relacion +de predicado y sujeto, y por consiguiente le encierra en el órden +puramente ideal, no valiendo para el real sino por una especie de +ampliacion. Esta ampliacion aunque muy legítima y muy fácil, no la +necesita la fórmula comun: con decir, el ser excluye al no ser, abraza +lo ideal y lo real, y presenta al entendimiento la imposibilidad, no +solo de los juicios contradictorios, sino tambien de las cosas +contradictorias. + +Kant admite que este principio es la condicion _sine qua non_ de la +verdad de nuestros conocimientos, de manera que debemos tener cuidado +de no ponernos jamás en contradiccion con él so pena de anonadar todo +conocimiento. Hágase la prueba: á un hombre que no se haya ocupado á +fondo de estas materias, aunque sepa muy bien lo que se entiende por +predicado y sujeto, dénsele las dos fórmulas; ¿cuál de ellas se le +presentará como mas fácil para todos los usos así en lo externo como +en lo interno? es claro que no será la de Kant. Que una cosa no puede +ser y no ser á un mismo tiempo, al instante se ve con toda +generalidad, y se aplica el principio á todos los usos así en el órden +real como en el ideal. Se trata de un objeto externo y se dice: esto +no puede ser y no ser á un mismo tiempo; se trata de juicios +contradictorios, de ideas que se excluyen, y se dice sin dificultad: +esto no puede ser, porque es imposible que á un mismo tiempo una cosa +sea y no sea. Pero no se ve con la misma facilidad y prontitud cómo se +hace el tránsito del órden ideal al real, ó cómo pueden tener uso en +el órden de los hechos las ideas puramente lógicas de sujeto y +predicado. Luego la fórmula comun, á mas de ser igualmente exacta que +la de Kant, es mas sencilla, mas inteligente, y mas fácilmente +aplicable. ¿Pueden desearse calidades mejores para un criterio +universal, para la condicion _sine qua non_ de la verdad de nuestros +conocimientos? + + +[195.] Hasta aquí he dado por supuesto que la fórmula de Kant +expresaba realmente el principio de contradiccion; pero esta +suposicion es cuando menos inexacta. No cabe duda que seria una +contradiccion el que un predicado que repugnase á un sujeto, le +conviniese; y en este sentido se puede decir que el principio de +contradiccion está de algun modo expresado en la fórmula de Kant. Mas +esto no es suficiente: porque de lo contrario seria preciso decir que +todo axioma expresa el principio de contradiccion, pues no es posible +negar ningun axioma sin una contradiccion. La fórmula del principio +debe expresar _directamente_ la exclusion recíproca, la repugnancia +entre el ser y el no ser; esto es lo que se quiere significar; jamás +se ha entendido otra cosa por el principio de contradiccion. Kant en +su nueva fórmula no expresa directamente esta exclusion: lo que +expresa es, que cuando de la idea de un sujeto está excluido el +predicado, este no le conviene. Si bien se mira, lejos de que esta +fórmula exprese el principio de contradiccion, es la famosa de los +cartesianos: lo que está comprendido en la idea clara y distinta de +una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza. En substancia las +dos fórmulas expresan lo mismo, y solo se distinguen por dos +diferencias puramente accidentales: 1ª. en que la de Kant es mas +concisa; 2.ª en que la de este filósofo es negativa y la de los +cartesianos afirmativa. + + +[196.] Kant viene á decir: «lo que está _excluido_ de la idea clara y +distinta de una cosa, se puede negar de ella.» _Predicado que repugna_ +á un sujeto, es lo mismo que lo que está _excluido_ de la idea de una +cosa; _no le conviene_, es lo mismo que _se puede negar de él_. Y como +por otra parte es evidente que el principio de los cartesianos debe +entenderse en ambos sentidos, afirmativo y negativo, pues que al decir +que lo que está comprendido en la idea clara y distinta de una cosa, +se puede afirmar de la misma, entendian tambien que cuando una cosa +estaba excluida, se podia negar; resulta que Kant dice lo mismo que +ellos; así intentando corregir á todas las escuelas, ha incurrido en +una equivocacion no muy á propósito para abonar su perspicacia. + +Claro es que la misma fórmula de Kant implica esta otra: el predicado +contenido en la idea de un sujeto, le conviene. Esta proposicion es +tambien condicion _sine qua non_, de todos los juicios analíticos +afirmativos: pues estos desaparecen, si no conviene al sujeto lo que +está en su idea. En tal caso, no hay diferencia ni aun aparente entre +la fórmula de Kant y la de los cartesianos; solo hay variedad en los +términos: la proposicion es exactamente la misma. Por donde se echa de +ver que antes de afirmar que en el punto mas claro y mas fundamental +de los conocimientos humanos, se han expresado mal todas las +escuelas, es necesario andar con mucho tiento: testigo la +_originalidad_ de la fórmula de Kant. + + +[197.] No fué mas feliz el autor de la _Crítica de la razon pura_ al +censurar la condicion _á un mismo tiempo_, que se añade generalmente á +la fórmula del principio de contradiccion. Ya que él se tomó la +libertad de creer que ningun filósofo antes de él habia expresado de +la manera conveniente este principio, permítaseme decir que él no +entendió bien lo que querian significar los otros. No creo que con +decir esto cometa una profanacion filosófica; si para ciertos hombres +Kant es un oráculo, todos los filósofos juntos y la humanidad entera +son tambien oráculos que deben ser oidos y respetados. + +Segun el mismo Kant, el principio de contradiccion es condicion _sine +qua non_ de todos los conocimientos humanos. Si pues esta condicion ha +de servir para su objeto, es necesario que se la exprese de un modo +aplicable á todos los casos. Nuestros conocimientos no se componen +únicamente de elementos necesarios, sino que admiten en buena parte +ideas enlazadas con lo contingente; pues como hemos visto ya, las +verdades puramente ideales no conducen á nada positivo si no se las +hace descender al terreno de la realidad. Los seres contingentes están +sometidos á la condicion del tiempo; y todos los conocimientos que á +ellos se refieren, deben contar siempre con esta condicion. Su +existencia se limita á un determinado espacio de tiempo; y conforme á +esta determinacion es preciso pensar y hablar de la misma. Aun las +propiedades esenciales están afectadas en cierto modo por la condicion +del tiempo; porque si bien prescinden de él, si se las considera en +general, no es así cuando están realizadas, es decir, cuando dejan de +ser una pura abstraccion y son una cosa positiva. Hé aquí pues la +razon, y razon bien poderosa y profunda, de que todas las escuelas +hayan juntado la condicion del tiempo con la fórmula del principio de +contradiccion: razon bien profunda, repito, y que es extraño se +escapase á la penetracion del filósofo aleman. + + +[198.] La importancia de la materia reclama todavía ulteriores +aclaraciones. Lo esencial en el princio de contradiccion, es la +exclusion del ser por el no ser y del no ser por el ser. La fórmula +debe expresar este hecho, esta verdad que se nos ofrece con evidencia +inmediata y que es contemplada por el entendimiento con una intuicion +clarísima que no consiente duda ni oscuridad de ninguna especie. + +El verbo _ser_ puede tomarse de dos maneras: sustantivamente, en +cuanto significa la existencia, y copulativamente, en cuanto expresa +la relacion de un predicado con un sujeto. Pedro es; aquí el verbo +_es_ significa la existencia de Pedro, y equivale á esta otra: Pedro +existe. El triángulo equilátero es equiángulo; aquí el verbo _es_ se +toma copulativamente; pues no se afirma que exista ningun triángulo +equilátero, y solo se establece la relacion de la igualdad de los +ángulos con la igualdad de los lados, prescindiendo absolutamente de +que existan unos ni otros. + +El principio de contradiccion debe extenderse á los casos en que el +verbo _ser_ es copulativo y á los en que es sustantivo; porque cuando +decimos que es imposible que una cosa sea y no sea, no hablamos +únicamente del órden ideal ó de las relaciones entre predicados y +sujetos, sino tambien del órden real: si no se refiriese á este último +tendríamos que el mundo entero de las existencias estaria falto de la +condicion indispensable para todo conocimiento sino tambien para todo +ser en sí mismo, prescindiendo de que sea conocido y de que sea +inteligente. ¿Qué fuera un ser real que pudiese ser y no ser? ¿qué +significa una contradiccion realizada? luego el principio se ha de +extender no solo al verbo _ser_ como copulativo, sino tambien como +sustantivo. Todas las existencias finitas, inclusa la nuestra, son +medidas por una duracion sucesiva; luego si la fórmula del principio +de contradiccion no ha de ser inaplicable á todo cuanto conocemos en +el universo, ha de estar acompañado de la condicion del tiempo. De +todas las cosas finitas que existen se ha verificado que no existian y +de todas se podria verificar que no existiesen: de ninguna se +afirmaria con verdad que su no existencia fuese imposible; esta +imposibilidad nace de la existencia en un tiempo dado, y solo con +respecto á este tiempo se la puede afirmar. Luego la condicion del +tiempo es absolutamente necesaria en la fórmula del principio de +contradiccion, si esta fórmula ha de poder servirnos para lo +existente, es decir, para lo que tienen de objeto real nuestros +conocimientos. + + +[199.] Veamos ahora lo que sucede en el órden puramente ideal, donde +el verbo _ser_ se toma copulativamente. Las proposiciones del órden +puramente ideal son de dos clases: unas tienen por sujeto una idea +genérica que con la union de la diferencia, puede pasar á una especie +determinada; otras tienen por sujeto la misma especie, ó sea la idea +genérica junto con la determinacion de la diferencia. La palabra +_ángulo_ expresa la idea genérica comprensiva de todos los ángulos, +idea que unida con la diferencia correspondiente, puede constituir las +especies de ángulo recto, agudo ú obtuso. Sucédenos á cada paso el +modificar la idea genérica de varias maneras; y como en esto entra por +necesidad una sucesion en que se nos representan distintos conceptos +que todos tienen por base la idea genérica, resulta que consideramos á +esta como un ser que sucesivamente se transforma. Para expresar esta +sucesion puramente intelectual, empleamos la idea de tiempo; y hé aquí +una de las razones que justifican el empleo de esta condicion aun en +el órden puramente ideal. Así decimos: un ángulo no puede ser á un +mismo tiempo recto y no recto; porque encontramos que la idea de +ángulo puede estar sucesivamente determinada por la diferencia que le +constituye recto y no recto; pero estas determinaciones no pueden +coexistir ni aun en nuestro concepto, por cuya razon no afirmamos la +imposibilidad absoluta de la union de la diferencia con el género, +sino que la limitamos á la condicion de la simultaneidad. + +En esta proposicion: un ángulo recto no puede ser obtuso; el sujeto no +es la idea genérica sola, sino unida con la diferencia _recto_. En el +concepto del sujeto formado de estas dos ideas, ángulo y recto, vemos +la imposibilidad de que se les una la idea _obtuso_. Esto sin ninguna +condicion de tiempo, y en este caso tampoco se la expresa. Se dice con +frecuencia: un ángulo no puede ser al mismo tiempo recto y obtuso; +pero jamás se dice el ángulo recto no puede _á un mismo tiempo_ ser +obtuso, sino absolutamente: el ángulo recto no puede ser obtuso. + + +[200.] Observa Kant que la equivocacion dimana de que se comienza por +separar el predicado de una cosa del concepto de esta cosa, y que en +seguida se le junta á este mismo predicado su contrario, lo que no da +jamás una contradiccion con el sujeto sino con el predicado que le +está unido sintéticamente; contradiccion que no tiene lugar sino en +cuanto el primero y el segundo predicado están puestos á un mismo +tiempo. Esta observacion de Kant es en el fondo muy verdadera; pero +adolece de dos defectos: el que se la presenta como original cuando no +dice sino cosas muy sabidas; y el que se le emplea para combatir una +equivocacion que no existe sino en la mente del filósofo que pretende +quitarla á los demás. Las dos proposiciones analizadas en el párrafo +anterior confirman lo que acabo de decir: el ángulo no puede ser recto +y no recto. Aquí la condicion del tiempo es necesaria porque la +repugnancia no está entre el predicado y el sujeto sino entre los dos +predicados. El ángulo puede ser recto ó no recto, con tal que esto se +verifique en tiempos diferentes. El ángulo recto no puede ser obtuso; +aquí la condicion del tiempo no debe ser expresada, porque entrando en +el concepto del sujeto la idea _recto_, está enteramente excluida la +de _obtuso_. + + +[201.] Si el principio de contradiccion hubiese de servir únicamente +para los juicios analíticos, esto es, para aquellos en que el +predicado está contenido en la idea del sujeto, la condicion del +tiempo no debiera ser expresada nunca; pero como este principio ha de +guiarnos tambien para todos los demás juicios, se sigue que en la +fórmula general no podia prescindirse de una condicion absolutamente +indispensable en la mayor parte de los casos. En el estado actual de +nuestro entendimiento, mientras nos hallamos en esta vida, el no +prescindir del tiempo es la regla, el prescindir la excepcion: ¿y se +queria que una fórmula general se refiriese solo á la excepcion y +dejase en olvido la regla? + + +[202.] No se concibe la razon que pudo mover á Kant á ilustrar esta +materia con los ejemplos arriba citados. No cabe decir cosas mas +comunes é inoportunas que las añadidas por este filósofo cuando +ilustra la materia con algunos ejemplos. «Si digo, un hombre que es +ignorante no es instruido, la condicion _al mismo tiempo_ debe estar +expresada; porque el que es ignorante en un tiempo, puedo muy bien ser +instruido en otro.» Esto á mas de ser comun é inoportuno, es sobre +manera inexacto. Si la proposicion fuese: un hombre no puede ser +ignorante é instruido; entonces la condicion _al mismo tiempo_ debiera +añadirse, porque no dándose preferencia á ningun predicado con +respecto al otro, se indicaria el motivo de la repugnancia, que es de +predicado á predicado y no de predicado á sujeto. Pero en el ejemplo +aducido por Kant, «el hombre que es ignorante no es instruido,» el +sujeto no es solo hombre, sino hombre ignorante; el predicado +instruido recae sobre el hombre modificado con el predicado ignorante; +y por consiguiente la expresion del tiempo no es necesaria ni se la +emplea en el lenguaje comun. + +Hay mucha diferencia entro estas dos proposiciones: el hombre que es +ignorante _no es_ instruido; el hombre que es ignorante, _no puede +ser_ instruido. En la primera, la condicion del tiempo no debe estar +expresada por las razones dichas: en la segunda sí, porque hablándose +de la imposibilidad de un modo absoluto, se negaria al ignorante hasta +la _potencia_ de ser instruido. + + +[203.] El otro ejemplo de Kant es el siguiente: «pero si digo, ningun +hombre ignorante es instruido, la proposicion será analítica, porque +el carácter de la ignorancia constituye ahora el concepto del sujeto y +por tanto la proposicion negativa se deriva inmediatamente de la +proposicion contradictoria sin que la condicion _al mismo tiempo_ deba +intervenir.» No se ve la razon porque establece Kant tanta diferencia +entre estas dos proposiciones: un hombre que es ignorante no es +instruido; ningun hombre ignorante es instruido; en ambas el predicado +no se refiere tan solo á hombre, sino á hombre ignorante, y tanto vale +decir hombre que es ignorante, como hombre ignorante. Si pues la +expresion del tiempo no es necesaria en la una, tampoco lo será en la +otra. + +Si la idea de ignorante afecta al sujeto mismo, el predicado está +necesariamente excluido, porque las ideas de instruccion y de +ignorancia, son contradictorias: entonces nos hallamos con la regla de +los dialécticos de que en materias necesarias, la proposicion +indefinida equivale á la universal. + +De esta discusion resulta que la fórmula del principio de +contradiccion debe ser conservada tal como está, y que no debe +suprimirse la condicion del tiempo, porque de otro modo se +inutilizaria la fórmula para muchísimos casos (XX). + + + + +CAPÍTULO XXI. + +SI EL PRINCIPIO DE CONTRADICCION MERECE EL TÍTULO DE FUNDAMENTAL; Y EN +QUÉ SENTIDO. + + +[204.] Aclarado ya el verdadero sentido del principio de +contradiccion, veamos si merece el título de fundamental, reuniendo +todos los caractéres exigidos para esta dignidad científica. Estos son +tres: primero, que no se apoye en otro principio. Segundo, que cayendo +él, se arruinen todos los demás. Tercero, que permaneciendo él firme, +pueda argüirse de una manera concluyente contra quien niegue los +demás, reduciéndole á buen camino por demostracion, al menos +indirecta. + + +[205.] Para resolver cumplidamente todas las cuestiones que se +refieren al principio de contradiccion, asentaré algunas proposiciones +acompañándolas con la demostracion correspondiente. + +PRIMERA PROPOSICION. + + +Si se niega el principio de contradiccion, se desploma toda certeza, +toda verdad, todo conocimiento. + +Demostracion. Si una cosa puede ser y no ser á un mismo tiempo, +podemos estar ciertos y no ciertos, conocer y no conocer, existir y +no existir; la afirmacion puede estar junto con la negacion, las cosas +contradictorias pueden hermanarse, las distintas identificarse, las +idénticas distinguirse; la inteligencia es un caos en toda la +extension de la palabra; la razon se trastorna, el lenguaje es +absurdo, el sujeto y el objeto se chocan en medio de espantosas +tinieblas, toda luz intelectual se ha extinguido para siempre. Todos +los principios están envueltos en la ruina universal; y la misma +conciencia vacilaria, si al hacer esta suposicion absurda no se +hallase sostenida por la invencible mano de la naturaleza. Pero en +medio de la absurda hipótesis, la conciencia que no desaparece porque +no puede desaparecer, se siente arrastrada tambien por el violento +torbellino que lo arroja todo á las tinieblas del caos; en vano se +esfuerza por conservar sus ideas, todas desaparecen por la fuerza de +la contradiccion; en vano hace brotar otras nuevas para sustituirlas á +las que va perdiendo, desaparecen tambien; en vano busca objetos +nuevos, desaparecen tambien; y ella misma no continúa sino para sentir +la imposibilidad radical de pensar nada; solo ve á la contradiccion +que señoreada de la inteligencia, destruye con fuerza irresistible +cuanto se quiera levantar. + +SEGUNDA PROPOSICION. + + +[206.] No basta que no se suponga falso el principio de +contradiccion; es preciso además suponerle verdadero, si no se quiere +que se arruine toda certeza, todo conocimiento, toda verdad. + +Demostracion. Las razones alegadas con respecto á la proposicion +anterior podrian reproducirse por entero. En el primer caso se supone +negada la verdad del principio; en el segundo no se le da por +verdadero ni por falso; pero es evidente que la indiferencia no basta; +porque desde el momento en que el principio de contradiccion no esté +fuera de toda duda, volvemos á caer en las tinieblas, debemos dudar de +todo. + +No quiero decir que para tener certeza de cualquiera cosa, sea +necesario pensar explícitamente en dicho principio; pero sí que +debemos tenerle por firmemente asentado, que no podemos abrigar sobre +él la menor duda, y que en viendo alguna cosa ligada con él mismo, es +preciso considerarla como asida de un punto inmóvil; la menor +vacilacion, el mas ligero _quién sabe_!.... sobre este principio, lo +arruina todo: la posibilidad de un absurdo es ya por si misma un +absurdo. + +TERCERA PROPOSICION + + +[207.] Es imposible encontrar un principio que nos asegure de la +verdad del de contradiccion. + +Demostracion. Hemos visto que en todo conocimiento es necesario +suponer la verdad del principio de contradiccion; luego ninguna puede +servir para demostrarle á él. En cualquiera raciocinio que con este +objeto se haga, habrá por necesidad un círculo vicioso; se probará el +principio de contradiccion con otro principio que á su vez supondrá +siempre el de contradiccion. Tendremos pues un edificio que estribará +sobre un cimiento y un cimiento que estribará sobre el mismo edificio. + +CUARTA PROPOSICION. + + +[208.] A quien niegue el principio de contradiccion, no se le puede +reducir directa ni indirectamente por ningun otro. + +Demostracion. Seria curioso oir los argumentos dirigidos contra un +hombre que admite la posibilidad del sí y del nó en todo. Cuando se le +reduzca al sí, no se le hará perder el nó, y vice-versa. Es imposible +no solo argumentar, sino hablar, ni pensar en suposicion semejante. + +QUINTA PROPOSICION. + + +[209.] No es exacto lo que suele decirse que con el principio de +contradiccion podamos argüir de una manera concluyente contra quien +niegue los demás. + +Adviértase que solo digo que _no es exacto_; porque en efecto creo que +en el fondo es verdadero, pero mezclado con alguna inexactitud. Para +manifestarlo examinemos el valor de la demostracion que se da en +casos semejantes. En forma de diálogo las razones, las contestaciones +y las réplicas se presentarán con mas claridad y viveza. Supongamos +que uno niega este axioma. El todo es mayor que la parte. + +Si V. niega esto, admite que una cosa puede ser y no ser á un mismo +tiempo. + +Esto es lo que se me ha de probar. + +El todo de V. será todo y no lo será, y la parte será parte y no +parte. + +¿Por qué? + +En primer lugar, será todo, porque así se supone. + +Admitido. + +Al mismo tiempo no lo será.... + +Negado. + +No lo será porque no será mayor que su parte. + +Buen modo de argumentar; esto es una peticion de principio: yo +comienzo por afirmar que el todo no es mayor que su parte, y V. me +arguye en el supuesto contrario; pues me dice que el todo no será todo +si no es mayor que su parte. Si yo concediese que el todo es mayor que +su parte, y luego negase esta propiedad, entonces incurriría en +contradiccion haciendo un todo que segun mis principios no seria todo; +pero como ahora niego que el todo haya de ser mayor que su parte, debo +negar tambien que deje de ser todo, por no ser mayor que su parte. + + +[210.] ¿A quien discurre de esta manera qué se le puede replicar? nada +absolutamente en forma de raciocinio; lo que se puede hacer es +llamarle la atencion hácia el absurdo en que se coloca; pero esto nó +argumentando, sino determinando con toda exactitud el sentido de las +palabras y analizando los conceptos que por ellas se expresan. Esto es +lo único que se puede y debe hacer. La contradiccion existe, es +cierto; y lo que conviene es que la vea el que ha incurrido en la +misma; para lo cual, ó será suficiente la explicacion de los términos +y el análisis de los conceptos, ó no bastará nada. + +Veámoslo en el mismo ejemplo. El todo es mayor que su parte. ¿Qué es +todo? es el conjunto de las partes, es las partes mismas reunidas. En +la idea del todo entran pues las partes. ¿Qué significa mayor? Una +cosa se dice mayor que otra, cuando además de contener cantidad igual +á esta, contiene alguna otra; el siete es mayor que el cinco, porque á +mas de contener el mismo cinco, contiene tambien el dos. El todo +contiene á la parte y además á las otras partes, luego en la idea de +todo entra la idea de ser mayor que su parte. Así se podria reducir á +quien negase este principio: método que mas bien que de argumentacion, +podria llamarse de explicacion de términos y análisis de conceptos, +porque es claro que no se ha hecho mas que definir aquellos y +descomponer estos. + +SEXTA PROPOSICION. + + +[211.] El principio de contradiccion no puede ser conocido sino por +evidencia inmediata. + +Demostracion. Se han de probar dos cosas. Que el conocimiento es por +evidencia, y que la evidencia es inmediata. Tocante á lo primero +observaré que el principio de contradiccion no es un simple hecho de +conciencia sino una verdad puramente ideal. El hecho de conciencia +envuelve la realidad, no puede expresarse de ningun modo sin que se +afirme alguna existencia; el principio de contradiccion no afirma ni +niega nada positivo; esto es, no dice que algo exista ó no exista; +solo expresa la repugnancia del ser al no ser, y del no ser al ser, +prescindiendo de que el verbo _ser_ se tome sustantiva ó +copulativamente. + + +[212.] Todo hecho de conciencia es algo, no solo existente sino +determinado; no es un pensamiento en abstracto, sino tal ó cual +pensamiento. El principio de contradiccion no contiene nada +determinado; no solo prescinde de la existencia de las cosas sino +tambien de la esencia, pues no se refiere á solas las existentes sino +tambien á las posibles; y entre estas no distingue especies, sino que +las abraza todas en su mayor generalidad. Cuando se dice «es imposible +que una cosa sea y no sea,» la palabra _cosa_ no restringe su +significacion de ninguna manera; expresa el ser en general, en su +mayor indeterminacion. En el _sea_ ó _no sea_, el verbo _ser_ no +expresa solo la existencia sino toda clase de relaciones de esencias, +tambien en su mas completa indeterminacion. Así el principio se aplica +igualmente en estas dos proposiciones; es imposible que la luna sea y +no sea; es imposible que un círculo sea y no sea círculo; no obstante +que la primera es del órden real, y en ella el verbo _ser_ expresa +existencia; y la segunda es del órden ideal, y el verbo _ser_ +significa únicamente relacion de predicado á sujeto. + + +[213.] Todo hecho de conciencia es individual, el principio de +contradiccion es lo mas universal que imaginarse pueda; todo hecho de +conciencia es contingente, el principio de contradiccion es +absolutamente necesario: necesidad que es uno de los caractéres de las +verdades conocidas por evidencia. + + +[214.] El principio de contradiccion es una ley de toda inteligencia; +es de una necesidad absoluta tanto para lo finito como para lo +infinito: ni la inteligencia infinita se halla fuera de esta +necesidad, porque la infinita perfeccion no puede ser un absurdo. El +hecho de conciencia como puramente individual, se refiere tan solo al +ser que lo experimenta; de que yo exista ó no exista ni el órden de +las inteligencias ni el de las verdades sufre alteracion alguna. + + +[215.] El principio de contradiccion, á mas del carácter de +universalidad y necesidad con que se distinguen las verdades de +evidencia, posee tambien el del ser visto con esa claridad +intelectual inmediata, de que mas arriba se ha tratado. En la idea del +ser vemos clarísimamente la exclusion del no ser. + +De esto se infiere la prueba de la segunda parte de la proposicion: +porque hay evidencia inmediata de la relacion de un predicado con un +sujeto, cuando para verla nos basta la sola idea del sujeto sin +necesidad de ninguna combinacion con otras ideas; así se verifica en +el caso presente, pues no solo no es necesaria ninguna combinacion, +sino que todas son imposibles si no se presupone la verdad del +principio (XXI). + + + + +CAPÍTULO XXII. + +EL PRINCIPIO DE LA EVIDENCIA. + + +[216.] Entre los principios que han figurado en las escuelas en +primera línea, con pretension al título de fundamentales, se encuentra +el que ha solido llamarse de los cartesianos. «Lo que está comprendido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza.» Ya hemos visto que Kant resucita, aunque en otras +palabras, este principio, tomándole equívocamente por sinónimo del de +contradiccion. Bien examinada la cosa se echa de ver que tanto la +fórmula de los cartesianos como la de Kant no son mas que la +expresion de la legitimidad del criterio de la evidencia. Ambas +podrian reducirse á otras mas sencillas: la evidencia es criterio de +verdad; ó bien, lo evidente es verdadero. Como esta transformacion me +ha de servir en adelante para distinguir ideas, en mi opinion muy +confusas, daré la razon de ella manifestando la igualdad de las dos +expresiones. + + +[217.] Decir que una cosa está comprendida en la idea clara y distinta +de otra, es lo mismo que decir que hay evidencia de que un predicado +conviene á un sujeto; las palabras no tienen ni pueden tener otro +sentido; «estar comprendido en una idea clara y distinta,» equivale á +decir que vemos una cosa en otra con aquella luz intelectual que +llamamos evidencia: luego esta expresion, «lo que está comprendido en +la idea clara y distinta de una cosa» es exactamente igual á esta: «lo +que es evidente.» + +Decir que una cosa se puede afirmar de otra con toda certeza, es lo +mismo que decir: «la cosa es verdadera, y de esto podemos estar +completamente seguros.» Lo que se puede afirmar, es la verdad y solo +la verdad: luego esta expresion, «se puede afirmar de ella con toda +certeza,» es exactamente igual á esta otra: «es verdadero.» + +Así, la expresion de los cartesianos puede transformarse en esta: «lo +evidente es verdadero,» ó en su equivalente: «la evidencia es seguro +criterio de verdad.» + + +[218.] «El predicado que repugna á un sujeto, no le conviene,» esta es +la fórmula de Kant. La repugnancia de que aquí se trata es la que se +encuentra en las ideas, esto es, cuando de la idea del sujeto está +necesariamente excluido el predicado por _repugnancia_ intrínseca. La +expresion pues «el predicado que repugna á un sujeto,» equivale á esta +otra: «cuando de la idea del sujeto se ve con claridad excluido el +predicado;» la que á su vez es igual á esta «la exclusion ó la +repugnancia entre el sujeto y el predicado es evidente.» + +«No le conviene» significa lo mismo que es verdadero que no le +conviene; y como estas fórmulas tienen dos valores, uno para los casos +afirmativos, otro para los negativos, pues si se dice: el predicado +que repugna á un sujeto no le conviene, se puede decir con la misma +razon, el predicado contenido en la idea del sujeto le conviene, +resulta que la fórmula de Kant coincide exactamente con esta: «lo que +es evidente es verdadero.» + + +[219.] Con esta transformacion se logra mayor sencillez y mas +generalidad: sencillez, por la expresion misma; generalidad, porque +están contenidos tanto los casos afirmativos como los negativos. Las +palabras «lo que es evidente» abrazan tanto las afirmaciones como las +negaciones; porque tan evidente puede ser la inclusion de un predicado +en un sujeto como su mutua repugnancia. Se puede ver que está +contenida una cosa en la idea de otra, como que está excluida de +ella. Bajo todos los conceptos es preferible la fórmula: lo que es +evidente es verdadero; y si se quiere expresar nó como principio sino +como regla aplicable, se puede convertir en esta otra: «la evidencia +es seguro criterio de verdad.» + + +[220.] No se crea que el análisis precedente tenga por único objeto la +transformacion indicada; bien que en estas materias la claridad y la +precision deben ser llevadas al mas alto punto posible, no obstante me +hubiera abstenido de entrar en semejantes consideraciones si solo me +hubiese propuesto lograr una innovacion que en la práctica puede +producir muy escaso resultado; lo mismo se expresa de un modo que de +otro, quien no entienda las primeras fórmulas no entenderá la última. +Pero no era esta innovacion mi objeto principal; sino el manifestar la +confusion de ideas que hay en este punto cuando se examina si el +principio que contiene la legitimidad del criterio de la evidencia +debe ser considerado ó nó como fundamental y preferido al de +contradiccion y al de Descartes. + + +[221.] Comienzo por asentar una proposicion que parecerá la mas +extraña paradoja, pero que está muy lejos de serlo. _El principio de +la evidencia no es evidente._ + +Demostracion. Este principio puesto en forma mas sencilla es el que +sigue. Lo evidente es verdadero. Yo digo que esta proposicion no es +evidente. ¿Cuándo es evidente una proposicion? cuando en la idea del +sujeto vemos el predicado; esto no sucede aquí. Evidente es lo mismo +que visto con claridad, que ofrecido al entendimiento de una manera +muy luminosa. Verdadero es lo mismo que conformidad de la idea con el +objeto. Pregunto ahora ¿por mas que se analice esta idea: «visto con +claridad» se puede descubrir esta otra, «conforme al objeto?» nó. Se +da aquí un salto inmenso, se pasa de la subjetividad á la objetividad, +se afirma que las condiciones subjetivas son el reflejo de las +objetivas, se hace el tránsito de la idea á su objeto, tránsito que +constituye el problema mas trascendental, mas difícil, mas oscuro de +la filosofía. Vea pues el lector si he dicho con fundamento que no era +una paradoja esta asercion: El principio de la evidencia no es +evidente. + + +[222.] ¿Qué diremos pues de esta proposicion: lo evidente es +verdadero? hélo aquí. No es un axioma porque el predicado no está +contenido en la idea del sujeto; no es una proposicion demostrable +porque toda demostracion estriba en principios evidentes y consiste en +deducir de los mismos una consecuencia evidentemente enlazada con +ellos; lo que no puede tener lugar si no se presupone la legitimidad +de la evidencia, es decir, lo mismo que es objeto de la demostracion. +Al comenzar el raciocinio se podria preguntar desde luego, ¿cómo es +conocido el principio en que se le quiere fundar? ¿cómo se sabe que +sea verdadero? ¿por la evidencia? recuérdese que se trata de probar +que lo evidente es verdadero, y por tanto hay una peticion de +principio. La verdad de las leyes lógicas á que debe conformarse todo +raciocinio, es conocida solo por evidencia: luego si no se supone que +lo evidente es verdadero, no se puede ni raciocinar siquiera. + + +[223.] Tenemos pues que el principio de la evidencia no puede apoyarse +en otro, y por consiguiente reune el primer carácter de principio +fundamental. Cayendo él caen tambien todos los demás, incluso el de +contradiccion, que como todos, no es conocido sino por evidencia; este +es otro de los caractéres del principio fundamental. Veamos sí reune +el tercero, á saber, que con su auxilio se pueda reducir á quien +niegue los demás. + +Difícil es encontrar quien niegue el principio de contradiccion y +admita el de evidencia; sin embargo haciendo esta suposicion +extravagante, si algun principio pudiera servir para el caso seria +este sin duda, porque la cuestion estaria reducida á si confesaria que +los principios son para él evidentes; si no lo son, su entendimiento +es diferente del de los demás hombres; si lo son, el argumento que se +le hace es concluyente. Segun V. confiesa lo evidente es verdadero; +tal ó cual principio es evidente para V., luego es verdadero. Las +premisas son admitidas por él mismo; la legitimidad de la consecuencia +es evidente, y por tanto debe reconocerla tambien, ya que por regla +general admite el criterio de la evidencia. + + +[224.] ¿De qué nacen las extrañezas que hemos notado en este +principio? No es evidente, ni es demostrable; es necesario para todos +los demás, y con su auxilio se puede reducir á quien los niegue; ¿de +dónde semejante extrañeza? de un orígen muy sencillo. Es que el +principio de la evidencia no expresa ninguna verdad objetiva, y por +consiguiente no es demostrable; no es un simple hecho de conciencia +porque expresa la relacion del sujeto al objeto y por consiguiente no +puede limitarse á lo puramente subjetivo; es una proposicion que +conocemos por acto reflejo y que expresa la ley primitiva de todos +nuestros conocimientos objetivos. Estos se fundan en la evidencia; así +lo experimentamos; pero cuando el espíritu se pregunta ¿por qué debes +fiarte de la evidencia? no puede responder otra cosa sino que lo +evidente es verdadero. ¿En qué funda esta proposicion? ordinariamente +en nada: se conforma á la misma sin haber pensado nunca en ella; pero +si se empeña en reflexionar encuentra tres motivos para asentir á la +misma. Primero: un irresistible instinto de la naturaleza. Segundo: el +ver que no admitiendo la legitimidad del criterio de la evidencia, se +hunden todos sus, conocimientos y le es imposible pensar. Tercero: el +notar que admitiendo este criterio todo se pone en órden en la +inteligencia, que en vez de un caos halla un universo ideal con +trabazon admirable, y se siente con los medios necesarios para +raciocinar y construir un edificio científico con respecto al +universo real del que tiene conocimiento por la experiencia (XXII). + + + + +CAPÍTULO XXIII. + +CRITERIO DE LA CONCIENCIA. + + +[225.] Apreciado el mérito de los tres principios, de conciencia, de +contradiccion y de evidencia, con respecto á la dignidad de principio +fundamental, vamos ahora á examinar el valor intrínseco de los +diferentes criterios. Para esto nos suministra mucha luz la doctrina +de los capítulos anteriores, de la cual son los siguientes un +desarrollo y complemento. Comencemos por la conciencia ó sentido +íntimo. + +El testimonio de la conciencia ó del sentido íntimo, comprende todos +los fenómenos que activa ó pasivamente se realizan en nuestra alma. +Por su naturaleza, es puramente subjetivo; de modo que considerado en +sí mismo, separadamente del instinto intelectual y de la luz de la +evidencia, nada atestigua con respecto á los objetos. Por él sabemos +lo que experimentamos, nó lo que es; percibimos el fenómeno, nó la +realidad; él nos autoriza á decir: me _parece_ tal cosa; pero nó, _es_ +tal cosa. + +La transicion del sujeto al objeto, de la idea representante á la cosa +representada, de la impresion á la causa imprimente, pertenece á otros +criterios: la conciencia se limita á lo interior, ó por mejor decir á +ella misma, que no es mas que un hecho de nuestra alma. + + +[226.] Conviene distinguir entre la conciencia directa y la refleja; +aquella acompaña á todo fenómeno interno, esta nó; aquella es natural, +esta es filosófica; aquella prescinde de los actos de la razon, esta +es uno de estos actos. + +La conciencia directa es la presencia misma del fenómeno al espíritu, +ya sea una sensacion, ya una idea, ya un acto ó impresion cualquiera, +en el órden intelectual ó moral. + +Por esta definicion se echa de ver que la conciencia directa acompaña +á todo ejercicio de las facultades de nuestra alma, activo ó pasivo. +Decir que estos fenómenos existen en el alma y no están presentes á +ella, es una contradiccion. + +Estos fenómenos no son modificaciones como las que se verifican en las +cosas insensibles; se trata de modificaciones vivas por decirlo así, +en un ser vivo tambien: en la idea de las mismas está contenida su +presencia al espíritu. + +Es imposible sentir sin que la sensacion se experimente: porque quien +dice sentir, dice experimentar la sensacion; esta experiencia es la +presencia misma: una sensacion experimentada es una sensacion +presente. + +El pensamiento es por su esencia una representacion, la que no puede +existir ni aun concebirse sin la presencia; el nombre mismo lo está +indicando; y la idea que le unimos confirma el significado de la +palabra. Cuando de representacion hablamos, entendemos que hay algun +objeto real ó imaginario, que mediata ó inmediatamente se ofrece á un +sujeto: hay pues presencia en toda representacion, y por consiguiente +en todo pensamiento. + +Si de lo pasivo como son las sensaciones y representaciones, pasamos á +lo activo, es decir, á los fenómenos en que el alma desenvuelve +libremente su fuerza en el órden intelectual ó moral, _combinando_ ó +_queriendo_, la presencia es, si cabe, mas evidente. El ser que obra +de este modo no obedece á un impulso natural, sino á motivos que él se +propone, y á que puede atender ó dejar de atender: combinar +intelectualmente, ejercer actos de voluntad, sin que ni lo primero ni +lo segundo estén presentes al alma, son afirmaciones contradictorias. + + +[227.] La conciencia refleja, que los franceses suelen llamar +apercepcion, del verbo _s'apercevoir_, apercibirse, que entre ellos +puede significar percepcion de la percepcion, es el acto con que el +espíritu conoce explícitamente algun fenómeno que en él se realiza. En +la actualidad oigo ruido; la simple sensacion presente á mi espíritu +afectándole, constituye lo que he llamado conciencia directa; pero si +á mas de oir me apercibo (permítaseme el galicismo) de que oigo, +entonces no solo oigo sino que pienso que oigo: esto es lo que llamo +conciencia refleja. + + +[228.] Claro es por el ejemplo que se acaba de aducir, que la +conciencia directa y la refleja son no solo distintas, sino +separables; puedo oir sin pensar que oigo, y esto se verifica +infinitas veces. + + +[229.] El comun de los hombres tiene poca conciencia refleja y la +mayor fuerza intelectual es en sentido directo. Este hecho ideológico +se enlaza con verdades morales de la mayor importancia. El espíritu +humano no ha nacido para contemplarse á sí propio, para pensar que +piensa; los afectos no le han sido concedidos para objetos de +reflexion, sino como impulsos que le llevan á donde es llamado; el +objeto principal de su inteligencia y de su amor es el ser infinito +así en esta vida como en la otra. El culto de sí propio es una +aberracion del orgullo cuya pena son las tinieblas. + + +[230.] Los grandes adelantos científicos son todos con relacion á los +objetos, nó al sujeto. Las ciencias exactas, las naturales y tambien +las morales, no han nacido de la reflexion sobre el _yo_, sino del +conocimiento de los objetos y de sus relaciones. Aun las ciencias +metafísicas, en lo que tienen de mas sólido, que es lo ontológico, +cosmológico y teológico, son puramente objetivas; la ideología y +psicología que versan sobre el sujeto, se resienten ya de la oscuridad +inherente á todo lo subjetivo; la ideología apenas sale de los límites +de la pura observacion de los fenómenos internos, observacion que +para decirlo de paso suele ser escasa y muy mal hecha, se pierde en +vanas cavilaciones; y la misma psicología, ¿qué es lo que tiene +verdaderamente demostrado sino la simplicidad del espíritu, +consecuencia precisa de la unidad de conciencia? En todo lo demás hace +lo mismo que la ideología, y hasta cierto punto se confunde con ella; +observa fenómenos que luego deslinda y clasifica bien ó mal, sin que +acierte á explicar su misteriosa naturaleza. + + +[231.] El sentido íntimo ó la conciencia, es el fundamento de los +demás criterios, nó como una proposicion que les sirva de apoyo, sino +como un hecho que es para todos ellos una condicion indispensable. + + +[232.] La conciencia nos dice que vemos la idea de una cosa contenida +en la de otra; hasta aquí no hay mas que apariencia: la fórmula en que +podria expresarse el testimonio seria: _me parece_, designándose un +fenómeno puramente subjetivo. Pero este fenómeno anda acompañado de un +instinto intelectual, de un irresistible impulso de la naturaleza, el +cual nos hace asentir á la verdad de la relacion, no solo en cuanto +está en nosotros, sino tambien en cuanto se halla fuera de nosotros, +en el órden puramente objetivo, ya sea en la esfera de la realidad, ó +de la posibilidad. Así se explica cómo la evidencia se funda en la +conciencia, nó identificándose con ella, sino estribando sobre la +misma como en un hecho imprescindible, pero encerrando algo mas: á +saber, el instinto intelectual que nos hace creer verdadero lo +evidente. + + +[233.] La sensacion considerada en sí misma, es un hecho de pura +conciencia, pues que es inmanente; lejos de que sea un acto por el +cual el espíritu salga de sí trasladándose al objeto, debe mas bien +ser mirada como una pasion que como una accion; lo que está acorde con +el lenguaje comun, que le da el significado del ejercicio de una +facultad pasiva mas bien que activa. Sin embargo, sobre este puro +hecho de conciencia se funda en algun modo lo que se llama el +testimonio de los sentidos, y por consiguiente todo el conocimiento +del mundo externo y de sus propiedades y relaciones. + +En la sensacion de ver el sol, hay dos cosas: primera: la sensacion +misma; es decir, esta representacion que experimento en mi, y que +llamo _ver_; segunda: la correspondencia de esta sensacion con un +objeto externo que llamo sol. Es evidente que estas son cosas muy +distintas, y sin embargo las hacemos andar siempre juntas. La +conciencia es ciertamente la primera base para formar el juicio, pero +no es suficiente para él; ella en sí, atestigua lo que se siente, nó +lo que esto es. ¿Cómo se completa el juicio? por medio de un instinto +natural que nos hace objetivar las sensaciones, es decir, nos hace +creer en un objeto externo correspondiente al fenómeno interno. Hé +aquí cómo el testimonio de los sentidos se funda en algun modo sobre +la conciencia; pero no nace de ella sola, sino que ha menester el +instinto natural que hace formar con toda seguridad el juicio. + + +[234.] Aquí es de notar que el testimonio de los sentidos, aun en la +parte que encierra de intelectual, en cuanto se juzga que á la +sensacion le corresponde un objeto externo, nada tiene que ver con la +evidencia. En la idea de la sensacion como puramente subjetiva, no se +encierra la idea de la existencia ó posibilidad de un objeto externo: +condicion indispensable para que el criterio de la evidencia pueda +tener lugar. Esto, á mas de ser claro de suyo, se confirma con la +experiencia de todos los dias. La representacion de lo externo +considerada subjetivamente, como puro fenómeno de nuestra alma, la +tenemos continuamente sin que le correspondan objetos reales: mas ó +menos clara, en la sola imaginacion durante la vigilia; viva, +vivísima, hasta producir una ilusion completa, en el estado de sueño. + + +[235.] Con la exposicion que precede podemos determinar fijamente el +valor y la extension del criterio de la conciencia, lo que haré en las +siguientes proposiciones, advirtiendo que en todas ellas me refiero á +la conciencia directa. + +PROPOSICION PRIMERA. + + +El testimonio de la conciencia se extiende á todos los fenómenos que +se realizan en nuestra alma, considerada como un ser intelectual y +sensitivo. + +PROPOSICION SEGUNDA. + + +[236.] Si en nuestra alma existen fenómenos de algun otro órden, es +decir, que ella pueda ser modificada en algun modo en facultades no +representativas, á estos fenómenos no se extiende el testimonio de la +conciencia. + +Esta proposicion no la establezco sin fundado motivo. Es posible y +además muy probable, que nuestra alma tiene facultades activas de cuyo +ejercicio no tiene conciencia: sin esta suposicion parece difícil +explicar los misterios de la vida orgánica. El alma está unida al +cuerpo, y es para él un principio vital cuya separacion produce la +muerte, manifestada en una desorganizacion y descomposicion completas. +Esta actividad se ejerce sin conciencia, así en cuanto al modo, como +en cuanto á la existencia misma del ejercicio. + +Tal vez se pueda objetar que hay en esto una serie de aquellas +percepciones confusas de que nos habla Leibnitz en su monadología; tal +vez estas percepciones sean tan tenues, tan pálidas por decirlo así, +que no dejen rastro en la memoria ni puedan ser objeto de reflexion; +pero todo esto son conjeturas, nada mas. Es difícil persuadirse que el +feto al encontrarse todavía en el seno de la madre, tenga conciencia +de la actividad ejercida para el desarrollo de la organizacion; es +difícil persuadirse que aun en los adultos haya conciencia de esa +misma actividad productora de la circulacion de la sangre, de la +nutricion y demás fenómenos que constituyen la vida. Si estos +fenómenos son producidos por el alma, como es cierto, hay en ella un +ejercicio de actividad de que, ó no tiene conciencia, ó la tiene tan +confusa y tan débil que es como si no la tuviese. + +PROPOSICION TERCERA. + + +[237.] El testimonio de la conciencia considerado en _sí mismo_, se +limita de tal modo á lo puramente interno, que _por sí solo_ nada vale +para lo externo: ya sea para el criterio de la evidencia, ya para el +de los sentidos. + +PROPOSICION CUARTA. + + +El testimonio de la conciencia es fundamento de los demás criterios en +cuanto es un hecho que todos ellos han menester, y sin el cual son +imposibles. + +PROPOSICION QUINTA. + + +[238.] De la combinacion de la conciencia con el instinto intelectual, +nacen todos los demás criterios (XXIII). + + + + +CAPÍTULO XXIV. + +CRITERIO DE LA EVIDENCIA. + + +[239.] Hay dos especies de evidencia: inmediata y mediata. Se llama +evidencia inmediata, la que solo ha menester la inteligencia de los +términos; y mediata, la que necesita raciocinio. Que el todo es mayor +que su parte, es evidente con evidencia inmediata; que el cuadrado de +la hipotenusa sea igual á la suma de los cuadrados de los catetos, lo +sabemos por evidencia mediata, esto es, por raciocinio demostrativo. + + +[240.] Se dijo mas arriba que uno de los caractéres distintivos de la +evidencia era la necesidad y universalidad de su objeto. Este carácter +conviene tanto á la evidencia mediata como á la inmediata. + +A mas de este carácter existe otro que con mayor razon puede llamarse +constitutivo, bien que hay alguna dificultad sobre si comprende ó nó á +la evidencia mediata, y es, el que la idea del predicado se halle +contenida en la del sujeto. Esta es la nocion esencial mas cumplida +del criterio de la evidencia inmediata; por la cual se distingue del +de la conciencia y del sentido comun. + +He dicho que hay alguna dificultad sobre si este carácter conviene ó +nó á la evidencia mediata: con lo cual doy á entender que tambien en +la evidencia mediata la idea del predicado podria estar contenida en +la del sujeto. Al indicar esto, no es mi ánimo desconocer la +diferencia que hay entre los teoremas y los axiomas, sino llamar la +atencion sobre una doctrina que me propongo desenvolver al tratar de +la evidencia mediata. En el presente capítulo, no me ocuparé de esta +cuestion; ó me ceñiré á la evidencia en general, ó trataré tan solo de +la mediata. + + +[241.] La evidencia exige relacion, porque implica comparacion. Cuando +el entendimiento no compara, no tiene evidencia, tiene simplemente una +percepcion que es un puro hecho de conciencia; por manera que la +evidencia no se refiere á la sola percepcion, sino que siempre supone +ó produce un juicio. + +En todo acto donde hay evidencia se encuentran dos cosas: primera, la +pura intuicion de la idea; segunda, la descomposicion de esta idea en +varios conceptos, acompañada de la percepcion de las relaciones que +estos tienen entre sí. Expliquemos esto con un ejemplo de geometría. +El triángulo tiene tres lados: esta es una proposicion evidente, +porque en la misma idea de triángulo encuentro los tres lados, y al +pensar el triángulo, ya pensaba en algun modo sus tres lados. Si me +hubiese limitado á la contemplacion de la simple idea de triángulo, +hubiera tenido intuicion de la idea, pero no evidencia, que no +principia sino cuando descomponiendo el concepto de triángulo y +considerando en él la idea de figura en general, la de lado, y la del +número tres, encuentro que todas ellas están ya contenidas en el +concepto primitivo: en la clara percepcion de esto, consiste la +evidencia. + +Tanta verdad es lo que acabo de decir, que la fuerza misma de las +cosas obliga al lenguaje comun á ser filosófico. No se dice que una +idea es evidente, pero sí un juicio; nadie llama evidente á un +término, pero sí á una proposicion. ¿Por qué? porque el término +expresa simplemente la idea sin relacion alguna, sin descomposicion en +sus conceptos parciales; y por el contrario, la proposicion expresa el +juicio, es decir, la afirmacion ó negacion de que un concepto está +contenido en otro, lo que en la materia de que se trata, supone la +descomposicion del concepto total. + + +[242.] La evidencia inmediata es la percepcion de la identidad entre +varios conceptos, que la fuerza analítica del entendimiento habia +separado; esta identidad, combinada en cierto modo con la diversidad, +no es una contradiccion como á primera vista pudiera parecer, es una +cosa muy natural si se atiende á uno de los hechos mas constantes de +nuestra inteligencia, cual es, la facultad de descomponer los +conceptos mas simples y de ver relaciones entre cosas idénticas. + +¿Qué son todos los axiomas? ¿qué todas las proposiciones que se llaman +_per se notæ_? no son mas que expresiones en que se afirma un +predicado que pertenece á la esencia del sujeto ó está contenido en +su idea. El solo concepto del sujeto incluye ya el predicado; el +término que significa al primero, significa tambien al segundo; sin +embargo el entendimiento, con una misteriosa fuerza de descomposicion, +distingue entre cosas idénticas y luego las compara para volverlas á +identificar. Quien dice triángulo, dice figura compuesta de tres lados +y tres ángulos; pero el entendimiento puede tomar esta idea y +considerar en ella la idea del número tres, la del lado, la del +ángulo, y compararlas con el concepto primitivo. En esta distincion no +hay engaño, hay solo el ejercicio de la facultad que mira la cosa bajo +aspectos diferentes, para venir á parar á la intuicion y afirmacion de +la identidad de las mismas cosas que antes habia distinguido. + + +[243.] La evidencia es una especie de cuenta y razon del +entendimiento, por la cual halla en el concepto descompuesto lo mismo +que él puso en un principio, ó que le dieron contenido en él. De aquí +nace la necesidad y universalidad del objeto de la evidencia, en +cuanto y del modo que está expresado por la idea. En esto no caben +excepciones: ó un predicado estaba puesto en el concepto primitivo, ó +nó; si estaba puesto, allí está, so pena de faltar al principio de +contradiccion; ó estaba excluido del concepto ó nó; si ya el concepto +mismo le excluia ó le negaba, negado está en fuerza del mismo +principio de contradiccion. + +Hé aquí cómo de los dos caractéres de la evidencia arriba señalados, +es mas fundamental el de que la idea del predicado está contenido en +la idea del sujeto. De esto dimanan la necesidad y universalidad: pues +que en verificándose la condicion de estar contenida la idea del +predicado en la del sujeto, ya es imposible que el predicado no +convenga _necesariamente á todos_ los sujetos. + + +[244.] Hasta ahora no encontramos dificultad, porque se trata de la +evidencia considerada subjetivamente, es decir, en cuanto se refiere á +los conceptos puros; mas el entendimiento no se para en el concepto +sino que se extiende al objeto y dice, no solo que ve la cosa, sino +que la cosa es como él la ve. Así el principio de contradiccion mirado +en el órden puramente subjetivo, significa que el concepto del ser +repugna al del no ser, que le destruye, así como el concepto del no +ser destruye el del ser; significa que al esforzarnos en pensar +juntamente estas dos cosas, queriéndolas hacer coexistir, se entabla +en el fondo de nuestro espíritu una especie de lucha de pensamientos +que se anonadan recíprocamente, lucha que el entendimiento está +condenado á presenciar sin esperanza de poner la paz entre los +contendientes. Si nos limitamos á consignar este fenómeno, nada se nos +puede objetar; los experimentamos así y no hay mas cuestion; pero al +anunciar el principio queremos anunciar algo mas que la +incompatibilidad de los conceptos, trasladamos esta incompatibilidad +á las cosas mismas y aseguramos que á esta ley están sometidos no solo +nuestros conceptos sino todos los seres reales y posibles. Sea cual +fuere el objeto de que se trate, sean cuales fueren las condiciones en +que se le suponga existente ó posible, decimos que mientras es, no +puede no ser, y que mientras no es, no puede ser. Afirmamos pues la +ley de contradiccion no solo para nuestros conceptos, sino para las +cosas mismas: el entendimiento aplica á todo la ley que encuentra +necesaria para si. + +¿Con qué derecho? inconcuso, porque es la ley de la necesidad: ¿con +qué razon? con ninguna, porque tocamos al cimiento de la razon: aquí +hay para el humano entendimiento el _non plus ultra:_ la filosofía no +va mas allá. Sin embargo, no se crea que intente abandonar el campo á +los escépticos ó atrincherarme en la necesidad, contento con señalar +un hecho de nuestra naturaleza; la cuestion es susceptible de +diferentes soluciones, que si no alcanzan á llevarnos mas lejos del +_non plus ultra_ de nuestro espíritu, dejan mal parada la causa de los +escépticos. + + +[245.] Preguntar la razon de la legitimidad del criterio de la +evidencia, pedir el por qué de esta proposicion «lo evidente es +verdadero,» es suscitar la cuestion de la objetividad de las ideas. La +diferencia fundamental entre los dogmáticos y los escépticos no está +en que estos no admitan los hechos de conciencia; no llega á tanto el +mas refinado escepticismo: unos y otros convienen en reconocer la +apariencia ó sea el fenómeno puramente subjetivo; la diferencia está +en que los dogmáticos fundan en la conciencia la ciencia, y los +escépticos sostienen que este es un tránsito ilegítimo, que es +necesario desesperar de la ciencia y limitarse á la mera conciencia. + +Segun esta doctrina las ideas son vanas formas de nuestro +entendimiento que no significan nada, ni pueden conducir á nada; no +obstante de que entretienen á nuestra inteligencia ofreciéndole un +campo inmenso para sus combinaciones, el mundo que le presentan es de +pura ilusion que para nada puede servir en la realidad. Al contemplar +estas formas enteramente vacías, el entendimiento es juguete de +visiones fantásticas de cuyo conjunto resulta el espectáculo que ora +nos parece de realidad ora de posibilidad, no obstante de que ó es un +puro nada, ó si es algo, no puede cerciorarnos jamás de la realidad +que posee. + + +[246.] Difícil es combatir al escepticismo colocado en este terreno: +situado fuera de los dominios de la razon. De todos le será lícito +apelar, ya que comienza recusando al juez á título de incompetencia. +Sin embargo, estos escépticos ya que admiten la conciencia, justo será +que la defiendan contra quien se la intente arrebatar: pues bien, yo +creo que negada la objetividad de las ideas se anonada no solo la +ciencia sino tambien la conciencia; y que se puede acusar de +inconsecuentes á los escépticos, porque al paso que niegan la +objetividad de ciertas ideas admiten la de otras. La conciencia +propiamente dicha, no puede existir si esta objetividad se destruye +absolutamente. Ruego al lector me siga con atencion en un breve pero +severo análisis de los hechos de conciencia en sus relaciones con la +objetividad de las ideas (XXIV). + + + + +CAPÍTULO XXV. + +VALOR OBJETIVO DE LAS IDEAS. + + +[247.] La transicion del sujeto al objeto, ó de la apariencia +subjetiva á la realidad objetiva, es el problema que atormenta á la +filosofía fundamental. El sentido íntimo no nos permite dudar de que +ciertas cosas nos _parecen_ de tal manera, pero ¿_son_ en realidad lo +que nos parecen? ¿Cómo nos consta esto? Esa conformidad de la idea con +el objeto, ¿cómo se nos asegura? + +La cuestion no se refiere únicamente á las sensaciones, se extiende á +las ideas puramente intelectuales, aun á las que están inundadas de +esa luz interior que llamamos evidencia. «Lo que veo evidentemente en +la idea de una cosa, es como yo lo veo» han dicho los filósofos, y +con ellos está la humanidad entera. Nadie duda de aquello que se le +ofrece como verdadero evidentemente. Pero, ¿cómo se prueba que la +evidencia sea un criterio legítimo de verdad? + + +[248.] «Dios es veraz, dice Descartes; él no ha podido engañarnos; no +ha podido complacerse en hacernos víctimas de ilusiones perpetuas.» +Todo esto es verdad; pero ¿cómo sabemos, dirá el escéptico, que Dios +es veraz, y aun que existe? Si lo fundamos en la idea misma de un ser +infinitamente perfecto, como lo funda el citado filósofo, nos quedamos +con la misma dificultad sobre la correspondencia del objeto con la +idea. Si la demostracion de la veracidad y de la existencia de Dios la +sacamos de las ideas de los seres contingentes y necesarios, de +efectos y causas, de órden y de inteligencia, tropezamos otra vez con +el mismo obstáculo, y todavía no sabemos cómo hacer el tránsito de la +idea al objeto. + +Cavílese cuanto se quiera, nunca saldremos de este círculo, siempre +volveremos al mismo punto. El espíritu no puede pensar fuera de sí +mismo; lo que conoce, lo conoce por medio de sus ideas; si estas le +engañan, carece de medios para rectificarse. Toda rectificacion, toda +prueba, deberia emplear ideas, que á su vez necesitarian de nueva +prueba y rectificacion. + + +[249.] En muchos libros de filosofía se ponderan las ilusiones de los +sentidos, y la dificultad de asegurarnos de la realidad sensible +resolviendo la siguiente cuestion: «así lo siento, pero ¿es como lo +siento?» En estos mismos libros se habla luego del órden de las ideas +con seguridad igual á la desconfianza que se manifiesta sobre el órden +sensible; este proceder no parece muy lógico: porque los fenómenos +relativos á los sentidos, pueden examinarse á la luz de la razon, para +ver hasta qué punto concuerdan con ella; pero ¿cuál será la piedra de +toque de los fenómenos de la razon misma? Si en lo sensible hay +dificultad, la hay tambien en lo intelectual; y tanto mas grave, +cuanto afecta la base misma de todos los conocimientos, inclusos los +que se refieren á las sensaciones. + +Si dudamos de la existencia del mundo exterior que nos presentan los +sentidos, podremos apelar al enlace de las sensaciones con causas que +no están en nosotros, y así sacar por demostracion las relaciones de +las apariencias con la realidad; mas para esto necesitamos las ideas +de causa y efecto, necesitamos la verdad, algunos principios +generales, como por ejemplo que nada se produce á sí mismo, y otros +semejantes, y sin ellos no podemos dar un paso. + + +[250.] No creo que el hombre pueda señalar una razon satisfactoria en +pro de la veracidad del criterio de la evidencia; no obstante de que +le es imposible dejar de rendirse á ella. El enlace pues de la +evidencia con la realidad, y por tanto el tránsito de la idea al +objeto, es un hecho primitivo de nuestra naturaleza, una ley necesaria +de nuestro entendimiento, es el fundamento de todo lo que hay en él, +fundamento que á su vez no estriba ni estribar puede en otra cosa que +en Dios criador de nuestro espíritu. + + +[251.] Es de notar sin embargo, la contradiccion en que incurren los +filósofos que dicen: «yo no puedo dudar de lo que es subjetivo, esto +es, de lo que me afecta á mí mismo, de lo que siento en mí, pero no +tengo derecho á salir de mi mismo, y afirmar que lo que pienso es en +realidad como lo pienso.» ¿Sabes que sientes, que piensas, que tienes +en ti tal ó cual apariencia? ¿Lo puedes probar? Es evidente que nó. Lo +que haces es ceder á un hecho, á una necesidad íntima que te fuerza á +creer que piensas, que sientes, que te parece tal ó cual cosa; pues +bien, igual necesidad hay en el enlace del objeto con la idea, igual +necesidad te fuerza á _creer_ que lo que evidentemente te parece que +es de tal ó cual manera, es en efecto de la misma manera; ninguno de +los dos casos admite demostracion, en ambos hay indeclinable +necesidad; ¿dónde está pues la filosofía cuando tanta diferencia se +quiere establecer entre cosas que no admiten ninguna? + +Fichte ha dicho: «Es imposible explicar de una manera precisa cómo un +pensador ha podido salir jamás del _yo_» (Doct. de la Ciencia 1. Par. +§ 3.), y con igual derecho se le podria decir á él que no se concibe +cómo ha podido levantar su sistema sobre el _yo_. ¿A qué apela? á un +hecho de conciencia; es decir, á una necesidad. Y el asenso á la +evidencia, la certeza de que á la apariencia corresponde la realidad, +¿no es tambien una necesidad? ¿En qué funda Fichte su sistema del _yo_ +y del _no yo_? Basta leer su obra, para ver que no estriba sino en +consideraciones que suponen un valor á ciertas ideas, una verdad á +ciertos juicios. Sin esto es imposible hablar ni pensar; y hasta él +propio lo reconoce cuando al comenzar sus investigaciones sobre el +principio de nuestros conocimientos dice lo que ya tengo copiado mas +arriba (§ 8). Allí confiesa que no puede dar un paso sin confiarse á +todas las leyes de la lógica general, que no están _todavía +demostradas, y que se suponen tácitamente admitidas_. ¿Y qué son esas +leyes, sin verdad objetiva? Qué son sin el valor de las ideas, sin la +correspondencia de estas con los objetos? Es un círculo, dice bien +Fichte; y de él no sale este filósofo, como no han salido los demás. + + +[252.] El quitar á las ideas su valor objetivo, el reducirlas á meros +fenómenos subjetivos, el no ceder á esa necesidad íntima que nos +obliga á admitir la correspondencia del _yo_ con los objetos, arruina +la conciencia misma del _yo_. Esto es lo que se deberia haber visto, y +lo que creo poder demostrar hasta la última evidencia. + + +[253.] Tengo conciencia de mí mismo. Prescindo ahora de lo que siento, +de lo que soy; pero sé que siento, y que soy. Esta experiencia es para +mí tan clara, tan viva, que no puedo resistir á la verdad de lo que +ella me dice. Pero ese _yo_ no es solo el _yo_ de este instante, es +tambien el _yo_ de ayer, y de todo el tiempo anterior de que tengo +conciencia. Yo soy el mismo que era ayer; yo soy el mismo en quien se +verifica esa sucesion de fenómenos; el mismo á quien se presentan esa +variedad de apariencias. La conciencia del _yo_, encierra pues la +identidad de un ser, en distintos tiempos, en situaciones varias, con +diferentes ideas, con diversas afecciones: la identidad de un ser que +_dura_, que es el mismo, á pesar de las mudanzas que en él se suceden. +Si esa duracion de identidad se rompe; si no estoy seguro que soy el +mismo _yo_ ahora que era antes, se destruye la conciencia del _yo_. +Existirá una serie de hechos inconexos, de conciencias aisladas; mas +nó esa conciencia íntima que ahora experimento. Esto es indudable; +esto lo siente todo hombre en sí mismo; esto para nadie admite +discusion ni prueba, para nadie las necesita. En el momento en que esa +conciencia de identidad nos faltase, nos anonadaríamos á nuestros +ojos; fuéramos lo que fuésemos en la realidad, para nosotros no +seríamos nada. ¿Qué es la conciencia de un ser, formada de una serie +de conciencias, sin trabazon, sin relacion entre sí? Es un ser que se +revela sucesivamente á sí propio; pero nó como él mismo, sino como un +ser nuevo; un ser que nace y muere, y muere y nace á sus ojos, sin que +él propio sepa que el que nace es el que murió, ni el que muere el que +nació: una luz que se enciende y se extingue, y vuelve á encenderse y +á extinguirse otra vez, sin que se sepa que es la misma. + + +[254.] Esta conciencia la arruinan completamente los que niegan el +enlace de la idea con el objeto. Demostracion. En el instante A, yo no +tengo otra presencia subjetiva de mis actos, que el acto mismo que en +aquel instante estoy ejerciendo: luego no puedo cerciorarme de haber +tenido los anteriores, sino en cuanto están representados en la idea +actual; luego hay un enlace entre esta y su objeto. Luego ateniéndonos +simplemente á los fenómenos de la conciencia, á la simple conciencia +del _yo_, encontramos que por indeclinable necesidad atribuimos á las +ideas un valor objetivo, á los juicios una verdad objetiva. + + +[255.] Sin esta verdad objetiva, es imposible todo recuerdo cierto, +hasta de los fenómenos interiores, y por consiguiente, todo +raciocinio, todo juicio, todo pensamiento. + +El recuerdo es de actos pasados: cuando los recordamos ya no son; pues +si fueran, no habria recuerdo con respecto á ellos, sino conciencia de +presente. Aun cuando en el acto de recordarlos tengamos otros actos +semejantes, estos no son los mismos; pues en la idea de recuerdo entra +siempre la de tiempo pasado. Luego, de ellos no puede haber mas +certeza que por el enlace que tienen con el acto presente, por su +correspondencia con la idea que nos los ofrece. + + +[256.] He dicho que en faltando la certeza de la verdad objetiva en +los fenómenos interiores, era imposible todo raciocinio. En efecto, +todo raciocinio supone una _sucesion_ de actos: cuando el uno existe +en el espíritu, ya no existe el otro: luego hay necesidad de pequeños +recuerdos continuos, para que la cadena no se quebrante: es así que +sin esta cadena no hay raciocinio, y sin recuerdo no hay esa cadena, y +sin verdad objetiva no hay recuerdo cierto; luego sin verdad objetiva +no hay raciocinio. + + +[257.] Tambien parecen imposibles todos los juicios. Estos son de dos +clases: los que no necesitan demostracion, ó los que la necesitan. Los +que han menester demostracion serán imposibles, porque no hay +demostracion sin raciocinio, y este en tal caso seria imposible +tambien. En cuanto á los que no la han menester porque brillan con +evidencia inmediata, serian imposibles todos los que no se refiriesen +al acto presente del alma, en el instante mismo en que se emitiera el +juicio. Luego no habria mas juicio que el del acto presente: es decir, +la conciencia del momento sin relacion con nada de lo anterior. Pero +lo curioso es que aun con respecto á los actos de conciencia, este +juicio seria poco menos que imposible: porque cuando formamos el +juicio sobre el acto de conciencia, no es con este, sino con un acto +reflejo: esta reflexion implica sucesion: y lo sucesivo no es conocido +con certeza si no hay verdad objetiva. + +Es muy dudoso que ni aun fueran posibles los juicios de evidencia +inmediata. Ellos, como se ha explicado en el capítulo anterior, +suponen la relacion de los conceptos parciales en que se ha +descompuesto el total: ¿cómo se descompone sin sucesion? Si hay +sucesion hay recuerdo, si hay recuerdo no hay presencia inmediata de +lo recordado; es necesaria por consiguiente la objetividad de la idea +representante con relacion á la cosa recordada. + + +[258.] Semejantes consecuencias espantan, pero son indeclinables: si +quitamos la verdad objetiva, desaparece todo pensamiento razonado. +Este encierra cierta continuidad de actos correspondientes á diversos +instantes: si esta continuidad se rompe, el pensamiento humano deja de +ser lo que es: deja de existir como _razon_: es una serie de actos sin +conexion de ninguna especie y que á nada pueden conducir. En tal caso +desaparece toda expresion, toda palabra: nada tiene un valor seguro: +todo se hunde, así en el órden intelectual y moral como en el +material, y el hombre queda hasta sin el consuelo de poseerse á sí +mismo; se desvanece en sus propias manos cual vana sombra. + + +[259.] Las sensaciones podrán existir como serie inconexa tambien; +pero no habrá de ellas ningun recuerdo cierto, pues falta la verdad +objetiva: y las sensaciones pasadas no existen sino como pasadas, y +por tanto como simples objetos. + +Toda reflexion intelectual sobre ellas será imposible; porque la +reflexion no es la sensacion: esto es un objeto de aquella, mas nó +ella misma. Así el rudo tiene la misma sensacion que el filósofo, pero +nó la reflexion sobre ella. Mil veces sentimos sin reflexionar que +sentimos. La conciencia sensible, es muy diferente de la intelectual: +la primera es la simple presencia de la sensacion, la sensacion misma: +la segunda es el acto del entendimiento que se ocupa de la sensacion. + + +[260.] Esta distincion se encuentra tambien en todos los actos +puramente intelectuales: la reflexion sobre el acto no es el acto +mismo. El uno es objeto del otro: no se identifican, ya que con +frecuencia se encuentran separados; si no hubiese pues verdad objetiva +la reflexion seria imposible. + + +[261.] Es difícil tambien de comprender cómo seria posible ningun acto +de la conciencia del yo, aun de presente. Ya hemos visto como +desaparece el _yo_, en rompiéndose la serie de los recuerdos, pero hay +además, que sin verdad objetiva no os posible concebir el _yo_ ni aun +por un momento. El _yo_ pensante, no conoce al _yo_ pensado, sino como +objeto. Sea que lo _sienta_, sea que lo _conozca_, para darse cuenta á +sí mismo de sí mismo necesita reflexionar sobre sí mismo, tomarse á sí +mismo por objeto. Y en no habiendo verdad objetiva, no se concibe que +ningun objeto pueda tener ningun valor. + +De esto se infiere, que los que atacan la objetividad, atacan una ley +fundamental de nuestro espíritu, destruyen el pensamiento, y arruinan +hasta la conciencia, hasta todo lo subjetivo, que les servía de base. + + +[262.] Contra la certeza objetiva suele argumentarse fundándose en los +errores á que ella nos induce. El delirante cree ver objetos que no +existen; el loco cree firmemente en la verdad de sus pensamientos +desconcertados: ¿por qué lo que en un caso nos engaña, no podria +engañarnos en otros, ó en todos? Un criterio que alguna vez flaquea, +¿podrá pasar por seguro? ¿Por qué no atenernos á lo puramente +subjetivo? El delirante, el maniático, el loco se engañan en el +objeto, mas nó en el sujeto: aunque no sea verdad lo que ellos +piensan, es bien cierto y verdadero que ellos lo piensan. + +Esta objecion es especiosa; pero deja en pie todas las dificultades en +contra del sistema á cuyo favor se aduce; y por otra parte no carece +de respuesta, en cuanto tiende á debilitar la verdad objetiva. + +El delirante, el maniático, el loco tienen tambien recuerdos de cosas +que no han existido nunca. Esos recuerdos no se refieran tan solo á lo +exterior, sino tambien ú sus actos interiores. El demente que se llama +rey, se acuerda de lo que pensó, de lo que sintió, cuando lo +coronaron, cuando le destronaron, y de una larga historia de +semejantes actos: y sin embargo estos fenómenos intelectuales no +existieron: y sea como fuere, tantos recuerdos se los puede producir +él mismo. Tenemos pues que el criterio con respecto á la memoria, +flaquea en este caso: y por lo mismo no podrá servir en ninguno. +Luego, aun cuando mas arriba no hubiésemos demostrado que sin verdad +objetiva no hay recuerdo ni aun de lo interior, el argumento de los +adversarios bastaria para arruinarlos todos. Esta objecion, si algo +probase, confirmaria todo lo que se ha dicho para demostrar que sin +objetividad no hay conciencia propiamente dicha, lo cual no lo admiten +los adversarios. + + +[263.] Además: desde luego salta á los ojos lo que puede valer en el +tribunal de la razon, lo que comienza por apoyarse en la locura. Todo +esto prueba á lo mas, la debilidad de nuestra naturaleza; la +posibilidad de que en algunos desgraciados se trastorne el órden +establecido para la humanidad; que la regla de la verdad en el hombre, +como que existe en una criatura tan débil, admite algunas excepciones; +pero estas son conocidas, porque tienen caractéres marcados. La +excepcion no destruye la regla, sino que la confirma (XXV). + + + + +CAPÍTULO XXVI. + +SI TODOS LOS CONOCIMIENTOS SE REDUCEN Á LA PERCEPCION DE LA IDENTIDAD. + + +[264.] La evidencia inmediata tiene por objeto las verdades que el +entendimiento alcanza con toda claridad, y á que asiente con absoluta +certeza sin que intervenga ningun _medio_, como lo dice el mismo +nombre. Estas verdades se enuncian en las proposiciones llamadas _per +se notæ_, primeros principios ó axiomas; en las cuales basta entender +el sentido de los términos, para ver que el predicado está contenido +en la idea del sujeto. Las proposiciones de esta clase son pocas en +todas las ciencias: la mayor parte de nuestros conocimientos es fruto +de raciocinio, el cual procede por evidencia mediata. En la geometría +son en muy reducido número las proposiciones que no han menester ser +demostradas sino explicadas; el cuerpo de la ciencia geométrica con +las dimensiones colosales que tiene en la actualidad, ha dimanado del +raciocinio: aun en las obras mas extensas los axiomas ocupan pocas +páginas; lo demás está formado de teoremas, esto es, de proposiciones +que no siendo evidentes por sí mismas, necesitan demostracion. Lo +mismo se verifica en todas las ciencias. + + +[265.] Como en los axiomas percibe el entendimiento la identidad del +sujeto con el predicado, viendo por intuicion que la idea de este se +halla contenida en la de aquel, surge aquí una cuestion filosófica +sumamente grave, que puede ser muy difícil y dar pie á extrañas +controversias, si no se tiene cuidado de colocarla en su verdadero +terreno. ¿Todo conocimiento humano se reduce á la simple percepcion de +la identidad? y su fórmula general, ¿podria ser la siguiente: A es A, +ó bien una cosa es ella misma? Filósofos de nota opinan por la +afirmativa, otros sienten lo contrario. Yo creo que hay en esto cierta +confusion de ideas, relativa mas bien al estado de la cuestion que no +al fondo de ella misma. Conduce mucho á resolverla con acierto el +formarse ideas bien claras y exactas de lo que es el juicio, y la +relacion que por él se afirma ó se niega. + + +[266.] En todo juicio hay percepcion de identidad ó de no identidad +segun es afirmativo ó negativo. El verbo _es_ no expresa union de +predicado con el sujeto, sino identidad; cuando va acompañado de la +negacion diciéndose _no es_, se expresa simplemente la no identidad, +prescindiendo de la union ó separacion. Esto es tan verdadero y +exacto, que en cosas realmente unidas no cabe juicio afirmativo por +solo faltarles la identidad; en tales casos, para poder afirmar, es +preciso expresar el predicado en concreto, esto es, envolviendo en él +de algun modo la idea del sujeto mismo; por manera que la misma +propiedad que en concreto debiera ser afirmada, no puede serle en +abstracto, antes bien debe ser negada. Así se puede decir: el hombre +es racional; pero nó, el hombre es la racionalidad; el cuerpo es +extenso; pero nó, el cuerpo es la extension; el papel es blanco; pero +nó el papel es la blancura. Y esto ¿por qué? ¿es que la racionalidad +no está en el hombre, que la extension no se halle unida al cuerpo y +la blancura al papel? nó ciertamente; pero, aunque la racionalidad +esté en el hombre y la extension en el cuerpo y la blancura en el +papel, basta que no percibamos identidad entre los predicados y los +sujetos para que la afirmacion no pueda tener cabida: por el +contrario, lo que la tiene es la negacion, á pesar de la union: así se +podrá decir: el hombre no es la racionalidad; el cuerpo no es la +extension; el papel no es la blancura. + +He dicho que para salvar la expresion de identidad empleábamos el +nombre concreto en lugar del abstracto, envolviendo en aquel la idea +del sujeto. No se puede decir el papel es la blancura, pero sí el +papel es blanco: porque esta última proposicion significa el papel es +una cosa blanca; es decir, que en el predicado, blanco, en concreto, +hacemos entrar la idea general de _una cosa_, esto es, de un sujeto +modificable, y este sujeto es idéntico al papel modificado por la +blancura. + + +[267.] Así se echa de ver que la expresion: _union del predicado con +el sujeto_, es cuando menos inexacta. En toda proposicion afirmativa +se expresa la identidad del predicado con el sujeto; el uso autoriza +estos modos de hablar, que sin embargo no dejan de producir alguna +confusion cuando se trata de entender perfectamente estas materias. Y +es de notar que el lenguaje comun por sí solo, es en este punto como +en muchos otros, admirablemente propio y exacto; nadie dice, el papel +es la blancura, sino el papel es blanco; solo cuando se quiere +encarecer mucho la perfeccion con que un sujeto posee una calidad, se +la expresa en abstracto, uniéndole el pronombre _mismo_: así se dice +hiperbólicamente: es la misma belleza, es la misma blancura, es la +misma bondad. + + +[268.] Hasta lo que se llama igualdad en las matemáticas, viene á +significar tambien identidad, de suerte que en esta clase de juicios, +á mas de lo que hemos observado de general en todos, á saber, la +identidad salvada por la expresion del predicado en concreto, hay que +la misma relacion de igualdad significa identidad: esto necesita +explicacion. + +Si digo 6 + 3 = 9, expreso lo mismo que 6 + 3 es idéntico á 9. Claro +es que en la afirmacion de igualdad no se atiende á la forma con que +las cantidades están expresadas, sino á las cantidades mismas; pues de +lo contrario, no solo no se podria afirmar la identidad, pero ni aun +la igualdad: porque es evidente que 6 + 3 en cuanto á su forma, ni +escrita, ni hablada, ni pensada, no es idéntico ni igual con 9. La +igualdad se refiere á los valores expresados, y estos no solo son +iguales, sino idénticos: 6 + 3 es lo mismo que 9. El todo no se +distingue de sus partes reunidas: el 9 es el todo; 6 + 3 con sus +partes reunidas. + +El modo diferente con que se conciben 9 y 6 + 3, no excluye la +identidad: esta diferencia es relativa á la forma intelectual; y tiene +lugar no solo en este caso, sino en las percepciones de las cosas mas +simples; no hay nada que nosotros no concibamos bajo aspectos +diferentes, y cuyo concepto no podamos descomponer de diversos modos; +y sin embargo nó por esto se dice que la cosa deje de ser simple é +idéntica consigo misma. + +Lo que se aplica á una ecuacion aritmética, puede extenderse á las +algebráicas y geométricas. Si se tiene una ecuacion en que el primer +miembro sea muy sencillo, por ejemplo Z, y el segundo muy complicado, +por ejemplo el desarrollo de una serie, no se quiere decir que la +expresion primera sea igual á la segunda; la igualdad se refiere, nó á +la misma expresion sino á lo expresado, al valor que con las letras se +designa: esto último es verdadero; lo primero seria evidentemente +falso. + +Dos circunferencias que tengan un mismo radio son iguales. Aquí parece +que se trata solamente de igualdad, pues que hay en efecto dos objetos +distintos que son las dos circunferencias, las cuales pueden trazarse +en el papel ó representarse en la imaginacion: no obstante, ni aun en +este caso la distincion es verdadera y sí solo aparente, verificándose +lo que en las ecuaciones aritméticas y algebráicas, de que hay +distincion y hasta diversidad en las formas, é identidad en el fondo. +Desde luego se puede combatir el argumento principal en que se funda +la distincion, si se observa que las circunferencias que se pueden +trazar ó representar, no son mas que formas de la idea, y de ningun +modo la idea misma. Ya se tracen ya se representen, tendrán una +magnitud determinada y una cierta posicion en los planos que se tengan +á la vista ó que se imaginen: en la idea y en la proposicion que á +ella se refiere, no hay nada de esto; se prescinde de todas las +magnitudes, de todas las posiciones, se habla en un sentido general y +absoluto. Es verdad que las representaciones pueden ser infinitas, ya +en la imaginacion ya en lo exterior: pero esto, lejos de probar su +identidad con la idea, indica su diversidad; pues que la idea es +única, ellas son infinitas; la idea es constante, ellas son variables; +la idea es independiente de las mismas, y ellas son dependientes de la +idea, teniendo el carácter y la denominacion de circunferencias en +cuanto se le aproximan representando lo que ella contiene. + +¿Qué se expresa pues en la proposicion: dos circunferencias que tengan +un mismo radio, son iguales? la idea fundamental es que el valor de la +circunferencia depende del radio; y la proposicion aquí enunciada no +es mas que una aplicacion de aquella propiedad al caso de igualdad de +los radios. Luego las circunferencias que concebimos como distintas, +no son mas que ejemplos que nos ponemos en lo interior para hacernos +visible la verdad de la aplicacion; pero en el fondo puramente +intelectual, no se encuentra mas que la descomposicion de la idea +misma de la circunferencia, ó su relacion con el radio aplicada al +caso de igualdad. No hay pues dos circunferencias en el órden +puramente ideal; hay una sola cuyas propiedades conocemos bajo +diferentes conceptos y que expresamos de diversas maneras. + +Si en todos los juicios hay afirmacion de identidad ó no identidad, y +todos nuestros conocimientos ó nacen de un juicio ó van á parar á él, +parece que todos se han de reducir á una simple percepcion de +identidad: entonces, la fórmula general de nuestros conocimientos +será: A es A, ó una cosa es ella misma. Este resultado parece una +paradoja extravagante, y lo es segun el modo con que se le entiende; +pero si se explica como se debe, puede ser admitido como una verdad, y +verdad muy sencilla. Por lo dicho en los párrafos anteriores, se puede +columbrar cuál es el sentido de esta opinion; pero la importancia de +la materia exige otras aclaraciones. + + + + +CAPÍTULO XXVII. + +CONTINUACION. + + +[269.] Es hasta ridículo el decir que los conocimientos de los mas +sublimes matemáticos, se hayan reducido á esta ecuacion: A es A. Esto, +dicho absolutamente, es no solo falso sino contrario al sentido comun; +pero ni es contrario al sentido comun, ni es falso, el decir que los +conocimientos de todos los matemáticos, son percepciones de identidad, +la cual presentada bajo diferentes conceptos sufre infinitas +variaciones de forma, que fecundan al entendimiento y constituyen la +ciencia. Para mayor claridad tomemos un ejemplo y sigamos una idea al +través de sus transformaciones. + + +[270.] La ecuacion círculo = círculo(1) es muy verdadera, pero nó muy +luminosa, pues no sirve para nada, á causa de que hay identidad no +solo de ideas sino tambien de conceptos y expresion. Para que haya un +verdadero progreso en la ciencia, no basta que la expresion se mude, +es necesario que se varié en algun modo el concepto bajo el cual se +presenta la cosa idéntica. Asi es que si la ecuacion anterior la +abreviamos en esta forma C = círculo(2) nada hemos adelantado, sino en +cuanto á la expresion puramente material. La única ventaja que puede +resultarnos, es el que aliviamos un tanto la memoria porque en vez de +expresar el círculo por una palabra la expresamos por una letra, la +inicial C. ¿Por qué? porque la variedad está en la expresion, no en el +concepto. + +Si en vez de considerar la identidad en toda su simplicidad en ambos +miembros de la ecuacion, referimos el valor del círculo al de la +circunferencia, tendremos C = circunferencia x ½ R (3) es decir que el +valor del círculo es igual á la circunferencia multiplicada por la +mitad del radio. En la ecuacion (3) hay identidad como en las (1) y +(2) porque en ella se significa que el valor expresado por C es el +mismo expresado por circunferencia x ½ R; de la propia suerte que en +las anteriores se expresa que el valor del círculo es el valor del +círculo. ¿Pero hay alguna diferencia de esta ecuacion á las +anteriores? sí, y muy grande. ¿Cuál es? en las primeras se expresaba +simplemente la identidad concebida bajo un mismo punto de vista; el +círculo expresado en el segundo miembro no excitaba ninguna idea que +no excitase el primero; pero en la última el segundo miembro expresa +el mismo círculo sí, pero en sus relaciones con la circunferencia y el +radio, y por consiguiente á mas de contener una especie de análisis de +la idea del círculo, recuerda el análisis que anteriormente se ha +hecho de la idea de la circunferencia con relacion á la del radio. La +diferencia pues no está en la sola expresion material, sino en la +variedad de conceptos bajo los cuales se presenta una cosa misma. + +Llamando N el valor de la relacion de la circunferencia con el +diámetro, y C al círculo, la ecuacion se nos convierte en esta otra C += N R¹(4). Aquí hay tambien identidad en los valores, pero encontramos +un progreso notable en la expresion del segundo miembro, en el cual se +nos ofrece el valor del círculo desembarazado de sus relaciones con el +de la circunferencia y dependiente tan solo de un valor numérico N y +de una recta que es el radio. Sin perder pues la identidad y solo por +sucesion de percepciones de identidad, hemos llegado á adelantar en la +ciencia, y habiendo partido de una proposicion tan estéril como +círculo = círculo, nos encontramos en otra por la cual podemos desde +luego calcular el valor de un círculo cualquiera con tal que se nos dé +su radio. + +Saliendo de la geometría elemental y considerando el círculo como una +curva referida á dos ejes y cuyos puntos se determinan con respecto á +estos, tendremos Z = 2Bx-x¹ (5); expresando Z el valor de la ordenada; +B el de una parte constante del eje de las abscisas; y x la abscisa +correspondiente á Z. Aquí encontramos ya otro progreso de ideas +todavía mas notable; en ambos miembros, no expresamos ya el valor del +círculo sino el de unas líneas, con las cuales se determinan todos los +puntos de la curva; y concebimos fácilmente que esta curva que nos +cerraba la figura cuyas propiedades determinábamos en la geometría +elemental, puede ser concebida bajo tal forma que pertenezca á un +género de curvas de las cuales ella constituya una especie por la +particular relacion de las cantidades 2 x y B; de manera que +modificando la expresion con la añadidura de una nueva cantidad +combinada de este ó de aquel modo, puede resultarnos una curva de otra +especie. Entonces, si queremos determinar el valor de la superficie +encerrada en esto círculo, podremos considerarla, no simplemente con +respecto al radio, sino á las áreas encerradas entre las varias +perpendiculares cuyos extremos determinan los puntos de la curva y que +se llaman ordenadas: con lo cual resultará que el mismo valor del +círculo se determinará bajo conceptos diferentes, no obstante de que +ese valor es siempre idéntico: la transicion de unos conceptos á otros +será la sucesion de las percepciones de identidad presentada bajo +formas diferentes. + +Consideremos ahora que el valor del círculo depende del radio, lo cual +nos da C = funcion x (6). Ecuacion que nos lleva á concebir el círculo +bajo la idea general de una funcion de su radio ó de x, y por +consiguiente nos autoriza á someterle á todas las leyes á que una +funcion está sujeta y nos conduce á las propiedades de las +diferencias, de los límites, y de las relaciones de estos; con lo cual +entramos en el cálculo infinitesimal cuyas expresiones nos presentan +la identidad bajo una forma que nos recuerda una serie de conceptos de +análisis detenida y profunda. Así, expresando la diferencial del +círculo por dc; y su integral por S. dc; tendremos c = S. dc (7) +ecuacion en que se expresan los mismos valores que en aquella otra, +círculo = círculo, pero con la diferencia de que la (7) recuerda +inmensos trabajos analíticos, es el resultado de la dilatada sucesion +de conceptos del cálculo integral, del diferencial, de los límites de +las diferencias de las funciones, de la aplicacion del álgebra á la +geometría y de una muchedumbre de nociones geométricas elementales, +reglas y combinaciones algebráicas y de todo cuanto ha sido menester +para llegar al resultado. Entonces, cuando se integre la diferencial, +y por integracion se llegue á sacar el valor del círculo, es claro que +seria lo mas extravagante el afirmar que la ecuacion integral no es +mas que la de círculo = círculo; pero no lo es el decir que en el +fondo hay identidad, y que la diversidad de expresion á que hemos +llegado es el fruto de una sucesion de percepciones de la misma +identidad presentada bajo aspectos diferentes. Suponiendo que los +conceptos por los cuales haya sido necesario pasar sean A B C D E M; +la ley de su enlace científico podrá expresarse de esta manera: A = B, +B = C, C = D, D = E, E = M; luego A = M. + + +[271.] Lo que acabo de explicar no puede comprenderse bien si no se +recuerdan algunos caractéres de nuestra inteligencia, en los cuales se +encuentra la razon de tamañas anomalías. Nuestro entendimiento tiene +la debilidad de no poder percibir muchas cosas sino sucesivamente, y +de que aun en las ideas mas claras, no ve lo que en ellas se contiene, +sino con mucho trabajo. De esto resulta una necesidad á la cual +corresponde con admirable armonía una facultad que la satisface: una +necesidad de concebir bajo varias formas no solo distintas sino +diferentes, aun las cosas mas simples; una facultad de descomponer un +concepto en muchas partes, multiplicando en el órden de las ideas lo +que en realidad es uno. Esta facultad de descomposicion seria inútil +si al pasar el entendimiento por la sucesion de conceptos, no tuviese +medio de enlazarlos y retenerlos, en cuyo caso iría perdiendo el fruto +de sus tareas escapándosele de la mano tan pronto como lo acababa de +coger. Afortunadamente, este medio le tiene en los signos escritos, +hablados ó pensados; expresiones misteriosas que á veces designan no +solo una idea, sino que son como el compendio de los trabajos de una +larga vida y quizás de una dilatada serie de siglos. Al presentársenos +el signo, no vemos ciertamente con entera claridad todo lo que por él +se expresa, ni las razones de la legitimidad de la expresion; pero +sabemos en confuso el significado que allí se encierra, sabemos que en +caso necesario nos basta tomar el hilo de las percepciones por las +cuales hemos pasado, volviendo así con paso retrógrado hasta los +elementos mas simples de la ciencia. Al hacer los cálculos, el +matemático mas eminente no ve con toda claridad lo que significan las +expresiones que va empleando, sino en cuanto se refieren al objeto que +le ocupa; pero está cierto que aquellas expresiones no le engañan, que +las reglas por las cuales se guia son enteramente seguras; porque sabe +que en otro tiempo las afianzó en inconcusas demostraciones. El +desarrollo de una ciencia puede compararse á una serie de colunas en +las cuales se han marcado las distancias de un camino; el ingeniero +que ha hecho las operaciones se sirve de los guarismos de las colunas, +sin necesidad de recordar las operaciones que le condujeron á marcar +la cantidad que tiene á la vista; bástale saber que las operaciones +fueron bien hechas y que el resultado de ellas se escribió bien. + + +[272.] La prueba de esta necesidad de descomposicion, á mas de tenerla +ampliamente consignada en los ejemplos anteriores, se la encuentra en +los elementos de toda enseñanza, donde se hace preciso explicar bajo +una forma de demostracion proposiciones que nada mas dicen que las +definiciones ó axiomas que se han asentado. Por ejemplo, en las obras +elementales de geometría se encuentra este teorema: todos los +diámetros de un círculo son iguales; y si se quiere que los +principiantes le comprendan, es necesario dar la forma de demostracion +á lo que no es ni puede ser mas que una explicacion, y casi un +recuerdo de la idea del círculo. Cuando se traza la circunferencia se +fija un punto en torno del cual se hace girar una línea que se llama +radio; pues bien, no siendo el diámetro otra cosa que el conjunto de +los dos radios continuados en una misma línea, parece que debiera +bastar la enunciacion del teorema para que se le viese evidentemente +contenido en la idea del círculo y como una especie de repeticion del +postulado en que se funda la construccion de la curva; sin embargo no +sucede así, y es necesario explicar, haciendo como que se prueba, y +mostrar el diámetro igual á dos radios, y recordar que estos son +iguales, y á veces repetir que así se supone en la misma construccion; +en una palabra, emplear una porcion de conceptos para convencer de una +verdad que debiera ser conocida con la simple intuicion de uno solo, +como sucede cuando las fuerzas geométricas del entendimiento han +adquirido cierta robustez. + + +[273.] Ahora podrémos apreciar en su justo valor la opinion de +Dugald-Steward en sus _Elementos de la filosofía del espíritu humano_, +cuando dice: «es lícito dudar que aun esta ecuacion aritmética 2 x 2 = +4 pueda ser representada con exactitud por la fórmula A = A. Esta +ecuacion es una proposicion que enuncia _la equivalencia de dos +expresiones diferentes_, equivalencia cuyo descubrimiento puede ser de +la mayor importancia en una infinidad de casos. La fórmula es una +proposicion del todo insignificante y frivola que no puede en ningun +caso recibir la menor aplicacion práctica; ¿qué pensaremos pues de +esta proposicion A = A, si se la compara con la fórmula del binomio de +Newton á la cual en tal caso representaria? sin duda cuando se la +aplica á la ecuacion 2 x 2 = 4 (que por su extrema simplicidad y +vulgaridad puede pasar por un axioma) la paradoja no presenta tan de +bulto su monstruosidad; pero en este segundo caso parece del todo +imposible que tenga ni aun significacion» (2. p. cap. 2. seccion 3. § +2.). Este filósofo no advierte que la pretendida monstruosidad nace de +la errada interpretacion que él mismo da á la opinion de sus +adversarios. Nadie ha pensado en negar la importancia de los +descubrimientos en que se prueba la equivalencia de expresiones +diferentes; nadie dudará de que la fórmula del binomio de Newton sea +un gran progreso sobre la fórmula A = A; pero la cuestion no está +aquí, está en ver si la fórmula del binomio de Newton es mas que la +expresion de cosas idénticas, y si aun el mérito mismo de la +expresion, es ó no el fruto de una serie de percepciones de identidad. +Si la cuestion se presentase bajo el punto de vista de Dugald-Steward, +seria hasta indigna de ser ventilada: en buena filosofía no puede +disputarse sobre cosas no solo absurdas sino ridiculas. + + + + + +CAPÍTULO XXVIII. + +CONTINUACION. + + +[274.] Expliquemos ahora cómo la doctrina de la identidad se aplica en +general á todos los raciocinios, versen ó no sobre objetos +matemáticos; para esto examinaremos algunas de las formas dialécticas +en las cuales está consignado el arte de raciocinar. + +Todo A es B; M es A, luego M es B. En este silogismo encontramos en la +mayor, la identidad de todo A con B, y en la menor la de M con A, de +lo cual sacamos la de M con B. En las tres proposiciones hay +afirmacion de identidad, y por consiguiente percepcion de ella: veamos +lo que sucede en el enlace que constituye la fuerza del raciocinio. + +¿Por qué digo que M es B? porque M es A, y todo A es B. M es uno de +los A, que estaba expresado ya en las palabras: todo A; luego cuando +digo M es A, no digo nada nuevo sobre lo que habia dicho por todo A; +¿qué diferencia hay pues? hay la diferencia de que en la expresion +todo A, no hacia atencion á uno de sus contenidos M, del cual sin +embargo afirmaba que era B, por lo mismo que decia todo A es B. Si en +la expresion todo A hubiese visto distintamente á M, no hubiera sido +necesario el silogismo, pues por lo mismo que decia todo A es B, +hubiera entendido M es B. + +Esta observacion es tan verdadera y exacta, que en tratándose de +relaciones demasiado claras se suprime el silogismo y se le reemplaza +por el entimema. El entimema es ciertamente la abreviacion del +silogismo; pero en esta abreviacion debemos ver algo mas que un ahorro +de palabras; hay un _ahorro de conceptos_, porque el entendimiento ve +intuitivamente lo uno en lo otro sin necesidad de descomposicion. Es +hombre, luego es racional; callamos la mayor y ni aun la pensamos, +porque en la idea de hombre y en su aplicacion á un individuo, vemos +intuitivamente la de racional, sin gradacion de ideas ni sucesion de +conceptos. + +Supongamos que se trata de demostrar que el perímetro de un polígono +inscrito en un círculo es menor que la circunferencia, y que se hace +el siguiente silogismo: todo conjunto de rectas inscritas en sus +respectivas curvas es menor que el conjunto de las mismas curvas; es +así que el perímetro del polígono es un conjunto de rectas, y la +circunferencia un conjunto de arcos ó curvas; luego el perímetro +inscrito os menor que la circunferencia. Pregunto ahora, si quien sepa +que el conjunto de rectas es menor que el conjunto de curvas no verá +con igual facilidad que el perímetro es menor que la circunferencia +circunscrita, con tal que entienda perfectamente el significado de las +palabras; es evidente que sí. ¿Para qué pues se necesita el recuerdo +del principio general? ¿es para añadir nada al concepto particular? nó +por cierto; porque nada puede haber mas claro que las siguientes +proposiciones: el perímetro del polígono es un conjunto de rectas; la +circunferencia es un conjunto de arcos ó curvas; lo que se hace pues +con el principio general es llamar la atencion sobre una fase del +concepto particular, para que con la reflexion se vea en este lo que +sin la reflexion no se veia. La certeza de la conclusion no depende +del principio general; pues que si se hubiese pensado en las +relaciones de mayoría y minoría, solo con respecto á las rectas del +perímetro y á los arcos cuyo conjunto forma la circunferencia, se +hubiera inferido lo mismo. + +Con este ejemplo se confirma que el entimema no es una simple +abreviacion de palabras, y se explica por qué le empleamos en los +raciocinios que versan sobre materias familiares al entendimiento. +Entonces, en uno cualquiera de los conceptos vemos lo que necesitamos +para la consecuencia, y por esto tenemos bastante con una premisa, en +la cual incluimos la otra, mas bien que no la sobreentendemos. El +principiante dirá: el arco es mayor que la cuerda, porque la curva es +mayor que la recta; pero cuando se haya familiarizado con las ideas +geométricas dirá simplemente, el arco es mayor que la cuerda, viendo +en la misma idea del arco la idea de curva, en la de cuerda la de +recta, sin ninguna descomposicion. ¿Por ventura es verdad que el arco +sea mayor que la cuerda porque toda curva es mayor que su recta? nó, +de ninguna manera; si no existiese la idea abstracta de curva y la +única curva pensada fuese la particular arco de círculo; si no +existiese tampoco la idea abstracta de recta y la única recta pensada +fuese la cuerda, seria verdad como ahora que el arco es mayor que la +cuerda. + + +[275.] En tratándose de las relaciones _necesarias_ de los objetos, +los principios generales, los términos medios, y cuantos recursos nos +ofrece la dialéctica para auxiliar el raciocinio, no son mas en el +fondo que invenciones del arte para inducirnos á reflexionar sobre el +concepto de la cosa, haciéndonos ver en él lo que antes no veíamos. De +esto se sigue que todos los juicios sobre los objetos necesarios, son +en cierto modo analíticos; equivocándose Kant cuando afirma que los +hay sintéticos prescindiendo de la experiencia. Si esta no existe, no +tenemos ningun dato de la cosa, solo poseemos su concepto; de lo +extraño á este nada podemos saber. No quiero decir que todas las +proposiciones expresen tal relacion del predicado al sujeto, que el +concepto de este sea suficiente para que descubramos aquel; pero sí +que la razon de la insuficiencia está en que el concepto es incompleto +ó en sí ó con respecto á nuestra comprension; y que suponiéndole +completo en sí mismo y la debida capacidad en nuestro entendimiento +para comprender todo lo que él nos dice, encontraríamos en el mismo +todo lo que puede formar materia científica. + + +[276.] Un ejemplo geométrico aclarará mis ideas. El triángulo tiene +muchas propiedades cuya explicacion, demostracion y aplicaciones +ocupan largas páginas en los libros de geometría. En el concepto del +triángulo entran el de rectas y el de los ángulos que estas forman: +pregunto ahora ¿en todas las explicaciones y demostraciones de las +propiedades de los triángulos en general, ¿se sale jamás de las ideas +de ángulo y de recta? nó, jamás, ni se sale, ni se puede salir; de lo +contrario flaquearia cuanto se dijese fundado en nuevos elementos que +se hubiesen introducido en el concepto. Estos elementos serian ajenos +al triángulo, y por consiguiente le quitarían su naturaleza. En las +relaciones necesarias no cabe mas ni menos, ni añadiduras, ni +sustracciones de ninguna clase: lo que es es, y nada mas. Cuando se +pasa del triángulo en general á sus varias especies, como equilátero, +isósceles, rectángulo, oblicuángulo etc. etc., es de notar que la +demostracion se atiene rigurosamente á lo contenido en el concepto +general modificado con la propiedad determinante de la especie, es +decir, á la igualdad de los tres lados, ó de dos, ó á la desigualdad +de todos, ó á la suposicion de un ángulo recto etc. etc. + + +[277.] En la aplicacion del álgebra á la geometría, se ve con mas +claridad lo que estoy explicando. Una curva se expresa por una +fórmula que contiene el concepto de la misma curva; es decir, su +esencia. Para demostrar todas las propiedades de la curva, el geómetra +no necesita salir de la fórmula; en todas las cuestiones que se +suscitan lleva la fórmula en la mano como la piedra de toque, y en la +misma encuentra todo cuanto ha menester. Es verdad que traza +triángulos ú otras figuras dentro de la misma curva, que de la misma +tira rectas á puntos fuera de ella, pero jamás sale del concepto +expresado en la fórmula; lo que hace es descomponerle y descubrir en +él cosas que antes no habia descubierto. + +En esta ecuacion z² = e²/E² (2 Ex - x³) se encuentra la expresion de +las relaciones constitutivas de la elipse, expresando E el semieje +mayor, e el semieje menor, z las ordenadas, y x las abscisas. Con esta +ecuacion desenvuelta y transformada de varias maneras, se determinan +las propiedades de la curva; ¿y cómo? haciendo ver con la ayuda de las +construcciones, que la nueva propiedad está contenida en el concepto +mismo, y que basta analizarle para encontrarla en él. + +Si suponemos un entendimiento que concibe la esencia de la curva, con +inmediata intuicion de la ley que preside á la inflexion de los +puntos, sin necesidad de referirla á ninguna línea, ó bien bastándole +un eje en vez de necesitar dos, ó de algun otro modo que nosotros no +podemos ni siquiera imaginar, resultará que no habrá menester dar los +rodeos que nosotros para demostrar las propiedades de la curva, pues +las verá claramente pensadas en el mismo concepto de ella. Esta +suposicion no es arbitraria: hasta cierto punto la vemos realizada +todos los dias, aunque en escala menor; un geómetra vulgar tiene el +concepto de una curva como lo tenia Pascal: en este mismo concepto el +geómetra vulgar ve las propiedades de la misma con largo trabajo, y +limitándose á las comunes; Pascal veia las mas recónditas poco menos +que de una ojeada. Kant, por no haberse hecho cargo de esta doctrina, +no puede dar solucion al problema filosófico de los juicios sintéticos +puros: profundizando mas la materia hubiera visto que hablando en +rigor, no hay tales juicios, y en vez de cansarse por resolver el +problema se hubiera abstenido de suscitarle (XXVI). + + + + +CAPÍTULO XXIX. + +SI HAY VERDADEROS JUICIOS SINTÉTICOS _à priori_, EN EL SENTIDO DE +KANT. + + +[278.] La mucha importancia que da el filósofo aleman á su imaginado +descubrimiento exige que le examinemos con detencion. Júzguese de esta +importancia por lo que él mismo dice: «si algun antiguo hubiese tenido +la idea de solo proponer la presente cuestion, ella hubiera sido una +barrera poderosa contra todos los sistemas de la razon pura hasta +nuestros dias, y habria ahorrado muchas tentativas infructuosas que se +han emprendido _ciegamente sin saber de qué se trataba._» (Crítica de +la razon pura. Introduccion). El pasaje no es nada modesto, y excita +naturalmente la curiosidad de saber en qué consiste un problema cuyo +solo planteo habria sido bastante á evitar los extravíos de la razon +pura. + +Hé aquí sus palabras: «en los juicios sintéticos á mas del concepto +del sujeto debo tener alguna otra cosa (x) sobre la cual el +entendimiento se apoye para reconocer que un predicado no contenido en +este concepto, no obstante le pertenece. + +»Tocante á los juicios empíricos ó de experiencia, no hay ninguna +dificultad; porque esta x es la experiencia completa del objeto que +conozco por un concepto _a_, el cual no forma mas que una parte de +esta experiencia. En efecto: aunque yo no comprenda en el concepto de +cuerpo en general el predicado pesadez, este concepto indica no +obstante una parte total de la experiencia; puedo por consiguiente +añadirle otra parte de la misma experiencia como perteneciente al +primer concepto. De antemano puedo reconocer analíticamente el +concepto de cuerpo por los caractéres de extension, impenetrabilidad, +figura etc., caractéres concebidos todos en este concepto. Pero si +extiendo mi conocimiento volviendo la atencion del lado de la +experiencia de donde he sacado este concepto; entonces hallo siempre +la pesadez unida á los caractéres precedentes. Esta x que está fuera +del concepto _a_ y que es el fundamento de la posibilidad de la +síntesis del predicado pesadez, con el concepto _a_, pertenece pues á +la experiencia. + +»Pero en los juicios sintéticos _à priori_, este medio falla +absolutamente. Si debo salir del concepto _a_ para conocer otro +concepto _b_ como unido con aquel, ¿dónde me apoyaré y cómo será +posible la síntesis, cuando no me es dable volverme hácia el campo de +la experiencia? + +»Hay pues aquí un cierto misterio, cuya explicacion puede solo +asegurar el progreso en el campo ilimitado del conocimiento +intelectual puro» (ibid.). + + +[279.] La razon de esta síntesis, la encontramos en la facultad de +nuestro entendimiento para formar conceptos totales, en los que +descubra la _relacion_ de los parciales que los componen; y la +legitimidad de la misma síntesis, se funda en los principios en que +estriba el criterio de la evidencia. + +La síntesis de que se habla en las escuelas, consiste en la reunion de +conceptos, y no se opone á que se tengan por analíticos los conceptos +totales, de cuya descomposicion resulta el conocimiento de las +relaciones de los parciales. + +Si Kant se hubiese ceñido á los juicios de experiencia, no habria +inconveniente en su doctrina; pero extendiéndola al órden intelectual +puro, ó es inadmisible, o cuando menos está expresada con poca +exactitud. + + +[280.] Afirma Kant que los juicios matemáticos son todos sintéticos, y +que esta verdad que en su juicio es «ciertamente incontestable y muy +importante por sus consecuencias, parece haber escapado hasta aquí á +la sagacidad de los analistas de la razon humana, haciendo muy +contrarias sus conjeturas;» yo creo que lo que falta aquí no es la +sagacidad de los analistas, sino la de su Aristarco. Lo demostraré. + +«Tal vez se podria creer á primera vista que la proposicion 7 + 5 = +12, es una proposicion puramente analítica que resulta de la idea de +siete mas cinco, segun el principio de contradiccion; pero bien mirado +se encuentra que el concepto de la suma de siete y de cinco, no +contiene otra cosa que la reunion de dos números en uno solo, lo que +de ningun modo trae consigo el pensamiento de lo que es este número +único compuesto de los otros dos.» + +Si se dijese que quien oye siete mas cinco, no siempre piensa doce, +porque no ve bastante bien que un concepto es el otro, aunque bajo +diferente forma, se diria verdad; pero no lo es que por esta razon el +concepto no sea puramente analítico. La simple explicacion de ambos es +bastante á manifestar su identidad. + +Para que se comprenda mejor, tomemos la inversa 12 = 7 + 5. Es +evidente que quien no sepa que 7 + 5 = 12, tampoco sabrá que 12 = 7 + +5; y pregunto ahora, examinando el concepto 12, ¿no veo contenido en +él el 7 + 5? es cierto: luego el concepto de 12 se identifica con el +de 7 + 5; luego asi como de que oyendo 12 no siempre se piensa 7 + 5 +no se puede inferir que el concepto de 12 no contenga el 7 + 5, +tampoco de que quien oiga el 7 + 5 no siempre comprenda 12, no se +puede deducir que el primer concepto no incluya el segundo. + +La causa de la equivocacion está en que dos conceptos idénticos están +presentados al entendimiento bajo diferente forma; y hasta que +quitándoles la forma se ve el fondo, no se descubre la identidad. No +hay propiamente _raciocinio_ sino _explicacion._ + +Lo que añade Kant sobre la necesidad de apelar en este caso á una +intuicion, con respecto á uno de los dos números, añadiendo al siete +el cinco expresado sucesivamente por los dedos de la mano, es sobre +manera fútil. 1.º Añádase como se quiera el cinco, nunca será mas que +el cinco añadido, y por tanto nada dará ni quitará á 7 + 5. 2.º La +sucesiva adicion por _los dedos_ equivale á decir 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = +5. Lo que trasforma la espresion 7 + 5 = 12, en esta otra 7 + 1 + 1 + +1 + 1 + 1 = 12; es asi que la misma relacion tiene el concepto 1 + 1 + +1 + 1 + 1 con 5, que 7 + 5 con 12; luego si de estos el uno no está +contenido en el otro, tampoco lo estarán los de Kant. Se replicará que +Kant no habla de identidad sino de intuicion; pero esta intuicion no +es la sensacion, sino la idea; si es la idea, es el concepto +explicado, nada mas. 3.º Este método de intuicion vemos que no es +necesario ni aun para los niños. 4.º Dicho método es imposible en los +números grandes. + + +[281.] Añade Kant que esta proposicion: «entre dos puntos, la línea +recta es la mas corta» no es puramente analítica, porque en la idea de +_recta_ no entra la de _mas corta_. Prescindiré de que hay autores que +demuestran ó pretenden demostrar esta proposicion; y me ceñiré +únicamente á la razon de Kant. Este autor olvida que no se trata de la +recta sola, sino de la recta _comparada_. En la recta sola, no entra +ni puede entrar lo de _mas_, ni de _menos_, pues esto supone +comparacion; pero desde el momento en que se comparan la recta y la +curva, con respecto á la _longitud_, en el concepto de la curva, se ve +el exceso sobre la recta. La proposicion pues resulta de la simple +comparacion de dos conceptos puramente analíticos, con un tercero que +es _longitud_. + + +[282.] Sí la razon de Kant fuese de algun valor, se inferiria que ni +aun el juicio «el todo es mayor que su parte» es analítico; porque en +la idea de _todo_, no entra la de _mayor_, hasta que se la compara con +la de _parte_. Tampoco seria juicio analítico este: 4 es mayor que 3; +porque en el concepto de 4, no entra la idea de mayor, hasta que se le +compara con el de 3. + +El axioma: cosas iguales á una tercera son iguales entre si, tampoco +seria juicio analítico: porque en el concepto de _cosas iguales á una +tercera_, tampoco entra la igualdad entre sí, hasta que se reflexiona +que la igualdad del medio implica la de los extremos. + +Esa _x_ de que nos habla Kant, se encontraría en casi todos los +juicios, si no pudiésemos formar conceptos totales en que se +envolviese la comparacion de los parciales: en cuyo caso no tendríamos +mas juicios analíticos que los puramente idénticos, ó los comprendidos +directamente en esta fórmula A es A. + + +[283.] La comparacion de dos conceptos con un tercero no quita al +resultado el carácter de juicio analítico, así como el que un +predicado no pueda verse desde luego en la idea del sujeto sin el +auxilio de dicha comparacion. Esta la necesitamos muchas veces, porque +pensamos solo muy confusamente lo que se halla en el concepto que ya +tenemos, y hasta sucede que no lo pensemos de ningun modo. A cada paso +estamos viendo que una persona dice una cosa y sin notarlo se +contradice luego, por no advertir que lo que añade se opone á lo mismo +que habia dicho. Son comunes en la conversacion las siguientes +réplicas: ¿no ve V. que supone lo contrario de lo que ahora dice? ¿no +ve V. que en las mismas condiciones antes asentadas, se implica lo +contrario de lo que ahora establece? + + +[284.] En un concepto no solo se incluye lo que expresamente se piensa +en él, sino todo lo que se puede pensar. Si descomponiéndole +encontramos en el mismo cosas nuevas, no se puede decir que las +añadimos, sino que las descubrimos: no hay entonces síntesis, sino +análisis; de lo contrario seria preciso inferir que no hay ningun +concepto analítico ó que solo lo son los puramente idénticos. Excepto +este último caso cuya fórmula general es, A es A, siempre hay en el +predicado algo mas de lo pensado en el sujeto, si nó en cuanto á la +sustancia, al menos en cuanto al modo. El círculo es una curva: esta +es sin duda una proposicion analítica de las mas sencillas que +imaginarse pueden; y no obstante, el predicado expresa la razon +general de curva, que en el sujeto puede estar envuelta de un modo +confuso con relacion á una especie particular de las curvas. Siguiendo +una gradacion en las proposiciones geométricas se podria notar que no +hay mas que lo dicho en la proposicion anterior, sino la mayor ó menor +dificultad de descomponer el concepto y ver en él lo que antes no se +veia. + +Si digo: el círculo es una seccion cónica; el predicado no está +pensado en el sujeto por quien no sepa lo que significan los términos +ó no haya reflexionado sobre su verdadero sentido. Al concepto del +círculo nada le añado, solo le descubro una propiedad que antes no +conocia, y este descubrimiento nace de su comparacion con el cono. +¿Hay aquí síntesis? nó, de ningun modo; lo que hay es análisis +comparado de los dos conceptos; círculo y cono. + + +[285.] Como esta doctrina destruye por su base el sistema de Kant en +este punto, voy á desenvolverla y darle mas sólido fundamento. + +Para que haya síntesis propiamente dicha, es menester que se una al +concepto una cosa que de ningun modo le pertenece, como se ve en el +ejemplo aducido por el mismo Kant. La figurabilidad se encuentra en el +concepto del cuerpo; pero la pesadez es una idea totalmente extraña, y +que solo podemos unir al concepto del cuerpo porque así nos lo +atestigua la experiencia. Solo con esta añadidura se verifica +propiamente la síntesis; pero nó con la union de ideas que nazcan del +mismo concepto de la cosa, aunque para fecundarle se necesite la +comparacion. Los conceptos no son enteramente absolutos; contienen +relaciones, y el descubrimiento de estas no es una síntesis sino un +análisis mas completa. Si se replica que en tal caso hay algo mas que +el concepto primitivo, observaré que esto se verifica en todos los que +no son puramente idénticos. Además que con la comparacion se forma un +concepto total nuevo, resultante de los conceptos primitivos; en cuyo +caso las propiedades de las relaciones son vistas nó por síntesis sino +por el análisis del concepto total. + +Segun Kant, la verdadera síntesis necesita reunion de cosas extrañas +entre sí, y tan extrañas, que el lazo que las une es una especie de +misterio, una _x_ cuya determinacion es un gran problema filosófico. +Si esta _x_ se encuentra en la relacion esencial de los conceptos +parciales que entran en el concepto total, se ha resuelto el problema +por la simple análisis; ó para hablar con mas exactitud, se ha +manifestado que el problema no existia pues la _x_ era una cantidad +conocida. + +Yo no sé que pueda haber juicio mas analítico que aquel en el cual +vemos las partes en el todo: pues este no es mas que las mismas partes +reunidas. Si digo; uno y uno son dos, ó bien dos es igual á uno mas +uno, no puede negarse que tengo un concepto total dos, en cuya +descomposicion hallo uno mas uno: si esto no es analítico, es decir, +si aquí el predicado no está contenido en la idea del sujeto, no se +alcanza cuándo podrá estarlo. Pues bien, aquí mismo hay diferentes +conceptos, uno mas uno, se los reune y de ellos se forma el concepto +total. Aunque sencillísima, la relacion existe; y el que sea mas ó +menos sencilla ó complicada y que por consiguiente sea vista con mas ó +menos facilidad, no altera el carácter de los juicios convirtiéndolos +de analíticos en sintéticos. + + +[286.] Completemos esta explicacion con un ejemplo de geometría +elemental. Si se dice un paralelógramo oblicuángulo es igual en +superficie á un rectángulo de la misma base y altura, tenemos: 1.º Que +en la idea de paralelógramo oblicuángulo no vemos la de igualdad con +el rectángulo. Ni tampoco la podemos ver, porque la relacion no existe +cuando no hay otro extremo al cual se refiera. En la idea de +paralelógramo no entra la de rectángulo, y por consiguiente no puede +entrar la de igualdad. 2.° La relacion nace de la comparacion del +oblicuángulo con el rectángulo, y por consiguiente se la ha de +encontrar en un concepto total en que entren los dos. Entonces no +puede decirse que al concepto del oblicuángulo le añadamos algo que no +le pertenezca, sino que por el contrario esta igualdad la vemos surgir +del concepto del oblicuángulo y del rectángulo como conceptos +parciales del total en que los dos se combinan. El análisis de este +concepto total, nos lleva á descubrir la relacion buscada; siendo de +notar, que cuando la simple reunion de los conceptos comparados no +basta, nos valemos de otro que comprenda á los mismos y alguno mas; y +del concepto del nuevo debidamente analizado, sacamos la relacion de +las dos partes comparadas. + + +[287.] Precisamente en la construccion geométrica que suele hacerse +para demostrar el teorema que me sirve de ejemplo, puede +sensibilizarse por decirlo así lo que acabo de explicar con respecto á +los conceptos totales que contienen otros á mas de los comparados. +Confundidas las bases del paralelógramo rectángulo y oblicuángulo, se +ve desde luego una parte que les es comun, y es el triángulo formado +por la base, una parte de un lado del oblicuángulo y otra de uno del +rectángulo; para esto no se necesita ni síntesis ni análisis, pues hay +perfecta coincidencia, lo que en geometría equivale á identidad. La +dificultad está en las dos partes restantes, es decir, en los +trapecios á que se reducen los dos paralelógramos quitado el triángulo +comun. La simple intuicion de las figuras nada dice con respecto á la +equivalencia de las dos superficies: solo se ve que los dos lados del +oblicuángulo van extendiéndose, encerrando menor distancia á +proporcion que el ángulo va siendo mas oblicuo, hallándose estas dos +condiciones de longitud de lados y disminucion de distancias entre dos +límites, de los cuales el uno es lo infinito y el otro el rectángulo. +Se puede demostrar la relacion de la equivalencia de las superficies, +prolongando la paralela opuesta á la base, y formando así un +cuadrilátero del cual son partes los trapecios; para descubrir la +igualdad de estos trapecios basta descomponer el cuadrilátero +atendiendo á la igualdad de dos triángulos formados respectivamente +cada uno por uno de los trapecios y un triángulo comun. ¿Añado con +esto nada al concepto de cada trapecio? nó; solo le comparo. Esta +comparacion no la he podido hacer directamente, y por esto los he +incluido en un concepto total cuya simple análisis me ha bastado para +descubrir la relacion que buscaba. Esta relacion no se la da el +concepto, solo la manifiesta; por manera que si el concepto de las dos +figuras comparadas fuese mas perfecto, de suerte que viésemos +intuitivamente la relacion que existe entre el aumento de los lados y +el decremento de la distancia de los mismos, veríamos que hay aquí +una ley constante que suple de una parte lo que se pierde por otra; y +por consiguiente en el mismo concepto del oblicuángulo descubriríamos +la razon fundamental de la igualdad, es decir la no alteracion del +valor de la superficie por la mayor ó menor oblicuidad de los ángulos, +teniendo así lo que despues sacamos por la expresada comparacion y que +generalizamos refiriéndonos á dos valores lineales constantes: base y +altura. Lo mismo nos sucederia con respecto á la equivalencia de todas +las cantidades variables expresadas de diferente modo, si sus +conceptos pudiésemos reducirlos á fórmulas tan claras y sencillas como +las de las funciones aparentes, por ejemplo n s/m s, donde sea cual +fuere el valor de la variable resulta siempre el mismo el valor de la +expresion, el cual es constante, á saber n/m. + + +[288.] No se crea que estas investigaciones sean inútiles: en la +cuestion presente como en muchas otras, sucede que de un problema +filosófico, al parecer meramente especulativo, están pendientes +verdades importantísimas. Así en el caso que nos ocupa, notaremos que +Kant explica el principio de causalidad de una manera inexacta, y que +segun como se interpreten sus palabras debe llamarse completamente +falsa; y quizás la raíz de su equivocacion está en que considera el +principio de causalidad como sintético, aunque _á priori_, cuando en +realidad debe ser tenido por analítico, como demostraré al tratar de +la idea de causa. + +Considerando de la mayor importancia el tener ideas claras y distintas +en la presente materia, voy á resumir en pocas palabras la doctrina +expuesta sobre la evidencia inmediata y la mediata. + + +[289.] Hay evidencia inmediata cuando por el concepto del sujeto vemos +la conveniencia ó repugnancia del predicado, sin necesitar otro medio +que la simple reflexion sobre el significado de las palabras. A los +juicios de esta clase, se los llama con propiedad analíticos, porque +basta descomponer el concepto del sujeto para encontrar en él la +conveniencia ó repugnancia del predicado. + +Hay evidencia mediata cuando por el simple concepto del sujeto, no +vemos desde luego la conveniencia ó repugnancia del predicado; por lo +cual necesitamos apelar á un medio que nos la manifieste. + + +[290.] Surge aqui la cuestion de si los juicios de evidencia mediata +pueden llamarse analíticos. Claro es que si por analíticos se +entienden solamente aquellos en los cuales basta entender el +significado de los términos para ver la conveniencia ó repugnancia del +predicado, no pueden llamarse tales los de evidencia mediata. Pero si +entendemos por juicio analítico aquel en que basta _descomponer_ un +concepto para encontrar en él la conveniencia ó repugnancia del +predicado, hallaremos que los juicios de evidencia mediata pertenecen +tambien á dicha clase, y que el medio empleado no es mas que la +formacion de un concepto total en que se hacen entrar los parciales +cuya relacion se quiere descubrir. En la _reunion_ de estos conceptos +parciales hay síntesis, es verdad, pero no la hay en el +_descubrimiento_ de sus relaciones, pues este se hace por análisis. + +El que se hayan tenido que reunir varios conceptos para formar un +juicio, no destruye su carácter de analítico, pues de otro modo seria +menester decir que no hay ningun juicio analítico. Si se afirma: el +hombre es racional; en el concepto de hombre entran dos, animal y +racional, lo que no quita que el juicio sea analítico. Este carácter +consiste en que como lo dice su mismo nombre, baste la descomposicion +de un concepto para encontrar en él ciertos predicados, y prescinde +del modo con que se ha formado el concepto que se descompone y de si +se han hecho entrar en él dos ó mas conceptos. + + +[291.] De esta doctrina resulta con claridad en qué consiste la +evidencia mediata. El predicado está tambien contenido en la idea del +sujeto, pero la limitacion de nuestra inteligencia hace que ó estas +ideas sean incompletas, o no las veamos en toda su extension, ó no +distingamos bien lo que en las mismas pensamos ya de un modo confuso; +y de aquí dimana el que no sea suficiente entender el significado de +las palabras para ver desde luego contenido el predicado en la idea +del sujeto. Además, los objetos, aun los puramente ideales, se nos +presentan como dispersos; de aquí es que no conociendo el conjunto, +vamos pasando sucesivamente de unos á otros, descubriendo las +relaciones que tienen entre sí, á medida que los vamos aproximando. + + +[292.] De lo dicho se infiere que en el órden puramente ideal todos +los juicios son analíticos, pues todo conocimiento de este órden se +hace con la intuicion de lo que hay en un concepto mas ó menos +complicado, y que no hay mas síntesis que la necesaria para aproximar +los objetos reuniendo sus conceptos en uno total que nos sirva para el +descubrimiento de la relacion de los parciales. + + +[293.] La x pues de que nos habla Kant, y cuyo despejo es uno de los +problemas mas importantes de la filosofía, no será mas que la facultad +del entendimiento para reunir en un concepto total conceptos de cosas +diferentes y descubrir en aquel las relaciones que estos tienen entre +sí. Esta facultad no es un descubrimiento nuevo; pues que con este ó +aquel nombre, la han reconocido todas las escuelas. Nadie ha disputado +al entendimiento la facultad de comparar; y la comparacion es una +operacion por la cual el entendimiento se pone á la vista dos ó mas +conceptos para conocer las relaciones que tienen entre sí. En este +acto se forma un concepto total del cual los comparados son una parte; +así como hemos visto que en las construcciones geométricas para +averiguar la relacion de varias figuras, se construye una que las +comprenda todas y que sea como el campo en el cual se haga la +comparacion. + +Basta por ahora lo dicho sobre los juicios analíticos y sintéticos, +pues que no proponiéndome tratarlos sino en general, y en cuanto +tienen relacion con la certeza, no descenderé á pormenores haciendo +aplicacion á varias ideas, cuyo análisis corresponde á otros lugares +de esta obra. + + + + +CAPÍTULO XXX. + +CRITERIO DE VICO. + + +[294.] Con las cuestiones de los capítulos anteriores relativas á la +evidencia inmediata y á la mediata, está enlazada la doctrina de Vico +sobre el criterio de la verdad. Cree este filósofo que dicho criterio +consiste en haber hecho la verdad conocida; que nuestros conocimientos +son completamente ciertos cuando se verifica dicha circunstancia; y +que van perdiendo de su certeza á proporcion que el entendimiento +pierde su carácter de causa con respecto á los objetos. Dios, causa de +todo, lo conoce perfectamente todo; la criatura, de causalidad muy +limitada, conoce tambien con mucha limitacion; y si en alguna esfera +puede asemejarse á lo infinito, es en ese mundo ideal que ella propia +se construye, y que puede extender á su voluntad, sin que sea dable +señalarle un linde que no pueda todavía retirar. + +Dejemos hablar al mismo autor. «Los términos _verum et factum_, lo +verdadero y lo hecho, se ponen el uno por el otro entre los latinos, o +como dice la escuela, se convierten. Para los latinos _intelligere_, +comprender, es lo mismo que leer con claridad y conocer con evidencia. +Llamaban _cogitare_ lo que en italiano se dice _pensare e andar +raccogliendo_; _ratio_, razon, designaba entre ellos una coleccion de +elementos numéricos, y ese don que distingue al hombre de los brutos y +constituye su superioridad. Llamaban ordinariamente al hombre un +animal partícipe de la razon (_rationis particeps_) y que por tanto no +la posee absolutamente. Así como las palabras son los signos de las +ideas, las ideas son los signos y representaciones de las cosas. Así +como leer _legere_, es reunir los elementos de la escritura de los +cuales se forman las palabras, la inteligencia, _intelligere_, +consiste en reunir todos los elementos de una cosa, de lo que resulta +la idea perfecta. Por donde podemos conjeturar que los antiguos +italianos admitian la doctrina siguiente sobre lo verdadero: lo +verdadero es lo hecho mismo; y por consiguiente Dios es la verdad +primera porque es el primer hacedor (_factor_), la verdad infinita +porque ha hecho todas las cosas, la verdad absoluta, pues que +representa todos los elementos de las cosas tanto internos como +externos, porque los contiene. Saber es reunir los elementos de las +cosas; de donde se sigue que el pensamiento (_cogitatio_) es propio +del espíritu humano, y la inteligencia lo es del espíritu divino: +porque Dios reune todos los elementos de las cosas internos y externos +á causa de que los contiene, y él propio es quien los dispone; +mientras el espíritu humano limitado como es, y fuera de todo lo que +no es él mismo, puede aproximar los puntos extremos mas nó reunirlo +todo; de manera que puede pensar sobre las cosas, pero no +comprenderlas; y hé aquí por qué participa de la razon, mas no la +posee. Para aclarar estas ideas con una comparacion: lo verdadero +divino es una imágen sólida de las cosas, como una figura plástica; lo +verdadero humano es una imágen plana sin profundidad, como una +pintura. Así como lo verdadero divino lo es, porque Dios en el acto +mismo de su conocimiento dispone y produce, lo verdadero humano es +para las cosas en que el hombre dispone y crea de una manera +semejante. La ciencia es el conocimiento del modo con que la cosa se +hace; conocimiento en el cual el espíritu mismo hace el objeto, pues +que recompone sus elementos. El objeto es un sólido para Dios que +comprende todas las cosas; una superficie para el hombre que no +comprende sino lo exterior. Establecidos estos puntos para ponerlos +mas fácilmente en armonía con nuestra religion, conviene saber, que +los antiguos filósofos de Italia identificaban lo verdadero con lo +hecho, porque creian el mundo eterno: asi los filósofos paganos +adoraron un Dios que obraba siempre _ad extra_, cosa desechada por +nuestra teología. Por cuyo motivo en nuestra religion, en la cual +profesamos que el mundo ha sido criado de la nada en el tiempo, es +necesario establecer una distincion, identificando lo verdadero criado +con lo hecho, y lo verdadero increado con el _engendrado_ (genito). +Así la Sagrada Escritura con una elegancia verdaderamente divina, +llama Verbo à la sabiduría de Dios que contiene en sí las ideas de +todas las cosas y los elementos de las ideas mismas. En este Verbo, lo +verdadero es la comprension misma de todos los elementos de este +universo, la cual podria formar infinitos mundos. De estos elementos +conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se forma el Verbo +real absoluto, conocido desde toda la eternidad por el Padre y +engendrado por él, tambien desde toda la eternidad.» (De la antigua +sabiduría de la Italia, lib. 1. cap. 1). + + +[295.] De estos principios saca Vico consecuencias muy +trascendentales, entre ellas la de explicar la causa de la division de +nuestra ciencia en muchos ramos, y de los diferentes grados de certeza +con que se distinguen. Las matemáticas son las mas ciertas porque son +una especie de creacion del entendimiento, el que partiendo de la +unidad y de un punto, se construye un mundo de formas y de números, +prolongando las líneas y multiplicando la unidad, hasta lo infinito. +Así conoce lo que él mismo produce, resultando que los mismos teoremas +tenidos vulgarmente como objetos de pura contemplacion, han menester +accion como los problemas. La mecánica ya es menos cierta que la +geometría y la aritmética, porque considera el movimiento realizado en +las máquinas; y la física lo es todavía menos, porque no considera +como la mecánica el movimiento externo de las circunferencias sino el +movimiento interno de los centros. En las ciencias del órden moral hay +todavía menos certeza, porque no se ocupan de los movimientos de los +cuerpos, los cuales dimanan de un orígen cierto y constante que es la +naturaleza, sino de los movimientos de las almas que se realizan á +grandes profundidades y con frecuencia nacen del capricho. + +«La ciencia humana, dice, ha nacido de un defecto del espíritu humano, +que en su extrema limitacion está fuera de todas las cosas, no +contiene nada de lo que quiere conocer, y por consiguiente no puede +hacer la verdad á la cual aspira. Las ciencias mas ciertas son las que +expian el vicio de su orígen, y se asimilan como creacion á la ciencia +divina, es decir, aquellas en que lo verdadero y lo hecho son +mutuamente convertibles. + +«De lo que precede se puede inferir que el criterio de lo verdadero y +la regla para reconocerlo, es el _haberlo hecho_; por consiguiente la +idea clara y distinta que tenemos de nuestro espíritu, no es un +criterio de lo verdadero, y no es ni aun un criterio de nuestro +espíritu; porque el alma conociéndose, no se hace á sí misma; y pues +que no se hace, no sabe la manera con que se conoce. Como la ciencia +humana tiene por base la abstraccion, las ciencias son tanto menos +ciertas cuanto mas se acercan á la materia corporal................. +.................................................................... + +«Para decirlo en una palabra, lo verdadero es convertible con lo +bueno, si lo que es conocido como verdadero tiene su ser del espíritu +que lo conoce, imitando la ciencia humana á la divina por la cual Dios +conociendo lo verdadero lo engendra _en lo interior_ en la eternidad, +y lo hace _en lo exterior_ en el tiempo. En cuanto al criterio de +verdad es para Dios el comunicar la bondad á los objetos de su +pensamiento (vidit Deus quod essent bona): y para los hombres el haber +_hecho lo verdadero que conocen_.» (Ibidem § 1). + + +[296.] No puede negarse que el sistema de Vico revela un pensador +profundo que ha meditado detenidamente sobre los problemas de la +inteligencia. La línea divisoria en cuanto á la certeza de las +ciencias es sobre manera interesante. A primera vista nada mas +especioso que la diferencia señalada entre las ciencias matemáticas y +las naturales y morales. Las matemáticas son absolutamente ciertas +porque son obra del entendimiento, son como el entendimiento las ve, +porque él mismo las construye; al contrario, las naturales y morales +versan sobre objetos independientes de la razon, que tienen por sí +mismos una existencia propia, y de aquí es que el entendimiento conoce +poco de ellos; y en esto se engaña con tanta mas facilidad cuanto mas +penetra en la esfera donde su construccion no alcanza. He llamado +especioso á este sistema porque examinado á fondo se le encuentra +destituido de cimiento sólido; al paso que he reconocido en su autor +un pensamiento profundo, porque efectivamente lo hay en considerar las +ciencias bajo el punto de vista que él las considera. + + +[297.] La inteligencia solo conoce lo que hace. Esta proposicion que +resume todo el sistema de Vico, no puede afianzarse en nada; y el +filósofo napolitano se encontraría detenido en sus primeros pasos con +solo pedirle la prueba de lo que afirma. ¿Por qué la inteligencia solo +conoce lo que hace? ¿Por qué el problema de la representacion no ha de +tener solucion posible sino en la causalidad? Creo haber demostrado +que á mas de este orígen se encuentra otro en la identidad, y tambien +en la idealidad enlazado del modo debido con la causalidad. + + +[298.] Entender no es causar: puede haber, y la hay en efecto, una +inteligencia productora; pero en general el acto de entender y el de +causar ofrecen ideas distintas. La inteligencia supone una actividad, +porque sin ésta no se concibe aquella vida íntima que distingue al ser +inteligente: pero esta actividad no es productora de los objetos +conocidos, se ejerce de un modo inmanente sobre estos objetos, +presupuestos ya en union con la inteligencia, mediata ó +inmediatamente. + + +[299.] Si la inteligencia estuviese condenada á no conocer sino lo que +ella misma hace, no es fácil concebir cómo el acto de entender +pudiera comenzar; colocándonos en el momento inicial, no sabremos cómo +explicar el desarrollo de esta actividad: porque si no puede entender +sino lo que ella hace, ¿qué entenderá en el primer momento cuando aun +no ha hecho nada? En el sistema que nos ocupa, no hay otro objeto para +la inteligencia que el que ella misma se produce; por otra parte +entender sin objeto entendido es una contradiccion; así, en el momento +inicial, no habiendo nada producido, no puede haber nada entendido; y +por consiguiente la inteligencia es inexplicable. No cabe suponer que +la actividad se despliega ciegamente; no hay nada ciego cuando se +trata de representacion, y la actividad productiva se refiere +esencialmente á cosas representadas en cuanto representadas. El que +estas sean producidas en lo exterior con existencia distinta de la +representacion intelectual, es indiferente para el problema de la +inteligencia. Así, como explica el mismo Vico, la razon humana conoce +lo que ella construye en un mundo puramente ideal, y Dios conoce al +Verbo que engendra, no obstante de que este Verbo no está fuera de la +esencia divina sino identificado con ella. + + +[300.] No se contenta el filósofo napolitano con aplicar su sistema á +la razon humana; lo generaliza á todas las inteligencias, inclusa la +divina; bien que procurando con loable religiosidad, conciliar sus +doctrinas ideológicas con los dogmas del cristianismo. Y en verdad que +los problemas de la inteligencia no pueden resolverse cumplidamente +sino encumbrándose á tanta altura. Para conocer al entendimiento +humano, no basta seguir los pasos de la humana razon; es necesario +proponerse además el problema general de la inteligencia misma, ora se +limite como la nuestra á flacas vislumbres, ora se dilate por las +regiones de la infinidad en un piélago de luz. Las sublimes palabras +con que san Juan comienza su Evangelio, encierran, á mas de la verdad +augusta enseñada por la inspiracion divina, doctrinas trascendentales +que aun miradas bajo un punto de vista meramente filosófico, son de +una importancia mayor de la que encontrarse pudiera en las palabras de +ningun hombre. + +Al identificar lo verdadero con lo hecho, advierte Vico que segun el +dogma de nuestra religion, es necesario distinguir entre lo creado y +lo increado. A lo primero se le debe llamar hecho, á lo segundo +engendrado. Pondera la elegancia divina con que la Escritura santa +llama Verbo á la Sabiduría de Dios, en la cual se contienen las ideas +de todas las cosas, y los elementos de las ideas mismas; sin embargo, +las palabras de Vico son muy inexactas, cuando al explicar la +concepcion de dicho Verbo, parecen dar á entender que solo resulta de +los elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina. «En +este Verbo, dice, lo verdadero es la comprension misma de todos los +elementos de este universo, la cual podria formar infinitos mundos; de +estos elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se +_forma_ el Verbo real, absoluto, conocido desde toda la eternidad por +el Padre, y engendrado por él desde toda la eternidad.» (De la Antigua +Sabiduría de la Italia, lib. 1, cap. 1.) Si el autor quiere significar +que el Verbo es concebido por solo el conocimiento de lo contenido en +la omnipotencia divina, su asercion es falsa; si no quiso significar +esto, su locucion es inexacta. + +Santo Tomás (1 part., cuest. 34, art. 3.)pregunta si en el nombre del +Verbo se contiene alguna relacion á la criatura «utrum in nomine Verbi +importetur respectus ad creaturam» y allí resuelve la cuestion con +admirable laconismo y solidez. «Respondo que en el Verbo se contiene +relacion á la criatura. Dios conociéndose á sí mismo, conoce á toda +criatura. El verbo pues, concebido en la mente, es representativo de +todo aquello que actualmente se entiende. Así en nosotros hay diversos +verbos segun son diversas las cosas entendidas. Pero como Dios con un +solo acto se conoce á sí y á todas las cosas, su único Verbo es +expresivo no solo del padre sino tambien de las criaturas. Y asi como +la ciencia de Dios en cuanto á Dios, es solo conocimiento, pero en +cuanto á las criaturas es conocimiento y causa, así el Verbo de Dios +con respecto á Dios Padre, es solo expresivo, pero con relacion á las +criaturas es expresivo y productivo, por cuya razon se dice en el +salmo 32: dijo, y las cosas fueron hechas, porque en el Verbo se +contiene la razon productiva de las cosas que Dios hace[1].» + + [Footnote 1: Respondeo dicendum, quod in Verbo importatur respectus + ad creaturam. Deus enim cognoscendo se, cognoscit omnem creaturam. + Verbum igitur in mente conceptum est representativum omnis eius, + quod actu intelligitur. Unde in nobis sunt diverso verbo, secundum + diversa, quæ intelligimus. Sed quia Deus uno actu et se, et omnia + intelligit, unicum verbum eius est expressivum, non solum Patris + sed etiam creaturarum. Et sicut Dei scientia, Dei quidem est + congnoscitiva tantum, creaturarum autem cognoscitiva et factiva; + ila verbum Dei, eius quod in Deo Patre est, est expressivum tantum, + creaturarum vero est expressivum, et operativum, et propter hoc + dicitur in Psal. 32. Dixit, et facta sunt, quia importatur in verbo + ratio factiva eorum qua Deus facit.] + +Por este pasaje se echa de ver que segun la doctrina de Santo Tomás, +el Verbo expresa tambien á las criaturas, pero que él es concebido no +solo por el conocimiento de estas, sino y primariamente, por el +conocimiento de la esencia divina; «el Padre, dice en otra parte el +Santo Doctor, entendiéndose á sí y al Hijo y al Espíritu Santo y á +todas las cosas contenidas en su ciencia, concibe al Verbo de manera +que toda la Trinidad es _dicha_ en el Verbo y tambien toda +criatura[2].» + + [Footnote 2: Pater enim intelligendo se et Filium et Spiritum + Sanctum et omnia alia quæ eius scientia continentur, concipit + Verbum, ut sic tota Trinitas Verbo dicatur, et etiam omnis creatura + (1. par. q. 31. art. 1 - ad. 3.)] + +[301.] Hay tambien otra doctrina de Santo Tomás que se opone al +sistema de Vico. Segun éste, la inteligencia conoce lo que hace, y +solo lo que hace, y solo por qué lo hace; pues que lo hecho y lo +verdadero son convertibles, siendo lo hecho el único criterio de +verdad. Esta doctrina la aplica Vico á la inteligencia divina +sustituyendo á _hecho, engendrado;_ con lo cual invierte el órden de +las ideas, pues que ni segun nuestro modo de concebir, Dios entiende +porque engendra, sino que engendra porque entiende; no se concibe la +generacion del Verbo sin concebir antes la inteligencia. «En quien +entiende, dice Santo Tomás, por lo mismo que entiende, procede alguna +cosa dentro de él, lo cual es el concepto de la cosa entendida, y +proviene de la fuerza intelectual y de su noticia[3]». + + [Footnote 3: Quicumque autem intelligit ex hoc ipso quod + intelligit, procedit aliquid intra ipsum, quod est conceptio rei + intellectæ ex vi intellectiva proveniens et ex eius notitia + procedens. Quam quidem conceptionem vox significat, et dicitur + verbum cordis, significatum verbo vocis. (1. p. q. 27. art. 1.).] + +Esta doctrina de Santo Tomás confirma la opinion expuesta mas arriba, +sobre la imposibilidad de explicar el acto intelectual por sola la +produccion. Es evidente que para producir en el órden intelectual, es +necesario entender ya: y por consiguiente en el momento inicial de +toda inteligencia, no puede ponerse la accion productiva, sino la +intuicion del objeto. En este mismo sentido habla Santo Tomás, en el +modo que hablar puede el hombre de las cosas divinas: no funda en la +generacion del Verbo la inteligencia divina; antes por el contrario, +en la inteligencia funda la generacion del Verbo. Dios, segun Santo +Tomás, engendra al Verbo porque entiende, no entiende porque engendra: +y si bien en este Verbo pone el Santo Doctor la expresion de todo +cuanto está contenido en Dios, es presuponiendo la inteligencia +divina, con la cual se hace posible decir ó proferir el Verbo. El +órden de los conceptos, pues, es el siguiente: entendimiento, objeto +entendido, verbo procedente de la accion de entender por el cual el +ser inteligente se expresa, se dice á sí propio, la misma cosa +entendida. Aplicadas estas ideas á Dios, serán: Dios Padre +inteligente; esencia divina con todo lo que ella contiene, entendida; +Verbo ó Hijo engendrado por este acto intelectual, y expresivo de todo +lo que se encierra en este acto generador. + + +[302.] No es mi ánimo inculpar á Vico; solo he querido hacer notar la +inexactitud de sus palabras, haciéndole por otra parte la justicia de +creer que él entendia las cosas del mismo modo que las he explicado, +aunque no acertó á expresarse con la debida claridad. Pasemos ahora á +considerar el sistema de Vico bajo puntos de vista menos delicados. + +Es fácil notar que admitiendo lo hecho por único criterio de verdad, +la inteligencia queda incomunicada con todo lo que no sean sus obras. +Ni á sí misma se puede conocer, porque no se hace. «El alma, +conociéndose, dice Vico, no se hace, y por lo mismo no sabe la manera +con que se conoce;» de suerte que prescindiendo del problema de la +inteligibilidad que se ha ventilado mas arriba (cap. XII,) niega Vico +á nuestra alma el criterio de sí propia por la única razon de que no +se causa á sí misma. Entonces, la identidad lejos de ser un orígen de +representacion como se ha probado (cap. XI), es incompatible con ella; +nada podrá conocerse á sí mismo porque nada se hace á sí mismo. + +De esto resulta un gravísimo error; pues que se infiere que tampoco +Dios puede conocerse á sí mismo; porque no se causa á sí mismo. Ni +basta decir que se conoce en el Verbo, pues que si no se supone la +inteligencia, el Verbo es imposible. + + +[303.] Todo el mundo de la realidad distinto del ser intelectual, será +desconocido para siempre; de donde se deduce que el sistema de Vico +lleva al escepticismo mas riguroso. ¿Qué admite el filósofo +napolitano? el conocimiento por el espíritu, de la obra misma del +espíritu; en esto se comprenden los actos de conciencia y todos los +objetos puramente ideales que en ella nos creamos; esto tambien lo +admiten los escépticos, ninguno de ellos dejará de convenir que hay en +nosotros conciencia, que hay un mundo ideal, obra de esta conciencia +misma ó atestiguado por ella. + +Si pues no admitimos otro criterio de verdad que lo hecho, abrimos la +puerta al escepticismo, abandonamos el mundo de las realidades para +establecernos en el de las apariencias. No obstante ¡singularidad de +las opiniones humanas! Vico pensaba todo lo contrario; él creia que +solo con su sistema era posible rebatir á los escépticos. Es curioso +oirle decir con admirable seriedad «el único medio de destruir el +escepticismo es tomar por criterio de verdad, que cada cual está +seguro de lo verdadero que hace.» + +¿En qué puede fundarse tamaña extrañeza? oigamos al filósofo, que dice +cosas muy buenas, pero que no se alcanza cómo pueden conducir á la +destruccion del escepticismo. «Los escépticos van repitiendo siempre +que las cosas les _parecen_, pero que ignoran lo que ellas son en +realidad; confiesan los efectos y conceden por consiguiente que estos +efectos tienen sus causas; pero afirman que no conocen á estas porque +ignoran el género ó la forma segun la cual las cosas se hacen. Admitid +estas proposiciones, y retorcedlas contra ellos de la manera +siguiente: esta comprension de causas que contiene todos los géneros ó +todas las formas bajo las cuales son dados todos los efectos, cuyas +apariencias confiesa ver el escéptico, pero cuya esencia real asegura +ignorar; esta comprension de causas se halla en la primera verdad que +las comprende todas, y donde todas están contenidas hasta las últimas. +Y pues que esta verdad las comprende todas, es infinita, y no excluye +ninguna, y tiene la prioridad sobre el cuerpo que no es mas que un +efecto. Por consiguiente esta verdad es alguna cosa espiritual, en +otros términos es Dios, el Dios que confesamos nosotros los +cristianos; sobre esta verdad debemos medir la verdad humana, pues que +la verdad humana es aquella cuyos elementos hemos ordenado nosotros +mismos, aquello que contenemos en nosotros y que por medio de ciertos +postulados podemos prolongar y seguir hasta lo infinito. Ordenando +estas verdades las conocemos, y las hacemos á un mismo tiempo; y hé +aquí por qué en este caso poseemos el género ó la forma segun la cual +hacemos» (Ibid. 3.). + +En esta refutacion de los escépticos nada encuentro que pueda destruir +el escepticismo. Aun suponiendo que todos admiten el principio de +causalidad, lo que no es exacto, ¿qué se puede sacar de este principio +cuando se señala por único criterio la obra del mismo entendimiento +que ha de emplear el principio? Si no hay mas criterio que el de +causalidad, el entendimiento se encuentra aislado, sin poder ir mas +allá en el órden de los efectos, que hasta donde llegan los producidos +por él mismo; y en el de las causas, no puede subir mas arriba que de +sí propio; porque si sube, ya conoce cosas que él no ha hecho, á +saber, la causa que le ha producido á él. En este supuesto los +escépticos quedan triunfantes; el conocimiento se reduce al mundo +interior, á las simples apariencias; cuando de estas se quiera salir +se tropieza con el obstáculo del criterio único, el cual se opone al +conocimiento de todo lo _no hecho_ por el entendimiento mismo. +Entonces la realidad nos está vedada y nos hallamos separados de ella +por un vallado insalvable. El mundo en sí, será lo que se quiera +suponer; mas para nosotros no será nada. Esta ley se aplicará á todas +las inteligencias, de manera que la realidad solo podrá ser conocida +por la causa primera. + +Estas consecuencias son inadmisibles en no arrojándose sin reserva al +campo del escepticismo, y no obstante son inevitables en el sistema de +Vico. Original ocurrencia la de querer combatir el escepticismo con un +sistema que le abre la mas anchurosa puerta. + + + + +CAPÍTULO XXXI. + +CONTINUACION. + + +[304.] Si en algun terreno pudiera ser admitido el criterio del +filósofo napolitano, seria en el de las verdades ideales. Como estas +prescinden absolutamente de la existencia, puede suponérselas +conocidas hasta por un entendimiento que no las produzca en la +realidad. En cuanto conocidas por el entendimiento nada envuelven de +real, y por consiguiente no entrañan ninguna condicion que exija +fuerza productiva, á no ser que esta se refiera á un órden de pura +idealidad. En este órden parece que la razon humana produce +efectivamente: porque tomando por ejemplo la geometría, es fácil de +notar que aun en su parte mas elevada y de mayor complicacion, no es +mas que una especie de construccion intelectual donde solo se halla lo +que la razon ha puesto. Esta razon es la que á fuerza de trabajo ha +ido reuniendo los elementos y combinándolos de distintas maneras hasta +llegar al asombroso resultado del cual pueda decir con verdad: esto es +mi obra. + +Sígase con atenta observacion el desarrollo de la ciencia geométrica y +se echará de ver que la dilatada serie de axiomas, teoremas, +problemas, demostraciones, resoluciones, arranca de unos cuantos +postulados, y que continúa siempre con la ayuda ó de estos mismos ó de +otros que la razon excogita, conforme lo exige la necesidad ó la +utilidad. + +¿Qué es la línea? una serie de puntos. La línea pues es una +construccion intelectual, no envuelve otra cosa que las fluxiones +sucesivas de un punto. ¿Qué es el triángulo? una construccion +intelectual en que se reunen los extremos de tres líneas. ¿Qué es el +círculo? es otra construccion intelectual, el espacio encerrado por la +circunferencia, formada á su vez por el extremo de una línea que gira +al rededor de un punto. ¿Qué son todas las demás curvas? líneas +marcadas por el movimiento de un punto con arreglo á una cierta ley de +inflexion. ¿Qué es la superficie? ¿no se engendra su idea con el +movimiento de una línea, así como el sólido con el movimiento de una +superficie? ¿Qué son todos los objetos de la geometría sino líneas, +superficies y sólidos de varias especies y con diversas +combinaciones? + +La aritmética universal es una creacion del entendimiento, ora la +consideremos en la aritmética propiamente dicha, ora en el álgebra. El +número es un conjunto de unidades; el entendimiento es quien las +reune: el dos no es mas que uno mas uno, el tres es dos mas uno, y de +esta suerte se forman todos los valores numéricos, por consiguiente +las ideas expresivas de estos valores contienen una creacion de +nuestro espíritu, son su obra, nada encierran sino lo que él mismo ha +puesto en ellas. + +Ya se ha notado que el álgebra es una especie de lenguaje. Sus reglas +tienen una parte de convencionales, y las fórmulas mas complicadas se +resuelven en un principio convencional. Tomemos una muy sencilla: +$a^0=1$; ¿por qué? porque $a^0=a^{n-n}$; ¿por qué? La razon es porque +se ha convenido en señalar la division por la resta de los esponentes; +y de consiguiente $\frac{a^n}{a^n}$ que evidentemente es igual á uno; +se puede expresar por $\frac{a^n}{a^n}=a^{n-n}=a^0$. + + +[305.] Estas observaciones parecen probar que en realidad es verdadero +el sistema de Vico en lo que concierne á las matemáticas puras, es +decir á una ciencia del órden puramente ideal. Aunque tal vez podria +ensayarse lo mismo con relacion á otras ciencias, por ejemplo á la +metafísica, no lo haré, porque en saliendo de las matemáticas, ya es +difícil encontrar un terreno donde no haya opiniones opuestas. Además, +que en habiendo manifestado hasta qué punto es admisible el sistema de +Vico en las ciencias matemáticas, quedarán tambien resueltas las +dificultades que puede haber en lo que concierne á otros ramos. + + +[306.] El entendimiento construye en un órden puramente ideal, es +innegable; y en esto convienen todas las escuelas. Nadie duda de que +la razon supone, combina, compara, deduce: operaciones que no pueden +concebirse sin una especie de construccion intelectual. En este caso +el entendimiento sabe lo que hace, porque su obra le está presente; +cuando combina sabe lo que combina, cuando compara y deduce, sabe lo +que deduce y compara, cuando estriba en ciertas suposiciones que él +mismo ha establecido, sabe en qué consisten, pues se apoya en ellas. + + +[307.] El entendimiento conoce lo que hace, pero conoce mas de lo que +hace; hay verdades que no son ni pueden ser su obra, pues que son el +cimiento de todas sus obras: por ejemplo el principio de +contradiccion. ¿Puede decirse que la imposibilidad de ser y no ser una +cosa á un mismo tiempo, sea obra de nuestra razon? nó ciertamente. La +razon misma es imposible si el principio no está supuesto ya; el +entendimiento le encuentra en si propio como una ley absolutamente +necesaria, como una condicion _sine qua non_ de todos sus actos. Hé +aquí fallido el criterio de Vico: «el entendimiento solo conoce la +verdad que hace;» sin embargo la verdad del principio de +contradiccion, el entendimiento la conoce y no la hace. + + +[308.] Los hechos de conciencia son conocidos por la razon, no +obstante de que no son su obra. Estos hechos á mas de estar presentes +á la conciencia, son objeto de las combinaciones de la razon; hé aquí +otro caso en que falla el criterio de Vico. + + +[309.] Aun en las cosas que son obra puramente intelectual, el +entendimiento conoce lo que hace, pero no hace lo que quiere; de lo +contrario seria menester decir que las ciencias son absolutamente +arbitrarias; en vez de los resultados geométricos que tenemos ahora, +podriamos tener tantos otros cuantos son los hombres que piensan en +líneas, superficies y sólidos. ¿Esto qué indica? que la razon está +sometida á ciertas leyes, que sus construcciones están ligadas á +condiciones de que no se puede prescindir: una de ellas es el +principio de contradiccion, al cual no se puede faltar nunca so pena +de anonadar todo conocimiento. Es verdad que se llega á sacar el +volúmen de una esfera por medio de una serie de construcciones +intelectuales; pero yo pregunto: ¿pueden dos entendimientos llegar á +dos valores diferentes? nó, esto es absurdo; seguirán quizás diversos +caminos, expresarán sus demostraciones y sus resultados de distintas +maneras, pero el valor es el mismo; si hay diferencia, hay error por +una ú otra parte. + + +[310.] Profundizando la materia se echa de ver que la construccion +intelectual de que nos habla Vico, es una cosa generalmente admitida. +Lo que hay de nuevo en el sistema de este filósofo son dos cosas, una +buena y otra mala: la buena, es el haber indicado una de las razones +de la certeza de las matemáticas y demás ciencias de un órden +puramente ideal; la mala es el haber exagerado el valor de su +criterio. + +He dicho que el sistema del filósofo napolitano expresaba un hecho +generalmente reconocido, mas que por su parte lo habia exagerado. No +cabe duda en que el entendimiento crea en algun modo las ciencias +ideales ¿pero de qué manera? nó de otra sino tomando postulados, y +combinando los datos de varias maneras. Aquí se acaba su fuerza +creatriz; porque en esos postulados y en esas combinaciones encuentra +verdades necesarias que él no ha puesto. + +¿Qué es el triángulo en el órden puramente ideal? una creacion del +entendimiento: él es quien dispone las líneas en forma triangular, él +es quien, salva esa misma forma, la modifica de infinitas maneras. +Hasta aquí no hay mas que un postulado y diferentes combinaciones del +mismo. Pero las propiedades del triángulo dimanan por absoluta +necesidad de las condiciones del mismo postulado; estas propiedades el +entendimiento no las hace, las encuentra. El ejemplo del triángulo es +aplicable á toda la geometría; el entendimiento toma un postulado, +esta es su obra libre, con tal que no se ponga en lucha con el +principio de contradiccion; de este postulado dimanan consecuencias +absolutamente necesarias, independientes de la accion intelectual, que +encierran una verdad absoluta conocida por el entendimiento mismo. Por +consiguiente con respecto á ellas, es falso el decir que las hace. Un +hombre pone un cuerpo en tal disposicion que abandonado á su gravedad +cae al suelo; ¿es el hombre quien le da la fuerza de caer? nó por +cierto, sino la naturaleza. Lo que el hombre hace es poner la +condicion bajo la cual la fuerza de gravedad pueda producir sus +efectos: desde que la condicion existe, la caida es inevitable. Hé +aquí una semejanza que manifiesta con claridad y exactitud lo que +sucede en el órden puramente ideal: el entendimiento pone las +condiciones, pero de estas dimanan otras verdades, _no hechas_ por el +entendimiento, sino conocidas; esta verdad es absoluta, es como si +dijéramos la fuerza de gravedad en el órden de las ideas. Hé aquí +deslindado lo que hay de admisible é inadmisible en el sistema de +Vico. Admisible, la fuerza de combinacion, hecho generalmente +reconocido; inadmisible, la exageracion de este hecho extendido á +todas las verdades, cuando solo comprende los postulados en sus varias +combinaciones. + +En las reglas algebráicas hay una parte de convencional, en cuanto se +refieren á la _expresion_; porque es evidente que esta podria haber +sido diferente. Pero supuesta la expresion, el desarrollo de las +reglas, no es convencional, sino necesario. En la misma expresion +a^n/a^n, claro es que el número de veces que la cantidad a entra por +factor, podia haberse expresado de infinitas maneras; pero supuesto +que se ha adoptado la presente, no es convencional la regla sino +absolutamente necesaria; pues que sea cual fuere la expresion, siempre +es cierto que la division de una cantidad por sí misma con distintos +exponentes, da por resultado la disminucion del número de veces que +entra por factor; lo que se significa por la resta de los exponentes; +y por tanto, si el número de veces es igual en el dividendo y en el +divisor, el resultado ha de ser = 0. Por donde se echa de ver, que aun +en el álgebra, lo que hace el entendimiento es poner las condiciones, +y expresarlas como mejor le parece: mas aquí concluye su obra libre, +pues de estas condiciones resultan verdades necesarias; él no las +hace, solo las conoce. + +El mérito de Vico en este punto consiste en haber emitido una idea muy +luminosa sobre la causa de la mayor certeza en las ciencias puramente +ideales. En estas el entendimiento pone él propio las condiciones bajo +las cuales ha de levantar el edificio; él escoge por decirlo así el +terreno, forma el plan, y levanta las construcciones con arreglo á +este; en el órden real este terreno lo es previamente señalado, así +como el plan del edificio y los materiales con que lo ha de levantar. +En ambos casos está sometido á las leyes generales de la razon; pero +con la diferencia de que en el órden puramente ideal, ha de atender á +esas leyes y á nada mas; pero en el real, no puede prescindir de los +objetos considerados en sí, y está condenado á sufrir todos los +inconvenientes que por su naturaleza le ofrecen. Aclaremos estas ideas +con un ejemplo. Si quiero determinar la relacion de los lados de un +triángulo bajo ciertas condiciones, me basta suponerlas y atenerme á +ellas; el triángulo ideal es en mi entendimiento una cosa enteramente +exacta y además fija: si le supongo isósceles con la relacion de los +lados á la base como de cinco á tres, esta razon es absoluta, +inmutable, mientras yo no altere el supuesto; en todas las operaciones +que haga sobre estos datos puedo engañarme en el cálculo, pero el +error no provendrá de la inexactitud de los datos. El entendimiento +conoce bien, porque lo conocido es su misma obra. Si el triángulo no +es puramente ideal sino realizado sobre el papel ó en el terreno, el +entendimiento vacila; porque las condiciones que él fija con toda +exactitud en el órden ideal, no pueden ser trasladadas de la misma +manera al órden real: y aun cuando lo fuesen, el entendimiento carece +de medios para apreciarlo. Hé aquí por qué dice Vico con mucha verdad, +que nuestros conocimientos pierden en certeza á proporcion que se +alejan del órden ideal y se engolfan en la realidad de las cosas. + + +[311.] Dugald Steward se aprovecharia probablemente de esta doctrina +de Vico al explicar la causa de la mayor certeza de las ciencias +matemáticas. Dice que esta no se funda en los axiomas sino en las +definiciones; es decir que con corta diferencia, viene á parar al +sistema del filósofo napolitano de que las matemáticas son las +ciencias mas ciertas, porque son una construccion intelectual fundada +en ciertas condiciones que el mismo entendimiento pone, y que están +expresadas por la definicion. + + +[312.] Esta diferencia entre el órden puramente ideal y el real no se +habia escapado á los filósofos escolásticos. Era comun entre ellos el +dicho de que de los contingentes y particulares no hay ciencia, que +las ciencias solo son de las cosas necesarias y universales: sustituid +á la palabra contingente la de real, pues toda realidad finita es +contingente; en vez de universal poned ideal, pues lo puramente ideal +es todo universal; y encontraréis expresado lo mismo con distintas +palabras. Difícil es deslindar hasta qué punto se hayan aprovechado +los filósofos modernos de las doctrinas de los escolásticos en lo +tocante á la distincion entre los conocimientos puros y los empíricos; +pero lo cierto es que en las obras de los escolásticos se hallan sobre +estas cuestiones, pasajes sumamente luminosos. No fuera extraño que +hubiesen sido leidos por algunos modernos, particularmente por los +alemanes, cuya laboriosidad es proverbial, especialmente en lo que +toca á las materias de erudicion (XXVII). + + + + +CAPÍTULO XXXII. + +CRITERIO DEL SENTIDO COMUN. + + +[313.] _Sentido comun_, hé aquí una expresion sumamente vaga. Como +todas las expresiones que encierran muchas y diferentes ideas, la de +sentido comun debe ser considerada bajo dos aspectos, el de su valor +etimológico, y el de su valor real. Estos dos valores no siempre son +idénticos: á veces discrepan muchísimo; pero aun en su discrepancia, +suelen conservar íntimas relaciones. Para apreciar debidamente el +significado de expresiones semejantes, es preciso no limitarse al +sentido filosófico y no desdeñarse del vulgar. En este último hay con +frecuencia una filosofía profunda, porque en tales casos el sentido +vulgar es una especie de sedimento precioso que ha dejado sobre la +palabra el tránsito de la razon por espacio de muchos siglos. Sucede á +menudo que entendido y analizado el sentido vulgar, está fijado el +sentido filosófico, y se resuelven con facilidad suma las cuestiones +mas intrincadas. + + +[314.] Es notable que aparte los sentidos corporales, haya otro +criterio llamado sentido comun. _Sentido_; esta palabra excluye la +reflexion, excluye todo raciocinio, toda combinacion nada de esto +tiene cabida en el significado de la palabra _sentir_. Cuando +sentimos, el espíritu mas bien se halla pasivo que activo; nada pone +de sí propio; no da, recibe; no ejerce una accion, la sufre. Este +análisis nos conduce á un resultado importante, el separar del sentido +comun todo aquello en que el espíritu ejerce su actividad, y el fijar +uno de los caractéres de este criterio, cual es, el que con respecto á +él, no hace mas el entendimiento que someterse á una ley que siente, á +una necesidad instintiva que no puede declinar. + + +[315.] _Comun_: esta palabra excluye todo lo individual, é indica que +el objeto del sentido comun es general á todos los hombres. + +Los simples hechos de conciencia son de sentido, mas nó de sentido +comun; el espíritu los siente prescindiendo de la objetividad y de la +generalidad; lo que experimenta en sí propio es experiencia +exclusivamente suya, nada tiene que ver con la de los demás. + +En la palabra comun, se significa que los objetos de este criterio lo +son para todos los hombres, y de consiguiente se refieren al órden +objetivo; pues que lo puramente subjetivo, como tal, se ciñe á la +individualidad, en nada afecta á la generalidad. Esta observacion es +tan exacta que en el lenguaje ordinario jamás se llama opuesto al +sentido comun un fenómeno interior por extravagante que sea, con tal +que se exprese simplemente el fenómeno y se prescinda de su relacion +al objeto. A un hombre que dice, yo experimento tal ó cual sensacion, +me parece que veo tal ó cual cosa, no se le opone el sentido comun; +pero si dice: tal cosa es de tal manera, si la asercion es +extravagante, se le objeta: esto es contrario al sentido comun. + + +[316.] Yo creo que la expresion, sentido comun, significa una ley de +nuestro espíritu, diferente en apariencia segun son diferentes los +casos á que se aplica, pero que en realidad y á pesar de sus +modificaciones, es una sola, siempre la misma, y consiste en una +inclinacio natural de nuestro espíritu á dar su asenso á ciertas +verdades, no atestiguadas por la conciencia, ni demostradas por la +razon; y que todos los hombres han menester para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual ó moral. + +Poco importa el nombre si se conviene en el hecho; sentido comun, sea +ó nó la expresion mas adecuada para significarle, es cuestion de +lenguaje, nó de filosofía. Lo que debemos hacer es examinar si en +efecto existe esta inclinacion de que hablamos, bajo qué formas se +presenta, á qué casos se aplica y hasta qué punto y en qué grado puede +ser considerada como criterio de verdad. + +En la complicacion de los actos y facultades de nuestro espíritu, y en +la muchedumbre y diversidad de objetos que se le ofrecen, claro es que +dicha inclinacion no puede presentarse siempre con el mismo carácter y +que ha de sufrir varias modificaciones, capaces de hacerla considerar +como un hecho distinto, aunque en realidad no sea mas que el mismo, +transformado de la manera conveniente. El mejor medio de evitar la +confusion de ideas, es deslindar los varios casos en que tiene cabida +el ejercicio de esta inclinacion. + + +[317.] Desde luego la encontramos con respecto á las verdades de +evidencia inmediata. El entendimiento no las prueba ni las puede +probar, y sin embargo necesita asentir á ellas so pena de extinguirse, +como una luz que carece de pábulo. Para la vida intelectual es +condicion indispensable la posesion de una ó mas verdades primitivas; +sin ellas la inteligencia es un absurdo. Nos encontramos pues con un +caso comprendido en la definicion del sentido comun: imposibilidad de +prueba; necesidad intelectual que se ha de satisfacer con el asenso; +irresistible y universal inclinacion á dicho asenso. + +¿Hay algun inconveniente en dar á esta inclinacion el nombre de +sentido comun? por mi parte no disputaré de palabras, consigno el +hecho, y no necesito nada mas en el terreno de la filosofía. Convengo +en que al tratarse de la evidencia inmediata, la inclinacion al asenso +no suele llamarse sentido comun: esto no carece de razon. Para que se +aplique con propiedad el nombre de _sentido_, es necesario que el +entendimiento mas bien sienta que conozca, y en la evidencia inmediata +mas bien conoce que siente. Como quiera, repito que el nombre nada +importa, aunque no seria difícil encontrar algun autor grave que ha +dado al criterio de evidencia el título de sentido comun; lo que deseo +es consignar esa ley de nuestra naturaleza que nos inclina á dar +asenso á ciertas verdades, independientes de la conciencia y del +raciocinio. + +No es solo la evidencia inmediata, la que tiene en su favor la +irresistible inclinacion de la naturaleza; lo propio se verifica en la +mediata. Nuestro entendimiento asiente por necesidad, no solo á los +primeros principios, sí que tambien á todas las proposiciones +enlazadas claramente con ellos. + + +[318.] Esta natural inclinacion al asenso, no se limita al valor +subjetivo de las ideas, se extiende tambien al objetivo. Ya se ha +visto que esa objetividad tampoco es demostrable directamente y _á +priori_, no obstante que la necesitamos. Si nuestra inteligencia no se +ha de limitar á un mundo puramente ideal y subjetivo, es preciso que +no solo sepamos que las cosas nos _parecen_ tales con evidencia +inmediata ó mediata, sino que _son_ en realidad como nos parecen. Hay +pues necesidad de asentir á la objetividad de las ideas, y nos +hallamos con la irresistible y universal inclinacion á este asenso. + + +[319.] Lo dicho de la evidencia mediata é inmediata con respecto al +valor objetivo de las ideas, tiene lugar no solo en el órden puramente +intelectual sino tambien en el moral. El espíritu, dotado como está de +libertad, ha menester reglas para dirigirse; si los primeros +principios intelectuales son necesarios para conocer, no lo son menos +los morales para querer y obrar; lo que son para el entendimiento la +verdad y el error, son para la voluntad el bien y el mal. A mas de la +vida del entendimiento, hay la vida de la voluntad; aquel se anonada +si carece de principios en que pueda estribar; esta perece tambien +como ser moral, ó es una monstruosidad inconcebible, si no tiene +ninguna regla cuya observancia ó quebrantamiento constituya su +perfeccion ó imperfeccion. Hé aquí otra necesidad del asenso á ciertas +verdades morales, y hé aquí por qué encontramos tambien esa +irresistible y universal inclinacion al asenso. + +Y es de notar, que como en el órden moral no basta conocer, sino que +es necesario obrar, y uno de los principios de accion es el +sentimiento, las verdades morales no solo son conocidas sino tambien +sentidas: cuando se ofrecen al espíritu, el entendimiento asiente á +ellas como á inconcusas, y el corazon las abraza con entusiasmo y con +amor. + + +[320.] Las sensaciones consideradas como puramente subjetivas, tampoco +bastan para las necesidades de la vida sensitiva. Es preciso que +estemos seguros de la correspondencia de nuestras sensaciones con un +mundo exterior, nó puramente fenomenal, sino real y verdadero. El +comun de los hombres no posee ni la capacidad ni el tiempo que son +menester para ventilar las cuestiones filosóficas sobre la existencia +de los cuerpos, y decidirlas en pro ó en contra de Berkeley y sus +secuaces: lo que necesita es estar enteramente seguro de que los +cuerpos existen, de que las sensaciones tienen en realidad un objeto +externo. Esta seguridad la poseen todos los hombres, asintiendo á la +objetividad de las sensaciones, esto es, á la existencia de los +cuerpos, con asenso irresistible. + + +[321.] La fe en la autoridad humana nos ofrece otro caso de este +instinto admirable. El individuo y la sociedad necesitan esa fe; sin +ella, la sociedad y la familia serian imposibles; el mismo individuo +estaria condenado al aislamiento, y por tanto á la muerte. Sin la fe +en la palabra del hombre, el linaje humano desapareceria. Esta +creencia tiene distintos grados segun las diferentes circunstancias, +pero existe siempre; el hombre se inclina á creer al hombre por un +instinto natural. Cuando son muchos los hombres que hablan, y no +tienen contra sí otros que hablan en sentido opuesto, la fuerza de la +inclinacion es mayor á proporcion que es mayor el número de los +testigos, hasta llegar á un punto en que es irresistible: ¿quién duda +de que existe Constantinopla? y sin embargo los mas, solo lo sabemos +por la palabra de otros hombres. + +¿En qué se funda la fe en la autoridad humana? las razones filosóficas +que se pueden señalar no las conoce el comun de los hombres; mas por +esto su fe no deja de ser igualmente viva que la de los filósofos. +¿Cuál es la causa? es que hay una necesidad, y á su lado el instinto +para satisfacerla; el hombre necesita creer al hombre, y le cree. Y +nótese bien, cuanto mayor es la necesidad tanto mayor es la fe: los +muy ignorantes, los imbéciles, creen todo lo que se les dice; su guia +está en los demás hombres y ellos la siguen á ciegas; el tierno niño +que nada conoce por sí propio, cree con absoluto abandono las mayores +extravagancias; la palabra de cuantos le rodean es para él un +infalible criterio de verdad. + + +[322.] A mas de los primeros principios intelectuales y morales, de la +objetividad de las ideas y sensaciones, y del valor de la autoridad +humana, necesita el hombre el asenso instantáneo á ciertas verdades +que, si bien con la ayuda del tiempo podria demostrar, no le es +permitido hacerlo, atendido el modo repentino con que se le ofrecen, +exigiendo formacion de juicio y á veces accion. Para todos estos casos +hay una inclinacion natural que nos impele al asenso. + +De aquí dimana el que juzguemos instintivamente por imposible ó poco +menos que imposible, obtener un efecto determinado por una combinacion +fortúita: por ejemplo el formar una página de Virgilio arrojando á la +aventura algunos caractéres de imprenta; el dar en un blanco +pequeñísimo sin apuntar hácia él, y otras cosas semejantes. ¿Hay aquí +una razon filosófica? ciertamente; pero no es conocida del vulgo. Esta +razon se evidencia en la teoría de las probabilidades, y es una +aplicacion instintiva del principio de causalidad y de la natural +oposicion de nuestro entendimiento á suponer efecto cuando no hay +causa, órden cuando no hay inteligencia ordenadora. + + +[323.] En la vida humana son necesarios en infinitos casos los +argumentos de analogía; ¿cómo sabemos que el sol saldrá mañana? por +las leyes de la naturaleza. ¿Cómo sabemos que continuarán rigiendo? +claro es que al fin hemos de parar á la analogía: saldrá mañana porque +ha salido hoy, y salió ayer, y no ha faltado nunca; ¿cómo sabemos que +la primavera traerá consigo las flores, y el otoño los frutos? porque +así sucedió en los años anteriores. Las razones que se pueden alegar +fundando el argumento de analogía en la constancia de las leyes de la +naturaleza y en la relacion de ciertas causas físicas con determinados +efectos, no las conoce el comun de los hombres; pero necesita el +asenso, y le tiene. + + +[324.] En todos los casos que acabo de enumerar la inclinacion al +asenso se puede llamar y se llama en realidad sentido comun, excepto +quizás el de la evidencia inmediata. La razon de que esta se exceptúe +es que en ella, si bien no cabe demostracion, hay sin embargo vision +clarísima de que el predicado está contenido en la idea del sujeto; +pero en los demás casos no hay ni la demostracion, ni esa vision: el +hombre asiente por un impulso natural; cuando se le objeta algo contra +su creencia no llama la atencion sobre el concepto, como sucede en la +evidencia inmediata; se halla completamente desconcertado, sin saber +qué responder; entonces aplica á la objecion, no el nombre de error ni +de absurdo, sino de despropósito, de cosa contraria al sentido comun. + + +Veámoslo en algunos ejemplos. Supóngase á la vista un gran monton de +arena en el cual se arroja al acaso un grano muy pequeño, revolviendo +en seguida en todas direcciones; llega un hombre y dice: voy á meter +la mano en el monton y á sacar al instante el grano oculto; ¿qué se le +objeta á este hombre? ¿qué le responden los circunstantes? nada; +desconcertados se mirarán unos á otros diciéndose de palabra ó con la +vista: ¡qué despropósito! no tiene sentido comun. Otro dice: todo lo +que vemos es nada, ni hay mundo externo, ni nosotros tenemos cuerpo. +Otro dice eso que nos cuentan de que existe una ciudad llamada +Lóndres, no es verdad. En todos estos casos nadie sabe qué objetar: se +oye el desatino, se le rechaza por un impulso natural, el espíritu +siente que aquello es un desatino, sin verlo. + + +[325.] El sentido comun, ¿es criterio seguro de verdad? ¿lo es en +todos los casos? ¿en cuáles? ¿qué caractéres debe poseer para ser +tenido como criterio infalible? esto es lo que vamos á examinar. + +El hombre no puede despojarse de su naturaleza; cuando esta habla, la +razon dice que no se la puede despreciar. Una inclinacion natural es á +los ojos de la filosofía una cosa muy respetable, por solo ser +natural; á la razon y al libre albedrío corresponde el no dejarla +extraviar. Lo que es natural en el hombre no es siempre enteramente +fijo como en los brutos. En estos el instinto es ciego, porque debe +serlo donde no hay razon ni libertad. En el hombre las inclinaciones +naturales están subordinadas en su ejercicio, á la libertad y á la +razon: por esto, cuando se las llama instintos, la palabra debe tener +acepcion muy diferente de la que le damos al aplicarla á los brutos. +Esto que sucede en el órden moral, se verifica tambien en el +intelectual: no solo debemos cuidar de nuestro corazon sino tambien de +nuestro entendimiento: ambos están sujetos á la ley de +perfectibilidad; el bien y el mal, la verdad y el error son los +objetos que se nos ofrecen; la naturaleza misma nos dice cuál es el +sendero que debemos tomar, pero no nos fuerza á tomarle: delante +tenemos la vida y la muerte: lo que nos agrada, aquello se nos da. + + +[326.] Independientemente de la accion del libre albedrío, hay en el +hombre una cualidad muy á propósito para que las inclinaciones +naturales se desvien con frecuencia de su objeto: la debilidad. Así +pues no es de extrañar que estas inclinaciones se extravien tan á +menudo, conduciéndonos al error en lugar de la verdad; esto hace mas +necesario el fijar los caractéres del sentido comun, que pueda servir +de criterio _absolutamente infalible_. + + +[327.] Señalaré las condiciones que en mi concepto tiene el verdadero +sentido comun, que no engaña nunca. + +CONDICION 1.