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-The Project Gutenberg EBook of La situacion de Puerto-rico: Las falacias
-de los conservadores y los compromisos del partido radical, by Anonymous
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
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-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
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-
-Title: La situacion de Puerto-rico: Las falacias de los conservadores
-y los compromisos del partido radical
-
-Author: Anonymous
-
-Release Date: January 20, 2013 [EBook #41884]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: ISO-8859-1
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA SITUACION DE PUERTO-RICO: ***
-
-
-
-
-Produced by Carlos Colon, and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This book was
-produced from scanned images of public domain material
-from the Google Print project.)
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-
-Notas del Transcriptor:
-
-Errores obvios de imprenta han sido corregidos.
-
-Citas están denotadas de acuerdo al texto original con dos
-símbolos distintos: " " y « ».
-
-
-
-
- PROPAGANDA REFORMISTA
-
- LA SITUACION
-
- DE
-
- PUERTO-RICO
-
- LAS FALACIAS DE LOS CONSERVADORES
-
- Y
-
- LOS COMPROMISOS DEL PARTIDO RADICAL
-
- POR
-
- UN PUERTO-RIQUEÑO
-
- MADRID
- 1873
- IMPRENTA DE J. NOGUERA Á CARGO DE M. MARTINEZ
- _calle de Bordadores, núm. 7_
-
-
-
-
- AL PAÍS
-
-
-
-
- LA SITUACION
-
- DE
-
- PUERTO-RICO
-
- LAS FALACIAS DE LOS CONSERVADORES
-
- Y
-
- LOS COMPROMISOS DEL PARTIDO RADICAL
-
- POR
-
- UN PUERTO-RIQUEÑO
-
- MADRID
- 1873
- IMPRENTA DE J. NOGUERA Á CARGO DE M. MARTINEZ
- _calle de Bordadores, núm. 7_
-
-
-
-
- AL PAÍS
-
-
-I.
-
-Ocurre en estos instantes un hecho que no puede estrañar á los que
-conozcan algo la historia de la América española y estén al tanto de los
-recursos de que se valen los esclavistas y reaccionarios ultramarinos
-para sorprender y violentar la opinion pública de la Península; pero que
-parece como de encargo, para aumentar las confusiones y dificultades de
-la política española, y por consecuencia para comprometer á la patria en
-un camino de escollos y desastres.
-
-Acaba de subir al poder el partido radical, que como partido digno de
-este nombre, tenia y tiene su credo perfectamente determinado, y cuya
-perfecta realizacion debia ser la esperanza de aquellos que á su
-exaltacion habian contribuido, así como el punto de referencia y el dato
-obligado de todas las observaciones y censuras de sus adversarios. Solo
-así la vida política es una cosa séria, y solo así pueden desenvolverse
-las opiniones y hacerse camino las reformas, sin sorpresas, violencias
-ni decepciones siempre perturbadoras en el órden de los intereses
-permanentes del país.
-
-Entre los empeños del partido radical, uno era el de las reformas
-ultramarinas, y singularmente el de las reformas políticas y sociales en
-la isla de Puerto-Rico: y lo era, ya no solo por figurar en las filas
-del partido--y, dicho sea de paso, en primera línea--un grupo bastante
-numeroso de hombres cuyos compromisos en la cuestion colonial eran y son
-notorios, sí que tambien por haber sido este punto concreto de la
-política española (así como el de la inteligencia de los derechos
-individuales y la soberanía nacional) uno de los temas de disidencia de
-los dos célebres manifiestos de 13 y de 15 de Octubre de 1871, que como
-todo el mundo sabe, sirvieron de base para la formacion de los partidos
-conservador y radical.
-
-Triunfante éste, era llegado el momento de esperar la inmediata
-realizacion de las reformas de Puerto-Rico; y á esto, en buena
-lógica,--no haciendo un agravio al partido dominante--tenian que
-contraerse los esfuerzos de los devotos y las críticas de los enemigos.
-
-Pero ¡oh sorpresa! Todo menos que esto hicieron los defensores del
-_statu quo_, y toda su inteligencia y todos sus recursos se pusieron al
-servicio de estas dos ideas: primera, que el partido radical no estaba
-obligado por su historia ni por sus intereses, á hacer política radical
-en Ultramar; segunda, que existia en Puerto-Rico un desórden y amagaban
-tales conflictos que forzaban al radicalismo peninsular á buscar
-soluciones y apoyo en las doctrinas y en los hombres del partido
-conservador.
-
-
-II.
-
-La primera parte de esta empresa era por todo estremo difícil. Cuantos
-de las cosas políticas se ocupan conocen bien los compromisos precisos,
-terminantes, ineludibles, del partido radical en la cuestion
-ultramarina. No era preciso remontarse al año de 1837 en que al ser
-expulsados,--sin razon ni motivo, y contra el voto de 65 progresistas,
-entre ellos D. Fermin Caballero, Vila, Diez y otros no menos
-respetables,--los representantes en Córtes, de las provincias de
-Ultramar, se levantaba D. Agustin de Argüelles á decir: «No condenamos á
-la isla de Cuba y al resto de esa grande monarquía que ha finalizado
-para nosotros, á un sistema absoluto, despótico... Yo quiero que sean
-(aquellos habitantes) tan felices como nosotros; no quiero que haya un
-solo ápice de diferencia entre ellos y nosotros, pero quiero que esta
-felicidad proceda por leyes análogas á su situacion y circunstancias;»
-vano deseo, protesta vana que dió de sí, por un lado, la promesa,
-consignada como letra muerta en la Constitucion de 1837, de las _leyes
-especiales_ por que se habian de regir las provincias de Ultramar, y,
-por otra parte, cerca de cuarenta años de absolutismo, de persecuciones
-y de opresion en las Antillas, que han tenido muy buen cuidado de
-recordar siempre los partidos conservadores, declinando toda la
-responsabilidad sobre el partido progresista.
-
-Tampoco era menester acudir á las Constituyentes de 1855, en cuyo seno
-el Sr. D. Nicolás M. Rivero sostuvo una proposicion de ley para llevar
-las conquistas de la revolucion al otro lado de los mares; proposicion
-retirada bajo la formal palabra de los hombres de aquellos dias de que
-no tan solo se consignaria en las bases de la Constitucion el precepto
-de las leyes especiales, sino que para nuestras Antillas, se harian
-aquellas por las mismas Constituyentes, detenidas un instante ante el
-temor de la conspiracion de Pintó y las exageraciones de los sucesos de
-Cuba; recurso supremo á que han apelado siempre, para sostener el _statu
-quo_ los reaccionarios ultramarinos, los reaccionarios de interés y de
-corazon, con _voz y voto_ en los períodos revolucionarios y con
-autoridad, tan evidente como perjudicial, entre sus mismos enemigos de
-la Península, gracias al pretexto de que en nuestras Antillas solo se
-ventila una cuestion nacional.
-
-No se necesitaba tampoco recordar los discursos de las eminencias del
-progresismo en las Córtes de 1858 al 62; las elocuentes protestas de
-arrepentimiento del célebre banquete de los Campos Elíseos en 1864; el
-texto del manifiesto del partido progresista y el espíritu y la letra de
-todos los programas de la democracia, señaladamente el de 1865:
-documentos todos en que aparece, de un modo claro y perfecto, la
-voluntad de los dos bandos que luego, por la fuerza de las
-circunstancias, han venido á formar el partido que hoy impera en las
-esferas del poder, proclamando la personalidad del hombre, sus augustos
-destinos y sus _derechos naturales é imprescriptibles_, y por tanto, los
-mismos é idénticos, ora en medio de la bravura de los trópicos, ora en
-las ardientes arenas del Africa, ora en el seno de las cultas y
-refinadas ciudades de la vieja Europa.
-
-De más cerca son los compromisos, llevados ahora casi al detalle, porque
-la mayor comunicacion con nuestras provincias de Ultramar, la misma
-guerra de Cuba, el adelantamiento general de las ideas y la mayor
-cultura de nuestros hombres políticos--prescindiendo de otras
-causas--han hecho posible la inteligencia de muchas de las cuestiones
-coloniales, la distincion entre comarcas y comarcas y el presentimiento,
-cuando menos, de problemas antes ni sospechados, pero cuya trascendencia
-en el órden político interior de la Península no puede ocultarse á los
-que han visto cómo en nuestras Antillas se han creado las fortunas y
-robustecido las posiciones de ese centenar de soldados y ese grupo de
-burócratas, de sedientos banqueros é inverosímiles cuanto escandalosos
-potentados, base de los partidos reaccionarios de España é implacables
-verdugos de nuestros partidos liberales.
-
-Ahí está la solemne declaracion del último Gobierno Provisional, en su
-Manifiesto de 25 de Octubre de 1868 á la Nacion, y que á la letra decia:
-
- "De las ventajas y beneficios de la Revolucion gozarán tambien
- nuestras queridas provincias de Ultramar, que forman parte de la
- gran familia española y que tienen derecho á intervenir con su
- inteligencia y su voto, en las árduas cuestiones políticas,
- administrativas y sociales planteadas en su seno."
-
-Ahí está el art. 108 de la Constitucion de 1869 que á la letra dice «que
-las Córtes Constituyentes reformarán el sistema actual del gobierno de
-las provincias de Ultramar, _cuando hayan tomado asiento los diputados
-de_ CUBA Ó DE PUERTO-RICO, para hacer estensivas á las mismas, con las
-modificaciones que se creyeren necesarias, los derechos consignados en
-la Constitucion;» artículo en cuya primitiva redaccion se habia
-suprimido la disyuntiva.
-
-Ahí está el proyecto de Constitucion para Puerto-Rico, presentado á la
-Cámara por el ministro de Ultramar, don Manuel Becerra, y en cuyo
-preámbulo se leen estas elocuentes frases: «Aunque otros motivos más
-íntimos no tuviera la Madre Patria, bastaria el indicado (el órden y la
-fidelidad de la pequeña Antilla) para que volviendo sobre pasados
-errores procurase el olvido de injusticias anteriores con la reparacion
-solemne y pública de ellas, con el reconocimiento leal, á la vez que
-ilimitado, del derecho igual para todos los hijos de España, no solo por
-esta consideracion de índole política, sino por otra más poderosa, de
-carácter puramente humano: que allí donde existe un sér inteligente y
-responsable, se da el derecho como el único medio de manifestacion y
-vida propia, de comunicacion con sus semejantes, de realizacion, en fin,
-del destino individual y social que la Providencia ha marcado con
-indelebles caractéres á los hombres y á los pueblos.... Hoy que la
-provincia de Puerto-Rico ha expresado su voluntad y nos presta el
-concurso de sus delegados, fuera _impolítico, y sobre impolítico
-injusto, diferir por más tiempo el cumplimiento de solemnes compromisos,
-de reiteradas promesas, y ante todo de deberes ineludibles_, que la
-España, que las Córtes Constituyentes, que el Gobierno, ni pueden, ni
-deben olvidar.»[1]
-
- [1] 18 de Noviembre de 1869.
-
-Ahí está el fallo de la Cámara que por 103 votos contra 13 desechó el
-particular del Sr. Romero Robledo que proponia que «se aplazase la
-deliberacion sobre el proyecto de Constitucion de Puerto-Rico, hasta que
-tomasen asiento los diputados cubanos, recomendando al gobierno la
-urgencia de que se procediese á hacer las elecciones en la isla de
-Cuba;» votacion[2] importantísima no solo por la materia sobre que
-recaia, si que tambien por haberse abstenido todos los diputados de
-procedencia conservadora, emitiendo sus votos solo los tradicionalistas
-y cuatro progresistas[3] y siendo quizá la primera vez que se rompia el
-pacto de los dos partidos gobernantes desde Octubre de 1868.
-
- [2] Sesion del 1.º de Abril de 1870.
-
- [3] Los Sres. Palau, Rius, Paradela y Montero Telinge.
-
-Ahí está la _Ley preparatoria para la abolicion de la esclavitud_,
-presentada por el Sr. D. Segismundo Moret y votada por la Cámara
-Constituyente; ley en cuyo art. 21 se dice de un modo terminante: «El
-gobierno presentará á las Córtes cuando en ellas hayan sido admitidos
-los diputados de Cuba, el proyecto de ley de emancipacion indemnizada de
-los que queden en servidumbre, despues del planteamiento de la Ley
-preparatoria;» siendo de advertir que la condicion de la presencia «de
-los diputados de Cuba» se establecia por acuerdo del autor de la frase,
-del ministro de Ultramar y de la comision que habia dado dictámen, en el
-_supuesto de que en la próxima legislatura habrian de estar los tales
-diputados_, sin que su ausencia, en todo caso, _pudiese detener la
-ejecucion de la ley en la legislatura próxima_.[4]
-
- [4] Sesion del 17 de Junio de 1870. Discursos de los Sres.
- Cánovas, Moret y Villalobos.
-
-Ahí está la _Ley de organizacion municipal_, obra del señor don Nicolás
-M. Rivero, votada por las Constituyentes en Junio de 1870, y en cuya 4.ª
-disposicion transitoria se manda que «se aplique la ley desde luego á la
-provincia de Puerto-Rico con arreglo á los proyectos de Constitucion y
-de Ayuntamientos de la misma»--presentados por el señor
-Becerra--precepto hasta ahora no cumplido, para desdoro del poder
-soberano de la Metrópoli y agravio de la memoria de las
-Constituyentes.[5]
-
- [5] Despues de escritas estas líneas ha aparecido el decreto
- de 13 de Diciembre de 1872, cumpliendo el precepto, por más de
- que no le siga la convocatoria de los comicios
- puerto-riqueños, que es su lógico complemento.
-
-Ahí están las palabras con que D. Cristino Martos, que á la sazon
-ocupaba la presidencia de la Cámara saludó la entrada de los diputados
-de Puerto-Rico en las Constituyentes:
-
- "Sea bien venido ese represente Sr. Vardes Linares, (el que acababa
- de hablar en la cuestion de los defensores de las Tunas, abogando
- porque se hiciese de Puerto-Rico una verdadera provincia española)
- con todos sus dignos compañeros. Que sepa que la Asamblea
- Constituyente, representante de la revolucion de Setiembre, acoje
- con placer su noble palabra y con gratitud la espresion de sus
- patrióticos sentimientos, y que ciertamente las Córtes soberanas de
- la nacion, lo mismo que el gobierno, han de responder á ese
- sentimiento de elevado patriotismo que aquí se expone en nombre de
- esa provincia, llevando allí tan pronto como sea posible las
- reformas liberales á que tiene derecho."[6]
-
- [6] Sesion del 12 de Octubre de 1861.
-
-Ahí están las frases del presidente del Consejo de ministros, de D. Juan
-Prim, en la misma sesion y con idéntico motivo:
-
- "...Estén tranquilos los diputados por Puerto-Rico; tranquilícese
- aquella hermosa provincia que yo aprendí á estimar cuando tuve el
- honor de mandarla como capitan general: yo que me llevé de aquel
- país un buen recuerdo, á mí recibieron allí con aprecio y
- benevolencia, y siempre les he correspondido y _en cuanto de mi
- dependa, pueden_ estar seguros los señores representantes de
- Puerto-Rico que sus deseos serán satisfechos. En cuanto á las ideas
- políticas, estén seguros tambien los puerto-riqueños que de una
- manera completa y bien entendida quedarán satisfechas todas sus
- aspiraciones."
-
-Ahí está el discurso pronunciado por el entonces ministro de Ultramar,
-D. Segismundo Moret, al terminarse las sesiones de las Constituyentes, y
-cuyas últimas frases fueron--contestando al diputado Sr. Padial, que
-preguntaba: ¿cómo se han de cumplir en lo sucesivo los arts. 108 y 109
-de la Constitucion?
-
- "La obligacion de hacer estensiva la Constitucion de la monarquía á
- las provincias de Ultramar y la de presentar una ley especial de
- gobierno para las islas Filipinas, es una obligacion constitucional
- que queda perfectamente definida y habrá de continuarse, lo mismo
- en este punto que en lo referente á la organizacion municipal en
- las futuras Asambleas que por el país se elijan; y lo mismo digo
- respecto á la cuestion de esclavitud. Esto me parece absolutamente
- fuera de toda duda, y solo por satisfacer á S. S. lo afirma ahora
- el Gobierno."
-
- "...En resúmen, la Constitucion de Puerto-Rico queda para las
- Córtes próximas, y entre tanto, los derechos electorales están para
- siempre adquiridos en Puerto-Rico, pues no entiende el Gobierno que
- pueda haber elecciones generales sin que las haya tambien en
- aquella leal provincia. Y respecto de los demás puntos, en especial
- á la esclavitud, el Gobierno cree que sus compromisos no concluyen
- en esta Asamblea, sino que siguen y seguirán hasta que tengan
- completa satisfaccion.[7]"
-
- [7] Sesion del 23 de Diciembre de 1870.
-
-Ahí está el párrafo de la contestacion al Mensage de la Corona de Abril
-de 1871; párrafo debido, segun de público se dijo y nadie negó, á las
-reclamaciones de los señores don Nicolás María Rivero y D. Gabriel
-Rodriguez, presidente é individuo, respectivamente, de la comision
-nombrada para redactar el documento, y que á la letra dice: «Fatal
-legado del antiguo régimen, durante el cual fermentaron las pasiones
-rencorosas y se preparó la esplosion, es la guerra civil que arde en
-Cuba todavía; pero el Congreso de Diputados comparte con V. M. la
-esperanza de que pronto y dichosamente termine. La entereza del
-gobierno, el patriotismo, valor y sufrimiento de la marina, del ejército
-y de los voluntarios, la pericia de sus jefes y el constante ánimo de la
-nacion entera, contribuirán á este fin juntamente con la persuasion que
-ha de ganar al cabo la mente de los rebeldes, de que sometidos,
-alcanzarán las libertades que en vano quieren obtener por la fuerza. Su
-empleo estorba solo el cumplimiento de las promesas de la revolucion,
-las cuales _no tardarán en cumplirse, como el Congreso desea, en la otra
-grande Antilla española, donde la paz no se ha turbado y donde el pleno
-goce de los derechos políticos y la abolicion de la esclavitud no han de
-influir en que se turbe_.»[8]
-
- [8] Palacio del Congreso 24 de Mayo de 1871.--Nicolás M.
- Rivero.--Tomás G. Mosquera.--Gabriel Rodriguez.--Francisco
- Romero Robledo.--José Abascal.--Juan Valera.
-
-Ahí está el manifiesto de 15 de Octubre de 1871, que sirvió de bandera
-al partido radical de la Península, firmado por catorce diputados de la
-pequeña Antilla, y que, con asentimiento (como era natural) de los
-prohombres del radicalismo fué llevado á Puerto-Rico, por los Sres.
-Baldorioty, Blanco y Sanromá, para que á su sombra peleasen, como
-pelearon en medio de las mayores contrariedades, los electores
-puerto-riqueños, y enviaran cuatro miembros, notables por su carácter y,
-su inteligencia y su palabra[9], á la oposicion radical del Congreso, y
-dos á la oposicion del Senado.[10] .....«Extinguir á todo trance la
-rebelion de Cuba, y asegurar á toda costa la integridad nacional, sin
-hacer para ello concesiones que el honor de España no consiente ni
-transacciones que el patriotismo de nuestro partido rechaza; y una vez
-restablecida la paz, entrar para aquella isla _en el camino de las
-reformas que la Constitucion de 1869 ha ofrecido libremente á nuestros_
-CONCIUDADANOS _de Ultramar_ y que han _comenzado á plantearse en
-Puerto-Rico, donde la tranquilad no se ha turbado y donde el_
-COMPLEMENTO DE ESTAS REFORMAS Y LA ABOLICION DE LA ESCLAVITUD _no han de
-influir para que se turbe_...: he aquí nuestro firme propósito.»
-
- [9] Los Sres. Mosquera, Sanromá, Labra y Alvarez Peralta.
-
- [10] Los Sres. Rodriguez y Tirado.
-
-Ahí está el discurso pronunciado por el Sr. Rivero (actual presidente
-del Congreso y fundador de aquel célebre periódico _La Constitucion_,
-que desde el primer dia levantó bandera contra las _dos rebeliones_ de
-Cuba, antes del motin contra el Banco, la huelga de los cocheros y los
-fusilamientos del 28 de Noviembre de 1871 en la Habana) en el gran
-_meeting_ tenido por el partido radical en el Circo de Price el 26 de
-Noviembre del año último, y donde decia:
-
- "He sido llamado filibustero y republicano. Deseo ser bien
- comprendido por lo que respecta á esta materia, y hablaré sin
- reserva alguna á mis amigos políticos aquí reunidos. Señores, yo
- siempre he defendido el mismo principio, del cual jamás me
- desviaré. Es mi deseo que las colonias sean verdaderas provincias
- españolas, pero que el pabellon de Castilla ondee siempre en ellas.