ª + +La inclinacion al asenso es de todo punto irresistible, de manera que +el hombre ni aun con la reflexion, puede resistirle ni despojarse de +ella. + +CONDICION 2.ª + +De la primera dimana la otra, á saber: toda verdad de sentido comun es +absolutamente cierta para todo el linaje humano. + +CONDICION 3.ª + +Toda verdad de sentido comun puede sufrir el exámen de la razon. + +CONDICION 4.ª + +Toda verdad de sentido comun tiene por objeto la satisfaccion de +alguna gran necesidad de la vida sensitiva, intelectual ó moral. + + +[328.] Cuando estos caractéres se reunen, el criterio del sentido +comun es absolutamente infalible, y se puede desafiar á los escépticos +á que señalen un ejemplo en que haya fallado. A proporcion que estas +condiciones se reunen en mas alto grado, el criterio del sentido comun +es mas seguro, debiéndose medir por ellas los grados de su valor. +Expliquémoslo con algunos ejemplos. + +No cabe duda en que el comun de los hombres objetiva las sensaciones +hasta el punto de trasladar á lo exterior lo mismo que ellos sienten, +sin distinguir entre lo que hay de subjetivo y de objetivo. Los +colores, el linaje humano los considera en las cosas mismas; para él +lo verde no es la sensacion de lo verde, sino una cierta cosa, una +calidad ó lo que se quiera llamar, inherente al objeto. ¿Es así en +realidad? nó ciertamente: en el objeto externo hay la causa de la +sensacion, hay la disposicion de las partes para producir por medio de +la luz esa impresion que llamamos _verde_. El sentido comun nos +engaña, ya que el análisis filosófico le convence de falaz. ¿Pero +tiene todas las condiciones arriba señaladas? nó. Por lo pronto le +falta el ser capaz de sufrir el exámen de la razon; tan luego como se +reflexiona sobre el particular, se descubre que hay aquí una ilusion +tan inocente como hermosa. Le falta además al asenso la condicion de +irresistible; porque desde el momento en que nos convencemos de que +hay ilusion, el asenso deja de existir. No es universal el asenso pues +no le tienen los filósofos. No es indispensable para satisfacer alguna +necesidad de la vida; y por consiguiente no tiene ninguna de las +condiciones arriba señaladas. Lo que se ha dicho de la vista puede +aplicarse á todas las sensaciones; ¿hasta qué punto será valedero pues +el testimonio del sentido comun en cuanto nos lleva á objetivar la +sensacion? hélo aquí. + +Para las necesidades de la vida es necesaria la seguridad de que á las +sensaciones les corresponden objetos externos; á esto asentimos con +impulso irresistible, todos los hombres, sin distincion alguna. La +reflexion no basta para despojarnos de la inclinacion natural; y la +razon, aun la mas cavilosa, si alguna vez puede hacer vacilar los +fundamentos de esta creencia, no alcanza á convencerla de errónea. Los +que dan mayor importancia á esas cavilaciones podrán decir que no +sabemos si existen los cuerpos, pero nó probar que no existan. + +En este punto pues, la inclinacion natural reune todos los caractéres +para elevarse al rango de criterio infalible; es irresistible, es +universal, satisface una gran necesidad de la vida y sufre el exámen +de la razon. + +Por lo que toca á las calidades, objeto directo de la sensacion, no +necesitamos que existan en los mismos cuerpos; nos basta que en estos +haya algo que nos produzca de cualquiera modo que sea, la impresion +correspondiente. Poco importa que el color verde y el anaranjado sean +ó nó calidades de los objetos, con tal que en ellos sea constante la +calidad que nos produce en los casos respectivos, la sensacion de +anaranjado ó de verde. Para todos los usos de la vida resulta lo mismo +en un caso que en otro; aun cuando el análisis filosófico se +generalizase, no se perturbarian las relaciones del hombre con el +mundo sensible. Hay quizás una especie de desencanto de la naturaleza, +pues que el mundo despojado de las sensaciones no es ni con mucho tan +bello; pero el encanto continúa para la generalidad de los hombres; á +él está sometido tambien el filósofo excepto en los breves instantes +de reflexion; y aun en estos, siente un encanto de otro género, al +considerar que gran parte de esa belleza que se atribuye á los objetos +la lleva el hombre en sí mismo, y que basta el simple ejercicio de las +facultades armónicas de un ser sensible para que el universo entero se +revista de esplendor y de galas (XXVIII). + + + + +CAPÍTULO XXXIII. + +ERROR DE LA-MENNAIS SOBRE EL CONSENTIMIENTO COMUN. + + +[329.] La fe instintiva en la autoridad humana de que hablo en el +capítulo anterior, es un hecho atestiguado por la experiencia y que +ningun filósofo ha puesto en duda. Esa fe, dirigida por la razon de la +manera conveniente, constituye uno de los criterios de verdad. Los +errores á que en ciertos casos puede inducir, son inherentes á la +debilidad humana, y están abundantemente compensados por las ventajas +que dicha fe produce al individuo y á la sociedad. + +Un célebre escritor ha querido refundir todos los criterios en el de +la autoridad humana, afirmando resueltamente que el «consentimiento +comun, _sensus communis_, es para nosotros el sello de la verdad, y +que no hay otro,» (La-Mennais Ensayo sobre la indiferencia en materia +de religion tom. 2 cap. 13). Este sistema tan erróneo como extraño, y +en que se confunden palabras tan diversas como _sensus_ y _consensus_, +está defendida con aquella elocuente exageracion que caracteriza al +eminente escritor; bien que al lado de la elocuencia se echa de menos +la profundidad filosófica. Los resultados de semejante doctrina se +hallan patentes en la triste suerte que ha cabido á tan brillante como +malogrado ingenio; abrió una sima en que se hundia toda verdad; el +primero que se ha sepultado en ella, ha sido él mismo. Apelar á la +autoridad de los demás en todo y para todo, despojar al individuo de +todo criterio, era anonadarlos todos, incluso el que se pretendia +establecer. + +No se concibe cómo un sistema semejante puede tener cabida en tan +elevado entendimiento; cuando se leen las elocuentes páginas en que +está desenvuelto, se siente una pena inexplicable al ver empleados +rasgos tan brillantes en repetir todas las vulgaridades de los +escépticos, para venir á parar á la paradoja mas insigne y al sistema +menos filosófico que se pueda imaginar. + +Único criterio llama La-Mennais al consentimiento comun; sin embargo +basta dar una ojeada sobre los demás para convencerse de la +esterilidad del nuevo para producirlos. + + +[330.] En primer lugar, el testimonio de la conciencia no puede +apoyarse de ningun modo en la autoridad ajena. Formado como está por +una serie de hechos íntimamente presentes á nuestro espíritu, sin que +sea dable ni aun concebir sin ellos el pensamiento individual, claro +es que ha de preexistir á la aplicacion de todo criterio, pues que el +criterio es imposible para quien no piense. + +Nada mas débil bajo el aspecto científico, que la refutacion que +pretende hacer Mr. de La-Mennais del principio de Descartes. «Cuando +Descartes para salir de su duda metódica establece esta proposicion, +_yo pienso luego soy_, salva un abismo inmenso, y coloca en el aire la +primera piedra del edificio que pretende levantar; porque en rigor no +podemos decir yo pienso, yo soy; no podemos decir _luego_, ni afirmar +nada por via de consecuencia» (Ibid.). El principio de Descartes era +digno de mas detenido exámen para quien trataba de inventar un +sistema; oponerle que no podemos decir _luego_, es repetir el +manoseado argumento de las escuelas; y el afirmar que no podemos +decir, yo pienso, es contrariar un hecho de la conciencia que no han +negado los mismos escépticos. En el lugar correspondiente llevo +explicado con la debida extension cuál es, ó al menos cuál debe ser, +el sentido del principio de Descartes. + +Sí segun La-Mennais, no podemos decir yo pienso, menos podremos decir +que piensan los demás; y como el pensamiento ajeno le necesitamos +absolutamente en el sistema que asienta por único criterio el +consentimiento comun, resulta que su primera piedra la pone +La-Mennais mas en el aire que los que hacen estribar la filosofía en +un hecho de conciencia. + + +[331.] Un criterio, mayormente si tiene la pretension de ser el único, +ha de reunir dos condiciones: no suponer otro, y tener aplicacion á +todos los casos. Cabalmente el del consentimiento comun es el que +menos las reune; antes que él está el testimonio de la conciencia; +antes que él está tambien el testimonio de los sentidos; pues no +podemos saber que los demás consienten, si de esto no nos cercioran el +oido ó la vista. + + +[332.] Este criterio no es posible en estos casos, y en muchos otros +es harto difícil, cuando no imposible del todo. ¿Hasta qué punto se +necesita el consentimiento comun? si la palabra _comun_ se refiere á +todo el linaje humano, ¿cómo se recogen los votos de toda la +humanidad? si el consentimiento no debe ser unánime, ¿hasta qué punto +la contradiccion ó el simple no asentimiento de algunos, destruirá la +legitimidad del criterio? + + +[333.] El orígen del error de La-Mennais está en que tomó el efecto +por la causa, y la causa por el efecto. Vió que hay ciertas verdades +en que convienen todos, y dijo: la garantía del acierto de cada uno, +está en el consentimiento de la totalidad. Analizando bien la materia +hubiera notado que la razon de la seguridad del individuo, no nace del +consentimiento de los demás, sino que ser el contrario la razon de que +convienen todos, es que cada uno de por sí se siente obligado á +convenir. En esa gran votacion del linaje humano, vota cada uno en +cierto sentido, por el impulso mismo de la naturaleza; y como todos +experimentan el mismo impulso, todos votan de la misma manera. +La-Mennais ha dicho: cada uno vota de un mismo modo porque todos votan +así; no advirtiendo que de esta suerte la votacion no podria acabar ni +aun comenzar. Esta comparacion no es una ocurrencia satírica, es un +argumento rigurosamente filosófico á que nada se puede contestar; él +basta para poner de manifiesto lo infundado y contradictorio del +sistema de La-Mennais, así como indica por otra parte el orígen de la +equivocacion, que consiste en tomar el efecto por la causa. + + +[334.] La-Mennais apela al testimonio de la conciencia para probar que +su criterio es el único: yo creo que este testimonio enseña todo lo +contrario. ¿Quién ha esperado jamás la autoridad de los otros para +cerciorarse de la existencia de los cuerpos? ¿no vemos que los mismos +brutos en fuerza de un instinto natural, objetivan á su modo las +sensaciones? Para prestar asenso á la palabra de los hombres, si no +tuviésemos mas criterio que el consentimiento comun, no podriamos +jamás creer á ninguno, por la sencilla razon de que no es dable +asegurarnos de lo que dicen ó piensan los demás sin comenzar por creer +á alguno. El niño para dar fe á lo que le cuenta su madre, ¿se refiere +por ventura á la autoridad de los otros? ¿no obedece mas bien al +instinto natural que con mano benéfica le ha comunicado el Criador? El +niño no cree porque todos creen; por el contrario, todos los niños +creen porque cada uno cree; la creencia individual no nace de la +general; antes bien la general se forma del conjunto de las creencias +individuales: no es natural porque es universal, sino que es universal +porque es natural. + + +[335.] El Aquiles de La-Mennais consiste en que en ciertos casos para +asegurarnos de la verdad con respecto á los demás criterios, apelamos +al consentimiento comun, y que la locura misma no es mas que el desvío +de este consentimiento. A un hombre se le dice que sus ojos le engañan +con respecto á un objeto que tiene á la vista; instintivamente se +vuelve hacia los demás y les pregunta si no lo ven de la misma manera. +Si todos convienen en que yerra y está seguro de que no se chancean, +sentirá vacilar por un momento la fe en el testimonio de la vista, se +acercará al objeto, se colocará en otra posicion, ó empleará el medio +que mejor le parezca para cerciorarse de que no se engaña. Si á pesar +de esto ve el objeto de la misma manera, y las mismas personas y +cuantas sobrevienen persisten en asegurar que la cosa no es como él la +ve, si está en su juicio, desconfiará del testimonio de la vista y se +creerá atacado de alguna enfermedad que le desordena la vision. A esto +se reduce el argumento de La-Mennais. ¿Qué resulta de él? nada en +favor del sistema del consentimiento comun: es cierto que los demás +criterios están sujetos á error en circunstancias excepcionales; es +cierto que en tales casos, y en naciendo la duda, se apela al +testimonio de los otros; mas, ¿para qué? Para asegurarse de si el que +teme errar, ha sufrido uno de estos trastornos á que está sujeta la +miseria humana. Se sabe que lo natural es general; y el paciente que +duda, pregunta á los otros para saber si por algun accidente está +fuera del estado ordinario de la naturaleza, ¿Quién no ve la sinrazon +de elevar un medio excepcional al rango de criterio general y único? +¿Quién no ve la extravagancia de afirmar que estamos seguros del +testimonio de los sentidos, por la autoridad de los demás hombres, +solo porque en casos extremos, y al temer algun trastorno de nuestros +órganos, preguntamos á los demás si les parece lo mismo que á +nosotros? + + +[336.] No es posible llevar mas allá la exageracion de lo que hace +La-Mennais cuando afirma «que las ciencias exactas se fundan tambien +en el consentimiento comun, que en esta parte no disfrutan ningun +privilegio, y que el mismo nombre de _exactas_ no es mas que uno de +esos _vanos títulos_ con que el hombre engalana su flaqueza; que la +geometría misma no subsiste sino en virtud de un convenio tácito de +admirar ciertas verdades necesarias, convenio que puede expresarse en +los términos siguientes: _nosotros nos obligamos á tener tales +principios por ciertos; y á cualquiera que se niegue á creerlos sin +demostracion, le declaramos culpable de rebeldía contra el sentido +comun, que no es mas que la autoridad del gran número._» Esta +exageracion es intolerable: los argumentos que en las notas aduce +La-Mennais para probar la incertidumbre intrínseca de las matemáticas, +son sumamente débiles; y alguno de ellos pudiera hacernos sospechar +que el autor del _Ensayo sobre la indiferencia_ no era tan profundo +matemático como escritor elocuente. + +No desconozco lo que se ha dicho contra la certeza de las ciencias +exactas, ni las dificultades que se ofrecen cuando se las llama al +tribunal de la metafísica: en el tomo 1.° del _Protestantismo +comparado con el Catolicismo_, tengo dedicado un capítulo á lo que +llamo instinto de fe, y en él me hago cargo de que este instinto +ejerce tambien su influencia en las ciencias exactas. No levantemos á +estas sobre las morales; tengamos en mas á las morales que á las +exactas; pero guardémonos de una exageracion que las destruye todas. + + + + +CAPÍTULO XXXIV. + +RESÚMEN Y CONCLUSION. + + +[337.] Quiero terminar este libro, presentando en resúmen mis +opiniones sobre la certeza. En este resúmen se manifestará tambien el +enlace de las doctrinas expuestas en los capítulos anteriores. + +Cuando la filosofía se encuentra con un hecho necesario, tiene el +deber de consignarle. Tal es la certeza: disputar sobre su existencia, +es disputar sobre el resplandor de la luz del sol en medio del dia. El +humano linaje está cierto de muchas cosas; lo están igualmente los +filósofos, inclusos los escépticos; el escepticismo absoluto es +imposible. + +Descartadas las cuestiones sobre la existencia de la certeza, la +filosofía está libre de extravagancias, y situada en los dominios de +la razon; entonces se puede examinar cómo adquirimos la certeza, y en +qué se funda. + +El linaje humano posee la certeza, como una calidad aneja á la vida; +como un resultado espontáneo del desarrollo de las facultades del +espíritu. La certeza es natural; precede por consiguiente á toda +filosofía, y es independiente de las opiniones de los hombres. Por lo +mismo, las cuestiones sobre la certeza, aunque importantes para el +conocimiento de las leyes á que está sujeto nuestro espíritu, son y +serán siempre estériles en resultados prácticos. Esta es una línea +divisoria, que la razon aconseja fijar, para que de las regiones +abstractas, no descienda jamás nada que pueda perjudicar á la sociedad +ni al individuo. Así, desde el principio de las investigaciones, la +filosofía y el buen sentido forman una especie de alianza, y se +comprometen á no hostilizarse jamás. + +Al examinar los fundamentos de la certeza, surge la cuestion sobre el +primer principio de los conocimientos humanos: ¿existe? ¿cuál es? + +Esta cuestion ofrece dos sentidos: ó se busca una primera verdad, que +contenga todas las demás como la semilla las plantas y los frutos, ó +se busca simplemente un punto de apoyo; lo primero da lugar á las +cuestiones sobre la ciencia trascendental; lo segundo, produce las +disputas de las escuelas sobre la preferencia de diferentes verdades +con respecto á la dignidad de primer principio. + +Si hay verdad, ha de haber medios de conocerla: esto da orígen á las +cuestiones sobre el valor de los criterios. + +En el órden de los seres, hay una verdad orígen de todas: Dios. En el +órden intelectual absoluto, hay tambien esta verdad orígen de todas: +Dios. En el órden intelectual humano, no hay una verdad orígen de +todas, ni en el órden real, ni en el ideal. La filosofía del _yo_ no +puede conducir á ningun resultado, para fundar la ciencia +trascendental. La doctrina de la identidad absoluta es un absurdo, que +además tampoco explica nada. + +Aquí se ofrece el problema de la representacion. Esta puede ser de +identidad, causalidad, ó idealidad. La tercera es distinta de la +segunda, pero se funda en ella. + +A mas del problema de la representacion, se examina el de la +inteligibilidad inmediata: problema difícil, pero importantísimo para +completar el conocimiento del mundo de las inteligencias. + +Las disputas sobre el valor de los diferentes principios con respecto +á la dignidad de fundamental, nacen de la confusion de las ideas. Se +quieren comparar cosas de órden muy diverso, lo que no es posible. El +principio de Descartes es la enunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion, es una verdad objetiva, condicion +indispensable de todo conocimiento; el llamado de los cartesianos es +la expresion de una ley que preside á nuestro espíritu. Cada cual en +su clase, y á su manera, los tres no son necesarios: ninguno de ellos +es del todo independiente; la ruina de uno, sea el que fuere, +trastorna nuestra inteligencia. + +Hay en nosotros varios criterios; pueden reducirse á tres: la +conciencia ó sentido íntimo, la evidencia, y el instinto intelectual, +ó sentido comun. La conciencia abraza todos los hechos presentes á +nuestra alma con presencia inmediata, como puramente subjetivos. La +evidencia se extiende á todas las verdades objetivas en que se +ejercita nuestra razon. El instinto intelectual es la natural +inclinacion al asenso en los casos que están fuera del dominio de la +conciencia y de la evidencia. + +El instinto intelectual, nos obliga á dar á las ideas un valor +objetivo; en este caso, se mezcla con las verdades de evidencia, y en +el lenguaje ordinario se confunde con ella. + +Cuando el instinto intelectual versa sobre objetos no evidentes, y nos +inclina al asenso, se llama _sentido comun._ + +La conciencia y el instinto intelectual, forman los demás criterios. + +El criterio de la evidencia encierra dos cosas: la apariencia de las +ideas; esto pertenece á la conciencia: el valor objetivo, existente ó +posible; esto pertenece al instinto intelectual. + +El testimonio de los sentidos, encierra tambien dos partes: la +sensacion, como puramente subjetiva; esto es de la conciencia: la +creencia en la objetividad de la sensacion; esto es del instinto +intelectual. + +El testimonio de la autoridad humana se compone del de los sentidos, +que nos pone en relacion con nuestros semejantes, y del instinto +intelectual, que nos induce á creerle. + +No todo se puede probar; pero todo criterio sufre el exámen de la +razon. El de la conciencia es un hecho primitivo de nuestra +naturaleza; en el de la evidencia se descubre la condicion +indispensable para la existencia de la razon misma; en el del instinto +intelectual, para objetivar las ideas, se halla una ley de la +naturaleza, indispensable tambien para la existencia de la razon; en +el del sentido comun, propiamente dicho, hay el asenso instintivo á +verdades, que luego examinadas, se nos presentan altamente razonables; +en el de los sentidos y de la autoridad humana, se encuentra lo que en +los demás casos del sentido comun, y es un medio para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual y moral. + +Los criterios no se dañan, se favorecen, y se fortifican +recíprocamente. Ni la razon lucha con la naturaleza, ni la naturaleza +con la razon; ambas nos son necesarias; ambas nos dirigen con acierto; +aunque las dos están sujetas á extravío, como que pertenecen á un ser +limitado y muy débil. + + +[338.] Una filosofía que no considera al hombre sino bajo un aspecto, +es una filosofía incompleta, que está en peligro de degenerar en +falsa. En lo tocante á la certeza, conviene no perder de vista la +observacion que precede: hacerse demasiado exclusivo, es colocarse al +borde del error. Analícense enhorabuena las fuentes de verdad; pero al +mirarlas por separado, no se pierda de vista el conjunto. Concebir de +antemano un sistema, y querer sujetarlo todo á sus exigencias, es +poner la verdad en el lecho de Procusto. La unidad es un gran bien; +pero es menester contentarse con la medida que nos impone la +naturaleza. La verdad, es preciso buscarla por los medios humanos, y +en proporcion de nuestro alcance. Las facultades de nuestro espíritu +están sometidas á ciertas leyes de que no podemos prescindir. + +Una de las leyes mas constantes de nuestro ser, es la necesidad de un +ejercicio simultáneo de facultades, no solo para cerciorarse de la +verdad sino tambien para encontrarla. El hombre reune con la +simplicidad la mayor multiplicidad; uno su espíritu, está dotado de +varias facultades, está unido á un cuerpo de tal variedad y +complicacion, que con mucha razon ha sido llamado un pequeño mundo. +Las facultades están en relacion íntima y recíproca; influyen de +contínuo las unas sobre las otras. Aislarlas es mutilarlas, y á veces +extinguirlas. Esta consideracion es importante, porque indica el vicio +radical de toda filosofía exclusiva. + +El hombre sin sensaciones carece de materiales para el entendimiento, +y además se halla privado del estímulo sin el cual su inteligencia +permanece adormecida. Cuando Dios ha unido nuestra alma con un cuerpo, +ha sido para que sirviese el uno al otro; por lo cual ha establecido +esa admirable correspondencia entre las impresiones del cuerpo, y las +afecciones del alma. Esta necesita pues el cuerpo como un medio, como +un instrumento, ya se suponga una verdadera accion de él sobre ella, +ya una simple ocasion para la causalidad de un órden superior. + +Aun cuando sin sensacion, el hombre pensase, no pensaría mas que como +un espíritu puro; no estaria en relacion con el mundo exterior, no +seria hombre en el sentido que damos á esta palabra. En tal caso el +cuerpo sobra; y no hay razon porque estén unidos. + +Si admitimos las sensaciones y prescindimos de la razon, el hombre se +nos convierte en un bruto. Siente, mas no piensa; nada de combinacion +en las impresiones que experimenta, porque es incapaz de reflexionar: +todo se sucede en él como una serie de fenómenos necesarios, aislados, +que nada indican, á nada conducen, nada son, sino afecciones de un ser +particular, que ni los comprende, ni se da á sí mismo cuenta de ellos. +Hasta es difícil decir de qué clase son sus relaciones con el mundo +externo. Discurriendo por apariencias y por analogía, se hace probable +que los brutos objetivan tambien sus sensaciones; pero es regular que +su objetividad se distingue de la nuestra en muchos casos. Tomemos por +ejemplo el sueño. Si los brutos sueñan, como parece probable, y lo +indican algunas apariencias, no fuera extraño que no distinguiesen +entre el sueño y la vigilia del modo que lo hacemos nosotros. Esto +supone alguna reflexion sobre los actos, alguna comparacion entre el +órden y constancia de los unos con el desórden é inconstancia de los +otros: reflexion que hace el hombre desde su infancia, y que continua +haciendo toda su vida sin advertirlo. Cuando despertamos de un sueño +muy vivo, estamos á veces por algunos momentos dudando de si hay sueño +ó realidad; esta sola duda ya supone la reflexion comparativa de los +dos estados. ¿Y qué hacemos para resolver la duda? Atendemos al lugar +donde nos hallamos; y el hecho de estar en la cama, en la oscuridad y +silencio de la noche, nos indica que la vision anterior no tiene +ningun enlace con nuestra situacion, y que por tanto es un sueño. Sin +esta reflexion, se habrian encadenado las sensaciones del sueño con +las de la vigilia, confundidas todas en una misma clase. + +El instinto concedido á los brutos y negado al hombre, es un indicio +de que para apreciar las sensaciones se nos ha dado la razon. + +No hay pues en el hombre criterios de verdad enteramente aislados. +Todos están en relacion; se afirman y completan recíprocamente; siendo +de notar que las verdades de que están ciertos todos los hombres, +están apoyadas de algun modo por todos los criterios. + +Las sensaciones nos llevan instintivamente á creer en la existencia de +un mundo exterior; y si dicha creencia se sujeta al exámen de la +razon, esta confirma la misma verdad, fundándose en las ideas +generales de causas y de efectos. El entendimiento puro conoce ciertos +principios, y asiente á ellos como á verdades necesarias; si se +sujetan los principios á la experiencia de los sentidos, salen +confirmados, en cuanto lo consiente la perfeccion de estos, ó de los +instrumentos con que se auxilian. «En un círculo todos los radios son +iguales.» Esta es una verdad necesaria; los sentidos no ven ningun +círculo perfecto; pero ven sí que los radios se acercan tanto mas á la +igualdad, cuanto mas perfecto es el instrumento con que se le +construye. «No hay mudanza, sin causa que la produzca.» Los sentidos +no pueden comprobar la proposicion en toda su universalidad, pues por +su naturaleza se limitan á un número determinado de casos +particulares; pero en todo cuanto se somete á su experiencia, +encuentran el órden de dependencia en la sucesion de los fenómenos. + +Los sentidos se auxilian recíprocamente: la sensacion de un sentido, +se compara con las de otros, cuando hay duda sobre la correspondencia +entre ella y un objeto. Nos parece oir el ruido del viento; pero +nuestro oido nos ha engañado otras veces; para asegurarnos de la +verdad miramos si hay movimiento en los árboles ó en otros objetos. La +vista nos muestra un bulto; no hay bastante luz para discernirle de +una sombra: nos acercamos y tocamos. + +Las facultades intelectuales y morales, ejercen tambien entre sí esta +influencia saludable. Las ideas rectifican los sentimientos, y los +sentimientos las ideas. El valor de las ideas de un órden se +comprueba con las de otro órden; y lo mismo se verifica en los +sentimientos. La compasion por el castigado inspira el perdon de todo +criminal; la indignacion inspirada por las víctimas del crímen, induce +á la aplicacion del castigo: ambos sentimientos encierran algo bueno: +mas el uno podria engendrar la impunidad, el otro la crueldad; para +temperarlos existen las ideas de justicia. Pero esta justicia á su vez +podria dar fallos demasiado absolutos; la justicia es una, y las +circunstancias de los pueblos son muy diferentes. La justicia no +considera mas que los grados de culpabilidad, y falla en consecuencia. +Este fallo podria no ser conveniente: ahí están otras ideas morales de +un órden distinto, la enmienda del culpable combinada con la +reparacion hecha á la víctima; ahí están además las ideas de +conveniencia pública, que no repugnan á la sana moral, y pueden guiar +en las aplicaciones. + +La verdad completa, como el bien perfecto, no existen sin la armonía: +esta es una ley necesaria, y á ella está sujeto el hombre. Como +nosotros no vemos intuitivamente la verdad infinita en que todas las +verdades son una, en que todos los bienes son uno, y como estamos en +relacion con un mundo de seres finitos y por consecuencia múltiplos, +hemos menester diferentes potencias que nos pongan en contacto, por +decirlo así, con esa variedad de verdades y bondades finitas; pero +como estas á su vez nacen de _un_ mismo principio y se dirigen á _un_ +mismo fin, están sometidas á la armonía, que es la unidad de la +multiplicidad. + + +[339.] Con estas doctrinas, creo posible la filosofía sin +escepticismo: el exámen no desaparece, por el contrario se extiende y +se completa. Este método trae consigo otra ventaja, y es que no hace á +la filosofía extravagante, no hace de los filósofos hombres +excepcionales. La filosofía no puede generalizarse hasta el punto de +ser una cosa popular; á este se opone la humana naturaleza; pero +tampoco tiene necesidad de condenarse á un aislamiento misantrópico, á +fuerza de pretensiones extravagantes. En tal caso la filosofía +degenera en filosofismo. Consignacion de los hechos, exámen +concienzudo; lenguage claro; hé aquí cómo concibo la buena filosofía. +Por esto no dejará de ser profunda, á no ser que por profundidad +entendamos tinieblas: los rayos solares alumbran en las mas remotas +profundidades del espacio. + + +[340.] Ya sé que no piensan de este modo algunos filósofos de nuestra +época: ya sé que al examinar las cuestiones fundamentales de la +filosofía creen necesario conmover los cimientos del mundo; sin +embargo, yo jamás he podido persuadirme que para examinar fuese +necesario destruir, ni que para ser filósofos debiéramos hacernos +insensatos. La sinrazon y extravagancia de esos maestros de la +humanidad, puede hacerse sensible con una alegoría, siquiera la +amenidad de las formas mortifique un tanto su profundidad filosófica. +Bien necesita el lector algun solaz y descanso despues de tratados tan +abstrusos, que todos los esfuerzos del escritor no alcanzan á +esclarecer, cuanto menos hermosear. + +Hay una familia noble, rica y numerosa, que posee un magnífico archivo +donde están los títulos de su nobleza, parentesco y posesiones. Entre +los muchos documentos, hay algunos mal legibles ó por el carácter de +su escritura, ó por su mucha antigüedad, ó por el deterioro que +naturalmente han producido los años. Tambien se sospecha que los hay +apócrifos en bastante cantidad; bien que ciertamente ha de haber +muchos auténticos, pues que la nobleza y demás derechos de la familia, +tan universalmente reconocidos, en algo deben de fundarse; y se sabe +que no existe otra coleccion de documentos. Todos están allí. + +Un curioso entra en el archivo, echa una ojeada sobre los estantes, +armarios y cajones, y dice: «esto es una confusion; para distinguir lo +auténtico de lo apócrifo, y arreglarlo todo en buen órden, es +necesario pegar fuego al archivo por sus cuatro ángulos, y luego +examinar la ceniza.» + +¿Qué os parece de la ocurrencia? Pues este curioso es el filósofo que +para distinguir lo verdadero de lo falso en nuestros conocimientos, +empieza por negar toda verdad, toda certeza, toda razon. + +Se nos dirá, no se trata de negar sino de dudar; pero quien duda de +toda verdad, la destruye; quien duda de toda certeza la niega; quien +duda de toda razon, la anonada. + +La prudencia, el buen sentido en las cosas pequeñas, se funda en los +mismos principios que la sabiduría en las grandes. Sigamos la +alegoría, y veamos lo que el buen sentido indicaria en dicho caso. + +Tomar inventario de todas las existencias, sin olvidar nada por +despreciable que pareciese; hacer las clasificaciones provisionales, +que se creyesen mas propias á facilitar el exámen, reservando para el +fin la clasificacion definitiva; notar cuidadosamente las fechas, los +caractéres, las referencias, y distinguir así la prioridad ó +posterioridad; ver si en aquella balumba se encuentran algunas +escrituras primitivas, que no se refieran á otras anteriores, y que +contengan la fundacion de la casa; establecer reglas claras para +distinguir las primitivas de las secundarias; no empeñarse en referir +todos los documentos á uno solo exigiéndoles una unidad, que quizás no +tienen, pues podria suceder que hubiese varios primitivos, é +independientes entre sí. Aun distinguido lo auténtico de lo apócrifo, +seria bueno guardarse de quemar nada; porque á veces lo apócrifo guia +para la interpretacion de lo auténtico, y puede convenir el estudiar +quiénes fueron los falsarios y por qué motivos falsificaron. Además, +¿quién sabe si se juzga apócrifo un documento, que solo lo parece +porque no se le entiende bien? Guárdese pues todo, con la debida +separacion; que si lo apócrifo no sirve para fundar derechos ni +defenderlos, puede servir para la historia del mismo archivo, lo que +no es de poca importancia para distinguir lo apócrifo de lo auténtico. + +El espíritu humano no se examina á sí mismo hasta que llega á mucho +desarrollo: entonces, á la primera ojeada ve en sí un conjunto de +sensaciones, ideas, juicios, afecciones de mil clases, y todo enlazado +de una manera inextricable. Para aumentar la complicacion, no se halla +solo, sino en compañía, en íntima relacion con sus semejantes, en +recíproca comunicacion de sensaciones, de ideas, de sentimientos; y +todos á su vez en contacto, y bajo la influencia de seres +desemejantes, de asombrosa variedad, y cuyo conjunto forma el +universo. ¿Comenzará por echarlo todo abajo? ¿Querrá reducirlo todo á +cenizas, sin exceptuarse á sí propio, y esperando renacer de la pira, +cual otro fénix? Así lo hacen los que para ser filósofos comienzan por +negarlo todo, ó dudar de todo. ¿Escogerá arbitrariamente un hecho, un +principio, diciendo «algo he de tomar por punto de apoyo, tomo este, y +sobre él voy á fundar la ciencia?» ¿Antes de examinar, antes de +analizar, dirá: «todo esto es uno; no hay nada si no hay la unidad +absoluta; en ella me coloco, y rechazo todo lo que no veo desde mi +punto de vista?» Nó: lo que debe hacer es saber primero lo que hay en +su espíritu, y luego examinarlo, clasificarlo, apreciarlo en su justo +valor: no comenzar por insensatos é impotentes esfuerzos contra la +naturaleza, sino por prestar á las inspiraciones de la misma un oido +atento. + +No hay filosofía sin filósofo; no hay razon sin ser racional; la +existencia del _yo_ es pues una suposicion necesaria. No hay razon +posible, cuando la contradiccion del ser y no ser no es imposible; +toda razon pues supone verdadero el principio de contradiccion. Cuando +se examina la razon, la razon es quien examina; la razon ha menester +reglas, luz; todo exámen pues supone esta luz, la evidencia, y la +legitimidad de su criterio. El hombre no se hace á sí propio, se +encuentra hecho ya: las condiciones de su ser, no es él quien las +pone: se las halla impuestas. Estas condiciones son las leyes de su +naturaleza: ¿á qué luchar contra ellas? «A mas de las _preocupaciones_ +facticias, dice Schelling, las hay _primordiales_ puestas en el +hombre, no por la educacion, sino por _la naturaleza misma_, que para +_todos_ los hombres ocupan el lugar de principios del conocimiento, y +son un _escollo_ para el pensador libre,» Por mi parte no quiero ser +mas que todos los hombres: no quiero estar reñido con la naturaleza: +si no puedo ser filósofo, sin dejar de ser hombre, renuncio á la +filosofía y me quedo con la humanidad. + + + + +NOTAS + +(SOBRE EL CAPÍTULO I.) + + +(I.) Conviene distinguir entre la certeza y la verdad: entre las dos +hay relaciones íntimas, pero son cosas muy diferentes. La verdad es la +conformidad del entendimiento con la cosa. La certeza es un firme +asenso á una verdad, real ó aparente. + +La certeza no es la verdad, pero necesita al menos la ilusion de la +verdad. Podemos estar ciertos de una cosa falsa; mas no lo estaríamos, +sino la creyésemos verdadera. + +No hay verdad hasta que hay juicio, pues sin juicio no hay mas que +percepcion, nó comparacion de la idea con la cosa; y sin comparacion +no puede haber conformidad ni discrepancia. Si concibo una montaña de +mil leguas de elevacion, concibo una cosa que no existe, mas no yerro +mientras me guardo de afirmar la existencia de la montaña. Si la +afirmo, entonces hay oposicion de mi juicio con la realidad, lo que +constituye el error. + +El objeto del entendimiento es la verdad; por esto necesitamos al +menos la ilusion de ella para estar ciertos; nuestro entendimiento es +débil; y de aquí es que su certeza está sujeta al error. Lo primero es +una ley del entendimiento, lo segundo un indicio de su flaqueza. + +La filosofía, ó mejor, el hombre, no puede contentarse con +apariencias, ha menester la realidad; quien se convenciere de que no +tiene mas que apariencia, ó dudase de si tiene algo mas, perderia la +misma certeza; esta admite la apariencia, con la condicion de que le +sea desconocida. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO II.) + + +(II.) El mismo Pirron, no dudaba de todo como creen algunos: admitia +las sensaciones en cuanto pasivas, y se resignaba á las consecuencias +de estas impresiones, conviniendo en la necesidad de acomodarse en la +práctica á lo que ellas nos indican. Nadie hasta ahora ha negado las +apariencias; las disputas versan sobre la realidad; sosteniendo los +unos que el hombre debe contentarse con decir: _parece_; y otros que +puede llegar á decir: _es_. Conviene tener presente esta distincion, +que evita confusion de ideas en la historia de la filosofía, y conduce +á esclarecer las cuestiones sobre la certeza. Así de las tres +cuestiones: hay certeza; en qué se funda; cómo se adquiere; la primera +está resuelta en un mismo sentido por todas los escuelas, en cuanto se +refiere á un hecho de nuestra alma; con solo admitir las apariencias +admitian la certeza de ellas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO III.) + + +(III.) Para formarse ideas claras sobre el desarrollo del +entendimiento y demás facultades de nuestro espíritu véase lo que digo +en la obra titulada _El Criterio_, particularmente en los capítulos I, +II, III, XII, XIII, XIV, XVIII y XXII. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO IV.) + + +(IV.) Pongo á continuacion los notables pasajes de Santo Tomás, á que +me he referido en el texto, sobre la unidad y multiplicidad de ideas. +Creo que los leerán con gusto todos los amantes de una metafísica +sólida y profunda. + +In omnibus enim substantiis intellectualibus, invenitur virtus +intellectiva per influentiam divini luminis. Quod quidem in primo +principio est unum et simplex, et quanto magis creatura intellectuales +distant à primo principio, tanto magis dividitur illud lumen, et +diversificatur, sicut accidit in lineis à centro egredientibus. Et +inde est quod Deus per suam essentiam omnia intelligit; superiores +autem intellectualium substantiarum, etsi per plures formas +intelligant, tamen intelligunt per pauciores et magis universales, et +virtuosiores ad comprehensionem rerum, propter efficaciam virtutis +intellectivæ, quæ est in eis. In inferioribus autem sunt formæ plures +et minus universales, et minus efficaces ad comprehensionem rerum in +quantum deficiunt à virtute intellectiva superiorum. Si ergo +inferiores substantiæ haberent formas in illa universalitate, in qua +habent superiores; quia non sunt tantæ efficaciæ in intelligendo, non +acciperent per eas perfectam cognitionem de rebus, sed in quadam +communitate, et confusione, quod aliqualiter apparet in hominibus. Nam +qui sunt debilioris intellectus, per universales conceptiones magis +intelligentium, non accipiunt perfectam cognitionem, nisi eis singula +in speciali explicentur (1 p., q. 89, art, 1.). + +Intellectus quanto est altior et perspicacior tanto ex uno potest +plura cognoscere. Et quia intellectus divinus est altissimus, per unam +simplicem essentiam suam onmia cognoscit: nec est ibi aliqua +pluralitas formarum idealium, nisi secundum diversos respectus divinæ +essentiæ ad res cognitas; sed in intellectu creato multiplicatur +secundum rem quod est unum secundum rem in mente divina, ut non possit +omnia per unum cognoscere: ita tamen quod quanto intellectus creatus +est altior, tanto pauciores habet formas ad plura cognoscenda +efficaces. Et hoc est quod Dio. dicit, 12. cæ. hier. quod superiores +ordines habent scientiam magis universalem in inferioribus. Et in lib. +de causis dicitur, quod intelligentiæ superiores habent formas magis +universales: hoc tamen observato, quod in infimis angelis sunt formæ +adhuc universales in tantum, quod per unam formam possunt cognoscere +omnia individua unius speciei; ita quod illa species sit propria +uniuscuiusque particularium secundum diversos respectus eius ad +particularia, sicut essentia divina efficitur propria similitudo +singulorum secundum diversos respectus; sed intellectus humanus qui +est ultimus in ordine substantiarum intellectualium habet formas in +tantum particulatas quod non potest per unam speciem nisi unum quid +cognoscere. Et ideo similitudo speciei existens in intellectu humano +non sufficit ad cognoscenda plura singularia; et propter hoc +intellectui adjuncti sunt sensus quibus singularia accipiat (Quodlib. +7. art. 3.). + +Respondeo dicendum, quod ex hoc sunt in rebus aliqua superiora, quod +sunt uni primo, quod est Deus, propinquiora et similiora. In Deo autem +tota plenitudo intellectualis cognitionis continetur in uno, scilicet +in essentia divina, per quam Deus omnia cognoscit. Quæ quidem +intelligibilis plenitudo, in intelligibilibus creaturis inferiori modo +et minus simpliciter invenitur. Unde oportet, quod ea quæ Deus +cognoscit per unum, inferiores intellectus cognoscant per multa: et +tanto amplius per plura, quanto amplius intellectus inferior fuerit. +Sic igitur quanto Angelus fuerit superior, tanto per pauciores species +universitatem intelligibilium apprehendere poterit, et ideo oportet +quod eius formæ sint universaliores, quasi ad plura se extendentes +unaquæque earum. Et de hoc, exemplum aliqualiter in nobis perspici +potest: sunt enim quidam, qui veritatem intelligibilem capere non +possunt; nisi eis particulatim per singula explicetur. Et hoc quidem +ex debilitate intellectus eorum contingit. Alii vero qui sunt +fortioris intellectus, ex paucis multa capere possunt (1 p., q. 55. +art. 3.). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO V.) + + +(V.) Hé aquí explicada por el mismo Condillac la idea de su hombre +estatua: «Para llenar este objeto nos imaginamos una estatua +organizada interiormente como nosotros y animada de un espíritu, sin +ninguna especie de ideas, suponiéndola además de un exterior toda de +mármol que no le permitia el uso de ningun sentido, nos reservamos la +libertad de abrírselos á las diferentes impresiones de que son +susceptibles, segun mejor nos pareciese. + +«Creimos deber empezar por el olfato, porque esto es el sentido que +parece contribuir menos á los conocimientos del espíritu humano. En +seguida examinamos los otros; y despues de haberlos considerado +separadamente y en conjunto, vimos que la estatua llegaba á ser un +animal capaz de velar por su conservacion. + +«El principio que determina el desarrollo de sus facultades es simple; +las sensaciones mismas le contienen; porque siendo todas por necesidad +agradables ó desagradables, la estatua está interesada en gozar de las +unas y evitarse las otras. El lector se convencerá de que este interés +es suficiente para dar lugar á las operaciones del entendimiento y de +la voluntad. El juicio, la reflexion, los deseos, las pasiones no son +otra cosa que la sensacion misma que se transforma de diferentes +maneras; por esta razon nos pareció inútil el suponer que el alma +recibe inmediatamente de la naturaleza todas las facultades de que +está dotada: la naturaleza nos da órganos para advertirnos por el +placer, lo que debemos buscar, y por el dolor, lo que debemos huir; +pero se detiene allí, y deja á la experiencia el cuidado de hacernos +contraer hábitos y de acabar la obra que ella comenzó. + +«Este objeto es nuevo, y manifiesta toda la sencillez de las vias del +Autor de la naturaleza: ¿no es cosa digna de admiracion el que haya +bastado hacer al hombre sensible al placer y al dolor, para que +naciesen en él ideas, deseos, hábitos, talentos de toda especie?» +(Tratado de las sensaciones, _Idea de la obra_). + +Lo que admira no es el sistema de Condillac, sino la candidez de su +autor: y todavía mas el que siquiera por breve tiempo, haya podido +tener numerosos secuaces un sistema tan superficial y tan pobre. +Proponese el autor la dificultad de que no siendo todo lo que hay en +el alma mas que la sensacion transformada, es extraño que los brutos +que tambien tienen sensaciones, no estén dotados de las mismas +facultades que el hombre. ¿Atinaría el lector en la profunda razon +señalada por el filósofo francés? mucho lo dudamos. Héla aquí, como un +pensamiento curioso: «el órgano del _tacto_ es en los brutos _menos +perfecto_, y por consiguiente no puede ser para ellos la causa +ocasional de todas las operaciones que se notan en nosotros.» Bien +hizo en adoptar el lema: nec tamen quasi Pythius Apollo. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO VI.) + + +(VI.) En estas materias, son dignas de leerse las obras de los +escolásticos: al tratar del _objeto de la ciencia_, son á un tiempo +exactos y profundos. Difícilmente se puede excogitar nada con respecto +á clasificaciones de verdades, que ellos no hayan explicado ó +indicado. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO VII.) + + +(VII.) No se crea que juzgo con demasiada severidad las formas +adoptadas por los filósofos alemanes. Sabido es como habla de ellos +Madama de Stael; pero felizmente puedo citar en mi apoyo un juez mas +competente todavía, Schelling, uno de los jefes de la filosofía +alemana. Dice así: «Los alemanes han filosofado tan largo tiempo +entre sí solos, que poco á poco se han apartado en sus ideas y en su +lenguaje, de las formas universalmente inteligibles, llegando á tomar +por medida del talento filosófico los grados de apartamiento de la +manera comun de pensar y de expresarse; fácil me seria citar ejemplos; +ha sucedido á los alemanes lo que á las familias que se separan del +resto del mundo para vivir únicamente entre ellas, y que acaban por +adoptar, á mas de otras singularidades, expresiones que les son +propias y que solo ellas mismas pueden entender. Despues de algunos +esfuerzos infructuosos para difundir en el extranjero la filosofía de +Kant, renunciaron á hacerse inteligibles á las demás naciones, +acostumbráronse á mirarse como el pueblo escogido de la filosofía, y +la consideraron como una cosa que existió por sí misma con existencia +absoluta e independiente; olvidando que el objeto de toda filosofía, +objeto al cual se falta con harta frecuencia, pero que jamás debe +perderse de vista, es obtener el asentimiento universal, haciéndose +universalmente inteligible. No es esto decir que las obras de +pensamiento deban ser juzgadas como ejercicios de estilo; pero toda +filosofía que no puede ser inteligible para todas las naciones +ilustradas y accesible á todas las lenguas, no puede ser por lo mismo +una filosofía verdadera y universal. (_Juicio de M. de Schelling sobre +la filosofía de M. Cousin y sobre el estado de la filosofía francesa y +de la filosofía alemana en general_. 1834). + +Lisonjéase M. Schelling de que la filosofía alemana irá entrando en +mejor camino con respecto á la claridad, y añade: «el filósofo que +hace diez años no habria podido apartarse del lenguaje y de las formas +de la escuela so pena de dañar á su reputacion científica, podrá en +adelante libertarse de semejantes trabas; la profundidad la buscará +en los pensamientos; y una incapacidad absoluta de expresarse con +claridad, no será mirada como la señal del talento y de la inspiracion +filosófica.» Nada tengo que añadir al pasaje de Schelling; solo +recordaré á su autor aquello de _mututo nomine, de te fabula ista +narratur_. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO VIII.) + + +(VIII.) La lectura de la obra de Schelling, titulada _Sistema del +idealismo trascendental_, no deja ninguna duda sobre su modo de pensar +con respecto á esa identidad, que en el fondo no es ni puede ser otra +cosa que el panteismo; sin embargo, en obsequio de la verdad confesaré +que Schelling parece haber modificado su doctrina, o temido sus +consecuencias, si hemos de atenernos á las indicaciones que se hallan +en su discurso pronunciado en la apertura de su curso de filosofía en +Berlin el 15 de noviembre de 1841. En él se lee el siguiente pasaje, +digno de llamar la atencion de todos los hombres pensadores. «Los +dificultades y los obstáculos de todas clases contra los que lucha la +filosofía, son visibles, y en vano los quisiéramos disimular. + +»Jamás se verificó contra la filosofía, reaccion mas poderosa de parte +de la vida activa y real, que en la época presente; esto prueba que la +filosofía ha penetrado hasta en las cuestiones mas vitales de la +sociedad, en las que á nadie es permitido ser indiferente. Mientras +una filosofía se halla en los primeros rudimentos de su formacion, y +aun en los primeros pasos de su marcha, nadie se ocupa de ella, sino +los mismos filósofos: los demás hombres aguardan á la filosofía en su +última palabra; pues no adquiere importancia para el público en +general, sino por sus resultados. + +»Confieso que no se debe tomar por resultado práctico de una filosofía +sólida y meditada profundamente, lo que se le antoja á cualquiera +señalar como tal; si así fuese, el mundo deberia someterse á las +doctrinas mas contrarias á la sana moral, aun á aquellas que zapasen +sus cimientos. No, nadie juzga una filosofía por las conclusiones +prácticas sacadas por la ignorancia o la presuncion. Además, que en +este punto tampoco seria posible el engaño: el público rechazaria una +filosofía que tuviese tales resultados, sin querer ni aun juzgarla en +sus principios; diria que nada entiende sobre el fondo de las +cuestiones, ni la marcha artificial e intrincada de los argumentos; +mas sin pararse en esto, decidiría bien pronto que una filosofía que +conduce á tales conclusiones, no puede ser verdadera en sus bases. Lo +que la moral romana ha dicho de lo útil, _nihil utile nisi quod +honestum_, se aplica igualmente á la investigacion de la verdad; +_ninguna filosofía que se respete, confesará que lleve á la +irreligion_. Sin embargo, la actual filosofía se halla precisamente en +situacion tal que por mas que prometa un resultado religioso, nadie se +lo concede; pues que las deducciones que de ella se sacan, convierten +los dogmas de la Religion cristiana en una vana fantasmagoría. + +»En esto convienen abiertamente algunos de sus discípulos mas fieles; +la sospecha sea o no fundada, basta su existencia, y que esta opinion +se haya establecido. + +»Pero en último resultado la vida activa tiene siempre razon; de +suerte que la filosofía está expuesta á grandes riesgos. Los que hacen +la guerra á una cierta filosofía, están muy cercanos á condenarlas +todas; ellos que dicen en su corazon: no haya mas filosofía en el +mundo. Yo mismo no estoy exento de sus condenaciones; pues que _el +primer impulso de esta filosofía, al presente tan mal conceptuada, á +causa de sus resultados religiosos, se pretende que soy yo quien lo he +dado_. + +»¿Cómo me defenderé? por cierto que yo no atacaré jamás una filosofía +por sus últimos resultados; pero la juzgaré en sus primeros principios +como debe hacerlo todo espíritu filosófico. Además, es bastante sabido +que desde luego me he manifestado poco satisfecho de la filosofía de +que hablo, y poco de acuerdo con ella................................. +...................................................................... + +»El mundo moral y espiritual se halla tan dividido, que debe ser un +motivo de contento el hallar siquiera por un instante, un punto de +reunion. Además, el destruir es cosa muy triste cuando no se tiene +nada con que reemplazar lo destruido: «hazlo mejor» se dice al que +solo sabe criticar.................................................... +...................................................................... + +»Yo me consagro pues todo entero á la mision de que estoy encargado; +para vosotros viviré, para vosotros trabajaré sin descanso, mientras +haya en mí un soplo de vida, y me lo permita _Aquel_ sin cuya voluntad +no puede caer de nuestras cabezas un cabello, y menos aun salir de +nuestra boca una palabra profundamente sentida; _Aquel_, sin cuya +inspiracion no puede brillar en nuestro espíritu una idea luminosa, ni +un pensamiento de verdad y de libertad alumbrar nuestra alma.» + +Este pasaje manifiesta todo lo embarazoso de la posicion del filósofo +aleman, y las consecuencias irreligiosas que se achacan á sus +doctrinas; es consolador el verle tributar un cierto homenaje á la +verdad, pero aflige el notar que todavía pretende salvar su +inconsecuencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO IX.) + +(IX.) En estos últimos tiempos no ha faltado quien pretendiese contar +al ilustre Malebranche entre los partidarios del panteismo. No se +concibe cómo Mr. Cousin ha podido decir: «Malebranche es con Espinosa, +el mas grande discípulo de Descartes: ambos han sacado de los +principios de su comun maestro, las consecuencias que en los mismos se +contenian. Malebranche es al pie de la letra el Espinosa cristiano» +(Fragmentos filosóficos, tom. 2, pág. 167). No se concibe, repito, +cómo ha podido asentar tamaña paradoja quien haya leido siquiera las +obras del insigne metafísico. Basta echar la vista sobre sus escritos +para ver en ellos el espiritualismo mas elevado unido con el respeto +mas profundo á los dogmas de nuestra religion sacrosanta. Al esponer +los varios sistemas filosóficos sobre el orígen de las ideas y el +problema del universo, se me ofrecerán nuevas ocasiones de vindicar al +sabio y piadoso autor de la _Investigacion de la verdad_; pero no he +querido dejar la presente, sin hacerle la debida justicia +defendiéndole de esas imputaciones que él, si viviese, rechazaria con +horror como intolerables calumnias. ¡Quién se lo dijera al escribir +aquellas páginas donde á cada paso se encuentran Dios, el espíritu, la +religion cristiana, la verdad eterna, el pecado original, con +numerosos textos de la Sagrada Escritura y de san Agustin, que andando +el tiempo habia de verse al lado de Espinosa, bien que con el absurdo +epiteto de Espinosa _cristiano!_ Esta es á veces la triste suerte de +los grandes hombres, de ser tenidos por gefes de sectas que ellos +detestaron. Malebranche llamaba á Espinosa el _impio de nuestros +dias_, y M. Cousin se atreve á llamar á Malebranche el Espinosa +cristiano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO X.) + + +(X.) No ignoro las dificultades á que están sujetos los sistemas de +Leibnitz; pero es preciso dejar bien consignado que en la mente de +este grande hombre no tenian cabida las erróneas doctrinas de los +modernos alemanes. «La última razon de todas las cosas, dice en su +_Monadología,_ se halla en una substancia necesaria donde está el +orígen de todas las mudanzas, á la que llamamos Dios. + +»Siendo esta substancia la razon suficiente de todo el universo, no +hay mas que un Dios, y este Dios basta. + +»Como esta substancia suprema, que es única, universal y necesaria, no +tiene nada fuera de ella que sea independiente de la misma, debe ser +incapaz de límites y contener tantas realidades como es posible. + +»De donde se infiere que Dios es absolutamente perfecto; pues que la +perfeccion no es otra cosa que el grandor de la realidad positiva +tomada precisamente, dejando á un lado los límites en las cosas que +los tienen. Donde no hay límites, como se verifica en Dios, la +perfeccion es absolutamente infinita. + +»De aqui se deduce que las criaturas reciben sus perfecciones de la +accion de Dios; pero tienen sus imperfecciones de su propia +naturaleza, incapaz de ser ilimitada, en lo que se distinguen de Dios. + +»Es verdad tambien que en Dios se halla no solo el manantial de las +existencias, sino tambien el de las esencias, en cuanto reales, ó en +lo que la posibilidad contiene de real.» + +En su disertacion sobre la filosofía platónica, combate las tendencias +panteistas de Valentin Vegelio con estas palabras: «Yo quisiera que +Valentin Vegelio explicando en un tratado particular la vida +bienaventurada por la transformacion en Dios, y preconizando con +frecuencia una muerte y un reposo de este género, no hubiese dado +motivo á la sospecha de que él y otros quietistas adoptaban esta +opinion. Al mismo punto se dirige Espinosa bien que por otro camino: +no admite mas que una sola substancia que es Dios, las criaturas son +modificaciones de esta substancia, como las figuras que con el +movimiento nacen y perecen de continuo en la cera blanda. Síguese de +esto lo mismo que de la opinion de Almerio, que el alma no subsiste +despues de la muerte, sino por su ser ideal en Dios, como ha existido +allí desde toda la eternidad. + +«Pero yo nada encuentro en Platon para creer que su opinion haya sido +que los espíritus no conservan su propia substancia. Esta doctrina es +incontestable á los ojos de todos los que razonan sabiamente en +filosofía; y ni aun es posible formarse idea de la opinion contraria, +á no ser que nos figuremos á Dios y al alma como seres corpóreos, pues +de otro modo las almas no podrian ser sacadas de Dios como partículas: +pero es absurdo formarse semejantes ideas de Dios y del alma» (T. 2, +diss. de phil. platonica, p. 224, epist. ad Hanschium, an. 1707, y se +halla entre los _Pensamientos de Leibnitz_ sobre la religion y la +moral publicados por M. Emery). + +Tan lejos estaba Leibnitz de abrigar tendencia al panteismo, ni de +reputarle por una filosofía elevada, que antes bien, como acabamos de +ver, le considera como el resultado de una imaginacion grosera. Es muy +notable que así bajo el aspecto metafísico como histórico, está +completamente de acuerdo Leibnitz con Santo Tomás, manifestando ambos +las mismas ideas con palabras muy semejantes. Busca el santo Doctor si +el alma es hecha de la substancia de Dios, y con esta ocasion examina +el orígen del error, y dice lo siguiente: «Respondeo dicendum, quod +dicere animam esse de substantia Dei, manifestam improbabilitatem +continet. Ut enim ex dictis patet, anima humana est quandoque +intelligens in potentia, et scientiam quodammodo à rebus acquirit, et +habet diversas potentias quæ omnia aliena sunt à Dei natura, qui est +actus purus, et nihil ab alio accipiens, et nullam in se diversitatem +habens, ut supra probatum est. + +»Sed hic error principium habuisse videtur ex duabus positionibus +antiquorum. Primi enim, qui naturas rerunt considerare inceperunt, +imaginationem transcendere non valentes, nihil præter corpora esse +possuerunt. Et ideo Deum dicebant esse quoddam corpus, quod aliorum +corporum judicabant esse principium. Et quia animam ponebant esse de +natura illius corporis, quod dicebant esse principium, ut _dicitur in +primo de anima_, per consequens sequebatur quod anima esset deo +substantia Dei. Juxta quam positionem etiam Manichari, Deum esse +quamdam lucem corpoream existimantes, quamdam partem illius lucis +animam esse possuerunt corpori alligatam. Secundo vero processuoi fuit +ad hoc quod aliqui aliquid incorporeum esse apprehenderunt: non tamen +á corpore separatum, sed corporis formam. Unde et Varro dixit quod +Deus est anima, mundum intuitu, vel motu et ratione gubernans: ut +Augu. narrat 7 de civit. Dei. Sic igitur illius totalis animæ partem, +aliqui possuerunt animam hominis: sicut homo est pars totius mundi: +non valentes intellectu pertingere ad distinguendos spiritualium +substantiarum gradus, nisi secundum distinctionas corporum. Hæc autem +omnia sunt impossibilia, ut supra probatum est, unde manifeste falsum +est animam esse de substantia Dei(1 p. q. 90. art. 1). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XI.) + + +(XI) En los escolásticos se encuentra á menudo que el entendimiento es +la misma cosa entendida, aun tratándose de los entendimientos creados; +pero esta identidad se limita á un órden puramente ideal, y no +significa mas que la íntima union de la idea con el entendimiento. +Sabido es cuánta importancia tienen en la filosofía escolástica las +materias y formas; y esta distincion se la aplica tambien á los +fenómenos de la inteligencia. Bien que la idea era considerada como +una cosa distinta del entendimiento, no obstante como este era +perfeccionado por ella y puesto en relacion con la cosa representada, +se decia que el entendimiento era la misma cosa entendida. Así deben +explicarse los pasajes que se encuentran en Santo Tomás y otros +escolásticos; pues aunque las expresiones de que se valen, +consideradas aisladamente, serian inexactas; no lo son si se atiende +al sentido que ellos les atribuyen y que resulta bien claro de los +principios en que se fundan. Por ejemplo Santo Tomás (quodlibet 7. +art. 2) para probar que el entendimiento criado no puede entender +muchas cosas á un mismo tiempo dice: «Sed quod intellectus simul +intelligat plura intelligibilia, primò et principaliter, est +impossibile. Cuius ratio est, quia _intellectus secundum actum est +omninò, id est perfectè res intellecta: ut dicitur_ in 3. de anima. +_Quod quidem intelligendum, est non quòd essentia intellectus fiat res +intelecta_ vel species eius; sed quia completè informatur per speciem +rei intellectæ, dum eam actu intelligit. Unde intellectum simul plura +intelligere primò, idem est acsi res una simul esset plura. In rebus +enim materialibus videmus quod una res numero non potest esse simul +plura in actu, sed plura in potentia................................. +..................................................................... + +»Unde patet quòd sicut una res materialis non potest esse simul plura +actu, ita unus intellectus non potest simul plura intelligere primo. +Et hoc est quòd Alga, dicit, quòd sicut unum corpus non potest simul +figurari pluribus figuris: ita unus intellectus non potest simul plura +intelligere. Nec potest dici quod intellectus informetur perfectè +simul pluribus speciebus intelligibilibus, sicut unum corpus simul +informatur figura et colore: quia figura et color non sunt formæ unius +generis, nec in eodem ordine accipiuntur quia non ordinantur ad +perficiendum in esse unius rationis: sed omnes formæ intelligibiles in +quantum huiusmodi, sunt unius generis, et in eodem ordine se habent +ad intellectum, in quantum perficiunt intellectum in hoc quod est esse +intellectum. Unde plures species intelligibiles se habent sicut figuræ +plures; vel plures colores qui simul in actu in eodem esse non possunt +secundum idem.» + +Por el anterior pasaje se echa de ver que el sentido de la identidad +del entendimiento con la cosa entendida, no era otro que el explicado +al principio de esta nota, á saber, el de la union íntima de la idea ó +especie inteligible con el entendimiento, como una forma con su +materia; forma que perfeccionaba al entendimiento, haciéndole pasar +del estado de potencia al de acto, y poniéndole en relacion con la +cosa representada. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XII.) + + +(XII.) La doctrina de la inteligibilidad inmediata, es susceptible de +ulteriores aclaraciones; pero como estas no podrian ser cabales sin +examinar á fondo la naturaleza de la idea, lo que no corresponde al +presente tratado, me reservo darlas en el lugar oportuno. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XIII.) + + +(XIII.) Quizás no bastará lo dicho en el texto para que todos los +lectores se formen ideas bastante claras y completas de la +representacion de causalidad; pero debo advertir que esta doctrina en +lo tocante á la inteligencia primera, está intimamente enlazada con +las cuestiones sobre el fundamento de la posibilidad aun de las cosas +no existentes, cuestiones que no podria exponer aquí, sin trastornar +el órden de las materias. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XIV.) + + +(XIV.) La distincion de los órdenes de ideas, geométrico y no +geométrico, es de la mayor importancia para la ideología. He +adelantado esta distincion porque la necesitaba para no dejar +incompleto el exámen de la posibilidad de una verdad fundamental entre +las puramente ideales. Pero su explicacion y los cimientos en que +estriba, se encontrarán en el tratado sobre las ideas del espacio y de +la extension. + + + * * * * * + + +(SOBRE CAPÍTULO XV.) + + +(XV.) La palabra _instinto_ aplicada al entendimiento, claro es que se +toma en una acepcion muy diferente de cuando se habla de los +irracionales. No encierra aquí ningun significado ignoble; lo que está +de acuerdo con el uso que de la misma se hace, aun para las cosas +divinas. Una de las acepciones que le da el Diccionario de la lengua, +es: «impulso ó movimiento del Espíritu Santo hablando de inspiraciones +sobrenaturales.» El latin _instinctus_, significaba _inspiracion_: +sacro mens _instincta_ furore. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XVI.) + + +(XVI.) El orígen de la confusion de ideas en la presente cuestion, es +esa tendencia á la unidad de que he tratado en el capítulo IV. Se +comienza por suponer que no ha de haber mas que un principio, y se +busca cuál es; cuando antes de investigar cuál es, se deberia saber si +existe solo, como se lo supone. Ya hemos visto que el sistema de +Fichte estriba en la misma suposicion: por manera que la misma causa +que en las escuelas producia disputas inocentes, puede llevar á +extravíos de la mayor trascendencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XVII.) + + +(XVII.) Creo haber interpretado fielmente el pensamiento de Descartes, +mas por si alguna dificultad quedase sobre el particular, pongo á +continuacion un notable pasaje del mismo autor, en su respuesta á las +objeciones recogidas por el P. Mersenne de boca de varios filósofos y +teólogos contra las _Meditaciones_ II, III, IV, V y VI. + +«Cuando conocemos que somos una cosa que piensa, esta primera nocion +_no está sacada de ningun silogismo_; y cuando alguno dice: _yo pienso +luego soy_ ó existo, no _infiere_ su existencia del pensamiento como +_por la fuerza de un silogismo_ sino como una cosa conocida por sí +misma, _la ve por una simple inspeccion del espíritu_; pues que si la +dedujera de un silogismo habria necesitado conocer de antemano esta +mayor: todo lo que piensa es ó existe. Por el contrario, esta +proposicion se la manifiesta su propio sentimiento, de que no puede +suceder que piense sin existir. Este es el carácter propio de nuestro +espíritu de formar proposiciones generales por el conocimiento de las +particulares.» No siempre se expresa Descartes con la misma lucidez; +se conoce que las objeciones de sus adversarios le hacian meditar mas +profundamente su doctrina, y contribuian á que aclarase sus ideas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XVIII.) + + +(XVIII.) Para formarnos ideas cabales sobre la mente de Descartes, +oigámosle á él mismo explicando su sistema. + +«Como los sentidos nos engañan algunas veces, quise _suponer_ que no +habia nada parecido á lo que ellos nos hacen imaginar; como hay +hombres que se engañan raciocinando aun sobre las materias mas +sencillas de geometría y hacen paralogismos, juzgando yo que estaba +tan sujeto á errar como ellos, deseché como falsas todas las razones +que antes habia tomado por demostraciones; y considerando en fin que +aun los mismos pensamientos que tenemos durante la vigilia, pueden +venirnos en el sueño sin que entonces ninguno de ellos sea verdadero, +me resolví á _fingir_ que todas las cosas que habian entrado en mi +espíritu no encerraban mas verdad que las ilusiones de los sueños. +Pero desde luego advertí que mientras queria pensar que todo era +falso, era necesario que yo que lo pensaba, fuese alguna cosa; y +notando que esta verdad, yo pienso luego soy, era tan firme y segura +que las mas extravagantes suposiciones de los escépticos no eran +capaces de conmoverla, juzgué que podia recibirla sin escrúpulo por el +primer principio de filosofía» (_Discurso sobre el Método_, cuarta +parte). + +He dicho que la duda de Descartes era una _suposicion_, una _ficcion_; +y cabalmente estas son las palabras que emplea el mismo autor. En la +ya citada respuesta á las objeciones recogidas por el P. Mersenne, se +halla el siguiente pasaje: + +«He leido con mucha satisfaccion las observaciones que me habeis hecho +sobre mi primer tratado de la filosofía, porque ellas me dan á conocer +vuestra benevolencia para conmigo, vuestra piedad hácia Dios, y el +cuidado que os tomais por el progreso de su gloria. No puedo dejar de +alegrarme, no solo de que hayais juzgado mis razones dignas de vuestra +censura, sino tambien de que nada decis á que yo no pueda contestar +fácilmente. + +»En primer lugar me recordais que _nó veras sino tan solo por una mera +ficcion_, he desechado las ideas ó los fantasmas de los cuerpos para +concluir que yo soy una cosa que pienso, por temor quizás que yo no +crea que se sigue de esto que yo no soy sino una cosa que pienso; mas +ya os he hecho ver en mi segunda Meditacion que yo me acordaba de +esto, ya que decia lo siguiente: «pero puede suceder que estas cosas +que yo _supongo_ que no son, porque no las conozco, no sean en efecto +diferentes de mí á quien conozco; no sé nada de esto, no me ocupo de +esto en la actualidad.»............................................... +...................................................................... + +Como se ve, Descartes no rechaza el que su duda no sea una mera +ficcion; hasta dice en términos expresos que no hace mas que aplicar +un método cuya necesidad reconocen todos los filósofos. + +«Os suplico, continúa, que recordeis que por lo tocante á las cosas +relativas á la voluntad, he puesto siempre una gran distincion entre +la contemplacion de la verdad y los usos de la vida: con respecto á +estos, tan distante me hallo de pensar que solo debamos seguir las +cosas conocidas muy claramente, que por el contrario creo que ni aun +es preciso aguardar siempre las mas verosímiles, sino que es preciso á +veces entre muchas cosas del todo desconocidas é inciertas, escoger +una, y atenerse á ella firmemente, mientras no se vean razones en +contra, cual si la hubiésemos escogido por motivos ciertos y +evidentes, como lo tengo ya explicado en el _Discurso sobre el +Método_; pero cuando solo se trata de la contemplacion de la verdad +¿_quién ha dudado jamás que sea necesario suspender el juicio sobre +las cosas obscuras ó que no son distintamente conocidas_?» + +¿Entonces, se nos dirá, en qué consiste el mérito de Descartes? En +haber _aplicado_ una regla que todos conocen, y pocos emplean; y en +haberlo hecho en una época en que la preocupacion á favor de las +doctrinas aristotélicas, era todavía muy poderosa. Descartes lo dice +terminantemente; su método de dudar no es nuevo, lo que le faltaba era +la aplicacion; pues por lo tocante al principio en que se funda, +«_quién ha dudado jamás que sea necesario suspender el juicio_ sobre +las cosas obscuras, ó que no son distintamente conocidas?» + +Entendido el método de Descartes en este sentido, es decir tomando la +duda como una suposicion, como una mera ficcion, no se opone á los +buenos principios religiosos y morales. El profundo filósofo no se +desdeña de tranquilizar sobre este punto á los lectores, manifestando +ingenuamente que al comenzar sus investigaciones habia puesto en salvo +sus creencias religiosas. + +«Y en fin, como antes de empezar á reconstruir la casa en que se +habita, no basta el derribarla y hacer provision de materiales y de +arquitectos ó ejercitarse en la arquitectura y en trazar +cuidadosamente el diseño del nuevo edificio, sino que es preciso estar +provisto de algun otro donde se pueda vivir cómodamente mientras se +trabaja en el nuevo; para que no estuviese irresoluto en mis acciones +en tanto que la razon me obligaba á estarlo en mis juicios, y para no +dejar de vivir entre tanto lo mas felizmente que pudiera, me formé una +moral provisoria que consistia en tres ó cuatro máximas que voy á +exponer. La primera es el obedecer á las leyes y costumbres de mi pais +_conservando constantemente la Religion en que por la gracia de Dios +habia sido instruido desde mi infancia_............................. +.................................................................... + +»Despues de haberme asegurado de estas máximas y haberlas puesto +aparte _con las verdades de la fe, que han sido siempre las primeras +en mi creencia_, juzgué que podia deshacerme libremente del resto de +mis opiniones» (_Discurso sobre el Método_, tercera parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XIX.) + + +(XIX.) Con respecto á la distincion entre el testimonio de la +conciencia y el de la evidencia, así como en lo tocante al análisis de +la proposicion: yo pienso, luego soy, no cabe duda que Descartes no se +expresa con bastante precision y exactitud. Véase por ejemplo el +siguiente pasaje donde se nota alguna confusion de ideas. + +«Despues de esto consideré en general lo que se necesita para que una +proposicion sea verdadera y cierta, porque ya que yo acababa de +encontrar una que tenia dicho carácter, pensé que debia saber tambien +en qué consiste esta certeza, y habiendo notado que en la proposicion, +yo pienso, luego soy, no hay nada que me asegure de que yo digo la +verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, +juzgué que podia tomar por regla general que las cosas concebidas con +mucha claridad y distincion, son todas verdaderas; pero que solo hay +alguna dificultad en notar bien cuáles son las que concebimos +distintamente» (_Discurso sobre el Método_, cuarta parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XX.) + + +(XX.) La certeza _apodíctica_ de que habla Kant en el citado pasaje, +es la que resulta de la evidencia intrínseca de las ideas; ó en otros +términos, es la misma que en las escuelas suele llamarse metafísica. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXI.) + + +(XXI.) A mas de las cuestiones sobre el principio de contradiccion, +como único fundamento de certeza, hay otras con respecto á su +importancia y fecundidad científicas. Nada he querido prejuzgar aquí +sobre estos puntos, porque me reservo ventilar largamente dichas +cuestiones, al tratar de la idea del _ser_ en general. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXII.) + + +(XXII.) Por un pasaje de Descartes de la cuarta parte de su _Discurso +sobre el Método_, citado en la nota (XIX), se echa de ver que á mas +del principio, yo pienso luego soy, admitia el de la legitimidad de la +evidencia; pues al buscar lo que se necesita para que una proposicion +sea verdadera y cierta, dice que habiendo notado que si estaba seguro +de la verdad de esta proposicion, yo pienso luego soy, era tan solo +porque lo veia claramente así, creyó que podia tomar por _regla +general_, que _las cosas conocidas con claridad y distincion son todas +verdaderas_. Por donde se echa de ver que en el sistema de Descartes +entran dos principios ligados entre sí, pero muy diferentes: 1.º el +hecho de conciencia del pensamiento; 2.º La regla general de la +legitimidad del criterio de la evidencia. + +Es de notar tambien que hay aquí cierta confusion de ideas que he +señalado ya en otra parte. No es exacto que el principio yo pienso +luego soy, sea evidente: la evidencia se refiere á la _consecuencia_, +pero en cuanto al acto de pensar, no hay evidencia propiamente dicha, +sino conciencia. La evidencia es un criterio, mas nó el único. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXIII.) + + +(XXIII.) Lo dicho en la proposicion segunda de este capítulo (236), es +independiente de las disputas sobre el modo con que el alma y el +cuerpo ejercen su influencia recíproca, cuestiones que no son de este +lugar. Sea cual fuere el sistema que se adopte, la influencia es un +hecho que la experiencia nos atestigua; lo que me basta para lo que me +propongo establecer allí. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXIV.) + + +(XXIV.) Para entender mejor lo que se dice en este capítulo sobre la +evidencia, será útil enterarse bien de las doctrinas expuestas mas +abajo desde el XXVI, hasta el XXXI inclusive. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXV.) + + +(XXV.) Por lo dicho en este capítulo se manifiesta la verdad de lo +que digo en el XXIV, sobre el enlace de los diferentes criterios y la +necesidad de no atenerse á una filosofía exclusiva. El sentido íntimo, +ó la conciencia, sirve de base á los demás, como un hecho +indispensable; pero él mismo se destruye, si se niegan los otros. + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPÍTULOS XXVI, XXVII Y XXVIII.) + + +(XXVI.) Dugald-Steward (P. 2. Cap. 2. Seccion 3. §. 2.) cita un pasaje +de una disertacion publicada en Berlin en 1764, que no parece tan poco +razonable como pretende el autor de la _Filosofía del espíritu +humano_. Lo pongo á continuacion, porque la opinion del filósofo +aleman me parece ser la misma que he sostenido en el texto. + +«Omnes mathematicorum propositiones sunt identicæ et representantur +hac formula, A = A. Sunt veritates identicæ sub varia forma expressæ, +imo ipsum quod dicitur contradictionis principium vario modo +enuntiatum et involutum; si quidem omnes hujus generis propositiones +revera in eo continentur. Secundum nostram autem intelligendi +facultatem ea est propositionum differentia, quod quædam longa +ratiociniorum serie, alia autem breviore via, ad primum omnium +principium reducantur, et in illud resolvantur. Sic v.g. propositio 2 ++ 2 = 4 statim huc cedit: 1 + 1 + 1 + 1 = 1 + 1 + 1 + 1; id est, idem +est idem; et, proprie loquendo, hac modo enunciari debet:--si +contingat adesse vel existere quatuor entia, tum existunt quatuor +entia; nam de existentia non agunt geometræ, sed ea hypothetice tantum +subintelligitur. Inde summa oritur certitudo ratiocinia perspicienti; +observat nempe idearum identitatem; et hæc est evidentia assensum +immediate cogens, quam mathematicam aut geometricam vocamus. Mathesi +tamen sua natura priva non est et propria; oritur etenim ex +identitatis perceptione, quæ locum habere potest, etiamsi ideæ non +repræsentent extensum.» + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPÍTULOS XXX Y XXXI.) + + +(XXVII.) He indicado que quizás Dugald-Steward se habia aprovechado de +las doctrinas de Vico; sin que por esto quiera hacerle el cargo que se +dirigió contra su maestro Reid, de quien se dijo que resucitaba las +doctrinas del P. Buffier jesuita. No obstante, para que el lector +pueda juzgar con pleno conocimiento de causa, pongo á continuacion un +notable pasaje del filósofo escocés, por el cual se verá la +coincidencia de algunas de sus observaciones con las del filósofo +napolitano. Me inclino á creer que si Dugald-Steward hubiese leido á +Vico, no se quejaria de la _confusion_ con que explicaron esta +doctrina varios autores antiguos y modernos. + +«El carácter particular de esta especie de evidencia llamada +demostrativa, y que tan marcadamente distingue las conclusiones +matemáticas de las de otras ciencias, es un hecho que debe haber +llamado la atencion de cualquiera que conozca los elementos de la +geometría; y sin embargo yo dudo que su causa haya sido señalada de +una manera satisfactoria.» Locke nos dice: «lo que constituye la +demostracion es la evidencia intuitiva de cada paso del raciocinio;» +convengo en que si esta evidencia faltase en un solo punto, toda la +demostracion se arruinaria; mas no creo que la evidencia demostrativa +de la conclusion dependa de esta circunstancia, aun cuando añadiésemos +esta otra condicion sobre la cual Reid insiste mucho: «que para la +evidencia demostrativa es necesario que los primeros principios sean +intuitivamente ciertos.» Al tratar de los axiomas, hice notar la +inexactitud de esta observacion, manifestando además que en las +matemáticas, los primeros principios de nuestros raciocinios no son +los axiomas sino las definiciones. Sobre esta última circunstancia, es +decir, sobre esta condicion de discurrir partiendo de definiciones, se +debe fundar la verdadera teoría de la demostracion matemática. Voy á +desenvolver aquí extensamente esta doctrina, indicando al mismo tiempo +algunas de las consecuencias mas importantes que de ella dimanan. + +»Como no quiero reclamar injustamente los honores de la invencion, +debo comenzar por declarar que la idea matriz de esta doctrina ha sido +manifestada y aun desenvuelta con extension por diversos autores tanto +antiguos como modernos; pero en todos ellos se la encuentra de tal +modo confundida con otras consideraciones del todo extrañas al punto +de la discusion, que la atencion del autor y del lector se distrae del +único principio del cual depende la solucion del problema....... +................................................................ + +»Hemos visto ya en el primer capítulo de esta parte que mientras en +las demás ciencias las proposiciones que se han de establecer expresan +siempre hechos reales ó supuestos, las demostradas en las matemáticas +enuncian simplemente una conexion entre ciertas suposiciones y ciertas +consecuencias. Así en las matemáticas nuestros raciocinios tienen un +objeto muy diferente del que nos sirve en los otros usos de las +facultades intelectuales; pues que se proponen, nó consignar verdades +relativas á existencias reales, sino determinar la filiacion lógica de +las consecuencias que dimanan de una hipótesis dada. Si partiendo de +esta hipótesis raciocinamos con exactitud, es claro que nada puede +faltar á la evidencia del resultado, pues que este se limita á afirmar +un enlace necesario entre la suposicion y la conclusion; en las otras +ciencias, aun suponiendo evitada la ambigüedad del lenguaje, y +rigurosamente exactos todos los pasos de la deduccion, nuestras +conclusiones serian siempre mas ó menos inciertas, pues que en +definitiva estriban sobre principios que pueden corresponder ó no +corresponder con los hechos» (P. 2. Cap. 2. Secc. 3.). Esta es +exactamente la doctrina de Vico sobre la causa de la diferencia en los +grados de evidencia y certeza; bien que este filósofo eleva á un +sistema general, para explicar el problema de la inteligencia, lo que +el escocés solo consigna como un hecho para señalar la razon de la +evidencia matemática. El P. Buffier (Trat. de las primeras verdades, +P. 1. Cap. 11.) explica lo mismo con mucha claridad. + +He dicho tambien que atendida la infatigable laboriosidad que +distingue á los alemanes, no fuera extraño que hubiesen leido á los +escolásticos: esto se confirma, si se advierte que Leibnitz recomienda +mucho esta lectura; y no es regular que se hayan olvidado del consejo +de un autor tan competente, los alemanes mas modernos. + +Entre los varios pasajes de Leibnitz sobre los escolásticos, prefiero +aducir el siguiente que me parece sumamente curioso. «La verdad está +mas difundida de lo que se cree; pero con harta frecuencia se la halla +envuelta, debilitada, mutilada, corrompida con adiciones que la echan +á perder, ó la hacen menos útil. Notando esas huellas de verdad en los +antiguos, ó para hablar mas generalmente, en los _anteriores_, se +sacaria oro del fango, el diamante de su mina, luz de las tinieblas; y +esto seria en realidad _perennis quædam philosophia_. Hasta se puede +decir que se notaria algun progreso en los conocimientos. Los +orientales tienen ideas grandes y hermosas sobre la divinidad; los +griegos añadieron el raciocinio y una forma científica; los Padres de +la Iglesia desecharon lo que habia de malo en la filosofía de los +griegos; pero los escolásticos trataron de emplear útilmente para el +cristianismo lo que habia de aceptable en la filosofía de los +paganos. Repetidas veces he dicho: _aurum latere in stercore illo +scolastico barbarico_; y desearia que se pudiese encontrar algun +hombre hábil, versado en esta filosofía irlandesa y española, que +tuviese inclinacion y capacidad para sacar lo que en ella hay de +bueno. _Estoy seguro que su trabajo seria recompensado con muchas +verdades bellas é importantes_. En otro tiempo hubo en Suiza un +escritor que _matematizó_ en la escolástica; sus obras son poco +conocidas; pero lo que de ellas he visto me ha parecido profundo y +digno de consideracion» (Carta 3. á M. Remond de Montmort). + +Así habla Leibnitz, uno de los hombres mas eminentes de los tiempos +modernos, y de quien Fontenelle ha dicho con razon, que «conducia de +frente todas las ciencias.» Véase pues si anduve descaminado al +recomendar al estudio de aquellos autores, á quien desee adquirir en +filosofía conocimientos profundos. Aun prescindiendo de la utilidad +intrínseca, seria conveniente dicho estudio para poder juzgar con +conocimiento de causa, unas escuelas que, valgan lo que valieren, +ocupan una página en la historia del espíritu humano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPÍTULO XXXII.) + + +(XXVIII.) El autor á quien aludo (317) es Fenelon, quien bajo el +nombre de sentido comun, comprende tambien el criterio de la +evidencia, como se echa de ver en el siguiente pasaje: «¿Qué es el +sentido comun? ¿no consiste en las primeras nociones que todos los +hombres tienen de las mismas cosas? Este sentido comun que siempre y +en todas partes es el mismo, que previene todo exámen y hasta le tiene +por ridículo en ciertas cuestiones, en las cuales se rie en vez de +examinar; que reduce al hombre á no poder dudar por mas que en ello se +esfuerce; este sentido que pertenece á todos los hombres, que solo +espera ser consultado para mostrarse y descubrirnos desde luego la +evidencia ó lo absurdo de la cuestion, ¿_no es esto lo que yo llamo +mis ideas_? Hélas aquí, pues, estas ideas ó nociones generales, que yo +no puedo contradecir ni examinar, segun las cuales por el contrario, +lo examino y lo juzgo todo, de manera que en vez de contestar me rio, +cuando se me propone algo claramente opuesto á lo que me representan +estas _ideas inmutables_» (Existencia de Dios, p. 2, n. 33). + +Es indudable que en este pasaje habla Fenelon de la evidencia, pues +que á mas de que emplea este mismo nombre, se refiere á las ideas +inmutables; por sentido comun entiende las mismas ideas generales por +las cuales juzgamos de todo, ó en otros términos, las ideas de donde +nace la evidencia. + + * * * * * + + +FIN DE LAS NOTAS. + + + + + +ÍNDICE DE LAS MATERIAS DEL TOMO PRIMERO. + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + +CAPÍTULO PRIMERO. +_Importancia y utilidad de las cuestiones sobre la certeza_. + +Cimiento de la filosofía. Universalidad y constancia de las disputas +sobre la certeza. Significado. Amplitud de la cuestion. Utilidad. Su +influencia sobre el espíritu. + + +CAPÍTULO II. +_Verdadero estado de la cuestion_. + +Tres cuestiones. Ejemplo. Objeto y deberes de la filosofía en este +punto. No comienza por un exámen. Fichte. Pirron. Necesidad de la +certeza. Su existencia y su naturaleza. Berkeley. Confesion de Hume. +Un prurito pueril. Sobriedad necesaria al espíritu. La certeza +anterior á todo exámen no es ciega. El dogmatismo y el escepticismo. +Se rectifica un dicho de Pascal. + + +CAPÍTULO III. +_Dos certezas_. + +La del género humano y la filosófica. La certeza y la reflexion. El +desarrollo de las facultades humanas no es reflexivo. Experimentos. +Esterilidad de la filosofía con respecto á la certeza. Sus peligros. +Su objeto mas razonable. Contradiccion de los filósofos. Resultado. + + +CAPÍTULO IV. +_Si existe la ciencia trascendental en el órden intelectual absoluto_. + +Primer principio. Observacion preliminar. Verdad primera. Diferentes +aspectos de la cuestion. Santo Tomás. Malebranche. Conjetura sobre la +ciencia trascendental, uno de los caractéres distintivos de la +inteligencia. La inteligencia y la unidad. Ejemplos de las artes y de +las ciencias. Medida de la elevacion de las inteligencias. Carácter +del genio. + + +CAPÍTULO V. +_No existe la ciencia trascendental en el órden intelectual humano; no +puede dimanar de los sentidos_. + +Objeto de la sensacion. No hay una, orígen de la certeza de las demás. +Operacion de las cataratas. Dificultad de explicar el desarrollo de +los sentidos, y la relacion de las sensaciones. Inutilidad de esta +explicacion para la ciencia trascendental. La estatua de Condillac. +Observaciones. Resultado. + + +CAPÍTULO VI. +_Continúa la discusion sobre la ciencia trascendental_. + +Insuficiencia de las verdades reales. Descrédito del sensualismo. +Verdades reales y verdades ideales. Insuficiencia de la verdad real +finita. Dos conocimientos de la verdad primera. Necesidad de fecundar +las verdades reales con verdades ideales. La unidad de Descartes es +triple. La ley única del universo. Sus reaciones con la ciencia +trascendental. + + +CAPÍTULO VII. +_Esterilidad de la filosofía del_ yo _para producir la ciencia +trascendental_. + +Conciencia y evidencia. Una de las causas de la oscuridad y +esterilidad de la filosofía alemana desde Fichte. Una ventaja de Kant. +Esterilidad del _yo_ como elemento científico. Lo subjetivo y lo +objetivo. Acto directo y acto reflejo. Esterilidad de su combinacion +si les faltan las verdades necesarias. Lo que sabemos del _yo_. La +conciencia universal. El panteismo espiritualista. Dualidad de +relacion en todo acto de inteligencia. Dilema contra la filosofía del +_yo_. Reflexion fundamental del sistema de Fichte. Su método erróneo. +Aserciones gratuitas. Acto primitivo. Reflexiones. Acto indeterminado. +Esterilidad de la doctrina de Fichte para encontrar el primer +principio. A qué se reduce el aparato de su análisis. Fichte y +Descartes. Ventaja del filósofo francés. Panteismo del sistema de +Fichte. + + +CAPÍTULO VIII. +_La identidad universal_. + +Lo infundado de este error. Un dilema. Contradiccion de ciertos +filósofos. Su sistema. Schelling. Una causa de este error. +Dificultades del problema del conocimiento. Argumento de los +sostenedores de la identidad. Inutilidad de esta doctrina para +explicar el conocimiento. Dualidad envuelta en el acto de conocer. +Desarrollo de esta observacion. Su mayor fuerza contra la filosofía +del _yo_. El misterio de la Trinidad. Platon. Intuicion del _yo_. +Principio de ser y de conocer. + + +CAPÍTULO IX. +_Continúa el exámen del sistema de la identidad universal_. + +Instinto intelectual en busca de la unidad. Qué es esta unidad. La +unidad en la filosofía. La filosofía y la religion. Dos problemas +capitales sobre la representacion intelectual. Descartes. Vindicacion +de Malebranche. + + +CAPÍTULO X. +_El problema de la representacion_. + +Mónadas de Leibnitz. Peligros de la exageracion en la unidad +científica. Hecho único. Sus inconvenientes. Un efugio. Mónadas de +Leibnitz. Lo infundado de estas hipótesis. Tampoco funda la ciencia +trascendental. Diferencias entre este sistema y el de los panteistas +modernos. + + +CAPÍTULO XI. +_Exámen del problema de la representacion_. + +Tres fuentes de representacion. Relacion de lo representante con lo +representado. Consecuencia en favor de la existencia de Dios, sacada +de las relaciones de los seres intelectuales y del universo corpóreo. +Dos relaciones inmediata y mediata. Objetividad de toda idea. Union de +lo inteligente con lo entendido. La identidad fuente de +representacion. Cuándo y de qué manera. + + +CAPÍTULO XII. +_Inteligibilidad inmediata_. + +Representacion activa y pasiva. Doctrina de Santo Tomás y del cardenal +Cayetano. Reflexiones. Un hecho en su apoyo. Dos condiciones de la +inteligibilidad inmediata. Consecuencias ideológicas. Resúmen de la +doctrina sobre la inteligibilidad. + + +CAPÍTULO XIII. +_Representacion de causalidad y de idealidad_. + +La causalidad orígen de representacion. Profundidad de Santo Tomás +como filósofo. Idealidad. Dos proposiciones capitales. Condiciones +para que la causalidad sea suficiente orígen de representacion. Una +observacion sobre las ciencias naturales. Nueva refutacion de la +ciencia trascendental. Lo absoluto. Reflexiones sobre esta doctrina. +La representacion ideal se refunde en la causal. Vico. Dos +consecuencias importantes. Una observacion sobre las ideas-retratos. +Indicacion de varias cuestiones sobre las ideas. + + +CAPÍTULO XIV. +_Imposibilidad de hallar el primer principio en el órden ideal_. + +Esterilidad de las verdades ideales con respecto al mundo real. +Aplicaciones. Necesidad de la union de las verdades reales con las +ideales. Esterilidad del órden no geométrico para el geométrico y +vice-versa. + + +CAPÍTULO XV. +_La condicion indispensable de todo conocimiento humano_. + +Medios de percepcion de la verdad. Estado de la cuestion. Distincion. +Conciencia. Evidencia. Instinto intelectual ó sentido comun. Tres +órdenes de verdades. Carácter y diferencias de los medios de +percepcion y sus objetos. Una observacion sobre el desarrollo de las +facultades del hombre. + + +CAPÍTULO XVI. +_Confusion de ideas en las disputas sobre el principio fundamental_. + +Anomalías. Sus causas. Estado de la cuestion. + + +CAPÍTULO XVII. +_La existencia del pensamiento_. + +Principio de Descartes. Indemostrabilidad de la existencia. No todo se +puede demostrar. Aplicaciones. Punto de partida de nuestros +conocimientos. Dos sentidos del principio de Descartes. Se explica la +mente del filósofo. + + +CAPÍTULO XVIII. +_Mas sobre el principio de Descartes_. + +Su método. Ambigüedad del lenguaje de Descartes. Su idea capital. Su +duda metódica. En qué sentido es posible. Aplicaciones. Observacion +sobre los extravíos de los reformadores. Acuerdo de Descartes con +todas las escuelas. Locke. Condillac. + + +CAPÍTULO XIX. +_Lo que vale el principio, yo pienso_. + +Su análisis. Significado de la proposicion, yo pienso. Cómo se +distingue de la proposicion misma. Exámen de ella bajo el aspecto +lógico. Condiciones de su posibilidad. Formacion de la idea del _yo_. +Relaciones de la existencia con el pensamiento. Resolucion de tres +cuestiones. + + +CAPÍTULO XX. +_Verdadero sentido del principio de contradiccion_. + +Opinion de Kant. Fórmula del principio. Opinion del filósofo aleman. +Juicios analíticos y sintéticos. Antigüedad de esta distincion. +Enmienda de Kant en la fórmula del principio. No tiene fundamento. +Equivocacion en la fórmula de Kant. Aplicaciones. Rectificaciones. + + +CAPÍTULO XXI. +_Si el principio de contradiccion merece el título de fundamental, y +en qué sentido._ + +Seis proposiciones sobre esta materia. + + +CAPÍTULO XXII. +_El principio de la evidencia_. + +Fórmula llamada de los cartesianos. Su transformacion. Su cotejo con +la de Kant. El principio de la evidencia no es evidente. Anomalía. Su +explicacion. + + +CAPÍTULO XXIII. +_Criterio de la conciencia_. + +Objeto de este criterio. Conciencia directa y conciencia refleja. Sus +caractéres y diferencias. Observaciones sobre la fuerza intelectual en +estos dos sentidos. Relacion de la conciencia con los demás criterios. +Cinco proposiciones que resúmen la doctrina sobre el criterio de la +conciencia. + + +CAPÍTULO XXIV. +_Criterio de la evidencia_. + +Sus caractéres. Evidencia inmediata. La evidencia es una especie de +cuenta y razon. De dónde dimana su necesidad y universalidad. Valor +subjetivo de la evidencia. Valor objetivo. Cuestion importante. + + +CAPÍTULO XXV. +_Valor objetivo de las ideas_. + +Estado de la cuestion. Doctrina de Descartes. Si se puede probar la +veracidad de la evidencia. Un argumento en pro fundado en la +necesidad. Fichte. Si se niega la objetividad de las ideas se arruina +la unidad de conciencia. Consecuencias absurdas. + + +CAPÍTULO XXVI. +_Si todos los conocimientos se reducen á la percepcion de la +identidad_. + +Observaciones preliminares. Qué se afirma ó se niega en todo juicio. +Qué significa la igualdad en los juicios matemáticos. + + +CAPÍTULO XXVII. +_Continuacion_. + +La fórmula A es A. Cómo se aplica á las matemáticas. Ejemplo en las +transformaciones de una ecuacion. Reflexiones. Caractéres de nuestra +inteligencia. Una necesidad, y una facultad. Dugald-Steward. Se +contesta á una dificultad de este autor. + + +CAPÍTULO XXVIII. +_Continuacion_. + +Aplicacion de la doctrina de la identidad á los silogismos. Una +observacion sobre el entimema. Objeto y utilidad de los medios +dialécticos. Ampliacion de la doctrina con ejemplos geométricos y +algebráicos. + + +CAPÍTULO XXIX. +_Si hay verdaderos juicios sintéticos á priori, en el sentido de +Kant_. + +Doctrina del filósofo aleman. Exageracion de sus pretensiones. Su +equivocacion sobre los juicios matemáticos. Combinacion del análisis +de los conceptos con su comparacion. Qué se necesita para la síntesis +segun Kant. En qué consiste la x que él busca. Resúmen de la doctrina +sobre los juicios analíticos y sintéticos. + + +CAPÍTULO XXX. +_Criterio de Vico_. + +Su sistema. Su aplicacion teológica. Exámen. Objeciones, bajo el +aspecto filosófico y el teológico. Doctrina de Santo Tomás. El +criterio de Vico y el escepticismo. + + +CAPÍTULO XXXI. +_Continuacion_. + +El criterio de Vico en el órden de las verdades ideales. Argumentos en +su favor. Impugnacion. Juicio del sistema de Vico. Hasta qué punto es +aceptable. Su mérito. Sus inconvenientes Dugald-Steward, de acuerdo +con Vico. Los escolásticos. + + +CAPÍTULO XXXII. +_Criterio del sentido comun_. + +Significado de estas palabras. Aplicaciones. En qué consiste. Reseña +con respecto á los demás criterios. Si es criterio infalible. Cuatro +caractéres de su infalibilidad. Ejemplo. + + +CAPÍTULO XXXIII. +_Error de La-Mennais sobre el consentimiento comun_. + +Su sistema. Confusion de las dos palabras _sensus_ y _consensus_. Su +criterio no puede ser el único. Demostracion. Reseña. Orígen del error +de La-Mennais. Se deshace una dificultad. Sus paradojas sobre las +matemáticas. Una observacion. + + +CAPÍTULO XXXIV. +_Resúmen y conclusion_. + +Rápida exposicion de las doctrinas contenidas en este tomo. Enlace de +las mismas. Alianza de los criterios. Una ley de nuestro espíritu. +Inconvenientes de una filosofía exclusiva. La filosofía es posible sin +escepticismo y sin extravagancias. Un método filosófico puesto en +forma de alegoría. + + +--Notas. + + +FIN. + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Filosofia fundamental, by Jaime Balmes + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 13608 *** diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize +this eBook outside of the United States should confirm copyright +status under the laws that apply to them. diff --git a/README.md b/README.md new file mode 100644 index 0000000..28b6c6c --- /dev/null +++ b/README.md @@ -0,0 +1,2 @@ +Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for +eBook #13608 (https://www.gutenberg.org/ebooks/13608) diff --git a/old/13608-8.txt b/old/13608-8.txt new file mode 100644 index 0000000..f334cdb --- /dev/null +++ b/old/13608-8.txt @@ -0,0 +1,10171 @@ +The Project Gutenberg EBook of Filosofia fundamental, by Jaime Balmes + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Filosofia fundamental + +Author: Jaime Balmes + +Release Date: October 5, 2004 [EBook #13608] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK FILOSOFIA FUNDAMENTAL *** + + + + +Produced by Miranda van de Heijning, Paz Barrios and the PG Online +Distributed Proofreading Team. + + + + + + +FILOSOFA FUNDAMENTAL + +por D. JAIME BALMES, +PRESBITERO. + +TOMO I. + +Barcelona: +IMPRENTA DE A. BRUSI. +1848 + + + + +PRLOGO. + + +El ttulo de _Filosofa fundamental_, no significa una pretension +vanidosa, sino el objeto de que se trata. No me lisonjeo en _fundar_ +de filosofa, pero me propongo examinar sus cuestiones fundamentales; +por esto llamo la obra: _Filosofa fundamental_. Me ha impulsado +publicarla el deseo de contribuir que los estudios filosficos +adquieran en Espaa mayor amplitud de la que tienen en la actualidad; +y de prevenir, en cuanto alcancen mis dbiles fuerzas, un grave +peligro que nos amenaza: el de introducirsenos una filosofa plagada +de errores trascendentales. A pesar de la turbacion de los tiempos, se +nota en Espaa un desarrollo intelectual que dentro de algunos aos se +har sentir con mucha fuerza; y es preciso guardarnos de que los +errores que se han extendido por moda, se arraiguen por principios. +Tamaa calamidad solo puede precaverse con estudios slidos y bien +dirigidos: en nuestra poca el mal no se contiene con la sola +represion; es necesario ahogarle con la abundancia del bien. La +presente obra podr conducir este objeto? El pblico lo ha de +juzgar. + + + + + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + + + +CAPTULO I. + +IMPORTANCIA Y UTILIDAD DE LAS CUESTIONES SOBRE LA CERTEZA + + +[1.] El estudio de la filosofa debe comenzar por el exmen de las +cuestiones sobre la certeza; antes de levantar el edificio es +necesario pensar en el cimiento. + +Desde que hay filosofa, es decir, desde que los hombres reflexionan +sobre s mismos y sobre los seres que los rodean, se han agitado +cuestiones que tienen por objeto la base en que estriban los +conocimientos humanos: esto prueba que hay aqu dificultades serias. +La esterilidad de los trabajos filosficos no ha desalentado los +investigadores: esto manifiesta que en el ltimo trmino de la +investigacion, se divisa un objeto de alta importancia. + +Sobre las cuestiones indicadas han cavilado los filsofos de la +manera mas extravagante; en pocas materias nos ofrece la historia del +espritu humano tantas y tan lamentables aberraciones. Esta +consideracion podria sugerir la sospecha de que semejantes +investigaciones nada slido presentan al espritu y que solo sirven +para alimentar la vanidad del sofista. En la presente materia, como en +muchas otras, no doy demasiada importancia las opiniones de los +filsofos, y estoy lejos de creer que deban ser considerados como +legtimos representantes de la razon humana; pero no se puede negar al +menos, que en el rden intelectual son la parte mas activa del humano +linaje. Cuando todos los filsofos disputan, disputan en cierto modo +la humanidad misma. Todo hecho que afecta al linaje humano es digno de +un exmen profundo; despreciarle por las cavilaciones que le rodean, +seria caer en la mayor de ellas: la razon y el buen sentido no deben +contradecirse, y esta contradiccion existiria si en nombre del buen +sentido se despreciara como intil lo que ocupa la razon de las +inteligencias mas privilegiadas. Sucede con frecuencia que lo grave, +lo significativo, lo que hace meditar un hombre pensador, no son ni +los resultados de una disputa, ni las razones que en ella se aducen, +sino la existencia misma de la disputa. Esta vale tal vez poco por lo +que es en s, pero quizs vale mucho por lo que indica. + + +[2.] En la cuestion de la certeza estn encerradas en algun modo todas +las cuestiones filosficas: cuando se la ha desenvuelto +completamente, se ha examinado bajo uno otro aspecto todo lo que la +razon humana puede concebir sobre Dios, sobre el hombre, sobre el +universo. A primera vista se presenta quizs como un mero cimiento del +edificio cientfico: pero en este cimiento, si se le examina con +atencion, se ve retratado el edificio entero: es un plano en que se +proyectan de una manera muy visible, y en hermosa perspectiva, todos +los slidos que ha de sustentar. + + +[3.] Por mas escaso que fuere el resultado directo inmediato de +estas investigaciones, es sobre manera til el hacerlas. Importa mucho +acaudalar ciencia, pero no importa menos conocer sus lmites. Cercanos + los lmites se hallan los escollos, y estos debe conocerlos el +navegante. Los lmites de la ciencia humana se descubren en el exmen +de las cuestiones sobre la certeza. + +Al descender las profundidades que estas cuestiones nos conducen, +el entendimiento se ofusca y el corazon se siente sobrecogido de un +religioso pavor. Momentos antes contemplbamos el edificio de los +conocimientos humanos, y nos llenbamos de orgullo al verle con sus +dimensiones colosales, sus formas vistosas, su construccion galana y +atrevida; hemos penetrado en l, se nos conduce por hondas cavidades, +y como si nos hallramos sometidos la influencia de un encanto, +parece que los cimientos se adelgazan, se evaporan, y que el soberbio +edificio queda flotando en el aire. + + +[4.] Bien se echa de ver que al entrar en el exmen de la cuestion +sobre la certeza no desconozco las dificultades de que est erizada; +ocultarlas no seria resolverlas; por el contrario, la primera +condicion para hallarles solucion cumplida, es verlas con toda +claridad, sentirlas con viveza. Que no se apoca el humano +entendimiento por descubrir el borde mas all del cual no le es dado +caminar; muy al contrario esto le eleva y fortalece: as el intrpido +naturalista que en busca de un objeto ha penetrado en las entraas de +la tierra, siente una mezcla de terror y de orgullo al hallarse +sepultado en lbregos subterrneos, sin mas luz que la necesaria para +ver sobre su cabeza inmensas moles medio desgajadas, y descurrir sus +plantas abismos insondables. + +En la oscuridad de los misterios de la ciencia, en la misma +incertidumbre, en los asaltos de la duda que amenaza arrebatarnos en +un instante la obra levantada por el espritu humano en el espacio de +largos siglos, hay algo de sublime que atrae y cautiva. En la +contemplacion de esos misterios se han saboreado en todas pocas los +hombres mas grandes: el genio que agitara sus alas sobre el Oriente, +sobre la Grecia, sobre Roma, sobre las escuelas de los siglos medios, +es el mismo que se cierne sobre la Europa moderna. Platon, +Aristteles, san Agustin, Abelardo, san Anselmo, santo Toms de +Aquino, Luis Vives, Bacon, Descartes, Malebranche, Leibnitz; todos, +cada cual su manera, se han sentido poseidos de la inspiracion +filosfica, que inspiracion hay tambien en la filosofa, inspiracion +sublime. + +Todo lo que concentra al hombre llamndole elevada contemplacion en +el santuario de su alma, contribuye engrandecerle, porque le despega +de los objetos materiales, le recuerda su alto orgen, y le anuncia su +inmenso destino. En un siglo de metlico y de goces, en que todo +parece encaminarse no desarrollar las fuerzas del espritu, sino en +cuanto pueden servir regalar el cuerpo, conviene que se renueven +esas grandes cuestiones, en que el entendimiento divaga con amplsima +libertad por espacios sin fin. + +Solo la inteligencia se examina s propia. La piedra cae sin conocer +su caida; el rayo calcna y pulveriza, ignorando su fuerza; la flor +nada sabe de su encantadora hermosura; el bruto animal sigue sus +instintos, sin preguntarse la razon de ellos; solo el hombre, en +frgil organizacion que aparece un momento sobre la tierra para +deshacerse luego en polvo, abriga un espritu que despues de abarcar +el mundo, ansa por comprenderse, encerrndose en s propio, all +dentro, como en un santuario donde l mismo es un tiempo el orculo +y el consultor. Quin soy, qu hago, qu pienso, por qu pienso, cmo +pienso, qu son esos fenmenos que experimento en m, por qu estoy +sujeto ellos, cul es su causa, cul el rden de su produccion, +cules sus relaciones; h aqu lo que se pregunta el espritu; +cuestiones graves, cuestiones espinosas, es verdad; pero nobles, +sublimes, perenne testimonio de que hay dentro nosotros algo superior + esa materia inerte, solo capaz de recibir movimiento y variedad de +formas, de que hay algo que con su actividad ntima, espontnea, +radicada en su naturaleza misma, nos ofrece la imgen de la actividad +infinita que ha sacado el mundo de la nada con un solo acto de su +voluntad[I]. + + + + +CAPTULO II. + +VERDADERO ESTADO DE LA CUESTION. + + +[5.] Estamos ciertos de algo? esta pregunta responde +afirmativamente el sentido comun. En qu se funda la certeza? cmo +la adquirimos? estas son dos cuestiones difciles de resolver en el +tribunal de la filosofa. + +La cuestion de la certeza encierra tres muy diferentes, cuya confusion +contribuye no poco crear dificultades y embrollar materias que, +aun deslindados con suma exactitud los varios aspectos que presentan, +son siempre harto complicadas y espinosas. + +Para fijar bien las ideas conviene distinguir con mucho cuidado entre +la existencia de la certeza, los fundamentos en que estriba, y el +modo con que la adquirimos. Su existencia es un hecho indisputable; +sus fundamentos son objeto de cuestiones filosficas; el modo de +adquirirla es en muchos casos un fenmeno oculto que no est sujeto +la observacion. + + +[6.] Apliquemos esta distincion la certeza sobre la existencia de +los cuerpos. + +Que los cuerpos existen, es un hecho del cual no duda nadie que est +en su juicio. Todas las cuestiones que se susciten sobre este punto no +harn vacilar la profunda conviccion de que al rededor de nosotros +existe lo que llamamos mundo corpreo: esta conviccion es un fenmeno +de nuestra existencia, que no acertaremos quizs explicar, pero +destruirle nos es imposible: estamos sometidos l como una +necesidad indeclinable. + +En qu se funda esta certeza? Aqu ya nos hallamos no con un simple +hecho, sino con una cuestion que cada filsofo resuelve su manera: +Descartes y Malebranche recurren la veracidad de Dios; Locke y +Condillac se atienen al desarrollo y carcter peculiar de algunas +sensaciones. + +Cmo adquiere el hombre esta certeza? no lo sabe: la poseia antes de +reflexionar; oye con extraeza que se suscitan disputas sobre estas +materias; y jams hubiera podido sospechar que se buscase porque +estamos ciertos de la existencia de lo que afecta nuestros sentidos. +En vano se le interroga sobre el modo con que ha hecho tan preciosa +adquision, se encuentra con ella como con un hecho apenas distinto de +su existencia misma. Nada recuerda del rden de las sensaciones en su +infancia; se halla con el espritu desarrollado, pero ignora las leyes +de este desarrollo, de la propia suerte que nada conoce de las que han +presidido la generacion y crecimiento de su cuerpo. + + +[7.] La filosofa debe comenzar no por disputar sobre el hecho de la +certeza sino por la explicacion del mismo. No estando ciertos de algo +nos es absolutamente imposible dar un solo paso en ninguna ciencia, ni +tomar una resolucion cualquiera en los negocios de la vida. Un +escptico completo seria un demente, y con demencia llevada al mas +alto grado; imposible le fuera toda comunicacion con sus semejantes, +imposible toda serie ordenada de acciones externas, ni aun de +pensamientos actos de la voluntad. Consignemos pues el hecho, y no +caigamos en la extravagancia de afirmar que en el umbral del templo de +la filosofa est sentada la locura. + +Al examinar su objeto, debe la filosofa analizarle, mas no +destruirle; que si esto hace se destruye s propia. Todo raciocinio +ha de tener un punto de apoyo, y este punto no puede ser sino un +hecho. Que sea interno externo, que sea una idea un objeto, el +hecho ha de existir; es necesario comenzar por suponer algo; este +algo le llamamos hecho: quien los niega todos comienza por dudar de +todos, se asemeja al anatmico que antes de hacer la diseccion +quemase el cadver y aventase las cenizas. + + +[8.] Entonces la filosofa, se dir, no comienza por un exmen sino +por una afirmacion; s, no lo niego, y esta es una verdad tan fecunda +que su consignacion puede cerrar la puerta muchas cavilaciones y +difundir abundante luz por toda la teora de la certeza. + +Los filsofos se hacen la ilusion de que comienzan por la duda; nada +mas falso; por lo mismo que piensan afirman, cuando no otra cosa, su +propia duda; por lo mismo que raciocinan afirman el enlace de las +ideas, es decir, de todo el mundo lgico. + +Fichte, por cierto nada fcil de contentar, al tratarse del punto de +apoyo de los conocimientos humanos, empieza no obstante por una +afirmacion, y as lo confiesa con una ingenuidad que le honra. +Hablando de la reflexion que sirve de base su filosofa, dice: Las +reglas que esta reflexion se halla sujeta, no estn todava +demostradas; se las supone tcitamente admitidas. En su orgen mas +retirado, se derivan de un principio _cuya legitimidad_ no puede ser +establecida, sino bajo la condicion de que _ellas sean justas_. Hay un +crculo, pero _crculo inevitable_. Y supuesto que es inevitable, y +que lo confesamos francamente, es permitido, para asentar el principio +mas elevado, _confiarse todas las leyes de la lgica general_. En el +camino donde vamos entrar con la reflexion, debemos partir de una +proposicion cualquiera que nos sea concedida por todo el mundo, sin +ninguna contradiccion. (Fichte, Doctrina de la ciencia, 1. parte, +1). + + +[9.] La certeza es para nosotros una feliz necesidad; la naturaleza +nos la impone, y de la naturaleza no se despojan los filsofos. Vise +un dia Pirron acometido por un perro, y como se deja suponer, tuvo +buen cuidado de apartarse, sin detenerse examinar si aquello era un +perro verdadero solo una apariencia; rironse los circunstantes +echndole en cara la incongruencia de su conducta con su doctrina, mas +Pirron les respondi con la siguiente sentencia que para el caso era +muy profunda: es difcil despojarse totalmente de la naturaleza +humana. + + +[10.] En buena filosofa, pues, la cuestion no versa sobre la +existencia de la certeza, sino sobre los motivos de ella y los medios +de adquirirla. Este es un patrimonio de que no podemos privarnos, aun +cuando nos empeemos en repudiar los ttulos que nos garantizan su +propiedad. Quin no est cierto de que piensa, siente, quiere, de que +tiene un cuerpo propio, de que en su alrededor hay otros semejantes al +suyo, de que existe el universo corpreo? Anteriormente todos los +sistemas, la humanidad ha estado en posesion de esta certeza, y en el +mismo caso se halla todo individuo, aun cuando en su vida no llegue +preguntarse qu es el mundo, qu es un cuerpo, ni en qu consisten la +sensacion, el pensamiento y la voluntad. Despues de examinados los +fundamentos de la certeza, y reconocidas las graves dificultades que +sobre ellos levanta el raciocinio, tampoco es posible dudar de todo. +No ha habido jams un verdadero escptico en toda la propiedad de la +palabra. + + +[11.] Sucede con la certeza lo mismo que en otros objetos de los +conocimientos humanos. El hecho se nos presenta de bulto, con toda +claridad, mas no penetramos su ntima naturaleza. Nuestro +entendimiento est abundantemente provisto de medios para adquirir +noticia de los fenmenos as en el rden material como en el +espiritual, y posee bastante perspicacia para descubrir, deslindar y +clasificar las leyes que estn sujetos; pero cuando trata de +elevarse al conocimiento de la esencia misma de las cosas, +investigar los principios en que se funda la ciencia de que se glora, +siente que sus fuerzas se debiliten, y como que el terreno donde fija +su planta, tiembla y se hunde. + +Afortunadamente el humano linaje est en posesion de la certeza +independientemente de los sistemas filosficos, y no limitada los +fenmenos del alma, sino extendindose cuanto necesitamos para +dirigir nuestra conducta con respecto nosotros y los objetos +externos. Antes que se pensase en buscar si habia certeza, todos los +hombres estaban ciertos de que pensaban, querian, sentian, de que +tenian un cuerpo con movimiento sometido la voluntad, y de que +existia el conjunto de varios cuerpos que se llama universo. +Comenzadas las investigaciones, la certeza ha continuado la misma +entre todos los hombres, inclusos los que disputaban sobre ella; +ninguno de estos ha podido ir mas all que Pirron y encontrar fcil el +despojarse de la naturaleza humana. + + +[12.] No es posible determinar hasta qu punto haya alcanzado +producir duda sobre algunos objetos el esfuerzo del espritu de +ciertos filsofos empeados en luchar con la naturaleza; pero es bien +cierto: primero, que ninguno ha llegado dudar de los fenmenos +internos cuya presencia sentia ntimamente; segundo, que si alguno ha +podido persuadirse de que estos fenmenos no les correspondia algun +objeto externo, esta habr sido una excepcion tan extraa que, en la +historia de la ciencia y los ojos de una buena filosofa, no debe +tener mas peso que las ilusiones de un manitico. Si este punto +lleg Berkeley al negar la existencia de los cuerpos, haciendo +triunfar sobre el instinto de la naturaleza las cavilaciones de la +razon, el filsofo de Cloyne, aislado, y en oposicion con la humanidad +entera, mereceria el dictado que con razon se aplica los que se +hallan en situacion semejante: la locura por ser sublime no deja de +ser locura. + +Los mismos filsofos que llevaron mas lejos el escepticismo, han +convenido en la necesidad de acomodarse en la prctica las +apariencias de los sentidos, relegando la duda al mundo de la +especulacion. Un filsofo disputar sobre todo, cuanto se quiera; +pero en cesando la disputa deja de ser filsofo, contina siendo +hombre semejanza de los dems, y disfruta de la certeza como todos +ellos. Asi lo confiesa Hume que negaba con Berkeley la existencia de +los cuerpos: Yo como, dice, juego al chaquete, hablo con mis amigos, +soy feliz en su compaa, y cuando despues de dos tres horas de +diversion vuelvo estas especulaciones, me parecen tan frias, tan +violentas, tan ridiculas, que no tengo valor para continuarlas. Me veo +pues absoluta y necesariamente forzado vivir, hablar y obrar como +los dems hombres en los negocios comunes de la vida. (Tratado de la +naturaleza humana, tomo 1.). + + +[13.] En las discusiones sobre la certeza es necesario precaverse +contra el prurito pueril de conmover los fundamentos de la razon +humana. Lo que se debe buscar en esta clase de cuestiones es un +conocimiento profundo de los principios de la ciencia y de las leyes +que presiden al desarrollo de nuestro espritu. Empearse en destruir +estas leyes es desconocer el objeto de la verdadera filosofa; basta +que las sometamos nuestra observacion, de la propia suerte que +determinamos las del mundo material sin intencion de trastornar el +rden admirable que reina en el universo. Los escpticos que comienzan +por dudar de todo para hacer mas slida su filosofa, se parecen +quien, curioso de observar y fijar con exactitud los fenmenos de la +vida, se abriese sin piedad el pecho y aplicase el escalpelo su +corazon palpitante. + +La sobriedad es tan necesaria al espritu para sus adelantos como al +cuerpo para su salud; no hay sabidura sin prudencia, no hay filosofa +sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos +conduce con admirable acierto, si no nos obstinamos en apagarla; su +resplandor nos guia, y en llegando al lmite de la ciencia nos le +muestra, hacindonos leer con claros caractres la palabra _basta_. No +vayais mas all; quien la ha escrito es el Autor de todos los seres, +el que ha establecido las leyes que rigen al espritu como al cuerpo, +y que contiene en su esencia infinita la ltima razon de todo. + + +[14.] La certeza que preexiste todo exmen no es ciega; antes por el +contrario, nace de la claridad de la vision intelectual, de un +instinto conforme la razon: no es contra la razon, es su basa. +Cuando discurrimos, nuestro espritu conoce la verdad por el enlace de +las proposiciones, como si dijramos por la luz que refleja de unas +verdades otras. En la certeza primitiva, la vision es por luz +directa, no necesita de reflexion. + +Al consignar pues la existencia de la certeza no hablamos de un hecho +ciego, no queremos extinguir la luz en su mismo orgen, antes decimos +que all la luz es mas brillante que en sus raudales. Tenemos la +vista un cuerpo cuyos resplandores iluminan el mundo en que vivimos; +si se nos pide que expliquemos su naturaleza y sus relaciones con los +dems, comenzaremos por apagarle? Los fsicos para buscar la +naturaleza de la luz y determinar las leyes que est sometida, no +han comenzado por privarse de la luz misma y ponerse oscuras. + + +[15.] Este mtodo de filosofar tiene algo de dogmatismo, pero +dogmatismo tal que, como hemos visto, tiene en su apoyo los mismos +Pirron, Hume, Fichte, mal de su grado. No es un simple mtodo +filosfico, es la sumision voluntaria una necesidad indeclinable de +nuestra propia naturaleza; es la combinacion de la razon con el +instinto, es la atencion simultnea las diferentes voces que +resuenan en el fondo de nuestro espritu. Pascal ha dicho: la +naturaleza confunde los pirrnicos, y la razon los dogmticos. +Este pensamiento que pasa por profundo, y que lo es bajo cierto +aspecto, encierra no obstante alguna inexactitud. La confusion no es +igual en ambos casos: la razon no confunde al dogmtico si no se la +separa de la naturaleza; y la naturaleza confunde al pirrnico, ya +sola, ya unida con la razon. El verdadero dogmtico comienza por dar +la razon el cimiento de la naturaleza; emplea una razon que se conoce + s misma, que confiesa la imposibilidad de probarlo todo, que no +toma arbitrariamente el postulado que ha menester, sino que lo recibe +de la naturaleza misma. As la razon no confunde al dogmtico que +guiado por ella busca el fundamento que la puede asegurar. Cuando la +naturaleza confunde los pirrnicos atestigua el triunfo de la razon +de los dogmticos, cuyo argumento principal contra aquellos, es la voz +de la misma naturaleza. El pensamiento de Pascal seria mas exacto +reformado de esta manera: La naturaleza confunde los pirrnicos, y +es necesaria la razon de los dogmticos. Habria menos anttesis, +pero mas verdad. La necesidad de la naturaleza no la desconocen los +dogmticos; sin esta basa la razon nada puede; para ejercer su fuerza +exige un punto de apoyo; con l ofrecia Arqumedes levantar la tierra; +sin l la inmensa palanca no hubiera movido un solo tomo (II). + + + + +CAPTULO III. + +DOS CERTEZAS: LA DEL GNERO HUMANO Y LA FILOSOFA. + + +[16.] La certeza no nace de la reflexion; es un producto espontneo de +la naturaleza del hombre, y va aneja al acto directo de las facultades +intelectuales y sensitivas. Como que es una condicion necesaria al +ejercicio de ambas, y que sin ella la vida es un caos, la poseemos +instintivamente y sin reflexion alguna, disfrutando de este beneficio +del Criador como de los dems que acompaan inseparablemente nuestra +existencia. + + +[17.] Es preciso pues distinguir entre la certeza del gnero humano, y +la filosfica; bien que hablando ingenuamente, no se comprende +bastante lo que pueda valer una certeza humana diferente de la del +gnero humano. + +Prescindiendo de los esfuerzos que por algunos instantes hace el +filsofo para descubrir la base de los humanos conocimientos, es fcil +de notar que l mismo se confunde luego con el comun de los hombres. +Esas cavilaciones no dejan rastro en su espritu en lo tocante la +certeza de todo aquello de que est cierta la humanidad. Descubre +entonces que no era una verdadera duda lo que sentia, aunque quizs l +mismo se hiciese la ilusion de lo contrario; eran simples +suposiciones, nada mas. En interrumpiendo la meditacion, y aun si bien +se observa, mientras ella dura, se halla tan cierto como el mas +rstico, de sus actos interiores, de la existencia del cuerpo propio, +de los dems que rodean el suyo, y de mil otras cosas que constituyen +el caudal de conocimiento necesario para los usos de la vida. + +Desde el nio de pocos aos hasta el varon de edad provecta y juicio +maduro, preguntadles sobre la certeza de la existencia propia, de sus +actos, internos y externos, de los parientes y amigos, del pueblo en +que residen y de otros objetos que han visto, de que han oido +hablar, no observaris vacilacion alguna; y lo que es mas, ni +diferencia de ninguna clase, entre los grados de semejante certeza; de +modo que si no tienen noticia de las cuestiones filosficas que sobre +estas materias se agitan, leeris en sus semblantes la admiracion y +el asombro de que haya quien pueda ocuparse seriamente en averiguar +cosas tan _claras_. + + +[18.] Como no es posible saber de qu manera se van desenvolviendo las +facultades sensitivas intelectuales y morales de un nio, no es dable +tampoco demostrar _ priori_, por el anlisis de las operaciones que +en su espritu se realizan, que la formacion de la certeza no +concurren los actos reflejos; pero no ser difcil demostrarlo por los +indicios que de s arroja el ejercicio de estas facultades, cuando ya +se hallan en mucho desarrollo. + +Si bien se observa, las facultades del nio tienen un hbito de obrar +en un sentido directo, y no reflejo, lo cual manifiesta que su +desarrollo no se ha hecho por reflexion, sino directamente. + +Si el desarrollo primitivo fuese por reflexion, la fuerza reflexiva +seria grande; y sin embargo no sucede as: son muy pocos los hombres +dotados de esta fuerza, y en la mayor parte es poco menos que nula. +Los que llegan tenerla, la adquieren con asiduo trabajo, y no sin +haberse violentado mucho, para pasar del conocimiento directo al +reflejo. + + +[19.] Ensead un nio un objeto cualquiera y lo percibe bien; pero +llamadle la atencion sobre la percepcion misma, y desde luego su +entendimiento se oscurece y se confunde. + +Hagamos la experiencia. Supongamos un nio quien se ensean los +rudimentos de la geometra.--Ves esta figura, que se cierra con las +tres lneas? Esto se llama tringulo: las lneas tienen el nombre de +lados, y esos puntos donde se reunen las lneas se apellidan vrtices +de sus ngulos.--Lo comprendo bien.--Ves esa otra que se cierra con +cuatro lneas? es un cuadriltero; el cual como el tringulo, tiene +tambien sus lados y sus vrtices.--Muy bien.--Un cuadriltero puede +ser tringulo vice-versa?--N seor.--Jams?--Jams.--Y por +qu?--No ve V. que aqui hay cuatro y aqui tres lados? cmo pueden +ser una misma cosa?--Pero quin sabe?..... t te lo parece..... +pero.....--N seor, no lo ve V. aqui? este tres, ese otro cuatro, y +no es lo mismo cuatro que tres. + +Atormentad el entendimiento del nio tanto como querais, no le +sacaris de su tema: siempre notaris su percepcion y su razon obrando +en sentido directo, esto es, fijndose sobre el objeto; pero no +lograris que por s solo dirija la atencion los actos interiores, +que piense en su pensamiento, que combine ideas reflejas, ni que en +ellas busque la certeza de su juicio. + + +[20.] Y h aqu un defecto capital del arte de pensar, tal como se ha +enseado hasta ahora. A una inteligencia tierna, se la ejercita luego +con lo mas difcil que ofrece la ciencia, el reflexionar: lo que es +tan desacertado como si se comenzase el desarrollo material del nio, +por los ejercicios mas arduos de la gimnstica. El desarrollo +cientfico del hombre se ha de fundar sobre el natural, y este no es +reflejo sino directo. + + +[21.] Aplquese la misma observacion al uso de los sentidos. + +Oye Vd. qu msica? dice el nio.--Cmo, qu msica?--No oye Vd.? +est Vd. sordo?--A t te lo parece.--Pero seor, si se oye tan +bien!... cmo es posible?--Pero, cmo lo sabes?