- Siempre he defendido esto, y me tomo la libertad de observar que yo
- fuí el primero que levantó la bandera de la perfecta asimilacion de
- aquellas posesiones, en el sentido político y administrativo, con
- las demás provincias de nuestro país. Pero, señores, por la misma
- razon que amo á los habitantes de aquellas colonias como hermanos,
- quisiera verlos en el goce de las mismas libertades y los mismos
- derechos que aquí hemos conquistado con tanto trabajo: derechos y
- libertades que les son debidos porque les han sido prometidos y
- porque yo deseo que estén dispuestos á ser leales y verdaderos
- hermanos nuestros. (_Aplausos._) Señores, yo no quiero esclavos.
- (_Grandes aplausos._) Yo no quiero que mi país, no quiero que el
- país de Isabel la Católica, no quiero que la patria del P. Las
- Casas sea la última en arrancar de su seno este baldon de la
- humanidad. Mas si deseo para mis hermanos de las colonias la
- Constitucion y las libertades de España, nunca por mi parte,
- concurriré á que mi país conceda esa libertad y esa constitucion á
- los que nos las piden á balazos. (_Aplausos._) Ha de ser don
- espontáneo de nuestras almas: acuerdo de los poderes públicos
- generosamente tomado. Sólo así, esto que nuestros padres
- conquistaron, que nosotros mismos hemos alcanzado á costa de tanta
- sangre, de tantas lágrimas, de tantas heróicas víctimas, les puede
- ser concedido."
-
-Y el Sr. Martos añadia en la misma reunion entre los aplausos de las 12
-mil personas que asistian á ella. «Somos llamados _filibusteros_ porque
-queremos conceder reformas á nuestras posesiones coloniales, á Cuba,
-despues de haber hecho sentir á los rebeldes el peso de nuestras armas,
-y porque asimismo, somos favorables á la abolicion de la esclavitud,
-que es un insulto al siglo. Con más justicia podríamos nosotros
-apellidar á los que así nos hablan, _negreros_:»--palabras (de igual
-suerte que las del Sr. Rivero) de tanta importancia, como que fueron
-reproducidas en los despachos de Mr. Sickles, embajador de los
-Estados-Unidos, al Gobierno de su país, y de Mr. Layard al conde
-Granville, ministro de Negocios Extranjeros de la Gran Bretaña, en 28 de
-Noviembre de aquel mismo año.[11]
-
- [11] Del despacho de Mr. Layard traducimos estos discursos.
-
-Ahí está la enmienda presentada (aunque no discutida) por los Sres.
-Sanromá (actual consejero de Estado) Pasaron y Lastra (actual
-vicepresidente del Congreso) Gomez Marin (actual subsecretario del
-ministerio de Ultramar), Moreno Portela (actual gobernador de Toledo),
-Alvarez Peralta, Molini y Anglada (actuales diputados á Córtes), como
-miembros de la oposicion radical en Mayo de 1872, al proyecto de
-contestacion al Mensaje de la Corona; Mensage notable por su absoluto
-silencio respecto de Puerto-Rico y por sus afirmaciones del _statu quo_
-ultramarino mientras durase la guerra de Cuba. «En tanto llega--decia la
-enmienda--el anhelado dia de la paz en la grande Antilla, la Cámara cree
-que deben cumplirse los compromisos de honor, contraidos por la
-revolucion de Setiembre llevando á Puerto-Rico las reformas á que se
-refiere el art. 108 de la Constitucion vigente y declarando abolida la
-esclavitud de los negros, conforme á las constantes escitaciones de los
-habitantes de aquella isla, preparada escepcionalmente para la solucion
-definitiva de su cuestion social.»[12]
-
- [12] Congreso 19 de Mayo de 1872.
-
-Ahí está el discurso pronunciado en aquella misma legislatura por D.
-Manuel Becerra que decia.....
-
- "¿Hay alguna razon para que no se lleven á Puerto-Rico las reformas
- que reclama con tanta justicia, despues de haberles dicho un dia y
- otro que sí, que serian tales españoles, que gozarian de los mismos
- derechos que nosotros, de los mismos deberes y de las mismas
- ventajas? Nosotros que por una malhadada idea los echamos del
- Congreso en 1837 á esos puerto-riqueños, que en una lucha con malas
- condiciones han dado sus soldados, y no sólo dieron soldados sino
- que el país quedó sin uno siquiera por que todos fueran á Santo
- Domingo á defender la bandera española con motivo de la guerra á
- que dió márgen la desdichada, la efímera anexion de 1861. Yo
- pregunto: si allí no hay guerra ¿por qué no llevais la Constitucion
- española modificada como requiere el estado de aquel país? ¿Por qué
- no pensais en abolir la esclavitud? ¿Qué inconveniente ofrece esto
- más que la indemnizacion? ¿Por qué no pensais en darles un Código
- Penal, del cual carecen?..... De suerte que todo de consuno, la
- conveniencia, la justicia nos aconseja _llevar inmediatamente_ la
- reforma á Puerto-Rico. ¿Os parece, señores diputados, un escándalo
- el que Puerto-Rico tenga un Ayuntamiento? ¿Os parece escándalo que
- una poblacion de tal densidad y con tales condiciones viva sin
- Ayuntamiento? ¿Os parece que es este un buen sistema colonial? ¿Es
- este el sistema colonial de los ingleses, de los holandeses, de los
- portugueses, del Brasil? ¡Quedamos hoy, ó somos nosotros la _sola_
- Nacion que tiene la horrible mancha de la esclavitud, mancha que
- cae lo mismo sobre el oprimido que sobre el opresor!"[13]
-
- [13] Sesion del 4 de Junio de 1872.
-
-Ahí está la prensa radical de Madrid en el momento de subir al poder el
-partido dominante. _El Imparcial_ decia el 3 de Julio:
-
- "Sería chusco que el partido radical, sólo por imitar á los
- conservadores, que tanto han explotado las cuestiones ultramarinas
- para hacerles servir á sus fines en la Península; que el partido
- radical, decimos, no procediera respecto á aquellas provincias tal
- y como en sus manifestaciones ha dicho al país, así en el
- Parlamento como fuera de él, lo mismo por la voz autorizada de sus
- jefes en el poder y en la oposicion, que por los solemnes
- documentos que de vez en cuando se ha visto obligado á
- publicar."[14]
-
- [14] Artículo _Hablar por hablar_.
-
-Y más tarde, el dia 4, añadía:
-
- "_Nosotros no hemos dicho por cuenta propia que no existe política
- radical para Ultramar._ Es una opinion de los conservadores y del
- mismo _Debate_ cuando asegura que allí no es posible hacer otra
- política que la española. La nuestra y la del colega son españolas
- y sin embargo, _difieren en muchos puntos que no hay para qué
- nombrar ahora_."
-
- "Cuando ayer hablamos de la política ultramarina de nuestro
- partido, nos referimos á las declaraciones que el partido ha
- dirigido al país. _Ahí están nuestros manifiestos, los programas
- de los gabinetes radicales. Las opiniones individuales que difieren
- en más ó en menos del resto del partido, no constituye dogma en la
- iglesia radical_."[15]
-
- [15] Artículo _Dos palabras á El Debate_.
-
-_La Tertulia_ en su número del 14 de Julio combatiendo á los que como
-_La Discusion_, temian que el gobierno retrocediese en la política
-colonial y á los que, como _El Debate_, le invitaban á entrar en sus
-aguas, decia:
-
- "¿Duda nadie que nuestros hombres cumplirán sus compromisos y sus
- ofertas en puntos tan graves como las quintas, el jurado, el
- derecho de asociacion, etc. etc.? Pues ¡porqué ha de retroceder en
- la cuestion de Ultramar!!!....."
-
- "Que dentro de un gran partido haya grados y matices, todo el mundo
- lo sabe, y esto prueba la riqueza del partido. Así, no es estraño
- que entre los radicales haya muchos que crean, sobre Ultramar, tal
- ó cual reforma preferible á esta ó la otra..."
-
- "Se trata, por ejemplo, de la abolicion de la esclavitud. Muchos de
- nuestros amigos son partidarios de la abolicion inmediata, y otros
- de la lenta ó aplazada, todos empero, y este es el compromiso del
- partido, _son defensores, no sólo de la abolicion, sino á comenzar
- desde luego á realizarla_."
-
- "Y hay más. Dentro del partido radical, como dentro de todos los
- partidos, caben hombres que no están en un todo y absolutamente de
- acuerdo con el programa ó el credo de la Iglesia, si bien aceptan ó
- defienden la mayor parte, la casi totalidad de sus artículos. No
- por esto los rechazamos; pero en cambio sostenemos que esos hombres
- no pueden tomar el nombre ni valerse de la autoridad del partido
- para realizar sus opiniones particulares. _Un enemigo de las
- reformas_, por ejemplo, _sería imposible en el ministerio de
- Ultramar_, como lo sería un partidario de las reformas políticas
- inmediatas en Cuba."[16]
-
- [16] Artículo _Censuras injustas_.
-
-_El Universal_ escribia el 5 de Julio:
-
- "... Precisa, por tanto fijar bien el estado de las cosas. Ni
- carantoñas, ni ladridos podrán conseguir del partido radical que
- renuncie á sus compromisos ni falte á su palabra. Nosotros tenemos
- un programa, y nadie, ni alto, ni bajo, puede faltar á él sin
- incurrir en nota que todos los hombres honrados miran con horror."
-
-
- "Nadie puede alegar duda respecto de lo que hará el partido
- radical. Al aire tiene desplegada su bandera la víspera del 16 de
- Junio, y todo el mundo conoce su manifiesto programa del 15 de
- Octubre de 1871."
-
- "En lo relativo á Ultramar es terminante."
-
- "Extinguir á todo trance, etc... y que han comenzado á plantearse
- en Puerto-Rico, donde la tranquilidad no se ha turbado, y donde el
- _complemento de estas reformas y la abolicion de la esclavitud_ no
- ha de influir en que se turbe."
-
- "He aquí nuestros compromisos:"
-
- "... Lo que se puede pedir, lo que hay perfecto derecho de pedir de
- nuestro partido, y por tanto al ministro actual, lo dice claro el
- párrafo que hemos copiado; _y nosotros podemos afirmar, que á fuer
- de sincero y honrado el partido radical hará la reforma en
- Puerto-Rico y abolirá la esclavitud. Para esto ha subido al
- poder_."[17]
-
- [17] Artículo _Entendámonos_.
-
-_La Nacion_ decia el 3 de Julio:
-
- "... (Despues de copiar las palabras del Manifiesto de Octubre del
- 71.)"
-
- "Pues bien, cuando tan terminantemente se consignan esos propósitos
- por un partido, ¿es justo abrigar sospechas sobre ellos? De ningun
- modo. Nosotros venimos sosteniendo constantemente la opinion de
- _que si en Cuba no es posible intentar reforma alguna, en
- Puerto-Rico muy al contrario, estamos obligados á llevar aquellas á
- que se han hecho acreedores con su conducta sensata, y tan
- solemnemente les tenemos prometidas_."
-
- "Que fuera gran torpeza y notoria injusticia condenar á la menor de
- las Antillas á misma suerte que su vecina la isla de Cuba, por el
- solo hecho de su proximidad á la insurreccion. Esto, en vez de
- atraer culpabilidad sobre Puerto-Rico, es un timbre glorioso para
- los fieles borinqueños que no se contagian con la traicion de sus
- hermanos y que saben conservarse fieles á la madre patria." [18]
-
- [18] Artículo _Una palabra sobre Ultramar_.
-
-Ahí está la contestacion del Mensaje de la corona en las actuales
-Córtes. El del Congreso decia:
-
- "Conseguido el propósito, pacificada la isla, salvo el honor, que
- ya no podrán estimarse las reformas ni motejarse la libertad como
- muestras de flaqueza ó complacencias exigidas y arrancadas, anhelan
- el Congreso y el gobierno que goce Cuba de libertades y derechos,
- cumpliéndose lealmente las solemnes promesas hechas por las Córtes
- Constituyentes."
-
- "En la otra Antilla, donde la paz no se ha turbado, y donde el
- pleno goce de los derechos políticos y la abolicion de la
- esclavitud no han de influir en que se turbe, no tardarán sin duda,
- como el Congreso desea, en verse totalmente realizadas las promesas
- de la revolucion."[19]
-
- [19] Firman este documento los señores diputados siguientes:
- D. Manuel Becerra (presidente), D. Tomás M. Mosquera, D.
- Augusto Comas, D. Sabino Herrero, D. Manuel Gomez Marin, don
- Pedro Mata, D. Francisco de P. Canalejas.
-
-El del Senado como sigue:
-
- "Ese venturoso restablecimiento de la calma en la parte más
- considerable y feraz de la isla, permite esperar que en breve han
- de estenderse los beneficios de la paz á la escasa porcion de
- territorio agitada todavía por el furor de las bandas insurrectas,
- y que entonces, puestos á salvo de toda sospecha los generosos
- móviles del gobierno, será dado cumplir, sin nota de flaqueza, los
- solemnes compromisos de la revolucion."
-
- "Parte de esta deuda está satisfecha ya con las acertadas reformas
- que, despues de salvar la crísis económica, han regularizado la
- administracion, introduciendo en ella escrupulosa moralidad."
-
- "En más breve plazo podrá gozar de mayores ventajas la pacífica
- isla de Puerto-Rico, la cual, encerrada en los limites del deber
- por la sola fuerza de su lealtad, merece ver atendidas sin temor ni
- recelo sus justas aspiraciones, y conseguir que los poderes
- públicos, secundando la generosa conducta de sus habitantes,
- promuevan la abolicion de la esclavitud."[20]
-
- [20] Firman este documento los senadores D. Eugenio Moreno
- Lopez (presidente), D. Eulogio Eraso, D. Vicente Morales Diaz,
- Marqués de Seoane, D. Cándido Pieltain, D. Juan Manuel
- Acebedo, D. Federico Balart (secretario).
-
-Ahí están, en fin, los discursos del Sr. D. Manuel Ruiz Zorrilla; uno al
-terciar en el debate sobre las actas de Puerto-Rico; otro al resumir los
-solemnes debates de la contestacion del Mensaje en el Congreso. En el
-primero decia:
-
- "La cuestion de Puerto-Rico es completamente distinta, y así lo han
- consignado el gobierno y la comision en el discurso de la corona y
- en la contestacion al mismo: aquí discutiremos lo que más convenga
- al bien de la patria y al reposo de este país tan perturbado,
- mirando si una medida prematura puede traer la pérdida de unos ó
- de otros intereses de los que debemos mirar con predileccion en las
- Antillas."
-
- "Examinaremos las cuestiones de Puerto-Rico, oiremos á sus
- diputados; pero lo mismo acerca de esto que acerca de todo lo
- demás, voy á hablar con sinceridad, como mi conciencia me dicta;
- creo que así opinan mis compañeros de gabinete y la mayoría de
- ambos cuerpos colegisladores: todo lo que pueda perjudicar á la
- integridad del territorio, no lo hemos de hacer, ni lo hemos de
- proponer ni lo hemos de procurar nosotros; todo lo que pueda
- favorecer la integridad de la patria, nosotros lo hemos de hacer y
- proponer y procurar. Y en _cuanto al cumplimiento de las promesas
- que la revolucion ha hecho, hechas están, y los hombres que las
- votaron no han de decir que no quieren cumplirlas. Si creyeran que
- se habian equivocado, lo dirian; pero no lo creen, y están
- dispuestos á sostener y realizar aquellas promesas_."
-
- "Pero, ¿le parece al Sr. Sanromá que se puede marchar tan de prisa
- como S. S. desea? Pues qué ¿hemos hecho aquí todo lo que teniamos
- que hacer? ¿No está puesto en tela de juicio todo, desde la
- dinastía hasta la última conquista revolucionaria? Si esto es
- verdad, si los ánimos están agitados, si las conciencias no están
- formadas sobre multitud de asuntos; si las opiniones están
- divididas, y más que en nada en la cuestion de Ultramar, ¿no han de
- creer los amigos que piensan que allí nada se puede hacer, y los
- amigos que opinan que se puede hacer todo; no han de creer,
- contando con la buena fé y el liberalismo de este gobierno, que se
- han de conseguir estas dos cosas: para los unos la pacificacion de
- la isla, defendiendo la integridad del territorio; para los otros
- despues las reformas en las Antillas, recibiendo las bendiciones de
- los que hoy las pretenden, y convenciendo á los que hoy las
- combaten? (Aplausos.)"[21]
-
- [21] Sesion del 12 de Octubre de 1872.
-
-En el segundo discurso decia el Sr. Zorrilla, despues de hablar del
-_statu quo_ en Cuba, mientras durase la guerra:
-
- "Y vamos á Puerto-Rico, que es la otra colonia. En Puerto-Rico,
- señores, éstos como los otros gobiernos de la revolucion, éste como
- los otros Congresos, han marcado siempre la diferencia que habia
- respecto de Cuba. Tomad los programas de los gobiernos; tomad los
- discursos de todos los oradores; tomad la contestacion al discurso
- de la Corona; tomad el proceder de todos los ministros, y vereis
- cómo siempre se han propuesto, cómo siempre se han trazado una
- marcha completamente distinta en la una y en la otra isla, en la
- una y en la otra provincia. Respecto de esto dije tambien
- terminantemente, en nombre de todos mis compañeros, que
- sosteniamos todas y cada una de las promesas hechas por la
- revolucion."
-
- "Pero viene despues la segunda parte; y dicen los amigos, y dicen
- los partidarios de las reformas en más ó menos escala en aquella
- Antilla: "pero ¿y cuándo? porque esto lo han dicho todos los
- gobiernos, hasta los gobiernos moderados. ¿Y qué reformas son las
- que vais á llevar? porque esto lo necesitamos saber." Pues yo os
- digo, despues de haber tomado antecedentes de ministros de
- distintas opiniones, de unos oyéndolos de viva voz, de otros porque
- hay datos en el ministerio de Ultramar, que la cuestion de la
- esclavitud en la isla de Puerto-Rico es una cuestion fácil, es una
- cuestion sencilla, es una cuestion que se podrá realizar pronto;
- pero que no puede el gobierno, ni podia el gobierno, ni tenia nadie
- derecho á exigirle que cuando no hay una sola ley todavía empezada
- á discutir de las que ha presentado sobre la mesa á pesar de haber
- muchas ó algunas que le hacen falta, pusiera sobre todas la
- cuestion de la esclavitud en Puerto-Rico."
-
- "Y viene una segunda cuestion, de la cual tambien hay antecedentes
- en el ministerio de Ultramar, sobre la cual ha discutido el
- gobierno, y sobre la cual tiene formada su opinion; y con esto
- contesto á los que el otro dia tradujeron, sin acordarse de mi
- carácter, sin reconocer mi franqueza, porque cuando no quiero decir
- una cosa me la callo, pero nunca digo lo contrario, á los que el
- otro dia creyeron que cuando yo decia: "estudiaremos todo lo que
- hay que hacer en Puerto-Rico," yo decia: "estamos lo mismo que hace
- diez años, estamos lo mismo que la víspera de la revolucion;
- estamos lo mismo que si aquí hubiera un gobierno que se propusiera
- que las Antillas estuvieran, en la situacion en que estaban hace
- veinte años." Hay, pues, una cosa importantísima que desean, que
- piden la mayor parte de los españoles de Puerto-Rico, y es el
- planteamiento de la ley de ayuntamientos. El gobierno ha de
- resolver tambien sobre esta cuestion, y el gobierno os ha de traer
- á las Córtes la resolucion que acerca de ella recaiga; pero estad
- seguros que aunque no sea más que para cargarse de mucha más razon
- y de mucho más derecho con los rebeldes de Cuba, ha de manifestar
- su gratitud, su cariño y su consideracion á los leales de
- Puerto-Rico. ¿Qué quereis que os diga esta noche? ¿Estos y estos
- artículos tendrá este proyecto de ley y el otro proyecto de ley?
- ¿Es esta la discusion en que estamos? ¿Hemos descendido á esto en
- ninguno de los párrafos de que se ocupa el discurso de la Corona?"
-
- "Y despues de todo, si creeis que el gobierno tarda, si creeis que
- el gobierno no cumple sus promesas, ¿no teneis la iniciativa del
- diputado ó para escitar su celo, ó para escitar á la Cámara para
- que cumpla las promesas que el gobierno no quiere cumplir?"