--Seor si lo +oigo!..... + +Y de ese _lo oigo_ no se le podr sacar, y no lograris que vacile, ni +que para deshacerse de las importunidades apele ningun acto reflejo: +yo la oigo; no la oye Vd.? para l no hay mas razon, y toda vuestra +filosofa no valdra tanto como la _irresistible fuerza_ de la +sensacion que le asegura de que hay msica, y que quien lo dude, se +chancea est sordo. + + +[22.] Si las facultades del nio se hubiesen desarrollado en una +alternativa de actos directos y reflejos, si al irse cerciorando de +las cosas hubiese pensado en algo mas que en las cosas mismas, claro +es que una continuacion de actos semejantes hubiera dejado huella en +su espritu, y que al encontrarse en una situacion apremiadora en que +se le preguntaban los motivos de su certeza, hubiera echado mano de +los mismos medios que le sirvieron en el sucesivo desarrollo de sus +facultades, se hubiera desentendido del objeto, se hubiera replegado +sobre s mismo, y de un modo otro habria pensado en su pensamiento, +y contestado la dificultad en el mismo sentido. Nada de esto +sucede; lo que indica que no han existido tales actos reflejos, que no +ha habido mas que las percepciones acompaadas de la conciencia ntima +y de la certeza de ellas; pero todo en confuso, de una manera +instintiva, sin nada que parecerse pudiera reflexiones filosficas. + + +[23.] Y es de notar que lo que acontece al nio, se verifica tambien +en los hombres adultos, por claro y despejado que sea su +entendimiento. Si no estn iniciados en las cuestiones filosficas, +recibiris poca diferencia las mismas respuestas al proponerles +dificultades sobre los expresados objetos, y aun sobre muchsimos +otros en que al parecer podria caber mas duda. La experiencia prueba +mejor que todos los discursos, que nadie adquiere la certeza por acto +reflejo. + + +[24.] Dicen los filsofos que las fuentes de la certeza son el sentido +ntimo la conciencia de los actos, los sentidos exteriores, el +sentido comun, la razon, la autoridad. Veamos con algunos ejemplos lo +que hay de reflejo en todas estas fuentes, cmo piensa el comun de los +hombres, y hasta los mismos filsofos, cuando no piensan como +filsofos sino como hombres. + + +[25.] Una persona de entendimiento claro, pero sin noticia de las +cuestiones sobre la certeza, acaba de ver un monumento que deja en el +alma una impresion viva y duradera, _el Escorial_ por ejemplo. Al +ponderar lo grato del recuerdo, suscitadle dudas sobre la existencia +de este en su espritu, y su correspondencia, ya con el acto pasado +de ver, ya con el edificio visto; es bien seguro que si no piensa que +os chanceais, le desconcertaris completamente hacindole sospechar +que habeis perdido el juicio. Entre cosas tan diferentes como son: la +existencia actual del recuerdo, su correspondencia con el acto pasado +de ver, y la conveniencia de todo con el edificio visto, l no +descubre diferencia alguna. Para este caso no sabe mas que un nio de +seis aos: me acuerdo; lo vi; es tal como lo recuerdo: h aqu toda +su ciencia; nada de reflexion, nada de separacion, todo directo y +simultneo. + +Haced las suposiciones que bien os parezcan, no sacaris del comun de +los hombres, con respecto al sentido ntimo, mas que lo que habeis +sacado del recuerdo del Escorial: es asi y no hay mas. Aqu no hay +actos reflejos, la certeza acompaa al directo; y todas las +reflexiones filosficas no son capaces de aadir un adarme de +seguridad, la que nos da la fuerza misma de las cosas, el instinto +de la naturaleza. + + +[26.] Ejemplo del testimonio de los sentidos. + +Se presenta nuestros ojos un objeto cualquiera, y si est la +correspondiente distancia y con la luz suficiente, juzgamos luego de +su tamao, figura y color; quedndonos muy seguros de la verdad de +nuestro juicio, aun cuando en nuestra vida no hayamos pensado en las +teoras de las sensaciones, ni en las relaciones de nuestros rganos +entre s y con los objetos externos. Ningun acto reflejo acompaa la +formacion del juicio; todo se hace instintivamente, sin que +intervengan consideraciones filosficas. Lo vemos y nada mas; esto nos +basta para la certeza. Solo despues de haber manejado los libros donde +se ventilan semejantes cuestiones, volvemos la atencion sobre nuestros +actos; y aun es de notar, que esta atencion dura, interin nos ocupamos +del anlisis cientfico; pues en olvidndonos de esto, lo que sucede +bien pronto, entramos de nuevo en la corriente universal, y solo +echamos mano de la filosofa en casos muy contados. + +Ntese que aqu se habla de la certeza del juicio formado +consecuencia de la sensacion, solo en cuanto est ligado con los usos +de la vida, y de ninguna manera en lo tocante su mayor menor +exactitud con respecto la naturaleza de las cosas. As, poco importa +que los colores por ejemplo, sean considerados como calidades +inherentes los cuerpos, aun cuando esto sea ilusion; basta que el +juicio formado no altere en nada nuestras relaciones con los objetos, +sea cual fuere la teora filosfica. + + +[27.] Ejemplo del sentido comun. + +En presencia de un concurso numeroso, arrojad la aventura en el +suelo un cajon de caractres de imprenta, y decid los circunstantes +que resultarn escritos los nombres de todos ellos; por unanimidad se +reirn de vuestra insensatez; y en qu se fundan? han reflexionado +sobre el fundamento de su certeza? N, de seguro. + + +[28.] Ejemplo de la razon. + +Todos raciocinamos, y en muchos casos con acierto. Sin arte, sin +reflexion de ninguna clase, distinguimos con frecuencia lo slido de +lo ftil, lo sofstico de lo concluyente. Para esto no necesitamos +atender al curso que sigue nuestro entendimiento; sin advertirlo +siquiera nos vamos por el buen camino; y tal hombre habr formado en +su vida millones de raciocinios muy rigurosos y exactos, que no habr +atendido una sola vez al modo con que raciocina. Aun los mas versados +en el artificio de la dialctica se olvidan menudo de ella; la +practican quizs muy bien, pero sin atender expresamente ninguna de +sus reglas. + + +[29.] Los idelogos escriben volmenes enteros sobre las operaciones +de nuestro entendimiento; y estas operaciones las ejecuta el hombre +mas rstico sin pensar que las hace. Cunto no se ha escrito sobre la +abstraccion, sobre la generalizacion, sobre los universales! Y no hay +hombre que no tenga todo esto muy bien arreglado en su cabeza, aunque +no sepa que existe una ciencia que lo examina. En su lenguaje, +hallaris expresado lo universal y lo particular, notaris que en su +discurso cada cosa ocupa el puesto que le corresponde; sus actos +directos no le ofrecen dificultad. Pero llamadle la atencion sobre +esos mismos actos, sobre la abstraccion por ejemplo: lo que en el +rden directo del pensamiento era tan claro y luminoso, se convierte +en un caos al pasar al rden reflejo. + +Se echa pues de ver que en el medio de suyo mas reflexivo, cual es el +raciocinio, obra muy poco la reflexion, que tiene por objeto el mismo +acto que se ejerce. + + +[30.] Ejemplo de la autoridad. + +Ningun habitante de paises civilizados ignora que existe una nacion +llamada _Inglaterra_; y la mayor parte de ellos, no lo saben sino por +haberlo oido leido, es decir, por autoridad. Claro es que la certeza +de la existencia de la Inglaterra es tanta, que no la excede la de los +mismos objetos que se tienen la vista; y sin embargo, cuntos son +los que han pensado en el anlisis de los fundamentos en que se apoya +semejante certeza? Muy pocos. Y esta ser mayor en los que se hayan +ocupado de ella que en los dems? N, seguramente. Luego en el +presente caso y otros infinitos anlogos, para nada intervienen los +actos reflejos; la certeza se forma instintivamente, sin el auxilio de +ningun medio parecido los filosficos. + + +[31.] Estos ejemplos manifiestan que la humanidad en lo tocante la +certeza, anda por caminos muy diferentes de los de la filosofa: el +Criador que ha sacado de la nada los seres, los ha provisto de lo +necesario para ejercer sus funciones segun el lugar que ocupan en el +universo; y una de las primeras necesidades del ser inteligente era la +certeza de algunas verdades. Qu seria de nosotros si al comenzar +recibir impresiones, al germinar en nuestro entendimiento las +primeras ideas, nos encontrsemos con el fatigoso trabajo de labrar un +sistema que nos pusiese cubierto de la incertidumbre? Si as fuese, +nuestra inteligencia moriria al nacer; porque envuelta en el caos de +sus propias cavilaciones en el momento de abrir los ojos la luz, y +cuando sus fuerzas son todava tan escasas, no alcanzaria disipar +las nubes que se levantarian de todos lados, y acabarian por sumirla +en una completa oscuridad. + +Si los filsofos mas aventajados, si las inteligencias mas claras y +penetrantes, si los genios de mas pujanza y brio, han trabajado con +tan escaso fruto por asentar los principios slidos que pudiesen +servir de fundamento las ciencias, qu sucediera si el Criador no +hubiese acudido esta necesidad, proveyendo de certeza la tierna +inteligencia, del propio modo que para la conservacion del cuerpo ha +preparado el aire que le vivifica, y la leche que le alimenta? + + +[32.] Si alguna parte de la ciencia debe ser considerada como +puramente especulativa, es sin duda la que versa sobre la certeza: y +esta proposicion por mas que primera vista parezca una paradoja, es +sin embargo una verdad nada difcil de demostrar. + + +[33.] Qu puede proponerse en este particular la filosofa? Producir +la certeza? Esta existe, independiente de todos los sistemas +filosficos: nadie habia pensado en semejantes cuestiones, cuando la +humanidad estaba ya cierta de infinitas cosas. Todava mas: despues +de suscitada la cuestion, han sido pocos los que se han ocupado de +ella, comparados con la totalidad del gnero humano: lo mismo sucede +ahora, y suceder en adelante. Luego cuantas teoras se excogiten +sobre este punto en nada pueden influir en el fenmeno de la certeza. +Lo que se dice con respecto producirla, puede extenderse al intento +de consolidarla. Cundo han tenido tendrn ni ocasion ni tiempo el +comun de los hombres, para ocuparse de semejantes cuestiones? + + +[34.] Si algo hubiera podido producir la filosofa en esta parte, +habria sido el escepticismo; pues que la variedad y oposicion de los +sistemas eran mas propias para engendrar dudas que para disiparlas. +Afortunadamente, la naturaleza se resiste al escepticismo de una +manera insuperable; y los sueos del gabinete de los sabios no +trascienden los usos de la vida del comun de los hombres, ni aun de +los mismos que los padecen los fingen. + + +[35.] El objeto mas razonable que en esta cuestion puede proponerse la +filosofa es el examinar simplemente los cimientos de la certeza, solo +con la mira de conocer mas fondo al espritu humano, sin lisonjearse +de producir ninguna alteracion en la prctica: la manera que los +astrnomos observan la carrera de los astros, y procuran averiguar y +determinar las leyes que est sujeta, sin que por esto presuman +poder modificarlas. + + +[36.] Mas aun en esta suposicion, se halla la filosofa en situacion +nada satisfactoria: porque si recordamos lo que arriba se lleva +establecido, echaremos de ver que la ciencia observa un fenmeno real +y verdadero, pero le da una explicacion gratuita, haciendo de l un +anlisis imaginario. + +En efecto, se ha demostrado con la experiencia que nuestro +entendimiento no se guia por ninguna de las consideraciones que tienen +presentes los filsofos; su asenso, en los casos en que va acompaado +de mayor certeza, es un fruto espontneo de un instinto natural, no de +combinaciones; una adhesion firme arrancada por la evidencia de la +verdad, la fuerza del sentido ntimo el impulso del instinto, no +una conviccion producida por una serie de raciocinios; luego esas +combinaciones y raciocinios, solo existen en la mente del filsofo, +mas no en la realidad; luego cuando se quieren sealar los cimientos +de la certeza, se indica lo que tal vez pudiera debiera haber, pero +no lo que hay. + +Si los filsofos se guiasen por sus sistemas y no se olvidasen no +prescindiesen de ellos, tan pronto como acaban de explicarlos, y aun +mientras los explican, pudiera decirse que si no se da razon de la +certeza humana, se da de la certeza filosfica; pero limitndose los +mismos filsofos usar de sus medios cientficos, solo cuando los +desenvuelven en sus ctedras, resulta que los pretendidos cimientos +son una pura ttulo que poco nada tiene que ver con la realidad de +las cosas. + + +[37.] Esta demostracion de la vanidad de los sistemas filosficos en +lo tocante los fundamentos de la certeza, lejos de conducir al +escepticismo, lleva un punto directamente opuesto: porque +hacindonos apreciar en su justo valor la vanidad de las cavilaciones +humanas, y comparando su impotencia con la irresistible fuerza de la +naturaleza, nos aparta del necio orgullo de sobreponernos las leyes +dictadas por el Criador nuestra inteligencia, nos hace entrar en el +cauce por donde corre la humanidad en el torrente de los siglos, y nos +inclina aceptar con una filosofa juiciosa, lo mismo que de todos +modos nos fuerzan aceptar las leyes de nuestra naturaleza (III). + + + + +CAPTULO IV. + +SI EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL RDEN INTELECTUAL ABSOLUTO. + + +[38.] Los filsofos han buscado un primer principio de los +conocimientos humanos: cada cual le ha sealado su manera, y despues +de tanta discusion, todava es dudoso quin ha acertado, y hasta si ha +acertado nadie. + +Antes de preguntar cul era el primer principio, era necesario saber +si existia. Esta ltima cuestion no puede suponerse resuelta en +sentido afirmativo, pues como veremos luego, es susceptible de +diferentes resoluciones segun el aspecto bajo el cual se la mira. + +El primer principio de los conocimientos puede entenderse de dos +maneras: en cuanto significa una verdad nica de la cual nazcan +todas las dems; en cuanto expresa una verdad cuya suposicion sea +necesaria, si no se quiere que desaparezcan todas las otras. En el +primer sentido se busca un manantial del cual nazcan todas las aguas +que riegan una campia; en el segundo, se pide un punto de apoyo para +afianzar sobre l un gran peso. + + +[39.] Existe una verdad de la cual dimanen todas las otras? En la +realidad, en el rden de los seres, en el rden intelectual universal, +s; en el rden intelectual humano, n. + + +[40.] En el rden de los seres hay una verdad orgen de todas; porque +la verdad es la realidad, y hay un Ser, autor de todos los seres. Este +ser es una verdad, la verdad misma, la plenitud de verdad; porque es +el ser por esencia, la plenitud del ser. + +Esta unidad de orgen la han reconocido en cierto modo todas las +escuelas filosficas. Los ateos hablan de la fuerza de la naturaleza, +los panteistas, de la sustancia nica, de lo absoluto, de lo +incondicional; unos y otros han abandonado la idea de Dios, y trabajan +por reemplazarla con algo que sirva de orgen la existencia del +universo y al desarrollo de sus fenmenos. + + +[41.] En el rden intelectual universal hay una verdad de la cual +dimanan todas; es decir, que esa unidad de orgen de todas las +verdades, no solo se halla en las verdades realizadas, en los seres +considerados en s mismos, sino tambien en el encadenamiento de ideas +que representan estos seres. Por manera que si nuestro entendimiento +pudiese elevarse al conocimiento de todas las verdades, abrazndolas +en su conjunto, en todas las relaciones que las unen, veria que +pesar de la dispersion en que se nos ofrecen en las direcciones mas +remotas y divergentes, en llegando cierta altura van convergiendo +un centro, en el cual se enlazan, como las madejas de luz en el punto +luminoso que las despide. + + +[42.] Los telogos al paso que explican los dogmas de la Iglesia, +siembran menudo en sus tratados doctrinas filosficas muy profundas. +As santo Toms en sus cuestiones sobre el entendimiento de los +ngeles, y en otras partes de sus obras, nos ha dejado una teora muy +interesante y luminosa. Segun l, proporcion que los espritus son +de un rden superior, entienden por un menor nmero de ideas; y as +contina la disminucion hasta llegar Dios, que entiendo por medio de +una idea nica, que es su misma esencia. De esta suerte segun el Santo +Doctor, hay no solo un ser autor de todos los seres, sino tambien una +idea nica, infinita, que las encierra todas. Quien la posea +plenamente lo ver todo en ella; pero como esta plenitud, que en +trminos teolgicos se llama comprension, es propia nicamente de la +inteligencia infinita de Dios, las criaturas cuando en la otra vida +alcancen la vision beatfica, que consiste en la intuicion de la +esencia divina, vern mas menos objetos en Dios segun sea la mayor +menor perfeccion con que le posean. Cosa admirable! El dogma de la +vision beatfica bien examinado, es tambien una verdad que derrama +torrentes de luz sobre las teoras filosficas! El sueo sublime de +Malebranche sobre las ideas, era quizs una reminiscencia de sus +estudios teolgicos. + + +[43.] La ciencia trascendental, que las abraza y explica todas, es una +quimera para nuestro espritu mientras habita sobre la tierra; pero es +una realidad para otros espritus de un rden superior, y lo ser para +el nuestro cuando desprendido del cuerpo mortal, llegue las regiones +de la luz. + + +[44.] En cuanto podemos conjeturar por analogas, tenemos pruebas de +que existe en efecto esa ciencia trascendental que las encierra todas, +y que su vez se refunde en un solo principio, mejor, en una sola +idea, en una sola intuicion. Observando la escala de los seres, los +grados en que estn distribuidas las inteligencias individuales, y el +sucesivo progreso de las ciencias, se nos presenta la imgen de esta +verdad de una manera muy notable. + +Uno de los caractres distintivos de la inteligencia es el +generalizar, el percibir lo comun en lo vario, el reducir lo mltiplo + la unidad; y esta fuerza es proporcional al grado de inteligencia. + + +[45.] El bruto est limitado sus sensaciones, y los objetos que se +las causan. Nada de generalizar, nada de clasificar, nada que se eleve +sobre la impresion recibida, y el instinto de satisfacer sus +necesidades. El hombre, tan pronto como abre los ojos de su +inteligencia, percibe desde luego un sinnmero de relaciones; lo que +ha visto en un caso lo aplica otros diferentes: generaliza, +encerrando en una idea muchsimas otras. Quiere el nio alcanzar un +objeto, no puede llegar l; y al instante improvisa su escalera +arrimando una silla un banquillo. Un bruto estar mirando largas +horas la tajada que le hechiza, pero que est colgada demasiado alto, +sin que le ocurra que pudiera practicar la misma operacion que el +nio, y formar una escalera. Si se le disponen los objetos propsito +para subir, sube; pero es incapaz de pensar que en situaciones +semejantes se debe ejecutar la misma operacion. En un caso vemos un +ser que tiene la idea general de un _medio_ y de sus relaciones con el +_fin_, y que cuando la necesita la emplea; en el segundo, vemos otro +ser que tiene delante de sus ojos el fin y el medio, pero que no +percibe su relacion, y que por consiguiente no se eleva sobre la +individualidad material de los objetos. + +En el primero hay la percepcion de la unidad; en el segundo, no hay +ningun lazo que reuna la variedad de los hechos particulares. + +En este ejemplo tan sencillo se nota que la infinidad de casos, en que +por estar el objeto demasiado alto ofrece dificultad el alcanzarle, +los tiene reducidos el nio uno solo: posee por decirlo as la +frmula del pequeo problema. + +Por cierto que l no se da cuenta s mismo de esta frmula, es decir +que no hace acto reflejo sobre ella: pero en la realidad la tiene, y +la prueba es, que en ofrecindose el caso, la aplica instantneamente. +Aun mas: no le pongais delante un objeto determinado, y habladle en +general de cosas demasiado altas, indicndole velozmente unas tras +otras; veris que con la rapidez del relmpago aplica siempre la idea +general de un medio auxiliar. Sern los brazos de sus padres, de un +hermano mayor, de un criado; ser una silla si est en su casa, ser +un monton de piedras si se halla en el campo; de todo se vale, en todo +descubre la _relacion del medio con el fin_. Cuando el fin se +presenta, su atencion se vuelve instantneamente hcia el medio; la +idea general, busca un caso en que individualizarse. + + +[46.] Qu es un arte? es un conjunto de reglas para hacer bien +alguna cosa? y cundo es mas perfecto? lo es tanto mas, cuanto +encierra mayor nmero de casos en cada regla, y por consiguiente +cuanto es menor el nmero de estas. Antes de que se hubiesen formulado +las de la arquitectura, se habian construido sin duda edificios +slidos, hermosos, y adaptados al uso que se destinaban: pero el +gran progreso de la inteligencia en lo relativo la construccion de +edificios consisti en encontrar lo que tenian de _comun_ los bien +construidos; en fijar la causa de la solidez y de la belleza en s +mismas, pasando de lo individual lo universal, es decir, formndose +ideas generales de solidez y de belleza aplicables un sinnumero de +casos particulares: simplificando. + + +[47.] Lo dicho de la arquitectura, puede extenderse las dems artes +liberales y mecnicas: en todas se encontrar que el adelanto de la +inteligencia se cifra en reducir la unidad la multiplicidad, en +hacer que en el menor nmero de ideas posible, se encierre el mayor +nmero de aplicaciones posible. Por esta razon los amantes de las +letras y de las bellas artes, se afanan en busca de la idea de la +belleza en general, con la mira de encontrar un tipo aplicable todos +los objetos literarios y artsticos. Tambien podemos observar que los +que se ocupan de artes mecnicas, discurren siempre por reducir sus +procedimientos pocas reglas, y aquel se tiene por mas adelantado que +alcanza combinar mayor variedad de los productos con mas sencillez +en los medios, haciendo depender de una sola idea lo que otros tienen +vinculado con muchas. Al contemplar una mquina que nos da admirables +productos con una combinacion muy sencilla, no tributamos menos +elogios al artfice por lo segundo que por lo primero: esto es +magnfico, decimos, y lo mas asombroso es la sencillez con que se +ejecuta. + + +[48.] Hagamos aplicacion de esta doctrina las ciencias naturales y +exactas. + +El mrito del sistema actual de numeracion consiste en encerrar en una +sola idea la espresion de todos los nmeros, haciendo el valor de cada +guarismo, dcuplo del que tiene la derecha, y supliendo los huecos +con el cero. La expresion de la infinidad de los nmeros, est +reducida una sola regla, fundada en una sola idea: la relacion del +lugar con el dcuplo del valor. La aritmtica ha hecho un grande +adelanto disminuyendo el nmero de sus operaciones fundamentales por +medio de los logaritmos: reduciendo sumar y restar las de +multiplicar y dividir. El lgebra no es mas que la generalizacion de +las expresiones y operaciones aritmticas: su simplificacion. La +aplicacion del lgebra la geometra, es la generalizacion de las +expresiones geomtricas: las frmulas de las lneas, de las figuras, +de los cuerpos, no son mas que la expresion de su idea universal. En +ella, como en un tipo conserva el gemetra la idea matriz, generadora, +bstanle las aplicaciones mas sencillas para formar clculos exactos +de todas las lneas de la misma clase que puedan ofrecrsele en la +prctica. En la sencilla expresion dz/dx = A, apellidada coeficiente +diferencial, se encierra la idea matriz del clculo infinitesimal; +ella diman de consideraciones geomtricas, pero tan pronto como fu +concebida en su universalidad, esparci sobre todos los ramos de las +matemticas y de las ciencias naturales un raudal de luz que hizo +descubrir un nuevo mundo cuyos confines no se alcanzan. La prodigiosa +fecundidad de este clculo dimana de su simplicidad, de que generaliza +por decirlo as de un golpe la misma lgebra y la geometra, +reunindolas en un solo punto que es la relacion de los lmites de las +diferencias de toda funcion. + + +[49.] Esta unidad de idea, es el objeto de la ambicion de la humana +inteligencia, y una vez encontrada es el manantial de los mayores +adelantos. La gloria de los genios mas grandes se ha cifrado en +descubrirla; el progreso de las ciencias ha consistido en +aprovecharla. Vieta expone y aplica el principio de la expresion +general de las cantidades aritmticas; Descartes hace lo mismo con +respecto las geomtricas; Newton asienta el principio de la +gravitacion universal; l propio, al mismo tiempo que Leibnitz, +inventa el clculo infinitesimal; y las ciencias naturales y exactas +alumbradas por una grande antorcha marchan pasos agigantados por +caminos antes desconocidos. Y por qu? porque la inteligencia se ha +aproximado la unidad, ha entrado en posesion de una idea matriz en +que se encierran otras infinitas. + + +[50.] Es digno de notarse que medida que se va adelantando en las +ciencias se encuentran entre ellas numerosos puntos de contacto, +estrechas relaciones que primera vista nadie hubiera podido +sospechar. Cuando los matemticos antiguos se ocupaban de las +secciones cnicas estaban muy lejos de creer que la idea de la elipse +hubiese de servir de base un sistema astronmico; los focos eran +simples puntos, la curva una lnea y nada mas; las relaciones de +aquellos con esta, eran objeto de combinaciones estriles, sin +aplicacion. Siglos despues esos focos son el sol, y la curva las +rbitas de los planetas. Las lneas de la mesa del gemetra +representaban un mundo!..... + +El ntimo enlace de las ciencias matemticas con las naturales es un +hecho fuera de duda; y quin sabe hasta qu punto se enlazan unas y +otras con las ontolgicas, psicolgicas, teolgicas y morales? La +dilatada escala en que estn distribuidos los seres, y que primera +vista pudiera parecer un conjunto de objetos inconexos, va +manifestndose los ojos de la ciencia como una cadena delicadamente +trabajada cuyos eslabones presentan sucesivamente mayor belleza y +perfeccion. Los diferentes reinos de la naturaleza se muestran +enlazados con ntimas relaciones; as las ciencias que los tienen por +objeto, se prestan recprocamente sus luces, y entran alternativamente +la una en el terreno de la otra. La complicacion de los objetos entre +s, trae consigo esa complicacion de conocimientos; y la unidad de +las leyes que rigen diferentes rdenes de seres, aproximan todas las +ciencias y las encaminan formar una sola. Quin nos diera ver la +identidad de orgen, la unidad del fin, la sencillez de los caminos! +Entonces poseeramos la verdadera ciencia trascendental, la ciencia +nica, que las encierra todas; mejor diremos, la idea nica en que +todo se pinta tal como es, en que todo se ve sin necesidad de +combinar, sin esfuerzo de ninguna clase, como en un clarsimo espejo +se retrata un magnfico paisage, con su tamao, figura y colores! +Entretanto, nos es preciso contentarnos con sombras de la realidad; y +en el instinto de nuestro entendimiento para simplificar, para +reducirlo todo aproximarlo cuando menos la unidad, debemos ver el +indicio, el anuncio, de esa ciencia nica, de esa intuicion de la idea +nica, infinita; as como en el deseo de felicidad que agita nuestro +corazon, en la sed de gozar que nos atormenta, hallamos la prueba de +que no acaba todo aqu, de que nuestra alma ha sido criada para la +posesion de un bien que no se alcanza en la vida mortal. + + +[51.] Lo mismo que hemos observado en la escala de los seres, y en el +progreso de las ciencias, podemos notarlo comparando hombres con +hombres, y atendiendo el carcter que ofrece el punto mas elevado de +la humana inteligencia: el genio. Los hombres de verdadero genio se +distinguen por la unidad y amplitud de su concepcion. Si tratan una +cuestion difcil y complicada, la simplifican y allanan tomando un +punto de vista elevado, fijando una idea principal que comunica luz +todas las otras; si se proponen contestar una dificultad, sealan la +raz del error, y destruyen con una palabra toda la ilusion del +sofisma; si emplean la sntesis, aciertan desde luego en el principio +que ha de servir de base, y de un rasgo trazan el camino que se ha de +seguir para llegar al resultado que se desea; si se valen del anlisis +atinan en el punto por donde debe empezar la descomposicion, en el +resorte oculto, y de un golpe por decirlo asi, nos abren el objeto, +nos ponen de manifiesto sus interioridades mas recnditas; si se trata +de una invencion, mientras los dems estn buscando ac y acull, +ellos hieren el suelo con el pie, y dicen el tesoro est aqu. Nada +de dilatados raciocinios; nada de rodeos: pocos pensamientos, pero +fecundos: pocas palabras, pero en cada una de ellas engastada una +perla de inmenso valor. + +[52.] No cabe pues duda alguna de que en el rden intelectual hay una +verdad de la cual dimanan todas las verdades, hay una idea que +encierra todas las ideas; as nos lo ensea la filosofa, as nos los +indican los esfuerzos, las tendencias naturales, instintivas, de toda +inteligencia, cuando se afana por la simplificacion y la unidad; as +lo estima el sentido comun, que considera tanto mas alto y noble el +pensamiento, cuanto es mas vasto y mas uno (IV). + + + + +CAPTULO V. + +NO EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL ORDEN INTELECTUAL HUMANO NO +PUEDE DIMANAR DE LOS SENTIDOS. + + +[53.] En el rden intelectual humano, mientras vivimos sobre la +tierra, no hay una verdad de la cual dimanen todas: en vano la han +buscado los filsofos; no la han encontrado porque no era posible +encontrarla. Y en efecto, dnde se hallaria la deseada verdad? + + +[54.] Dimanar de los sentidos? + +Las sensaciones son tan varias como los objetos que las producen. Por +ellas adquirimos noticia de cosas individuales y materiales; y en +ninguna de estas ni en las sensaciones que de ellas dimanan, puede +hallarse la verdad, fuente de todas las dems. + + +[55.] Observando las impresiones que por los sentidos recibimos, +podemos notar que con respecto producir certeza, todas son iguales +entre s. Tan ciertos estamos de la sensacion que nos causa un ruido +cualquiera como de la producida por la presencia de un objeto +nuestros ojos, de un cuerpo oloroso cercano al olfato, de uno sabroso +aplicado al paladar, de otro que afecte vivamente el tacto. En la +certeza producida por aquellas sensaciones no hay gradacion, todas +son iguales; porque si hablamos de la sensacion misma, esta la +experimentamos de una manera que no nos consiente incertidumbre; y si +se trata de la relacion de la sensacion con la existencia del objeto +externo que la causa, tan ciertos estamos de que la sensacion que se +llama _vision_, corresponde un objeto externo _visto_, como que lo +que se apellida _tacto_, corresponde un objeto externo _tocado_. + +Se infiere de lo dicho, que no hay una sensacion orgen de la certeza +de las dems; en este punto todas son iguales; y para el comun de los +hombres no hay mas razon que los asegure de la certeza, sino que lo +experimentan as. No ignoro que lo sucedido con los individuos +quienes se ha hecho la operacion de las cataratas, indica que para +apreciar debidamente el objeto _sentido_ no es suficiente la simple +sensacion, y que unos sentidos auxilian los otros; pero esto no +prueba la preferencia de ninguno de ellos; pues as como el ciego +quien se di repentinamente la vista, no formaba por la simple vision +juicio exacto sobre el tamao y distancia de los objetos vistos, sino +que necesitaba el auxilio del tacto; as es muy probable que si +suponemos una persona con vista, privada de tacto desde su +nacimiento, y se lo damos despues repentinamente, tampoco formar +juicio exacto de los objetos tocados, hasta que con el auxilio de la +vista, se haya ido acostumbrando combinar el nuevo rden de +sensaciones con el antiguo, aprendiendo con el ejercicio fijar las +relaciones de la sensacion con el objeto y conocer por medio de +aquella las propiedades de este. + + +[56.] El mismo hecho del ciego quien se quitaron las cataratas, est +contrariado por otros que conducen un resultado directamente +opuesto. La jven quien hizo la misma operacion el oculista Juan +Janin, y unos ciegos de nacimiento quienes el profesor Luis de +Gregori restituy en parte la vista, no creyeron como el ciego de +Cheselden, que los objetos estuviesen pegados sus ojos, sino que +luego los vieron como cosas realmente externas y separadas. As lo +refiere Rosmini (Ensayo sobre el orgen de las ideas parte 5. cap. 4. +Tomo, 2. p. 286 citando el opsculo de las cataratas de los ciegos de +nacimiento, observaciones terico-qumicas, del profesor de qumica y +oftalmia Luis de Gregori, Romano. Roma 1826); bien que dando la +preferencia al de Cheselden que dice fu renovado en Italia por el +profesor Jacobo de Pava, con toda diligencia y con el mismo resultado +en todas sus partes. + + +[57.] El modo con que esta combinacion de unas sensaciones con otras +nos ensea juzgar bien de los objetos externos es difcil saberlo: +porque cabalmente el desarrollo de nuestras facultades sensitivas +intelectuales se verifica antes que podamos reflexionar sobre l; y +as nos encontramos ya ciertos de la existencia y propiedades de las +cosas, sin que hayamos pensado en la certeza, ni mucho menos en los +medios de adquirirla. + + +[58.] Pero aun suponiendo que despues nos ocupemos de las sensaciones +mismas, y de sus relaciones con los objetos, prescindiendo de la +certeza que ya tenemos y haciendo como que la buscamos, es imposible +hallar una sensacion que pueda servir de punto de apoyo la certeza +de los dems. Las dificultades que estas nos ofrecieran las +encontraramos en aquella. + + +[59.] El fijar las relaciones del sentido de la vista con el del +tacto, y el determinar hasta qu punto dependen uno de otro, da lugar + cuestiones que pienso examinar mas abajo con alguna extension; y por +lo mismo me abstendr de entrar en ellas por ahora, ya porque no son +tales que puedan ventilarse por incidencia, ya tambien porque su +resolucion sea en el sentido que fuere, en nada se opone lo que me +propongo establecer aqu. + + +[60.] Nada adelantaramos con saber que la certeza de todas las +sensaciones est, filosficamente hablando, vinculada en una. Toda +sensacion es un hecho individual contingente; cmo podemos sacar de +l la luz para guiarnos las verdades necesarias? Considrese bajo el +aspecto que se quiera la sensacion, no es mas que la impresion que +recibimos por conducto de los rganos. De la impresion estamos seguros +porque est intimamente presente nuestra alma; de sus relaciones con +el objeto que la produce, nos cercioramos por la repeticion de ella, +con el auxilio de otras sensaciones, ya del mismo sentido, ya de +otros; pero todo instintivamente, con poca ninguna reflexion, y +siempre condenados, por mas que reflexionemos, llegar un punto del +cual no podemos pasar porque all nos detiene la naturaleza. + + +[61.] Lejos pues de encontrar en ninguna sensacion un hecho +fundamental en que podamos apoyarnos para establecer una certeza +filosfica, vemos un conjunto de hechos particulares, muy distintos +entre s, pero que se parecen en cuanto producir en nosotros esa +seguridad que se llama certeza. En vano es que se descomponga al +hombre, que se le reduzca primero una mquina inanimada, que luego +se le otorgue un sentido hacindole percibir diferentes sensaciones, +que despues se le conceda otro, hacindole combinar las nuevas con las +antiguas, y as se proceda sintticamente hasta llegar la posesion y +ejercicio de todos; estas cosas son buenas para entretener la +curiosidad, alimentar pretensiones filosficas, y dar un viso de +probabilidad sistemas imaginarios; pero en la realidad se adelanta +poco nada: las evoluciones que finge el observador, no se parecen +las de la naturaleza; y el verdadero filsofo debe examinar, n lo que +en su concepto pudiera haber, sino lo que hay. + +Condillac animando progresivamente su estatua y haciendo dimanar de +una sensacion todo el caudal de los conocimientos humanos, se parece + aquellos sacerdotes que se ocultaban dentro de la estatua del dolo +y desde all emitian sus orculos. No es la estatua que se va animando +lo que piensa y habla, es Condillac que est dentro. Concedmosle al +filsofo sensualista todo lo que quiera; dejmosle que arregle su +modo la dependencia respectiva de las sensaciones; todo se le +desconcierta desde el momento en que le exigis que no discurra sino +con sensaciones puras, por mas que las suponga transformadas. Pero +reservemos estas cuestiones para el lugar en que examinaremos la +naturaleza y el orgen de las ideas. + + +[62.] Por qu estoy seguro de que la grata sensacion que experimento +en el sentido del olfato procede de un objeto que se llama _rosa_? +Porque as me lo atestigua el recuerdo de mil otras ocasiones en que +he experimentado la misma impresion, porque con el testimonio del +olfato estn de acuerdo el tacto y la vista. Pero cmo puedo saber +que estas sensaciones son algo mas que impresiones que recibe mi alma? +por qu no he de creer que viene de una causa cualquiera sin relacion + objetos externos? Ser porque dicen lo contrario los dems hombres? +Me consta que existan? Y cmo saben ellos lo que me dicen? cmo s +que los oigo bien? La misma dificultad que se ofrece con respeto los +otros sentidos existe en cuanto al oido; si dudo del testimonio de +tres, por qu no dudo del de cuatro? No adelanto pues nada con el +raciocinio; este me conduciria cavilaciones tales, que me exigirian +una duda imposible, que me arrancarian una seguridad de que no puedo +desprenderme por mas esfuerzos que haga. + +Adems, si para apoyar la verdad de la sensacion apelo los +principios del raciocinio, ya salgo del terreno de las sensaciones, ya +no pongo en estas la verdad primitiva orgen de las otras, no cumplo +lo que habia ofrecido. + + +[63.] De lo dicho resulta: 1. que no se encuentra una sensacion +orgen de la certeza de las otras, lo que me he contentado con +indicarlo aqu, reservndome demostrarlo al tratar de las sensaciones; +2. que aun cuando existiese esta sensacion, no bastaria fundar nada +en el rden intelectual, pues con las solas sensaciones no es posible +ni aun pensar; 3. que las sensaciones lejos de poder ser la basa de +la ciencia trascendental, no sirven por s solas para establecer +ninguna ciencia; pues de ellas, por ser hechos contingentes, no pueden +dimanar las verdades necesarias (V). + + + + +CAPTULO VI. + +CONTINA LA DISCUSION SOBRE LA CIENCIA TRASCENDENTAL. INSUFICIENCIA DE +LAS VERDADES REALES. + + +[64.] Ha sido conveniente rebatir de paso el sistema de Condillac, no +por su importancia intrnseca, ni porque no est ya bastante +desacreditado, sino para dejar el campo libre investigaciones mas +elevadas, mas propiamente filosficas. Es preciso no perder ocasion de +indemnizar la filosofa de los perjuicios que le irrogara un sistema +tan vanidoso como estril. Todo lo mas sublime de la ciencia del +espritu, desaparecia con el _hombre-estatua_, y las sensaciones +transformadas; venguemos pues los derechos de la razon humana, +manifestando que antes de entrar en las cuestiones mas +trascendentales, le es indispensable descartar el sistema de +Condillac; como para construir un buen camino se quita ante todo la +broza que obstruye el paso. + + +[65.] Vamos ahora probar que en el rden intelectual humano, tal +como es en esta vida, no existe ningun principio que sea fuente de +todas las verdades; porque no hay ninguna verdad que las encierre +todas. + +Las verdades son de dos clases: reales ideales. Llamo verdades +reales los hechos, lo que existe; llamo ideales el enlace +necesario de las ideas. Una verdad real puede expresarse por el verbo +_ser_ tomado sustantivamente, al menos supone una proposicion en que +el verbo se haya tomado en este sentido; una verdad ideal se expresa +por el mismo verbo tomado copulativamente, en cuanto significa la +relacion necesaria de un predicado con un sujeto, prescindiendo de la +existencia de uno y de otro. _Yo soy_, esto es, _yo existo_, expresa +una verdad real, un hecho. _Lo que piensa existe_; expresa una verdad +ideal, pues no se afirma que haya quien piense ni quien exista, sino +que si hay quien piensa, existe; en otros trminos, se afirma una +relacion necesaria entre el pensamiento y el ser. A las verdades +reales corresponde el mundo real, el mundo de las existencias; las +ideales el mundo lgico, el de la posibilidad. + +El verbo _ser_ se toma veces copulativamente sin que la relacion que +por l se expresa sea necesaria; as sucede en todas las proposiciones +contingentes, cuando el predicado no pertenece la esencia del +sujeto. A veces la necesidad es condicional, es decir que supone un +hecho; y en tal caso tampoco hay necesidad absoluta, pues el hecho +supuesto es siempre contingente. Cuando hablo de las verdades ideales, +me refiero las que expresan una relacion absolutamente necesaria, +prescindiendo de todo rden la existencia; y por el contrario, +comprendo entre las reales todas las que suponen una proposicion en +que se haya establecido un hecho. A esta clase pertenecen las de las +ciencias naturales, por suponer todas algun hecho objeto de +observacion. + + +[66.] Ninguna verdad real finita puede ser orgen de todas las dems. +La verdad de esta clase es la expresion de un hecho particular, +contingente; y que por lo mismo no puede encerrar en s ni las dems +verdades reales, sea el mundo de las existencias, ni tampoco las +verdades ideales, que solo se refieren las relaciones necesarias en +el mundo de la posibilidad. + + +[67.] Si nosotros visemos intuitivamente la existencia infinita, +causa de todas las dems, conoceramos una verdad real, orgen de las +otras; pero como esta existencia infinita no la conocemos por +intuicion, sino por discurso, resulta que no conocemos el hecho de la +existencia en que se contiene la razon de todas las dems existencias. +Despues que por el discurso nos hemos elevado dicho conocimiento, +tampoco nos es posible explicar desde aquel punto de vista la +existencia de lo finito por sola la existencia de lo infinito; porque +si prescindimos de la existencia de lo finito, desaparece el discurso +por el cual nos habiamos elevado hasta el conocimiento de lo infinito, +y por consiguiente se hunde todo el edificio de nuestra ciencia. Dad +un hombre por medio del discurso la demostracion de la existencia de +Dios, y pedidle que prescindiendo del punto de partida, y fijndose +solo en la idea de lo infinito explique la creacion, no solo en su +posibilidad sino en su realidad, no lo podr verificar. Con solo +prescindir de lo finito se hunde todo su discurso, sin que ningun +esfuerzo sea bastante evitarlo; se halla en el caso de un arquitecto + quien, habiendo construido una soberbia cpula, se le exigiese que +la sostuviera, quitando el cimiento al edificio. + + +[68.] Tmese una verdad real cualquiera, el hecho mas seguro, mas +cierto para nosotros; nada se puede sacar de l si no se le fecunda +con verdades ideales. Yo existo, yo pienso, yo siento. H aqui hechos +indudables; pero qu puede deducir de ellos la ciencia? nada: son +hechos particulares, contingentes, cuya existencia no existencia, no +afecta los dems hechos ni alcanza al mundo de las ideas. + +Estas verdades son de puro sentimiento; en s solas nada tienen que +ver con el rden cientfico, y solo se elevan hasta l, cuando se las +combina con verdades ideales. Descartes, al consignar el hecho del +pensamiento y de la existencia, pasaba sin advertirlo, del rden real +al rden ideal, forzado por su propsito de levantar el edificio +cientfico. _Yo pienso_, decia; si se hubiese limitado esto, se +habria reducido su filosofa una simple intuicion de su conciencia; +pero queria hacer algo mas, queria discurrir, y por necesidad echaba +mano de una verdad ideal: _Lo que piensa existe_. As fecundaba el +hecho individual, contingente, con la verdad universal y necesaria; y +como habia menester una regla para conducirse en adelante, la buscaba +en la legitimidad de la evidencia de las ideas. Por donde se echa de +ver como este filsofo, que con tanto afan buscaba la unidad, se +encontraba desde luego con la triplicidad: _un hecho, una verdad +objetiva, un criterio_. Un hecho en la conciencia del _yo_; una verdad +objetiva en la relacion necesaria del pensamiento con la existencia; +un criterio, en la legitimidad de la evidencia de las ideas. + +Se puede desafiar todos los filsofos del mundo que discurran +sobre un hecho cualquiera sin el auxilio de las verdades ideales. La +esterilidad que hemos encontrado en el hecho de la _conciencia_, se +hallar en todos los dems. Esto no es una conjetura, es una +demostracion rigurosa. Solo una existencia contiene la razon de todas +las dems; en no conocindola pues de una manera inmediata, intuitiva, +nos es imposible encontrar una verdad real orgen de todas las otras. + + +[69.] Aun suponiendo que en el rden de la creacion hubiese un hecho +primitivo de tal naturaleza que todo el universo no fuera mas que un +simple desarrollo suyo, tampoco habriamos encontrado la verdad real, +fuente de toda ciencia; pues con esto nada adelantaramos con respecto +al mundo de la posibilidad, es decir, al rden ideal, infinitamente +mayor que el de las existencias infinitas. + +Supongamos que el progreso de las ciencias naturales conduzca al +descubrimiento de una ley simple, nica, que presida al desarrollo de +todas las dems, y cuya aplicacion, variada segun las circunstancias, +sea suficiente para dar razon de todos los fenmenos que ahora se +reducen muchas y muy complicadas. Este seria sin duda un adelanto +inmenso en las ciencias que tienen por objeto el mundo visible; pero +qu sabramos por esto del mundo de las inteligencias? qu del mundo +de la posibilidad? (VI). + + + + +CAPTULO VII. + +ESTERILIDAD DE LA FILOSOFA DEL _yo_ PARA PRODUCIR LA CIENCIA +TRASCENDENTAL. + + +[70.] El testimonio de la conciencia es seguro, irresistible, pero +nada tiene que ver con el de la evidencia. Aquel tiene por objeto un +hecho particular y contingente, este una verdad necesaria. Que yo +pienso ahora, es absolutamente cierto para m; pero este pensar mio no +es una verdad necesaria sino muy contingente, ya que podia muy bien +suceder que jams hubiese pensado ni existido; es un hecho puramente +individual, pues no sale de m, y su existencia y no existencia en +nada afecta las verdades universales. + +La conciencia es un ncora n un faro; basta para evitar el naufragio +de la inteligencia, n para indicarle el derrotero. En los asaltos de +la duda universal, ah est la conciencia que no deja perecer; pero si +le peds que os dirija, os presenta hechos particulares, nada mas. + +Estos hechos no tienen un valor cientfico sino cuando se objetivan, +permtaseme la expresion; bien cuando reflexionando sobre ellos el +espritu, los baa con la luz de las verdades necesarias. + +Yo pienso; yo siento; yo soy libre; h aqu hechos; pero qu sacais +de ellos por s solos? nada. Para fecundarlos es necesario que los +tomeis como una especie de materia de las ideas universales. El +pensamiento se inmoviliza, se hiela, si no le haceis andar con el +impulso de estas ideas; la sensacion os es comun con los brutos; y la +libertad carece de objeto, de vida, si no hay combinacion de motivos +presentados por la razon. + + +[71.] Aqu se encuentra la causa de la oscuridad y esterilidad de la +filosofa alemana, desde Fichte. Kant, se fijaba en el sujeto, pero +sin destruir la objetividad en el mundo interior; y por esto su +filosofa, si bien contiene muchos errores, ofrece al entendimiento +algunos puntos luminosos; pero fu mas all, se coloc en el _yo_, no +sirvindose de la objetividad sino en cuanto le era necesaria para +establecerse mas hondamente en un simple hecho de conciencia; as no +encontr mas que regiones tenebrosas contradicciones. + +La inteligencia de hombres de talento se ha fatigado en vano para +hacer brotar un rayo de luz de un punto condenado la oscuridad. El +_yo_ se manifiesta s mismo por sus actos; y para ser concebido de +s propio no disfruta de ningun privilegio sobre los seres distintos +de l, sino el de presentar inmediatamente los hechos que pueden +conducir su conocimiento. Qu sabria el alma de s misma, si no +sintiera su pensamiento, su voluntad, y el ejercicio de todas sus +facultades? Cmo discurre sobre su propia naturaleza sino fundndose +en lo que le suministra el testimonio de sus actos? El _yo_ pues no es +visto por s propio intuitivamente; no se ofrece sus mismos ojos, +sino mediantamente, esto es por sus propios actos; es decir que en +cuanto ser conocido, se halla en un caso semejante al de los seres +externos, que lo son por los efectos que nos causan. + +El _yo_ considerando en s, no es un punto luminoso; es un +sustentculo para el edificio de la razon; mas n la regla para +construirle. La verdadera luz se halla en la objetividad; pues en ella +est propiamente el blanco del conocimiento. El _yo_ no puede ni ser +conocido, ni pensado de ninguna manera, sino en cuanto se toma s +mismo por objeto, y por consiguiente en cuanto se coloca en la lnea +de los dems seres, para sujetarse la actividad intelectual que solo +obra en fuerza de las verdades objetivas. + + +[72.] La inteligencia no se concibe sin objetos al menos internos; y +estos objetos sern estriles, si el entendimiento no concibe en +ellos relaciones y por consiguiente verdades. Estas verdades, no +tendrn ningun enlace, sern hechos sueltos, si no entraan alguna +necesidad; y aun las relaciones que se refieran hechos particulares +suministrados por la experiencia, no sern susceptibles de ninguna +combinacion, si al menos condicionalmente, no incluyen algo de +necesario. El brillo de la luz en el aposento en que escribo es en s +un hecho particular y contingente; y la ciencia como tal, no puede +ocuparse de l, sino sujetando el movimiento de la luz leyes +geomtricas, es decir verdades necesarias. + +Luego el _yo_ en s mismo, como sujeto, no es punto de partida para la +ciencia, aunque sea un punto de apoyo. Lo individual no sirve para lo +universal, ni lo contingente para lo necesario. La ciencia del +individuo A, es cierto que no existiria si el individuo A no +existiese; pero esta ciencia que necesita del _yo_ individual, no es +la ciencia propiamente dicha, sino el conjunto de actos individuales +con que el individuo percibe la ciencia. Mas lo percibido no es esto; +lo percibido es comun todas las inteligencias; no necesita de este +aquel individuo; el fondo de verdades que constituyen la ciencia no ha +nacido de aquel conjunto de actos individuales, hechos contingentes +que se pierden cual gotas imperceptibles en el ocano de la +inteligencias. + +Cmo se quiere pues fundar la ciencia sobre el simple _yo_ +subjetivo? Cmo de este _yo_ se quiere hacer brotar el objeto? El +hecho de la conciencia nada tiene que ver con la ciencia, sino en +cuanto ofrece hechos los cuales se pueden aplicar los principios +objetivos, universales, necesarios, independientes de toda +individualidad finita, que constituyen el patrimonio de la razon +humana, pero que no han menester la existencia de ningun hombre. + + +[73.] Analcense cuanto se quiera los hechos de la conciencia, jams +se encontrar en ellos uno que pueda engendrar la luz cientfica. +Aquel acto ser una percepcion directa refleja. Si es directa, su +valor no es subjetivo sino objetivo; no es el acto lo que funda la +ciencia, sino la verdad percibida, no el sujeto sino el objeto, no el +_yo_ sino lo visto por el _yo_. Si el acto es reflejo, supone otro +acto anterior, saber, el objeto de la reflexion; no es pues aquel el +primitivo sino este. + +La combinacion del acto directo con el reflejo, tampoco sirve para +nada cientfico, sino en cuanto se somete las verdades necesarias, +objetivas, independientes del _yo_. Qu es un acto individualmente +considerado? un fenmeno interior. Y qu nos ensea este fenmeno +separado de las verdades objetivas? nada. El fenmeno representa algo +en la ciencia, en cuanto es considerado bajo las ideas generales, de +ser, de causa, de efecto, de principio de producto de actividad, de +modificacion, de sus relaciones con su sujeto que es el _substratum_ +de otros actos semejantes; es decir cuando es considerado como un +caso particular, comprendido en las ideas generales, como un fenmeno +contingente, apreciable con el auxilio de las verdades necesarias, +como un hecho esperimental, al cual se aplica una teora. + +El acto reflejo no es mas que el conocimiento de un conocimiento, +sentimiento, de algun fenmeno interior sea cual fuere; y as toda +reflexion sobre la conciencia presupone acto anterior directo. Este +acto directo no tiene por objeto el _yo_; luego el conocimiento no +tiene por principio fundamental el _yo_, sino como una condicion +necesaria (pues no puede haber pensamiento sin sujeto pensante), mas +n como objeto conocido. + + +[74.] Estas consideraciones derriban por su cimiento el sistema de +Fichte y de cuantos toman el _yo_ humano por punto de partida en la +carrera de las ciencias. El _yo_ en s mismo, no se nos presenta; lo +que conocemos de l lo sabemos por sus actos, y en esto participa de +una calidad de los dems objetos, que no nos ofrecen inmediatamente su +esencia sino lo que de ella emana, por la actividad con que obran +sobre nosotros. + +De esta manera nos elevamos por raciocinio al conocimiento de las +cosas mismas, guiados por las verdades objetivas y necesarias, que son +la ley de nuestro entendimiento, el tipo de las relaciones de los +seres, y por tanto una regla segura para juzgar de ellos. Qu sabemos +de nuestro espritu? que es simple: y esto, cmo lo sabemos? porque +piensa, y lo compuesto, lo mltiplo, no puede pensar. H aqu como +conocemos el _yo_. La conciencia nos manifiesta su actividad +pensadora; esta es la materia suministrada por el hecho; pero luego +viene el principio, la verdad objetiva, iluminando el hecho, mostrando +la repugnancia entre el pensamiento y la composicion, el enlace +necesario entre la simplicidad y la conciencia. + +Si bien se observa, este raciocinio se aplica no solo al _yo_, sino +todo ser que piense; y as es que la misma demostracion la extendemos + todos; el _yo_ pues que la aplica no crea esta verdad, solo la +conoce, y se conoce s propio como un caso particular comprendido en +la regla general. + + +[75.] El pretender que del _yo_ subjetivo surja la verdad, es comenzar +por suponer al _yo_ un ser absoluto, infinito, orgen de todas las +verdades, y razon de todos los seres: lo que equivale comenzar la +filosofa divinizando el entendimiento del hombre. Y como esta +divinizacion no tiene mas derecho un individuo que otro, el admitirla +equivale establecer el panteismo racional, que como veremos en su +lugar, dista poco nada del panteismo absoluto. + +Suponiendo que las razones individuales no son mas que fenmenos de la +razon nica y absoluta; y que por tanto lo que llamamos espritus, no +son verdaderas substancias, sino simples modificaciones de un +espritu nico, y las conciencias particulares meras apariciones de la +conciencia universal, se concibe por qu se busca en el _yo_ la fuente +de toda verdad, y se interroga la conciencia propia como una especie +de orculo por el cual habla la conciencia universal. Pero la +dificultad est en que la suposicion es gratuita: y que tratndose de +buscar la razon de todas las verdades, se principia por establecer la +mas incomprensible y repugnante de las proposiciones. Quin es capaz +de persuadirnos que nuestras conciencias no son mas que una +modificacion de una tercera? Quin nos har creer que eso que +llamamos el _yo_, es comun todos los hombres, todos los seres +inteligentes, y que no hay mas diferencia que la de modificaciones de +un ser absoluto? Este ser absoluto, por qu no tiene conciencia de +todas las conciencias que comprende? Por qu ignora lo que encierra +en s, lo que le modifica? Por qu se cree mltiplo si es uno? Dnde +est el lazo de tanta multiplicidad? Las conciencias particulares, +tendrn su unidad, su vnculo de todo lo que les acontece, pesar de +no ser mas que modificaciones; y este vnculo, esta unidad, faltarn +la substancia que ellas modifican? + + +[76.] Como quiera, aun con la suposicion del panteismo, nada adelantan +en sus pretensiones los amigos de la filosofa del _yo_. Con su +panteismo, legitiman por decirlo as su pretension, mas no logran lo +que pretenden. Se llaman s mismos dioses; y as tienen razon en +que en ellos est la fuente de verdad; pero como en su conciencia no +hay mas que una aparicion de su divinidad, una sola fase del astro +luminoso, no pueden ver en ella otra cosa que lo que se les presenta; +y su divinidad se encuentra sujeta ciertas leyes que la +imposibilitan para dar la luz que la filosofa le pide. + + +[77.] Si interrogamos nuestra conciencia sobre las verdades +necesarias, notaremos que lejos de pretender fundarlas crearlas, +las conoce, las confiesa independientes de s misma. Pensemos en esta +proposicion: es imposible que un mismo tiempo, una cosa sea y no +sea y preguntmonos si la verdad de ella nace de nuestro pensamiento; +desde luego la conciencia misma responde que no. Antes de que mi +conciencia existiera, la proposicion era verdad; si yo no existiese +ahora, seria tambien verdad; cuando no pienso en ella, es tambien +verdad; el _yo_ no es mas que un ojo que contempla el sol, pero que no +es necesario para la existencia del sol. + + +[78.] Otra consideracion hay que demuestra la esterilidad de toda +filosofa que busque en el solo _yo_ el orgen nico y universal de +los conocimientos humanos. Todo conocimiento exige un objeto; el +conocimiento puramente subjetivo es inconcebible; aun suponiendo +identidad entre el sujeto y el objeto, se necesita la dualidad de +relacion, real concebida; es decir que el sujeto en cuanto conocido, +est en cierta oposicion al menos concebida, con el mismo sujeto en +cuanto conoce. Ahora bien; cul es el objeto en el acto primitivo que +se busca? Es el _no yo_? Entonces la filosofa del _yo_ entra en el +cauce de las dems filosofas: pues en este _no yo_ estn las verdades +objetivas, Es el _yo_? Entonces preguntaremos, si es el _yo_ en s, +en sus actos; si es el _yo_ en sus actos, entonces la filosofa del +_yo_ se reduce un anlisis ideolgico, nada tiene de caracterstico; +si es el _yo_ en s, diremos que este no es conocido intuitivamente; y +que menos que nadie pueden pretender esta intuicion, los que le +llaman el _absoluto_. Para ellos mas que para los otros, es el _yo_ un +abismo tenebroso. En vano os inclinais sobre este abismo y gritais +para evocar la verdad; el sordo ruido que os llega los oidos es el +eco de vuestra voz misma, son vuestras palabras que la honda cavidad +os devuelve mas ahuecadas y misteriosas. + + +[79.] Entre estos filsofos que se pierden en vanas cavilaciones, +descuella el autor de la _Doctrina de la ciencia_, Fichte, de cuyo +sistema ha dicho con mucha gracia Madama de Stael, que se parece algun +tanto al dispertar de la estatua de Pigmalion, que tocndose +alternativamente s misma y la piedra sobre que est sentada, +dice: soy yo, no soy yo. + +Fichte comienza su obra titulada _Doctrina de la ciencia_, diciendo +que se propone buscar el principio mas absoluto, el principio +absolutamente incondicional de todo conocimiento humano. H aqu un +mtodo errneo; se comienza por suponer lo que se ignora, la unidad +del principio, y ni aun se sospecha que en la basa del conocimiento +humano puede haber una verdadera multiplicidad. Yo creo que la puede +haber y la hay en efecto, que las fuentes de nuestro conocimiento son +varias, de rdenes diversos, y que no es posible llegar la unidad, +sino salindose del hombre y remontndose Dios. Lo repito, hay aqui +una equivocacion en que se ha incurrido con demasiada generalidad, +resultando de ella el fatigar intilmente los espritus +investigadores, y arrojarlos sistemas extravagantes. + +Pocos filsofos habrn hecho un esfuerzo mayor que Fichte para llegar + este principio absoluto. Y qu consigui? Lo dir francamente; +nada: repite el principio de Descartes, se entretiene en un juego +de palabras. Lstima da el verle forcejar con tal ahinco y con tan +poco resultado. Ruego al lector que tenga paciencia para seguirme en +el exmen de la doctrina del filsofo aleman, no con la esperanza de +adquirir una luz que le guie en los senderos de la filosofa, sino +para poder juzgar con conocimiento de causa, doctrinas que tanto ruido +meten en el mundo. + +Si este principio, dice Fichte, es verdaderamente el mas absoluto, no +podr ser ni definido ni demostrado. Deber expresar el acto que no se +presenta ni puede presentarse entre las determinaciones empricas de +nuestra conciencia; por el contrario, sobre l descansa toda +conciencia, y solo l la hace posible (1. parte 1.). + +Sin ningun antecedente, sin ninguna razon, sin tomarse siquiera la +pena de indicar en qu se funda, asegura Fichte que el primer +principio deber expresar un acto. Por qu no podria ser una verdad +objetiva? esto merecia cuando menos algun exmen, ya que todas las +escuelas anteriores, incluso la de Descartes, no habian colocado el +primer principio entre los actos, sino entre las verdades objetivas. +El mismo Descartes al consignar el hecho del pensamiento y de la +existencia, echa mano de una verdad objetiva. Lo que piensa existe +en otros trminos: Lo que no existe, no puede pensar. + + +[80.] La observacion que precede, seala uno de los vicios radicales +de la doctrina de Fichte y otros filsofos alemanes, que dan la +filosofa subjetiva, del sujeto, una importancia que no merece. +Ellos acusan los dems de hacer con demasiada facilidad la +transicion del sujeto al objeto, y olvidan que al propio tiempo ellos +pasan del pensamiento objetivo al sujeto puro, sin ninguna razon ni +ttulo que los autorice. Atenindonos al citado pasaje de Fichte, qu +ser un acto que no se presenta, ni se puede presentar entre las +determinaciones empricas de nuestra conciencia? El principio buscado, +por ser absoluto, no se exime de ser conocido, pues si no lo +conocemos, mal podremos afirmar que es absoluto; y si no se presenta +ni se puede presentar entre las determinaciones empricas de nuestra +conciencia, ni es, ni puede ser conocido. El hombre no conoce lo que +no se presenta en su conciencia. + +El principio absoluto en que toda conciencia descansa y que la hace +posible, pertenece n la conciencia. Si lo primero, sufre todas +las dificultades que afectan los dems actos de la conciencia; si lo +segundo, no puede ser objeto de observacion, y por consiguiente nada +sabemos de l. + +Para llegar al acto primitivo, separando del mismo todo lo que no le +pertenece realmente, confiesa Fichte que es necesario suponer +valederas las reglas de toda reflexion, y partir de una proposicion +cualquiera de las muchas que se podrian escoger entre aquellas que +todo el mundo concede sin ningun reparo. Concedindosenos esta +proposicion, dice, se nos debe conceder al mismo tiempo como acto, lo +que queremos poner como principio de la ciencia del conocimiento; y el +resultado de la reflexion debe ser que este acto nos sea concedido +como principio, junto con la proposicion. Ponemos un hecho cualquiera +de la conciencia emprica, y quitamos de l una tras otra todas las +determinaciones empricas, hasta que se reduzca toda su pureza, sin +contener mas que lo que el pensamiento no puede absolutamente excluir +y de lo que nada puede quitar; (ibid.). + +Se ve por estas palabras que el filsofo aleman se proponia elevarse +un acto de conciencia enteramente puro, sin ninguna determinacion. +Esto es imposible: Fichte toma el acto en un sentido muy lato, +entendiendo por l el _substratum_ de toda conciencia, en cuyo caso no +hace mas que expresar en otros trminos la idea de substancia; habla +de un acto propiamente dicho, esto es, de un ejercicio cualquiera de +esa actividad, de esa espontaneidad que sentimos dentro de nosotros; y +en este concepto el acto de conciencia no puede estar libre de toda +determinacion so pena de destruir su individualidad y su existencia. +No se piensa sin pensar algo; no se quiere sin querer algo; no se +siente sin sentir algo; no se reflexiona sobre los actos internos, sin +que la reflexion se fije en algo. En todo acto de conciencia hay +determinacion: un acto del todo puro, abstraido de todo, enteramente +indeterminado, es imposible, absolutamente imposible; ya +subjetivamente, porque el acto de conciencia aun considerado en el +sujeto, exige una determinacion; ya objetivamente, porque un acto +semejante es inconcebible como individual, y por tanto como existente, +pues que nada determinado ofrece al espritu. + + +[81.] El acto indeterminado de Fichte no es mas que la idea de acto en +general; el filsofo aleman crey haber hecho un gran descubrimiento +cuando en el fondo no concebia otra cosa que el principio de los +actos, es decir la idea de la substancia aplicada ese ser activo +cuya existencia nos atestigua la conciencia misma. + +Si he de decir ingenuamente lo que pienso, same permitido manifestar +que en mi concepto Fichte con todo el alambicar de su anlisis, no ha +hecho adelantar un solo paso la filosofa en la investigacion del +primer principio. Por lo dicho hasta aqu se echa de ver que es muy +fcil detenerle con solo pedirle cuenta de las suposiciones que hace +desde la primera pgina de su libro. Sin embargo, para proceder en la +impugnacion con cumplida lealtad, no quiero extractar sus ideas, sino +dejarle que las explique l mismo. + +Todo el mundo concede la proposicion: A es A, as como que A = A, +porque esto es lo que significa la cpula lgica, y esto es admitido +sin reflexion alguna como completamente cierto. Si alguno pidiese la +demostracion, nadie pensaria en drsela sino que se sostendria que +esta proposicion es cierta absolutamente, es decir, sin razon alguna +mas desarrollada. Procediendo as incontestablemente con el +asentimiento general, nos atribuimos el derecho de poner alguna cosa +absolutamente. + +Al afirmar que la proposicion precedente es cierta en s, no se pone +la existencia de A. La proposicion A es A, no equivale esta A es, +hay un A. (_Ser,_ puesto sin predicado, tiene un significado muy +distinto de _ser_ con predicado, segun veremos despues). Si se admite +que A designa un espacio comprendido entre dos rectas, la proposicion +permanece exacta, aun cuando en este caso la proposicion A es, sea de +una falsedad evidente. Lo que se pone es, que si A es, A es as. La +cuestion no est en si A es n; se trata aqu n del contenido de la +proposicion, sino nicamente de su forma; n de un objeto del cual se +sepa algo, sino de lo que se sabe de todo objeto sea el que fuere. + +De la certeza absoluta de la proposicion precedente resulta que entre +el _si_ y el _as_ hay una relacion necesaria: ella es la que est +puesta absolutamente y sin otro fundamento; esta relacion necesaria +la llamo previsoriamente X. + +Todo este aparato de anlisis no significa mas de lo que sabe un +estudiante de lgica; esto es, que en toda proposicion la cpula, el +verbo _ser_, no significa la existencia del sujeto, sino su relacion +con el predicado; para decirnos una cosa tan sencilla no eran +necesarias tantas palabras, ni tan afectados esfuerzos de +entendimiento, mucho menos tratndose de una proposicion idntica. +Pero tengamos paciencia para continuar oyendo al filsofo aleman. + +Este A es no es? nada hay decidido todava sobre el particular; se +presenta pues la siguiente cuestion, bajo qu condicion A es? + +En cuanto X ella est en el _yo_ y es puesta por el _yo_; porque el +_yo_ es quien juzga en la proposicion expresada y hasta juzga con +verdad, con arreglo X como una ley; por consiguiente X es dada al +_yo_; y siendo puesta absolutamente y sin otro fundamento, debe ser +dada al _yo_ por el _yo_ mismo. + + +[82.] A qu se reduce toda esa algarabia? hlo aqu traducido al +lenguaje comun; en las proposiciones de identidad igualdad, hay una +relacion, el espritu la conoce, la juzga y falla sobre lo dems con +arreglo ella. Esta relacion es dada nuestro espritu, en las +proposiciones idnticas no necesitamos de ninguna prueba para el +asenso. Todo esto es muy verdadero, muy claro, muy sencillo; pero +cuando Fichte aade que esta relacion debe ser dada al _yo_ por el +mismo _yo_, afirma lo que no sabe ni puede saber. Quin le ha dicho +que las verdades objetivas nos vienen de nosotros mismos? tan +ligeramente, de una sola plumada, se resuelve una de las principales +cuestiones de la filosofa, cual es la del orgen de la verdad? nos ha +definido por ventura el _yo_? nos ha dado de l alguna idea? Sus +palabras no significan nada expresan lo siguiente. Juzgo de una +relacion; este juicio est en m; esta relacion como conocida, y +prescindiendo de su existencia real, est en m; todo lo cual se +reduce lo mismo que con mas sencillez y naturalidad dijo Descartes: +Yo pienso, luego existo. + + +[83.] Examinando detenidamente las palabras de Fichte se ve con toda +claridad que nada mas adelantaba sobre lo dicho por el filsofo +francs. No sabemos, contina, si A est puesto, ni cmo lo es; pero +debiendo X expresar una relacion entre un poner desconocido de A y un +poner absoluto del mismo A, en tanto por lo menos que la relacion es +puesta, A existe en el _yo_, y est puesto por el _yo_, lo mismo que +X. X no es posible sino relativamente un A; es as que X es +realmente puesta en el _yo_; luego A debe estar puesto en el _yo_, si +en l se encuentra la X. Qu lenguaje mas embrollado y misterioso +para decir cosas muy comunes! cun grande parece Descartes al lado de +Fichte! Ambos comienzan su filosofa por el hecho de conciencia que +revela la existencia. El uno expresa lo que piensa con claridad, con +sencillez, en un lenguaje que todo el mundo entiende y no puede menos +de entender; y el otro para hacer como que inventa, para no +manifestarse discpulo de nadie, se envuelve en una nube misteriosa, +rodeada de tinieblas, y desde all con voz ahuecada pronuncia sus +orculos. Descartes dice: yo pienso, de esto no puedo dudar, es un +hecho que me atestigua mi sentido ntimo; nada puede pensar sin +existir; luego yo existo. Esto es claro, es sencillo, ingenuo, esto +manifiesta un verdadero filsofo, un hombre sin afectacion ni +pretensiones. El otro dice: dseme una proposicion cualquiera, por +ejemplo A es A explica en seguida que en las proposiciones el verbo +ser no expresa la existencia absoluta del sujeto, sino su relacion con +el predicado; todo con un aparato de doctrina, que cansa por su forma +y hace reir por su esterilidad; y para qu? para decirnos que A est +en el _yo_ porque la relacion del predicado con el sujeto sea la X, +no es posible sino en un ser, pues que A significa un ser cualquiera. +Pongamos en parangon los dos silogismos. Descartes dice: nada puede +pensar sin existir, es as que yo pienso, luego existo. Fichte dice +literalmente lo que sigue: X no es posible sino relativamente un A; +es as que X es realmente puesto en el _yo_; luego A debe estar puesto +en el _yo_. Cul es en el fondo la diferencia? ninguna, Cul es en +la forma? la que va del lenguaje de un hombre sencillo un hombre +vano. + +Repito que en el fondo los silogismos no son diferentes. La mayor de +Descartes es: nada puede pensar sin existir. No la prueba, y +confiesa que no se puede probar. La mayor de Fichte es: X no es +posible sino relativamente un A en otros trminos: una relacion +de un predicado con un sujeto, en cuanto conocida, no es posible sin +un ser que conozca. Debiendo X expresar una relacion entre un _poner_ +desconocido de A, y un _poner_ absoluto del mismo A, en tanto por lo +menos que _esta relacion es puesta_ es decir en tanto que es +conocida. Y cmo prueba Fichte que un _poner_ relativo, supone un +_poner_ absoluto, esto es, un sujeto en que se _ponga_? Lo mismo que +Descartes: de ninguna manera. No hay A relativo, si no le hay +absoluto; nada puede pensar sin existir; esto es claro, es evidente, y +ni Descartes ni Fichte van mas all. + +La menor de Descartes es esta: yo pienso; la prueba de esta menor no +la da el filsofo, se refiere al sentido ntimo y de all confiesa que +no puede pasar. La menor de Fichte, es la siguiente: X es realmente +puesta en el _yo_, lo que equivale decir, la relacion del predicado +con el sujeto es realmente conocida por el _yo_; y como la proposicion +podia ser escogida arbitrio segun el mismo Fichte, siendo +indiferente la una la otra, decir la relacion del predicado con el +sujeto es conocida por el _yo_, es lo mismo que decir una relacion +cualquiera es conocida por el _yo_, lo que podia expresarse en +trminos mas claros: _yo_ pienso. + + +[84.] Y ntese bien; si hay aqu alguna diferencia, toda la ventaja +est de parte del filsofo francs. Descartes entiende por pensamiento +todo fenmeno interno de que tenemos conciencia. Para consignar este +hecho, no necesita analizar proposiciones, ni confundir el +entendimiento, cuando cabalmente es menester mas claridad y precision. +Para llegar al mismo hecho Fichte da largos rodeos, Descartes lo +seala con el dedo, y dice: aqu est. Lo primero es propio del +sofista, lo segundo del genio. + +Estas formas del filsofo aleman aunque poco propsito para ilustrar +la ciencia, no tendrian otro inconveniente que el de fatigar al +lector, si se las limitase lo que hemos visto hasta aqu; pero +desgraciadamente, ese _yo_ misterioso que se nos hace aparecer en el +vestbulo mismo de la ciencia, y que los ojos de la sana razon, no +es ni puede ser otra cosa que lo que fu para Descartes, saber, el +espritu humano que conoce su existencia por su propio pensamiento, va +dilatndose en manos de Fichte como una sombra gigantesca, que +comenzando por un punto acaba por ocultar su cabeza en el cielo y sus +pies en el abismo. Ese _yo_ sujeto absoluto, es luego un ser que +existe simplemente porque se pone s mismo; es un ser que se crea +s propio, que lo absorbe todo, que lo es todo, que se revela en la +conciencia humana como en una de las infinitas fases que comparten la +existencia infinita. + +Basta la presente indicacion para dar conocer las tendencias del +sistema de Fichte. Tratndose de la certeza y de sus fundamentos no +seria oportuno adelantar lo que pienso decir largamente en el lugar +que corresponde, al exponer la idea de sustancia y refutar el +panteismo. + +Este es uno de los graves errores de la filosofa de nuestra poca; en +todas partes, y bajo todos los aspectos, es menester combatirle; y +para hacerlo con fruto conviene detenerle en sus primeros pasos. Por +esto, he examinado con detencion la reflexion fundamental de Fichte en +su _Doctrina de la ciencia_; despojndola de la importancia que el +filsofo pretende atribuirle para establecer sobre ella una ciencia +trascendental, pues que se lisonjea de poder determinar el principio +absolutamente incondicional de todos los conocimientos humanos (VII). + + + + + +CAPTULO VIII. + +LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[85.] Para dar unidad la ciencia apelan algunos la identidad +universal; pero esto no es encontrar la unidad, sino refugiarse en el +caos. + +Por de pronto la identidad universal, cuando no fuese absurda, es una +hiptesis destituida de fundamento. Excepto la unidad de la +conciencia, nada encontramos en nosotros que sea uno: muchedumbre de +ideas, de percepciones, de juicios, de actos de voluntad, de +impresiones las mas varias; esto es lo que sentimos en nosotros; +multitud en los seres que nos rodean si se quiere en las +apariencias; esto es lo que experimentamos con relacion los objetos +externos. Dnde estn pues la unidad y la identidad, si no se las +encuentra ni en nosotros, ni fuera de nosotros? + + +[86.] Si se dice que todo cuanto se nos ofrece no son mas que +fenmenos, y que no alcanzamos la realidad, la unidad idntica y +absoluta que se oculta debajo de ellos, se puede replicar con el +siguiente dilema: nuestra experiencia se limita los fenmenos, +llega la naturaleza misma de las cosas; si lo primero, no podemos +saber lo que bajo los fenmenos se esconde, y la unidad idntica y +absoluta nos ser desconocida; si lo segundo, luego la naturaleza no +es una sino mltipla, pues que encontramos por todas partes la +multiplicidad. + + +[87.] Es curioso observar la ligereza con que hombres escpticos en +las cosas mas sencillas, se convierten de repente en dogmticos, +precisamente al llegar al punto donde mas motivos se ofrecen de duda. +Para ellos el mundo exterior es una pura apariencia, un ser que +nada tiene de semejante lo que se figura el linaje humano; el +criterio de la evidencia, el del sentido comun, el del testimonio de +los sentidos son de escasa importancia para obligar al asenso; solo el +vulgo debe contentarse con fundamentos tan ligeros: el filsofo +necesita otros mucho mas robustos. Pero, cosa singular! el mismo +filsofo que llamaba la realidad apariencia engaosa, que veia +oscuro lo que el humano linaje considera claro, tan pronto como sale +del mundo fenomenal y llega las regiones de lo absoluto, se +encuentra alumbrado por un resplandor misterioso, no necesita +discurrir, sino que por una intuicion pursima ve lo incondicional, lo +infinito, lo nico, en que se refunde todo lo mltiplo, la gran +realidad cimiento de todos los fenmenos, el gran todo que en su seno +tiene la variedad de todas las existencias, que lo reasume todo, que +lo absorbe todo en la mas perfecta identidad; fija la mirada del +filsofo en aquel foco de luz y de vida, ve desarrollarse como en +inmensas oleadas el pilago de la existencia, y as explica lo vario +por lo uno, lo compuesto por lo simple, lo finito por lo infinito. +Para estos prodigios no ha menester salir de s propio, le basta ir +destruyendo todo lo _emprico_, remontarse hasta el acto puro, por +senderos misteriosos todos desconocidos menos l. Ese _yo_ que se +creyera una existencia fugaz, dependiente de otra existencia superior, +se asombra al descubrirse tan grande; en s encuentra el orgen de +todos los seres, por mejor decir el ser nico del cual todos los +dems son modificaciones fenomenales; l es el universo mismo que por +un desarrollo gradual ha llegado tener conciencia de s propio; todo +lo que contempla fuera de s y que primera vista le parece distinto, +no es mas que l mismo, no es mas que un reflejo de s propio, que se +presenta sus ojos y se desenvuelve bajo mil formas como un soberbio +panorama. + +Creern los lectores que finjo un sistema para tener el gusto de +combatirle? nada de eso: la doctrina que se acaba de exponer es la +doctrina de Schelling. + + +[88.] Una de las causas de este error es la oscuridad del problema del +conocimiento. El conocer es una accion inmanente y al propio tiempo +relativa un objeto externo, exceptuando los casos en que el ser +inteligente se toma por objeto s propio con un acto reflejo. Para +conocer una verdad sea la que fuere, el espritu no sale de s mismo; +su accion no se ejerce fuera de s mismo: la conciencia ntima le est +diciendo que permanece en s y que su actividad se desenvuelve dentro +de s. + +Esta accion inmanente se extiende los objetos mas distantes en lugar +y tiempo y diferentes en naturaleza. Cmo puede el espritu ponerse +en contacto con ellos? Cmo puede explicarse que estn conformes la +realidad y la representacion? Sin esta ltima no hay conocimiento; sin +conformidad no hay verdad, el conocimiento es una pura ilusion que +nada corresponde, y el entendimiento humano es continuo juguete de +vanas apariencias. + +No puede negarse que hay en este problema dificultades gravsimas, +quizs insuperables la ciencia del hombre mientras vive sobre la +tierra. Aqu se ofrecen todas las cuestiones ideolgicas y +psicolgicas que han ocupado los metafsicos mas eminentes. Pero +como quiera que no es mi nimo adelantar discusiones que pertenecen +otro lugar, me limitar al punto de vista indicado por la cuestion que +examino sobre la certeza y su principio fundamental. + + +[89.] Que existe la representacion es un hecho atestiguado por el +sentido ntimo; sin ella no hay pensamiento; y la afirmacion _yo +pienso_, es, si no el orgen de toda filosofa, al menos su condicion +indispensable. + + +[90.] De dnde viene la representacion? cmo se explica que un ser +se ponga en tal comunicacion con los dems, y no por una accion +transitiva sino inminente? cmo se explica la conformidad entre la +representacion y los objetos? Este misterio, no est indicando que en +el fondo de todas las cosas hay unidad, identidad, que el ser que +conoce es el mismo ser conocido que se aparece s propio bajo +distinta forma, y que todo lo que llamamos realidades no son mas que +fenmenos de un mismo ser siempre idntico, infinitamente activo, que +desenvuelve sus fuerzas en sentidos varios, constituyendo con su +desarrollo ese conjunto que llamamos universo? N: no es as, no puede +ser as, esto es un absurdo que la razon mas estraviada no alcanza +devorar; este es un recurso tan desesperado como impotente para +explicar un misterio si se quiere, pero mil veces menos oscuro que el +sistema con que se le pretende aclarar. + + +[91.] La identidad universal nada explica, mas bien confunde; no +disipa la dificultad, la robustece, la hace insoluble. Es cierto que +no es fcil dar razon del modo con que se ofrece al espritu la +representacion de cosas distintas de l; pero no es mas fcil el darla +de cmo el espritu puede tener representacion de s propio. Si hay +unidad, s hay completa identidad, entre el sujeto y el objeto, cmo +es que los dos se nos ofrecen cual cosas distintas? de la unidad cmo +sale esta dualidad? de la identidad cmo puede nacer la diversidad? + +Es un hecho atestiguado por la experiencia, y no por la experiencia +de los objetos exteriores, sino por la del sentido ntimo, por lo mas +recndito de nuestra alma, que en todo conocimiento hay sujeto y +objeto, percepcion y cosa percibida, y sin esta diferencia no es +posible el conocimiento. Aun cuando por un esfuerzo de reflexion nos +tomamos por objetos nosotros mismos, la dualidad aparece; si no +existe la fingimos, pues sin esta ficcion no alcanzamos pensar. + + +[92.] Si bien se observa, aun en la reflexion mas ntima y +concentrada, la dualidad se halla, no por ficcion como primera vista +pudiera parecer, sino realmente. Cuando la inteligencia se vuelve +sobre s misma, no ve su esencia, pues no le es dada la intuicion +directa de s propia; lo que ve son sus actos, y estos toma por +objeto. Ahora bien; el acto reflexivo no es el mismo acto +reflexionado; cuando pienso que pienso, el primer pensar es distinto +del segundo, y tan distinto, que el uno sucede al otro, no pudiendo +existir el pensar reflexivo, sin que antes haya existido el pensar +reflexionado. + + +[93.] Un profundo anlisis de la reflexion confirma lo que se acaba de +explicar. Es posible reflexionar sin objeto reflexionado? Es evidente +que no. Cul es este objeto en el caso que nos ocupa? El pensamiento +propio; luego este pensamiento ha debido preexistir la reflexion. Si +se supone que no hay necesidad de que se sucedan en diferentes +instantes de tiempo, y que la dependencia se salva pesar de la +simultaneidad, todava queda en pie la fuerza del argumento; dado y +no concedido que lo simultaneidad sea posible, no lo es al menos la +dependencia, si no hay distincion. La dependencia es una relacion; la +relacion supone oposicion de extremos; y esta oposicion trae consigo +la distincion. + + +[94.] Que estos actos son distintos, aun cuando se supongan +simultneos, se puede demostrar todava de otra manera. Uno de ellos, +el reflexionado, puede existir sin el reflexivo. Se piensa +continuamente sin pensar en que se piensa; y de toda reflexion sea la +que fuere, se puede verificar lo mismo, ya sea no presentndose ella +para ocuparse del acto pensado, ya desapareciendo y dejando solo al +acto directo: luego estos actos son no solo distintos sino separables; +luego la dualidad de sujeto y de objeto existe no solo con respecto al +mundo exterior, sino en lo mas ntimo, en lo mas puro de nuestra alma. + + +[95.] No vale decir que la reflexion no tiene por objeto un acto +determinado, sino el pensamiento en general. Esto es falso en muchos +casos, pues no solo pensamos que pensamos, sino que pensamos una cosa +determinada. Adems, aun cuando la reflexion tenga por objeto algunas +veces el pensamiento en general, ni aun entonces la dualidad +desaparece: el acto subjetivo es en tal caso un acto individual, que +existe en determinado instante de tiempo, y su objeto es el +pensamiento en general, es decir, una idea representante de todo +pensamiento, una idea que envuelve una especie de recuerdo confuso de +todos los actos pasados, de eso que se llama actividad, fuerza +intelectual. La dualidad existe pues, mas evidente s cabe, que cuando +el objeto es un pensamiento determinado. En un caso se comparaban al +menos dos actos individuales; mas en este se compara un acto +individual con una idea abstracta, una cosa que existe en un instante +de tiempo, con una idea que prescinde de l, abarca confusamente +todo el trascurrido desde la poca en que ha comenzado la conciencia +del ser que reflexiona. + + +[96.] Estas razones tienen mucha mas fuerza dirigindose contra +filsofos que ponen la esencia del espritu, no en la fuerza de +pensar, sino en el pensamiento mismo, que no dan al _yo_ mas +existencia de la que nace de su propio conocimiento, afirmando que +solo existe porque se _pone_ s mismo conocindose, y que solo +existe en cuanto se _pone_, es decir, en cuanto se conoce. Con este +sistema no solo existe la dualidad mas bien la pluralidad en los +actos, sino en el mismo _yo_; porque ese _yo_ es un acto, y los actos +se suceden como una serie de fluxiones desenvueltas hasta lo infinito. +As, lejos de salvarse la unidad absoluta, ni la identidad entre el +sujeto y el objeto, se establece la pluralidad y multiplicidad en el +sujeto mismo; y la misma unidad de conciencia, en peligro de ser +rasgada por las cavilaciones filosficas, tiene que guarecerse la +sombra de la invencible naturaleza. + + +[97.] Queda probado pues de una manera incontestable, que hay en +nosotros una dualidad primitiva entre el sujeto y el objeto; que sin +esta no se concibe el conocimiento; y que la representacion misma es +una palabra contradictoria, si de un modo otro no se admiten en los +arcanos de la inteligencia cosas realmente distintas. Permtaseme +recordar que de esta distincion hallamos un tipo sublime en el augusto +misterio de la Trinidad, dogma fundamental de nuestra sacrosanta +religion, cubierto con un velo impenetrable, pero de donde salen +torrentes de luz para ilustrar las cuestiones filosficas mas +profundas. Este misterio no es explicado por el dbil hombre; pero es +para el hombre una explicacion sublime. Asi Platon se apoder de las +vislumbres de aquel arcano como de un tesoro de inmenso valor para las +teoras filosficas; asi los santos padres y los telogos al +esforzarse por aclararle con algunas razones de congruencia, han +ilustrado los mas recnditos misterios del pensamiento humano. + + +[98.] Los sostenedores de la identidad universal mas de contradecir +uno de los hechos primitivos y fundamentales de la conciencia, no +adelantan nada para explicar ni el orgen de la representacion +intelectual, ni su conformidad con los objetos. Es evidente que ningun +hombre posee la intuicion de la naturaleza del _yo_ individual, y +mucho menos del ser absoluto que estos filsofos suponen como el +_substratum_, de todo lo que existe aparece. Sin esta intuicion, no +les ser posible explicar _ priori_ la representacion de los objetos, +ni tampoco la conformidad de estos con aquella. El hecho pues en que +se quiere cimentar toda la filosofa, no existe, nos es +desconocido, en ambos casos no puede servir para fundar un sistema. + +Si este hecho existiese no se podria presentar nuestro entendimiento +por medio de una enunciacion que llegsemos por raciocinio. Ha de +ser mas bien visto que conocido; ha de ocupar el primer lugar +ninguno. Si empezamos por raciocinar sin tomarle l por fundamento, +estribamos en lo aparente para llegar lo verdadero; nos valemos de +la ilusion para alcanzar la realidad. As resulta evidentemente del +sistema de nuestros adversarios, que, la filosofa debe comenzar por +la intuicion mas poderosa que imaginarse pueda, no le es dable +adelantar un paso. + + +[99.] Las escuelas distinguian entre el principio de ser y el de +conocer, _principium essendi et principium cognoscendi_; mas esta +distincion no tiene cabida en el sistema filosfico que impugnamos; el +ser se confunde con el conocer; lo que existe, existe porque se +conoce, y solo existe en cuanto se conoce. Deducir la serie de los +conocimientos es desenvolver la serie de la existencia. No hay ni +siquiera dos movimientos paralelos, no hay mas que un movimiento; el +_yo_ es el universo, el universo es el _yo_; todo cuanto existe es un +desarrollo del hecho primitivo, es el mismo hecho que se despliega +ofreciendo diferentes formas, extendindose como un ocano infinito: +su lugar es un espacio sin lmites, su duracion la eternidad (VIII). + + + + +CAPTULO IX. + +CONTINA EL EXMEN DEL SISTEMA DE LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[100.] Estos sistemas tan absurdos como funestos, y que bajo formas +distintas y por diversos caminos, van parar al panteismo, encierran +no obstante una verdad profunda, que desfigurada por vanas +cavilaciones, se presenta como un abismo de tinieblas, cuando en s es +un rayo de vivsima luz. + +El espritu humano busca con el discurso lo mismo que le impele un +instinto intelectual: el modo de reducir la pluralidad la unidad, de +recoger por decirlo as la variedad infinita de las existencias en un +punto del cual todas dimanen y en que se confundan. El entendimiento +conoce que lo condicional ha de refundirse en lo incondicional, lo +relativo en lo absoluto, lo finito en lo infinito, lo mltiplo en lo +uno. En esto convienen todas las religiones, todas las escuelas +filosficas. La proclamacion de esta verdad no pertenece ninguna +exclusivamente; se la encuentra en todos los paises del mundo, en los +tiempos primitivos, junto la cuna de la humanidad. Tradicion bella, +tradicion sublime, que conservada al travs de todas las generaciones, +entre el flujo y reflujo de los acontecimientos, nos presenta la idea +de la divinidad presidiendo al orgen y al destino del universo. + + +[101.] S: la unidad buscada por los filsofos es la Divinidad misma, +es la Divinidad cuya gloria anuncia el firmamento y cuya faz augusta +nos aparece en lo interior de nuestra conciencia con resplandor +inefable. S: ella es la que ilumina y consuela al verdadero filsofo, +y ciega y perturba al orgulloso sofista; ella es la que el verdadero +filsofo llama Dios, quien acata y adora en el santuario de su alma, +y la que el filsofo insensato apellida el _yo_ con profanacion +sacrlega; ella es la que considerada con su personalidad, con su +conciencia, con su inteligencia infinita, con su perfectsima +libertad, es el cimiento y la cpula de la religion; ella es la que +distinta del mundo le ha sacado de la nada, la que le conserva, le +gobierna, le conduce por misteriosos senderos al destino sealado en +sus decretos inmutables. + + +[102.] Hay pues unidad en el mundo; hay unidad en la filosofa; en +esto convienen todos; la diferencia est en que unos separan con +muchsimo cuidado lo infinito de lo finito, la fuerza creatriz de la +cosa creada, la unidad de la multiplicidad, manteniendo la +comunicacion necesaria entre la libre voluntad del agente todopoderoso +y las existencias finitas, entre la sabidura de la soberana +inteligencia y la ordenada marcha del universo; mientras los otros +tocados de una ceguera lamentable, confunden el efecto con la causa, +lo finito con lo infinito, lo vario con lo uno; y reproducen en la +region de la filosofa el caos de los tiempos primitivos; pero todo en +dispersion, todo en confusion espantosa, sin esperanza de reunion ni +de rden: la tierra de esos filsofos est vaca, las tinieblas yacen +sobre la faz del abismo, mas no hay el espritu de Dios llevado sobre +las aguas para fecundar el caos y hacer que surjan de las sombras y de +la muerte pilagos de luz y de vida. + +Con los absurdos sistemas excogitados por la vanidad filosfica, nada +se aclara; con el sistema de la religion que es al propio tiempo el de +la sana filosofa y el de la humanidad entera, todo se explica; el +mundo de las inteligencias como el mundo de los cuerpos es para el +espritu humano un caos desde el momento en que desecha la idea de +Dios; ponedla de nuevo, y el rden reaparece. + + +[103.] Los dos problemas capitales: de dnde nace la representacion +intelectual? de dnde su conformidad con los objetos? tienen entre +nosotros una explicacion muy sencilla. Nuestro entendimiento aunque +limitado, participa de la luz infinita: esta luz no es la que existe +en el mismo Dios, es una semejanza comunicada un ser, criado +imgen del mismo Dios. + +Con el auxilio de esta luz resplandecen los objetos los ojos de +nuestro espritu; ya sea que aquellos estn en comunicacion con este +por medios que nos son desconocidos; ya sea que la representacion nos +haya sido dada directamente por Dios la presencia de los objetos. + +La conformidad de la representacion con la cosa representada, es un +resultado de la veracidad divina. Un Dios infinitamente perfecto no +puede complacerse en engaar sus criaturas. Esta es la teora de +Descartes y Malebranche: pensadores eminentes que no sabian dar un +paso en el rden intelectual sin dirigir una mirada al Autor de todas +las luces, que no acertaban escribir una pgina donde no pusiesen la +palabra Dios. + + +[104.] Como veremos en su lugar, admitia Malebranche que el hombre lo +ve todo en Dios mismo, aun en esta vida; pero su sistema lejos de +identificar el _yo_ humano con el ser infinito, los distinguia +cuidadosamente, no encontrando otro medio para sostener iluminar al +primero que acercarle y unirle al segundo. Basta leer la obra inmortal +del insigne metafsico para convencerse de que su sistema no era el de +esa intuicion primitiva, pursima, que es un acto despegado de todo +empirismo, y que parece salir de las regiones de la individualidad, de +esa intuicion del hecho simple, orgen de todas las ideas y de todos +los hechos, y en que, uno de los dogmas de nuestra religion; la vision +beatfica, parece realizado sobre la tierra, en la region de la +filosofa. Estas son pretensiones insensatas, que estaban muy lejos +del nimo y del sistema de Malebranche (IX). + + + + +CAPTULO X. + +EL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. MNADAS DE LEIBNITZ. + + +[105.] La pretension de encontrar una verdad real en que se funden +todas las dems, es sumamente peligrosa, por mas que primera vista +parezca indiferente. El panteismo la divinizacion del _yo_, dos +sistemas que en el fondo coinciden, son una consecuencia que +difcilmente se evita, si se quiere que toda la ciencia humana nazca +de un hecho. + + +[106.] La verdad real, el hecho que serviria de base toda ciencia, +debiera ser percibido inmediatamente. Sin esta inmediacion le faltaria +el carcter de orgen y cimiento de las dems verdades; pues que el +medio con que le percibiriamos, tendria mas derecho que l al ttulo +de verdad primera. Si este hecho mediador fuese causa del otro, es +evidente que este ltimo no seria el primero; y si la anterioridad no +se refiriese al rden de ser sino de conocer, entonces resultarian las +mismas dificultades que tenemos ahora para explicar la transicion del +sujeto al objeto, sea la legitimidad del medio que nos hara +percibir el hecho primitivo. + +Siendo necesaria la inmediacion, la union ntima de la inteligencia +con el hecho conocido, claro es que como esta inmediacion no la tiene +el _yo_ sino para s mismo y para sus propios actos, el hecho buscado +ha de ser el mismo _yo_. Lo que tenemos inmediatamente presente son +los hechos de nuestra conciencia; por ellos nos ponemos en +comunicacion con lo que es distinto de nosotros mismos. En el caso +pues de deberse encontrar un hecho primitivo orgen de todos los +dems, este hecho seria el mismo _yo_. En no admitiendo esta +consecuencia, es necesario declarar inadmisible la posibilidad de +encontrar el hecho fuente de la ciencia trascendental. H aqu como +las pretensiones filosficas en apariencia mas inocentes, conducen +resultados funestos. + + +[107.] Hay aqu un efugio, bien dbil por cierto, pero que es bastante +especioso para que merezca ser examinado. + +El hecho, orgen cientfico de todos los dems, no es necesario que +sea orgen verdadero. Distinguiendo entre el principio de ser y el +principio de conocer, parecen quedar salvadas todas las dificultades. +Es absurdo, y adems contrario al sentido comun, que el _yo_ sea +orgen de todo lo que existe; pero no lo es que sea principio +representativo de todo lo que se conoce y se puede conocer. La +representacion no es sinnima de causalidad. Las ideas representan y +no causan los objetos representados. Por qu pues no se podria +admitir que existe un hecho representativo de todo lo que el humano +entendimiento puede conocer? Es cierto que la percepcion de este hecho +ha de ser inmediata, que se le ha de suponer ntimamente presente la +inteligencia que le percibe, por cuyo motivo no puede ser otra cosa +que el mismo _yo_; pero esto no diviniza al _yo_, solo le concede una +fuerza representativa que puede haberle sido comunicada por un ser +superior. Hace del _yo_, n una causa universal, sino un espejo en que +reflejan el mundo interno y el externo. + +Esta explicacion recuerda el famoso sistema de las mnadas de +Leibnitz, sistema ingenioso, arranque sublime de uno de los genios mas +poderosos que honraron jams al humano linaje. El mundo entero formado +de seres indivisibles, todos representativos del mismo universo del +cual forman parte, pero con representacion adecuada su categora +respectiva y con arreglo al punto de vista que les corresponde segun +el lugar que ocupan; desenvolvindose en una serie inmensa que +principiando por el rden mas inferior va subiendo en gradacion +continua hasta los umbrales de lo infinito; y en la cspide de todas +las existencias la mnada que contiene en s la razon de todas, que +las ha sacado de la nada, les ha dado la fuerza representativa, las ha +distribuido en sus convenientes categoras estableciendo entre todas +ellas una especie de paralelismo de percepcion, de voluntad, de +accion, de movimiento, de tal suerte que sin comunicarse nada las unas + las otras, marchen todas en la mas perfecta conformidad, en inefable +armona; esto es grande, esto es bello, esto es asombroso, esta es una +hiptesis colosal que solo concebir pudiera el genio de Leibnitz. + + +[108.] Pagado este tributo de admiracion al eminente autor de la +_Monadologa_, advertir que su concepcion gigantesca es solo una +hiptesis que todos los recursos del talento de su inventor no +bastaron fundar en ningun hecho que le diera visos de probabilidad. +Prescindir tambien de las dificultades gravsimas que, contra la +voluntad del autor sin duda, ofrece esta hiptesis la explicacion +del libre alvedro: me ceir al exmen de las relaciones de dicho +sistema con la cuestion que me ocupa. + +En primer lugar, siendo la representacion de las mnadas una mera +hiptesis, no sirve para explicar nada, no ser que la filosofa se +convierta en un juego de combinaciones ingeniosas. El _yo_ es una +mnada, esto es, una unidad indivisible; en esto no cabe duda; el +_yo_ es una mnada representativa del universo; esta es una afirmacion +absolutamente gratuita. Hasta que se la pruebe de un modo otro, +tenemos derecho no querer ocuparnos de ella. + + +[109.] Pero supongamos que la fuerza representativa tal como la +entiende Leibnitz, exista en el _yo_; esta hiptesis no destruye lo +que se ha dicho contra el orgen primitivo de la ciencia +trascendental. Si bien se observa, la hiptesis de Leibnitz explica el +orgen de las ideas, mas n su enlace. Hace del alma un espejo en que +por efecto de la voluntad creatriz, se representa todo; pero no +explica el rden de estas representaciones, no da razon de cmo unas +nacen de otras, ni les seala otro vnculo que la unidad de la +conciencia. Este sistema pues, se halla fuera de la cuestion; no +disputamos sobre el modo con que las representaciones existen en el +alma, ni sobre la procedencia de ellas, sino que examinamos la opinion +que pretende fundar toda la ciencia en un solo hecho, desenvolviendo +todas las ideas, como simples modificaciones del mismo. Esto jams lo +ha dicho Leibnitz; ni en sus obras se encuentra nada que indique +semejante pensamiento. Adems, las diferencias entre el sistema del +autor de la Monadologa y el de los filsofos alemanes que estamos +impugnando, son demasiado palpables para que puedan ocultarse nadie. + +1. Tan lejos est Leibnitz de la identidad universal, que establece +una pluralidad y multiplicidad infinitas: sus mnadas son seres +realmente distintos y diferentes entre s. + +2. Todo el universo compuesto de mnadas ha procedido segun Leibnitz, +de una mnada infinita; y esta procedencia no es por emanacion sino +por creacion. + +3. En la mnada infinita en Dios, pone Leibnitz la razon suficiente +de todo. + +4. El conocimiento les ha sido dado las mnadas _libremente_ por el +mismo Dios. + +5. Dicho conocimiento y la conciencia de l, les pertenece las +mnadas individualmente, sin que Leibnitz pensase ni remotamente en +ese _absoluto_, fondo de todas las cosas, que con sus trasformaciones +se eleva de naturaleza conciencia, desciende de la region de la +conciencia y se convierte en naturaleza. + + +[110.] Estas diferencias tan marcadas, no han menester comentarios; +ellas manifiestan hasta la ltima evidencia que los filsofos alemanes +modernos no pueden escudarse con el nombre de Leibnitz; bien que +decir verdad no es este el flaco de esos filsofos; lejos de buscar +guias, todos aspiran la originalidad, siendo esta una de las +principales causas de sus estravagancias. Hegel, Schelling y Fichte +todos pretenden ser fundadores de una filosofa; y Kant abrigaba la +misma ambicion, hasta el punto de hacer alteraciones gravsimas en su +segunda edicion de la _Crtica de la razon pura_, por temor de que se +le tuviese por plagiario del idealismo de Berkeley (X). + + + + +CAPTULO XI. + +EXMEN DEL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. + + +[111.] Todo lo conocemos por la representacion; sin ella el +conocimiento es inconcebible; no obstante qu es la representacion +considerada en s? Lo ignoramos; nos ilumina para lo dems, pero n +para conocerla ella misma. + +Bien se echa de ver que no disimulo las gravsimas dificultades que +ofrece la solucion del presente problema; por el contrario las sealo +con toda claridad para evitar desde el principio la vana presuncion, +que pierde en las ciencias como en todo. Mas no se crea que intente +desterrar esta cuestion del dominio de la filosofa; opino que las +dificultades aunque son muchas y espinosas, permiten sin embargo +conjeturas bastante probables. + + +[112.] La fuerza representativa puede dimanar de tres fuentes: +identidad, causalidad, idealidad. Me explicar. Una cosa puede +representarse si misma; esta representacion es la que llamo de +identidad. Una causa puede representar sus efectos; esto entiendo +por representacion de causalidad. Un ser, sustancia accidente, puede +ser representativo de otro, distinto de l y que no es su efecto; +este llamo representacion de idealidad. + +No veo que puedan sealarse otras fuentes de la representacion; y as +teniendo la division por completa, voy examinar sus tres partes, +llamando muy especialmente sobre este punto la atencion del lector, +por ser uno de los mas importantes de la filosofa. + + +[113.] Lo que representa ha de tener alguna relacion con la cosa +representada. Esencial accidental, propia comunicada, la relacion +ha de existir. Dos seres que no tienen absolutamente ninguna relacion, +y sin embargo, el uno representante del otro, son una monstruosidad. +Nada hay sin razon suficiente; y no existiendo ninguna relacion entre +el representante y el representado, no habria razon suficiente de la +representacion. + +Tngase en cuenta que por ahora prescindo de la naturaleza de esta +relacion, no afirmo que sea real ni ideal, solo digo que entre lo +representante y lo representado ha de haber algun vnculo sea el que +fuere. Sus misterios, su incomprensibilidad, no destruirian su +existencia. La filosofa ser impotente quizs para explicar el +enigma, pero es bastante demostrar que el vnculo existe. As es que +prescindiendo de toda experiencia, se puede demostrar _ priori_ que +hay una relacion entre el _yo_ y los dems seres, por el mero hecho de +existir la representacion de estos en aquel. + +La incesante comunicacion en que estn las inteligencias entre s y +con el universo, prueba que hay un punto de reunion para todo. La sola +representacion es de ello una prueba incontestable; tantos seres en +apariencia dispersos indiferentes unos otros, estn ntimamente +unidos en algun centro; por manera que el simple fenmeno de la +inteligencia nos conduce la afirmacion del vnculo comun, de la +unidad en que se enlaza la pluralidad. Esta unidad es para los +panteistas la identidad universal, para nosotros es Dios. + + +[114.] Advirtase que esta relacion entre lo representante y lo +representado, no es necesario que sea directa inmediata; basta que +sea con un tercero; as han de admitirla tanto los que explican la +representacion por la identidad, como los que dan razon de ella por +las ideas intermedias, sin que para el caso presente, haya ninguna +diferencia entre los que las consideran producidas por la accion de +los objetos sobre nuestro espritu, y los que las hacen dimanar +inmediatamente de Dios. + + +[115.] Todo la que representa contiene en cierto modo la cosa +representada; esta no puede tener carcter de tal si de alguna manera +no se halla en la representacion. Puede ser ella misma una imgen +suya, pero esta imgen no representar al objeto si no se sabe que es +imgen. Toda idea pues, encierra la relacion de objetividad, de otro +modo no representaria al objeto, sino s misma. El acto de entender +es inmanente, pero de tal modo que el entendimiento sin salir de s, +se apodera del objeto mismo. Cuando pienso en un astro colocado +millones de leguas de distancia, mi espritu no va ciertamente al +punto donde el astro se halla; pero por medio de la idea salva en un +instante la inmensa distancia y se une con el astro mismo. Lo que +percibe, no es la idea sino el objeto de ella; si esta idea no +envolviese una relacion al objeto, dejaria de ser idea para el +espritu, no le representaria nada, no ser que se representase s +misma. + + +[116.] Hay pues en toda percepcion una union del ser que percibe con +la cosa percibida; cuando esta percepcion no es inmediata, el medio ha +de ser tal que contenga una relacion necesaria al objeto; se ha de +ocultar s propio para no ofrecer los ojos del espritu sino la +cosa representada. Desde el momento que l se presenta, que es visto +solamente advertido, deja de ser idea y pasa ser objeto. Es la idea +un espejo que ser tanto mas perfecto cuanto mas completa produzca la +ilusion. Es necesario que presente los objetos solos, proyectndolos +la conveniente distancia, sin que el ojo vea nada del cristalino plano +que los refleja. + + +[117.] Esta union de lo representante con lo representado, de lo +inteligente con lo entendido, puede explicarse en algunos casos por la +identidad. En general no se descubre ninguna contradiccion en que una +cosa se represente si misma los ojos de una inteligencia, si se +supone que de un modo otro estn unidas. En el caso pues de que la +cosa conocida sea ella misma inteligente, no se ve ninguna dificultad +en que ella sea para s misma su propia representacion y que de +consiguiente se confundan en un mismo ser la idealidad y la realidad. + +Si una idea puede representar un objeto, por qu este no se podr +representar s mismo? si un ser inteligente puede conocer un objeto, +mediante una idea, por qu no le podr conocer inmediatamente? La +union de la cosa entendida con la inteligente ser para nosotros un +misterio, es verdad; pero lo es menos la union, que se hace por medio +de la idea? A esta se puede objetar todo lo que se diga contra la cosa +misma; y aun si bien se considera, mas inexplicable es el que una cosa +represente otra, que no que se represente s misma. Lo +representante y lo representado tienen entre s una especie de +relacion de continente y contenido; fcilmente se concibe que lo +idntico se contenga s mismo, pues que la identidad expresa mucho +mas que el contener; pero no se concibe tan bien cmo el accidente +_puede contener_ la substancia, lo transitorio lo permanente, lo +ideal lo real. Es pues la identidad un verdadero principio de +representacion. + + +[118.] Aqu advertir lo siguiente, que es muy necesario para evitar +equivocaciones. + +1. No afirmo la relacion necesaria entre la identidad y la +representacion; de lo contrario se afirmaria que todo ser ha de ser +representativo, ya que todo ser es idntico consigo mismo. Establezco +esta proposicion: la identidad puede ser orgen de representacion; +pero niego las siguientes: la identidad es orgen _necesario_ de +representacion; la representacion es signo de identidad. + +2. Nada determino con respecto la aplicacion de las relaciones +entre la representacion y la identidad en lo que concierne los seres +finitos. + +3. Prescindo de la dualidad que existe por solo suponer sujeto y +objeto, y no entro en ninguna cuestion sobre la naturaleza de esta +dualidad. + + +[119.] Fijadas las ideas, advertir que tenemos una prueba irrecusable +de que no hay repugnancia intrnseca entre la identidad y la +representacion, en dos dogmas de la religion catlica; el de la vision +beatfica y el de la inteligencia divina. El dogma de la vision +beatfica nos ensea que el alma humana en la mansion de los +bienaventurados, est unida ntimamente con Dios, vindole cara +cara, en su misma esencia. Nadie ha dicho que esta vision se hiciese +por medio de una idea, antes bien los telogos ensean lo contrario, +entre ellos Santo Toms. Tenemos pues la identidad unida con la +representacion, es decir la esencia divina representndose mas bien +presentndose s propia los ojos del espritu humano. El dogma de +la inteligencia divina nos ensea que Dios es infinitamente +inteligente. Dios, para entender, no sale de s mismo, no se vale de +ideas distintas, se ve s mismo en su esencia. Dios no se distingue +de su esencia; tenemos pues la identidad unida con la representacion, +y el ser inteligente identificado con la cosa entendida (XI). + + + + +CAPTULO XII. + +INTELIGIBILIDAD INMEDIATA. + + +[120.] No todas las cosas tienen representacion activa ni aun pasiva; +quiero decir que no todas estn dotadas de actividad intelectual, ni +son aptas para terminar el acto del entendimiento ni aun pasivamente. + +Por lo tocante la fuerza de representacion activa, que en el fondo +no es mas que la capacidad de entender, es evidente que son muchos los +seres destituidos de ella. Alguna mayor dificultad puede haber con +respecto la representacion pasiva la disposicion para ser objeto +_inmediato_ de la inteligencia. + + +[121.] Un objeto no puede ser conocido inmediatamente, es decir, sin +la mediacion de una idea, si el propio no hace las veces de esta +idea, unindose al entendimiento que lo ha de conocer. Esta sola +razon quita todas las cosas materiales el carcter de +_inmediatamente_ inteligibles, por manera que fingiendo un espritu +quien no se hubiese dado una idea del universo corpreo, nada +conoceria de este aunque estuviese en medio del mismo por toda la +eternidad. + +Resulta de esto que la materia no es ni puede ser ni inteligente ni +inteligible; las ideas que tenemos de ella han dimanado de otra parte; +sin cuyo auxilio podriamos estar ligados la misma, sin conocerla +nunca, ni sospechar que existiese. + + +[122.] Aqu se me ofrece la oportunidad de exponer una doctrina de +Santo Toms sumamente curiosa. Este metafsico eminente es de parecer +que requiere mas perfeccion el ser inmediatamente inteligible que el +ser inteligente, de manera que el alma humana dotada de la +inteligencia no posee la inteligibilidad. + +En la primera parte de la Suma teolgica, cuestion 87, artculo 1, +pregunta el Santo Doctor si el alma se conoce s misma por su +esencia, y responde que n, apoyando su opinion de la manera +siguiente. Las cosas son inteligibles en cuanto estn en acto y no en +cuanto estn en potencia; lo que cae bajo el conocimiento es el ser, +lo verdadero, en cuanto est en acto, as como la vista percibe, no lo +que puede ser colorado, sino lo que lo es. De esto se sigue que las +substancias inmateriales en tanto son inteligibles por su esencia, en +cuanto estn en acto, y as la esencia de Dios; que es un acto puro y +perfecto, es absoluta y perfectamente inteligible por s misma, y de +aqu es que por ella Dios se conoce s mismo y todas las cosas. La +esencia del ngel pertenece al gnero de las cosas inteligibles en +cuanto es acto; pero como no es acto puro ni completo, su entender no +se completa por su esencia. Pues aunque el ngel se conozca s mismo +por su esencia, no conoce las dems cosas sino por ideas que las +representan. El entendimiento humano, en el gnero de las cosas +inteligibles, se halla como un ser en potencia tan solamente, por lo +cual considerado en su esencia tiene facultad para entender mas n +para ser entendido, sino en cuanto se pone en acto. Por esta causa los +platnicos sealaron los seres inteligibles un rango superior los +entendimientos, porque el entendimiento no entiende sino por la +participacion inteligible; y segun ellos, el que participa es menos +perfecto que la cosa participada. Si pues el entendimiento humano se +pusiese en acto por la participacion de las formas inteligibles +separadas como opinaron los platnicos, el entendimiento humano se +conoceria s mismo por la participacion de ellas; pero como es +natural nuestro entendimiento en la presente vida el entender con +relacion las cosas sensibles, no se pone en acto sino por las ideas +sacadas de la experiencia sensible por la luz del entendimiento agente +que es el acto de las cosas inteligibles; y as el entendimiento no +se conoce por su esencia sino por su propio acto. Esta es en +substancia, la doctrina de Santo Toms; que mas bien he traducido que +no extractado. + +El cardenal Cayetano, uno de los entendimientos mas penetrantes y +sutiles que han existido jams, pone sobre este lugar un comentario +digno del texto. H aqu sus palabras: de lo dicho en el texto +resultan dos cosas. 1. Que nuestro entendimiento tiene por s mismo +la facultad de entender. 2. Que no tiene la de ser entendido; de +donde se sigue que el rden de los entendimientos es inferior al de +las cosas inteligibles; pues que si la perfeccion que de s tiene +nuestro entendimiento le basta para entender, mas n para ser +entendido, se infiere que se necesita mas perfeccion para ser +entendido que para entender. Y como Santo Toms veia que as resultaba +de lo dicho, y esto primera vista no parece ser verdad, antes se le +podia objetar lo mismo como un inconveniente, por esto excluye +semejante aprehension manifestando que as lo debian admitir no solo +los peripatticos, en cuya doctrina se fundaba, sino tambien los +platnicos. + +Mas abajo, respondiendo una dificultad de Escoto, llamado el doctor +sutil, aade, Para entender se necesita entendimiento inteligible. +La relacion de aquel este es la de lo perfectible la propia +perfeccion; pues que el estar el entendimiento en acto consiste en que +l sea la misma cosa inteligible segun se ha dicho antes; de donde se +sigue que los seres inmateriales se distribuyen en dos rdenes, +inteligibles inteligentes. Y como el ser inteligible consiste un ser +inmaterialmente perfectivo; resulta que una cosa en tanto es +inteligible, en cuanto es inmaterialmente perfectiva. Que la +inteligibilidad exija la inmaterialidad lo demuestra el que las cosas +materiales no son inteligibles sino en cuanto estn abstraidas de la +materia............................................................. +.......Se ha manifestado mas arriba que una cosa es inteligente en +cuanto es no solo ella misma sino las otras en el rden ideal; este +modo de ser es en acto en potencia, y as no es mas que ser +perfeccionado perfectible por la cosa entendida. + + +[123.] Esta teora ser mas menos slida, pero de todos modos es +algo mas que ingeniosa; suscita un nuevo problema filosfico de la mas +alta importancia: sealar las condiciones de la inteligibilidad. +Adems tiene la ventaja de estar acorde con un hecho atestiguado por +la experiencia, cual es, la dificultad que siente el espritu en +conocerse s propio. Si fuese inteligible inmediatamente, por qu +no se conoce s mismo? qu condicion le falta? Acaso la presencia +ntima? tiene no solo la presencia sino la identidad. Por ventura el +esfuerzo para conocerse? la mayor parte de la filosofa no tiene otro +fin que este conocimiento. Negando al alma la inteligibilidad +inmediata se explica por qu es tanta la dificultad que envuelven las +investigaciones ideolgicas y psicolgicas, sealndose la razon de +la obscuridad que sentimos al pasar de los actos directos los +reflejos. + + +[124.] La opinion de Santo Toms sobre no ser una simple conjetura, +por fundarse en algun modo sobre un hecho, puede apoyarse en una razon +que en mi concepto la robustece mucho, y que tal vez puede ser mirada +como una ampliacion de la sealada mas arriba. + +Para ser una cosa inmediatamente inteligible es menester suponerle dos +calidades, 1. La inmaterialidad. 2. La actividad necesaria para +operar sobre el ser inteligente. Esta actividad es indispensable; +porque si bien se observa, en la operacion de entender, la accion nace +de la idea; el entendimiento en cierto modo est pasivo. Cuando la +idea se ofrece, no es posible no entender; y cuando falta, es +imposible entender; la idea pues fecunda al entendimiento, y este sin +aquella nada puede. Por consiguiente si admitimos que un ser puede +servir de idea un entendimiento, es necesario que le concedamos una +actividad para excitar la operacion intelectual y que por tanto le +hagamos superior al entendimiento excitado. + +De esta suerte se explica por qu nuestro entendimiento, al menos +mientras nos hallamos en esta vida, no es inteligible por si mismo +para s mismo. La experiencia atestigua que su actividad ha menester +excitacion. Entregado s propio como que duerme: es uno de los +hechos psicolgicos mas constantes la falta de actividad en nuestro +espritu, cuando no han precedido influencias excitantes. + +No es esto decir que estemos destituidos de espontaneidad, y que +ninguna accion sea posible sin una causa externa determinante; pero s +que el mismo desarrollo espontneo no existiria, si anteriormente no +hubisemos estado sometidos al influjo de causas que han dispertado +nuestra actividad. Podemos aprender cosas que no se nos ensean; pero +nada podriamos aprender si al primitivo desarrollo de nuestro espritu +no hubiese presidido la enseanza. Hay en nuestro espritu muchas +ideas que no son sensaciones ni pueden haber dimanado de ellas, es +verdad; pero tambien lo es que un hombre que careciese de todos los +sentidos, nada pensaria por faltarle su espritu la causa excitante. + + +[125.] Me he detenido en la explicacion del problema de la +inteligibilidad, porque en mi concepto es poco menos importante que el +de la inteligencia, por mas que no se le vea tratado cual merece en +las obras filosficas. Ahora voy reducir la doctrina anterior +proposiciones claras y sencillas; ya para que el lector se forme de +ella concepto mas cabal; ya tambien para deducir algunas consecuencias +que no se han tocado en la exposicion, han sido solamente indicadas. + +1. Para ser una cosa inmediatamente inteligible, debe ser inmaterial. + +2. La materia por s misma no puede ser inteligible. + +3. La relacion entre los espritus y los cuerpos, la representacion +de estos en aquellos, no puede ser de pura objetividad. + +4. Es necesario admitir algun otro gnero de relacion con que se +explique la union representativa del mundo de las inteligencias y del +mundo corpreo. + +5. La representacion objectiva inmediata, supone actividad en el +objeto. + +6. La fuerza de representarse un objeto por s mismo los ojos de +una inteligencia, supone en aquel una facultad de obrar sobre esta. + +7. Esta facultad de obrar produce necesariamente su efecto; y por +consiguiente envuelve una especie de superioridad del objeto sobre la +inteligencia. + +8. Un ser inteligente puede no ser inmediatamente inteligible. + +9. La inteligibilidad inmediata, parece encerrar mayor perfeccion que +la misma inteligencia. + +10. Aunque no todo ser inteligente sea inteligible, todo ser +inteligible es inteligente. + +11. Dios, actividad infinita en todos sentidos, es infinitamente +inteligente infinitamente inteligible para s mismo. + +12. Dios es inteligible para todos los entendimientos creados, +siempre que l quiera presentarse inmediatamente ellos, +fortalecindolos y elevndolos de la manera conveniente. + +13. No hay ninguna repugnancia en que la inteligibilidad inmediata se +haya comunicado algunos espritus, y por consiguiente el que estos +sean inteligibles por s mismos. + +14. Nuestra alma mientras est unida al cuerpo, no es inmediatamente +inteligible, y solo la conocemos por sus actos. + +15. En esta falta de inteligibilidad inmediata se encuentra la razon +de la dificultad de los estudios ideolgicos y psicolgicos, y de la +obscuridad que experimentamos al pasar del conocimiento directo al +reflejo. + +16. Luego la filosofa del _yo_, la que quiere explicar el mundo +interno y externo, partiendo del _yo_, es imposible, y comienza por +prescindir de uno de los hechos fundamentales de la psicologa. + +17. Luego la doctrina de la identidad universal es absurda tambien; +pues que da la materia inteligencia e inteligibilidad inmediata, +cuando no puede tener ni uno ni otro. + +18. Luego el espiritualismo es una verdad que nace as de la +filosofa subjetiva como de la objetiva, as de la inteligencia como +de la inteligibilidad. + +19. Luego es necesario salir de nosotros mismos y elevarnos adems +sobre el universo, para encontrar el orgen de la representacion as +subjetiva como objetiva. + +20. Luego es necesario llegar una actividad primitiva, infinita, +que ponga en comunicacion las inteligencias entre s y con el mundo +corpreo. + +21. Luego la filosofa puramente ideolgica y psicolgica nos conduce + Dios. + +22. Luego la filosofa no puede comenzar por un hecho nico, orgen +de todos los hechos; sino que debe acabar y acaba por este hecho +supremo, por la existencia infinita, que es Dios (XII). + + + + +CAPTULO XIII. + +REPRESENTACION DE CAUSALIDAD Y DE IDEALIDAD. + + +[126.] A mas de la representacion por identidad, hay la que he llamado +de causalidad. Un ser puede representarse s propio; una causa puede +representar sus efectos. La actividad productiva no se concibe si el +principio de la accion productriz, no contiene en algun modo la cosa +producida. Por esto se dice que Dios, causa universal de todo lo que +existe y puede existir, contiene en s todos los seres reales y +posibles de una manera virtual eminente. Si un ser puede representarse + s propio, puede representar tambien lo que en s contiene; luego la +causalidad, con tal que existan las dems condiciones arriba +expresadas, puede ser orgen de representacion. + + +[127.] Aqu har notar cun profundo filsofo se muestra Santo Toms +al explicar el modo con que Dios conoce las criaturas. En la Suma +teolgica cuestion 14, artculo 5, pregunta si Dios conoce las cosas +distintas de s mismo (alia se) y responde afirmativamente, no +porque considere la esencia divina como un espejo, sino que apelando + una consideracion mas profunda, busca el orgen de este conocimiento +en la causalidad. H aqu en pocas palabras extractada su doctrina. +Dios se conoce perfectamente s mismo; luego conoce todo su poder y +por consiguiente todas las cosas que este poder se extiende. Otra +razon mas bien ampliacion de la misma. El ser de la primera causa, +es su mismo entender: todos los efectos preexisten en Dios, como en su +causa, luego han de estar en l, en un modo inteligible, siendo su +mismo entender. Dios pues, se ve s mismo por su misma esencia; pero +las dems cosas las ve, no en s mismas sino en s mismo, en cuanto su +esencia contiene la semejanza de todo. La misma doctrina se halla en +la cuestion 12 artculo 8. donde pregunta si los que ven la esencia +divina ven en Dios todas las cosas. + + +[128.] La representacion por idealidad es la que no dimana ni de la +identidad de la cosa representante con la representada, ni de la +relacion de causa con efecto. Nuestras ideas se hallan en este caso, +pues ni se identifican con los objetos ni los causan. Nos es imposible +saber si mas de esa fuerza representativa que experimentamos en +nuestras ideas, existen substancias finitas capaces de representar +cosas distintas de ellas y no causadas por ellas. Est por la +afirmativa Leibnitz; pero como se ha visto en su lugar, su sistema de +las mnadas debe ser considerado como meramente hipottico. Siendo +preferible no decir nada entretenerse en conjeturas que no podrian +conducir ningun resultado, me contentar con asentar las +proposiciones siguientes. + +1. Si hay algun ser que represente otro que no sea su efecto, esta +fuerza representativa no la tiene propia, le ha sido dada. + +2. La comunicacion de las inteligencias no puede explicarse sino +apelando una inteligencia primera que siendo causa de las mismas, +pueda darles la fuerza de influir una sobre otra, y por consiguiente +de producirse representaciones. + + +[129.] La causalidad puede ser principio de representacion, pero no es +razon suficiente de ella. + +En primer lugar, una causa no ser representativa de sus efectos, si +ella en s misma no es inteligible. As, aun cuando atribuyramos la +materia una actividad propia, no deberamos concederle la fuerza de +representacion de sus efectos, por faltarle la condicion indispensable +que es la inteligibilidad inmediata. + + +[130.] Para que los efectos sean inteligibles en la causa, es +necesario que esta tenga completamente el carcter de causa, reuniendo +todas las condiciones y determinaciones necesarias para la produccion +del efecto. Las causas libres no representan sus efectos porque +estos se hallan relativamente ellas en la sola esfera de la +posibilidad. Puede realizarse la produccion, pero no es necesaria; y +as en la causa se ver lo posible mas n lo real. Dios conoce los +futuros contingentes que dependen de la voluntad humana, no +precisamente porque conoce la actividad de esta, sino porque ve en s +mismo, sin sucesion de tiempo, no solo todo lo que puede suceder sino +lo que ha de suceder, pues que nada puede existir ni en lo presente ni +en lo futuro sin su voluntad permision. Conoce tambien los futuros +contingentes dependientes de su sola voluntad, porque desde toda la +eternidad sabe lo que tiene resuelto y sus decretos son inmutables +indefectibles. + + +[131.] Aun refirindonos al rden necesario de la naturaleza, y +suponiendo conocida una mas causas secundarias, no es posible ver en +ellas todos sus efectos con toda seguridad, no ser que la causa +obrase aisladamente que junto con ella se conociesen todas las +dems. Como la experiencia nos ensea que las partes de la naturaleza +estn en comunicacion ntima y recproca, no es dado suponer el +indicado aislamiento, y por consiguiente la accion de toda causa +secundaria est sujeta la combinacion de otras que pueden impedir +su efecto modificarle. De aqu la dificultad de establecer leyes +generales enteramente seguras en todo lo que concierne la +naturaleza. + + +[132.] Es de notar que las consideraciones precedentes son una nueva +demostracion de la absurdidad de la ciencia trascendental, si se la +quiere fundar en un hecho del cual dimanen todos los dems. La +representacion intelectual no se explica sustituyendo la emanacion +necesaria la creacion libre. Aun suponiendo que la variedad del +universo sea puramente fenomenal, no existiendo en el fondo mas que un +ser siempre idntico, siempre nico, siempre absoluto, no puede +negarse que las apariencias estn sujetas ciertas leyes y sometidas + condiciones muy varias. O el entendimiento humano puede ver lo +absoluto de tal manera que con una intuicion simple descubra todo lo +que en l se encierra, todo lo que es y puede ser bajo todas las +formas posibles, est condenado seguir el desarrollo de lo +incondicional, absoluto y permanente, al travs de sus formas +condicionales, relativas y variables: lo primero, que es una especie +de plagio ridculo del dogma de la vision beatfica, es un absurdo tan +palpable tratndose del entendimiento en su estado actual, que no +merece ni refutacion ni contestacion; lo secundo sujeta al +entendimiento si todas las fatigas de la observacion, destruyendo de +un golpe las ilusiones que se le habian hecho concebir prometindole +la ciencia trascendental. + + +[133.] Nuestro entendimiento est sujeto en sus actos una ley de +sucesion, sea la idea del tiempo. El mismo hecho domina en la +naturaleza; ya sea que as se verifique en la realidad, ya sea que el +tiempo deba ser considerado como una condicion subjetiva que nosotros +trasladamos los objetos; sea lo que fuere de esta doctrina de Kant, +cuyo valor examinar en el lugar debido, lo cierto es que la sucesion +existe, al menos para nosotros, y que de ella no podemos prescindir. +En este supuesto, ningun desarrollo infinito puede sernos conocido +sino con el auxilio de un tiempo infinito. As estamos privados por +necesidad metafsica, de conocer no solo el desarrollo futuro de lo +absoluto, sino el presente y el pasado. Siendo este desarrollo +necesario absolutamente, segun la doctrina que me refiero, ha debido +precedernos una sucesion infinita; por manera que la organizacion +actual del universo ha de ser mirada como un punto de una escala sin +lmites que asi en lo pasado como en lo futuro no tiene otra medida +que la eternidad. Cul sea el estado actual del mundo no lo podemos +saber con sola la observacion, sino en una parte muy pequea, y por +tanto nos ser preciso sacarlo de la idea de lo absoluto, siguindole +en su desarrollo infinito. Esto, aun cuando en s no fuera +radicalmente imposible, tiene el inconveniente de que no cabe en el +tiempo de vida otorgado un solo hombre, ni en la suma de los tiempos +que han vivido todos los hombres juntos. + + +[134.] Pero volvamos la representacion de causalidad. Si bien se +observa, la representacion ideal va refundirse en la causal; porque +no pudiendo un espritu tener idea de un objeto que no ha producido, +sino en cuanto se la comunica otro espritu causa de la cosa +representada, se infiere que todas las representaciones puramente +ideales proceden directa indirectamente, inmediata mediatamente, +de la causa de los objetos conocidos. Y como por otro lado segun hemos +visto ya (127), el primer Ser no conoce las cosas distintas de s +mismo, sino en cuanto es causa de ellas, tenemos que la representacion +de idealidad viene refundirse en la de causalidad, verificndose en +parte el principio de un profundo pensador napolitano, Vico, la +inteligencia solo conoce lo que ella hace. + + +[135.] De la doctrina expuesta se siguen dos consecuencias que es +preciso notar. + +1. Las fuentes primitivas de representacion intelectual son solo dos: +identidad y causalidad. La de idealidad es necesariamente derivada de +la de causalidad. + +2. En el rden real, el principio de ser es idntico al principio de +conocer. Solo lo que da el ser puede dar el conocimiento; solo lo que +da el conocimiento puede dar el ser. La causa primera, en tanto puede +dar el conocimiento en cuanto da el ser; representa porque causa. + + +[136.] La representacion de idealidad, aunque enlazada con la de +causalidad, es realmente distinta. Bien que la explicacion de su +naturaleza pertenezca al tratado de las ideas, no quiero dejar sin +alguna aclaracion un punto tan ntimamente ligado con el problema de +la representacion intelectual. + +Conciben algunos las ideas como una especie de imgenes retratos del +objeto: si bien se observa, esto no tiene sentido sino refirindose +las representaciones de la imaginacion, es decir, lo puramente +corpreo; y en cuyo caso, aun exige la suposicion de que el mundo +externo sea tal cual nos lo presentan los sentidos, lo que bajo muchos +aspectos no es verdad. Para convencerse de cun ilusoria es la teora +fundada en la semejanza de las cosas sensibles, basta preguntar qu +es la imgen de una relacion? cmo se retratan el tiempo, la +causalidad, la substancia, el ser? Hay en la percepcion de estas ideas +algo mas profundo, algo de un rden enteramente distinto de cuanto se +parece cosas sensibles; la necesidad ha obligado comparar el +entendimiento con un ojo que ve, y la idea con una imgen presente; +pero esto es una comparacion; la realidad es algo mas misterioso, mas +secreto, mas ntimo; entre la percepcion y la idea hay una union +inefable; el hombre no la explica pero la experimenta. + + +[137.] La conciencia nos atestigua que hay en nosotros unidad de ser, +que el _yo_ es siempre idntico s mismo, y que permanece constante + pesar de la variedad de ideas y de actos que pasan por l como las +olas sobre la superficie de un lago. Las ideas son un modo de ser del +espritu; pero qu es este modo? en qu consiste su naturaleza? La +produccion y reproduccion de las ideas dimana de una causa distinta +que influya perennemente sobre nuestra alma y le produzca +inmediatamente esos modos de ser que llamamos representaciones +ideas, deberemos admitir que le haya sido dada al espritu una +actividad productriz de estas representaciones, bien que sujeta la +determinacion de causas existentes? Estas son cuestiones que por ahora +me contento con indicar (XIII). + + + + +CAPTULO XIV. + +IMPOSIBILIDAD DE HALLAR EL PRIMER PRINCIPIO EN EL RDEN IDEAL. + + +[138.] Lo que no hemos encontrado en la region de los hechos, tampoco +lo hallaremos en la de las ideas; pues no hay ninguna verdad ideal +orgen de todas las verdades. + +La verdad ideal es aquella que solo expresa relacion necesaria de +ideas, prescindiendo de la existencia de los objetos que se +refieren; luego resulta en primer lugar, que las verdades ideales son +absolutamente incapaces de producir el conocimiento de la realidad. + +Para conducir algun resultado en el rden de las existencias, toda +verdad ideal necesita un hecho al cual se pueda aplicar. Sin esta +condicion, por mas fecunda que fuese en el rden de las ideas, seria +absolutamente estril en el de los hechos. Sin la verdad ideal, el +hecho queda en su individualidad aislada, incapaz de producir otra +cosa que el conocimiento de s mismo; pero en cambio la verdad ideal +separada del hecho, permanece en el mundo lgico, de pura objetividad, +sin miedo para descender al terreno de las existencias. + + +[139.] Hagamos aplicacion de esta doctrina los principios ideales +mas ciertos, mas evidentes, y que por contenerse en las ideas que +expresan lo mas general del ser, deben de poseer la fecundidad que +estamos buscando, si es que sea dable encontrarla. + +Es imposible que una cosa sea y no sea un mismo tiempo. Ente es el +famoso principio de contradiccion, que sin duda puede pretender ser +considerado como una de las fuentes de verdad para el entendimiento +humano. Las ideas que en l se contienen son las mas sencillas y mas +claras que puedan concebirse; en l se afirma la repugnancia del ser +al no ser, y del no ser al ser un mismo tiempo; lo que es evidente +en el mas alto grado. Pero qu se adelanta con este principio solo? +Presentadle al entendimiento mas penetrante al genio mas poderoso, +dejadle solo con l, y no resultar mas que una intuicion pura, +clarsima, si, pero estril. Como no se afirma que algo sea, que no +sea, nada se podr inferir en pro ni en contra de ninguna existencia; +lo que se ofrece al espritu es una relacion condicional, que si algo +existe repugna que no exista un mismo tiempo y vice-versa; pero si +no se pone la condicion de la existencia, no existencia, el s el n +son indiferentes en el rden real, nada se sabe con respecto ellos +por grande que sea la evidencia en el rden ideal. + +Para pasar del mundo lgico al mundo de la realidad, bastar un hecho +que sirva como de puente; si le ofrecemos al entendimiento, las dos +riberas se aproximan, y la ciencia nace. Yo siento, yo pienso, yo +existo. H aqu hechos de conciencia; combnese uno cualquiera de +ellos con el principio de contradiccion, y lo que antes eran +intuiciones estriles, se desenvuelven en raciocinios fecundos que se +dilatan un tiempo por el mundo de las ideas y el de la realidad. + + +[140.] Aun en el rden puramente ideal, el principio de contradiccion +es estril si no se junta con verdades particulares del mismo rden. +En la geometra, por ejemplo, se hace uso con mucha frecuencia del +raciocinio siguiente. Tal cantidad es mayor menor que otra, le es +igual; porque de lo contrario resultara mayor y menor, igual y +desigual un mismo tiempo, lo que es absurdo; aqu se aplica con +fruto el principio de contradiccion, mas n solo, sino unido con una +verdad ideal particular que hace til la aplicacion dicha. As, en el +raciocinio citado, no se podria hacer uso del principio de +contradiccion para probar la igualdad la desigualdad, si antes no se +hubiese probado supuesto que existe, no existe una de las dos; lo +cual no resulta ni puede resultar del principio de contradiccion que +no encierra ninguna idea particular, sino las mas generales que se +ofrecen al entendimiento humano. + + +[141.] Las verdades generales por s solas, aun en el rden puramente +ideal, no conducen nada, por lo indeterminado de las ideas que +contienen; y por el contrario, las verdades particulares por s solas, +tampoco producen ningun resultado, porque se limitan lo que son, +imposibilitando el discurso que no puede dar un paso sin el auxilio de +las ideas y proposiciones generales. De la union de unas con otras +resulta la luz; con la separacion, no se obtiene mas que, o una +intuicion abstracta y vaga, o la contemplacion de una verdad +particular que, limitada pequea esfera, nada puede ensear sobre +los seres considerados bajo un aspecto cientfico. + + +[142.] Veremos al tratar de las ideas, que nuestro entendimiento las +tiene de dos clases muy diferentes: unas que suponen el espacio, y no +pueden prescindir de l, como son todas las geomtricas; otras que no +se refieren al espacio, como son todas las no geomtricas. Estos dos +rdenes de ideas estn separados por un abismo que solo se puede +salvar procurando la aproximacion con el uso simultneo de unas y +otras. El mismo rden ideal queda incompleto si no se hace la +aproximacion; y el rden real del universo se vuelve un caos, por +mejor decir desaparece, ni no se combinan en ambos rdenes, tanto +geomtrico como no geomtrico, las verdades reales con las ideales. De +todas las ideas geomtricas imaginables, consideradas en toda su +pureza ideal, no resultara nada para el rden ideal geomtrico, ni +tampoco para el mundo de las realidades aun las materiales, mucho +menos de las inmateriales; y por el contrario, de las ideas no +geomtricas por s solas, no se podria sacar ni la idea de una recta. +Esta observacion acaba de demostrar que en el rden ideal no hay para +nosotros la verdad nica, porque si la tomamos en el rden geomtrico, +nos limitamos combinaciones que no salen de l; y si en el rden no +geomtrico, nos falta la idea del espacio, y con ella perdemos hasta +la posibilidad de concebir el mundo corpreo (XIV). + + + + +CAPTULO XV. + +LA CONDICION INDISPENSABLE DE TODO CONOCIMIENTO HUMANO. + +MEDIOS DE PERCEPCION DE LA VERDAD. + + +[143.] No hemos podido encontrar ni en el rden real ni en el ideal, +una verdad orgen de todas las dems, para nuestro entendimiento, +mientras nos hallamos en esta vida. Queda pues demostrado que la +ciencia trascendental propiamente dicha, es para nosotros una quimera. +Nuestros conocimientos sin embargo han de tener algun punto de apoyo: +ste es el que vamos buscar ahora. + +Para la mejor inteligencia de lo que me propongo examinar, recordar +el verdadero estado de la cuestion. No busco un primer principio tal +que ilumine por s solo todas las verdades, que las produzca, sino +una verdad que sea condicion indispensable de todo conocimiento; por +esto no la llamo orgen, sino punto de apoyo: el edificio no nace del +cimiento pero estriba en l. Como un cimiento hemos de considerar el +principio buscado, as como en los captulos anteriores tratbamos de +encontrar una semilla: estas dos imgenes, semilla y cimiento, +expresan perfectamente mis ideas y deslindan con toda exactitud las +dos cuestiones. + + +[144.] Existe un punto de apoyo para la ciencia, y para todo +conocimiento, sea n cientfico? Si existe, cul es? hay uno solo, + son muchos? + +Es evidente que el punto de apoyo ha de existir; si se nos pregunta el +por qu de un asenso cierto, hemos de llegar al fin un hecho o una +proposicion de donde no podemos pasar; ya que no es dable admitir el +proceso hasta lo infinito. El punto en que nos sea preciso detenernos, +es para nosotros el primero, y por consiguiente el de apoyo para la +certeza. + + +[145.] Partiendo de un asenso dado, quizs podemos ser conducidos +principios diferentes, independientes unos de otros, todos igualmente +fundamentales para nuestro espritu; en cuyo caso no habr un punto +solo de apoyo, sino muchos. + +No creo posible determinar _ priori_, si en esta parte hay para +nuestro entendimiento unidad pluralidad. Que la ciencia humana se +haya de reducir un principio solo, es una proposicion que se afirma +mas no se prueba. No existiendo en el hombre la fuente de toda verdad +como se ha demostrado en los captulos anteriores, es claro que los +principios en que se funde su conocimiento han de ser comunicados. +Quin nos asegura que estos no sean muchos y de rdenes diferentes? +No cabe pues resolver nada _ priori_ en la cuestion presente; es +preciso descender al terreno de la observacion ideolgica y +psicolgica. + + +[146.] Nuestro espritu alcanza la verdad, o al menos su apariencia; +es decir, que de un modo otro tiene estos actos que llamamos +percibir y sentir. Que la realidad corresponda n los actos de +nuestra alma, nada importa por ahora; no es esto lo que buscamos; +ponemos la cuestion en un terreno en que pueden caber hasta los mas +escpticos; ni aun estos niegan la percepcion y la sensacion: si +destruyen la realidad, admiten al menos la apariencia. + + +[147.] Los medios con que percibimos la verdad son de varios rdenes; +lo que hace que las verdades mismas percibidas correspondan tambien +rdenes diferentes, paralelos por decirlo as, con los respectivos +medios de percepcion. + +Conciencia, evidencia, instinto intelectual sentido comun, h aqu +los tres medios; verdades de sentido ntimo, verdades necesarias, +verdades de sentido comun, h aqu lo correspondiente dichos medios. +Estas son cosas distintas, diferentes, que en muchos casos no tienen +nada que ver entre s: es preciso deslindarlas con mucho cuidado, si +se quieren adquirir ideas exactas y cabales en las cuestiones +relativas al primer principio de los conocimientos humanos. + + +[148] El medio que he llamado de conciencia, es decir, el sentido +ntimo de lo que pasa en nosotros, de lo que experimentamos, es +independiente de todos los dems. Destryase la evidencia, destryase +el instinto intelectual, la conciencia permanece. Para experimentar y +estar seguros de que experimentamos y de lo que experimentamos, no +hemos menester sino la experiencia misma. Si se supone en duda el +principio de contradiccion, todava no se har vacilar la certeza de +que sufrimos cuando sufrimos, de que gozamos cuando gozamos, de que +pensamos cuando pensamos. La presencia del acto de la impresion all +en el fondo de nuestro espritu, es ntima, inmediata, de una eficacia +irresistible para hacer que nos sobrepongamos toda duda. El sueo y +la vigilia, la demencia y la cordura, son indiferentes para el +testimonio de la conciencia; el error puede estar en el objeto mas n +en el fenmeno interno. El loco que cree contar numerosas talegas no +las cuenta ciertamente, y en esto se engaa; pero tiene en su espritu +la conciencia de que lo hace, y en esto es infalible. El que suea +haber caido en manos de ladrones se engaa en lo tocante al objeto +externo; mas n en lo que pertenece al acto mismo con que lo cree. + +La conciencia es independiente de todo testimonio extrnseco ella; +es de una necesidad indeclinable, de una fuerza irresistible para +producir certeza; es infalible en lo que concierne ella sola: si +existe no puede menos de dar testimonio de s misma; si no existe no +lo puede dar. En ella la realidad y la apariencia se confunden: no +puede ser aparente sin ser real; la apariencia por s sola, es ya una +verdadera conciencia. + + +[149.] Comprendo en el testimonio de la conciencia todo lo que +experimentamos en nuestra alma, todo lo que afecta lo que se llama +el _yo_ humano: ideas, pensamientos de todas clases, actos de +voluntad, sentimientos, sensaciones, en una palabra, todo aquello de +que podemos decir: lo experimento. + + +[150.] Es claro que las verdades de conciencia son mas bien hechos que +se pueden sealar, que no combinaciones enunciables en una +proposicion. No es esto decir que no se puedan enunciar, sino que +ellas en s mismas prescinden de toda forma intelectual, que son +simples elementos de que el entendimiento se puede ocupar ordenndolos +y comparndolos de varios modos, pero que por s solos no dan ninguna +luz, que ellos por s mismos nada _representan_, que solo _presentan_ +lo que son, son meros hechos, mas all de los cuales no se puede ir. + + +[151.] La costumbre de reflexionar sobre la conciencia, y el andar +mezcladas las operaciones puramente intelectuales con los hechos de +simple experiencia interna, hace que no se conciba fcilmente ese +aislamiento en que se encuentra por su naturaleza todo lo que es +puramente subjetivo. Se quiere prescindir de la reflexion, pero se +reflexiona sobre el esfuerzo mismo que se hace para prescindir de +ella: nuestro entendimiento es una luz que se enciende por una parte +cuando se la apaga en otra; la insistencia misma en apagarla suele +hacerla mas viva y centelleante. De aqu la dificultad de distinguir +los dos caractres de lo puramente subjetivo y puramente objetivo, de +deslindar la evidencia de la conciencia, lo conocido de lo +experimentado. Sin embargo, la separacion de dos elementos tan +diferentes se puede facilitar considerando que los brutos, su modo, +tienen tambien conciencia de lo que experimentan dentro de s mismos: +no suponindolos meras mquinas, es preciso otorgarles la conciencia, +es decir, la presencia ntima de sus sensaciones: sin esto, ni aun la +sensacion se concibe; no tendr sensacion lo que no siente que siente. +El bruto no reflexiona sobre lo que pasa en su interior, lo +experimenta, nada mas. Las sensaciones se suceden unas otras en su +alma, sin mas vnculo que la unidad del ser que las experimenta; pero +este no las toma por objeto y por consiguiente no las combina ni +transforma de ninguna manera, las deja lo que son, simples hechos. De +aqu podemos sacar alguna luz para concebir lo que son en nosotros los +simples hechos de conciencia, abandonados s solos, en todo su +aislamiento, sin ninguna mezcla de operaciones puramente +intelectuales, y sin estar sujetos la actividad reflexiva que +combinndolos de varias maneras y elevndolos la region de lo +puramente ideal, nos los presenta de tal modo que nos hace olvidar su +pureza primitiva. + +Es necesario esforzarse en percibir con toda claridad lo que son los +hechos de conciencia, lo que es su testimonio; pues sin esto es +imposible adelantar un paso en la investigacion del primer principio +de los conocimientos humanos. La confusion en este punto hace incurrir +en equivocaciones trascendentales. Ocasion tendremos de notarlo en lo +sucesivo; y hemos encontrado ya lastimosos ejemplos de semejantes +extravos en los errores de la filosofa del _yo_. + + +[152.] La evidencia, suele decirse, es una luz intelectual: esta es +una metfora muy oportuna y hasta muy exacta si se quiere; pero que +adolece del mismo defecto que todas las metforas, las cuales, por s +solas, sirven poco para explicar los misterios de la filosofa. Luz +intelectual tambien la encontramos en muchos actos de conciencia. En +aquella presencia ntima con que una operacion una impresion se +ofrece al espritu, tambien hay una especie de luz clara, viva, que +hiere por decirlo as el ojo del alma, y no le permite dejar de ver lo +que tiene delante. Si pues para definir la evidencia nos contentamos +con llamarla luz del entendimiento, la confundimos con la conciencia, + lo menos damos ocasion, con un lenguaje ambiguo, que otros la +confundan. + +No se crea que me proponga inculpar los que han empleado la metfora +de la luz, ni que me lisonjee de poder definir la evidencia con toda +propiedad: quin expresa con palabras este fenmeno de nuestro +entendimiento? Al querer emplear alguna, se ofrece la de luz como la +mas adecuada. Porque en verdad, cuando atendemos la evidencia, para +examinar ya su naturaleza, ya sus efectos sobre el espritu, se nos +presenta naturalsimamente bajo la imgen de una luz cuyos +resplandores alumbran los objetos para que nuestra alma pueda +contemplarlos: pero esto, repito, no es suficiente: y as, aunque no +formo el empeo de definirla con exactitud, voy sealar un carcter +que la distingue de todo lo que no es ella. + + +[153.] La evidencia anda siempre acompaada de la necesidad, y por +consiguiente de la universalidad de las verdades que atestigua. No la +hay cuando no existen las dos condiciones sealadas. De lo contingente +no hay evidencia, sino en cuanto est sometido un principio de +necesidad. + +Expliquemos esta doctrina comprando ejemplos tomados respectivamente +de la conciencia y de la evidencia. + +Que hay en m un ser que piensa, esto no lo s por evidencia sino por +conciencia. Que lo que piensa existe, esto no lo s por conciencia +sino por evidencia. En ambos casos hay certeza absoluta, irresistible; +pero en el primero, versa sobre un hecho particular, contingente; en +el segundo sobre una verdad universal y necesaria. Que yo piense es +cierto para m, pero no es preciso que lo sea para los dems; la +desaparicion de mi pensamiento no trastorna el mundo de las +inteligencias; si mi pensamiento dejase ahora de existir, la verdad en +s misma no sufrira ninguna alteracion; otras inteligencias podrian +continuar y continuarian percibindola; ni en el rden real ni en el +ideal, se echarian de menos el concierto y la armona. + +Me pregunto m mismo si pienso; y en el fondo de mi alma leo que s; +me pregunto si este pensamiento es necesario, y mas de que la +experiencia me dice que n, tampoco encuentro razon ninguna en que +fundar la necesidad. Aun suponiendo que mi pensamiento deja de +existir, veo que contino discurriendo con buen rden; as examino lo +que hubiera sucedido si yo no existiese, lo que podria suceder en +adelante, y asiento principios y saco consecuencias, sin quebrantar +ninguna de las leyes intelectuales. El mundo ideal y el real se +ofrecen mis ojos como un magnfico espectculo al cual yo asisto +ciertamente, si, pero de donde puedo retirarme sin que la +representacion cese, ni se altere nada, ni resulte otra mudanza que la +de quedar vaco el imperceptible lugar que estoy ocupando. Muy de otro +modo sucede en las verdades objeto de evidencia; no es necesario que +yo piense, pero es tan necesario que lo que piensa exista, que todos +mis esfuerzos no bastan para prescindir por un momento de esta +necesidad. Si supongo lo contrario, si colocndome en el terreno de lo +absurdo finjo por un instante que queda cortada la relacion entre el +pensar y el ser, se rompe el vnculo que mantiene en rden al universo +entero: todo se trastorna, todo se confunde, y lo que se me presenta +la vista no s si es el caos la nada. Qu ha sucedido? Nada mas +sino que el entendimiento ha supuesto una cosa contradictoria, +afirmando y negando un mismo tiempo el pensar, porque afirmaba un +pensamiento al cual negaba la existencia. Se ha quebrantado una ley +universal, absolutamente necesaria; en faltando ella todo se hunde en +el caos; la certeza de la existencia del _yo_ afianzada en el +testimonio de la conciencia, no basta impedir la confusion: la +inteligencia contradicindose, se ha negado s propia; de su palabra +insensata no ha salido el ser sino la nada, no la luz sino las +tinieblas; y esas tinieblas que ella ha soplado sobre todo lo +existente y lo posible, vuelven caer torrentes sobre ella misma y +la envuelven en eterna noche. + + +[154.] H aqu fijados y deslindados los caractres de la conciencia y +de la evidencia. La primera tiene por objeto lo individual y +contingente; la segunda lo universal y necesario: solo Dios, fuente de +toda verdad, principio universal y necesario de ser y de conocer, +tiene identificada la conciencia con la evidencia en s propio: en +aquel ser infinito que todo lo encierra, ve la razon de todas las +esencias y de todas las existencias, y no le es dable prescindir de s +mismo, del testimonio de su conciencia, sin anonadarlo todo. Qu +quedaria en el mundo, se dice la criatura, si t desaparecieses? y se +responde si misma: _todo excepto t_. Si Dios se dirigiese esta +pregunta, se respondera s propio: _nada_. + + +[155.] He llamado instinto intelectual ese impulso que nos lleva +la certeza en muchos casos, sin que medien ni el testimonio de la +conciencia, ni el de la evidencia. Si se indica un hombre un blanco +de una lnea de dimetro, y luego se le vendan los ojos y despues de +haberle hecho dar muchas vueltas la aventura, se le pone un arco en +la mano para que dispare y se asegura que la flecha ir clavarse +precisamente en el pequesimo blanco, dir que esto es imposible y +nadie ser capaz de persuadirle tamao dislate. Y porqu? se apoya +en el testimonio de la conciencia? n, porque se trata de objetos +externos. Se funda en la evidencia? tampoco, porque esta tiene por +objeto las cosas necesarias, y no hay ninguna imposibilidad intrnseca +en que la flecha vaya dar en el punto sealado. En qu estriba +pues la profunda conviccion de la negativa? Si suponemos que este +hombre nada sabe de las teoras de probabilidades y combinaciones, que +ni aun tiene noticia de esta ciencia, ni ha pensado nunca en cosas +semejantes, su certeza ser igual, sin embargo de que no podr +fundarla en clculo de ninguna especie; igual la tendrn todos los +circunstantes rudos cultos, ignorantes sabios: sin necesidad de +reflexion, instantneamente, todos dirn pensarn: esto es +imposible, esto no se verificar. En qu fundan, repito, tan fuerte +conviccion? Es claro que no naciendo ni de la conciencia, ni de la +evidencia inmediata ni mediata, no puede tener otro orgen que esa +fuerza interior que llamo instinto intelectual, y que dejar llamar +sentido comun lo que se quiera, con tal que se reconozca la +existencia del hecho. Don precioso que nos ha otorgado el Criador para +hacernos razonables aun antes de raciocinar; y fin de que dirijamos +nuestra conducta de una manera prudente, cuando no tenemos tiempo para +examinar las razones de prudencia. + + +[156.] Ese instinto intelectual abraza muchsimos objetos de rden muy +diferente; es, por decirlo asi, la guia y el escudo de la razon; la +guia, porque la precede y le indica el camino verdadero, antes de que +comience andar; el escudo, porque la pone cubierto de sus propias +cavilaciones, haciendo enmudecer el sofisma en presencia del sentido +comun. + + +[157.] El testimonio de la autoridad humana, tan necesario al +individuo y la sociedad, arranca nuestro asenso por medio de un +instinto intelectual. El hombre cree al hombre, cree la sociedad, +antes de pensar en los motivos de su fe; pocos los examinan, y sin +embargo la fe es universal. + +No se trata ahora de saber si el instinto intelectual nos engaa +algunas veces, en qu casos y por qu; al presente solo quiero +consignar su existencia; y con respecto los errores que nos +conduce, me contentar con observar que en un ser dbil como es el +hombre, la regla se dobla muy menudo; y que as como no es posible +encontrar en l lo bueno sin mezcla de lo malo, tampoco es dable +hallar la verdad sin mezcla de error. + + +[158.] Si bien se observa, no objetivamos las sensaciones sino en +fuerza de un instinto irresistible. Nada mas cierto, mas evidente +los ojos de la filosofa que la subjetividad de toda sensacion; es +decir, que las sensaciones son fenmenos inmanentes, que estn +dentro de nosotros y no salen fuera de nosotros; y sin embargo, nada +mas constante que el trnsito que hace el gnero humano entero de lo +subjetivo lo objetivo, de lo interno lo externo, del fenmeno la +realidad. En qu se funda este trnsito? Cuando los filsofos mas +eminentes han tenido tanta dificultad en encontrar el puente, por +decirlo as, que une las dos riberas opuestas, cuando algunos de +ellos cansados de investigar han dicho resueltamente que no era +posible encontrarle, lo descubrir el comun de los hombres desde su +mas tierna niez? es evidente que el trnsito que hacen no puede +explicarse por motivos de raciocinio, y que es preciso apelar al +instinto de la naturaleza. Luego hay un instinto que por s solo nos +asegura de la verdad de una proposicion, cuya demostracion llega +difcilmente la filosofa mas recndita. + + +[159.] Aqu observar lo errado de los mtodos que aislan las +facultades del hombre, y que para conocer mejor el espritu, le +desfiguran y mutilan. Es uno de los hechos mas constantes y +fundamentales de las ciencias ideolgicas y psicolgicas, la +multiplicidad de actos y facultades de nuestra alma, pesar de su +simplicidad atestiguada por la unidad de conciencia. Hay en el hombre +como en el universo un conjunto de leyes cuyos efectos se desenvuelven +simultneamente, con una regularidad armoniosa; separarlas equivale +muchas veces ponerlas en contradiccion; porque no siendo dado +ninguna de ellas el producir su efecto aisladamente, sino en +combinacion con las dems, cuando se les exige que obren por s solas, +en vez de efectos regulares, producen monstruosidades las mas +deformes. Si dejais sola en el mundo la ley de gravitacion no +combinndola con ninguna fuerza de proyeccion, todo se precipitar +hcia un centro; en vez de esa infinidad de sistemas que hermosean el +firmamento, tendris una mole ruda indigesta: si quitis la +gravitacion y dejais la fuerza de proyeccion, los cuerpos todos se +descompondrn en tomos imperceptibles, dispersndose cual ter +levsimo por las regiones de la inmensidad (XV). + + + + +CAPTULO XVI. + +CONFUSION DE IDEAS EN LAS DISPUTAS SOBRE EL PRINCIPIO FUNDAMENTAL. + + +[160.] En mi concepto hay varios principios que con relacion al +entendimiento humano pueden llamarse igualmente fundamentales, ya +porque todos sirven de cimiento en el rden comun y en el cientfico, +ya porque no se apoyan en otro; no siendo dable sealar uno que +disfrute de esta calidad como privilegio exclusivo. Al buscarse en las +escuelas el principio fundamental, suele advertirse que no se trata de +encontrar una verdad de la cual dimanen todas las otras; pero s un +axioma tal que su ruina traiga consigo la de todas las verdades, y su +firmeza las sostenga, al menos indirectamente; de manera que quien las +negare pueda ser reducido por demostracion indirecta _ad absurdum_; +es decir, que admitido dicho axioma, se podr conseguir que quien +niegue los otros sea convencido de hallarse en oposicion con el que +habia reconocido como verdadero. + + +[161.] Mucho se ha disputado sobre si era este aquel principio el +merecedor de la preferencia; yo creo que hay aqu cierta confusion de +ideas, nacida en buena parte, de no deslindar suficientemente +testimonios tan distintos como son el de la conciencia, el de la +evidencia y el del sentido comun. + +El famoso principio de Descartes yo pienso, luego soy; el de +contradiccion, es imposible que una cosa sea y no sea un mismo +tiempo; el otro que llaman de los cartesianos, lo que est contenido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza; son los tres principios que han dividido las escuelas. +En favor de todos ellos se alegaban razones poderossimas, y hasta +concluyentes contra el adversario, atendido el terreno en que estaba +colocada la cuestion. + +Si no estais seguros de que pensais, argiria un partidario de +Descartes, no podeis estarlo ni aun del principio de contradiccion, ni +tampoco de la legitimidad del criterio de la evidencia; para saber +todo esto, es necesario pensar; quien afirma niega, piensa; sin +suponer el pensamiento, no son posibles ni la afirmacion ni la +negacion. Pero admitamos el pensamiento; tenemos ya un punto de apoyo, +y de tal naturaleza, que lo encontramos en nosotros mismos, +atestiguado por el sentido ntimo, imponindonos con una eficacia +irresistible la certeza de su existencia. Establecido el fundamento, +veamos cmo se puede levantar el edificio: para esto, no es necesario +salir del pensamiento propio; all est el punto luminoso para +guiarnos en el camino de la verdad; sigamos sus resplandores, y fijado +un punto inmvil hagamos salir de l el hilo misterioso que nos +conduzca en el laberinto de la ciencia. As, nuestro principio es el +primero, es la basa de todos los dems, posee una fuerza propia para +sostenerse y la tiene sobrante para comunicar firmeza los otros. + +Este lenguaje es razonable ciertamente; pero hay la desgracia de que +la conviccion que pudiera producir, est neutralizada con otro +lenguaje no menos razonable, en sentido directamente opuesto. He aqu +cmo pudiera contestar un sostenedor del principio de contradiccion. +Si nos dais por supuesto que es imposible que una cosa sea y no sea +un mismo tiempo, ser posible que un mismo tiempo pensis y no +pensis; vuestra afirmacion pues yo pienso no significa nada; porque +junto con ella se puede verificar la opuesta yo no pienso. En tal +caso, la ilacion de la existencia queda destruida; porque aun +admitiendo la legitimidad de la consecuencia yo pienso, luego +existo, como por otra parte sabramos que es posible esta otra +premisa, yo no pienso, la deduccion no tendria lugar. Sin el +principio de contradiccion tampoco vale nada el otro: lo que est +contenido en la idea clara y distinta de una cosa se puede afirmar de +ella con toda certeza: porque si un mismo tiempo es posible el ser +y el no ser, una idea podr ser clara y oscura, distinta y contusa; +un predicado podr estar contenido en un sujeto y no contenido; podr +haber certeza incertidumbre; afirmacion y negacion; luego esta regla +no sirve para nada. + +Y tiene mucha razon el que discurre de este modo; pero lo curioso es, +que el tercer contrincante las alegar igualmente fuertes contra sus +dos adversarios. Cmo se sabe, podr preguntar, que el principio de +contradiccion es verdadero? claro es que no lo sabemos sino porque en +la idea del ser vemos la imposibilidad del no ser un mismo tiempo y +vice-versa; luego no estais seguros del principio de contradiccion +sino aplicando mi principio: lo que est contenido en la idea clara y +distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza. Si +nada puede sostenerse en cayendo al principio de contradiccion, y este +se funda en el mio, el mio es el cimiento de todo. + + +[162.] Los tres tienen razon y no la tiene ninguno. La tienen los +tres, en cuanto afirman que negado el respectivo principio se arruinan +los dems; no la tiene ninguno, en cuanto pretenden que negados los +dems no se arruina el propio. De dnde pues nace la disputa? de la +confusion de ideas, de que se comparan principios de rdenes muy +diferentes, todos de seguro muy verdaderos, pero que no pueden +parangonarse por la misma razon que no se compara lo blanco con lo +caliente, disputando si una cosa tiene mas grados de calor que de +blancura. Para la comparacion, se necesita cierta oposicion en los +extremos; pero estos deben tener algo comun; si son enteramente +disparatados, la comparacion es imposible. + +El principio de Descartes es la anunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion es una verdad conocida por evidencia; +y el otro es la afirmacion de la legitimidad del criterio de la +evidencia misma; es una verdad de reflexion que expresa el impulso +intelectual por el que somos llevados creer verdadero lo que +conocemos con evidencia. + +La importancia de la cuestion exige que examinemos por separado los +tres principios; as lo har en los captulos siguientes (XVI). + + + + +CAPTULO XVII. + +LA EXISTENCIA Y EL PENSAMIENTO. PRINCIPIO DE DESCARTES. + + +[163.] Estoy seguro de que existo? s. Puedo probarlo? n. La prueba +supone un raciocinio; no hay raciocinio slido sin principio firme en +que estribe; y no hay principio firme, si no est supuesta la +existencia del ser que raciocina. + +En efecto: si quien discurre no est seguro de su existencia, no puede +estarlo ni de la existencia de su propio discurso; pues no habr +discurso si no hay quien discurre. Luego sin este supuesto no hay +principios sobre que fundar, no hay nada; no hay mas que ilusion, y +bien mirado, ni ilusion siquiera, pues no hay ilusion si no hay iluso. + +Nuestra existencia no puede ser demostrada: tenemos de ella una +conciencia tan clara, tan viva, que no nos deja la menor +incertidumbre; pero probarla con el raciocinio es imposible. + + +[164.] Es una preocupacion, un error de fatales consecuencias, el +creer que podemos probarlo todo con el uso de la razon; antes que el +uso de la razon estn los principios en que ella se funda; y antes que +uno y otro, est la existencia de la razon misma, y del ser que +raciocina. + +Lejos de que todo sea demostrable, se puede demostrar que hay cosas +indemostrables. La demostracion es una argumentacion en la cual se +infiere de proposiciones evidentes una proposicion evidentemente +enlazada con ellas. Si las premisas son evidentes por s mismas, no +consentirn demostracion; si suponemos que ellas su vez sean +demostrables, tendremos la misma dificultad con respecto las otras +en que se funde la nueva demostracion; luego, es preciso detenerse +en un punto indemostrable, proceder hasta lo infinito, lo que +equivaldria no acabar jams la demostracion. + + +[165.] Y es de observar que la indemostrabilidad, por decirlo as, no +es propia nicamente de ciertas premisas: se la halla en algun modo +en todo raciocinio, por su misma naturaleza, prescindiendo de las +proposiciones de que se compone. Sabemos que las premisas A y B son +ciertas; de ellas inferiremos la proposicion C. Con qu derecho? +Porque vemos que C se enlaza con las A y B. Y cmo sabemos esto? Si +es con evidencia inmediata, por intuicion: h aqu otra cosa +indemostrable: el enlace de la conclusion con las premisas. Si es por +raciocinio, fundndonos en los principios del arte de raciocinar, +entonces hay dos consideraciones, ambas conducentes demostrar la +indemostrabilidad. 1. Si los principios del arte son indemostrables, +tenemos ya una cosa indemostrable; si lo son, al fin hemos de valernos +de otros que les sirvan de basa, y pararnos en alguno que no +consienta demostracion, proceder hasta lo infinito. 2. Cmo +sabemos que los principios del raciocinio se aplican este caso? +Ser por otro raciocinio? resultan los mismos inconvenientes que en +el caso anterior. Ser porque lo vemos as? porque es evidente con +evidencia inmediata? hnos aqu en otro punto indemostrable. + +Estas reflexiones no dejan ninguna duda de que el pedir la prueba de +todo es pedir lo imposible. + + +[166.] El ser que no piensa, no tiene conciencia de s mismo: la +piedra existe, mas ella no lo sabe, y en un caso semejante se +encuentra el hombre mismo cuando todas sus facultades intelectuales y +sensitivas se hallan en completa inaccion. La diferencia de estos dos +estados se concibe muy bien recordando lo que acontece al pasar de la +vigilia un sueo profundo, y al volver de este la vigilia. + +El primer punto de partida para dar un paso en nuestros conocimientos, +es esta presencia ntima de nuestros actos interiores, prescindiendo +de las cuestiones que suscitarse puedan sobre la naturaleza de ellos. +Si todo existiese como ahora, y existiesen infinitos mundos diferentes +del que tenemos la vista, nada existiria para nosotros, si nos +faltasen esos actos interiores de que estamos hablando. Seramos como +el cuerpo insensible colocado en la inmensidad del espacio, que se +halla lo mismo ahora que si todo desapareciese alrededor de l, y no +percibiria mudanza alguna aun cuando l propio se sumiese de nuevo en +el abismo de la nada. Al contrario, si suponemos que todo se aniquila +excepto este ser que dentro de nosotros siente, piensa y quiere; +todava queda un punto donde hacer estribar el edificio de los humanos +conocimientos: este ser, solo en la inmensidad, se dar cuenta s +mismo de sus propios actos, y segun el alcance de sus facultades +intelectuales, podr arrojarse innumerables combinaciones que tengan +por objeto lo posible, ya que n la realidad. + + +[167.] Se ha combatido mucho el famoso principio de Descartes: _yo_ +pienso, luego _existo_; el ataque es justo y concluyente, si en +efecto el filsofo hubiese entendido su principio en el sentido que +se le acostumbra dar en las escuelas. Si Descartes le hubiese +presentado como un verdadero raciocinio, como un entimema en que +asentado el antecedente dedujera la consecuencia, claro es que el +argumento claudicaba por su basa, estaba en el aire. Porque, cuando l +dijera: voy probar mi existencia con este entimema: yo pienso, +luego soy, se le podia objetar lo siguiente: vuestro entimema se +reduce un silogismo en esta forma: todo lo que piensa existe; es +as que yo pienso, luego existo. Este silogismo, en el supuesto de +una duda universal, en que no se d por supuesta ni aun la misma +existencia, es inadmisible en sus proposiciones y en la trabazon de +ellas. En primer lugar: cmo sabeis que todo lo que piensa +existe?--Porque nada puede pensar sin existir.--Y esto cmo se +sabe?--Porque lo que no existe no obra.--Y esto cmo se sabe? +Suponiendo que de todo se duda, que nada se sabe, no se pueden saber +estos principios; de otra suerte faltamos la suposicion de la duda +universal, y por consiguiente nos salimos de la cuestion. Si alguno de +estos principios se ha de admitir sin prueba, tanto valia admitir +desde luego la existencia propia, y ahorrarse el trabajo de probarla +con un entimema. + +En segundo lugar: cmo sabis que pensais? Se os puede hacer el +siguiente argumento, retorciendo el vuestro, como dicen los +dialcticos: nada puede pensar sin existir, vuestra existencia es +dudosa, tratais de probarla, luego no estais seguros de pensar. + + +[168.] Queda pues en claro que el principio de Descartes es +insostenible tomado como un verdadero raciocinio; y siendo tan fcil +de alcanzar su flaqueza, parece imposible que no la viese un +entendimiento tan claro y penetrante. Es probable pues que Descartes +entendi su principio en un sentido muy diferente, y voy exponer en +pocas palabras el que en mi juicio debi de darle el ilustre filsofo. + +Suponindose por un momento en una duda universal, sin aceptar como +cierto nada de cuanto sabia, se concentraba dentro de s mismo, y +buscaba en el fondo de su alma un punto de apoyo donde hacer estribar +el edificio de los conocimientos humanos. Claro es que, aun haciendo +abstraccion de todo cuanto nos rodea, no podemos prescindir de +nosotros mismos, de nuestro espritu que se presenta sus propios +ojos con tanta mayor lucidez, cuanto es mayor la abstraccion en que +nos constituimos con respecto los objetos externos. Ahora bien, en +esa concentracion, en ese acto de ensimismarse, retrayndose el hombre +de todo por temor de errar, e interrogndose s mismo, si hay algo +cierto, si hay algo que pueda servir de apoyo, si hay un punto de +partida en la carrera de los conocimientos, lo primero que se ofrece +es la conciencia del pensamiento, la presencia misma de los actos de +nuestra alma, de eso que se llama pensar. H aqu si no me engao la +mente de Descartes; yo quiero dudar de todo; me retraigo de afirmar +como de negar nada; me aislo de cuanto me rodea, porque ignoro si esto +es algo mas que una ilusion. Pero en este mismo aislamiento me +encuentro con el sentimiento ntimo de mis actos interiores, con la +presencia de mi espritu: yo pienso, luego soy: yo pienso, as lo +experimento de una manera que no me consiente duda, ni incertidumbre; +luego soy, es decir, ese sentimiento de mi pensamiento me hace sabedor +de mi existencia. + + +[169.] As se explica cmo Descartes no presentaba su principio cual +un mero entimema, cual un raciocinio comun; sino como la consignacion +de un hecho que se le ofrecia el primero en el rden de los hechos; y +cuando del pensamiento inferia la existencia, no era con una deduccion +propiamente dicha, sino como un hecho comprendido en otro, expresado +por otro, mejor diremos, _identificado_ con l. + +He dicho _identificado_, porque en realidad es as en concepto de +Descartes; y esto acaba de confirmar lo que he asentado anteriormente, +que el filsofo no presentaba un raciocinio, sino que consignaba un +hecho. Sabido es que, segun l, la esencia del espritu es el mismo +pensamiento, de suerte que as como otras escuelas filosficas +distinguen entre la substancia y su acto, considerando al espritu en +la primera clase y al pensamiento en la segunda, Descartes sostenia +que no habia distincion alguna entre el espritu y el pensamiento, que +era una misma cosa: que el pensamiento constituia la esencia del alma. +Aunque un atributo, dice, sea suficiente para hacernos conocer la +substancia, hay sin embargo en cada una de ellas, uno que constituye +su naturaleza y esencia, y del cual dependen todos los dems. La +extension en longitud, latitud y profundidad, constituye la esencia de +la substancia corprea; _y el pensamiento constituye la naturaleza de +la substancia que piensa_ (Descartes, Principios de la filosofa, 1 +parte). De esto se infiere que Descartes al asentar el principio yo +pienso, luego existo; no haca mas que consignar un hecho atestiguado +por el sentido ntimo; y tan simple le consideraba, tan nico por +decirlo as, que en el desarrollo de su sistema, identific el +pensamiento con el alma, y la esencia de esta con su misma existencia. +Sinti el pensamiento, y dijo: este pensamiento es el alma; soy yo. +No trato de apreciar ahora el valor de esta doctrina, y s tan solo de +explicar en qu consiste (XVII). + + + + +CAPTULO XVIII. + +MAS SOBRE EL PRINCIPIO DE DESCARTES. SU MTODO. + + +[170.] Descartes al anunciar y explicar su principio, no siempre se +expres con la debida exactitud, lo cual di motivo que se +interpretasen mal sus palabras. Al paso que sealaba la conciencia del +propio pensamiento y de la existencia, como la basa sobre la cual +debian estribar todos los conocimientos, empleaba trminos de los +cuales se podia inferir que no solo queria consignar un hecho, sino +que intentaba presentar un verdadero raciocinio. Sin embargo, leyendo +con atencion sus palabras, y cotejndolas unas con otras, se ve que no +era esta su idea; aunque tal vez no habria inconveniente en decir que +no se daba exacta cuenta s propio de la diferencia que acabo de +indicar, entre un raciocinio y la simple consignacion de un hecho; y +que al concentrarse en s mismo, no tuvo un conocimiento _reflejo_ +bastante claro del modo con que se apoyaba en su principio +fundamental. + +Para convencernos de esto, examinemos sus mismas palabras. Mientras +desechamos de esta manera todo aquello de que podemos dudar, y que +hasta _fingimos_ que es falso, suponemos fcilmente que no hay Dios, +ni cielo, ni tierra, y que ni aun tenemos cuerpo, pero no _alcanzamos + suponer que no existimos_, mientras dudamos de la verdad de todas +estas cosas; porque tenemos tanta repugnancia concebir que lo que +piensa no existe verdaderamente al mismo tiempo que piensa; que no +obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar de creer +que esta conclusion yo pienso, luego soy no sea verdadera, y por +consiguiente la primera y la mas cierta que se presenta al que conduce +sus pensamientos con rden. (Descartes, Principios de la filosofa, +P. 1. 6 y 7.). + +En este pasaje nos encontramos con un verdadero silogismo: Lo que +piensa existe; yo pienso, luego existo. Tenemos, dice Descartes, +tanta repugnancia concebir, que lo que piensa no existe mientras +piensa, lo que equivale decir: Lo que piensa existe; esto en +trminos escolsticos, se llama establecer la mayor; luego contina +que no obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar +de creer que esta conclusion yo pienso, luego soy sea verdadera; lo +que equivale poner la menor y la consecuencia del silogismo. Se +conoce que Descartes estaba algo preocupado con la idea de querer +probar, al mismo tiempo que trataba de consignar. Este era el prurito +general de su poca; y aun los mas ardientes reformadores se preservan +con mucha dificultad de la atmsfera que los rodea. En todo el curso +de sus meditaciones se encuentra este mismo espritu, bien que +enlazado admirablemente con el de observacion. + +Pero al travs de esas explicaciones oscuras ambiguas, qu es lo +que se descubre? cul es el pensamiento que se halla en el fondo del +sistema de _Descartes_, prescindiendo de s l se daba n s mismo +exacta cuenta de lo que experimentaba? Hlo aqu. Yo por un esfuerzo +de mi espritu, puedo dudar de la verdad de todo; pero este esfuerzo +tiene un lmite en m mismo. Cuando la atencion se convierte sobre m, +sobre la conciencia de mis actos interiores, sobre mi existencia, la +duda se detiene, no puede llegar tal punto, encuentra una _tal +repugnancia_, que las suposiciones mas extravagantes no alcanzan +vencer. Esto es lo que indican sus mismas palabras, mas al consignar +este hecho se eleva una proposicion general, muy verdadera sin duda, +saca una consecuencia, muy legtima tambien; pero que para nada eran +necesarias en el caso presente, y que explicaban mal su misma +opinion la hacian vacilar. + + +[171.] Si bien se observa, no hacia mas Descartes en este punto, que +lo que hacen todos los filsofos; y por mas extrao que pueda parecer, +no estaba en desacuerdo con los gefes de la escuela metafsica +diametralmenle opuesta: la de Locke y Condillac. En efecto: que el +hombre al querer examinar el orgen de sus conocimientos, y los +principios en que estriba su certeza, se encuentra con el hecho de la +conciencia de sus actos internos, que esta conciencia produce una +certeza firmsima, y que nada podemos concebir mas cierto para +nosotros que ella, es un hecho en que estn de acuerdo todos los +idelogos, y que todos asientan, bien que con diferentes palabras. +Cuanto mas se medita sobre estas materias, mas se descubre en ellas la +realizacion de un principio confirmado por la razon y la experiencia, +de que muchas verdades no son nuevas, sino presentadas de una manera +nueva; que muchos sistemas no son nuevos, sino formulados de una +manera nueva. + + +[172.] La misma duda universal de Descartes, cuerdamente entendida, es +practicada por todo filsofo; con lo cual se ve que las bases de su +sistema, combatidas por muchos, son en el fondo adoptadas por todos. +En qu consiste el mtodo de Descartes? todo se reduce dos pasos: +1. Quiero dudar de todo. 2. Cuando quiero dudar de m mismo no +puedo. + +Examinemos estos dos pasos, y veremos que con Descartes los da todo +filsofo. + +Por qu Descartes quiere dudar de todo? Porque se propone examinar el +orgen y la certeza de sus conocimientos; quiere llamar exmen todo +su saber, y por lo mismo no puede empezar suponiendo nada verdadero. +Si supone algo, ya no examinar el orgen y los motivos de la certeza +de todo; pues excepta aquello que supone verdadero. Le es preciso no +suponer, como tal, nada; antes por el contrario suponer que no sabe +nada de nada; sin esto no puede decir que examina los fundamentos de +todo. no hay tal cuestion filosfica, que sin embargo se la +encuentra en todos los libros de filosofa, es necesario emplear el +mtodo de Descartes. + +Pero en qu consiste esta duda? Racionalmente hablando puede ser una +duda real y verdadera? N: esto es imposible, absolutamente imposible. +El hombre, por ser filsofo, no alcanza destruir su naturaleza: y la +naturaleza se opone invenciblemente esta duda, tomada en el sentido +riguroso. + + +[173.] Qu es pues esta duda? Nada mas que una _suposicion_, una +_ficcion_, suposicion y ficcion que hacemos cada paso en todas las +ciencias, y que en realidad no es mas que la _no atencion_ un +convencimiento que abrigamos. Esta duda se la emplea para descubrir la +primera verdad en que estriba nuestro entendimiento; cuyo fin basta +que la duda sea ficticia; no hay ninguna necesidad de que sea +positiva; porque es evidente, que lo mismo se logra dudando +efectivamente de todo, no admitiendo absolutamente nada, que diciendo: +si supongo que no tengo por cierto nada, que no s nada, que no +admito nada. Un ejemplo aclarar esta explicacion hasta la ltima +evidencia. Quien conozca los rudimentos de geometra sabr que en un +tringulo al mayor lado se opone el mayor ngulo, y est absolutamente +cierto de la verdad del teorema: pero si se propone dar otro la +demostracion, repetrsela s propio, prescinde de dicha certeza, +procede como si no la tuviera, para manifestar que se la puede fundar +en algo. + +En todos los estudios ejecutamos cada paso esto mismo. Son vulgares +las expresiones: esto es as, es evidente; pero _supongamos_ que no +lo sea; qu resultar? Esta demostracion es concluyente, pero +prescindamos de ella, supongamos que no la tenemos, cmo podriamos +demostrar lo que deseamos? Los argumentos _ad absurdum_ tan en uso en +todas las ciencias, y muy particularmente en las matemticas, estriban +no solo en prescindir de lo que conocemos, sino en suponer una cosa +directamente contraria lo que conocemos. Si la lnea A, dice cada +paso el gemetra, no es igual la B, ser mayor menor; supongamos +que es mayor: etc. etc. Por manera que para la investigacion de la +verdad prescindimos frecuentemente de lo que sabemos, y hasta +suponemos lo contrario de lo que sabemos. Aplquese este sistema la +investigacion del principio fundamental de nuestros conocimientos y +resultar la duda universal de Descartes, en el nico sentido que +puede ser admisible en el tribunal de la razon, y posible la humana +naturaleza. + +Es probable que el ilustre filsofo la entendia en el mismo sentido, +si bien es menester confesar que sus palabras son ambiguas. No se +concibe qu objeto podia proponerse en entenderlas de diferente modo, +supuesto que no trataba de otra cosa que de allanar el camino la +investigacion de la verdad. Con su manera de expresarse di lugar +disputas, que con alguna mayor claridad se habrian evitado. + +As como Descartes no se explicaba con la claridad suficiente, sus +adversarios no le estrechaban quizs con toda la precision y nervio +que podian. En mi concepto, para resolver la cuestion bastaba +dirigirle esta pregunta: Entendeis que al comenzar las +investigaciones filosficas, haya de haber un momento en que _real_ y +_efectivamente_ dudemos de todo; juzgais bastante el _prescindir_ de +la certeza, suponiendo que no la tenemos, como se hace con frecuencia +en todos los estudios? + + +[174.] Descartes se encontr en el caso de todos los reformadores. +Estn dominados de una idea; y la expresan tan fuertemente, que al +parecer no consienten otra su lado. Todo en su lenguaje es absoluto, +exclusivo. Preven la lucha que habrn de sostener, quizs la +experimentan ya; y as concentran toda su fuerza en la idea cuyo +triunfo se proponen, y llegan perder de vista todo lo que no es +ella. No se puede inferir que el reformador no tenga otras que +modifiquen notablemente la principal; mas para hacer frente sus +adversarios que le dicen: esto es absolutamente falso, l dice: +esto es verdadero absolutamente. La historia y la experiencia nos +presentan innumerables ejemplos de estas exageraciones. + +La idea dominante de Descartes era arruinar la filosofa que la +sazon reinaba en las escuelas; y daba el impulso tan fuerte que hacia +temblar el mundo. Vase cmo expresaba su desden para con muchos que +se apellidan filsofos. La experiencia ensea, que los que hacen +profesion de filsofos, son frecuentemente menos sabios y razonables +que otros que no se han aplicado nunca este estudio. (Prefacio de +los Principios de filosofa). + + +[175.] La segunda parte del mtodo de Descartes, consiste en tomar el +pensamiento propio por punto de partida, estableciendo que al +esforzarse el hombre por dudar de todo, encuentra un lmite en la +conciencia de su pensamiento, de su existencia. Es evidente, que este +es el fenmeno que naturalmente resta inmvil en la mente del +observador, despues de haber procurado dudar de todo. Al menos no +podr dudar de que duda; y por consiguiente de su pensamiento; siendo +de notar que este es un argumento que se ha hecho siempre los +escpticos, lo que equivalia emplear el mtodo de Descartes, esto +es, consignar como un fenmeno innegable una certeza superior +todas las extravagancias: la conciencia de s mismo. + +Cuando Descartes decia yo pienso entendia por esta palabra todo acto +interno, todo fenmeno presente al alma inmediatamente; no hablaba del +pensamiento tomado en un sentido puramente intelectual, sino que +comprendia todo aquello de que tenemos conciencia inmediata. Por la +palabra _pensar_, dice, entiendo todo aquello que se hace en nosotros, +de tal suerte, que lo percibimos inmediatamente por nosotros mismos; +as es que aqu el pensar no significa tan solo entender, querer, +imaginar, sino tambien sentir. Porque si digo que veo que ando, y de +ah infiero que existo, si entiendo hablar de la accion que se hace +con mis ojos mis piernas, esta conclusion no es tan infalible, que +no ofrezca algun motivo de duda, ya que puede suceder que yo crea ver + andar sin que abra los ojos, ni me mueva de mi sitio; pues que esto +me acontece cuando duermo, y quizs podria acontecer lo mismo si yo no +tuviese cuerpo; pero si entiendo hablar nicamente de la accion de mi +pensamiento del sentimiento, es decir, del conocimiento que hay en +m, por el cual me parece que veo ando, esta conclusion es verdadera +tan absolutamente que no me es posible dudar de ella, causa de que +se refiere al alma, nica que tiene la facultad de sentir bien de +pensar, de cualquier modo que esto sea.(Principios de filosofa, 1. +parte, 9). + + +[176.] Este pasaje manifiesta bien claro las ideas de Descartes; lo +arruinaba todo con la duda, pero habia una cosa que resista todos +los esfuerzos: la conciencia de s mismo. Y esta conciencia la tomaba +l como punto de apoyo, sobre el cual y con toda certeza, pudiera +levantar de nuevo el edificio de las ciencias, Locke y Condillac no +han hecho otra cosa: han seguido un camino muy diferente del de +Descartes: pero el punto de partida ha sido el mismo. Oigamos Locke. +En primer lugar examinar cul es el orgen de las ideas, nociones, +como se las quiera llamar, que el hombre percibe en su alma, y que su +_propio sentimiento_ le hace descubrir en ella. (Ensayo sobre el +entendimiento humano. Prlogo.) Pues que el espritu no tiene otro +objeto de sus pensamientos y raciocinios que sus propias ideas, las +cuales son la nica cosa que el contempla que puede contemplar, es +evidente que nuestro conocimiento se funda _todo entero_ sobre +nuestras ideas. (Ibid. lib. 4, cap. 1). Sea que nos remontemos hasta +los cielos, por hablar metafricamente, dice Condillac, sea que +descendamos los abismos, no salimos de nosotros, y jams percibimos +otra cosa que nuestro propio pensamiento. (Ensayo sobre el orgen de +los conocimientos humanos. Cap. 1). + + +[177.] Todos los trabajos ideolgicos comienzan pues por la +consignacion del hecho de la conciencia de nuestras ideas; y no puede +ser de otro modo con respecto su certeza. El hombre al trastornarlo +todo, al arruinarlo todo, al anonadarlo todo, se encuentra consigo +mismo, que es quien trastorna, arruina y anonada. Cuando haya llegado + dudar de la existencia de Dios, del mundo, de sus semejantes, de su +cuerpo, en medio de aquella inmensa soledad se encuentra todava s +mismo. El esfuerzo por anonadarse sus propios ojos, solo sirve para +hacerle mas visible: es una sombra que no muere con ningun golpe, y +que por cada herida que se le abre, despide nuevos torrentes de luz. +Si duda que siente, siente al menos que duda; si duda de esta duda, +siente que duda de la misma duda; por manera que en dudando de los +actos directos entra en una serie interminable de actos reflejos que +se encadenan por necesidad unos con otros, y se desenvuelven la +vista interior como los pliegues de un lienzo sin fin (XVIII). + + + + +CAPTULO XIX. + +LO QUE VALE EL PRINCIPIO: YO PIENSO. + +SU ANLISIS. + + +[178.] El principio de Descartes considerado como un entimema, ya +hemos visto que no puede aspirar al ttulo de fundamental. En todo +raciocinio hay premisas y consecuencia, y para que sea concluyente son +necesarias la verdad de las primeras y la legitimidad de la segunda. +Decir que un raciocinio puede ser principio fundamental, es una +contradiccion manifiesta. + +Pero si tomamos el principio de Descartes en el sentido explicado +anteriormente, esto es, n como un raciocinio sino como la +consignacion de un hecho, la contradiccion cesa; y es cuestion digna +de examinarse la de si merece n el ttulo de principio fundamental +y de qu manera. En los captulos anteriores se ha esclarecido ya en +parte esta materia, pero n hasta tal punto que se la pueda dar por +suficientemente dilucidada: mas bien se han presentado reflexiones +preliminares para aclarar el estado de la cuestion que no se la ha +resuelto cumplidamente. + + +[179.] La proposicion yo pienso no expresa, como se ha notado ya, el +solo pensamiento propiamente dicho; abraza los actos de la voluntad, +los sentimientos, las sensaciones, los actos impresiones de todas +clases que se realizan en nuestro interior, comprende todos los +fenmenos que presentes nuestro espritu con presencia inmediata, +nos son atestiguados por el sentido ntimo por la conciencia. + +Nada que distinga entre las varias clases de actos impresiones puede +servirnos de principio fundamental; la distincion supone el anlisis, +y el anlisis no existe sin reflexion. No se reflexiona sin reglas y +sin objeto conocidos ya: por consiguiente admitir clasificaciones en +el primer principio, es despojarle de su carcter, es contradecirse. + + +[180.] Conviene no confundir lo expresado por la proposicion yo +pienso con la proposicion misma; el fondo y la forma son aqu cosas +muy diferentes; pudiendo la naturaleza de esta hacer concebir ideas +equivocadas sobre aquel. El fondo es un hecho simplicsimo; la forma +es una combinacion lgica que encierra elementos muy heterogneos. +Esto necesita explicacion. + +El hecho de conciencia considerado en s mismo, prescinde de +relaciones, no es nada mas que el mismo, no conduce nada mas que +s mismo, es la presencia del acto de la impresion, mas bien es el +acto mismo, la impresion misma, que estn presentes al espritu. Nada +de combinacion de ideas, nada de anlisis de conceptos; cuando se +llega esto ltimo, se sale del terreno de la conciencia pura y se +entra en las regiones objetivas de la actividad intelectual. Pero como +el lenguaje es para expresar los productos de esa actividad; como no +est vaciado, por decirlo as, en el molde de la conciencia pura sino +en el del entendimiento, nos es imposible hablar sin alguna +combinacion lgica ideal. Si quisiramos encontrar una expresion de +la conciencia pura sin mezcla de elementos intelectuales, deberamos +buscarla, n en el lenguaje, sino en el signo natural del dolor de +la alegria de una pasion cualquiera; solo en este caso se expresa +con espontaneidad y sin combinaciones de elementos ajenos, que pasa +algo en nuestro espritu, que tenemos conciencia de alguna cosa; pero +desde el momento en que hablamos, expresamos algo mas que la +conciencia pura; el verbo externo indica el interno, producto de la +actividad intelectual, concepto de ella, que envuelve ya un sujeto y +un objeto, y que por tanto se halla ya en una region muy superior la +de la conciencia pura. + + +[181.] Para demostrar la verdad de lo que acabo de decir, examinemos +la expresion yo pienso. Esta es una verdadera proposicion que sin +alterarse en lo mas mnimo, puede presentarse bajo una forma +rigurosamente lgica: yo soy pensante. Aqu encontramos sujeto, +predicado y cpula. El sujeto es el _yo_, es decir que nos hallamos ya +con la idea de un ser, sujeto de actos impresiones, posesor de una +actividad significada en el predicado; ese _yo_, pues, se nos ofrece +como algo muy superior al rden de la conciencia pura, es nada menos +que la idea de substancia. Analicemos mas detenidamente lo que en l +se encierra. + +Tenemos en primer lugar la unidad de conciencia; el _yo_ carece de +sentido, si no significa algo que es uno idntico, pesar de la +pluralidad y diversidad que en l se realizan. La unidad experimental +de conciencia trae consigo por consecuencia precisa la unidad del ser +que la experimenta. Este ser es el sujeto en que se realizan las +variaciones, sin lo cual no su podria decir: _yo_. Tenemos pues, que +en una expresion tan simple estn envueltas las ideas de unidad y de +su relacion la pluralidad, de substancia, y de su relacion los +accidentes; es decir que la idea del _yo_, bien que expresiva de una +unidad simplicsima, es compuesta bajo el aspecto lgico, encerrando +varias cosas del rden ideal, y que no se hallan en la conciencia +pura. La idea del _yo_ propiamente dicha, aunque comun en cierto modo + todos los hombres, es en s misma altamente filosfica, por encerrar +una combinacion de elementos que pertenecen al rden intelectual puro. + + +[182.] El predicado _pensante_ es la expresion de una idea general, +comprensiva, no solo de todo pensamiento, sino tambien de todo +fenmeno que afecta inmediatamente al espritu. Estos fenmenos +considerados en lo que tienen de comun, bajo la idea general de +presentes al espritu, vienen significados en la palabra _pensante_. + +La relacion del predicado con el sujeto, la conveniencia de +_pensante_ al _yo_, expresa tambien un anlisis digno de atencion. Por +el pronto se echa de ver una descomposicion del concepto del _yo_ en +dos ideas: la de sujeto de varias modificaciones, y la de pensante; +sin esto la proposicion carece de sentido, mejor, su expresion se +hace imposible. La idea de sujeto, envuelve las de unidad y de +substancia; y la de pensante encierra la de actividad bien la de +pasividad (permtaseme la expresion) acompaada de conciencia. + + +[183.] Para que la proposicion sea posible, es preciso suponer que la +descomposicion de las ideas ha comenzado en algun punto: es decir, que + en la del _yo_ hemos encontrado la de _pensante_, en esta ltima +la del _yo_. Colocndonos en el _yo_, prescindiendo de _pensante_, nos +encontramos con la idea de sujeto de substancia en general, donde +por mas que cavilemos no alcanzaremos descubrir la de _pensante_. +El _yo_ en s, no se nos manifiesta, le conocemos por el pensamiento, +y por tanto en este debemos fijar el punto de partida, y n en aquel; +de lo que se infiere que en dicha proposicion, lo primitivamente +conocido, es mas bien el predicado que el sujeto; y que de los dos +conceptos, el del sujeto tiene mas bien el carcter de contenido que +el de continente. + +En efecto: el _yo_ nace, digmoslo as, para s mismo, con la +presencia del pensamiento; si la actividad intelectual se concentra +para buscar su primer apoyo, se encuentra n con el _yo_ puro, sino +con sus actos; es decir, con su pensamiento. Este ltimo es por +consiguiente el objeto primitivo de la actividad intelectual +reflexiva; este es su primer elemento de combinacion, su primer dato +para la resolucion del problema. Fijando la vista en este elemento, +descubre una unidad en medio de la pluralidad, descubre un ser que +contina el mismo en medio del flujo y reflujo de los fenmenos de la +conciencia: esta identidad se la atestigua de una manera irresistible +la conciencia misma. La idea del _yo_ pues est sacada del +pensamiento, y por consiguiente mas bien nace el sujeto del predicado +que n el predicado del sujeto. + + +[184.] El pensamiento de donde se saca la idea del _yo_, no es el +pensamiento en general, sino realizado, existente en nosotros mismos. +Pero esta realidad es infecunda, si no se ofrece al espritu bajo una +idea general; porque es evidente que el _yo_ no sale de un acto solo, +pues que es la unidad sujeto de la pluralidad. Para llegar la idea +del _yo_ necesitamos la unidad de conciencia, y esta no la conocemos +sino en cuanto la tenemos experimentada, es decir, en cuanto +percibimos la relacion de lo uno lo mltiplo, de un sujeto sus +modificaciones. + +Tanta elaboracion es necesaria para producir una expresion tan +sencilla como yo pienso; por donde se echa de ver con cunta razon +he distinguido entre el fondo y la forma, y cun inconsideradamente +proceden los que confunden cosas tan diversas. As, y por falta del +debido anlisis, se dan en la filosofa saltos inmensos pasando de un +rden otro, confundiendo las ideas y embrollando las cuestiones. + + +[185.] Para dilucidar completamente la materia examinar las +relaciones de la existencia con el pensamiento; exmen que ser muy +fcil teniendo presentes las observaciones anteriores. + +Es cierto que concebimos la existencia anterior al pensamiento: nada +puede pensar sin existir, la existencia es para el pensamiento una +condicion indispensable; pensar y no existir, es una contradiccion +manifiesta. Pero lo que se ofrece primitivamente nuestro espritu, +no es la existencia sino el pensamiento; y este n en abstracto, sino +determinado, experimental, emprico como se dice ahora. La idea de +existencia es general, comprende todo ser, y la conciencia no puede +comenzar por ella; ora lleguemos esta idea por abstraccion, ora sea +una forma preexistente en nuestro espritu, no es lo primero que se +nos ocurre; para hablar con mas exactitud, no es el ltimo punto que +encontramos al seguir con movimiento retrgrado el hilo de nuestros +conocimientos para descubrir su punto de partida. Este es la +conciencia, que despues de objetivada, y habiendo sufrido el anlisis +del concepto que ofrece, nos presenta la idea de existencia como +contenido en ella. + +Se infiere de esto, que el _luego existo_, no es rigurosamente +hablando una consecuencia del yo pienso, sino la intuicion de la +idea de existencia en la de pensamiento. Hay aqu dos proposiciones +_per se not_ como dicen los escolsticos; una general: lo pensante +es existente; otra particular; yo pensante, soy existente. La +primera pertenece al rden puramente ideal, es de evidencia +intrnseca, independientemente de toda conciencia particular; la +segunda participa de los dos rdenes; real ideal; real, en cuanto +encierra el hecho particular de la conciencia; ideal, en cuanto +incluye una combinacion de la idea general de la existencia con el +hecho particular: pues solo as es concebible la union del predicado +con el sujeto. + + +[186.] Ahora ser sumamente fcil resolver todas las cuestiones que se +agitan en las escuelas. + +Primera cuestion. El principio yo pienso depende de otro? Debe +responderse con distincion: si se entiende por este principio el +simple hecho de la conciencia, es evidente que n. Para nuestro +entendimiento, no hay nada anterior nosotros; todo lo que conocemos, +en cuanto conocido por nosotros, supone nuestra conciencia; si la +suprimimos, lo destruimos todo; y si ensayamos el destruirlo todo, +ella permanece indestructible: no depende pues de nada, no presupone +nada. + +Si por el principio yo pienso se entiende una proposicion, en tal +caso no puede haber dimanado sino de un raciocinio, mas bien de un +anlisis: y as no puede ser el principio fundamental de nuestros +conocimientos. + + +[187.] Segunda cuestion. Faltando los dems principios, falta tambien +el presente? Aplquese la misma distincion: como simple hecho, n; +como proposicion, s. Niguese todo, incluso el principio de +contradiccion, la conciencia subsiste. Pero negado el principio de +contradiccion, queda destruida toda proposicion; toda combinacion es +absurda; el anlisis, la relacion del predicado con el sujeto, son +palabras vacas de sentido. + + +[188.] Tercera cuestion. Admitido el principio yo pienso, puede ser +conducido la verdad al menos indirectamente, quien niegue los dems? +Es menester distinguir: se trata de reducirle por raciocinio por +observacion; es decir, se le quiere combatir con argumentos se +trata de llamarle la atencion sobre s propio, como se hace con un +hombre distraido con uno que padece enagenacion mental. Lo segundo +se puede hacer; lo primero n. Quien niega todos los principios +incluso el de contradiccion, hace imposible todo raciocinio; en vano +pues se discurre contra l. Ensaymoslo. + +T piensas, se le dir; al menos as lo afirmas cuando admites el +principio yo pienso. + +Es verdad. + +Luego debes admitir tambien el principio de contradiccion. + +Por qu? + +Porque de otro modo podrias pensar y no pensar un mismo tiempo. + +No hay inconveniente. + +Pero entonces destruyes tu pensamiento.... + +Por qu? + +Piensas? no es verdad? + +Cierto. + +Segun t mismo, es posible que no pienses al mismo tiempo. + +Estamos conformes. + +Luego destruyes tu pensamiento: porque cuando no piensas se destruye +el yo pienso; y como todo esto es simultneo, resulta que destruyes +tu propio pensamiento. + +Nada de eso: lo que hay en el argumento que se me objeta es que se +supone verdadero lo que yo niego; incurrindose en el sofisma que los +dialcticos llaman peticion de principio. En efecto, por lo mismo que +niego el principio de contradiccion, no admito que el no ser destruya +al ser, ni el ser al no ser; y por consiguiente, que el no pienso +pueda destruir el yo pienso. Cuando se me arguye en este sentido, se +supone lo mismo que se busca; se me ataca por principios que yo no +reconozco. En vuestro sistema, en que el ser destruye al no ser y +vice-versa, es cierto que el pensar y el no pensar son incompatibles; +pero en mis principios el caso es muy sencillo, como segun ellos no es +imposible que una cosa sea y no sea un mismo tiempo, cuando no +pienso no dejo de pensar. + +Este lenguaje es absurdo, pero consecuente: negado el principio, la +deduccion es necesaria; y si se le replica que en tal caso no puede ni +hacer el raciocinio que se acaba de oir, podr l contestar, que +tampoco pueden raciocinar los adversarios; que si se quiere, no +halla inconveniente en que se raciocine y no se raciocine. + +No hay otro medio de reducir un hombre extraviado de esta manera que +el de la observacion; se ha salido de la razon y por tanto es +imposible volverle ella por medio de ella misma. Las observaciones +que se le dirigen han de ser mas bien un llamamiento, una especie de +grito para despertar la razon, que n una combinacion para +reconstruirla; es un hombre dormido desvanecido quien se llama y +se toca para volverle en s, n un adversario con quien se disputa +(XIX). + + + + +CAPTULO XX. + +VERDADERO SENTIDO DEL PRINCIPIO DE CONTRADICCION. + +OPINION DE KANT. + + +[189.] Antes de examinar el valor del principio de contradiccion como +punto de apoyo de todo conocimiento, ser bien fijar con exactitud su +verdadero sentido. Esto me obliga entrar en algunas consideraciones +sobre una opinion de Kant manifestada en su _Crtica de la razon +pura_, propsito de la forma con que el principio de contradiccion +ha sido enunciado hasta el presente en todas las escuelas filosficas. +Conviene el metafsico aleman en que sea cual fuere la materia de +nuestro conocimiento y de cualquier modo que se le refiera el objeto, +es condicion general aunque puramente negativa, de todos nuestros +juicios, el que no se contradigan mutuamente; de otro modo, aun sin +rden al objeto, no son nada en s mismos. Asentada esta doctrina +advierte que se llama principio de contradiccion el siguiente: un +predicado que repugna una cosa no le conviene; observando en +seguida que este es un criterio universal de toda verdad, aunque +puramente negativo; mas que por lo mismo pertenece exclusivamente la +lgica, pues que vale para los conocimientos puramente como +conocimientos en general, sin relacion su objeto, y declara que la +contradiccion los hace desaparecer completamente. Hay sin embargo, +contina, una frmula de este clebre principio puramente formal y +desprovisto de contenido, frmula que encierra una sntesis confundida +mal propsito con el principio mismo, y sin la menor necesidad. Hla +aqu; es imposible que una cosa sea y no sea _un mismo tiempo_. A +mas de que la certeza apodctica ha sido aadida intilmente aqu (por +la palabra _imposible_), certeza que debe de s misma estar +comprendida en la proposicion, este juicio se halla adems afectado +por la condicion del tiempo y significa en algun modo lo siguiente: +_una cosa_ = A, que es alguna cosa = B, no puede al mismo tiempo ser +no B; pero puede muy bien ser sucesivamente lo uno y lo otro (B y no +B). Por ejemplo, un hombre que es jven no puede ser viejo un mismo +tiempo; pero este mismo hombre puede muy bien ser jven en un tiempo y +ser viejo no ser jven en otro; es as que el principio de +contradiccion, como principio puramente lgico, no debe restringir su +significado relaciones de tiempo; luego esta frmula es del todo +contraria al objeto del principio mismo. La equivocacion nace de que +se comienza por separar el predicado de una cosa del concepto de ella; +y en seguida se une este mismo predicado su contrario, lo que no da +jams una contradiccion con el sujeto sino nicamente con su predicado +que le est unido sintticamente; contradiccion que ni aun tiene +lugar sino en cuanto el primer predicado y el segundo son puestos al +mismo tiempo. Si digo, un hombre que es ignorante no es instruido, la +condicion _al mismo tiempo_ debe estar expresada, porque el que es +ignorante en un tiempo puede muy bien ser instruido en otro. Pero si +digo, ningun hombre ignorante es instruido, la proposicion ser +analtica, porque el carcter de la ignorancia constituye ahora el +concepto del sujeto, en cuyo caso la proposicion negativa dimana +inmediatamente de la proposicion contradictoria, sin que la condicion +_al mismo tiempo_ deba intervenir. Por esta razon he cambiado mas +arriba la frmula del principio de contradiccion, de manera que por +ella fuese explicada claramente la naturaleza de una proposicion +analtica. (Lgica trascendental, libro 2. cap. 2. seccion 1.). + + +[190.] El lector no comprender bien el sentido de este pasaje, ya de +suyo no muy claro, si no sabe lo que Kant entiende por proposiciones +analticas y sintticas; lo explicar. En todos los juicios +afirmativos la relacion de un predicado con un sujeto es posible de +dos maneras: el predicado pertenece al sujeto como contenido en l, + le es completamente extrao, aunque en realidad est ligado con l +mismo. En el primer caso, el juicio es analtico, en el segundo +sinttico. Los juicios analticos afirmativos son aquellos en que la +union del predicado con el sujeto es concebida por identidad; al +contrario se llaman sintticos aquellos en que dicha union est +concebida sin identidad. Kant aclara su idea con los ejemplos +siguientes. Cuando digo todos los cuerpos son extensos, este es un +juicio analtico, pues no necesito salir del concepto de cuerpo para +encontrarle unida la extension; me basta descomponerle, es decir, que +es suficiente el tener conciencia de la diversidad que pensamos +siempre en este concepto, para encontrar en l el predicado de que se +trata. Este es pues un juicio analtico. Al contrario, cuando digo, +todos los cuerpos son pesados, aqu el predicado es una cosa del todo +diferente de lo que pienso en general por el simple concepto de +cuerpo: la union pues de semejante predicado da un juicio sinttico. +(Crtica de la razon pura. Introduccion 1). + +chase de ver fcilmente la razon de la nueva nomenclatura empleada +por el filsofo aleman. Llama analticos los juicios en que basta +descomponer el sujeto para encontrar en l el predicado, sin necesidad +de aadirle nada que no estuviese ya pensado en el concepto mismo del +sujeto, lo menos oscuramente; y apellida sintticos de +composicion, aquellos en que es preciso aadir algo al concepto del +sujeto, pues que el predicado no se encuentra en este concepto por mas +que se le descomponga. + + +[191.] Esta division de juicios en analticos y sintticos es muy +nombrada en la filosofa moderna, sobre todo entre los alemanes; y de +seguro no falta quien se imagina que este es un descubrimiento del +autor de la _Crtica de la razon pura_; la misma novedad del nombre +puede dar orgen la equivocacion. Sin embargo, en todos los autores +escolsticos que olvidados y cubiertos de polvo yacen ahora en el +fondo de las bibliotecas, se habla de juicios analticos y sintticos; +bien que n con estos nombres. Se decia que los juicios eran de dos +especies: unos en que el predicado estaba contenido en la idea del +sujeto y otros en que n; las proposiciones que expresaban los +juicios de la primera clase se las llamaba _per se not_ conocidas +por s mismas, causa de que entendida la significacion de los +trminos se veia que el predicado estaba contenido en la idea en el +concepto del sujeto. Se les daba tambien el nombre de primeros +principios, y la percepcion de ellos se la llamaba _inteligencia, +intellectus_, distinguindola de la _razon_ en cuanto esta versaba +sobre los conocimientos de evidencia mediata de raciocinio. + +Vase si dejan algo que desear ni en claridad ni en precision, los +siguientes textos de Santo Toms. Una proposicion es conocida por s, +_per se nota_, cuando el predicado est incluido en la razon del +sujeto, como el hombre es animal; pues que animal es de la esencia del +hombre. Si pues todos conocen lo que es el sujeto y el predicado, la +proposicion ser conocida por s, para todos; como se ve en los +primeros principios de las demostraciones cuyos trminos son cosas +comunes que nadie ignora, como ser y no ser; todo y parte y otras +semejantes. (1. Parte. Cuest. 2. art. 1.) + +Cualquiera proposicion cuyo predicado es de la esencia del sujeto, es +conocida por s, bien que puede suceder que no lo sea para quien +ignore lo que significa la definicion del sujeto: as esta +proposicion, el hombre es racional, es de su naturaleza conocida por +s; pues _quien dice hombre dice racional_. (1. 2. Cuest. 94. Art. +2). + + +[192.] Por estos ejemplos, y otros muchos que seria fcil aducir, se +ve que la distincion entre los juicios analticos y sintticos era +vulgar en las escuelas muchos siglos antes de Kant. Los analticos +eran todos los que se formaban por evidencia inmediata; y sintticos, +los que resultaban de evidencia mediata, ya fuese esta del rden +puramente ideal, ya dependiese en algun modo de la experiencia. Se +sabia muy bien que hay conceptos de sujeto en los cuales est pensado +el predicado, lo menos en confuso: y por esto se explicaba esta +union identidad, diciendo que las proposiciones en que se enunciaba, +eran _per se not ex terminis_. El predicado en los juicios analticos +est ya en el sujeto; nada se le aade segun Kant; solo se le explica; +Quien dice _hombre_ dice _racional_; as habla Santo Toms: la idea +es la misma que la del filsofo aleman. + + +[193.] Pero volvamos al exmen de si debe n mudarse la frmula en +que hasta ahora se ha expresado el principio de contradiccion. + +La primera observacion de Kant se refiere la palabra _imposible_ +por juzgarla aadida intilmente, ya que la certeza apodctica que se +quiere expresar, debe estar comprendida en la misma proposicion. Kant +formula el principio de esta manera: un predicado que _repugna_ una +cosa no le conviene. Qu se entiende por la palabra imposible? +posible imposible absolutamente, se dice por la relacion de los +trminos: posible porque el predicado no repugna al sujeto; imposible, +cuando el predicado repugna al sujeto; as se expresa Santo Toms (1 +P. Cuest. 25. Art. 3.) y con l todas las escuelas; luego la +imposibilidad es la repugnancia del predicado al sujeto, luego ser una +cosa imposible es ser repugnante, luego emplea Kant el mismo lenguaje +que reprende en los otros. La frmula comun podria expresarse de esta +manera: que una cosa sea y no sea al mismo tiempo, repugna; bien +hay repugnancia entre el ser y el no ser; bien el ser excluye al no +ser; todo viene parar lo mismo, y nada mas expresa Kant cuando +dice: un predicado que repugna una cosa, no le conviene. + + +[194.] Tratndose de un criterio universal, hay mas exactitud en la +frmula comun que en la de Kant. Esta cie el principio la relacion +de predicado y sujeto, y por consiguiente le encierra en el rden +puramente ideal, no valiendo para el real sino por una especie de +ampliacion. Esta ampliacion aunque muy legtima y muy fcil, no la +necesita la frmula comun: con decir, el ser excluye al no ser, abraza +lo ideal y lo real, y presenta al entendimiento la imposibilidad, no +solo de los juicios contradictorios, sino tambien de las cosas +contradictorias. + +Kant admite que este principio es la condicion _sine qua non_ de la +verdad de nuestros conocimientos, de manera que debemos tener cuidado +de no ponernos jams en contradiccion con l so pena de anonadar todo +conocimiento. Hgase la prueba: un hombre que no se haya ocupado +fondo de estas materias, aunque sepa muy bien lo que se entiende por +predicado y sujeto, dnsele las dos frmulas; cul de ellas se le +presentar como mas fcil para todos los usos as en lo externo como +en lo interno? es claro que no ser la de Kant. Que una cosa no puede +ser y no ser un mismo tiempo, al instante se ve con toda +generalidad, y se aplica el principio todos los usos as en el rden +real como en el ideal. Se trata de un objeto externo y se dice: esto +no puede ser y no ser un mismo tiempo; se trata de juicios +contradictorios, de ideas que se excluyen, y se dice sin dificultad: +esto no puede ser, porque es imposible que un mismo tiempo una cosa +sea y no sea. Pero no se ve con la misma facilidad y prontitud cmo se +hace el trnsito del rden ideal al real, cmo pueden tener uso en +el rden de los hechos las ideas puramente lgicas de sujeto y +predicado. Luego la frmula comun, mas de ser igualmente exacta que +la de Kant, es mas sencilla, mas inteligente, y mas fcilmente +aplicable. Pueden desearse calidades mejores para un criterio +universal, para la condicion _sine qua non_ de la verdad de nuestros +conocimientos? + + +[195.] Hasta aqu he dado por supuesto que la frmula de Kant +expresaba realmente el principio de contradiccion; pero esta +suposicion es cuando menos inexacta. No cabe duda que seria una +contradiccion el que un predicado que repugnase un sujeto, le +conviniese; y en este sentido se puede decir que el principio de +contradiccion est de algun modo expresado en la frmula de Kant. Mas +esto no es suficiente: porque de lo contrario seria preciso decir que +todo axioma expresa el principio de contradiccion, pues no es posible +negar ningun axioma sin una contradiccion. La frmula del principio +debe expresar _directamente_ la exclusion recproca, la repugnancia +entre el ser y el no ser; esto es lo que se quiere significar; jams +se ha entendido otra cosa por el principio de contradiccion. Kant en +su nueva frmula no expresa directamente esta exclusion: lo que +expresa es, que cuando de la idea de un sujeto est excluido el +predicado, este no le conviene. Si bien se mira, lejos de que esta +frmula exprese el principio de contradiccion, es la famosa de los +cartesianos: lo que est comprendido en la idea clara y distinta de +una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza. En substancia las +dos frmulas expresan lo mismo, y solo se distinguen por dos +diferencias puramente accidentales: 1. en que la de Kant es mas +concisa; 2. en que la de este filsofo es negativa y la de los +cartesianos afirmativa. + + +[196.] Kant viene decir: lo que est _excluido_ de la idea clara y +distinta de una cosa, se puede negar de ella. _Predicado que repugna_ + un sujeto, es lo mismo que lo que est _excluido_ de la idea de una +cosa; _no le conviene_, es lo mismo que _se puede negar de l_. Y como +por otra parte es evidente que el principio de los cartesianos debe +entenderse en ambos sentidos, afirmativo y negativo, pues que al decir +que lo que est comprendido en la idea clara y distinta de una cosa, +se puede afirmar de la misma, entendian tambien que cuando una cosa +estaba excluida, se podia negar; resulta que Kant dice lo mismo que +ellos; as intentando corregir todas las escuelas, ha incurrido en +una equivocacion no muy propsito para abonar su perspicacia. + +Claro es que la misma frmula de Kant implica esta otra: el predicado +contenido en la idea de un sujeto, le conviene. Esta proposicion es +tambien condicion _sine qua non_, de todos los juicios analticos +afirmativos: pues estos desaparecen, si no conviene al sujeto lo que +est en su idea. En tal caso, no hay diferencia ni aun aparente entre +la frmula de Kant y la de los cartesianos; solo hay variedad en los +trminos: la proposicion es exactamente la misma. Por donde se echa de +ver que antes de afirmar que en el punto mas claro y mas fundamental +de los conocimientos humanos, se han expresado mal todas las +escuelas, es necesario andar con mucho tiento: testigo la +_originalidad_ de la frmula de Kant. + + +[197.] No fu mas feliz el autor de la _Crtica de la razon pura_ al +censurar la condicion _ un mismo tiempo_, que se aade generalmente +la frmula del principio de contradiccion. Ya que l se tom la +libertad de creer que ningun filsofo antes de l habia expresado de +la manera conveniente este principio, permtaseme decir que l no +entendi bien lo que querian significar los otros. No creo que con +decir esto cometa una profanacion filosfica; si para ciertos hombres +Kant es un orculo, todos los filsofos juntos y la humanidad entera +son tambien orculos que deben ser oidos y respetados. + +Segun el mismo Kant, el principio de contradiccion es condicion _sine +qua non_ de todos los conocimientos humanos. Si pues esta condicion ha +de servir para su objeto, es necesario que se la exprese de un modo +aplicable todos los casos. Nuestros conocimientos no se componen +nicamente de elementos necesarios, sino que admiten en buena parte +ideas enlazadas con lo contingente; pues como hemos visto ya, las +verdades puramente ideales no conducen nada positivo si no se las +hace descender al terreno de la realidad. Los seres contingentes estn +sometidos la condicion del tiempo; y todos los conocimientos que +ellos se refieren, deben contar siempre con esta condicion. Su +existencia se limita un determinado espacio de tiempo; y conforme +esta determinacion es preciso pensar y hablar de la misma. Aun las +propiedades esenciales estn afectadas en cierto modo por la condicion +del tiempo; porque si bien prescinden de l, si se las considera en +general, no es as cuando estn realizadas, es decir, cuando dejan de +ser una pura abstraccion y son una cosa positiva. H aqu pues la +razon, y razon bien poderosa y profunda, de que todas las escuelas +hayan juntado la condicion del tiempo con la frmula del principio de +contradiccion: razon bien profunda, repito, y que es extrao se +escapase la penetracion del filsofo aleman. + + +[198.] La importancia de la materia reclama todava ulteriores +aclaraciones. Lo esencial en el princio de contradiccion, es la +exclusion del ser por el no ser y del no ser por el ser. La frmula +debe expresar este hecho, esta verdad que se nos ofrece con evidencia +inmediata y que es contemplada por el entendimiento con una intuicion +clarsima que no consiente duda ni oscuridad de ninguna especie. + +El verbo _ser_ puede tomarse de dos maneras: sustantivamente, en +cuanto significa la existencia, y copulativamente, en cuanto expresa +la relacion de un predicado con un sujeto. Pedro es; aqu el verbo +_es_ significa la existencia de Pedro, y equivale esta otra: Pedro +existe. El tringulo equiltero es equingulo; aqu el verbo _es_ se +toma copulativamente; pues no se afirma que exista ningun tringulo +equiltero, y solo se establece la relacion de la igualdad de los +ngulos con la igualdad de los lados, prescindiendo absolutamente de +que existan unos ni otros. + +El principio de contradiccion debe extenderse los casos en que el +verbo _ser_ es copulativo y los en que es sustantivo; porque cuando +decimos que es imposible que una cosa sea y no sea, no hablamos +nicamente del rden ideal de las relaciones entre predicados y +sujetos, sino tambien del rden real: si no se refiriese este ltimo +tendramos que el mundo entero de las existencias estaria falto de la +condicion indispensable para todo conocimiento sino tambien para todo +ser en s mismo, prescindiendo de que sea conocido y de que sea +inteligente. Qu fuera un ser real que pudiese ser y no ser? qu +significa una contradiccion realizada? luego el principio se ha de +extender no solo al verbo _ser_ como copulativo, sino tambien como +sustantivo. Todas las existencias finitas, inclusa la nuestra, son +medidas por una duracion sucesiva; luego si la frmula del principio +de contradiccion no ha de ser inaplicable todo cuanto conocemos en +el universo, ha de estar acompaado de la condicion del tiempo. De +todas las cosas finitas que existen se ha verificado que no existian y +de todas se podria verificar que no existiesen: de ninguna se +afirmaria con verdad que su no existencia fuese imposible; esta +imposibilidad nace de la existencia en un tiempo dado, y solo con +respecto este tiempo se la puede afirmar. Luego la condicion del +tiempo es absolutamente necesaria en la frmula del principio de +contradiccion, si esta frmula ha de poder servirnos para lo +existente, es decir, para lo que tienen de objeto real nuestros +conocimientos. + + +[199.] Veamos ahora lo que sucede en el rden puramente ideal, donde +el verbo _ser_ se toma copulativamente. Las proposiciones del rden +puramente ideal son de dos clases: unas tienen por sujeto una idea +genrica que con la union de la diferencia, puede pasar una especie +determinada; otras tienen por sujeto la misma especie, sea la idea +genrica junto con la determinacion de la diferencia. La palabra +_ngulo_ expresa la idea genrica comprensiva de todos los ngulos, +idea que unida con la diferencia correspondiente, puede constituir las +especies de ngulo recto, agudo obtuso. Sucdenos cada paso el +modificar la idea genrica de varias maneras; y como en esto entra por +necesidad una sucesion en que se nos representan distintos conceptos +que todos tienen por base la idea genrica, resulta que consideramos +esta como un ser que sucesivamente se transforma. Para expresar esta +sucesion puramente intelectual, empleamos la idea de tiempo; y h aqu +una de las razones que justifican el empleo de esta condicion aun en +el rden puramente ideal. As decimos: un ngulo no puede ser un +mismo tiempo recto y no recto; porque encontramos que la idea de +ngulo puede estar sucesivamente determinada por la diferencia que le +constituye recto y no recto; pero estas determinaciones no pueden +coexistir ni aun en nuestro concepto, por cuya razon no afirmamos la +imposibilidad absoluta de la union de la diferencia con el gnero, +sino que la limitamos la condicion de la simultaneidad. + +En esta proposicion: un ngulo recto no puede ser obtuso; el sujeto no +es la idea genrica sola, sino unida con la diferencia _recto_. En el +concepto del sujeto formado de estas dos ideas, ngulo y recto, vemos +la imposibilidad de que se les una la idea _obtuso_. Esto sin ninguna +condicion de tiempo, y en este caso tampoco se la expresa. Se dice con +frecuencia: un ngulo no puede ser al mismo tiempo recto y obtuso; +pero jams se dice el ngulo recto no puede _ un mismo tiempo_ ser +obtuso, sino absolutamente: el ngulo recto no puede ser obtuso. + + +[200.] Observa Kant que la equivocacion dimana de que se comienza por +separar el predicado de una cosa del concepto de esta cosa, y que en +seguida se le junta este mismo predicado su contrario, lo que no da +jams una contradiccion con el sujeto sino con el predicado que le +est unido sintticamente; contradiccion que no tiene lugar sino en +cuanto el primero y el segundo predicado estn puestos un mismo +tiempo. Esta observacion de Kant es en el fondo muy verdadera; pero +adolece de dos defectos: el que se la presenta como original cuando no +dice sino cosas muy sabidas; y el que se le emplea para combatir una +equivocacion que no existe sino en la mente del filsofo que pretende +quitarla los dems. Las dos proposiciones analizadas en el prrafo +anterior confirman lo que acabo de decir: el ngulo no puede ser recto +y no recto. Aqu la condicion del tiempo es necesaria porque la +repugnancia no est entre el predicado y el sujeto sino entre los dos +predicados. El ngulo puede ser recto no recto, con tal que esto se +verifique en tiempos diferentes. El ngulo recto no puede ser obtuso; +aqu la condicion del tiempo no debe ser expresada, porque entrando en +el concepto del sujeto la idea _recto_, est enteramente excluida la +de _obtuso_. + + +[201.] Si el principio de contradiccion hubiese de servir nicamente +para los juicios analticos, esto es, para aquellos en que el +predicado est contenido en la idea del sujeto, la condicion del +tiempo no debiera ser expresada nunca; pero como este principio ha de +guiarnos tambien para todos los dems juicios, se sigue que en la +frmula general no podia prescindirse de una condicion absolutamente +indispensable en la mayor parte de los casos. En el estado actual de +nuestro entendimiento, mientras nos hallamos en esta vida, el no +prescindir del tiempo es la regla, el prescindir la excepcion: y se +queria que una frmula general se refiriese solo la excepcion y +dejase en olvido la regla? + + +[202.] No se concibe la razon que pudo mover Kant ilustrar esta +materia con los ejemplos arriba citados. No cabe decir cosas mas +comunes inoportunas que las aadidas por este filsofo cuando +ilustra la materia con algunos ejemplos. Si digo, un hombre que es +ignorante no es instruido, la condicion _al mismo tiempo_ debe estar +expresada; porque el que es ignorante en un tiempo, puedo muy bien ser +instruido en otro. Esto mas de ser comun inoportuno, es sobre +manera inexacto. Si la proposicion fuese: un hombre no puede ser +ignorante instruido; entonces la condicion _al mismo tiempo_ debiera +aadirse, porque no dndose preferencia ningun predicado con +respecto al otro, se indicaria el motivo de la repugnancia, que es de +predicado predicado y no de predicado sujeto. Pero en el ejemplo +aducido por Kant, el hombre que es ignorante no es instruido, el +sujeto no es solo hombre, sino hombre ignorante; el predicado +instruido recae sobre el hombre modificado con el predicado ignorante; +y por consiguiente la expresion del tiempo no es necesaria ni se la +emplea en el lenguaje comun. + +Hay mucha diferencia entro estas dos proposiciones: el hombre que es +ignorante _no es_ instruido; el hombre que es ignorante, _no puede +ser_ instruido. En la primera, la condicion del tiempo no debe estar +expresada por las razones dichas: en la segunda s, porque hablndose +de la imposibilidad de un modo absoluto, se negaria al ignorante hasta +la _potencia_ de ser instruido. + + +[203.] El otro ejemplo de Kant es el siguiente: pero si digo, ningun +hombre ignorante es instruido, la proposicion ser analtica, porque +el carcter de la ignorancia constituye ahora el concepto del sujeto y +por tanto la proposicion negativa se deriva inmediatamente de la +proposicion contradictoria sin que la condicion _al mismo tiempo_ deba +intervenir. No se ve la razon porque establece Kant tanta diferencia +entre estas dos proposiciones: un hombre que es ignorante no es +instruido; ningun hombre ignorante es instruido; en ambas el predicado +no se refiere tan solo hombre, sino hombre ignorante, y tanto vale +decir hombre que es ignorante, como hombre ignorante. Si pues la +expresion del tiempo no es necesaria en la una, tampoco lo ser en la +otra. + +Si la idea de ignorante afecta al sujeto mismo, el predicado est +necesariamente excluido, porque las ideas de instruccion y de +ignorancia, son contradictorias: entonces nos hallamos con la regla de +los dialcticos de que en materias necesarias, la proposicion +indefinida equivale la universal. + +De esta discusion resulta que la frmula del principio de +contradiccion debe ser conservada tal como est, y que no debe +suprimirse la condicion del tiempo, porque de otro modo se +inutilizaria la frmula para muchsimos casos (XX). + + + + +CAPTULO XXI. + +SI EL PRINCIPIO DE CONTRADICCION MERECE EL TTULO DE FUNDAMENTAL; Y EN +QU SENTIDO. + + +[204.] Aclarado ya el verdadero sentido del principio de +contradiccion, veamos si merece el ttulo de fundamental, reuniendo +todos los caractres exigidos para esta dignidad cientfica. Estos son +tres: primero, que no se apoye en otro principio. Segundo, que cayendo +l, se arruinen todos los dems. Tercero, que permaneciendo l firme, +pueda argirse de una manera concluyente contra quien niegue los +dems, reducindole buen camino por demostracion, al menos +indirecta. + + +[205.] Para resolver cumplidamente todas las cuestiones que se +refieren al principio de contradiccion, asentar algunas proposiciones +acompandolas con la demostracion correspondiente. + +PRIMERA PROPOSICION. + + +Si se niega el principio de contradiccion, se desploma toda certeza, +toda verdad, todo conocimiento. + +Demostracion. Si una cosa puede ser y no ser un mismo tiempo, +podemos estar ciertos y no ciertos, conocer y no conocer, existir y +no existir; la afirmacion puede estar junto con la negacion, las cosas +contradictorias pueden hermanarse, las distintas identificarse, las +idnticas distinguirse; la inteligencia es un caos en toda la +extension de la palabra; la razon se trastorna, el lenguaje es +absurdo, el sujeto y el objeto se chocan en medio de espantosas +tinieblas, toda luz intelectual se ha extinguido para siempre. Todos +los principios estn envueltos en la ruina universal; y la misma +conciencia vacilaria, si al hacer esta suposicion absurda no se +hallase sostenida por la invencible mano de la naturaleza. Pero en +medio de la absurda hiptesis, la conciencia que no desaparece porque +no puede desaparecer, se siente arrastrada tambien por el violento +torbellino que lo arroja todo las tinieblas del caos; en vano se +esfuerza por conservar sus ideas, todas desaparecen por la fuerza de +la contradiccion; en vano hace brotar otras nuevas para sustituirlas +las que va perdiendo, desaparecen tambien; en vano busca objetos +nuevos, desaparecen tambien; y ella misma no contina sino para sentir +la imposibilidad radical de pensar nada; solo ve la contradiccion +que seoreada de la inteligencia, destruye con fuerza irresistible +cuanto se quiera levantar. + +SEGUNDA PROPOSICION. + + +[206.] No basta que no se suponga falso el principio de +contradiccion; es preciso adems suponerle verdadero, si no se quiere +que se arruine toda certeza, todo conocimiento, toda verdad. + +Demostracion. Las razones alegadas con respecto la proposicion +anterior podrian reproducirse por entero. En el primer caso se supone +negada la verdad del principio; en el segundo no se le da por +verdadero ni por falso; pero es evidente que la indiferencia no basta; +porque desde el momento en que el principio de contradiccion no est +fuera de toda duda, volvemos caer en las tinieblas, debemos dudar de +todo. + +No quiero decir que para tener certeza de cualquiera cosa, sea +necesario pensar explcitamente en dicho principio; pero s que +debemos tenerle por firmemente asentado, que no podemos abrigar sobre +l la menor duda, y que en viendo alguna cosa ligada con l mismo, es +preciso considerarla como asida de un punto inmvil; la menor +vacilacion, el mas ligero _quin sabe_!.... sobre este principio, lo +arruina todo: la posibilidad de un absurdo es ya por si misma un +absurdo. + +TERCERA PROPOSICION + + +[207.] Es imposible encontrar un principio que nos asegure de la +verdad del de contradiccion. + +Demostracion. Hemos visto que en todo conocimiento es necesario +suponer la verdad del principio de contradiccion; luego ninguna puede +servir para demostrarle l. En cualquiera raciocinio que con este +objeto se haga, habr por necesidad un crculo vicioso; se probar el +principio de contradiccion con otro principio que su vez supondr +siempre el de contradiccion. Tendremos pues un edificio que estribar +sobre un cimiento y un cimiento que estribar sobre el mismo edificio. + +CUARTA PROPOSICION. + + +[208.] A quien niegue el principio de contradiccion, no se le puede +reducir directa ni indirectamente por ningun otro. + +Demostracion. Seria curioso oir los argumentos dirigidos contra un +hombre que admite la posibilidad del s y del n en todo. Cuando se le +reduzca al s, no se le har perder el n, y vice-versa. Es imposible +no solo argumentar, sino hablar, ni pensar en suposicion semejante. + +QUINTA PROPOSICION. + + +[209.] No es exacto lo que suele decirse que con el principio de +contradiccion podamos argir de una manera concluyente contra quien +niegue los dems. + +Advirtase que solo digo que _no es exacto_; porque en efecto creo que +en el fondo es verdadero, pero mezclado con alguna inexactitud. Para +manifestarlo examinemos el valor de la demostracion que se da en +casos semejantes. En forma de dilogo las razones, las contestaciones +y las rplicas se presentarn con mas claridad y viveza. Supongamos +que uno niega este axioma. El todo es mayor que la parte. + +Si V. niega esto, admite que una cosa puede ser y no ser un mismo +tiempo. + +Esto es lo que se me ha de probar. + +El todo de V. ser todo y no lo ser, y la parte ser parte y no +parte. + +Por qu? + +En primer lugar, ser todo, porque as se supone. + +Admitido. + +Al mismo tiempo no lo ser.... + +Negado. + +No lo ser porque no ser mayor que su parte. + +Buen modo de argumentar; esto es una peticion de principio: yo +comienzo por afirmar que el todo no es mayor que su parte, y V. me +arguye en el supuesto contrario; pues me dice que el todo no ser todo +si no es mayor que su parte. Si yo concediese que el todo es mayor que +su parte, y luego negase esta propiedad, entonces incurrira en +contradiccion haciendo un todo que segun mis principios no seria todo; +pero como ahora niego que el todo haya de ser mayor que su parte, debo +negar tambien que deje de ser todo, por no ser mayor que su parte. + + +[210.] A quien discurre de esta manera qu se le puede replicar? nada +absolutamente en forma de raciocinio; lo que se puede hacer es +llamarle la atencion hcia el absurdo en que se coloca; pero esto n +argumentando, sino determinando con toda exactitud el sentido de las +palabras y analizando los conceptos que por ellas se expresan. Esto es +lo nico que se puede y debe hacer. La contradiccion existe, es +cierto; y lo que conviene es que la vea el que ha incurrido en la +misma; para lo cual, ser suficiente la explicacion de los trminos +y el anlisis de los conceptos, no bastar nada. + +Vemoslo en el mismo ejemplo. El todo es mayor que su parte. Qu es +todo? es el conjunto de las partes, es las partes mismas reunidas. En +la idea del todo entran pues las partes. Qu significa mayor? Una +cosa se dice mayor que otra, cuando adems de contener cantidad igual + esta, contiene alguna otra; el siete es mayor que el cinco, porque +mas de contener el mismo cinco, contiene tambien el dos. El todo +contiene la parte y adems las otras partes, luego en la idea de +todo entra la idea de ser mayor que su parte. As se podria reducir +quien negase este principio: mtodo que mas bien que de argumentacion, +podria llamarse de explicacion de trminos y anlisis de conceptos, +porque es claro que no se ha hecho mas que definir aquellos y +descomponer estos. + +SEXTA PROPOSICION. + + +[211.] El principio de contradiccion no puede ser conocido sino por +evidencia inmediata. + +Demostracion. Se han de probar dos cosas. Que el conocimiento es por +evidencia, y que la evidencia es inmediata. Tocante lo primero +observar que el principio de contradiccion no es un simple hecho de +conciencia sino una verdad puramente ideal. El hecho de conciencia +envuelve la realidad, no puede expresarse de ningun modo sin que se +afirme alguna existencia; el principio de contradiccion no afirma ni +niega nada positivo; esto es, no dice que algo exista no exista; +solo expresa la repugnancia del ser al no ser, y del no ser al ser, +prescindiendo de que el verbo _ser_ se tome sustantiva +copulativamente. + + +[212.] Todo hecho de conciencia es algo, no solo existente sino +determinado; no es un pensamiento en abstracto, sino tal cual +pensamiento. El principio de contradiccion no contiene nada +determinado; no solo prescinde de la existencia de las cosas sino +tambien de la esencia, pues no se refiere solas las existentes sino +tambien las posibles; y entre estas no distingue especies, sino que +las abraza todas en su mayor generalidad. Cuando se dice es imposible +que una cosa sea y no sea, la palabra _cosa_ no restringe su +significacion de ninguna manera; expresa el ser en general, en su +mayor indeterminacion. En el _sea_ _no sea_, el verbo _ser_ no +expresa solo la existencia sino toda clase de relaciones de esencias, +tambien en su mas completa indeterminacion. As el principio se aplica +igualmente en estas dos proposiciones; es imposible que la luna sea y +no sea; es imposible que un crculo sea y no sea crculo; no obstante +que la primera es del rden real, y en ella el verbo _ser_ expresa +existencia; y la segunda es del rden ideal, y el verbo _ser_ +significa nicamente relacion de predicado sujeto. + + +[213.] Todo hecho de conciencia es individual, el principio de +contradiccion es lo mas universal que imaginarse pueda; todo hecho de +conciencia es contingente, el principio de contradiccion es +absolutamente necesario: necesidad que es uno de los caractres de las +verdades conocidas por evidencia. + + +[214.] El principio de contradiccion es una ley de toda inteligencia; +es de una necesidad absoluta tanto para lo finito como para lo +infinito: ni la inteligencia infinita se halla fuera de esta +necesidad, porque la infinita perfeccion no puede ser un absurdo. El +hecho de conciencia como puramente individual, se refiere tan solo al +ser que lo experimenta; de que yo exista no exista ni el rden de +las inteligencias ni el de las verdades sufre alteracion alguna. + + +[215.] El principio de contradiccion, mas del carcter de +universalidad y necesidad con que se distinguen las verdades de +evidencia, posee tambien el del ser visto con esa claridad +intelectual inmediata, de que mas arriba se ha tratado. En la idea del +ser vemos clarsimamente la exclusion del no ser. + +De esto se infiere la prueba de la segunda parte de la proposicion: +porque hay evidencia inmediata de la relacion de un predicado con un +sujeto, cuando para verla nos basta la sola idea del sujeto sin +necesidad de ninguna combinacion con otras ideas; as se verifica en +el caso presente, pues no solo no es necesaria ninguna combinacion, +sino que todas son imposibles si no se presupone la verdad del +principio (XXI). + + + + +CAPTULO XXII. + +EL PRINCIPIO DE LA EVIDENCIA. + + +[216.] Entre los principios que han figurado en las escuelas en +primera lnea, con pretension al ttulo de fundamentales, se encuentra +el que ha solido llamarse de los cartesianos. Lo que est comprendido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza. Ya hemos visto que Kant resucita, aunque en otras +palabras, este principio, tomndole equvocamente por sinnimo del de +contradiccion. Bien examinada la cosa se echa de ver que tanto la +frmula de los cartesianos como la de Kant no son mas que la +expresion de la legitimidad del criterio de la evidencia. Ambas +podrian reducirse otras mas sencillas: la evidencia es criterio de +verdad; bien, lo evidente es verdadero. Como esta transformacion me +ha de servir en adelante para distinguir ideas, en mi opinion muy +confusas, dar la razon de ella manifestando la igualdad de las dos +expresiones. + + +[217.] Decir que una cosa est comprendida en la idea clara y distinta +de otra, es lo mismo que decir que hay evidencia de que un predicado +conviene un sujeto; las palabras no tienen ni pueden tener otro +sentido; estar comprendido en una idea clara y distinta, equivale +decir que vemos una cosa en otra con aquella luz intelectual que +llamamos evidencia: luego esta expresion, lo que est comprendido en +la idea clara y distinta de una cosa es exactamente igual esta: lo +que es evidente. + +Decir que una cosa se puede afirmar de otra con toda certeza, es lo +mismo que decir: la cosa es verdadera, y de esto podemos estar +completamente seguros. Lo que se puede afirmar, es la verdad y solo +la verdad: luego esta expresion, se puede afirmar de ella con toda +certeza, es exactamente igual esta otra: es verdadero. + +As, la expresion de los cartesianos puede transformarse en esta: lo +evidente es verdadero, en su equivalente: la evidencia es seguro +criterio de verdad. + + +[218.] El predicado que repugna un sujeto, no le conviene, esta es +la frmula de Kant. La repugnancia de que aqu se trata es la que se +encuentra en las ideas, esto es, cuando de la idea del sujeto est +necesariamente excluido el predicado por _repugnancia_ intrnseca. La +expresion pues el predicado que repugna un sujeto, equivale esta +otra: cuando de la idea del sujeto se ve con claridad excluido el +predicado; la que su vez es igual esta la exclusion la +repugnancia entre el sujeto y el predicado es evidente. + +No le conviene significa lo mismo que es verdadero que no le +conviene; y como estas frmulas tienen dos valores, uno para los casos +afirmativos, otro para los negativos, pues si se dice: el predicado +que repugna un sujeto no le conviene, se puede decir con la misma +razon, el predicado contenido en la idea del sujeto le conviene, +resulta que la frmula de Kant coincide exactamente con esta: lo que +es evidente es verdadero. + + +[219.] Con esta transformacion se logra mayor sencillez y mas +generalidad: sencillez, por la expresion misma; generalidad, porque +estn contenidos tanto los casos afirmativos como los negativos. Las +palabras lo que es evidente abrazan tanto las afirmaciones como las +negaciones; porque tan evidente puede ser la inclusion de un predicado +en un sujeto como su mutua repugnancia. Se puede ver que est +contenida una cosa en la idea de otra, como que est excluida de +ella. Bajo todos los conceptos es preferible la frmula: lo que es +evidente es verdadero; y si se quiere expresar n como principio sino +como regla aplicable, se puede convertir en esta otra: la evidencia +es seguro criterio de verdad. + + +[220.] No se crea que el anlisis precedente tenga por nico objeto la +transformacion indicada; bien que en estas materias la claridad y la +precision deben ser llevadas al mas alto punto posible, no obstante me +hubiera abstenido de entrar en semejantes consideraciones si solo me +hubiese propuesto lograr una innovacion que en la prctica puede +producir muy escaso resultado; lo mismo se expresa de un modo que de +otro, quien no entienda las primeras frmulas no entender la ltima. +Pero no era esta innovacion mi objeto principal; sino el manifestar la +confusion de ideas que hay en este punto cuando se examina si el +principio que contiene la legitimidad del criterio de la evidencia +debe ser considerado n como fundamental y preferido al de +contradiccion y al de Descartes. + + +[221.] Comienzo por asentar una proposicion que parecer la mas +extraa paradoja, pero que est muy lejos de serlo. _El principio de +la evidencia no es evidente._ + +Demostracion. Este principio puesto en forma mas sencilla es el que +sigue. Lo evidente es verdadero. Yo digo que esta proposicion no es +evidente. Cundo es evidente una proposicion? cuando en la idea del +sujeto vemos el predicado; esto no sucede aqu. Evidente es lo mismo +que visto con claridad, que ofrecido al entendimiento de una manera +muy luminosa. Verdadero es lo mismo que conformidad de la idea con el +objeto. Pregunto ahora por mas que se analice esta idea: visto con +claridad se puede descubrir esta otra, conforme al objeto? n. Se +da aqu un salto inmenso, se pasa de la subjetividad la objetividad, +se afirma que las condiciones subjetivas son el reflejo de las +objetivas, se hace el trnsito de la idea su objeto, trnsito que +constituye el problema mas trascendental, mas difcil, mas oscuro de +la filosofa. Vea pues el lector si he dicho con fundamento que no era +una paradoja esta asercion: El principio de la evidencia no es +evidente. + + +[222.] Qu diremos pues de esta proposicion: lo evidente es +verdadero? hlo aqu. No es un axioma porque el predicado no est +contenido en la idea del sujeto; no es una proposicion demostrable +porque toda demostracion estriba en principios evidentes y consiste en +deducir de los mismos una consecuencia evidentemente enlazada con +ellos; lo que no puede tener lugar si no se presupone la legitimidad +de la evidencia, es decir, lo mismo que es objeto de la demostracion. +Al comenzar el raciocinio se podria preguntar desde luego, cmo es +conocido el principio en que se le quiere fundar? cmo se sabe que +sea verdadero? por la evidencia? recurdese que se trata de probar +que lo evidente es verdadero, y por tanto hay una peticion de +principio. La verdad de las leyes lgicas que debe conformarse todo +raciocinio, es conocida solo por evidencia: luego si no se supone que +lo evidente es verdadero, no se puede ni raciocinar siquiera. + + +[223.] Tenemos pues que el principio de la evidencia no puede apoyarse +en otro, y por consiguiente reune el primer carcter de principio +fundamental. Cayendo l caen tambien todos los dems, incluso el de +contradiccion, que como todos, no es conocido sino por evidencia; este +es otro de los caractres del principio fundamental. Veamos s reune +el tercero, saber, que con su auxilio se pueda reducir quien +niegue los dems. + +Difcil es encontrar quien niegue el principio de contradiccion y +admita el de evidencia; sin embargo haciendo esta suposicion +extravagante, si algun principio pudiera servir para el caso seria +este sin duda, porque la cuestion estaria reducida si confesaria que +los principios son para l evidentes; si no lo son, su entendimiento +es diferente del de los dems hombres; si lo son, el argumento que se +le hace es concluyente. Segun V. confiesa lo evidente es verdadero; +tal cual principio es evidente para V., luego es verdadero. Las +premisas son admitidas por l mismo; la legitimidad de la consecuencia +es evidente, y por tanto debe reconocerla tambien, ya que por regla +general admite el criterio de la evidencia. + + +[224.] De qu nacen las extraezas que hemos notado en este +principio? No es evidente, ni es demostrable; es necesario para todos +los dems, y con su auxilio se puede reducir quien los niegue; de +dnde semejante extraeza? de un orgen muy sencillo. Es que el +principio de la evidencia no expresa ninguna verdad objetiva, y por +consiguiente no es demostrable; no es un simple hecho de conciencia +porque expresa la relacion del sujeto al objeto y por consiguiente no +puede limitarse lo puramente subjetivo; es una proposicion que +conocemos por acto reflejo y que expresa la ley primitiva de todos +nuestros conocimientos objetivos. Estos se fundan en la evidencia; as +lo experimentamos; pero cuando el espritu se pregunta por qu debes +fiarte de la evidencia? no puede responder otra cosa sino que lo +evidente es verdadero. En qu funda esta proposicion? ordinariamente +en nada: se conforma la misma sin haber pensado nunca en ella; pero +si se empea en reflexionar encuentra tres motivos para asentir la +misma. Primero: un irresistible instinto de la naturaleza. Segundo: el +ver que no admitiendo la legitimidad del criterio de la evidencia, se +hunden todos sus, conocimientos y le es imposible pensar. Tercero: el +notar que admitiendo este criterio todo se pone en rden en la +inteligencia, que en vez de un caos halla un universo ideal con +trabazon admirable, y se siente con los medios necesarios para +raciocinar y construir un edificio cientfico con respecto al +universo real del que tiene conocimiento por la experiencia (XXII). + + + + +CAPTULO XXIII. + +CRITERIO DE LA CONCIENCIA. + + +[225.] Apreciado el mrito de los tres principios, de conciencia, de +contradiccion y de evidencia, con respecto la dignidad de principio +fundamental, vamos ahora examinar el valor intrnseco de los +diferentes criterios. Para esto nos suministra mucha luz la doctrina +de los captulos anteriores, de la cual son los siguientes un +desarrollo y complemento. Comencemos por la conciencia sentido +ntimo. + +El testimonio de la conciencia del sentido ntimo, comprende todos +los fenmenos que activa pasivamente se realizan en nuestra alma. +Por su naturaleza, es puramente subjetivo; de modo que considerado en +s mismo, separadamente del instinto intelectual y de la luz de la +evidencia, nada atestigua con respecto los objetos. Por l sabemos +lo que experimentamos, n lo que es; percibimos el fenmeno, n la +realidad; l nos autoriza decir: me _parece_ tal cosa; pero n, _es_ +tal cosa. + +La transicion del sujeto al objeto, de la idea representante la cosa +representada, de la impresion la causa imprimente, pertenece otros +criterios: la conciencia se limita lo interior, por mejor decir +ella misma, que no es mas que un hecho de nuestra alma. + + +[226.] Conviene distinguir entre la conciencia directa y la refleja; +aquella acompaa todo fenmeno interno, esta n; aquella es natural, +esta es filosfica; aquella prescinde de los actos de la razon, esta +es uno de estos actos. + +La conciencia directa es la presencia misma del fenmeno al espritu, +ya sea una sensacion, ya una idea, ya un acto impresion cualquiera, +en el rden intelectual moral. + +Por esta definicion se echa de ver que la conciencia directa acompaa + todo ejercicio de las facultades de nuestra alma, activo pasivo. +Decir que estos fenmenos existen en el alma y no estn presentes +ella, es una contradiccion. + +Estos fenmenos no son modificaciones como las que se verifican en las +cosas insensibles; se trata de modificaciones vivas por decirlo as, +en un ser vivo tambien: en la idea de las mismas est contenida su +presencia al espritu. + +Es imposible sentir sin que la sensacion se experimente: porque quien +dice sentir, dice experimentar la sensacion; esta experiencia es la +presencia misma: una sensacion experimentada es una sensacion +presente. + +El pensamiento es por su esencia una representacion, la que no puede +existir ni aun concebirse sin la presencia; el nombre mismo lo est +indicando; y la idea que le unimos confirma el significado de la +palabra. Cuando de representacion hablamos, entendemos que hay algun +objeto real imaginario, que mediata inmediatamente se ofrece un +sujeto: hay pues presencia en toda representacion, y por consiguiente +en todo pensamiento. + +Si de lo pasivo como son las sensaciones y representaciones, pasamos +lo activo, es decir, los fenmenos en que el alma desenvuelve +libremente su fuerza en el rden intelectual moral, _combinando_ +_queriendo_, la presencia es, si cabe, mas evidente. El ser que obra +de este modo no obedece un impulso natural, sino motivos que l se +propone, y que puede atender dejar de atender: combinar +intelectualmente, ejercer actos de voluntad, sin que ni lo primero ni +lo segundo estn presentes al alma, son afirmaciones contradictorias. + + +[227.] La conciencia refleja, que los franceses suelen llamar +apercepcion, del verbo _s'apercevoir_, apercibirse, que entre ellos +puede significar percepcion de la percepcion, es el acto con que el +espritu conoce explcitamente algun fenmeno que en l se realiza. En +la actualidad oigo ruido; la simple sensacion presente mi espritu +afectndole, constituye lo que he llamado conciencia directa; pero si + mas de oir me apercibo (permtaseme el galicismo) de que oigo, +entonces no solo oigo sino que pienso que oigo: esto es lo que llamo +conciencia refleja. + + +[228.] Claro es por el ejemplo que se acaba de aducir, que la +conciencia directa y la refleja son no solo distintas, sino +separables; puedo oir sin pensar que oigo, y esto se verifica +infinitas veces. + + +[229.] El comun de los hombres tiene poca conciencia refleja y la +mayor fuerza intelectual es en sentido directo. Este hecho ideolgico +se enlaza con verdades morales de la mayor importancia. El espritu +humano no ha nacido para contemplarse s propio, para pensar que +piensa; los afectos no le han sido concedidos para objetos de +reflexion, sino como impulsos que le llevan donde es llamado; el +objeto principal de su inteligencia y de su amor es el ser infinito +as en esta vida como en la otra. El culto de s propio es una +aberracion del orgullo cuya pena son las tinieblas. + + +[230.] Los grandes adelantos cientficos son todos con relacion los +objetos, n al sujeto. Las ciencias exactas, las naturales y tambien +las morales, no han nacido de la reflexion sobre el _yo_, sino del +conocimiento de los objetos y de sus relaciones. Aun las ciencias +metafsicas, en lo que tienen de mas slido, que es lo ontolgico, +cosmolgico y teolgico, son puramente objetivas; la ideologa y +psicologa que versan sobre el sujeto, se resienten ya de la oscuridad +inherente todo lo subjetivo; la ideologa apenas sale de los lmites +de la pura observacion de los fenmenos internos, observacion que +para decirlo de paso suele ser escasa y muy mal hecha, se pierde en +vanas cavilaciones; y la misma psicologa, qu es lo que tiene +verdaderamente demostrado sino la simplicidad del espritu, +consecuencia precisa de la unidad de conciencia? En todo lo dems hace +lo mismo que la ideologa, y hasta cierto punto se confunde con ella; +observa fenmenos que luego deslinda y clasifica bien mal, sin que +acierte explicar su misteriosa naturaleza. + + +[231.] El sentido ntimo la conciencia, es el fundamento de los +dems criterios, n como una proposicion que les sirva de apoyo, sino +como un hecho que es para todos ellos una condicion indispensable. + + +[232.] La conciencia nos dice que vemos la idea de una cosa contenida +en la de otra; hasta aqu no hay mas que apariencia: la frmula en que +podria expresarse el testimonio seria: _me parece_, designndose un +fenmeno puramente subjetivo. Pero este fenmeno anda acompaado de un +instinto intelectual, de un irresistible impulso de la naturaleza, el +cual nos hace asentir la verdad de la relacion, no solo en cuanto +est en nosotros, sino tambien en cuanto se halla fuera de nosotros, +en el rden puramente objetivo, ya sea en la esfera de la realidad, +de la posibilidad. As se explica cmo la evidencia se funda en la +conciencia, n identificndose con ella, sino estribando sobre la +misma como en un hecho imprescindible, pero encerrando algo mas: +saber, el instinto intelectual que nos hace creer verdadero lo +evidente. + + +[233.] La sensacion considerada en s misma, es un hecho de pura +conciencia, pues que es inmanente; lejos de que sea un acto por el +cual el espritu salga de s trasladndose al objeto, debe mas bien +ser mirada como una pasion que como una accion; lo que est acorde con +el lenguaje comun, que le da el significado del ejercicio de una +facultad pasiva mas bien que activa. Sin embargo, sobre este puro +hecho de conciencia se funda en algun modo lo que se llama el +testimonio de los sentidos, y por consiguiente todo el conocimiento +del mundo externo y de sus propiedades y relaciones. + +En la sensacion de ver el sol, hay dos cosas: primera: la sensacion +misma; es decir, esta representacion que experimento en mi, y que +llamo _ver_; segunda: la correspondencia de esta sensacion con un +objeto externo que llamo sol. Es evidente que estas son cosas muy +distintas, y sin embargo las hacemos andar siempre juntas. La +conciencia es ciertamente la primera base para formar el juicio, pero +no es suficiente para l; ella en s, atestigua lo que se siente, n +lo que esto es. Cmo se completa el juicio? por medio de un instinto +natural que nos hace objetivar las sensaciones, es decir, nos hace +creer en un objeto externo correspondiente al fenmeno interno. H +aqu cmo el testimonio de los sentidos se funda en algun modo sobre +la conciencia; pero no nace de ella sola, sino que ha menester el +instinto natural que hace formar con toda seguridad el juicio. + + +[234.] Aqu es de notar que el testimonio de los sentidos, aun en la +parte que encierra de intelectual, en cuanto se juzga que la +sensacion le corresponde un objeto externo, nada tiene que ver con la +evidencia. En la idea de la sensacion como puramente subjetiva, no se +encierra la idea de la existencia posibilidad de un objeto externo: +condicion indispensable para que el criterio de la evidencia pueda +tener lugar. Esto, mas de ser claro de suyo, se confirma con la +experiencia de todos los dias. La representacion de lo externo +considerada subjetivamente, como puro fenmeno de nuestra alma, la +tenemos continuamente sin que le correspondan objetos reales: mas +menos clara, en la sola imaginacion durante la vigilia; viva, +vivsima, hasta producir una ilusion completa, en el estado de sueo. + + +[235.] Con la exposicion que precede podemos determinar fijamente el +valor y la extension del criterio de la conciencia, lo que har en las +siguientes proposiciones, advirtiendo que en todas ellas me refiero +la conciencia directa. + +PROPOSICION PRIMERA. + + +El testimonio de la conciencia se extiende todos los fenmenos que +se realizan en nuestra alma, considerada como un ser intelectual y +sensitivo. + +PROPOSICION SEGUNDA. + + +[236.] Si en nuestra alma existen fenmenos de algun otro rden, es +decir, que ella pueda ser modificada en algun modo en facultades no +representativas, estos fenmenos no se extiende el testimonio de la +conciencia. + +Esta proposicion no la establezco sin fundado motivo. Es posible y +adems muy probable, que nuestra alma tiene facultades activas de cuyo +ejercicio no tiene conciencia: sin esta suposicion parece difcil +explicar los misterios de la vida orgnica. El alma est unida al +cuerpo, y es para l un principio vital cuya separacion produce la +muerte, manifestada en una desorganizacion y descomposicion completas. +Esta actividad se ejerce sin conciencia, as en cuanto al modo, como +en cuanto la existencia misma del ejercicio. + +Tal vez se pueda objetar que hay en esto una serie de aquellas +percepciones confusas de que nos habla Leibnitz en su monadologa; tal +vez estas percepciones sean tan tenues, tan plidas por decirlo as, +que no dejen rastro en la memoria ni puedan ser objeto de reflexion; +pero todo esto son conjeturas, nada mas. Es difcil persuadirse que el +feto al encontrarse todava en el seno de la madre, tenga conciencia +de la actividad ejercida para el desarrollo de la organizacion; es +difcil persuadirse que aun en los adultos haya conciencia de esa +misma actividad productora de la circulacion de la sangre, de la +nutricion y dems fenmenos que constituyen la vida. Si estos +fenmenos son producidos por el alma, como es cierto, hay en ella un +ejercicio de actividad de que, no tiene conciencia, la tiene tan +confusa y tan dbil que es como si no la tuviese. + +PROPOSICION TERCERA. + + +[237.] El testimonio de la conciencia considerado en _s mismo_, se +limita de tal modo lo puramente interno, que _por s solo_ nada vale +para lo externo: ya sea para el criterio de la evidencia, ya para el +de los sentidos. + +PROPOSICION CUARTA. + + +El testimonio de la conciencia es fundamento de los dems criterios en +cuanto es un hecho que todos ellos han menester, y sin el cual son +imposibles. + +PROPOSICION QUINTA. + + +[238.] De la combinacion de la conciencia con el instinto intelectual, +nacen todos los dems criterios (XXIII). + + + + +CAPTULO XXIV. + +CRITERIO DE LA EVIDENCIA. + + +[239.] Hay dos especies de evidencia: inmediata y mediata. Se llama +evidencia inmediata, la que solo ha menester la inteligencia de los +trminos; y mediata, la que necesita raciocinio. Que el todo es mayor +que su parte, es evidente con evidencia inmediata; que el cuadrado de +la hipotenusa sea igual la suma de los cuadrados de los catetos, lo +sabemos por evidencia mediata, esto es, por raciocinio demostrativo. + + +[240.] Se dijo mas arriba que uno de los caractres distintivos de la +evidencia era la necesidad y universalidad de su objeto. Este carcter +conviene tanto la evidencia mediata como la inmediata. + +A mas de este carcter existe otro que con mayor razon puede llamarse +constitutivo, bien que hay alguna dificultad sobre si comprende n +la evidencia mediata, y es, el que la idea del predicado se halle +contenida en la del sujeto. Esta es la nocion esencial mas cumplida +del criterio de la evidencia inmediata; por la cual se distingue del +de la conciencia y del sentido comun. + +He dicho que hay alguna dificultad sobre si este carcter conviene +n la evidencia mediata: con lo cual doy entender que tambien en +la evidencia mediata la idea del predicado podria estar contenida en +la del sujeto. Al indicar esto, no es mi nimo desconocer la +diferencia que hay entre los teoremas y los axiomas, sino llamar la +atencion sobre una doctrina que me propongo desenvolver al tratar de +la evidencia mediata. En el presente captulo, no me ocupar de esta +cuestion; me ceir la evidencia en general, tratar tan solo de +la mediata. + + +[241.] La evidencia exige relacion, porque implica comparacion. Cuando +el entendimiento no compara, no tiene evidencia, tiene simplemente una +percepcion que es un puro hecho de conciencia; por manera que la +evidencia no se refiere la sola percepcion, sino que siempre supone + produce un juicio. + +En todo acto donde hay evidencia se encuentran dos cosas: primera, la +pura intuicion de la idea; segunda, la descomposicion de esta idea en +varios conceptos, acompaada de la percepcion de las relaciones que +estos tienen entre s. Expliquemos esto con un ejemplo de geometra. +El tringulo tiene tres lados: esta es una proposicion evidente, +porque en la misma idea de tringulo encuentro los tres lados, y al +pensar el tringulo, ya pensaba en algun modo sus tres lados. Si me +hubiese limitado la contemplacion de la simple idea de tringulo, +hubiera tenido intuicion de la idea, pero no evidencia, que no +principia sino cuando descomponiendo el concepto de tringulo y +considerando en l la idea de figura en general, la de lado, y la del +nmero tres, encuentro que todas ellas estn ya contenidas en el +concepto primitivo: en la clara percepcion de esto, consiste la +evidencia. + +Tanta verdad es lo que acabo de decir, que la fuerza misma de las +cosas obliga al lenguaje comun ser filosfico. No se dice que una +idea es evidente, pero s un juicio; nadie llama evidente un +trmino, pero s una proposicion. Por qu? porque el trmino +expresa simplemente la idea sin relacion alguna, sin descomposicion en +sus conceptos parciales; y por el contrario, la proposicion expresa el +juicio, es decir, la afirmacion negacion de que un concepto est +contenido en otro, lo que en la materia de que se trata, supone la +descomposicion del concepto total. + + +[242.] La evidencia inmediata es la percepcion de la identidad entre +varios conceptos, que la fuerza analtica del entendimiento habia +separado; esta identidad, combinada en cierto modo con la diversidad, +no es una contradiccion como primera vista pudiera parecer, es una +cosa muy natural si se atiende uno de los hechos mas constantes de +nuestra inteligencia, cual es, la facultad de descomponer los +conceptos mas simples y de ver relaciones entre cosas idnticas. + +Qu son todos los axiomas? qu todas las proposiciones que se llaman +_per se not_? no son mas que expresiones en que se afirma un +predicado que pertenece la esencia del sujeto est contenido en +su idea. El solo concepto del sujeto incluye ya el predicado; el +trmino que significa al primero, significa tambien al segundo; sin +embargo el entendimiento, con una misteriosa fuerza de descomposicion, +distingue entre cosas idnticas y luego las compara para volverlas +identificar. Quien dice tringulo, dice figura compuesta de tres lados +y tres ngulos; pero el entendimiento puede tomar esta idea y +considerar en ella la idea del nmero tres, la del lado, la del +ngulo, y compararlas con el concepto primitivo. En esta distincion no +hay engao, hay solo el ejercicio de la facultad que mira la cosa bajo +aspectos diferentes, para venir parar la intuicion y afirmacion de +la identidad de las mismas cosas que antes habia distinguido. + + +[243.] La evidencia es una especie de cuenta y razon del +entendimiento, por la cual halla en el concepto descompuesto lo mismo +que l puso en un principio, que le dieron contenido en l. De aqu +nace la necesidad y universalidad del objeto de la evidencia, en +cuanto y del modo que est expresado por la idea. En esto no caben +excepciones: un predicado estaba puesto en el concepto primitivo, +n; si estaba puesto, all est, so pena de faltar al principio de +contradiccion; estaba excluido del concepto n; si ya el concepto +mismo le excluia le negaba, negado est en fuerza del mismo +principio de contradiccion. + +H aqu cmo de los dos caractres de la evidencia arriba sealados, +es mas fundamental el de que la idea del predicado est contenido en +la idea del sujeto. De esto dimanan la necesidad y universalidad: pues +que en verificndose la condicion de estar contenida la idea del +predicado en la del sujeto, ya es imposible que el predicado no +convenga _necesariamente todos_ los sujetos. + + +[244.] Hasta ahora no encontramos dificultad, porque se trata de la +evidencia considerada subjetivamente, es decir, en cuanto se refiere +los conceptos puros; mas el entendimiento no se para en el concepto +sino que se extiende al objeto y dice, no solo que ve la cosa, sino +que la cosa es como l la ve. As el principio de contradiccion mirado +en el rden puramente subjetivo, significa que el concepto del ser +repugna al del no ser, que le destruye, as como el concepto del no +ser destruye el del ser; significa que al esforzarnos en pensar +juntamente estas dos cosas, querindolas hacer coexistir, se entabla +en el fondo de nuestro espritu una especie de lucha de pensamientos +que se anonadan recprocamente, lucha que el entendimiento est +condenado presenciar sin esperanza de poner la paz entre los +contendientes. Si nos limitamos consignar este fenmeno, nada se nos +puede objetar; los experimentamos as y no hay mas cuestion; pero al +anunciar el principio queremos anunciar algo mas que la +incompatibilidad de los conceptos, trasladamos esta incompatibilidad + las cosas mismas y aseguramos que esta ley estn sometidos no solo +nuestros conceptos sino todos los seres reales y posibles. Sea cual +fuere el objeto de que se trate, sean cuales fueren las condiciones en +que se le suponga existente posible, decimos que mientras es, no +puede no ser, y que mientras no es, no puede ser. Afirmamos pues la +ley de contradiccion no solo para nuestros conceptos, sino para las +cosas mismas: el entendimiento aplica todo la ley que encuentra +necesaria para si. + +Con qu derecho? inconcuso, porque es la ley de la necesidad: con +qu razon? con ninguna, porque tocamos al cimiento de la razon: aqu +hay para el humano entendimiento el _non plus ultra:_ la filosofa no +va mas all. Sin embargo, no se crea que intente abandonar el campo +los escpticos atrincherarme en la necesidad, contento con sealar +un hecho de nuestra naturaleza; la cuestion es susceptible de +diferentes soluciones, que si no alcanzan llevarnos mas lejos del +_non plus ultra_ de nuestro espritu, dejan mal parada la causa de los +escpticos. + + +[245.] Preguntar la razon de la legitimidad del criterio de la +evidencia, pedir el por qu de esta proposicion lo evidente es +verdadero, es suscitar la cuestion de la objetividad de las ideas. La +diferencia fundamental entre los dogmticos y los escpticos no est +en que estos no admitan los hechos de conciencia; no llega tanto el +mas refinado escepticismo: unos y otros convienen en reconocer la +apariencia sea el fenmeno puramente subjetivo; la diferencia est +en que los dogmticos fundan en la conciencia la ciencia, y los +escpticos sostienen que este es un trnsito ilegtimo, que es +necesario desesperar de la ciencia y limitarse la mera conciencia. + +Segun esta doctrina las ideas son vanas formas de nuestro +entendimiento que no significan nada, ni pueden conducir nada; no +obstante de que entretienen nuestra inteligencia ofrecindole un +campo inmenso para sus combinaciones, el mundo que le presentan es de +pura ilusion que para nada puede servir en la realidad. Al contemplar +estas formas enteramente vacas, el entendimiento es juguete de +visiones fantsticas de cuyo conjunto resulta el espectculo que ora +nos parece de realidad ora de posibilidad, no obstante de que es un +puro nada, si es algo, no puede cerciorarnos jams de la realidad +que posee. + + +[246.] Difcil es combatir al escepticismo colocado en este terreno: +situado fuera de los dominios de la razon. De todos le ser lcito +apelar, ya que comienza recusando al juez ttulo de incompetencia. +Sin embargo, estos escpticos ya que admiten la conciencia, justo ser +que la defiendan contra quien se la intente arrebatar: pues bien, yo +creo que negada la objetividad de las ideas se anonada no solo la +ciencia sino tambien la conciencia; y que se puede acusar de +inconsecuentes los escpticos, porque al paso que niegan la +objetividad de ciertas ideas admiten la de otras. La conciencia +propiamente dicha, no puede existir si esta objetividad se destruye +absolutamente. Ruego al lector me siga con atencion en un breve pero +severo anlisis de los hechos de conciencia en sus relaciones con la +objetividad de las ideas (XXIV). + + + + +CAPTULO XXV. + +VALOR OBJETIVO DE LAS IDEAS. + + +[247.] La transicion del sujeto al objeto, de la apariencia +subjetiva la realidad objetiva, es el problema que atormenta la +filosofa fundamental. El sentido ntimo no nos permite dudar de que +ciertas cosas nos _parecen_ de tal manera, pero _son_ en realidad lo +que nos parecen? Cmo nos consta esto? Esa conformidad de la idea con +el objeto, cmo se nos asegura? + +La cuestion no se refiere nicamente las sensaciones, se extiende +las ideas puramente intelectuales, aun las que estn inundadas de +esa luz interior que llamamos evidencia. Lo que veo evidentemente en +la idea de una cosa, es como yo lo veo han dicho los filsofos, y +con ellos est la humanidad entera. Nadie duda de aquello que se le +ofrece como verdadero evidentemente. Pero, cmo se prueba que la +evidencia sea un criterio legtimo de verdad? + + +[248.] Dios es veraz, dice Descartes; l no ha podido engaarnos; no +ha podido complacerse en hacernos vctimas de ilusiones perpetuas. +Todo esto es verdad; pero cmo sabemos, dir el escptico, que Dios +es veraz, y aun que existe? Si lo fundamos en la idea misma de un ser +infinitamente perfecto, como lo funda el citado filsofo, nos quedamos +con la misma dificultad sobre la correspondencia del objeto con la +idea. Si la demostracion de la veracidad y de la existencia de Dios la +sacamos de las ideas de los seres contingentes y necesarios, de +efectos y causas, de rden y de inteligencia, tropezamos otra vez con +el mismo obstculo, y todava no sabemos cmo hacer el trnsito de la +idea al objeto. + +Cavlese cuanto se quiera, nunca saldremos de este crculo, siempre +volveremos al mismo punto. El espritu no puede pensar fuera de s +mismo; lo que conoce, lo conoce por medio de sus ideas; si estas le +engaan, carece de medios para rectificarse. Toda rectificacion, toda +prueba, deberia emplear ideas, que su vez necesitarian de nueva +prueba y rectificacion. + + +[249.] En muchos libros de filosofa se ponderan las ilusiones de los +sentidos, y la dificultad de asegurarnos de la realidad sensible +resolviendo la siguiente cuestion: as lo siento, pero es como lo +siento? En estos mismos libros se habla luego del rden de las ideas +con seguridad igual la desconfianza que se manifiesta sobre el rden +sensible; este proceder no parece muy lgico: porque los fenmenos +relativos los sentidos, pueden examinarse la luz de la razon, para +ver hasta qu punto concuerdan con ella; pero cul ser la piedra de +toque de los fenmenos de la razon misma? Si en lo sensible hay +dificultad, la hay tambien en lo intelectual; y tanto mas grave, +cuanto afecta la base misma de todos los conocimientos, inclusos los +que se refieren las sensaciones. + +Si dudamos de la existencia del mundo exterior que nos presentan los +sentidos, podremos apelar al enlace de las sensaciones con causas que +no estn en nosotros, y as sacar por demostracion las relaciones de +las apariencias con la realidad; mas para esto necesitamos las ideas +de causa y efecto, necesitamos la verdad, algunos principios +generales, como por ejemplo que nada se produce s mismo, y otros +semejantes, y sin ellos no podemos dar un paso. + + +[250.] No creo que el hombre pueda sealar una razon satisfactoria en +pro de la veracidad del criterio de la evidencia; no obstante de que +le es imposible dejar de rendirse ella. El enlace pues de la +evidencia con la realidad, y por tanto el trnsito de la idea al +objeto, es un hecho primitivo de nuestra naturaleza, una ley necesaria +de nuestro entendimiento, es el fundamento de todo lo que hay en l, +fundamento que su vez no estriba ni estribar puede en otra cosa que +en Dios criador de nuestro espritu. + + +[251.] Es de notar sin embargo, la contradiccion en que incurren los +filsofos que dicen: yo no puedo dudar de lo que es subjetivo, esto +es, de lo que me afecta m mismo, de lo que siento en m, pero no +tengo derecho salir de mi mismo, y afirmar que lo que pienso es en +realidad como lo pienso. Sabes que sientes, que piensas, que tienes +en ti tal cual apariencia? Lo puedes probar? Es evidente que n. Lo +que haces es ceder un hecho, una necesidad ntima que te fuerza +creer que piensas, que sientes, que te parece tal cual cosa; pues +bien, igual necesidad hay en el enlace del objeto con la idea, igual +necesidad te fuerza _creer_ que lo que evidentemente te parece que +es de tal cual manera, es en efecto de la misma manera; ninguno de +los dos casos admite demostracion, en ambos hay indeclinable +necesidad; dnde est pues la filosofa cuando tanta diferencia se +quiere establecer entre cosas que no admiten ninguna? + +Fichte ha dicho: Es imposible explicar de una manera precisa cmo un +pensador ha podido salir jams del _yo_ (Doct. de la Ciencia 1. Par. + 3.), y con igual derecho se le podria decir l que no se concibe +cmo ha podido levantar su sistema sobre el _yo_. A qu apela? un +hecho de conciencia; es decir, una necesidad. Y el asenso la +evidencia, la certeza de que la apariencia corresponde la realidad, +no es tambien una necesidad? En qu funda Fichte su sistema del _yo_ +y del _no yo_? Basta leer su obra, para ver que no estriba sino en +consideraciones que suponen un valor ciertas ideas, una verdad +ciertos juicios. Sin esto es imposible hablar ni pensar; y hasta l +propio lo reconoce cuando al comenzar sus investigaciones sobre el +principio de nuestros conocimientos dice lo que ya tengo copiado mas +arriba ( 8). All confiesa que no puede dar un paso sin confiarse +todas las leyes de la lgica general, que no estn _todava +demostradas, y que se suponen tcitamente admitidas_. Y qu son esas +leyes, sin verdad objetiva? Qu son sin el valor de las ideas, sin la +correspondencia de estas con los objetos? Es un crculo, dice bien +Fichte; y de l no sale este filsofo, como no han salido los dems. + + +[252.] El quitar las ideas su valor objetivo, el reducirlas meros +fenmenos subjetivos, el no ceder esa necesidad ntima que nos +obliga admitir la correspondencia del _yo_ con los objetos, arruina +la conciencia misma del _yo_. Esto es lo que se deberia haber visto, y +lo que creo poder demostrar hasta la ltima evidencia. + + +[253.] Tengo conciencia de m mismo. Prescindo ahora de lo que siento, +de lo que soy; pero s que siento, y que soy. Esta experiencia es para +m tan clara, tan viva, que no puedo resistir la verdad de lo que +ella me dice. Pero ese _yo_ no es solo el _yo_ de este instante, es +tambien el _yo_ de ayer, y de todo el tiempo anterior de que tengo +conciencia. Yo soy el mismo que era ayer; yo soy el mismo en quien se +verifica esa sucesion de fenmenos; el mismo quien se presentan esa +variedad de apariencias. La conciencia del _yo_, encierra pues la +identidad de un ser, en distintos tiempos, en situaciones varias, con +diferentes ideas, con diversas afecciones: la identidad de un ser que +_dura_, que es el mismo, pesar de las mudanzas que en l se suceden. +Si esa duracion de identidad se rompe; si no estoy seguro que soy el +mismo _yo_ ahora que era antes, se destruye la conciencia del _yo_. +Existir una serie de hechos inconexos, de conciencias aisladas; mas +n esa conciencia ntima que ahora experimento. Esto es indudable; +esto lo siente todo hombre en s mismo; esto para nadie admite +discusion ni prueba, para nadie las necesita. En el momento en que esa +conciencia de identidad nos faltase, nos anonadaramos nuestros +ojos; furamos lo que fusemos en la realidad, para nosotros no +seramos nada. Qu es la conciencia de un ser, formada de una serie +de conciencias, sin trabazon, sin relacion entre s? Es un ser que se +revela sucesivamente s propio; pero n como l mismo, sino como un +ser nuevo; un ser que nace y muere, y muere y nace sus ojos, sin que +l propio sepa que el que nace es el que muri, ni el que muere el que +naci: una luz que se enciende y se extingue, y vuelve encenderse y + extinguirse otra vez, sin que se sepa que es la misma. + + +[254.] Esta conciencia la arruinan completamente los que niegan el +enlace de la idea con el objeto. Demostracion. En el instante A, yo no +tengo otra presencia subjetiva de mis actos, que el acto mismo que en +aquel instante estoy ejerciendo: luego no puedo cerciorarme de haber +tenido los anteriores, sino en cuanto estn representados en la idea +actual; luego hay un enlace entre esta y su objeto. Luego atenindonos +simplemente los fenmenos de la conciencia, la simple conciencia +del _yo_, encontramos que por indeclinable necesidad atribuimos las +ideas un valor objetivo, los juicios una verdad objetiva. + + +[255.] Sin esta verdad objetiva, es imposible todo recuerdo cierto, +hasta de los fenmenos interiores, y por consiguiente, todo +raciocinio, todo juicio, todo pensamiento. + +El recuerdo es de actos pasados: cuando los recordamos ya no son; pues +si fueran, no habria recuerdo con respecto ellos, sino conciencia de +presente. Aun cuando en el acto de recordarlos tengamos otros actos +semejantes, estos no son los mismos; pues en la idea de recuerdo entra +siempre la de tiempo pasado. Luego, de ellos no puede haber mas +certeza que por el enlace que tienen con el acto presente, por su +correspondencia con la idea que nos los ofrece. + + +[256.] He dicho que en faltando la certeza de la verdad objetiva en +los fenmenos interiores, era imposible todo raciocinio. En efecto, +todo raciocinio supone una _sucesion_ de actos: cuando el uno existe +en el espritu, ya no existe el otro: luego hay necesidad de pequeos +recuerdos continuos, para que la cadena no se quebrante: es as que +sin esta cadena no hay raciocinio, y sin recuerdo no hay esa cadena, y +sin verdad objetiva no hay recuerdo cierto; luego sin verdad objetiva +no hay raciocinio. + + +[257.] Tambien parecen imposibles todos los juicios. Estos son de dos +clases: los que no necesitan demostracion, los que la necesitan. Los +que han menester demostracion sern imposibles, porque no hay +demostracion sin raciocinio, y este en tal caso seria imposible +tambien. En cuanto los que no la han menester porque brillan con +evidencia inmediata, serian imposibles todos los que no se refiriesen +al acto presente del alma, en el instante mismo en que se emitiera el +juicio. Luego no habria mas juicio que el del acto presente: es decir, +la conciencia del momento sin relacion con nada de lo anterior. Pero +lo curioso es que aun con respecto los actos de conciencia, este +juicio seria poco menos que imposible: porque cuando formamos el +juicio sobre el acto de conciencia, no es con este, sino con un acto +reflejo: esta reflexion implica sucesion: y lo sucesivo no es conocido +con certeza si no hay verdad objetiva. + +Es muy dudoso que ni aun fueran posibles los juicios de evidencia +inmediata. Ellos, como se ha explicado en el captulo anterior, +suponen la relacion de los conceptos parciales en que se ha +descompuesto el total: cmo se descompone sin sucesion? Si hay +sucesion hay recuerdo, si hay recuerdo no hay presencia inmediata de +lo recordado; es necesaria por consiguiente la objetividad de la idea +representante con relacion la cosa recordada. + + +[258.] Semejantes consecuencias espantan, pero son indeclinables: si +quitamos la verdad objetiva, desaparece todo pensamiento razonado. +Este encierra cierta continuidad de actos correspondientes diversos +instantes: si esta continuidad se rompe, el pensamiento humano deja de +ser lo que es: deja de existir como _razon_: es una serie de actos sin +conexion de ninguna especie y que nada pueden conducir. En tal caso +desaparece toda expresion, toda palabra: nada tiene un valor seguro: +todo se hunde, as en el rden intelectual y moral como en el +material, y el hombre queda hasta sin el consuelo de poseerse s +mismo; se desvanece en sus propias manos cual vana sombra. + + +[259.] Las sensaciones podrn existir como serie inconexa tambien; +pero no habr de ellas ningun recuerdo cierto, pues falta la verdad +objetiva: y las sensaciones pasadas no existen sino como pasadas, y +por tanto como simples objetos. + +Toda reflexion intelectual sobre ellas ser imposible; porque la +reflexion no es la sensacion: esto es un objeto de aquella, mas n +ella misma. As el rudo tiene la misma sensacion que el filsofo, pero +n la reflexion sobre ella. Mil veces sentimos sin reflexionar que +sentimos. La conciencia sensible, es muy diferente de la intelectual: +la primera es la simple presencia de la sensacion, la sensacion misma: +la segunda es el acto del entendimiento que se ocupa de la sensacion. + + +[260.] Esta distincion se encuentra tambien en todos los actos +puramente intelectuales: la reflexion sobre el acto no es el acto +mismo. El uno es objeto del otro: no se identifican, ya que con +frecuencia se encuentran separados; si no hubiese pues verdad objetiva +la reflexion seria imposible. + + +[261.] Es difcil tambien de comprender cmo seria posible ningun acto +de la conciencia del yo, aun de presente. Ya hemos visto como +desaparece el _yo_, en rompindose la serie de los recuerdos, pero hay +adems, que sin verdad objetiva no os posible concebir el _yo_ ni aun +por un momento. El _yo_ pensante, no conoce al _yo_ pensado, sino como +objeto. Sea que lo _sienta_, sea que lo _conozca_, para darse cuenta +s mismo de s mismo necesita reflexionar sobre s mismo, tomarse s +mismo por objeto. Y en no habiendo verdad objetiva, no se concibe que +ningun objeto pueda tener ningun valor. + +De esto se infiere, que los que atacan la objetividad, atacan una ley +fundamental de nuestro espritu, destruyen el pensamiento, y arruinan +hasta la conciencia, hasta todo lo subjetivo, que les serva de base. + + +[262.] Contra la certeza objetiva suele argumentarse fundndose en los +errores que ella nos induce. El delirante cree ver objetos que no +existen; el loco cree firmemente en la verdad de sus pensamientos +desconcertados: por qu lo que en un caso nos engaa, no podria +engaarnos en otros, en todos? Un criterio que alguna vez flaquea, +podr pasar por seguro? Por qu no atenernos lo puramente +subjetivo? El delirante, el manitico, el loco se engaan en el +objeto, mas n en el sujeto: aunque no sea verdad lo que ellos +piensan, es bien cierto y verdadero que ellos lo piensan. + +Esta objecion es especiosa; pero deja en pie todas las dificultades en +contra del sistema cuyo favor se aduce; y por otra parte no carece +de respuesta, en cuanto tiende debilitar la verdad objetiva. + +El delirante, el manitico, el loco tienen tambien recuerdos de cosas +que no han existido nunca. Esos recuerdos no se refieran tan solo lo +exterior, sino tambien sus actos interiores. El demente que se llama +rey, se acuerda de lo que pens, de lo que sinti, cuando lo +coronaron, cuando le destronaron, y de una larga historia de +semejantes actos: y sin embargo estos fenmenos intelectuales no +existieron: y sea como fuere, tantos recuerdos se los puede producir +l mismo. Tenemos pues que el criterio con respecto la memoria, +flaquea en este caso: y por lo mismo no podr servir en ninguno. +Luego, aun cuando mas arriba no hubisemos demostrado que sin verdad +objetiva no hay recuerdo ni aun de lo interior, el argumento de los +adversarios bastaria para arruinarlos todos. Esta objecion, si algo +probase, confirmaria todo lo que se ha dicho para demostrar que sin +objetividad no hay conciencia propiamente dicha, lo cual no lo admiten +los adversarios. + + +[263.] Adems: desde luego salta los ojos lo que puede valer en el +tribunal de la razon, lo que comienza por apoyarse en la locura. Todo +esto prueba lo mas, la debilidad de nuestra naturaleza; la +posibilidad de que en algunos desgraciados se trastorne el rden +establecido para la humanidad; que la regla de la verdad en el hombre, +como que existe en una criatura tan dbil, admite algunas excepciones; +pero estas son conocidas, porque tienen caractres marcados. La +excepcion no destruye la regla, sino que la confirma (XXV). + + + + +CAPTULO XXVI. + +SI TODOS LOS CONOCIMIENTOS SE REDUCEN LA PERCEPCION DE LA IDENTIDAD. + + +[264.] La evidencia inmediata tiene por objeto las verdades que el +entendimiento alcanza con toda claridad, y que asiente con absoluta +certeza sin que intervenga ningun _medio_, como lo dice el mismo +nombre. Estas verdades se enuncian en las proposiciones llamadas _per +se not_, primeros principios axiomas; en las cuales basta entender +el sentido de los trminos, para ver que el predicado est contenido +en la idea del sujeto. Las proposiciones de esta clase son pocas en +todas las ciencias: la mayor parte de nuestros conocimientos es fruto +de raciocinio, el cual procede por evidencia mediata. En la geometra +son en muy reducido nmero las proposiciones que no han menester ser +demostradas sino explicadas; el cuerpo de la ciencia geomtrica con +las dimensiones colosales que tiene en la actualidad, ha dimanado del +raciocinio: aun en las obras mas extensas los axiomas ocupan pocas +pginas; lo dems est formado de teoremas, esto es, de proposiciones +que no siendo evidentes por s mismas, necesitan demostracion. Lo +mismo se verifica en todas las ciencias. + + +[265.] Como en los axiomas percibe el entendimiento la identidad del +sujeto con el predicado, viendo por intuicion que la idea de este se +halla contenida en la de aquel, surge aqu una cuestion filosfica +sumamente grave, que puede ser muy difcil y dar pie extraas +controversias, si no se tiene cuidado de colocarla en su verdadero +terreno. Todo conocimiento humano se reduce la simple percepcion de +la identidad? y su frmula general, podria ser la siguiente: A es A, + bien una cosa es ella misma? Filsofos de nota opinan por la +afirmativa, otros sienten lo contrario. Yo creo que hay en esto cierta +confusion de ideas, relativa mas bien al estado de la cuestion que no +al fondo de ella misma. Conduce mucho resolverla con acierto el +formarse ideas bien claras y exactas de lo que es el juicio, y la +relacion que por l se afirma se niega. + + +[266.] En todo juicio hay percepcion de identidad de no identidad +segun es afirmativo negativo. El verbo _es_ no expresa union de +predicado con el sujeto, sino identidad; cuando va acompaado de la +negacion dicindose _no es_, se expresa simplemente la no identidad, +prescindiendo de la union separacion. Esto es tan verdadero y +exacto, que en cosas realmente unidas no cabe juicio afirmativo por +solo faltarles la identidad; en tales casos, para poder afirmar, es +preciso expresar el predicado en concreto, esto es, envolviendo en l +de algun modo la idea del sujeto mismo; por manera que la misma +propiedad que en concreto debiera ser afirmada, no puede serle en +abstracto, antes bien debe ser negada. As se puede decir: el hombre +es racional; pero n, el hombre es la racionalidad; el cuerpo es +extenso; pero n, el cuerpo es la extension; el papel es blanco; pero +n el papel es la blancura. Y esto por qu? es que la racionalidad +no est en el hombre, que la extension no se halle unida al cuerpo y +la blancura al papel? n ciertamente; pero, aunque la racionalidad +est en el hombre y la extension en el cuerpo y la blancura en el +papel, basta que no percibamos identidad entre los predicados y los +sujetos para que la afirmacion no pueda tener cabida: por el +contrario, lo que la tiene es la negacion, pesar de la union: as se +podr decir: el hombre no es la racionalidad; el cuerpo no es la +extension; el papel no es la blancura. + +He dicho que para salvar la expresion de identidad emplebamos el +nombre concreto en lugar del abstracto, envolviendo en aquel la idea +del sujeto. No se puede decir el papel es la blancura, pero s el +papel es blanco: porque esta ltima proposicion significa el papel es +una cosa blanca; es decir, que en el predicado, blanco, en concreto, +hacemos entrar la idea general de _una cosa_, esto es, de un sujeto +modificable, y este sujeto es idntico al papel modificado por la +blancura. + + +[267.] As se echa de ver que la expresion: _union del predicado con +el sujeto_, es cuando menos inexacta. En toda proposicion afirmativa +se expresa la identidad del predicado con el sujeto; el uso autoriza +estos modos de hablar, que sin embargo no dejan de producir alguna +confusion cuando se trata de entender perfectamente estas materias. Y +es de notar que el lenguaje comun por s solo, es en este punto como +en muchos otros, admirablemente propio y exacto; nadie dice, el papel +es la blancura, sino el papel es blanco; solo cuando se quiere +encarecer mucho la perfeccion con que un sujeto posee una calidad, se +la expresa en abstracto, unindole el pronombre _mismo_: as se dice +hiperblicamente: es la misma belleza, es la misma blancura, es la +misma bondad. + + +[268.] Hasta lo que se llama igualdad en las matemticas, viene +significar tambien identidad, de suerte que en esta clase de juicios, + mas de lo que hemos observado de general en todos, saber, la +identidad salvada por la expresion del predicado en concreto, hay que +la misma relacion de igualdad significa identidad: esto necesita +explicacion. + +Si digo 6 + 3 = 9, expreso lo mismo que 6 + 3 es idntico 9. Claro +es que en la afirmacion de igualdad no se atiende la forma con que +las cantidades estn expresadas, sino las cantidades mismas; pues de +lo contrario, no solo no se podria afirmar la identidad, pero ni aun +la igualdad: porque es evidente que 6 + 3 en cuanto su forma, ni +escrita, ni hablada, ni pensada, no es idntico ni igual con 9. La +igualdad se refiere los valores expresados, y estos no solo son +iguales, sino idnticos: 6 + 3 es lo mismo que 9. El todo no se +distingue de sus partes reunidas: el 9 es el todo; 6 + 3 con sus +partes reunidas. + +El modo diferente con que se conciben 9 y 6 + 3, no excluye la +identidad: esta diferencia es relativa la forma intelectual; y tiene +lugar no solo en este caso, sino en las percepciones de las cosas mas +simples; no hay nada que nosotros no concibamos bajo aspectos +diferentes, y cuyo concepto no podamos descomponer de diversos modos; +y sin embargo n por esto se dice que la cosa deje de ser simple +idntica consigo misma. + +Lo que se aplica una ecuacion aritmtica, puede extenderse las +algebricas y geomtricas. Si se tiene una ecuacion en que el primer +miembro sea muy sencillo, por ejemplo Z, y el segundo muy complicado, +por ejemplo el desarrollo de una serie, no se quiere decir que la +expresion primera sea igual la segunda; la igualdad se refiere, n +la misma expresion sino lo expresado, al valor que con las letras se +designa: esto ltimo es verdadero; lo primero seria evidentemente +falso. + +Dos circunferencias que tengan un mismo radio son iguales. Aqu parece +que se trata solamente de igualdad, pues que hay en efecto dos objetos +distintos que son las dos circunferencias, las cuales pueden trazarse +en el papel representarse en la imaginacion: no obstante, ni aun en +este caso la distincion es verdadera y s solo aparente, verificndose +lo que en las ecuaciones aritmticas y algebricas, de que hay +distincion y hasta diversidad en las formas, identidad en el fondo. +Desde luego se puede combatir el argumento principal en que se funda +la distincion, si se observa que las circunferencias que se pueden +trazar representar, no son mas que formas de la idea, y de ningun +modo la idea misma. Ya se tracen ya se representen, tendrn una +magnitud determinada y una cierta posicion en los planos que se tengan + la vista que se imaginen: en la idea y en la proposicion que +ella se refiere, no hay nada de esto; se prescinde de todas las +magnitudes, de todas las posiciones, se habla en un sentido general y +absoluto. Es verdad que las representaciones pueden ser infinitas, ya +en la imaginacion ya en lo exterior: pero esto, lejos de probar su +identidad con la idea, indica su diversidad; pues que la idea es +nica, ellas son infinitas; la idea es constante, ellas son variables; +la idea es independiente de las mismas, y ellas son dependientes de la +idea, teniendo el carcter y la denominacion de circunferencias en +cuanto se le aproximan representando lo que ella contiene. + +Qu se expresa pues en la proposicion: dos circunferencias que tengan +un mismo radio, son iguales? la idea fundamental es que el valor de la +circunferencia depende del radio; y la proposicion aqu enunciada no +es mas que una aplicacion de aquella propiedad al caso de igualdad de +los radios. Luego las circunferencias que concebimos como distintas, +no son mas que ejemplos que nos ponemos en lo interior para hacernos +visible la verdad de la aplicacion; pero en el fondo puramente +intelectual, no se encuentra mas que la descomposicion de la idea +misma de la circunferencia, su relacion con el radio aplicada al +caso de igualdad. No hay pues dos circunferencias en el rden +puramente ideal; hay una sola cuyas propiedades conocemos bajo +diferentes conceptos y que expresamos de diversas maneras. + +Si en todos los juicios hay afirmacion de identidad no identidad, y +todos nuestros conocimientos nacen de un juicio van parar l, +parece que todos se han de reducir una simple percepcion de +identidad: entonces, la frmula general de nuestros conocimientos +ser: A es A, una cosa es ella misma. Este resultado parece una +paradoja extravagante, y lo es segun el modo con que se le entiende; +pero si se explica como se debe, puede ser admitido como una verdad, y +verdad muy sencilla. Por lo dicho en los prrafos anteriores, se puede +columbrar cul es el sentido de esta opinion; pero la importancia de +la materia exige otras aclaraciones. + + + + +CAPTULO XXVII. + +CONTINUACION. + + +[269.] Es hasta ridculo el decir que los conocimientos de los mas +sublimes matemticos, se hayan reducido esta ecuacion: A es A. Esto, +dicho absolutamente, es no solo falso sino contrario al sentido comun; +pero ni es contrario al sentido comun, ni es falso, el decir que los +conocimientos de todos los matemticos, son percepciones de identidad, +la cual presentada bajo diferentes conceptos sufre infinitas +variaciones de forma, que fecundan al entendimiento y constituyen la +ciencia. Para mayor claridad tomemos un ejemplo y sigamos una idea al +travs de sus transformaciones. + + +[270.] La ecuacion crculo = crculo(1) es muy verdadera, pero n muy +luminosa, pues no sirve para nada, causa de que hay identidad no +solo de ideas sino tambien de conceptos y expresion. Para que haya un +verdadero progreso en la ciencia, no basta que la expresion se mude, +es necesario que se vari en algun modo el concepto bajo el cual se +presenta la cosa idntica. Asi es que si la ecuacion anterior la +abreviamos en esta forma C = crculo(2) nada hemos adelantado, sino en +cuanto la expresion puramente material. La nica ventaja que puede +resultarnos, es el que aliviamos un tanto la memoria porque en vez de +expresar el crculo por una palabra la expresamos por una letra, la +inicial C. Por qu? porque la variedad est en la expresion, no en el +concepto. + +Si en vez de considerar la identidad en toda su simplicidad en ambos +miembros de la ecuacion, referimos el valor del crculo al de la +circunferencia, tendremos C = circunferencia x R (3) es decir que el +valor del crculo es igual la circunferencia multiplicada por la +mitad del radio. En la ecuacion (3) hay identidad como en las (1) y +(2) porque en ella se significa que el valor expresado por C es el +mismo expresado por circunferencia x R; de la propia suerte que en +las anteriores se expresa que el valor del crculo es el valor del +crculo. Pero hay alguna diferencia de esta ecuacion las +anteriores? s, y muy grande. Cul es? en las primeras se expresaba +simplemente la identidad concebida bajo un mismo punto de vista; el +crculo expresado en el segundo miembro no excitaba ninguna idea que +no excitase el primero; pero en la ltima el segundo miembro expresa +el mismo crculo s, pero en sus relaciones con la circunferencia y el +radio, y por consiguiente mas de contener una especie de anlisis de +la idea del crculo, recuerda el anlisis que anteriormente se ha +hecho de la idea de la circunferencia con relacion la del radio. La +diferencia pues no est en la sola expresion material, sino en la +variedad de conceptos bajo los cuales se presenta una cosa misma. + +Llamando N el valor de la relacion de la circunferencia con el +dimetro, y C al crculo, la ecuacion se nos convierte en esta otra C += N R(4). Aqu hay tambien identidad en los valores, pero encontramos +un progreso notable en la expresion del segundo miembro, en el cual se +nos ofrece el valor del crculo desembarazado de sus relaciones con el +de la circunferencia y dependiente tan solo de un valor numrico N y +de una recta que es el radio. Sin perder pues la identidad y solo por +sucesion de percepciones de identidad, hemos llegado adelantar en la +ciencia, y habiendo partido de una proposicion tan estril como +crculo = crculo, nos encontramos en otra por la cual podemos desde +luego calcular el valor de un crculo cualquiera con tal que se nos d +su radio. + +Saliendo de la geometra elemental y considerando el crculo como una +curva referida dos ejes y cuyos puntos se determinan con respecto +estos, tendremos Z = 2Bx-x (5); expresando Z el valor de la ordenada; +B el de una parte constante del eje de las abscisas; y x la abscisa +correspondiente Z. Aqu encontramos ya otro progreso de ideas +todava mas notable; en ambos miembros, no expresamos ya el valor del +crculo sino el de unas lneas, con las cuales se determinan todos los +puntos de la curva; y concebimos fcilmente que esta curva que nos +cerraba la figura cuyas propiedades determinbamos en la geometra +elemental, puede ser concebida bajo tal forma que pertenezca un +gnero de curvas de las cuales ella constituya una especie por la +particular relacion de las cantidades 2 x y B; de manera que +modificando la expresion con la aadidura de una nueva cantidad +combinada de este de aquel modo, puede resultarnos una curva de otra +especie. Entonces, si queremos determinar el valor de la superficie +encerrada en esto crculo, podremos considerarla, no simplemente con +respecto al radio, sino las reas encerradas entre las varias +perpendiculares cuyos extremos determinan los puntos de la curva y que +se llaman ordenadas: con lo cual resultar que el mismo valor del +crculo se determinar bajo conceptos diferentes, no obstante de que +ese valor es siempre idntico: la transicion de unos conceptos otros +ser la sucesion de las percepciones de identidad presentada bajo +formas diferentes. + +Consideremos ahora que el valor del crculo depende del radio, lo cual +nos da C = funcion x (6). Ecuacion que nos lleva concebir el crculo +bajo la idea general de una funcion de su radio de x, y por +consiguiente nos autoriza someterle todas las leyes que una +funcion est sujeta y nos conduce las propiedades de las +diferencias, de los lmites, y de las relaciones de estos; con lo cual +entramos en el clculo infinitesimal cuyas expresiones nos presentan +la identidad bajo una forma que nos recuerda una serie de conceptos de +anlisis detenida y profunda. As, expresando la diferencial del +crculo por dc; y su integral por S. dc; tendremos c = S. dc (7) +ecuacion en que se expresan los mismos valores que en aquella otra, +crculo = crculo, pero con la diferencia de que la (7) recuerda +inmensos trabajos analticos, es el resultado de la dilatada sucesion +de conceptos del clculo integral, del diferencial, de los lmites de +las diferencias de las funciones, de la aplicacion del lgebra la +geometra y de una muchedumbre de nociones geomtricas elementales, +reglas y combinaciones algebricas y de todo cuanto ha sido menester +para llegar al resultado. Entonces, cuando se integre la diferencial, +y por integracion se llegue sacar el valor del crculo, es claro que +seria lo mas extravagante el afirmar que la ecuacion integral no es +mas que la de crculo = crculo; pero no lo es el decir que en el +fondo hay identidad, y que la diversidad de expresion que hemos +llegado es el fruto de una sucesion de percepciones de la misma +identidad presentada bajo aspectos diferentes. Suponiendo que los +conceptos por los cuales haya sido necesario pasar sean A B C D E M; +la ley de su enlace cientfico podr expresarse de esta manera: A = B, +B = C, C = D, D = E, E = M; luego A = M. + + +[271.] Lo que acabo de explicar no puede comprenderse bien si no se +recuerdan algunos caractres de nuestra inteligencia, en los cuales se +encuentra la razon de tamaas anomalas. Nuestro entendimiento tiene +la debilidad de no poder percibir muchas cosas sino sucesivamente, y +de que aun en las ideas mas claras, no ve lo que en ellas se contiene, +sino con mucho trabajo. De esto resulta una necesidad la cual +corresponde con admirable armona una facultad que la satisface: una +necesidad de concebir bajo varias formas no solo distintas sino +diferentes, aun las cosas mas simples; una facultad de descomponer un +concepto en muchas partes, multiplicando en el rden de las ideas lo +que en realidad es uno. Esta facultad de descomposicion seria intil +si al pasar el entendimiento por la sucesion de conceptos, no tuviese +medio de enlazarlos y retenerlos, en cuyo caso ira perdiendo el fruto +de sus tareas escapndosele de la mano tan pronto como lo acababa de +coger. Afortunadamente, este medio le tiene en los signos escritos, +hablados pensados; expresiones misteriosas que veces designan no +solo una idea, sino que son como el compendio de los trabajos de una +larga vida y quizs de una dilatada serie de siglos. Al presentrsenos +el signo, no vemos ciertamente con entera claridad todo lo que por l +se expresa, ni las razones de la legitimidad de la expresion; pero +sabemos en confuso el significado que all se encierra, sabemos que en +caso necesario nos basta tomar el hilo de las percepciones por las +cuales hemos pasado, volviendo as con paso retrgrado hasta los +elementos mas simples de la ciencia. Al hacer los clculos, el +matemtico mas eminente no ve con toda claridad lo que significan las +expresiones que va empleando, sino en cuanto se refieren al objeto que +le ocupa; pero est cierto que aquellas expresiones no le engaan, que +las reglas por las cuales se guia son enteramente seguras; porque sabe +que en otro tiempo las afianz en inconcusas demostraciones. El +desarrollo de una ciencia puede compararse una serie de colunas en +las cuales se han marcado las distancias de un camino; el ingeniero +que ha hecho las operaciones se sirve de los guarismos de las colunas, +sin necesidad de recordar las operaciones que le condujeron marcar +la cantidad que tiene la vista; bstale saber que las operaciones +fueron bien hechas y que el resultado de ellas se escribi bien. + + +[272.] La prueba de esta necesidad de descomposicion, mas de tenerla +ampliamente consignada en los ejemplos anteriores, se la encuentra en +los elementos de toda enseanza, donde se hace preciso explicar bajo +una forma de demostracion proposiciones que nada mas dicen que las +definiciones axiomas que se han asentado. Por ejemplo, en las obras +elementales de geometra se encuentra este teorema: todos los +dimetros de un crculo son iguales; y si se quiere que los +principiantes le comprendan, es necesario dar la forma de demostracion + lo que no es ni puede ser mas que una explicacion, y casi un +recuerdo de la idea del crculo. Cuando se traza la circunferencia se +fija un punto en torno del cual se hace girar una lnea que se llama +radio; pues bien, no siendo el dimetro otra cosa que el conjunto de +los dos radios continuados en una misma lnea, parece que debiera +bastar la enunciacion del teorema para que se le viese evidentemente +contenido en la idea del crculo y como una especie de repeticion del +postulado en que se funda la construccion de la curva; sin embargo no +sucede as, y es necesario explicar, haciendo como que se prueba, y +mostrar el dimetro igual dos radios, y recordar que estos son +iguales, y veces repetir que as se supone en la misma construccion; +en una palabra, emplear una porcion de conceptos para convencer de una +verdad que debiera ser conocida con la simple intuicion de uno solo, +como sucede cuando las fuerzas geomtricas del entendimiento han +adquirido cierta robustez. + + +[273.] Ahora podrmos apreciar en su justo valor la opinion de +Dugald-Steward en sus _Elementos de la filosofa del espritu humano_, +cuando dice: es lcito dudar que aun esta ecuacion aritmtica 2 x 2 = +4 pueda ser representada con exactitud por la frmula A = A. Esta +ecuacion es una proposicion que enuncia _la equivalencia de dos +expresiones diferentes_, equivalencia cuyo descubrimiento puede ser de +la mayor importancia en una infinidad de casos. La frmula es una +proposicion del todo insignificante y frivola que no puede en ningun +caso recibir la menor aplicacion prctica; qu pensaremos pues de +esta proposicion A = A, si se la compara con la frmula del binomio de +Newton la cual en tal caso representaria? sin duda cuando se la +aplica la ecuacion 2 x 2 = 4 (que por su extrema simplicidad y +vulgaridad puede pasar por un axioma) la paradoja no presenta tan de +bulto su monstruosidad; pero en este segundo caso parece del todo +imposible que tenga ni aun significacion (2. p. cap. 2. seccion 3. +2.). Este filsofo no advierte que la pretendida monstruosidad nace de +la errada interpretacion que l mismo da la opinion de sus +adversarios. Nadie ha pensado en negar la importancia de los +descubrimientos en que se prueba la equivalencia de expresiones +diferentes; nadie dudar de que la frmula del binomio de Newton sea +un gran progreso sobre la frmula A = A; pero la cuestion no est +aqu, est en ver si la frmula del binomio de Newton es mas que la +expresion de cosas idnticas, y si aun el mrito mismo de la +expresion, es no el fruto de una serie de percepciones de identidad. +Si la cuestion se presentase bajo el punto de vista de Dugald-Steward, +seria hasta indigna de ser ventilada: en buena filosofa no puede +disputarse sobre cosas no solo absurdas sino ridiculas. + + + + + +CAPTULO XXVIII. + +CONTINUACION. + + +[274.] Expliquemos ahora cmo la doctrina de la identidad se aplica en +general todos los raciocinios, versen no sobre objetos +matemticos; para esto examinaremos algunas de las formas dialcticas +en las cuales est consignado el arte de raciocinar. + +Todo A es B; M es A, luego M es B. En este silogismo encontramos en la +mayor, la identidad de todo A con B, y en la menor la de M con A, de +lo cual sacamos la de M con B. En las tres proposiciones hay +afirmacion de identidad, y por consiguiente percepcion de ella: veamos +lo que sucede en el enlace que constituye la fuerza del raciocinio. + +Por qu digo que M es B? porque M es A, y todo A es B. M es uno de +los A, que estaba expresado ya en las palabras: todo A; luego cuando +digo M es A, no digo nada nuevo sobre lo que habia dicho por todo A; +qu diferencia hay pues? hay la diferencia de que en la expresion +todo A, no hacia atencion uno de sus contenidos M, del cual sin +embargo afirmaba que era B, por lo mismo que decia todo A es B. Si en +la expresion todo A hubiese visto distintamente M, no hubiera sido +necesario el silogismo, pues por lo mismo que decia todo A es B, +hubiera entendido M es B. + +Esta observacion es tan verdadera y exacta, que en tratndose de +relaciones demasiado claras se suprime el silogismo y se le reemplaza +por el entimema. El entimema es ciertamente la abreviacion del +silogismo; pero en esta abreviacion debemos ver algo mas que un ahorro +de palabras; hay un _ahorro de conceptos_, porque el entendimiento ve +intuitivamente lo uno en lo otro sin necesidad de descomposicion. Es +hombre, luego es racional; callamos la mayor y ni aun la pensamos, +porque en la idea de hombre y en su aplicacion un individuo, vemos +intuitivamente la de racional, sin gradacion de ideas ni sucesion de +conceptos. + +Supongamos que se trata de demostrar que el permetro de un polgono +inscrito en un crculo es menor que la circunferencia, y que se hace +el siguiente silogismo: todo conjunto de rectas inscritas en sus +respectivas curvas es menor que el conjunto de las mismas curvas; es +as que el permetro del polgono es un conjunto de rectas, y la +circunferencia un conjunto de arcos curvas; luego el permetro +inscrito os menor que la circunferencia. Pregunto ahora, si quien sepa +que el conjunto de rectas es menor que el conjunto de curvas no ver +con igual facilidad que el permetro es menor que la circunferencia +circunscrita, con tal que entienda perfectamente el significado de las +palabras; es evidente que s. Para qu pues se necesita el recuerdo +del principio general? es para aadir nada al concepto particular? n +por cierto; porque nada puede haber mas claro que las siguientes +proposiciones: el permetro del polgono es un conjunto de rectas; la +circunferencia es un conjunto de arcos curvas; lo que se hace pues +con el principio general es llamar la atencion sobre una fase del +concepto particular, para que con la reflexion se vea en este lo que +sin la reflexion no se veia. La certeza de la conclusion no depende +del principio general; pues que si se hubiese pensado en las +relaciones de mayora y minora, solo con respecto las rectas del +permetro y los arcos cuyo conjunto forma la circunferencia, se +hubiera inferido lo mismo. + +Con este ejemplo se confirma que el entimema no es una simple +abreviacion de palabras, y se explica por qu le empleamos en los +raciocinios que versan sobre materias familiares al entendimiento. +Entonces, en uno cualquiera de los conceptos vemos lo que necesitamos +para la consecuencia, y por esto tenemos bastante con una premisa, en +la cual incluimos la otra, mas bien que no la sobreentendemos. El +principiante dir: el arco es mayor que la cuerda, porque la curva es +mayor que la recta; pero cuando se haya familiarizado con las ideas +geomtricas dir simplemente, el arco es mayor que la cuerda, viendo +en la misma idea del arco la idea de curva, en la de cuerda la de +recta, sin ninguna descomposicion. Por ventura es verdad que el arco +sea mayor que la cuerda porque toda curva es mayor que su recta? n, +de ninguna manera; si no existiese la idea abstracta de curva y la +nica curva pensada fuese la particular arco de crculo; si no +existiese tampoco la idea abstracta de recta y la nica recta pensada +fuese la cuerda, seria verdad como ahora que el arco es mayor que la +cuerda. + + +[275.] En tratndose de las relaciones _necesarias_ de los objetos, +los principios generales, los trminos medios, y cuantos recursos nos +ofrece la dialctica para auxiliar el raciocinio, no son mas en el +fondo que invenciones del arte para inducirnos reflexionar sobre el +concepto de la cosa, hacindonos ver en l lo que antes no veamos. De +esto se sigue que todos los juicios sobre los objetos necesarios, son +en cierto modo analticos; equivocndose Kant cuando afirma que los +hay sintticos prescindiendo de la experiencia. Si esta no existe, no +tenemos ningun dato de la cosa, solo poseemos su concepto; de lo +extrao este nada podemos saber. No quiero decir que todas las +proposiciones expresen tal relacion del predicado al sujeto, que el +concepto de este sea suficiente para que descubramos aquel; pero s +que la razon de la insuficiencia est en que el concepto es incompleto + en s con respecto nuestra comprension; y que suponindole +completo en s mismo y la debida capacidad en nuestro entendimiento +para comprender todo lo que l nos dice, encontraramos en el mismo +todo lo que puede formar materia cientfica. + + +[276.] Un ejemplo geomtrico aclarar mis ideas. El tringulo tiene +muchas propiedades cuya explicacion, demostracion y aplicaciones +ocupan largas pginas en los libros de geometra. En el concepto del +tringulo entran el de rectas y el de los ngulos que estas forman: +pregunto ahora en todas las explicaciones y demostraciones de las +propiedades de los tringulos en general, se sale jams de las ideas +de ngulo y de recta? n, jams, ni se sale, ni se puede salir; de lo +contrario flaquearia cuanto se dijese fundado en nuevos elementos que +se hubiesen introducido en el concepto. Estos elementos serian ajenos +al tringulo, y por consiguiente le quitaran su naturaleza. En las +relaciones necesarias no cabe mas ni menos, ni aadiduras, ni +sustracciones de ninguna clase: lo que es es, y nada mas. Cuando se +pasa del tringulo en general sus varias especies, como equiltero, +issceles, rectngulo, oblicungulo etc. etc., es de notar que la +demostracion se atiene rigurosamente lo contenido en el concepto +general modificado con la propiedad determinante de la especie, es +decir, la igualdad de los tres lados, de dos, la desigualdad +de todos, la suposicion de un ngulo recto etc. etc. + + +[277.] En la aplicacion del lgebra la geometra, se ve con mas +claridad lo que estoy explicando. Una curva se expresa por una +frmula que contiene el concepto de la misma curva; es decir, su +esencia. Para demostrar todas las propiedades de la curva, el gemetra +no necesita salir de la frmula; en todas las cuestiones que se +suscitan lleva la frmula en la mano como la piedra de toque, y en la +misma encuentra todo cuanto ha menester. Es verdad que traza +tringulos otras figuras dentro de la misma curva, que de la misma +tira rectas puntos fuera de ella, pero jams sale del concepto +expresado en la frmula; lo que hace es descomponerle y descubrir en +l cosas que antes no habia descubierto. + +En esta ecuacion z = e/E (2 Ex - x) se encuentra la expresion de +las relaciones constitutivas de la elipse, expresando E el semieje +mayor, e el semieje menor, z las ordenadas, y x las abscisas. Con esta +ecuacion desenvuelta y transformada de varias maneras, se determinan +las propiedades de la curva; y cmo? haciendo ver con la ayuda de las +construcciones, que la nueva propiedad est contenida en el concepto +mismo, y que basta analizarle para encontrarla en l. + +Si suponemos un entendimiento que concibe la esencia de la curva, con +inmediata intuicion de la ley que preside la inflexion de los +puntos, sin necesidad de referirla ninguna lnea, bien bastndole +un eje en vez de necesitar dos, de algun otro modo que nosotros no +podemos ni siquiera imaginar, resultar que no habr menester dar los +rodeos que nosotros para demostrar las propiedades de la curva, pues +las ver claramente pensadas en el mismo concepto de ella. Esta +suposicion no es arbitraria: hasta cierto punto la vemos realizada +todos los dias, aunque en escala menor; un gemetra vulgar tiene el +concepto de una curva como lo tenia Pascal: en este mismo concepto el +gemetra vulgar ve las propiedades de la misma con largo trabajo, y +limitndose las comunes; Pascal veia las mas recnditas poco menos +que de una ojeada. Kant, por no haberse hecho cargo de esta doctrina, +no puede dar solucion al problema filosfico de los juicios sintticos +puros: profundizando mas la materia hubiera visto que hablando en +rigor, no hay tales juicios, y en vez de cansarse por resolver el +problema se hubiera abstenido de suscitarle (XXVI). + + + + +CAPTULO XXIX. + +SI HAY VERDADEROS JUICIOS SINTTICOS _ priori_, EN EL SENTIDO DE +KANT. + + +[278.] La mucha importancia que da el filsofo aleman su imaginado +descubrimiento exige que le examinemos con detencion. Jzguese de esta +importancia por lo que l mismo dice: si algun antiguo hubiese tenido +la idea de solo proponer la presente cuestion, ella hubiera sido una +barrera poderosa contra todos los sistemas de la razon pura hasta +nuestros dias, y habria ahorrado muchas tentativas infructuosas que se +han emprendido _ciegamente sin saber de qu se trataba._ (Crtica de +la razon pura. Introduccion). El pasaje no es nada modesto, y excita +naturalmente la curiosidad de saber en qu consiste un problema cuyo +solo planteo habria sido bastante evitar los extravos de la razon +pura. + +H aqu sus palabras: en los juicios sintticos mas del concepto +del sujeto debo tener alguna otra cosa (x) sobre la cual el +entendimiento se apoye para reconocer que un predicado no contenido en +este concepto, no obstante le pertenece. + +Tocante los juicios empricos de experiencia, no hay ninguna +dificultad; porque esta x es la experiencia completa del objeto que +conozco por un concepto _a_, el cual no forma mas que una parte de +esta experiencia. En efecto: aunque yo no comprenda en el concepto de +cuerpo en general el predicado pesadez, este concepto indica no +obstante una parte total de la experiencia; puedo por consiguiente +aadirle otra parte de la misma experiencia como perteneciente al +primer concepto. De antemano puedo reconocer analticamente el +concepto de cuerpo por los caractres de extension, impenetrabilidad, +figura etc., caractres concebidos todos en este concepto. Pero si +extiendo mi conocimiento volviendo la atencion del lado de la +experiencia de donde he sacado este concepto; entonces hallo siempre +la pesadez unida los caractres precedentes. Esta x que est fuera +del concepto _a_ y que es el fundamento de la posibilidad de la +sntesis del predicado pesadez, con el concepto _a_, pertenece pues +la experiencia. + +Pero en los juicios sintticos _ priori_, este medio falla +absolutamente. Si debo salir del concepto _a_ para conocer otro +concepto _b_ como unido con aquel, dnde me apoyar y cmo ser +posible la sntesis, cuando no me es dable volverme hcia el campo de +la experiencia? + +Hay pues aqu un cierto misterio, cuya explicacion puede solo +asegurar el progreso en el campo ilimitado del conocimiento +intelectual puro (ibid.). + + +[279.] La razon de esta sntesis, la encontramos en la facultad de +nuestro entendimiento para formar conceptos totales, en los que +descubra la _relacion_ de los parciales que los componen; y la +legitimidad de la misma sntesis, se funda en los principios en que +estriba el criterio de la evidencia. + +La sntesis de que se habla en las escuelas, consiste en la reunion de +conceptos, y no se opone que se tengan por analticos los conceptos +totales, de cuya descomposicion resulta el conocimiento de las +relaciones de los parciales. + +Si Kant se hubiese ceido los juicios de experiencia, no habria +inconveniente en su doctrina; pero extendindola al rden intelectual +puro, es inadmisible, o cuando menos est expresada con poca +exactitud. + + +[280.] Afirma Kant que los juicios matemticos son todos sintticos, y +que esta verdad que en su juicio es ciertamente incontestable y muy +importante por sus consecuencias, parece haber escapado hasta aqu +la sagacidad de los analistas de la razon humana, haciendo muy +contrarias sus conjeturas; yo creo que lo que falta aqu no es la +sagacidad de los analistas, sino la de su Aristarco. Lo demostrar. + +Tal vez se podria creer primera vista que la proposicion 7 + 5 = +12, es una proposicion puramente analtica que resulta de la idea de +siete mas cinco, segun el principio de contradiccion; pero bien mirado +se encuentra que el concepto de la suma de siete y de cinco, no +contiene otra cosa que la reunion de dos nmeros en uno solo, lo que +de ningun modo trae consigo el pensamiento de lo que es este nmero +nico compuesto de los otros dos. + +Si se dijese que quien oye siete mas cinco, no siempre piensa doce, +porque no ve bastante bien que un concepto es el otro, aunque bajo +diferente forma, se diria verdad; pero no lo es que por esta razon el +concepto no sea puramente analtico. La simple explicacion de ambos es +bastante manifestar su identidad. + +Para que se comprenda mejor, tomemos la inversa 12 = 7 + 5. Es +evidente que quien no sepa que 7 + 5 = 12, tampoco sabr que 12 = 7 + +5; y pregunto ahora, examinando el concepto 12, no veo contenido en +l el 7 + 5? es cierto: luego el concepto de 12 se identifica con el +de 7 + 5; luego asi como de que oyendo 12 no siempre se piensa 7 + 5 +no se puede inferir que el concepto de 12 no contenga el 7 + 5, +tampoco de que quien oiga el 7 + 5 no siempre comprenda 12, no se +puede deducir que el primer concepto no incluya el segundo. + +La causa de la equivocacion est en que dos conceptos idnticos estn +presentados al entendimiento bajo diferente forma; y hasta que +quitndoles la forma se ve el fondo, no se descubre la identidad. No +hay propiamente _raciocinio_ sino _explicacion._ + +Lo que aade Kant sobre la necesidad de apelar en este caso una +intuicion, con respecto uno de los dos nmeros, aadiendo al siete +el cinco expresado sucesivamente por los dedos de la mano, es sobre +manera ftil. 1. Adase como se quiera el cinco, nunca ser mas que +el cinco aadido, y por tanto nada dar ni quitar 7 + 5. 2. La +sucesiva adicion por _los dedos_ equivale decir 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = +5. Lo que trasforma la espresion 7 + 5 = 12, en esta otra 7 + 1 + 1 + +1 + 1 + 1 = 12; es asi que la misma relacion tiene el concepto 1 + 1 + +1 + 1 + 1 con 5, que 7 + 5 con 12; luego si de estos el uno no est +contenido en el otro, tampoco lo estarn los de Kant. Se replicar que +Kant no habla de identidad sino de intuicion; pero esta intuicion no +es la sensacion, sino la idea; si es la idea, es el concepto +explicado, nada mas. 3. Este mtodo de intuicion vemos que no es +necesario ni aun para los nios. 4. Dicho mtodo es imposible en los +nmeros grandes. + + +[281.] Aade Kant que esta proposicion: entre dos puntos, la lnea +recta es la mas corta no es puramente analtica, porque en la idea de +_recta_ no entra la de _mas corta_. Prescindir de que hay autores que +demuestran pretenden demostrar esta proposicion; y me ceir +nicamente la razon de Kant. Este autor olvida que no se trata de la +recta sola, sino de la recta _comparada_. En la recta sola, no entra +ni puede entrar lo de _mas_, ni de _menos_, pues esto supone +comparacion; pero desde el momento en que se comparan la recta y la +curva, con respecto la _longitud_, en el concepto de la curva, se ve +el exceso sobre la recta. La proposicion pues resulta de la simple +comparacion de dos conceptos puramente analticos, con un tercero que +es _longitud_. + + +[282.] S la razon de Kant fuese de algun valor, se inferiria que ni +aun el juicio el todo es mayor que su parte es analtico; porque en +la idea de _todo_, no entra la de _mayor_, hasta que se la compara con +la de _parte_. Tampoco seria juicio analtico este: 4 es mayor que 3; +porque en el concepto de 4, no entra la idea de mayor, hasta que se le +compara con el de 3. + +El axioma: cosas iguales una tercera son iguales entre si, tampoco +seria juicio analtico: porque en el concepto de _cosas iguales una +tercera_, tampoco entra la igualdad entre s, hasta que se reflexiona +que la igualdad del medio implica la de los extremos. + +Esa _x_ de que nos habla Kant, se encontrara en casi todos los +juicios, si no pudisemos formar conceptos totales en que se +envolviese la comparacion de los parciales: en cuyo caso no tendramos +mas juicios analticos que los puramente idnticos, los comprendidos +directamente en esta frmula A es A. + + +[283.] La comparacion de dos conceptos con un tercero no quita al +resultado el carcter de juicio analtico, as como el que un +predicado no pueda verse desde luego en la idea del sujeto sin el +auxilio de dicha comparacion. Esta la necesitamos muchas veces, porque +pensamos solo muy confusamente lo que se halla en el concepto que ya +tenemos, y hasta sucede que no lo pensemos de ningun modo. A cada paso +estamos viendo que una persona dice una cosa y sin notarlo se +contradice luego, por no advertir que lo que aade se opone lo mismo +que habia dicho. Son comunes en la conversacion las siguientes +rplicas: no ve V. que supone lo contrario de lo que ahora dice? no +ve V. que en las mismas condiciones antes asentadas, se implica lo +contrario de lo que ahora establece? + + +[284.] En un concepto no solo se incluye lo que expresamente se piensa +en l, sino todo lo que se puede pensar. Si descomponindole +encontramos en el mismo cosas nuevas, no se puede decir que las +aadimos, sino que las descubrimos: no hay entonces sntesis, sino +anlisis; de lo contrario seria preciso inferir que no hay ningun +concepto analtico que solo lo son los puramente idnticos. Excepto +este ltimo caso cuya frmula general es, A es A, siempre hay en el +predicado algo mas de lo pensado en el sujeto, si n en cuanto la +sustancia, al menos en cuanto al modo. El crculo es una curva: esta +es sin duda una proposicion analtica de las mas sencillas que +imaginarse pueden; y no obstante, el predicado expresa la razon +general de curva, que en el sujeto puede estar envuelta de un modo +confuso con relacion una especie particular de las curvas. Siguiendo +una gradacion en las proposiciones geomtricas se podria notar que no +hay mas que lo dicho en la proposicion anterior, sino la mayor menor +dificultad de descomponer el concepto y ver en l lo que antes no se +veia. + +Si digo: el crculo es una seccion cnica; el predicado no est +pensado en el sujeto por quien no sepa lo que significan los trminos + no haya reflexionado sobre su verdadero sentido. Al concepto del +crculo nada le aado, solo le descubro una propiedad que antes no +conocia, y este descubrimiento nace de su comparacion con el cono. +Hay aqu sntesis? n, de ningun modo; lo que hay es anlisis +comparado de los dos conceptos; crculo y cono. + + +[285.] Como esta doctrina destruye por su base el sistema de Kant en +este punto, voy desenvolverla y darle mas slido fundamento. + +Para que haya sntesis propiamente dicha, es menester que se una al +concepto una cosa que de ningun modo le pertenece, como se ve en el +ejemplo aducido por el mismo Kant. La figurabilidad se encuentra en el +concepto del cuerpo; pero la pesadez es una idea totalmente extraa, y +que solo podemos unir al concepto del cuerpo porque as nos lo +atestigua la experiencia. Solo con esta aadidura se verifica +propiamente la sntesis; pero n con la union de ideas que nazcan del +mismo concepto de la cosa, aunque para fecundarle se necesite la +comparacion. Los conceptos no son enteramente absolutos; contienen +relaciones, y el descubrimiento de estas no es una sntesis sino un +anlisis mas completa. Si se replica que en tal caso hay algo mas que +el concepto primitivo, observar que esto se verifica en todos los que +no son puramente idnticos. Adems que con la comparacion se forma un +concepto total nuevo, resultante de los conceptos primitivos; en cuyo +caso las propiedades de las relaciones son vistas n por sntesis sino +por el anlisis del concepto total. + +Segun Kant, la verdadera sntesis necesita reunion de cosas extraas +entre s, y tan extraas, que el lazo que las une es una especie de +misterio, una _x_ cuya determinacion es un gran problema filosfico. +Si esta _x_ se encuentra en la relacion esencial de los conceptos +parciales que entran en el concepto total, se ha resuelto el problema +por la simple anlisis; para hablar con mas exactitud, se ha +manifestado que el problema no existia pues la _x_ era una cantidad +conocida. + +Yo no s que pueda haber juicio mas analtico que aquel en el cual +vemos las partes en el todo: pues este no es mas que las mismas partes +reunidas. Si digo; uno y uno son dos, bien dos es igual uno mas +uno, no puede negarse que tengo un concepto total dos, en cuya +descomposicion hallo uno mas uno: si esto no es analtico, es decir, +si aqu el predicado no est contenido en la idea del sujeto, no se +alcanza cundo podr estarlo. Pues bien, aqu mismo hay diferentes +conceptos, uno mas uno, se los reune y de ellos se forma el concepto +total. Aunque sencillsima, la relacion existe; y el que sea mas +menos sencilla complicada y que por consiguiente sea vista con mas +menos facilidad, no altera el carcter de los juicios convirtindolos +de analticos en sintticos. + + +[286.] Completemos esta explicacion con un ejemplo de geometra +elemental. Si se dice un paralelgramo oblicungulo es igual en +superficie un rectngulo de la misma base y altura, tenemos: 1. Que +en la idea de paralelgramo oblicungulo no vemos la de igualdad con +el rectngulo. Ni tampoco la podemos ver, porque la relacion no existe +cuando no hay otro extremo al cual se refiera. En la idea de +paralelgramo no entra la de rectngulo, y por consiguiente no puede +entrar la de igualdad. 2. La relacion nace de la comparacion del +oblicungulo con el rectngulo, y por consiguiente se la ha de +encontrar en un concepto total en que entren los dos. Entonces no +puede decirse que al concepto del oblicungulo le aadamos algo que no +le pertenezca, sino que por el contrario esta igualdad la vemos surgir +del concepto del oblicungulo y del rectngulo como conceptos +parciales del total en que los dos se combinan. El anlisis de este +concepto total, nos lleva descubrir la relacion buscada; siendo de +notar, que cuando la simple reunion de los conceptos comparados no +basta, nos valemos de otro que comprenda los mismos y alguno mas; y +del concepto del nuevo debidamente analizado, sacamos la relacion de +las dos partes comparadas. + + +[287.] Precisamente en la construccion geomtrica que suele hacerse +para demostrar el teorema que me sirve de ejemplo, puede +sensibilizarse por decirlo as lo que acabo de explicar con respecto +los conceptos totales que contienen otros mas de los comparados. +Confundidas las bases del paralelgramo rectngulo y oblicungulo, se +ve desde luego una parte que les es comun, y es el tringulo formado +por la base, una parte de un lado del oblicungulo y otra de uno del +rectngulo; para esto no se necesita ni sntesis ni anlisis, pues hay +perfecta coincidencia, lo que en geometra equivale identidad. La +dificultad est en las dos partes restantes, es decir, en los +trapecios que se reducen los dos paralelgramos quitado el tringulo +comun. La simple intuicion de las figuras nada dice con respecto la +equivalencia de las dos superficies: solo se ve que los dos lados del +oblicungulo van extendindose, encerrando menor distancia +proporcion que el ngulo va siendo mas oblicuo, hallndose estas dos +condiciones de longitud de lados y disminucion de distancias entre dos +lmites, de los cuales el uno es lo infinito y el otro el rectngulo. +Se puede demostrar la relacion de la equivalencia de las superficies, +prolongando la paralela opuesta la base, y formando as un +cuadriltero del cual son partes los trapecios; para descubrir la +igualdad de estos trapecios basta descomponer el cuadriltero +atendiendo la igualdad de dos tringulos formados respectivamente +cada uno por uno de los trapecios y un tringulo comun. Aado con +esto nada al concepto de cada trapecio? n; solo le comparo. Esta +comparacion no la he podido hacer directamente, y por esto los he +incluido en un concepto total cuya simple anlisis me ha bastado para +descubrir la relacion que buscaba. Esta relacion no se la da el +concepto, solo la manifiesta; por manera que si el concepto de las dos +figuras comparadas fuese mas perfecto, de suerte que visemos +intuitivamente la relacion que existe entre el aumento de los lados y +el decremento de la distancia de los mismos, veramos que hay aqu +una ley constante que suple de una parte lo que se pierde por otra; y +por consiguiente en el mismo concepto del oblicungulo descubriramos +la razon fundamental de la igualdad, es decir la no alteracion del +valor de la superficie por la mayor menor oblicuidad de los ngulos, +teniendo as lo que despues sacamos por la expresada comparacion y que +generalizamos refirindonos dos valores lineales constantes: base y +altura. Lo mismo nos sucederia con respecto la equivalencia de todas +las cantidades variables expresadas de diferente modo, si sus +conceptos pudisemos reducirlos frmulas tan claras y sencillas como +las de las funciones aparentes, por ejemplo n s/m s, donde sea cual +fuere el valor de la variable resulta siempre el mismo el valor de la +expresion, el cual es constante, saber n/m. + + +[288.] No se crea que estas investigaciones sean intiles: en la +cuestion presente como en muchas otras, sucede que de un problema +filosfico, al parecer meramente especulativo, estn pendientes +verdades importantsimas. As en el caso que nos ocupa, notaremos que +Kant explica el principio de causalidad de una manera inexacta, y que +segun como se interpreten sus palabras debe llamarse completamente +falsa; y quizs la raz de su equivocacion est en que considera el +principio de causalidad como sinttico, aunque _ priori_, cuando en +realidad debe ser tenido por analtico, como demostrar al tratar de +la idea de causa. + +Considerando de la mayor importancia el tener ideas claras y distintas +en la presente materia, voy resumir en pocas palabras la doctrina +expuesta sobre la evidencia inmediata y la mediata. + + +[289.] Hay evidencia inmediata cuando por el concepto del sujeto vemos +la conveniencia repugnancia del predicado, sin necesitar otro medio +que la simple reflexion sobre el significado de las palabras. A los +juicios de esta clase, se los llama con propiedad analticos, porque +basta descomponer el concepto del sujeto para encontrar en l la +conveniencia repugnancia del predicado. + +Hay evidencia mediata cuando por el simple concepto del sujeto, no +vemos desde luego la conveniencia repugnancia del predicado; por lo +cual necesitamos apelar un medio que nos la manifieste. + + +[290.] Surge aqui la cuestion de si los juicios de evidencia mediata +pueden llamarse analticos. Claro es que si por analticos se +entienden solamente aquellos en los cuales basta entender el +significado de los trminos para ver la conveniencia repugnancia del +predicado, no pueden llamarse tales los de evidencia mediata. Pero si +entendemos por juicio analtico aquel en que basta _descomponer_ un +concepto para encontrar en l la conveniencia repugnancia del +predicado, hallaremos que los juicios de evidencia mediata pertenecen +tambien dicha clase, y que el medio empleado no es mas que la +formacion de un concepto total en que se hacen entrar los parciales +cuya relacion se quiere descubrir. En la _reunion_ de estos conceptos +parciales hay sntesis, es verdad, pero no la hay en el +_descubrimiento_ de sus relaciones, pues este se hace por anlisis. + +El que se hayan tenido que reunir varios conceptos para formar un +juicio, no destruye su carcter de analtico, pues de otro modo seria +menester decir que no hay ningun juicio analtico. Si se afirma: el +hombre es racional; en el concepto de hombre entran dos, animal y +racional, lo que no quita que el juicio sea analtico. Este carcter +consiste en que como lo dice su mismo nombre, baste la descomposicion +de un concepto para encontrar en l ciertos predicados, y prescinde +del modo con que se ha formado el concepto que se descompone y de si +se han hecho entrar en l dos mas conceptos. + + +[291.] De esta doctrina resulta con claridad en qu consiste la +evidencia mediata. El predicado est tambien contenido en la idea del +sujeto, pero la limitacion de nuestra inteligencia hace que estas +ideas sean incompletas, o no las veamos en toda su extension, no +distingamos bien lo que en las mismas pensamos ya de un modo confuso; +y de aqu dimana el que no sea suficiente entender el significado de +las palabras para ver desde luego contenido el predicado en la idea +del sujeto. Adems, los objetos, aun los puramente ideales, se nos +presentan como dispersos; de aqu es que no conociendo el conjunto, +vamos pasando sucesivamente de unos otros, descubriendo las +relaciones que tienen entre s, medida que los vamos aproximando. + + +[292.] De lo dicho se infiere que en el rden puramente ideal todos +los juicios son analticos, pues todo conocimiento de este rden se +hace con la intuicion de lo que hay en un concepto mas menos +complicado, y que no hay mas sntesis que la necesaria para aproximar +los objetos reuniendo sus conceptos en uno total que nos sirva para el +descubrimiento de la relacion de los parciales. + + +[293.] La x pues de que nos habla Kant, y cuyo despejo es uno de los +problemas mas importantes de la filosofa, no ser mas que la facultad +del entendimiento para reunir en un concepto total conceptos de cosas +diferentes y descubrir en aquel las relaciones que estos tienen entre +s. Esta facultad no es un descubrimiento nuevo; pues que con este +aquel nombre, la han reconocido todas las escuelas. Nadie ha disputado +al entendimiento la facultad de comparar; y la comparacion es una +operacion por la cual el entendimiento se pone la vista dos mas +conceptos para conocer las relaciones que tienen entre s. En este +acto se forma un concepto total del cual los comparados son una parte; +as como hemos visto que en las construcciones geomtricas para +averiguar la relacion de varias figuras, se construye una que las +comprenda todas y que sea como el campo en el cual se haga la +comparacion. + +Basta por ahora lo dicho sobre los juicios analticos y sintticos, +pues que no proponindome tratarlos sino en general, y en cuanto +tienen relacion con la certeza, no descender pormenores haciendo +aplicacion varias ideas, cuyo anlisis corresponde otros lugares +de esta obra. + + + + +CAPTULO XXX. + +CRITERIO DE VICO. + + +[294.] Con las cuestiones de los captulos anteriores relativas la +evidencia inmediata y la mediata, est enlazada la doctrina de Vico +sobre el criterio de la verdad. Cree este filsofo que dicho criterio +consiste en haber hecho la verdad conocida; que nuestros conocimientos +son completamente ciertos cuando se verifica dicha circunstancia; y +que van perdiendo de su certeza proporcion que el entendimiento +pierde su carcter de causa con respecto los objetos. Dios, causa de +todo, lo conoce perfectamente todo; la criatura, de causalidad muy +limitada, conoce tambien con mucha limitacion; y si en alguna esfera +puede asemejarse lo infinito, es en ese mundo ideal que ella propia +se construye, y que puede extender su voluntad, sin que sea dable +sealarle un linde que no pueda todava retirar. + +Dejemos hablar al mismo autor. Los trminos _verum et factum_, lo +verdadero y lo hecho, se ponen el uno por el otro entre los latinos, o +como dice la escuela, se convierten. Para los latinos _intelligere_, +comprender, es lo mismo que leer con claridad y conocer con evidencia. +Llamaban _cogitare_ lo que en italiano se dice _pensare e andar +raccogliendo_; _ratio_, razon, designaba entre ellos una coleccion de +elementos numricos, y ese don que distingue al hombre de los brutos y +constituye su superioridad. Llamaban ordinariamente al hombre un +animal partcipe de la razon (_rationis particeps_) y que por tanto no +la posee absolutamente. As como las palabras son los signos de las +ideas, las ideas son los signos y representaciones de las cosas. As +como leer _legere_, es reunir los elementos de la escritura de los +cuales se forman las palabras, la inteligencia, _intelligere_, +consiste en reunir todos los elementos de una cosa, de lo que resulta +la idea perfecta. Por donde podemos conjeturar que los antiguos +italianos admitian la doctrina siguiente sobre lo verdadero: lo +verdadero es lo hecho mismo; y por consiguiente Dios es la verdad +primera porque es el primer hacedor (_factor_), la verdad infinita +porque ha hecho todas las cosas, la verdad absoluta, pues que +representa todos los elementos de las cosas tanto internos como +externos, porque los contiene. Saber es reunir los elementos de las +cosas; de donde se sigue que el pensamiento (_cogitatio_) es propio +del espritu humano, y la inteligencia lo es del espritu divino: +porque Dios reune todos los elementos de las cosas internos y externos + causa de que los contiene, y l propio es quien los dispone; +mientras el espritu humano limitado como es, y fuera de todo lo que +no es l mismo, puede aproximar los puntos extremos mas n reunirlo +todo; de manera que puede pensar sobre las cosas, pero no +comprenderlas; y h aqu por qu participa de la razon, mas no la +posee. Para aclarar estas ideas con una comparacion: lo verdadero +divino es una imgen slida de las cosas, como una figura plstica; lo +verdadero humano es una imgen plana sin profundidad, como una +pintura. As como lo verdadero divino lo es, porque Dios en el acto +mismo de su conocimiento dispone y produce, lo verdadero humano es +para las cosas en que el hombre dispone y crea de una manera +semejante. La ciencia es el conocimiento del modo con que la cosa se +hace; conocimiento en el cual el espritu mismo hace el objeto, pues +que recompone sus elementos. El objeto es un slido para Dios que +comprende todas las cosas; una superficie para el hombre que no +comprende sino lo exterior. Establecidos estos puntos para ponerlos +mas fcilmente en armona con nuestra religion, conviene saber, que +los antiguos filsofos de Italia identificaban lo verdadero con lo +hecho, porque creian el mundo eterno: asi los filsofos paganos +adoraron un Dios que obraba siempre _ad extra_, cosa desechada por +nuestra teologa. Por cuyo motivo en nuestra religion, en la cual +profesamos que el mundo ha sido criado de la nada en el tiempo, es +necesario establecer una distincion, identificando lo verdadero criado +con lo hecho, y lo verdadero increado con el _engendrado_ (genito). +As la Sagrada Escritura con una elegancia verdaderamente divina, +llama Verbo la sabidura de Dios que contiene en s las ideas de +todas las cosas y los elementos de las ideas mismas. En este Verbo, lo +verdadero es la comprension misma de todos los elementos de este +universo, la cual podria formar infinitos mundos. De estos elementos +conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se forma el Verbo +real absoluto, conocido desde toda la eternidad por el Padre y +engendrado por l, tambien desde toda la eternidad. (De la antigua +sabidura de la Italia, lib. 1. cap. 1). + + +[295.] De estos principios saca Vico consecuencias muy +trascendentales, entre ellas la de explicar la causa de la division de +nuestra ciencia en muchos ramos, y de los diferentes grados de certeza +con que se distinguen. Las matemticas son las mas ciertas porque son +una especie de creacion del entendimiento, el que partiendo de la +unidad y de un punto, se construye un mundo de formas y de nmeros, +prolongando las lneas y multiplicando la unidad, hasta lo infinito. +As conoce lo que l mismo produce, resultando que los mismos teoremas +tenidos vulgarmente como objetos de pura contemplacion, han menester +accion como los problemas. La mecnica ya es menos cierta que la +geometra y la aritmtica, porque considera el movimiento realizado en +las mquinas; y la fsica lo es todava menos, porque no considera +como la mecnica el movimiento externo de las circunferencias sino el +movimiento interno de los centros. En las ciencias del rden moral hay +todava menos certeza, porque no se ocupan de los movimientos de los +cuerpos, los cuales dimanan de un orgen cierto y constante que es la +naturaleza, sino de los movimientos de las almas que se realizan +grandes profundidades y con frecuencia nacen del capricho. + +La ciencia humana, dice, ha nacido de un defecto del espritu humano, +que en su extrema limitacion est fuera de todas las cosas, no +contiene nada de lo que quiere conocer, y por consiguiente no puede +hacer la verdad la cual aspira. Las ciencias mas ciertas son las que +expian el vicio de su orgen, y se asimilan como creacion la ciencia +divina, es decir, aquellas en que lo verdadero y lo hecho son +mutuamente convertibles. + +De lo que precede se puede inferir que el criterio de lo verdadero y +la regla para reconocerlo, es el _haberlo hecho_; por consiguiente la +idea clara y distinta que tenemos de nuestro espritu, no es un +criterio de lo verdadero, y no es ni aun un criterio de nuestro +espritu; porque el alma conocindose, no se hace s misma; y pues +que no se hace, no sabe la manera con que se conoce. Como la ciencia +humana tiene por base la abstraccion, las ciencias son tanto menos +ciertas cuanto mas se acercan la materia corporal................. +.................................................................... + +Para decirlo en una palabra, lo verdadero es convertible con lo +bueno, si lo que es conocido como verdadero tiene su ser del espritu +que lo conoce, imitando la ciencia humana la divina por la cual Dios +conociendo lo verdadero lo engendra _en lo interior_ en la eternidad, +y lo hace _en lo exterior_ en el tiempo. En cuanto al criterio de +verdad es para Dios el comunicar la bondad los objetos de su +pensamiento (vidit Deus quod essent bona): y para los hombres el haber +_hecho lo verdadero que conocen_. (Ibidem 1). + + +[296.] No puede negarse que el sistema de Vico revela un pensador +profundo que ha meditado detenidamente sobre los problemas de la +inteligencia. La lnea divisoria en cuanto la certeza de las +ciencias es sobre manera interesante. A primera vista nada mas +especioso que la diferencia sealada entre las ciencias matemticas y +las naturales y morales. Las matemticas son absolutamente ciertas +porque son obra del entendimiento, son como el entendimiento las ve, +porque l mismo las construye; al contrario, las naturales y morales +versan sobre objetos independientes de la razon, que tienen por s +mismos una existencia propia, y de aqu es que el entendimiento conoce +poco de ellos; y en esto se engaa con tanta mas facilidad cuanto mas +penetra en la esfera donde su construccion no alcanza. He llamado +especioso este sistema porque examinado fondo se le encuentra +destituido de cimiento slido; al paso que he reconocido en su autor +un pensamiento profundo, porque efectivamente lo hay en considerar las +ciencias bajo el punto de vista que l las considera. + + +[297.] La inteligencia solo conoce lo que hace. Esta proposicion que +resume todo el sistema de Vico, no puede afianzarse en nada; y el +filsofo napolitano se encontrara detenido en sus primeros pasos con +solo pedirle la prueba de lo que afirma. Por qu la inteligencia solo +conoce lo que hace? Por qu el problema de la representacion no ha de +tener solucion posible sino en la causalidad? Creo haber demostrado +que mas de este orgen se encuentra otro en la identidad, y tambien +en la idealidad enlazado del modo debido con la causalidad. + + +[298.] Entender no es causar: puede haber, y la hay en efecto, una +inteligencia productora; pero en general el acto de entender y el de +causar ofrecen ideas distintas. La inteligencia supone una actividad, +porque sin sta no se concibe aquella vida ntima que distingue al ser +inteligente: pero esta actividad no es productora de los objetos +conocidos, se ejerce de un modo inmanente sobre estos objetos, +presupuestos ya en union con la inteligencia, mediata +inmediatamente. + + +[299.] Si la inteligencia estuviese condenada no conocer sino lo que +ella misma hace, no es fcil concebir cmo el acto de entender +pudiera comenzar; colocndonos en el momento inicial, no sabremos cmo +explicar el desarrollo de esta actividad: porque si no puede entender +sino lo que ella hace, qu entender en el primer momento cuando aun +no ha hecho nada? En el sistema que nos ocupa, no hay otro objeto para +la inteligencia que el que ella misma se produce; por otra parte +entender sin objeto entendido es una contradiccion; as, en el momento +inicial, no habiendo nada producido, no puede haber nada entendido; y +por consiguiente la inteligencia es inexplicable. No cabe suponer que +la actividad se despliega ciegamente; no hay nada ciego cuando se +trata de representacion, y la actividad productiva se refiere +esencialmente cosas representadas en cuanto representadas. El que +estas sean producidas en lo exterior con existencia distinta de la +representacion intelectual, es indiferente para el problema de la +inteligencia. As, como explica el mismo Vico, la razon humana conoce +lo que ella construye en un mundo puramente ideal, y Dios conoce al +Verbo que engendra, no obstante de que este Verbo no est fuera de la +esencia divina sino identificado con ella. + + +[300.] No se contenta el filsofo napolitano con aplicar su sistema +la razon humana; lo generaliza todas las inteligencias, inclusa la +divina; bien que procurando con loable religiosidad, conciliar sus +doctrinas ideolgicas con los dogmas del cristianismo. Y en verdad que +los problemas de la inteligencia no pueden resolverse cumplidamente +sino encumbrndose tanta altura. Para conocer al entendimiento +humano, no basta seguir los pasos de la humana razon; es necesario +proponerse adems el problema general de la inteligencia misma, ora se +limite como la nuestra flacas vislumbres, ora se dilate por las +regiones de la infinidad en un pilago de luz. Las sublimes palabras +con que san Juan comienza su Evangelio, encierran, mas de la verdad +augusta enseada por la inspiracion divina, doctrinas trascendentales +que aun miradas bajo un punto de vista meramente filosfico, son de +una importancia mayor de la que encontrarse pudiera en las palabras de +ningun hombre. + +Al identificar lo verdadero con lo hecho, advierte Vico que segun el +dogma de nuestra religion, es necesario distinguir entre lo creado y +lo increado. A lo primero se le debe llamar hecho, lo segundo +engendrado. Pondera la elegancia divina con que la Escritura santa +llama Verbo la Sabidura de Dios, en la cual se contienen las ideas +de todas las cosas, y los elementos de las ideas mismas; sin embargo, +las palabras de Vico son muy inexactas, cuando al explicar la +concepcion de dicho Verbo, parecen dar entender que solo resulta de +los elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina. En +este Verbo, dice, lo verdadero es la comprension misma de todos los +elementos de este universo, la cual podria formar infinitos mundos; de +estos elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se +_forma_ el Verbo real, absoluto, conocido desde toda la eternidad por +el Padre, y engendrado por l desde toda la eternidad. (De la Antigua +Sabidura de la Italia, lib. 1, cap. 1.) Si el autor quiere significar +que el Verbo es concebido por solo el conocimiento de lo contenido en +la omnipotencia divina, su asercion es falsa; si no quiso significar +esto, su locucion es inexacta. + +Santo Toms (1 part., cuest. 