-
- "No tengo más que decir sobre la cuestion de Ultramar. El párrafo
- del discurso de la Corona relativo á este punto es el que los
- individuos de todos los partidos votaron en las Córtes del año
- anterior, cuando existia el ministerio de conciliacion. Ese es
- nuestro programa; ese es nuestro pensamiento; eso fué lo que se
- dijo en el manifiesto del 12 de Noviembre, eso es lo que yo he
- dicho cuando se ha reunido el partido radical; eso es lo que yo
- dije antes del 15 de Octubre, y eso es lo que como hombres leales
- estamos dispuestos á cumplir. ¿Hay algo más de lo que yo os he
- dicho, porque exigen esta explicacion el estado de los ánimos y la
- importancia que á esta cuestion se ha dado en estos dias; hay algo
- más en el párrafo? Pues el gobierno está dispuesto á cumplirlo.
- ¿Hay algo menos? Pues ya sabeis lo que el gobierno ha agregado á lo
- que en el párrafo se dice."[22]
-
- [22] Sesion del 15 de Octubre.
-
-Tales son no solo los compromisos del partido radical en la cuestion de
-Puerto-Rico, sino las manifestaciones que los hombres más importantes
-del radicalismo han hecho, lo mismo en la oposicion que en las esferas
-del poder: comentario el más autorizado del Manifiesto de 15 de Octubre
-de 1871.
-
-
-III.
-
-Pero es de notar el carácter gravísimo de estos compromisos, porque no
-han sido meramente contraidos á la ventura y entregados á los caprichos
-del aire; sí que aceptados solemnemente por un pueblo que ha obrado en
-su conformidad y tiene hoy un derecho incuestionable á su exacto
-cumplimiento.
-
-El art. 108 era terminante: convocáronse los comicios puerto-riqueños y
-vinieron á la Metrópoli, abandonando sus intereses y arrastrando los
-peligros de una no corta navegacion, quince hombres, cuya llegada se
-esperaba únicamente para _reformar el sistema de gobierno de las
-provincias ultramarinas_--segun decia el art. 108 de esa Constitucion de
-1869, que _no habian hecho los representantes de Puerto-Rico_, á pesar
-de las promesas del manifiesto del Gobierno Provisional. Y llegan esos
-hombres en Setiembre de 1869, y si á los dos meses está presentado el
-proyecto de Constitucion en el Congreso por el Sr. Becerra (el 24 de
-Noviembre) á poco (el 24 de Enero) la comision del Congreso da dictámen
-sobre él y lo pone en la mesa para que el presidente--Ruiz
-Zorrilla--señale el dia de su discusion.
-
-¡Y todavía el 21 de Febrero de 1870 presentaban los señores Romero
-Robledo, Figueroa, Navarro y Rodrigo, Barreiro, Merelles, Ayala y
-Alarcon una proposicion pidiendo que «se aplazase el deliberar sobre el
-proyecto de Constitucion de Puerto-Rico» en vista de las exposiciones
-venidas de Cuba; proposicion retirada á instancias del Sr. Figuerola,
-ministro de Hacienda, que convenia en acceder hasta cierto punto á los
-deseos del Sr. Romero Robledo, recomendándolos á la presidencia de la
-Cámara, que los hizo efectivos, á pesar de la protesta del diputado
-puerto-riqueño Sr. Padial![23]
-
- [23] Sesion del 21 de Febrero de 1870.
-
-Meses despues, la Cámara constituyente, desestimando el voto particular
-del Sr. Romero Robledo, declaraba la urgencia de la Constitucion
-puerto-riqueña; y sin embargo, á pesar de las reclamaciones de los
-diputados puerto-riqueños Sres. Becerra Delgado, Baldorioty y Hernandez
-Arbizu, autores de varias proposiciones, sostenidas por muchos diputados
-radicales y republicanos, y acogidas con buenas palabras por el Sr.
-Moret, á la sazon ministro de Ultramar, ante cuyas promesas de que los
-debates continuarian próximamente, eran retiradas las mociones,
-entablándose así un verdadero pacto; todavía Puerto-Rico, casi al año de
-haber acudido á los comicios, tenia que leer estas frases del Sr.
-Moret....[24]
-
- [24] Sesiones del 9 de Abril de 1870, de 23 de Mayo y del 10
- de Junio.
-
- "Pero, decís, han pasado ocho meses y no se ha hecho nada. Yo
- comprendo vuestra impaciencia, pero en este puesto, al oiros decir
- que han trascurrido ocho meses, casi me sonreia pensando en lo
- breves que son en la vida de los pueblos los meses y los años. Ocho
- meses para el que espera, para el que busca, para el que anhela, es
- ciertamente un plazo muy largo; pero ocho meses, despues de haber
- ganado la representacion nacional, no es un plazo estraordinario,
- sobre todo, si en ese tiempo habeis obtenido, mejor dicho, habeis
- realizado una série de mejoras que me voy á permitir recordar á la
- Cámara!"
-
-Y S. E. hablaba del presupuesto rebajado á 39 millones de 69; y de las
-leyes municipal y provincial, y del voto de la Cámara, contrario al
-particular del Sr. Romero Robledo; y decia:
-
- "La Cámara ha decidido que es llegado el momento de aplicar las
- reformas á Puerto-Rico y al desechar el voto particular del Sr.
- Romero Robledo _ha aceptado en principio la Constitucion política
- para aquella isla; de modo que desde entonces el que ocupe este
- sitio, el que gobierne como el que administre para Ultramar, ya
- tiene un principio fijo y seguro á que atenerse_. De hoy en
- adelante, las leyes de Indias, como la real órden de 1825, son
- letra muerta delante de esa afirmacion. Se podrá ir más ó menos de
- prisa, se podrá tardar más ó menos tiempo, pero el principio está
- aquí y los que gobiernen, como tienen que inspirarse en esta
- atmósfera, lejos de retroceder, habrán de llevar adelante las
- consecuencias de ese mismo principio. Verdad que esto no es todavía
- ley, pero es ya la jurisprudencia."[25]
-
- [25] Sesion de 10 de Junio de 1870.
-
-Los diputados de Puerto-Rico aceptaron en aquella sesion que se aplazase
-para la próxima legislatura el debate sobre el proyecto de Constitucion.
-El Sr. Moret habrá visto despues, cómo los ocho meses han sido tres
-años, que la ley municipal no se ha aplicado, que las leyes de Indias
-rigen y que todo su discurso se redujo á buenos deseos y bellas
-palabras.
-
-Pero vino la segunda legislatura: este era el momento prometido por el
-ministro de Ultramar para debatir el proyecto de Constitucion; la hora
-llegaba; los diputados de Puerto-Rico anhelantes y satisfechos estaban
-en sus puestos..... Pero es preciso _coronar el edificio
-revolucionario_; es indispensable elegir un rey. Despues de varias
-tentativas suena la candidatura del duque de Saboya.
-
-Mas el partido conservador, la antigua Union liberal, apartada más ó
-menos visiblemente de los demócratas y progresistas desde el voto
-particular del Sr. Romero Robledo sobre la Constitucion de la pequeña
-Antilla, resiste. Comiénzanse los tanteos; iniciánse las conferencias;
-suavízanse las antipatías. Es posible; más aun, es fácil la
-reconciliacion..... á costa de la libertad de Puerto-Rico.
-
-Búscase á los diputados de la pobre Antilla; preséntaseles la suerte
-difícil de la Patria; el momento es crítico; el porvenir de la
-Revolucion está comprometido; la Constitucion de Puerto-Rico será un
-hecho en otras Córtes... Es preciso ceder... Es necesario callar... Es
-indispensable el sacrificio de Desdémona.
-
-Y el rey Amadeo es votado. Y sigue el absolutismo en la infeliz
-Borinquen. Y el ministro de Ultramar al cerrarse las Constituyentes dice
-solemnemente: «Queda para las próximas Córtes la Constitucion de
-Puerto-Rico... El Gobierno cree que sus compromisos no concluyen en esta
-Asamblea, sino que siguen y seguirán hasta que tengan completa
-satisfaccion.»[26]
-
- [26] Sesion del 29 de Diciembre de 1870.
-
-¡Cómo el partido radical puede olvidar este supremo sacrificio!
-
-Pero llegan las primeras Córtes ordinarias de 1871. Por un olvido
-inesplicable--muy parecido al de la Regencia en 1810--el Sr. Ayala deja
-de convocar los comicios puerto-riqueños al propio tiempo que los de la
-Península y hace imposible que los diputados de la pequeña Antilla
-vengan á la primera legislatura. Cúpole al Sr. D. Rafael M. de Labra,
-diputado á la sazon por Infiesto--Asturias--la honra de volver por los
-fueros de la representacion nacional y por el derecho de los habitantes
-de Puerto-Rico, en su proposicion de 10 de Julio de 1871, proposicion
-que llevó por vez primera á la Cámara española los vastos problemas
-políticos de Cuba, Puerto-Rico y Filipinas.
-
-Mas al cabo los diputados puerto-riqueños vinieron en Setiembre; esto
-es, en los instantes en que despues de rota la conciliacion y
-entronizado el partido radical, los progresistas templados y los hombres
-procedentes de la Union liberal se concertaban para dar una batalla al
-gabinete Zorrilla en la votacion de presidente del Congreso. Los catorce
-diputados de Puerto-Rico--el décimo quinto era un conservador--no
-titubearon un momento; á pesar de las muchas quejas que los más tenian
-de la administracion del general Baldrich en la isla y de no estar
-unidos con ningun vínculo personal ni político al partido radical.
-
-Pero á él le llevaban sus ideas y sus patrioticas inspiraciones. Por
-esto si no pudieron estar con sus votos--todavía no habian sido
-aprobadas sus actas por el Congreso--al lado de Rivero, en la eleccion
-de presidente el 1.º de Octubre, con toda lealtad se pusieron en seguida
-de parte de los radicales _caidos_, ocupando los escaños de la
-izquierda, con Ruiz Zorrilla y resistiendo quizá, sin un momento de
-vacilacion, tentaciones que hombres menos enérgicos y menos dignos
-hubieran estimado, pues que por los contrarios solo se trataba de lograr
-de ellos la abstencion en los asuntos particulares de los dos partidos
-contendientes.
-
-¡Podrá olvidar nunca esto el partido radical de la Península!
-
-Corren los dias; marcánse las tendencias; llega la hora de la
-organizacion de los partidos; es el momento de la redaccion de los dos
-célebres manifiestos. El de los sagastinos--así se llamaba--sometia la
-cuestion de Puerto-Rico, como todas las de Ultramar á la cuestion de
-Cuba. Era un criterio claro y distinto. El radical, al principio corria
-silencioso sobre este punto; y así _nunca_ lo hubiesen firmado ni los
-diputados puerto-riqueños ni otros de la Península como los Sres. Labra
-y Rodriguez (Gabriel). Pero sí lo hicieron desde el momento en que se
-introdujo en él un párrafo espresivo sobre Ultramar, tomado de la
-contestacion al Mensaje de cuatro ó seis meses hacia. Y así el partido
-radical tuvo 14 soldados más--y soldados de valer--para la campaña de
-oposicion; para abstenerse con él en la cuestion de la _Internacional_,
-para con él votar sobre la ley de las asociaciones religiosas.
-
-Y llega la disolucion de aquellas Córtes y la convocatoria de las
-segundas. Al comité central del partido son llamados los
-representantes--Sres. Blanco, Alvarez Peralta y Sanromá--del partido
-radical de Puerto-Rico. Y de allí sale una escitacion á los liberales
-puerto-riqueños, llevando por bandera el manifiesto de 15 de Octubre de
-1871, y los electores de Puerto-Rico son perseguidos y derrotados por
-radicales y como radicales envian á la oposicion del Congreso los
-representantes de que se ha hablado, que con el partido luchan y votan y
-hasta convienen en _seguir al partido al retraimiento_, aun cuando eran
-hostiles á la idea, reservándose, empero, acudir á las Córtes si los
-conservadores planteaban la cuestion de las reformas ultramarinas,
-prevaliéndose de su ausencia.
-
-Y sobreviene el inesperado cambio del mes de Junio de 1872. Sube al
-poder el partido radical, y los radicales de Puerto-Rico alzan bandera,
-pidiendo no los goces del mando, no la reparticion del presupuesto, sí
-que el cumplimiento exacto de los compromisos del partido y de las
-promesas legales de 1869 y 1870.
-
-
-IV.
-
-Y esto así ¿se comprende, que los enemigos encarnizados del partido
-radical se atrevan á sostener uno y otro dia que el radicalismo no está
-obligado á intentar reforma alguna, ni política ni social en la isla de
-Puerto-Rico? ¡Pues se atreven! Y llegan á más: llegan á afirmar con una
-frescura y un aplomo piramidales que los compromisos del partido son de
-no tocar al _statu quo_ en la _pequeña_ Antilla mientras no se resuelva
-la cuestion en Cuba! Y no es lo sorprendente que esto se diga por
-ciertos periódicos y ciertos hombres políticos que están en frente del
-partido dominante y que sin embargo, presumen de tal habilidad y tal
-elocuencia que piensan han de seducir y envolver á los radicales; lo
-extraño, lo peregrino, lo maravilloso es que haya radicales que por un
-solo momento se detengan en estas afirmaciones y estos consejos.
-
-Bien es que las huestes del radicalismo triunfante no son las mismas que
-ayer figuraron en la oposicion ni de seguro, las que hayan de resistir
-compactas al ataque, el dia de la desgracia. Mas por lo mismo, conviene
-que se dividan los campos, se conozcan las caras, y se muestren las
-enseñas.
-
-¡Ah! Uno de los graves errores del gran partido liberal de nuestra
-patria ha sido no comprender que los enemigos de la libertad en América
-eran los mismos que aquí en la Península odiaban la libertad. Morillo,
-Elío, Monteverde, Venegas, Calleja y casi todos los generales que
-pelearon en 1811 y 1820 en la América meridional contra los americanos,
-fueron los mismos, absolutamente los mismos, que aquí luego se ponian al
-servicio de los famosos _Persas_, y escribian en el martirologio del
-liberalismo peninsular los nombres de Torrijos y el Empecinado.
-
-Los mismos que en la regencia de Cádiz, en las Córtes de 1810, y en las
-dos legislaturas de 1821 y 22 se opusieron á la libertad mercantil en
-América, á la abolicion del tráfico negrero, á la estension de la
-Constitucion gaditana al Nuevo Mundo, á la supresion de ciertas gabelas
-y ciertos monopolios contra los que sin cesar, y desde el primer dia,
-protestaron los diputados americanos, fueron los mismos que aquí
-trabajaron luego por la ruina del bando liberal, haciendo traicion, como
-Lardizábal, á los hombres de Cádiz ó echando, como Toreno, las bases del
-partido moderado.
-
-¡Ah! Es que no hay nada más incontrastable que la lógica de las ideas y
-el correr de las cosas necesarias. Es que, como decia el gran Lincoln al
-decretar la emancipacion de cuatro millones de negros: _¡Un pueblo no
-puede ser mitad libre mitad esclavo!_ Es que Dios no permite, ni á
-pueblos ni á individuos, el pleno goce de la libertad si antes no hacen
-en su altar el sacrificio de la tiranía: testigo Polonia: testigo
-Italia.
-
-Por eso ¡ay! del partido radical si hoy que está solo en el poder, hoy
-que asume todas las responsabilidades, hoy que tiene en su mano la
-gloria de la patria, por frívolos pretestos ó por miedos pueriles niega
-su dogma de _los derechos naturales_, en América: ¡ay! si por respetos
-inesplicables, tal vez por consideraciones torpes y menguadas á un
-puñado de hipócritas que quizás han buscado los pliegues de su bandera
-para resguardarse del huracan revolucionario y adquirir fuerzas para el
-negro dia de las traiciones y de las venganzas, retrocede en el camino á
-que la voz de sus deberes le llama y olvida la palabra de guerra con que
-comprometió en tres luchas, en los comicios puerto-riqueños, á los
-habitantes de una isla que siempre ha pagado tributo y enaltecido con su
-propio ejemplo, la clásica lealtad española!!
-
-Pero si hubiera alguna duda de esta forzosa cuanto natural intimidad de
-los intereses de la reaccion allende y aquende los mares, desaparecia
-para todo observador un tanto avisado, reparando lo que ha surgido en
-Madrid desde el instante en que los reaccionarios y esclavistas
-ultramarinos han llegado á entrever que el gobierno radical persistia
-en cumplir los solemnes compromisos á que viene obligado.
-
-Desde aquel momento se ha comenzado un enérgico llamamiento á todas las
-fuerzas políticas y sociales en contra de la actual situacion política.
-Cierto que los voceadores han puesto todo su empeño en quitar al
-movimiento un carácter político bien pronunciado, y hasta se han
-atrevido á afirmar que la protesta que hacian contra los presumidos
-proyectos del Gobierno era estraña á todo interés de partido. Se
-trataba, segun ellos, de una _cuestion nacional_; se trataba de un
-interés superior á los esclusivos de los diferentes bandos que pretenden
-la direccion de los destinos del país, y quizá más el monopolio de las
-satisfacciones y los provechos del poder; se trataba, en una palabra, de
-la integridad nacional, de esa causa que nos lleva costados 60 millones
-de pesos y sobre setenta mil soldados, mas por la que estamos dispuestos
-á hacer todo género de sacrificios, sin discutir las condiciones ni la
-cantidad.
-
-Harto se comprende la intencion del propósito. Este es el instante de
-allegar fuerzas, de obtener prosélitos. Es preciso que el honrado
-agricultor de Castilla, ó el fabricante de Cataluña, ó el paisano de
-Asturias y Galicia no recuerden al hacer su viaje y prestar su
-cooperacion, respondiendo al _clamor_ que se dice _de la lealtad_,
-cuales son sus compromisos en el órden político de la Península y que de
-reflexion en reflexion, vengan á caer en que es imposible, es moralmente
-imposible, ser liberal en esta tierra para prestar ayuda al absolutismo,
-cien leguas más allá, y que no cabe en la armonía de las cosas sociales
-que el mismo que aquí ha protestado contra los señoríos, la mano muerta,
-el régimen de los Borbones y la intolerancia religiosa, sea el que con
-entusiasmo ampare y defienda en un mundo nacido por la libertad y
-predestinado á la democracia, la ley de sospechosos, la confiscacion y
-la esclavitud. Para evitar esto nada como un llamamiento á las pasiones,
-que no permiten la calma ni el juicio; nada como una invocacion potente
-al sentimiento nacional. _¡España está en peligro!_ Volad en su ayuda,
-heróicos almogávares, soldados de Cortés, defensores de Zaragoza, hijos
-del Cantábrico, voluntarios de Ceniceros, de Bilbao y de Madrid!!
-
-¡Pero notadlo! En este instante ¿quiénes toman la direccion del
-movimiento? ¿Acaso los hombres del partido liberal? ¡Oh! no; los
-personajes del antiguo régimen; los dinásticos dudosos del partido
-constitucional; los jefes del ministerio poco hace caido por sus
-violencias sobre la máquina electoral, por el convenio de Amorevieta y
-por su deseo vehementísimo de gobernar al país con el sable y el
-calabozo, mediante la suspension de las garantías individuales. ¡Y sobre
-ellos un grupo de comerciantes de Bilbao, de Barcelona, de Santander, de
-Cádiz, de Sevilla, de Valencia, que recuerdan á aquellos comerciantes de
-Cádiz de 1810 que consiguieron de Lardizábal que retirase el decreto
-sobre libertad de comercio de los reinos de América para que ellos
-pudiesen continuar sus monopolios, aunque dos años más de intolerancia
-mercantil nos hicieran perder las vastas provincias del Nuevo
-Continente, la víspera de ser forzados por la ley inescusable del
-tiempo, á reconocer esa libertad tan combatida y tan calumniada en las
-islas de Puerto-Rico y Cuba!
-
-¿Qué quiere decir esto?
-
-Que no, no es verdad que el partido radical pueda ser indiferente á las
-reformas ultramarinas. Aun cuando no tuviera compromisos perfectamente
-definidos, sobre su voluntad estaría la naturaleza de las cosas. Lo
-semejante llama á lo semejante.
-
-Vedlo sino. Dudad un momento de que el partido radical caiga en el lazo;
-pues se organiza la resistencia como se debe organizar: cada hombre va á
-su puesto, al puesto que le tienen designado sus antecedentes y sus
-intereses. Y la lucha toma el carácter que debe tener: la lucha de la
-reaccion contra la libertad.
-
-Suponed que el partido radical titubee, buscando pactos con la
-conciencia; suponed que el partido radical retroceda...; pues en seguida
-volverán esos elementos y esos hombres á buscar refugio en los pliegues
-de la bandera nacional, para ejercer desde allí su influencia en la
-marcha de la Revolucion, para fortalecerse y buscar la oportunidad de
-caer sobre estos pobres revolucionarios que no habian sabido mas que
-despedir á una reina que nadie se habia cuidado de amparar; reina de los
-favores y señora de los banquetes, viuda del dolor y solitaria de la
-desgracia.