34, art. 3.)pregunta si en el nombre del +Verbo se contiene alguna relacion la criatura utrum in nomine Verbi +importetur respectus ad creaturam y all resuelve la cuestion con +admirable laconismo y solidez. Respondo que en el Verbo se contiene +relacion la criatura. Dios conocindose s mismo, conoce toda +criatura. El verbo pues, concebido en la mente, es representativo de +todo aquello que actualmente se entiende. As en nosotros hay diversos +verbos segun son diversas las cosas entendidas. Pero como Dios con un +solo acto se conoce s y todas las cosas, su nico Verbo es +expresivo no solo del padre sino tambien de las criaturas. Y asi como +la ciencia de Dios en cuanto Dios, es solo conocimiento, pero en +cuanto las criaturas es conocimiento y causa, as el Verbo de Dios +con respecto Dios Padre, es solo expresivo, pero con relacion las +criaturas es expresivo y productivo, por cuya razon se dice en el +salmo 32: dijo, y las cosas fueron hechas, porque en el Verbo se +contiene la razon productiva de las cosas que Dios hace[1]. + + [Footnote 1: Respondeo dicendum, quod in Verbo importatur respectus + ad creaturam. Deus enim cognoscendo se, cognoscit omnem creaturam. + Verbum igitur in mente conceptum est representativum omnis eius, + quod actu intelligitur. Unde in nobis sunt diverso verbo, secundum + diversa, qu intelligimus. Sed quia Deus uno actu et se, et omnia + intelligit, unicum verbum eius est expressivum, non solum Patris + sed etiam creaturarum. Et sicut Dei scientia, Dei quidem est + congnoscitiva tantum, creaturarum autem cognoscitiva et factiva; + ila verbum Dei, eius quod in Deo Patre est, est expressivum tantum, + creaturarum vero est expressivum, et operativum, et propter hoc + dicitur in Psal. 32. Dixit, et facta sunt, quia importatur in verbo + ratio factiva eorum qua Deus facit.] + +Por este pasaje se echa de ver que segun la doctrina de Santo Toms, +el Verbo expresa tambien las criaturas, pero que l es concebido no +solo por el conocimiento de estas, sino y primariamente, por el +conocimiento de la esencia divina; el Padre, dice en otra parte el +Santo Doctor, entendindose s y al Hijo y al Espritu Santo y +todas las cosas contenidas en su ciencia, concibe al Verbo de manera +que toda la Trinidad es _dicha_ en el Verbo y tambien toda +criatura[2]. + + [Footnote 2: Pater enim intelligendo se et Filium et Spiritum + Sanctum et omnia alia qu eius scientia continentur, concipit + Verbum, ut sic tota Trinitas Verbo dicatur, et etiam omnis creatura + (1. par. q. 31. art. 1 - ad. 3.)] + +[301.] Hay tambien otra doctrina de Santo Toms que se opone al +sistema de Vico. Segun ste, la inteligencia conoce lo que hace, y +solo lo que hace, y solo por qu lo hace; pues que lo hecho y lo +verdadero son convertibles, siendo lo hecho el nico criterio de +verdad. Esta doctrina la aplica Vico la inteligencia divina +sustituyendo _hecho, engendrado;_ con lo cual invierte el rden de +las ideas, pues que ni segun nuestro modo de concebir, Dios entiende +porque engendra, sino que engendra porque entiende; no se concibe la +generacion del Verbo sin concebir antes la inteligencia. En quien +entiende, dice Santo Toms, por lo mismo que entiende, procede alguna +cosa dentro de l, lo cual es el concepto de la cosa entendida, y +proviene de la fuerza intelectual y de su noticia[3]. + + [Footnote 3: Quicumque autem intelligit ex hoc ipso quod + intelligit, procedit aliquid intra ipsum, quod est conceptio rei + intellect ex vi intellectiva proveniens et ex eius notitia + procedens. Quam quidem conceptionem vox significat, et dicitur + verbum cordis, significatum verbo vocis. (1. p. q. 27. art. 1.).] + +Esta doctrina de Santo Toms confirma la opinion expuesta mas arriba, +sobre la imposibilidad de explicar el acto intelectual por sola la +produccion. Es evidente que para producir en el rden intelectual, es +necesario entender ya: y por consiguiente en el momento inicial de +toda inteligencia, no puede ponerse la accion productiva, sino la +intuicion del objeto. En este mismo sentido habla Santo Toms, en el +modo que hablar puede el hombre de las cosas divinas: no funda en la +generacion del Verbo la inteligencia divina; antes por el contrario, +en la inteligencia funda la generacion del Verbo. Dios, segun Santo +Toms, engendra al Verbo porque entiende, no entiende porque engendra: +y si bien en este Verbo pone el Santo Doctor la expresion de todo +cuanto est contenido en Dios, es presuponiendo la inteligencia +divina, con la cual se hace posible decir proferir el Verbo. El +rden de los conceptos, pues, es el siguiente: entendimiento, objeto +entendido, verbo procedente de la accion de entender por el cual el +ser inteligente se expresa, se dice s propio, la misma cosa +entendida. Aplicadas estas ideas Dios, sern: Dios Padre +inteligente; esencia divina con todo lo que ella contiene, entendida; +Verbo Hijo engendrado por este acto intelectual, y expresivo de todo +lo que se encierra en este acto generador. + + +[302.] No es mi nimo inculpar Vico; solo he querido hacer notar la +inexactitud de sus palabras, hacindole por otra parte la justicia de +creer que l entendia las cosas del mismo modo que las he explicado, +aunque no acert expresarse con la debida claridad. Pasemos ahora +considerar el sistema de Vico bajo puntos de vista menos delicados. + +Es fcil notar que admitiendo lo hecho por nico criterio de verdad, +la inteligencia queda incomunicada con todo lo que no sean sus obras. +Ni s misma se puede conocer, porque no se hace. El alma, +conocindose, dice Vico, no se hace, y por lo mismo no sabe la manera +con que se conoce; de suerte que prescindiendo del problema de la +inteligibilidad que se ha ventilado mas arriba (cap. XII,) niega Vico + nuestra alma el criterio de s propia por la nica razon de que no +se causa s misma. Entonces, la identidad lejos de ser un orgen de +representacion como se ha probado (cap. XI), es incompatible con ella; +nada podr conocerse s mismo porque nada se hace s mismo. + +De esto resulta un gravsimo error; pues que se infiere que tampoco +Dios puede conocerse s mismo; porque no se causa s mismo. Ni +basta decir que se conoce en el Verbo, pues que si no se supone la +inteligencia, el Verbo es imposible. + + +[303.] Todo el mundo de la realidad distinto del ser intelectual, ser +desconocido para siempre; de donde se deduce que el sistema de Vico +lleva al escepticismo mas riguroso. Qu admite el filsofo +napolitano? el conocimiento por el espritu, de la obra misma del +espritu; en esto se comprenden los actos de conciencia y todos los +objetos puramente ideales que en ella nos creamos; esto tambien lo +admiten los escpticos, ninguno de ellos dejar de convenir que hay en +nosotros conciencia, que hay un mundo ideal, obra de esta conciencia +misma atestiguado por ella. + +Si pues no admitimos otro criterio de verdad que lo hecho, abrimos la +puerta al escepticismo, abandonamos el mundo de las realidades para +establecernos en el de las apariencias. No obstante singularidad de +las opiniones humanas! Vico pensaba todo lo contrario; l creia que +solo con su sistema era posible rebatir los escpticos. Es curioso +oirle decir con admirable seriedad el nico medio de destruir el +escepticismo es tomar por criterio de verdad, que cada cual est +seguro de lo verdadero que hace. + +En qu puede fundarse tamaa extraeza? oigamos al filsofo, que dice +cosas muy buenas, pero que no se alcanza cmo pueden conducir la +destruccion del escepticismo. Los escpticos van repitiendo siempre +que las cosas les _parecen_, pero que ignoran lo que ellas son en +realidad; confiesan los efectos y conceden por consiguiente que estos +efectos tienen sus causas; pero afirman que no conocen estas porque +ignoran el gnero la forma segun la cual las cosas se hacen. Admitid +estas proposiciones, y retorcedlas contra ellos de la manera +siguiente: esta comprension de causas que contiene todos los gneros +todas las formas bajo las cuales son dados todos los efectos, cuyas +apariencias confiesa ver el escptico, pero cuya esencia real asegura +ignorar; esta comprension de causas se halla en la primera verdad que +las comprende todas, y donde todas estn contenidas hasta las ltimas. +Y pues que esta verdad las comprende todas, es infinita, y no excluye +ninguna, y tiene la prioridad sobre el cuerpo que no es mas que un +efecto. Por consiguiente esta verdad es alguna cosa espiritual, en +otros trminos es Dios, el Dios que confesamos nosotros los +cristianos; sobre esta verdad debemos medir la verdad humana, pues que +la verdad humana es aquella cuyos elementos hemos ordenado nosotros +mismos, aquello que contenemos en nosotros y que por medio de ciertos +postulados podemos prolongar y seguir hasta lo infinito. Ordenando +estas verdades las conocemos, y las hacemos un mismo tiempo; y h +aqu por qu en este caso poseemos el gnero la forma segun la cual +hacemos (Ibid. 3.). + +En esta refutacion de los escpticos nada encuentro que pueda destruir +el escepticismo. Aun suponiendo que todos admiten el principio de +causalidad, lo que no es exacto, qu se puede sacar de este principio +cuando se seala por nico criterio la obra del mismo entendimiento +que ha de emplear el principio? Si no hay mas criterio que el de +causalidad, el entendimiento se encuentra aislado, sin poder ir mas +all en el rden de los efectos, que hasta donde llegan los producidos +por l mismo; y en el de las causas, no puede subir mas arriba que de +s propio; porque si sube, ya conoce cosas que l no ha hecho, +saber, la causa que le ha producido l. En este supuesto los +escpticos quedan triunfantes; el conocimiento se reduce al mundo +interior, las simples apariencias; cuando de estas se quiera salir +se tropieza con el obstculo del criterio nico, el cual se opone al +conocimiento de todo lo _no hecho_ por el entendimiento mismo. +Entonces la realidad nos est vedada y nos hallamos separados de ella +por un vallado insalvable. El mundo en s, ser lo que se quiera +suponer; mas para nosotros no ser nada. Esta ley se aplicar todas +las inteligencias, de manera que la realidad solo podr ser conocida +por la causa primera. + +Estas consecuencias son inadmisibles en no arrojndose sin reserva al +campo del escepticismo, y no obstante son inevitables en el sistema de +Vico. Original ocurrencia la de querer combatir el escepticismo con un +sistema que le abre la mas anchurosa puerta. + + + + +CAPTULO XXXI. + +CONTINUACION. + + +[304.] Si en algun terreno pudiera ser admitido el criterio del +filsofo napolitano, seria en el de las verdades ideales. Como estas +prescinden absolutamente de la existencia, puede suponrselas +conocidas hasta por un entendimiento que no las produzca en la +realidad. En cuanto conocidas por el entendimiento nada envuelven de +real, y por consiguiente no entraan ninguna condicion que exija +fuerza productiva, no ser que esta se refiera un rden de pura +idealidad. En este rden parece que la razon humana produce +efectivamente: porque tomando por ejemplo la geometra, es fcil de +notar que aun en su parte mas elevada y de mayor complicacion, no es +mas que una especie de construccion intelectual donde solo se halla lo +que la razon ha puesto. Esta razon es la que fuerza de trabajo ha +ido reuniendo los elementos y combinndolos de distintas maneras hasta +llegar al asombroso resultado del cual pueda decir con verdad: esto es +mi obra. + +Sgase con atenta observacion el desarrollo de la ciencia geomtrica y +se echar de ver que la dilatada serie de axiomas, teoremas, +problemas, demostraciones, resoluciones, arranca de unos cuantos +postulados, y que contina siempre con la ayuda de estos mismos de +otros que la razon excogita, conforme lo exige la necesidad la +utilidad. + +Qu es la lnea? una serie de puntos. La lnea pues es una +construccion intelectual, no envuelve otra cosa que las fluxiones +sucesivas de un punto. Qu es el tringulo? una construccion +intelectual en que se reunen los extremos de tres lneas. Qu es el +crculo? es otra construccion intelectual, el espacio encerrado por la +circunferencia, formada su vez por el extremo de una lnea que gira +al rededor de un punto. Qu son todas las dems curvas? lneas +marcadas por el movimiento de un punto con arreglo una cierta ley de +inflexion. Qu es la superficie? no se engendra su idea con el +movimiento de una lnea, as como el slido con el movimiento de una +superficie? Qu son todos los objetos de la geometra sino lneas, +superficies y slidos de varias especies y con diversas +combinaciones? + +La aritmtica universal es una creacion del entendimiento, ora la +consideremos en la aritmtica propiamente dicha, ora en el lgebra. El +nmero es un conjunto de unidades; el entendimiento es quien las +reune: el dos no es mas que uno mas uno, el tres es dos mas uno, y de +esta suerte se forman todos los valores numricos, por consiguiente +las ideas expresivas de estos valores contienen una creacion de +nuestro espritu, son su obra, nada encierran sino lo que l mismo ha +puesto en ellas. + +Ya se ha notado que el lgebra es una especie de lenguaje. Sus reglas +tienen una parte de convencionales, y las frmulas mas complicadas se +resuelven en un principio convencional. Tomemos una muy sencilla: +$a^0=1$; por qu? porque $a^0=a^{n-n}$; por qu? La razon es porque +se ha convenido en sealar la division por la resta de los esponentes; +y de consiguiente $\frac{a^n}{a^n}$ que evidentemente es igual uno; +se puede expresar por $\frac{a^n}{a^n}=a^{n-n}=a^0$. + + +[305.] Estas observaciones parecen probar que en realidad es verdadero +el sistema de Vico en lo que concierne las matemticas puras, es +decir una ciencia del rden puramente ideal. Aunque tal vez podria +ensayarse lo mismo con relacion otras ciencias, por ejemplo la +metafsica, no lo har, porque en saliendo de las matemticas, ya es +difcil encontrar un terreno donde no haya opiniones opuestas. Adems, +que en habiendo manifestado hasta qu punto es admisible el sistema de +Vico en las ciencias matemticas, quedarn tambien resueltas las +dificultades que puede haber en lo que concierne otros ramos. + + +[306.] El entendimiento construye en un rden puramente ideal, es +innegable; y en esto convienen todas las escuelas. Nadie duda de que +la razon supone, combina, compara, deduce: operaciones que no pueden +concebirse sin una especie de construccion intelectual. En este caso +el entendimiento sabe lo que hace, porque su obra le est presente; +cuando combina sabe lo que combina, cuando compara y deduce, sabe lo +que deduce y compara, cuando estriba en ciertas suposiciones que l +mismo ha establecido, sabe en qu consisten, pues se apoya en ellas. + + +[307.] El entendimiento conoce lo que hace, pero conoce mas de lo que +hace; hay verdades que no son ni pueden ser su obra, pues que son el +cimiento de todas sus obras: por ejemplo el principio de +contradiccion. Puede decirse que la imposibilidad de ser y no ser una +cosa un mismo tiempo, sea obra de nuestra razon? n ciertamente. La +razon misma es imposible si el principio no est supuesto ya; el +entendimiento le encuentra en si propio como una ley absolutamente +necesaria, como una condicion _sine qua non_ de todos sus actos. H +aqu fallido el criterio de Vico: el entendimiento solo conoce la +verdad que hace; sin embargo la verdad del principio de +contradiccion, el entendimiento la conoce y no la hace. + + +[308.] Los hechos de conciencia son conocidos por la razon, no +obstante de que no son su obra. Estos hechos mas de estar presentes + la conciencia, son objeto de las combinaciones de la razon; h aqu +otro caso en que falla el criterio de Vico. + + +[309.] Aun en las cosas que son obra puramente intelectual, el +entendimiento conoce lo que hace, pero no hace lo que quiere; de lo +contrario seria menester decir que las ciencias son absolutamente +arbitrarias; en vez de los resultados geomtricos que tenemos ahora, +podriamos tener tantos otros cuantos son los hombres que piensan en +lneas, superficies y slidos. Esto qu indica? que la razon est +sometida ciertas leyes, que sus construcciones estn ligadas +condiciones de que no se puede prescindir: una de ellas es el +principio de contradiccion, al cual no se puede faltar nunca so pena +de anonadar todo conocimiento. Es verdad que se llega sacar el +volmen de una esfera por medio de una serie de construcciones +intelectuales; pero yo pregunto: pueden dos entendimientos llegar +dos valores diferentes? n, esto es absurdo; seguirn quizs diversos +caminos, expresarn sus demostraciones y sus resultados de distintas +maneras, pero el valor es el mismo; si hay diferencia, hay error por +una otra parte. + + +[310.] Profundizando la materia se echa de ver que la construccion +intelectual de que nos habla Vico, es una cosa generalmente admitida. +Lo que hay de nuevo en el sistema de este filsofo son dos cosas, una +buena y otra mala: la buena, es el haber indicado una de las razones +de la certeza de las matemticas y dems ciencias de un rden +puramente ideal; la mala es el haber exagerado el valor de su +criterio. + +He dicho que el sistema del filsofo napolitano expresaba un hecho +generalmente reconocido, mas que por su parte lo habia exagerado. No +cabe duda en que el entendimiento crea en algun modo las ciencias +ideales pero de qu manera? n de otra sino tomando postulados, y +combinando los datos de varias maneras. Aqu se acaba su fuerza +creatriz; porque en esos postulados y en esas combinaciones encuentra +verdades necesarias que l no ha puesto. + +Qu es el tringulo en el rden puramente ideal? una creacion del +entendimiento: l es quien dispone las lneas en forma triangular, l +es quien, salva esa misma forma, la modifica de infinitas maneras. +Hasta aqu no hay mas que un postulado y diferentes combinaciones del +mismo. Pero las propiedades del tringulo dimanan por absoluta +necesidad de las condiciones del mismo postulado; estas propiedades el +entendimiento no las hace, las encuentra. El ejemplo del tringulo es +aplicable toda la geometra; el entendimiento toma un postulado, +esta es su obra libre, con tal que no se ponga en lucha con el +principio de contradiccion; de este postulado dimanan consecuencias +absolutamente necesarias, independientes de la accion intelectual, que +encierran una verdad absoluta conocida por el entendimiento mismo. Por +consiguiente con respecto ellas, es falso el decir que las hace. Un +hombre pone un cuerpo en tal disposicion que abandonado su gravedad +cae al suelo; es el hombre quien le da la fuerza de caer? n por +cierto, sino la naturaleza. Lo que el hombre hace es poner la +condicion bajo la cual la fuerza de gravedad pueda producir sus +efectos: desde que la condicion existe, la caida es inevitable. H +aqu una semejanza que manifiesta con claridad y exactitud lo que +sucede en el rden puramente ideal: el entendimiento pone las +condiciones, pero de estas dimanan otras verdades, _no hechas_ por el +entendimiento, sino conocidas; esta verdad es absoluta, es como si +dijramos la fuerza de gravedad en el rden de las ideas. H aqu +deslindado lo que hay de admisible inadmisible en el sistema de +Vico. Admisible, la fuerza de combinacion, hecho generalmente +reconocido; inadmisible, la exageracion de este hecho extendido +todas las verdades, cuando solo comprende los postulados en sus varias +combinaciones. + +En las reglas algebricas hay una parte de convencional, en cuanto se +refieren la _expresion_; porque es evidente que esta podria haber +sido diferente. Pero supuesta la expresion, el desarrollo de las +reglas, no es convencional, sino necesario. En la misma expresion +a^n/a^n, claro es que el nmero de veces que la cantidad a entra por +factor, podia haberse expresado de infinitas maneras; pero supuesto +que se ha adoptado la presente, no es convencional la regla sino +absolutamente necesaria; pues que sea cual fuere la expresion, siempre +es cierto que la division de una cantidad por s misma con distintos +exponentes, da por resultado la disminucion del nmero de veces que +entra por factor; lo que se significa por la resta de los exponentes; +y por tanto, si el nmero de veces es igual en el dividendo y en el +divisor, el resultado ha de ser = 0. Por donde se echa de ver, que aun +en el lgebra, lo que hace el entendimiento es poner las condiciones, +y expresarlas como mejor le parece: mas aqu concluye su obra libre, +pues de estas condiciones resultan verdades necesarias; l no las +hace, solo las conoce. + +El mrito de Vico en este punto consiste en haber emitido una idea muy +luminosa sobre la causa de la mayor certeza en las ciencias puramente +ideales. En estas el entendimiento pone l propio las condiciones bajo +las cuales ha de levantar el edificio; l escoge por decirlo as el +terreno, forma el plan, y levanta las construcciones con arreglo +este; en el rden real este terreno lo es previamente sealado, as +como el plan del edificio y los materiales con que lo ha de levantar. +En ambos casos est sometido las leyes generales de la razon; pero +con la diferencia de que en el rden puramente ideal, ha de atender +esas leyes y nada mas; pero en el real, no puede prescindir de los +objetos considerados en s, y est condenado sufrir todos los +inconvenientes que por su naturaleza le ofrecen. Aclaremos estas ideas +con un ejemplo. Si quiero determinar la relacion de los lados de un +tringulo bajo ciertas condiciones, me basta suponerlas y atenerme +ellas; el tringulo ideal es en mi entendimiento una cosa enteramente +exacta y adems fija: si le supongo issceles con la relacion de los +lados la base como de cinco tres, esta razon es absoluta, +inmutable, mientras yo no altere el supuesto; en todas las operaciones +que haga sobre estos datos puedo engaarme en el clculo, pero el +error no provendr de la inexactitud de los datos. El entendimiento +conoce bien, porque lo conocido es su misma obra. Si el tringulo no +es puramente ideal sino realizado sobre el papel en el terreno, el +entendimiento vacila; porque las condiciones que l fija con toda +exactitud en el rden ideal, no pueden ser trasladadas de la misma +manera al rden real: y aun cuando lo fuesen, el entendimiento carece +de medios para apreciarlo. H aqu por qu dice Vico con mucha verdad, +que nuestros conocimientos pierden en certeza proporcion que se +alejan del rden ideal y se engolfan en la realidad de las cosas. + + +[311.] Dugald Steward se aprovecharia probablemente de esta doctrina +de Vico al explicar la causa de la mayor certeza de las ciencias +matemticas. Dice que esta no se funda en los axiomas sino en las +definiciones; es decir que con corta diferencia, viene parar al +sistema del filsofo napolitano de que las matemticas son las +ciencias mas ciertas, porque son una construccion intelectual fundada +en ciertas condiciones que el mismo entendimiento pone, y que estn +expresadas por la definicion. + + +[312.] Esta diferencia entre el rden puramente ideal y el real no se +habia escapado los filsofos escolsticos. Era comun entre ellos el +dicho de que de los contingentes y particulares no hay ciencia, que +las ciencias solo son de las cosas necesarias y universales: sustituid + la palabra contingente la de real, pues toda realidad finita es +contingente; en vez de universal poned ideal, pues lo puramente ideal +es todo universal; y encontraris expresado lo mismo con distintas +palabras. Difcil es deslindar hasta qu punto se hayan aprovechado +los filsofos modernos de las doctrinas de los escolsticos en lo +tocante la distincion entre los conocimientos puros y los empricos; +pero lo cierto es que en las obras de los escolsticos se hallan sobre +estas cuestiones, pasajes sumamente luminosos. No fuera extrao que +hubiesen sido leidos por algunos modernos, particularmente por los +alemanes, cuya laboriosidad es proverbial, especialmente en lo que +toca las materias de erudicion (XXVII). + + + + +CAPTULO XXXII. + +CRITERIO DEL SENTIDO COMUN. + + +[313.] _Sentido comun_, h aqu una expresion sumamente vaga. Como +todas las expresiones que encierran muchas y diferentes ideas, la de +sentido comun debe ser considerada bajo dos aspectos, el de su valor +etimolgico, y el de su valor real. Estos dos valores no siempre son +idnticos: veces discrepan muchsimo; pero aun en su discrepancia, +suelen conservar ntimas relaciones. Para apreciar debidamente el +significado de expresiones semejantes, es preciso no limitarse al +sentido filosfico y no desdearse del vulgar. En este ltimo hay con +frecuencia una filosofa profunda, porque en tales casos el sentido +vulgar es una especie de sedimento precioso que ha dejado sobre la +palabra el trnsito de la razon por espacio de muchos siglos. Sucede +menudo que entendido y analizado el sentido vulgar, est fijado el +sentido filosfico, y se resuelven con facilidad suma las cuestiones +mas intrincadas. + + +[314.] Es notable que aparte los sentidos corporales, haya otro +criterio llamado sentido comun. _Sentido_; esta palabra excluye la +reflexion, excluye todo raciocinio, toda combinacion nada de esto +tiene cabida en el significado de la palabra _sentir_. Cuando +sentimos, el espritu mas bien se halla pasivo que activo; nada pone +de s propio; no da, recibe; no ejerce una accion, la sufre. Este +anlisis nos conduce un resultado importante, el separar del sentido +comun todo aquello en que el espritu ejerce su actividad, y el fijar +uno de los caractres de este criterio, cual es, el que con respecto +l, no hace mas el entendimiento que someterse una ley que siente, +una necesidad instintiva que no puede declinar. + + +[315.] _Comun_: esta palabra excluye todo lo individual, indica que +el objeto del sentido comun es general todos los hombres. + +Los simples hechos de conciencia son de sentido, mas n de sentido +comun; el espritu los siente prescindiendo de la objetividad y de la +generalidad; lo que experimenta en s propio es experiencia +exclusivamente suya, nada tiene que ver con la de los dems. + +En la palabra comun, se significa que los objetos de este criterio lo +son para todos los hombres, y de consiguiente se refieren al rden +objetivo; pues que lo puramente subjetivo, como tal, se cie la +individualidad, en nada afecta la generalidad. Esta observacion es +tan exacta que en el lenguaje ordinario jams se llama opuesto al +sentido comun un fenmeno interior por extravagante que sea, con tal +que se exprese simplemente el fenmeno y se prescinda de su relacion +al objeto. A un hombre que dice, yo experimento tal cual sensacion, +me parece que veo tal cual cosa, no se le opone el sentido comun; +pero si dice: tal cosa es de tal manera, si la asercion es +extravagante, se le objeta: esto es contrario al sentido comun. + + +[316.] Yo creo que la expresion, sentido comun, significa una ley de +nuestro espritu, diferente en apariencia segun son diferentes los +casos que se aplica, pero que en realidad y pesar de sus +modificaciones, es una sola, siempre la misma, y consiste en una +inclinacio natural de nuestro espritu dar su asenso ciertas +verdades, no atestiguadas por la conciencia, ni demostradas por la +razon; y que todos los hombres han menester para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual moral. + +Poco importa el nombre si se conviene en el hecho; sentido comun, sea + n la expresion mas adecuada para significarle, es cuestion de +lenguaje, n de filosofa. Lo que debemos hacer es examinar si en +efecto existe esta inclinacion de que hablamos, bajo qu formas se +presenta, qu casos se aplica y hasta qu punto y en qu grado puede +ser considerada como criterio de verdad. + +En la complicacion de los actos y facultades de nuestro espritu, y en +la muchedumbre y diversidad de objetos que se le ofrecen, claro es que +dicha inclinacion no puede presentarse siempre con el mismo carcter y +que ha de sufrir varias modificaciones, capaces de hacerla considerar +como un hecho distinto, aunque en realidad no sea mas que el mismo, +transformado de la manera conveniente. El mejor medio de evitar la +confusion de ideas, es deslindar los varios casos en que tiene cabida +el ejercicio de esta inclinacion. + + +[317.] Desde luego la encontramos con respecto las verdades de +evidencia inmediata. El entendimiento no las prueba ni las puede +probar, y sin embargo necesita asentir ellas so pena de extinguirse, +como una luz que carece de pbulo. Para la vida intelectual es +condicion indispensable la posesion de una mas verdades primitivas; +sin ellas la inteligencia es un absurdo. Nos encontramos pues con un +caso comprendido en la definicion del sentido comun: imposibilidad de +prueba; necesidad intelectual que se ha de satisfacer con el asenso; +irresistible y universal inclinacion dicho asenso. + +Hay algun inconveniente en dar esta inclinacion el nombre de +sentido comun? por mi parte no disputar de palabras, consigno el +hecho, y no necesito nada mas en el terreno de la filosofa. Convengo +en que al tratarse de la evidencia inmediata, la inclinacion al asenso +no suele llamarse sentido comun: esto no carece de razon. Para que se +aplique con propiedad el nombre de _sentido_, es necesario que el +entendimiento mas bien sienta que conozca, y en la evidencia inmediata +mas bien conoce que siente. Como quiera, repito que el nombre nada +importa, aunque no seria difcil encontrar algun autor grave que ha +dado al criterio de evidencia el ttulo de sentido comun; lo que deseo +es consignar esa ley de nuestra naturaleza que nos inclina dar +asenso ciertas verdades, independientes de la conciencia y del +raciocinio. + +No es solo la evidencia inmediata, la que tiene en su favor la +irresistible inclinacion de la naturaleza; lo propio se verifica en la +mediata. Nuestro entendimiento asiente por necesidad, no solo los +primeros principios, s que tambien todas las proposiciones +enlazadas claramente con ellos. + + +[318.] Esta natural inclinacion al asenso, no se limita al valor +subjetivo de las ideas, se extiende tambien al objetivo. Ya se ha +visto que esa objetividad tampoco es demostrable directamente y _ +priori_, no obstante que la necesitamos. Si nuestra inteligencia no se +ha de limitar un mundo puramente ideal y subjetivo, es preciso que +no solo sepamos que las cosas nos _parecen_ tales con evidencia +inmediata mediata, sino que _son_ en realidad como nos parecen. Hay +pues necesidad de asentir la objetividad de las ideas, y nos +hallamos con la irresistible y universal inclinacion este asenso. + + +[319.] Lo dicho de la evidencia mediata inmediata con respecto al +valor objetivo de las ideas, tiene lugar no solo en el rden puramente +intelectual sino tambien en el moral. El espritu, dotado como est de +libertad, ha menester reglas para dirigirse; si los primeros +principios intelectuales son necesarios para conocer, no lo son menos +los morales para querer y obrar; lo que son para el entendimiento la +verdad y el error, son para la voluntad el bien y el mal. A mas de la +vida del entendimiento, hay la vida de la voluntad; aquel se anonada +si carece de principios en que pueda estribar; esta perece tambien +como ser moral, es una monstruosidad inconcebible, si no tiene +ninguna regla cuya observancia quebrantamiento constituya su +perfeccion imperfeccion. H aqu otra necesidad del asenso ciertas +verdades morales, y h aqu por qu encontramos tambien esa +irresistible y universal inclinacion al asenso. + +Y es de notar, que como en el rden moral no basta conocer, sino que +es necesario obrar, y uno de los principios de accion es el +sentimiento, las verdades morales no solo son conocidas sino tambien +sentidas: cuando se ofrecen al espritu, el entendimiento asiente +ellas como inconcusas, y el corazon las abraza con entusiasmo y con +amor. + + +[320.] Las sensaciones consideradas como puramente subjetivas, tampoco +bastan para las necesidades de la vida sensitiva. Es preciso que +estemos seguros de la correspondencia de nuestras sensaciones con un +mundo exterior, n puramente fenomenal, sino real y verdadero. El +comun de los hombres no posee ni la capacidad ni el tiempo que son +menester para ventilar las cuestiones filosficas sobre la existencia +de los cuerpos, y decidirlas en pro en contra de Berkeley y sus +secuaces: lo que necesita es estar enteramente seguro de que los +cuerpos existen, de que las sensaciones tienen en realidad un objeto +externo. Esta seguridad la poseen todos los hombres, asintiendo la +objetividad de las sensaciones, esto es, la existencia de los +cuerpos, con asenso irresistible. + + +[321.] La fe en la autoridad humana nos ofrece otro caso de este +instinto admirable. El individuo y la sociedad necesitan esa fe; sin +ella, la sociedad y la familia serian imposibles; el mismo individuo +estaria condenado al aislamiento, y por tanto la muerte. Sin la fe +en la palabra del hombre, el linaje humano desapareceria. Esta +creencia tiene distintos grados segun las diferentes circunstancias, +pero existe siempre; el hombre se inclina creer al hombre por un +instinto natural. Cuando son muchos los hombres que hablan, y no +tienen contra s otros que hablan en sentido opuesto, la fuerza de la +inclinacion es mayor proporcion que es mayor el nmero de los +testigos, hasta llegar un punto en que es irresistible: quin duda +de que existe Constantinopla? y sin embargo los mas, solo lo sabemos +por la palabra de otros hombres. + +En qu se funda la fe en la autoridad humana? las razones filosficas +que se pueden sealar no las conoce el comun de los hombres; mas por +esto su fe no deja de ser igualmente viva que la de los filsofos. +Cul es la causa? es que hay una necesidad, y su lado el instinto +para satisfacerla; el hombre necesita creer al hombre, y le cree. Y +ntese bien, cuanto mayor es la necesidad tanto mayor es la fe: los +muy ignorantes, los imbciles, creen todo lo que se les dice; su guia +est en los dems hombres y ellos la siguen ciegas; el tierno nio +que nada conoce por s propio, cree con absoluto abandono las mayores +extravagancias; la palabra de cuantos le rodean es para l un +infalible criterio de verdad. + + +[322.] A mas de los primeros principios intelectuales y morales, de la +objetividad de las ideas y sensaciones, y del valor de la autoridad +humana, necesita el hombre el asenso instantneo ciertas verdades +que, si bien con la ayuda del tiempo podria demostrar, no le es +permitido hacerlo, atendido el modo repentino con que se le ofrecen, +exigiendo formacion de juicio y veces accion. Para todos estos casos +hay una inclinacion natural que nos impele al asenso. + +De aqu dimana el que juzguemos instintivamente por imposible poco +menos que imposible, obtener un efecto determinado por una combinacion +fortita: por ejemplo el formar una pgina de Virgilio arrojando la +aventura algunos caractres de imprenta; el dar en un blanco +pequesimo sin apuntar hcia l, y otras cosas semejantes. Hay aqu +una razon filosfica? ciertamente; pero no es conocida del vulgo. Esta +razon se evidencia en la teora de las probabilidades, y es una +aplicacion instintiva del principio de causalidad y de la natural +oposicion de nuestro entendimiento suponer efecto cuando no hay +causa, rden cuando no hay inteligencia ordenadora. + + +[323.] En la vida humana son necesarios en infinitos casos los +argumentos de analoga; cmo sabemos que el sol saldr maana? por +las leyes de la naturaleza. Cmo sabemos que continuarn rigiendo? +claro es que al fin hemos de parar la analoga: saldr maana porque +ha salido hoy, y sali ayer, y no ha faltado nunca; cmo sabemos que +la primavera traer consigo las flores, y el otoo los frutos? porque +as sucedi en los aos anteriores. Las razones que se pueden alegar +fundando el argumento de analoga en la constancia de las leyes de la +naturaleza y en la relacion de ciertas causas fsicas con determinados +efectos, no las conoce el comun de los hombres; pero necesita el +asenso, y le tiene. + + +[324.] En todos los casos que acabo de enumerar la inclinacion al +asenso se puede llamar y se llama en realidad sentido comun, excepto +quizs el de la evidencia inmediata. La razon de que esta se excepte +es que en ella, si bien no cabe demostracion, hay sin embargo vision +clarsima de que el predicado est contenido en la idea del sujeto; +pero en los dems casos no hay ni la demostracion, ni esa vision: el +hombre asiente por un impulso natural; cuando se le objeta algo contra +su creencia no llama la atencion sobre el concepto, como sucede en la +evidencia inmediata; se halla completamente desconcertado, sin saber +qu responder; entonces aplica la objecion, no el nombre de error ni +de absurdo, sino de despropsito, de cosa contraria al sentido comun. + + +Vemoslo en algunos ejemplos. Supngase la vista un gran monton de +arena en el cual se arroja al acaso un grano muy pequeo, revolviendo +en seguida en todas direcciones; llega un hombre y dice: voy meter +la mano en el monton y sacar al instante el grano oculto; qu se le +objeta este hombre? qu le responden los circunstantes? nada; +desconcertados se mirarn unos otros dicindose de palabra con la +vista: qu despropsito! no tiene sentido comun. Otro dice: todo lo +que vemos es nada, ni hay mundo externo, ni nosotros tenemos cuerpo. +Otro dice eso que nos cuentan de que existe una ciudad llamada +Lndres, no es verdad. En todos estos casos nadie sabe qu objetar: se +oye el desatino, se le rechaza por un impulso natural, el espritu +siente que aquello es un desatino, sin verlo. + + +[325.] El sentido comun, es criterio seguro de verdad? lo es en +todos los casos? en cules? qu caractres debe poseer para ser +tenido como criterio infalible? esto es lo que vamos examinar. + +El hombre no puede despojarse de su naturaleza; cuando esta habla, la +razon dice que no se la puede despreciar. Una inclinacion natural es +los ojos de la filosofa una cosa muy respetable, por solo ser +natural; la razon y al libre albedro corresponde el no dejarla +extraviar. Lo que es natural en el hombre no es siempre enteramente +fijo como en los brutos. En estos el instinto es ciego, porque debe +serlo donde no hay razon ni libertad. En el hombre las inclinaciones +naturales estn subordinadas en su ejercicio, la libertad y la +razon: por esto, cuando se las llama instintos, la palabra debe tener +acepcion muy diferente de la que le damos al aplicarla los brutos. +Esto que sucede en el rden moral, se verifica tambien en el +intelectual: no solo debemos cuidar de nuestro corazon sino tambien de +nuestro entendimiento: ambos estn sujetos la ley de +perfectibilidad; el bien y el mal, la verdad y el error son los +objetos que se nos ofrecen; la naturaleza misma nos dice cul es el +sendero que debemos tomar, pero no nos fuerza tomarle: delante +tenemos la vida y la muerte: lo que nos agrada, aquello se nos da. + + +[326.] Independientemente de la accion del libre albedro, hay en el +hombre una cualidad muy propsito para que las inclinaciones +naturales se desvien con frecuencia de su objeto: la debilidad. As +pues no es de extraar que estas inclinaciones se extravien tan +menudo, conducindonos al error en lugar de la verdad; esto hace mas +necesario el fijar los caractres del sentido comun, que pueda servir +de criterio _absolutamente infalible_. + + +[327.] Sealar las condiciones que en mi concepto tiene el verdadero +sentido comun, que no engaa nunca. + +CONDICION 1. + +La inclinacion al asenso es de todo punto irresistible, de manera que +el hombre ni aun con la reflexion, puede resistirle ni despojarse de +ella. + +CONDICION 2. + +De la primera dimana la otra, saber: toda verdad de sentido comun es +absolutamente cierta para todo el linaje humano. + +CONDICION 3. + +Toda verdad de sentido comun puede sufrir el exmen de la razon. + +CONDICION 4. + +Toda verdad de sentido comun tiene por objeto la satisfaccion de +alguna gran necesidad de la vida sensitiva, intelectual moral. + + +[328.] Cuando estos caractres se reunen, el criterio del sentido +comun es absolutamente infalible, y se puede desafiar los escpticos + que sealen un ejemplo en que haya fallado. A proporcion que estas +condiciones se reunen en mas alto grado, el criterio del sentido comun +es mas seguro, debindose medir por ellas los grados de su valor. +Expliqumoslo con algunos ejemplos. + +No cabe duda en que el comun de los hombres objetiva las sensaciones +hasta el punto de trasladar lo exterior lo mismo que ellos sienten, +sin distinguir entre lo que hay de subjetivo y de objetivo. Los +colores, el linaje humano los considera en las cosas mismas; para l +lo verde no es la sensacion de lo verde, sino una cierta cosa, una +calidad lo que se quiera llamar, inherente al objeto. Es as en +realidad? n ciertamente: en el objeto externo hay la causa de la +sensacion, hay la disposicion de las partes para producir por medio de +la luz esa impresion que llamamos _verde_. El sentido comun nos +engaa, ya que el anlisis filosfico le convence de falaz. Pero +tiene todas las condiciones arriba sealadas? n. Por lo pronto le +falta el ser capaz de sufrir el exmen de la razon; tan luego como se +reflexiona sobre el particular, se descubre que hay aqu una ilusion +tan inocente como hermosa. Le falta adems al asenso la condicion de +irresistible; porque desde el momento en que nos convencemos de que +hay ilusion, el asenso deja de existir. No es universal el asenso pues +no le tienen los filsofos. No es indispensable para satisfacer alguna +necesidad de la vida; y por consiguiente no tiene ninguna de las +condiciones arriba sealadas. Lo que se ha dicho de la vista puede +aplicarse todas las sensaciones; hasta qu punto ser valedero pues +el testimonio del sentido comun en cuanto nos lleva objetivar la +sensacion? hlo aqu. + +Para las necesidades de la vida es necesaria la seguridad de que las +sensaciones les corresponden objetos externos; esto asentimos con +impulso irresistible, todos los hombres, sin distincion alguna. La +reflexion no basta para despojarnos de la inclinacion natural; y la +razon, aun la mas cavilosa, si alguna vez puede hacer vacilar los +fundamentos de esta creencia, no alcanza convencerla de errnea. Los +que dan mayor importancia esas cavilaciones podrn decir que no +sabemos si existen los cuerpos, pero n probar que no existan. + +En este punto pues, la inclinacion natural reune todos los caractres +para elevarse al rango de criterio infalible; es irresistible, es +universal, satisface una gran necesidad de la vida y sufre el exmen +de la razon. + +Por lo que toca las calidades, objeto directo de la sensacion, no +necesitamos que existan en los mismos cuerpos; nos basta que en estos +haya algo que nos produzca de cualquiera modo que sea, la impresion +correspondiente. Poco importa que el color verde y el anaranjado sean + n calidades de los objetos, con tal que en ellos sea constante la +calidad que nos produce en los casos respectivos, la sensacion de +anaranjado de verde. Para todos los usos de la vida resulta lo mismo +en un caso que en otro; aun cuando el anlisis filosfico se +generalizase, no se perturbarian las relaciones del hombre con el +mundo sensible. Hay quizs una especie de desencanto de la naturaleza, +pues que el mundo despojado de las sensaciones no es ni con mucho tan +bello; pero el encanto contina para la generalidad de los hombres; +l est sometido tambien el filsofo excepto en los breves instantes +de reflexion; y aun en estos, siente un encanto de otro gnero, al +considerar que gran parte de esa belleza que se atribuye los objetos +la lleva el hombre en s mismo, y que basta el simple ejercicio de las +facultades armnicas de un ser sensible para que el universo entero se +revista de esplendor y de galas (XXVIII). + + + + +CAPTULO XXXIII. + +ERROR DE LA-MENNAIS SOBRE EL CONSENTIMIENTO COMUN. + + +[329.] La fe instintiva en la autoridad humana de que hablo en el +captulo anterior, es un hecho atestiguado por la experiencia y que +ningun filsofo ha puesto en duda. Esa fe, dirigida por la razon de la +manera conveniente, constituye uno de los criterios de verdad. Los +errores que en ciertos casos puede inducir, son inherentes la +debilidad humana, y estn abundantemente compensados por las ventajas +que dicha fe produce al individuo y la sociedad. + +Un clebre escritor ha querido refundir todos los criterios en el de +la autoridad humana, afirmando resueltamente que el consentimiento +comun, _sensus communis_, es para nosotros el sello de la verdad, y +que no hay otro, (La-Mennais Ensayo sobre la indiferencia en materia +de religion tom. 2 cap. 13). Este sistema tan errneo como extrao, y +en que se confunden palabras tan diversas como _sensus_ y _consensus_, +est defendida con aquella elocuente exageracion que caracteriza al +eminente escritor; bien que al lado de la elocuencia se echa de menos +la profundidad filosfica. Los resultados de semejante doctrina se +hallan patentes en la triste suerte que ha cabido tan brillante como +malogrado ingenio; abri una sima en que se hundia toda verdad; el +primero que se ha sepultado en ella, ha sido l mismo. Apelar la +autoridad de los dems en todo y para todo, despojar al individuo de +todo criterio, era anonadarlos todos, incluso el que se pretendia +establecer. + +No se concibe cmo un sistema semejante puede tener cabida en tan +elevado entendimiento; cuando se leen las elocuentes pginas en que +est desenvuelto, se siente una pena inexplicable al ver empleados +rasgos tan brillantes en repetir todas las vulgaridades de los +escpticos, para venir parar la paradoja mas insigne y al sistema +menos filosfico que se pueda imaginar. + +nico criterio llama La-Mennais al consentimiento comun; sin embargo +basta dar una ojeada sobre los dems para convencerse de la +esterilidad del nuevo para producirlos. + + +[330.] En primer lugar, el testimonio de la conciencia no puede +apoyarse de ningun modo en la autoridad ajena. Formado como est por +una serie de hechos ntimamente presentes nuestro espritu, sin que +sea dable ni aun concebir sin ellos el pensamiento individual, claro +es que ha de preexistir la aplicacion de todo criterio, pues que el +criterio es imposible para quien no piense. + +Nada mas dbil bajo el aspecto cientfico, que la refutacion que +pretende hacer Mr. de La-Mennais del principio de Descartes. Cuando +Descartes para salir de su duda metdica establece esta proposicion, +_yo pienso luego soy_, salva un abismo inmenso, y coloca en el aire la +primera piedra del edificio que pretende levantar; porque en rigor no +podemos decir yo pienso, yo soy; no podemos decir _luego_, ni afirmar +nada por via de consecuencia (Ibid.). El principio de Descartes era +digno de mas detenido exmen para quien trataba de inventar un +sistema; oponerle que no podemos decir _luego_, es repetir el +manoseado argumento de las escuelas; y el afirmar que no podemos +decir, yo pienso, es contrariar un hecho de la conciencia que no han +negado los mismos escpticos. En el lugar correspondiente llevo +explicado con la debida extension cul es, al menos cul debe ser, +el sentido del principio de Descartes. + +S segun La-Mennais, no podemos decir yo pienso, menos podremos decir +que piensan los dems; y como el pensamiento ajeno le necesitamos +absolutamente en el sistema que asienta por nico criterio el +consentimiento comun, resulta que su primera piedra la pone +La-Mennais mas en el aire que los que hacen estribar la filosofa en +un hecho de conciencia. + + +[331.] Un criterio, mayormente si tiene la pretension de ser el nico, +ha de reunir dos condiciones: no suponer otro, y tener aplicacion +todos los casos. Cabalmente el del consentimiento comun es el que +menos las reune; antes que l est el testimonio de la conciencia; +antes que l est tambien el testimonio de los sentidos; pues no +podemos saber que los dems consienten, si de esto no nos cercioran el +oido la vista. + + +[332.] Este criterio no es posible en estos casos, y en muchos otros +es harto difcil, cuando no imposible del todo. Hasta qu punto se +necesita el consentimiento comun? si la palabra _comun_ se refiere +todo el linaje humano, cmo se recogen los votos de toda la +humanidad? si el consentimiento no debe ser unnime, hasta qu punto +la contradiccion el simple no asentimiento de algunos, destruir la +legitimidad del criterio? + + +[333.] El orgen del error de La-Mennais est en que tom el efecto +por la causa, y la causa por el efecto. Vi que hay ciertas verdades +en que convienen todos, y dijo: la garanta del acierto de cada uno, +est en el consentimiento de la totalidad. Analizando bien la materia +hubiera notado que la razon de la seguridad del individuo, no nace del +consentimiento de los dems, sino que ser el contrario la razon de que +convienen todos, es que cada uno de por s se siente obligado +convenir. En esa gran votacion del linaje humano, vota cada uno en +cierto sentido, por el impulso mismo de la naturaleza; y como todos +experimentan el mismo impulso, todos votan de la misma manera. +La-Mennais ha dicho: cada uno vota de un mismo modo porque todos votan +as; no advirtiendo que de esta suerte la votacion no podria acabar ni +aun comenzar. Esta comparacion no es una ocurrencia satrica, es un +argumento rigurosamente filosfico que nada se puede contestar; l +basta para poner de manifiesto lo infundado y contradictorio del +sistema de La-Mennais, as como indica por otra parte el orgen de la +equivocacion, que consiste en tomar el efecto por la causa. + + +[334.] La-Mennais apela al testimonio de la conciencia para probar que +su criterio es el nico: yo creo que este testimonio ensea todo lo +contrario. Quin ha esperado jams la autoridad de los otros para +cerciorarse de la existencia de los cuerpos? no vemos que los mismos +brutos en fuerza de un instinto natural, objetivan su modo las +sensaciones? Para prestar asenso la palabra de los hombres, si no +tuvisemos mas criterio que el consentimiento comun, no podriamos +jams creer ninguno, por la sencilla razon de que no es dable +asegurarnos de lo que dicen piensan los dems sin comenzar por creer + alguno. El nio para dar fe lo que le cuenta su madre, se refiere +por ventura la autoridad de los otros? no obedece mas bien al +instinto natural que con mano benfica le ha comunicado el Criador? El +nio no cree porque todos creen; por el contrario, todos los nios +creen porque cada uno cree; la creencia individual no nace de la +general; antes bien la general se forma del conjunto de las creencias +individuales: no es natural porque es universal, sino que es universal +porque es natural. + + +[335.] El Aquiles de La-Mennais consiste en que en ciertos casos para +asegurarnos de la verdad con respecto los dems criterios, apelamos +al consentimiento comun, y que la locura misma no es mas que el desvo +de este consentimiento. A un hombre se le dice que sus ojos le engaan +con respecto un objeto que tiene la vista; instintivamente se +vuelve hacia los dems y les pregunta si no lo ven de la misma manera. +Si todos convienen en que yerra y est seguro de que no se chancean, +sentir vacilar por un momento la fe en el testimonio de la vista, se +acercar al objeto, se colocar en otra posicion, emplear el medio +que mejor le parezca para cerciorarse de que no se engaa. Si pesar +de esto ve el objeto de la misma manera, y las mismas personas y +cuantas sobrevienen persisten en asegurar que la cosa no es como l la +ve, si est en su juicio, desconfiar del testimonio de la vista y se +creer atacado de alguna enfermedad que le desordena la vision. A esto +se reduce el argumento de La-Mennais. Qu resulta de l? nada en +favor del sistema del consentimiento comun: es cierto que los dems +criterios estn sujetos error en circunstancias excepcionales; es +cierto que en tales casos, y en naciendo la duda, se apela al +testimonio de los otros; mas, para qu? Para asegurarse de si el que +teme errar, ha sufrido uno de estos trastornos que est sujeta la +miseria humana. Se sabe que lo natural es general; y el paciente que +duda, pregunta los otros para saber si por algun accidente est +fuera del estado ordinario de la naturaleza, Quin no ve la sinrazon +de elevar un medio excepcional al rango de criterio general y nico? +Quin no ve la extravagancia de afirmar que estamos seguros del +testimonio de los sentidos, por la autoridad de los dems hombres, +solo porque en casos extremos, y al temer algun trastorno de nuestros +rganos, preguntamos los dems si les parece lo mismo que +nosotros? + + +[336.] No es posible llevar mas all la exageracion de lo que hace +La-Mennais cuando afirma que las ciencias exactas se fundan tambien +en el consentimiento comun, que en esta parte no disfrutan ningun +privilegio, y que el mismo nombre de _exactas_ no es mas que uno de +esos _vanos ttulos_ con que el hombre engalana su flaqueza; que la +geometra misma no subsiste sino en virtud de un convenio tcito de +admirar ciertas verdades necesarias, convenio que puede expresarse en +los trminos siguientes: _nosotros nos obligamos tener tales +principios por ciertos; y cualquiera que se niegue creerlos sin +demostracion, le declaramos culpable de rebelda contra el sentido +comun, que no es mas que la autoridad del gran nmero._ Esta +exageracion es intolerable: los argumentos que en las notas aduce +La-Mennais para probar la incertidumbre intrnseca de las matemticas, +son sumamente dbiles; y alguno de ellos pudiera hacernos sospechar +que el autor del _Ensayo sobre la indiferencia_ no era tan profundo +matemtico como escritor elocuente. + +No desconozco lo que se ha dicho contra la certeza de las ciencias +exactas, ni las dificultades que se ofrecen cuando se las llama al +tribunal de la metafsica: en el tomo 1. del _Protestantismo +comparado con el Catolicismo_, tengo dedicado un captulo lo que +llamo instinto de fe, y en l me hago cargo de que este instinto +ejerce tambien su influencia en las ciencias exactas. No levantemos +estas sobre las morales; tengamos en mas las morales que las +exactas; pero guardmonos de una exageracion que las destruye todas. + + + + +CAPTULO XXXIV. + +RESMEN Y CONCLUSION. + + +[337.] Quiero terminar este libro, presentando en resmen mis +opiniones sobre la certeza. En este resmen se manifestar tambien el +enlace de las doctrinas expuestas en los captulos anteriores. + +Cuando la filosofa se encuentra con un hecho necesario, tiene el +deber de consignarle. Tal es la certeza: disputar sobre su existencia, +es disputar sobre el resplandor de la luz del sol en medio del dia. El +humano linaje est cierto de muchas cosas; lo estn igualmente los +filsofos, inclusos los escpticos; el escepticismo absoluto es +imposible. + +Descartadas las cuestiones sobre la existencia de la certeza, la +filosofa est libre de extravagancias, y situada en los dominios de +la razon; entonces se puede examinar cmo adquirimos la certeza, y en +qu se funda. + +El linaje humano posee la certeza, como una calidad aneja la vida; +como un resultado espontneo del desarrollo de las facultades del +espritu. La certeza es natural; precede por consiguiente toda +filosofa, y es independiente de las opiniones de los hombres. Por lo +mismo, las cuestiones sobre la certeza, aunque importantes para el +conocimiento de las leyes que est sujeto nuestro espritu, son y +sern siempre estriles en resultados prcticos. Esta es una lnea +divisoria, que la razon aconseja fijar, para que de las regiones +abstractas, no descienda jams nada que pueda perjudicar la sociedad +ni al individuo. As, desde el principio de las investigaciones, la +filosofa y el buen sentido forman una especie de alianza, y se +comprometen no hostilizarse jams. + +Al examinar los fundamentos de la certeza, surge la cuestion sobre el +primer principio de los conocimientos humanos: existe? cul es? + +Esta cuestion ofrece dos sentidos: se busca una primera verdad, que +contenga todas las dems como la semilla las plantas y los frutos, +se busca simplemente un punto de apoyo; lo primero da lugar las +cuestiones sobre la ciencia trascendental; lo segundo, produce las +disputas de las escuelas sobre la preferencia de diferentes verdades +con respecto la dignidad de primer principio. + +Si hay verdad, ha de haber medios de conocerla: esto da orgen las +cuestiones sobre el valor de los criterios. + +En el rden de los seres, hay una verdad orgen de todas: Dios. En el +rden intelectual absoluto, hay tambien esta verdad orgen de todas: +Dios. En el rden intelectual humano, no hay una verdad orgen de +todas, ni en el rden real, ni en el ideal. La filosofa del _yo_ no +puede conducir ningun resultado, para fundar la ciencia +trascendental. La doctrina de la identidad absoluta es un absurdo, que +adems tampoco explica nada. + +Aqu se ofrece el problema de la representacion. Esta puede ser de +identidad, causalidad, idealidad. La tercera es distinta de la +segunda, pero se funda en ella. + +A mas del problema de la representacion, se examina el de la +inteligibilidad inmediata: problema difcil, pero importantsimo para +completar el conocimiento del mundo de las inteligencias. + +Las disputas sobre el valor de los diferentes principios con respecto + la dignidad de fundamental, nacen de la confusion de las ideas. Se +quieren comparar cosas de rden muy diverso, lo que no es posible. El +principio de Descartes es la enunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion, es una verdad objetiva, condicion +indispensable de todo conocimiento; el llamado de los cartesianos es +la expresion de una ley que preside nuestro espritu. Cada cual en +su clase, y su manera, los tres no son necesarios: ninguno de ellos +es del todo independiente; la ruina de uno, sea el que fuere, +trastorna nuestra inteligencia. + +Hay en nosotros varios criterios; pueden reducirse tres: la +conciencia sentido ntimo, la evidencia, y el instinto intelectual, + sentido comun. La conciencia abraza todos los hechos presentes +nuestra alma con presencia inmediata, como puramente subjetivos. La +evidencia se extiende todas las verdades objetivas en que se +ejercita nuestra razon. El instinto intelectual es la natural +inclinacion al asenso en los casos que estn fuera del dominio de la +conciencia y de la evidencia. + +El instinto intelectual, nos obliga dar las ideas un valor +objetivo; en este caso, se mezcla con las verdades de evidencia, y en +el lenguaje ordinario se confunde con ella. + +Cuando el instinto intelectual versa sobre objetos no evidentes, y nos +inclina al asenso, se llama _sentido comun._ + +La conciencia y el instinto intelectual, forman los dems criterios. + +El criterio de la evidencia encierra dos cosas: la apariencia de las +ideas; esto pertenece la conciencia: el valor objetivo, existente +posible; esto pertenece al instinto intelectual. + +El testimonio de los sentidos, encierra tambien dos partes: la +sensacion, como puramente subjetiva; esto es de la conciencia: la +creencia en la objetividad de la sensacion; esto es del instinto +intelectual. + +El testimonio de la autoridad humana se compone del de los sentidos, +que nos pone en relacion con nuestros semejantes, y del instinto +intelectual, que nos induce creerle. + +No todo se puede probar; pero todo criterio sufre el exmen de la +razon. El de la conciencia es un hecho primitivo de nuestra +naturaleza; en el de la evidencia se descubre la condicion +indispensable para la existencia de la razon misma; en el del instinto +intelectual, para objetivar las ideas, se halla una ley de la +naturaleza, indispensable tambien para la existencia de la razon; en +el del sentido comun, propiamente dicho, hay el asenso instintivo +verdades, que luego examinadas, se nos presentan altamente razonables; +en el de los sentidos y de la autoridad humana, se encuentra lo que en +los dems casos del sentido comun, y es un medio para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual y moral. + +Los criterios no se daan, se favorecen, y se fortifican +recprocamente. Ni la razon lucha con la naturaleza, ni la naturaleza +con la razon; ambas nos son necesarias; ambas nos dirigen con acierto; +aunque las dos estn sujetas extravo, como que pertenecen un ser +limitado y muy dbil. + + +[338.] Una filosofa que no considera al hombre sino bajo un aspecto, +es una filosofa incompleta, que est en peligro de degenerar en +falsa. En lo tocante la certeza, conviene no perder de vista la +observacion que precede: hacerse demasiado exclusivo, es colocarse al +borde del error. Analcense enhorabuena las fuentes de verdad; pero al +mirarlas por separado, no se pierda de vista el conjunto. Concebir de +antemano un sistema, y querer sujetarlo todo sus exigencias, es +poner la verdad en el lecho de Procusto. La unidad es un gran bien; +pero es menester contentarse con la medida que nos impone la +naturaleza. La verdad, es preciso buscarla por los medios humanos, y +en proporcion de nuestro alcance. Las facultades de nuestro espritu +estn sometidas ciertas leyes de que no podemos prescindir. + +Una de las leyes mas constantes de nuestro ser, es la necesidad de un +ejercicio simultneo de facultades, no solo para cerciorarse de la +verdad sino tambien para encontrarla. El hombre reune con la +simplicidad la mayor multiplicidad; uno su espritu, est dotado de +varias facultades, est unido un cuerpo de tal variedad y +complicacion, que con mucha razon ha sido llamado un pequeo mundo. +Las facultades estn en relacion ntima y recproca; influyen de +contnuo las unas sobre las otras. Aislarlas es mutilarlas, y veces +extinguirlas. Esta consideracion es importante, porque indica el vicio +radical de toda filosofa exclusiva. + +El hombre sin sensaciones carece de materiales para el entendimiento, +y adems se halla privado del estmulo sin el cual su inteligencia +permanece adormecida. Cuando Dios ha unido nuestra alma con un cuerpo, +ha sido para que sirviese el uno al otro; por lo cual ha establecido +esa admirable correspondencia entre las impresiones del cuerpo, y las +afecciones del alma. Esta necesita pues el cuerpo como un medio, como +un instrumento, ya se suponga una verdadera accion de l sobre ella, +ya una simple ocasion para la causalidad de un rden superior. + +Aun cuando sin sensacion, el hombre pensase, no pensara mas que como +un espritu puro; no estaria en relacion con el mundo exterior, no +seria hombre en el sentido que damos esta palabra. En tal caso el +cuerpo sobra; y no hay razon porque estn unidos. + +Si admitimos las sensaciones y prescindimos de la razon, el hombre se +nos convierte en un bruto. Siente, mas no piensa; nada de combinacion +en las impresiones que experimenta, porque es incapaz de reflexionar: +todo se sucede en l como una serie de fenmenos necesarios, aislados, +que nada indican, nada conducen, nada son, sino afecciones de un ser +particular, que ni los comprende, ni se da s mismo cuenta de ellos. +Hasta es difcil decir de qu clase son sus relaciones con el mundo +externo. Discurriendo por apariencias y por analoga, se hace probable +que los brutos objetivan tambien sus sensaciones; pero es regular que +su objetividad se distingue de la nuestra en muchos casos. Tomemos por +ejemplo el sueo. Si los brutos suean, como parece probable, y lo +indican algunas apariencias, no fuera extrao que no distinguiesen +entre el sueo y la vigilia del modo que lo hacemos nosotros. Esto +supone alguna reflexion sobre los actos, alguna comparacion entre el +rden y constancia de los unos con el desrden inconstancia de los +otros: reflexion que hace el hombre desde su infancia, y que continua +haciendo toda su vida sin advertirlo. Cuando despertamos de un sueo +muy vivo, estamos veces por algunos momentos dudando de si hay sueo + realidad; esta sola duda ya supone la reflexion comparativa de los +dos estados. Y qu hacemos para resolver la duda? Atendemos al lugar +donde nos hallamos; y el hecho de estar en la cama, en la oscuridad y +silencio de la noche, nos indica que la vision anterior no tiene +ningun enlace con nuestra situacion, y que por tanto es un sueo. Sin +esta reflexion, se habrian encadenado las sensaciones del sueo con +las de la vigilia, confundidas todas en una misma clase. + +El instinto concedido los brutos y negado al hombre, es un indicio +de que para apreciar las sensaciones se nos ha dado la razon. + +No hay pues en el hombre criterios de verdad enteramente aislados. +Todos estn en relacion; se afirman y completan recprocamente; siendo +de notar que las verdades de que estn ciertos todos los hombres, +estn apoyadas de algun modo por todos los criterios. + +Las sensaciones nos llevan instintivamente creer en la existencia de +un mundo exterior; y si dicha creencia se sujeta al exmen de la +razon, esta confirma la misma verdad, fundndose en las ideas +generales de causas y de efectos. El entendimiento puro conoce ciertos +principios, y asiente ellos como verdades necesarias; si se +sujetan los principios la experiencia de los sentidos, salen +confirmados, en cuanto lo consiente la perfeccion de estos, de los +instrumentos con que se auxilian. En un crculo todos los radios son +iguales. Esta es una verdad necesaria; los sentidos no ven ningun +crculo perfecto; pero ven s que los radios se acercan tanto mas la +igualdad, cuanto mas perfecto es el instrumento con que se le +construye. No hay mudanza, sin causa que la produzca. Los sentidos +no pueden comprobar la proposicion en toda su universalidad, pues por +su naturaleza se limitan un nmero determinado de casos +particulares; pero en todo cuanto se somete su experiencia, +encuentran el rden de dependencia en la sucesion de los fenmenos. + +Los sentidos se auxilian recprocamente: la sensacion de un sentido, +se compara con las de otros, cuando hay duda sobre la correspondencia +entre ella y un objeto. Nos parece oir el ruido del viento; pero +nuestro oido nos ha engaado otras veces; para asegurarnos de la +verdad miramos si hay movimiento en los rboles en otros objetos. La +vista nos muestra un bulto; no hay bastante luz para discernirle de +una sombra: nos acercamos y tocamos. + +Las facultades intelectuales y morales, ejercen tambien entre s esta +influencia saludable. Las ideas rectifican los sentimientos, y los +sentimientos las ideas. El valor de las ideas de un rden se +comprueba con las de otro rden; y lo mismo se verifica en los +sentimientos. La compasion por el castigado inspira el perdon de todo +criminal; la indignacion inspirada por las vctimas del crmen, induce + la aplicacion del castigo: ambos sentimientos encierran algo bueno: +mas el uno podria engendrar la impunidad, el otro la crueldad; para +temperarlos existen las ideas de justicia. Pero esta justicia su vez +podria dar fallos demasiado absolutos; la justicia es una, y las +circunstancias de los pueblos son muy diferentes. La justicia no +considera mas que los grados de culpabilidad, y falla en consecuencia. +Este fallo podria no ser conveniente: ah estn otras ideas morales de +un rden distinto, la enmienda del culpable combinada con la +reparacion hecha la vctima; ah estn adems las ideas de +conveniencia pblica, que no repugnan la sana moral, y pueden guiar +en las aplicaciones. + +La verdad completa, como el bien perfecto, no existen sin la armona: +esta es una ley necesaria, y ella est sujeto el hombre. Como +nosotros no vemos intuitivamente la verdad infinita en que todas las +verdades son una, en que todos los bienes son uno, y como estamos en +relacion con un mundo de seres finitos y por consecuencia mltiplos, +hemos menester diferentes potencias que nos pongan en contacto, por +decirlo as, con esa variedad de verdades y bondades finitas; pero +como estas su vez nacen de _un_ mismo principio y se dirigen _un_ +mismo fin, estn sometidas la armona, que es la unidad de la +multiplicidad. + + +[339.] Con estas doctrinas, creo posible la filosofa sin +escepticismo: el exmen no desaparece, por el contrario se extiende y +se completa. Este mtodo trae consigo otra ventaja, y es que no hace +la filosofa extravagante, no hace de los filsofos hombres +excepcionales. La filosofa no puede generalizarse hasta el punto de +ser una cosa popular; este se opone la humana naturaleza; pero +tampoco tiene necesidad de condenarse un aislamiento misantrpico, +fuerza de pretensiones extravagantes. En tal caso la filosofa +degenera en filosofismo. Consignacion de los hechos, exmen +concienzudo; lenguage claro; h aqu cmo concibo la buena filosofa. +Por esto no dejar de ser profunda, no ser que por profundidad +entendamos tinieblas: los rayos solares alumbran en las mas remotas +profundidades del espacio. + + +[340.] Ya s que no piensan de este modo algunos filsofos de nuestra +poca: ya s que al examinar las cuestiones fundamentales de la +filosofa creen necesario conmover los cimientos del mundo; sin +embargo, yo jams he podido persuadirme que para examinar fuese +necesario destruir, ni que para ser filsofos debiramos hacernos +insensatos. La sinrazon y extravagancia de esos maestros de la +humanidad, puede hacerse sensible con una alegora, siquiera la +amenidad de las formas mortifique un tanto su profundidad filosfica. +Bien necesita el lector algun solaz y descanso despues de tratados tan +abstrusos, que todos los esfuerzos del escritor no alcanzan +esclarecer, cuanto menos hermosear. + +Hay una familia noble, rica y numerosa, que posee un magnfico archivo +donde estn los ttulos de su nobleza, parentesco y posesiones. Entre +los muchos documentos, hay algunos mal legibles por el carcter de +su escritura, por su mucha antigedad, por el deterioro que +naturalmente han producido los aos. Tambien se sospecha que los hay +apcrifos en bastante cantidad; bien que ciertamente ha de haber +muchos autnticos, pues que la nobleza y dems derechos de la familia, +tan universalmente reconocidos, en algo deben de fundarse; y se sabe +que no existe otra coleccion de documentos. Todos estn all. + +Un curioso entra en el archivo, echa una ojeada sobre los estantes, +armarios y cajones, y dice: esto es una confusion; para distinguir lo +autntico de lo apcrifo, y arreglarlo todo en buen rden, es +necesario pegar fuego al archivo por sus cuatro ngulos, y luego +examinar la ceniza. + +Qu os parece de la ocurrencia? Pues este curioso es el filsofo que +para distinguir lo verdadero de lo falso en nuestros conocimientos, +empieza por negar toda verdad, toda certeza, toda razon. + +Se nos dir, no se trata de negar sino de dudar; pero quien duda de +toda verdad, la destruye; quien duda de toda certeza la niega; quien +duda de toda razon, la anonada. + +La prudencia, el buen sentido en las cosas pequeas, se funda en los +mismos principios que la sabidura en las grandes. Sigamos la +alegora, y veamos lo que el buen sentido indicaria en dicho caso. + +Tomar inventario de todas las existencias, sin olvidar nada por +despreciable que pareciese; hacer las clasificaciones provisionales, +que se creyesen mas propias facilitar el exmen, reservando para el +fin la clasificacion definitiva; notar cuidadosamente las fechas, los +caractres, las referencias, y distinguir as la prioridad +posterioridad; ver si en aquella balumba se encuentran algunas +escrituras primitivas, que no se refieran otras anteriores, y que +contengan la fundacion de la casa; establecer reglas claras para +distinguir las primitivas de las secundarias; no empearse en referir +todos los documentos uno solo exigindoles una unidad, que quizs no +tienen, pues podria suceder que hubiese varios primitivos, +independientes entre s. Aun distinguido lo autntico de lo apcrifo, +seria bueno guardarse de quemar nada; porque veces lo apcrifo guia +para la interpretacion de lo autntico, y puede convenir el estudiar +quines fueron los falsarios y por qu motivos falsificaron. Adems, +quin sabe si se juzga apcrifo un documento, que solo lo parece +porque no se le entiende bien? Gurdese pues todo, con la debida +separacion; que si lo apcrifo no sirve para fundar derechos ni +defenderlos, puede servir para la historia del mismo archivo, lo que +no es de poca importancia para distinguir lo apcrifo de lo autntico. + +El espritu humano no se examina s mismo hasta que llega mucho +desarrollo: entonces, la primera ojeada ve en s un conjunto de +sensaciones, ideas, juicios, afecciones de mil clases, y todo enlazado +de una manera inextricable. Para aumentar la complicacion, no se halla +solo, sino en compaa, en ntima relacion con sus semejantes, en +recproca comunicacion de sensaciones, de ideas, de sentimientos; y +todos su vez en contacto, y bajo la influencia de seres +desemejantes, de asombrosa variedad, y cuyo conjunto forma el +universo. Comenzar por echarlo todo abajo? Querr reducirlo todo +cenizas, sin exceptuarse s propio, y esperando renacer de la pira, +cual otro fnix? As lo hacen los que para ser filsofos comienzan por +negarlo todo, dudar de todo. Escoger arbitrariamente un hecho, un +principio, diciendo algo he de tomar por punto de apoyo, tomo este, y +sobre l voy fundar la ciencia? Antes de examinar, antes de +analizar, dir: todo esto es uno; no hay nada si no hay la unidad +absoluta; en ella me coloco, y rechazo todo lo que no veo desde mi +punto de vista? N: lo que debe hacer es saber primero lo que hay en +su espritu, y luego examinarlo, clasificarlo, apreciarlo en su justo +valor: no comenzar por insensatos impotentes esfuerzos contra la +naturaleza, sino por prestar las inspiraciones de la misma un oido +atento. + +No hay filosofa sin filsofo; no hay razon sin ser racional; la +existencia del _yo_ es pues una suposicion necesaria. No hay razon +posible, cuando la contradiccion del ser y no ser no es imposible; +toda razon pues supone verdadero el principio de contradiccion. Cuando +se examina la razon, la razon es quien examina; la razon ha menester +reglas, luz; todo exmen pues supone esta luz, la evidencia, y la +legitimidad de su criterio. El hombre no se hace s propio, se +encuentra hecho ya: las condiciones de su ser, no es l quien las +pone: se las halla impuestas. Estas condiciones son las leyes de su +naturaleza: qu luchar contra ellas? A mas de las _preocupaciones_ +facticias, dice Schelling, las hay _primordiales_ puestas en el +hombre, no por la educacion, sino por _la naturaleza misma_, que para +_todos_ los hombres ocupan el lugar de principios del conocimiento, y +son un _escollo_ para el pensador libre, Por mi parte no quiero ser +mas que todos los hombres: no quiero estar reido con la naturaleza: +si no puedo ser filsofo, sin dejar de ser hombre, renuncio la +filosofa y me quedo con la humanidad. + + + + +NOTAS + +(SOBRE EL CAPTULO I.) + + +(I.) Conviene distinguir entre la certeza y la verdad: entre las dos +hay relaciones ntimas, pero son cosas muy diferentes. La verdad es la +conformidad del entendimiento con la cosa. La certeza es un firme +asenso una verdad, real aparente. + +La certeza no es la verdad, pero necesita al menos la ilusion de la +verdad. Podemos estar ciertos de una cosa falsa; mas no lo estaramos, +sino la creysemos verdadera. + +No hay verdad hasta que hay juicio, pues sin juicio no hay mas que +percepcion, n comparacion de la idea con la cosa; y sin comparacion +no puede haber conformidad ni discrepancia. Si concibo una montaa de +mil leguas de elevacion, concibo una cosa que no existe, mas no yerro +mientras me guardo de afirmar la existencia de la montaa. Si la +afirmo, entonces hay oposicion de mi juicio con la realidad, lo que +constituye el error. + +El objeto del entendimiento es la verdad; por esto necesitamos al +menos la ilusion de ella para estar ciertos; nuestro entendimiento es +dbil; y de aqu es que su certeza est sujeta al error. Lo primero es +una ley del entendimiento, lo segundo un indicio de su flaqueza. + +La filosofa, mejor, el hombre, no puede contentarse con +apariencias, ha menester la realidad; quien se convenciere de que no +tiene mas que apariencia, dudase de si tiene algo mas, perderia la +misma certeza; esta admite la apariencia, con la condicion de que le +sea desconocida. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO II.) + + +(II.) El mismo Pirron, no dudaba de todo como creen algunos: admitia +las sensaciones en cuanto pasivas, y se resignaba las consecuencias +de estas impresiones, conviniendo en la necesidad de acomodarse en la +prctica lo que ellas nos indican. Nadie hasta ahora ha negado las +apariencias; las disputas versan sobre la realidad; sosteniendo los +unos que el hombre debe contentarse con decir: _parece_; y otros que +puede llegar decir: _es_. Conviene tener presente esta distincion, +que evita confusion de ideas en la historia de la filosofa, y conduce + esclarecer las cuestiones sobre la certeza. As de las tres +cuestiones: hay certeza; en qu se funda; cmo se adquiere; la primera +est resuelta en un mismo sentido por todas los escuelas, en cuanto se +refiere un hecho de nuestra alma; con solo admitir las apariencias +admitian la certeza de ellas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO III.) + + +(III.) Para formarse ideas claras sobre el desarrollo del +entendimiento y dems facultades de nuestro espritu vase lo que digo +en la obra titulada _El Criterio_, particularmente en los captulos I, +II, III, XII, XIII, XIV, XVIII y XXII. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO IV.) + + +(IV.) Pongo continuacion los notables pasajes de Santo Toms, que +me he referido en el texto, sobre la unidad y multiplicidad de ideas. +Creo que los leern con gusto todos los amantes de una metafsica +slida y profunda. + +In omnibus enim substantiis intellectualibus, invenitur virtus +intellectiva per influentiam divini luminis. Quod quidem in primo +principio est unum et simplex, et quanto magis creatura intellectuales +distant primo principio, tanto magis dividitur illud lumen, et +diversificatur, sicut accidit in lineis centro egredientibus. Et +inde est quod Deus per suam essentiam omnia intelligit; superiores +autem intellectualium substantiarum, etsi per plures formas +intelligant, tamen intelligunt per pauciores et magis universales, et +virtuosiores ad comprehensionem rerum, propter efficaciam virtutis +intellectiv, qu est in eis. In inferioribus autem sunt form plures +et minus universales, et minus efficaces ad comprehensionem rerum in +quantum deficiunt virtute intellectiva superiorum. Si ergo +inferiores substanti haberent formas in illa universalitate, in qua +habent superiores; quia non sunt tant efficaci in intelligendo, non +acciperent per eas perfectam cognitionem de rebus, sed in quadam +communitate, et confusione, quod aliqualiter apparet in hominibus. Nam +qui sunt debilioris intellectus, per universales conceptiones magis +intelligentium, non accipiunt perfectam cognitionem, nisi eis singula +in speciali explicentur (1 p., q. 89, art, 1.). + +Intellectus quanto est altior et perspicacior tanto ex uno potest +plura cognoscere. Et quia intellectus divinus est altissimus, per unam +simplicem essentiam suam onmia cognoscit: nec est ibi aliqua +pluralitas formarum idealium, nisi secundum diversos respectus divin +essenti ad res cognitas; sed in intellectu creato multiplicatur +secundum rem quod est unum secundum rem in mente divina, ut non possit +omnia per unum cognoscere: ita tamen quod quanto intellectus creatus +est altior, tanto pauciores habet formas ad plura cognoscenda +efficaces. Et hoc est quod Dio. dicit, 12. c. hier. quod superiores +ordines habent scientiam magis universalem in inferioribus. Et in lib. +de causis dicitur, quod intelligenti superiores habent formas magis +universales: hoc tamen observato, quod in infimis angelis sunt form +adhuc universales in tantum, quod per unam formam possunt cognoscere +omnia individua unius speciei; ita quod illa species sit propria +uniuscuiusque particularium secundum diversos respectus eius ad +particularia, sicut essentia divina efficitur propria similitudo +singulorum secundum diversos respectus; sed intellectus humanus qui +est ultimus in ordine substantiarum intellectualium habet formas in +tantum particulatas quod non potest per unam speciem nisi unum quid +cognoscere. Et ideo similitudo speciei existens in intellectu humano +non sufficit ad cognoscenda plura singularia; et propter hoc +intellectui adjuncti sunt sensus quibus singularia accipiat (Quodlib. +7. art. 3.). + +Respondeo dicendum, quod ex hoc sunt in rebus aliqua superiora, quod +sunt uni primo, quod est Deus, propinquiora et similiora. In Deo autem +tota plenitudo intellectualis cognitionis continetur in uno, scilicet +in essentia divina, per quam Deus omnia cognoscit. Qu quidem +intelligibilis plenitudo, in intelligibilibus creaturis inferiori modo +et minus simpliciter invenitur. Unde oportet, quod ea qu Deus +cognoscit per unum, inferiores intellectus cognoscant per multa: et +tanto amplius per plura, quanto amplius intellectus inferior fuerit. +Sic igitur quanto Angelus fuerit superior, tanto per pauciores species +universitatem intelligibilium apprehendere poterit, et ideo oportet +quod eius form sint universaliores, quasi ad plura se extendentes +unaquque earum. Et de hoc, exemplum aliqualiter in nobis perspici +potest: sunt enim quidam, qui veritatem intelligibilem capere non +possunt; nisi eis particulatim per singula explicetur. Et hoc quidem +ex debilitate intellectus eorum contingit. Alii vero qui sunt +fortioris intellectus, ex paucis multa capere possunt (1 p., q. 55. +art. 3.). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO V.) + + +(V.) H aqu explicada por el mismo Condillac la idea de su hombre +estatua: Para llenar este objeto nos imaginamos una estatua +organizada interiormente como nosotros y animada de un espritu, sin +ninguna especie de ideas, suponindola adems de un exterior toda de +mrmol que no le permitia el uso de ningun sentido, nos reservamos la +libertad de abrrselos las diferentes impresiones de que son +susceptibles, segun mejor nos pareciese. + +Creimos deber empezar por el olfato, porque esto es el sentido que +parece contribuir menos los conocimientos del espritu humano. En +seguida examinamos los otros; y despues de haberlos considerado +separadamente y en conjunto, vimos que la estatua llegaba ser un +animal capaz de velar por su conservacion. + +El principio que determina el desarrollo de sus facultades es simple; +las sensaciones mismas le contienen; porque siendo todas por necesidad +agradables desagradables, la estatua est interesada en gozar de las +unas y evitarse las otras. El lector se convencer de que este inters +es suficiente para dar lugar las operaciones del entendimiento y de +la voluntad. El juicio, la reflexion, los deseos, las pasiones no son +otra cosa que la sensacion misma que se transforma de diferentes +maneras; por esta razon nos pareci intil el suponer que el alma +recibe inmediatamente de la naturaleza todas las facultades de que +est dotada: la naturaleza nos da rganos para advertirnos por el +placer, lo que debemos buscar, y por el dolor, lo que debemos huir; +pero se detiene all, y deja la experiencia el cuidado de hacernos +contraer hbitos y de acabar la obra que ella comenz. + +Este objeto es nuevo, y manifiesta toda la sencillez de las vias del +Autor de la naturaleza: no es cosa digna de admiracion el que haya +bastado hacer al hombre sensible al placer y al dolor, para que +naciesen en l ideas, deseos, hbitos, talentos de toda especie? +(Tratado de las sensaciones, _Idea de la obra_). + +Lo que admira no es el sistema de Condillac, sino la candidez de su +autor: y todava mas el que siquiera por breve tiempo, haya podido +tener numerosos secuaces un sistema tan superficial y tan pobre. +Proponese el autor la dificultad de que no siendo todo lo que hay en +el alma mas que la sensacion transformada, es extrao que los brutos +que tambien tienen sensaciones, no estn dotados de las mismas +facultades que el hombre. Atinara el lector en la profunda razon +sealada por el filsofo francs? mucho lo dudamos. Hla aqu, como un +pensamiento curioso: el rgano del _tacto_ es en los brutos _menos +perfecto_, y por consiguiente no puede ser para ellos la causa +ocasional de todas las operaciones que se notan en nosotros. Bien +hizo en adoptar el lema: nec tamen quasi Pythius Apollo. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO VI.) + + +(VI.) En estas materias, son dignas de leerse las obras de los +escolsticos: al tratar del _objeto de la ciencia_, son un tiempo +exactos y profundos. Difcilmente se puede excogitar nada con respecto + clasificaciones de verdades, que ellos no hayan explicado +indicado. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO VII.) + + +(VII.) No se crea que juzgo con demasiada severidad las formas +adoptadas por los filsofos alemanes. Sabido es como habla de ellos +Madama de Stael; pero felizmente puedo citar en mi apoyo un juez mas +competente todava, Schelling, uno de los jefes de la filosofa +alemana. Dice as: Los alemanes han filosofado tan largo tiempo +entre s solos, que poco poco se han apartado en sus ideas y en su +lenguaje, de las formas universalmente inteligibles, llegando tomar +por medida del talento filosfico los grados de apartamiento de la +manera comun de pensar y de expresarse; fcil me seria citar ejemplos; +ha sucedido los alemanes lo que las familias que se separan del +resto del mundo para vivir nicamente entre ellas, y que acaban por +adoptar, mas de otras singularidades, expresiones que les son +propias y que solo ellas mismas pueden entender. Despues de algunos +esfuerzos infructuosos para difundir en el extranjero la filosofa de +Kant, renunciaron hacerse inteligibles las dems naciones, +acostumbrronse mirarse como el pueblo escogido de la filosofa, y +la consideraron como una cosa que existi por s misma con existencia +absoluta e independiente; olvidando que el objeto de toda filosofa, +objeto al cual se falta con harta frecuencia, pero que jams debe +perderse de vista, es obtener el asentimiento universal, hacindose +universalmente inteligible. No es esto decir que las obras de +pensamiento deban ser juzgadas como ejercicios de estilo; pero toda +filosofa que no puede ser inteligible para todas las naciones +ilustradas y accesible todas las lenguas, no puede ser por lo mismo +una filosofa verdadera y universal. (_Juicio de M. de Schelling sobre +la filosofa de M. Cousin y sobre el estado de la filosofa francesa y +de la filosofa alemana en general_. 1834). + +Lisonjase M. Schelling de que la filosofa alemana ir entrando en +mejor camino con respecto la claridad, y aade: el filsofo que +hace diez aos no habria podido apartarse del lenguaje y de las formas +de la escuela so pena de daar su reputacion cientfica, podr en +adelante libertarse de semejantes trabas; la profundidad la buscar +en los pensamientos; y una incapacidad absoluta de expresarse con +claridad, no ser mirada como la seal del talento y de la inspiracion +filosfica. Nada tengo que aadir al pasaje de Schelling; solo +recordar su autor aquello de _mututo nomine, de te fabula ista +narratur_. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO VIII.) + + +(VIII.) La lectura de la obra de Schelling, titulada _Sistema del +idealismo trascendental_, no deja ninguna duda sobre su modo de pensar +con respecto esa identidad, que en el fondo no es ni puede ser otra +cosa que el panteismo; sin embargo, en obsequio de la verdad confesar +que Schelling parece haber modificado su doctrina, o temido sus +consecuencias, si hemos de atenernos las indicaciones que se hallan +en su discurso pronunciado en la apertura de su curso de filosofa en +Berlin el 15 de noviembre de 1841. En l se lee el siguiente pasaje, +digno de llamar la atencion de todos los hombres pensadores. Los +dificultades y los obstculos de todas clases contra los que lucha la +filosofa, son visibles, y en vano los quisiramos disimular. + +Jams se verific contra la filosofa, reaccion mas poderosa de parte +de la vida activa y real, que en la poca presente; esto prueba que la +filosofa ha penetrado hasta en las cuestiones mas vitales de la +sociedad, en las que nadie es permitido ser indiferente. Mientras +una filosofa se halla en los primeros rudimentos de su formacion, y +aun en los primeros pasos de su marcha, nadie se ocupa de ella, sino +los mismos filsofos: los dems hombres aguardan la filosofa en su +ltima palabra; pues no adquiere importancia para el pblico en +general, sino por sus resultados. + +Confieso que no se debe tomar por resultado prctico de una filosofa +slida y meditada profundamente, lo que se le antoja cualquiera +sealar como tal; si as fuese, el mundo deberia someterse las +doctrinas mas contrarias la sana moral, aun aquellas que zapasen +sus cimientos. No, nadie juzga una filosofa por las conclusiones +prcticas sacadas por la ignorancia o la presuncion. Adems, que en +este punto tampoco seria posible el engao: el pblico rechazaria una +filosofa que tuviese tales resultados, sin querer ni aun juzgarla en +sus principios; diria que nada entiende sobre el fondo de las +cuestiones, ni la marcha artificial e intrincada de los argumentos; +mas sin pararse en esto, decidira bien pronto que una filosofa que +conduce tales conclusiones, no puede ser verdadera en sus bases. Lo +que la moral romana ha dicho de lo til, _nihil utile nisi quod +honestum_, se aplica igualmente la investigacion de la verdad; +_ninguna filosofa que se respete, confesar que lleve la +irreligion_. Sin embargo, la actual filosofa se halla precisamente en +situacion tal que por mas que prometa un resultado religioso, nadie se +lo concede; pues que las deducciones que de ella se sacan, convierten +los dogmas de la Religion cristiana en una vana fantasmagora. + +En esto convienen abiertamente algunos de sus discpulos mas fieles; +la sospecha sea o no fundada, basta su existencia, y que esta opinion +se haya establecido. + +Pero en ltimo resultado la vida activa tiene siempre razon; de +suerte que la filosofa est expuesta grandes riesgos. Los que hacen +la guerra una cierta filosofa, estn muy cercanos condenarlas +todas; ellos que dicen en su corazon: no haya mas filosofa en el +mundo. Yo mismo no estoy exento de sus condenaciones; pues que _el +primer impulso de esta filosofa, al presente tan mal conceptuada, +causa de sus resultados religiosos, se pretende que soy yo quien lo he +dado_. + +Cmo me defender? por cierto que yo no atacar jams una filosofa +por sus ltimos resultados; pero la juzgar en sus primeros principios +como debe hacerlo todo espritu filosfico. Adems, es bastante sabido +que desde luego me he manifestado poco satisfecho de la filosofa de +que hablo, y poco de acuerdo con ella................................. +...................................................................... + +El mundo moral y espiritual se halla tan dividido, que debe ser un +motivo de contento el hallar siquiera por un instante, un punto de +reunion. Adems, el destruir es cosa muy triste cuando no se tiene +nada con que reemplazar lo destruido: hazlo mejor se dice al que +solo sabe criticar.................................................... +...................................................................... + +Yo me consagro pues todo entero la mision de que estoy encargado; +para vosotros vivir, para vosotros trabajar sin descanso, mientras +haya en m un soplo de vida, y me lo permita _Aquel_ sin cuya voluntad +no puede caer de nuestras cabezas un cabello, y menos aun salir de +nuestra boca una palabra profundamente sentida; _Aquel_, sin cuya +inspiracion no puede brillar en nuestro espritu una idea luminosa, ni +un pensamiento de verdad y de libertad alumbrar nuestra alma. + +Este pasaje manifiesta todo lo embarazoso de la posicion del filsofo +aleman, y las consecuencias irreligiosas que se achacan sus +doctrinas; es consolador el verle tributar un cierto homenaje la +verdad, pero aflige el notar que todava pretende salvar su +inconsecuencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO IX.) + +(IX.) En estos ltimos tiempos no ha faltado quien pretendiese contar +al ilustre Malebranche entre los partidarios del panteismo. No se +concibe cmo Mr. Cousin ha podido decir: Malebranche es con Espinosa, +el mas grande discpulo de Descartes: ambos han sacado de los +principios de su comun maestro, las consecuencias que en los mismos se +contenian. Malebranche es al pie de la letra el Espinosa cristiano +(Fragmentos filosficos, tom. 2, pg. 167). No se concibe, repito, +cmo ha podido asentar tamaa paradoja quien haya leido siquiera las +obras del insigne metafsico. Basta echar la vista sobre sus escritos +para ver en ellos el espiritualismo mas elevado unido con el respeto +mas profundo los dogmas de nuestra religion sacrosanta. Al esponer +los varios sistemas filosficos sobre el orgen de las ideas y el +problema del universo, se me ofrecern nuevas ocasiones de vindicar al +sabio y piadoso autor de la _Investigacion de la verdad_; pero no he +querido dejar la presente, sin hacerle la debida justicia +defendindole de esas imputaciones que l, si viviese, rechazaria con +horror como intolerables calumnias. Quin se lo dijera al escribir +aquellas pginas donde cada paso se encuentran Dios, el espritu, la +religion cristiana, la verdad eterna, el pecado original, con +numerosos textos de la Sagrada Escritura y de san Agustin, que andando +el tiempo habia de verse al lado de Espinosa, bien que con el absurdo +epiteto de Espinosa _cristiano!_ Esta es veces la triste suerte de +los grandes hombres, de ser tenidos por gefes de sectas que ellos +detestaron. Malebranche llamaba Espinosa el _impio de nuestros +dias_, y M. Cousin se atreve llamar Malebranche el Espinosa +cristiano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO X.) + + +(X.) No ignoro las dificultades que estn sujetos los sistemas de +Leibnitz; pero es preciso dejar bien consignado que en la mente de +este grande hombre no tenian cabida las errneas doctrinas de los +modernos alemanes. La ltima razon de todas las cosas, dice en su +_Monadologa,_ se halla en una substancia necesaria donde est el +orgen de todas las mudanzas, la que llamamos Dios. + +Siendo esta substancia la razon suficiente de todo el universo, no +hay mas que un Dios, y este Dios basta. + +Como esta substancia suprema, que es nica, universal y necesaria, no +tiene nada fuera de ella que sea independiente de la misma, debe ser +incapaz de lmites y contener tantas realidades como es posible. + +De donde se infiere que Dios es absolutamente perfecto; pues que la +perfeccion no es otra cosa que el grandor de la realidad positiva +tomada precisamente, dejando un lado los lmites en las cosas que +los tienen. Donde no hay lmites, como se verifica en Dios, la +perfeccion es absolutamente infinita. + +De aqui se deduce que las criaturas reciben sus perfecciones de la +accion de Dios; pero tienen sus imperfecciones de su propia +naturaleza, incapaz de ser ilimitada, en lo que se distinguen de Dios. + +Es verdad tambien que en Dios se halla no solo el manantial de las +existencias, sino tambien el de las esencias, en cuanto reales, en +lo que la posibilidad contiene de real. + +En su disertacion sobre la filosofa platnica, combate las tendencias +panteistas de Valentin Vegelio con estas palabras: Yo quisiera que +Valentin Vegelio explicando en un tratado particular la vida +bienaventurada por la transformacion en Dios, y preconizando con +frecuencia una muerte y un reposo de este gnero, no hubiese dado +motivo la sospecha de que l y otros quietistas adoptaban esta +opinion. Al mismo punto se dirige Espinosa bien que por otro camino: +no admite mas que una sola substancia que es Dios, las criaturas son +modificaciones de esta substancia, como las figuras que con el +movimiento nacen y perecen de continuo en la cera blanda. Sguese de +esto lo mismo que de la opinion de Almerio, que el alma no subsiste +despues de la muerte, sino por su ser ideal en Dios, como ha existido +all desde toda la eternidad. + +Pero yo nada encuentro en Platon para creer que su opinion haya sido +que los espritus no conservan su propia substancia. Esta doctrina es +incontestable los ojos de todos los que razonan sabiamente en +filosofa; y ni aun es posible formarse idea de la opinion contraria, + no ser que nos figuremos Dios y al alma como seres corpreos, pues +de otro modo las almas no podrian ser sacadas de Dios como partculas: +pero es absurdo formarse semejantes ideas de Dios y del alma (T. 2, +diss. de phil. platonica, p. 224, epist. ad Hanschium, an. 1707, y se +halla entre los _Pensamientos de Leibnitz_ sobre la religion y la +moral publicados por M. Emery). + +Tan lejos estaba Leibnitz de abrigar tendencia al panteismo, ni de +reputarle por una filosofa elevada, que antes bien, como acabamos de +ver, le considera como el resultado de una imaginacion grosera. Es muy +notable que as bajo el aspecto metafsico como histrico, est +completamente de acuerdo Leibnitz con Santo Toms, manifestando ambos +las mismas ideas con palabras muy semejantes. Busca el santo Doctor si +el alma es hecha de la substancia de Dios, y con esta ocasion examina +el orgen del error, y dice lo siguiente: Respondeo dicendum, quod +dicere animam esse de substantia Dei, manifestam improbabilitatem +continet. Ut enim ex dictis patet, anima humana est quandoque +intelligens in potentia, et scientiam quodammodo rebus acquirit, et +habet diversas potentias qu omnia aliena sunt Dei natura, qui est +actus purus, et nihil ab alio accipiens, et nullam in se diversitatem +habens, ut supra probatum est. + +Sed hic error principium habuisse videtur ex duabus positionibus +antiquorum. Primi enim, qui naturas rerunt considerare inceperunt, +imaginationem transcendere non valentes, nihil prter corpora esse +possuerunt. Et ideo Deum dicebant esse quoddam corpus, quod aliorum +corporum judicabant esse principium. Et quia animam ponebant esse de +natura illius corporis, quod dicebant esse principium, ut _dicitur in +primo de anima_, per consequens sequebatur quod anima esset deo +substantia Dei. Juxta quam positionem etiam Manichari, Deum esse +quamdam lucem corpoream existimantes, quamdam partem illius lucis +animam esse possuerunt corpori alligatam. Secundo vero processuoi fuit +ad hoc quod aliqui aliquid incorporeum esse apprehenderunt: non tamen + corpore separatum, sed corporis formam. Unde et Varro dixit quod +Deus est anima, mundum intuitu, vel motu et ratione gubernans: ut +Augu. narrat 7 de civit. Dei. Sic igitur illius totalis anim partem, +aliqui possuerunt animam hominis: sicut homo est pars totius mundi: +non valentes intellectu pertingere ad distinguendos spiritualium +substantiarum gradus, nisi secundum distinctionas corporum. Hc autem +omnia sunt impossibilia, ut supra probatum est, unde manifeste falsum +est animam esse de substantia Dei(1 p. q. 90. art. 1). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XI.) + + +(XI) En los escolsticos se encuentra menudo que el entendimiento es +la misma cosa entendida, aun tratndose de los entendimientos creados; +pero esta identidad se limita un rden puramente ideal, y no +significa mas que la ntima union de la idea con el entendimiento. +Sabido es cunta importancia tienen en la filosofa escolstica las +materias y formas; y esta distincion se la aplica tambien los +fenmenos de la inteligencia. Bien que la idea era considerada como +una cosa distinta del entendimiento, no obstante como este era +perfeccionado por ella y puesto en relacion con la cosa representada, +se decia que el entendimiento era la misma cosa entendida. As deben +explicarse los pasajes que se encuentran en Santo Toms y otros +escolsticos; pues aunque las expresiones de que se valen, +consideradas aisladamente, serian inexactas; no lo son si se atiende +al sentido que ellos les atribuyen y que resulta bien claro de los +principios en que se fundan. Por ejemplo Santo Toms (quodlibet 7. +art. 2) para probar que el entendimiento criado no puede entender +muchas cosas un mismo tiempo dice: Sed quod intellectus simul +intelligat plura intelligibilia, prim et principaliter, est +impossibile. Cuius ratio est, quia _intellectus secundum actum est +omnin, id est perfect res intellecta: ut dicitur_ in 3. de anima. +_Quod quidem intelligendum, est non qud essentia intellectus fiat res +intelecta_ vel species eius; sed quia complet informatur per speciem +rei intellect, dum eam actu intelligit. Unde intellectum simul plura +intelligere prim, idem est acsi res una simul esset plura. In rebus +enim materialibus videmus quod una res numero non potest esse simul +plura in actu, sed plura in potentia................................. +..................................................................... + +Unde patet qud sicut una res materialis non potest esse simul plura +actu, ita unus intellectus non potest simul plura intelligere primo. +Et hoc est qud Alga, dicit, qud sicut unum corpus non potest simul +figurari pluribus figuris: ita unus intellectus non potest simul plura +intelligere. Nec potest dici quod intellectus informetur perfect +simul pluribus speciebus intelligibilibus, sicut unum corpus simul +informatur figura et colore: quia figura et color non sunt form unius +generis, nec in eodem ordine accipiuntur quia non ordinantur ad +perficiendum in esse unius rationis: sed omnes form intelligibiles in +quantum huiusmodi, sunt unius generis, et in eodem ordine se habent +ad intellectum, in quantum perficiunt intellectum in hoc quod est esse +intellectum. Unde plures species intelligibiles se habent sicut figur +plures; vel plures colores qui simul in actu in eodem esse non possunt +secundum idem. + +Por el anterior pasaje se echa de ver que el sentido de la identidad +del entendimiento con la cosa entendida, no era otro que el explicado +al principio de esta nota, saber, el de la union ntima de la idea +especie inteligible con el entendimiento, como una forma con su +materia; forma que perfeccionaba al entendimiento, hacindole pasar +del estado de potencia al de acto, y ponindole en relacion con la +cosa representada. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XII.) + + +(XII.) La doctrina de la inteligibilidad inmediata, es susceptible de +ulteriores aclaraciones; pero como estas no podrian ser cabales sin +examinar fondo la naturaleza de la idea, lo que no corresponde al +presente tratado, me reservo darlas en el lugar oportuno. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XIII.) + + +(XIII.) Quizs no bastar lo dicho en el texto para que todos los +lectores se formen ideas bastante claras y completas de la +representacion de causalidad; pero debo advertir que esta doctrina en +lo tocante la inteligencia primera, est intimamente enlazada con +las cuestiones sobre el fundamento de la posibilidad aun de las cosas +no existentes, cuestiones que no podria exponer aqu, sin trastornar +el rden de las materias. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XIV.) + + +(XIV.) La distincion de los rdenes de ideas, geomtrico y no +geomtrico, es de la mayor importancia para la ideologa. He +adelantado esta distincion porque la necesitaba para no dejar +incompleto el exmen de la posibilidad de una verdad fundamental entre +las puramente ideales. Pero su explicacion y los cimientos en que +estriba, se encontrarn en el tratado sobre las ideas del espacio y de +la extension. + + + * * * * * + + +(SOBRE CAPTULO XV.) + + +(XV.) La palabra _instinto_ aplicada al entendimiento, claro es que se +toma en una acepcion muy diferente de cuando se habla de los +irracionales. No encierra aqu ningun significado ignoble; lo que est +de acuerdo con el uso que de la misma se hace, aun para las cosas +divinas. Una de las acepciones que le da el Diccionario de la lengua, +es: impulso movimiento del Espritu Santo hablando de inspiraciones +sobrenaturales. El latin _instinctus_, significaba _inspiracion_: +sacro mens _instincta_ furore. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XVI.) + + +(XVI.) El orgen de la confusion de ideas en la presente cuestion, es +esa tendencia la unidad de que he tratado en el captulo IV. Se +comienza por suponer que no ha de haber mas que un principio, y se +busca cul es; cuando antes de investigar cul es, se deberia saber si +existe solo, como se lo supone. Ya hemos visto que el sistema de +Fichte estriba en la misma suposicion: por manera que la misma causa +que en las escuelas producia disputas inocentes, puede llevar +extravos de la mayor trascendencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XVII.) + + +(XVII.) Creo haber interpretado fielmente el pensamiento de Descartes, +mas por si alguna dificultad quedase sobre el particular, pongo +continuacion un notable pasaje del mismo autor, en su respuesta las +objeciones recogidas por el P. Mersenne de boca de varios filsofos y +telogos contra las _Meditaciones_ II, III, IV, V y VI. + +Cuando conocemos que somos una cosa que piensa, esta primera nocion +_no est sacada de ningun silogismo_; y cuando alguno dice: _yo pienso +luego soy_ existo, no _infiere_ su existencia del pensamiento como +_por la fuerza de un silogismo_ sino como una cosa conocida por s +misma, _la ve por una simple inspeccion del espritu_; pues que si la +dedujera de un silogismo habria necesitado conocer de antemano esta +mayor: todo lo que piensa es existe. Por el contrario, esta +proposicion se la manifiesta su propio sentimiento, de que no puede +suceder que piense sin existir. Este es el carcter propio de nuestro +espritu de formar proposiciones generales por el conocimiento de las +particulares. No siempre se expresa Descartes con la misma lucidez; +se conoce que las objeciones de sus adversarios le hacian meditar mas +profundamente su doctrina, y contribuian que aclarase sus ideas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XVIII.) + + +(XVIII.) Para formarnos ideas cabales sobre la mente de Descartes, +oigmosle l mismo explicando su sistema. + +Como los sentidos nos engaan algunas veces, quise _suponer_ que no +habia nada parecido lo que ellos nos hacen imaginar; como hay +hombres que se engaan raciocinando aun sobre las materias mas +sencillas de geometra y hacen paralogismos, juzgando yo que estaba +tan sujeto errar como ellos, desech como falsas todas las razones +que antes habia tomado por demostraciones; y considerando en fin que +aun los mismos pensamientos que tenemos durante la vigilia, pueden +venirnos en el sueo sin que entonces ninguno de ellos sea verdadero, +me resolv _fingir_ que todas las cosas que habian entrado en mi +espritu no encerraban mas verdad que las ilusiones de los sueos. +Pero desde luego advert que mientras queria pensar que todo era +falso, era necesario que yo que lo pensaba, fuese alguna cosa; y +notando que esta verdad, yo pienso luego soy, era tan firme y segura +que las mas extravagantes suposiciones de los escpticos no eran +capaces de conmoverla, juzgu que podia recibirla sin escrpulo por el +primer principio de filosofa (_Discurso sobre el Mtodo_, cuarta +parte). + +He dicho que la duda de Descartes era una _suposicion_, una _ficcion_; +y cabalmente estas son las palabras que emplea el mismo autor. En la +ya citada respuesta las objeciones recogidas por el P. Mersenne, se +halla el siguiente pasaje: + +He leido con mucha satisfaccion las observaciones que me habeis hecho +sobre mi primer tratado de la filosofa, porque ellas me dan conocer +vuestra benevolencia para conmigo, vuestra piedad hcia Dios, y el +cuidado que os tomais por el progreso de su gloria. No puedo dejar de +alegrarme, no solo de que hayais juzgado mis razones dignas de vuestra +censura, sino tambien de que nada decis que yo no pueda contestar +fcilmente. + +En primer lugar me recordais que _n veras sino tan solo por una mera +ficcion_, he desechado las ideas los fantasmas de los cuerpos para +concluir que yo soy una cosa que pienso, por temor quizs que yo no +crea que se sigue de esto que yo no soy sino una cosa que pienso; mas +ya os he hecho ver en mi segunda Meditacion que yo me acordaba de +esto, ya que decia lo siguiente: pero puede suceder que estas cosas +que yo _supongo_ que no son, porque no las conozco, no sean en efecto +diferentes de m quien conozco; no s nada de esto, no me ocupo de +esto en la actualidad................................................ +...................................................................... + +Como se ve, Descartes no rechaza el que su duda no sea una mera +ficcion; hasta dice en trminos expresos que no hace mas que aplicar +un mtodo cuya necesidad reconocen todos los filsofos. + +Os suplico, contina, que recordeis que por lo tocante las cosas +relativas la voluntad, he puesto siempre una gran distincion entre +la contemplacion de la verdad y los usos de la vida: con respecto +estos, tan distante me hallo de pensar que solo debamos seguir las +cosas conocidas muy claramente, que por el contrario creo que ni aun +es preciso aguardar siempre las mas verosmiles, sino que es preciso +veces entre muchas cosas del todo desconocidas inciertas, escoger +una, y atenerse ella firmemente, mientras no se vean razones en +contra, cual si la hubisemos escogido por motivos ciertos y +evidentes, como lo tengo ya explicado en el _Discurso sobre el +Mtodo_; pero cuando solo se trata de la contemplacion de la verdad +_quin ha dudado jams que sea necesario suspender el juicio sobre +las cosas obscuras que no son distintamente conocidas_? + +Entonces, se nos dir, en qu consiste el mrito de Descartes? En +haber _aplicado_ una regla que todos conocen, y pocos emplean; y en +haberlo hecho en una poca en que la preocupacion favor de las +doctrinas aristotlicas, era todava muy poderosa. Descartes lo dice +terminantemente; su mtodo de dudar no es nuevo, lo que le faltaba era +la aplicacion; pues por lo tocante al principio en que se funda, +_quin ha dudado jams que sea necesario suspender el juicio_ sobre +las cosas obscuras, que no son distintamente conocidas? + +Entendido el mtodo de Descartes en este sentido, es decir tomando la +duda como una suposicion, como una mera ficcion, no se opone los +buenos principios religiosos y morales. El profundo filsofo no se +desdea de tranquilizar sobre este punto los lectores, manifestando +ingenuamente que al comenzar sus investigaciones habia puesto en salvo +sus creencias religiosas. + +Y en fin, como antes de empezar reconstruir la casa en que se +habita, no basta el derribarla y hacer provision de materiales y de +arquitectos ejercitarse en la arquitectura y en trazar +cuidadosamente el diseo del nuevo edificio, sino que es preciso estar +provisto de algun otro donde se pueda vivir cmodamente mientras se +trabaja en el nuevo; para que no estuviese irresoluto en mis acciones +en tanto que la razon me obligaba estarlo en mis juicios, y para no +dejar de vivir entre tanto lo mas felizmente que pudiera, me form una +moral provisoria que consistia en tres cuatro mximas que voy +exponer. La primera es el obedecer las leyes y costumbres de mi pais +_conservando constantemente la Religion en que por la gracia de Dios +habia sido instruido desde mi infancia_............................. +.................................................................... + +Despues de haberme asegurado de estas mximas y haberlas puesto +aparte _con las verdades de la fe, que han sido siempre las primeras +en mi creencia_, juzgu que podia deshacerme libremente del resto de +mis opiniones (_Discurso sobre el Mtodo_, tercera parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XIX.) + + +(XIX.) Con respecto la distincion entre el testimonio de la +conciencia y el de la evidencia, as como en lo tocante al anlisis de +la proposicion: yo pienso, luego soy, no cabe duda que Descartes no se +expresa con bastante precision y exactitud. Vase por ejemplo el +siguiente pasaje donde se nota alguna confusion de ideas. + +Despues de esto consider en general lo que se necesita para que una +proposicion sea verdadera y cierta, porque ya que yo acababa de +encontrar una que tenia dicho carcter, pens que debia saber tambien +en qu consiste esta certeza, y habiendo notado que en la proposicion, +yo pienso, luego soy, no hay nada que me asegure de que yo digo la +verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, +juzgu que podia tomar por regla general que las cosas concebidas con +mucha claridad y distincion, son todas verdaderas; pero que solo hay +alguna dificultad en notar bien cules son las que concebimos +distintamente (_Discurso sobre el Mtodo_, cuarta parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XX.) + + +(XX.) La certeza _apodctica_ de que habla Kant en el citado pasaje, +es la que resulta de la evidencia intrnseca de las ideas; en otros +trminos, es la misma que en las escuelas suele llamarse metafsica. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXI.) + + +(XXI.) A mas de las cuestiones sobre el principio de contradiccion, +como nico fundamento de certeza, hay otras con respecto su +importancia y fecundidad cientficas. Nada he querido prejuzgar aqu +sobre estos puntos, porque me reservo ventilar largamente dichas +cuestiones, al tratar de la idea del _ser_ en general. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXII.) + + +(XXII.) Por un pasaje de Descartes de la cuarta parte de su _Discurso +sobre el Mtodo_, citado en la nota (XIX), se echa de ver que mas +del principio, yo pienso luego soy, admitia el de la legitimidad de la +evidencia; pues al buscar lo que se necesita para que una proposicion +sea verdadera y cierta, dice que habiendo notado que si estaba seguro +de la verdad de esta proposicion, yo pienso luego soy, era tan solo +porque lo veia claramente as, crey que podia tomar por _regla +general_, que _las cosas conocidas con claridad y distincion son todas +verdaderas_. Por donde se echa de ver que en el sistema de Descartes +entran dos principios ligados entre s, pero muy diferentes: 1. el +hecho de conciencia del pensamiento; 2. La regla general de la +legitimidad del criterio de la evidencia. + +Es de notar tambien que hay aqu cierta confusion de ideas que he +sealado ya en otra parte. No es exacto que el principio yo pienso +luego soy, sea evidente: la evidencia se refiere la _consecuencia_, +pero en cuanto al acto de pensar, no hay evidencia propiamente dicha, +sino conciencia. La evidencia es un criterio, mas n el nico. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXIII.) + + +(XXIII.) Lo dicho en la proposicion segunda de este captulo (236), es +independiente de las disputas sobre el modo con que el alma y el +cuerpo ejercen su influencia recproca, cuestiones que no son de este +lugar. Sea cual fuere el sistema que se adopte, la influencia es un +hecho que la experiencia nos atestigua; lo que me basta para lo que me +propongo establecer all. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXIV.) + + +(XXIV.) Para entender mejor lo que se dice en este captulo sobre la +evidencia, ser til enterarse bien de las doctrinas expuestas mas +abajo desde el XXVI, hasta el XXXI inclusive. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXV.) + + +(XXV.) Por lo dicho en este captulo se manifiesta la verdad de lo +que digo en el XXIV, sobre el enlace de los diferentes criterios y la +necesidad de no atenerse una filosofa exclusiva. El sentido ntimo, + la conciencia, sirve de base los dems, como un hecho +indispensable; pero l mismo se destruye, si se niegan los otros. + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPTULOS XXVI, XXVII Y XXVIII.) + + +(XXVI.) Dugald-Steward (P. 2. Cap. 2. Seccion 3. . 2.) cita un pasaje +de una disertacion publicada en Berlin en 1764, que no parece tan poco +razonable como pretende el autor de la _Filosofa del espritu +humano_. Lo pongo continuacion, porque la opinion del filsofo +aleman me parece ser la misma que he sostenido en el texto. + +Omnes mathematicorum propositiones sunt identic et representantur +hac formula, A = A. Sunt veritates identic sub varia forma express, +imo ipsum quod dicitur contradictionis principium vario modo +enuntiatum et involutum; si quidem omnes hujus generis propositiones +revera in eo continentur. Secundum nostram autem intelligendi +facultatem ea est propositionum differentia, quod qudam longa +ratiociniorum serie, alia autem breviore via, ad primum omnium +principium reducantur, et in illud resolvantur. Sic v.g. propositio 2 ++ 2 = 4 statim huc cedit: 1 + 1 + 1 + 1 = 1 + 1 + 1 + 1; id est, idem +est idem; et, proprie loquendo, hac modo enunciari debet:--si +contingat adesse vel existere quatuor entia, tum existunt quatuor +entia; nam de existentia non agunt geometr, sed ea hypothetice tantum +subintelligitur. Inde summa oritur certitudo ratiocinia perspicienti; +observat nempe idearum identitatem; et hc est evidentia assensum +immediate cogens, quam mathematicam aut geometricam vocamus. Mathesi +tamen sua natura priva non est et propria; oritur etenim ex +identitatis perceptione, qu locum habere potest, etiamsi ide non +reprsentent extensum. + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPTULOS XXX Y XXXI.) + + +(XXVII.) He indicado que quizs Dugald-Steward se habia aprovechado de +las doctrinas de Vico; sin que por esto quiera hacerle el cargo que se +dirigi contra su maestro Reid, de quien se dijo que resucitaba las +doctrinas del P. Buffier jesuita. No obstante, para que el lector +pueda juzgar con pleno conocimiento de causa, pongo continuacion un +notable pasaje del filsofo escocs, por el cual se ver la +coincidencia de algunas de sus observaciones con las del filsofo +napolitano. Me inclino creer que si Dugald-Steward hubiese leido +Vico, no se quejaria de la _confusion_ con que explicaron esta +doctrina varios autores antiguos y modernos. + +El carcter particular de esta especie de evidencia llamada +demostrativa, y que tan marcadamente distingue las conclusiones +matemticas de las de otras ciencias, es un hecho que debe haber +llamado la atencion de cualquiera que conozca los elementos de la +geometra; y sin embargo yo dudo que su causa haya sido sealada de +una manera satisfactoria. Locke nos dice: lo que constituye la +demostracion es la evidencia intuitiva de cada paso del raciocinio; +convengo en que si esta evidencia faltase en un solo punto, toda la +demostracion se arruinaria; mas no creo que la evidencia demostrativa +de la conclusion dependa de esta circunstancia, aun cuando aadisemos +esta otra condicion sobre la cual Reid insiste mucho: que para la +evidencia demostrativa es necesario que los primeros principios sean +intuitivamente ciertos. Al tratar de los axiomas, hice notar la +inexactitud de esta observacion, manifestando adems que en las +matemticas, los primeros principios de nuestros raciocinios no son +los axiomas sino las definiciones. Sobre esta ltima circunstancia, es +decir, sobre esta condicion de discurrir partiendo de definiciones, se +debe fundar la verdadera teora de la demostracion matemtica. Voy +desenvolver aqu extensamente esta doctrina, indicando al mismo tiempo +algunas de las consecuencias mas importantes que de ella dimanan. + +Como no quiero reclamar injustamente los honores de la invencion, +debo comenzar por declarar que la idea matriz de esta doctrina ha sido +manifestada y aun desenvuelta con extension por diversos autores tanto +antiguos como modernos; pero en todos ellos se la encuentra de tal +modo confundida con otras consideraciones del todo extraas al punto +de la discusion, que la atencion del autor y del lector se distrae del +nico principio del cual depende la solucion del problema....... +................................................................ + +Hemos visto ya en el primer captulo de esta parte que mientras en +las dems ciencias las proposiciones que se han de establecer expresan +siempre hechos reales supuestos, las demostradas en las matemticas +enuncian simplemente una conexion entre ciertas suposiciones y ciertas +consecuencias. As en las matemticas nuestros raciocinios tienen un +objeto muy diferente del que nos sirve en los otros usos de las +facultades intelectuales; pues que se proponen, n consignar verdades +relativas existencias reales, sino determinar la filiacion lgica de +las consecuencias que dimanan de una hiptesis dada. Si partiendo de +esta hiptesis raciocinamos con exactitud, es claro que nada puede +faltar la evidencia del resultado, pues que este se limita afirmar +un enlace necesario entre la suposicion y la conclusion; en las otras +ciencias, aun suponiendo evitada la ambigedad del lenguaje, y +rigurosamente exactos todos los pasos de la deduccion, nuestras +conclusiones serian siempre mas menos inciertas, pues que en +definitiva estriban sobre principios que pueden corresponder no +corresponder con los hechos (P. 2. Cap. 2. Secc. 3.). Esta es +exactamente la doctrina de Vico sobre la causa de la diferencia en los +grados de evidencia y certeza; bien que este filsofo eleva un +sistema general, para explicar el problema de la inteligencia, lo que +el escocs solo consigna como un hecho para sealar la razon de la +evidencia matemtica. El P. Buffier (Trat. de las primeras verdades, +P. 1. Cap. 11.) explica lo mismo con mucha claridad. + +He dicho tambien que atendida la infatigable laboriosidad que +distingue los alemanes, no fuera extrao que hubiesen leido los +escolsticos: esto se confirma, si se advierte que Leibnitz recomienda +mucho esta lectura; y no es regular que se hayan olvidado del consejo +de un autor tan competente, los alemanes mas modernos. + +Entre los varios pasajes de Leibnitz sobre los escolsticos, prefiero +aducir el siguiente que me parece sumamente curioso. La verdad est +mas difundida de lo que se cree; pero con harta frecuencia se la halla +envuelta, debilitada, mutilada, corrompida con adiciones que la echan + perder, la hacen menos til. Notando esas huellas de verdad en los +antiguos, para hablar mas generalmente, en los _anteriores_, se +sacaria oro del fango, el diamante de su mina, luz de las tinieblas; y +esto seria en realidad _perennis qudam philosophia_. Hasta se puede +decir que se notaria algun progreso en los conocimientos. Los +orientales tienen ideas grandes y hermosas sobre la divinidad; los +griegos aadieron el raciocinio y una forma cientfica; los Padres de +la Iglesia desecharon lo que habia de malo en la filosofa de los +griegos; pero los escolsticos trataron de emplear tilmente para el +cristianismo lo que habia de aceptable en la filosofa de los +paganos. Repetidas veces he dicho: _aurum latere in stercore illo +scolastico barbarico_; y desearia que se pudiese encontrar algun +hombre hbil, versado en esta filosofa irlandesa y espaola, que +tuviese inclinacion y capacidad para sacar lo que en ella hay de +bueno. _Estoy seguro que su trabajo seria recompensado con muchas +verdades bellas importantes_. En otro tiempo hubo en Suiza un +escritor que _matematiz_ en la escolstica; sus obras son poco +conocidas; pero lo que de ellas he visto me ha parecido profundo y +digno de consideracion (Carta 3. M. Remond de Montmort). + +As habla Leibnitz, uno de los hombres mas eminentes de los tiempos +modernos, y de quien Fontenelle ha dicho con razon, que conducia de +frente todas las ciencias. Vase pues si anduve descaminado al +recomendar al estudio de aquellos autores, quien desee adquirir en +filosofa conocimientos profundos. Aun prescindiendo de la utilidad +intrnseca, seria conveniente dicho estudio para poder juzgar con +conocimiento de causa, unas escuelas que, valgan lo que valieren, +ocupan una pgina en la historia del espritu humano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPTULO XXXII.) + + +(XXVIII.) El autor quien aludo (317) es Fenelon, quien bajo el +nombre de sentido comun, comprende tambien el criterio de la +evidencia, como se echa de ver en el siguiente pasaje: Qu es el +sentido comun? no consiste en las primeras nociones que todos los +hombres tienen de las mismas cosas? Este sentido comun que siempre y +en todas partes es el mismo, que previene todo exmen y hasta le tiene +por ridculo en ciertas cuestiones, en las cuales se rie en vez de +examinar; que reduce al hombre no poder dudar por mas que en ello se +esfuerce; este sentido que pertenece todos los hombres, que solo +espera ser consultado para mostrarse y descubrirnos desde luego la +evidencia lo absurdo de la cuestion, _no es esto lo que yo llamo +mis ideas_? Hlas aqu, pues, estas ideas nociones generales, que yo +no puedo contradecir ni examinar, segun las cuales por el contrario, +lo examino y lo juzgo todo, de manera que en vez de contestar me rio, +cuando se me propone algo claramente opuesto lo que me representan +estas _ideas inmutables_ (Existencia de Dios, p. 2, n. 33). + +Es indudable que en este pasaje habla Fenelon de la evidencia, pues +que mas de que emplea este mismo nombre, se refiere las ideas +inmutables; por sentido comun entiende las mismas ideas generales por +las cuales juzgamos de todo, en otros trminos, las ideas de donde +nace la evidencia. + + * * * * * + + +FIN DE LAS NOTAS. + + + + + +NDICE DE LAS MATERIAS DEL TOMO PRIMERO. + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + +CAPTULO PRIMERO. +_Importancia y utilidad de las cuestiones sobre la certeza_. + +Cimiento de la filosofa. Universalidad y constancia de las disputas +sobre la certeza. Significado. Amplitud de la cuestion. Utilidad. Su +influencia sobre el espritu. + + +CAPTULO II. +_Verdadero estado de la cuestion_. + +Tres cuestiones. Ejemplo. Objeto y deberes de la filosofa en este +punto. No comienza por un exmen. Fichte. Pirron. Necesidad de la +certeza. Su existencia y su naturaleza. Berkeley. Confesion de Hume. +Un prurito pueril. Sobriedad necesaria al espritu. La certeza +anterior todo exmen no es ciega. El dogmatismo y el escepticismo. +Se rectifica un dicho de Pascal. + + +CAPTULO III. +_Dos certezas_. + +La del gnero humano y la filosfica. La certeza y la reflexion. El +desarrollo de las facultades humanas no es reflexivo. Experimentos. +Esterilidad de la filosofa con respecto la certeza. Sus peligros. +Su objeto mas razonable. Contradiccion de los filsofos. Resultado. + + +CAPTULO IV. +_Si existe la ciencia trascendental en el rden intelectual absoluto_. + +Primer principio. Observacion preliminar. Verdad primera. Diferentes +aspectos de la cuestion. Santo Toms. Malebranche. Conjetura sobre la +ciencia trascendental, uno de los caractres distintivos de la +inteligencia. La inteligencia y la unidad. Ejemplos de las artes y de +las ciencias. Medida de la elevacion de las inteligencias. Carcter +del genio. + + +CAPTULO V. +_No existe la ciencia trascendental en el rden intelectual humano; no +puede dimanar de los sentidos_. + +Objeto de la sensacion. No hay una, orgen de la certeza de las dems. +Operacion de las cataratas. Dificultad de explicar el desarrollo de +los sentidos, y la relacion de las sensaciones. Inutilidad de esta +explicacion para la ciencia trascendental. La estatua de Condillac. +Observaciones. Resultado. + + +CAPTULO VI. +_Contina la discusion sobre la ciencia trascendental_. + +Insuficiencia de las verdades reales. Descrdito del sensualismo. +Verdades reales y verdades ideales. Insuficiencia de la verdad real +finita. Dos conocimientos de la verdad primera. Necesidad de fecundar +las verdades reales con verdades ideales. La unidad de Descartes es +triple. La ley nica del universo. Sus reaciones con la ciencia +trascendental. + + +CAPTULO VII. +_Esterilidad de la filosofa del_ yo _para producir la ciencia +trascendental_. + +Conciencia y evidencia. Una de las causas de la oscuridad y +esterilidad de la filosofa alemana desde Fichte. Una ventaja de Kant. +Esterilidad del _yo_ como elemento cientfico. Lo subjetivo y lo +objetivo. Acto directo y acto reflejo. Esterilidad de su combinacion +si les faltan las verdades necesarias. Lo que sabemos del _yo_. La +conciencia universal. El panteismo espiritualista. Dualidad de +relacion en todo acto de inteligencia. Dilema contra la filosofa del +_yo_. Reflexion fundamental del sistema de Fichte. Su mtodo errneo. +Aserciones gratuitas. Acto primitivo. Reflexiones. Acto indeterminado. +Esterilidad de la doctrina de Fichte para encontrar el primer +principio. A qu se reduce el aparato de su anlisis. Fichte y +Descartes. Ventaja del filsofo francs. Panteismo del sistema de +Fichte. + + +CAPTULO VIII. +_La identidad universal_. + +Lo infundado de este error. Un dilema. Contradiccion de ciertos +filsofos. Su sistema. Schelling. Una causa de este error. +Dificultades del problema del conocimiento. Argumento de los +sostenedores de la identidad. Inutilidad de esta doctrina para +explicar el conocimiento. Dualidad envuelta en el acto de conocer. +Desarrollo de esta observacion. Su mayor fuerza contra la filosofa +del _yo_. El misterio de la Trinidad. Platon. Intuicion del _yo_. +Principio de ser y de conocer. + + +CAPTULO IX. +_Contina el exmen del sistema de la identidad universal_. + +Instinto intelectual en busca de la unidad. Qu es esta unidad. La +unidad en la filosofa. La filosofa y la religion. Dos problemas +capitales sobre la representacion intelectual. Descartes. Vindicacion +de Malebranche. + + +CAPTULO X. +_El problema de la representacion_. + +Mnadas de Leibnitz. Peligros de la exageracion en la unidad +cientfica. Hecho nico. Sus inconvenientes. Un efugio. Mnadas de +Leibnitz. Lo infundado de estas hiptesis. Tampoco funda la ciencia +trascendental. Diferencias entre este sistema y el de los panteistas +modernos. + + +CAPTULO XI. +_Exmen del problema de la representacion_. + +Tres fuentes de representacion. Relacion de lo representante con lo +representado. Consecuencia en favor de la existencia de Dios, sacada +de las relaciones de los seres intelectuales y del universo corpreo. +Dos relaciones inmediata y mediata. Objetividad de toda idea. Union de +lo inteligente con lo entendido. La identidad fuente de +representacion. Cundo y de qu manera. + + +CAPTULO XII. +_Inteligibilidad inmediata_. + +Representacion activa y pasiva. Doctrina de Santo Toms y del cardenal +Cayetano. Reflexiones. Un hecho en su apoyo. Dos condiciones de la +inteligibilidad inmediata. Consecuencias ideolgicas. Resmen de la +doctrina sobre la inteligibilidad. + + +CAPTULO XIII. +_Representacion de causalidad y de idealidad_. + +La causalidad orgen de representacion. Profundidad de Santo Toms +como filsofo. Idealidad. Dos proposiciones capitales. Condiciones +para que la causalidad sea suficiente orgen de representacion. Una +observacion sobre las ciencias naturales. Nueva refutacion de la +ciencia trascendental. Lo absoluto. Reflexiones sobre esta doctrina. +La representacion ideal se refunde en la causal. Vico. Dos +consecuencias importantes. Una observacion sobre las ideas-retratos. +Indicacion de varias cuestiones sobre las ideas. + + +CAPTULO XIV. +_Imposibilidad de hallar el primer principio en el rden ideal_. + +Esterilidad de las verdades ideales con respecto al mundo real. +Aplicaciones. Necesidad de la union de las verdades reales con las +ideales. Esterilidad del rden no geomtrico para el geomtrico y +vice-versa. + + +CAPTULO XV. +_La condicion indispensable de todo conocimiento humano_. + +Medios de percepcion de la verdad. Estado de la cuestion. Distincion. +Conciencia. Evidencia. Instinto intelectual sentido comun. Tres +rdenes de verdades. Carcter y diferencias de los medios de +percepcion y sus objetos. Una observacion sobre el desarrollo de las +facultades del hombre. + + +CAPTULO XVI. +_Confusion de ideas en las disputas sobre el principio fundamental_. + +Anomalas. Sus causas. Estado de la cuestion. + + +CAPTULO XVII. +_La existencia del pensamiento_. + +Principio de Descartes. Indemostrabilidad de la existencia. No todo se +puede demostrar. Aplicaciones. Punto de partida de nuestros +conocimientos. Dos sentidos del principio de Descartes. Se explica la +mente del filsofo. + + +CAPTULO XVIII. +_Mas sobre el principio de Descartes_. + +Su mtodo. Ambigedad del lenguaje de Descartes. Su idea capital. Su +duda metdica. En qu sentido es posible. Aplicaciones. Observacion +sobre los extravos de los reformadores. Acuerdo de Descartes con +todas las escuelas. Locke. Condillac. + + +CAPTULO XIX. +_Lo que vale el principio, yo pienso_. + +Su anlisis. Significado de la proposicion, yo pienso. Cmo se +distingue de la proposicion misma. Exmen de ella bajo el aspecto +lgico. Condiciones de su posibilidad. Formacion de la idea del _yo_. +Relaciones de la existencia con el pensamiento. Resolucion de tres +cuestiones. + + +CAPTULO XX. +_Verdadero sentido del principio de contradiccion_. + +Opinion de Kant. Frmula del principio. Opinion del filsofo aleman. +Juicios analticos y sintticos. Antigedad de esta distincion. +Enmienda de Kant en la frmula del principio. No tiene fundamento. +Equivocacion en la frmula de Kant. Aplicaciones. Rectificaciones. + + +CAPTULO XXI. +_Si el principio de contradiccion merece el ttulo de fundamental, y +en qu sentido._ + +Seis proposiciones sobre esta materia. + + +CAPTULO XXII. +_El principio de la evidencia_. + +Frmula llamada de los cartesianos. Su transformacion. Su cotejo con +la de Kant. El principio de la evidencia no es evidente. Anomala. Su +explicacion. + + +CAPTULO XXIII. +_Criterio de la conciencia_. + +Objeto de este criterio. Conciencia directa y conciencia refleja. Sus +caractres y diferencias. Observaciones sobre la fuerza intelectual en +estos dos sentidos. Relacion de la conciencia con los dems criterios. +Cinco proposiciones que resmen la doctrina sobre el criterio de la +conciencia. + + +CAPTULO XXIV. +_Criterio de la evidencia_. + +Sus caractres. Evidencia inmediata. La evidencia es una especie de +cuenta y razon. De dnde dimana su necesidad y universalidad. Valor +subjetivo de la evidencia. Valor objetivo. Cuestion importante. + + +CAPTULO XXV. +_Valor objetivo de las ideas_. + +Estado de la cuestion. Doctrina de Descartes. Si se puede probar la +veracidad de la evidencia. Un argumento en pro fundado en la +necesidad. Fichte. Si se niega la objetividad de las ideas se arruina +la unidad de conciencia. Consecuencias absurdas. + + +CAPTULO XXVI. +_Si todos los conocimientos se reducen la percepcion de la +identidad_. + +Observaciones preliminares. Qu se afirma se niega en todo juicio. +Qu significa la igualdad en los juicios matemticos. + + +CAPTULO XXVII. +_Continuacion_. + +La frmula A es A. Cmo se aplica las matemticas. Ejemplo en las +transformaciones de una ecuacion. Reflexiones. Caractres de nuestra +inteligencia. Una necesidad, y una facultad. Dugald-Steward. Se +contesta una dificultad de este autor. + + +CAPTULO XXVIII. +_Continuacion_. + +Aplicacion de la doctrina de la identidad los silogismos. Una +observacion sobre el entimema. Objeto y utilidad de los medios +dialcticos. Ampliacion de la doctrina con ejemplos geomtricos y +algebricos. + + +CAPTULO XXIX. +_Si hay verdaderos juicios sintticos priori, en el sentido de +Kant_. + +Doctrina del filsofo aleman. Exageracion de sus pretensiones. Su +equivocacion sobre los juicios matemticos. Combinacion del anlisis +de los conceptos con su comparacion. Qu se necesita para la sntesis +segun Kant. En qu consiste la x que l busca. Resmen de la doctrina +sobre los juicios analticos y sintticos. + + +CAPTULO XXX. +_Criterio de Vico_. + +Su sistema. Su aplicacion teolgica. Exmen. Objeciones, bajo el +aspecto filosfico y el teolgico. Doctrina de Santo Toms. El +criterio de Vico y el escepticismo. + + +CAPTULO XXXI. +_Continuacion_. + +El criterio de Vico en el rden de las verdades ideales. Argumentos en +su favor. Impugnacion. Juicio del sistema de Vico. Hasta qu punto es +aceptable. Su mrito. Sus inconvenientes Dugald-Steward, de acuerdo +con Vico. Los escolsticos. + + +CAPTULO XXXII. +_Criterio del sentido comun_. + +Significado de estas palabras. Aplicaciones. En qu consiste. Resea +con respecto los dems criterios. Si es criterio infalible. Cuatro +caractres de su infalibilidad. Ejemplo. + + +CAPTULO XXXIII. +_Error de La-Mennais sobre el consentimiento comun_. + +Su sistema. Confusion de las dos palabras _sensus_ y _consensus_. Su +criterio no puede ser el nico. Demostracion. Resea. Orgen del error +de La-Mennais. Se deshace una dificultad. Sus paradojas sobre las +matemticas. Una observacion. + + +CAPTULO XXXIV. +_Resmen y conclusion_. + +Rpida exposicion de las doctrinas contenidas en este tomo. Enlace de +las mismas. Alianza de los criterios. Una ley de nuestro espritu. +Inconvenientes de una filosofa exclusiva. La filosofa es posible sin +escepticismo y sin extravagancias. Un mtodo filosfico puesto en +forma de alegora. + + +--Notas. + + +FIN. + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Filosofia fundamental, by Jaime Balmes + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK FILOSOFIA FUNDAMENTAL *** + +***** This file should be named 13608-8.txt or 13608-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/3/6/0/13608/ + +Produced by Miranda van de Heijning, Paz Barrios and the PG Online +Distributed Proofreading Team. + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Filosofia fundamental + +Author: Jaime Balmes + +Release Date: October 5, 2004 [EBook #13608] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ASCII + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK FILOSOFIA FUNDAMENTAL *** + + + + +Produced by Miranda van de Heijning, Paz Barrios and the PG Online +Distributed Proofreading Team. + + + + + + +FILOSOFIA FUNDAMENTAL + +por D. JAIME BALMES, +PRESBITERO. + +TOMO I. + +Barcelona: +IMPRENTA DE A. BRUSI. +1848 + + + + +PROLOGO. + + +El titulo de _Filosofia fundamental_, no significa una pretension +vanidosa, sino el objeto de que se trata. No me lisonjeo en _fundar_ +de filosofia, pero me propongo examinar sus cuestiones fundamentales; +por esto llamo a la obra: _Filosofia fundamental_. Me ha impulsado a +publicarla el deseo de contribuir a que los estudios filosoficos +adquieran en Espana mayor amplitud de la que tienen en la actualidad; +y de prevenir, en cuanto alcancen mis debiles fuerzas, un grave +peligro que nos amenaza: el de introducirsenos una filosofia plagada +de errores trascendentales. A pesar de la turbacion de los tiempos, se +nota en Espana un desarrollo intelectual que dentro de algunos anos se +hara sentir con mucha fuerza; y es preciso guardarnos de que los +errores que se han extendido por moda, se arraiguen por principios. +Tamana calamidad solo puede precaverse con estudios solidos y bien +dirigidos: en nuestra epoca el mal no se contiene con la sola +represion; es necesario ahogarle con la abundancia del bien. La +presente obra ?podra conducir a este objeto? El publico lo ha de +juzgar. + + + + + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + + + +CAPITULO I. + +IMPORTANCIA Y UTILIDAD DE LAS CUESTIONES SOBRE LA CERTEZA + + +[1.] El estudio de la filosofia debe comenzar por el examen de las +cuestiones sobre la certeza; antes de levantar el edificio es +necesario pensar en el cimiento. + +Desde que hay filosofia, es decir, desde que los hombres reflexionan +sobre si mismos y sobre los seres que los rodean, se han agitado +cuestiones que tienen por objeto la base en que estriban los +conocimientos humanos: esto prueba que hay aqui dificultades serias. +La esterilidad de los trabajos filosoficos no ha desalentado a los +investigadores: esto manifiesta que en el ultimo termino de la +investigacion, se divisa un objeto de alta importancia. + +Sobre las cuestiones indicadas han cavilado los filosofos de la +manera mas extravagante; en pocas materias nos ofrece la historia del +espiritu humano tantas y tan lamentables aberraciones. Esta +consideracion podria sugerir la sospecha de que semejantes +investigaciones nada solido presentan al espiritu y que solo sirven +para alimentar la vanidad del sofista. En la presente materia, como en +muchas otras, no doy demasiada importancia a las opiniones de los +filosofos, y estoy lejos de creer que deban ser considerados como +legitimos representantes de la razon humana; pero no se puede negar al +menos, que en el orden intelectual son la parte mas activa del humano +linaje. Cuando todos los filosofos disputan, disputan en cierto modo +la humanidad misma. Todo hecho que afecta al linaje humano es digno de +un examen profundo; despreciarle por las cavilaciones que le rodean, +seria caer en la mayor de ellas: la razon y el buen sentido no deben +contradecirse, y esta contradiccion existiria si en nombre del buen +sentido se despreciara como inutil lo que ocupa la razon de las +inteligencias mas privilegiadas. Sucede con frecuencia que lo grave, +lo significativo, lo que hace meditar a un hombre pensador, no son ni +los resultados de una disputa, ni las razones que en ella se aducen, +sino la existencia misma de la disputa. Esta vale tal vez poco por lo +que es en si, pero quizas vale mucho por lo que indica. + + +[2.] En la cuestion de la certeza estan encerradas en algun modo todas +las cuestiones filosoficas: cuando se la ha desenvuelto +completamente, se ha examinado bajo uno u otro aspecto todo lo que la +razon humana puede concebir sobre Dios, sobre el hombre, sobre el +universo. A primera vista se presenta quizas como un mero cimiento del +edificio cientifico: pero en este cimiento, si se le examina con +atencion, se ve retratado el edificio entero: es un plano en que se +proyectan de una manera muy visible, y en hermosa perspectiva, todos +los solidos que ha de sustentar. + + +[3.] Por mas escaso que fuere el resultado directo e inmediato de +estas investigaciones, es sobre manera util el hacerlas. Importa mucho +acaudalar ciencia, pero no importa menos conocer sus limites. Cercanos +a los limites se hallan los escollos, y estos debe conocerlos el +navegante. Los limites de la ciencia humana se descubren en el examen +de las cuestiones sobre la certeza. + +Al descender a las profundidades a que estas cuestiones nos conducen, +el entendimiento se ofusca y el corazon se siente sobrecogido de un +religioso pavor. Momentos antes contemplabamos el edificio de los +conocimientos humanos, y nos llenabamos de orgullo al verle con sus +dimensiones colosales, sus formas vistosas, su construccion galana y +atrevida; hemos penetrado en el, se nos conduce por hondas cavidades, +y como si nos hallaramos sometidos a la influencia de un encanto, +parece que los cimientos se adelgazan, se evaporan, y que el soberbio +edificio queda flotando en el aire. + + +[4.] Bien se echa de ver que al entrar en el examen de la cuestion +sobre la certeza no desconozco las dificultades de que esta erizada; +ocultarlas no seria resolverlas; por el contrario, la primera +condicion para hallarles solucion cumplida, es verlas con toda +claridad, sentirlas con viveza. Que no se apoca el humano +entendimiento por descubrir el borde mas alla del cual no le es dado +caminar; muy al contrario esto le eleva y fortalece: asi el intrepido +naturalista que en busca de un objeto ha penetrado en las entranas de +la tierra, siente una mezcla de terror y de orgullo al hallarse +sepultado en lobregos subterraneos, sin mas luz que la necesaria para +ver sobre su cabeza inmensas moles medio desgajadas, y descurrir a sus +plantas abismos insondables. + +En la oscuridad de los misterios de la ciencia, en la misma +incertidumbre, en los asaltos de la duda que amenaza arrebatarnos en +un instante la obra levantada por el espiritu humano en el espacio de +largos siglos, hay algo de sublime que atrae y cautiva. En la +contemplacion de esos misterios se han saboreado en todas epocas los +hombres mas grandes: el genio que agitara sus alas sobre el Oriente, +sobre la Grecia, sobre Roma, sobre las escuelas de los siglos medios, +es el mismo que se cierne sobre la Europa moderna. Platon, +Aristoteles, san Agustin, Abelardo, san Anselmo, santo Tomas de +Aquino, Luis Vives, Bacon, Descartes, Malebranche, Leibnitz; todos, +cada cual a su manera, se han sentido poseidos de la inspiracion +filosofica, que inspiracion hay tambien en la filosofia, e inspiracion +sublime. + +Todo lo que concentra al hombre llamandole a elevada contemplacion en +el santuario de su alma, contribuye a engrandecerle, porque le despega +de los objetos materiales, le recuerda su alto origen, y le anuncia su +inmenso destino. En un siglo de metalico y de goces, en que todo +parece encaminarse a no desarrollar las fuerzas del espiritu, sino en +cuanto pueden servir a regalar el cuerpo, conviene que se renueven +esas grandes cuestiones, en que el entendimiento divaga con amplisima +libertad por espacios sin fin. + +Solo la inteligencia se examina a si propia. La piedra cae sin conocer +su caida; el rayo calcina y pulveriza, ignorando su fuerza; la flor +nada sabe de su encantadora hermosura; el bruto animal sigue sus +instintos, sin preguntarse la razon de ellos; solo el hombre, en +fragil organizacion que aparece un momento sobre la tierra para +deshacerse luego en polvo, abriga un espiritu que despues de abarcar +el mundo, ansia por comprenderse, encerrandose en si propio, alli +dentro, como en un santuario donde el mismo es a un tiempo el oraculo +y el consultor. Quien soy, que hago, que pienso, por que pienso, como +pienso, que son esos fenomenos que experimento en mi, por que estoy +sujeto a ellos, cual es su causa, cual el orden de su produccion, +cuales sus relaciones; he aqui lo que se pregunta el espiritu; +cuestiones graves, cuestiones espinosas, es verdad; pero nobles, +sublimes, perenne testimonio de que hay dentro nosotros algo superior +a esa materia inerte, solo capaz de recibir movimiento y variedad de +formas, de que hay algo que con su actividad intima, espontanea, +radicada en su naturaleza misma, nos ofrece la imagen de la actividad +infinita que ha sacado el mundo de la nada con un solo acto de su +voluntad[I]. + + + + +CAPITULO II. + +VERDADERO ESTADO DE LA CUESTION. + + +[5.] ?Estamos ciertos de algo? a esta pregunta responde +afirmativamente el sentido comun. ?En que se funda la certeza? ?como +la adquirimos? estas son dos cuestiones dificiles de resolver en el +tribunal de la filosofia. + +La cuestion de la certeza encierra tres muy diferentes, cuya confusion +contribuye no poco a crear dificultades y a embrollar materias que, +aun deslindados con suma exactitud los varios aspectos que presentan, +son siempre harto complicadas y espinosas. + +Para fijar bien las ideas conviene distinguir con mucho cuidado entre +la existencia de la certeza, los fundamentos en que estriba, y el +modo con que la adquirimos. Su existencia es un hecho indisputable; +sus fundamentos son objeto de cuestiones filosoficas; el modo de +adquirirla es en muchos casos un fenomeno oculto que no esta sujeto a +la observacion. + + +[6.] Apliquemos esta distincion a la certeza sobre la existencia de +los cuerpos. + +Que los cuerpos existen, es un hecho del cual no duda nadie que este +en su juicio. Todas las cuestiones que se susciten sobre este punto no +haran vacilar la profunda conviccion de que al rededor de nosotros +existe lo que llamamos mundo corporeo: esta conviccion es un fenomeno +de nuestra existencia, que no acertaremos quizas a explicar, pero +destruirle nos es imposible: estamos sometidos a el como a una +necesidad indeclinable. + +?En que se funda esta certeza? Aqui ya nos hallamos no con un simple +hecho, sino con una cuestion que cada filosofo resuelve a su manera: +Descartes y Malebranche recurren a la veracidad de Dios; Locke y +Condillac se atienen al desarrollo y caracter peculiar de algunas +sensaciones. + +?Como adquiere el hombre esta certeza? no lo sabe: la poseia antes de +reflexionar; oye con extraneza que se suscitan disputas sobre estas +materias; y jamas hubiera podido sospechar que se buscase porque +estamos ciertos de la existencia de lo que afecta nuestros sentidos. +En vano se le interroga sobre el modo con que ha hecho tan preciosa +adquision, se encuentra con ella como con un hecho apenas distinto de +su existencia misma. Nada recuerda del orden de las sensaciones en su +infancia; se halla con el espiritu desarrollado, pero ignora las leyes +de este desarrollo, de la propia suerte que nada conoce de las que han +presidido a la generacion y crecimiento de su cuerpo. + + +[7.] La filosofia debe comenzar no por disputar sobre el hecho de la +certeza sino por la explicacion del mismo. No estando ciertos de algo +nos es absolutamente imposible dar un solo paso en ninguna ciencia, ni +tomar una resolucion cualquiera en los negocios de la vida. Un +esceptico completo seria un demente, y con demencia llevada al mas +alto grado; imposible le fuera toda comunicacion con sus semejantes, +imposible toda serie ordenada de acciones externas, ni aun de +pensamientos o actos de la voluntad. Consignemos pues el hecho, y no +caigamos en la extravagancia de afirmar que en el umbral del templo de +la filosofia esta sentada la locura. + +Al examinar su objeto, debe la filosofia analizarle, mas no +destruirle; que si esto hace se destruye a si propia. Todo raciocinio +ha de tener un punto de apoyo, y este punto no puede ser sino un +hecho. Que sea interno o externo, que sea una idea o un objeto, el +hecho ha de existir; es necesario comenzar por suponer algo; a este +algo le llamamos hecho: quien los niega todos o comienza por dudar de +todos, se asemeja al anatomico que antes de hacer la diseccion +quemase el cadaver y aventase las cenizas. + + +[8.] Entonces la filosofia, se dira, no comienza por un examen sino +por una afirmacion; si, no lo niego, y esta es una verdad tan fecunda +que su consignacion puede cerrar la puerta a muchas cavilaciones y +difundir abundante luz por toda la teoria de la certeza. + +Los filosofos se hacen la ilusion de que comienzan por la duda; nada +mas falso; por lo mismo que piensan afirman, cuando no otra cosa, su +propia duda; por lo mismo que raciocinan afirman el enlace de las +ideas, es decir, de todo el mundo logico. + +Fichte, por cierto nada facil de contentar, al tratarse del punto de +apoyo de los conocimientos humanos, empieza no obstante por una +afirmacion, y asi lo confiesa con una ingenuidad que le honra. +Hablando de la reflexion que sirve de base a su filosofia, dice: "Las +reglas a que esta reflexion se halla sujeta, no estan todavia +demostradas; se las supone tacitamente admitidas. En su origen mas +retirado, se derivan de un principio _cuya legitimidad_ no puede ser +establecida, sino bajo la condicion de que _ellas sean justas_. Hay un +circulo, pero _circulo inevitable_. Y supuesto que es inevitable, y +que lo confesamos francamente, es permitido, para asentar el principio +mas elevado, _confiarse a todas las leyes de la logica general_. En el +camino donde vamos a entrar con la reflexion, debemos partir de una +proposicion cualquiera que nos sea concedida por todo el mundo, sin +ninguna contradiccion." (Fichte, Doctrina de la ciencia, 1. parte, Sec. +1). + + +[9.] La certeza es para nosotros una feliz necesidad; la naturaleza +nos la impone, y de la naturaleza no se despojan los filosofos. Viose +un dia Pirron acometido por un perro, y como se deja suponer, tuvo +buen cuidado de apartarse, sin detenerse a examinar si aquello era un +perro verdadero o solo una apariencia; rieronse los circunstantes +echandole en cara la incongruencia de su conducta con su doctrina, mas +Pirron les respondio con la siguiente sentencia que para el caso era +muy profunda: "es dificil despojarse totalmente de la naturaleza +humana." + + +[10.] En buena filosofia, pues, la cuestion no versa sobre la +existencia de la certeza, sino sobre los motivos de ella y los medios +de adquirirla. Este es un patrimonio de que no podemos privarnos, aun +cuando nos empenemos en repudiar los titulos que nos garantizan su +propiedad. ?Quien no esta cierto de que piensa, siente, quiere, de que +tiene un cuerpo propio, de que en su alrededor hay otros semejantes al +suyo, de que existe el universo corporeo? Anteriormente a todos los +sistemas, la humanidad ha estado en posesion de esta certeza, y en el +mismo caso se halla todo individuo, aun cuando en su vida no llegue a +preguntarse que es el mundo, que es un cuerpo, ni en que consisten la +sensacion, el pensamiento y la voluntad. Despues de examinados los +fundamentos de la certeza, y reconocidas las graves dificultades que +sobre ellos levanta el raciocinio, tampoco es posible dudar de todo. +No ha habido jamas un verdadero esceptico en toda la propiedad de la +palabra. + + +[11.] Sucede con la certeza lo mismo que en otros objetos de los +conocimientos humanos. El hecho se nos presenta de bulto, con toda +claridad, mas no penetramos su intima naturaleza. Nuestro +entendimiento esta abundantemente provisto de medios para adquirir +noticia de los fenomenos asi en el orden material como en el +espiritual, y posee bastante perspicacia para descubrir, deslindar y +clasificar las leyes a que estan sujetos; pero cuando trata de +elevarse al conocimiento de la esencia misma de las cosas, o +investigar los principios en que se funda la ciencia de que se gloria, +siente que sus fuerzas se debiliten, y como que el terreno donde fija +su planta, tiembla y se hunde. + +Afortunadamente el humano linaje esta en posesion de la certeza +independientemente de los sistemas filosoficos, y no limitada a los +fenomenos del alma, sino extendiendose a cuanto necesitamos para +dirigir nuestra conducta con respecto a nosotros y a los objetos +externos. Antes que se pensase en buscar si habia certeza, todos los +hombres estaban ciertos de que pensaban, querian, sentian, de que +tenian un cuerpo con movimiento sometido a la voluntad, y de que +existia el conjunto de varios cuerpos que se llama universo. +Comenzadas las investigaciones, la certeza ha continuado la misma +entre todos los hombres, inclusos los que disputaban sobre ella; +ninguno de estos ha podido ir mas alla que Pirron y encontrar facil el +despojarse de la naturaleza humana. + + +[12.] No es posible determinar hasta que punto haya alcanzado a +producir duda sobre algunos objetos el esfuerzo del espiritu de +ciertos filosofos empenados en luchar con la naturaleza; pero es bien +cierto: primero, que ninguno ha llegado a dudar de los fenomenos +internos cuya presencia sentia intimamente; segundo, que si alguno ha +podido persuadirse de que a estos fenomenos no les correspondia algun +objeto externo, esta habra sido una excepcion tan extrana que, en la +historia de la ciencia y a los ojos de una buena filosofia, no debe +tener mas peso que las ilusiones de un maniatico. Si a este punto +llego Berkeley al negar la existencia de los cuerpos, haciendo +triunfar sobre el instinto de la naturaleza las cavilaciones de la +razon, el filosofo de Cloyne, aislado, y en oposicion con la humanidad +entera, mereceria el dictado que con razon se aplica a los que se +hallan en situacion semejante: la locura por ser sublime no deja de +ser locura. + +Los mismos filosofos que llevaron mas lejos el escepticismo, han +convenido en la necesidad de acomodarse en la practica a las +apariencias de los sentidos, relegando la duda al mundo de la +especulacion. Un filosofo disputara sobre todo, cuanto se quiera; +pero en cesando la disputa deja de ser filosofo, continua siendo +hombre a semejanza de los demas, y disfruta de la certeza como todos +ellos. Asi lo confiesa Hume que negaba con Berkeley la existencia de +los cuerpos: "Yo como, dice, juego al chaquete, hablo con mis amigos, +soy feliz en su compania, y cuando despues de dos o tres horas de +diversion vuelvo a estas especulaciones, me parecen tan frias, tan +violentas, tan ridiculas, que no tengo valor para continuarlas. Me veo +pues absoluta y necesariamente forzado a vivir, hablar y obrar como +los demas hombres en los negocios comunes de la vida." (Tratado de la +naturaleza humana, tomo 1.). + + +[13.] En las discusiones sobre la certeza es necesario precaverse +contra el prurito pueril de conmover los fundamentos de la razon +humana. Lo que se debe buscar en esta clase de cuestiones es un +conocimiento profundo de los principios de la ciencia y de las leyes +que presiden al desarrollo de nuestro espiritu. Empenarse en destruir +estas leyes es desconocer el objeto de la verdadera filosofia; basta +que las sometamos a nuestra observacion, de la propia suerte que +determinamos las del mundo material sin intencion de trastornar el +orden admirable que reina en el universo. Los escepticos que comienzan +por dudar de todo para hacer mas solida su filosofia, se parecen a +quien, curioso de observar y fijar con exactitud los fenomenos de la +vida, se abriese sin piedad el pecho y aplicase el escalpelo a su +corazon palpitante. + +La sobriedad es tan necesaria al espiritu para sus adelantos como al +cuerpo para su salud; no hay sabiduria sin prudencia, no hay filosofia +sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos +conduce con admirable acierto, si no nos obstinamos en apagarla; su +resplandor nos guia, y en llegando al limite de la ciencia nos le +muestra, haciendonos leer con claros caracteres la palabra _basta_. No +vayais mas alla; quien la ha escrito es el Autor de todos los seres, +el que ha establecido las leyes que rigen al espiritu como al cuerpo, +y que contiene en su esencia infinita la ultima razon de todo. + + +[14.] La certeza que preexiste a todo examen no es ciega; antes por el +contrario, o nace de la claridad de la vision intelectual, o de un +instinto conforme a la razon: no es contra la razon, es su basa. +Cuando discurrimos, nuestro espiritu conoce la verdad por el enlace de +las proposiciones, como si dijeramos por la luz que refleja de unas +verdades a otras. En la certeza primitiva, la vision es por luz +directa, no necesita de reflexion. + +Al consignar pues la existencia de la certeza no hablamos de un hecho +ciego, no queremos extinguir la luz en su mismo origen, antes decimos +que alli la luz es mas brillante que en sus raudales. Tenemos a la +vista un cuerpo cuyos resplandores iluminan el mundo en que vivimos; +si se nos pide que expliquemos su naturaleza y sus relaciones con los +demas, ?comenzaremos por apagarle? Los fisicos para buscar la +naturaleza de la luz y determinar las leyes a que esta sometida, no +han comenzado por privarse de la luz misma y ponerse a oscuras. + + +[15.] Este metodo de filosofar tiene algo de dogmatismo, pero +dogmatismo tal que, como hemos visto, tiene en su apoyo a los mismos +Pirron, Hume, Fichte, mal de su grado. No es un simple metodo +filosofico, es la sumision voluntaria a una necesidad indeclinable de +nuestra propia naturaleza; es la combinacion de la razon con el +instinto, es la atencion simultanea a las diferentes voces que +resuenan en el fondo de nuestro espiritu. Pascal ha dicho: "la +naturaleza confunde a los pirronicos, y la razon a los dogmaticos." +Este pensamiento que pasa por profundo, y que lo es bajo cierto +aspecto, encierra no obstante alguna inexactitud. La confusion no es +igual en ambos casos: la razon no confunde al dogmatico si no se la +separa de la naturaleza; y la naturaleza confunde al pirronico, ya +sola, ya unida con la razon. El verdadero dogmatico comienza por dar a +la razon el cimiento de la naturaleza; emplea una razon que se conoce +a si misma, que confiesa la imposibilidad de probarlo todo, que no +toma arbitrariamente el postulado que ha menester, sino que lo recibe +de la naturaleza misma. Asi la razon no confunde al dogmatico que +guiado por ella busca el fundamento que la puede asegurar. Cuando la +naturaleza confunde a los pirronicos atestigua el triunfo de la razon +de los dogmaticos, cuyo argumento principal contra aquellos, es la voz +de la misma naturaleza. El pensamiento de Pascal seria mas exacto +reformado de esta manera: "La naturaleza confunde a los pirronicos, y +es necesaria a la razon de los dogmaticos." Habria menos antitesis, +pero mas verdad. La necesidad de la naturaleza no la desconocen los +dogmaticos; sin esta basa la razon nada puede; para ejercer su fuerza +exige un punto de apoyo; con el ofrecia Arquimedes levantar la tierra; +sin el la inmensa palanca no hubiera movido un solo atomo (II). + + + + +CAPITULO III. + +DOS CERTEZAS: LA DEL GENERO HUMANO Y LA FILOSOFIA. + + +[16.] La certeza no nace de la reflexion; es un producto espontaneo de +la naturaleza del hombre, y va aneja al acto directo de las facultades +intelectuales y sensitivas. Como que es una condicion necesaria al +ejercicio de ambas, y que sin ella la vida es un caos, la poseemos +instintivamente y sin reflexion alguna, disfrutando de este beneficio +del Criador como de los demas que acompanan inseparablemente nuestra +existencia. + + +[17.] Es preciso pues distinguir entre la certeza del genero humano, y +la filosofica; bien que hablando ingenuamente, no se comprende +bastante lo que pueda valer una certeza humana diferente de la del +genero humano. + +Prescindiendo de los esfuerzos que por algunos instantes hace el +filosofo para descubrir la base de los humanos conocimientos, es facil +de notar que el mismo se confunde luego con el comun de los hombres. +Esas cavilaciones no dejan rastro en su espiritu en lo tocante a la +certeza de todo aquello de que esta cierta la humanidad. Descubre +entonces que no era una verdadera duda lo que sentia, aunque quizas el +mismo se hiciese la ilusion de lo contrario; eran simples +suposiciones, nada mas. En interrumpiendo la meditacion, y aun si bien +se observa, mientras ella dura, se halla tan cierto como el mas +rustico, de sus actos interiores, de la existencia del cuerpo propio, +de los demas que rodean el suyo, y de mil otras cosas que constituyen +el caudal de conocimiento necesario para los usos de la vida. + +Desde el nino de pocos anos hasta el varon de edad provecta y juicio +maduro, preguntadles sobre la certeza de la existencia propia, de sus +actos, internos y externos, de los parientes y amigos, del pueblo en +que residen y de otros objetos que han visto, o de que han oido +hablar, no observareis vacilacion alguna; y lo que es mas, ni +diferencia de ninguna clase, entre los grados de semejante certeza; de +modo que si no tienen noticia de las cuestiones filosoficas que sobre +estas materias se agitan, leereis en sus semblantes la admiracion y +el asombro de que haya quien pueda ocuparse seriamente en averiguar +cosas tan _claras_. + + +[18.] Como no es posible saber de que manera se van desenvolviendo las +facultades sensitivas intelectuales y morales de un nino, no es dable +tampoco demostrar _a priori_, por el analisis de las operaciones que +en su espiritu se realizan, que a la formacion de la certeza no +concurren los actos reflejos; pero no sera dificil demostrarlo por los +indicios que de si arroja el ejercicio de estas facultades, cuando ya +se hallan en mucho desarrollo. + +Si bien se observa, las facultades del nino tienen un habito de obrar +en un sentido directo, y no reflejo, lo cual manifiesta que su +desarrollo no se ha hecho por reflexion, sino directamente. + +Si el desarrollo primitivo fuese por reflexion, la fuerza reflexiva +seria grande; y sin embargo no sucede asi: son muy pocos los hombres +dotados de esta fuerza, y en la mayor parte es poco menos que nula. +Los que llegan a tenerla, la adquieren con asiduo trabajo, y no sin +haberse violentado mucho, para pasar del conocimiento directo al +reflejo. + + +[19.] Ensenad a un nino un objeto cualquiera y lo percibe bien; pero +llamadle la atencion sobre la percepcion misma, y desde luego su +entendimiento se oscurece y se confunde. + +Hagamos la experiencia. Supongamos un nino a quien se ensenan los +rudimentos de la geometria.--?Ves esta figura, que se cierra con las +tres lineas? Esto se llama triangulo: las lineas tienen el nombre de +lados, y esos puntos donde se reunen las lineas se apellidan vertices +de sus angulos.--Lo comprendo bien.--?Ves esa otra que se cierra con +cuatro lineas? es un cuadrilatero; el cual como el triangulo, tiene +tambien sus lados y sus vertices.--Muy bien.--?Un cuadrilatero puede +ser triangulo o vice-versa?--No senor.--Jamas?--Jamas.--?Y por +que?--?No ve V. que aqui hay cuatro y aqui tres lados? ?como pueden +ser una misma cosa?--Pero quien sabe?..... a ti te lo parece..... +pero.....--?No senor, no lo ve V. aqui? este tres, ese otro cuatro, y +no es lo mismo cuatro que tres. + +Atormentad el entendimiento del nino tanto como querais, no le +sacareis de su tema: siempre notareis su percepcion y su razon obrando +en sentido directo, esto es, fijandose sobre el objeto; pero no +lograreis que por si solo dirija la atencion a los actos interiores, +que piense en su pensamiento, que combine ideas reflejas, ni que en +ellas busque la certeza de su juicio. + + +[20.] Y he aqui un defecto capital del arte de pensar, tal como se ha +ensenado hasta ahora. A una inteligencia tierna, se la ejercita luego +con lo mas dificil que ofrece la ciencia, el reflexionar: lo que es +tan desacertado como si se comenzase el desarrollo material del nino, +por los ejercicios mas arduos de la gimnastica. El desarrollo +cientifico del hombre se ha de fundar sobre el natural, y este no es +reflejo sino directo. + + +[21.] Apliquese la misma observacion al uso de los sentidos. + +?Oye Vd. que musica? dice el nino.--Como, que musica?--No oye Vd.? +esta Vd. sordo?--A ti te lo parece.--Pero senor, isi se oye tan +bien!... ?como es posible?--Pero, ?como lo sabes?