-
-
-V.
-
-Pero si son asombrosos--por lo audaces y lo inverosímiles--los esfuerzos
-de los reaccionarios y esclavistas para convencer al partido radical de
-que sus compromisos están por la reforma ultramarina y su interés no
-corre pareja con el de la libertad en América (lo cual no obsta para que
-por admirable coincidencia los periódicos que aquí más defienden el
-_statu quo_ ultramarino, y cuya vida se refiere más ó menos á la vida
-del esclavismo americano sean precisamente los que en el órden de la
-política peninsular más enérgica oposicion hacen al partido que
-domina)[27]; pero ni causa maravilla el empeño de estas gentes en
-convertir lo blanco en negro y lo negro en blanco, fiando lo que no es
-decible en la bondad, por ellos tan reida, del antiguo progresismo; ni
-es menos digno de particular mencion el trabajo que ponen en violentar
-la realidad de los hechos y sorprender la opinion pública para que en la
-Península se crea que todo lo que ocurre en Puerto-Rico es una razon
-bastante para que el hombre político más atrevido aparte la mano del
-_majestuoso_ edificio del _statu quo_ colonial.
-
- [27] Se exceptúa un periódico republicano cuyo director se
- rie, en pleno Congreso (y no del mejor modo posible) de los
- misterios del catolicismo, pero que en su periódico defiende á
- capa y espada la teocracia paraguayana de Filipinas.
-
-No es el fenómeno nuevo. Hace poco más de año y medio los pacíficos
-habitantes de la coronada villa fueron sorprendidos, bien de mañana, por
-el descompuesto vocerío y la escandalosa movilidad de una turba de
-muchachos que gritaban: «_¡¡¡La revolucion de Puerto-Rico, La revolucion
-de Puerto-Rico!!!_» y repartian un papel en que se leia:
-
- "El gobierno debe saber que nuestro ejército ha sido atacado en la
- capital de Puerto-Rico al grito de _¡Muera España!_ de cuyas
- resultas hay que lamentar CUARENTA Y CINCO víctimas; y no contentos
- con esto los que quieren difundir la alarma (!!!) y borrar á esta
- Antilla del mapa nacional, al dia siguiente reproducen con mayor
- fuerza y mayor cinismo sus gritos separatistas, sus actos de
- rebelion y sus ataques al ejército que al grito de _¡viva España!_
- atacó á los insurrectos, reproduciéndose otras víctimas en número
- de OCHENTA Y DOS. El gobierno debe saber que un invicto español,
- oficial de voluntarios, al caer MORTALMENTE HERIDO, supo gritar
- _¡viva España!_ y se vió contestado por quien debia secundar este
- grito con un _¡Eso no, la ley!_ que pudo ocasionar sabe Dios si la
- desolacion y la muerte de los que en nombre de nuestro pabellon
- representan el órden y la autoridad."
-
- "El gobierno debe saber que fuera de la capital, en Rio Piedras y
- otros puntos han sido _desarmados por los rebeldes algunos guardias
- civiles_; el gobierno debe saber que se _han dado licencias para
- que puedan armarse los habitantes de la isla_, y con ello están
- entregadas armas para que los enemigos de la integridad del
- territorio logren, sin presumirlo, el poder separar de España esa
- isla y ayudar en Cuba á los rebeldes, que con este auxilio tienen
- ya un nuevo punto de apoyo y el gobierno español una lucha doble
- con el filibusterismo en armas. ¿Sabe el gobierno _que han
- circulado, sin que la autoridad se aperciba, ó si se apercibió sin
- poner correctivo, terminadas las elecciones, por todo el litoral
- personas aptas sin duda y en condiciones personales para poder
- hablar contra España y á favor de derechos á la nacionalidad
- funestos_? ¿Sabe el gobierno si la rebelion ha sido capitaneada
- _por algun cabo ido ad hoc_ de la Península? Si sabe todo esto y lo
- ha tolerado y parece dispuesto al _statu quo_ hasta Octubre, por
- razones que su alta política personal comprenda, el gobierno está
- juzgado."[28]
-
- [28] Suplemento á _Las provincias de Ultramar_ de Agosto de 1871.
-
-La señal estaba dada. Desde aquel momento todos los periódicos que en
-Madrid tenian el cargo de servir los intereses de los reaccionarios
-ultramarinos comenzaron á reproducir y comentar las horribles nuevas de
-la hoja volante, que, en efecto, consiguió que las gentes se alarmasen y
-brotase el deseo universal de conocer lo que habia pasado en
-Puerto-Rico.
-
-_La Epoca_, la conservadora y autoritaria _Epoca_, habia dicho pocos
-dias antes bajo la firma de su corresponsal de la pequeña Antilla:
-
- "Los leales son menos que los laborantes y aunque estén dispuestos
- á todo no pueden contar con el apoyo _de la autoridad_ (el general
- Baldrich) _que con sus actos protege á los separatistas_ y tiene la
- insensatez de decir que allí no hay más insurrectos que los
- españoles y que fusilando á dos docenas él conseguiria que la isla
- quedase completamente tranquila. Tanta obcecacion, tanta infamia
- parece mentira que quepa en el pecho de un general español."[29]
-
- [29] _Epoca_ del 3 de Agosto de 1871.
-
-Pero _El Debate_ no se habia quedado en zaga. Su corresponsal le
-escribia desde San Juan de Puerto-Rico:
-
- "La Internacional se halla entre nosotros. Numerosos agentes han
- invadido la isla y empezado á predicar el reparto de bienes, el
- odio á España, á la monarquía y á la religion. Dícese que los
- filibusteros é internacionalistas han hecho un pacto de auxilios
- mútuos... _Los propietarios están haciendo inmensos esfuerzos para
- liquidar en parte sus bienes ya que por las circunstancias no
- puedan otra cosa y marcharse á Europa._ El valor de la propiedad ha
- bajado extraordinariamente. Haciendas que producen 15.000 duros
- anuales he oido que se ofrecen por 100.000 á plazo."[30]
-
- [30] _El Debate_ del 4 de Agosto de 1871.
-
-Así preparado el terreno--y cuenta que los reaccionarios y esclavistas
-no dejan de la mano el propósito que tienen,--la hoja volante de
-mediados de Agosto debia producir efecto. _La Epoca_, _El Tiempo_, _El
-Debate_... todos los periódicos del _statu quo_ repitieron el grito de
-alarma. «Nuestras predicciones se han cumplido--decia _El Debate_ del
-dia 16--_la sangre ha corrido en abundancia por las calles_ de
-Puerto-Rico.» Y aquí de las protestas, de las amenazas, de los recuerdos
-terribles. ¡Oh! aquello era para imponer al mismo Convidado de piedra.
-Así que _La Correspondencia_ primero y luego la prensa ministerial
-comenzaron tímidamente á poner reparos y pedir tregua para inquirir la
-verdad de los hechos. Pero entonces gritaba con más furia _El Debate_:
-
- "El ejército español ha sido víctima de traidoras celadas de los
- traidores y alevosos que pueblan la isla: el ejército español se ha
- visto, como los voluntarios y muchos leales españoles, atropellado,
- insultado y maltratado en la pequeña Antilla. _La prensa
- ministerial no lo niega._ LOS HECHOS ESTÁN, PUES, RECONOCIDOS."
-
-Verdaderamente la cosa era séria. La cuestion de Cuba palidecia ante
-este conflicto. Corríamos un peligro colosal. Quizá habia llegado el
-momento de exclamar: _caveant consules_.
-
-Pero corrieron los dias... Y se supo que todo habia sido la derrota
-pacífica y ordenada de los conservadores en las urnas electorales. A lo
-sumo, un pequeño motin ocurrido en la capital de la isla (esto es, donde
-los conservadores tienen toda su fuerza y el gobierno todos sus soldados
-y sus medios de accion) dos ó tres semanas despues de las elecciones; y
-que el voluntario que se suponia herido _mortalmente_ habia recibido
-solo un palo y que no habian ocurrido bajas de ninguna especie y que el
-grave ataque dado al ejército español y á los voluntarios habia
-consistido en unas cuantas pedradas tiradas no se sabe por quién (el
-gobierno sí lo sabe porque tiene el parte detallado del general
-Baldrich) á un batallon de hombres armados hasta los dientes.
-
-La falsedad de las noticias quedó, por lo tanto, absolutamente
-demostrada. Pero esto no obstó para que los enemigos de las reformas
-consiguieran dos cosas: la primera, dejar en el espíritu de la multitud,
-que no se ocupa de los asuntos políticos sino bajo la fé de los rumores
-y las conversaciones públicas, la impresion de que en Puerto-Rico habian
-sobrevenido disgustos y complicaciones á consecuencia de las reformas
-(porque al derecho electoral y á la libertad de imprenta se atribuyeron
-los sucesos de Julio de 1871) y bajo la administracion radical. La
-segunda, que se minase la autoridad del general Baldrich hasta el punto
-de conseguir su relevo de la capitanía general de Puerto-Rico.
-
-Debian ya conocer los reaccionarios que el camino que emprendian era de
-seguro efecto. Medio año antes lo habian andado, tomando por objetivo al
-Sr. D. Cárlos de La Torre, capitan general de Filipinas. Disgustábales
-lo que no es decible la administracion de esta autoridad de la
-Revolucion. De repente _La Epoca_ y _El Debate_, _La Esperanza_ y _El
-Pensamiento Español_ principian á hablar de perturbaciones y conflictos
-revolucionarios en Filipinas. No habia llegado el correo: no existia
-entonces telégrafo: nadie podia saber por dónde ni cómo se habia
-recibido la noticia. Pero los rumores crecian: los comentarios iban en
-aumento: el general La Torre era atacado: pedíase al general Prim la
-separacion de éste, aunque los que lo solicitaban no se atrevian á
-acceder á los deseos del conde de Reus pidiendo la separacion por
-escrito y bajo su firma... Pero llega la Mala. _No habia sucedido
-nada._--Esto no obstante, mes y medio ó dos meses despues estaba
-relevado el capitan general don Cárlos María de La Torre.
-
-Pues bien, ahora no se ha hecho más que seguir igual conducta. Han
-comenzado las noticias de efecto y han seguido los sueltos y los
-artículos de sensacion: pero desde el principio al fin no se ha
-abandonado un instante el camino de las falsedades.
-
-¡Oh! habia ocurrido en Puerto-Rico una cosa grave, muy grave; de nuevo
-habian sido derrotados en las elecciones los conservadores. Derrota
-efectiva, por más de que estos se hubieran decidido por el retraimiento,
-en vista de la inutilidad de sus esfuerzos, aunque bajo el especioso
-pretesto de que el Gobierno habia intentado y realizado coacciones de
-todo género.
-
-Hablar de coacciones ellos, que habian hecho unas elecciones bajo la
-direccion del general Gomez Pulido en Abril de 1872, faltando á todas
-las leyes y todos los principios, como demostró hasta la saciedad el Sr.
-Labra en su discurso contra el acta de San Juan de Puerto-Rico[31];
-ellos que habian tenido que alquilar casas (como en Mayagüez) para
-encerrar á los radicales que prendian la víspera ó el mismo dia de las
-elecciones; ellos que de un golpe habian arrebatado el derecho de
-sufragio á la cuarta parte de los electores de un distrito (Sabana
-Grande) so pretesto de insolvencia como segundos contribuyentes, no
-estando apremiados; ellos, que habian prohibido la publicacion de
-manifiestos y detenido y preso á sus firmantes (como en San German y
-Arecibo); ellos que contra el precepto de la ley habian dado curso á
-espedientes gravísimos de escepcion de contribuciones; ellos, que
-detuvieron á las puertas de la pequeña Antilla el manifiesto del partido
-radical de la Península, bajo el pretesto de ser falso en algunos de sus
-asertos y atentatorio al principio de autoridad; ellos, que obligaron á
-la prensa liberal á no tratar de asuntos políticos durante el período de
-las elecciones; ellos, que habian llenado las listas de candidatos con
-nombres de personas, respetables sin duda, pero absolutamente
-desconocidas del país y que casi en su totalidad jamás se habian ocupado
-un solo momento de cuestiones coloniales ni de los asuntos
-ultramarinos; ellos, que habian separado de los corregimientos y las
-alcaldías á los hombres de posicion que gratuitamente los desempeñaban,
-para poner á su frente verdaderos _corregidores_, con sueldo, émulos de
-los famosos _Desvravadores_ y _Antonets_ de Ecija y Sevilla; ellos, en
-fin, que se habian fabricado un censo _ad hoc_, no aceptando
-rectificacion alguna del censo de 1871, pero incluyendo á todos los
-soldados y marinos que habian de votar á gusto de sus jefes...!! ¡Oh!
-atrevimiento era hablar de las elecciones del mes de Agosto de 1872, en
-que no hubo un preso, ni un disgusto, ni se negó á nadie el derecho de
-sufragio, ni se puso limitacion á la prensa, ni se reprendió siquiera
-por la autoridad á los empleados _activos_ del Gobierno que (como los
-directores del _Boletin_ y del _Don Cándido_), no daban tregua en sus
-periódicos á los ataques á la situacion y á la conducta de la primera
-autoridad, ó (como los funcionarios de Mayagüez) se unian á los
-conservadores, sus patronos, para abstenerse en la eleccion, y con esta
-abstencion realizar un acto político; ó en fin (como los jefes y
-oficiales de la guarnicion de la capital) resueltamente votaban á un
-candidato de oposicion, al general D. José Laureano Sanz. ¡Atrevimiento
-se necesitaba! pero no es atrevimiento lo que falta á los se-dicentes
-conservadores de Ultramar.[32]
-
- [31] Sesion del 7 de Mayo de 1872.
-
- [32] Al final insertamos las dos cartas publicadas en _El
- Imparcial_ sobre las elecciones de Agosto: debió publicarse
- una tercera; pero _El Imparcial_ no la quiso insertar.
-
-Mas como queda dicho, era grave, gravísimo lo que habia ocurrido en
-Puerto-Rico. ¡Habian triunfado los radicales! Aquí vendrian estos; la
-Península los oiria; creeria con justicia que eran los legítimos
-representantes de la pequeña Antilla; por lo menos lo creeria el partido
-radical. Y esos diputados hablarian; espondrian sus quejas; esplanarian
-sus deseos; afirmarian sus derechos. ¡Y horror!!!--se prepararia el
-advenimiento de las _reformas_.
-
-Era preciso destruir estas perspectivas. Hacer callar á los
-diputados,--llamándose estos Sanromá, Blanco, Padial, Labra, Maitin,
-Cintron, Alvarez Peralta, Moret, Borrell, Soria, Alvarez Osorio,
-Mosquera....--¡imposible de toda imposibilidad! Y consentir, en el
-ínterin que al otro lado de los mares continuase echando raices el
-partido radical por medio de aquella diputacion provincial que con mil
-cuestiones de competencia habia anulado el general Gomez Pulido, pero
-que ahora creceria al amparo de la autoridad imparcial, digna y justa
-del nuevo gobernador superior de la isla D. Simon de La Torre.... ¡ah!
-esto era más imposible todavía.
-
-
-VI.
-
-No es del momento hacer la historia del partido conservador de
-Puerto-Rico. Ocasion oportuna llegará. Pero sí es del caso (aun cuando
-se haga precisa una digresion) advertir que ese partido no existia antes
-de la revolucion de 1868 y que de 1869 acá ha sufrido tantos cambios y
-ha adoptado tantos nombres que apenas si merece ser considerado con
-seriedad. En otros países, en Cuba por ejemplo, ya la cosa es muy otra.
-Allí lo mismo en 1820, que en 1840, que en 1854, que en 1868, existió un
-partido conservador, más ó menos simpático, pero al fin digno de este
-nombre, con fuerza y autoridad, y que repetidas veces dió señales de
-vida. Mas en Puerto-Rico nada de esto sucedia. Con aplauso de todo el
-país, Power, el ilustre diputado doceañista, habia conseguido en 1811
-que se suprimieran las facultades omnímodas de los capitanes generales.
-En 1820 se habia promulgado la Constitucion del 12 en Puerto-Rico, é
-instaládose y funcionado los ayuntamientos sin oposicion de nadie. En
-1836, mientras en Cuba se perseguia á los que proclamaban el código
-político de Cádiz, era este jurado por autoridades y particulares en la
-pequeña Antilla. En 1866, cuando el Gobierno de la Metrópoli abrió la
-célebre Junta de informacion en Madrid, los ayuntamientos (llamémoslos
-así) comisionaron á cuatro personas, de las que tres principiaron por
-pedir la _abolicion de la esclavitud, con indemnizacion ó sin ella, con
-organizacion ó sin organizacion del trabajo_, y la cuarta solo se
-atrevió á discutir la oportunidad de la protesta abolicionista. No
-existia, pues, en Puerto-Rico un grupo de verdaderos conservadores, ni
-hombre alguno caracterizado por su posicion ó su inteligencia, á cuya
-direccion pudieran someterse los elementos tradicionalistas del país.
-
-Habia, eso si--y es natural--un número, pequeño despues de todo, de
-gentes que vivian á la sombra de los monopolios de nuestro régimen
-colonial, algunos poseedores de cincuenta y hasta cien esclavos, y, en
-fin, un grupo de no gran valía, de interesados en el _statu quo_; pero
-grupo poco importante así por el mérito de las personas cuanto por la
-monta de los intereses.
-
-El país era verdaderamente por tradicion, por sentimiento y hasta por su
-situacion geográfica, liberal, siquiera no hubiese dado forma precisa y
-acabada á sus aspiraciones.[33]
-
- [33] Véase el libro del Sr. Labra: _La Cuestion de
- Puerto-Rico_.--1870.
-
-La revolucion de Setiembre de 1868 fué saludada con verdadero júbilo en
-Puerto-Rico, sin que obstase á ello un pequeño motin, que luego los
-conservadores han convertido en _insurreccion de Lares_[34], dirigido
-por tres ó cuatro extranjeros, sofocado instantáneamente por las
-milicias del país (no habia entonces _voluntarios_), al que el entonces
-capitan general de la isla (el digno general Pavía, hombre del partido
-moderado) calificó de mera _calaverada_, y que, atendido que brotó á
-poco de la revolucion de Setiembre, en buena lógica debe suponerse
-tramado en los tiempos de la _prevision y del rigor_ borbónicos.
-
- [34] Véase el folleto del Sr. Hernandez Arbizu sobre _La
- insurrecion de Lares_.--1869.
-
-La voz del Gobierno Provisional, luego de votado en las Constituyentes
-el art. 108 de la Constitucion actual, llamó al Congreso á los
-representantes de la pequeña Antilla (sin duda para los efectos del art.
-108 referido) y entonces comenzaron á ponerse en relacion todas las
-personas que por pagar 500 rs. de contribucion al Estado ó ser
-individuos de corporaciones científicas, empleados, jefes y oficiales
-del ejército, doctores y licenciados y profesores de instruccion pública
-eran electores, con arreglo al decreto del Sr. Lopez de Ayala, fecha 14
-de Diciembre de 1868.
-
-La isla se dividió en tres circunscripciones y en el momento de la lucha
-electoral surgió una division entre los electores; division que no
-entrañaba resistencia alguna á las reformas políticas, económicas y
-sociales que eran de esperar, supuesto el voto de las Constituyentes,
-sino que se referia al grado y alcance da las reformas; y en particular
-la relativa á la esclavitud. Y buena prueba de ello es la alocucion que
-en son de despedida dirigieron al país casi todos los diputados electos.
-En ella se leen estos significativos párrafos:
-
- "Vuestros diputados van á la madre patria, no en busca de medros
- personales, sino á defender vuestros intereses y derechos, que son
- los suyos y pedirán para esta Antilla _cuanto se necesite para su
- regeneracion política, social y económica_, sin comprometer vuestra
- tranquilidad y vuestra cara nacionalidad..."
-
- "Esperad, pues, y oponed un corazon fuerte á toda seduccion;
- aconsejad al que se estravie y manteneos unidos por los más
- estrechos lazos de la fraternidad, que una vez rotos tarde vuelven
- á reanudarse y solo dejan en pos de sí amargas lágrimas que
- dificilmente se enjugan. Habitantes de Puerto-Rico, esperad _y
- pronto os convencereis de que la España regenerada no concluye en
- las playas de Cádiz_; esperad y vuestros diputados probarán que
- saben cumplir como buenos."[35]
-
- [35] Julio de 1869. Lo firman los Sres. Valdés Linares,
- Vazquez Oliva, Hernandez Arbizu y Puig. Y en una nota se
- consigna que no lo firman los Sres. Machicote y Esperanza por
- haber salido ya para la Península.
-
-Poco antes se habia publicado en Ponce (ciudad importante de Puerto-Rico
-y cabeza de la tercera circunscripcion electoral) una exposicion al
-gobierno de la Península entre cuyos párrafos habia algunos como los
-siguientes:
-
- "La revolucion de España, juntamente con otros acontecimientos que
- se han venido sucediendo bajo distintas formas, han señalado
- aquella, á las Antillas como la medida única y suprema de todos sus
- sufrimientos, de toda su paciencia, de toda su lealtad. O entrar de
- lleno á ser partícipes de las libertades de la madre patria ó rotas
- sus ligaduras, no se les podria vituperar si en tan inesperado caso
- procedieran por si mismas á atender á sus destinos."[36]
-
- [36] _Diario de Sesiones_, Marzo de 1869.
-
-Y esto lo firmaban D. Sebastian Plaja, D. Francisco Marich, D. Antonio
-Arbizu, D. Luis Becerra, etc., etc., etc.
-
-Las reformas, la asimilacion, el cumplimiento del artículo 108 de la
-Constitucion de 1869 era hasta aquí la aspiracion unánime de los que á
-poco se habian de separar por razon no de la cantidad y del grado, sino
-de la esencia misma de las reformas. Pronto, empero, la division brota,
-ya presentes los diputados puerto-riqueños en Madrid; y brota
-decidiéndose los Sres. Plaja, Puig, marqués de la Esperanza, y Machicote
-por el aplazamiento de las reformas políticas hasta que vinieran los
-diputados de Cuba (esto es, aceptando el criterio del Sr. Romero
-Robledo) y mostrándose, los mismos, decididos partidarios de la
-conservacion de la esclavitud, como lo demostraron el Sr. Puig (_¡¡¡hoy
-obispo de Puerto-Rico!!!_) en la junta creada por el Sr. Becerra en
-Octubre de 1869 para proponer al gobierno las bases para la reforma del
-órden político y social de la pequeña Antilla; el Sr. Plaja, en plena
-Cámara Constituyente, abogando entre lacrimoso y asustado y en medio de
-la indignacion del Congreso por la conservacion del castigo de azotes; y
-los señores Esperanza y Machicote, siempre silenciosos y siempre
-elocuentes, ayudando en la medida de sus fuerzas, las enmiendas
-esclavistas del señor Plaja al proyecto de ley _preparatoria_ de 1870.
-
-Sobre esta base se organizó en Puerto-Rico el partido conservador,
-obteniendo, gracias á la existencia de los ministerios de conciliacion
-de 1870 y 71, influjo y poder en la Capitanía general de Puerto-Rico y
-medios en el ministerio de Ultramar (sobre todo en tiempo del Sr. Ayala,
-es decir, durante el primer ministerio del rey Amadeo) para prodigar
-favores á sus adeptos. Por aquel entonces parecia resignado no solo con
-la ley _preparatoria_ de abolicion, sí que tambien con las leyes
-municipales y provincial votadas para Puerto-Rico y la reforma de la ley
-electoral que rebajó el censo á ocho pesos y dió capacidad á todo el que
-supiese leer y escribir.
-
-Pero llegan las elecciones de diputados provinciales y de diputados á
-Córtes de 1871.
-
-Entonces levanta bandera, usa el nombre de _conservador_ y declarando
-que representa una política de _atraccion_, proclama la necesidad de
-reformas administrativas y económicas y el principio de «la asimilacion,
-mediante _profundas_ modificaciones de la Constitucion española de
-1869.» ¿Cuáles eran estas modificaciones? ¿Comprendíase en esa
-asimilacion la cuestion social? ¿Hasta qué punto se aceptaban las
-conquistas hechas--las leyes de 4 de Junio sobre ayuntamientos y
-diputaciones provinciales, la representacion en las Córtes españolas, la
-ley electoral del Sr. Ayala con la modificacion del artículo adicional ó
-de la ley de 3 de Enero de 1871 (que rebajó el censo á ocho pesos y dió
-capacidad á todo el que supiera leer y escribir) y en fin, el decreto de
-libertad de imprenta dado por el general Baldrich el 30 de Agosto de
-1870, y en cuya virtud solo quedaba vedado tratar de la esclavitud y de
-la integridad nacional, cometiéndose á los tribunales el conocimiento de
-los delitos de imprenta?
-
-Nada de esto decia el manifiesto conservador de 23 de Marzo de 1871,
-venido al mundo despues de otro fechado el 11 del mismo mes y repartido
-secretamente á los probables devotos de la nueva Iglesia, pero que por
-su carácter agresivo y malsonante fué muy luego declarado apócrifo á
-pesar de su perfecta verosimilitud.
-
-Pero lo que el papel callaba, lo decian bien á las claras las gestiones
-y los manejos de los se-dicentes conservadores, en el Ministerio de
-Ultramar de la Metrópoli y los artículos y los sueltos de sus
-periódicos--en particular, _El Español_, que por aquel entonces vino á
-la luz para ser luego eclipsado por _El Debate_.
-
-Las aspiraciones de los conservadores puerto-riqueños eran en realidad,
-no dar un paso ni en lo relativo al artículo 108 de la Constitucion ni
-al 21 de la ley _preparatoria_ del Sr. Moret: conseguir que no se
-plantease la ley municipal: alzar el censo y escatimar el derecho de
-sufragio; anular la diputacion provincial y sobre todo tener un capitan
-general _suyo_, investido por de contado de las ámplias facultades de
-los vireyes y capitanes generales, de leyes de Indias, con las que el
-decreto de libertad de imprenta de Baldrich era ilusion y podrian
-impedir la renovacion de los tres ayuntamientos de Puerto-Rico, Ponce y
-Mayagüez (únicos en una isla de 600 habitantes) que quizá les quitase la
-influencia que venian ejerciendo en ellos por el modo con que fueron
-constituidos en 1869. Y consiguieron casi todo esto: todo menos lo del
-censo.
-
-El general Pulido, nombrado por el partido radical para sustituir al
-general Baldrich se hizo conservador á la caida del ministerio
-Zorrilla... y anuló la diputacion provincial puerto-riqueña con una
-série de competencias que al fin ha resuelto el Consejo de Estado en
-favor de aquella: y no renovó los ayuntamientos: y consiguió que la
-prensa radical se limitase á teorizar, para enmudecer totalmente durante
-las elecciones de diputados á Córtes, y en fin, _hizo_ unas elecciones
-tales que su éxito sorprendió en Madrid á todo el mundo, inclusos el
-ministerio y los mismos periódicos conservadores.[37]
-
- [37] Véase el discurso del ministro de Ultramar, Herrera, en
- la sesion de 7 de Mayo de 1872. _Diario de Sesiones._
-
-Despues de la inesperada victoria de Febrero de 1872, el partido
-conservador cambia de nombre: se llama _español_; y el general Gomez
-Pulido da oficialmente cuenta de la lucha de los comicios y de los
-candidatos respectivos de esta manera: general Sanz--_español_: general
-Fernandez de Córdova--_radical_. De este modo pretendian los
-conservadores puerto-riqueños (sólo uno habia nacido en la pequeña
-Antilla) ser estraños á las contiendas políticas de la Península, al par
-que marcaban á sus adversarios con la señal del antipatriotismo.
-
-En honor de la verdad no consiguieron ni lo uno ni lo otro. Lo de la
-_marca_, era soberanamente ridículo y bien lo condenó el Sr. Labra en su
-discurso del 7 de Mayo de 1872 en medio de los aplausos de diversos
-lados de la Cámara:
-
- "He prometido, señores diputados, tratar con calma el asunto de las
- actas de Puerto-Rico, porque no quiero que la pasion mia dañe á la
- claridad del asunto y á la bondad de la causa. Por eso yo no he de
- rechazar aquí, no ya con el desden, sí que con la santa ira que ha
- de encenderse en pechos donde la lealtad se anida, la infame
- imputacion que á las veces algunos menguados nos hacen, de que al
- venir á abogar ante la Representacion nacional por los intereses de
- la civilizacion, la causa de la justicia y la extension á nuestras
- colonias de esos derechos consignados en nuestra ley fundamental
- como propios é imprescriptibles del sér humano, y cuya consagracion
- nos exalta y engrandece á los ojos del siglo XIX, despues de haber
- aparecido ante el mundo como el lastre y compensador de toda la
- historia, lo hacemos movidos de un resentimiento incalificable, con
- ánimo de traer sobre nuestra Patria los desastres de una revolucion
- que amanece por todos los estremos de nuestro imperio colonial;
- amamantados, en fin, á los pechos de aquella perfidia
- inmortalizada por el autor del _Príncipe_, y que tan cómodamente
- hace su camino en el seno de los pueblos corrompidos y destrozados
- por el despotismo. No; yo no he comprendido nunca cierto género de
- acusaciones de esas que no se hacen cara á cara y frente á frente,
- porque constituirian la mayor injuria posible, pero que sin embargo
- van siendo muy admitídas en lo que se llama vida política, sin que
- el mismo que las lanza crea que tienen más gravedad que la de la
- mera suposicion de un error ó una falta. Y tan no lo comprendo, que
- á mí nunca se me ocurriria suponer que aquí pudieran venir hombres
- que levantando la bandera de patria trajesen oculto el puñal con
- que hubieran de asesinarla á la faz del mundo civilizado."
-
- "¡Cómo! ¡Quién tan menguado, quién tan miserable, que de tales
- medios habia de valerse para satisfacer sus pasiones! ¡Cómo de
- sospecharlo siquiera, lo habiais de consentir aquí! ¡Quién tan
- villano que hubiera de venir aquí á engañar, estando Cuba donde
- combatir! Y yo no necesito hacer protestas de ningun género, que
- nadie tiene derecho á pedirme, que yo no consiento que nadie me
- exija.--Y lamento haber hablado con cierto calor de este
- particular. Perdóneme el Congreso la digresion."
-
- "Pero es el caso que esto del españolismo de los unos y del
- anti-españolismo de los otros es un arma muy del gusto de ciertos
- conservadores de Puerto-Rico; y el anti-españolismo es
- afortunadamente todavía un mote denigrativo en la pequeña Antilla,
- no por los males que pueda acarrear, ni por las persecuciones que
- pueda atraer, sino porque es una acusacion de deslealtad que afecta
- gravemente al carácter de los hombres que uno y otro dia sostienen
- que el interés de la patria no es el interés de un partido
- determinado, y que con España pueden coexistir en nuestras Antillas
- la libertad, los derechos, el órden que en las Antillas inglesas,
- en la Australia y en el Canadá coexisten con el imperio de la Gran
- Bretaña."
-
-Respecto del apartamiento de las luchas políticas de la Península á poco
-se levantó en el Congreso el Sr. Fernando de Vida á declarar que era
-_alfonsino_, y al caer el ministerio Sagasta, y firmar los conservadores
-ó constitucionales su protesta contra el partido radical triunfante y la
-disolucion de las Córtes, aparecian con estos los Sres. Sanz, Sedano,
-Cortés, Gallostra y demás diputados _españoles_ de la pequeña Antilla: y
-en la reunion de los constitucionales del teatro Real voceaba, como
-poseido de la fiebre, el ya famoso cubano D. Antonio Gonzalez Llorente,
-diputado electo de Mataró y Mayagüez.
-
-Pero llega la cuarta evolucion. Es en Julio. Está en el poder el partido
-radical. Apróximanse las elecciones de diputados á Córtes y se acerca al
-ministerio una comision de exdiputados conservadores pidiendo al
-gobierno que desapruebe (por lo menos) determinadas candidaturas en
-Puerto-Rico (las candidaturas _naturales_ de la isla) y se ofrecen á
-conservar en las nuevas Córtes la autoridad de los diputados vascos. El
-gobierno por de contado desoye tales proposiciones, resuelto á ser
-neutral como pedian unánimemente los candidatos radicales; y envia á
-Puerto-Rico de gobernador superior al Sr. D. Simon La Torre y de
-secretario á D. José Ayuso.
-
-Entonces el partido conservador de la pequeña Antilla toma una nueva
-actitud, en relacion con la de sus amigos de Madrid. Se llama el partido
-de _españoles sin condiciones_ y pretende torpemente introducir la
-division en las filas de los radicales apoyando contra los Labra, los
-Padial, los Blanco, los Sanromá y tantos otros perfectamente
-caracterizados á los Sres. Gasset, Herrero, Romero Giron, etc., etc.
-Tampoco el éxito corona sus esfuerzos y ante la seguridad de la derrota
-proclaman el retraimiento... allí donde no podian luchar (á pesar de
-tener suyos los ayuntamientos, las juntas de visita, la casi totalidad
-de corregidores, la guarnicion y los empleados), en su famosa protesta
-de 20 de Agosto de 1872: protesta que es solo un ¡ay! lanzado ante la
-realidad de no poseer todos los medios de influencia y de coaccion que
-hasta entonces habia tenido el partido conservador: pero nunca una
-condenacion elocuente y terminante de las condiciones en que vive el
-elector en Puerto-Rico y de los medios que las leyes, hechas, defendidas
-y glorificadas por los conservadores mismos, ponen en manos del
-gobierno, ora contra conservadores, ora contra radicales.
-
-Desde este momento comprende el partido... (¿como se llamará luego?) que
-tiene perdida la campaña. Su protesta es cuando más la mejor
-demostracion contra las facultades omnímodas de los capitanes generales:
-el éxito de la lucha electoral los pone en ridículo: su impotencia en
-Madrid les arranca los medios de derramar cruces, marquesados y favores
-de toda especie sobre sus devotos; la conducta enérgica del capitan
-general los coloca en una actitud humillante; la severidad, la
-inteligencia y el civismo del pueblo puerto-riqueño compromete su
-causa--aquella _brillante_ causa que comienza con el manifiesto de Ponce
-firmado por el Sr. Plaja en 1869 (manifiesto en que se amenazaba á la
-Metrópoli) y concluye con la _inolvidable_ y celosa administracion del
-_radical_ Gomez Pulido.
-
-¡La esclavitud peligra! ¡El absolutismo agoniza! ¡Los monopolios se
-cuartean! ¿Cómo callar? ¿Cómo permanecer tranquilos? ¿Por ventura no
-pasó algo análogo en Julio de 1871? Pues ¡A las armas! ¡A la sorpresa!
-¡A la difamacion! ¡A la calumnia!
-
-Ahí está el general La Torre; pues fuego sobre él. Acúsesele de haberse
-vendido á los conservadores por treinta mil pesos, para hacerles
-traicion luego en el período de las elecciones. Acúsesele y es hombre
-perdido. El gobierno tendrá que separarle y se repetirá la caida del
-general Baldrich.
-
-Cierto que desde luego resultaria que hay un partido ¡qué partido!!!--en
-Puerto-Rico que se cree capáz de _comprar_ á la autoridad superior por
-treinta mil pesos. Pero ¡qué importa! ¿No es ese el mismo partido que en
-Cuba públicamente ha abierto en las columnas de sus periódicos, y á
-ciencia y paciencia de la autoridad, una suscricion para pagar á los que
-en la Península fuesen condenados por nuestros tribunales de justicia
-por infamantes y CALUMNIADORES en la discusion de las cuestiones
-ultramarinas? ¡Brava cosa! ¡Ya á nadie admiran estos recursos! A todo
-nos tienen acostumbrados ciertas gentes!!! ¡Adelante! ¡Viva la
-calumnia!!!
-
-Ahí está el pueblo de Puerto-Rico. Pues caed sobre él. Haced correr que
-la inquietud reina en la pequeña Antilla. Hablad de un motin... en
-_Yabucoa_--como hace un año hablásteis de la espantosa insurreccion de
-San Juan. Repetid lo del armamento de los separatistas y--¡horror!--de
-la clase de color, que representa nada menos que el 60 por 100 de la
-poblacion de Puerto-Rico. Volved sobre lo de la libre circulacion por la
-capital y las costas de Puerto-Rico de Emeterio Betances, aquel honrado
-médico, perseguido por _abolicionista_ hace diez ó doce años y á quien
-la mala voluntad de las autoridades borbónicas lanzó al separatismo.
-Gritad que los puestos de confianza y los cargos de alcaldes se dan á
-los procesados de Lares: gritad que las familias acomodadas huyen de la
-isla previendo graves y deplorables conflictos: insistid en que el
-valor de la propiedad baja y en que los hacendados tratan á toda costa
-de vender sus fincas..... Todo lo habeis dicho en Agosto de 1871: pero
-no importa, repetidlo: repetid absolutamente lo mismo, que estas frases
-son siempre de efecto, y el miedo es una debilidad frecuente de los
-liberales.
-
-Y si por ventura el cable trasatlántico se hubiera roto, aprovechad este
-fracaso, y gritad por espacio de diez dias que no se reciben noticias de
-Puerto-Rico; que las comunicaciones están interrumpidas, y que la alarma
-cunde entre todas las personas que aquí residen y tienen intereses en la
-pequeña Antilla. Y si teneis amigos--que si los teneis, y hasta
-_íntimos!_--en el ministerio de Ultramar aprovechad sus indiscreciones y
-asegurad en todos tonos que el capitan general llamado á Madrid por el
-gobierno no ha contestado, á pesar de haber trascurrido ocho y diez
-dias. Y no descanseis un momento: y repetid la noticia; y glosad los
-sueltos..... y haced en fin, vuestro gusto, máxime si dais con algun
-medio de conseguir que tal ó cual periódico reformista enmudezca, y de
-que vuestra opinion sea la sóla que se haga escuchar en el estadio de la
-prensa. Y luego preguntad si dada esta situacion son posibles las
-reformas en Puerto-Rico!!!
-
-Y así se ha hecho.
-
-No parece necesario reproducir aquí los numerosos artículos é infinitos
-sueltos que en la prensa conservadora y alfonsina han aparecido en todo
-el mes de Noviembre sobre las primeras autoridades de Puerto-Rico, y
-sobre la situacion de la pequeña Antilla. Hasta cierto punto el efecto
-se ha conseguido.
-
-El general La Torre ha sido llamado á Madrid por el gobierno á dar
-esplicaciones--suceso que habia sido anunciado con mucha anticipacion á
-Puerto-Rico por un telégrama de uno de los más conocidos representantes
-del esclavismo, residente en Madrid. Y esto se unia con la exageracion
-de los _españoles sin condiciones_ en la pequeña Antilla, con la
-oposicion manifiesta de los jefes militares al capitan general de la
-isla, con el aparatoso bullir y las comentadas reuniones de los
-personajes del partido, allí donde, merced á los conservadores, no hay
-derecho de reunion: con los ataques en _crescendo_ de los periódicos
-reaccionarios de Puerto-Rico, dirigidos por funcionarios públicos que
-hacian como ostentacion de su inesplicable conducta; con las
-manifestaciones públicas, allí donde la ley las prohibe (no por gusto de
-los radicales, en verdad), contra la política toda de la autoridad
-superior (investida de las facultades escepcionales de las leyes de
-Indias) á la cual se acusa de desleal y anti-española: hechos todos que
-no parecen sino que obedecen á un plan preconcebido, en cuya virtud
-debiera provocarse á la primera autoridad de la isla á determinadas
-soluciones que aun siendo perfectamente legales (y perfectamente legales
-son todas las del señor general La Torre, por la mera circunstancia de
-estar en posesion de todas las atribuciones estraordinarias que nuestras
-antiguas leyes conceden á las autoridades de Ultramar para el
-mantenimiento del órden y tranquilidad de la tierra) darian pié para que
-en Madrid se alzase un poderoso clamoreo contra los ataques de que
-allende el mar eran víctimas los _españoles sin condiciones_.
-
-De la misma manera, por espacio de un mes se han llenado los aires con
-esclamaciones y denuncias del estado horrible de Puerto-Rico. Temerosa
-la prensa ministerial, enmudeció en los primeros momentos; y bien
-repartidos los papeles, los reaccionarios y esclavistas ultramarinos no
-han cesado de solicitar la atencion pública aventurando todo género de
-falsedades y haciendo esfuerzos estraordinarios para conseguir que en la
-opinion de las gentes quede como verdad absoluta é incontrovertible que
-el desórden reina en Puerto-Rico, y que en la pequeña Antilla es de todo
-punto imposible cumplir los solemnes compromisos de la revolucion de
-Setiembre, la abolicion de la esclavitud y la vida ordenada del derecho
-y de la libertad.
-
-
-VII.
-
-Pero el tiempo ha pasado. Las _falsedades_ esclavistas han ido á
-Puerto-Rico, y aquel pueblo se ha llenado de indignacion protestando
-contra tantas calumnias y supercherías. MENTIRA ha sido lo de Yabucoa;
-_mentira_ lo del armamento de los negros; mentira lo de la
-intranquilidad del país. Por eso más de TREINTA MIL ciudadanos de
-Puerto-Rico han elevado una esposicion al rey D. Amadeo; por eso los
-vecinos de Yabucoa han dado un solemne _mentís_ á _El Debate_; por eso
-han visto la luz pública todos los documentos que al final de estas
-líneas verá el lector; documentos firmados por casi todo lo que hay de
-inteligente, de rico, de digno en la quieta y liberal isla de
-Puerto-Rico.