--Senor si lo +oigo!..... + +Y de ese _lo oigo_ no se le podra sacar, y no lograreis que vacile, ni +que para deshacerse de las importunidades apele a ningun acto reflejo: +"yo la oigo; ?no la oye Vd.?" para el no hay mas razon, y toda vuestra +filosofia no valdria tanto como la _irresistible fuerza_ de la +sensacion que le asegura de que hay musica, y que quien lo dude, o se +chancea o esta sordo. + + +[22.] Si las facultades del nino se hubiesen desarrollado en una +alternativa de actos directos y reflejos, si al irse cerciorando de +las cosas hubiese pensado en algo mas que en las cosas mismas, claro +es que una continuacion de actos semejantes hubiera dejado huella en +su espiritu, y que al encontrarse en una situacion apremiadora en que +se le preguntaban los motivos de su certeza, hubiera echado mano de +los mismos medios que le sirvieron en el sucesivo desarrollo de sus +facultades, se hubiera desentendido del objeto, se hubiera replegado +sobre si mismo, y de un modo u otro habria pensado en su pensamiento, +y contestado a la dificultad en el mismo sentido. Nada de esto +sucede; lo que indica que no han existido tales actos reflejos, que no +ha habido mas que las percepciones acompanadas de la conciencia intima +y de la certeza de ellas; pero todo en confuso, de una manera +instintiva, sin nada que parecerse pudiera a reflexiones filosoficas. + + +[23.] Y es de notar que lo que acontece al nino, se verifica tambien +en los hombres adultos, por claro y despejado que sea su +entendimiento. Si no estan iniciados en las cuestiones filosoficas, +recibireis a poca diferencia las mismas respuestas al proponerles +dificultades sobre los expresados objetos, y aun sobre muchisimos +otros en que al parecer podria caber mas duda. La experiencia prueba +mejor que todos los discursos, que nadie adquiere la certeza por acto +reflejo. + + +[24.] Dicen los filosofos que las fuentes de la certeza son el sentido +intimo o la conciencia de los actos, los sentidos exteriores, el +sentido comun, la razon, la autoridad. Veamos con algunos ejemplos lo +que hay de reflejo en todas estas fuentes, como piensa el comun de los +hombres, y hasta los mismos filosofos, cuando no piensan como +filosofos sino como hombres. + + +[25.] Una persona de entendimiento claro, pero sin noticia de las +cuestiones sobre la certeza, acaba de ver un monumento que deja en el +alma una impresion viva y duradera, _el Escorial_ por ejemplo. Al +ponderar lo grato del recuerdo, suscitadle dudas sobre la existencia +de este en su espiritu, y su correspondencia, ya con el acto pasado +de ver, ya con el edificio visto; es bien seguro que si no piensa que +os chanceais, le desconcertareis completamente haciendole sospechar +que habeis perdido el juicio. Entre cosas tan diferentes como son: la +existencia actual del recuerdo, su correspondencia con el acto pasado +de ver, y la conveniencia de todo con el edificio visto, el no +descubre diferencia alguna. Para este caso no sabe mas que un nino de +seis anos: "me acuerdo; lo vi; es tal como lo recuerdo:" he aqui toda +su ciencia; nada de reflexion, nada de separacion, todo directo y +simultaneo. + +Haced las suposiciones que bien os parezcan, no sacareis del comun de +los hombres, con respecto al sentido intimo, mas que lo que habeis +sacado del recuerdo del Escorial: "es asi y no hay mas." Aqui no hay +actos reflejos, la certeza acompana al directo; y todas las +reflexiones filosoficas no son capaces de anadir un adarme de +seguridad, a la que nos da la fuerza misma de las cosas, el instinto +de la naturaleza. + + +[26.] Ejemplo del testimonio de los sentidos. + +Se presenta a nuestros ojos un objeto cualquiera, y si esta a la +correspondiente distancia y con la luz suficiente, juzgamos luego de +su tamano, figura y color; quedandonos muy seguros de la verdad de +nuestro juicio, aun cuando en nuestra vida no hayamos pensado en las +teorias de las sensaciones, ni en las relaciones de nuestros organos +entre si y con los objetos externos. Ningun acto reflejo acompana la +formacion del juicio; todo se hace instintivamente, sin que +intervengan consideraciones filosoficas. Lo vemos y nada mas; esto nos +basta para la certeza. Solo despues de haber manejado los libros donde +se ventilan semejantes cuestiones, volvemos la atencion sobre nuestros +actos; y aun es de notar, que esta atencion dura, interin nos ocupamos +del analisis cientifico; pues en olvidandonos de esto, lo que sucede +bien pronto, entramos de nuevo en la corriente universal, y solo +echamos mano de la filosofia en casos muy contados. + +Notese que aqui se habla de la certeza del juicio formado a +consecuencia de la sensacion, solo en cuanto esta ligado con los usos +de la vida, y de ninguna manera en lo tocante a su mayor o menor +exactitud con respecto a la naturaleza de las cosas. Asi, poco importa +que los colores por ejemplo, sean considerados como calidades +inherentes a los cuerpos, aun cuando esto sea ilusion; basta que el +juicio formado no altere en nada nuestras relaciones con los objetos, +sea cual fuere la teoria filosofica. + + +[27.] Ejemplo del sentido comun. + +En presencia de un concurso numeroso, arrojad a la aventura en el +suelo un cajon de caracteres de imprenta, y decid a los circunstantes +que resultaran escritos los nombres de todos ellos; por unanimidad se +reiran de vuestra insensatez; y ?en que se fundan? ?han reflexionado +sobre el fundamento de su certeza? No, de seguro. + + +[28.] Ejemplo de la razon. + +Todos raciocinamos, y en muchos casos con acierto. Sin arte, sin +reflexion de ninguna clase, distinguimos con frecuencia lo solido de +lo futil, lo sofistico de lo concluyente. Para esto no necesitamos +atender al curso que sigue nuestro entendimiento; sin advertirlo +siquiera nos vamos por el buen camino; y tal hombre habra formado en +su vida millones de raciocinios muy rigurosos y exactos, que no habra +atendido una sola vez al modo con que raciocina. Aun los mas versados +en el artificio de la dialectica se olvidan a menudo de ella; la +practican quizas muy bien, pero sin atender expresamente a ninguna de +sus reglas. + + +[29.] Los ideologos escriben volumenes enteros sobre las operaciones +de nuestro entendimiento; y estas operaciones las ejecuta el hombre +mas rustico sin pensar que las hace. iCuanto no se ha escrito sobre la +abstraccion, sobre la generalizacion, sobre los universales! Y no hay +hombre que no tenga todo esto muy bien arreglado en su cabeza, aunque +no sepa que existe una ciencia que lo examina. En su lenguaje, +hallareis expresado lo universal y lo particular, notareis que en su +discurso cada cosa ocupa el puesto que le corresponde; sus actos +directos no le ofrecen dificultad. Pero llamadle la atencion sobre +esos mismos actos, sobre la abstraccion por ejemplo: lo que en el +orden directo del pensamiento era tan claro y luminoso, se convierte +en un caos al pasar al orden reflejo. + +Se echa pues de ver que en el medio de suyo mas reflexivo, cual es el +raciocinio, obra muy poco la reflexion, que tiene por objeto el mismo +acto que se ejerce. + + +[30.] Ejemplo de la autoridad. + +Ningun habitante de paises civilizados ignora que existe una nacion +llamada _Inglaterra_; y la mayor parte de ellos, no lo saben sino por +haberlo oido o leido, es decir, por autoridad. Claro es que la certeza +de la existencia de la Inglaterra es tanta, que no la excede la de los +mismos objetos que se tienen a la vista; y sin embargo, ?cuantos son +los que han pensado en el analisis de los fundamentos en que se apoya +semejante certeza? Muy pocos. ?Y esta sera mayor en los que se hayan +ocupado de ella que en los demas? No, seguramente. Luego en el +presente caso y otros infinitos analogos, para nada intervienen los +actos reflejos; la certeza se forma instintivamente, sin el auxilio de +ningun medio parecido a los filosoficos. + + +[31.] Estos ejemplos manifiestan que la humanidad en lo tocante a la +certeza, anda por caminos muy diferentes de los de la filosofia: el +Criador que ha sacado de la nada a los seres, los ha provisto de lo +necesario para ejercer sus funciones segun el lugar que ocupan en el +universo; y una de las primeras necesidades del ser inteligente era la +certeza de algunas verdades. ?Que seria de nosotros si al comenzar a +recibir impresiones, al germinar en nuestro entendimiento las +primeras ideas, nos encontrasemos con el fatigoso trabajo de labrar un +sistema que nos pusiese a cubierto de la incertidumbre? Si asi fuese, +nuestra inteligencia moriria al nacer; porque envuelta en el caos de +sus propias cavilaciones en el momento de abrir los ojos a la luz, y +cuando sus fuerzas son todavia tan escasas, no alcanzaria a disipar +las nubes que se levantarian de todos lados, y acabarian por sumirla +en una completa oscuridad. + +Si los filosofos mas aventajados, si las inteligencias mas claras y +penetrantes, si los genios de mas pujanza y brio, han trabajado con +tan escaso fruto por asentar los principios solidos que pudiesen +servir de fundamento a las ciencias, ?que sucediera si el Criador no +hubiese acudido a esta necesidad, proveyendo de certeza a la tierna +inteligencia, del propio modo que para la conservacion del cuerpo ha +preparado el aire que le vivifica, y la leche que le alimenta? + + +[32.] Si alguna parte de la ciencia debe ser considerada como +puramente especulativa, es sin duda la que versa sobre la certeza: y +esta proposicion por mas que a primera vista parezca una paradoja, es +sin embargo una verdad nada dificil de demostrar. + + +[33.] ?Que puede proponerse en este particular la filosofia? ?Producir +la certeza? Esta existe, independiente de todos los sistemas +filosoficos: nadie habia pensado en semejantes cuestiones, cuando la +humanidad estaba ya cierta de infinitas cosas. Todavia mas: despues +de suscitada la cuestion, han sido pocos los que se han ocupado de +ella, comparados con la totalidad del genero humano: lo mismo sucede +ahora, y sucedera en adelante. Luego cuantas teorias se excogiten +sobre este punto en nada pueden influir en el fenomeno de la certeza. +Lo que se dice con respecto a producirla, puede extenderse al intento +de consolidarla. ?Cuando han tenido o tendran ni ocasion ni tiempo el +comun de los hombres, para ocuparse de semejantes cuestiones? + + +[34.] Si algo hubiera podido producir la filosofia en esta parte, +habria sido el escepticismo; pues que la variedad y oposicion de los +sistemas eran mas propias para engendrar dudas que para disiparlas. +Afortunadamente, la naturaleza se resiste al escepticismo de una +manera insuperable; y los suenos del gabinete de los sabios no +trascienden a los usos de la vida del comun de los hombres, ni aun de +los mismos que los padecen o los fingen. + + +[35.] El objeto mas razonable que en esta cuestion puede proponerse la +filosofia es el examinar simplemente los cimientos de la certeza, solo +con la mira de conocer mas a fondo al espiritu humano, sin lisonjearse +de producir ninguna alteracion en la practica: a la manera que los +astronomos observan la carrera de los astros, y procuran averiguar y +determinar las leyes a que esta sujeta, sin que por esto presuman +poder modificarlas. + + +[36.] Mas aun en esta suposicion, se halla la filosofia en situacion +nada satisfactoria: porque si recordamos lo que arriba se lleva +establecido, echaremos de ver que la ciencia observa un fenomeno real +y verdadero, pero le da una explicacion gratuita, haciendo de el un +analisis imaginario. + +En efecto, se ha demostrado con la experiencia que nuestro +entendimiento no se guia por ninguna de las consideraciones que tienen +presentes los filosofos; su asenso, en los casos en que va acompanado +de mayor certeza, es un fruto espontaneo de un instinto natural, no de +combinaciones; una adhesion firme arrancada por la evidencia de la +verdad, o la fuerza del sentido intimo o el impulso del instinto, no +una conviccion producida por una serie de raciocinios; luego esas +combinaciones y raciocinios, solo existen en la mente del filosofo, +mas no en la realidad; luego cuando se quieren senalar los cimientos +de la certeza, se indica lo que tal vez pudiera o debiera haber, pero +no lo que hay. + +Si los filosofos se guiasen por sus sistemas y no se olvidasen o no +prescindiesen de ellos, tan pronto como acaban de explicarlos, y aun +mientras los explican, pudiera decirse que si no se da razon de la +certeza humana, se da de la certeza filosofica; pero limitandose los +mismos filosofos a usar de sus medios cientificos, solo cuando los +desenvuelven en sus catedras, resulta que los pretendidos cimientos +son una pura titulo que poco o nada tiene que ver con la realidad de +las cosas. + + +[37.] Esta demostracion de la vanidad de los sistemas filosoficos en +lo tocante a los fundamentos de la certeza, lejos de conducir al +escepticismo, lleva a un punto directamente opuesto: porque +haciendonos apreciar en su justo valor la vanidad de las cavilaciones +humanas, y comparando su impotencia con la irresistible fuerza de la +naturaleza, nos aparta del necio orgullo de sobreponernos a las leyes +dictadas por el Criador a nuestra inteligencia, nos hace entrar en el +cauce por donde corre la humanidad en el torrente de los siglos, y nos +inclina a aceptar con una filosofia juiciosa, lo mismo que de todos +modos nos fuerzan a aceptar las leyes de nuestra naturaleza (III). + + + + +CAPITULO IV. + +SI EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL ORDEN INTELECTUAL ABSOLUTO. + + +[38.] Los filosofos han buscado un primer principio de los +conocimientos humanos: cada cual le ha senalado a su manera, y despues +de tanta discusion, todavia es dudoso quien ha acertado, y hasta si ha +acertado nadie. + +Antes de preguntar cual era el primer principio, era necesario saber +si existia. Esta ultima cuestion no puede suponerse resuelta en +sentido afirmativo, pues como veremos luego, es susceptible de +diferentes resoluciones segun el aspecto bajo el cual se la mira. + +El primer principio de los conocimientos puede entenderse de dos +maneras: o en cuanto significa una verdad unica de la cual nazcan +todas las demas; o en cuanto expresa una verdad cuya suposicion sea +necesaria, si no se quiere que desaparezcan todas las otras. En el +primer sentido se busca un manantial del cual nazcan todas las aguas +que riegan una campina; en el segundo, se pide un punto de apoyo para +afianzar sobre el un gran peso. + + +[39.] ?Existe una verdad de la cual dimanen todas las otras? En la +realidad, en el orden de los seres, en el orden intelectual universal, +si; en el orden intelectual humano, no. + + +[40.] En el orden de los seres hay una verdad origen de todas; porque +la verdad es la realidad, y hay un Ser, autor de todos los seres. Este +ser es una verdad, la verdad misma, la plenitud de verdad; porque es +el ser por esencia, la plenitud del ser. + +Esta unidad de origen la han reconocido en cierto modo todas las +escuelas filosoficas. Los ateos hablan de la fuerza de la naturaleza, +los panteistas, de la sustancia unica, de lo absoluto, de lo +incondicional; unos y otros han abandonado la idea de Dios, y trabajan +por reemplazarla con algo que sirva de origen a la existencia del +universo y al desarrollo de sus fenomenos. + + +[41.] En el orden intelectual universal hay una verdad de la cual +dimanan todas; es decir, que esa unidad de origen de todas las +verdades, no solo se halla en las verdades realizadas, o en los seres +considerados en si mismos, sino tambien en el encadenamiento de ideas +que representan a estos seres. Por manera que si nuestro entendimiento +pudiese elevarse al conocimiento de todas las verdades, abrazandolas +en su conjunto, en todas las relaciones que las unen, veria que a +pesar de la dispersion en que se nos ofrecen en las direcciones mas +remotas y divergentes, en llegando a cierta altura van convergiendo a +un centro, en el cual se enlazan, como las madejas de luz en el punto +luminoso que las despide. + + +[42.] Los teologos al paso que explican los dogmas de la Iglesia, +siembran a menudo en sus tratados doctrinas filosoficas muy profundas. +Asi santo Tomas en sus cuestiones sobre el entendimiento de los +angeles, y en otras partes de sus obras, nos ha dejado una teoria muy +interesante y luminosa. Segun el, a proporcion que los espiritus son +de un orden superior, entienden por un menor numero de ideas; y asi +continua la disminucion hasta llegar a Dios, que entiendo por medio de +una idea unica, que es su misma esencia. De esta suerte segun el Santo +Doctor, hay no solo un ser autor de todos los seres, sino tambien una +idea unica, infinita, que las encierra todas. Quien la posea +plenamente lo vera todo en ella; pero como esta plenitud, que en +terminos teologicos se llama comprension, es propia unicamente de la +inteligencia infinita de Dios, las criaturas cuando en la otra vida +alcancen la vision beatifica, que consiste en la intuicion de la +esencia divina, veran mas o menos objetos en Dios segun sea la mayor o +menor perfeccion con que le posean. iCosa admirable! El dogma de la +vision beatifica bien examinado, es tambien una verdad que derrama +torrentes de luz sobre las teorias filosoficas! El sueno sublime de +Malebranche sobre las ideas, era quizas una reminiscencia de sus +estudios teologicos. + + +[43.] La ciencia trascendental, que las abraza y explica todas, es una +quimera para nuestro espiritu mientras habita sobre la tierra; pero es +una realidad para otros espiritus de un orden superior, y lo sera para +el nuestro cuando desprendido del cuerpo mortal, llegue a las regiones +de la luz. + + +[44.] En cuanto podemos conjeturar por analogias, tenemos pruebas de +que existe en efecto esa ciencia trascendental que las encierra todas, +y que a su vez se refunde en un solo principio, o mejor, en una sola +idea, en una sola intuicion. Observando la escala de los seres, los +grados en que estan distribuidas las inteligencias individuales, y el +sucesivo progreso de las ciencias, se nos presenta la imagen de esta +verdad de una manera muy notable. + +Uno de los caracteres distintivos de la inteligencia es el +generalizar, el percibir lo comun en lo vario, el reducir lo multiplo +a la unidad; y esta fuerza es proporcional al grado de inteligencia. + + +[45.] El bruto esta limitado a sus sensaciones, y a los objetos que se +las causan. Nada de generalizar, nada de clasificar, nada que se eleve +sobre la impresion recibida, y el instinto de satisfacer sus +necesidades. El hombre, tan pronto como abre los ojos de su +inteligencia, percibe desde luego un sinnumero de relaciones; lo que +ha visto en un caso lo aplica a otros diferentes: generaliza, +encerrando en una idea muchisimas otras. Quiere el nino alcanzar un +objeto, no puede llegar a el; y al instante improvisa su escalera +arrimando una silla o un banquillo. Un bruto estara mirando largas +horas la tajada que le hechiza, pero que esta colgada demasiado alto, +sin que le ocurra que pudiera practicar la misma operacion que el +nino, y formar una escalera. Si se le disponen los objetos a proposito +para subir, sube; pero es incapaz de pensar que en situaciones +semejantes se debe ejecutar la misma operacion. En un caso vemos un +ser que tiene la idea general de un _medio_ y de sus relaciones con el +_fin_, y que cuando la necesita la emplea; en el segundo, vemos otro +ser que tiene delante de sus ojos el fin y el medio, pero que no +percibe su relacion, y que por consiguiente no se eleva sobre la +individualidad material de los objetos. + +En el primero hay la percepcion de la unidad; en el segundo, no hay +ningun lazo que reuna la variedad de los hechos particulares. + +En este ejemplo tan sencillo se nota que la infinidad de casos, en que +por estar el objeto demasiado alto ofrece dificultad el alcanzarle, +los tiene reducidos el nino a uno solo: posee por decirlo asi la +formula del pequeno problema. + +Por cierto que el no se da cuenta a si mismo de esta formula, es decir +que no hace acto reflejo sobre ella: pero en la realidad la tiene, y +la prueba es, que en ofreciendose el caso, la aplica instantaneamente. +Aun mas: no le pongais delante un objeto determinado, y habladle en +general de cosas demasiado altas, indicandole velozmente unas tras +otras; vereis que con la rapidez del relampago aplica siempre la idea +general de un medio auxiliar. Seran los brazos de sus padres, o de un +hermano mayor, o de un criado; sera una silla si esta en su casa, sera +un monton de piedras si se halla en el campo; de todo se vale, en todo +descubre la _relacion del medio con el fin_. Cuando el fin se +presenta, su atencion se vuelve instantaneamente hacia el medio; la +idea general, busca un caso en que individualizarse. + + +[46.] ?Que es un arte? ?es un conjunto de reglas para hacer bien +alguna cosa? ?y cuando es mas perfecto? lo es tanto mas, cuanto +encierra mayor numero de casos en cada regla, y por consiguiente +cuanto es menor el numero de estas. Antes de que se hubiesen formulado +las de la arquitectura, se habian construido sin duda edificios +solidos, hermosos, y adaptados al uso a que se destinaban: pero el +gran progreso de la inteligencia en lo relativo a la construccion de +edificios consistio en encontrar lo que tenian de _comun_ los bien +construidos; en fijar la causa de la solidez y de la belleza en si +mismas, pasando de lo individual a lo universal, es decir, formandose +ideas generales de solidez y de belleza aplicables a un sinnumero de +casos particulares: simplificando. + + +[47.] Lo dicho de la arquitectura, puede extenderse a las demas artes +liberales y mecanicas: en todas se encontrara que el adelanto de la +inteligencia se cifra en reducir a la unidad la multiplicidad, en +hacer que en el menor numero de ideas posible, se encierre el mayor +numero de aplicaciones posible. Por esta razon los amantes de las +letras y de las bellas artes, se afanan en busca de la idea de la +belleza en general, con la mira de encontrar un tipo aplicable a todos +los objetos literarios y artisticos. Tambien podemos observar que los +que se ocupan de artes mecanicas, discurren siempre por reducir sus +procedimientos a pocas reglas, y aquel se tiene por mas adelantado que +alcanza a combinar mayor variedad de los productos con mas sencillez +en los medios, haciendo depender de una sola idea lo que otros tienen +vinculado con muchas. Al contemplar una maquina que nos da admirables +productos con una combinacion muy sencilla, no tributamos menos +elogios al artifice por lo segundo que por lo primero: "esto es +magnifico, decimos, y lo mas asombroso es la sencillez con que se +ejecuta." + + +[48.] Hagamos aplicacion de esta doctrina a las ciencias naturales y +exactas. + +El merito del sistema actual de numeracion consiste en encerrar en una +sola idea la espresion de todos los numeros, haciendo el valor de cada +guarismo, decuplo del que tiene a la derecha, y supliendo los huecos +con el cero. La expresion de la infinidad de los numeros, esta +reducida a una sola regla, fundada en una sola idea: la relacion del +lugar con el decuplo del valor. La aritmetica ha hecho un grande +adelanto disminuyendo el numero de sus operaciones fundamentales por +medio de los logaritmos: reduciendo a sumar y restar las de +multiplicar y dividir. El algebra no es mas que la generalizacion de +las expresiones y operaciones aritmeticas: su simplificacion. La +aplicacion del algebra a la geometria, es la generalizacion de las +expresiones geometricas: las formulas de las lineas, de las figuras, +de los cuerpos, no son mas que la expresion de su idea universal. En +ella, como en un tipo conserva el geometra la idea matriz, generadora, +bastanle las aplicaciones mas sencillas para formar calculos exactos +de todas las lineas de la misma clase que puedan ofrecersele en la +practica. En la sencilla expresion dz/dx = A, apellidada coeficiente +diferencial, se encierra la idea matriz del calculo infinitesimal; +ella dimano de consideraciones geometricas, pero tan pronto como fue +concebida en su universalidad, esparcio sobre todos los ramos de las +matematicas y de las ciencias naturales un raudal de luz que hizo +descubrir un nuevo mundo cuyos confines no se alcanzan. La prodigiosa +fecundidad de este calculo dimana de su simplicidad, de que generaliza +por decirlo asi de un golpe la misma algebra y la geometria, +reuniendolas en un solo punto que es la relacion de los limites de las +diferencias de toda funcion. + + +[49.] Esta unidad de idea, es el objeto de la ambicion de la humana +inteligencia, y una vez encontrada es el manantial de los mayores +adelantos. La gloria de los genios mas grandes se ha cifrado en +descubrirla; el progreso de las ciencias ha consistido en +aprovecharla. Vieta expone y aplica el principio de la expresion +general de las cantidades aritmeticas; Descartes hace lo mismo con +respecto a las geometricas; Newton asienta el principio de la +gravitacion universal; el propio, al mismo tiempo que Leibnitz, +inventa el calculo infinitesimal; y las ciencias naturales y exactas +alumbradas por una grande antorcha marchan a pasos agigantados por +caminos antes desconocidos. ?Y por que? porque la inteligencia se ha +aproximado a la unidad, ha entrado en posesion de una idea matriz en +que se encierran otras infinitas. + + +[50.] Es digno de notarse que a medida que se va adelantando en las +ciencias se encuentran entre ellas numerosos puntos de contacto, +estrechas relaciones que a primera vista nadie hubiera podido +sospechar. Cuando los matematicos antiguos se ocupaban de las +secciones conicas estaban muy lejos de creer que la idea de la elipse +hubiese de servir de base a un sistema astronomico; los focos eran +simples puntos, la curva una linea y nada mas; las relaciones de +aquellos con esta, eran objeto de combinaciones esteriles, sin +aplicacion. Siglos despues esos focos son el sol, y la curva las +orbitas de los planetas. Las lineas de la mesa del geometra +representaban un mundo!..... + +El intimo enlace de las ciencias matematicas con las naturales es un +hecho fuera de duda; ?y quien sabe hasta que punto se enlazan unas y +otras con las ontologicas, psicologicas, teologicas y morales? La +dilatada escala en que estan distribuidos los seres, y que a primera +vista pudiera parecer un conjunto de objetos inconexos, va +manifestandose a los ojos de la ciencia como una cadena delicadamente +trabajada cuyos eslabones presentan sucesivamente mayor belleza y +perfeccion. Los diferentes reinos de la naturaleza se muestran +enlazados con intimas relaciones; asi las ciencias que los tienen por +objeto, se prestan reciprocamente sus luces, y entran alternativamente +la una en el terreno de la otra. La complicacion de los objetos entre +si, trae consigo esa complicacion de conocimientos; y la unidad de +las leyes que rigen diferentes ordenes de seres, aproximan todas las +ciencias y las encaminan a formar una sola. iQuien nos diera ver la +identidad de origen, la unidad del fin, la sencillez de los caminos! +Entonces poseeriamos la verdadera ciencia trascendental, la ciencia +unica, que las encierra todas; o mejor diremos, la idea unica en que +todo se pinta tal como es, en que todo se ve sin necesidad de +combinar, sin esfuerzo de ninguna clase, como en un clarisimo espejo +se retrata un magnifico paisage, con su tamano, figura y colores! +Entretanto, nos es preciso contentarnos con sombras de la realidad; y +en el instinto de nuestro entendimiento para simplificar, para +reducirlo todo o aproximarlo cuando menos a la unidad, debemos ver el +indicio, el anuncio, de esa ciencia unica, de esa intuicion de la idea +unica, infinita; asi como en el deseo de felicidad que agita nuestro +corazon, en la sed de gozar que nos atormenta, hallamos la prueba de +que no acaba todo aqui, de que nuestra alma ha sido criada para la +posesion de un bien que no se alcanza en la vida mortal. + + +[51.] Lo mismo que hemos observado en la escala de los seres, y en el +progreso de las ciencias, podemos notarlo comparando hombres con +hombres, y atendiendo el caracter que ofrece el punto mas elevado de +la humana inteligencia: el genio. Los hombres de verdadero genio se +distinguen por la unidad y amplitud de su concepcion. Si tratan una +cuestion dificil y complicada, la simplifican y allanan tomando un +punto de vista elevado, fijando una idea principal que comunica luz a +todas las otras; si se proponen contestar a una dificultad, senalan la +raiz del error, y destruyen con una palabra toda la ilusion del +sofisma; si emplean la sintesis, aciertan desde luego en el principio +que ha de servir de base, y de un rasgo trazan el camino que se ha de +seguir para llegar al resultado que se desea; si se valen del analisis +atinan en el punto por donde debe empezar la descomposicion, en el +resorte oculto, y de un golpe por decirlo asi, nos abren el objeto, +nos ponen de manifiesto sus interioridades mas reconditas; si se trata +de una invencion, mientras los demas estan buscando aca y aculla, +ellos hieren el suelo con el pie, y dicen "el tesoro esta aqui." Nada +de dilatados raciocinios; nada de rodeos: pocos pensamientos, pero +fecundos: pocas palabras, pero en cada una de ellas engastada una +perla de inmenso valor. + +[52.] No cabe pues duda alguna de que en el orden intelectual hay una +verdad de la cual dimanan todas las verdades, hay una idea que +encierra todas las ideas; asi nos lo ensena la filosofia, asi nos los +indican los esfuerzos, las tendencias naturales, instintivas, de toda +inteligencia, cuando se afana por la simplificacion y la unidad; asi +lo estima el sentido comun, que considera tanto mas alto y noble el +pensamiento, cuanto es mas vasto y mas uno (IV). + + + + +CAPITULO V. + +NO EXISTE LA CIENCIA TRASCENDENTAL EN EL ORDEN INTELECTUAL HUMANO NO +PUEDE DIMANAR DE LOS SENTIDOS. + + +[53.] En el orden intelectual humano, mientras vivimos sobre la +tierra, no hay una verdad de la cual dimanen todas: en vano la han +buscado los filosofos; no la han encontrado porque no era posible +encontrarla. Y en efecto, ?donde se hallaria la deseada verdad? + + +[54.] ?Dimanara de los sentidos? + +Las sensaciones son tan varias como los objetos que las producen. Por +ellas adquirimos noticia de cosas individuales y materiales; y en +ninguna de estas ni en las sensaciones que de ellas dimanan, puede +hallarse la verdad, fuente de todas las demas. + + +[55.] Observando las impresiones que por los sentidos recibimos, +podemos notar que con respecto a producir certeza, todas son iguales +entre si. Tan ciertos estamos de la sensacion que nos causa un ruido +cualquiera como de la producida por la presencia de un objeto a +nuestros ojos, de un cuerpo oloroso cercano al olfato, de uno sabroso +aplicado al paladar, o de otro que afecte vivamente el tacto. En la +certeza producida por aquellas sensaciones no hay gradacion, todas +son iguales; porque si hablamos de la sensacion misma, esta la +experimentamos de una manera que no nos consiente incertidumbre; y si +se trata de la relacion de la sensacion con la existencia del objeto +externo que la causa, tan ciertos estamos de que a la sensacion que se +llama _vision_, corresponde un objeto externo _visto_, como que a lo +que se apellida _tacto_, corresponde un objeto externo _tocado_. + +Se infiere de lo dicho, que no hay una sensacion origen de la certeza +de las demas; en este punto todas son iguales; y para el comun de los +hombres no hay mas razon que los asegure de la certeza, sino que lo +experimentan asi. No ignoro que lo sucedido con los individuos a +quienes se ha hecho la operacion de las cataratas, indica que para +apreciar debidamente el objeto _sentido_ no es suficiente la simple +sensacion, y que unos sentidos auxilian a los otros; pero esto no +prueba la preferencia de ninguno de ellos; pues asi como el ciego a +quien se dio repentinamente la vista, no formaba por la simple vision +juicio exacto sobre el tamano y distancia de los objetos vistos, sino +que necesitaba el auxilio del tacto; asi es muy probable que si +suponemos a una persona con vista, privada de tacto desde su +nacimiento, y se lo damos despues repentinamente, tampoco formara +juicio exacto de los objetos tocados, hasta que con el auxilio de la +vista, se haya ido acostumbrando a combinar el nuevo orden de +sensaciones con el antiguo, aprendiendo con el ejercicio a fijar las +relaciones de la sensacion con el objeto y a conocer por medio de +aquella las propiedades de este. + + +[56.] El mismo hecho del ciego a quien se quitaron las cataratas, esta +contrariado por otros que conducen a un resultado directamente +opuesto. La joven a quien hizo la misma operacion el oculista Juan +Janin, y unos ciegos de nacimiento a quienes el profesor Luis de +Gregori restituyo en parte la vista, no creyeron como el ciego de +Cheselden, que los objetos estuviesen pegados a sus ojos, sino que +luego los vieron como cosas realmente externas y separadas. Asi lo +refiere Rosmini (Ensayo sobre el origen de las ideas parte 5. cap. 4. +Tomo, 2. p. 286 citando el opusculo "de las cataratas de los ciegos de +nacimiento, observaciones teorico-quimicas, del profesor de quimica y +oftalmia Luis de Gregori, Romano." Roma 1826); bien que dando la +preferencia al de Cheselden que dice fue renovado en Italia por el +profesor Jacobo de Pavia, con toda diligencia y con el mismo resultado +en todas sus partes. + + +[57.] El modo con que esta combinacion de unas sensaciones con otras +nos ensena a juzgar bien de los objetos externos es dificil saberlo: +porque cabalmente el desarrollo de nuestras facultades sensitivas e +intelectuales se verifica antes que podamos reflexionar sobre el; y +asi nos encontramos ya ciertos de la existencia y propiedades de las +cosas, sin que hayamos pensado en la certeza, ni mucho menos en los +medios de adquirirla. + + +[58.] Pero aun suponiendo que despues nos ocupemos de las sensaciones +mismas, y de sus relaciones con los objetos, prescindiendo de la +certeza que ya tenemos y haciendo como que la buscamos, es imposible +hallar una sensacion que pueda servir de punto de apoyo a la certeza +de los demas. Las dificultades que estas nos ofrecieran las +encontrariamos en aquella. + + +[59.] El fijar las relaciones del sentido de la vista con el del +tacto, y el determinar hasta que punto dependen uno de otro, da lugar +a cuestiones que pienso examinar mas abajo con alguna extension; y por +lo mismo me abstendre de entrar en ellas por ahora, ya porque no son +tales que puedan ventilarse por incidencia, ya tambien porque su +resolucion sea en el sentido que fuere, en nada se opone a lo que me +propongo establecer aqui. + + +[60.] Nada adelantariamos con saber que la certeza de todas las +sensaciones esta, filosoficamente hablando, vinculada en una. Toda +sensacion es un hecho individual contingente; ?como podemos sacar de +el la luz para guiarnos a las verdades necesarias? Considerese bajo el +aspecto que se quiera la sensacion, no es mas que la impresion que +recibimos por conducto de los organos. De la impresion estamos seguros +porque esta intimamente presente a nuestra alma; de sus relaciones con +el objeto que la produce, nos cercioramos por la repeticion de ella, +con el auxilio de otras sensaciones, ya del mismo sentido, ya de +otros; pero todo instintivamente, con poca o ninguna reflexion, y +siempre condenados, por mas que reflexionemos, a llegar a un punto del +cual no podemos pasar porque alli nos detiene la naturaleza. + + +[61.] Lejos pues de encontrar en ninguna sensacion un hecho +fundamental en que podamos apoyarnos para establecer una certeza +filosofica, vemos un conjunto de hechos particulares, muy distintos +entre si, pero que se parecen en cuanto a producir en nosotros esa +seguridad que se llama certeza. En vano es que se descomponga al +hombre, que se le reduzca primero a una maquina inanimada, que luego +se le otorgue un sentido haciendole percibir diferentes sensaciones, +que despues se le conceda otro, haciendole combinar las nuevas con las +antiguas, y asi se proceda sinteticamente hasta llegar a la posesion y +ejercicio de todos; estas cosas son buenas para entretener la +curiosidad, alimentar pretensiones filosoficas, y dar un viso de +probabilidad a sistemas imaginarios; pero en la realidad se adelanta +poco o nada: las evoluciones que finge el observador, no se parecen a +las de la naturaleza; y el verdadero filosofo debe examinar, no lo que +en su concepto pudiera haber, sino lo que hay. + +Condillac animando progresivamente su estatua y haciendo dimanar de +una sensacion todo el caudal de los conocimientos humanos, se parece +a aquellos sacerdotes que se ocultaban dentro de la estatua del idolo +y desde alli emitian sus oraculos. No es la estatua que se va animando +lo que piensa y habla, es Condillac que esta dentro. Concedamosle al +filosofo sensualista todo lo que quiera; dejemosle que arregle a su +modo la dependencia respectiva de las sensaciones; todo se le +desconcierta desde el momento en que le exigis que no discurra sino +con sensaciones puras, por mas que las suponga transformadas. Pero +reservemos estas cuestiones para el lugar en que examinaremos la +naturaleza y el origen de las ideas. + + +[62.] ?Por que estoy seguro de que la grata sensacion que experimento +en el sentido del olfato procede de un objeto que se llama _rosa_? +Porque asi me lo atestigua el recuerdo de mil otras ocasiones en que +he experimentado la misma impresion, porque con el testimonio del +olfato estan de acuerdo el tacto y la vista. Pero ?como puedo saber +que estas sensaciones son algo mas que impresiones que recibe mi alma? +?por que no he de creer que viene de una causa cualquiera sin relacion +a objetos externos? ?Sera porque dicen lo contrario los demas hombres? +?Me consta que existan? ?Y como saben ellos lo que me dicen? ?como se +que los oigo bien? La misma dificultad que se ofrece con respeto a los +otros sentidos existe en cuanto al oido; si dudo del testimonio de +tres, ?por que no dudo del de cuatro? No adelanto pues nada con el +raciocinio; este me conduciria a cavilaciones tales, que me exigirian +una duda imposible, que me arrancarian una seguridad de que no puedo +desprenderme por mas esfuerzos que haga. + +Ademas, si para apoyar la verdad de la sensacion apelo a los +principios del raciocinio, ya salgo del terreno de las sensaciones, ya +no pongo en estas la verdad primitiva origen de las otras, no cumplo +lo que habia ofrecido. + + +[63.] De lo dicho resulta: 1. que no se encuentra una sensacion +origen de la certeza de las otras, lo que me he contentado con +indicarlo aqui, reservandome demostrarlo al tratar de las sensaciones; +2. deg. que aun cuando existiese esta sensacion, no bastaria a fundar nada +en el orden intelectual, pues con las solas sensaciones no es posible +ni aun pensar; 3. que las sensaciones lejos de poder ser la basa de +la ciencia trascendental, no sirven por si solas para establecer +ninguna ciencia; pues de ellas, por ser hechos contingentes, no pueden +dimanar las verdades necesarias (V). + + + + +CAPITULO VI. + +CONTINUA LA DISCUSION SOBRE LA CIENCIA TRASCENDENTAL. INSUFICIENCIA DE +LAS VERDADES REALES. + + +[64.] Ha sido conveniente rebatir de paso el sistema de Condillac, no +por su importancia intrinseca, ni porque no este ya bastante +desacreditado, sino para dejar el campo libre a investigaciones mas +elevadas, mas propiamente filosoficas. Es preciso no perder ocasion de +indemnizar a la filosofia de los perjuicios que le irrogara un sistema +tan vanidoso como esteril. Todo lo mas sublime de la ciencia del +espiritu, desaparecia con el _hombre-estatua_, y las sensaciones +transformadas; venguemos pues los derechos de la razon humana, +manifestando que antes de entrar en las cuestiones mas +trascendentales, le es indispensable descartar el sistema de +Condillac; como para construir un buen camino se quita ante todo la +broza que obstruye el paso. + + +[65.] Vamos ahora a probar que en el orden intelectual humano, tal +como es en esta vida, no existe ningun principio que sea fuente de +todas las verdades; porque no hay ninguna verdad que las encierre +todas. + +Las verdades son de dos clases: reales o ideales. Llamo verdades +reales a los hechos, o lo que existe; llamo ideales el enlace +necesario de las ideas. Una verdad real puede expresarse por el verbo +_ser_ tomado sustantivamente, o al menos supone una proposicion en que +el verbo se haya tomado en este sentido; una verdad ideal se expresa +por el mismo verbo tomado copulativamente, en cuanto significa la +relacion necesaria de un predicado con un sujeto, prescindiendo de la +existencia de uno y de otro. _Yo soy_, esto es, _yo existo_, expresa +una verdad real, un hecho. _Lo que piensa existe_; expresa una verdad +ideal, pues no se afirma que haya quien piense ni quien exista, sino +que si hay quien piensa, existe; o en otros terminos, se afirma una +relacion necesaria entre el pensamiento y el ser. A las verdades +reales corresponde el mundo real, el mundo de las existencias; a las +ideales el mundo logico, el de la posibilidad. + +El verbo _ser_ se toma a veces copulativamente sin que la relacion que +por el se expresa sea necesaria; asi sucede en todas las proposiciones +contingentes, o cuando el predicado no pertenece a la esencia del +sujeto. A veces la necesidad es condicional, es decir que supone un +hecho; y en tal caso tampoco hay necesidad absoluta, pues el hecho +supuesto es siempre contingente. Cuando hablo de las verdades ideales, +me refiero a las que expresan una relacion absolutamente necesaria, +prescindiendo de todo orden a la existencia; y por el contrario, +comprendo entre las reales a todas las que suponen una proposicion en +que se haya establecido un hecho. A esta clase pertenecen las de las +ciencias naturales, por suponer todas algun hecho objeto de +observacion. + + +[66.] Ninguna verdad real finita puede ser origen de todas las demas. +La verdad de esta clase es la expresion de un hecho particular, +contingente; y que por lo mismo no puede encerrar en si ni las demas +verdades reales, o sea el mundo de las existencias, ni tampoco las +verdades ideales, que solo se refieren a las relaciones necesarias en +el mundo de la posibilidad. + + +[67.] Si nosotros viesemos intuitivamente la existencia infinita, +causa de todas las demas, conoceriamos una verdad real, origen de las +otras; pero como esta existencia infinita no la conocemos por +intuicion, sino por discurso, resulta que no conocemos el hecho de la +existencia en que se contiene la razon de todas las demas existencias. +Despues que por el discurso nos hemos elevado a dicho conocimiento, +tampoco nos es posible explicar desde aquel punto de vista la +existencia de lo finito por sola la existencia de lo infinito; porque +si prescindimos de la existencia de lo finito, desaparece el discurso +por el cual nos habiamos elevado hasta el conocimiento de lo infinito, +y por consiguiente se hunde todo el edificio de nuestra ciencia. Dad a +un hombre por medio del discurso la demostracion de la existencia de +Dios, y pedidle que prescindiendo del punto de partida, y fijandose +solo en la idea de lo infinito explique la creacion, no solo en su +posibilidad sino en su realidad, no lo podra verificar. Con solo +prescindir de lo finito se hunde todo su discurso, sin que ningun +esfuerzo sea bastante a evitarlo; se halla en el caso de un arquitecto +a quien, habiendo construido una soberbia cupula, se le exigiese que +la sostuviera, quitando el cimiento al edificio. + + +[68.] Tomese una verdad real cualquiera, el hecho mas seguro, mas +cierto para nosotros; nada se puede sacar de el si no se le fecunda +con verdades ideales. Yo existo, yo pienso, yo siento. He aqui hechos +indudables; pero ?que puede deducir de ellos la ciencia? nada: son +hechos particulares, contingentes, cuya existencia o no existencia, no +afecta a los demas hechos ni alcanza al mundo de las ideas. + +Estas verdades son de puro sentimiento; en si solas nada tienen que +ver con el orden cientifico, y solo se elevan hasta el, cuando se las +combina con verdades ideales. Descartes, al consignar el hecho del +pensamiento y de la existencia, pasaba sin advertirlo, del orden real +al orden ideal, forzado por su proposito de levantar el edificio +cientifico. _Yo pienso_, decia; si se hubiese limitado a esto, se +habria reducido su filosofia a una simple intuicion de su conciencia; +pero queria hacer algo mas, queria discurrir, y por necesidad echaba +mano de una verdad ideal: _Lo que piensa existe_. Asi fecundaba el +hecho individual, contingente, con la verdad universal y necesaria; y +como habia menester una regla para conducirse en adelante, la buscaba +en la legitimidad de la evidencia de las ideas. Por donde se echa de +ver como este filosofo, que con tanto afan buscaba la unidad, se +encontraba desde luego con la triplicidad: _un hecho, una verdad +objetiva, un criterio_. Un hecho en la conciencia del _yo_; una verdad +objetiva en la relacion necesaria del pensamiento con la existencia; +un criterio, en la legitimidad de la evidencia de las ideas. + +Se puede desafiar a todos los filosofos del mundo a que discurran +sobre un hecho cualquiera sin el auxilio de las verdades ideales. La +esterilidad que hemos encontrado en el hecho de la _conciencia_, se +hallara en todos los demas. Esto no es una conjetura, es una +demostracion rigurosa. Solo una existencia contiene la razon de todas +las demas; en no conociendola pues de una manera inmediata, intuitiva, +nos es imposible encontrar una verdad real origen de todas las otras. + + +[69.] Aun suponiendo que en el orden de la creacion hubiese un hecho +primitivo de tal naturaleza que todo el universo no fuera mas que un +simple desarrollo suyo, tampoco habriamos encontrado la verdad real, +fuente de toda ciencia; pues con esto nada adelantariamos con respecto +al mundo de la posibilidad, es decir, al orden ideal, infinitamente +mayor que el de las existencias infinitas. + +Supongamos que el progreso de las ciencias naturales conduzca al +descubrimiento de una ley simple, unica, que presida al desarrollo de +todas las demas, y cuya aplicacion, variada segun las circunstancias, +sea suficiente para dar razon de todos los fenomenos que ahora se +reducen a muchas y muy complicadas. Este seria sin duda un adelanto +inmenso en las ciencias que tienen por objeto el mundo visible; ?pero +que sabriamos por esto del mundo de las inteligencias? ?que del mundo +de la posibilidad? (VI). + + + + +CAPITULO VII. + +ESTERILIDAD DE LA FILOSOFIA DEL _yo_ PARA PRODUCIR LA CIENCIA +TRASCENDENTAL. + + +[70.] El testimonio de la conciencia es seguro, irresistible, pero +nada tiene que ver con el de la evidencia. Aquel tiene por objeto un +hecho particular y contingente, este una verdad necesaria. Que yo +pienso ahora, es absolutamente cierto para mi; pero este pensar mio no +es una verdad necesaria sino muy contingente, ya que podia muy bien +suceder que jamas hubiese pensado ni existido; es un hecho puramente +individual, pues no sale de mi, y su existencia y no existencia en +nada afecta las verdades universales. + +La conciencia es un ancora no un faro; basta para evitar el naufragio +de la inteligencia, no para indicarle el derrotero. En los asaltos de +la duda universal, ahi esta la conciencia que no deja perecer; pero si +le pedis que os dirija, os presenta hechos particulares, nada mas. + +Estos hechos no tienen un valor cientifico sino cuando se objetivan, +permitaseme la expresion; o bien cuando reflexionando sobre ellos el +espiritu, los bana con la luz de las verdades necesarias. + +Yo pienso; yo siento; yo soy libre; he aqui hechos; pero ?que sacais +de ellos por si solos? nada. Para fecundarlos es necesario que los +tomeis como una especie de materia de las ideas universales. El +pensamiento se inmoviliza, se hiela, si no le haceis andar con el +impulso de estas ideas; la sensacion os es comun con los brutos; y la +libertad carece de objeto, de vida, si no hay combinacion de motivos +presentados por la razon. + + +[71.] Aqui se encuentra la causa de la oscuridad y esterilidad de la +filosofia alemana, desde Fichte. Kant, se fijaba en el sujeto, pero +sin destruir la objetividad en el mundo interior; y por esto su +filosofia, si bien contiene muchos errores, ofrece al entendimiento +algunos puntos luminosos; pero fue mas alla, se coloco en el _yo_, no +sirviendose de la objetividad sino en cuanto le era necesaria para +establecerse mas hondamente en un simple hecho de conciencia; asi no +encontro mas que regiones tenebrosas o contradicciones. + +La inteligencia de hombres de talento se ha fatigado en vano para +hacer brotar un rayo de luz de un punto condenado a la oscuridad. El +_yo_ se manifiesta a si mismo por sus actos; y para ser concebido de +si propio no disfruta de ningun privilegio sobre los seres distintos +de el, sino el de presentar inmediatamente los hechos que pueden +conducir a su conocimiento. ?Que sabria el alma de si misma, si no +sintiera su pensamiento, su voluntad, y el ejercicio de todas sus +facultades? ?Como discurre sobre su propia naturaleza sino fundandose +en lo que le suministra el testimonio de sus actos? El _yo_ pues no es +visto por si propio intuitivamente; no se ofrece a sus mismos ojos, +sino mediantamente, esto es por sus propios actos; es decir que en +cuanto a ser conocido, se halla en un caso semejante al de los seres +externos, que lo son por los efectos que nos causan. + +El _yo_ considerando en si, no es un punto luminoso; es un +sustentaculo para el edificio de la razon; mas no la regla para +construirle. La verdadera luz se halla en la objetividad; pues en ella +esta propiamente el blanco del conocimiento. El _yo_ no puede ni ser +conocido, ni pensado de ninguna manera, sino en cuanto se toma a si +mismo por objeto, y por consiguiente en cuanto se coloca en la linea +de los demas seres, para sujetarse a la actividad intelectual que solo +obra en fuerza de las verdades objetivas. + + +[72.] La inteligencia no se concibe sin objetos al menos internos; y +estos objetos seran esteriles, si el entendimiento no concibe en +ellos relaciones y por consiguiente verdades. Estas verdades, no +tendran ningun enlace, seran hechos sueltos, si no entranan alguna +necesidad; y aun las relaciones que se refieran a hechos particulares +suministrados por la experiencia, no seran susceptibles de ninguna +combinacion, si al menos condicionalmente, no incluyen algo de +necesario. El brillo de la luz en el aposento en que escribo es en si +un hecho particular y contingente; y la ciencia como tal, no puede +ocuparse de el, sino sujetando el movimiento de la luz a leyes +geometricas, es decir a verdades necesarias. + +Luego el _yo_ en si mismo, como sujeto, no es punto de partida para la +ciencia, aunque sea un punto de apoyo. Lo individual no sirve para lo +universal, ni lo contingente para lo necesario. La ciencia del +individuo A, es cierto que no existiria si el individuo A no +existiese; pero esta ciencia que necesita del _yo_ individual, no es +la ciencia propiamente dicha, sino el conjunto de actos individuales +con que el individuo percibe la ciencia. Mas lo percibido no es esto; +lo percibido es comun a todas las inteligencias; no necesita de este o +aquel individuo; el fondo de verdades que constituyen la ciencia no ha +nacido de aquel conjunto de actos individuales, hechos contingentes +que se pierden cual gotas imperceptibles en el oceano de la +inteligencias. + +?Como se quiere pues fundar la ciencia sobre el simple _yo_ +subjetivo? ?Como de este _yo_ se quiere hacer brotar el objeto? El +hecho de la conciencia nada tiene que ver con la ciencia, sino en +cuanto ofrece hechos a los cuales se pueden aplicar los principios +objetivos, universales, necesarios, independientes de toda +individualidad finita, que constituyen el patrimonio de la razon +humana, pero que no han menester la existencia de ningun hombre. + + +[73.] Analicense cuanto se quiera los hechos de la conciencia, jamas +se encontrara en ellos uno que pueda engendrar la luz cientifica. +Aquel acto sera o una percepcion directa o refleja. Si es directa, su +valor no es subjetivo sino objetivo; no es el acto lo que funda la +ciencia, sino la verdad percibida, no el sujeto sino el objeto, no el +_yo_ sino lo visto por el _yo_. Si el acto es reflejo, supone otro +acto anterior, a saber, el objeto de la reflexion; no es pues aquel el +primitivo sino este. + +La combinacion del acto directo con el reflejo, tampoco sirve para +nada cientifico, sino en cuanto se somete a las verdades necesarias, +objetivas, independientes del _yo_. ?Que es un acto individualmente +considerado? un fenomeno interior. Y ?que nos ensena este fenomeno +separado de las verdades objetivas? nada. El fenomeno representa algo +en la ciencia, en cuanto es considerado bajo las ideas generales, de +ser, de causa, de efecto, de principio o de producto de actividad, de +modificacion, de sus relaciones con su sujeto que es el _substratum_ +de otros actos semejantes; es decir cuando es considerado como un +caso particular, comprendido en las ideas generales, como un fenomeno +contingente, apreciable con el auxilio de las verdades necesarias, +como un hecho esperimental, al cual se aplica una teoria. + +El acto reflejo no es mas que el conocimiento de un conocimiento, o +sentimiento, o de algun fenomeno interior sea cual fuere; y asi toda +reflexion sobre la conciencia presupone acto anterior directo. Este +acto directo no tiene por objeto el _yo_; luego el conocimiento no +tiene por principio fundamental el _yo_, sino como una condicion +necesaria (pues no puede haber pensamiento sin sujeto pensante), mas +no como objeto conocido. + + +[74.] Estas consideraciones derriban por su cimiento el sistema de +Fichte y de cuantos toman el _yo_ humano por punto de partida en la +carrera de las ciencias. El _yo_ en si mismo, no se nos presenta; lo +que conocemos de el lo sabemos por sus actos, y en esto participa de +una calidad de los demas objetos, que no nos ofrecen inmediatamente su +esencia sino lo que de ella emana, por la actividad con que obran +sobre nosotros. + +De esta manera nos elevamos por raciocinio al conocimiento de las +cosas mismas, guiados por las verdades objetivas y necesarias, que son +la ley de nuestro entendimiento, el tipo de las relaciones de los +seres, y por tanto una regla segura para juzgar de ellos. ?Que sabemos +de nuestro espiritu? que es simple: ?y esto, como lo sabemos? porque +piensa, y lo compuesto, lo multiplo, no puede pensar. He aqui como +conocemos el _yo_. La conciencia nos manifiesta su actividad +pensadora; esta es la materia suministrada por el hecho; pero luego +viene el principio, la verdad objetiva, iluminando el hecho, mostrando +la repugnancia entre el pensamiento y la composicion, el enlace +necesario entre la simplicidad y la conciencia. + +Si bien se observa, este raciocinio se aplica no solo al _yo_, sino a +todo ser que piense; y asi es que la misma demostracion la extendemos +a todos; el _yo_ pues que la aplica no crea esta verdad, solo la +conoce, y se conoce a si propio como un caso particular comprendido en +la regla general. + + +[75.] El pretender que del _yo_ subjetivo surja la verdad, es comenzar +por suponer al _yo_ un ser absoluto, infinito, origen de todas las +verdades, y razon de todos los seres: lo que equivale a comenzar la +filosofia divinizando el entendimiento del hombre. Y como a esta +divinizacion no tiene mas derecho un individuo que otro, el admitirla +equivale a establecer el panteismo racional, que como veremos en su +lugar, dista poco o nada del panteismo absoluto. + +Suponiendo que las razones individuales no son mas que fenomenos de la +razon unica y absoluta; y que por tanto lo que llamamos espiritus, no +son verdaderas substancias, sino simples modificaciones de un +espiritu unico, y las conciencias particulares meras apariciones de la +conciencia universal, se concibe por que se busca en el _yo_ la fuente +de toda verdad, y se interroga a la conciencia propia como una especie +de oraculo por el cual habla la conciencia universal. Pero la +dificultad esta en que la suposicion es gratuita: y que tratandose de +buscar la razon de todas las verdades, se principia por establecer la +mas incomprensible y repugnante de las proposiciones. ?Quien es capaz +de persuadirnos que nuestras conciencias no son mas que una +modificacion de una tercera? ?Quien nos hara creer que eso que +llamamos el _yo_, es comun a todos los hombres, a todos los seres +inteligentes, y que no hay mas diferencia que la de modificaciones de +un ser absoluto? Este ser absoluto, ?por que no tiene conciencia de +todas las conciencias que comprende? ?Por que ignora lo que encierra +en si, lo que le modifica? ?Por que se cree multiplo si es uno? ?Donde +esta el lazo de tanta multiplicidad? ?Las conciencias particulares, +tendran su unidad, su vinculo de todo lo que les acontece, a pesar de +no ser mas que modificaciones; y este vinculo, esta unidad, faltaran a +la substancia que ellas modifican? + + +[76.] Como quiera, aun con la suposicion del panteismo, nada adelantan +en sus pretensiones los amigos de la filosofia del _yo_. Con su +panteismo, legitiman por decirlo asi su pretension, mas no logran lo +que pretenden. Se llaman a si mismos dioses; y asi tienen razon en +que en ellos esta la fuente de verdad; pero como en su conciencia no +hay mas que una aparicion de su divinidad, una sola fase del astro +luminoso, no pueden ver en ella otra cosa que lo que se les presenta; +y su divinidad se encuentra sujeta a ciertas leyes que la +imposibilitan para dar la luz que la filosofia le pide. + + +[77.] Si interrogamos nuestra conciencia sobre las verdades +necesarias, notaremos que lejos de pretender o fundarlas o crearlas, +las conoce, las confiesa independientes de si misma. Pensemos en esta +proposicion: "es imposible que a un mismo tiempo, una cosa sea y no +sea" y preguntemonos si la verdad de ella nace de nuestro pensamiento; +desde luego la conciencia misma responde que no. Antes de que mi +conciencia existiera, la proposicion era verdad; si yo no existiese +ahora, seria tambien verdad; cuando no pienso en ella, es tambien +verdad; el _yo_ no es mas que un ojo que contempla el sol, pero que no +es necesario para la existencia del sol. + + +[78.] Otra consideracion hay que demuestra la esterilidad de toda +filosofia que busque en el solo _yo_ el origen unico y universal de +los conocimientos humanos. Todo conocimiento exige un objeto; el +conocimiento puramente subjetivo es inconcebible; aun suponiendo +identidad entre el sujeto y el objeto, se necesita la dualidad de +relacion, real o concebida; es decir que el sujeto en cuanto conocido, +este en cierta oposicion al menos concebida, con el mismo sujeto en +cuanto conoce. Ahora bien; ?cual es el objeto en el acto primitivo que +se busca? Es el _no yo_? Entonces la filosofia del _yo_ entra en el +cauce de las demas filosofias: pues en este _no yo_ estan las verdades +objetivas, ?Es el _yo_? Entonces preguntaremos, si es el _yo_ en si, o +en sus actos; si es el _yo_ en sus actos, entonces la filosofia del +_yo_ se reduce a un analisis ideologico, nada tiene de caracteristico; +si es el _yo_ en si, diremos que este no es conocido intuitivamente; y +que menos que nadie pueden pretender a esta intuicion, los que le +llaman el _absoluto_. Para ellos mas que para los otros, es el _yo_ un +abismo tenebroso. En vano os inclinais sobre este abismo y gritais +para evocar la verdad; el sordo ruido que os llega a los oidos es el +eco de vuestra voz misma, son vuestras palabras que la honda cavidad +os devuelve mas ahuecadas y misteriosas. + + +[79.] Entre estos filosofos que se pierden en vanas cavilaciones, +descuella el autor de la _Doctrina de la ciencia_, Fichte, de cuyo +sistema ha dicho con mucha gracia Madama de Stael, que se parece algun +tanto al dispertar de la estatua de Pigmalion, que tocandose +alternativamente a si misma y a la piedra sobre que esta sentada, +dice: soy yo, no soy yo. + +Fichte comienza su obra titulada _Doctrina de la ciencia_, diciendo +que se propone buscar el principio mas absoluto, el principio +absolutamente incondicional de todo conocimiento humano. He aqui un +metodo erroneo; se comienza por suponer lo que se ignora, la unidad +del principio, y ni aun se sospecha que en la basa del conocimiento +humano puede haber una verdadera multiplicidad. Yo creo que la puede +haber y la hay en efecto, que las fuentes de nuestro conocimiento son +varias, de ordenes diversos, y que no es posible llegar a la unidad, +sino saliendose del hombre y remontandose a Dios. Lo repito, hay aqui +una equivocacion en que se ha incurrido con demasiada generalidad, +resultando de ella el fatigar inutilmente los espiritus +investigadores, y arrojarlos a sistemas extravagantes. + +Pocos filosofos habran hecho un esfuerzo mayor que Fichte para llegar +a este principio absoluto. ?Y que consiguio? Lo dire francamente; +nada: o repite el principio de Descartes, o se entretiene en un juego +de palabras. Lastima da el verle forcejar con tal ahinco y con tan +poco resultado. Ruego al lector que tenga paciencia para seguirme en +el examen de la doctrina del filosofo aleman, no con la esperanza de +adquirir una luz que le guie en los senderos de la filosofia, sino +para poder juzgar con conocimiento de causa, doctrinas que tanto ruido +meten en el mundo. + +"Si este principio, dice Fichte, es verdaderamente el mas absoluto, no +podra ser ni definido ni demostrado. Debera expresar el acto que no se +presenta ni puede presentarse entre las determinaciones empiricas de +nuestra conciencia; por el contrario, sobre el descansa toda +conciencia, y solo el la hace posible (1. deg. parte Sec. 1.)." + +Sin ningun antecedente, sin ninguna razon, sin tomarse siquiera la +pena de indicar en que se funda, asegura Fichte que el primer +principio debera expresar un acto. ?Por que no podria ser una verdad +objetiva? esto merecia cuando menos algun examen, ya que todas las +escuelas anteriores, incluso la de Descartes, no habian colocado el +primer principio entre los actos, sino entre las verdades objetivas. +El mismo Descartes al consignar el hecho del pensamiento y de la +existencia, echa mano de una verdad objetiva. "Lo que piensa existe" o +en otros terminos: "Lo que no existe, no puede pensar." + + +[80.] La observacion que precede, senala uno de los vicios radicales +de la doctrina de Fichte y otros filosofos alemanes, que dan a la +filosofia subjetiva, o del sujeto, una importancia que no merece. +Ellos acusan a los demas de hacer con demasiada facilidad la +transicion del sujeto al objeto, y olvidan que al propio tiempo ellos +pasan del pensamiento objetivo al sujeto puro, sin ninguna razon ni +titulo que los autorice. Ateniendonos al citado pasaje de Fichte, ?que +sera un acto que no se presenta, ni se puede presentar entre las +determinaciones empiricas de nuestra conciencia? El principio buscado, +por ser absoluto, no se exime de ser conocido, pues si no lo +conocemos, mal podremos afirmar que es absoluto; y si no se presenta +ni se puede presentar entre las determinaciones empiricas de nuestra +conciencia, ni es, ni puede ser conocido. El hombre no conoce lo que +no se presenta en su conciencia. + +El principio absoluto en que toda conciencia descansa y que la hace +posible, pertenece o no a la conciencia. Si lo primero, sufre todas +las dificultades que afectan a los demas actos de la conciencia; si lo +segundo, no puede ser objeto de observacion, y por consiguiente nada +sabemos de el. + +Para llegar al acto primitivo, separando del mismo todo lo que no le +pertenece realmente, confiesa Fichte que es necesario suponer +valederas las reglas de toda reflexion, y partir de una proposicion +cualquiera de las muchas que se podrian escoger entre aquellas que +todo el mundo concede sin ningun reparo. "Concediendosenos esta +proposicion, dice, se nos debe conceder al mismo tiempo como acto, lo +que queremos poner como principio de la ciencia del conocimiento; y el +resultado de la reflexion debe ser que este acto nos sea concedido +como principio, junto con la proposicion. Ponemos un hecho cualquiera +de la conciencia empirica, y quitamos de el una tras otra todas las +determinaciones empiricas, hasta que se reduzca a toda su pureza, sin +contener mas que lo que el pensamiento no puede absolutamente excluir +y de lo que nada puede quitar; (ibid.)." + +Se ve por estas palabras que el filosofo aleman se proponia elevarse a +un acto de conciencia enteramente puro, sin ninguna determinacion. +Esto es imposible: o Fichte toma el acto en un sentido muy lato, +entendiendo por el el _substratum_ de toda conciencia, en cuyo caso no +hace mas que expresar en otros terminos la idea de substancia; o habla +de un acto propiamente dicho, esto es, de un ejercicio cualquiera de +esa actividad, de esa espontaneidad que sentimos dentro de nosotros; y +en este concepto el acto de conciencia no puede estar libre de toda +determinacion so pena de destruir su individualidad y su existencia. +No se piensa sin pensar algo; no se quiere sin querer algo; no se +siente sin sentir algo; no se reflexiona sobre los actos internos, sin +que la reflexion se fije en algo. En todo acto de conciencia hay +determinacion: un acto del todo puro, abstraido de todo, enteramente +indeterminado, es imposible, absolutamente imposible; ya +subjetivamente, porque el acto de conciencia aun considerado en el +sujeto, exige una determinacion; ya objetivamente, porque un acto +semejante es inconcebible como individual, y por tanto como existente, +pues que nada determinado ofrece al espiritu. + + +[81.] El acto indeterminado de Fichte no es mas que la idea de acto en +general; el filosofo aleman creyo haber hecho un gran descubrimiento +cuando en el fondo no concebia otra cosa que el principio de los +actos, es decir la idea de la substancia aplicada a ese ser activo +cuya existencia nos atestigua la conciencia misma. + +Si he de decir ingenuamente lo que pienso, seame permitido manifestar +que en mi concepto Fichte con todo el alambicar de su analisis, no ha +hecho adelantar un solo paso a la filosofia en la investigacion del +primer principio. Por lo dicho hasta aqui se echa de ver que es muy +facil detenerle con solo pedirle cuenta de las suposiciones que hace +desde la primera pagina de su libro. Sin embargo, para proceder en la +impugnacion con cumplida lealtad, no quiero extractar sus ideas, sino +dejarle que las explique el mismo. + +"Todo el mundo concede la proposicion: A es A, asi como que A = A, +porque esto es lo que significa la copula logica, y esto es admitido +sin reflexion alguna como completamente cierto. Si alguno pidiese la +demostracion, nadie pensaria en darsela sino que se sostendria que +esta proposicion es cierta absolutamente, es decir, sin razon alguna +mas desarrollada. Procediendo asi incontestablemente con el +asentimiento general, nos atribuimos el derecho de poner alguna cosa +absolutamente." + +"Al afirmar que la proposicion precedente es cierta en si, no se pone +la existencia de A. La proposicion A es A, no equivale a esta A es, o +hay un A. (_Ser,_ puesto sin predicado, tiene un significado muy +distinto de _ser_ con predicado, segun veremos despues). Si se admite +que A designa un espacio comprendido entre dos rectas, la proposicion +permanece exacta, aun cuando en este caso la proposicion A es, sea de +una falsedad evidente. Lo que se pone es, que si A es, A es asi. La +cuestion no esta en si A es o no; se trata aqui no del contenido de la +proposicion, sino unicamente de su forma; no de un objeto del cual se +sepa algo, sino de lo que se sabe de todo objeto sea el que fuere." + +"De la certeza absoluta de la proposicion precedente resulta que entre +el _si_ y el _asi_ hay una relacion necesaria: ella es la que esta +puesta absolutamente y sin otro fundamento; a esta relacion necesaria +la llamo previsoriamente X." + +Todo este aparato de analisis no significa mas de lo que sabe un +estudiante de logica; esto es, que en toda proposicion la copula, o el +verbo _ser_, no significa la existencia del sujeto, sino su relacion +con el predicado; para decirnos una cosa tan sencilla no eran +necesarias tantas palabras, ni tan afectados esfuerzos de +entendimiento, mucho menos tratandose de una proposicion identica. +Pero tengamos paciencia para continuar oyendo al filosofo aleman. + +"?Este A es o no es? nada hay decidido todavia sobre el particular; se +presenta pues la siguiente cuestion, bajo que condicion A es? + +"En cuanto a X ella esta en el _yo_ y es puesta por el _yo_; porque el +_yo_ es quien juzga en la proposicion expresada y hasta juzga con +verdad, con arreglo a X como una ley; por consiguiente X es dada al +_yo_; y siendo puesta absolutamente y sin otro fundamento, debe ser +dada al _yo_ por el _yo_ mismo." + + +[82.] A que se reduce toda esa algarabia? helo aqui traducido al +lenguaje comun; en las proposiciones de identidad o igualdad, hay una +relacion, el espiritu la conoce, la juzga y falla sobre lo demas con +arreglo a ella. Esta relacion es dada a nuestro espiritu, en las +proposiciones identicas no necesitamos de ninguna prueba para el +asenso. Todo esto es muy verdadero, muy claro, muy sencillo; pero +cuando Fichte anade que esta relacion debe ser dada al _yo_ por el +mismo _yo_, afirma lo que no sabe ni puede saber. ?Quien le ha dicho +que las verdades objetivas nos vienen de nosotros mismos? ?tan +ligeramente, de una sola plumada, se resuelve una de las principales +cuestiones de la filosofia, cual es la del origen de la verdad? nos ha +definido por ventura el _yo_? nos ha dado de el alguna idea? Sus +palabras o no significan nada o expresan lo siguiente. Juzgo de una +relacion; este juicio esta en mi; esta relacion como conocida, y +prescindiendo de su existencia real, esta en mi; todo lo cual se +reduce a lo mismo que con mas sencillez y naturalidad dijo Descartes: +"Yo pienso, luego existo." + + +[83.] Examinando detenidamente las palabras de Fichte se ve con toda +claridad que nada mas adelantaba sobre lo dicho por el filosofo +frances. "No sabemos, continua, si A esta puesto, ni como lo es; pero +debiendo X expresar una relacion entre un poner desconocido de A y un +poner absoluto del mismo A, en tanto por lo menos que la relacion es +puesta, A existe en el _yo_, y esta puesto por el _yo_, lo mismo que +X. X no es posible sino relativamente a un A; es asi que X es +realmente puesta en el _yo_; luego A debe estar puesto en el _yo_, si +en el se encuentra la X." iQue lenguaje mas embrollado y misterioso +para decir cosas muy comunes! icuan grande parece Descartes al lado de +Fichte! Ambos comienzan su filosofia por el hecho de conciencia que +revela la existencia. El uno expresa lo que piensa con claridad, con +sencillez, en un lenguaje que todo el mundo entiende y no puede menos +de entender; y el otro para hacer como que inventa, para no +manifestarse discipulo de nadie, se envuelve en una nube misteriosa, +rodeada de tinieblas, y desde alli con voz ahuecada pronuncia sus +oraculos. Descartes dice: "yo pienso, de esto no puedo dudar, es un +hecho que me atestigua mi sentido intimo; nada puede pensar sin +existir; luego yo existo." Esto es claro, es sencillo, ingenuo, esto +manifiesta un verdadero filosofo, un hombre sin afectacion ni +pretensiones. El otro dice: "deseme una proposicion cualquiera, por +ejemplo A es A" explica en seguida que en las proposiciones el verbo +ser no expresa la existencia absoluta del sujeto, sino su relacion con +el predicado; todo con un aparato de doctrina, que cansa por su forma +y hace reir por su esterilidad; ?y para que? para decirnos que A esta +en el _yo_ porque la relacion del predicado con el sujeto o sea la X, +no es posible sino en un ser, pues que A significa un ser cualquiera. +Pongamos en parangon los dos silogismos. Descartes dice: "nada puede +pensar sin existir, es asi que yo pienso, luego existo." Fichte dice +literalmente lo que sigue: "X no es posible sino relativamente a un A; +es asi que X es realmente puesto en el _yo_; luego A debe estar puesto +en el _yo_." ?Cual es en el fondo la diferencia? ninguna, ?Cual es en +la forma? la que va del lenguaje de un hombre sencillo a un hombre +vano. + +Repito que en el fondo los silogismos no son diferentes. La mayor de +Descartes es: "nada puede pensar sin existir." No la prueba, y +confiesa que no se puede probar. La mayor de Fichte es: "X no es +posible sino relativamente a un A" o en otros terminos: una relacion +de un predicado con un sujeto, en cuanto conocida, no es posible sin +un ser que conozca. "Debiendo X expresar una relacion entre un _poner_ +desconocido de A, y un _poner_ absoluto del mismo A, en tanto por lo +menos que _esta relacion es puesta_" es decir en tanto que es +conocida. ?Y como prueba Fichte que un _poner_ relativo, supone un +_poner_ absoluto, esto es, un sujeto en que se _ponga_? Lo mismo que +Descartes: de ninguna manera. No hay A relativo, si no le hay +absoluto; nada puede pensar sin existir; esto es claro, es evidente, y +ni Descartes ni Fichte van mas alla. + +La menor de Descartes es esta: yo pienso; la prueba de esta menor no +la da el filosofo, se refiere al sentido intimo y de alli confiesa que +no puede pasar. La menor de Fichte, es la siguiente: X es realmente +puesta en el _yo_, lo que equivale a decir, la relacion del predicado +con el sujeto es realmente conocida por el _yo_; y como la proposicion +podia ser escogida a arbitrio segun el mismo Fichte, siendo +indiferente la una o la otra, decir la relacion del predicado con el +sujeto es conocida por el _yo_, es lo mismo que decir una relacion +cualquiera es conocida por el _yo_, lo que podia expresarse en +terminos mas claros: _yo_ pienso. + + +[84.] Y notese bien; si hay aqui alguna diferencia, toda la ventaja +esta de parte del filosofo frances. Descartes entiende por pensamiento +todo fenomeno interno de que tenemos conciencia. Para consignar este +hecho, no necesita analizar proposiciones, ni confundir el +entendimiento, cuando cabalmente es menester mas claridad y precision. +Para llegar al mismo hecho Fichte da largos rodeos, Descartes lo +senala con el dedo, y dice: aqui esta. Lo primero es propio del +sofista, lo segundo del genio. + +Estas formas del filosofo aleman aunque poco a proposito para ilustrar +la ciencia, no tendrian otro inconveniente que el de fatigar al +lector, si se las limitase a lo que hemos visto hasta aqui; pero +desgraciadamente, ese _yo_ misterioso que se nos hace aparecer en el +vestibulo mismo de la ciencia, y que a los ojos de la sana razon, no +es ni puede ser otra cosa que lo que fue para Descartes, a saber, el +espiritu humano que conoce su existencia por su propio pensamiento, va +dilatandose en manos de Fichte como una sombra gigantesca, que +comenzando por un punto acaba por ocultar su cabeza en el cielo y sus +pies en el abismo. Ese _yo_ sujeto absoluto, es luego un ser que +existe simplemente porque se pone a si mismo; es un ser que se crea a +si propio, que lo absorbe todo, que lo es todo, que se revela en la +conciencia humana como en una de las infinitas fases que comparten la +existencia infinita. + +Basta la presente indicacion para dar a conocer las tendencias del +sistema de Fichte. Tratandose de la certeza y de sus fundamentos no +seria oportuno adelantar lo que pienso decir largamente en el lugar +que corresponde, al exponer la idea de sustancia y refutar el +panteismo. + +Este es uno de los graves errores de la filosofia de nuestra epoca; en +todas partes, y bajo todos los aspectos, es menester combatirle; y +para hacerlo con fruto conviene detenerle en sus primeros pasos. Por +esto, he examinado con detencion la reflexion fundamental de Fichte en +su _Doctrina de la ciencia_; despojandola de la importancia que el +filosofo pretende atribuirle para establecer sobre ella una ciencia +trascendental, pues que se lisonjea de poder determinar el principio +absolutamente incondicional de todos los conocimientos humanos (VII). + + + + + +CAPITULO VIII. + +LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[85.] Para dar unidad a la ciencia apelan algunos a la identidad +universal; pero esto no es encontrar la unidad, sino refugiarse en el +caos. + +Por de pronto la identidad universal, cuando no fuese absurda, es una +hipotesis destituida de fundamento. Excepto la unidad de la +conciencia, nada encontramos en nosotros que sea uno: muchedumbre de +ideas, de percepciones, de juicios, de actos de voluntad, de +impresiones las mas varias; esto es lo que sentimos en nosotros; +multitud en los seres que nos rodean o si se quiere en las +apariencias; esto es lo que experimentamos con relacion a los objetos +externos. ?Donde estan pues la unidad y la identidad, si no se las +encuentra ni en nosotros, ni fuera de nosotros? + + +[86.] Si se dice que todo cuanto se nos ofrece no son mas que +fenomenos, y que no alcanzamos a la realidad, a la unidad identica y +absoluta que se oculta debajo de ellos, se puede replicar con el +siguiente dilema: o nuestra experiencia se limita a los fenomenos, o +llega a la naturaleza misma de las cosas; si lo primero, no podemos +saber lo que bajo los fenomenos se esconde, y la unidad identica y +absoluta nos sera desconocida; si lo segundo, luego la naturaleza no +es una sino multipla, pues que encontramos por todas partes la +multiplicidad. + + +[87.] Es curioso observar la ligereza con que hombres escepticos en +las cosas mas sencillas, se convierten de repente en dogmaticos, +precisamente al llegar al punto donde mas motivos se ofrecen de duda. +Para ellos el mundo exterior es o una pura apariencia, o un ser que +nada tiene de semejante a lo que se figura el linaje humano; el +criterio de la evidencia, el del sentido comun, el del testimonio de +los sentidos son de escasa importancia para obligar al asenso; solo el +vulgo debe contentarse con fundamentos tan ligeros: el filosofo +necesita otros mucho mas robustos. Pero, icosa singular! el mismo +filosofo que llamaba a la realidad apariencia enganosa, que veia +oscuro lo que el humano linaje considera claro, tan pronto como sale +del mundo fenomenal y llega a las regiones de lo absoluto, se +encuentra alumbrado por un resplandor misterioso, no necesita +discurrir, sino que por una intuicion purisima ve lo incondicional, lo +infinito, lo unico, en que se refunde todo lo multiplo, la gran +realidad cimiento de todos los fenomenos, el gran todo que en su seno +tiene la variedad de todas las existencias, que lo reasume todo, que +lo absorbe todo en la mas perfecta identidad; fija la mirada del +filosofo en aquel foco de luz y de vida, ve desarrollarse como en +inmensas oleadas el pielago de la existencia, y asi explica lo vario +por lo uno, lo compuesto por lo simple, lo finito por lo infinito. +Para estos prodigios no ha menester salir de si propio, le basta ir +destruyendo todo lo _empirico_, remontarse hasta el acto puro, por +senderos misteriosos a todos desconocidos menos a el. Ese _yo_ que se +creyera una existencia fugaz, dependiente de otra existencia superior, +se asombra al descubrirse tan grande; en si encuentra el origen de +todos los seres, o por mejor decir el ser unico del cual todos los +demas son modificaciones fenomenales; el es el universo mismo que por +un desarrollo gradual ha llegado a tener conciencia de si propio; todo +lo que contempla fuera de si y que a primera vista le parece distinto, +no es mas que el mismo, no es mas que un reflejo de si propio, que se +presenta a sus ojos y se desenvuelve bajo mil formas como un soberbio +panorama. + +?Creeran los lectores que finjo un sistema para tener el gusto de +combatirle? nada de eso: la doctrina que se acaba de exponer es la +doctrina de Schelling. + + +[88.] Una de las causas de este error es la oscuridad del problema del +conocimiento. El conocer es una accion inmanente y al propio tiempo +relativa a un objeto externo, exceptuando los casos en que el ser +inteligente se toma por objeto a si propio con un acto reflejo. Para +conocer una verdad sea la que fuere, el espiritu no sale de si mismo; +su accion no se ejerce fuera de si mismo: la conciencia intima le esta +diciendo que permanece en si y que su actividad se desenvuelve dentro +de si. + +Esta accion inmanente se extiende a los objetos mas distantes en lugar +y tiempo y diferentes en naturaleza. ?Como puede el espiritu ponerse +en contacto con ellos? ?Como puede explicarse que esten conformes la +realidad y la representacion? Sin esta ultima no hay conocimiento; sin +conformidad no hay verdad, el conocimiento es una pura ilusion a que +nada corresponde, y el entendimiento humano es continuo juguete de +vanas apariencias. + +No puede negarse que hay en este problema dificultades gravisimas, +quizas insuperables a la ciencia del hombre mientras vive sobre la +tierra. Aqui se ofrecen todas las cuestiones ideologicas y +psicologicas que han ocupado a los metafisicos mas eminentes. Pero +como quiera que no es mi animo adelantar discusiones que pertenecen a +otro lugar, me limitare al punto de vista indicado por la cuestion que +examino sobre la certeza y su principio fundamental. + + +[89.] Que existe la representacion es un hecho atestiguado por el +sentido intimo; sin ella no hay pensamiento; y la afirmacion _yo +pienso_, es, si no el origen de toda filosofia, al menos su condicion +indispensable. + + +[90.] ?De donde viene la representacion? ?como se explica que un ser +se ponga en tal comunicacion con los demas, y no por una accion +transitiva sino inminente? ?como se explica la conformidad entre la +representacion y los objetos? Este misterio, ?no esta indicando que en +el fondo de todas las cosas hay unidad, identidad, que el ser que +conoce es el mismo ser conocido que se aparece a si propio bajo +distinta forma, y que todo lo que llamamos realidades no son mas que +fenomenos de un mismo ser siempre identico, infinitamente activo, que +desenvuelve sus fuerzas en sentidos varios, constituyendo con su +desarrollo ese conjunto que llamamos universo? No: no es asi, no puede +ser asi, esto es un absurdo que la razon mas estraviada no alcanza a +devorar; este es un recurso tan desesperado como impotente para +explicar un misterio si se quiere, pero mil veces menos oscuro que el +sistema con que se le pretende aclarar. + + +[91.] La identidad universal nada explica, mas bien confunde; no +disipa la dificultad, la robustece, la hace insoluble. Es cierto que +no es facil dar razon del modo con que se ofrece al espiritu la +representacion de cosas distintas de el; pero no es mas facil el darla +de como el espiritu puede tener representacion de si propio. Si hay +unidad, si hay completa identidad, entre el sujeto y el objeto, ?como +es que los dos se nos ofrecen cual cosas distintas? de la unidad ?como +sale esta dualidad? de la identidad ?como puede nacer la diversidad? + +Es un hecho atestiguado por la experiencia, y no por la experiencia +de los objetos exteriores, sino por la del sentido intimo, por lo mas +recondito de nuestra alma, que en todo conocimiento hay sujeto y +objeto, percepcion y cosa percibida, y sin esta diferencia no es +posible el conocimiento. Aun cuando por un esfuerzo de reflexion nos +tomamos por objetos a nosotros mismos, la dualidad aparece; si no +existe la fingimos, pues sin esta ficcion no alcanzamos a pensar. + + +[92.] Si bien se observa, aun en la reflexion mas intima y +concentrada, la dualidad se halla, no por ficcion como a primera vista +pudiera parecer, sino realmente. Cuando la inteligencia se vuelve +sobre si misma, no ve su esencia, pues no le es dada la intuicion +directa de si propia; lo que ve son sus actos, y a estos toma por +objeto. Ahora bien; el acto reflexivo no es el mismo acto +reflexionado; cuando pienso que pienso, el primer pensar es distinto +del segundo, y tan distinto, que el uno sucede al otro, no pudiendo +existir el pensar reflexivo, sin que antes haya existido el pensar +reflexionado. + + +[93.] Un profundo analisis de la reflexion confirma lo que se acaba de +explicar. ?Es posible reflexionar sin objeto reflexionado? Es evidente +que no. ?Cual es este objeto en el caso que nos ocupa? El pensamiento +propio; luego este pensamiento ha debido preexistir a la reflexion. Si +se supone que no hay necesidad de que se sucedan en diferentes +instantes de tiempo, y que la dependencia se salva a pesar de la +simultaneidad, todavia queda en pie la fuerza del argumento; dado y +no concedido que lo simultaneidad sea posible, no lo es al menos la +dependencia, si no hay distincion. La dependencia es una relacion; la +relacion supone oposicion de extremos; y esta oposicion trae consigo +la distincion. + + +[94.] Que estos actos son distintos, aun cuando se supongan +simultaneos, se puede demostrar todavia de otra manera. Uno de ellos, +el reflexionado, puede existir sin el reflexivo. Se piensa +continuamente sin pensar en que se piensa; y de toda reflexion sea la +que fuere, se puede verificar lo mismo, ya sea no presentandose ella +para ocuparse del acto pensado, ya desapareciendo y dejando solo al +acto directo: luego estos actos son no solo distintos sino separables; +luego la dualidad de sujeto y de objeto existe no solo con respecto al +mundo exterior, sino en lo mas intimo, en lo mas puro de nuestra alma. + + +[95.] No vale decir que la reflexion no tiene por objeto un acto +determinado, sino el pensamiento en general. Esto es falso en muchos +casos, pues no solo pensamos que pensamos, sino que pensamos una cosa +determinada. Ademas, aun cuando la reflexion tenga por objeto algunas +veces el pensamiento en general, ni aun entonces la dualidad +desaparece: el acto subjetivo es en tal caso un acto individual, que +existe en determinado instante de tiempo, y su objeto es el +pensamiento en general, es decir, una idea representante de todo +pensamiento, una idea que envuelve una especie de recuerdo confuso de +todos los actos pasados, o de eso que se llama actividad, fuerza +intelectual. La dualidad existe pues, mas evidente si cabe, que cuando +el objeto es un pensamiento determinado. En un caso se comparaban al +menos dos actos individuales; mas en este se compara un acto +individual con una idea abstracta, una cosa que existe en un instante +de tiempo, con una idea que o prescinde de el, o abarca confusamente +todo el trascurrido desde la epoca en que ha comenzado la conciencia +del ser que reflexiona. + + +[96.] Estas razones tienen mucha mas fuerza dirigiendose contra +filosofos que ponen la esencia del espiritu, no en la fuerza de +pensar, sino en el pensamiento mismo, que no dan al _yo_ mas +existencia de la que nace de su propio conocimiento, afirmando que +solo existe porque se _pone_ a si mismo conociendose, y que solo +existe en cuanto se _pone_, es decir, en cuanto se conoce. Con este +sistema no solo existe la dualidad o mas bien la pluralidad en los +actos, sino en el mismo _yo_; porque ese _yo_ es un acto, y los actos +se suceden como una serie de fluxiones desenvueltas hasta lo infinito. +Asi, lejos de salvarse la unidad absoluta, ni la identidad entre el +sujeto y el objeto, se establece la pluralidad y multiplicidad en el +sujeto mismo; y la misma unidad de conciencia, en peligro de ser +rasgada por las cavilaciones filosoficas, tiene que guarecerse a la +sombra de la invencible naturaleza. + + +[97.] Queda probado pues de una manera incontestable, que hay en +nosotros una dualidad primitiva entre el sujeto y el objeto; que sin +esta no se concibe el conocimiento; y que la representacion misma es +una palabra contradictoria, si de un modo u otro no se admiten en los +arcanos de la inteligencia cosas realmente distintas. Permitaseme +recordar que de esta distincion hallamos un tipo sublime en el augusto +misterio de la Trinidad, dogma fundamental de nuestra sacrosanta +religion, cubierto con un velo impenetrable, pero de donde salen +torrentes de luz para ilustrar las cuestiones filosoficas mas +profundas. Este misterio no es explicado por el debil hombre; pero es +para el hombre una explicacion sublime. Asi Platon se apodero de las +vislumbres de aquel arcano como de un tesoro de inmenso valor para las +teorias filosoficas; asi los santos padres y los teologos al +esforzarse por aclararle con algunas razones de congruencia, han +ilustrado los mas reconditos misterios del pensamiento humano. + + +[98.] Los sostenedores de la identidad universal a mas de contradecir +uno de los hechos primitivos y fundamentales de la conciencia, no +adelantan nada para explicar ni el origen de la representacion +intelectual, ni su conformidad con los objetos. Es evidente que ningun +hombre posee la intuicion de la naturaleza del _yo_ individual, y +mucho menos del ser absoluto que estos filosofos suponen como el +_substratum_, de todo lo que existe o aparece. Sin esta intuicion, no +les sera posible explicar _a priori_ la representacion de los objetos, +ni tampoco la conformidad de estos con aquella. El hecho pues en que +se quiere cimentar toda la filosofia, o no existe, o nos es +desconocido, en ambos casos no puede servir para fundar un sistema. + +Si este hecho existiese no se podria presentar a nuestro entendimiento +por medio de una enunciacion a que llegasemos por raciocinio. Ha de +ser mas bien visto que conocido; o ha de ocupar el primer lugar o +ninguno. Si empezamos por raciocinar sin tomarle a el por fundamento, +estribamos en lo aparente para llegar a lo verdadero; nos valemos de +la ilusion para alcanzar la realidad. Asi resulta evidentemente del +sistema de nuestros adversarios, que, o la filosofia debe comenzar por +la intuicion mas poderosa que imaginarse pueda, o no le es dable +adelantar un paso. + + +[99.] Las escuelas distinguian entre el principio de ser y el de +conocer, _principium essendi et principium cognoscendi_; mas esta +distincion no tiene cabida en el sistema filosofico que impugnamos; el +ser se confunde con el conocer; lo que existe, existe porque se +conoce, y solo existe en cuanto se conoce. Deducir la serie de los +conocimientos es desenvolver la serie de la existencia. No hay ni +siquiera dos movimientos paralelos, no hay mas que un movimiento; el +_yo_ es el universo, el universo es el _yo_; todo cuanto existe es un +desarrollo del hecho primitivo, es el mismo hecho que se despliega +ofreciendo diferentes formas, extendiendose como un oceano infinito: +su lugar es un espacio sin limites, su duracion la eternidad (VIII). + + + + +CAPITULO IX. + +CONTINUA EL EXAMEN DEL SISTEMA DE LA IDENTIDAD UNIVERSAL. + + +[100.] Estos sistemas tan absurdos como funestos, y que bajo formas +distintas y por diversos caminos, van a parar al panteismo, encierran +no obstante una verdad profunda, que desfigurada por vanas +cavilaciones, se presenta como un abismo de tinieblas, cuando en si es +un rayo de vivisima luz. + +El espiritu humano busca con el discurso lo mismo a que le impele un +instinto intelectual: el modo de reducir la pluralidad a la unidad, de +recoger por decirlo asi la variedad infinita de las existencias en un +punto del cual todas dimanen y en que se confundan. El entendimiento +conoce que lo condicional ha de refundirse en lo incondicional, lo +relativo en lo absoluto, lo finito en lo infinito, lo multiplo en lo +uno. En esto convienen todas las religiones, todas las escuelas +filosoficas. La proclamacion de esta verdad no pertenece a ninguna +exclusivamente; se la encuentra en todos los paises del mundo, en los +tiempos primitivos, junto a la cuna de la humanidad. Tradicion bella, +tradicion sublime, que conservada al traves de todas las generaciones, +entre el flujo y reflujo de los acontecimientos, nos presenta la idea +de la divinidad presidiendo al origen y al destino del universo. + + +[101.] Si: la unidad buscada por los filosofos es la Divinidad misma, +es la Divinidad cuya gloria anuncia el firmamento y cuya faz augusta +nos aparece en lo interior de nuestra conciencia con resplandor +inefable. Si: ella es la que ilumina y consuela al verdadero filosofo, +y ciega y perturba al orgulloso sofista; ella es la que el verdadero +filosofo llama Dios, a quien acata y adora en el santuario de su alma, +y la que el filosofo insensato apellida el _yo_ con profanacion +sacrilega; ella es la que considerada con su personalidad, con su +conciencia, con su inteligencia infinita, con su perfectisima +libertad, es el cimiento y la cupula de la religion; ella es la que +distinta del mundo le ha sacado de la nada, la que le conserva, le +gobierna, le conduce por misteriosos senderos al destino senalado en +sus decretos inmutables. + + +[102.] Hay pues unidad en el mundo; hay unidad en la filosofia; en +esto convienen todos; la diferencia esta en que unos separan con +muchisimo cuidado lo infinito de lo finito, la fuerza creatriz de la +cosa creada, la unidad de la multiplicidad, manteniendo la +comunicacion necesaria entre la libre voluntad del agente todopoderoso +y las existencias finitas, entre la sabiduria de la soberana +inteligencia y la ordenada marcha del universo; mientras los otros +tocados de una ceguera lamentable, confunden el efecto con la causa, +lo finito con lo infinito, lo vario con lo uno; y reproducen en la +region de la filosofia el caos de los tiempos primitivos; pero todo en +dispersion, todo en confusion espantosa, sin esperanza de reunion ni +de orden: la tierra de esos filosofos esta vacia, las tinieblas yacen +sobre la faz del abismo, mas no hay el espiritu de Dios llevado sobre +las aguas para fecundar el caos y hacer que surjan de las sombras y de +la muerte pielagos de luz y de vida. + +Con los absurdos sistemas excogitados por la vanidad filosofica, nada +se aclara; con el sistema de la religion que es al propio tiempo el de +la sana filosofia y el de la humanidad entera, todo se explica; el +mundo de las inteligencias como el mundo de los cuerpos es para el +espiritu humano un caos desde el momento en que desecha la idea de +Dios; ponedla de nuevo, y el orden reaparece. + + +[103.] Los dos problemas capitales: ?de donde nace la representacion +intelectual? ?de donde su conformidad con los objetos? tienen entre +nosotros una explicacion muy sencilla. Nuestro entendimiento aunque +limitado, participa de la luz infinita: esta luz no es la que existe +en el mismo Dios, es una semejanza comunicada a un ser, criado a +imagen del mismo Dios. + +Con el auxilio de esta luz resplandecen los objetos a los ojos de +nuestro espiritu; ya sea que aquellos esten en comunicacion con este +por medios que nos son desconocidos; ya sea que la representacion nos +haya sido dada directamente por Dios a la presencia de los objetos. + +La conformidad de la representacion con la cosa representada, es un +resultado de la veracidad divina. Un Dios infinitamente perfecto no +puede complacerse en enganar a sus criaturas. Esta es la teoria de +Descartes y Malebranche: pensadores eminentes que no sabian dar un +paso en el orden intelectual sin dirigir una mirada al Autor de todas +las luces, que no acertaban a escribir una pagina donde no pusiesen la +palabra Dios. + + +[104.] Como veremos en su lugar, admitia Malebranche que el hombre lo +ve todo en Dios mismo, aun en esta vida; pero su sistema lejos de +identificar el _yo_ humano con el ser infinito, los distinguia +cuidadosamente, no encontrando otro medio para sostener e iluminar al +primero que acercarle y unirle al segundo. Basta leer la obra inmortal +del insigne metafisico para convencerse de que su sistema no era el de +esa intuicion primitiva, purisima, que es un acto despegado de todo +empirismo, y que parece salir de las regiones de la individualidad, de +esa intuicion del hecho simple, origen de todas las ideas y de todos +los hechos, y en que, uno de los dogmas de nuestra religion; la vision +beatifica, parece realizado sobre la tierra, en la region de la +filosofia. Estas son pretensiones insensatas, que estaban muy lejos +del animo y del sistema de Malebranche (IX). + + + + +CAPITULO X. + +EL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. MONADAS DE LEIBNITZ. + + +[105.] La pretension de encontrar una verdad real en que se funden +todas las demas, es sumamente peligrosa, por mas que a primera vista +parezca indiferente. El panteismo o la divinizacion del _yo_, dos +sistemas que en el fondo coinciden, son una consecuencia que +dificilmente se evita, si se quiere que toda la ciencia humana nazca +de un hecho. + + +[106.] La verdad real, o el hecho que serviria de base a toda ciencia, +debiera ser percibido inmediatamente. Sin esta inmediacion le faltaria +el caracter de origen y cimiento de las demas verdades; pues que el +medio con que le percibiriamos, tendria mas derecho que el al titulo +de verdad primera. Si este hecho mediador fuese causa del otro, es +evidente que este ultimo no seria el primero; y si la anterioridad no +se refiriese al orden de ser sino de conocer, entonces resultarian las +mismas dificultades que tenemos ahora para explicar la transicion del +sujeto al objeto, o sea la legitimidad del medio que nos haria +percibir el hecho primitivo. + +Siendo necesaria la inmediacion, la union intima de la inteligencia +con el hecho conocido, claro es que como esta inmediacion no la tiene +el _yo_ sino para si mismo y para sus propios actos, el hecho buscado +ha de ser el mismo _yo_. Lo que tenemos inmediatamente presente son +los hechos de nuestra conciencia; por ellos nos ponemos en +comunicacion con lo que es distinto de nosotros mismos. En el caso +pues de deberse encontrar un hecho primitivo origen de todos los +demas, este hecho seria el mismo _yo_. En no admitiendo esta +consecuencia, es necesario declarar inadmisible la posibilidad de +encontrar el hecho fuente de la ciencia trascendental. He aqui como +las pretensiones filosoficas en apariencia mas inocentes, conducen a +resultados funestos. + + +[107.] Hay aqui un efugio, bien debil por cierto, pero que es bastante +especioso para que merezca ser examinado. + +El hecho, origen cientifico de todos los demas, no es necesario que +sea origen verdadero. Distinguiendo entre el principio de ser y el +principio de conocer, parecen quedar salvadas todas las dificultades. +Es absurdo, y ademas contrario al sentido comun, que el _yo_ sea +origen de todo lo que existe; pero no lo es que sea principio +representativo de todo lo que se conoce y se puede conocer. La +representacion no es sinonima de causalidad. Las ideas representan y +no causan los objetos representados. ?Por que pues no se podria +admitir que existe un hecho representativo de todo lo que el humano +entendimiento puede conocer? Es cierto que la percepcion de este hecho +ha de ser inmediata, que se le ha de suponer intimamente presente a la +inteligencia que le percibe, por cuyo motivo no puede ser otra cosa +que el mismo _yo_; pero esto no diviniza al _yo_, solo le concede una +fuerza representativa que puede haberle sido comunicada por un ser +superior. Hace del _yo_, no una causa universal, sino un espejo en que +reflejan el mundo interno y el externo. + +Esta explicacion recuerda el famoso sistema de las monadas de +Leibnitz, sistema ingenioso, arranque sublime de uno de los genios mas +poderosos que honraron jamas al humano linaje. El mundo entero formado +de seres indivisibles, todos representativos del mismo universo del +cual forman parte, pero con representacion adecuada a su categoria +respectiva y con arreglo al punto de vista que les corresponde segun +el lugar que ocupan; desenvolviendose en una serie inmensa que +principiando por el orden mas inferior va subiendo en gradacion +continua hasta los umbrales de lo infinito; y en la cuspide de todas +las existencias la monada que contiene en si la razon de todas, que +las ha sacado de la nada, les ha dado la fuerza representativa, las ha +distribuido en sus convenientes categorias estableciendo entre todas +ellas una especie de paralelismo de percepcion, de voluntad, de +accion, de movimiento, de tal suerte que sin comunicarse nada las unas +a las otras, marchen todas en la mas perfecta conformidad, en inefable +armonia; esto es grande, esto es bello, esto es asombroso, esta es una +hipotesis colosal que solo concebir pudiera el genio de Leibnitz. + + +[108.] Pagado este tributo de admiracion al eminente autor de la +_Monadologia_, advertire que su concepcion gigantesca es solo una +hipotesis que todos los recursos del talento de su inventor no +bastaron a fundar en ningun hecho que le diera visos de probabilidad. +Prescindire tambien de las dificultades gravisimas que, contra la +voluntad del autor sin duda, ofrece esta hipotesis a la explicacion +del libre alvedrio: me cenire al examen de las relaciones de dicho +sistema con la cuestion que me ocupa. + +En primer lugar, siendo la representacion de las monadas una mera +hipotesis, no sirve para explicar nada, a no ser que la filosofia se +convierta en un juego de combinaciones ingeniosas. El _yo_ es una +monada, esto es, una unidad indivisible; en esto no cabe duda; el +_yo_ es una monada representativa del universo; esta es una afirmacion +absolutamente gratuita. Hasta que se la pruebe de un modo u otro, +tenemos derecho a no querer ocuparnos de ella. + + +[109.] Pero supongamos que la fuerza representativa tal como la +entiende Leibnitz, exista en el _yo_; esta hipotesis no destruye lo +que se ha dicho contra el origen primitivo de la ciencia +trascendental. Si bien se observa, la hipotesis de Leibnitz explica el +origen de las ideas, mas no su enlace. Hace del alma un espejo en que +por efecto de la voluntad creatriz, se representa todo; pero no +explica el orden de estas representaciones, no da razon de como unas +nacen de otras, ni les senala otro vinculo que la unidad de la +conciencia. Este sistema pues, se halla fuera de la cuestion; no +disputamos sobre el modo con que las representaciones existen en el +alma, ni sobre la procedencia de ellas, sino que examinamos la opinion +que pretende fundar toda la ciencia en un solo hecho, desenvolviendo +todas las ideas, como simples modificaciones del mismo. Esto jamas lo +ha dicho Leibnitz; ni en sus obras se encuentra nada que indique +semejante pensamiento. Ademas, las diferencias entre el sistema del +autor de la Monadologia y el de los filosofos alemanes que estamos +impugnando, son demasiado palpables para que puedan ocultarse a nadie. + +1. Tan lejos esta Leibnitz de la identidad universal, que establece +una pluralidad y multiplicidad infinitas: sus monadas son seres +realmente distintos y diferentes entre si. + +2. Todo el universo compuesto de monadas ha procedido segun Leibnitz, +de una monada infinita; y esta procedencia no es por emanacion sino +por creacion. + +3. En la monada infinita o en Dios, pone Leibnitz la razon suficiente +de todo. + +4. El conocimiento les ha sido dado a las monadas _libremente_ por el +mismo Dios. + +5. Dicho conocimiento y la conciencia de el, les pertenece a las +monadas individualmente, sin que Leibnitz pensase ni remotamente en +ese _absoluto_, fondo de todas las cosas, que con sus trasformaciones +se eleva de naturaleza a conciencia, o desciende de la region de la +conciencia y se convierte en naturaleza. + + +[110.] Estas diferencias tan marcadas, no han menester comentarios; +ellas manifiestan hasta la ultima evidencia que los filosofos alemanes +modernos no pueden escudarse con el nombre de Leibnitz; bien que a +decir verdad no es este el flaco de esos filosofos; lejos de buscar +guias, todos aspiran a la originalidad, siendo esta una de las +principales causas de sus estravagancias. Hegel, Schelling y Fichte +todos pretenden ser fundadores de una filosofia; y Kant abrigaba la +misma ambicion, hasta el punto de hacer alteraciones gravisimas en su +segunda edicion de la _Critica de la razon pura_, por temor de que se +le tuviese por plagiario del idealismo de Berkeley (X). + + + + +CAPITULO XI. + +EXAMEN DEL PROBLEMA DE LA REPRESENTACION. + + +[111.] Todo lo conocemos por la representacion; sin ella el +conocimiento es inconcebible; no obstante ?que es la representacion +considerada en si? Lo ignoramos; nos ilumina para lo demas, pero no +para conocerla a ella misma. + +Bien se echa de ver que no disimulo las gravisimas dificultades que +ofrece la solucion del presente problema; por el contrario las senalo +con toda claridad para evitar desde el principio la vana presuncion, +que pierde en las ciencias como en todo. Mas no se crea que intente +desterrar esta cuestion del dominio de la filosofia; opino que las +dificultades aunque son muchas y espinosas, permiten sin embargo +conjeturas bastante probables. + + +[112.] La fuerza representativa puede dimanar de tres fuentes: +identidad, causalidad, idealidad. Me explicare. Una cosa puede +representarse a si misma; esta representacion es la que llamo de +identidad. Una causa puede representar a sus efectos; esto entiendo +por representacion de causalidad. Un ser, sustancia o accidente, puede +ser representativo de otro, distinto de el y que no es su efecto; a +este llamo representacion de idealidad. + +No veo que puedan senalarse otras fuentes de la representacion; y asi +teniendo la division por completa, voy a examinar sus tres partes, +llamando muy especialmente sobre este punto la atencion del lector, +por ser uno de los mas importantes de la filosofia. + + +[113.] Lo que representa ha de tener alguna relacion con la cosa +representada. Esencial o accidental, propia o comunicada, la relacion +ha de existir. Dos seres que no tienen absolutamente ninguna relacion, +y sin embargo, el uno representante del otro, son una monstruosidad. +Nada hay sin razon suficiente; y no existiendo ninguna relacion entre +el representante y el representado, no habria razon suficiente de la +representacion. + +Tengase en cuenta que por ahora prescindo de la naturaleza de esta +relacion, no afirmo que sea real ni ideal, solo digo que entre lo +representante y lo representado ha de haber algun vinculo sea el que +fuere. Sus misterios, su incomprensibilidad, no destruirian su +existencia. La filosofia sera impotente quizas para explicar el +enigma, pero es bastante a demostrar que el vinculo existe. Asi es que +prescindiendo de toda experiencia, se puede demostrar _a priori_ que +hay una relacion entre el _yo_ y los demas seres, por el mero hecho de +existir la representacion de estos en aquel. + +La incesante comunicacion en que estan las inteligencias entre si y +con el universo, prueba que hay un punto de reunion para todo. La sola +representacion es de ello una prueba incontestable; tantos seres en +apariencia dispersos e indiferentes unos a otros, estan intimamente +unidos en algun centro; por manera que el simple fenomeno de la +inteligencia nos conduce a la afirmacion del vinculo comun, de la +unidad en que se enlaza la pluralidad. Esta unidad es para los +panteistas la identidad universal, para nosotros es Dios. + + +[114.] Adviertase que esta relacion entre lo representante y lo +representado, no es necesario que sea directa o inmediata; basta que +sea con un tercero; asi han de admitirla tanto los que explican la +representacion por la identidad, como los que dan razon de ella por +las ideas intermedias, sin que para el caso presente, haya ninguna +diferencia entre los que las consideran producidas por la accion de +los objetos sobre nuestro espiritu, y los que las hacen dimanar +inmediatamente de Dios. + + +[115.] Todo la que representa contiene en cierto modo la cosa +representada; esta no puede tener caracter de tal si de alguna manera +no se halla en la representacion. Puede ser ella misma o una imagen +suya, pero esta imagen no representara al objeto si no se sabe que es +imagen. Toda idea pues, encierra la relacion de objetividad, de otro +modo no representaria al objeto, sino a si misma. El acto de entender +es inmanente, pero de tal modo que el entendimiento sin salir de si, +se apodera del objeto mismo. Cuando pienso en un astro colocado a +millones de leguas de distancia, mi espiritu no va ciertamente al +punto donde el astro se halla; pero por medio de la idea salva en un +instante la inmensa distancia y se une con el astro mismo. Lo que +percibe, no es la idea sino el objeto de ella; si esta idea no +envolviese una relacion al objeto, dejaria de ser idea para el +espiritu, no le representaria nada, a no ser que se representase a si +misma. + + +[116.] Hay pues en toda percepcion una union del ser que percibe con +la cosa percibida; cuando esta percepcion no es inmediata, el medio ha +de ser tal que contenga una relacion necesaria al objeto; se ha de +ocultar a si propio para no ofrecer a los ojos del espiritu sino la +cosa representada. Desde el momento que el se presenta, que es visto o +solamente advertido, deja de ser idea y pasa a ser objeto. Es la idea +un espejo que sera tanto mas perfecto cuanto mas completa produzca la +ilusion. Es necesario que presente los objetos solos, proyectandolos a +la conveniente distancia, sin que el ojo vea nada del cristalino plano +que los refleja. + + +[117.] Esta union de lo representante con lo representado, de lo +inteligente con lo entendido, puede explicarse en algunos casos por la +identidad. En general no se descubre ninguna contradiccion en que una +cosa se represente a si misma a los ojos de una inteligencia, si se +supone que de un modo u otro esten unidas. En el caso pues de que la +cosa conocida sea ella misma inteligente, no se ve ninguna dificultad +en que ella sea para si misma su propia representacion y que de +consiguiente se confundan en un mismo ser la idealidad y la realidad. + +Si una idea puede representar a un objeto, ?por que este no se podra +representar a si mismo? si un ser inteligente puede conocer un objeto, +mediante una idea, ?por que no le podra conocer inmediatamente? La +union de la cosa entendida con la inteligente sera para nosotros un +misterio, es verdad; ?pero lo es menos la union, que se hace por medio +de la idea? A esta se puede objetar todo lo que se diga contra la cosa +misma; y aun si bien se considera, mas inexplicable es el que una cosa +represente a otra, que no que se represente a si misma. Lo +representante y lo representado tienen entre si una especie de +relacion de continente y contenido; facilmente se concibe que lo +identico se contenga a si mismo, pues que la identidad expresa mucho +mas que el contener; pero no se concibe tan bien como el accidente +_puede contener_ a la substancia, lo transitorio a lo permanente, lo +ideal a lo real. Es pues la identidad un verdadero principio de +representacion. + + +[118.] Aqui advertire lo siguiente, que es muy necesario para evitar +equivocaciones. + +1. No afirmo la relacion necesaria entre la identidad y la +representacion; de lo contrario se afirmaria que todo ser ha de ser +representativo, ya que todo ser es identico consigo mismo. Establezco +esta proposicion: "la identidad puede ser origen de representacion;" +pero niego las siguientes: "la identidad es origen _necesario_ de +representacion;" "la representacion es signo de identidad." + +2. Nada determino con respecto a la aplicacion de las relaciones +entre la representacion y la identidad en lo que concierne a los seres +finitos. + +3. Prescindo de la dualidad que existe por solo suponer sujeto y +objeto, y no entro en ninguna cuestion sobre la naturaleza de esta +dualidad. + + +[119.] Fijadas las ideas, advertire que tenemos una prueba irrecusable +de que no hay repugnancia intrinseca entre la identidad y la +representacion, en dos dogmas de la religion catolica; el de la vision +beatifica y el de la inteligencia divina. El dogma de la vision +beatifica nos ensena que el alma humana en la mansion de los +bienaventurados, esta unida intimamente con Dios, viendole cara a +cara, en su misma esencia. Nadie ha dicho que esta vision se hiciese +por medio de una idea, antes bien los teologos ensenan lo contrario, +entre ellos Santo Tomas. Tenemos pues la identidad unida con la +representacion, es decir la esencia divina representandose o mas bien +presentandose a si propia a los ojos del espiritu humano. El dogma de +la inteligencia divina nos ensena que Dios es infinitamente +inteligente. Dios, para entender, no sale de si mismo, no se vale de +ideas distintas, se ve a si mismo en su esencia. Dios no se distingue +de su esencia; tenemos pues la identidad unida con la representacion, +y el ser inteligente identificado con la cosa entendida (XI). + + + + +CAPITULO XII. + +INTELIGIBILIDAD INMEDIATA. + + +[120.] No todas las cosas tienen representacion activa ni aun pasiva; +quiero decir que no todas estan dotadas de actividad intelectual, ni +son aptas para terminar el acto del entendimiento ni aun pasivamente. + +Por lo tocante a la fuerza de representacion activa, que en el fondo +no es mas que la capacidad de entender, es evidente que son muchos los +seres destituidos de ella. Alguna mayor dificultad puede haber con +respecto a la representacion pasiva o a la disposicion para ser objeto +_inmediato_ de la inteligencia. + + +[121.] Un objeto no puede ser conocido inmediatamente, es decir, sin +la mediacion de una idea, si el propio no hace las veces de esta +idea, uniendose al entendimiento que lo ha de conocer. Esta sola +razon quita a todas las cosas materiales el caracter de +_inmediatamente_ inteligibles, por manera que fingiendo un espiritu a +quien no se hubiese dado una idea del universo corporeo, nada +conoceria de este aunque estuviese en medio del mismo por toda la +eternidad. + +Resulta de esto que la materia no es ni puede ser ni inteligente ni +inteligible; las ideas que tenemos de ella han dimanado de otra parte; +sin cuyo auxilio podriamos estar ligados a la misma, sin conocerla +nunca, ni sospechar que existiese. + + +[122.] Aqui se me ofrece la oportunidad de exponer una doctrina de +Santo Tomas sumamente curiosa. Este metafisico eminente es de parecer +que requiere mas perfeccion el ser inmediatamente inteligible que el +ser inteligente, de manera que el alma humana dotada de la +inteligencia no posee la inteligibilidad. + +En la primera parte de la Suma teologica, cuestion 87, articulo 1, +pregunta el Santo Doctor si el alma se conoce a si misma por su +esencia, y responde que no, apoyando su opinion de la manera +siguiente. Las cosas son inteligibles en cuanto estan en acto y no en +cuanto estan en potencia; lo que cae bajo el conocimiento es el ser, +lo verdadero, en cuanto esta en acto, asi como la vista percibe, no lo +que puede ser colorado, sino lo que lo es. De esto se sigue que las +substancias inmateriales en tanto son inteligibles por su esencia, en +cuanto estan en acto, y asi la esencia de Dios; que es un acto puro y +perfecto, es absoluta y perfectamente inteligible por si misma, y de +aqui es que por ella Dios se conoce a si mismo y a todas las cosas. La +esencia del angel pertenece al genero de las cosas inteligibles en +cuanto es acto; pero como no es acto puro ni completo, su entender no +se completa por su esencia. Pues aunque el angel se conozca a si mismo +por su esencia, no conoce las demas cosas sino por ideas que las +representan. El entendimiento humano, en el genero de las cosas +inteligibles, se halla como un ser en potencia tan solamente, por lo +cual considerado en su esencia tiene facultad para entender mas no +para ser entendido, sino en cuanto se pone en acto. Por esta causa los +platonicos senalaron a los seres inteligibles un rango superior a los +entendimientos, porque el entendimiento no entiende sino por la +participacion inteligible; y segun ellos, el que participa es menos +perfecto que la cosa participada. Si pues el entendimiento humano se +pusiese en acto por la participacion de las formas inteligibles +separadas como opinaron los platonicos, el entendimiento humano se +conoceria a si mismo por la participacion de ellas; pero como es +natural a nuestro entendimiento en la presente vida el entender con +relacion a las cosas sensibles, no se pone en acto sino por las ideas +sacadas de la experiencia sensible por la luz del entendimiento agente +que es el acto de las cosas inteligibles; y asi el entendimiento no +se conoce por su esencia sino por su propio acto. Esta es en +substancia, la doctrina de Santo Tomas; que mas bien he traducido que +no extractado. + +El cardenal Cayetano, uno de los entendimientos mas penetrantes y +sutiles que han existido jamas, pone sobre este lugar un comentario +digno del texto. He aqui sus palabras: "de lo dicho en el texto +resultan dos cosas. 1. Que nuestro entendimiento tiene por si mismo +la facultad de entender. 2. Que no tiene la de ser entendido; de +donde se sigue que el orden de los entendimientos es inferior al de +las cosas inteligibles; pues que si la perfeccion que de si tiene +nuestro entendimiento le basta para entender, mas no para ser +entendido, se infiere que se necesita mas perfeccion para ser +entendido que para entender. Y como Santo Tomas veia que asi resultaba +de lo dicho, y esto a primera vista no parece ser verdad, antes se le +podia objetar lo mismo como un inconveniente, por esto excluye +semejante aprehension manifestando que asi lo debian admitir no solo +los peripateticos, en cuya doctrina se fundaba, sino tambien los +platonicos." + +Mas abajo, respondiendo a una dificultad de Escoto, llamado el doctor +sutil, anade, "Para entender se necesita entendimiento e inteligible. +La relacion de aquel a este es la de lo perfectible a la propia +perfeccion; pues que el estar el entendimiento en acto consiste en que +el sea la misma cosa inteligible segun se ha dicho antes; de donde se +sigue que los seres inmateriales se distribuyen en dos ordenes, +inteligibles e inteligentes. Y como el ser inteligible consiste un ser +inmaterialmente perfectivo; resulta que una cosa en tanto es +inteligible, en cuanto es inmaterialmente perfectiva. Que la +inteligibilidad exija la inmaterialidad lo demuestra el que las cosas +materiales no son inteligibles sino en cuanto estan abstraidas de la +materia............................................................. +.......Se ha manifestado mas arriba que una cosa es inteligente en +cuanto es no solo ella misma sino las otras en el orden ideal; este +modo de ser es en acto o en potencia, y asi no es mas que ser +perfeccionado o perfectible por la cosa entendida." + + +[123.] Esta teoria sera mas o menos solida, pero de todos modos es +algo mas que ingeniosa; suscita un nuevo problema filosofico de la mas +alta importancia: senalar las condiciones de la inteligibilidad. +Ademas tiene la ventaja de estar acorde con un hecho atestiguado por +la experiencia, cual es, la dificultad que siente el espiritu en +conocerse a si propio. Si fuese inteligible inmediatamente, ?por que +no se conoce a si mismo? ?que condicion le falta? ?Acaso la presencia +intima? tiene no solo la presencia sino la identidad. ?Por ventura el +esfuerzo para conocerse? la mayor parte de la filosofia no tiene otro +fin que este conocimiento. Negando al alma la inteligibilidad +inmediata se explica por que es tanta la dificultad que envuelven las +investigaciones ideologicas y psicologicas, senalandose la razon de +la obscuridad que sentimos al pasar de los actos directos a los +reflejos. + + +[124.] La opinion de Santo Tomas sobre no ser una simple conjetura, +por fundarse en algun modo sobre un hecho, puede apoyarse en una razon +que en mi concepto la robustece mucho, y que tal vez puede ser mirada +como una ampliacion de la senalada mas arriba. + +Para ser una cosa inmediatamente inteligible es menester suponerle dos +calidades, 1. La inmaterialidad. 2. La actividad necesaria para +operar sobre el ser inteligente. Esta actividad es indispensable; +porque si bien se observa, en la operacion de entender, la accion nace +de la idea; el entendimiento en cierto modo esta pasivo. Cuando la +idea se ofrece, no es posible no entender; y cuando falta, es +imposible entender; la idea pues fecunda al entendimiento, y este sin +aquella nada puede. Por consiguiente si admitimos que un ser puede +servir de idea a un entendimiento, es necesario que le concedamos una +actividad para excitar la operacion intelectual y que por tanto le +hagamos superior al entendimiento excitado. + +De esta suerte se explica por que nuestro entendimiento, al menos +mientras nos hallamos en esta vida, no es inteligible por si mismo +para si mismo. La experiencia atestigua que su actividad ha menester +excitacion. Entregado a si propio como que duerme: es uno de los +hechos psicologicos mas constantes la falta de actividad en nuestro +espiritu, cuando no han precedido influencias excitantes. + +No es esto decir que estemos destituidos de espontaneidad, y que +ninguna accion sea posible sin una causa externa determinante; pero si +que el mismo desarrollo espontaneo no existiria, si anteriormente no +hubiesemos estado sometidos al influjo de causas que han dispertado +nuestra actividad. Podemos aprender cosas que no se nos ensenan; pero +nada podriamos aprender si al primitivo desarrollo de nuestro espiritu +no hubiese presidido la ensenanza. Hay en nuestro espiritu muchas +ideas que no son sensaciones ni pueden haber dimanado de ellas, es +verdad; pero tambien lo es que un hombre que careciese de todos los +sentidos, nada pensaria por faltarle a su espiritu la causa excitante. + + +[125.] Me he detenido en la explicacion del problema de la +inteligibilidad, porque en mi concepto es poco menos importante que el +de la inteligencia, por mas que no se le vea tratado cual merece en +las obras filosoficas. Ahora voy a reducir la doctrina anterior a +proposiciones claras y sencillas; ya para que el lector se forme de +ella concepto mas cabal; ya tambien para deducir algunas consecuencias +que no se han tocado en la exposicion, o han sido solamente indicadas. + +1. Para ser una cosa inmediatamente inteligible, debe ser inmaterial. + +2. La materia por si misma no puede ser inteligible. + +3. La relacion entre los espiritus y los cuerpos, o la representacion +de estos en aquellos, no puede ser de pura objetividad. + +4. Es necesario admitir algun otro genero de relacion con que se +explique la union representativa del mundo de las inteligencias y del +mundo corporeo. + +5. La representacion objectiva inmediata, supone actividad en el +objeto. + +6. La fuerza de representarse un objeto por si mismo a los ojos de +una inteligencia, supone en aquel una facultad de obrar sobre esta. + +7. Esta facultad de obrar produce necesariamente su efecto; y por +consiguiente envuelve una especie de superioridad del objeto sobre la +inteligencia. + +8. Un ser inteligente puede no ser inmediatamente inteligible. + +9. La inteligibilidad inmediata, parece encerrar mayor perfeccion que +la misma inteligencia. + +10. Aunque no todo ser inteligente sea inteligible, todo ser +inteligible es inteligente. + +11. Dios, actividad infinita en todos sentidos, es infinitamente +inteligente e infinitamente inteligible para si mismo. + +12. Dios es inteligible para todos los entendimientos creados, +siempre que el quiera presentarse inmediatamente a ellos, +fortaleciendolos y elevandolos de la manera conveniente. + +13. No hay ninguna repugnancia en que la inteligibilidad inmediata se +haya comunicado a algunos espiritus, y por consiguiente el que estos +sean inteligibles por si mismos. + +14. Nuestra alma mientras esta unida al cuerpo, no es inmediatamente +inteligible, y solo la conocemos por sus actos. + +15. En esta falta de inteligibilidad inmediata se encuentra la razon +de la dificultad de los estudios ideologicos y psicologicos, y de la +obscuridad que experimentamos al pasar del conocimiento directo al +reflejo. + +16. Luego la filosofia del _yo_, o la que quiere explicar el mundo +interno y externo, partiendo del _yo_, es imposible, y comienza por +prescindir de uno de los hechos fundamentales de la psicologia. + +17. Luego la doctrina de la identidad universal es absurda tambien; +pues que da a la materia inteligencia e inteligibilidad inmediata, +cuando no puede tener ni uno ni otro. + +18. Luego el espiritualismo es una verdad que nace asi de la +filosofia subjetiva como de la objetiva, asi de la inteligencia como +de la inteligibilidad. + +19. Luego es necesario salir de nosotros mismos y elevarnos ademas +sobre el universo, para encontrar el origen de la representacion asi +subjetiva como objetiva. + +20. Luego es necesario llegar a una actividad primitiva, infinita, +que ponga en comunicacion a las inteligencias entre si y con el mundo +corporeo. + +21. Luego la filosofia puramente ideologica y psicologica nos conduce +a Dios. + +22. Luego la filosofia no puede comenzar por un hecho unico, origen +de todos los hechos; sino que debe acabar y acaba por este hecho +supremo, por la existencia infinita, que es Dios (XII). + + + + +CAPITULO XIII. + +REPRESENTACION DE CAUSALIDAD Y DE IDEALIDAD. + + +[126.] A mas de la representacion por identidad, hay la que he llamado +de causalidad. Un ser puede representarse a si propio; una causa puede +representar a sus efectos. La actividad productiva no se concibe si el +principio de la accion productriz, no contiene en algun modo a la cosa +producida. Por esto se dice que Dios, causa universal de todo lo que +existe y puede existir, contiene en si a todos los seres reales y +posibles de una manera virtual eminente. Si un ser puede representarse +a si propio, puede representar tambien lo que en si contiene; luego la +causalidad, con tal que existan las demas condiciones arriba +expresadas, puede ser origen de representacion. + + +[127.] Aqui hare notar cuan profundo filosofo se muestra Santo Tomas +al explicar el modo con que Dios conoce las criaturas. En la Suma +teologica cuestion 14, articulo 5, pregunta si Dios conoce las cosas +distintas de si mismo (alia a se) y responde afirmativamente, no +porque considere a la esencia divina como un espejo, sino que apelando +a una consideracion mas profunda, busca el origen de este conocimiento +en la causalidad. He aqui en pocas palabras extractada su doctrina. +Dios se conoce perfectamente a si mismo; luego conoce todo su poder y +por consiguiente todas las cosas a que este poder se extiende. Otra +razon o mas bien ampliacion de la misma. El ser de la primera causa, +es su mismo entender: todos los efectos preexisten en Dios, como en su +causa, luego han de estar en el, en un modo inteligible, siendo su +mismo entender. Dios pues, se ve a si mismo por su misma esencia; pero +las demas cosas las ve, no en si mismas sino en si mismo, en cuanto su +esencia contiene la semejanza de todo. La misma doctrina se halla en +la cuestion 12 articulo 8. donde pregunta si los que ven la esencia +divina ven en Dios todas las cosas. + + +[128.] La representacion por idealidad es la que no dimana ni de la +identidad de la cosa representante con la representada, ni de la +relacion de causa con efecto. Nuestras ideas se hallan en este caso, +pues ni se identifican con los objetos ni los causan. Nos es imposible +saber si a mas de esa fuerza representativa que experimentamos en +nuestras ideas, existen substancias finitas capaces de representar +cosas distintas de ellas y no causadas por ellas. Esta por la +afirmativa Leibnitz; pero como se ha visto en su lugar, su sistema de +las monadas debe ser considerado como meramente hipotetico. Siendo +preferible no decir nada a entretenerse en conjeturas que no podrian +conducir a ningun resultado, me contentare con asentar las +proposiciones siguientes. + +1. Si hay algun ser que represente a otro que no sea su efecto, esta +fuerza representativa no la tiene propia, le ha sido dada. + +2. La comunicacion de las inteligencias no puede explicarse sino +apelando a una inteligencia primera que siendo causa de las mismas, +pueda darles la fuerza de influir una sobre otra, y por consiguiente +de producirse representaciones. + + +[129.] La causalidad puede ser principio de representacion, pero no es +razon suficiente de ella. + +En primer lugar, una causa no sera representativa de sus efectos, si +ella en si misma no es inteligible. Asi, aun cuando atribuyeramos a la +materia una actividad propia, no deberiamos concederle la fuerza de +representacion de sus efectos, por faltarle la condicion indispensable +que es la inteligibilidad inmediata. + + +[130.] Para que los efectos sean inteligibles en la causa, es +necesario que esta tenga completamente el caracter de causa, reuniendo +todas las condiciones y determinaciones necesarias para la produccion +del efecto. Las causas libres no representan a sus efectos porque +estos se hallan relativamente a ellas en la sola esfera de la +posibilidad. Puede realizarse la produccion, pero no es necesaria; y +asi en la causa se vera lo posible mas no lo real. Dios conoce los +futuros contingentes que dependen de la voluntad humana, no +precisamente porque conoce la actividad de esta, sino porque ve en si +mismo, sin sucesion de tiempo, no solo todo lo que puede suceder sino +lo que ha de suceder, pues que nada puede existir ni en lo presente ni +en lo futuro sin su voluntad o permision. Conoce tambien los futuros +contingentes dependientes de su sola voluntad, porque desde toda la +eternidad sabe lo que tiene resuelto y sus decretos son inmutables e +indefectibles. + + +[131.] Aun refiriendonos al orden necesario de la naturaleza, y +suponiendo conocida una o mas causas secundarias, no es posible ver en +ellas todos sus efectos con toda seguridad, a no ser que la causa +obrase aisladamente o que junto con ella se conociesen todas las +demas. Como la experiencia nos ensena que las partes de la naturaleza +estan en comunicacion intima y reciproca, no es dado suponer el +indicado aislamiento, y por consiguiente la accion de toda causa +secundaria esta sujeta a la combinacion de otras que pueden o impedir +su efecto o modificarle. De aqui la dificultad de establecer leyes +generales enteramente seguras en todo lo que concierne a la +naturaleza. + + +[132.] Es de notar que las consideraciones precedentes son una nueva +demostracion de la absurdidad de la ciencia trascendental, si se la +quiere fundar en un hecho del cual dimanen todos los demas. La +representacion intelectual no se explica sustituyendo la emanacion +necesaria a la creacion libre. Aun suponiendo que la variedad del +universo sea puramente fenomenal, no existiendo en el fondo mas que un +ser siempre identico, siempre unico, siempre absoluto, no puede +negarse que las apariencias estan sujetas a ciertas leyes y sometidas +a condiciones muy varias. O el entendimiento humano puede ver lo +absoluto de tal manera que con una intuicion simple descubra todo lo +que en el se encierra, todo lo que es y puede ser bajo todas las +formas posibles, o esta condenado a seguir el desarrollo de lo +incondicional, absoluto y permanente, al traves de sus formas +condicionales, relativas y variables: lo primero, que es una especie +de plagio ridiculo del dogma de la vision beatifica, es un absurdo tan +palpable tratandose del entendimiento en su estado actual, que no +merece ni refutacion ni contestacion; lo secundo sujeta al +entendimiento si todas las fatigas de la observacion, destruyendo de +un golpe las ilusiones que se le habian hecho concebir prometiendole +la ciencia trascendental. + + +[133.] Nuestro entendimiento esta sujeto en sus actos a una ley de +sucesion, o sea a la idea del tiempo. El mismo hecho domina en la +naturaleza; ya sea que asi se verifique en la realidad, ya sea que el +tiempo deba ser considerado como una condicion subjetiva que nosotros +trasladamos a los objetos; sea lo que fuere de esta doctrina de Kant, +cuyo valor examinare en el lugar debido, lo cierto es que la sucesion +existe, al menos para nosotros, y que de ella no podemos prescindir. +En este supuesto, ningun desarrollo infinito puede sernos conocido +sino con el auxilio de un tiempo infinito. Asi estamos privados por +necesidad metafisica, de conocer no solo el desarrollo futuro de lo +absoluto, sino el presente y el pasado. Siendo este desarrollo +necesario absolutamente, segun la doctrina a que me refiero, ha debido +precedernos una sucesion infinita; por manera que la organizacion +actual del universo ha de ser mirada como un punto de una escala sin +limites que asi en lo pasado como en lo futuro no tiene otra medida +que la eternidad. Cual sea el estado actual del mundo no lo podemos +saber con sola la observacion, sino en una parte muy pequena, y por +tanto nos sera preciso sacarlo de la idea de lo absoluto, siguiendole +en su desarrollo infinito. Esto, aun cuando en si no fuera +radicalmente imposible, tiene el inconveniente de que no cabe en el +tiempo de vida otorgado a un solo hombre, ni en la suma de los tiempos +que han vivido todos los hombres juntos. + + +[134.] Pero volvamos a la representacion de causalidad. Si bien se +observa, la representacion ideal va a refundirse en la causal; porque +no pudiendo un espiritu tener idea de un objeto que no ha producido, +sino en cuanto se la comunica otro espiritu causa de la cosa +representada, se infiere que todas las representaciones puramente +ideales proceden directa o indirectamente, inmediata o mediatamente, +de la causa de los objetos conocidos. Y como por otro lado segun hemos +visto ya (127), el primer Ser no conoce las cosas distintas de si +mismo, sino en cuanto es causa de ellas, tenemos que la representacion +de idealidad viene a refundirse en la de causalidad, verificandose en +parte el principio de un profundo pensador napolitano, Vico, "la +inteligencia solo conoce lo que ella hace." + + +[135.] De la doctrina expuesta se siguen dos consecuencias que es +preciso notar. + +1. Las fuentes primitivas de representacion intelectual son solo dos: +identidad y causalidad. La de idealidad es necesariamente derivada de +la de causalidad. + +2. En el orden real, el principio de ser es identico al principio de +conocer. Solo lo que da el ser puede dar el conocimiento; solo lo que +da el conocimiento puede dar el ser. La causa primera, en tanto puede +dar el conocimiento en cuanto da el ser; representa porque causa. + + +[136.] La representacion de idealidad, aunque enlazada con la de +causalidad, es realmente distinta. Bien que la explicacion de su +naturaleza pertenezca al tratado de las ideas, no quiero dejar sin +alguna aclaracion un punto tan intimamente ligado con el problema de +la representacion intelectual. + +Conciben algunos las ideas como una especie de imagenes o retratos del +objeto: si bien se observa, esto no tiene sentido sino refiriendose a +las representaciones de la imaginacion, es decir, a lo puramente +corporeo; y en cuyo caso, aun exige la suposicion de que el mundo +externo sea tal cual nos lo presentan los sentidos, lo que bajo muchos +aspectos no es verdad. Para convencerse de cuan ilusoria es la teoria +fundada en la semejanza de las cosas sensibles, basta preguntar ?que +es la imagen de una relacion? ?como se retratan el tiempo, la +causalidad, la substancia, el ser? Hay en la percepcion de estas ideas +algo mas profundo, algo de un orden enteramente distinto de cuanto se +parece a cosas sensibles; la necesidad ha obligado a comparar el +entendimiento con un ojo que ve, y a la idea con una imagen presente; +pero esto es una comparacion; la realidad es algo mas misterioso, mas +secreto, mas intimo; entre la percepcion y la idea hay una union +inefable; el hombre no la explica pero la experimenta. + + +[137.] La conciencia nos atestigua que hay en nosotros unidad de ser, +que el _yo_ es siempre identico a si mismo, y que permanece constante +a pesar de la variedad de ideas y de actos que pasan por el como las +olas sobre la superficie de un lago. Las ideas son un modo de ser del +espiritu; pero ?que es este modo? ?en que consiste su naturaleza? La +produccion y reproduccion de las ideas ?dimana de una causa distinta +que influya perennemente sobre nuestra alma y le produzca +inmediatamente esos modos de ser que llamamos representaciones e +ideas, o deberemos admitir que le haya sido dada al espiritu una +actividad productriz de estas representaciones, bien que sujeta a la +determinacion de causas existentes? Estas son cuestiones que por ahora +me contento con indicar (XIII). + + + + +CAPITULO XIV. + +IMPOSIBILIDAD DE HALLAR EL PRIMER PRINCIPIO EN EL ORDEN IDEAL. + + +[138.] Lo que no hemos encontrado en la region de los hechos, tampoco +lo hallaremos en la de las ideas; pues no hay ninguna verdad ideal +origen de todas las verdades. + +La verdad ideal es aquella que solo expresa relacion necesaria de +ideas, prescindiendo de la existencia de los objetos a que se +refieren; luego resulta en primer lugar, que las verdades ideales son +absolutamente incapaces de producir el conocimiento de la realidad. + +Para conducir a algun resultado en el orden de las existencias, toda +verdad ideal necesita un hecho al cual se pueda aplicar. Sin esta +condicion, por mas fecunda que fuese en el orden de las ideas, seria +absolutamente esteril en el de los hechos. Sin la verdad ideal, el +hecho queda en su individualidad aislada, incapaz de producir otra +cosa que el conocimiento de si mismo; pero en cambio la verdad ideal +separada del hecho, permanece en el mundo logico, de pura objetividad, +sin miedo para descender al terreno de las existencias. + + +[139.] Hagamos aplicacion de esta doctrina a los principios ideales +mas ciertos, mas evidentes, y que por contenerse en las ideas que +expresan lo mas general del ser, deben de poseer la fecundidad que +estamos buscando, si es que sea dable encontrarla. + +"Es imposible que una cosa sea y no sea a un mismo tiempo." Ente es el +famoso principio de contradiccion, que sin duda puede pretender a ser +considerado como una de las fuentes de verdad para el entendimiento +humano. Las ideas que en el se contienen son las mas sencillas y mas +claras que puedan concebirse; en el se afirma la repugnancia del ser +al no ser, y del no ser al ser a un mismo tiempo; lo que es evidente +en el mas alto grado. Pero ?que se adelanta con este principio solo? +Presentadle al entendimiento mas penetrante o al genio mas poderoso, +dejadle solo con el, y no resultara mas que una intuicion pura, +clarisima, si, pero esteril. Como no se afirma que algo sea, o que no +sea, nada se podra inferir en pro ni en contra de ninguna existencia; +lo que se ofrece al espiritu es una relacion condicional, que si algo +existe repugna que no exista a un mismo tiempo y vice-versa; pero si +no se pone la condicion de la existencia, o no existencia, el si el no +son indiferentes en el orden real, nada se sabe con respecto a ellos +por grande que sea la evidencia en el orden ideal. + +Para pasar del mundo logico al mundo de la realidad, bastara un hecho +que sirva como de puente; si le ofrecemos al entendimiento, las dos +riberas se aproximan, y la ciencia nace. Yo siento, yo pienso, yo +existo. He aqui hechos de conciencia; combinese uno cualquiera de +ellos con el principio de contradiccion, y lo que antes eran +intuiciones esteriles, se desenvuelven en raciocinios fecundos que se +dilatan a un tiempo por el mundo de las ideas y el de la realidad. + + +[140.] Aun en el orden puramente ideal, el principio de contradiccion +es esteril si no se junta con verdades particulares del mismo orden. +En la geometria, por ejemplo, se hace uso con mucha frecuencia del +raciocinio siguiente. "Tal cantidad es mayor o menor que otra, o le es +igual; porque de lo contrario resultaria mayor y menor, igual y +desigual a un mismo tiempo, lo que es absurdo;" aqui se aplica con +fruto el principio de contradiccion, mas no solo, sino unido con una +verdad ideal particular que hace util la aplicacion dicha. Asi, en el +raciocinio citado, no se podria hacer uso del principio de +contradiccion para probar la igualdad o la desigualdad, si antes no se +hubiese probado o supuesto que existe, o no existe una de las dos; lo +cual no resulta ni puede resultar del principio de contradiccion que +no encierra ninguna idea particular, sino las mas generales que se +ofrecen al entendimiento humano. + + +[141.] Las verdades generales por si solas, aun en el orden puramente +ideal, no conducen a nada, por lo indeterminado de las ideas que +contienen; y por el contrario, las verdades particulares por si solas, +tampoco producen ningun resultado, porque se limitan a lo que son, +imposibilitando el discurso que no puede dar un paso sin el auxilio de +las ideas y proposiciones generales. De la union de unas con otras +resulta la luz; con la separacion, no se obtiene mas que, o una +intuicion abstracta y vaga, o la contemplacion de una verdad +particular que, limitada a pequena esfera, nada puede ensenar sobre +los seres considerados bajo un aspecto cientifico. + + +[142.] Veremos al tratar de las ideas, que nuestro entendimiento las +tiene de dos clases muy diferentes: unas que suponen el espacio, y no +pueden prescindir de el, como son todas las geometricas; otras que no +se refieren al espacio, como son todas las no geometricas. Estos dos +ordenes de ideas estan separados por un abismo que solo se puede +salvar procurando la aproximacion con el uso simultaneo de unas y +otras. El mismo orden ideal queda incompleto si no se hace la +aproximacion; y el orden real del universo se vuelve un caos, o por +mejor decir desaparece, ni no se combinan en ambos ordenes, tanto +geometrico como no geometrico, las verdades reales con las ideales. De +todas las ideas geometricas imaginables, consideradas en toda su +pureza ideal, no resultaria nada para el orden ideal geometrico, ni +tampoco para el mundo de las realidades aun las materiales, mucho +menos de las inmateriales; y por el contrario, de las ideas no +geometricas por si solas, no se podria sacar ni la idea de una recta. +Esta observacion acaba de demostrar que en el orden ideal no hay para +nosotros la verdad unica, porque si la tomamos en el orden geometrico, +nos limitamos a combinaciones que no salen de el; y si en el orden no +geometrico, nos falta la idea del espacio, y con ella perdemos hasta +la posibilidad de concebir el mundo corporeo (XIV). + + + + +CAPITULO XV. + +LA CONDICION INDISPENSABLE DE TODO CONOCIMIENTO HUMANO. + +MEDIOS DE PERCEPCION DE LA VERDAD. + + +[143.] No hemos podido encontrar ni en el orden real ni en el ideal, +una verdad origen de todas las demas, para nuestro entendimiento, +mientras nos hallamos en esta vida. Queda pues demostrado que la +ciencia trascendental propiamente dicha, es para nosotros una quimera. +Nuestros conocimientos sin embargo han de tener algun punto de apoyo: +este es el que vamos a buscar ahora. + +Para la mejor inteligencia de lo que me propongo examinar, recordare +el verdadero estado de la cuestion. No busco un primer principio tal +que ilumine por si solo todas las verdades, o que las produzca, sino +una verdad que sea condicion indispensable de todo conocimiento; por +esto no la llamo origen, sino punto de apoyo: el edificio no nace del +cimiento pero estriba en el. Como un cimiento hemos de considerar el +principio buscado, asi como en los capitulos anteriores tratabamos de +encontrar una semilla: estas dos imagenes, semilla y cimiento, +expresan perfectamente mis ideas y deslindan con toda exactitud las +dos cuestiones. + + +[144.] ?Existe un punto de apoyo para la ciencia, y para todo +conocimiento, sea o no cientifico? Si existe, ?cual es? ?hay uno solo, +o son muchos? + +Es evidente que el punto de apoyo ha de existir; si se nos pregunta el +por que de un asenso cierto, hemos de llegar al fin a un hecho o a una +proposicion de donde no podemos pasar; ya que no es dable admitir el +proceso hasta lo infinito. El punto en que nos sea preciso detenernos, +es para nosotros el primero, y por consiguiente el de apoyo para la +certeza. + + +[145.] Partiendo de un asenso dado, quizas podemos ser conducidos a +principios diferentes, independientes unos de otros, todos igualmente +fundamentales para nuestro espiritu; en cuyo caso no habra un punto +solo de apoyo, sino muchos. + +No creo posible determinar _a priori_, si en esta parte hay para +nuestro entendimiento unidad o pluralidad. Que la ciencia humana se +haya de reducir a un principio solo, es una proposicion que se afirma +mas no se prueba. No existiendo en el hombre la fuente de toda verdad +como se ha demostrado en los capitulos anteriores, es claro que los +principios en que se funde su conocimiento han de ser comunicados. +?Quien nos asegura que estos no sean muchos y de ordenes diferentes? +?No cabe pues resolver nada _a priori_ en la cuestion presente; es +preciso descender al terreno de la observacion ideologica y +psicologica. + + +[146.] Nuestro espiritu alcanza la verdad, o al menos su apariencia; +es decir, que de un modo u otro tiene estos actos que llamamos +percibir y sentir. Que la realidad corresponda o no a los actos de +nuestra alma, nada importa por ahora; no es esto lo que buscamos; +ponemos la cuestion en un terreno en que pueden caber hasta los mas +escepticos; ni aun estos niegan la percepcion y la sensacion: si +destruyen la realidad, admiten al menos la apariencia. + + +[147.] Los medios con que percibimos la verdad son de varios ordenes; +lo que hace que las verdades mismas percibidas correspondan tambien a +ordenes diferentes, paralelos por decirlo asi, con los respectivos +medios de percepcion. + +Conciencia, evidencia, instinto intelectual o sentido comun, he aqui +los tres medios; verdades de sentido intimo, verdades necesarias, +verdades de sentido comun, he aqui lo correspondiente a dichos medios. +Estas son cosas distintas, diferentes, que en muchos casos no tienen +nada que ver entre si: es preciso deslindarlas con mucho cuidado, si +se quieren adquirir ideas exactas y cabales en las cuestiones +relativas al primer principio de los conocimientos humanos. + + +[148] El medio que he llamado de conciencia, es decir, el sentido +intimo de lo que pasa en nosotros, de lo que experimentamos, es +independiente de todos los demas. Destruyase la evidencia, destruyase +el instinto intelectual, la conciencia permanece. Para experimentar y +estar seguros de que experimentamos y de lo que experimentamos, no +hemos menester sino la experiencia misma. Si se supone en duda el +principio de contradiccion, todavia no se hara vacilar la certeza de +que sufrimos cuando sufrimos, de que gozamos cuando gozamos, de que +pensamos cuando pensamos. La presencia del acto o de la impresion alla +en el fondo de nuestro espiritu, es intima, inmediata, de una eficacia +irresistible para hacer que nos sobrepongamos a toda duda. El sueno y +la vigilia, la demencia y la cordura, son indiferentes para el +testimonio de la conciencia; el error puede estar en el objeto mas no +en el fenomeno interno. El loco que cree contar numerosas talegas no +las cuenta ciertamente, y en esto se engana; pero tiene en su espiritu +la conciencia de que lo hace, y en esto es infalible. El que suena +haber caido en manos de ladrones se engana en lo tocante al objeto +externo; mas no en lo que pertenece al acto mismo con que lo cree. + +La conciencia es independiente de todo testimonio extrinseco a ella; +es de una necesidad indeclinable, de una fuerza irresistible para +producir certeza; es infalible en lo que concierne a ella sola: si +existe no puede menos de dar testimonio de si misma; si no existe no +lo puede dar. En ella la realidad y la apariencia se confunden: no +puede ser aparente sin ser real; la apariencia por si sola, es ya una +verdadera conciencia. + + +[149.] Comprendo en el testimonio de la conciencia todo lo que +experimentamos en nuestra alma, todo lo que afecta a lo que se llama +el _yo_ humano: ideas, pensamientos de todas clases, actos de +voluntad, sentimientos, sensaciones, en una palabra, todo aquello de +que podemos decir: lo experimento. + + +[150.] Es claro que las verdades de conciencia son mas bien hechos que +se pueden senalar, que no combinaciones enunciables en una +proposicion. No es esto decir que no se puedan enunciar, sino que +ellas en si mismas prescinden de toda forma intelectual, que son +simples elementos de que el entendimiento se puede ocupar ordenandolos +y comparandolos de varios modos, pero que por si solos no dan ninguna +luz, que ellos por si mismos nada _representan_, que solo _presentan_ +lo que son, son meros hechos, mas alla de los cuales no se puede ir. + + +[151.] La costumbre de reflexionar sobre la conciencia, y el andar +mezcladas las operaciones puramente intelectuales con los hechos de +simple experiencia interna, hace que no se conciba facilmente ese +aislamiento en que se encuentra por su naturaleza todo lo que es +puramente subjetivo. Se quiere prescindir de la reflexion, pero se +reflexiona sobre el esfuerzo mismo que se hace para prescindir de +ella: nuestro entendimiento es una luz que se enciende por una parte +cuando se la apaga en otra; la insistencia misma en apagarla suele +hacerla mas viva y centelleante. De aqui la dificultad de distinguir +los dos caracteres de lo puramente subjetivo y puramente objetivo, de +deslindar la evidencia de la conciencia, lo conocido de lo +experimentado. Sin embargo, la separacion de dos elementos tan +diferentes se puede facilitar considerando que los brutos, a su modo, +tienen tambien conciencia de lo que experimentan dentro de si mismos: +no suponiendolos meras maquinas, es preciso otorgarles la conciencia, +es decir, la presencia intima de sus sensaciones: sin esto, ni aun la +sensacion se concibe; no tendra sensacion lo que no siente que siente. +El bruto no reflexiona sobre lo que pasa en su interior, lo +experimenta, nada mas. Las sensaciones se suceden unas a otras en su +alma, sin mas vinculo que la unidad del ser que las experimenta; pero +este no las toma por objeto y por consiguiente no las combina ni +transforma de ninguna manera, las deja lo que son, simples hechos. De +aqui podemos sacar alguna luz para concebir lo que son en nosotros los +simples hechos de conciencia, abandonados a si solos, en todo su +aislamiento, sin ninguna mezcla de operaciones puramente +intelectuales, y sin estar sujetos a la actividad reflexiva que +combinandolos de varias maneras y elevandolos a la region de lo +puramente ideal, nos los presenta de tal modo que nos hace olvidar su +pureza primitiva. + +Es necesario esforzarse en percibir con toda claridad lo que son los +hechos de conciencia, lo que es su testimonio; pues sin esto es +imposible adelantar un paso en la investigacion del primer principio +de los conocimientos humanos. La confusion en este punto hace incurrir +en equivocaciones trascendentales. Ocasion tendremos de notarlo en lo +sucesivo; y hemos encontrado ya lastimosos ejemplos de semejantes +extravios en los errores de la filosofia del _yo_. + + +[152.] La evidencia, suele decirse, es una luz intelectual: esta es +una metafora muy oportuna y hasta muy exacta si se quiere; pero que +adolece del mismo defecto que todas las metaforas, las cuales, por si +solas, sirven poco para explicar los misterios de la filosofia. Luz +intelectual tambien la encontramos en muchos actos de conciencia. En +aquella presencia intima con que una operacion o una impresion se +ofrece al espiritu, tambien hay una especie de luz clara, viva, que +hiere por decirlo asi el ojo del alma, y no le permite dejar de ver lo +que tiene delante. Si pues para definir la evidencia nos contentamos +con llamarla luz del entendimiento, la confundimos con la conciencia, +o a lo menos damos ocasion, con un lenguaje ambiguo, a que otros la +confundan. + +No se crea que me proponga inculpar a los que han empleado la metafora +de la luz, ni que me lisonjee de poder definir la evidencia con toda +propiedad: ?quien expresa con palabras este fenomeno de nuestro +entendimiento? Al querer emplear alguna, se ofrece la de luz como la +mas adecuada. Porque en verdad, cuando atendemos a la evidencia, para +examinar ya su naturaleza, ya sus efectos sobre el espiritu, se nos +presenta naturalisimamente bajo la imagen de una luz cuyos +resplandores alumbran los objetos para que nuestra alma pueda +contemplarlos: pero esto, repito, no es suficiente: y asi, aunque no +formo el empeno de definirla con exactitud, voy a senalar un caracter +que la distingue de todo lo que no es ella. + + +[153.] La evidencia anda siempre acompanada de la necesidad, y por +consiguiente de la universalidad de las verdades que atestigua. No la +hay cuando no existen las dos condiciones senaladas. De lo contingente +no hay evidencia, sino en cuanto esta sometido a un principio de +necesidad. + +Expliquemos esta doctrina comprando ejemplos tomados respectivamente +de la conciencia y de la evidencia. + +Que hay en mi un ser que piensa, esto no lo se por evidencia sino por +conciencia. Que lo que piensa existe, esto no lo se por conciencia +sino por evidencia. En ambos casos hay certeza absoluta, irresistible; +pero en el primero, versa sobre un hecho particular, contingente; en +el segundo sobre una verdad universal y necesaria. Que yo piense es +cierto para mi, pero no es preciso que lo sea para los demas; la +desaparicion de mi pensamiento no trastorna el mundo de las +inteligencias; si mi pensamiento dejase ahora de existir, la verdad en +si misma no sufriria ninguna alteracion; otras inteligencias podrian +continuar y continuarian percibiendola; ni en el orden real ni en el +ideal, se echarian de menos el concierto y la armonia. + +Me pregunto a mi mismo si pienso; y en el fondo de mi alma leo que si; +me pregunto si este pensamiento es necesario, y a mas de que la +experiencia me dice que no, tampoco encuentro razon ninguna en que +fundar la necesidad. Aun suponiendo que mi pensamiento deja de +existir, veo que continuo discurriendo con buen orden; asi examino lo +que hubiera sucedido si yo no existiese, o lo que podria suceder en +adelante, y asiento principios y saco consecuencias, sin quebrantar +ninguna de las leyes intelectuales. El mundo ideal y el real se +ofrecen a mis ojos como un magnifico espectaculo al cual yo asisto +ciertamente, si, pero de donde puedo retirarme sin que la +representacion cese, ni se altere nada, ni resulte otra mudanza que la +de quedar vacio el imperceptible lugar que estoy ocupando. Muy de otro +modo sucede en las verdades objeto de evidencia; no es necesario que +yo piense, pero es tan necesario que lo que piensa exista, que todos +mis esfuerzos no bastan para prescindir por un momento de esta +necesidad. Si supongo lo contrario, si colocandome en el terreno de lo +absurdo finjo por un instante que queda cortada la relacion entre el +pensar y el ser, se rompe el vinculo que mantiene en orden al universo +entero: todo se trastorna, todo se confunde, y lo que se me presenta a +la vista no se si es el caos o la nada. ?Que ha sucedido? Nada mas +sino que el entendimiento ha supuesto una cosa contradictoria, +afirmando y negando a un mismo tiempo el pensar, porque afirmaba un +pensamiento al cual negaba la existencia. Se ha quebrantado una ley +universal, absolutamente necesaria; en faltando ella todo se hunde en +el caos; la certeza de la existencia del _yo_ afianzada en el +testimonio de la conciencia, no basta a impedir la confusion: la +inteligencia contradiciendose, se ha negado a si propia; de su palabra +insensata no ha salido el ser sino la nada, no la luz sino las +tinieblas; y esas tinieblas que ella ha soplado sobre todo lo +existente y lo posible, vuelven a caer a torrentes sobre ella misma y +la envuelven en eterna noche. + + +[154.] He aqui fijados y deslindados los caracteres de la conciencia y +de la evidencia. La primera tiene por objeto lo individual y +contingente; la segunda lo universal y necesario: solo Dios, fuente de +toda verdad, principio universal y necesario de ser y de conocer, +tiene identificada la conciencia con la evidencia en si propio: en +aquel ser infinito que todo lo encierra, ve la razon de todas las +esencias y de todas las existencias, y no le es dable prescindir de si +mismo, del testimonio de su conciencia, sin anonadarlo todo. ?Que +quedaria en el mundo, se dice la criatura, si tu desaparecieses? y se +responde a si misma: _todo excepto tu_. Si Dios se dirigiese esta +pregunta, se responderia a si propio: _nada_. + + +[155.] He llamado instinto intelectual a ese impulso que nos lleva a +la certeza en muchos casos, sin que medien ni el testimonio de la +conciencia, ni el de la evidencia. Si se indica a un hombre un blanco +de una linea de diametro, y luego se le vendan los ojos y despues de +haberle hecho dar muchas vueltas a la aventura, se le pone un arco en +la mano para que dispare y se asegura que la flecha ira a clavarse +precisamente en el pequenisimo blanco, dira que esto es imposible y +nadie sera capaz de persuadirle tamano dislate. ?Y porque? ?se apoya +en el testimonio de la conciencia? no, porque se trata de objetos +externos. ?Se funda en la evidencia? tampoco, porque esta tiene por +objeto las cosas necesarias, y no hay ninguna imposibilidad intrinseca +en que la flecha vaya a dar en el punto senalado. ?En que estriba +pues la profunda conviccion de la negativa? Si suponemos que este +hombre nada sabe de las teorias de probabilidades y combinaciones, que +ni aun tiene noticia de esta ciencia, ni ha pensado nunca en cosas +semejantes, su certeza sera igual, sin embargo de que no podra +fundarla en calculo de ninguna especie; igual la tendran todos los +circunstantes rudos o cultos, ignorantes o sabios: sin necesidad de +reflexion, instantaneamente, todos diran o pensaran: "esto es +imposible, esto no se verificara." ?En que fundan, repito, tan fuerte +conviccion? Es claro que no naciendo ni de la conciencia, ni de la +evidencia inmediata ni mediata, no puede tener otro origen que esa +fuerza interior que llamo instinto intelectual, y que dejare llamar +sentido comun o lo que se quiera, con tal que se reconozca la +existencia del hecho. Don precioso que nos ha otorgado el Criador para +hacernos razonables aun antes de raciocinar; y a fin de que dirijamos +nuestra conducta de una manera prudente, cuando no tenemos tiempo para +examinar las razones de prudencia. + + +[156.] Ese instinto intelectual abraza muchisimos objetos de orden muy +diferente; es, por decirlo asi, la guia y el escudo de la razon; la +guia, porque la precede y le indica el camino verdadero, antes de que +comience a andar; el escudo, porque la pone a cubierto de sus propias +cavilaciones, haciendo enmudecer el sofisma en presencia del sentido +comun. + + +[157.] El testimonio de la autoridad humana, tan necesario al +individuo y a la sociedad, arranca nuestro asenso por medio de un +instinto intelectual. El hombre cree al hombre, cree a la sociedad, +antes de pensar en los motivos de su fe; pocos los examinan, y sin +embargo la fe es universal. + +No se trata ahora de saber si el instinto intelectual nos engana +algunas veces, en que casos y por que; al presente solo quiero +consignar su existencia; y con respecto a los errores a que nos +conduce, me contentare con observar que en un ser debil como es el +hombre, la regla se dobla muy a menudo; y que asi como no es posible +encontrar en el lo bueno sin mezcla de lo malo, tampoco es dable +hallar la verdad sin mezcla de error. + + +[158.] Si bien se observa, no objetivamos las sensaciones sino en +fuerza de un instinto irresistible. Nada mas cierto, mas evidente a +los ojos de la filosofia que la subjetividad de toda sensacion; es +decir, que las sensaciones son fenomenos inmanentes, o que estan +dentro de nosotros y no salen fuera de nosotros; y sin embargo, nada +mas constante que el transito que hace el genero humano entero de lo +subjetivo a lo objetivo, de lo interno a lo externo, del fenomeno a la +realidad. ?En que se funda este transito? Cuando los filosofos mas +eminentes han tenido tanta dificultad en encontrar el puente, por +decirlo asi, que une las dos riberas opuestas, cuando algunos de +ellos cansados de investigar han dicho resueltamente que no era +posible encontrarle, ?lo descubrira el comun de los hombres desde su +mas tierna ninez? es evidente que el transito que hacen no puede +explicarse por motivos de raciocinio, y que es preciso apelar al +instinto de la naturaleza. Luego hay un instinto que por si solo nos +asegura de la verdad de una proposicion, a cuya demostracion llega +dificilmente la filosofia mas recondita. + + +[159.] Aqui observare lo errado de los metodos que aislan las +facultades del hombre, y que para conocer mejor el espiritu, le +desfiguran y mutilan. Es uno de los hechos mas constantes y +fundamentales de las ciencias ideologicas y psicologicas, la +multiplicidad de actos y facultades de nuestra alma, a pesar de su +simplicidad atestiguada por la unidad de conciencia. Hay en el hombre +como en el universo un conjunto de leyes cuyos efectos se desenvuelven +simultaneamente, con una regularidad armoniosa; separarlas equivale +muchas veces a ponerlas en contradiccion; porque no siendo dado a +ninguna de ellas el producir su efecto aisladamente, sino en +combinacion con las demas, cuando se les exige que obren por si solas, +en vez de efectos regulares, producen monstruosidades las mas +deformes. Si dejais sola en el mundo la ley de gravitacion no +combinandola con ninguna fuerza de proyeccion, todo se precipitara +hacia un centro; en vez de esa infinidad de sistemas que hermosean el +firmamento, tendreis una mole ruda e indigesta: si quitais la +gravitacion y dejais la fuerza de proyeccion, los cuerpos todos se +descompondran en atomos imperceptibles, dispersandose cual eter +levisimo por las regiones de la inmensidad (XV). + + + + +CAPITULO XVI. + +CONFUSION DE IDEAS EN LAS DISPUTAS SOBRE EL PRINCIPIO FUNDAMENTAL. + + +[160.] En mi concepto hay varios principios que con relacion al +entendimiento humano pueden llamarse igualmente fundamentales, ya +porque todos sirven de cimiento en el orden comun y en el cientifico, +ya porque no se apoyan en otro; no siendo dable senalar uno que +disfrute de esta calidad como privilegio exclusivo. Al buscarse en las +escuelas el principio fundamental, suele advertirse que no se trata de +encontrar una verdad de la cual dimanen todas las otras; pero si un +axioma tal que su ruina traiga consigo la de todas las verdades, y su +firmeza las sostenga, al menos indirectamente; de manera que quien las +negare pueda ser reducido por demostracion indirecta o _ad absurdum_; +es decir, que admitido dicho axioma, se podra conseguir que quien +niegue los otros sea convencido de hallarse en oposicion con el que +habia reconocido como verdadero. + + +[161.] Mucho se ha disputado sobre si era este o aquel principio el +merecedor de la preferencia; yo creo que hay aqui cierta confusion de +ideas, nacida en buena parte, de no deslindar suficientemente +testimonios tan distintos como son el de la conciencia, el de la +evidencia y el del sentido comun. + +El famoso principio de Descartes "yo pienso, luego soy;" el de +contradiccion, "es imposible que una cosa sea y no sea a un mismo +tiempo;" el otro que llaman de los cartesianos, "lo que esta contenido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza;" son los tres principios que han dividido las escuelas. +En favor de todos ellos se alegaban razones poderosisimas, y hasta +concluyentes contra el adversario, atendido el terreno en que estaba +colocada la cuestion. + +Si no estais seguros de que pensais, argueiria un partidario de +Descartes, no podeis estarlo ni aun del principio de contradiccion, ni +tampoco de la legitimidad del criterio de la evidencia; para saber +todo esto, es necesario pensar; quien afirma o niega, piensa; sin +suponer el pensamiento, no son posibles ni la afirmacion ni la +negacion. Pero admitamos el pensamiento; tenemos ya un punto de apoyo, +y de tal naturaleza, que lo encontramos en nosotros mismos, +atestiguado por el sentido intimo, imponiendonos con una eficacia +irresistible la certeza de su existencia. Establecido el fundamento, +veamos como se puede levantar el edificio: para esto, no es necesario +salir del pensamiento propio; alli esta el punto luminoso para +guiarnos en el camino de la verdad; sigamos sus resplandores, y fijado +un punto inmovil hagamos salir de el el hilo misterioso que nos +conduzca en el laberinto de la ciencia. Asi, nuestro principio es el +primero, es la basa de todos los demas, posee una fuerza propia para +sostenerse y la tiene sobrante para comunicar firmeza a los otros. + +Este lenguaje es razonable ciertamente; pero hay la desgracia de que +la conviccion que pudiera producir, esta neutralizada con otro +lenguaje no menos razonable, en sentido directamente opuesto. He aqui +como pudiera contestar un sostenedor del principio de contradiccion. +Si nos dais por supuesto que es imposible que una cosa sea y no sea a +un mismo tiempo, sera posible que a un mismo tiempo penseis y no +penseis; vuestra afirmacion pues "yo pienso" no significa nada; porque +junto con ella se puede verificar la opuesta "yo no pienso". En tal +caso, la ilacion de la existencia queda destruida; porque aun +admitiendo la legitimidad de la consecuencia "yo pienso, luego +existo", como por otra parte sabriamos que es posible esta otra +premisa, "yo no pienso," la deduccion no tendria lugar. Sin el +principio de contradiccion tampoco vale nada el otro: "lo que esta +contenido en la idea clara y distinta de una cosa se puede afirmar de +ella con toda certeza": porque si a un mismo tiempo es posible el ser +y el no ser, una idea podra ser clara y oscura, distinta y contusa; +un predicado podra estar contenido en un sujeto y no contenido; podra +haber certeza e incertidumbre; afirmacion y negacion; luego esta regla +no sirve para nada. + +Y tiene mucha razon el que discurre de este modo; pero lo curioso es, +que el tercer contrincante las alegara igualmente fuertes contra sus +dos adversarios. ?Como se sabe, podra preguntar, que el principio de +contradiccion es verdadero? claro es que no lo sabemos sino porque en +la idea del ser vemos la imposibilidad del no ser a un mismo tiempo y +vice-versa; luego no estais seguros del principio de contradiccion +sino aplicando mi principio: "lo que esta contenido en la idea clara y +distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza." Si +nada puede sostenerse en cayendo al principio de contradiccion, y este +se funda en el mio, el mio es el cimiento de todo. + + +[162.] Los tres tienen razon y no la tiene ninguno. La tienen los +tres, en cuanto afirman que negado el respectivo principio se arruinan +los demas; no la tiene ninguno, en cuanto pretenden que negados los +demas no se arruina el propio. ?De donde pues nace la disputa? de la +confusion de ideas, de que se comparan principios de ordenes muy +diferentes, todos de seguro muy verdaderos, pero que no pueden +parangonarse por la misma razon que no se compara lo blanco con lo +caliente, disputando si una cosa tiene mas grados de calor que de +blancura. Para la comparacion, se necesita cierta oposicion en los +extremos; pero estos deben tener algo comun; si son enteramente +disparatados, la comparacion es imposible. + +El principio de Descartes es la anunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion es una verdad conocida por evidencia; +y el otro es la afirmacion de la legitimidad del criterio de la +evidencia misma; es una verdad de reflexion que expresa el impulso +intelectual por el que somos llevados a creer verdadero lo que +conocemos con evidencia. + +La importancia de la cuestion exige que examinemos por separado los +tres principios; asi lo hare en los capitulos siguientes (XVI). + + + + +CAPITULO XVII. + +LA EXISTENCIA Y EL PENSAMIENTO. PRINCIPIO DE DESCARTES. + + +[163.] ?Estoy seguro de que existo? si. ?Puedo probarlo? no. La prueba +supone un raciocinio; no hay raciocinio solido sin principio firme en +que estribe; y no hay principio firme, si no esta supuesta la +existencia del ser que raciocina. + +En efecto: si quien discurre no esta seguro de su existencia, no puede +estarlo ni de la existencia de su propio discurso; pues no habra +discurso si no hay quien discurre. Luego sin este supuesto no hay +principios sobre que fundar, no hay nada; no hay mas que ilusion, y +bien mirado, ni ilusion siquiera, pues no hay ilusion si no hay iluso. + +Nuestra existencia no puede ser demostrada: tenemos de ella una +conciencia tan clara, tan viva, que no nos deja la menor +incertidumbre; pero probarla con el raciocinio es imposible. + + +[164.] Es una preocupacion, un error de fatales consecuencias, el +creer que podemos probarlo todo con el uso de la razon; antes que el +uso de la razon estan los principios en que ella se funda; y antes que +uno y otro, esta la existencia de la razon misma, y del ser que +raciocina. + +Lejos de que todo sea demostrable, se puede demostrar que hay cosas +indemostrables. La demostracion es una argumentacion en la cual se +infiere de proposiciones evidentes una proposicion evidentemente +enlazada con ellas. Si las premisas son evidentes por si mismas, no +consentiran demostracion; si suponemos que ellas a su vez sean +demostrables, tendremos la misma dificultad con respecto a las otras +en que se funde la nueva demostracion; luego, o es preciso detenerse +en un punto indemostrable, o proceder hasta lo infinito, lo que +equivaldria a no acabar jamas la demostracion. + + +[165.] Y es de observar que la indemostrabilidad, por decirlo asi, no +es propia unicamente de ciertas premisas: se la halla en algun modo +en todo raciocinio, por su misma naturaleza, prescindiendo de las +proposiciones de que se compone. Sabemos que las premisas A y B son +ciertas; de ellas inferiremos la proposicion C. ?Con que derecho? +Porque vemos que C se enlaza con las A y B. ?Y como sabemos esto? Si +es con evidencia inmediata, por intuicion: he aqui otra cosa +indemostrable: el enlace de la conclusion con las premisas. Si es por +raciocinio, fundandonos en los principios del arte de raciocinar, +entonces hay dos consideraciones, ambas conducentes a demostrar la +indemostrabilidad. 