-
-Atrévanse, atrévanse los esclavistas y reaccionarios á rectificar un
-solo concepto: atrévanse los _españoles sin condiciones_ á discutir un
-solo dato: Ahí están: ¡atrévanse!
-
-Y conózcalos el público de la Península. Comprenda de que medios se
-valen esos hombres para lograr sus inconfesables aspiraciones.
-
-De una parte tratan de convencer á un partido honrado, digno de un
-porvenir inmenso--_al partido radical_--que sus compromisos no son
-aquellos que todo el mundo conoce, los consignados en manifiestos
-solemnes, los reconocidos de un modo explícito por sus jefes y
-directores. Y es de ver cómo acuden á todos los recursos, desde la
-suavidad más mefistofélica hasta el apóstrofe más provocativo.
-
-Es de ver cómo se cuidan de los intereses de este bando político (cuya
-perdicion tienen jurada) y le aconsejan y le excitan como si se tratara
-de sus más caros intereses. Y es de ver cómo, variando de traje y de
-posiciones, ahuecan la voz y le amenazan--¡ellos, los representantes de
-la esclavitud y del absolutismo!--con la eterna maldicion de la
-historia.
-
-«Cuidad del laborantismo, le gritan unas veces. Desconfiad de las
-sirenas que os salen al camino. Estad prevenidos contra la melosidad
-criolla y el maquiavelismo americano. Allende el mar no teneis amigos:
-vuestra ruina está decretada y no debeis caer en el lazo que se os
-tiende con vanas palabras y protestas de un patriotismo que en América
-solo los _nuestros_ sienten.» Y á este propósito recuerdan--¡qué
-recuerdo!--la conducta de los diputados americanos de 1810 y de 1820,
-siendo así que aquellos insignes varones, los Feliú, los Mendiola, los
-Megía y los Navarrete, no cesaron un instante en anunciar al gobierno de
-la Península que la revolucion y la separacion sobrevendria en el nuevo
-mundo si las Córtes no accedian á tiempo, como no accedieron, á la
-libertad mercantil, á la supresion de las facultades omnímodas de los
-vireyes, á la abolicion de los estancos, las mitas y las formas todas
-de la servidumbre del siglo XVIII.
-
-«Volved en vuestro acuerdo--le gritan otros.--Hartas desventuras habeis
-traido á la patria con vuestras exageraciones revolucionarias. Teneis en
-peligro la dinastía: nos conducis á la bancarrota: no tiene en vosotros
-garantía alguna el órden social. Sois los alentadores de la
-Internacional: sois el pretesto de la demagogia: sois los enemigos del
-clero: sois los antípodas de todo lo que hay de tradicional y respetable
-en nuestra patria. Estais solos--á pesar de vuestra aristocracia
-_haitiana_--pero cuidad de no coronar vuestra obra con el
-desmembramiento de la integridad nacional. Temed los lazos que os tienen
-preparados los demagogos americanos, los separatistas de Puerto-Rico.» Y
-á este propósito vuelven los ojos al principio de este siglo, olvidando,
-ó haciendo que olvidan, que si Venezuela se perdió fué por no querer la
-regencia igualarla á las provincias de España y que la separacion de
-Méjico la realizaron en 1822 los reaccionarios, los ex-inquisidores, los
-magistrados, el famoso Consulado, resistiendo los decretos de nuestras
-Córtes sobre señoríos, mayorazgos y bienes amortizados, como antes lo
-habian intentado, en 1820, para dar asilo á Fernando VII, mientras en
-España rigiese la inmortal Constitucion de Cádiz.
-
-Pero no conseguirán su intento esos... _españoles sin condiciones_.
-
-Aun cuando el partido radical pudiese caer en la celada--que no
-caerá--los radicales puerto-riqueños, el pueblo de Puerto-Rico vencerá
-al cabo todas las dificultades.
-
-El sabe de memoria las palabras de Argüelles en 1837, en el momento de
-la espulsion de los diputados ultramarinos. «No os condenamos al
-absolutismo...»
-
-El ha recordado dia por dia aquella promesa de treinta años, consignada
-sin ulterior resultado, en todas las constituciones de España. «Las
-provincias de Ultramar serán regidas por leyes especiales.»
-
-El no ignora aquellas frases concluyentes con que en 1865 el ministro
-Cánovas del Castillo llamaba á Madrid á los representantes de los
-ayuntamientos antillanos para discutir las bases de la reforma
-ultramarina:
-
- "Los adelantos científicos y literarios que se notan en ambas
- Antillas: su riqueza actual, que en la primera de ellas puede
- competir con la de los estados más florecientes de Europa y del
- continente americano; la creciente estension y la importancia de su
- comercio esterior, todo las coloca ya en una situacion escepcional
- que requiere leyes y medios bien distintos de los que existen en
- las demás provincias ultramarinas y de los que hace algun tiempo
- habrian necesitado y reclamado ellas mismas."[38]
-
- [38] Preámbulo del decreto de 25 de Noviembre de 1865.
-
-Él repite á cada instante las palabras con que el Gobierno Provisional
-de 1868, por conducto del ministro Lopez Ayala, anunció su advenimiento
-á las colonias españolas:
-
- "El alzamiento nacional, propagado con espontánea rapidez desde la
- bahía de Cádiz hasta las playas de San Sebastian no se ha llevado á
- cabo en beneficio esclusivo de los habitantes de la península, sino
- tambien de nuestros leales hermanos de Ultramar, que al escuchar el
- eco de nuestra victoria, siendo próximo el momento de ver
- realizadas legítimas esperanzas, y nobles aspiraciones, en nada
- opuestas á su íntima union con la metrópoli, antes engendradas por
- el deseo de renovar, fortalecer y estrechar los antiguos vínculos
- entre los apartados territorios que constituyen la nacion española.
- Comprendiendo el Gobierno Provisional que la estension de los
- municipios proclamados por la revolucion debe ser proporcionada á
- su intensidad, no ha vacilado en su manifiesto del 25 de Octubre
- que las provincias ultramarinas gozarán de las ventajas de la nueva
- situacion é intervendrán con su inteligente criterio y con su voto
- en la resolucion de las árduas cuestiones políticas,
- administrativas y sociales, que tanto interesan á la poblacion
- antillana. En el documento citado ha condensado el gobierno los más
- culminantes dogmas de la revolucion consumada y entre ellos ha dado
- con leal franqueza el debido lugar á la reforma del régimen de las
- islas de Cuba y Puerto-Rico, dignas por su numerosa, rica é
- ilustrada poblacion de adquirir y ejercitar derechos
- políticos."[39]
-
- [39] Circular del 27 de Octubre de 1868.
-
-Él tiene grabadas en el alma las frases con que el ministro Becerra
-recomendaba en 10 de Abril de 1870 al Regente del reino la creacion de
-una comision encargada de discutir y proponer á aquel las bases á que
-debian sugetarse los proyectos de ley convenientes para hacer la reforma
-política y administrativa y realizar la abolicion de la esclavitud en la
-isla de Puerto-Rico.
-
- "Una deplorable y pertinaz tradicion de despotismo, que si pudiera
- justificarse en sus comisiones carece de toda razon en los
- presentes tiempos, encomendó la direccion y manejo de nuestros
- establecimientos coloniales á los agentes de la Metrópoli, anulando
- ante su prepotente y exclusiva autoridad las fuerzas vivas del
- país, la actividad creadora y fecunda de los individuos que se
- gobiernan á sí mismos y aunque en la época moderna el sistema haya
- mejorado alguno de sus detalles, dejándose sentir menos la accion
- avasalladora de la autoridad, todavía se ostenta muy saturado del
- error de orígen, á lo cual contribuyen la pesadumbre de la
- tradicion y la influencia necesaria de los intereses creados á su
- amparo, que sin duda merecen respeto en cuanto sean conciliables
- con las exigencias de la justicia, con el bien comun y con las
- ideas en que debe inspirarse todo sistema liberal. Urge, pues, un
- cambio de sistema así político como administrativo... Y si la
- necesidad de la defensa del territorio impide temporalmente á la
- revolucion española ejercer su influencia política en la más
- preciosa de las Antillas, no sucede lo mismo con Puerto-Rico, y
- libre el gobierno de los justos recelos que le asaltan respecto de
- Cuba, pudiendo escuchar la autorizada voz de los enviados de
- aquella isla cuando se trata de alterar radicalmente el sistema
- político y social que en ella rige, conviene mostrar valerosamente
- cuan enérgica, cuan honrada y sincera es su voluntad de llamar á
- las colonias al pleno goce del derecho y á la entera participacion
- en las grandes conquistas de la civilizacion moderna."[40]
-
- [40] Preámbulo.--Véase _La Democracia en el ministerio de Ultramar_.
-
-Todo esto lo sabe el pueblo de Puerto-Rico y al igual siente y conoce su
-tristísima situacion. El libro 3.º del Código de Indias (leyes del siglo
-XVII) es la base de su derecho político, porque es el fundamento del
-poder de los capitanes generales, no intervenidos ya por las audiencias
-(que eran una garantía) y cuya responsabilidad es absolutamente nula
-desde que los famosos juicios de residencia que se abrian en la
-Península al terminar cada autoridad el período de su mando, ó no se
-abren ó han venido á reducirse á una vana fórmula. Las leyes de Partidas
-(esto es, leyes del siglo XII) constituyen el punto de referencia y el
-testo fehaciente de su órden penal, complicado, como poco ha se decia en
-el Congreso, con la penalidad de las ordenanzas militares aplicable en
-infinitos casos, mediante los consejos de guerra y el estado de sitio
-que parece la situacion normal de las colonias españolas.[41] El
-decreto de 1846 es el fundamento de lo que allí se llama el órden
-municipal, es decir, la negacion del municipio (que habia existido en
-Puerto-Rico próspero y feliz desde 1836) mediante la reduccion del
-número de ayuntamientos á tres poblaciones en toda la provincia,
-mientras al resto se las dotaba de juntas de visita nombradas _ad
-libitum_ por la autoridad superior, limitándose el derecho de sufragio
-para aquellos, á un grupo de mayores contribuyentes y reservándose el
-capitan general la facultad de nombrar alcalde y asignarte sueldo. La
-propiedad vive en las condiciones de la Novísima Recopilacion, sin
-registro y sin las nuevas formas que hoy hacen imprescindibles en todos
-los países civilizados, las leyes hipotecarias. La familia yace sometida
-á las exigencias religiosas, á pesar de haberse llevado á Puerto-Rico,
-por un decreto de la Regencia, la libertad de cultos, sin que le
-siguieran las leyes sobre matrimonio civil... Y al lado de esto las
-aspiraciones despertadas por la ley electoral, por el establecimiento de
-la diputacion provincial, y por la ley preparatoria de 1870. ¡Puede
-darse situacion más violenta!
-
- [41] Discurso del Sr. Labra sobre aplicacion del Código penal
- de la Península á Ultramar.--_Diario de Sesiones._ Octubre, 1872.
-
-Porque el _statu quo_ es posible por muchos años y aún por siglos
-mediante el procedimiento del Paraguay. Apartados de todos los pueblos:
-cercados de una muralla de hierro: sumidos en añejas preocupaciones y
-sin poder levantar la vista y enviar la mirada en busca de nuevos
-horizontes, es dable resistir por bastante tiempo á la ley del progreso;
-aunque á la postre se haya de pagar caro esta tranquilidad y esta
-satisfaccion aparente. Pero en Puerto-Rico esto era de todo punto
-imposible, desde el momento en que el absolutismo (que perdió los reinos
-de América por no reconocer la libertad del tráfico) tuvo que abrir el
-comercio de nuestras Antillas al extranjero; y desde que la revolucion
-llamó á los representantes de la pequeña Antilla al seno del Congreso
-español, producto de las agitaciones revolucionarias de la Europa
-contemporánea y saturada de los principios de la democracia moderna,
-cuyas grandezas habian de admirar y aprender en el augusto recinto de
-las Córtes los hijos de aquel país esclavizado, si por acaso antes no
-habian llevado á sus oidos, (en medio de la legislacion de los estados
-de sitio y en lo más profundo del régimen colonial) palabras de
-libertad, las refrescantes brisas del mar de los trópicos y el aura
-embalsamada de las hermosas playas de la América libre.
-
-Pues bien: los pueblos conquistan su derecho de dos modos: con las armas
-ó con el civismo. Las armas son el medio de las revoluciones; y las
-revoluciones, que siempre entrañan males sin cuento, cuando no están
-_absolutamente_ justificadas, por lo insoportable de la situacion y la
-imposibilidad perfecta de echar mano á otro recurso, producen males
-superiores al que pretenden remediar. El civismo es otra cosa: es la fé
-viva en los principios: la confianza absoluta en la ley providencial del
-progreso: el dominio de sí propio: la discrecion en los momentos
-difíciles: el aprovechamiento de todos los detalles y de todas las
-conquistas que hace precisa é inescusable la marcha del siglo, para
-asegurar la posicion y levantarse á nuevos goces.
-
-Puerto-Rico no puede dudar en el momento actual: no ha dudado. Las armas
-es el suicidio. Eso es lo que desean sus enemigos. A ello le escitan con
-sus falsedades, sus insultos y su tiranía.
-
-El civismo! este es el gran recurso para llegar al logro de sus justas
-aspiraciones y á la consagracion de sus incontestables derechos. Y este
-civismo lo demuestra Puerto-Rico:
-
-Despreciando las provocaciones infames[42];
-
- [42] Véanse los artículos de _La Discusion_ sobre la situacion
- de Puerto-Rico. Julio, 1871.
-
-Practicando á maravilla los derechos que la Metrópoli le reconoce[43];
-
- [43] Véase el discurso del ministro Sr. Moret, en la sesion
- del Congreso de Junio de 1870.
-
-Emancipando espontánea y desinteresadamente á gran número de sus
-esclavos[44];
-
- [44] Véase la _Gaceta de Madrid_ de 31 de Agosto de 1872.
-
-Y reclamando por medio de sus diputados á Córtes el cumplimiento de los
-preceptos terminantes de las leyes:
-
-DEL ART. 108 DE LA CONSTITUCION DE 1869--que entraña la proclamacion de
-los derechos _naturales del hombre_ en Ultramar;
-
-DEL ART. 4.º TRANSITORIO DE LAS LEYES SOBRE MUNICIPIOS Y DIPUTACIONES
-PROVINCIALES, DE JUNIO DE 1870;--que exige la separacion de los mandos
-militar y político en la pequeña Antilla y la consagracion de la vida
-municipal;
-
-Y DEL ART. 21 DE LA LEY PREPARATORIA, DE JULIO DE 1870, PARA LA
-ABOLICION DE LA ESCLAVITUD--que implica la abolicion definitiva é
-indemnizada de la servidumbre.[45]
-
- =Un Puerto-Riqueño.=
-
- 1.º de Enero de 1872.
-
- [45] Véase el discurso del Sr. Labra en la sesion del 21 de
- Diciembre de 1872.
-
-
-
-
-
-
-APÉNDICE
-
-Número I.
-
-Exposicion que treinta mil habitantes de Puerto-Rico hacen al rey D.
-Amadeo I.
-
-
-SEÑOR:
-
-Los que suscriben, individuos de todas las clases de esta Isla,
-hacendados, comerciantes, capitalistas, industriales, profesores y
-artesanos, afiliados todos al gran partido radical, y leales y fieles
-defensores de la nacionalidad á V. M. con el más profundo respecto
-exponen: Que cuando comenzaba esta provincia á disfrutar paz y
-tranquilidad unidas al más perfecto órden bajo el mando paternal y
-justiciero del Excmo Sr. D. Simon de La Torre, á quien V. M. confió su
-gobierno; cuando alentaba la más dulce esperanza de que continuando
-dirigidos sus destinos por la recta y entendida mano de tan dignísimo
-Jefe, se abriría á su porvenir la senda de progreso y de bienestar á que
-aspira, y que hasta ahora por circunstancias históricas y excepcionales
-no habia podido alcanzar, se ha propalado el alarmante rumor y la
-infausta nueva, de que los adversarios á nuestras reformas y enemigos de
-toda libertad en este suelo, poniendo en juego sus poderosas influencias
-y usando de las terribles armas de la calumnia y la mentira, trabajan
-con incansable ardor para sorprender el ánimo de V. M. y su gobierno,
-con el fin de obtener que sea relevado del mando superior de esta Isla
-el Excmo Sr. General Latorre y su Secretario D. José Ayuso.
-
-Profunda sensacion ha causado y no podia menos de causar esa noticia; si
-los planes interesados de esa agrupacion llegaran á realizarse,
-Puerto-Rico esperimentaria una sensible pérdida, viendo desvanecerse en
-un momento sus legítimas aspiraciones de mejoramiento en su régimen
-político y administrativo.
-
-No es de creer que esas maquinaciones prevalezcan, y que V. M. de oidos
-á lo que notoriamente es sólo un ardid de partido para conseguir fines
-determinados; pero la sola idea de que tal cambio pudiera efectuarse por
-consecuencia directa ó indirecta de los activos é infatigables trabajos
-de nuestros adversarios, mueve á los firmantes á elevar hasta V. M. su
-respetuosa voz con objeto de que la verdad se abra paso y conozca V. M.
-de una manera fehaciente la opinion y el deseo de la inmensa mayoría de
-esta leal Provincia, que sólo aspira á que en ella reinen la justicia y
-el órden, vínculos que la estrechen más y más con la Madre Patria por
-cuya gloria y honra darian todos sus vidas y sus bienes.
-
-Los que quisieran el estacionamiento del régimen colonial en esta
-Antilla, incompatible con la gloriosa y trascendental revolucion de
-1868, que conquistó la libertad para España, de que formamos parte
-integral, y que dió por resultado la elevacion al trono de V. M. y su
-dinastía para felicidad de la Nacion; los que á todo trance ansían que
-se perpetúe ese funesto régimen; los que aman ardientemente esa
-situacion política á cuya sombra han medrado con el privilegio y el
-monopolio; los que aborrecen la libertad en este suelo porque comprenden
-que siendo fuente del órden y de la justicia, caerán esos privilegios y
-la igualdad del ciudadano ante la ley y en la ley los despojará de la
-influencia y preponderancia indebidas, que por aquellos medios han
-logrado y logran todavía; los que tan mal quieren á la noble España que
-por su interés egoista prefieren verla aquí arbitraria é injusta antes
-que liberal y noble, no omiten medios por reprobados que sean para
-alcanzar sus torpes fines.
-
-El Gobierno recto, muy recto del ilustre general La Torre, desde el
-momento en que arribó á estas playas desconcertó y disgustó á esos
-hombres. Acostumbrados á ser oidos y atendidos en los consejos del
-gobierno, y á que sus ideas se practicaran; formando, si así puede
-decirse, una administracion y un régimen gubernativo á su antojo y
-sabor, la primera vez que una firme y justa autoridad celosa de sus
-deberes cerró los oidos á toda exigencia y á toda insinuacion, y sin más
-norma que la ley y la justicia distribuyó esta por igual entre todos los
-habitantes de la provincia y á todos dispensó la misma proteccion; desde
-ese momento el despecho y la ira encendieron sus corazones y
-concentraron todas sus fuerzas para volver á la antigua situacion
-perdida y echar por tierra sin consideracion ni miramiento alguno el
-obstáculo que se oponia á sus planes.
-
-De ahí su actitud hostil y osada en esta provincia; de ahí las
-frecuentes alarmas con que han tratado de mantener intranquilo y
-temeroso al país; de ahí sus contínuas reuniones y aparatos; de ahí sus
-protestas irrespetuosas y sus escritos llenos de saña y de veneno en
-los periódicos que aquí sostienen; de ahí, por último, las groseras
-calumnias, las torpes mentiras, las falsedades escandalosas con que los
-órganos de su devocion en la prensa de la Metrópoli intentan desfigurar
-los hechos y la verdad, y sorprender y estraviar la opinion pública,
-fingiendo que esta provincia se halla en el más triste estado de
-desórden y de anarquía, y presentando á su digno gobernador como el jefe
-del partido radical, á quien apostrofan con el calificativo injurioso de
-partido filibustero y separatista que conspira contra la integridad de
-la nacion.
-
-No cabe ni cupo jamás tal osadía en inteligencia humana. Se concibe la
-lucha legal y moderada entre dos partidos que disputan el triunfo y la
-influencia en el poder. Se concibe la emulacion de las agrupaciones
-políticas, que atentas á la felicidad de la patria comun, batallan en
-noble lid, se esfuerzan en conseguir la victoria y usan de armas dignas
-y lícitas. Pero no se concibe ni puede concebirse que con la vista fija
-en un censurable egoismo, sin amor ni fé por la patria, que sin embargo
-se toma por pretesto, haya un conjunto de hombres que quieren
-sacrificarlo todo, justicia, derecho, consecuencias, libertad, moralidad
-á sus planes funestos y verdaderamente perturbadores de la prosperidad y
-el reposo de esta Isla.
-
-Esa es la táctica, ese el sistema empleado por los hombres que en esta
-Antilla se llaman defensores de la nacionalidad y se abrogan el
-privilegio exclusivo de ser los únicos españoles que aquí alientan.
-
-Esos hombres, penetrados de que la justicia no puede oscurecerse,
-convencidos de la que asiste á esta Provincia para pedir los derechos de
-ciudadanía, que como miembros de la Nacion Española la pertenecen, sin
-poder contener el oleaje impetuoso de la revolucion justa y radical
-verificada en la Madre Patria, que prometió esos derechos y las reformas
-consiguientes, no encontrando razon alguna que oponer ni fundamento en
-que apoyar la negativa al nuevo estado de cosas prometido, han apelado á
-ese odioso medio de calumniar al país, llamándole enemigo de España y
-confundiendo la reforma con la aspiracion al separatismo, para
-ennegrecer con esa fea mancha á todo el que no sea de su opinion y ame
-la libertad en esta tierra.
-
-Así se explica lógicamente esa falsa imputacion, que prodigan al partido
-radical de Puerto-Rico, y que utilizan en todas ocasiones. Es indigno
-tal calificativo. No, Puerto-Rico es fiel y leal. Puerto-Rico ama á la
-Patria con el mismo cariño que sus demás provincias hermanas.
-Puerto-Rico guarda en su historia elocuentes ejemplos de su lealtad.
-Puerto-Rico tiene en su vida pública atestados infinitos de su adhesion
-y amor á la Metrópoli. Puerto-Rico no abriga más que españoles. La
-inmensa mayoría de sus habitantes, aspira, es cierto, á la libertad,
-pero con España, dentro de España, siguiendo su misma suerte. Esa
-mayoría inmensa á que los monopolizadores de la nacionalidad apellidan
-enemigos de la Patria, porque quieren reformas y libertad; esa mayoría
-es más española que sus detractores, porque obedece y acata las
-prescripciones del poder supremo, porque se conforma y cumple los
-mandatos de sus autoridades, mientras que ellos, los que más gritan su
-españolismo, no aman otra España que la que forjan sus intereses, la que
-puede servir á favorecerlos, y se rebelan contra el Gobierno, y luchan
-con las autoridades superiores, que desprestigian y amenazan osadamente
-con la _rebelion de la lealtad_, cuando el poder no favorece esos
-intereses y no dispensa injusta proteccion á sus planes.
-
-Esta es la situacion actual. Ese grupo refractario á la libertad es
-enemigo de lo existente hoy en la Madre Patria, y no lo oculta en sus
-publicaciones. Es enemigo de nuestra primera y superior autoridad,
-porque no coadyuva á sus deseos, porque no se hace instrumento de sus
-proyectos, porque no sigue el curso que otros han seguido
-desgraciadamente.
-
-Por eso la injuria, la mentira y la calumnia. Por eso su inaudita
-audacia. Al general La Torre, al digno y buen militar, al leal español
-que ha derramado su sangre tantas veces por la Patria, al cumplido
-caballero, modelo de honradez y de decoro, lo suponen partidario y jefe
-de un partido separatista imaginario, entregado á sus influencias,
-rendido á sus deseos y conspirando contra la nacion, perseguidor
-acérrimo de sus defensores en esta provincia. Por fortuna, semejante
-suposicion está desmentida de antemano por los antecedentes de tan digna
-autoridad, y por la conciencia pública de los hombres honrados de esta
-Isla.
-
-El Excmo. Sr. General La Torre al encargarse de su mando se encontró
-rodeado de elementos hostiles á las ideas que venia á plantear, de
-elementos afines á las situaciones anteriores; en la administracion y en
-la milicia era grande el número de sus desafectos, y cruda la guerra que
-desde el primer dia le hicieron los intransigentes sostenedores del
-_statu quo_, los que á la sombra de los abusos é injusticias del régimen
-colonial habian predominado hasta entonces en el gobierno del país.
-Hechos públicos referentes á las elecciones de Diputados á Córtes lo
-demuestran, y sin embargo, atravesando esas difíciles circunstancias,
-con todas esas contrariedades, una autoridad nueva en esta provincia y
-sin conocimiento anterior de ella todo lo armonizó, todo lo superó, y el
-país goza de una tranquilidad y de un órden admirables, sin que hasta
-ahora haya tenido que lamentar la más mínima desgracia ni el más ligero
-tumulto; que si los denuncian en sus periódicos mercenarios los
-adversarios de nuestros derechos políticos, no son mas que creaciones
-fantásticas de su imaginacion mal intencionada.
-
-El hecho mismo de la eleccion pasada es una prueba palpable del tino y
-la cordura con que gobierna el general La Torre. Quizás en ninguna de
-las provincias de la Madre Patria se haya verificado tan importante acto
-con tanta calma y tanto órden. ¿Dónde está, pues, la agitacion que reina
-en esta Isla? ¿Dónde esos enemigos de España, que con tanta proteccion
-en las altas regiones del Gobierno, no abusan de su estado y situacion,
-y tranquilamente ejercen el derecho del ciudadano, nombrando sus
-Diputados, entre ellos esclarecidos patricios de la Metrópoli, para que
-en el santuario de la ley, discutan y reclamen el cumplimiento de las
-reformas prometidas? ¿Es esa la actitud del pueblo hostil á la
-nacionalidad, del partido que encubre sus miras separatistas bajo la
-capa de una opinion radical y exaltada como suponen maliciosamente? Si
-fueran ciertas esas prisiones y esos atropellos, de que se quejan
-hipócritas nuestros adversarios, si la libertad desenfrenada que
-atribuyen al partido radical de esta Isla fuese una verdad, á existir
-tales ideas separatistas, ¿no habrian aprovechado tan favorables
-circunstancias para realizarlas ó intentarlo al menos?
-
-No es eso lo que ha pasado y lo que pasa. Esta provincia se distingue
-hoy más que nunca por su tranquilidad, por su buen juicio y por su
-sumision y obediencia á las órdenes superiores, que acata y apoya con
-todas sus fuerzas. Y ese será el camino que seguirá bajo la mano hábil y
-recta del ilustrado jefe que la gobierna.
-
-Cualquier cambio, Señor, que se operase en el Gobierno y administracion
-de esta provincia en las actuales circunstancias, sería ocasionado á
-graves disgustos y podria hacer peligrar el sosiego de que hoy se goza.
-El cielo, sin duda, inspiró á V. M. al encargar el mando de esta
-provincia á su actual Gobernador el Excmo. Sr. General D. Simon de La
-Torre, secundado por su recto y entendido Secretario D. José Ayuso.
-Modelo de honradez y de probidad, su mano sostiene en el fiel la balanza
-de la justicia; para él no hay distinciones ni partidos, ni camarillas,
-ni inspiradores apasionados, ni privilegios, ni monopolios: para él no
-hay más que la ley y su cumplimiento estricto.
-
-Ese es el verdadero gobierno de un país; ese es el único que da la
-felicidad; ese es el único tambien que en esta provincia nueva en el
-camino de las instituciones libres, y hostigada por aspiraciones
-interesadas y egoistas, que sostienen á todo trance el régimen antiguo,
-puede realizar y llevar á cabo felizmente el desenvolvimiento de las
-reformas en nuestro modo de ser político y administrativo, que nos han
-sido prometidas, que tenemos un título valioso para merecerlas como
-leales y fieles ciudadanos españoles, y que de una vez para siempre
-estrecharán con indisoluble lazo de union y amor esta Antilla con la
-Madre Patria.
-
-Por eso esta provincia se ha alarmado con la sola idea de que el
-Gobierno actual y sistema adoptado se alteren; teme con sobradisima
-razon que los partidarios del reaccionarismo y del _statu quo_ se
-aprovechen de cualquier alteracion que se verifique, y contrarresten las
-mejoras y adelantos de que hoy empieza á disfrutar. Y con ese temor y
-con ese deseo vivísimo y justificado de conservar lo que hoy existe en
-nuestro Gobierno civil actual y de que continúe este en la ilustrada y
-justa senda por que va caminando, los que suscriben acuden á V. M. cuya
-sabiduría, rectitud y paternal cariño para con sus pueblos, tanto le
-enaltecen respetuosamente.
-
-Suplicándole en bien de esta provincia, tan leal y tan fiel como
-cualquiera otra de la Nacion, de esta provincia, que protesta una y mil
-veces derramar su sangre por la conservacion del territorio, y por
-su seguridad exterior é interior; de esta provincia que tanto ha
-demostrado su amor á la Madre Patria, se digne, desoyendo las
-reclamaciones y quejas que contra el actual gobernador Excmo. señor
-general La Torre y su secretario D. José Ayuso, pudieran maliciosamente
-dirigir nuestros adversarios, mantener en sus respectivos puestos á la
-referida autoridad y funcionario indicado, que como se ha dicho, cumplen
-bien y dignamente su difícil y elevada mision, realizando el implantamiento
-del nuevo sistema liberal con la más envidiable y perfecta
-tranquilidad.--Puerto-Rico 10 de Noviembre de 1872.--Señor.--A. L. R. P.
-de V. M.--José Santa Marta, abogado y Diputado provincial; Leonardo
-Igaravides, senador; José de Celis Aguilera, Diputado provincial y
-hacendado; Julian Blanco, hacendado y Diputado á Córtes; Sev. Quiñones,
-abogado y Diputado provincial; Ant. Aguayo, propietario y Diputado
-provincial; Manuel Padial, José J. Acosta, propietario y ex-diputado á
-Córtes; Pablo Saez, abogado y Diputado provincial; J. S. Alfonso,
-farmaceútico, Diputado provincial y propietario; Pedro G. Goico, doctor
-en medicina, propietario y Diputado provincial; Enrique Urrutia,
-comerciante y corregidor de la capital; José D. Infante, Bernardino F.
-Samper, Joaquin A. Angulo, Fidel Guillermo, Miguel Morales, Laureano
-Vega, comerciante; José Cordovés y Berrioz, Francisco Buguella, Fernando
-Vizcarrondo Rojas, Santiago Prieto, Miguel Quesada, Enrique Ramirez de
-Arellano, Gregorio de Latorre y Montesino, Joaquin Rodriguez, Isaias
-Félix Castro y Diaz, Herminio Padial, José Franco, Francisco Bulerin,
-Esteban Escalona, Francisco C. Dávila, Esteban Calderon, Pedro C.
-Corren, Temístocles Andino, Leoncio Carreiro, Juan Enriquez, Manuel A.
-Alonso, José A. Fernando, José Vinela, Segundo Setty, Vicente Guillermo,
-J. A. Cabrera, Félix Noa, Juan Basilio Nuñez, Manuel J. Calderon, Benito
-Torres García, Juan Bautista Fizol, Pedro Vidal, Eduardo Martorell,
-Francisco Martinez de Aparicio, Ector Cherremons, propietario; Pedro
-Cabrera, Salvador Prato, F. Pablo Rofselló, Bartolomé Llobet, Gregorio
-Rodriguez, José María Bunata, Feliciano Cullar y Torres, Juan M. de
-Larraon, Pedro del Valle, Pablo Marien, Diego Milé, Eusebio Menendez,
-Alejandro Cruz Lacomte, José Fr. Diaz, Gustavo Diaz, L. P. Benitez,
-Francisco Gimenez, Joaquin Ramirez, Martin F. Reyes, Francisco F.
-Hernandez, Enrique Botch, Marciano Porralas, Francisco de P. Vergara
-hijo, C. Avon, Narciso Font, Benito Osorio, Félix Padial, Julio Mas y
-Pila, Ricardo Hance, Jorge A. Goyco, Francisco Acosta, José M. Collazo,
-Ramon Collazo, Claudino Melizo, Saturnino Rivero, Julian Baldorioty,
-Cárlos Lixert, Andrés Medrano, Manuel Lopez, Generoso Diaz, Salvador
-Gallart, Teodoro García, Pedro Jimenez, Benigno Capó, E. Gonzalez, Pablo
-Durán, Manuel Vazquez, Pedro Marquez, José de la Rosa, Angel Martinez,
-Oscar Amadeo, Juan Casanova, Robustiano Texidor, Aureliano Alvarez, M.
-Poventud, Gabino Izjo, Nicolás Colon. A ruego de los propietarios Juan
-Antonio Santiago, D. Antonio Borge y Victorio Torres, Nicolás Colon. A
-ruego de los propietarios Martin Torres, Félix Torres y D. José Cruet N.
-M. Poventud, José Diaz de Castro y Ruiz, José T. Quiñones, Manuel
-Ramirez, Luis Beansang, Antonio Morales, Land. Morales, Encarnacion
-Arce, Manuel Morales, Loreto Marzo, Juan Piña, Hipólito Arce, Manuel
-Alvira, Juan A. Quiñones, Manuel Quiñones, Vicente Avila, Juan de Jesús
-Cintron, Leon Rivera, Eugenio Rivera, Bautista Carmona, Ildefonso
-Carmona, Juan P. de Lugo y Otero, José Manuel Matienzo, Francisco Gran,
-José Gregorio Coca, Reyes Coca, Juan P. Tudela, Manuel Escobar, Juan
-Gonzalez, Teodoro Bartolomé, Tomás Mizabul, Sebastian Diaz, Luis
-Trinidad, Juan P. Diaz, Felipe Vazquez, Aureliano Mizabal, Máximo
-Rivera, Andrés Cruz. A ruego de Federico Cruz, propietario José Pujals,
-Juan Cataríneu, Froilan Arroyo, Francisco Diaz, Justo Mizabal, Plácido
-Perez, José María Benjamin, Juan José Colon, Cristóbal Patxot, Cecilio
-Rodriguez, Francisco Molano, Jesús Torres. A ruego de Fermin Ramos,
-Eusebio Bravo; Juan Ramirez, Eusebio Bravo, Valentin Berlanga, Félix
-Rexach, Escolástico Clavijo, Miguel Mendey, Agustin de Arce, José Manuel
-Flores, Juan Moreno y García, Martin Vazquez, Francisco Sabas, Jesús
-Ortiz, Alberto Espiado, Pacífico Gonzalez, Pedro C. Villarini, Isaac
-Coliaro, José E. Colon, Juan Bautista Perez, Fernando Concepcion,
-Fernando Martinez, Antonio Cerrea, José R. Cabrera, Manuel Boralt, José
-del C. Siaco, Julian Andino, Ignacio Aguiño, Juan Alvarez, Francisco
-Quiñones, José R. Cabrera, José Escudero, Manuel Melendez, Sosé María
-Caballero, Charles Belltra, José Perez, Luciano Rivera, Francisco
-Duchesne, Valentin Pereyrol, Roman Nuñez, F. Villaveitia, José Marcial
-Quiñones, Celso M. Quiñones, Tomás Ramirez Quiñones, Ramon B. Lopez,
-Juan O'Neill, Tomás Agrait y Tinto, José R. Oliver, Mariano Ramirez
-Quiñones, Vicente Alvarez Dávila, Andrés Dapena, Vicente Alvarez Arce,
-Ramon S. Quiñones, Francisco María Quiñones, hacendado; Ramon Francisco
-Lugo, propietario; Florencio Lugo, Francisco Lugo, José Miguel Lugo,
-German Lugo, Miguel Lugo, Rodulfo Rivera, Pedro Alcaráz, Gaspar
-Castillo, Gaspar C. Castillo Ortiz, Vicente Berenguer, Dionisio Ramirez,
-Juan Marcelino Vega, Buenaventura Quiñones, Eduardo Quiñones, Matías C.
-García, Gustavo Ramirez, Ubaldino Ramirez, Francisco A. García, Ramon
-Nazario, Francisco Berengues, Ildefonso Rodriguez, Juan Bautista
-Almodra, Gil Aubrité, José Nicomedes Ortiz, M. Antongeorgi, José C.
-Balzao, Nicolás Acosta, Andrés Dapena, Bartolomé Esteva, Marcelino Anta,
-Miguel Vega, Francisco Medina, José Nuñez, Ramon Gonzalez, propietario;
-Francisco M. Lopez, Emilio Rivera, Miguel Cintron, Emilio Cintron,
-Modesto Bim, Ezequiel Martinez, Matías Rosario, propietario; Schendg
-Conte, Bartolomé Dávila, José Pimentel, José Vivas, Cárlos Carlo,
-Avelino Vindglay, Felipe Cacholas, Felipe Cacholas 2.º, Felipe Rivero
-2.º, Eugenio Carrion, José María Osorio, Narciso Matos, Felipe
-Vizcarrondo, Monserrate Aguilar, José Antonio Morales, Manuel Ramirez
-Reyes, Pedro Quiñones, Luis de Jesús, Vicente Escobar, Esteban
-Rodriguez, Francisco Silles, Luis Vergue, Juan Miranda, Pedro Cláudio,
-Juan Dávila, Francisco Nater, José María Arestíqueta, Cecilio V.
-Gutierrez, Pascual Naranjo, José R. García, Francisco Acosta, Andrés
-Quiñones, Ricardo Ceballos, Francisco Alejandro Perez, José Vallo
-Lepily, Pedro Pani, Pedro Valdespino, Cárlos E. Rodriguez, Ramon
-Delgado, José E. de Goenaga, Dr. A. S. Fuertes, Cárlos Castro Pascasio
-Chasbournnier, José Balbino de Torres Valle, Hermenegildo Giraldes,
-Saturnino Reyes, Juan Benito Romero, Federico Marzero, Nicolás Tarne,
-Felipe Rivera, Clemente Bobonis, Severo Melendez, Manuel Robles,
-Baldomero Artus, Daniel T. Cogley, Juan Santiago, Vicente Nieves, Juan
-Ruiz, Ricardo Pastrana, Ricardo Parsons, José María Jimenez, José I.
-Mogica, Angel Pacheco, Jorge Parsons, Evaristo Elcicier, Evangelista
-Lebron, Luis Martino, Mamerto de los Santos, Luis Catalino Vazquez,
-Valentin Iglesias, Lorenzo Ferrer, Juan J. Calderon, Celestino Lampuzo,
-Rufo Santos, Eusebio Acosta, Julian Lopez, Norberto Osorio, Pablo
-Ayende, Martin Rodriguez, Manuel Lanzo, Manuel Galvarni, Cárlos Perez,
-Francisco L. García, Octavio García, Joaquin L. de Solis, Nicolás R.
-Uribe, Ramon Rodriguez, Cárlos Mellado, Eloy García, Antonio Corton,
-Juan del Toro, Manuel R. Gonzalez, Tomás Hernandez, Serafin Noya, Ulises
-D. Martinez, Faustino Lopez, Ricardo Rodriguez, José Borges, Ramon C.
-Martin, Ramon L. Tinajero, Eduardo Noya, Antonio Rodriguez, Demetrio
-García, Romualdo L. Vazquez, Francisco Romero, Ramon Acebedo, Julian
-Córdova, Eleuterio Rivera, Manuel Tolentino, Manuel Algasurs, Modesto
-Disdier, Rafael Flácido Rodriguez, Tomás A. Vazquez, Patricio José
-Lopez, José Carmona, 2.º, José Vicente Sanchez, Bonifacio Robles, Martin
-Mirot, Rodulfo Victoria, Pilar Castro, Francisco Corrales, Pedro Torres,
-P. y Berrios, Aquiles Colon, Manuel Y. Valdo, Manuel E. Aguayo, Gabriel
-Mono, Eugenio Jimenez, José Sanchez, José Ramos de Anaya, Pedro de
-Santiago, Gabino Jimenez, Mauricio Jimenez, Antolin Cintron, José
-Llorens, Florencio Echevarría, Arturo Morales, Manuel Flores, Jesús
-María Hernandez, Joaquin Perez, Mariano Alvarez, Manuel Bonilla, José R.
-Vazquez, Manuel Dis, Francisco Jimenez, F. Julian Diaz, Manuel de Hoyos
-Limon, José G. Cuevas, José R. Mintos, Marcelino Zavala, José C. Cuevas,
-Juan José Camacho, Eladio Saldaña, Máximo Galvez, Santiago Aldrey, Dr.