1. Si los principios del arte son indemostrables, +tenemos ya una cosa indemostrable; si lo son, al fin hemos de valernos +de otros que les sirvan de basa, y o pararnos en alguno que no +consienta demostracion, o proceder hasta lo infinito. 2. ?Como +sabemos que los principios del raciocinio se aplican a este caso? +?Sera por otro raciocinio? resultan los mismos inconvenientes que en +el caso anterior. ?Sera porque lo vemos asi? ?porque es evidente con +evidencia inmediata? henos aqui en otro punto indemostrable. + +Estas reflexiones no dejan ninguna duda de que el pedir la prueba de +todo es pedir lo imposible. + + +[166.] El ser que no piensa, no tiene conciencia de si mismo: la +piedra existe, mas ella no lo sabe, y en un caso semejante se +encuentra el hombre mismo cuando todas sus facultades intelectuales y +sensitivas se hallan en completa inaccion. La diferencia de estos dos +estados se concibe muy bien recordando lo que acontece al pasar de la +vigilia a un sueno profundo, y al volver de este a la vigilia. + +El primer punto de partida para dar un paso en nuestros conocimientos, +es esta presencia intima de nuestros actos interiores, prescindiendo +de las cuestiones que suscitarse puedan sobre la naturaleza de ellos. +Si todo existiese como ahora, y existiesen infinitos mundos diferentes +del que tenemos a la vista, nada existiria para nosotros, si nos +faltasen esos actos interiores de que estamos hablando. Seriamos como +el cuerpo insensible colocado en la inmensidad del espacio, que se +halla lo mismo ahora que si todo desapareciese alrededor de el, y no +percibiria mudanza alguna aun cuando el propio se sumiese de nuevo en +el abismo de la nada. Al contrario, si suponemos que todo se aniquila +excepto este ser que dentro de nosotros siente, piensa y quiere; +todavia queda un punto donde hacer estribar el edificio de los humanos +conocimientos: este ser, solo en la inmensidad, se dara cuenta a si +mismo de sus propios actos, y segun el alcance de sus facultades +intelectuales, podra arrojarse a innumerables combinaciones que tengan +por objeto lo posible, ya que no la realidad. + + +[167.] Se ha combatido mucho el famoso principio de Descartes: _"yo_ +pienso, luego _existo_;" el ataque es justo y concluyente, si en +efecto el filosofo hubiese entendido su principio en el sentido que +se le acostumbra dar en las escuelas. Si Descartes le hubiese +presentado como un verdadero raciocinio, como un entimema en que +asentado el antecedente dedujera la consecuencia, claro es que el +argumento claudicaba por su basa, estaba en el aire. Porque, cuando el +dijera: "voy a probar mi existencia con este entimema: yo pienso, +luego soy", se le podia objetar lo siguiente: vuestro entimema se +reduce a un silogismo en esta forma: "todo lo que piensa existe; es +asi que yo pienso, luego existo." Este silogismo, en el supuesto de +una duda universal, en que no se de por supuesta ni aun la misma +existencia, es inadmisible en sus proposiciones y en la trabazon de +ellas. En primer lugar: ?como sabeis que todo lo que piensa +existe?--Porque nada puede pensar sin existir.--Y esto ?como se +sabe?--Porque lo que no existe no obra.--Y esto ?como se sabe? +Suponiendo que de todo se duda, que nada se sabe, no se pueden saber +estos principios; de otra suerte faltamos a la suposicion de la duda +universal, y por consiguiente nos salimos de la cuestion. Si alguno de +estos principios se ha de admitir sin prueba, tanto valia admitir +desde luego la existencia propia, y ahorrarse el trabajo de probarla +con un entimema. + +En segundo lugar: ?como sabeis que pensais? Se os puede hacer el +siguiente argumento, retorciendo el vuestro, como dicen los +dialecticos: nada puede pensar sin existir, vuestra existencia es +dudosa, tratais de probarla, luego no estais seguros de pensar. + + +[168.] Queda pues en claro que el principio de Descartes es +insostenible tomado como un verdadero raciocinio; y siendo tan facil +de alcanzar su flaqueza, parece imposible que no la viese un +entendimiento tan claro y penetrante. Es probable pues que Descartes +entendio su principio en un sentido muy diferente, y voy a exponer en +pocas palabras el que en mi juicio debio de darle el ilustre filosofo. + +Suponiendose por un momento en una duda universal, sin aceptar como +cierto nada de cuanto sabia, se concentraba dentro de si mismo, y +buscaba en el fondo de su alma un punto de apoyo donde hacer estribar +el edificio de los conocimientos humanos. Claro es que, aun haciendo +abstraccion de todo cuanto nos rodea, no podemos prescindir de +nosotros mismos, de nuestro espiritu que se presenta a sus propios +ojos con tanta mayor lucidez, cuanto es mayor la abstraccion en que +nos constituimos con respecto a los objetos externos. Ahora bien, en +esa concentracion, en ese acto de ensimismarse, retrayendose el hombre +de todo por temor de errar, e interrogandose a si mismo, si hay algo +cierto, si hay algo que pueda servir de apoyo, si hay un punto de +partida en la carrera de los conocimientos, lo primero que se ofrece +es la conciencia del pensamiento, la presencia misma de los actos de +nuestra alma, de eso que se llama pensar. He aqui si no me engano la +mente de Descartes; "yo quiero dudar de todo; me retraigo de afirmar +como de negar nada; me aislo de cuanto me rodea, porque ignoro si esto +es algo mas que una ilusion. Pero en este mismo aislamiento me +encuentro con el sentimiento intimo de mis actos interiores, con la +presencia de mi espiritu: yo pienso, luego soy: yo pienso, asi lo +experimento de una manera que no me consiente duda, ni incertidumbre; +luego soy, es decir, ese sentimiento de mi pensamiento me hace sabedor +de mi existencia." + + +[169.] Asi se explica como Descartes no presentaba su principio cual +un mero entimema, cual un raciocinio comun; sino como la consignacion +de un hecho que se le ofrecia el primero en el orden de los hechos; y +cuando del pensamiento inferia la existencia, no era con una deduccion +propiamente dicha, sino como un hecho comprendido en otro, expresado +por otro, o mejor diremos, _identificado_ con el. + +He dicho _identificado_, porque en realidad es asi en concepto de +Descartes; y esto acaba de confirmar lo que he asentado anteriormente, +que el filosofo no presentaba un raciocinio, sino que consignaba un +hecho. Sabido es que, segun el, la esencia del espiritu es el mismo +pensamiento, de suerte que asi como otras escuelas filosoficas +distinguen entre la substancia y su acto, considerando al espiritu en +la primera clase y al pensamiento en la segunda, Descartes sostenia +que no habia distincion alguna entre el espiritu y el pensamiento, que +era una misma cosa: que el pensamiento constituia la esencia del alma. +"Aunque un atributo, dice, sea suficiente para hacernos conocer la +substancia, hay sin embargo en cada una de ellas, uno que constituye +su naturaleza y esencia, y del cual dependen todos los demas. La +extension en longitud, latitud y profundidad, constituye la esencia de +la substancia corporea; _y el pensamiento constituye la naturaleza de +la substancia que piensa_" (Descartes, Principios de la filosofia, 1 +parte). De esto se infiere que Descartes al asentar el principio "yo +pienso, luego existo;" no hacia mas que consignar un hecho atestiguado +por el sentido intimo; y tan simple le consideraba, tan unico por +decirlo asi, que en el desarrollo de su sistema, identifico el +pensamiento con el alma, y la esencia de esta con su misma existencia. +Sintio el pensamiento, y dijo: "este pensamiento es el alma; soy yo." +No trato de apreciar ahora el valor de esta doctrina, y si tan solo de +explicar en que consiste (XVII). + + + + +CAPITULO XVIII. + +MAS SOBRE EL PRINCIPIO DE DESCARTES. SU METODO. + + +[170.] Descartes al anunciar y explicar su principio, no siempre se +expreso con la debida exactitud, lo cual dio motivo a que se +interpretasen mal sus palabras. Al paso que senalaba la conciencia del +propio pensamiento y de la existencia, como la basa sobre la cual +debian estribar todos los conocimientos, empleaba terminos de los +cuales se podia inferir que no solo queria consignar un hecho, sino +que intentaba presentar un verdadero raciocinio. Sin embargo, leyendo +con atencion sus palabras, y cotejandolas unas con otras, se ve que no +era esta su idea; aunque tal vez no habria inconveniente en decir que +no se daba exacta cuenta a si propio de la diferencia que acabo de +indicar, entre un raciocinio y la simple consignacion de un hecho; y +que al concentrarse en si mismo, no tuvo un conocimiento _reflejo_ +bastante claro del modo con que se apoyaba en su principio +fundamental. + +Para convencernos de esto, examinemos sus mismas palabras. "Mientras +desechamos de esta manera todo aquello de que podemos dudar, y que +hasta _fingimos_ que es falso, suponemos facilmente que no hay Dios, +ni cielo, ni tierra, y que ni aun tenemos cuerpo, pero no _alcanzamos +a suponer que no existimos_, mientras dudamos de la verdad de todas +estas cosas; porque tenemos tanta repugnancia a concebir que lo que +piensa no existe verdaderamente al mismo tiempo que piensa; que no +obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar de creer +que esta conclusion "yo pienso, luego soy" no sea verdadera, y por +consiguiente la primera y la mas cierta que se presenta al que conduce +sus pensamientos con orden." (Descartes, Principios de la filosofia, +P. 1. Sec. 6 y 7.). + +En este pasaje nos encontramos con un verdadero silogismo: "Lo que +piensa existe; yo pienso, luego existo." "Tenemos, dice Descartes, +tanta repugnancia a concebir, que lo que piensa no existe mientras +piensa," lo que equivale a decir: "Lo que piensa existe;" esto en +terminos escolasticos, se llama establecer la mayor; luego continua +que "no obstante las suposiciones mas extravagantes, no podemos dejar +de creer que esta conclusion "yo pienso, luego soy" sea verdadera;" lo +que equivale a poner la menor y la consecuencia del silogismo. Se +conoce que Descartes estaba algo preocupado con la idea de querer +probar, al mismo tiempo que trataba de consignar. Este era el prurito +general de su epoca; y aun los mas ardientes reformadores se preservan +con mucha dificultad de la atmosfera que los rodea. En todo el curso +de sus meditaciones se encuentra este mismo espiritu, bien que +enlazado admirablemente con el de observacion. + +Pero al traves de esas explicaciones oscuras o ambiguas, ?que es lo +que se descubre? ?cual es el pensamiento que se halla en el fondo del +sistema de _Descartes_, prescindiendo de si el se daba o no a si mismo +exacta cuenta de lo que experimentaba? Helo aqui. "Yo por un esfuerzo +de mi espiritu, puedo dudar de la verdad de todo; pero este esfuerzo +tiene un limite en mi mismo. Cuando la atencion se convierte sobre mi, +sobre la conciencia de mis actos interiores, sobre mi existencia, la +duda se detiene, no puede llegar a tal punto, encuentra una _tal +repugnancia_, que las suposiciones mas extravagantes no alcanzan a +vencer." Esto es lo que indican sus mismas palabras, mas al consignar +este hecho se eleva a una proposicion general, muy verdadera sin duda, +saca una consecuencia, muy legitima tambien; pero que para nada eran +necesarias en el caso presente, y que o explicaban mal su misma +opinion o la hacian vacilar. + + +[171.] Si bien se observa, no hacia mas Descartes en este punto, que +lo que hacen todos los filosofos; y por mas extrano que pueda parecer, +no estaba en desacuerdo con los gefes de la escuela metafisica +diametralmenle opuesta: la de Locke y Condillac. En efecto: que el +hombre al querer examinar el origen de sus conocimientos, y los +principios en que estriba su certeza, se encuentra con el hecho de la +conciencia de sus actos internos, que esta conciencia produce una +certeza firmisima, y que nada podemos concebir mas cierto para +nosotros que ella, es un hecho en que estan de acuerdo todos los +ideologos, y que todos asientan, bien que con diferentes palabras. +Cuanto mas se medita sobre estas materias, mas se descubre en ellas la +realizacion de un principio confirmado por la razon y la experiencia, +de que muchas verdades no son nuevas, sino presentadas de una manera +nueva; que muchos sistemas no son nuevos, sino formulados de una +manera nueva. + + +[172.] La misma duda universal de Descartes, cuerdamente entendida, es +practicada por todo filosofo; con lo cual se ve que las bases de su +sistema, combatidas por muchos, son en el fondo adoptadas por todos. +?En que consiste el metodo de Descartes? todo se reduce a dos pasos: +1. Quiero dudar de todo. 2. deg. Cuando quiero dudar de mi mismo no +puedo. + +Examinemos estos dos pasos, y veremos que con Descartes los da todo +filosofo. + +?Por que Descartes quiere dudar de todo? Porque se propone examinar el +origen y la certeza de sus conocimientos; quiere llamar a examen todo +su saber, y por lo mismo no puede empezar suponiendo nada verdadero. +Si supone algo, ya no examinara el origen y los motivos de la certeza +de todo; pues exceptua aquello que supone verdadero. Le es preciso no +suponer, como tal, nada; antes por el contrario suponer que no sabe +nada de nada; sin esto no puede decir que examina los fundamentos de +todo. O no hay tal cuestion filosofica, que sin embargo se la +encuentra en todos los libros de filosofia, o es necesario emplear el +metodo de Descartes. + +?Pero en que consiste esta duda? Racionalmente hablando ?puede ser una +duda real y verdadera? No: esto es imposible, absolutamente imposible. +El hombre, por ser filosofo, no alcanza a destruir su naturaleza: y la +naturaleza se opone invenciblemente a esta duda, tomada en el sentido +riguroso. + + +[173.] ?Que es pues esta duda? Nada mas que una _suposicion_, una +_ficcion_, suposicion y ficcion que hacemos a cada paso en todas las +ciencias, y que en realidad no es mas que la _no atencion_ a un +convencimiento que abrigamos. Esta duda se la emplea para descubrir la +primera verdad en que estriba nuestro entendimiento; a cuyo fin basta +que la duda sea ficticia; no hay ninguna necesidad de que sea +positiva; porque es evidente, que lo mismo se logra dudando +efectivamente de todo, no admitiendo absolutamente nada, que diciendo: +"si supongo que no tengo por cierto nada, que no se nada, que no +admito nada." Un ejemplo aclarara esta explicacion hasta la ultima +evidencia. Quien conozca los rudimentos de geometria sabra que en un +triangulo al mayor lado se opone el mayor angulo, y esta absolutamente +cierto de la verdad del teorema: pero si se propone dar a otro la +demostracion, o repetirsela a si propio, prescinde de dicha certeza, +procede como si no la tuviera, para manifestar que se la puede fundar +en algo. + +En todos los estudios ejecutamos a cada paso esto mismo. Son vulgares +las expresiones: "esto es asi, es evidente; pero _supongamos_ que no +lo sea; ?que resultara?" "Esta demostracion es concluyente, pero +prescindamos de ella, supongamos que no la tenemos, ?como podriamos +demostrar lo que deseamos?" Los argumentos _ad absurdum_ tan en uso en +todas las ciencias, y muy particularmente en las matematicas, estriban +no solo en prescindir de lo que conocemos, sino en suponer una cosa +directamente contraria a lo que conocemos. "Si la linea A, dice a cada +paso el geometra, no es igual a la B, sera mayor o menor; supongamos +que es mayor: etc. etc." Por manera que para la investigacion de la +verdad prescindimos frecuentemente de lo que sabemos, y hasta +suponemos lo contrario de lo que sabemos. Apliquese este sistema a la +investigacion del principio fundamental de nuestros conocimientos y +resultara la duda universal de Descartes, en el unico sentido que +puede ser admisible en el tribunal de la razon, y posible a la humana +naturaleza. + +Es probable que el ilustre filosofo la entendia en el mismo sentido, +si bien es menester confesar que sus palabras son ambiguas. No se +concibe que objeto podia proponerse en entenderlas de diferente modo, +supuesto que no trataba de otra cosa que de allanar el camino a la +investigacion de la verdad. Con su manera de expresarse dio lugar a +disputas, que con alguna mayor claridad se habrian evitado. + +Asi como Descartes no se explicaba con la claridad suficiente, sus +adversarios no le estrechaban quizas con toda la precision y nervio +que podian. En mi concepto, para resolver la cuestion bastaba +dirigirle esta pregunta: "?Entendeis que al comenzar las +investigaciones filosoficas, haya de haber un momento en que _real_ y +_efectivamente_ dudemos de todo; o juzgais bastante el _prescindir_ de +la certeza, suponiendo que no la tenemos, como se hace con frecuencia +en todos los estudios?" + + +[174.] Descartes se encontro en el caso de todos los reformadores. +Estan dominados de una idea; y la expresan tan fuertemente, que al +parecer no consienten otra a su lado. Todo en su lenguaje es absoluto, +exclusivo. Preven la lucha que habran de sostener, quizas la +experimentan ya; y asi concentran toda su fuerza en la idea cuyo +triunfo se proponen, y llegan a perder de vista todo lo que no es +ella. No se puede inferir que el reformador no tenga otras que +modifiquen notablemente la principal; mas para hacer frente a sus +adversarios que le dicen: "esto es absolutamente falso," el dice: +"esto es verdadero absolutamente." La historia y la experiencia nos +presentan innumerables ejemplos de estas exageraciones. + +La idea dominante de Descartes era arruinar la filosofia que a la +sazon reinaba en las escuelas; y daba el impulso tan fuerte que hacia +temblar el mundo. Vease como expresaba su desden para con muchos que +se apellidan filosofos. "La experiencia ensena, que los que hacen +profesion de filosofos, son frecuentemente menos sabios y razonables +que otros que no se han aplicado nunca a este estudio." (Prefacio de +los Principios de filosofia). + + +[175.] La segunda parte del metodo de Descartes, consiste en tomar el +pensamiento propio por punto de partida, estableciendo que al +esforzarse el hombre por dudar de todo, encuentra un limite en la +conciencia de su pensamiento, de su existencia. Es evidente, que este +es el fenomeno que naturalmente resta inmovil en la mente del +observador, despues de haber procurado dudar de todo. Al menos no +podra dudar de que duda; y por consiguiente de su pensamiento; siendo +de notar que este es un argumento que se ha hecho siempre a los +escepticos, lo que equivalia a emplear el metodo de Descartes, esto +es, a consignar como un fenomeno innegable una certeza superior a +todas las extravagancias: la conciencia de si mismo. + +Cuando Descartes decia "yo pienso" entendia por esta palabra todo acto +interno, todo fenomeno presente al alma inmediatamente; no hablaba del +pensamiento tomado en un sentido puramente intelectual, sino que +comprendia todo aquello de que tenemos conciencia inmediata. "Por la +palabra _pensar_, dice, entiendo todo aquello que se hace en nosotros, +de tal suerte, que lo percibimos inmediatamente por nosotros mismos; +asi es que aqui el pensar no significa tan solo entender, querer, +imaginar, sino tambien sentir. Porque si digo que veo o que ando, y de +ahi infiero que existo, si entiendo hablar de la accion que se hace +con mis ojos o mis piernas, esta conclusion no es tan infalible, que +no ofrezca algun motivo de duda, ya que puede suceder que yo crea ver +o andar sin que abra los ojos, ni me mueva de mi sitio; pues que esto +me acontece cuando duermo, y quizas podria acontecer lo mismo si yo no +tuviese cuerpo; pero si entiendo hablar unicamente de la accion de mi +pensamiento o del sentimiento, es decir, del conocimiento que hay en +mi, por el cual me parece que veo o ando, esta conclusion es verdadera +tan absolutamente que no me es posible dudar de ella, a causa de que +se refiere al alma, unica que tiene la facultad de sentir o bien de +pensar, de cualquier modo que esto sea."(Principios de filosofia, 1. +parte, Sec. 9). + + +[176.] Este pasaje manifiesta bien claro las ideas de Descartes; lo +arruinaba todo con la duda, pero habia una cosa que resistia a todos +los esfuerzos: la conciencia de si mismo. Y esta conciencia la tomaba +el como punto de apoyo, sobre el cual y con toda certeza, pudiera +levantar de nuevo el edificio de las ciencias, Locke y Condillac no +han hecho otra cosa: han seguido un camino muy diferente del de +Descartes: pero el punto de partida ha sido el mismo. Oigamos a Locke. +"En primer lugar examinare cual es el origen de las ideas, nociones, o +como se las quiera llamar, que el hombre percibe en su alma, y que su +_propio sentimiento_ le hace descubrir en ella." (Ensayo sobre el +entendimiento humano. Prologo.) "Pues que el espiritu no tiene otro +objeto de sus pensamientos y raciocinios que sus propias ideas, las +cuales son la unica cosa que el contempla o que puede contemplar, es +evidente que nuestro conocimiento se funda _todo entero_ sobre +nuestras ideas." (Ibid. lib. 4, cap. 1). "Sea que nos remontemos hasta +los cielos, por hablar metaforicamente, dice Condillac, sea que +descendamos a los abismos, no salimos de nosotros, y jamas percibimos +otra cosa que nuestro propio pensamiento." (Ensayo sobre el origen de +los conocimientos humanos. Cap. 1). + + +[177.] Todos los trabajos ideologicos comienzan pues por la +consignacion del hecho de la conciencia de nuestras ideas; y no puede +ser de otro modo con respecto a su certeza. El hombre al trastornarlo +todo, al arruinarlo todo, al anonadarlo todo, se encuentra consigo +mismo, que es quien trastorna, arruina y anonada. Cuando haya llegado +a dudar de la existencia de Dios, del mundo, de sus semejantes, de su +cuerpo, en medio de aquella inmensa soledad se encuentra todavia a si +mismo. El esfuerzo por anonadarse a sus propios ojos, solo sirve para +hacerle mas visible: es una sombra que no muere con ningun golpe, y +que por cada herida que se le abre, despide nuevos torrentes de luz. +Si duda que siente, siente al menos que duda; si duda de esta duda, +siente que duda de la misma duda; por manera que en dudando de los +actos directos entra en una serie interminable de actos reflejos que +se encadenan por necesidad unos con otros, y se desenvuelven a la +vista interior como los pliegues de un lienzo sin fin (XVIII). + + + + +CAPITULO XIX. + +LO QUE VALE EL PRINCIPIO: YO PIENSO. + +SU ANALISIS. + + +[178.] El principio de Descartes considerado como un entimema, ya +hemos visto que no puede aspirar al titulo de fundamental. En todo +raciocinio hay premisas y consecuencia, y para que sea concluyente son +necesarias la verdad de las primeras y la legitimidad de la segunda. +Decir que un raciocinio puede ser principio fundamental, es una +contradiccion manifiesta. + +Pero si tomamos el principio de Descartes en el sentido explicado +anteriormente, esto es, no como un raciocinio sino como la +consignacion de un hecho, la contradiccion cesa; y es cuestion digna +de examinarse la de si merece o no el titulo de principio fundamental +y de que manera. En los capitulos anteriores se ha esclarecido ya en +parte esta materia, pero no hasta tal punto que se la pueda dar por +suficientemente dilucidada: mas bien se han presentado reflexiones +preliminares para aclarar el estado de la cuestion que no se la ha +resuelto cumplidamente. + + +[179.] La proposicion "yo pienso" no expresa, como se ha notado ya, el +solo pensamiento propiamente dicho; abraza los actos de la voluntad, +los sentimientos, las sensaciones, los actos e impresiones de todas +clases que se realizan en nuestro interior, comprende todos los +fenomenos que presentes a nuestro espiritu con presencia inmediata, +nos son atestiguados por el sentido intimo o por la conciencia. + +Nada que distinga entre las varias clases de actos o impresiones puede +servirnos de principio fundamental; la distincion supone el analisis, +y el analisis no existe sin reflexion. No se reflexiona sin reglas y +sin objeto conocidos ya: por consiguiente admitir clasificaciones en +el primer principio, es despojarle de su caracter, es contradecirse. + + +[180.] Conviene no confundir lo expresado por la proposicion "yo +pienso" con la proposicion misma; el fondo y la forma son aqui cosas +muy diferentes; pudiendo la naturaleza de esta hacer concebir ideas +equivocadas sobre aquel. El fondo es un hecho simplicisimo; la forma +es una combinacion logica que encierra elementos muy heterogeneos. +Esto necesita explicacion. + +El hecho de conciencia considerado en si mismo, prescinde de +relaciones, no es nada mas que el mismo, no conduce a nada mas que a +si mismo, es la presencia del acto o de la impresion, o mas bien es el +acto mismo, la impresion misma, que estan presentes al espiritu. Nada +de combinacion de ideas, nada de analisis de conceptos; cuando se +llega a esto ultimo, se sale del terreno de la conciencia pura y se +entra en las regiones objetivas de la actividad intelectual. Pero como +el lenguaje es para expresar los productos de esa actividad; como no +esta vaciado, por decirlo asi, en el molde de la conciencia pura sino +en el del entendimiento, nos es imposible hablar sin alguna +combinacion logica o ideal. Si quisieramos encontrar una expresion de +la conciencia pura sin mezcla de elementos intelectuales, deberiamos +buscarla, no en el lenguaje, sino en el signo natural del dolor o de +la alegria o de una pasion cualquiera; solo en este caso se expresa +con espontaneidad y sin combinaciones de elementos ajenos, que pasa +algo en nuestro espiritu, que tenemos conciencia de alguna cosa; pero +desde el momento en que hablamos, expresamos algo mas que la +conciencia pura; el verbo externo indica el interno, producto de la +actividad intelectual, concepto de ella, que envuelve ya un sujeto y +un objeto, y que por tanto se halla ya en una region muy superior a la +de la conciencia pura. + + +[181.] Para demostrar la verdad de lo que acabo de decir, examinemos +la expresion "yo pienso." Esta es una verdadera proposicion que sin +alterarse en lo mas minimo, puede presentarse bajo una forma +rigurosamente logica: "yo soy pensante." Aqui encontramos sujeto, +predicado y copula. El sujeto es el _yo_, es decir que nos hallamos ya +con la idea de un ser, sujeto de actos e impresiones, posesor de una +actividad significada en el predicado; ese _yo_, pues, se nos ofrece +como algo muy superior al orden de la conciencia pura, es nada menos +que la idea de substancia. Analicemos mas detenidamente lo que en el +se encierra. + +Tenemos en primer lugar la unidad de conciencia; el _yo_ carece de +sentido, si no significa algo que es uno e identico, a pesar de la +pluralidad y diversidad que en el se realizan. La unidad experimental +de conciencia trae consigo por consecuencia precisa la unidad del ser +que la experimenta. Este ser es el sujeto en que se realizan las +variaciones, sin lo cual no su podria decir: _yo_. Tenemos pues, que +en una expresion tan simple estan envueltas las ideas de unidad y de +su relacion a la pluralidad, de substancia, y de su relacion a los +accidentes; es decir que la idea del _yo_, bien que expresiva de una +unidad simplicisima, es compuesta bajo el aspecto logico, encerrando +varias cosas del orden ideal, y que no se hallan en la conciencia +pura. La idea del _yo_ propiamente dicha, aunque comun en cierto modo +a todos los hombres, es en si misma altamente filosofica, por encerrar +una combinacion de elementos que pertenecen al orden intelectual puro. + + +[182.] El predicado _pensante_ es la expresion de una idea general, +comprensiva, no solo de todo pensamiento, sino tambien de todo +fenomeno que afecta inmediatamente al espiritu. Estos fenomenos +considerados en lo que tienen de comun, bajo la idea general de +presentes al espiritu, vienen significados en la palabra _pensante_. + +La relacion del predicado con el sujeto, o la conveniencia de +_pensante_ al _yo_, expresa tambien un analisis digno de atencion. Por +el pronto se echa de ver una descomposicion del concepto del _yo_ en +dos ideas: la de sujeto de varias modificaciones, y la de pensante; +sin esto la proposicion carece de sentido, o mejor, su expresion se +hace imposible. La idea de sujeto, envuelve las de unidad y de +substancia; y la de pensante encierra la de actividad o bien la de +pasividad (permitaseme la expresion) acompanada de conciencia. + + +[183.] Para que la proposicion sea posible, es preciso suponer que la +descomposicion de las ideas ha comenzado en algun punto: es decir, que +o en la del _yo_ hemos encontrado la de _pensante_, o en esta ultima +la del _yo_. Colocandonos en el _yo_, prescindiendo de _pensante_, nos +encontramos con la idea de sujeto o de substancia en general, donde +por mas que cavilemos no alcanzaremos a descubrir la de _pensante_. +El _yo_ en si, no se nos manifiesta, le conocemos por el pensamiento, +y por tanto en este debemos fijar el punto de partida, y no en aquel; +de lo que se infiere que en dicha proposicion, lo primitivamente +conocido, es mas bien el predicado que el sujeto; y que de los dos +conceptos, el del sujeto tiene mas bien el caracter de contenido que +el de continente. + +En efecto: el _yo_ nace, digamoslo asi, para si mismo, con la +presencia del pensamiento; si la actividad intelectual se concentra +para buscar su primer apoyo, se encuentra no con el _yo_ puro, sino +con sus actos; es decir, con su pensamiento. Este ultimo es por +consiguiente el objeto primitivo de la actividad intelectual +reflexiva; este es su primer elemento de combinacion, su primer dato +para la resolucion del problema. Fijando la vista en este elemento, +descubre una unidad en medio de la pluralidad, descubre un ser que +continua el mismo en medio del flujo y reflujo de los fenomenos de la +conciencia: esta identidad se la atestigua de una manera irresistible +la conciencia misma. La idea del _yo_ pues esta sacada del +pensamiento, y por consiguiente mas bien nace el sujeto del predicado +que no el predicado del sujeto. + + +[184.] El pensamiento de donde se saca la idea del _yo_, no es el +pensamiento en general, sino realizado, existente en nosotros mismos. +Pero esta realidad es infecunda, si no se ofrece al espiritu bajo una +idea general; porque es evidente que el _yo_ no sale de un acto solo, +pues que es la unidad sujeto de la pluralidad. Para llegar a la idea +del _yo_ necesitamos la unidad de conciencia, y esta no la conocemos +sino en cuanto la tenemos experimentada, es decir, en cuanto +percibimos la relacion de lo uno a lo multiplo, de un sujeto a sus +modificaciones. + +Tanta elaboracion es necesaria para producir una expresion tan +sencilla como "yo pienso;" por donde se echa de ver con cuanta razon +he distinguido entre el fondo y la forma, y cuan inconsideradamente +proceden los que confunden cosas tan diversas. Asi, y por falta del +debido analisis, se dan en la filosofia saltos inmensos pasando de un +orden a otro, confundiendo las ideas y embrollando las cuestiones. + + +[185.] Para dilucidar completamente la materia examinare las +relaciones de la existencia con el pensamiento; examen que sera muy +facil teniendo presentes las observaciones anteriores. + +Es cierto que concebimos la existencia anterior al pensamiento: nada +puede pensar sin existir, la existencia es para el pensamiento una +condicion indispensable; pensar y no existir, es una contradiccion +manifiesta. Pero lo que se ofrece primitivamente a nuestro espiritu, +no es la existencia sino el pensamiento; y este no en abstracto, sino +determinado, experimental, empirico como se dice ahora. La idea de +existencia es general, comprende a todo ser, y la conciencia no puede +comenzar por ella; ora lleguemos a esta idea por abstraccion, ora sea +una forma preexistente en nuestro espiritu, no es lo primero que se +nos ocurre; o para hablar con mas exactitud, no es el ultimo punto que +encontramos al seguir con movimiento retrogrado el hilo de nuestros +conocimientos para descubrir su punto de partida. Este es la +conciencia, que despues de objetivada, y habiendo sufrido el analisis +del concepto que ofrece, nos presenta la idea de existencia como +contenido en ella. + +Se infiere de esto, que el _luego existo_, no es rigurosamente +hablando una consecuencia del "yo pienso," sino la intuicion de la +idea de existencia en la de pensamiento. Hay aqui dos proposiciones +_per se notae_ como dicen los escolasticos; una general: "lo pensante +es existente;" otra particular; "yo pensante, soy existente." La +primera pertenece al orden puramente ideal, es de evidencia +intrinseca, independientemente de toda conciencia particular; la +segunda participa de los dos ordenes; real e ideal; real, en cuanto +encierra el hecho particular de la conciencia; ideal, en cuanto +incluye una combinacion de la idea general de la existencia con el +hecho particular: pues solo asi es concebible la union del predicado +con el sujeto. + + +[186.] Ahora sera sumamente facil resolver todas las cuestiones que se +agitan en las escuelas. + +Primera cuestion. ?El principio "yo pienso" depende de otro? Debe +responderse con distincion: si se entiende por este principio el +simple hecho de la conciencia, es evidente que no. Para nuestro +entendimiento, no hay nada anterior a nosotros; todo lo que conocemos, +en cuanto conocido por nosotros, supone nuestra conciencia; si la +suprimimos, lo destruimos todo; y si ensayamos el destruirlo todo, +ella permanece indestructible: no depende pues de nada, no presupone +nada. + +Si por el principio "yo pienso" se entiende una proposicion, en tal +caso no puede haber dimanado sino de un raciocinio, o mas bien de un +analisis: y asi no puede ser el principio fundamental de nuestros +conocimientos. + + +[187.] Segunda cuestion. Faltando los demas principios, ?falta tambien +el presente? Apliquese la misma distincion: como simple hecho, no; +como proposicion, si. Nieguese todo, incluso el principio de +contradiccion, la conciencia subsiste. Pero negado el principio de +contradiccion, queda destruida toda proposicion; toda combinacion es +absurda; el analisis, la relacion del predicado con el sujeto, son +palabras vacias de sentido. + + +[188.] Tercera cuestion. Admitido el principio "yo pienso", ?puede ser +conducido a la verdad al menos indirectamente, quien niegue los demas? +Es menester distinguir: o se trata de reducirle por raciocinio o por +observacion; es decir, o se le quiere combatir con argumentos o se +trata de llamarle la atencion sobre si propio, como se hace con un +hombre distraido o con uno que padece enagenacion mental. Lo segundo +se puede hacer; lo primero no. Quien niega todos los principios +incluso el de contradiccion, hace imposible todo raciocinio; en vano +pues se discurre contra el. Ensayemoslo. + +Tu piensas, se le dira; al menos asi lo afirmas cuando admites el +principio "yo pienso." + +Es verdad. + +Luego debes admitir tambien el principio de contradiccion. + +?Por que? + +Porque de otro modo podrias pensar y no pensar a un mismo tiempo. + +No hay inconveniente. + +Pero entonces destruyes tu pensamiento.... + +?Por que? + +?Piensas? ?no es verdad? + +Cierto. + +Segun tu mismo, es posible que no pienses al mismo tiempo. + +Estamos conformes. + +Luego destruyes tu pensamiento: porque cuando no piensas se destruye +el "yo pienso;" y como todo esto es simultaneo, resulta que destruyes +tu propio pensamiento. + +Nada de eso: lo que hay en el argumento que se me objeta es que se +supone verdadero lo que yo niego; incurriendose en el sofisma que los +dialecticos llaman peticion de principio. En efecto, por lo mismo que +niego el principio de contradiccion, no admito que el no ser destruya +al ser, ni el ser al no ser; y por consiguiente, que el no pienso +pueda destruir el yo pienso. Cuando se me arguye en este sentido, se +supone lo mismo que se busca; se me ataca por principios que yo no +reconozco. En vuestro sistema, en que el ser destruye al no ser y +vice-versa, es cierto que el pensar y el no pensar son incompatibles; +pero en mis principios el caso es muy sencillo, como segun ellos no es +imposible que una cosa sea y no sea a un mismo tiempo, cuando no +pienso no dejo de pensar. + +Este lenguaje es absurdo, pero consecuente: negado el principio, la +deduccion es necesaria; y si se le replica que en tal caso no puede ni +hacer el raciocinio que se acaba de oir, podra el contestar, que +tampoco pueden raciocinar los adversarios; o que si se quiere, no +halla inconveniente en que se raciocine y no se raciocine. + +No hay otro medio de reducir a un hombre extraviado de esta manera que +el de la observacion; se ha salido de la razon y por tanto es +imposible volverle a ella por medio de ella misma. Las observaciones +que se le dirigen han de ser mas bien un llamamiento, una especie de +grito para despertar la razon, que no una combinacion para +reconstruirla; es un hombre dormido o desvanecido a quien se llama y +se toca para volverle en si, no un adversario con quien se disputa +(XIX). + + + + +CAPITULO XX. + +VERDADERO SENTIDO DEL PRINCIPIO DE CONTRADICCION. + +OPINION DE KANT. + + +[189.] Antes de examinar el valor del principio de contradiccion como +punto de apoyo de todo conocimiento, sera bien fijar con exactitud su +verdadero sentido. Esto me obliga a entrar en algunas consideraciones +sobre una opinion de Kant manifestada en su _Critica de la razon +pura_, a proposito de la forma con que el principio de contradiccion +ha sido enunciado hasta el presente en todas las escuelas filosoficas. +Conviene el metafisico aleman en que sea cual fuere la materia de +nuestro conocimiento y de cualquier modo que se le refiera el objeto, +es condicion general aunque puramente negativa, de todos nuestros +juicios, el que no se contradigan mutuamente; de otro modo, aun sin +orden al objeto, no son nada en si mismos. Asentada esta doctrina +advierte que se llama principio de contradiccion el siguiente: "un +predicado que repugna a una cosa no le conviene;" observando en +seguida que este es un criterio universal de toda verdad, aunque +puramente negativo; mas que por lo mismo pertenece exclusivamente a la +logica, pues que vale para los conocimientos puramente como +conocimientos en general, sin relacion a su objeto, y declara que la +contradiccion los hace desaparecer completamente. "Hay sin embargo, +continua, una formula de este celebre principio puramente formal y +desprovisto de contenido, formula que encierra una sintesis confundida +mal a proposito con el principio mismo, y sin la menor necesidad. Hela +aqui; es imposible que una cosa sea y no sea a _un mismo tiempo_. A +mas de que la certeza apodictica ha sido anadida inutilmente aqui (por +la palabra _imposible_), certeza que debe de si misma estar +comprendida en la proposicion, este juicio se halla ademas afectado +por la condicion del tiempo y significa en algun modo lo siguiente: +_una cosa_ = A, que es alguna cosa = B, no puede al mismo tiempo ser +no B; pero puede muy bien ser sucesivamente lo uno y lo otro (B y no +B). Por ejemplo, un hombre que es joven no puede ser viejo a un mismo +tiempo; pero este mismo hombre puede muy bien ser joven en un tiempo y +ser viejo o no ser joven en otro; es asi que el principio de +contradiccion, como principio puramente logico, no debe restringir su +significado a relaciones de tiempo; luego esta formula es del todo +contraria al objeto del principio mismo. La equivocacion nace de que +se comienza por separar el predicado de una cosa del concepto de ella; +y en seguida se une a este mismo predicado su contrario, lo que no da +jamas una contradiccion con el sujeto sino unicamente con su predicado +que le esta unido sinteticamente; contradiccion que ni aun tiene +lugar sino en cuanto el primer predicado y el segundo son puestos al +mismo tiempo. Si digo, un hombre que es ignorante no es instruido, la +condicion _al mismo tiempo_ debe estar expresada, porque el que es +ignorante en un tiempo puede muy bien ser instruido en otro. Pero si +digo, ningun hombre ignorante es instruido, la proposicion sera +analitica, porque el caracter de la ignorancia constituye ahora el +concepto del sujeto, en cuyo caso la proposicion negativa dimana +inmediatamente de la proposicion contradictoria, sin que la condicion +_al mismo tiempo_ deba intervenir. Por esta razon he cambiado mas +arriba la formula del principio de contradiccion, de manera que por +ella fuese explicada claramente la naturaleza de una proposicion +analitica." (Logica trascendental, libro 2. cap. 2. seccion 1.). + + +[190.] El lector no comprendera bien el sentido de este pasaje, ya de +suyo no muy claro, si no sabe lo que Kant entiende por proposiciones +analiticas y sinteticas; lo explicare. En todos los juicios +afirmativos la relacion de un predicado con un sujeto es posible de +dos maneras: o el predicado pertenece al sujeto como contenido en el, +o le es completamente extrano, aunque en realidad este ligado con el +mismo. En el primer caso, el juicio es analitico, en el segundo +sintetico. Los juicios analiticos afirmativos son aquellos en que la +union del predicado con el sujeto es concebida por identidad; al +contrario se llaman sinteticos aquellos en que dicha union esta +concebida sin identidad. Kant aclara su idea con los ejemplos +siguientes. "Cuando digo todos los cuerpos son extensos, este es un +juicio analitico, pues no necesito salir del concepto de cuerpo para +encontrarle unida la extension; me basta descomponerle, es decir, que +es suficiente el tener conciencia de la diversidad que pensamos +siempre en este concepto, para encontrar en el el predicado de que se +trata. Este es pues un juicio analitico. Al contrario, cuando digo, +todos los cuerpos son pesados, aqui el predicado es una cosa del todo +diferente de lo que pienso en general por el simple concepto de +cuerpo: la union pues de semejante predicado da un juicio sintetico." +(Critica de la razon pura. Introduccion Sec. 1). + +Echase de ver facilmente la razon de la nueva nomenclatura empleada +por el filosofo aleman. Llama analiticos a los juicios en que basta +descomponer el sujeto para encontrar en el el predicado, sin necesidad +de anadirle nada que no estuviese ya pensado en el concepto mismo del +sujeto, a lo menos oscuramente; y apellida sinteticos o de +composicion, aquellos en que es preciso anadir algo al concepto del +sujeto, pues que el predicado no se encuentra en este concepto por mas +que se le descomponga. + + +[191.] Esta division de juicios en analiticos y sinteticos es muy +nombrada en la filosofia moderna, sobre todo entre los alemanes; y de +seguro no falta quien se imagina que este es un descubrimiento del +autor de la _Critica de la razon pura_; la misma novedad del nombre +puede dar origen a la equivocacion. Sin embargo, en todos los autores +escolasticos que olvidados y cubiertos de polvo yacen ahora en el +fondo de las bibliotecas, se habla de juicios analiticos y sinteticos; +bien que no con estos nombres. Se decia que los juicios eran de dos +especies: unos en que el predicado estaba contenido en la idea del +sujeto y otros en que no; a las proposiciones que expresaban los +juicios de la primera clase se las llamaba _per se notae_ o conocidas +por si mismas, a causa de que entendida la significacion de los +terminos se veia que el predicado estaba contenido en la idea o en el +concepto del sujeto. Se les daba tambien el nombre de primeros +principios, y a la percepcion de ellos se la llamaba _inteligencia, +intellectus_, distinguiendola de la _razon_ en cuanto esta versaba +sobre los conocimientos de evidencia mediata o de raciocinio. + +Vease si dejan algo que desear ni en claridad ni en precision, los +siguientes textos de Santo Tomas. "Una proposicion es conocida por si, +_per se nota_, cuando el predicado esta incluido en la razon del +sujeto, como el hombre es animal; pues que animal es de la esencia del +hombre. Si pues todos conocen lo que es el sujeto y el predicado, la +proposicion sera conocida por si, para todos; como se ve en los +primeros principios de las demostraciones cuyos terminos son cosas +comunes que nadie ignora, como ser y no ser; todo y parte y otras +semejantes." (1. Parte. Cuest. 2. art. 1.) + +"Cualquiera proposicion cuyo predicado es de la esencia del sujeto, es +conocida por si, bien que puede suceder que no lo sea para quien +ignore lo que significa la definicion del sujeto: asi esta +proposicion, "el hombre es racional," es de su naturaleza conocida por +si; pues _quien dice hombre dice racional_." (1. 2. Cuest. 94. Art. +2). + + +[192.] Por estos ejemplos, y otros muchos que seria facil aducir, se +ve que la distincion entre los juicios analiticos y sinteticos era +vulgar en las escuelas muchos siglos antes de Kant. Los analiticos +eran todos los que se formaban por evidencia inmediata; y sinteticos, +los que resultaban de evidencia mediata, ya fuese esta del orden +puramente ideal, ya dependiese en algun modo de la experiencia. Se +sabia muy bien que hay conceptos de sujeto en los cuales esta pensado +el predicado, a lo menos en confuso: y por esto se explicaba esta +union o identidad, diciendo que las proposiciones en que se enunciaba, +eran _per se notae ex terminis_. El predicado en los juicios analiticos +esta ya en el sujeto; nada se le anade segun Kant; solo se le explica; +"Quien dice _hombre_ dice _racional_;" asi habla Santo Tomas: la idea +es la misma que la del filosofo aleman. + + +[193.] Pero volvamos al examen de si debe o no mudarse la formula en +que hasta ahora se ha expresado el principio de contradiccion. + +La primera observacion de Kant se refiere a la palabra _imposible_ +por juzgarla anadida inutilmente, ya que la certeza apodictica que se +quiere expresar, debe estar comprendida en la misma proposicion. Kant +formula el principio de esta manera: "un predicado que _repugna_ a una +cosa no le conviene." ?Que se entiende por la palabra imposible? +"posible e imposible absolutamente, se dice por la relacion de los +terminos: posible porque el predicado no repugna al sujeto; imposible, +cuando el predicado repugna al sujeto;" asi se expresa Santo Tomas (1 +P. Cuest. 25. Art. 3.) y con el todas las escuelas; luego la +imposibilidad es la repugnancia del predicado al sujeto, luego ser una +cosa imposible es ser repugnante, luego emplea Kant el mismo lenguaje +que reprende en los otros. La formula comun podria expresarse de esta +manera: "que una cosa sea y no sea al mismo tiempo, repugna; o bien +hay repugnancia entre el ser y el no ser; o bien el ser excluye al no +ser;" todo viene a parar a lo mismo, y nada mas expresa Kant cuando +dice: un predicado que repugna a una cosa, no le conviene. + + +[194.] Tratandose de un criterio universal, hay mas exactitud en la +formula comun que en la de Kant. Esta cine el principio a la relacion +de predicado y sujeto, y por consiguiente le encierra en el orden +puramente ideal, no valiendo para el real sino por una especie de +ampliacion. Esta ampliacion aunque muy legitima y muy facil, no la +necesita la formula comun: con decir, el ser excluye al no ser, abraza +lo ideal y lo real, y presenta al entendimiento la imposibilidad, no +solo de los juicios contradictorios, sino tambien de las cosas +contradictorias. + +Kant admite que este principio es la condicion _sine qua non_ de la +verdad de nuestros conocimientos, de manera que debemos tener cuidado +de no ponernos jamas en contradiccion con el so pena de anonadar todo +conocimiento. Hagase la prueba: a un hombre que no se haya ocupado a +fondo de estas materias, aunque sepa muy bien lo que se entiende por +predicado y sujeto, densele las dos formulas; ?cual de ellas se le +presentara como mas facil para todos los usos asi en lo externo como +en lo interno? es claro que no sera la de Kant. Que una cosa no puede +ser y no ser a un mismo tiempo, al instante se ve con toda +generalidad, y se aplica el principio a todos los usos asi en el orden +real como en el ideal. Se trata de un objeto externo y se dice: esto +no puede ser y no ser a un mismo tiempo; se trata de juicios +contradictorios, de ideas que se excluyen, y se dice sin dificultad: +esto no puede ser, porque es imposible que a un mismo tiempo una cosa +sea y no sea. Pero no se ve con la misma facilidad y prontitud como se +hace el transito del orden ideal al real, o como pueden tener uso en +el orden de los hechos las ideas puramente logicas de sujeto y +predicado. Luego la formula comun, a mas de ser igualmente exacta que +la de Kant, es mas sencilla, mas inteligente, y mas facilmente +aplicable. ?Pueden desearse calidades mejores para un criterio +universal, para la condicion _sine qua non_ de la verdad de nuestros +conocimientos? + + +[195.] Hasta aqui he dado por supuesto que la formula de Kant +expresaba realmente el principio de contradiccion; pero esta +suposicion es cuando menos inexacta. No cabe duda que seria una +contradiccion el que un predicado que repugnase a un sujeto, le +conviniese; y en este sentido se puede decir que el principio de +contradiccion esta de algun modo expresado en la formula de Kant. Mas +esto no es suficiente: porque de lo contrario seria preciso decir que +todo axioma expresa el principio de contradiccion, pues no es posible +negar ningun axioma sin una contradiccion. La formula del principio +debe expresar _directamente_ la exclusion reciproca, la repugnancia +entre el ser y el no ser; esto es lo que se quiere significar; jamas +se ha entendido otra cosa por el principio de contradiccion. Kant en +su nueva formula no expresa directamente esta exclusion: lo que +expresa es, que cuando de la idea de un sujeto esta excluido el +predicado, este no le conviene. Si bien se mira, lejos de que esta +formula exprese el principio de contradiccion, es la famosa de los +cartesianos: lo que esta comprendido en la idea clara y distinta de +una cosa, se puede afirmar de ella con toda certeza. En substancia las +dos formulas expresan lo mismo, y solo se distinguen por dos +diferencias puramente accidentales: 1. en que la de Kant es mas +concisa; 2. en que la de este filosofo es negativa y la de los +cartesianos afirmativa. + + +[196.] Kant viene a decir: "lo que esta _excluido_ de la idea clara y +distinta de una cosa, se puede negar de ella." _Predicado que repugna_ +a un sujeto, es lo mismo que lo que esta _excluido_ de la idea de una +cosa; _no le conviene_, es lo mismo que _se puede negar de el_. Y como +por otra parte es evidente que el principio de los cartesianos debe +entenderse en ambos sentidos, afirmativo y negativo, pues que al decir +que lo que esta comprendido en la idea clara y distinta de una cosa, +se puede afirmar de la misma, entendian tambien que cuando una cosa +estaba excluida, se podia negar; resulta que Kant dice lo mismo que +ellos; asi intentando corregir a todas las escuelas, ha incurrido en +una equivocacion no muy a proposito para abonar su perspicacia. + +Claro es que la misma formula de Kant implica esta otra: el predicado +contenido en la idea de un sujeto, le conviene. Esta proposicion es +tambien condicion _sine qua non_, de todos los juicios analiticos +afirmativos: pues estos desaparecen, si no conviene al sujeto lo que +esta en su idea. En tal caso, no hay diferencia ni aun aparente entre +la formula de Kant y la de los cartesianos; solo hay variedad en los +terminos: la proposicion es exactamente la misma. Por donde se echa de +ver que antes de afirmar que en el punto mas claro y mas fundamental +de los conocimientos humanos, se han expresado mal todas las +escuelas, es necesario andar con mucho tiento: testigo la +_originalidad_ de la formula de Kant. + + +[197.] No fue mas feliz el autor de la _Critica de la razon pura_ al +censurar la condicion _a un mismo tiempo_, que se anade generalmente a +la formula del principio de contradiccion. Ya que el se tomo la +libertad de creer que ningun filosofo antes de el habia expresado de +la manera conveniente este principio, permitaseme decir que el no +entendio bien lo que querian significar los otros. No creo que con +decir esto cometa una profanacion filosofica; si para ciertos hombres +Kant es un oraculo, todos los filosofos juntos y la humanidad entera +son tambien oraculos que deben ser oidos y respetados. + +Segun el mismo Kant, el principio de contradiccion es condicion _sine +qua non_ de todos los conocimientos humanos. Si pues esta condicion ha +de servir para su objeto, es necesario que se la exprese de un modo +aplicable a todos los casos. Nuestros conocimientos no se componen +unicamente de elementos necesarios, sino que admiten en buena parte +ideas enlazadas con lo contingente; pues como hemos visto ya, las +verdades puramente ideales no conducen a nada positivo si no se las +hace descender al terreno de la realidad. Los seres contingentes estan +sometidos a la condicion del tiempo; y todos los conocimientos que a +ellos se refieren, deben contar siempre con esta condicion. Su +existencia se limita a un determinado espacio de tiempo; y conforme a +esta determinacion es preciso pensar y hablar de la misma. Aun las +propiedades esenciales estan afectadas en cierto modo por la condicion +del tiempo; porque si bien prescinden de el, si se las considera en +general, no es asi cuando estan realizadas, es decir, cuando dejan de +ser una pura abstraccion y son una cosa positiva. He aqui pues la +razon, y razon bien poderosa y profunda, de que todas las escuelas +hayan juntado la condicion del tiempo con la formula del principio de +contradiccion: razon bien profunda, repito, y que es extrano se +escapase a la penetracion del filosofo aleman. + + +[198.] La importancia de la materia reclama todavia ulteriores +aclaraciones. Lo esencial en el princio de contradiccion, es la +exclusion del ser por el no ser y del no ser por el ser. La formula +debe expresar este hecho, esta verdad que se nos ofrece con evidencia +inmediata y que es contemplada por el entendimiento con una intuicion +clarisima que no consiente duda ni oscuridad de ninguna especie. + +El verbo _ser_ puede tomarse de dos maneras: sustantivamente, en +cuanto significa la existencia, y copulativamente, en cuanto expresa +la relacion de un predicado con un sujeto. Pedro es; aqui el verbo +_es_ significa la existencia de Pedro, y equivale a esta otra: Pedro +existe. El triangulo equilatero es equiangulo; aqui el verbo _es_ se +toma copulativamente; pues no se afirma que exista ningun triangulo +equilatero, y solo se establece la relacion de la igualdad de los +angulos con la igualdad de los lados, prescindiendo absolutamente de +que existan unos ni otros. + +El principio de contradiccion debe extenderse a los casos en que el +verbo _ser_ es copulativo y a los en que es sustantivo; porque cuando +decimos que es imposible que una cosa sea y no sea, no hablamos +unicamente del orden ideal o de las relaciones entre predicados y +sujetos, sino tambien del orden real: si no se refiriese a este ultimo +tendriamos que el mundo entero de las existencias estaria falto de la +condicion indispensable para todo conocimiento sino tambien para todo +ser en si mismo, prescindiendo de que sea conocido y de que sea +inteligente. ?Que fuera un ser real que pudiese ser y no ser? ?que +significa una contradiccion realizada? luego el principio se ha de +extender no solo al verbo _ser_ como copulativo, sino tambien como +sustantivo. Todas las existencias finitas, inclusa la nuestra, son +medidas por una duracion sucesiva; luego si la formula del principio +de contradiccion no ha de ser inaplicable a todo cuanto conocemos en +el universo, ha de estar acompanado de la condicion del tiempo. De +todas las cosas finitas que existen se ha verificado que no existian y +de todas se podria verificar que no existiesen: de ninguna se +afirmaria con verdad que su no existencia fuese imposible; esta +imposibilidad nace de la existencia en un tiempo dado, y solo con +respecto a este tiempo se la puede afirmar. Luego la condicion del +tiempo es absolutamente necesaria en la formula del principio de +contradiccion, si esta formula ha de poder servirnos para lo +existente, es decir, para lo que tienen de objeto real nuestros +conocimientos. + + +[199.] Veamos ahora lo que sucede en el orden puramente ideal, donde +el verbo _ser_ se toma copulativamente. Las proposiciones del orden +puramente ideal son de dos clases: unas tienen por sujeto una idea +generica que con la union de la diferencia, puede pasar a una especie +determinada; otras tienen por sujeto la misma especie, o sea la idea +generica junto con la determinacion de la diferencia. La palabra +_angulo_ expresa la idea generica comprensiva de todos los angulos, +idea que unida con la diferencia correspondiente, puede constituir las +especies de angulo recto, agudo u obtuso. Sucedenos a cada paso el +modificar la idea generica de varias maneras; y como en esto entra por +necesidad una sucesion en que se nos representan distintos conceptos +que todos tienen por base la idea generica, resulta que consideramos a +esta como un ser que sucesivamente se transforma. Para expresar esta +sucesion puramente intelectual, empleamos la idea de tiempo; y he aqui +una de las razones que justifican el empleo de esta condicion aun en +el orden puramente ideal. Asi decimos: un angulo no puede ser a un +mismo tiempo recto y no recto; porque encontramos que la idea de +angulo puede estar sucesivamente determinada por la diferencia que le +constituye recto y no recto; pero estas determinaciones no pueden +coexistir ni aun en nuestro concepto, por cuya razon no afirmamos la +imposibilidad absoluta de la union de la diferencia con el genero, +sino que la limitamos a la condicion de la simultaneidad. + +En esta proposicion: un angulo recto no puede ser obtuso; el sujeto no +es la idea generica sola, sino unida con la diferencia _recto_. En el +concepto del sujeto formado de estas dos ideas, angulo y recto, vemos +la imposibilidad de que se les una la idea _obtuso_. Esto sin ninguna +condicion de tiempo, y en este caso tampoco se la expresa. Se dice con +frecuencia: un angulo no puede ser al mismo tiempo recto y obtuso; +pero jamas se dice el angulo recto no puede _a un mismo tiempo_ ser +obtuso, sino absolutamente: el angulo recto no puede ser obtuso. + + +[200.] Observa Kant que la equivocacion dimana de que se comienza por +separar el predicado de una cosa del concepto de esta cosa, y que en +seguida se le junta a este mismo predicado su contrario, lo que no da +jamas una contradiccion con el sujeto sino con el predicado que le +esta unido sinteticamente; contradiccion que no tiene lugar sino en +cuanto el primero y el segundo predicado estan puestos a un mismo +tiempo. Esta observacion de Kant es en el fondo muy verdadera; pero +adolece de dos defectos: el que se la presenta como original cuando no +dice sino cosas muy sabidas; y el que se le emplea para combatir una +equivocacion que no existe sino en la mente del filosofo que pretende +quitarla a los demas. Las dos proposiciones analizadas en el parrafo +anterior confirman lo que acabo de decir: el angulo no puede ser recto +y no recto. Aqui la condicion del tiempo es necesaria porque la +repugnancia no esta entre el predicado y el sujeto sino entre los dos +predicados. El angulo puede ser recto o no recto, con tal que esto se +verifique en tiempos diferentes. El angulo recto no puede ser obtuso; +aqui la condicion del tiempo no debe ser expresada, porque entrando en +el concepto del sujeto la idea _recto_, esta enteramente excluida la +de _obtuso_. + + +[201.] Si el principio de contradiccion hubiese de servir unicamente +para los juicios analiticos, esto es, para aquellos en que el +predicado esta contenido en la idea del sujeto, la condicion del +tiempo no debiera ser expresada nunca; pero como este principio ha de +guiarnos tambien para todos los demas juicios, se sigue que en la +formula general no podia prescindirse de una condicion absolutamente +indispensable en la mayor parte de los casos. En el estado actual de +nuestro entendimiento, mientras nos hallamos en esta vida, el no +prescindir del tiempo es la regla, el prescindir la excepcion: ?y se +queria que una formula general se refiriese solo a la excepcion y +dejase en olvido la regla? + + +[202.] No se concibe la razon que pudo mover a Kant a ilustrar esta +materia con los ejemplos arriba citados. No cabe decir cosas mas +comunes e inoportunas que las anadidas por este filosofo cuando +ilustra la materia con algunos ejemplos. "Si digo, un hombre que es +ignorante no es instruido, la condicion _al mismo tiempo_ debe estar +expresada; porque el que es ignorante en un tiempo, puedo muy bien ser +instruido en otro." Esto a mas de ser comun e inoportuno, es sobre +manera inexacto. Si la proposicion fuese: un hombre no puede ser +ignorante e instruido; entonces la condicion _al mismo tiempo_ debiera +anadirse, porque no dandose preferencia a ningun predicado con +respecto al otro, se indicaria el motivo de la repugnancia, que es de +predicado a predicado y no de predicado a sujeto. Pero en el ejemplo +aducido por Kant, "el hombre que es ignorante no es instruido," el +sujeto no es solo hombre, sino hombre ignorante; el predicado +instruido recae sobre el hombre modificado con el predicado ignorante; +y por consiguiente la expresion del tiempo no es necesaria ni se la +emplea en el lenguaje comun. + +Hay mucha diferencia entro estas dos proposiciones: el hombre que es +ignorante _no es_ instruido; el hombre que es ignorante, _no puede +ser_ instruido. En la primera, la condicion del tiempo no debe estar +expresada por las razones dichas: en la segunda si, porque hablandose +de la imposibilidad de un modo absoluto, se negaria al ignorante hasta +la _potencia_ de ser instruido. + + +[203.] El otro ejemplo de Kant es el siguiente: "pero si digo, ningun +hombre ignorante es instruido, la proposicion sera analitica, porque +el caracter de la ignorancia constituye ahora el concepto del sujeto y +por tanto la proposicion negativa se deriva inmediatamente de la +proposicion contradictoria sin que la condicion _al mismo tiempo_ deba +intervenir." No se ve la razon porque establece Kant tanta diferencia +entre estas dos proposiciones: un hombre que es ignorante no es +instruido; ningun hombre ignorante es instruido; en ambas el predicado +no se refiere tan solo a hombre, sino a hombre ignorante, y tanto vale +decir hombre que es ignorante, como hombre ignorante. Si pues la +expresion del tiempo no es necesaria en la una, tampoco lo sera en la +otra. + +Si la idea de ignorante afecta al sujeto mismo, el predicado esta +necesariamente excluido, porque las ideas de instruccion y de +ignorancia, son contradictorias: entonces nos hallamos con la regla de +los dialecticos de que en materias necesarias, la proposicion +indefinida equivale a la universal. + +De esta discusion resulta que la formula del principio de +contradiccion debe ser conservada tal como esta, y que no debe +suprimirse la condicion del tiempo, porque de otro modo se +inutilizaria la formula para muchisimos casos (XX). + + + + +CAPITULO XXI. + +SI EL PRINCIPIO DE CONTRADICCION MERECE EL TITULO DE FUNDAMENTAL; Y EN +QUE SENTIDO. + + +[204.] Aclarado ya el verdadero sentido del principio de +contradiccion, veamos si merece el titulo de fundamental, reuniendo +todos los caracteres exigidos para esta dignidad cientifica. Estos son +tres: primero, que no se apoye en otro principio. Segundo, que cayendo +el, se arruinen todos los demas. Tercero, que permaneciendo el firme, +pueda argueirse de una manera concluyente contra quien niegue los +demas, reduciendole a buen camino por demostracion, al menos +indirecta. + + +[205.] Para resolver cumplidamente todas las cuestiones que se +refieren al principio de contradiccion, asentare algunas proposiciones +acompanandolas con la demostracion correspondiente. + +PRIMERA PROPOSICION. + + +Si se niega el principio de contradiccion, se desploma toda certeza, +toda verdad, todo conocimiento. + +Demostracion. Si una cosa puede ser y no ser a un mismo tiempo, +podemos estar ciertos y no ciertos, conocer y no conocer, existir y +no existir; la afirmacion puede estar junto con la negacion, las cosas +contradictorias pueden hermanarse, las distintas identificarse, las +identicas distinguirse; la inteligencia es un caos en toda la +extension de la palabra; la razon se trastorna, el lenguaje es +absurdo, el sujeto y el objeto se chocan en medio de espantosas +tinieblas, toda luz intelectual se ha extinguido para siempre. Todos +los principios estan envueltos en la ruina universal; y la misma +conciencia vacilaria, si al hacer esta suposicion absurda no se +hallase sostenida por la invencible mano de la naturaleza. Pero en +medio de la absurda hipotesis, la conciencia que no desaparece porque +no puede desaparecer, se siente arrastrada tambien por el violento +torbellino que lo arroja todo a las tinieblas del caos; en vano se +esfuerza por conservar sus ideas, todas desaparecen por la fuerza de +la contradiccion; en vano hace brotar otras nuevas para sustituirlas a +las que va perdiendo, desaparecen tambien; en vano busca objetos +nuevos, desaparecen tambien; y ella misma no continua sino para sentir +la imposibilidad radical de pensar nada; solo ve a la contradiccion +que senoreada de la inteligencia, destruye con fuerza irresistible +cuanto se quiera levantar. + +SEGUNDA PROPOSICION. + + +[206.] No basta que no se suponga falso el principio de +contradiccion; es preciso ademas suponerle verdadero, si no se quiere +que se arruine toda certeza, todo conocimiento, toda verdad. + +Demostracion. Las razones alegadas con respecto a la proposicion +anterior podrian reproducirse por entero. En el primer caso se supone +negada la verdad del principio; en el segundo no se le da por +verdadero ni por falso; pero es evidente que la indiferencia no basta; +porque desde el momento en que el principio de contradiccion no este +fuera de toda duda, volvemos a caer en las tinieblas, debemos dudar de +todo. + +No quiero decir que para tener certeza de cualquiera cosa, sea +necesario pensar explicitamente en dicho principio; pero si que +debemos tenerle por firmemente asentado, que no podemos abrigar sobre +el la menor duda, y que en viendo alguna cosa ligada con el mismo, es +preciso considerarla como asida de un punto inmovil; la menor +vacilacion, el mas ligero _quien sabe_!.... sobre este principio, lo +arruina todo: la posibilidad de un absurdo es ya por si misma un +absurdo. + +TERCERA PROPOSICION + + +[207.] Es imposible encontrar un principio que nos asegure de la +verdad del de contradiccion. + +Demostracion. Hemos visto que en todo conocimiento es necesario +suponer la verdad del principio de contradiccion; luego ninguna puede +servir para demostrarle a el. En cualquiera raciocinio que con este +objeto se haga, habra por necesidad un circulo vicioso; se probara el +principio de contradiccion con otro principio que a su vez supondra +siempre el de contradiccion. Tendremos pues un edificio que estribara +sobre un cimiento y un cimiento que estribara sobre el mismo edificio. + +CUARTA PROPOSICION. + + +[208.] A quien niegue el principio de contradiccion, no se le puede +reducir directa ni indirectamente por ningun otro. + +Demostracion. Seria curioso oir los argumentos dirigidos contra un +hombre que admite la posibilidad del si y del no en todo. Cuando se le +reduzca al si, no se le hara perder el no, y vice-versa. Es imposible +no solo argumentar, sino hablar, ni pensar en suposicion semejante. + +QUINTA PROPOSICION. + + +[209.] No es exacto lo que suele decirse que con el principio de +contradiccion podamos argueir de una manera concluyente contra quien +niegue los demas. + +Adviertase que solo digo que _no es exacto_; porque en efecto creo que +en el fondo es verdadero, pero mezclado con alguna inexactitud. Para +manifestarlo examinemos el valor de la demostracion que se da en +casos semejantes. En forma de dialogo las razones, las contestaciones +y las replicas se presentaran con mas claridad y viveza. Supongamos +que uno niega este axioma. El todo es mayor que la parte. + +Si V. niega esto, admite que una cosa puede ser y no ser a un mismo +tiempo. + +Esto es lo que se me ha de probar. + +El todo de V. sera todo y no lo sera, y la parte sera parte y no +parte. + +?Por que? + +En primer lugar, sera todo, porque asi se supone. + +Admitido. + +Al mismo tiempo no lo sera.... + +Negado. + +No lo sera porque no sera mayor que su parte. + +Buen modo de argumentar; esto es una peticion de principio: yo +comienzo por afirmar que el todo no es mayor que su parte, y V. me +arguye en el supuesto contrario; pues me dice que el todo no sera todo +si no es mayor que su parte. Si yo concediese que el todo es mayor que +su parte, y luego negase esta propiedad, entonces incurriria en +contradiccion haciendo un todo que segun mis principios no seria todo; +pero como ahora niego que el todo haya de ser mayor que su parte, debo +negar tambien que deje de ser todo, por no ser mayor que su parte. + + +[210.] ?A quien discurre de esta manera que se le puede replicar? nada +absolutamente en forma de raciocinio; lo que se puede hacer es +llamarle la atencion hacia el absurdo en que se coloca; pero esto no +argumentando, sino determinando con toda exactitud el sentido de las +palabras y analizando los conceptos que por ellas se expresan. Esto es +lo unico que se puede y debe hacer. La contradiccion existe, es +cierto; y lo que conviene es que la vea el que ha incurrido en la +misma; para lo cual, o sera suficiente la explicacion de los terminos +y el analisis de los conceptos, o no bastara nada. + +Veamoslo en el mismo ejemplo. El todo es mayor que su parte. ?Que es +todo? es el conjunto de las partes, es las partes mismas reunidas. En +la idea del todo entran pues las partes. ?Que significa mayor? Una +cosa se dice mayor que otra, cuando ademas de contener cantidad igual +a esta, contiene alguna otra; el siete es mayor que el cinco, porque a +mas de contener el mismo cinco, contiene tambien el dos. El todo +contiene a la parte y ademas a las otras partes, luego en la idea de +todo entra la idea de ser mayor que su parte. Asi se podria reducir a +quien negase este principio: metodo que mas bien que de argumentacion, +podria llamarse de explicacion de terminos y analisis de conceptos, +porque es claro que no se ha hecho mas que definir aquellos y +descomponer estos. + +SEXTA PROPOSICION. + + +[211.] El principio de contradiccion no puede ser conocido sino por +evidencia inmediata. + +Demostracion. Se han de probar dos cosas. Que el conocimiento es por +evidencia, y que la evidencia es inmediata. Tocante a lo primero +observare que el principio de contradiccion no es un simple hecho de +conciencia sino una verdad puramente ideal. El hecho de conciencia +envuelve la realidad, no puede expresarse de ningun modo sin que se +afirme alguna existencia; el principio de contradiccion no afirma ni +niega nada positivo; esto es, no dice que algo exista o no exista; +solo expresa la repugnancia del ser al no ser, y del no ser al ser, +prescindiendo de que el verbo _ser_ se tome sustantiva o +copulativamente. + + +[212.] Todo hecho de conciencia es algo, no solo existente sino +determinado; no es un pensamiento en abstracto, sino tal o cual +pensamiento. El principio de contradiccion no contiene nada +determinado; no solo prescinde de la existencia de las cosas sino +tambien de la esencia, pues no se refiere a solas las existentes sino +tambien a las posibles; y entre estas no distingue especies, sino que +las abraza todas en su mayor generalidad. Cuando se dice "es imposible +que una cosa sea y no sea," la palabra _cosa_ no restringe su +significacion de ninguna manera; expresa el ser en general, en su +mayor indeterminacion. En el _sea_ o _no sea_, el verbo _ser_ no +expresa solo la existencia sino toda clase de relaciones de esencias, +tambien en su mas completa indeterminacion. Asi el principio se aplica +igualmente en estas dos proposiciones; es imposible que la luna sea y +no sea; es imposible que un circulo sea y no sea circulo; no obstante +que la primera es del orden real, y en ella el verbo _ser_ expresa +existencia; y la segunda es del orden ideal, y el verbo _ser_ +significa unicamente relacion de predicado a sujeto. + + +[213.] Todo hecho de conciencia es individual, el principio de +contradiccion es lo mas universal que imaginarse pueda; todo hecho de +conciencia es contingente, el principio de contradiccion es +absolutamente necesario: necesidad que es uno de los caracteres de las +verdades conocidas por evidencia. + + +[214.] El principio de contradiccion es una ley de toda inteligencia; +es de una necesidad absoluta tanto para lo finito como para lo +infinito: ni la inteligencia infinita se halla fuera de esta +necesidad, porque la infinita perfeccion no puede ser un absurdo. El +hecho de conciencia como puramente individual, se refiere tan solo al +ser que lo experimenta; de que yo exista o no exista ni el orden de +las inteligencias ni el de las verdades sufre alteracion alguna. + + +[215.] El principio de contradiccion, a mas del caracter de +universalidad y necesidad con que se distinguen las verdades de +evidencia, posee tambien el del ser visto con esa claridad +intelectual inmediata, de que mas arriba se ha tratado. En la idea del +ser vemos clarisimamente la exclusion del no ser. + +De esto se infiere la prueba de la segunda parte de la proposicion: +porque hay evidencia inmediata de la relacion de un predicado con un +sujeto, cuando para verla nos basta la sola idea del sujeto sin +necesidad de ninguna combinacion con otras ideas; asi se verifica en +el caso presente, pues no solo no es necesaria ninguna combinacion, +sino que todas son imposibles si no se presupone la verdad del +principio (XXI). + + + + +CAPITULO XXII. + +EL PRINCIPIO DE LA EVIDENCIA. + + +[216.] Entre los principios que han figurado en las escuelas en +primera linea, con pretension al titulo de fundamentales, se encuentra +el que ha solido llamarse de los cartesianos. "Lo que esta comprendido +en la idea clara y distinta de una cosa, se puede afirmar de ella con +toda certeza." Ya hemos visto que Kant resucita, aunque en otras +palabras, este principio, tomandole equivocamente por sinonimo del de +contradiccion. Bien examinada la cosa se echa de ver que tanto la +formula de los cartesianos como la de Kant no son mas que la +expresion de la legitimidad del criterio de la evidencia. Ambas +podrian reducirse a otras mas sencillas: la evidencia es criterio de +verdad; o bien, lo evidente es verdadero. Como esta transformacion me +ha de servir en adelante para distinguir ideas, en mi opinion muy +confusas, dare la razon de ella manifestando la igualdad de las dos +expresiones. + + +[217.] Decir que una cosa esta comprendida en la idea clara y distinta +de otra, es lo mismo que decir que hay evidencia de que un predicado +conviene a un sujeto; las palabras no tienen ni pueden tener otro +sentido; "estar comprendido en una idea clara y distinta," equivale a +decir que vemos una cosa en otra con aquella luz intelectual que +llamamos evidencia: luego esta expresion, "lo que esta comprendido en +la idea clara y distinta de una cosa" es exactamente igual a esta: "lo +que es evidente." + +Decir que una cosa se puede afirmar de otra con toda certeza, es lo +mismo que decir: "la cosa es verdadera, y de esto podemos estar +completamente seguros." Lo que se puede afirmar, es la verdad y solo +la verdad: luego esta expresion, "se puede afirmar de ella con toda +certeza," es exactamente igual a esta otra: "es verdadero." + +Asi, la expresion de los cartesianos puede transformarse en esta: "lo +evidente es verdadero," o en su equivalente: "la evidencia es seguro +criterio de verdad." + + +[218.] "El predicado que repugna a un sujeto, no le conviene," esta es +la formula de Kant. La repugnancia de que aqui se trata es la que se +encuentra en las ideas, esto es, cuando de la idea del sujeto esta +necesariamente excluido el predicado por _repugnancia_ intrinseca. La +expresion pues "el predicado que repugna a un sujeto," equivale a esta +otra: "cuando de la idea del sujeto se ve con claridad excluido el +predicado;" la que a su vez es igual a esta "la exclusion o la +repugnancia entre el sujeto y el predicado es evidente." + +"No le conviene" significa lo mismo que es verdadero que no le +conviene; y como estas formulas tienen dos valores, uno para los casos +afirmativos, otro para los negativos, pues si se dice: el predicado +que repugna a un sujeto no le conviene, se puede decir con la misma +razon, el predicado contenido en la idea del sujeto le conviene, +resulta que la formula de Kant coincide exactamente con esta: "lo que +es evidente es verdadero." + + +[219.] Con esta transformacion se logra mayor sencillez y mas +generalidad: sencillez, por la expresion misma; generalidad, porque +estan contenidos tanto los casos afirmativos como los negativos. Las +palabras "lo que es evidente" abrazan tanto las afirmaciones como las +negaciones; porque tan evidente puede ser la inclusion de un predicado +en un sujeto como su mutua repugnancia. Se puede ver que esta +contenida una cosa en la idea de otra, como que esta excluida de +ella. Bajo todos los conceptos es preferible la formula: lo que es +evidente es verdadero; y si se quiere expresar no como principio sino +como regla aplicable, se puede convertir en esta otra: "la evidencia +es seguro criterio de verdad." + + +[220.] No se crea que el analisis precedente tenga por unico objeto la +transformacion indicada; bien que en estas materias la claridad y la +precision deben ser llevadas al mas alto punto posible, no obstante me +hubiera abstenido de entrar en semejantes consideraciones si solo me +hubiese propuesto lograr una innovacion que en la practica puede +producir muy escaso resultado; lo mismo se expresa de un modo que de +otro, quien no entienda las primeras formulas no entendera la ultima. +Pero no era esta innovacion mi objeto principal; sino el manifestar la +confusion de ideas que hay en este punto cuando se examina si el +principio que contiene la legitimidad del criterio de la evidencia +debe ser considerado o no como fundamental y preferido al de +contradiccion y al de Descartes. + + +[221.] Comienzo por asentar una proposicion que parecera la mas +extrana paradoja, pero que esta muy lejos de serlo. _El principio de +la evidencia no es evidente._ + +Demostracion. Este principio puesto en forma mas sencilla es el que +sigue. Lo evidente es verdadero. Yo digo que esta proposicion no es +evidente. ?Cuando es evidente una proposicion? cuando en la idea del +sujeto vemos el predicado; esto no sucede aqui. Evidente es lo mismo +que visto con claridad, que ofrecido al entendimiento de una manera +muy luminosa. Verdadero es lo mismo que conformidad de la idea con el +objeto. Pregunto ahora ?por mas que se analice esta idea: "visto con +claridad" se puede descubrir esta otra, "conforme al objeto?" no. Se +da aqui un salto inmenso, se pasa de la subjetividad a la objetividad, +se afirma que las condiciones subjetivas son el reflejo de las +objetivas, se hace el transito de la idea a su objeto, transito que +constituye el problema mas trascendental, mas dificil, mas oscuro de +la filosofia. Vea pues el lector si he dicho con fundamento que no era +una paradoja esta asercion: El principio de la evidencia no es +evidente. + + +[222.] ?Que diremos pues de esta proposicion: lo evidente es +verdadero? helo aqui. No es un axioma porque el predicado no esta +contenido en la idea del sujeto; no es una proposicion demostrable +porque toda demostracion estriba en principios evidentes y consiste en +deducir de los mismos una consecuencia evidentemente enlazada con +ellos; lo que no puede tener lugar si no se presupone la legitimidad +de la evidencia, es decir, lo mismo que es objeto de la demostracion. +Al comenzar el raciocinio se podria preguntar desde luego, ?como es +conocido el principio en que se le quiere fundar? ?como se sabe que +sea verdadero? ?por la evidencia? recuerdese que se trata de probar +que lo evidente es verdadero, y por tanto hay una peticion de +principio. La verdad de las leyes logicas a que debe conformarse todo +raciocinio, es conocida solo por evidencia: luego si no se supone que +lo evidente es verdadero, no se puede ni raciocinar siquiera. + + +[223.] Tenemos pues que el principio de la evidencia no puede apoyarse +en otro, y por consiguiente reune el primer caracter de principio +fundamental. Cayendo el caen tambien todos los demas, incluso el de +contradiccion, que como todos, no es conocido sino por evidencia; este +es otro de los caracteres del principio fundamental. Veamos si reune +el tercero, a saber, que con su auxilio se pueda reducir a quien +niegue los demas. + +Dificil es encontrar quien niegue el principio de contradiccion y +admita el de evidencia; sin embargo haciendo esta suposicion +extravagante, si algun principio pudiera servir para el caso seria +este sin duda, porque la cuestion estaria reducida a si confesaria que +los principios son para el evidentes; si no lo son, su entendimiento +es diferente del de los demas hombres; si lo son, el argumento que se +le hace es concluyente. Segun V. confiesa lo evidente es verdadero; +tal o cual principio es evidente para V., luego es verdadero. Las +premisas son admitidas por el mismo; la legitimidad de la consecuencia +es evidente, y por tanto debe reconocerla tambien, ya que por regla +general admite el criterio de la evidencia. + + +[224.] ?De que nacen las extranezas que hemos notado en este +principio? No es evidente, ni es demostrable; es necesario para todos +los demas, y con su auxilio se puede reducir a quien los niegue; ?de +donde semejante extraneza? de un origen muy sencillo. Es que el +principio de la evidencia no expresa ninguna verdad objetiva, y por +consiguiente no es demostrable; no es un simple hecho de conciencia +porque expresa la relacion del sujeto al objeto y por consiguiente no +puede limitarse a lo puramente subjetivo; es una proposicion que +conocemos por acto reflejo y que expresa la ley primitiva de todos +nuestros conocimientos objetivos. Estos se fundan en la evidencia; asi +lo experimentamos; pero cuando el espiritu se pregunta ?por que debes +fiarte de la evidencia? no puede responder otra cosa sino que lo +evidente es verdadero. ?En que funda esta proposicion? ordinariamente +en nada: se conforma a la misma sin haber pensado nunca en ella; pero +si se empena en reflexionar encuentra tres motivos para asentir a la +misma. Primero: un irresistible instinto de la naturaleza. Segundo: el +ver que no admitiendo la legitimidad del criterio de la evidencia, se +hunden todos sus, conocimientos y le es imposible pensar. Tercero: el +notar que admitiendo este criterio todo se pone en orden en la +inteligencia, que en vez de un caos halla un universo ideal con +trabazon admirable, y se siente con los medios necesarios para +raciocinar y construir un edificio cientifico con respecto al +universo real del que tiene conocimiento por la experiencia (XXII). + + + + +CAPITULO XXIII. + +CRITERIO DE LA CONCIENCIA. + + +[225.] Apreciado el merito de los tres principios, de conciencia, de +contradiccion y de evidencia, con respecto a la dignidad de principio +fundamental, vamos ahora a examinar el valor intrinseco de los +diferentes criterios. Para esto nos suministra mucha luz la doctrina +de los capitulos anteriores, de la cual son los siguientes un +desarrollo y complemento. Comencemos por la conciencia o sentido +intimo. + +El testimonio de la conciencia o del sentido intimo, comprende todos +los fenomenos que activa o pasivamente se realizan en nuestra alma. +Por su naturaleza, es puramente subjetivo; de modo que considerado en +si mismo, separadamente del instinto intelectual y de la luz de la +evidencia, nada atestigua con respecto a los objetos. Por el sabemos +lo que experimentamos, no lo que es; percibimos el fenomeno, no la +realidad; el nos autoriza a decir: me _parece_ tal cosa; pero no, _es_ +tal cosa. + +La transicion del sujeto al objeto, de la idea representante a la cosa +representada, de la impresion a la causa imprimente, pertenece a otros +criterios: la conciencia se limita a lo interior, o por mejor decir a +ella misma, que no es mas que un hecho de nuestra alma. + + +[226.] Conviene distinguir entre la conciencia directa y la refleja; +aquella acompana a todo fenomeno interno, esta no; aquella es natural, +esta es filosofica; aquella prescinde de los actos de la razon, esta +es uno de estos actos. + +La conciencia directa es la presencia misma del fenomeno al espiritu, +ya sea una sensacion, ya una idea, ya un acto o impresion cualquiera, +en el orden intelectual o moral. + +Por esta definicion se echa de ver que la conciencia directa acompana +a todo ejercicio de las facultades de nuestra alma, activo o pasivo. +Decir que estos fenomenos existen en el alma y no estan presentes a +ella, es una contradiccion. + +Estos fenomenos no son modificaciones como las que se verifican en las +cosas insensibles; se trata de modificaciones vivas por decirlo asi, +en un ser vivo tambien: en la idea de las mismas esta contenida su +presencia al espiritu. + +Es imposible sentir sin que la sensacion se experimente: porque quien +dice sentir, dice experimentar la sensacion; esta experiencia es la +presencia misma: una sensacion experimentada es una sensacion +presente. + +El pensamiento es por su esencia una representacion, la que no puede +existir ni aun concebirse sin la presencia; el nombre mismo lo esta +indicando; y la idea que le unimos confirma el significado de la +palabra. Cuando de representacion hablamos, entendemos que hay algun +objeto real o imaginario, que mediata o inmediatamente se ofrece a un +sujeto: hay pues presencia en toda representacion, y por consiguiente +en todo pensamiento. + +Si de lo pasivo como son las sensaciones y representaciones, pasamos a +lo activo, es decir, a los fenomenos en que el alma desenvuelve +libremente su fuerza en el orden intelectual o moral, _combinando_ o +_queriendo_, la presencia es, si cabe, mas evidente. El ser que obra +de este modo no obedece a un impulso natural, sino a motivos que el se +propone, y a que puede atender o dejar de atender: combinar +intelectualmente, ejercer actos de voluntad, sin que ni lo primero ni +lo segundo esten presentes al alma, son afirmaciones contradictorias. + + +[227.] La conciencia refleja, que los franceses suelen llamar +apercepcion, del verbo _s'apercevoir_, apercibirse, que entre ellos +puede significar percepcion de la percepcion, es el acto con que el +espiritu conoce explicitamente algun fenomeno que en el se realiza. En +la actualidad oigo ruido; la simple sensacion presente a mi espiritu +afectandole, constituye lo que he llamado conciencia directa; pero si +a mas de oir me apercibo (permitaseme el galicismo) de que oigo, +entonces no solo oigo sino que pienso que oigo: esto es lo que llamo +conciencia refleja. + + +[228.] Claro es por el ejemplo que se acaba de aducir, que la +conciencia directa y la refleja son no solo distintas, sino +separables; puedo oir sin pensar que oigo, y esto se verifica +infinitas veces. + + +[229.] El comun de los hombres tiene poca conciencia refleja y la +mayor fuerza intelectual es en sentido directo. Este hecho ideologico +se enlaza con verdades morales de la mayor importancia. El espiritu +humano no ha nacido para contemplarse a si propio, para pensar que +piensa; los afectos no le han sido concedidos para objetos de +reflexion, sino como impulsos que le llevan a donde es llamado; el +objeto principal de su inteligencia y de su amor es el ser infinito +asi en esta vida como en la otra. El culto de si propio es una +aberracion del orgullo cuya pena son las tinieblas. + + +[230.] Los grandes adelantos cientificos son todos con relacion a los +objetos, no al sujeto. Las ciencias exactas, las naturales y tambien +las morales, no han nacido de la reflexion sobre el _yo_, sino del +conocimiento de los objetos y de sus relaciones. Aun las ciencias +metafisicas, en lo que tienen de mas solido, que es lo ontologico, +cosmologico y teologico, son puramente objetivas; la ideologia y +psicologia que versan sobre el sujeto, se resienten ya de la oscuridad +inherente a todo lo subjetivo; la ideologia apenas sale de los limites +de la pura observacion de los fenomenos internos, observacion que +para decirlo de paso suele ser escasa y muy mal hecha, se pierde en +vanas cavilaciones; y la misma psicologia, ?que es lo que tiene +verdaderamente demostrado sino la simplicidad del espiritu, +consecuencia precisa de la unidad de conciencia? En todo lo demas hace +lo mismo que la ideologia, y hasta cierto punto se confunde con ella; +observa fenomenos que luego deslinda y clasifica bien o mal, sin que +acierte a explicar su misteriosa naturaleza. + + +[231.] El sentido intimo o la conciencia, es el fundamento de los +demas criterios, no como una proposicion que les sirva de apoyo, sino +como un hecho que es para todos ellos una condicion indispensable. + + +[232.] La conciencia nos dice que vemos la idea de una cosa contenida +en la de otra; hasta aqui no hay mas que apariencia: la formula en que +podria expresarse el testimonio seria: _me parece_, designandose un +fenomeno puramente subjetivo. Pero este fenomeno anda acompanado de un +instinto intelectual, de un irresistible impulso de la naturaleza, el +cual nos hace asentir a la verdad de la relacion, no solo en cuanto +esta en nosotros, sino tambien en cuanto se halla fuera de nosotros, +en el orden puramente objetivo, ya sea en la esfera de la realidad, o +de la posibilidad. Asi se explica como la evidencia se funda en la +conciencia, no identificandose con ella, sino estribando sobre la +misma como en un hecho imprescindible, pero encerrando algo mas: a +saber, el instinto intelectual que nos hace creer verdadero lo +evidente. + + +[233.] La sensacion considerada en si misma, es un hecho de pura +conciencia, pues que es inmanente; lejos de que sea un acto por el +cual el espiritu salga de si trasladandose al objeto, debe mas bien +ser mirada como una pasion que como una accion; lo que esta acorde con +el lenguaje comun, que le da el significado del ejercicio de una +facultad pasiva mas bien que activa. Sin embargo, sobre este puro +hecho de conciencia se funda en algun modo lo que se llama el +testimonio de los sentidos, y por consiguiente todo el conocimiento +del mundo externo y de sus propiedades y relaciones. + +En la sensacion de ver el sol, hay dos cosas: primera: la sensacion +misma; es decir, esta representacion que experimento en mi, y que +llamo _ver_; segunda: la correspondencia de esta sensacion con un +objeto externo que llamo sol. Es evidente que estas son cosas muy +distintas, y sin embargo las hacemos andar siempre juntas. La +conciencia es ciertamente la primera base para formar el juicio, pero +no es suficiente para el; ella en si, atestigua lo que se siente, no +lo que esto es. ?Como se completa el juicio? por medio de un instinto +natural que nos hace objetivar las sensaciones, es decir, nos hace +creer en un objeto externo correspondiente al fenomeno interno. He +aqui como el testimonio de los sentidos se funda en algun modo sobre +la conciencia; pero no nace de ella sola, sino que ha menester el +instinto natural que hace formar con toda seguridad el juicio. + + +[234.] Aqui es de notar que el testimonio de los sentidos, aun en la +parte que encierra de intelectual, en cuanto se juzga que a la +sensacion le corresponde un objeto externo, nada tiene que ver con la +evidencia. En la idea de la sensacion como puramente subjetiva, no se +encierra la idea de la existencia o posibilidad de un objeto externo: +condicion indispensable para que el criterio de la evidencia pueda +tener lugar. Esto, a mas de ser claro de suyo, se confirma con la +experiencia de todos los dias. La representacion de lo externo +considerada subjetivamente, como puro fenomeno de nuestra alma, la +tenemos continuamente sin que le correspondan objetos reales: mas o +menos clara, en la sola imaginacion durante la vigilia; viva, +vivisima, hasta producir una ilusion completa, en el estado de sueno. + + +[235.] Con la exposicion que precede podemos determinar fijamente el +valor y la extension del criterio de la conciencia, lo que hare en las +siguientes proposiciones, advirtiendo que en todas ellas me refiero a +la conciencia directa. + +PROPOSICION PRIMERA. + + +El testimonio de la conciencia se extiende a todos los fenomenos que +se realizan en nuestra alma, considerada como un ser intelectual y +sensitivo. + +PROPOSICION SEGUNDA. + + +[236.] Si en nuestra alma existen fenomenos de algun otro orden, es +decir, que ella pueda ser modificada en algun modo en facultades no +representativas, a estos fenomenos no se extiende el testimonio de la +conciencia. + +Esta proposicion no la establezco sin fundado motivo. Es posible y +ademas muy probable, que nuestra alma tiene facultades activas de cuyo +ejercicio no tiene conciencia: sin esta suposicion parece dificil +explicar los misterios de la vida organica. El alma esta unida al +cuerpo, y es para el un principio vital cuya separacion produce la +muerte, manifestada en una desorganizacion y descomposicion completas. +Esta actividad se ejerce sin conciencia, asi en cuanto al modo, como +en cuanto a la existencia misma del ejercicio. + +Tal vez se pueda objetar que hay en esto una serie de aquellas +percepciones confusas de que nos habla Leibnitz en su monadologia; tal +vez estas percepciones sean tan tenues, tan palidas por decirlo asi, +que no dejen rastro en la memoria ni puedan ser objeto de reflexion; +pero todo esto son conjeturas, nada mas. Es dificil persuadirse que el +feto al encontrarse todavia en el seno de la madre, tenga conciencia +de la actividad ejercida para el desarrollo de la organizacion; es +dificil persuadirse que aun en los adultos haya conciencia de esa +misma actividad productora de la circulacion de la sangre, de la +nutricion y demas fenomenos que constituyen la vida. Si estos +fenomenos son producidos por el alma, como es cierto, hay en ella un +ejercicio de actividad de que, o no tiene conciencia, o la tiene tan +confusa y tan debil que es como si no la tuviese. + +PROPOSICION TERCERA. + + +[237.] El testimonio de la conciencia considerado en _si mismo_, se +limita de tal modo a lo puramente interno, que _por si solo_ nada vale +para lo externo: ya sea para el criterio de la evidencia, ya para el +de los sentidos. + +PROPOSICION CUARTA. + + +El testimonio de la conciencia es fundamento de los demas criterios en +cuanto es un hecho que todos ellos han menester, y sin el cual son +imposibles. + +PROPOSICION QUINTA. + + +[238.] De la combinacion de la conciencia con el instinto intelectual, +nacen todos los demas criterios (XXIII). + + + + +CAPITULO XXIV. + +CRITERIO DE LA EVIDENCIA. + + +[239.] Hay dos especies de evidencia: inmediata y mediata. Se llama +evidencia inmediata, la que solo ha menester la inteligencia de los +terminos; y mediata, la que necesita raciocinio. Que el todo es mayor +que su parte, es evidente con evidencia inmediata; que el cuadrado de +la hipotenusa sea igual a la suma de los cuadrados de los catetos, lo +sabemos por evidencia mediata, esto es, por raciocinio demostrativo. + + +[240.] Se dijo mas arriba que uno de los caracteres distintivos de la +evidencia era la necesidad y universalidad de su objeto. Este caracter +conviene tanto a la evidencia mediata como a la inmediata. + +A mas de este caracter existe otro que con mayor razon puede llamarse +constitutivo, bien que hay alguna dificultad sobre si comprende o no a +la evidencia mediata, y es, el que la idea del predicado se halle +contenida en la del sujeto. Esta es la nocion esencial mas cumplida +del criterio de la evidencia inmediata; por la cual se distingue del +de la conciencia y del sentido comun. + +He dicho que hay alguna dificultad sobre si este caracter conviene o +no a la evidencia mediata: con lo cual doy a entender que tambien en +la evidencia mediata la idea del predicado podria estar contenida en +la del sujeto. Al indicar esto, no es mi animo desconocer la +diferencia que hay entre los teoremas y los axiomas, sino llamar la +atencion sobre una doctrina que me propongo desenvolver al tratar de +la evidencia mediata. En el presente capitulo, no me ocupare de esta +cuestion; o me cenire a la evidencia en general, o tratare tan solo de +la mediata. + + +[241.] La evidencia exige relacion, porque implica comparacion. Cuando +el entendimiento no compara, no tiene evidencia, tiene simplemente una +percepcion que es un puro hecho de conciencia; por manera que la +evidencia no se refiere a la sola percepcion, sino que siempre supone +o produce un juicio. + +En todo acto donde hay evidencia se encuentran dos cosas: primera, la +pura intuicion de la idea; segunda, la descomposicion de esta idea en +varios conceptos, acompanada de la percepcion de las relaciones que +estos tienen entre si. Expliquemos esto con un ejemplo de geometria. +El triangulo tiene tres lados: esta es una proposicion evidente, +porque en la misma idea de triangulo encuentro los tres lados, y al +pensar el triangulo, ya pensaba en algun modo sus tres lados. Si me +hubiese limitado a la contemplacion de la simple idea de triangulo, +hubiera tenido intuicion de la idea, pero no evidencia, que no +principia sino cuando descomponiendo el concepto de triangulo y +considerando en el la idea de figura en general, la de lado, y la del +numero tres, encuentro que todas ellas estan ya contenidas en el +concepto primitivo: en la clara percepcion de esto, consiste la +evidencia. + +Tanta verdad es lo que acabo de decir, que la fuerza misma de las +cosas obliga al lenguaje comun a ser filosofico. No se dice que una +idea es evidente, pero si un juicio; nadie llama evidente a un +termino, pero si a una proposicion. ?Por que? porque el termino +expresa simplemente la idea sin relacion alguna, sin descomposicion en +sus conceptos parciales; y por el contrario, la proposicion expresa el +juicio, es decir, la afirmacion o negacion de que un concepto esta +contenido en otro, lo que en la materia de que se trata, supone la +descomposicion del concepto total. + + +[242.] La evidencia inmediata es la percepcion de la identidad entre +varios conceptos, que la fuerza analitica del entendimiento habia +separado; esta identidad, combinada en cierto modo con la diversidad, +no es una contradiccion como a primera vista pudiera parecer, es una +cosa muy natural si se atiende a uno de los hechos mas constantes de +nuestra inteligencia, cual es, la facultad de descomponer los +conceptos mas simples y de ver relaciones entre cosas identicas. + +?Que son todos los axiomas? ?que todas las proposiciones que se llaman +_per se notae_? no son mas que expresiones en que se afirma un +predicado que pertenece a la esencia del sujeto o esta contenido en +su idea. El solo concepto del sujeto incluye ya el predicado; el +termino que significa al primero, significa tambien al segundo; sin +embargo el entendimiento, con una misteriosa fuerza de descomposicion, +distingue entre cosas identicas y luego las compara para volverlas a +identificar. Quien dice triangulo, dice figura compuesta de tres lados +y tres angulos; pero el entendimiento puede tomar esta idea y +considerar en ella la idea del numero tres, la del lado, la del +angulo, y compararlas con el concepto primitivo. En esta distincion no +hay engano, hay solo el ejercicio de la facultad que mira la cosa bajo +aspectos diferentes, para venir a parar a la intuicion y afirmacion de +la identidad de las mismas cosas que antes habia distinguido. + + +[243.] La evidencia es una especie de cuenta y razon del +entendimiento, por la cual halla en el concepto descompuesto lo mismo +que el puso en un principio, o que le dieron contenido en el. De aqui +nace la necesidad y universalidad del objeto de la evidencia, en +cuanto y del modo que esta expresado por la idea. En esto no caben +excepciones: o un predicado estaba puesto en el concepto primitivo, o +no; si estaba puesto, alli esta, so pena de faltar al principio de +contradiccion; o estaba excluido del concepto o no; si ya el concepto +mismo le excluia o le negaba, negado esta en fuerza del mismo +principio de contradiccion. + +He aqui como de los dos caracteres de la evidencia arriba senalados, +es mas fundamental el de que la idea del predicado esta contenido en +la idea del sujeto. De esto dimanan la necesidad y universalidad: pues +que en verificandose la condicion de estar contenida la idea del +predicado en la del sujeto, ya es imposible que el predicado no +convenga _necesariamente a todos_ los sujetos. + + +[244.] Hasta ahora no encontramos dificultad, porque se trata de la +evidencia considerada subjetivamente, es decir, en cuanto se refiere a +los conceptos puros; mas el entendimiento no se para en el concepto +sino que se extiende al objeto y dice, no solo que ve la cosa, sino +que la cosa es como el la ve. Asi el principio de contradiccion mirado +en el orden puramente subjetivo, significa que el concepto del ser +repugna al del no ser, que le destruye, asi como el concepto del no +ser destruye el del ser; significa que al esforzarnos en pensar +juntamente estas dos cosas, queriendolas hacer coexistir, se entabla +en el fondo de nuestro espiritu una especie de lucha de pensamientos +que se anonadan reciprocamente, lucha que el entendimiento esta +condenado a presenciar sin esperanza de poner la paz entre los +contendientes. Si nos limitamos a consignar este fenomeno, nada se nos +puede objetar; los experimentamos asi y no hay mas cuestion; pero al +anunciar el principio queremos anunciar algo mas que la +incompatibilidad de los conceptos, trasladamos esta incompatibilidad +a las cosas mismas y aseguramos que a esta ley estan sometidos no solo +nuestros conceptos sino todos los seres reales y posibles. Sea cual +fuere el objeto de que se trate, sean cuales fueren las condiciones en +que se le suponga existente o posible, decimos que mientras es, no +puede no ser, y que mientras no es, no puede ser. Afirmamos pues la +ley de contradiccion no solo para nuestros conceptos, sino para las +cosas mismas: el entendimiento aplica a todo la ley que encuentra +necesaria para si. + +?Con que derecho? inconcuso, porque es la ley de la necesidad: ?con +que razon? con ninguna, porque tocamos al cimiento de la razon: aqui +hay para el humano entendimiento el _non plus ultra:_ la filosofia no +va mas alla. Sin embargo, no se crea que intente abandonar el campo a +los escepticos o atrincherarme en la necesidad, contento con senalar +un hecho de nuestra naturaleza; la cuestion es susceptible de +diferentes soluciones, que si no alcanzan a llevarnos mas lejos del +_non plus ultra_ de nuestro espiritu, dejan mal parada la causa de los +escepticos. + + +[245.] Preguntar la razon de la legitimidad del criterio de la +evidencia, pedir el por que de esta proposicion "lo evidente es +verdadero," es suscitar la cuestion de la objetividad de las ideas. La +diferencia fundamental entre los dogmaticos y los escepticos no esta +en que estos no admitan los hechos de conciencia; no llega a tanto el +mas refinado escepticismo: unos y otros convienen en reconocer la +apariencia o sea el fenomeno puramente subjetivo; la diferencia esta +en que los dogmaticos fundan en la conciencia la ciencia, y los +escepticos sostienen que este es un transito ilegitimo, que es +necesario desesperar de la ciencia y limitarse a la mera conciencia. + +Segun esta doctrina las ideas son vanas formas de nuestro +entendimiento que no significan nada, ni pueden conducir a nada; no +obstante de que entretienen a nuestra inteligencia ofreciendole un +campo inmenso para sus combinaciones, el mundo que le presentan es de +pura ilusion que para nada puede servir en la realidad. Al contemplar +estas formas enteramente vacias, el entendimiento es juguete de +visiones fantasticas de cuyo conjunto resulta el espectaculo que ora +nos parece de realidad ora de posibilidad, no obstante de que o es un +puro nada, o si es algo, no puede cerciorarnos jamas de la realidad +que posee. + + +[246.] Dificil es combatir al escepticismo colocado en este terreno: +situado fuera de los dominios de la razon. De todos le sera licito +apelar, ya que comienza recusando al juez a titulo de incompetencia. +Sin embargo, estos escepticos ya que admiten la conciencia, justo sera +que la defiendan contra quien se la intente arrebatar: pues bien, yo +creo que negada la objetividad de las ideas se anonada no solo la +ciencia sino tambien la conciencia; y que se puede acusar de +inconsecuentes a los escepticos, porque al paso que niegan la +objetividad de ciertas ideas admiten la de otras. La conciencia +propiamente dicha, no puede existir si esta objetividad se destruye +absolutamente. Ruego al lector me siga con atencion en un breve pero +severo analisis de los hechos de conciencia en sus relaciones con la +objetividad de las ideas (XXIV). + + + + +CAPITULO XXV. + +VALOR OBJETIVO DE LAS IDEAS. + + +[247.] La transicion del sujeto al objeto, o de la apariencia +subjetiva a la realidad objetiva, es el problema que atormenta a la +filosofia fundamental. El sentido intimo no nos permite dudar de que +ciertas cosas nos _parecen_ de tal manera, pero ?_son_ en realidad lo +que nos parecen? ?Como nos consta esto? Esa conformidad de la idea con +el objeto, ?como se nos asegura? + +La cuestion no se refiere unicamente a las sensaciones, se extiende a +las ideas puramente intelectuales, aun a las que estan inundadas de +esa luz interior que llamamos evidencia. "Lo que veo evidentemente en +la idea de una cosa, es como yo lo veo" han dicho los filosofos, y +con ellos esta la humanidad entera. Nadie duda de aquello que se le +ofrece como verdadero evidentemente. Pero, ?como se prueba que la +evidencia sea un criterio legitimo de verdad? + + +[248.] "Dios es veraz, dice Descartes; el no ha podido enganarnos; no +ha podido complacerse en hacernos victimas de ilusiones perpetuas." +Todo esto es verdad; pero ?como sabemos, dira el esceptico, que Dios +es veraz, y aun que existe? Si lo fundamos en la idea misma de un ser +infinitamente perfecto, como lo funda el citado filosofo, nos quedamos +con la misma dificultad sobre la correspondencia del objeto con la +idea. Si la demostracion de la veracidad y de la existencia de Dios la +sacamos de las ideas de los seres contingentes y necesarios, de +efectos y causas, de orden y de inteligencia, tropezamos otra vez con +el mismo obstaculo, y todavia no sabemos como hacer el transito de la +idea al objeto. + +Cavilese cuanto se quiera, nunca saldremos de este circulo, siempre +volveremos al mismo punto. El espiritu no puede pensar fuera de si +mismo; lo que conoce, lo conoce por medio de sus ideas; si estas le +enganan, carece de medios para rectificarse. Toda rectificacion, toda +prueba, deberia emplear ideas, que a su vez necesitarian de nueva +prueba y rectificacion. + + +[249.] En muchos libros de filosofia se ponderan las ilusiones de los +sentidos, y la dificultad de asegurarnos de la realidad sensible +resolviendo la siguiente cuestion: "asi lo siento, pero ?es como lo +siento?" En estos mismos libros se habla luego del orden de las ideas +con seguridad igual a la desconfianza que se manifiesta sobre el orden +sensible; este proceder no parece muy logico: porque los fenomenos +relativos a los sentidos, pueden examinarse a la luz de la razon, para +ver hasta que punto concuerdan con ella; pero ?cual sera la piedra de +toque de los fenomenos de la razon misma? Si en lo sensible hay +dificultad, la hay tambien en lo intelectual; y tanto mas grave, +cuanto afecta la base misma de todos los conocimientos, inclusos los +que se refieren a las sensaciones. + +Si dudamos de la existencia del mundo exterior que nos presentan los +sentidos, podremos apelar al enlace de las sensaciones con causas que +no estan en nosotros, y asi sacar por demostracion las relaciones de +las apariencias con la realidad; mas para esto necesitamos las ideas +de causa y efecto, necesitamos la verdad, algunos principios +generales, como por ejemplo que nada se produce a si mismo, y otros +semejantes, y sin ellos no podemos dar un paso. + + +[250.] No creo que el hombre pueda senalar una razon satisfactoria en +pro de la veracidad del criterio de la evidencia; no obstante de que +le es imposible dejar de rendirse a ella. El enlace pues de la +evidencia con la realidad, y por tanto el transito de la idea al +objeto, es un hecho primitivo de nuestra naturaleza, una ley necesaria +de nuestro entendimiento, es el fundamento de todo lo que hay en el, +fundamento que a su vez no estriba ni estribar puede en otra cosa que +en Dios criador de nuestro espiritu. + + +[251.] Es de notar sin embargo, la contradiccion en que incurren los +filosofos que dicen: "yo no puedo dudar de lo que es subjetivo, esto +es, de lo que me afecta a mi mismo, de lo que siento en mi, pero no +tengo derecho a salir de mi mismo, y afirmar que lo que pienso es en +realidad como lo pienso." ?Sabes que sientes, que piensas, que tienes +en ti tal o cual apariencia? ?Lo puedes probar? Es evidente que no. Lo +que haces es ceder a un hecho, a una necesidad intima que te fuerza a +creer que piensas, que sientes, que te parece tal o cual cosa; pues +bien, igual necesidad hay en el enlace del objeto con la idea, igual +necesidad te fuerza a _creer_ que lo que evidentemente te parece que +es de tal o cual manera, es en efecto de la misma manera; ninguno de +los dos casos admite demostracion, en ambos hay indeclinable +necesidad; ?donde esta pues la filosofia cuando tanta diferencia se +quiere establecer entre cosas que no admiten ninguna? + +Fichte ha dicho: "Es imposible explicar de una manera precisa como un +pensador ha podido salir jamas del _yo_" (Doct. de la Ciencia 1. Par. +Sec. 3.), y con igual derecho se le podria decir a el que no se concibe +como ha podido levantar su sistema sobre el _yo_. ?A que apela? a un +hecho de conciencia; es decir, a una necesidad. Y el asenso a la +evidencia, la certeza de que a la apariencia corresponde la realidad, +?no es tambien una necesidad? ?En que funda Fichte su sistema del _yo_ +y del _no yo_? Basta leer su obra, para ver que no estriba sino en +consideraciones que suponen un valor a ciertas ideas, una verdad a +ciertos juicios. Sin esto es imposible hablar ni pensar; y hasta el +propio lo reconoce cuando al comenzar sus investigaciones sobre el +principio de nuestros conocimientos dice lo que ya tengo copiado mas +arriba (Sec. 8). Alli confiesa que no puede dar un paso sin confiarse a +todas las leyes de la logica general, que no estan _todavia +demostradas, y que se suponen tacitamente admitidas_. ?Y que son esas +leyes, sin verdad objetiva? Que son sin el valor de las ideas, sin la +correspondencia de estas con los objetos? Es un circulo, dice bien +Fichte; y de el no sale este filosofo, como no han salido los demas. + + +[252.] El quitar a las ideas su valor objetivo, el reducirlas a meros +fenomenos subjetivos, el no ceder a esa necesidad intima que nos +obliga a admitir la correspondencia del _yo_ con los objetos, arruina +la conciencia misma del _yo_. Esto es lo que se deberia haber visto, y +lo que creo poder demostrar hasta la ultima evidencia. + + +[253.] Tengo conciencia de mi mismo. Prescindo ahora de lo que siento, +de lo que soy; pero se que siento, y que soy. Esta experiencia es para +mi tan clara, tan viva, que no puedo resistir a la verdad de lo que +ella me dice. Pero ese _yo_ no es solo el _yo_ de este instante, es +tambien el _yo_ de ayer, y de todo el tiempo anterior de que tengo +conciencia. Yo soy el mismo que era ayer; yo soy el mismo en quien se +verifica esa sucesion de fenomenos; el mismo a quien se presentan esa +variedad de apariencias. La conciencia del _yo_, encierra pues la +identidad de un ser, en distintos tiempos, en situaciones varias, con +diferentes ideas, con diversas afecciones: la identidad de un ser que +_dura_, que es el mismo, a pesar de las mudanzas que en el se suceden. +Si esa duracion de identidad se rompe; si no estoy seguro que soy el +mismo _yo_ ahora que era antes, se destruye la conciencia del _yo_. +Existira una serie de hechos inconexos, de conciencias aisladas; mas +no esa conciencia intima que ahora experimento. Esto es indudable; +esto lo siente todo hombre en si mismo; esto para nadie admite +discusion ni prueba, para nadie las necesita. En el momento en que esa +conciencia de identidad nos faltase, nos anonadariamos a nuestros +ojos; fueramos lo que fuesemos en la realidad, para nosotros no +seriamos nada. ?Que es la conciencia de un ser, formada de una serie +de conciencias, sin trabazon, sin relacion entre si? Es un ser que se +revela sucesivamente a si propio; pero no como el mismo, sino como un +ser nuevo; un ser que nace y muere, y muere y nace a sus ojos, sin que +el propio sepa que el que nace es el que murio, ni el que muere el que +nacio: una luz que se enciende y se extingue, y vuelve a encenderse y +a extinguirse otra vez, sin que se sepa que es la misma. + + +[254.] Esta conciencia la arruinan completamente los que niegan el +enlace de la idea con el objeto. Demostracion. En el instante A, yo no +tengo otra presencia subjetiva de mis actos, que el acto mismo que en +aquel instante estoy ejerciendo: luego no puedo cerciorarme de haber +tenido los anteriores, sino en cuanto estan representados en la idea +actual; luego hay un enlace entre esta y su objeto. Luego ateniendonos +simplemente a los fenomenos de la conciencia, a la simple conciencia +del _yo_, encontramos que por indeclinable necesidad atribuimos a las +ideas un valor objetivo, a los juicios una verdad objetiva. + + +[255.] Sin esta verdad objetiva, es imposible todo recuerdo cierto, +hasta de los fenomenos interiores, y por consiguiente, todo +raciocinio, todo juicio, todo pensamiento. + +El recuerdo es de actos pasados: cuando los recordamos ya no son; pues +si fueran, no habria recuerdo con respecto a ellos, sino conciencia de +presente. Aun cuando en el acto de recordarlos tengamos otros actos +semejantes, estos no son los mismos; pues en la idea de recuerdo entra +siempre la de tiempo pasado. Luego, de ellos no puede haber mas +certeza que por el enlace que tienen con el acto presente, por su +correspondencia con la idea que nos los ofrece. + + +[256.] He dicho que en faltando la certeza de la verdad objetiva en +los fenomenos interiores, era imposible todo raciocinio. En efecto, +todo raciocinio supone una _sucesion_ de actos: cuando el uno existe +en el espiritu, ya no existe el otro: luego hay necesidad de pequenos +recuerdos continuos, para que la cadena no se quebrante: es asi que +sin esta cadena no hay raciocinio, y sin recuerdo no hay esa cadena, y +sin verdad objetiva no hay recuerdo cierto; luego sin verdad objetiva +no hay raciocinio. + + +[257.] Tambien parecen imposibles todos los juicios. Estos son de dos +clases: los que no necesitan demostracion, o los que la necesitan. Los +que han menester demostracion seran imposibles, porque no hay +demostracion sin raciocinio, y este en tal caso seria imposible +tambien. En cuanto a los que no la han menester porque brillan con +evidencia inmediata, serian imposibles todos los que no se refiriesen +al acto presente del alma, en el instante mismo en que se emitiera el +juicio. Luego no habria mas juicio que el del acto presente: es decir, +la conciencia del momento sin relacion con nada de lo anterior. Pero +lo curioso es que aun con respecto a los actos de conciencia, este +juicio seria poco menos que imposible: porque cuando formamos el +juicio sobre el acto de conciencia, no es con este, sino con un acto +reflejo: esta reflexion implica sucesion: y lo sucesivo no es conocido +con certeza si no hay verdad objetiva. + +Es muy dudoso que ni aun fueran posibles los juicios de evidencia +inmediata. Ellos, como se ha explicado en el capitulo anterior, +suponen la relacion de los conceptos parciales en que se ha +descompuesto el total: ?como se descompone sin sucesion? Si hay +sucesion hay recuerdo, si hay recuerdo no hay presencia inmediata de +lo recordado; es necesaria por consiguiente la objetividad de la idea +representante con relacion a la cosa recordada. + + +[258.] Semejantes consecuencias espantan, pero son indeclinables: si +quitamos la verdad objetiva, desaparece todo pensamiento razonado. +Este encierra cierta continuidad de actos correspondientes a diversos +instantes: si esta continuidad se rompe, el pensamiento humano deja de +ser lo que es: deja de existir como _razon_: es una serie de actos sin +conexion de ninguna especie y que a nada pueden conducir. En tal caso +desaparece toda expresion, toda palabra: nada tiene un valor seguro: +todo se hunde, asi en el orden intelectual y moral como en el +material, y el hombre queda hasta sin el consuelo de poseerse a si +mismo; se desvanece en sus propias manos cual vana sombra. + + +[259.] Las sensaciones podran existir como serie inconexa tambien; +pero no habra de ellas ningun recuerdo cierto, pues falta la verdad +objetiva: y las sensaciones pasadas no existen sino como pasadas, y +por tanto como simples objetos. + +Toda reflexion intelectual sobre ellas sera imposible; porque la +reflexion no es la sensacion: esto es un objeto de aquella, mas no +ella misma. Asi el rudo tiene la misma sensacion que el filosofo, pero +no la reflexion sobre ella. Mil veces sentimos sin reflexionar que +sentimos. La conciencia sensible, es muy diferente de la intelectual: +la primera es la simple presencia de la sensacion, la sensacion misma: +la segunda es el acto del entendimiento que se ocupa de la sensacion. + + +[260.] Esta distincion se encuentra tambien en todos los actos +puramente intelectuales: la reflexion sobre el acto no es el acto +mismo. El uno es objeto del otro: no se identifican, ya que con +frecuencia se encuentran separados; si no hubiese pues verdad objetiva +la reflexion seria imposible. + + +[261.] Es dificil tambien de comprender como seria posible ningun acto +de la conciencia del yo, aun de presente. Ya hemos visto como +desaparece el _yo_, en rompiendose la serie de los recuerdos, pero hay +ademas, que sin verdad objetiva no os posible concebir el _yo_ ni aun +por un momento. El _yo_ pensante, no conoce al _yo_ pensado, sino como +objeto. Sea que lo _sienta_, sea que lo _conozca_, para darse cuenta a +si mismo de si mismo necesita reflexionar sobre si mismo, tomarse a si +mismo por objeto. Y en no habiendo verdad objetiva, no se concibe que +ningun objeto pueda tener ningun valor. + +De esto se infiere, que los que atacan la objetividad, atacan una ley +fundamental de nuestro espiritu, destruyen el pensamiento, y arruinan +hasta la conciencia, hasta todo lo subjetivo, que les servia de base. + + +[262.] Contra la certeza objetiva suele argumentarse fundandose en los +errores a que ella nos induce. El delirante cree ver objetos que no +existen; el loco cree firmemente en la verdad de sus pensamientos +desconcertados: ?por que lo que en un caso nos engana, no podria +enganarnos en otros, o en todos? Un criterio que alguna vez flaquea, +?podra pasar por seguro? ?Por que no atenernos a lo puramente +subjetivo? El delirante, el maniatico, el loco se enganan en el +objeto, mas no en el sujeto: aunque no sea verdad lo que ellos +piensan, es bien cierto y verdadero que ellos lo piensan. + +Esta objecion es especiosa; pero deja en pie todas las dificultades en +contra del sistema a cuyo favor se aduce; y por otra parte no carece +de respuesta, en cuanto tiende a debilitar la verdad objetiva. + +El delirante, el maniatico, el loco tienen tambien recuerdos de cosas +que no han existido nunca. Esos recuerdos no se refieran tan solo a lo +exterior, sino tambien u sus actos interiores. El demente que se llama +rey, se acuerda de lo que penso, de lo que sintio, cuando lo +coronaron, cuando le destronaron, y de una larga historia de +semejantes actos: y sin embargo estos fenomenos intelectuales no +existieron: y sea como fuere, tantos recuerdos se los puede producir +el mismo. Tenemos pues que el criterio con respecto a la memoria, +flaquea en este caso: y por lo mismo no podra servir en ninguno. +Luego, aun cuando mas arriba no hubiesemos demostrado que sin verdad +objetiva no hay recuerdo ni aun de lo interior, el argumento de los +adversarios bastaria para arruinarlos todos. Esta objecion, si algo +probase, confirmaria todo lo que se ha dicho para demostrar que sin +objetividad no hay conciencia propiamente dicha, lo cual no lo admiten +los adversarios. + + +[263.] Ademas: desde luego salta a los ojos lo que puede valer en el +tribunal de la razon, lo que comienza por apoyarse en la locura. Todo +esto prueba a lo mas, la debilidad de nuestra naturaleza; la +posibilidad de que en algunos desgraciados se trastorne el orden +establecido para la humanidad; que la regla de la verdad en el hombre, +como que existe en una criatura tan debil, admite algunas excepciones; +pero estas son conocidas, porque tienen caracteres marcados. La +excepcion no destruye la regla, sino que la confirma (XXV). + + + + +CAPITULO XXVI. + +SI TODOS LOS CONOCIMIENTOS SE REDUCEN A LA PERCEPCION DE LA IDENTIDAD. + + +[264.] La evidencia inmediata tiene por objeto las verdades que el +entendimiento alcanza con toda claridad, y a que asiente con absoluta +certeza sin que intervenga ningun _medio_, como lo dice el mismo +nombre. Estas verdades se enuncian en las proposiciones llamadas _per +se notae_, primeros principios o axiomas; en las cuales basta entender +el sentido de los terminos, para ver que el predicado esta contenido +en la idea del sujeto. Las proposiciones de esta clase son pocas en +todas las ciencias: la mayor parte de nuestros conocimientos es fruto +de raciocinio, el cual procede por evidencia mediata. En la geometria +son en muy reducido numero las proposiciones que no han menester ser +demostradas sino explicadas; el cuerpo de la ciencia geometrica con +las dimensiones colosales que tiene en la actualidad, ha dimanado del +raciocinio: aun en las obras mas extensas los axiomas ocupan pocas +paginas; lo demas esta formado de teoremas, esto es, de proposiciones +que no siendo evidentes por si mismas, necesitan demostracion. Lo +mismo se verifica en todas las ciencias. + + +[265.] Como en los axiomas percibe el entendimiento la identidad del +sujeto con el predicado, viendo por intuicion que la idea de este se +halla contenida en la de aquel, surge aqui una cuestion filosofica +sumamente grave, que puede ser muy dificil y dar pie a extranas +controversias, si no se tiene cuidado de colocarla en su verdadero +terreno. ?Todo conocimiento humano se reduce a la simple percepcion de +la identidad? y su formula general, ?podria ser la siguiente: A es A, +o bien una cosa es ella misma? Filosofos de nota opinan por la +afirmativa, otros sienten lo contrario. Yo creo que hay en esto cierta +confusion de ideas, relativa mas bien al estado de la cuestion que no +al fondo de ella misma. Conduce mucho a resolverla con acierto el +formarse ideas bien claras y exactas de lo que es el juicio, y la +relacion que por el se afirma o se niega. + + +[266.] En todo juicio hay percepcion de identidad o de no identidad +segun es afirmativo o negativo. El verbo _es_ no expresa union de +predicado con el sujeto, sino identidad; cuando va acompanado de la +negacion diciendose _no es_, se expresa simplemente la no identidad, +prescindiendo de la union o separacion. Esto es tan verdadero y +exacto, que en cosas realmente unidas no cabe juicio afirmativo por +solo faltarles la identidad; en tales casos, para poder afirmar, es +preciso expresar el predicado en concreto, esto es, envolviendo en el +de algun modo la idea del sujeto mismo; por manera que la misma +propiedad que en concreto debiera ser afirmada, no puede serle en +abstracto, antes bien debe ser negada. Asi se puede decir: el hombre +es racional; pero no, el hombre es la racionalidad; el cuerpo es +extenso; pero no, el cuerpo es la extension; el papel es blanco; pero +no el papel es la blancura. Y esto ?por que? ?es que la racionalidad +no esta en el hombre, que la extension no se halle unida al cuerpo y +la blancura al papel? no ciertamente; pero, aunque la racionalidad +este en el hombre y la extension en el cuerpo y la blancura en el +papel, basta que no percibamos identidad entre los predicados y los +sujetos para que la afirmacion no pueda tener cabida: por el +contrario, lo que la tiene es la negacion, a pesar de la union: asi se +podra decir: el hombre no es la racionalidad; el cuerpo no es la +extension; el papel no es la blancura. + +He dicho que para salvar la expresion de identidad empleabamos el +nombre concreto en lugar del abstracto, envolviendo en aquel la idea +del sujeto. No se puede decir el papel es la blancura, pero si el +papel es blanco: porque esta ultima proposicion significa el papel es +una cosa blanca; es decir, que en el predicado, blanco, en concreto, +hacemos entrar la idea general de _una cosa_, esto es, de un sujeto +modificable, y este sujeto es identico al papel modificado por la +blancura. + + +[267.] Asi se echa de ver que la expresion: _union del predicado con +el sujeto_, es cuando menos inexacta. En toda proposicion afirmativa +se expresa la identidad del predicado con el sujeto; el uso autoriza +estos modos de hablar, que sin embargo no dejan de producir alguna +confusion cuando se trata de entender perfectamente estas materias. Y +es de notar que el lenguaje comun por si solo, es en este punto como +en muchos otros, admirablemente propio y exacto; nadie dice, el papel +es la blancura, sino el papel es blanco; solo cuando se quiere +encarecer mucho la perfeccion con que un sujeto posee una calidad, se +la expresa en abstracto, uniendole el pronombre _mismo_: asi se dice +hiperbolicamente: es la misma belleza, es la misma blancura, es la +misma bondad. + + +[268.] Hasta lo que se llama igualdad en las matematicas, viene a +significar tambien identidad, de suerte que en esta clase de juicios, +a mas de lo que hemos observado de general en todos, a saber, la +identidad salvada por la expresion del predicado en concreto, hay que +la misma relacion de igualdad significa identidad: esto necesita +explicacion. + +Si digo 6 + 3 = 9, expreso lo mismo que 6 + 3 es identico a 9. Claro +es que en la afirmacion de igualdad no se atiende a la forma con que +las cantidades estan expresadas, sino a las cantidades mismas; pues de +lo contrario, no solo no se podria afirmar la identidad, pero ni aun +la igualdad: porque es evidente que 6 + 3 en cuanto a su forma, ni +escrita, ni hablada, ni pensada, no es identico ni igual con 9. La +igualdad se refiere a los valores expresados, y estos no solo son +iguales, sino identicos: 6 + 3 es lo mismo que 9. El todo no se +distingue de sus partes reunidas: el 9 es el todo; 6 + 3 con sus +partes reunidas. + +El modo diferente con que se conciben 9 y 6 + 3, no excluye la +identidad: esta diferencia es relativa a la forma intelectual; y tiene +lugar no solo en este caso, sino en las percepciones de las cosas mas +simples; no hay nada que nosotros no concibamos bajo aspectos +diferentes, y cuyo concepto no podamos descomponer de diversos modos; +y sin embargo no por esto se dice que la cosa deje de ser simple e +identica consigo misma. + +Lo que se aplica a una ecuacion aritmetica, puede extenderse a las +algebraicas y geometricas. Si se tiene una ecuacion en que el primer +miembro sea muy sencillo, por ejemplo Z, y el segundo muy complicado, +por ejemplo el desarrollo de una serie, no se quiere decir que la +expresion primera sea igual a la segunda; la igualdad se refiere, no a +la misma expresion sino a lo expresado, al valor que con las letras se +designa: esto ultimo es verdadero; lo primero seria evidentemente +falso. + +Dos circunferencias que tengan un mismo radio son iguales. Aqui parece +que se trata solamente de igualdad, pues que hay en efecto dos objetos +distintos que son las dos circunferencias, las cuales pueden trazarse +en el papel o representarse en la imaginacion: no obstante, ni aun en +este caso la distincion es verdadera y si solo aparente, verificandose +lo que en las ecuaciones aritmeticas y algebraicas, de que hay +distincion y hasta diversidad en las formas, e identidad en el fondo. +Desde luego se puede combatir el argumento principal en que se funda +la distincion, si se observa que las circunferencias que se pueden +trazar o representar, no son mas que formas de la idea, y de ningun +modo la idea misma. Ya se tracen ya se representen, tendran una +magnitud determinada y una cierta posicion en los planos que se tengan +a la vista o que se imaginen: en la idea y en la proposicion que a +ella se refiere, no hay nada de esto; se prescinde de todas las +magnitudes, de todas las posiciones, se habla en un sentido general y +absoluto. Es verdad que las representaciones pueden ser infinitas, ya +en la imaginacion ya en lo exterior: pero esto, lejos de probar su +identidad con la idea, indica su diversidad; pues que la idea es +unica, ellas son infinitas; la idea es constante, ellas son variables; +la idea es independiente de las mismas, y ellas son dependientes de la +idea, teniendo el caracter y la denominacion de circunferencias en +cuanto se le aproximan representando lo que ella contiene. + +?Que se expresa pues en la proposicion: dos circunferencias que tengan +un mismo radio, son iguales? la idea fundamental es que el valor de la +circunferencia depende del radio; y la proposicion aqui enunciada no +es mas que una aplicacion de aquella propiedad al caso de igualdad de +los radios. Luego las circunferencias que concebimos como distintas, +no son mas que ejemplos que nos ponemos en lo interior para hacernos +visible la verdad de la aplicacion; pero en el fondo puramente +intelectual, no se encuentra mas que la descomposicion de la idea +misma de la circunferencia, o su relacion con el radio aplicada al +caso de igualdad. No hay pues dos circunferencias en el orden +puramente ideal; hay una sola cuyas propiedades conocemos bajo +diferentes conceptos y que expresamos de diversas maneras. + +Si en todos los juicios hay afirmacion de identidad o no identidad, y +todos nuestros conocimientos o nacen de un juicio o van a parar a el, +parece que todos se han de reducir a una simple percepcion de +identidad: entonces, la formula general de nuestros conocimientos +sera: A es A, o una cosa es ella misma. Este resultado parece una +paradoja extravagante, y lo es segun el modo con que se le entiende; +pero si se explica como se debe, puede ser admitido como una verdad, y +verdad muy sencilla. Por lo dicho en los parrafos anteriores, se puede +columbrar cual es el sentido de esta opinion; pero la importancia de +la materia exige otras aclaraciones. + + + + +CAPITULO XXVII. + +CONTINUACION. + + +[269.] Es hasta ridiculo el decir que los conocimientos de los mas +sublimes matematicos, se hayan reducido a esta ecuacion: A es A. Esto, +dicho absolutamente, es no solo falso sino contrario al sentido comun; +pero ni es contrario al sentido comun, ni es falso, el decir que los +conocimientos de todos los matematicos, son percepciones de identidad, +la cual presentada bajo diferentes conceptos sufre infinitas +variaciones de forma, que fecundan al entendimiento y constituyen la +ciencia. Para mayor claridad tomemos un ejemplo y sigamos una idea al +traves de sus transformaciones. + + +[270.] La ecuacion circulo = circulo(1) es muy verdadera, pero no muy +luminosa, pues no sirve para nada, a causa de que hay identidad no +solo de ideas sino tambien de conceptos y expresion. Para que haya un +verdadero progreso en la ciencia, no basta que la expresion se mude, +es necesario que se varie en algun modo el concepto bajo el cual se +presenta la cosa identica. Asi es que si la ecuacion anterior la +abreviamos en esta forma C = circulo(2) nada hemos adelantado, sino en +cuanto a la expresion puramente material. La unica ventaja que puede +resultarnos, es el que aliviamos un tanto la memoria porque en vez de +expresar el circulo por una palabra la expresamos por una letra, la +inicial C. ?Por que? porque la variedad esta en la expresion, no en el +concepto. + +Si en vez de considerar la identidad en toda su simplicidad en ambos +miembros de la ecuacion, referimos el valor del circulo al de la +circunferencia, tendremos C = circunferencia x 1/2 R (3) es decir que el +valor del circulo es igual a la circunferencia multiplicada por la +mitad del radio. En la ecuacion (3) hay identidad como en las (1) y +(2) porque en ella se significa que el valor expresado por C es el +mismo expresado por circunferencia x 1/2 R; de la propia suerte que en +las anteriores se expresa que el valor del circulo es el valor del +circulo. ?Pero hay alguna diferencia de esta ecuacion a las +anteriores? si, y muy grande. ?Cual es? en las primeras se expresaba +simplemente la identidad concebida bajo un mismo punto de vista; el +circulo expresado en el segundo miembro no excitaba ninguna idea que +no excitase el primero; pero en la ultima el segundo miembro expresa +el mismo circulo si, pero en sus relaciones con la circunferencia y el +radio, y por consiguiente a mas de contener una especie de analisis de +la idea del circulo, recuerda el analisis que anteriormente se ha +hecho de la idea de la circunferencia con relacion a la del radio. La +diferencia pues no esta en la sola expresion material, sino en la +variedad de conceptos bajo los cuales se presenta una cosa misma. + +Llamando N el valor de la relacion de la circunferencia con el +diametro, y C al circulo, la ecuacion se nos convierte en esta otra C += N R(4). Aqui hay tambien identidad en los valores, pero encontramos +un progreso notable en la expresion del segundo miembro, en el cual se +nos ofrece el valor del circulo desembarazado de sus relaciones con el +de la circunferencia y dependiente tan solo de un valor numerico N y +de una recta que es el radio. Sin perder pues la identidad y solo por +sucesion de percepciones de identidad, hemos llegado a adelantar en la +ciencia, y habiendo partido de una proposicion tan esteril como +circulo = circulo, nos encontramos en otra por la cual podemos desde +luego calcular el valor de un circulo cualquiera con tal que se nos de +su radio. + +Saliendo de la geometria elemental y considerando el circulo como una +curva referida a dos ejes y cuyos puntos se determinan con respecto a +estos, tendremos Z = 2Bx-x (5); expresando Z el valor de la ordenada; +B el de una parte constante del eje de las abscisas; y x la abscisa +correspondiente a Z. Aqui encontramos ya otro progreso de ideas +todavia mas notable; en ambos miembros, no expresamos ya el valor del +circulo sino el de unas lineas, con las cuales se determinan todos los +puntos de la curva; y concebimos facilmente que esta curva que nos +cerraba la figura cuyas propiedades determinabamos en la geometria +elemental, puede ser concebida bajo tal forma que pertenezca a un +genero de curvas de las cuales ella constituya una especie por la +particular relacion de las cantidades 2 x y B; de manera que +modificando la expresion con la anadidura de una nueva cantidad +combinada de este o de aquel modo, puede resultarnos una curva de otra +especie. Entonces, si queremos determinar el valor de la superficie +encerrada en esto circulo, podremos considerarla, no simplemente con +respecto al radio, sino a las areas encerradas entre las varias +perpendiculares cuyos extremos determinan los puntos de la curva y que +se llaman ordenadas: con lo cual resultara que el mismo valor del +circulo se determinara bajo conceptos diferentes, no obstante de que +ese valor es siempre identico: la transicion de unos conceptos a otros +sera la sucesion de las percepciones de identidad presentada bajo +formas diferentes. + +Consideremos ahora que el valor del circulo depende del radio, lo cual +nos da C = funcion x (6). Ecuacion que nos lleva a concebir el circulo +bajo la idea general de una funcion de su radio o de x, y por +consiguiente nos autoriza a someterle a todas las leyes a que una +funcion esta sujeta y nos conduce a las propiedades de las +diferencias, de los limites, y de las relaciones de estos; con lo cual +entramos en el calculo infinitesimal cuyas expresiones nos presentan +la identidad bajo una forma que nos recuerda una serie de conceptos de +analisis detenida y profunda. Asi, expresando la diferencial del +circulo por dc; y su integral por S. dc; tendremos c = S. dc (7) +ecuacion en que se expresan los mismos valores que en aquella otra, +circulo = circulo, pero con la diferencia de que la (7) recuerda +inmensos trabajos analiticos, es el resultado de la dilatada sucesion +de conceptos del calculo integral, del diferencial, de los limites de +las diferencias de las funciones, de la aplicacion del algebra a la +geometria y de una muchedumbre de nociones geometricas elementales, +reglas y combinaciones algebraicas y de todo cuanto ha sido menester +para llegar al resultado. Entonces, cuando se integre la diferencial, +y por integracion se llegue a sacar el valor del circulo, es claro que +seria lo mas extravagante el afirmar que la ecuacion integral no es +mas que la de circulo = circulo; pero no lo es el decir que en el +fondo hay identidad, y que la diversidad de expresion a que hemos +llegado es el fruto de una sucesion de percepciones de la misma +identidad presentada bajo aspectos diferentes. Suponiendo que los +conceptos por los cuales haya sido necesario pasar sean A B C D E M; +la ley de su enlace cientifico podra expresarse de esta manera: A = B, +B = C, C = D, D = E, E = M; luego A = M. + + +[271.] Lo que acabo de explicar no puede comprenderse bien si no se +recuerdan algunos caracteres de nuestra inteligencia, en los cuales se +encuentra la razon de tamanas anomalias. Nuestro entendimiento tiene +la debilidad de no poder percibir muchas cosas sino sucesivamente, y +de que aun en las ideas mas claras, no ve lo que en ellas se contiene, +sino con mucho trabajo. De esto resulta una necesidad a la cual +corresponde con admirable armonia una facultad que la satisface: una +necesidad de concebir bajo varias formas no solo distintas sino +diferentes, aun las cosas mas simples; una facultad de descomponer un +concepto en muchas partes, multiplicando en el orden de las ideas lo +que en realidad es uno. Esta facultad de descomposicion seria inutil +si al pasar el entendimiento por la sucesion de conceptos, no tuviese +medio de enlazarlos y retenerlos, en cuyo caso iria perdiendo el fruto +de sus tareas escapandosele de la mano tan pronto como lo acababa de +coger. Afortunadamente, este medio le tiene en los signos escritos, +hablados o pensados; expresiones misteriosas que a veces designan no +solo una idea, sino que son como el compendio de los trabajos de una +larga vida y quizas de una dilatada serie de siglos. Al presentarsenos +el signo, no vemos ciertamente con entera claridad todo lo que por el +se expresa, ni las razones de la legitimidad de la expresion; pero +sabemos en confuso el significado que alli se encierra, sabemos que en +caso necesario nos basta tomar el hilo de las percepciones por las +cuales hemos pasado, volviendo asi con paso retrogrado hasta los +elementos mas simples de la ciencia. Al hacer los calculos, el +matematico mas eminente no ve con toda claridad lo que significan las +expresiones que va empleando, sino en cuanto se refieren al objeto que +le ocupa; pero esta cierto que aquellas expresiones no le enganan, que +las reglas por las cuales se guia son enteramente seguras; porque sabe +que en otro tiempo las afianzo en inconcusas demostraciones. El +desarrollo de una ciencia puede compararse a una serie de colunas en +las cuales se han marcado las distancias de un camino; el ingeniero +que ha hecho las operaciones se sirve de los guarismos de las colunas, +sin necesidad de recordar las operaciones que le condujeron a marcar +la cantidad que tiene a la vista; bastale saber que las operaciones +fueron bien hechas y que el resultado de ellas se escribio bien. + + +[272.] La prueba de esta necesidad de descomposicion, a mas de tenerla +ampliamente consignada en los ejemplos anteriores, se la encuentra en +los elementos de toda ensenanza, donde se hace preciso explicar bajo +una forma de demostracion proposiciones que nada mas dicen que las +definiciones o axiomas que se han asentado. Por ejemplo, en las obras +elementales de geometria se encuentra este teorema: todos los +diametros de un circulo son iguales; y si se quiere que los +principiantes le comprendan, es necesario dar la forma de demostracion +a lo que no es ni puede ser mas que una explicacion, y casi un +recuerdo de la idea del circulo. Cuando se traza la circunferencia se +fija un punto en torno del cual se hace girar una linea que se llama +radio; pues bien, no siendo el diametro otra cosa que el conjunto de +los dos radios continuados en una misma linea, parece que debiera +bastar la enunciacion del teorema para que se le viese evidentemente +contenido en la idea del circulo y como una especie de repeticion del +postulado en que se funda la construccion de la curva; sin embargo no +sucede asi, y es necesario explicar, haciendo como que se prueba, y +mostrar el diametro igual a dos radios, y recordar que estos son +iguales, y a veces repetir que asi se supone en la misma construccion; +en una palabra, emplear una porcion de conceptos para convencer de una +verdad que debiera ser conocida con la simple intuicion de uno solo, +como sucede cuando las fuerzas geometricas del entendimiento han +adquirido cierta robustez. + + +[273.] Ahora podremos apreciar en su justo valor la opinion de +Dugald-Steward en sus _Elementos de la filosofia del espiritu humano_, +cuando dice: "es licito dudar que aun esta ecuacion aritmetica 2 x 2 = +4 pueda ser representada con exactitud por la formula A = A. Esta +ecuacion es una proposicion que enuncia _la equivalencia de dos +expresiones diferentes_, equivalencia cuyo descubrimiento puede ser de +la mayor importancia en una infinidad de casos. La formula es una +proposicion del todo insignificante y frivola que no puede en ningun +caso recibir la menor aplicacion practica; ?que pensaremos pues de +esta proposicion A = A, si se la compara con la formula del binomio de +Newton a la cual en tal caso representaria? sin duda cuando se la +aplica a la ecuacion 2 x 2 = 4 (que por su extrema simplicidad y +vulgaridad puede pasar por un axioma) la paradoja no presenta tan de +bulto su monstruosidad; pero en este segundo caso parece del todo +imposible que tenga ni aun significacion" (2. p. cap. 2. seccion 3. Sec. +2.). Este filosofo no advierte que la pretendida monstruosidad nace de +la errada interpretacion que el mismo da a la opinion de sus +adversarios. Nadie ha pensado en negar la importancia de los +descubrimientos en que se prueba la equivalencia de expresiones +diferentes; nadie dudara de que la formula del binomio de Newton sea +un gran progreso sobre la formula A = A; pero la cuestion no esta +aqui, esta en ver si la formula del binomio de Newton es mas que la +expresion de cosas identicas, y si aun el merito mismo de la +expresion, es o no el fruto de una serie de percepciones de identidad. +Si la cuestion se presentase bajo el punto de vista de Dugald-Steward, +seria hasta indigna de ser ventilada: en buena filosofia no puede +disputarse sobre cosas no solo absurdas sino ridiculas. + + + + + +CAPITULO XXVIII. + +CONTINUACION. + + +[274.] Expliquemos ahora como la doctrina de la identidad se aplica en +general a todos los raciocinios, versen o no sobre objetos +matematicos; para esto examinaremos algunas de las formas dialecticas +en las cuales esta consignado el arte de raciocinar. + +Todo A es B; M es A, luego M es B. En este silogismo encontramos en la +mayor, la identidad de todo A con B, y en la menor la de M con A, de +lo cual sacamos la de M con B. En las tres proposiciones hay +afirmacion de identidad, y por consiguiente percepcion de ella: veamos +lo que sucede en el enlace que constituye la fuerza del raciocinio. + +?Por que digo que M es B? porque M es A, y todo A es B. M es uno de +los A, que estaba expresado ya en las palabras: todo A; luego cuando +digo M es A, no digo nada nuevo sobre lo que habia dicho por todo A; +?que diferencia hay pues? hay la diferencia de que en la expresion +todo A, no hacia atencion a uno de sus contenidos M, del cual sin +embargo afirmaba que era B, por lo mismo que decia todo A es B. Si en +la expresion todo A hubiese visto distintamente a M, no hubiera sido +necesario el silogismo, pues por lo mismo que decia todo A es B, +hubiera entendido M es B. + +Esta observacion es tan verdadera y exacta, que en tratandose de +relaciones demasiado claras se suprime el silogismo y se le reemplaza +por el entimema. El entimema es ciertamente la abreviacion del +silogismo; pero en esta abreviacion debemos ver algo mas que un ahorro +de palabras; hay un _ahorro de conceptos_, porque el entendimiento ve +intuitivamente lo uno en lo otro sin necesidad de descomposicion. Es +hombre, luego es racional; callamos la mayor y ni aun la pensamos, +porque en la idea de hombre y en su aplicacion a un individuo, vemos +intuitivamente la de racional, sin gradacion de ideas ni sucesion de +conceptos. + +Supongamos que se trata de demostrar que el perimetro de un poligono +inscrito en un circulo es menor que la circunferencia, y que se hace +el siguiente silogismo: todo conjunto de rectas inscritas en sus +respectivas curvas es menor que el conjunto de las mismas curvas; es +asi que el perimetro del poligono es un conjunto de rectas, y la +circunferencia un conjunto de arcos o curvas; luego el perimetro +inscrito os menor que la circunferencia. Pregunto ahora, si quien sepa +que el conjunto de rectas es menor que el conjunto de curvas no vera +con igual facilidad que el perimetro es menor que la circunferencia +circunscrita, con tal que entienda perfectamente el significado de las +palabras; es evidente que si. ?Para que pues se necesita el recuerdo +del principio general? ?es para anadir nada al concepto particular? no +por cierto; porque nada puede haber mas claro que las siguientes +proposiciones: el perimetro del poligono es un conjunto de rectas; la +circunferencia es un conjunto de arcos o curvas; lo que se hace pues +con el principio general es llamar la atencion sobre una fase del +concepto particular, para que con la reflexion se vea en este lo que +sin la reflexion no se veia. La certeza de la conclusion no depende +del principio general; pues que si se hubiese pensado en las +relaciones de mayoria y minoria, solo con respecto a las rectas del +perimetro y a los arcos cuyo conjunto forma la circunferencia, se +hubiera inferido lo mismo. + +Con este ejemplo se confirma que el entimema no es una simple +abreviacion de palabras, y se explica por que le empleamos en los +raciocinios que versan sobre materias familiares al entendimiento. +Entonces, en uno cualquiera de los conceptos vemos lo que necesitamos +para la consecuencia, y por esto tenemos bastante con una premisa, en +la cual incluimos la otra, mas bien que no la sobreentendemos. El +principiante dira: el arco es mayor que la cuerda, porque la curva es +mayor que la recta; pero cuando se haya familiarizado con las ideas +geometricas dira simplemente, el arco es mayor que la cuerda, viendo +en la misma idea del arco la idea de curva, en la de cuerda la de +recta, sin ninguna descomposicion. ?Por ventura es verdad que el arco +sea mayor que la cuerda porque toda curva es mayor que su recta? no, +de ninguna manera; si no existiese la idea abstracta de curva y la +unica curva pensada fuese la particular arco de circulo; si no +existiese tampoco la idea abstracta de recta y la unica recta pensada +fuese la cuerda, seria verdad como ahora que el arco es mayor que la +cuerda. + + +[275.] En tratandose de las relaciones _necesarias_ de los objetos, +los principios generales, los terminos medios, y cuantos recursos nos +ofrece la dialectica para auxiliar el raciocinio, no son mas en el +fondo que invenciones del arte para inducirnos a reflexionar sobre el +concepto de la cosa, haciendonos ver en el lo que antes no veiamos. De +esto se sigue que todos los juicios sobre los objetos necesarios, son +en cierto modo analiticos; equivocandose Kant cuando afirma que los +hay sinteticos prescindiendo de la experiencia. Si esta no existe, no +tenemos ningun dato de la cosa, solo poseemos su concepto; de lo +extrano a este nada podemos saber. No quiero decir que todas las +proposiciones expresen tal relacion del predicado al sujeto, que el +concepto de este sea suficiente para que descubramos aquel; pero si +que la razon de la insuficiencia esta en que el concepto es incompleto +o en si o con respecto a nuestra comprension; y que suponiendole +completo en si mismo y la debida capacidad en nuestro entendimiento +para comprender todo lo que el nos dice, encontrariamos en el mismo +todo lo que puede formar materia cientifica. + + +[276.] Un ejemplo geometrico aclarara mis ideas. El triangulo tiene +muchas propiedades cuya explicacion, demostracion y aplicaciones +ocupan largas paginas en los libros de geometria. En el concepto del +triangulo entran el de rectas y el de los angulos que estas forman: +pregunto ahora ?en todas las explicaciones y demostraciones de las +propiedades de los triangulos en general, ?se sale jamas de las ideas +de angulo y de recta? no, jamas, ni se sale, ni se puede salir; de lo +contrario flaquearia cuanto se dijese fundado en nuevos elementos que +se hubiesen introducido en el concepto. Estos elementos serian ajenos +al triangulo, y por consiguiente le quitarian su naturaleza. En las +relaciones necesarias no cabe mas ni menos, ni anadiduras, ni +sustracciones de ninguna clase: lo que es es, y nada mas. Cuando se +pasa del triangulo en general a sus varias especies, como equilatero, +isosceles, rectangulo, oblicuangulo etc. etc., es de notar que la +demostracion se atiene rigurosamente a lo contenido en el concepto +general modificado con la propiedad determinante de la especie, es +decir, a la igualdad de los tres lados, o de dos, o a la desigualdad +de todos, o a la suposicion de un angulo recto etc. etc. + + +[277.] En la aplicacion del algebra a la geometria, se ve con mas +claridad lo que estoy explicando. Una curva se expresa por una +formula que contiene el concepto de la misma curva; es decir, su +esencia. Para demostrar todas las propiedades de la curva, el geometra +no necesita salir de la formula; en todas las cuestiones que se +suscitan lleva la formula en la mano como la piedra de toque, y en la +misma encuentra todo cuanto ha menester. Es verdad que traza +triangulos u otras figuras dentro de la misma curva, que de la misma +tira rectas a puntos fuera de ella, pero jamas sale del concepto +expresado en la formula; lo que hace es descomponerle y descubrir en +el cosas que antes no habia descubierto. + +En esta ecuacion z squared = e squared/E squared (2 Ex - x cubed) se encuentra la expresion de +las relaciones constitutivas de la elipse, expresando E el semieje +mayor, e el semieje menor, z las ordenadas, y x las abscisas. Con esta +ecuacion desenvuelta y transformada de varias maneras, se determinan +las propiedades de la curva; ?y como? haciendo ver con la ayuda de las +construcciones, que la nueva propiedad esta contenida en el concepto +mismo, y que basta analizarle para encontrarla en el. + +Si suponemos un entendimiento que concibe la esencia de la curva, con +inmediata intuicion de la ley que preside a la inflexion de los +puntos, sin necesidad de referirla a ninguna linea, o bien bastandole +un eje en vez de necesitar dos, o de algun otro modo que nosotros no +podemos ni siquiera imaginar, resultara que no habra menester dar los +rodeos que nosotros para demostrar las propiedades de la curva, pues +las vera claramente pensadas en el mismo concepto de ella. Esta +suposicion no es arbitraria: hasta cierto punto la vemos realizada +todos los dias, aunque en escala menor; un geometra vulgar tiene el +concepto de una curva como lo tenia Pascal: en este mismo concepto el +geometra vulgar ve las propiedades de la misma con largo trabajo, y +limitandose a las comunes; Pascal veia las mas reconditas poco menos +que de una ojeada. Kant, por no haberse hecho cargo de esta doctrina, +no puede dar solucion al problema filosofico de los juicios sinteticos +puros: profundizando mas la materia hubiera visto que hablando en +rigor, no hay tales juicios, y en vez de cansarse por resolver el +problema se hubiera abstenido de suscitarle (XXVI). + + + + +CAPITULO XXIX. + +SI HAY VERDADEROS JUICIOS SINTETICOS _a priori_, EN EL SENTIDO DE +KANT. + + +[278.] La mucha importancia que da el filosofo aleman a su imaginado +descubrimiento exige que le examinemos con detencion. Juzguese de esta +importancia por lo que el mismo dice: "si algun antiguo hubiese tenido +la idea de solo proponer la presente cuestion, ella hubiera sido una +barrera poderosa contra todos los sistemas de la razon pura hasta +nuestros dias, y habria ahorrado muchas tentativas infructuosas que se +han emprendido _ciegamente sin saber de que se trataba._" (Critica de +la razon pura. Introduccion). El pasaje no es nada modesto, y excita +naturalmente la curiosidad de saber en que consiste un problema cuyo +solo planteo habria sido bastante a evitar los extravios de la razon +pura. + +He aqui sus palabras: "en los juicios sinteticos a mas del concepto +del sujeto debo tener alguna otra cosa (x) sobre la cual el +entendimiento se apoye para reconocer que un predicado no contenido en +este concepto, no obstante le pertenece. + +"Tocante a los juicios empiricos o de experiencia, no hay ninguna +dificultad; porque esta x es la experiencia completa del objeto que +conozco por un concepto _a_, el cual no forma mas que una parte de +esta experiencia. En efecto: aunque yo no comprenda en el concepto de +cuerpo en general el predicado pesadez, este concepto indica no +obstante una parte total de la experiencia; puedo por consiguiente +anadirle otra parte de la misma experiencia como perteneciente al +primer concepto. De antemano puedo reconocer analiticamente el +concepto de cuerpo por los caracteres de extension, impenetrabilidad, +figura etc., caracteres concebidos todos en este concepto. Pero si +extiendo mi conocimiento volviendo la atencion del lado de la +experiencia de donde he sacado este concepto; entonces hallo siempre +la pesadez unida a los caracteres precedentes. Esta x que esta fuera +del concepto _a_ y que es el fundamento de la posibilidad de la +sintesis del predicado pesadez, con el concepto _a_, pertenece pues a +la experiencia. + +"Pero en los juicios sinteticos _a priori_, este medio falla +absolutamente. Si debo salir del concepto _a_ para conocer otro +concepto _b_ como unido con aquel, ?donde me apoyare y como sera +posible la sintesis, cuando no me es dable volverme hacia el campo de +la experiencia? + +"Hay pues aqui un cierto misterio, cuya explicacion puede solo +asegurar el progreso en el campo ilimitado del conocimiento +intelectual puro" (ibid.). + + +[279.] La razon de esta sintesis, la encontramos en la facultad de +nuestro entendimiento para formar conceptos totales, en los que +descubra la _relacion_ de los parciales que los componen; y la +legitimidad de la misma sintesis, se funda en los principios en que +estriba el criterio de la evidencia. + +La sintesis de que se habla en las escuelas, consiste en la reunion de +conceptos, y no se opone a que se tengan por analiticos los conceptos +totales, de cuya descomposicion resulta el conocimiento de las +relaciones de los parciales. + +Si Kant se hubiese cenido a los juicios de experiencia, no habria +inconveniente en su doctrina; pero extendiendola al orden intelectual +puro, o es inadmisible, o cuando menos esta expresada con poca +exactitud. + + +[280.] Afirma Kant que los juicios matematicos son todos sinteticos, y +que esta verdad que en su juicio es "ciertamente incontestable y muy +importante por sus consecuencias, parece haber escapado hasta aqui a +la sagacidad de los analistas de la razon humana, haciendo muy +contrarias sus conjeturas;" yo creo que lo que falta aqui no es la +sagacidad de los analistas, sino la de su Aristarco. Lo demostrare. + +"Tal vez se podria creer a primera vista que la proposicion 7 + 5 = +12, es una proposicion puramente analitica que resulta de la idea de +siete mas cinco, segun el principio de contradiccion; pero bien mirado +se encuentra que el concepto de la suma de siete y de cinco, no +contiene otra cosa que la reunion de dos numeros en uno solo, lo que +de ningun modo trae consigo el pensamiento de lo que es este numero +unico compuesto de los otros dos." + +Si se dijese que quien oye siete mas cinco, no siempre piensa doce, +porque no ve bastante bien que un concepto es el otro, aunque bajo +diferente forma, se diria verdad; pero no lo es que por esta razon el +concepto no sea puramente analitico. La simple explicacion de ambos es +bastante a manifestar su identidad. + +Para que se comprenda mejor, tomemos la inversa 12 = 7 + 5. Es +evidente que quien no sepa que 7 + 5 = 12, tampoco sabra que 12 = 7 + +5; y pregunto ahora, examinando el concepto 12, ?no veo contenido en +el el 7 + 5? es cierto: luego el concepto de 12 se identifica con el +de 7 + 5; luego asi como de que oyendo 12 no siempre se piensa 7 + 5 +no se puede inferir que el concepto de 12 no contenga el 7 + 5, +tampoco de que quien oiga el 7 + 5 no siempre comprenda 12, no se +puede deducir que el primer concepto no incluya el segundo. + +La causa de la equivocacion esta en que dos conceptos identicos estan +presentados al entendimiento bajo diferente forma; y hasta que +quitandoles la forma se ve el fondo, no se descubre la identidad. No +hay propiamente _raciocinio_ sino _explicacion._ + +Lo que anade Kant sobre la necesidad de apelar en este caso a una +intuicion, con respecto a uno de los dos numeros, anadiendo al siete +el cinco expresado sucesivamente por los dedos de la mano, es sobre +manera futil. 1. Anadase como se quiera el cinco, nunca sera mas que +el cinco anadido, y por tanto nada dara ni quitara a 7 + 5. 2. La +sucesiva adicion por _los dedos_ equivale a decir 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = +5. Lo que trasforma la espresion 7 + 5 = 12, en esta otra 7 + 1 + 1 + +1 + 1 + 1 = 12; es asi que la misma relacion tiene el concepto 1 + 1 + +1 + 1 + 1 con 5, que 7 + 5 con 12; luego si de estos el uno no esta +contenido en el otro, tampoco lo estaran los de Kant. Se replicara que +Kant no habla de identidad sino de intuicion; pero esta intuicion no +es la sensacion, sino la idea; si es la idea, es el concepto +explicado, nada mas. 3. Este metodo de intuicion vemos que no es +necesario ni aun para los ninos. 4. Dicho metodo es imposible en los +numeros grandes. + + +[281.] Anade Kant que esta proposicion: "entre dos puntos, la linea +recta es la mas corta" no es puramente analitica, porque en la idea de +_recta_ no entra la de _mas corta_. Prescindire de que hay autores que +demuestran o pretenden demostrar esta proposicion; y me cenire +unicamente a la razon de Kant. Este autor olvida que no se trata de la +recta sola, sino de la recta _comparada_. En la recta sola, no entra +ni puede entrar lo de _mas_, ni de _menos_, pues esto supone +comparacion; pero desde el momento en que se comparan la recta y la +curva, con respecto a la _longitud_, en el concepto de la curva, se ve +el exceso sobre la recta. La proposicion pues resulta de la simple +comparacion de dos conceptos puramente analiticos, con un tercero que +es _longitud_. + + +[282.] Si la razon de Kant fuese de algun valor, se inferiria que ni +aun el juicio "el todo es mayor que su parte" es analitico; porque en +la idea de _todo_, no entra la de _mayor_, hasta que se la compara con +la de _parte_. Tampoco seria juicio analitico este: 4 es mayor que 3; +porque en el concepto de 4, no entra la idea de mayor, hasta que se le +compara con el de 3. + +El axioma: cosas iguales a una tercera son iguales entre si, tampoco +seria juicio analitico: porque en el concepto de _cosas iguales a una +tercera_, tampoco entra la igualdad entre si, hasta que se reflexiona +que la igualdad del medio implica la de los extremos. + +Esa _x_ de que nos habla Kant, se encontraria en casi todos los +juicios, si no pudiesemos formar conceptos totales en que se +envolviese la comparacion de los parciales: en cuyo caso no tendriamos +mas juicios analiticos que los puramente identicos, o los comprendidos +directamente en esta formula A es A. + + +[283.] La comparacion de dos conceptos con un tercero no quita al +resultado el caracter de juicio analitico, asi como el que un +predicado no pueda verse desde luego en la idea del sujeto sin el +auxilio de dicha comparacion. Esta la necesitamos muchas veces, porque +pensamos solo muy confusamente lo que se halla en el concepto que ya +tenemos, y hasta sucede que no lo pensemos de ningun modo. A cada paso +estamos viendo que una persona dice una cosa y sin notarlo se +contradice luego, por no advertir que lo que anade se opone a lo mismo +que habia dicho. Son comunes en la conversacion las siguientes +replicas: ?no ve V. que supone lo contrario de lo que ahora dice? ?no +ve V. que en las mismas condiciones antes asentadas, se implica lo +contrario de lo que ahora establece? + + +[284.] En un concepto no solo se incluye lo que expresamente se piensa +en el, sino todo lo que se puede pensar. Si descomponiendole +encontramos en el mismo cosas nuevas, no se puede decir que las +anadimos, sino que las descubrimos: no hay entonces sintesis, sino +analisis; de lo contrario seria preciso inferir que no hay ningun +concepto analitico o que solo lo son los puramente identicos. Excepto +este ultimo caso cuya formula general es, A es A, siempre hay en el +predicado algo mas de lo pensado en el sujeto, si no en cuanto a la +sustancia, al menos en cuanto al modo. El circulo es una curva: esta +es sin duda una proposicion analitica de las mas sencillas que +imaginarse pueden; y no obstante, el predicado expresa la razon +general de curva, que en el sujeto puede estar envuelta de un modo +confuso con relacion a una especie particular de las curvas. Siguiendo +una gradacion en las proposiciones geometricas se podria notar que no +hay mas que lo dicho en la proposicion anterior, sino la mayor o menor +dificultad de descomponer el concepto y ver en el lo que antes no se +veia. + +Si digo: el circulo es una seccion conica; el predicado no esta +pensado en el sujeto por quien no sepa lo que significan los terminos +o no haya reflexionado sobre su verdadero sentido. Al concepto del +circulo nada le anado, solo le descubro una propiedad que antes no +conocia, y este descubrimiento nace de su comparacion con el cono. +?Hay aqui sintesis? no, de ningun modo; lo que hay es analisis +comparado de los dos conceptos; circulo y cono. + + +[285.] Como esta doctrina destruye por su base el sistema de Kant en +este punto, voy a desenvolverla y darle mas solido fundamento. + +Para que haya sintesis propiamente dicha, es menester que se una al +concepto una cosa que de ningun modo le pertenece, como se ve en el +ejemplo aducido por el mismo Kant. La figurabilidad se encuentra en el +concepto del cuerpo; pero la pesadez es una idea totalmente extrana, y +que solo podemos unir al concepto del cuerpo porque asi nos lo +atestigua la experiencia. Solo con esta anadidura se verifica +propiamente la sintesis; pero no con la union de ideas que nazcan del +mismo concepto de la cosa, aunque para fecundarle se necesite la +comparacion. Los conceptos no son enteramente absolutos; contienen +relaciones, y el descubrimiento de estas no es una sintesis sino un +analisis mas completa. Si se replica que en tal caso hay algo mas que +el concepto primitivo, observare que esto se verifica en todos los que +no son puramente identicos. Ademas que con la comparacion se forma un +concepto total nuevo, resultante de los conceptos primitivos; en cuyo +caso las propiedades de las relaciones son vistas no por sintesis sino +por el analisis del concepto total. + +Segun Kant, la verdadera sintesis necesita reunion de cosas extranas +entre si, y tan extranas, que el lazo que las une es una especie de +misterio, una _x_ cuya determinacion es un gran problema filosofico. +Si esta _x_ se encuentra en la relacion esencial de los conceptos +parciales que entran en el concepto total, se ha resuelto el problema +por la simple analisis; o para hablar con mas exactitud, se ha +manifestado que el problema no existia pues la _x_ era una cantidad +conocida. + +Yo no se que pueda haber juicio mas analitico que aquel en el cual +vemos las partes en el todo: pues este no es mas que las mismas partes +reunidas. Si digo; uno y uno son dos, o bien dos es igual a uno mas +uno, no puede negarse que tengo un concepto total dos, en cuya +descomposicion hallo uno mas uno: si esto no es analitico, es decir, +si aqui el predicado no esta contenido en la idea del sujeto, no se +alcanza cuando podra estarlo. Pues bien, aqui mismo hay diferentes +conceptos, uno mas uno, se los reune y de ellos se forma el concepto +total. Aunque sencillisima, la relacion existe; y el que sea mas o +menos sencilla o complicada y que por consiguiente sea vista con mas o +menos facilidad, no altera el caracter de los juicios convirtiendolos +de analiticos en sinteticos. + + +[286.] Completemos esta explicacion con un ejemplo de geometria +elemental. Si se dice un paralelogramo oblicuangulo es igual en +superficie a un rectangulo de la misma base y altura, tenemos: 1. Que +en la idea de paralelogramo oblicuangulo no vemos la de igualdad con +el rectangulo. Ni tampoco la podemos ver, porque la relacion no existe +cuando no hay otro extremo al cual se refiera. En la idea de +paralelogramo no entra la de rectangulo, y por consiguiente no puede +entrar la de igualdad. 2. deg. La relacion nace de la comparacion del +oblicuangulo con el rectangulo, y por consiguiente se la ha de +encontrar en un concepto total en que entren los dos. Entonces no +puede decirse que al concepto del oblicuangulo le anadamos algo que no +le pertenezca, sino que por el contrario esta igualdad la vemos surgir +del concepto del oblicuangulo y del rectangulo como conceptos +parciales del total en que los dos se combinan. El analisis de este +concepto total, nos lleva a descubrir la relacion buscada; siendo de +notar, que cuando la simple reunion de los conceptos comparados no +basta, nos valemos de otro que comprenda a los mismos y alguno mas; y +del concepto del nuevo debidamente analizado, sacamos la relacion de +las dos partes comparadas. + + +[287.] Precisamente en la construccion geometrica que suele hacerse +para demostrar el teorema que me sirve de ejemplo, puede +sensibilizarse por decirlo asi lo que acabo de explicar con respecto a +los conceptos totales que contienen otros a mas de los comparados. +Confundidas las bases del paralelogramo rectangulo y oblicuangulo, se +ve desde luego una parte que les es comun, y es el triangulo formado +por la base, una parte de un lado del oblicuangulo y otra de uno del +rectangulo; para esto no se necesita ni sintesis ni analisis, pues hay +perfecta coincidencia, lo que en geometria equivale a identidad. La +dificultad esta en las dos partes restantes, es decir, en los +trapecios a que se reducen los dos paralelogramos quitado el triangulo +comun. La simple intuicion de las figuras nada dice con respecto a la +equivalencia de las dos superficies: solo se ve que los dos lados del +oblicuangulo van extendiendose, encerrando menor distancia a +proporcion que el angulo va siendo mas oblicuo, hallandose estas dos +condiciones de longitud de lados y disminucion de distancias entre dos +limites, de los cuales el uno es lo infinito y el otro el rectangulo. +Se puede demostrar la relacion de la equivalencia de las superficies, +prolongando la paralela opuesta a la base, y formando asi un +cuadrilatero del cual son partes los trapecios; para descubrir la +igualdad de estos trapecios basta descomponer el cuadrilatero +atendiendo a la igualdad de dos triangulos formados respectivamente +cada uno por uno de los trapecios y un triangulo comun. ?Anado con +esto nada al concepto de cada trapecio? no; solo le comparo. Esta +comparacion no la he podido hacer directamente, y por esto los he +incluido en un concepto total cuya simple analisis me ha bastado para +descubrir la relacion que buscaba. Esta relacion no se la da el +concepto, solo la manifiesta; por manera que si el concepto de las dos +figuras comparadas fuese mas perfecto, de suerte que viesemos +intuitivamente la relacion que existe entre el aumento de los lados y +el decremento de la distancia de los mismos, veriamos que hay aqui +una ley constante que suple de una parte lo que se pierde por otra; y +por consiguiente en el mismo concepto del oblicuangulo descubririamos +la razon fundamental de la igualdad, es decir la no alteracion del +valor de la superficie por la mayor o menor oblicuidad de los angulos, +teniendo asi lo que despues sacamos por la expresada comparacion y que +generalizamos refiriendonos a dos valores lineales constantes: base y +altura. Lo mismo nos sucederia con respecto a la equivalencia de todas +las cantidades variables expresadas de diferente modo, si sus +conceptos pudiesemos reducirlos a formulas tan claras y sencillas como +las de las funciones aparentes, por ejemplo n s/m s, donde sea cual +fuere el valor de la variable resulta siempre el mismo el valor de la +expresion, el cual es constante, a saber n/m. + + +[288.] No se crea que estas investigaciones sean inutiles: en la +cuestion presente como en muchas otras, sucede que de un problema +filosofico, al parecer meramente especulativo, estan pendientes +verdades importantisimas. Asi en el caso que nos ocupa, notaremos que +Kant explica el principio de causalidad de una manera inexacta, y que +segun como se interpreten sus palabras debe llamarse completamente +falsa; y quizas la raiz de su equivocacion esta en que considera el +principio de causalidad como sintetico, aunque _a priori_, cuando en +realidad debe ser tenido por analitico, como demostrare al tratar de +la idea de causa. + +Considerando de la mayor importancia el tener ideas claras y distintas +en la presente materia, voy a resumir en pocas palabras la doctrina +expuesta sobre la evidencia inmediata y la mediata. + + +[289.] Hay evidencia inmediata cuando por el concepto del sujeto vemos +la conveniencia o repugnancia del predicado, sin necesitar otro medio +que la simple reflexion sobre el significado de las palabras. A los +juicios de esta clase, se los llama con propiedad analiticos, porque +basta descomponer el concepto del sujeto para encontrar en el la +conveniencia o repugnancia del predicado. + +Hay evidencia mediata cuando por el simple concepto del sujeto, no +vemos desde luego la conveniencia o repugnancia del predicado; por lo +cual necesitamos apelar a un medio que nos la manifieste. + + +[290.] Surge aqui la cuestion de si los juicios de evidencia mediata +pueden llamarse analiticos. Claro es que si por analiticos se +entienden solamente aquellos en los cuales basta entender el +significado de los terminos para ver la conveniencia o repugnancia del +predicado, no pueden llamarse tales los de evidencia mediata. Pero si +entendemos por juicio analitico aquel en que basta _descomponer_ un +concepto para encontrar en el la conveniencia o repugnancia del +predicado, hallaremos que los juicios de evidencia mediata pertenecen +tambien a dicha clase, y que el medio empleado no es mas que la +formacion de un concepto total en que se hacen entrar los parciales +cuya relacion se quiere descubrir. En la _reunion_ de estos conceptos +parciales hay sintesis, es verdad, pero no la hay en el +_descubrimiento_ de sus relaciones, pues este se hace por analisis. + +El que se hayan tenido que reunir varios conceptos para formar un +juicio, no destruye su caracter de analitico, pues de otro modo seria +menester decir que no hay ningun juicio analitico. Si se afirma: el +hombre es racional; en el concepto de hombre entran dos, animal y +racional, lo que no quita que el juicio sea analitico. Este caracter +consiste en que como lo dice su mismo nombre, baste la descomposicion +de un concepto para encontrar en el ciertos predicados, y prescinde +del modo con que se ha formado el concepto que se descompone y de si +se han hecho entrar en el dos o mas conceptos. + + +[291.] De esta doctrina resulta con claridad en que consiste la +evidencia mediata. El predicado esta tambien contenido en la idea del +sujeto, pero la limitacion de nuestra inteligencia hace que o estas +ideas sean incompletas, o no las veamos en toda su extension, o no +distingamos bien lo que en las mismas pensamos ya de un modo confuso; +y de aqui dimana el que no sea suficiente entender el significado de +las palabras para ver desde luego contenido el predicado en la idea +del sujeto. Ademas, los objetos, aun los puramente ideales, se nos +presentan como dispersos; de aqui es que no conociendo el conjunto, +vamos pasando sucesivamente de unos a otros, descubriendo las +relaciones que tienen entre si, a medida que los vamos aproximando. + + +[292.] De lo dicho se infiere que en el orden puramente ideal todos +los juicios son analiticos, pues todo conocimiento de este orden se +hace con la intuicion de lo que hay en un concepto mas o menos +complicado, y que no hay mas sintesis que la necesaria para aproximar +los objetos reuniendo sus conceptos en uno total que nos sirva para el +descubrimiento de la relacion de los parciales. + + +[293.] La x pues de que nos habla Kant, y cuyo despejo es uno de los +problemas mas importantes de la filosofia, no sera mas que la facultad +del entendimiento para reunir en un concepto total conceptos de cosas +diferentes y descubrir en aquel las relaciones que estos tienen entre +si. Esta facultad no es un descubrimiento nuevo; pues que con este o +aquel nombre, la han reconocido todas las escuelas. Nadie ha disputado +al entendimiento la facultad de comparar; y la comparacion es una +operacion por la cual el entendimiento se pone a la vista dos o mas +conceptos para conocer las relaciones que tienen entre si. En este +acto se forma un concepto total del cual los comparados son una parte; +asi como hemos visto que en las construcciones geometricas para +averiguar la relacion de varias figuras, se construye una que las +comprenda todas y que sea como el campo en el cual se haga la +comparacion. + +Basta por ahora lo dicho sobre los juicios analiticos y sinteticos, +pues que no proponiendome tratarlos sino en general, y en cuanto +tienen relacion con la certeza, no descendere a pormenores haciendo +aplicacion a varias ideas, cuyo analisis corresponde a otros lugares +de esta obra. + + + + +CAPITULO XXX. + +CRITERIO DE VICO. + + +[294.] Con las cuestiones de los capitulos anteriores relativas a la +evidencia inmediata y a la mediata, esta enlazada la doctrina de Vico +sobre el criterio de la verdad. Cree este filosofo que dicho criterio +consiste en haber hecho la verdad conocida; que nuestros conocimientos +son completamente ciertos cuando se verifica dicha circunstancia; y +que van perdiendo de su certeza a proporcion que el entendimiento +pierde su caracter de causa con respecto a los objetos. Dios, causa de +todo, lo conoce perfectamente todo; la criatura, de causalidad muy +limitada, conoce tambien con mucha limitacion; y si en alguna esfera +puede asemejarse a lo infinito, es en ese mundo ideal que ella propia +se construye, y que puede extender a su voluntad, sin que sea dable +senalarle un linde que no pueda todavia retirar. + +Dejemos hablar al mismo autor. "Los terminos _verum et factum_, lo +verdadero y lo hecho, se ponen el uno por el otro entre los latinos, o +como dice la escuela, se convierten. Para los latinos _intelligere_, +comprender, es lo mismo que leer con claridad y conocer con evidencia. +Llamaban _cogitare_ lo que en italiano se dice _pensare e andar +raccogliendo_; _ratio_, razon, designaba entre ellos una coleccion de +elementos numericos, y ese don que distingue al hombre de los brutos y +constituye su superioridad. Llamaban ordinariamente al hombre un +animal participe de la razon (_rationis particeps_) y que por tanto no +la posee absolutamente. Asi como las palabras son los signos de las +ideas, las ideas son los signos y representaciones de las cosas. Asi +como leer _legere_, es reunir los elementos de la escritura de los +cuales se forman las palabras, la inteligencia, _intelligere_, +consiste en reunir todos los elementos de una cosa, de lo que resulta +la idea perfecta. Por donde podemos conjeturar que los antiguos +italianos admitian la doctrina siguiente sobre lo verdadero: lo +verdadero es lo hecho mismo; y por consiguiente Dios es la verdad +primera porque es el primer hacedor (_factor_), la verdad infinita +porque ha hecho todas las cosas, la verdad absoluta, pues que +representa todos los elementos de las cosas tanto internos como +externos, porque los contiene. Saber es reunir los elementos de las +cosas; de donde se sigue que el pensamiento (_cogitatio_) es propio +del espiritu humano, y la inteligencia lo es del espiritu divino: +porque Dios reune todos los elementos de las cosas internos y externos +a causa de que los contiene, y el propio es quien los dispone; +mientras el espiritu humano limitado como es, y fuera de todo lo que +no es el mismo, puede aproximar los puntos extremos mas no reunirlo +todo; de manera que puede pensar sobre las cosas, pero no +comprenderlas; y he aqui por que participa de la razon, mas no la +posee. Para aclarar estas ideas con una comparacion: lo verdadero +divino es una imagen solida de las cosas, como una figura plastica; lo +verdadero humano es una imagen plana sin profundidad, como una +pintura. Asi como lo verdadero divino lo es, porque Dios en el acto +mismo de su conocimiento dispone y produce, lo verdadero humano es +para las cosas en que el hombre dispone y crea de una manera +semejante. La ciencia es el conocimiento del modo con que la cosa se +hace; conocimiento en el cual el espiritu mismo hace el objeto, pues +que recompone sus elementos. El objeto es un solido para Dios que +comprende todas las cosas; una superficie para el hombre que no +comprende sino lo exterior. Establecidos estos puntos para ponerlos +mas facilmente en armonia con nuestra religion, conviene saber, que +los antiguos filosofos de Italia identificaban lo verdadero con lo +hecho, porque creian el mundo eterno: asi los filosofos paganos +adoraron un Dios que obraba siempre _ad extra_, cosa desechada por +nuestra teologia. Por cuyo motivo en nuestra religion, en la cual +profesamos que el mundo ha sido criado de la nada en el tiempo, es +necesario establecer una distincion, identificando lo verdadero criado +con lo hecho, y lo verdadero increado con el _engendrado_ (genito). +Asi la Sagrada Escritura con una elegancia verdaderamente divina, +llama Verbo a la sabiduria de Dios que contiene en si las ideas de +todas las cosas y los elementos de las ideas mismas. En este Verbo, lo +verdadero es la comprension misma de todos los elementos de este +universo, la cual podria formar infinitos mundos. De estos elementos +conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se forma el Verbo +real absoluto, conocido desde toda la eternidad por el Padre y +engendrado por el, tambien desde toda la eternidad." (De la antigua +sabiduria de la Italia, lib. 1. cap. 1). + + +[295.] De estos principios saca Vico consecuencias muy +trascendentales, entre ellas la de explicar la causa de la division de +nuestra ciencia en muchos ramos, y de los diferentes grados de certeza +con que se distinguen. Las matematicas son las mas ciertas porque son +una especie de creacion del entendimiento, el que partiendo de la +unidad y de un punto, se construye un mundo de formas y de numeros, +prolongando las lineas y multiplicando la unidad, hasta lo infinito. +Asi conoce lo que el mismo produce, resultando que los mismos teoremas +tenidos vulgarmente como objetos de pura contemplacion, han menester +accion como los problemas. La mecanica ya es menos cierta que la +geometria y la aritmetica, porque considera el movimiento realizado en +las maquinas; y la fisica lo es todavia menos, porque no considera +como la mecanica el movimiento externo de las circunferencias sino el +movimiento interno de los centros. En las ciencias del orden moral hay +todavia menos certeza, porque no se ocupan de los movimientos de los +cuerpos, los cuales dimanan de un origen cierto y constante que es la +naturaleza, sino de los movimientos de las almas que se realizan a +grandes profundidades y con frecuencia nacen del capricho. + +"La ciencia humana, dice, ha nacido de un defecto del espiritu humano, +que en su extrema limitacion esta fuera de todas las cosas, no +contiene nada de lo que quiere conocer, y por consiguiente no puede +hacer la verdad a la cual aspira. Las ciencias mas ciertas son las que +expian el vicio de su origen, y se asimilan como creacion a la ciencia +divina, es decir, aquellas en que lo verdadero y lo hecho son +mutuamente convertibles. + +"De lo que precede se puede inferir que el criterio de lo verdadero y +la regla para reconocerlo, es el _haberlo hecho_; por consiguiente la +idea clara y distinta que tenemos de nuestro espiritu, no es un +criterio de lo verdadero, y no es ni aun un criterio de nuestro +espiritu; porque el alma conociendose, no se hace a si misma; y pues +que no se hace, no sabe la manera con que se conoce. Como la ciencia +humana tiene por base la abstraccion, las ciencias son tanto menos +ciertas cuanto mas se acercan a la materia corporal................. +.................................................................... + +"Para decirlo en una palabra, lo verdadero es convertible con lo +bueno, si lo que es conocido como verdadero tiene su ser del espiritu +que lo conoce, imitando la ciencia humana a la divina por la cual Dios +conociendo lo verdadero lo engendra _en lo interior_ en la eternidad, +y lo hace _en lo exterior_ en el tiempo. En cuanto al criterio de +verdad es para Dios el comunicar la bondad a los objetos de su +pensamiento (vidit Deus quod essent bona): y para los hombres el haber +_hecho lo verdadero que conocen_." (Ibidem Sec. 1). + + +[296.] No puede negarse que el sistema de Vico revela un pensador +profundo que ha meditado detenidamente sobre los problemas de la +inteligencia. La linea divisoria en cuanto a la certeza de las +ciencias es sobre manera interesante. A primera vista nada mas +especioso que la diferencia senalada entre las ciencias matematicas y +las naturales y morales. Las matematicas son absolutamente ciertas +porque son obra del entendimiento, son como el entendimiento las ve, +porque el mismo las construye; al contrario, las naturales y morales +versan sobre objetos independientes de la razon, que tienen por si +mismos una existencia propia, y de aqui es que el entendimiento conoce +poco de ellos; y en esto se engana con tanta mas facilidad cuanto mas +penetra en la esfera donde su construccion no alcanza. He llamado +especioso a este sistema porque examinado a fondo se le encuentra +destituido de cimiento solido; al paso que he reconocido en su autor +un pensamiento profundo, porque efectivamente lo hay en considerar las +ciencias bajo el punto de vista que el las considera. + + +[297.] La inteligencia solo conoce lo que hace. Esta proposicion que +resume todo el sistema de Vico, no puede afianzarse en nada; y el +filosofo napolitano se encontraria detenido en sus primeros pasos con +solo pedirle la prueba de lo que afirma. ?Por que la inteligencia solo +conoce lo que hace? ?Por que el problema de la representacion no ha de +tener solucion posible sino en la causalidad? Creo haber demostrado +que a mas de este origen se encuentra otro en la identidad, y tambien +en la idealidad enlazado del modo debido con la causalidad. + + +[298.] Entender no es causar: puede haber, y la hay en efecto, una +inteligencia productora; pero en general el acto de entender y el de +causar ofrecen ideas distintas. La inteligencia supone una actividad, +porque sin esta no se concibe aquella vida intima que distingue al ser +inteligente: pero esta actividad no es productora de los objetos +conocidos, se ejerce de un modo inmanente sobre estos objetos, +presupuestos ya en union con la inteligencia, mediata o +inmediatamente. + + +[299.] Si la inteligencia estuviese condenada a no conocer sino lo que +ella misma hace, no es facil concebir como el acto de entender +pudiera comenzar; colocandonos en el momento inicial, no sabremos como +explicar el desarrollo de esta actividad: porque si no puede entender +sino lo que ella hace, ?que entendera en el primer momento cuando aun +no ha hecho nada? En el sistema que nos ocupa, no hay otro objeto para +la inteligencia que el que ella misma se produce; por otra parte +entender sin objeto entendido es una contradiccion; asi, en el momento +inicial, no habiendo nada producido, no puede haber nada entendido; y +por consiguiente la inteligencia es inexplicable. No cabe suponer que +la actividad se despliega ciegamente; no hay nada ciego cuando se +trata de representacion, y la actividad productiva se refiere +esencialmente a cosas representadas en cuanto representadas. El que +estas sean producidas en lo exterior con existencia distinta de la +representacion intelectual, es indiferente para el problema de la +inteligencia. Asi, como explica el mismo Vico, la razon humana conoce +lo que ella construye en un mundo puramente ideal, y Dios conoce al +Verbo que engendra, no obstante de que este Verbo no esta fuera de la +esencia divina sino identificado con ella. + + +[300.] No se contenta el filosofo napolitano con aplicar su sistema a +la razon humana; lo generaliza a todas las inteligencias, inclusa la +divina; bien que procurando con loable religiosidad, conciliar sus +doctrinas ideologicas con los dogmas del cristianismo. Y en verdad que +los problemas de la inteligencia no pueden resolverse cumplidamente +sino encumbrandose a tanta altura. Para conocer al entendimiento +humano, no basta seguir los pasos de la humana razon; es necesario +proponerse ademas el problema general de la inteligencia misma, ora se +limite como la nuestra a flacas vislumbres, ora se dilate por las +regiones de la infinidad en un pielago de luz. Las sublimes palabras +con que san Juan comienza su Evangelio, encierran, a mas de la verdad +augusta ensenada por la inspiracion divina, doctrinas trascendentales +que aun miradas bajo un punto de vista meramente filosofico, son de +una importancia mayor de la que encontrarse pudiera en las palabras de +ningun hombre. + +Al identificar lo verdadero con lo hecho, advierte Vico que segun el +dogma de nuestra religion, es necesario distinguir entre lo creado y +lo increado. A lo primero se le debe llamar hecho, a lo segundo +engendrado. Pondera la elegancia divina con que la Escritura santa +llama Verbo a la Sabiduria de Dios, en la cual se contienen las ideas +de todas las cosas, y los elementos de las ideas mismas; sin embargo, +las palabras de Vico son muy inexactas, cuando al explicar la +concepcion de dicho Verbo, parecen dar a entender que solo resulta de +los elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina. "En +este Verbo, dice, lo verdadero es la comprension misma de todos los +elementos de este universo, la cual podria formar infinitos mundos; de +estos elementos conocidos y contenidos en la omnipotencia divina, se +_forma_ el Verbo real, absoluto, conocido desde toda la eternidad por +el Padre, y engendrado por el desde toda la eternidad." (De la Antigua +Sabiduria de la Italia, lib. 1, cap. 1.) Si el autor quiere significar +que el Verbo es concebido por solo el conocimiento de lo contenido en +la omnipotencia divina, su asercion es falsa; si no quiso significar +esto, su locucion es inexacta. + +Santo Tomas (1 part., cuest. 34, art. 3.)pregunta si en el nombre del +Verbo se contiene alguna relacion a la criatura "utrum in nomine Verbi +importetur respectus ad creaturam" y alli resuelve la cuestion con +admirable laconismo y solidez. "Respondo que en el Verbo se contiene +relacion a la criatura. Dios conociendose a si mismo, conoce a toda +criatura. El verbo pues, concebido en la mente, es representativo de +todo aquello que actualmente se entiende. Asi en nosotros hay diversos +verbos segun son diversas las cosas entendidas. Pero como Dios con un +solo acto se conoce a si y a todas las cosas, su unico Verbo es +expresivo no solo del padre sino tambien de las criaturas. Y asi como +la ciencia de Dios en cuanto a Dios, es solo conocimiento, pero en +cuanto a las criaturas es conocimiento y causa, asi el Verbo de Dios +con respecto a Dios Padre, es solo expresivo, pero con relacion a las +criaturas es expresivo y productivo, por cuya razon se dice en el +salmo 32: dijo, y las cosas fueron hechas, porque en el Verbo se +contiene la razon productiva de las cosas que Dios hace[1]." + + [Footnote 1: Respondeo dicendum, quod in Verbo importatur respectus + ad creaturam. Deus enim cognoscendo se, cognoscit omnem creaturam. + Verbum igitur in mente conceptum est representativum omnis eius, + quod actu intelligitur. Unde in nobis sunt diverso verbo, secundum + diversa, quae intelligimus. Sed quia Deus uno actu et se, et omnia + intelligit, unicum verbum eius est expressivum, non solum Patris + sed etiam creaturarum. Et sicut Dei scientia, Dei quidem est + congnoscitiva tantum, creaturarum autem cognoscitiva et factiva; + ila verbum Dei, eius quod in Deo Patre est, est expressivum tantum, + creaturarum vero est expressivum, et operativum, et propter hoc + dicitur in Psal. 32. Dixit, et facta sunt, quia importatur in verbo + ratio factiva eorum qua Deus facit.] + +Por este pasaje se echa de ver que segun la doctrina de Santo Tomas, +el Verbo expresa tambien a las criaturas, pero que el es concebido no +solo por el conocimiento de estas, sino y primariamente, por el +conocimiento de la esencia divina; "el Padre, dice en otra parte el +Santo Doctor, entendiendose a si y al Hijo y al Espiritu Santo y a +todas las cosas contenidas en su ciencia, concibe al Verbo de manera +que toda la Trinidad es _dicha_ en el Verbo y tambien toda +criatura[2]." + + [Footnote 2: Pater enim intelligendo se et Filium et Spiritum + Sanctum et omnia alia quae eius scientia continentur, concipit + Verbum, ut sic tota Trinitas Verbo dicatur, et etiam omnis creatura + (1. par. q. 31. art. 1 - ad. 3.)] + +[301.] Hay tambien otra doctrina de Santo Tomas que se opone al +sistema de Vico. Segun este, la inteligencia conoce lo que hace, y +solo lo que hace, y solo por que lo hace; pues que lo hecho y lo +verdadero son convertibles, siendo lo hecho el unico criterio de +verdad. Esta doctrina la aplica Vico a la inteligencia divina +sustituyendo a _hecho, engendrado;_ con lo cual invierte el orden de +las ideas, pues que ni segun nuestro modo de concebir, Dios entiende +porque engendra, sino que engendra porque entiende; no se concibe la +generacion del Verbo sin concebir antes la inteligencia. "En quien +entiende, dice Santo Tomas, por lo mismo que entiende, procede alguna +cosa dentro de el, lo cual es el concepto de la cosa entendida, y +proviene de la fuerza intelectual y de su noticia[3]". + + [Footnote 3: Quicumque autem intelligit ex hoc ipso quod + intelligit, procedit aliquid intra ipsum, quod est conceptio rei + intellectae ex vi intellectiva proveniens et ex eius notitia + procedens. Quam quidem conceptionem vox significat, et dicitur + verbum cordis, significatum verbo vocis. (1. p. q. 27. art. 1.).] + +Esta doctrina de Santo Tomas confirma la opinion expuesta mas arriba, +sobre la imposibilidad de explicar el acto intelectual por sola la +produccion. Es evidente que para producir en el orden intelectual, es +necesario entender ya: y por consiguiente en el momento inicial de +toda inteligencia, no puede ponerse la accion productiva, sino la +intuicion del objeto. En este mismo sentido habla Santo Tomas, en el +modo que hablar puede el hombre de las cosas divinas: no funda en la +generacion del Verbo la inteligencia divina; antes por el contrario, +en la inteligencia funda la generacion del Verbo. Dios, segun Santo +Tomas, engendra al Verbo porque entiende, no entiende porque engendra: +y si bien en este Verbo pone el Santo Doctor la expresion de todo +cuanto esta contenido en Dios, es presuponiendo la inteligencia +divina, con la cual se hace posible decir o proferir el Verbo. El +orden de los conceptos, pues, es el siguiente: entendimiento, objeto +entendido, verbo procedente de la accion de entender por el cual el +ser inteligente se expresa, se dice a si propio, la misma cosa +entendida. Aplicadas estas ideas a Dios, seran: Dios Padre +inteligente; esencia divina con todo lo que ella contiene, entendida; +Verbo o Hijo engendrado por este acto intelectual, y expresivo de todo +lo que se encierra en este acto generador. + + +[302.] No es mi animo inculpar a Vico; solo he querido hacer notar la +inexactitud de sus palabras, haciendole por otra parte la justicia de +creer que el entendia las cosas del mismo modo que las he explicado, +aunque no acerto a expresarse con la debida claridad. Pasemos ahora a +considerar el sistema de Vico bajo puntos de vista menos delicados. + +Es facil notar que admitiendo lo hecho por unico criterio de verdad, +la inteligencia queda incomunicada con todo lo que no sean sus obras. +Ni a si misma se puede conocer, porque no se hace. "El alma, +conociendose, dice Vico, no se hace, y por lo mismo no sabe la manera +con que se conoce;" de suerte que prescindiendo del problema de la +inteligibilidad que se ha ventilado mas arriba (cap. XII,) niega Vico +a nuestra alma el criterio de si propia por la unica razon de que no +se causa a si misma. Entonces, la identidad lejos de ser un origen de +representacion como se ha probado (cap. XI), es incompatible con ella; +nada podra conocerse a si mismo porque nada se hace a si mismo. + +De esto resulta un gravisimo error; pues que se infiere que tampoco +Dios puede conocerse a si mismo; porque no se causa a si mismo. Ni +basta decir que se conoce en el Verbo, pues que si no se supone la +inteligencia, el Verbo es imposible. + + +[303.] Todo el mundo de la realidad distinto del ser intelectual, sera +desconocido para siempre; de donde se deduce que el sistema de Vico +lleva al escepticismo mas riguroso. ?Que admite el filosofo +napolitano? el conocimiento por el espiritu, de la obra misma del +espiritu; en esto se comprenden los actos de conciencia y todos los +objetos puramente ideales que en ella nos creamos; esto tambien lo +admiten los escepticos, ninguno de ellos dejara de convenir que hay en +nosotros conciencia, que hay un mundo ideal, obra de esta conciencia +misma o atestiguado por ella. + +Si pues no admitimos otro criterio de verdad que lo hecho, abrimos la +puerta al escepticismo, abandonamos el mundo de las realidades para +establecernos en el de las apariencias. No obstante isingularidad de +las opiniones humanas! Vico pensaba todo lo contrario; el creia que +solo con su sistema era posible rebatir a los escepticos. Es curioso +oirle decir con admirable seriedad "el unico medio de destruir el +escepticismo es tomar por criterio de verdad, que cada cual esta +seguro de lo verdadero que hace." + +?En que puede fundarse tamana extraneza? oigamos al filosofo, que dice +cosas muy buenas, pero que no se alcanza como pueden conducir a la +destruccion del escepticismo. "Los escepticos van repitiendo siempre +que las cosas les _parecen_, pero que ignoran lo que ellas son en +realidad; confiesan los efectos y conceden por consiguiente que estos +efectos tienen sus causas; pero afirman que no conocen a estas porque +ignoran el genero o la forma segun la cual las cosas se hacen. Admitid +estas proposiciones, y retorcedlas contra ellos de la manera +siguiente: esta comprension de causas que contiene todos los generos o +todas las formas bajo las cuales son dados todos los efectos, cuyas +apariencias confiesa ver el esceptico, pero cuya esencia real asegura +ignorar; esta comprension de causas se halla en la primera verdad que +las comprende todas, y donde todas estan contenidas hasta las ultimas. +Y pues que esta verdad las comprende todas, es infinita, y no excluye +ninguna, y tiene la prioridad sobre el cuerpo que no es mas que un +efecto. Por consiguiente esta verdad es alguna cosa espiritual, en +otros terminos es Dios, el Dios que confesamos nosotros los +cristianos; sobre esta verdad debemos medir la verdad humana, pues que +la verdad humana es aquella cuyos elementos hemos ordenado nosotros +mismos, aquello que contenemos en nosotros y que por medio de ciertos +postulados podemos prolongar y seguir hasta lo infinito. Ordenando +estas verdades las conocemos, y las hacemos a un mismo tiempo; y he +aqui por que en este caso poseemos el genero o la forma segun la cual +hacemos" (Ibid. 3.). + +En esta refutacion de los escepticos nada encuentro que pueda destruir +el escepticismo. Aun suponiendo que todos admiten el principio de +causalidad, lo que no es exacto, ?que se puede sacar de este principio +cuando se senala por unico criterio la obra del mismo entendimiento +que ha de emplear el principio? Si no hay mas criterio que el de +causalidad, el entendimiento se encuentra aislado, sin poder ir mas +alla en el orden de los efectos, que hasta donde llegan los producidos +por el mismo; y en el de las causas, no puede subir mas arriba que de +si propio; porque si sube, ya conoce cosas que el no ha hecho, a +saber, la causa que le ha producido a el. En este supuesto los +escepticos quedan triunfantes; el conocimiento se reduce al mundo +interior, a las simples apariencias; cuando de estas se quiera salir +se tropieza con el obstaculo del criterio unico, el cual se opone al +conocimiento de todo lo _no hecho_ por el entendimiento mismo. +Entonces la realidad nos esta vedada y nos hallamos separados de ella +por un vallado insalvable. El mundo en si, sera lo que se quiera +suponer; mas para nosotros no sera nada. Esta ley se aplicara a todas +las inteligencias, de manera que la realidad solo podra ser conocida +por la causa primera. + +Estas consecuencias son inadmisibles en no arrojandose sin reserva al +campo del escepticismo, y no obstante son inevitables en el sistema de +Vico. Original ocurrencia la de querer combatir el escepticismo con un +sistema que le abre la mas anchurosa puerta. + + + + +CAPITULO XXXI. + +CONTINUACION. + + +[304.] Si en algun terreno pudiera ser admitido el criterio del +filosofo napolitano, seria en el de las verdades ideales. Como estas +prescinden absolutamente de la existencia, puede suponerselas +conocidas hasta por un entendimiento que no las produzca en la +realidad. En cuanto conocidas por el entendimiento nada envuelven de +real, y por consiguiente no entranan ninguna condicion que exija +fuerza productiva, a no ser que esta se refiera a un orden de pura +idealidad. En este orden parece que la razon humana produce +efectivamente: porque tomando por ejemplo la geometria, es facil de +notar que aun en su parte mas elevada y de mayor complicacion, no es +mas que una especie de construccion intelectual donde solo se halla lo +que la razon ha puesto. Esta razon es la que a fuerza de trabajo ha +ido reuniendo los elementos y combinandolos de distintas maneras hasta +llegar al asombroso resultado del cual pueda decir con verdad: esto es +mi obra. + +Sigase con atenta observacion el desarrollo de la ciencia geometrica y +se echara de ver que la dilatada serie de axiomas, teoremas, +problemas, demostraciones, resoluciones, arranca de unos cuantos +postulados, y que continua siempre con la ayuda o de estos mismos o de +otros que la razon excogita, conforme lo exige la necesidad o la +utilidad. + +?Que es la linea? una serie de puntos. La linea pues es una +construccion intelectual, no envuelve otra cosa que las fluxiones +sucesivas de un punto. ?Que es el triangulo? una construccion +intelectual en que se reunen los extremos de tres lineas. ?Que es el +circulo? es otra construccion intelectual, el espacio encerrado por la +circunferencia, formada a su vez por el extremo de una linea que gira +al rededor de un punto. ?Que son todas las demas curvas? lineas +marcadas por el movimiento de un punto con arreglo a una cierta ley de +inflexion. ?Que es la superficie? ?no se engendra su idea con el +movimiento de una linea, asi como el solido con el movimiento de una +superficie? ?Que son todos los objetos de la geometria sino lineas, +superficies y solidos de varias especies y con diversas +combinaciones? + +La aritmetica universal es una creacion del entendimiento, ora la +consideremos en la aritmetica propiamente dicha, ora en el algebra. El +numero es un conjunto de unidades; el entendimiento es quien las +reune: el dos no es mas que uno mas uno, el tres es dos mas uno, y de +esta suerte se forman todos los valores numericos, por consiguiente +las ideas expresivas de estos valores contienen una creacion de +nuestro espiritu, son su obra, nada encierran sino lo que el mismo ha +puesto en ellas. + +Ya se ha notado que el algebra es una especie de lenguaje. Sus reglas +tienen una parte de convencionales, y las formulas mas complicadas se +resuelven en un principio convencional. Tomemos una muy sencilla: +$a^0=1$; ?por que? porque $a^0=a^{n-n}$; ?por que? La razon es porque +se ha convenido en senalar la division por la resta de los esponentes; +y de consiguiente $\frac{a^n}{a^n}$ que evidentemente es igual a uno; +se puede expresar por $\frac{a^n}{a^n}=a^{n-n}=a^0$. + + +[305.] Estas observaciones parecen probar que en realidad es verdadero +el sistema de Vico en lo que concierne a las matematicas puras, es +decir a una ciencia del orden puramente ideal. Aunque tal vez podria +ensayarse lo mismo con relacion a otras ciencias, por ejemplo a la +metafisica, no lo hare, porque en saliendo de las matematicas, ya es +dificil encontrar un terreno donde no haya opiniones opuestas. Ademas, +que en habiendo manifestado hasta que punto es admisible el sistema de +Vico en las ciencias matematicas, quedaran tambien resueltas las +dificultades que puede haber en lo que concierne a otros ramos. + + +[306.] El entendimiento construye en un orden puramente ideal, es +innegable; y en esto convienen todas las escuelas. Nadie duda de que +la razon supone, combina, compara, deduce: operaciones que no pueden +concebirse sin una especie de construccion intelectual. En este caso +el entendimiento sabe lo que hace, porque su obra le esta presente; +cuando combina sabe lo que combina, cuando compara y deduce, sabe lo +que deduce y compara, cuando estriba en ciertas suposiciones que el +mismo ha establecido, sabe en que consisten, pues se apoya en ellas. + + +[307.] El entendimiento conoce lo que hace, pero conoce mas de lo que +hace; hay verdades que no son ni pueden ser su obra, pues que son el +cimiento de todas sus obras: por ejemplo el principio de +contradiccion. ?Puede decirse que la imposibilidad de ser y no ser una +cosa a un mismo tiempo, sea obra de nuestra razon? no ciertamente. La +razon misma es imposible si el principio no esta supuesto ya; el +entendimiento le encuentra en si propio como una ley absolutamente +necesaria, como una condicion _sine qua non_ de todos sus actos. He +aqui fallido el criterio de Vico: "el entendimiento solo conoce la +verdad que hace;" sin embargo la verdad del principio de +contradiccion, el entendimiento la conoce y no la hace. + + +[308.] Los hechos de conciencia son conocidos por la razon, no +obstante de que no son su obra. Estos hechos a mas de estar presentes +a la conciencia, son objeto de las combinaciones de la razon; he aqui +otro caso en que falla el criterio de Vico. + + +[309.] Aun en las cosas que son obra puramente intelectual, el +entendimiento conoce lo que hace, pero no hace lo que quiere; de lo +contrario seria menester decir que las ciencias son absolutamente +arbitrarias; en vez de los resultados geometricos que tenemos ahora, +podriamos tener tantos otros cuantos son los hombres que piensan en +lineas, superficies y solidos. ?Esto que indica? que la razon esta +sometida a ciertas leyes, que sus construcciones estan ligadas a +condiciones de que no se puede prescindir: una de ellas es el +principio de contradiccion, al cual no se puede faltar nunca so pena +de anonadar todo conocimiento. Es verdad que se llega a sacar el +volumen de una esfera por medio de una serie de construcciones +intelectuales; pero yo pregunto: ?pueden dos entendimientos llegar a +dos valores diferentes? no, esto es absurdo; seguiran quizas diversos +caminos, expresaran sus demostraciones y sus resultados de distintas +maneras, pero el valor es el mismo; si hay diferencia, hay error por +una u otra parte. + + +[310.] Profundizando la materia se echa de ver que la construccion +intelectual de que nos habla Vico, es una cosa generalmente admitida. +Lo que hay de nuevo en el sistema de este filosofo son dos cosas, una +buena y otra mala: la buena, es el haber indicado una de las razones +de la certeza de las matematicas y demas ciencias de un orden +puramente ideal; la mala es el haber exagerado el valor de su +criterio. + +He dicho que el sistema del filosofo napolitano expresaba un hecho +generalmente reconocido, mas que por su parte lo habia exagerado. No +cabe duda en que el entendimiento crea en algun modo las ciencias +ideales ?pero de que manera? no de otra sino tomando postulados, y +combinando los datos de varias maneras. Aqui se acaba su fuerza +creatriz; porque en esos postulados y en esas combinaciones encuentra +verdades necesarias que el no ha puesto. + +?Que es el triangulo en el orden puramente ideal? una creacion del +entendimiento: el es quien dispone las lineas en forma triangular, el +es quien, salva esa misma forma, la modifica de infinitas maneras. +Hasta aqui no hay mas que un postulado y diferentes combinaciones del +mismo. Pero las propiedades del triangulo dimanan por absoluta +necesidad de las condiciones del mismo postulado; estas propiedades el +entendimiento no las hace, las encuentra. El ejemplo del triangulo es +aplicable a toda la geometria; el entendimiento toma un postulado, +esta es su obra libre, con tal que no se ponga en lucha con el +principio de contradiccion; de este postulado dimanan consecuencias +absolutamente necesarias, independientes de la accion intelectual, que +encierran una verdad absoluta conocida por el entendimiento mismo. Por +consiguiente con respecto a ellas, es falso el decir que las hace. Un +hombre pone un cuerpo en tal disposicion que abandonado a su gravedad +cae al suelo; ?es el hombre quien le da la fuerza de caer? no por +cierto, sino la naturaleza. Lo que el hombre hace es poner la +condicion bajo la cual la fuerza de gravedad pueda producir sus +efectos: desde que la condicion existe, la caida es inevitable. He +aqui una semejanza que manifiesta con claridad y exactitud lo que +sucede en el orden puramente ideal: el entendimiento pone las +condiciones, pero de estas dimanan otras verdades, _no hechas_ por el +entendimiento, sino conocidas; esta verdad es absoluta, es como si +dijeramos la fuerza de gravedad en el orden de las ideas. He aqui +deslindado lo que hay de admisible e inadmisible en el sistema de +Vico. Admisible, la fuerza de combinacion, hecho generalmente +reconocido; inadmisible, la exageracion de este hecho extendido a +todas las verdades, cuando solo comprende los postulados en sus varias +combinaciones. + +En las reglas algebraicas hay una parte de convencional, en cuanto se +refieren a la _expresion_; porque es evidente que esta podria haber +sido diferente. Pero supuesta la expresion, el desarrollo de las +reglas, no es convencional, sino necesario. En la misma expresion +a^n/a^n, claro es que el numero de veces que la cantidad a entra por +factor, podia haberse expresado de infinitas maneras; pero supuesto +que se ha adoptado la presente, no es convencional la regla sino +absolutamente necesaria; pues que sea cual fuere la expresion, siempre +es cierto que la division de una cantidad por si misma con distintos +exponentes, da por resultado la disminucion del numero de veces que +entra por factor; lo que se significa por la resta de los exponentes; +y por tanto, si el numero de veces es igual en el dividendo y en el +divisor, el resultado ha de ser = 0. Por donde se echa de ver, que aun +en el algebra, lo que hace el entendimiento es poner las condiciones, +y expresarlas como mejor le parece: mas aqui concluye su obra libre, +pues de estas condiciones resultan verdades necesarias; el no las +hace, solo las conoce. + +El merito de Vico en este punto consiste en haber emitido una idea muy +luminosa sobre la causa de la mayor certeza en las ciencias puramente +ideales. En estas el entendimiento pone el propio las condiciones bajo +las cuales ha de levantar el edificio; el escoge por decirlo asi el +terreno, forma el plan, y levanta las construcciones con arreglo a +este; en el orden real este terreno lo es previamente senalado, asi +como el plan del edificio y los materiales con que lo ha de levantar. +En ambos casos esta sometido a las leyes generales de la razon; pero +con la diferencia de que en el orden puramente ideal, ha de atender a +esas leyes y a nada mas; pero en el real, no puede prescindir de los +objetos considerados en si, y esta condenado a sufrir todos los +inconvenientes que por su naturaleza le ofrecen. Aclaremos estas ideas +con un ejemplo. Si quiero determinar la relacion de los lados de un +triangulo bajo ciertas condiciones, me basta suponerlas y atenerme a +ellas; el triangulo ideal es en mi entendimiento una cosa enteramente +exacta y ademas fija: si le supongo isosceles con la relacion de los +lados a la base como de cinco a tres, esta razon es absoluta, +inmutable, mientras yo no altere el supuesto; en todas las operaciones +que haga sobre estos datos puedo enganarme en el calculo, pero el +error no provendra de la inexactitud de los datos. El entendimiento +conoce bien, porque lo conocido es su misma obra. Si el triangulo no +es puramente ideal sino realizado sobre el papel o en el terreno, el +entendimiento vacila; porque las condiciones que el fija con toda +exactitud en el orden ideal, no pueden ser trasladadas de la misma +manera al orden real: y aun cuando lo fuesen, el entendimiento carece +de medios para apreciarlo. He aqui por que dice Vico con mucha verdad, +que nuestros conocimientos pierden en certeza a proporcion que se +alejan del orden ideal y se engolfan en la realidad de las cosas. + + +[311.] Dugald Steward se aprovecharia probablemente de esta doctrina +de Vico al explicar la causa de la mayor certeza de las ciencias +matematicas. Dice que esta no se funda en los axiomas sino en las +definiciones; es decir que con corta diferencia, viene a parar al +sistema del filosofo napolitano de que las matematicas son las +ciencias mas ciertas, porque son una construccion intelectual fundada +en ciertas condiciones que el mismo entendimiento pone, y que estan +expresadas por la definicion. + + +[312.] Esta diferencia entre el orden puramente ideal y el real no se +habia escapado a los filosofos escolasticos. Era comun entre ellos el +dicho de que de los contingentes y particulares no hay ciencia, que +las ciencias solo son de las cosas necesarias y universales: sustituid +a la palabra contingente la de real, pues toda realidad finita es +contingente; en vez de universal poned ideal, pues lo puramente ideal +es todo universal; y encontrareis expresado lo mismo con distintas +palabras. Dificil es deslindar hasta que punto se hayan aprovechado +los filosofos modernos de las doctrinas de los escolasticos en lo +tocante a la distincion entre los conocimientos puros y los empiricos; +pero lo cierto es que en las obras de los escolasticos se hallan sobre +estas cuestiones, pasajes sumamente luminosos. No fuera extrano que +hubiesen sido leidos por algunos modernos, particularmente por los +alemanes, cuya laboriosidad es proverbial, especialmente en lo que +toca a las materias de erudicion (XXVII). + + + + +CAPITULO XXXII. + +CRITERIO DEL SENTIDO COMUN. + + +[313.] _Sentido comun_, he aqui una expresion sumamente vaga. Como +todas las expresiones que encierran muchas y diferentes ideas, la de +sentido comun debe ser considerada bajo dos aspectos, el de su valor +etimologico, y el de su valor real. Estos dos valores no siempre son +identicos: a veces discrepan muchisimo; pero aun en su discrepancia, +suelen conservar intimas relaciones. Para apreciar debidamente el +significado de expresiones semejantes, es preciso no limitarse al +sentido filosofico y no desdenarse del vulgar. En este ultimo hay con +frecuencia una filosofia profunda, porque en tales casos el sentido +vulgar es una especie de sedimento precioso que ha dejado sobre la +palabra el transito de la razon por espacio de muchos siglos. Sucede a +menudo que entendido y analizado el sentido vulgar, esta fijado el +sentido filosofico, y se resuelven con facilidad suma las cuestiones +mas intrincadas. + + +[314.] Es notable que aparte los sentidos corporales, haya otro +criterio llamado sentido comun. _Sentido_; esta palabra excluye la +reflexion, excluye todo raciocinio, toda combinacion nada de esto +tiene cabida en el significado de la palabra _sentir_. Cuando +sentimos, el espiritu mas bien se halla pasivo que activo; nada pone +de si propio; no da, recibe; no ejerce una accion, la sufre. Este +analisis nos conduce a un resultado importante, el separar del sentido +comun todo aquello en que el espiritu ejerce su actividad, y el fijar +uno de los caracteres de este criterio, cual es, el que con respecto a +el, no hace mas el entendimiento que someterse a una ley que siente, a +una necesidad instintiva que no puede declinar. + + +[315.] _Comun_: esta palabra excluye todo lo individual, e indica que +el objeto del sentido comun es general a todos los hombres. + +Los simples hechos de conciencia son de sentido, mas no de sentido +comun; el espiritu los siente prescindiendo de la objetividad y de la +generalidad; lo que experimenta en si propio es experiencia +exclusivamente suya, nada tiene que ver con la de los demas. + +En la palabra comun, se significa que los objetos de este criterio lo +son para todos los hombres, y de consiguiente se refieren al orden +objetivo; pues que lo puramente subjetivo, como tal, se cine a la +individualidad, en nada afecta a la generalidad. Esta observacion es +tan exacta que en el lenguaje ordinario jamas se llama opuesto al +sentido comun un fenomeno interior por extravagante que sea, con tal +que se exprese simplemente el fenomeno y se prescinda de su relacion +al objeto. A un hombre que dice, yo experimento tal o cual sensacion, +me parece que veo tal o cual cosa, no se le opone el sentido comun; +pero si dice: tal cosa es de tal manera, si la asercion es +extravagante, se le objeta: esto es contrario al sentido comun. + + +[316.] Yo creo que la expresion, sentido comun, significa una ley de +nuestro espiritu, diferente en apariencia segun son diferentes los +casos a que se aplica, pero que en realidad y a pesar de sus +modificaciones, es una sola, siempre la misma, y consiste en una +inclinacio natural de nuestro espiritu a dar su asenso a ciertas +verdades, no atestiguadas por la conciencia, ni demostradas por la +razon; y que todos los hombres han menester para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual o moral. + +Poco importa el nombre si se conviene en el hecho; sentido comun, sea +o no la expresion mas adecuada para significarle, es cuestion de +lenguaje, no de filosofia. Lo que debemos hacer es examinar si en +efecto existe esta inclinacion de que hablamos, bajo que formas se +presenta, a que casos se aplica y hasta que punto y en que grado puede +ser considerada como criterio de verdad. + +En la complicacion de los actos y facultades de nuestro espiritu, y en +la muchedumbre y diversidad de objetos que se le ofrecen, claro es que +dicha inclinacion no puede presentarse siempre con el mismo caracter y +que ha de sufrir varias modificaciones, capaces de hacerla considerar +como un hecho distinto, aunque en realidad no sea mas que el mismo, +transformado de la manera conveniente. El mejor medio de evitar la +confusion de ideas, es deslindar los varios casos en que tiene cabida +el ejercicio de esta inclinacion. + + +[317.] Desde luego la encontramos con respecto a las verdades de +evidencia inmediata. El entendimiento no las prueba ni las puede +probar, y sin embargo necesita asentir a ellas so pena de extinguirse, +como una luz que carece de pabulo. Para la vida intelectual es +condicion indispensable la posesion de una o mas verdades primitivas; +sin ellas la inteligencia es un absurdo. Nos encontramos pues con un +caso comprendido en la definicion del sentido comun: imposibilidad de +prueba; necesidad intelectual que se ha de satisfacer con el asenso; +irresistible y universal inclinacion a dicho asenso. + +?Hay algun inconveniente en dar a esta inclinacion el nombre de +sentido comun? por mi parte no disputare de palabras, consigno el +hecho, y no necesito nada mas en el terreno de la filosofia. Convengo +en que al tratarse de la evidencia inmediata, la inclinacion al asenso +no suele llamarse sentido comun: esto no carece de razon. Para que se +aplique con propiedad el nombre de _sentido_, es necesario que el +entendimiento mas bien sienta que conozca, y en la evidencia inmediata +mas bien conoce que siente. Como quiera, repito que el nombre nada +importa, aunque no seria dificil encontrar algun autor grave que ha +dado al criterio de evidencia el titulo de sentido comun; lo que deseo +es consignar esa ley de nuestra naturaleza que nos inclina a dar +asenso a ciertas verdades, independientes de la conciencia y del +raciocinio. + +No es solo la evidencia inmediata, la que tiene en su favor la +irresistible inclinacion de la naturaleza; lo propio se verifica en la +mediata. Nuestro entendimiento asiente por necesidad, no solo a los +primeros principios, si que tambien a todas las proposiciones +enlazadas claramente con ellos. + + +[318.] Esta natural inclinacion al asenso, no se limita al valor +subjetivo de las ideas, se extiende tambien al objetivo. Ya se ha +visto que esa objetividad tampoco es demostrable directamente y _a +priori_, no obstante que la necesitamos. Si nuestra inteligencia no se +ha de limitar a un mundo puramente ideal y subjetivo, es preciso que +no solo sepamos que las cosas nos _parecen_ tales con evidencia +inmediata o mediata, sino que _son_ en realidad como nos parecen. Hay +pues necesidad de asentir a la objetividad de las ideas, y nos +hallamos con la irresistible y universal inclinacion a este asenso. + + +[319.] Lo dicho de la evidencia mediata e inmediata con respecto al +valor objetivo de las ideas, tiene lugar no solo en el orden puramente +intelectual sino tambien en el moral. El espiritu, dotado como esta de +libertad, ha menester reglas para dirigirse; si los primeros +principios intelectuales son necesarios para conocer, no lo son menos +los morales para querer y obrar; lo que son para el entendimiento la +verdad y el error, son para la voluntad el bien y el mal. A mas de la +vida del entendimiento, hay la vida de la voluntad; aquel se anonada +si carece de principios en que pueda estribar; esta perece tambien +como ser moral, o es una monstruosidad inconcebible, si no tiene +ninguna regla cuya observancia o quebrantamiento constituya su +perfeccion o imperfeccion. He aqui otra necesidad del asenso a ciertas +verdades morales, y he aqui por que encontramos tambien esa +irresistible y universal inclinacion al asenso. + +Y es de notar, que como en el orden moral no basta conocer, sino que +es necesario obrar, y uno de los principios de accion es el +sentimiento, las verdades morales no solo son conocidas sino tambien +sentidas: cuando se ofrecen al espiritu, el entendimiento asiente a +ellas como a inconcusas, y el corazon las abraza con entusiasmo y con +amor. + + +[320.] Las sensaciones consideradas como puramente subjetivas, tampoco +bastan para las necesidades de la vida sensitiva. Es preciso que +estemos seguros de la correspondencia de nuestras sensaciones con un +mundo exterior, no puramente fenomenal, sino real y verdadero. El +comun de los hombres no posee ni la capacidad ni el tiempo que son +menester para ventilar las cuestiones filosoficas sobre la existencia +de los cuerpos, y decidirlas en pro o en contra de Berkeley y sus +secuaces: lo que necesita es estar enteramente seguro de que los +cuerpos existen, de que las sensaciones tienen en realidad un objeto +externo. Esta seguridad la poseen todos los hombres, asintiendo a la +objetividad de las sensaciones, esto es, a la existencia de los +cuerpos, con asenso irresistible. + + +[321.] La fe en la autoridad humana nos ofrece otro caso de este +instinto admirable. El individuo y la sociedad necesitan esa fe; sin +ella, la sociedad y la familia serian imposibles; el mismo individuo +estaria condenado al aislamiento, y por tanto a la muerte. Sin la fe +en la palabra del hombre, el linaje humano desapareceria. Esta +creencia tiene distintos grados segun las diferentes circunstancias, +pero existe siempre; el hombre se inclina a creer al hombre por un +instinto natural. Cuando son muchos los hombres que hablan, y no +tienen contra si otros que hablan en sentido opuesto, la fuerza de la +inclinacion es mayor a proporcion que es mayor el numero de los +testigos, hasta llegar a un punto en que es irresistible: ?quien duda +de que existe Constantinopla? y sin embargo los mas, solo lo sabemos +por la palabra de otros hombres. + +?En que se funda la fe en la autoridad humana? las razones filosoficas +que se pueden senalar no las conoce el comun de los hombres; mas por +esto su fe no deja de ser igualmente viva que la de los filosofos. +?Cual es la causa? es que hay una necesidad, y a su lado el instinto +para satisfacerla; el hombre necesita creer al hombre, y le cree. Y +notese bien, cuanto mayor es la necesidad tanto mayor es la fe: los +muy ignorantes, los imbeciles, creen todo lo que se les dice; su guia +esta en los demas hombres y ellos la siguen a ciegas; el tierno nino +que nada conoce por si propio, cree con absoluto abandono las mayores +extravagancias; la palabra de cuantos le rodean es para el un +infalible criterio de verdad. + + +[322.] A mas de los primeros principios intelectuales y morales, de la +objetividad de las ideas y sensaciones, y del valor de la autoridad +humana, necesita el hombre el asenso instantaneo a ciertas verdades +que, si bien con la ayuda del tiempo podria demostrar, no le es +permitido hacerlo, atendido el modo repentino con que se le ofrecen, +exigiendo formacion de juicio y a veces accion. Para todos estos casos +hay una inclinacion natural que nos impele al asenso. + +De aqui dimana el que juzguemos instintivamente por imposible o poco +menos que imposible, obtener un efecto determinado por una combinacion +fortuita: por ejemplo el formar una pagina de Virgilio arrojando a la +aventura algunos caracteres de imprenta; el dar en un blanco +pequenisimo sin apuntar hacia el, y otras cosas semejantes. ?Hay aqui +una razon filosofica? ciertamente; pero no es conocida del vulgo. Esta +razon se evidencia en la teoria de las probabilidades, y es una +aplicacion instintiva del principio de causalidad y de la natural +oposicion de nuestro entendimiento a suponer efecto cuando no hay +causa, orden cuando no hay inteligencia ordenadora. + + +[323.] En la vida humana son necesarios en infinitos casos los +argumentos de analogia; ?como sabemos que el sol saldra manana? por +las leyes de la naturaleza. ?Como sabemos que continuaran rigiendo? +claro es que al fin hemos de parar a la analogia: saldra manana porque +ha salido hoy, y salio ayer, y no ha faltado nunca; ?como sabemos que +la primavera traera consigo las flores, y el otono los frutos? porque +asi sucedio en los anos anteriores. Las razones que se pueden alegar +fundando el argumento de analogia en la constancia de las leyes de la +naturaleza y en la relacion de ciertas causas fisicas con determinados +efectos, no las conoce el comun de los hombres; pero necesita el +asenso, y le tiene. + + +[324.] En todos los casos que acabo de enumerar la inclinacion al +asenso se puede llamar y se llama en realidad sentido comun, excepto +quizas el de la evidencia inmediata. La razon de que esta se exceptue +es que en ella, si bien no cabe demostracion, hay sin embargo vision +clarisima de que el predicado esta contenido en la idea del sujeto; +pero en los demas casos no hay ni la demostracion, ni esa vision: el +hombre asiente por un impulso natural; cuando se le objeta algo contra +su creencia no llama la atencion sobre el concepto, como sucede en la +evidencia inmediata; se halla completamente desconcertado, sin saber +que responder; entonces aplica a la objecion, no el nombre de error ni +de absurdo, sino de desproposito, de cosa contraria al sentido comun. + + +Veamoslo en algunos ejemplos. Supongase a la vista un gran monton de +arena en el cual se arroja al acaso un grano muy pequeno, revolviendo +en seguida en todas direcciones; llega un hombre y dice: voy a meter +la mano en el monton y a sacar al instante el grano oculto; ?que se le +objeta a este hombre? ?que le responden los circunstantes? nada; +desconcertados se miraran unos a otros diciendose de palabra o con la +vista: ique desproposito! no tiene sentido comun. Otro dice: todo lo +que vemos es nada, ni hay mundo externo, ni nosotros tenemos cuerpo. +Otro dice eso que nos cuentan de que existe una ciudad llamada +Londres, no es verdad. En todos estos casos nadie sabe que objetar: se +oye el desatino, se le rechaza por un impulso natural, el espiritu +siente que aquello es un desatino, sin verlo. + + +[325.] El sentido comun, ?es criterio seguro de verdad? ?lo es en +todos los casos? ?en cuales? ?que caracteres debe poseer para ser +tenido como criterio infalible? esto es lo que vamos a examinar. + +El hombre no puede despojarse de su naturaleza; cuando esta habla, la +razon dice que no se la puede despreciar. Una inclinacion natural es a +los ojos de la filosofia una cosa muy respetable, por solo ser +natural; a la razon y al libre albedrio corresponde el no dejarla +extraviar. Lo que es natural en el hombre no es siempre enteramente +fijo como en los brutos. En estos el instinto es ciego, porque debe +serlo donde no hay razon ni libertad. En el hombre las inclinaciones +naturales estan subordinadas en su ejercicio, a la libertad y a la +razon: por esto, cuando se las llama instintos, la palabra debe tener +acepcion muy diferente de la que le damos al aplicarla a los brutos. +Esto que sucede en el orden moral, se verifica tambien en el +intelectual: no solo debemos cuidar de nuestro corazon sino tambien de +nuestro entendimiento: ambos estan sujetos a la ley de +perfectibilidad; el bien y el mal, la verdad y el error son los +objetos que se nos ofrecen; la naturaleza misma nos dice cual es el +sendero que debemos tomar, pero no nos fuerza a tomarle: delante +tenemos la vida y la muerte: lo que nos agrada, aquello se nos da. + + +[326.] Independientemente de la accion del libre albedrio, hay en el +hombre una cualidad muy a proposito para que las inclinaciones +naturales se desvien con frecuencia de su objeto: la debilidad. Asi +pues no es de extranar que estas inclinaciones se extravien tan a +menudo, conduciendonos al error en lugar de la verdad; esto hace mas +necesario el fijar los caracteres del sentido comun, que pueda servir +de criterio _absolutamente infalible_. + + +[327.] Senalare las condiciones que en mi concepto tiene el verdadero +sentido comun, que no engana nunca. + +CONDICION 1. + +La inclinacion al asenso es de todo punto irresistible, de manera que +el hombre ni aun con la reflexion, puede resistirle ni despojarse de +ella. + +CONDICION 2. + +De la primera dimana la otra, a saber: toda verdad de sentido comun es +absolutamente cierta para todo el linaje humano. + +CONDICION 3. + +Toda verdad de sentido comun puede sufrir el examen de la razon. + +CONDICION 4. + +Toda verdad de sentido comun tiene por objeto la satisfaccion de +alguna gran necesidad de la vida sensitiva, intelectual o moral. + + +[328.] Cuando estos caracteres se reunen, el criterio del sentido +comun es absolutamente infalible, y se puede desafiar a los escepticos +a que senalen un ejemplo en que haya fallado. A proporcion que estas +condiciones se reunen en mas alto grado, el criterio del sentido comun +es mas seguro, debiendose medir por ellas los grados de su valor. +Expliquemoslo con algunos ejemplos. + +No cabe duda en que el comun de los hombres objetiva las sensaciones +hasta el punto de trasladar a lo exterior lo mismo que ellos sienten, +sin distinguir entre lo que hay de subjetivo y de objetivo. Los +colores, el linaje humano los considera en las cosas mismas; para el +lo verde no es la sensacion de lo verde, sino una cierta cosa, una +calidad o lo que se quiera llamar, inherente al objeto. ?Es asi en +realidad? no ciertamente: en el objeto externo hay la causa de la +sensacion, hay la disposicion de las partes para producir por medio de +la luz esa impresion que llamamos _verde_. El sentido comun nos +engana, ya que el analisis filosofico le convence de falaz. ?Pero +tiene todas las condiciones arriba senaladas? no. Por lo pronto le +falta el ser capaz de sufrir el examen de la razon; tan luego como se +reflexiona sobre el particular, se descubre que hay aqui una ilusion +tan inocente como hermosa. Le falta ademas al asenso la condicion de +irresistible; porque desde el momento en que nos convencemos de que +hay ilusion, el asenso deja de existir. No es universal el asenso pues +no le tienen los filosofos. No es indispensable para satisfacer alguna +necesidad de la vida; y por consiguiente no tiene ninguna de las +condiciones arriba senaladas. Lo que se ha dicho de la vista puede +aplicarse a todas las sensaciones; ?hasta que punto sera valedero pues +el testimonio del sentido comun en cuanto nos lleva a objetivar la +sensacion? helo aqui. + +Para las necesidades de la vida es necesaria la seguridad de que a las +sensaciones les corresponden objetos externos; a esto asentimos con +impulso irresistible, todos los hombres, sin distincion alguna. La +reflexion no basta para despojarnos de la inclinacion natural; y la +razon, aun la mas cavilosa, si alguna vez puede hacer vacilar los +fundamentos de esta creencia, no alcanza a convencerla de erronea. Los +que dan mayor importancia a esas cavilaciones podran decir que no +sabemos si existen los cuerpos, pero no probar que no existan. + +En este punto pues, la inclinacion natural reune todos los caracteres +para elevarse al rango de criterio infalible; es irresistible, es +universal, satisface una gran necesidad de la vida y sufre el examen +de la razon. + +Por lo que toca a las calidades, objeto directo de la sensacion, no +necesitamos que existan en los mismos cuerpos; nos basta que en estos +haya algo que nos produzca de cualquiera modo que sea, la impresion +correspondiente. Poco importa que el color verde y el anaranjado sean +o no calidades de los objetos, con tal que en ellos sea constante la +calidad que nos produce en los casos respectivos, la sensacion de +anaranjado o de verde. Para todos los usos de la vida resulta lo mismo +en un caso que en otro; aun cuando el analisis filosofico se +generalizase, no se perturbarian las relaciones del hombre con el +mundo sensible. Hay quizas una especie de desencanto de la naturaleza, +pues que el mundo despojado de las sensaciones no es ni con mucho tan +bello; pero el encanto continua para la generalidad de los hombres; a +el esta sometido tambien el filosofo excepto en los breves instantes +de reflexion; y aun en estos, siente un encanto de otro genero, al +considerar que gran parte de esa belleza que se atribuye a los objetos +la lleva el hombre en si mismo, y que basta el simple ejercicio de las +facultades armonicas de un ser sensible para que el universo entero se +revista de esplendor y de galas (XXVIII). + + + + +CAPITULO XXXIII. + +ERROR DE LA-MENNAIS SOBRE EL CONSENTIMIENTO COMUN. + + +[329.] La fe instintiva en la autoridad humana de que hablo en el +capitulo anterior, es un hecho atestiguado por la experiencia y que +ningun filosofo ha puesto en duda. Esa fe, dirigida por la razon de la +manera conveniente, constituye uno de los criterios de verdad. Los +errores a que en ciertos casos puede inducir, son inherentes a la +debilidad humana, y estan abundantemente compensados por las ventajas +que dicha fe produce al individuo y a la sociedad. + +Un celebre escritor ha querido refundir todos los criterios en el de +la autoridad humana, afirmando resueltamente que el "consentimiento +comun, _sensus communis_, es para nosotros el sello de la verdad, y +que no hay otro," (La-Mennais Ensayo sobre la indiferencia en materia +de religion tom. 2 cap. 13). Este sistema tan erroneo como extrano, y +en que se confunden palabras tan diversas como _sensus_ y _consensus_, +esta defendida con aquella elocuente exageracion que caracteriza al +eminente escritor; bien que al lado de la elocuencia se echa de menos +la profundidad filosofica. Los resultados de semejante doctrina se +hallan patentes en la triste suerte que ha cabido a tan brillante como +malogrado ingenio; abrio una sima en que se hundia toda verdad; el +primero que se ha sepultado en ella, ha sido el mismo. Apelar a la +autoridad de los demas en todo y para todo, despojar al individuo de +todo criterio, era anonadarlos todos, incluso el que se pretendia +establecer. + +No se concibe como un sistema semejante puede tener cabida en tan +elevado entendimiento; cuando se leen las elocuentes paginas en que +esta desenvuelto, se siente una pena inexplicable al ver empleados +rasgos tan brillantes en repetir todas las vulgaridades de los +escepticos, para venir a parar a la paradoja mas insigne y al sistema +menos filosofico que se pueda imaginar. + +Unico criterio llama La-Mennais al consentimiento comun; sin embargo +basta dar una ojeada sobre los demas para convencerse de la +esterilidad del nuevo para producirlos. + + +[330.] En primer lugar, el testimonio de la conciencia no puede +apoyarse de ningun modo en la autoridad ajena. Formado como esta por +una serie de hechos intimamente presentes a nuestro espiritu, sin que +sea dable ni aun concebir sin ellos el pensamiento individual, claro +es que ha de preexistir a la aplicacion de todo criterio, pues que el +criterio es imposible para quien no piense. + +Nada mas debil bajo el aspecto cientifico, que la refutacion que +pretende hacer Mr. de La-Mennais del principio de Descartes. "Cuando +Descartes para salir de su duda metodica establece esta proposicion, +_yo pienso luego soy_, salva un abismo inmenso, y coloca en el aire la +primera piedra del edificio que pretende levantar; porque en rigor no +podemos decir yo pienso, yo soy; no podemos decir _luego_, ni afirmar +nada por via de consecuencia" (Ibid.). El principio de Descartes era +digno de mas detenido examen para quien trataba de inventar un +sistema; oponerle que no podemos decir _luego_, es repetir el +manoseado argumento de las escuelas; y el afirmar que no podemos +decir, yo pienso, es contrariar un hecho de la conciencia que no han +negado los mismos escepticos. En el lugar correspondiente llevo +explicado con la debida extension cual es, o al menos cual debe ser, +el sentido del principio de Descartes. + +Si segun La-Mennais, no podemos decir yo pienso, menos podremos decir +que piensan los demas; y como el pensamiento ajeno le necesitamos +absolutamente en el sistema que asienta por unico criterio el +consentimiento comun, resulta que su primera piedra la pone +La-Mennais mas en el aire que los que hacen estribar la filosofia en +un hecho de conciencia. + + +[331.] Un criterio, mayormente si tiene la pretension de ser el unico, +ha de reunir dos condiciones: no suponer otro, y tener aplicacion a +todos los casos. Cabalmente el del consentimiento comun es el que +menos las reune; antes que el esta el testimonio de la conciencia; +antes que el esta tambien el testimonio de los sentidos; pues no +podemos saber que los demas consienten, si de esto no nos cercioran el +oido o la vista. + + +[332.] Este criterio no es posible en estos casos, y en muchos otros +es harto dificil, cuando no imposible del todo. ?Hasta que punto se +necesita el consentimiento comun? si la palabra _comun_ se refiere a +todo el linaje humano, ?como se recogen los votos de toda la +humanidad? si el consentimiento no debe ser unanime, ?hasta que punto +la contradiccion o el simple no asentimiento de algunos, destruira la +legitimidad del criterio? + + +[333.] El origen del error de La-Mennais esta en que tomo el efecto +por la causa, y la causa por el efecto. Vio que hay ciertas verdades +en que convienen todos, y dijo: la garantia del acierto de cada uno, +esta en el consentimiento de la totalidad. Analizando bien la materia +hubiera notado que la razon de la seguridad del individuo, no nace del +consentimiento de los demas, sino que ser el contrario la razon de que +convienen todos, es que cada uno de por si se siente obligado a +convenir. En esa gran votacion del linaje humano, vota cada uno en +cierto sentido, por el impulso mismo de la naturaleza; y como todos +experimentan el mismo impulso, todos votan de la misma manera. +La-Mennais ha dicho: cada uno vota de un mismo modo porque todos votan +asi; no advirtiendo que de esta suerte la votacion no podria acabar ni +aun comenzar. Esta comparacion no es una ocurrencia satirica, es un +argumento rigurosamente filosofico a que nada se puede contestar; el +basta para poner de manifiesto lo infundado y contradictorio del +sistema de La-Mennais, asi como indica por otra parte el origen de la +equivocacion, que consiste en tomar el efecto por la causa. + + +[334.] La-Mennais apela al testimonio de la conciencia para probar que +su criterio es el unico: yo creo que este testimonio ensena todo lo +contrario. ?Quien ha esperado jamas la autoridad de los otros para +cerciorarse de la existencia de los cuerpos? ?no vemos que los mismos +brutos en fuerza de un instinto natural, objetivan a su modo las +sensaciones? Para prestar asenso a la palabra de los hombres, si no +tuviesemos mas criterio que el consentimiento comun, no podriamos +jamas creer a ninguno, por la sencilla razon de que no es dable +asegurarnos de lo que dicen o piensan los demas sin comenzar por creer +a alguno. El nino para dar fe a lo que le cuenta su madre, ?se refiere +por ventura a la autoridad de los otros? ?no obedece mas bien al +instinto natural que con mano benefica le ha comunicado el Criador? El +nino no cree porque todos creen; por el contrario, todos los ninos +creen porque cada uno cree; la creencia individual no nace de la +general; antes bien la general se forma del conjunto de las creencias +individuales: no es natural porque es universal, sino que es universal +porque es natural. + + +[335.] El Aquiles de La-Mennais consiste en que en ciertos casos para +asegurarnos de la verdad con respecto a los demas criterios, apelamos +al consentimiento comun, y que la locura misma no es mas que el desvio +de este consentimiento. A un hombre se le dice que sus ojos le enganan +con respecto a un objeto que tiene a la vista; instintivamente se +vuelve hacia los demas y les pregunta si no lo ven de la misma manera. +Si todos convienen en que yerra y esta seguro de que no se chancean, +sentira vacilar por un momento la fe en el testimonio de la vista, se +acercara al objeto, se colocara en otra posicion, o empleara el medio +que mejor le parezca para cerciorarse de que no se engana. Si a pesar +de esto ve el objeto de la misma manera, y las mismas personas y +cuantas sobrevienen persisten en asegurar que la cosa no es como el la +ve, si esta en su juicio, desconfiara del testimonio de la vista y se +creera atacado de alguna enfermedad que le desordena la vision. A esto +se reduce el argumento de La-Mennais. ?Que resulta de el? nada en +favor del sistema del consentimiento comun: es cierto que los demas +criterios estan sujetos a error en circunstancias excepcionales; es +cierto que en tales casos, y en naciendo la duda, se apela al +testimonio de los otros; mas, ?para que? Para asegurarse de si el que +teme errar, ha sufrido uno de estos trastornos a que esta sujeta la +miseria humana. Se sabe que lo natural es general; y el paciente que +duda, pregunta a los otros para saber si por algun accidente esta +fuera del estado ordinario de la naturaleza, ?Quien no ve la sinrazon +de elevar un medio excepcional al rango de criterio general y unico? +?Quien no ve la extravagancia de afirmar que estamos seguros del +testimonio de los sentidos, por la autoridad de los demas hombres, +solo porque en casos extremos, y al temer algun trastorno de nuestros +organos, preguntamos a los demas si les parece lo mismo que a +nosotros? + + +[336.] No es posible llevar mas alla la exageracion de lo que hace +La-Mennais cuando afirma "que las ciencias exactas se fundan tambien +en el consentimiento comun, que en esta parte no disfrutan ningun +privilegio, y que el mismo nombre de _exactas_ no es mas que uno de +esos _vanos titulos_ con que el hombre engalana su flaqueza; que la +geometria misma no subsiste sino en virtud de un convenio tacito de +admirar ciertas verdades necesarias, convenio que puede expresarse en +los terminos siguientes: _nosotros nos obligamos a tener tales +principios por ciertos; y a cualquiera que se niegue a creerlos sin +demostracion, le declaramos culpable de rebeldia contra el sentido +comun, que no es mas que la autoridad del gran numero._" Esta +exageracion es intolerable: los argumentos que en las notas aduce +La-Mennais para probar la incertidumbre intrinseca de las matematicas, +son sumamente debiles; y alguno de ellos pudiera hacernos sospechar +que el autor del _Ensayo sobre la indiferencia_ no era tan profundo +matematico como escritor elocuente. + +No desconozco lo que se ha dicho contra la certeza de las ciencias +exactas, ni las dificultades que se ofrecen cuando se las llama al +tribunal de la metafisica: en el tomo 1. deg. del _Protestantismo +comparado con el Catolicismo_, tengo dedicado un capitulo a lo que +llamo instinto de fe, y en el me hago cargo de que este instinto +ejerce tambien su influencia en las ciencias exactas. No levantemos a +estas sobre las morales; tengamos en mas a las morales que a las +exactas; pero guardemonos de una exageracion que las destruye todas. + + + + +CAPITULO XXXIV. + +RESUMEN Y CONCLUSION. + + +[337.] Quiero terminar este libro, presentando en resumen mis +opiniones sobre la certeza. En este resumen se manifestara tambien el +enlace de las doctrinas expuestas en los capitulos anteriores. + +Cuando la filosofia se encuentra con un hecho necesario, tiene el +deber de consignarle. Tal es la certeza: disputar sobre su existencia, +es disputar sobre el resplandor de la luz del sol en medio del dia. El +humano linaje esta cierto de muchas cosas; lo estan igualmente los +filosofos, inclusos los escepticos; el escepticismo absoluto es +imposible. + +Descartadas las cuestiones sobre la existencia de la certeza, la +filosofia esta libre de extravagancias, y situada en los dominios de +la razon; entonces se puede examinar como adquirimos la certeza, y en +que se funda. + +El linaje humano posee la certeza, como una calidad aneja a la vida; +como un resultado espontaneo del desarrollo de las facultades del +espiritu. La certeza es natural; precede por consiguiente a toda +filosofia, y es independiente de las opiniones de los hombres. Por lo +mismo, las cuestiones sobre la certeza, aunque importantes para el +conocimiento de las leyes a que esta sujeto nuestro espiritu, son y +seran siempre esteriles en resultados practicos. Esta es una linea +divisoria, que la razon aconseja fijar, para que de las regiones +abstractas, no descienda jamas nada que pueda perjudicar a la sociedad +ni al individuo. Asi, desde el principio de las investigaciones, la +filosofia y el buen sentido forman una especie de alianza, y se +comprometen a no hostilizarse jamas. + +Al examinar los fundamentos de la certeza, surge la cuestion sobre el +primer principio de los conocimientos humanos: ?existe? ?cual es? + +Esta cuestion ofrece dos sentidos: o se busca una primera verdad, que +contenga todas las demas como la semilla las plantas y los frutos, o +se busca simplemente un punto de apoyo; lo primero da lugar a las +cuestiones sobre la ciencia trascendental; lo segundo, produce las +disputas de las escuelas sobre la preferencia de diferentes verdades +con respecto a la dignidad de primer principio. + +Si hay verdad, ha de haber medios de conocerla: esto da origen a las +cuestiones sobre el valor de los criterios. + +En el orden de los seres, hay una verdad origen de todas: Dios. En el +orden intelectual absoluto, hay tambien esta verdad origen de todas: +Dios. En el orden intelectual humano, no hay una verdad origen de +todas, ni en el orden real, ni en el ideal. La filosofia del _yo_ no +puede conducir a ningun resultado, para fundar la ciencia +trascendental. La doctrina de la identidad absoluta es un absurdo, que +ademas tampoco explica nada. + +Aqui se ofrece el problema de la representacion. Esta puede ser de +identidad, causalidad, o idealidad. La tercera es distinta de la +segunda, pero se funda en ella. + +A mas del problema de la representacion, se examina el de la +inteligibilidad inmediata: problema dificil, pero importantisimo para +completar el conocimiento del mundo de las inteligencias. + +Las disputas sobre el valor de los diferentes principios con respecto +a la dignidad de fundamental, nacen de la confusion de las ideas. Se +quieren comparar cosas de orden muy diverso, lo que no es posible. El +principio de Descartes es la enunciacion de un simple hecho de +conciencia; el de contradiccion, es una verdad objetiva, condicion +indispensable de todo conocimiento; el llamado de los cartesianos es +la expresion de una ley que preside a nuestro espiritu. Cada cual en +su clase, y a su manera, los tres no son necesarios: ninguno de ellos +es del todo independiente; la ruina de uno, sea el que fuere, +trastorna nuestra inteligencia. + +Hay en nosotros varios criterios; pueden reducirse a tres: la +conciencia o sentido intimo, la evidencia, y el instinto intelectual, +o sentido comun. La conciencia abraza todos los hechos presentes a +nuestra alma con presencia inmediata, como puramente subjetivos. La +evidencia se extiende a todas las verdades objetivas en que se +ejercita nuestra razon. El instinto intelectual es la natural +inclinacion al asenso en los casos que estan fuera del dominio de la +conciencia y de la evidencia. + +El instinto intelectual, nos obliga a dar a las ideas un valor +objetivo; en este caso, se mezcla con las verdades de evidencia, y en +el lenguaje ordinario se confunde con ella. + +Cuando el instinto intelectual versa sobre objetos no evidentes, y nos +inclina al asenso, se llama _sentido comun._ + +La conciencia y el instinto intelectual, forman los demas criterios. + +El criterio de la evidencia encierra dos cosas: la apariencia de las +ideas; esto pertenece a la conciencia: el valor objetivo, existente o +posible; esto pertenece al instinto intelectual. + +El testimonio de los sentidos, encierra tambien dos partes: la +sensacion, como puramente subjetiva; esto es de la conciencia: la +creencia en la objetividad de la sensacion; esto es del instinto +intelectual. + +El testimonio de la autoridad humana se compone del de los sentidos, +que nos pone en relacion con nuestros semejantes, y del instinto +intelectual, que nos induce a creerle. + +No todo se puede probar; pero todo criterio sufre el examen de la +razon. El de la conciencia es un hecho primitivo de nuestra +naturaleza; en el de la evidencia se descubre la condicion +indispensable para la existencia de la razon misma; en el del instinto +intelectual, para objetivar las ideas, se halla una ley de la +naturaleza, indispensable tambien para la existencia de la razon; en +el del sentido comun, propiamente dicho, hay el asenso instintivo a +verdades, que luego examinadas, se nos presentan altamente razonables; +en el de los sentidos y de la autoridad humana, se encuentra lo que en +los demas casos del sentido comun, y es un medio para satisfacer las +necesidades de la vida sensitiva, intelectual y moral. + +Los criterios no se danan, se favorecen, y se fortifican +reciprocamente. Ni la razon lucha con la naturaleza, ni la naturaleza +con la razon; ambas nos son necesarias; ambas nos dirigen con acierto; +aunque las dos estan sujetas a extravio, como que pertenecen a un ser +limitado y muy debil. + + +[338.] Una filosofia que no considera al hombre sino bajo un aspecto, +es una filosofia incompleta, que esta en peligro de degenerar en +falsa. En lo tocante a la certeza, conviene no perder de vista la +observacion que precede: hacerse demasiado exclusivo, es colocarse al +borde del error. Analicense enhorabuena las fuentes de verdad; pero al +mirarlas por separado, no se pierda de vista el conjunto. Concebir de +antemano un sistema, y querer sujetarlo todo a sus exigencias, es +poner la verdad en el lecho de Procusto. La unidad es un gran bien; +pero es menester contentarse con la medida que nos impone la +naturaleza. La verdad, es preciso buscarla por los medios humanos, y +en proporcion de nuestro alcance. Las facultades de nuestro espiritu +estan sometidas a ciertas leyes de que no podemos prescindir. + +Una de las leyes mas constantes de nuestro ser, es la necesidad de un +ejercicio simultaneo de facultades, no solo para cerciorarse de la +verdad sino tambien para encontrarla. El hombre reune con la +simplicidad la mayor multiplicidad; uno su espiritu, esta dotado de +varias facultades, esta unido a un cuerpo de tal variedad y +complicacion, que con mucha razon ha sido llamado un pequeno mundo. +Las facultades estan en relacion intima y reciproca; influyen de +continuo las unas sobre las otras. Aislarlas es mutilarlas, y a veces +extinguirlas. Esta consideracion es importante, porque indica el vicio +radical de toda filosofia exclusiva. + +El hombre sin sensaciones carece de materiales para el entendimiento, +y ademas se halla privado del estimulo sin el cual su inteligencia +permanece adormecida. Cuando Dios ha unido nuestra alma con un cuerpo, +ha sido para que sirviese el uno al otro; por lo cual ha establecido +esa admirable correspondencia entre las impresiones del cuerpo, y las +afecciones del alma. Esta necesita pues el cuerpo como un medio, como +un instrumento, ya se suponga una verdadera accion de el sobre ella, +ya una simple ocasion para la causalidad de un orden superior. + +Aun cuando sin sensacion, el hombre pensase, no pensaria mas que como +un espiritu puro; no estaria en relacion con el mundo exterior, no +seria hombre en el sentido que damos a esta palabra. En tal caso el +cuerpo sobra; y no hay razon porque esten unidos. + +Si admitimos las sensaciones y prescindimos de la razon, el hombre se +nos convierte en un bruto. Siente, mas no piensa; nada de combinacion +en las impresiones que experimenta, porque es incapaz de reflexionar: +todo se sucede en el como una serie de fenomenos necesarios, aislados, +que nada indican, a nada conducen, nada son, sino afecciones de un ser +particular, que ni los comprende, ni se da a si mismo cuenta de ellos. +Hasta es dificil decir de que clase son sus relaciones con el mundo +externo. Discurriendo por apariencias y por analogia, se hace probable +que los brutos objetivan tambien sus sensaciones; pero es regular que +su objetividad se distingue de la nuestra en muchos casos. Tomemos por +ejemplo el sueno. Si los brutos suenan, como parece probable, y lo +indican algunas apariencias, no fuera extrano que no distinguiesen +entre el sueno y la vigilia del modo que lo hacemos nosotros. Esto +supone alguna reflexion sobre los actos, alguna comparacion entre el +orden y constancia de los unos con el desorden e inconstancia de los +otros: reflexion que hace el hombre desde su infancia, y que continua +haciendo toda su vida sin advertirlo. Cuando despertamos de un sueno +muy vivo, estamos a veces por algunos momentos dudando de si hay sueno +o realidad; esta sola duda ya supone la reflexion comparativa de los +dos estados. ?Y que hacemos para resolver la duda? Atendemos al lugar +donde nos hallamos; y el hecho de estar en la cama, en la oscuridad y +silencio de la noche, nos indica que la vision anterior no tiene +ningun enlace con nuestra situacion, y que por tanto es un sueno. Sin +esta reflexion, se habrian encadenado las sensaciones del sueno con +las de la vigilia, confundidas todas en una misma clase. + +El instinto concedido a los brutos y negado al hombre, es un indicio +de que para apreciar las sensaciones se nos ha dado la razon. + +No hay pues en el hombre criterios de verdad enteramente aislados. +Todos estan en relacion; se afirman y completan reciprocamente; siendo +de notar que las verdades de que estan ciertos todos los hombres, +estan apoyadas de algun modo por todos los criterios. + +Las sensaciones nos llevan instintivamente a creer en la existencia de +un mundo exterior; y si dicha creencia se sujeta al examen de la +razon, esta confirma la misma verdad, fundandose en las ideas +generales de causas y de efectos. El entendimiento puro conoce ciertos +principios, y asiente a ellos como a verdades necesarias; si se +sujetan los principios a la experiencia de los sentidos, salen +confirmados, en cuanto lo consiente la perfeccion de estos, o de los +instrumentos con que se auxilian. "En un circulo todos los radios son +iguales." Esta es una verdad necesaria; los sentidos no ven ningun +circulo perfecto; pero ven si que los radios se acercan tanto mas a la +igualdad, cuanto mas perfecto es el instrumento con que se le +construye. "No hay mudanza, sin causa que la produzca." Los sentidos +no pueden comprobar la proposicion en toda su universalidad, pues por +su naturaleza se limitan a un numero determinado de casos +particulares; pero en todo cuanto se somete a su experiencia, +encuentran el orden de dependencia en la sucesion de los fenomenos. + +Los sentidos se auxilian reciprocamente: la sensacion de un sentido, +se compara con las de otros, cuando hay duda sobre la correspondencia +entre ella y un objeto. Nos parece oir el ruido del viento; pero +nuestro oido nos ha enganado otras veces; para asegurarnos de la +verdad miramos si hay movimiento en los arboles o en otros objetos. La +vista nos muestra un bulto; no hay bastante luz para discernirle de +una sombra: nos acercamos y tocamos. + +Las facultades intelectuales y morales, ejercen tambien entre si esta +influencia saludable. Las ideas rectifican los sentimientos, y los +sentimientos las ideas. El valor de las ideas de un orden se +comprueba con las de otro orden; y lo mismo se verifica en los +sentimientos. La compasion por el castigado inspira el perdon de todo +criminal; la indignacion inspirada por las victimas del crimen, induce +a la aplicacion del castigo: ambos sentimientos encierran algo bueno: +mas el uno podria engendrar la impunidad, el otro la crueldad; para +temperarlos existen las ideas de justicia. Pero esta justicia a su vez +podria dar fallos demasiado absolutos; la justicia es una, y las +circunstancias de los pueblos son muy diferentes. La justicia no +considera mas que los grados de culpabilidad, y falla en consecuencia. +Este fallo podria no ser conveniente: ahi estan otras ideas morales de +un orden distinto, la enmienda del culpable combinada con la +reparacion hecha a la victima; ahi estan ademas las ideas de +conveniencia publica, que no repugnan a la sana moral, y pueden guiar +en las aplicaciones. + +La verdad completa, como el bien perfecto, no existen sin la armonia: +esta es una ley necesaria, y a ella esta sujeto el hombre. Como +nosotros no vemos intuitivamente la verdad infinita en que todas las +verdades son una, en que todos los bienes son uno, y como estamos en +relacion con un mundo de seres finitos y por consecuencia multiplos, +hemos menester diferentes potencias que nos pongan en contacto, por +decirlo asi, con esa variedad de verdades y bondades finitas; pero +como estas a su vez nacen de _un_ mismo principio y se dirigen a _un_ +mismo fin, estan sometidas a la armonia, que es la unidad de la +multiplicidad. + + +[339.] Con estas doctrinas, creo posible la filosofia sin +escepticismo: el examen no desaparece, por el contrario se extiende y +se completa. Este metodo trae consigo otra ventaja, y es que no hace a +la filosofia extravagante, no hace de los filosofos hombres +excepcionales. La filosofia no puede generalizarse hasta el punto de +ser una cosa popular; a este se opone la humana naturaleza; pero +tampoco tiene necesidad de condenarse a un aislamiento misantropico, a +fuerza de pretensiones extravagantes. En tal caso la filosofia +degenera en filosofismo. Consignacion de los hechos, examen +concienzudo; lenguage claro; he aqui como concibo la buena filosofia. +Por esto no dejara de ser profunda, a no ser que por profundidad +entendamos tinieblas: los rayos solares alumbran en las mas remotas +profundidades del espacio. + + +[340.] Ya se que no piensan de este modo algunos filosofos de nuestra +epoca: ya se que al examinar las cuestiones fundamentales de la +filosofia creen necesario conmover los cimientos del mundo; sin +embargo, yo jamas he podido persuadirme que para examinar fuese +necesario destruir, ni que para ser filosofos debieramos hacernos +insensatos. La sinrazon y extravagancia de esos maestros de la +humanidad, puede hacerse sensible con una alegoria, siquiera la +amenidad de las formas mortifique un tanto su profundidad filosofica. +Bien necesita el lector algun solaz y descanso despues de tratados tan +abstrusos, que todos los esfuerzos del escritor no alcanzan a +esclarecer, cuanto menos hermosear. + +Hay una familia noble, rica y numerosa, que posee un magnifico archivo +donde estan los titulos de su nobleza, parentesco y posesiones. Entre +los muchos documentos, hay algunos mal legibles o por el caracter de +su escritura, o por su mucha antigueedad, o por el deterioro que +naturalmente han producido los anos. Tambien se sospecha que los hay +apocrifos en bastante cantidad; bien que ciertamente ha de haber +muchos autenticos, pues que la nobleza y demas derechos de la familia, +tan universalmente reconocidos, en algo deben de fundarse; y se sabe +que no existe otra coleccion de documentos. Todos estan alli. + +Un curioso entra en el archivo, echa una ojeada sobre los estantes, +armarios y cajones, y dice: "esto es una confusion; para distinguir lo +autentico de lo apocrifo, y arreglarlo todo en buen orden, es +necesario pegar fuego al archivo por sus cuatro angulos, y luego +examinar la ceniza." + +?Que os parece de la ocurrencia? Pues este curioso es el filosofo que +para distinguir lo verdadero de lo falso en nuestros conocimientos, +empieza por negar toda verdad, toda certeza, toda razon. + +Se nos dira, no se trata de negar sino de dudar; pero quien duda de +toda verdad, la destruye; quien duda de toda certeza la niega; quien +duda de toda razon, la anonada. + +La prudencia, el buen sentido en las cosas pequenas, se funda en los +mismos principios que la sabiduria en las grandes. Sigamos la +alegoria, y veamos lo que el buen sentido indicaria en dicho caso. + +Tomar inventario de todas las existencias, sin olvidar nada por +despreciable que pareciese; hacer las clasificaciones provisionales, +que se creyesen mas propias a facilitar el examen, reservando para el +fin la clasificacion definitiva; notar cuidadosamente las fechas, los +caracteres, las referencias, y distinguir asi la prioridad o +posterioridad; ver si en aquella balumba se encuentran algunas +escrituras primitivas, que no se refieran a otras anteriores, y que +contengan la fundacion de la casa; establecer reglas claras para +distinguir las primitivas de las secundarias; no empenarse en referir +todos los documentos a uno solo exigiendoles una unidad, que quizas no +tienen, pues podria suceder que hubiese varios primitivos, e +independientes entre si. Aun distinguido lo autentico de lo apocrifo, +seria bueno guardarse de quemar nada; porque a veces lo apocrifo guia +para la interpretacion de lo autentico, y puede convenir el estudiar +quienes fueron los falsarios y por que motivos falsificaron. Ademas, +?quien sabe si se juzga apocrifo un documento, que solo lo parece +porque no se le entiende bien? Guardese pues todo, con la debida +separacion; que si lo apocrifo no sirve para fundar derechos ni +defenderlos, puede servir para la historia del mismo archivo, lo que +no es de poca importancia para distinguir lo apocrifo de lo autentico. + +El espiritu humano no se examina a si mismo hasta que llega a mucho +desarrollo: entonces, a la primera ojeada ve en si un conjunto de +sensaciones, ideas, juicios, afecciones de mil clases, y todo enlazado +de una manera inextricable. Para aumentar la complicacion, no se halla +solo, sino en compania, en intima relacion con sus semejantes, en +reciproca comunicacion de sensaciones, de ideas, de sentimientos; y +todos a su vez en contacto, y bajo la influencia de seres +desemejantes, de asombrosa variedad, y cuyo conjunto forma el +universo. ?Comenzara por echarlo todo abajo? ?Querra reducirlo todo a +cenizas, sin exceptuarse a si propio, y esperando renacer de la pira, +cual otro fenix? Asi lo hacen los que para ser filosofos comienzan por +negarlo todo, o dudar de todo. ?Escogera arbitrariamente un hecho, un +principio, diciendo "algo he de tomar por punto de apoyo, tomo este, y +sobre el voy a fundar la ciencia?" ?Antes de examinar, antes de +analizar, dira: "todo esto es uno; no hay nada si no hay la unidad +absoluta; en ella me coloco, y rechazo todo lo que no veo desde mi +punto de vista?" No: lo que debe hacer es saber primero lo que hay en +su espiritu, y luego examinarlo, clasificarlo, apreciarlo en su justo +valor: no comenzar por insensatos e impotentes esfuerzos contra la +naturaleza, sino por prestar a las inspiraciones de la misma un oido +atento. + +No hay filosofia sin filosofo; no hay razon sin ser racional; la +existencia del _yo_ es pues una suposicion necesaria. No hay razon +posible, cuando la contradiccion del ser y no ser no es imposible; +toda razon pues supone verdadero el principio de contradiccion. Cuando +se examina la razon, la razon es quien examina; la razon ha menester +reglas, luz; todo examen pues supone esta luz, la evidencia, y la +legitimidad de su criterio. El hombre no se hace a si propio, se +encuentra hecho ya: las condiciones de su ser, no es el quien las +pone: se las halla impuestas. Estas condiciones son las leyes de su +naturaleza: ?a que luchar contra ellas? "A mas de las _preocupaciones_ +facticias, dice Schelling, las hay _primordiales_ puestas en el +hombre, no por la educacion, sino por _la naturaleza misma_, que para +_todos_ los hombres ocupan el lugar de principios del conocimiento, y +son un _escollo_ para el pensador libre," Por mi parte no quiero ser +mas que todos los hombres: no quiero estar renido con la naturaleza: +si no puedo ser filosofo, sin dejar de ser hombre, renuncio a la +filosofia y me quedo con la humanidad. + + + + +NOTAS + +(SOBRE EL CAPITULO I.) + + +(I.) Conviene distinguir entre la certeza y la verdad: entre las dos +hay relaciones intimas, pero son cosas muy diferentes. La verdad es la +conformidad del entendimiento con la cosa. La certeza es un firme +asenso a una verdad, real o aparente. + +La certeza no es la verdad, pero necesita al menos la ilusion de la +verdad. Podemos estar ciertos de una cosa falsa; mas no lo estariamos, +sino la creyesemos verdadera. + +No hay verdad hasta que hay juicio, pues sin juicio no hay mas que +percepcion, no comparacion de la idea con la cosa; y sin comparacion +no puede haber conformidad ni discrepancia. Si concibo una montana de +mil leguas de elevacion, concibo una cosa que no existe, mas no yerro +mientras me guardo de afirmar la existencia de la montana. Si la +afirmo, entonces hay oposicion de mi juicio con la realidad, lo que +constituye el error. + +El objeto del entendimiento es la verdad; por esto necesitamos al +menos la ilusion de ella para estar ciertos; nuestro entendimiento es +debil; y de aqui es que su certeza esta sujeta al error. Lo primero es +una ley del entendimiento, lo segundo un indicio de su flaqueza. + +La filosofia, o mejor, el hombre, no puede contentarse con +apariencias, ha menester la realidad; quien se convenciere de que no +tiene mas que apariencia, o dudase de si tiene algo mas, perderia la +misma certeza; esta admite la apariencia, con la condicion de que le +sea desconocida. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO II.) + + +(II.) El mismo Pirron, no dudaba de todo como creen algunos: admitia +las sensaciones en cuanto pasivas, y se resignaba a las consecuencias +de estas impresiones, conviniendo en la necesidad de acomodarse en la +practica a lo que ellas nos indican. Nadie hasta ahora ha negado las +apariencias; las disputas versan sobre la realidad; sosteniendo los +unos que el hombre debe contentarse con decir: _parece_; y otros que +puede llegar a decir: _es_. Conviene tener presente esta distincion, +que evita confusion de ideas en la historia de la filosofia, y conduce +a esclarecer las cuestiones sobre la certeza. Asi de las tres +cuestiones: hay certeza; en que se funda; como se adquiere; la primera +esta resuelta en un mismo sentido por todas los escuelas, en cuanto se +refiere a un hecho de nuestra alma; con solo admitir las apariencias +admitian la certeza de ellas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO III.) + + +(III.) Para formarse ideas claras sobre el desarrollo del +entendimiento y demas facultades de nuestro espiritu vease lo que digo +en la obra titulada _El Criterio_, particularmente en los capitulos I, +II, III, XII, XIII, XIV, XVIII y XXII. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO IV.) + + +(IV.) Pongo a continuacion los notables pasajes de Santo Tomas, a que +me he referido en el texto, sobre la unidad y multiplicidad de ideas. +Creo que los leeran con gusto todos los amantes de una metafisica +solida y profunda. + +In omnibus enim substantiis intellectualibus, invenitur virtus +intellectiva per influentiam divini luminis. Quod quidem in primo +principio est unum et simplex, et quanto magis creatura intellectuales +distant a primo principio, tanto magis dividitur illud lumen, et +diversificatur, sicut accidit in lineis a centro egredientibus. Et +inde est quod Deus per suam essentiam omnia intelligit; superiores +autem intellectualium substantiarum, etsi per plures formas +intelligant, tamen intelligunt per pauciores et magis universales, et +virtuosiores ad comprehensionem rerum, propter efficaciam virtutis +intellectivae, quae est in eis. In inferioribus autem sunt formae plures +et minus universales, et minus efficaces ad comprehensionem rerum in +quantum deficiunt a virtute intellectiva superiorum. Si ergo +inferiores substantiae haberent formas in illa universalitate, in qua +habent superiores; quia non sunt tantae efficaciae in intelligendo, non +acciperent per eas perfectam cognitionem de rebus, sed in quadam +communitate, et confusione, quod aliqualiter apparet in hominibus. Nam +qui sunt debilioris intellectus, per universales conceptiones magis +intelligentium, non accipiunt perfectam cognitionem, nisi eis singula +in speciali explicentur (1 p., q. 89, art, 1.). + +Intellectus quanto est altior et perspicacior tanto ex uno potest +plura cognoscere. Et quia intellectus divinus est altissimus, per unam +simplicem essentiam suam onmia cognoscit: nec est ibi aliqua +pluralitas formarum idealium, nisi secundum diversos respectus divinae +essentiae ad res cognitas; sed in intellectu creato multiplicatur +secundum rem quod est unum secundum rem in mente divina, ut non possit +omnia per unum cognoscere: ita tamen quod quanto intellectus creatus +est altior, tanto pauciores habet formas ad plura cognoscenda +efficaces. Et hoc est quod Dio. dicit, 12. cae. hier. quod superiores +ordines habent scientiam magis universalem in inferioribus. Et in lib. +de causis dicitur, quod intelligentiae superiores habent formas magis +universales: hoc tamen observato, quod in infimis angelis sunt formae +adhuc universales in tantum, quod per unam formam possunt cognoscere +omnia individua unius speciei; ita quod illa species sit propria +uniuscuiusque particularium secundum diversos respectus eius ad +particularia, sicut essentia divina efficitur propria similitudo +singulorum secundum diversos respectus; sed intellectus humanus qui +est ultimus in ordine substantiarum intellectualium habet formas in +tantum particulatas quod non potest per unam speciem nisi unum quid +cognoscere. Et ideo similitudo speciei existens in intellectu humano +non sufficit ad cognoscenda plura singularia; et propter hoc +intellectui adjuncti sunt sensus quibus singularia accipiat (Quodlib. +7. art. 3.). + +Respondeo dicendum, quod ex hoc sunt in rebus aliqua superiora, quod +sunt uni primo, quod est Deus, propinquiora et similiora. In Deo autem +tota plenitudo intellectualis cognitionis continetur in uno, scilicet +in essentia divina, per quam Deus omnia cognoscit. Quae quidem +intelligibilis plenitudo, in intelligibilibus creaturis inferiori modo +et minus simpliciter invenitur. Unde oportet, quod ea quae Deus +cognoscit per unum, inferiores intellectus cognoscant per multa: et +tanto amplius per plura, quanto amplius intellectus inferior fuerit. +Sic igitur quanto Angelus fuerit superior, tanto per pauciores species +universitatem intelligibilium apprehendere poterit, et ideo oportet +quod eius formae sint universaliores, quasi ad plura se extendentes +unaquaeque earum. Et de hoc, exemplum aliqualiter in nobis perspici +potest: sunt enim quidam, qui veritatem intelligibilem capere non +possunt; nisi eis particulatim per singula explicetur. Et hoc quidem +ex debilitate intellectus eorum contingit. Alii vero qui sunt +fortioris intellectus, ex paucis multa capere possunt (1 p., q. 55. +art. 3.). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO V.) + + +(V.) He aqui explicada por el mismo Condillac la idea de su hombre +estatua: "Para llenar este objeto nos imaginamos una estatua +organizada interiormente como nosotros y animada de un espiritu, sin +ninguna especie de ideas, suponiendola ademas de un exterior toda de +marmol que no le permitia el uso de ningun sentido, nos reservamos la +libertad de abrirselos a las diferentes impresiones de que son +susceptibles, segun mejor nos pareciese. + +"Creimos deber empezar por el olfato, porque esto es el sentido que +parece contribuir menos a los conocimientos del espiritu humano. En +seguida examinamos los otros; y despues de haberlos considerado +separadamente y en conjunto, vimos que la estatua llegaba a ser un +animal capaz de velar por su conservacion. + +"El principio que determina el desarrollo de sus facultades es simple; +las sensaciones mismas le contienen; porque siendo todas por necesidad +agradables o desagradables, la estatua esta interesada en gozar de las +unas y evitarse las otras. El lector se convencera de que este interes +es suficiente para dar lugar a las operaciones del entendimiento y de +la voluntad. El juicio, la reflexion, los deseos, las pasiones no son +otra cosa que la sensacion misma que se transforma de diferentes +maneras; por esta razon nos parecio inutil el suponer que el alma +recibe inmediatamente de la naturaleza todas las facultades de que +esta dotada: la naturaleza nos da organos para advertirnos por el +placer, lo que debemos buscar, y por el dolor, lo que debemos huir; +pero se detiene alli, y deja a la experiencia el cuidado de hacernos +contraer habitos y de acabar la obra que ella comenzo. + +"Este objeto es nuevo, y manifiesta toda la sencillez de las vias del +Autor de la naturaleza: ?no es cosa digna de admiracion el que haya +bastado hacer al hombre sensible al placer y al dolor, para que +naciesen en el ideas, deseos, habitos, talentos de toda especie?" +(Tratado de las sensaciones, _Idea de la obra_). + +Lo que admira no es el sistema de Condillac, sino la candidez de su +autor: y todavia mas el que siquiera por breve tiempo, haya podido +tener numerosos secuaces un sistema tan superficial y tan pobre. +Proponese el autor la dificultad de que no siendo todo lo que hay en +el alma mas que la sensacion transformada, es extrano que los brutos +que tambien tienen sensaciones, no esten dotados de las mismas +facultades que el hombre. ?Atinaria el lector en la profunda razon +senalada por el filosofo frances? mucho lo dudamos. Hela aqui, como un +pensamiento curioso: "el organo del _tacto_ es en los brutos _menos +perfecto_, y por consiguiente no puede ser para ellos la causa +ocasional de todas las operaciones que se notan en nosotros." Bien +hizo en adoptar el lema: nec tamen quasi Pythius Apollo. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO VI.) + + +(VI.) En estas materias, son dignas de leerse las obras de los +escolasticos: al tratar del _objeto de la ciencia_, son a un tiempo +exactos y profundos. Dificilmente se puede excogitar nada con respecto +a clasificaciones de verdades, que ellos no hayan explicado o +indicado. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO VII.) + + +(VII.) No se crea que juzgo con demasiada severidad las formas +adoptadas por los filosofos alemanes. Sabido es como habla de ellos +Madama de Stael; pero felizmente puedo citar en mi apoyo un juez mas +competente todavia, Schelling, uno de los jefes de la filosofia +alemana. Dice asi: "Los alemanes han filosofado tan largo tiempo +entre si solos, que poco a poco se han apartado en sus ideas y en su +lenguaje, de las formas universalmente inteligibles, llegando a tomar +por medida del talento filosofico los grados de apartamiento de la +manera comun de pensar y de expresarse; facil me seria citar ejemplos; +ha sucedido a los alemanes lo que a las familias que se separan del +resto del mundo para vivir unicamente entre ellas, y que acaban por +adoptar, a mas de otras singularidades, expresiones que les son +propias y que solo ellas mismas pueden entender. Despues de algunos +esfuerzos infructuosos para difundir en el extranjero la filosofia de +Kant, renunciaron a hacerse inteligibles a las demas naciones, +acostumbraronse a mirarse como el pueblo escogido de la filosofia, y +la consideraron como una cosa que existio por si misma con existencia +absoluta e independiente; olvidando que el objeto de toda filosofia, +objeto al cual se falta con harta frecuencia, pero que jamas debe +perderse de vista, es obtener el asentimiento universal, haciendose +universalmente inteligible. No es esto decir que las obras de +pensamiento deban ser juzgadas como ejercicios de estilo; pero toda +filosofia que no puede ser inteligible para todas las naciones +ilustradas y accesible a todas las lenguas, no puede ser por lo mismo +una filosofia verdadera y universal. (_Juicio de M. de Schelling sobre +la filosofia de M. Cousin y sobre el estado de la filosofia francesa y +de la filosofia alemana en general_. 1834). + +Lisonjease M. Schelling de que la filosofia alemana ira entrando en +mejor camino con respecto a la claridad, y anade: "el filosofo que +hace diez anos no habria podido apartarse del lenguaje y de las formas +de la escuela so pena de danar a su reputacion cientifica, podra en +adelante libertarse de semejantes trabas; la profundidad la buscara +en los pensamientos; y una incapacidad absoluta de expresarse con +claridad, no sera mirada como la senal del talento y de la inspiracion +filosofica." Nada tengo que anadir al pasaje de Schelling; solo +recordare a su autor aquello de _mututo nomine, de te fabula ista +narratur_. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO VIII.) + + +(VIII.) La lectura de la obra de Schelling, titulada _Sistema del +idealismo trascendental_, no deja ninguna duda sobre su modo de pensar +con respecto a esa identidad, que en el fondo no es ni puede ser otra +cosa que el panteismo; sin embargo, en obsequio de la verdad confesare +que Schelling parece haber modificado su doctrina, o temido sus +consecuencias, si hemos de atenernos a las indicaciones que se hallan +en su discurso pronunciado en la apertura de su curso de filosofia en +Berlin el 15 de noviembre de 1841. En el se lee el siguiente pasaje, +digno de llamar la atencion de todos los hombres pensadores. "Los +dificultades y los obstaculos de todas clases contra los que lucha la +filosofia, son visibles, y en vano los quisieramos disimular. + +"Jamas se verifico contra la filosofia, reaccion mas poderosa de parte +de la vida activa y real, que en la epoca presente; esto prueba que la +filosofia ha penetrado hasta en las cuestiones mas vitales de la +sociedad, en las que a nadie es permitido ser indiferente. Mientras +una filosofia se halla en los primeros rudimentos de su formacion, y +aun en los primeros pasos de su marcha, nadie se ocupa de ella, sino +los mismos filosofos: los demas hombres aguardan a la filosofia en su +ultima palabra; pues no adquiere importancia para el publico en +general, sino por sus resultados. + +"Confieso que no se debe tomar por resultado practico de una filosofia +solida y meditada profundamente, lo que se le antoja a cualquiera +senalar como tal; si asi fuese, el mundo deberia someterse a las +doctrinas mas contrarias a la sana moral, aun a aquellas que zapasen +sus cimientos. No, nadie juzga una filosofia por las conclusiones +practicas sacadas por la ignorancia o la presuncion. Ademas, que en +este punto tampoco seria posible el engano: el publico rechazaria una +filosofia que tuviese tales resultados, sin querer ni aun juzgarla en +sus principios; diria que nada entiende sobre el fondo de las +cuestiones, ni la marcha artificial e intrincada de los argumentos; +mas sin pararse en esto, decidiria bien pronto que una filosofia que +conduce a tales conclusiones, no puede ser verdadera en sus bases. Lo +que la moral romana ha dicho de lo util, _nihil utile nisi quod +honestum_, se aplica igualmente a la investigacion de la verdad; +_ninguna filosofia que se respete, confesara que lleve a la +irreligion_. Sin embargo, la actual filosofia se halla precisamente en +situacion tal que por mas que prometa un resultado religioso, nadie se +lo concede; pues que las deducciones que de ella se sacan, convierten +los dogmas de la Religion cristiana en una vana fantasmagoria. + +"En esto convienen abiertamente algunos de sus discipulos mas fieles; +la sospecha sea o no fundada, basta su existencia, y que esta opinion +se haya establecido. + +"Pero en ultimo resultado la vida activa tiene siempre razon; de +suerte que la filosofia esta expuesta a grandes riesgos. Los que hacen +la guerra a una cierta filosofia, estan muy cercanos a condenarlas +todas; ellos que dicen en su corazon: no haya mas filosofia en el +mundo. Yo mismo no estoy exento de sus condenaciones; pues que _el +primer impulso de esta filosofia, al presente tan mal conceptuada, a +causa de sus resultados religiosos, se pretende que soy yo quien lo he +dado_. + +"?Como me defendere? por cierto que yo no atacare jamas una filosofia +por sus ultimos resultados; pero la juzgare en sus primeros principios +como debe hacerlo todo espiritu filosofico. Ademas, es bastante sabido +que desde luego me he manifestado poco satisfecho de la filosofia de +que hablo, y poco de acuerdo con ella................................. +...................................................................... + +"El mundo moral y espiritual se halla tan dividido, que debe ser un +motivo de contento el hallar siquiera por un instante, un punto de +reunion. Ademas, el destruir es cosa muy triste cuando no se tiene +nada con que reemplazar lo destruido: "hazlo mejor" se dice al que +solo sabe criticar.................................................... +...................................................................... + +"Yo me consagro pues todo entero a la mision de que estoy encargado; +para vosotros vivire, para vosotros trabajare sin descanso, mientras +haya en mi un soplo de vida, y me lo permita _Aquel_ sin cuya voluntad +no puede caer de nuestras cabezas un cabello, y menos aun salir de +nuestra boca una palabra profundamente sentida; _Aquel_, sin cuya +inspiracion no puede brillar en nuestro espiritu una idea luminosa, ni +un pensamiento de verdad y de libertad alumbrar nuestra alma." + +Este pasaje manifiesta todo lo embarazoso de la posicion del filosofo +aleman, y las consecuencias irreligiosas que se achacan a sus +doctrinas; es consolador el verle tributar un cierto homenaje a la +verdad, pero aflige el notar que todavia pretende salvar su +inconsecuencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO IX.) + +(IX.) En estos ultimos tiempos no ha faltado quien pretendiese contar +al ilustre Malebranche entre los partidarios del panteismo. No se +concibe como Mr. Cousin ha podido decir: "Malebranche es con Espinosa, +el mas grande discipulo de Descartes: ambos han sacado de los +principios de su comun maestro, las consecuencias que en los mismos se +contenian. Malebranche es al pie de la letra el Espinosa cristiano" +(Fragmentos filosoficos, tom. 2, pag. 167). No se concibe, repito, +como ha podido asentar tamana paradoja quien haya leido siquiera las +obras del insigne metafisico. Basta echar la vista sobre sus escritos +para ver en ellos el espiritualismo mas elevado unido con el respeto +mas profundo a los dogmas de nuestra religion sacrosanta. Al esponer +los varios sistemas filosoficos sobre el origen de las ideas y el +problema del universo, se me ofreceran nuevas ocasiones de vindicar al +sabio y piadoso autor de la _Investigacion de la verdad_; pero no he +querido dejar la presente, sin hacerle la debida justicia +defendiendole de esas imputaciones que el, si viviese, rechazaria con +horror como intolerables calumnias. iQuien se lo dijera al escribir +aquellas paginas donde a cada paso se encuentran Dios, el espiritu, la +religion cristiana, la verdad eterna, el pecado original, con +numerosos textos de la Sagrada Escritura y de san Agustin, que andando +el tiempo habia de verse al lado de Espinosa, bien que con el absurdo +epiteto de Espinosa _cristiano!_ Esta es a veces la triste suerte de +los grandes hombres, de ser tenidos por gefes de sectas que ellos +detestaron. Malebranche llamaba a Espinosa el _impio de nuestros +dias_, y M. Cousin se atreve a llamar a Malebranche el Espinosa +cristiano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO X.) + + +(X.) No ignoro las dificultades a que estan sujetos los sistemas de +Leibnitz; pero es preciso dejar bien consignado que en la mente de +este grande hombre no tenian cabida las erroneas doctrinas de los +modernos alemanes. "La ultima razon de todas las cosas, dice en su +_Monadologia,_ se halla en una substancia necesaria donde esta el +origen de todas las mudanzas, a la que llamamos Dios. + +"Siendo esta substancia la razon suficiente de todo el universo, no +hay mas que un Dios, y este Dios basta. + +"Como esta substancia suprema, que es unica, universal y necesaria, no +tiene nada fuera de ella que sea independiente de la misma, debe ser +incapaz de limites y contener tantas realidades como es posible. + +"De donde se infiere que Dios es absolutamente perfecto; pues que la +perfeccion no es otra cosa que el grandor de la realidad positiva +tomada precisamente, dejando a un lado los limites en las cosas que +los tienen. Donde no hay limites, como se verifica en Dios, la +perfeccion es absolutamente infinita. + +"De aqui se deduce que las criaturas reciben sus perfecciones de la +accion de Dios; pero tienen sus imperfecciones de su propia +naturaleza, incapaz de ser ilimitada, en lo que se distinguen de Dios. + +"Es verdad tambien que en Dios se halla no solo el manantial de las +existencias, sino tambien el de las esencias, en cuanto reales, o en +lo que la posibilidad contiene de real." + +En su disertacion sobre la filosofia platonica, combate las tendencias +panteistas de Valentin Vegelio con estas palabras: "Yo quisiera que +Valentin Vegelio explicando en un tratado particular la vida +bienaventurada por la transformacion en Dios, y preconizando con +frecuencia una muerte y un reposo de este genero, no hubiese dado +motivo a la sospecha de que el y otros quietistas adoptaban esta +opinion. Al mismo punto se dirige Espinosa bien que por otro camino: +no admite mas que una sola substancia que es Dios, las criaturas son +modificaciones de esta substancia, como las figuras que con el +movimiento nacen y perecen de continuo en la cera blanda. Siguese de +esto lo mismo que de la opinion de Almerio, que el alma no subsiste +despues de la muerte, sino por su ser ideal en Dios, como ha existido +alli desde toda la eternidad. + +"Pero yo nada encuentro en Platon para creer que su opinion haya sido +que los espiritus no conservan su propia substancia. Esta doctrina es +incontestable a los ojos de todos los que razonan sabiamente en +filosofia; y ni aun es posible formarse idea de la opinion contraria, +a no ser que nos figuremos a Dios y al alma como seres corporeos, pues +de otro modo las almas no podrian ser sacadas de Dios como particulas: +pero es absurdo formarse semejantes ideas de Dios y del alma" (T. 2, +diss. de phil. platonica, p. 224, epist. ad Hanschium, an. 1707, y se +halla entre los _Pensamientos de Leibnitz_ sobre la religion y la +moral publicados por M. Emery). + +Tan lejos estaba Leibnitz de abrigar tendencia al panteismo, ni de +reputarle por una filosofia elevada, que antes bien, como acabamos de +ver, le considera como el resultado de una imaginacion grosera. Es muy +notable que asi bajo el aspecto metafisico como historico, esta +completamente de acuerdo Leibnitz con Santo Tomas, manifestando ambos +las mismas ideas con palabras muy semejantes. Busca el santo Doctor si +el alma es hecha de la substancia de Dios, y con esta ocasion examina +el origen del error, y dice lo siguiente: "Respondeo dicendum, quod +dicere animam esse de substantia Dei, manifestam improbabilitatem +continet. Ut enim ex dictis patet, anima humana est quandoque +intelligens in potentia, et scientiam quodammodo a rebus acquirit, et +habet diversas potentias quae omnia aliena sunt a Dei natura, qui est +actus purus, et nihil ab alio accipiens, et nullam in se diversitatem +habens, ut supra probatum est. + +"Sed hic error principium habuisse videtur ex duabus positionibus +antiquorum. Primi enim, qui naturas rerunt considerare inceperunt, +imaginationem transcendere non valentes, nihil praeter corpora esse +possuerunt. Et ideo Deum dicebant esse quoddam corpus, quod aliorum +corporum judicabant esse principium. Et quia animam ponebant esse de +natura illius corporis, quod dicebant esse principium, ut _dicitur in +primo de anima_, per consequens sequebatur quod anima esset deo +substantia Dei. Juxta quam positionem etiam Manichari, Deum esse +quamdam lucem corpoream existimantes, quamdam partem illius lucis +animam esse possuerunt corpori alligatam. Secundo vero processuoi fuit +ad hoc quod aliqui aliquid incorporeum esse apprehenderunt: non tamen +a corpore separatum, sed corporis formam. Unde et Varro dixit quod +Deus est anima, mundum intuitu, vel motu et ratione gubernans: ut +Augu. narrat 7 de civit. Dei. Sic igitur illius totalis animae partem, +aliqui possuerunt animam hominis: sicut homo est pars totius mundi: +non valentes intellectu pertingere ad distinguendos spiritualium +substantiarum gradus, nisi secundum distinctionas corporum. Haec autem +omnia sunt impossibilia, ut supra probatum est, unde manifeste falsum +est animam esse de substantia Dei(1 p. q. 90. art. 1). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XI.) + + +(XI) En los escolasticos se encuentra a menudo que el entendimiento es +la misma cosa entendida, aun tratandose de los entendimientos creados; +pero esta identidad se limita a un orden puramente ideal, y no +significa mas que la intima union de la idea con el entendimiento. +Sabido es cuanta importancia tienen en la filosofia escolastica las +materias y formas; y esta distincion se la aplica tambien a los +fenomenos de la inteligencia. Bien que la idea era considerada como +una cosa distinta del entendimiento, no obstante como este era +perfeccionado por ella y puesto en relacion con la cosa representada, +se decia que el entendimiento era la misma cosa entendida. Asi deben +explicarse los pasajes que se encuentran en Santo Tomas y otros +escolasticos; pues aunque las expresiones de que se valen, +consideradas aisladamente, serian inexactas; no lo son si se atiende +al sentido que ellos les atribuyen y que resulta bien claro de los +principios en que se fundan. Por ejemplo Santo Tomas (quodlibet 7. +art. 2) para probar que el entendimiento criado no puede entender +muchas cosas a un mismo tiempo dice: "Sed quod intellectus simul +intelligat plura intelligibilia, primo et principaliter, est +impossibile. Cuius ratio est, quia _intellectus secundum actum est +omnino, id est perfecte res intellecta: ut dicitur_ in 3. de anima. +_Quod quidem intelligendum, est non quod essentia intellectus fiat res +intelecta_ vel species eius; sed quia complete informatur per speciem +rei intellectae, dum eam actu intelligit. Unde intellectum simul plura +intelligere primo, idem est acsi res una simul esset plura. In rebus +enim materialibus videmus quod una res numero non potest esse simul +plura in actu, sed plura in potentia................................. +..................................................................... + +"Unde patet quod sicut una res materialis non potest esse simul plura +actu, ita unus intellectus non potest simul plura intelligere primo. +Et hoc est quod Alga, dicit, quod sicut unum corpus non potest simul +figurari pluribus figuris: ita unus intellectus non potest simul plura +intelligere. Nec potest dici quod intellectus informetur perfecte +simul pluribus speciebus intelligibilibus, sicut unum corpus simul +informatur figura et colore: quia figura et color non sunt formae unius +generis, nec in eodem ordine accipiuntur quia non ordinantur ad +perficiendum in esse unius rationis: sed omnes formae intelligibiles in +quantum huiusmodi, sunt unius generis, et in eodem ordine se habent +ad intellectum, in quantum perficiunt intellectum in hoc quod est esse +intellectum. Unde plures species intelligibiles se habent sicut figurae +plures; vel plures colores qui simul in actu in eodem esse non possunt +secundum idem." + +Por el anterior pasaje se echa de ver que el sentido de la identidad +del entendimiento con la cosa entendida, no era otro que el explicado +al principio de esta nota, a saber, el de la union intima de la idea o +especie inteligible con el entendimiento, como una forma con su +materia; forma que perfeccionaba al entendimiento, haciendole pasar +del estado de potencia al de acto, y poniendole en relacion con la +cosa representada. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XII.) + + +(XII.) La doctrina de la inteligibilidad inmediata, es susceptible de +ulteriores aclaraciones; pero como estas no podrian ser cabales sin +examinar a fondo la naturaleza de la idea, lo que no corresponde al +presente tratado, me reservo darlas en el lugar oportuno. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XIII.) + + +(XIII.) Quizas no bastara lo dicho en el texto para que todos los +lectores se formen ideas bastante claras y completas de la +representacion de causalidad; pero debo advertir que esta doctrina en +lo tocante a la inteligencia primera, esta intimamente enlazada con +las cuestiones sobre el fundamento de la posibilidad aun de las cosas +no existentes, cuestiones que no podria exponer aqui, sin trastornar +el orden de las materias. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XIV.) + + +(XIV.) La distincion de los ordenes de ideas, geometrico y no +geometrico, es de la mayor importancia para la ideologia. He +adelantado esta distincion porque la necesitaba para no dejar +incompleto el examen de la posibilidad de una verdad fundamental entre +las puramente ideales. Pero su explicacion y los cimientos en que +estriba, se encontraran en el tratado sobre las ideas del espacio y de +la extension. + + + * * * * * + + +(SOBRE CAPITULO XV.) + + +(XV.) La palabra _instinto_ aplicada al entendimiento, claro es que se +toma en una acepcion muy diferente de cuando se habla de los +irracionales. No encierra aqui ningun significado ignoble; lo que esta +de acuerdo con el uso que de la misma se hace, aun para las cosas +divinas. Una de las acepciones que le da el Diccionario de la lengua, +es: "impulso o movimiento del Espiritu Santo hablando de inspiraciones +sobrenaturales." El latin _instinctus_, significaba _inspiracion_: +sacro mens _instincta_ furore. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XVI.) + + +(XVI.) El origen de la confusion de ideas en la presente cuestion, es +esa tendencia a la unidad de que he tratado en el capitulo IV. Se +comienza por suponer que no ha de haber mas que un principio, y se +busca cual es; cuando antes de investigar cual es, se deberia saber si +existe solo, como se lo supone. Ya hemos visto que el sistema de +Fichte estriba en la misma suposicion: por manera que la misma causa +que en las escuelas producia disputas inocentes, puede llevar a +extravios de la mayor trascendencia. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XVII.) + + +(XVII.) Creo haber interpretado fielmente el pensamiento de Descartes, +mas por si alguna dificultad quedase sobre el particular, pongo a +continuacion un notable pasaje del mismo autor, en su respuesta a las +objeciones recogidas por el P. Mersenne de boca de varios filosofos y +teologos contra las _Meditaciones_ II, III, IV, V y VI. + +"Cuando conocemos que somos una cosa que piensa, esta primera nocion +_no esta sacada de ningun silogismo_; y cuando alguno dice: _yo pienso +luego soy_ o existo, no _infiere_ su existencia del pensamiento como +_por la fuerza de un silogismo_ sino como una cosa conocida por si +misma, _la ve por una simple inspeccion del espiritu_; pues que si la +dedujera de un silogismo habria necesitado conocer de antemano esta +mayor: todo lo que piensa es o existe. Por el contrario, esta +proposicion se la manifiesta su propio sentimiento, de que no puede +suceder que piense sin existir. Este es el caracter propio de nuestro +espiritu de formar proposiciones generales por el conocimiento de las +particulares." No siempre se expresa Descartes con la misma lucidez; +se conoce que las objeciones de sus adversarios le hacian meditar mas +profundamente su doctrina, y contribuian a que aclarase sus ideas. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XVIII.) + + +(XVIII.) Para formarnos ideas cabales sobre la mente de Descartes, +oigamosle a el mismo explicando su sistema. + +"Como los sentidos nos enganan algunas veces, quise _suponer_ que no +habia nada parecido a lo que ellos nos hacen imaginar; como hay +hombres que se enganan raciocinando aun sobre las materias mas +sencillas de geometria y hacen paralogismos, juzgando yo que estaba +tan sujeto a errar como ellos, deseche como falsas todas las razones +que antes habia tomado por demostraciones; y considerando en fin que +aun los mismos pensamientos que tenemos durante la vigilia, pueden +venirnos en el sueno sin que entonces ninguno de ellos sea verdadero, +me resolvi a _fingir_ que todas las cosas que habian entrado en mi +espiritu no encerraban mas verdad que las ilusiones de los suenos. +Pero desde luego adverti que mientras queria pensar que todo era +falso, era necesario que yo que lo pensaba, fuese alguna cosa; y +notando que esta verdad, yo pienso luego soy, era tan firme y segura +que las mas extravagantes suposiciones de los escepticos no eran +capaces de conmoverla, juzgue que podia recibirla sin escrupulo por el +primer principio de filosofia" (_Discurso sobre el Metodo_, cuarta +parte). + +He dicho que la duda de Descartes era una _suposicion_, una _ficcion_; +y cabalmente estas son las palabras que emplea el mismo autor. En la +ya citada respuesta a las objeciones recogidas por el P. Mersenne, se +halla el siguiente pasaje: + +"He leido con mucha satisfaccion las observaciones que me habeis hecho +sobre mi primer tratado de la filosofia, porque ellas me dan a conocer +vuestra benevolencia para conmigo, vuestra piedad hacia Dios, y el +cuidado que os tomais por el progreso de su gloria. No puedo dejar de +alegrarme, no solo de que hayais juzgado mis razones dignas de vuestra +censura, sino tambien de que nada decis a que yo no pueda contestar +facilmente. + +"En primer lugar me recordais que _no veras sino tan solo por una mera +ficcion_, he desechado las ideas o los fantasmas de los cuerpos para +concluir que yo soy una cosa que pienso, por temor quizas que yo no +crea que se sigue de esto que yo no soy sino una cosa que pienso; mas +ya os he hecho ver en mi segunda Meditacion que yo me acordaba de +esto, ya que decia lo siguiente: "pero puede suceder que estas cosas +que yo _supongo_ que no son, porque no las conozco, no sean en efecto +diferentes de mi a quien conozco; no se nada de esto, no me ocupo de +esto en la actualidad."............................................... +...................................................................... + +Como se ve, Descartes no rechaza el que su duda no sea una mera +ficcion; hasta dice en terminos expresos que no hace mas que aplicar +un metodo cuya necesidad reconocen todos los filosofos. + +"Os suplico, continua, que recordeis que por lo tocante a las cosas +relativas a la voluntad, he puesto siempre una gran distincion entre +la contemplacion de la verdad y los usos de la vida: con respecto a +estos, tan distante me hallo de pensar que solo debamos seguir las +cosas conocidas muy claramente, que por el contrario creo que ni aun +es preciso aguardar siempre las mas verosimiles, sino que es preciso a +veces entre muchas cosas del todo desconocidas e inciertas, escoger +una, y atenerse a ella firmemente, mientras no se vean razones en +contra, cual si la hubiesemos escogido por motivos ciertos y +evidentes, como lo tengo ya explicado en el _Discurso sobre el +Metodo_; pero cuando solo se trata de la contemplacion de la verdad +?_quien ha dudado jamas que sea necesario suspender el juicio sobre +las cosas obscuras o que no son distintamente conocidas_?" + +?Entonces, se nos dira, en que consiste el merito de Descartes? En +haber _aplicado_ una regla que todos conocen, y pocos emplean; y en +haberlo hecho en una epoca en que la preocupacion a favor de las +doctrinas aristotelicas, era todavia muy poderosa. Descartes lo dice +terminantemente; su metodo de dudar no es nuevo, lo que le faltaba era +la aplicacion; pues por lo tocante al principio en que se funda, +"_quien ha dudado jamas que sea necesario suspender el juicio_ sobre +las cosas obscuras, o que no son distintamente conocidas?" + +Entendido el metodo de Descartes en este sentido, es decir tomando la +duda como una suposicion, como una mera ficcion, no se opone a los +buenos principios religiosos y morales. El profundo filosofo no se +desdena de tranquilizar sobre este punto a los lectores, manifestando +ingenuamente que al comenzar sus investigaciones habia puesto en salvo +sus creencias religiosas. + +"Y en fin, como antes de empezar a reconstruir la casa en que se +habita, no basta el derribarla y hacer provision de materiales y de +arquitectos o ejercitarse en la arquitectura y en trazar +cuidadosamente el diseno del nuevo edificio, sino que es preciso estar +provisto de algun otro donde se pueda vivir comodamente mientras se +trabaja en el nuevo; para que no estuviese irresoluto en mis acciones +en tanto que la razon me obligaba a estarlo en mis juicios, y para no +dejar de vivir entre tanto lo mas felizmente que pudiera, me forme una +moral provisoria que consistia en tres o cuatro maximas que voy a +exponer. La primera es el obedecer a las leyes y costumbres de mi pais +_conservando constantemente la Religion en que por la gracia de Dios +habia sido instruido desde mi infancia_............................. +.................................................................... + +"Despues de haberme asegurado de estas maximas y haberlas puesto +aparte _con las verdades de la fe, que han sido siempre las primeras +en mi creencia_, juzgue que podia deshacerme libremente del resto de +mis opiniones" (_Discurso sobre el Metodo_, tercera parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XIX.) + + +(XIX.) Con respecto a la distincion entre el testimonio de la +conciencia y el de la evidencia, asi como en lo tocante al analisis de +la proposicion: yo pienso, luego soy, no cabe duda que Descartes no se +expresa con bastante precision y exactitud. Vease por ejemplo el +siguiente pasaje donde se nota alguna confusion de ideas. + +"Despues de esto considere en general lo que se necesita para que una +proposicion sea verdadera y cierta, porque ya que yo acababa de +encontrar una que tenia dicho caracter, pense que debia saber tambien +en que consiste esta certeza, y habiendo notado que en la proposicion, +yo pienso, luego soy, no hay nada que me asegure de que yo digo la +verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, +juzgue que podia tomar por regla general que las cosas concebidas con +mucha claridad y distincion, son todas verdaderas; pero que solo hay +alguna dificultad en notar bien cuales son las que concebimos +distintamente" (_Discurso sobre el Metodo_, cuarta parte). + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XX.) + + +(XX.) La certeza _apodictica_ de que habla Kant en el citado pasaje, +es la que resulta de la evidencia intrinseca de las ideas; o en otros +terminos, es la misma que en las escuelas suele llamarse metafisica. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXI.) + + +(XXI.) A mas de las cuestiones sobre el principio de contradiccion, +como unico fundamento de certeza, hay otras con respecto a su +importancia y fecundidad cientificas. Nada he querido prejuzgar aqui +sobre estos puntos, porque me reservo ventilar largamente dichas +cuestiones, al tratar de la idea del _ser_ en general. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXII.) + + +(XXII.) Por un pasaje de Descartes de la cuarta parte de su _Discurso +sobre el Metodo_, citado en la nota (XIX), se echa de ver que a mas +del principio, yo pienso luego soy, admitia el de la legitimidad de la +evidencia; pues al buscar lo que se necesita para que una proposicion +sea verdadera y cierta, dice que habiendo notado que si estaba seguro +de la verdad de esta proposicion, yo pienso luego soy, era tan solo +porque lo veia claramente asi, creyo que podia tomar por _regla +general_, que _las cosas conocidas con claridad y distincion son todas +verdaderas_. Por donde se echa de ver que en el sistema de Descartes +entran dos principios ligados entre si, pero muy diferentes: 1. el +hecho de conciencia del pensamiento; 2. La regla general de la +legitimidad del criterio de la evidencia. + +Es de notar tambien que hay aqui cierta confusion de ideas que he +senalado ya en otra parte. No es exacto que el principio yo pienso +luego soy, sea evidente: la evidencia se refiere a la _consecuencia_, +pero en cuanto al acto de pensar, no hay evidencia propiamente dicha, +sino conciencia. La evidencia es un criterio, mas no el unico. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXIII.) + + +(XXIII.) Lo dicho en la proposicion segunda de este capitulo (236), es +independiente de las disputas sobre el modo con que el alma y el +cuerpo ejercen su influencia reciproca, cuestiones que no son de este +lugar. Sea cual fuere el sistema que se adopte, la influencia es un +hecho que la experiencia nos atestigua; lo que me basta para lo que me +propongo establecer alli. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXIV.) + + +(XXIV.) Para entender mejor lo que se dice en este capitulo sobre la +evidencia, sera util enterarse bien de las doctrinas expuestas mas +abajo desde el XXVI, hasta el XXXI inclusive. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXV.) + + +(XXV.) Por lo dicho en este capitulo se manifiesta la verdad de lo +que digo en el XXIV, sobre el enlace de los diferentes criterios y la +necesidad de no atenerse a una filosofia exclusiva. El sentido intimo, +o la conciencia, sirve de base a los demas, como un hecho +indispensable; pero el mismo se destruye, si se niegan los otros. + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPITULOS XXVI, XXVII Y XXVIII.) + + +(XXVI.) Dugald-Steward (P. 2. Cap. 2. Seccion 3. Sec.. 2.) cita un pasaje +de una disertacion publicada en Berlin en 1764, que no parece tan poco +razonable como pretende el autor de la _Filosofia del espiritu +humano_. Lo pongo a continuacion, porque la opinion del filosofo +aleman me parece ser la misma que he sostenido en el texto. + +"Omnes mathematicorum propositiones sunt identicae et representantur +hac formula, A = A. Sunt veritates identicae sub varia forma expressae, +imo ipsum quod dicitur contradictionis principium vario modo +enuntiatum et involutum; si quidem omnes hujus generis propositiones +revera in eo continentur. Secundum nostram autem intelligendi +facultatem ea est propositionum differentia, quod quaedam longa +ratiociniorum serie, alia autem breviore via, ad primum omnium +principium reducantur, et in illud resolvantur. Sic v.g. propositio 2 ++ 2 = 4 statim huc cedit: 1 + 1 + 1 + 1 = 1 + 1 + 1 + 1; id est, idem +est idem; et, proprie loquendo, hac modo enunciari debet:--si +contingat adesse vel existere quatuor entia, tum existunt quatuor +entia; nam de existentia non agunt geometrae, sed ea hypothetice tantum +subintelligitur. Inde summa oritur certitudo ratiocinia perspicienti; +observat nempe idearum identitatem; et haec est evidentia assensum +immediate cogens, quam mathematicam aut geometricam vocamus. Mathesi +tamen sua natura priva non est et propria; oritur etenim ex +identitatis perceptione, quae locum habere potest, etiamsi ideae non +repraesentent extensum." + + + * * * * * + + +(SOBRE LOS CAPITULOS XXX Y XXXI.) + + +(XXVII.) He indicado que quizas Dugald-Steward se habia aprovechado de +las doctrinas de Vico; sin que por esto quiera hacerle el cargo que se +dirigio contra su maestro Reid, de quien se dijo que resucitaba las +doctrinas del P. Buffier jesuita. No obstante, para que el lector +pueda juzgar con pleno conocimiento de causa, pongo a continuacion un +notable pasaje del filosofo escoces, por el cual se vera la +coincidencia de algunas de sus observaciones con las del filosofo +napolitano. Me inclino a creer que si Dugald-Steward hubiese leido a +Vico, no se quejaria de la _confusion_ con que explicaron esta +doctrina varios autores antiguos y modernos. + +"El caracter particular de esta especie de evidencia llamada +demostrativa, y que tan marcadamente distingue las conclusiones +matematicas de las de otras ciencias, es un hecho que debe haber +llamado la atencion de cualquiera que conozca los elementos de la +geometria; y sin embargo yo dudo que su causa haya sido senalada de +una manera satisfactoria." Locke nos dice: "lo que constituye la +demostracion es la evidencia intuitiva de cada paso del raciocinio;" +convengo en que si esta evidencia faltase en un solo punto, toda la +demostracion se arruinaria; mas no creo que la evidencia demostrativa +de la conclusion dependa de esta circunstancia, aun cuando anadiesemos +esta otra condicion sobre la cual Reid insiste mucho: "que para la +evidencia demostrativa es necesario que los primeros principios sean +intuitivamente ciertos." Al tratar de los axiomas, hice notar la +inexactitud de esta observacion, manifestando ademas que en las +matematicas, los primeros principios de nuestros raciocinios no son +los axiomas sino las definiciones. Sobre esta ultima circunstancia, es +decir, sobre esta condicion de discurrir partiendo de definiciones, se +debe fundar la verdadera teoria de la demostracion matematica. Voy a +desenvolver aqui extensamente esta doctrina, indicando al mismo tiempo +algunas de las consecuencias mas importantes que de ella dimanan. + +"Como no quiero reclamar injustamente los honores de la invencion, +debo comenzar por declarar que la idea matriz de esta doctrina ha sido +manifestada y aun desenvuelta con extension por diversos autores tanto +antiguos como modernos; pero en todos ellos se la encuentra de tal +modo confundida con otras consideraciones del todo extranas al punto +de la discusion, que la atencion del autor y del lector se distrae del +unico principio del cual depende la solucion del problema....... +................................................................ + +"Hemos visto ya en el primer capitulo de esta parte que mientras en +las demas ciencias las proposiciones que se han de establecer expresan +siempre hechos reales o supuestos, las demostradas en las matematicas +enuncian simplemente una conexion entre ciertas suposiciones y ciertas +consecuencias. Asi en las matematicas nuestros raciocinios tienen un +objeto muy diferente del que nos sirve en los otros usos de las +facultades intelectuales; pues que se proponen, no consignar verdades +relativas a existencias reales, sino determinar la filiacion logica de +las consecuencias que dimanan de una hipotesis dada. Si partiendo de +esta hipotesis raciocinamos con exactitud, es claro que nada puede +faltar a la evidencia del resultado, pues que este se limita a afirmar +un enlace necesario entre la suposicion y la conclusion; en las otras +ciencias, aun suponiendo evitada la ambigueedad del lenguaje, y +rigurosamente exactos todos los pasos de la deduccion, nuestras +conclusiones serian siempre mas o menos inciertas, pues que en +definitiva estriban sobre principios que pueden corresponder o no +corresponder con los hechos" (P. 2. Cap. 2. Secc. 3.). Esta es +exactamente la doctrina de Vico sobre la causa de la diferencia en los +grados de evidencia y certeza; bien que este filosofo eleva a un +sistema general, para explicar el problema de la inteligencia, lo que +el escoces solo consigna como un hecho para senalar la razon de la +evidencia matematica. El P. Buffier (Trat. de las primeras verdades, +P. 1. Cap. 11.) explica lo mismo con mucha claridad. + +He dicho tambien que atendida la infatigable laboriosidad que +distingue a los alemanes, no fuera extrano que hubiesen leido a los +escolasticos: esto se confirma, si se advierte que Leibnitz recomienda +mucho esta lectura; y no es regular que se hayan olvidado del consejo +de un autor tan competente, los alemanes mas modernos. + +Entre los varios pasajes de Leibnitz sobre los escolasticos, prefiero +aducir el siguiente que me parece sumamente curioso. "La verdad esta +mas difundida de lo que se cree; pero con harta frecuencia se la halla +envuelta, debilitada, mutilada, corrompida con adiciones que la echan +a perder, o la hacen menos util. Notando esas huellas de verdad en los +antiguos, o para hablar mas generalmente, en los _anteriores_, se +sacaria oro del fango, el diamante de su mina, luz de las tinieblas; y +esto seria en realidad _perennis quaedam philosophia_. Hasta se puede +decir que se notaria algun progreso en los conocimientos. Los +orientales tienen ideas grandes y hermosas sobre la divinidad; los +griegos anadieron el raciocinio y una forma cientifica; los Padres de +la Iglesia desecharon lo que habia de malo en la filosofia de los +griegos; pero los escolasticos trataron de emplear utilmente para el +cristianismo lo que habia de aceptable en la filosofia de los +paganos. Repetidas veces he dicho: _aurum latere in stercore illo +scolastico barbarico_; y desearia que se pudiese encontrar algun +hombre habil, versado en esta filosofia irlandesa y espanola, que +tuviese inclinacion y capacidad para sacar lo que en ella hay de +bueno. _Estoy seguro que su trabajo seria recompensado con muchas +verdades bellas e importantes_. En otro tiempo hubo en Suiza un +escritor que _matematizo_ en la escolastica; sus obras son poco +conocidas; pero lo que de ellas he visto me ha parecido profundo y +digno de consideracion" (Carta 3. a M. Remond de Montmort). + +Asi habla Leibnitz, uno de los hombres mas eminentes de los tiempos +modernos, y de quien Fontenelle ha dicho con razon, que "conducia de +frente todas las ciencias." Vease pues si anduve descaminado al +recomendar al estudio de aquellos autores, a quien desee adquirir en +filosofia conocimientos profundos. Aun prescindiendo de la utilidad +intrinseca, seria conveniente dicho estudio para poder juzgar con +conocimiento de causa, unas escuelas que, valgan lo que valieren, +ocupan una pagina en la historia del espiritu humano. + + + * * * * * + + +(SOBRE EL CAPITULO XXXII.) + + +(XXVIII.) El autor a quien aludo (317) es Fenelon, quien bajo el +nombre de sentido comun, comprende tambien el criterio de la +evidencia, como se echa de ver en el siguiente pasaje: "?Que es el +sentido comun? ?no consiste en las primeras nociones que todos los +hombres tienen de las mismas cosas? Este sentido comun que siempre y +en todas partes es el mismo, que previene todo examen y hasta le tiene +por ridiculo en ciertas cuestiones, en las cuales se rie en vez de +examinar; que reduce al hombre a no poder dudar por mas que en ello se +esfuerce; este sentido que pertenece a todos los hombres, que solo +espera ser consultado para mostrarse y descubrirnos desde luego la +evidencia o lo absurdo de la cuestion, ?_no es esto lo que yo llamo +mis ideas_? Helas aqui, pues, estas ideas o nociones generales, que yo +no puedo contradecir ni examinar, segun las cuales por el contrario, +lo examino y lo juzgo todo, de manera que en vez de contestar me rio, +cuando se me propone algo claramente opuesto a lo que me representan +estas _ideas inmutables_" (Existencia de Dios, p. 2, n. 33). + +Es indudable que en este pasaje habla Fenelon de la evidencia, pues +que a mas de que emplea este mismo nombre, se refiere a las ideas +inmutables; por sentido comun entiende las mismas ideas generales por +las cuales juzgamos de todo, o en otros terminos, las ideas de donde +nace la evidencia. + + * * * * * + + +FIN DE LAS NOTAS. + + + + + +INDICE DE LAS MATERIAS DEL TOMO PRIMERO. + + +LIBRO PRIMERO. + +DE LA CERTEZA. + + +CAPITULO PRIMERO. +_Importancia y utilidad de las cuestiones sobre la certeza_. + +Cimiento de la filosofia. Universalidad y constancia de las disputas +sobre la certeza. Significado. Amplitud de la cuestion. Utilidad. Su +influencia sobre el espiritu. + + +CAPITULO II. +_Verdadero estado de la cuestion_. + +Tres cuestiones. Ejemplo. Objeto y deberes de la filosofia en este +punto. No comienza por un examen. Fichte. Pirron. Necesidad de la +certeza. Su existencia y su naturaleza. Berkeley. Confesion de Hume. +Un prurito pueril. Sobriedad necesaria al espiritu. La certeza +anterior a todo examen no es ciega. El dogmatismo y el escepticismo. +Se rectifica un dicho de Pascal. + + +CAPITULO III. +_Dos certezas_. + +La del genero humano y la filosofica. La certeza y la reflexion. El +desarrollo de las facultades humanas no es reflexivo. Experimentos. +Esterilidad de la filosofia con respecto a la certeza. Sus peligros. +Su objeto mas razonable. Contradiccion de los filosofos. Resultado. + + +CAPITULO IV. +_Si existe la ciencia trascendental en el orden intelectual absoluto_. + +Primer principio. Observacion preliminar. Verdad primera. Diferentes +aspectos de la cuestion. Santo Tomas. Malebranche. Conjetura sobre la +ciencia trascendental, uno de los caracteres distintivos de la +inteligencia. La inteligencia y la unidad. Ejemplos de las artes y de +las ciencias. Medida de la elevacion de las inteligencias. Caracter +del genio. + + +CAPITULO V. +_No existe la ciencia trascendental en el orden intelectual humano; no +puede dimanar de los sentidos_. + +Objeto de la sensacion. No hay una, origen de la certeza de las demas. +Operacion de las cataratas. Dificultad de explicar el desarrollo de +los sentidos, y la relacion de las sensaciones. Inutilidad de esta +explicacion para la ciencia trascendental. La estatua de Condillac. +Observaciones. Resultado. + + +CAPITULO VI. +_Continua la discusion sobre la ciencia trascendental_. + +Insuficiencia de las verdades reales. Descredito del sensualismo. +Verdades reales y verdades ideales. Insuficiencia de la verdad real +finita. Dos conocimientos de la verdad primera. Necesidad de fecundar +las verdades reales con verdades ideales. La unidad de Descartes es +triple. La ley unica del universo. Sus reaciones con la ciencia +trascendental. + + +CAPITULO VII. +_Esterilidad de la filosofia del_ yo _para producir la ciencia +trascendental_. + +Conciencia y evidencia. Una de las causas de la oscuridad y +esterilidad de la filosofia alemana desde Fichte. Una ventaja de Kant. +Esterilidad del _yo_ como elemento cientifico. Lo subjetivo y lo +objetivo. Acto directo y acto reflejo. Esterilidad de su combinacion +si les faltan las verdades necesarias. Lo que sabemos del _yo_. La +conciencia universal. El panteismo espiritualista. Dualidad de +relacion en todo acto de inteligencia. Dilema contra la filosofia del +_yo_. Reflexion fundamental del sistema de Fichte. Su metodo erroneo. +Aserciones gratuitas. Acto primitivo. Reflexiones. Acto indeterminado. +Esterilidad de la doctrina de Fichte para encontrar el primer +principio. A que se reduce el aparato de su analisis. Fichte y +Descartes. Ventaja del filosofo frances. Panteismo del sistema de +Fichte. + + +CAPITULO VIII. +_La identidad universal_. + +Lo infundado de este error. Un dilema. Contradiccion de ciertos +filosofos. Su sistema. Schelling. Una causa de este error. +Dificultades del problema del conocimiento. Argumento de los +sostenedores de la identidad. Inutilidad de esta doctrina para +explicar el conocimiento. Dualidad envuelta en el acto de conocer. +Desarrollo de esta observacion. Su mayor fuerza contra la filosofia +del _yo_. El misterio de la Trinidad. Platon. Intuicion del _yo_. +Principio de ser y de conocer. + + +CAPITULO IX. +_Continua el examen del sistema de la identidad universal_. + +Instinto intelectual en busca de la unidad. Que es esta unidad. La +unidad en la filosofia. La filosofia y la religion. Dos problemas +capitales sobre la representacion intelectual. Descartes. Vindicacion +de Malebranche. + + +CAPITULO X. +_El problema de la representacion_. + +Monadas de Leibnitz. Peligros de la exageracion en la unidad +cientifica. Hecho unico. Sus inconvenientes. Un efugio. Monadas de +Leibnitz. Lo infundado de estas hipotesis. Tampoco funda la ciencia +trascendental. Diferencias entre este sistema y el de los panteistas +modernos. + + +CAPITULO XI. +_Examen del problema de la representacion_. + +Tres fuentes de representacion. Relacion de lo representante con lo +representado. Consecuencia en favor de la existencia de Dios, sacada +de las relaciones de los seres intelectuales y del universo corporeo. +Dos relaciones inmediata y mediata. Objetividad de toda idea. Union de +lo inteligente con lo entendido. La identidad fuente de +representacion. Cuando y de que manera. + + +CAPITULO XII. +_Inteligibilidad inmediata_. + +Representacion activa y pasiva. Doctrina de Santo Tomas y del cardenal +Cayetano. Reflexiones. Un hecho en su apoyo. Dos condiciones de la +inteligibilidad inmediata. Consecuencias ideologicas. Resumen de la +doctrina sobre la inteligibilidad. + + +CAPITULO XIII. +_Representacion de causalidad y de idealidad_. + +La causalidad origen de representacion. Profundidad de Santo Tomas +como filosofo. Idealidad. Dos proposiciones capitales. Condiciones +para que la causalidad sea suficiente origen de representacion. Una +observacion sobre las ciencias naturales. Nueva refutacion de la +ciencia trascendental. Lo absoluto. Reflexiones sobre esta doctrina. +La representacion ideal se refunde en la causal. Vico. Dos +consecuencias importantes. Una observacion sobre las ideas-retratos. +Indicacion de varias cuestiones sobre las ideas. + + +CAPITULO XIV. +_Imposibilidad de hallar el primer principio en el orden ideal_. + +Esterilidad de las verdades ideales con respecto al mundo real. +Aplicaciones. Necesidad de la union de las verdades reales con las +ideales. Esterilidad del orden no geometrico para el geometrico y +vice-versa. + + +CAPITULO XV. +_La condicion indispensable de todo conocimiento humano_. + +Medios de percepcion de la verdad. Estado de la cuestion. Distincion. +Conciencia. Evidencia. Instinto intelectual o sentido comun. Tres +ordenes de verdades. Caracter y diferencias de los medios de +percepcion y sus objetos. Una observacion sobre el desarrollo de las +facultades del hombre. + + +CAPITULO XVI. +_Confusion de ideas en las disputas sobre el principio fundamental_. + +Anomalias. Sus causas. Estado de la cuestion. + + +CAPITULO XVII. +_La existencia del pensamiento_. + +Principio de Descartes. Indemostrabilidad de la existencia. No todo se +puede demostrar. Aplicaciones. Punto de partida de nuestros +conocimientos. Dos sentidos del principio de Descartes. Se explica la +mente del filosofo. + + +CAPITULO XVIII. +_Mas sobre el principio de Descartes_. + +Su metodo. Ambigueedad del lenguaje de Descartes. Su idea capital. Su +duda metodica. En que sentido es posible. Aplicaciones. Observacion +sobre los extravios de los reformadores. Acuerdo de Descartes con +todas las escuelas. Locke. Condillac. + + +CAPITULO XIX. +_Lo que vale el principio, yo pienso_. + +Su analisis. Significado de la proposicion, yo pienso. Como se +distingue de la proposicion misma. Examen de ella bajo el aspecto +logico. Condiciones de su posibilidad. Formacion de la idea del _yo_. +Relaciones de la existencia con el pensamiento. Resolucion de tres +cuestiones. + + +CAPITULO XX. +_Verdadero sentido del principio de contradiccion_. + +Opinion de Kant. Formula del principio. Opinion del filosofo aleman. +Juicios analiticos y sinteticos. Antigueedad de esta distincion. +Enmienda de Kant en la formula del principio. No tiene fundamento. +Equivocacion en la formula de Kant. Aplicaciones. Rectificaciones. + + +CAPITULO XXI. +_Si el principio de contradiccion merece el titulo de fundamental, y +en que sentido._ + +Seis proposiciones sobre esta materia. + + +CAPITULO XXII. +_El principio de la evidencia_. + +Formula llamada de los cartesianos. Su transformacion. Su cotejo con +la de Kant. El principio de la evidencia no es evidente. Anomalia. Su +explicacion. + + +CAPITULO XXIII. +_Criterio de la conciencia_. + +Objeto de este criterio. Conciencia directa y conciencia refleja. Sus +caracteres y diferencias. Observaciones sobre la fuerza intelectual en +estos dos sentidos. Relacion de la conciencia con los demas criterios. +Cinco proposiciones que resumen la doctrina sobre el criterio de la +conciencia. + + +CAPITULO XXIV. +_Criterio de la evidencia_. + +Sus caracteres. Evidencia inmediata. La evidencia es una especie de +cuenta y razon. De donde dimana su necesidad y universalidad. Valor +subjetivo de la evidencia. Valor objetivo. Cuestion importante. + + +CAPITULO XXV. +_Valor objetivo de las ideas_. + +Estado de la cuestion. Doctrina de Descartes. Si se puede probar la +veracidad de la evidencia. Un argumento en pro fundado en la +necesidad. Fichte. Si se niega la objetividad de las ideas se arruina +la unidad de conciencia. Consecuencias absurdas. + + +CAPITULO XXVI. +_Si todos los conocimientos se reducen a la percepcion de la +identidad_. + +Observaciones preliminares. Que se afirma o se niega en todo juicio. +Que significa la igualdad en los juicios matematicos. + + +CAPITULO XXVII. +_Continuacion_. + +La formula A es A. Como se aplica a las matematicas. Ejemplo en las +transformaciones de una ecuacion. Reflexiones. Caracteres de nuestra +inteligencia. Una necesidad, y una facultad. Dugald-Steward. Se +contesta a una dificultad de este autor. + + +CAPITULO XXVIII. +_Continuacion_. + +Aplicacion de la doctrina de la identidad a los silogismos. Una +observacion sobre el entimema. Objeto y utilidad de los medios +dialecticos. Ampliacion de la doctrina con ejemplos geometricos y +algebraicos. + + +CAPITULO XXIX. +_Si hay verdaderos juicios sinteticos a priori, en el sentido de +Kant_. + +Doctrina del filosofo aleman. Exageracion de sus pretensiones. Su +equivocacion sobre los juicios matematicos. Combinacion del analisis +de los conceptos con su comparacion. Que se necesita para la sintesis +segun Kant. En que consiste la x que el busca. Resumen de la doctrina +sobre los juicios analiticos y sinteticos. + + +CAPITULO XXX. +_Criterio de Vico_. + +Su sistema. Su aplicacion teologica. Examen. Objeciones, bajo el +aspecto filosofico y el teologico. Doctrina de Santo Tomas. El +criterio de Vico y el escepticismo. + + +CAPITULO XXXI. +_Continuacion_. + +El criterio de Vico en el orden de las verdades ideales. Argumentos en +su favor. Impugnacion. Juicio del sistema de Vico. Hasta que punto es +aceptable. Su merito. Sus inconvenientes Dugald-Steward, de acuerdo +con Vico. Los escolasticos. + + +CAPITULO XXXII. +_Criterio del sentido comun_. + +Significado de estas palabras. Aplicaciones. En que consiste. Resena +con respecto a los demas criterios. Si es criterio infalible. Cuatro +caracteres de su infalibilidad. Ejemplo. + + +CAPITULO XXXIII. +_Error de La-Mennais sobre el consentimiento comun_. + +Su sistema. Confusion de las dos palabras _sensus_ y _consensus_. Su +criterio no puede ser el unico. Demostracion. Resena. Origen del error +de La-Mennais. Se deshace una dificultad. Sus paradojas sobre las +matematicas. Una observacion. + + +CAPITULO XXXIV. +_Resumen y conclusion_. + +Rapida exposicion de las doctrinas contenidas en este tomo. Enlace de +las mismas. Alianza de los criterios. Una ley de nuestro espiritu. +Inconvenientes de una filosofia exclusiva. La filosofia es posible sin +escepticismo y sin extravagancias. Un metodo filosofico puesto en +forma de alegoria. + + +--Notas. + + +FIN. + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Filosofia fundamental, by Jaime Balmes + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK FILOSOFIA FUNDAMENTAL *** + +***** This file should be named 13608.txt or 13608.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/3/6/0/13608/ + +Produced by Miranda van de Heijning, Paz Barrios and the PG Online +Distributed Proofreading Team. + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at https://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +https://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. 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Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + + +Most people start at our Web site which has the main PG search facility: + + https://www.gutenberg.org + +This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, +including how to make donations to the Project Gutenberg Literary +Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to +subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/old/13608.zip b/old/13608.zip Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..244a74e --- /dev/null +++ b/old/13608.zip |