-Almodovar, José N. de Aldrey, Juan de M. Peña, Julian Hernandez, Benigno
-Porrata, Juan de Aldrey y Rodrigo, Santiago Vezira y Castro, José Acosta
-y Ramirez, Manuel Fernandez Juncos, Manuel Padils, José Nater, José
-Passapera, Tomás Sandron, Fernando Aragonés, Evaristo Martinez, Manuel
-Prado, Miguel Landron Lopez, Manuel Quintero, Pedro María García, D.
-Salinas, D. Sena y Bracero, José Vazquez, Márcos Uribe, Semy Bair, J.
-Hernandez, José María Muñiz, José García Salinas, Adolfo Mingo,
-Temístocles Diaz, Lucio Soto, Federico Matheu, A. Elias Ortiz, Luis
-Ercigno, Enrique Redondo, Felipe Lasanta, Marcelino Gomez, Alejandro
-Vaillant, Juan de Dios Matos, Juan Vaillant, Federico Leon, Vicente
-Vico, Bamon Delgado. A ruego de Cayetano Torres, propietario, José
-Bautista Lebron; José Ortiz, Cárlos Ortiz, Santos Ortiz Vazquez, Pablo
-Dávila, Ramon Ortiz, Nicomedes Sames, Pedro Colon, Ramon Delgado,
-Hilario Ortiz, Florencio Moral, Miguel Morales, Aquilino Figueroa,
-Ignacio Figueroa, Pedro Figueroa, R. Bono, Manuel Reyes Dávila. (Siguen
-hasta 30.000 firmas, y se promete continuar publicando las que se
-reciban de otros pueblos de la Isla.)
-
-
-
-
-Número II.
-
- Protesta de varios diputados provinciales, propietarios, abogados,
- médicos, farmacéuticos, profesores de instruccion pública,
- periodistas, etc., etc., de la capital de la isla contra las
- falsedades de los ultra-conservadores de Madrid.
-
-
-Los que suscriben, amantes del órden, de la paz, de la prosperidad y del
-progreso de esta bella y leal provincia española, protestan una y mil
-veces y de la manera más solemne, de las _calumnias y mentiras_ escritas
-en _El Debate_, periódico conservador.
-
-En su número 25 del 28 de Setiembre último se encuentra un artículo con
-el epígrafe PUERTO-RICO SE PIERDE, y en él, con escarnio de la verdad, y
-con el cinismo más escandaloso, se ven estampadas las siguientes frases:
-
- "Digámoslo sin rodeos: Puerto-Rico está perdido y á estas horas
- lamentables sucesos hubieran ensangrentado ya sus calles, si la
- intervencion oportuna y providencial de una conocida persona que
- goza en la isla de gran prestigio, no hubiera detenido el golpe en
- los momentos más críticos."
-
- * * * * *
-
- "La audacia y osadía del ultra-reformismo ha llegado ya á su
- límite: allí no existe autoridad ni nada que lo parezca. Los
- separatistas insultan en público á los peninsulares, y en todas
- partes, en los pueblos de la isla, se entonan las canciones más
- escandalosas contra la madre patria, frente á frente de los
- voluntarios, que aunque sientan hervir en su pecho la indignacion
- patriótica, tienen que contener su impulso por no provocar lances
- que desean ardientemente nuestros enemigos."
-
- * * * * *
-
- "El capitan general se ha permitido decir, delante de los hombres
- más distinguidos del partido español, que en Puerto-Rico no impera
- más ley que su capricho, y se ha rodeado de los más audaces
- separatistas de la Antilla."
-
- "Los de Lares fraternizan con el secretario Sr. Ayuso, que sigue
- anunciando que _es radical hasta el crímen_, y hoy por hoy puede
- decirse que los españoles están á merced por completo de lo que
- aquellos, alentados por la proteccion de la autoridad, quieren
- hacer."
-
- "La vergüenza y el rubor, dice una de las cartas que tenemos á la
- vista, sube á la frente de todo el que se precia de español, y se
- necesita tener mucho patriotismo para contener la indignacion de
- tanto leal, que por solo el delito de serlo, se ven escarnecidos y
- vilipendiados por el gobernador superior civil. De este señor y de
- su secretario el Sr. Ayuso se ha apoderado el _delirium tremens_ y
- no hay atropello, ni injusticia que no cometan en tratándose de un
- buen español."
-
- "El respetable alcalde de San Lorenzo D. Ulpiano Valdés, que,
- repetimos, ha sido separado dentro del período electoral, se ha
- visto sustituido por un tal Santiago Rodriguez, _hombre inmortal_ y
- que consta á toda la isla _que está nombrado brigadier por los
- separatistas para el dia que triunfen. Solo un loco, solo un hombre
- que hubiera perdido la razon podria cometer las inconveniencias y
- los desatinos que ha cometido el actual capitan general de
- Puerto-Rico._"
-
- "Todo este inmenso cúmulo de escándalos, de enormidades, que
- patentizan la persecucion sin tregua ni cuartel que se hace en
- Puerto-Rico á todo lo que es español, han decidido al comité
- central liberal conservador á aconsejar á sus hermanos de la isla
- el retraimiento en las elecciones, etc., etc."
-
-No hay una palabra de verdad en lo que ha relatado _El Debate_, y admira
-y sorprende cómo han podido inventarse tamañas falsedades que deshonran
-á los que se han atrevido á publicarlas, y causan el disgusto y la
-intranquilidad de este pacífico vecindario, cuya ruina desean y provocan
-los de _El Debate_ y sus sectarios.
-
-Sin espíritu de partido y guiados solamente por la verdad é impulsados
-por el amor á la justicia, nos creemos en el deber ineludible de
-protestar, como protestamos, de cuanto ha escrito el _célebre periódico_
-contra el benemérito, justo y recto general D. Simon de La Torre; contra
-su digno secretario Sr. Ayuso, contra el país y contra el honrado y
-prudente partido reformista.
-
-Sí, sin espíritu de partido, sin afecciones, ni rencores, y sin otro
-móvil que hacer pública y patente la audaz mentira de _El Debate_, deben
-los _conservadores y los reformistas_ levantar la voz y hacer brillar la
-esplendente luz de la verdad, porque lo requiere el decoro y la
-tranquilidad del país, que á todos interesa, y el recto proceder de
-nuestro gobernante y su secretario.
-
-Así sabrá el mundo entero que Puerto-Rico está tranquilo, contento y
-satisfecho, esperando las reformas que le conceda la Madre Patria, para
-gozar la vida de los pueblos libres, y aumentar su instruccion, su
-comercio, su industria y su bienestar dentro de la nacionalidad
-española.
-
-Puerto-Rico 20 de Octubre 1872.
-
-Manuel S. Cuevas, Félix S. Alfonso, Pablo Saez, Pedro G. Goico, José
-García Maltin, Nicolás Aguayo, Manuel H. Cuevas, Pedro Gutierrez del
-Arroyo, Pablo Rodriguez, Félix Padial, Fernando Sárraga, Jacobo Orestes
-Montilla, Emilio Montilla, Arturo Sárraga, José S. Delgado, Andrés
-Medrano, Andrés A. Valencia, J. Gautier Benitez, Julian Baldorioty,
-Jorge A. Goico San Víctor, Ramon Power, Juan Franco, José B. Carreras,
-Luis Corton, Eduardo Andino, Casimiro M. de Vizcarrondo, Rafael Quesada,
-Juan Emilio Turull, Manuel J. Miró, Jantiago Beltran, Alvaro Muriel,
-Cárlos Martinez, Rómulo Vizcarrondo, José Ortega Nevares, Juan J.
-Gorbea, Miguel N. Landron y Nater, Enrique Montes, Félix J. Aldao,
-Rafael Montes, Cárlos Lopez Viña, Joaquin Saravia, Domingo P. Mojica,
-José C. Diaz Ramos, Leonardo Perez Benitez, Francisco Perez, Manuel V.
-Cuevas, Francisco García, Luis Font, José Castro Lopez Villalon, Narciso
-P. Guerra hijo, Leoncio C. y Caballero, Antero Juliat y Gonzalez, José
-Rivera, Ricardo Hernandez, José T. Morales, Manuel Delgado Colon, Manuel
-Suarez Valdés, José Modesto Varlle.
-
-
-
-
-Número III.
-
-EN LA PICOTA.
-
-(Artículo del periódico radical de la capital de Puerto-Rico contra
-ciertas «equivocaciones» propaladas en Madrid.)
-
-
-Bien quisiéramos nosotros que las columnas de _El Progreso_ no tuvieran
-que mancharse con las farsas que nuestros desesperados contrarios
-inventan para desautorizar á nuestras primeras autoridades y al partido
-reformista de la isla; pero hoy creemos conveniente al interés de las
-mismas personas calumniadas que el público entero de Puerto-Rico vea y
-sepa cuáles son las groseras mentiras que sirven de base á la gritería
-de los conservadores en Madrid.
-
-Como una pequeña muestra de los órganos subvencionados de los
-conservadores, hace unos dias publicamos la descripcion que apareció en
-_El Debate_ del motin de Yabucoa, y para que se comprenda cuál es la
-conciencia de esos escritores, insertamos á continuacion lo que el mismo
-_Debate_ decia á _La Correspondencia_ con motivo de no tener el
-periódico noticiero el menor conocimiento de ese soñado motin. Dice así
-_El Debate_:
-
- "_La Correspondencia_ dice que las cartas que ha recibido de
- Puerto-Rico no hablan del motin de Yabucoa. Lo que prueba que _La
- Correspondencia_ tiene muy malos corresponsables en aquella isla, ó
- que tienen ojos y no ven, ó como si dijéramos, que son
- reformistas."
-
- "¿Ha contado todavía _La Correspondencia_ nada de lo mucho que ayer
- y anteayer referiamos de Puerto-Rico? ¿Ha contado nada de lo mucho
- que desde el dia 1.º de Setiembre hemos publicado sobre el estado
- alarmante en que la isla se encuentra? Diga _La Correspondencia_
- que no puede defender al elemento español de Puerto-Rico, poniendo
- en evidencia el proceder descabellado de los señores La Torre y
- Ayuso, y no desautorice sin fundamento á los que queremos hacerlo y
- lo hacemos."
-
-No basta haber inventado esa farsa ridícula, de la que nos reiríamos si
-no supiésemos hasta donde alcanzan los arteros tiros de la calumnia: es
-menester dar la última prueba de cinismo y sostener impudentemente la
-mentira.
-
-Ahora vean nuestros lectores otro suelto que encontramos en el número
-520 del citado periódico correspondiente al dia 3 del próximo pasado
-Octubre, en cuya fecha se da cuenta de haber sido espulsado de esta
-isla y enviado á la de Cuba, antes de que el gobierno de Madrid tuviera
-conocimiento de ello, el Sr. D. Manuel Cortés, jefe de estado mayor que
-ha sido de esta isla. El suelto dice así:
-
- "Ya se ha vengado el capitan general de Puerto-Rico del señor D.
- Manuel Cortés, digno jefe de estado mayor de aquella isla.
- Referimos dias atrás el modo grosero, la falta completa de
- educacion con que el Sr. La Torre contestó al Sr. Cortés cuando
- este, llamado por aquel, le respondió que no podia contribuir á
- infringir terminantemente las leyes autorizando con su firma la
- separacion de dos comandantes de departamento durante el período
- electoral, que el Sr. La Torre queria autorizara, y á quienes
- despues, y no obstante las buenas razones y advertencias del Sr.
- Cortés, separó por sí solo el actual capitan general de
- Puerto-Rico."
-
- "Pues bien, D. Manuel Cortés ha sido espulsado de la isla por el
- Sr. La Torre y enviado á la de Cuba, antes de que el gobierno de
- Madrid tuviera conocimiento de ello y antes que llegara á
- Puerto-Rico la órden, que con posterioridad ha enviado el general
- Córdova. El ministro de la Guerra, que en todo procede como quien
- es y con el más completo desconocimiento de toda nocion de
- justicia, ha dispuesto que el Sr. Cortés se traslade á Cuba, con lo
- que el general Córdova ha querido, sin duda, dar una satisfaccion á
- los separatistas y ultra-reformistas que le han elegido allá
- diputado por el distrito de Ponce."
-
-No hallamos palabras para pintar con sus propios colores las muestras de
-cariño y de la simpatía, que el recto proceder y los sentimientos
-altamente españoles han granjeado entre los leales al Sr. Cortés.
-
-Entusiasta hasta el más alto grado fué la despedida que á aquel militar
-se ha hecho en Puerto-Rico, teniendo la inmensa satisfaccion de poder
-estrechar entre sus brazos á lo más distinguido, á lo más elevado, lo
-más patriótico y español de la isla, elocuente manifestacion que prueba
-como aquellos honrados y buenos españoles saben venerar á los que sirven
-con verdad y lealtad á la causa de nuestra patria.
-
-Se nos dice que se preparaba en la Habana al Sr. Cortés un recibimiento
-tan entusiasta como lo fué su despedida de Puerto-Rico.
-
-Lo creemos: el Sr. Cortés es digno de la consideracion y el cariño de
-los españoles leales.
-
-Ahora bien, todo el mundo ha podido ver en la _Gaceta_ que el Sr. Cortés
-ha pasado á continuar sus servicios en la Isla de Cuba, _por disposicion
-del Gobierno Supremo_, habiendo salido de aquí en el vapor correo hace
-cuatro dias. Esto no necesita comentarios. Así se escribe la historia
-por los periódicos conservadores; así estará escrita seguramente la de
-Lares.
-
-Esa senda por donde se han lanzado los conservadores, es el instrumento
-que con más vigor y actividad trabaja en favor de nuestra causa. Nos
-duele y nos repugna ver á los enemigos de las reformas usar de tan malas
-artes para combatir una causa santa; pero lo decimos francamente, si
-nosotros quisiéramos apresurar su triunfo, nada nos parecería más útil
-que mantener una prensa tan desatentada como la que se llama
-conservadora en los asuntos de Puerto-Rico.
-
-Los artículos de _El Debate_ están como las lenguas de los senadores
-romanos que, agitados por el terror al ver desmoronarse el grande
-imperio exclamaban: ¡Qué se van los dioses! Y en efecto los
-reaccionarios aquí y en la Península ya no son otra cosa que lo que es
-la nieve cuando para derretirla aparecen los rayos del sol en un hermoso
-dia de primavera.
-
-Convénzase el partido conservador de que se halla en plena
-descomposicion y si quiere reconstituirse empiece por renunciar todo lo
-que constituye su organismo actual. De otro modo, siguiendo el camino
-que han emprendido, demolerán creyendo que conservan y anularán teniendo
-la preocupacion de que perpetúan.
-
-Con ese sistema de mentiras y calumnias podrán, tal vez, descarriar en
-la Península, por un momento, la opinion pública; pero ¡cuán efimero
-será ese tiempo y cuán ventajosa á nuestra causa la reaccion que
-necesariamente se ofrece en el espíritu público!
-
-Comprendan los hombres del partido conservador que si sus doctrinas no
-hallan eco en el país, ni son aceptadas en las regiones del gobierno;
-que si para conservar una apariencia de vida necesitan derramar el oro
-por todas partes y envilecen su conciencia cual hace _El Debate_, es
-porque esas doctrinas han muerto, es porque la idea que alienta el
-partido radical lo mismo en esta provincia que en las 49 restantes de la
-península, significa en los presentes momentos históricos, algo grande,
-algo trascendental para la gloria y el porvenir de España y para la
-honra de la revolucion de Setiembre. (_El Progreso_, periódico radical
-de San Juan de Puerto-Rico, de Octubre de 1872).
-
-
-
-
-Número IV.
-
-Protesta de los vecinos de «Yabucoa» contra las falsedades propaladas en
-Madrid por un periódico conservador.
-
-
-_El Progreso_ en su número 124, correspondiente al 20 de Octubre del año
-corriente, reproduce un artículo de _El Debate_, órgano en Madrid de los
-conservadores de Puerto-Rico, en el que, faltándose á la verdad de la
-manera más descarada, se refieren como ocurridos en Yabucoa
-acontecimientos que no han sucedido, ni pueden suceder, porque estando
-aquí en inmensa mayoría los radicales que tenemos probado, con hechos y
-no con vana palabrería, nuestro amor al órden y nuestro respeto al
-gobierno constituido, sea cual fuere su color político, no consentiremos
-que por nada ni por nadie se turbe jamás la tranquilidad pública, que
-tan interesados estamos en sostener. Razon tiene _El Progreso_ al decir
-que suprime comentarios sobre el trabajo conservador, que por lo grosero
-y mal urdido se recomienda por sí solo; pero los que suscribimos,
-vecinos de Yabucoa, infamemente calumniados, faltaríamos á nuestro deber
-si no levantáramos nuestra voz para desmentir el cúmulo de falsedades
-que contiene el espresado artículo, y para protestar llenos de
-indignacion contra la grave ofensa que se nos ha inferido en nuestros
-sentimientos de lealtad y patriotismo.
-
-Si _El Debate_ se hubiera contentado con lanzar la bola del motin en
-Yabucoa, del ataque á la guardia civil y de la muerte del cabecilla
-insurgente que hace perecer en la refriega, acostumbrados como estamos á
-las peregrinas invenciones de la prensa conservadora, miraríamos con
-desprecio este nuevo cuento; pero el periódico conservador, partiendo de
-los hechos falsos que ha inventado, deduce á su gusto consecuencias
-necesariamente falsas tambien y entra á hacer suposiciones que nuestra
-lealtad y amor á la madre patria no nos permiten dejar pasar
-desapercibidas sin protestar, como lo hacemos, con toda la energía de
-que somos capaces.
-
-Los firmantes declaramos, pues, que es falso, absolutamente falso el
-despreciable artículo de que nos venimos ocupando. En Yabucoa no ha
-habido tal motin, ni la guardia civil, institucion que todos respetamos,
-ha sido atacada por nadie, ni hemos tenido que lamentar desgracias ni la
-muerte que se mencionan; y desafiamos á los individuos de la guardia
-civil de este puesto y á cualesquiera, otra persona á que nos desmienta,
-como desmentimos nosotros al articulista de _El Debate_.--Protestamos
-una y mil veces contra las falsas cuanto calumniosas aseveraciones de
-este periódico, llamando públicamente al autor del artículo _falsario é
-impostor_, y asegurando solemne á la nacion, á S. M. el rey, al gobierno
-Supremo y á su dignísimo representante en esta isla, que España no tiene
-súbditos más leales ni más amantes de su nacionalidad que los pacíficos
-vecinos de Yabucoa.
-
-Cierto que la gran mayoría de este vecindario somos radicales; cierto
-que firmes en nuestros principios los sostenemos con energía y
-trabajaremos siempre por el triunfo de nuestro partido, moviéndonos
-constantemente dentro del círculo de la legalidad, como la demostramos
-en las memorables elecciones de Abril en que aceptamos una lucha
-desigual cuyo resaltado conocíamos de antemano, por no desatender la
-voz del gobierno que nos llamaba á los comicíos; cierto que deseamos la
-realizacion de nuestras aspiraciones que no son otras que ser
-_ciudadanos españoles de hecho_ como creemos serlo de derecho; pero
-sépase una vez por todas que tenemos fé en nuestra santa causa y que
-firmemente persuadidos de que al fin lucirá para Puerto-Rico el sol de
-la justicia, esperamos confiados y perseverantes tan glorioso dia, sin
-que jamás pueda cruzar por nuestra mente la inícua idea de desgarrar el
-seno de la Madre Patria bajo cuyo egregio pabellon hemos nacido, á cuya
-sombra nos hemos hecho hombres y cuyo estandarte deseamos sea el ciprés
-que adorne nuestras tumbas.
-
-Yabucoa, Octubre 24 de 1872.--Isodoro Cintron, Raimundo Diaz, José C.
-Carrasquillo, Antonio Berrios, Pedro Dávila, Catalino Colon, Pascasio
-Berrios, Aurelio Dapena, Gonzalo de Soto, José de la O. Colon, Ulises V.
-de la Fuente, Manuel María Carrasquillo, Pablo Font y Martelo, José R.
-Rodriguez, Zoilo M. Abril, Justiniano Artiguez, Santos de Torres, Isidro
-Berrios, Juan de la Cruz Cintron, Pedro J. de la Fuente, Luis María
-Cintron, Zoilo T. Cintron, Cornelio Santana, Paulino Rodriguez, José E.
-Pacheco, Ezequiel Diaz, José J. Alvarez, Ramon Martinez, Jacinto
-Casablanca, Manuel García, Pablo Iraris, Zenon Fanquier, José I.
-Rodriguez, José V. Cintron, Emilio Colon, Demetrio Lao, Juan A. Nuñez,
-Gregorio Pagan, Zenon Cintron, Emiliano Lopez, Justiniano Lopez, Ricardo
-Colon, Juan P. Pacheco, Jesús María Carrasquillo, Rafael Lebron, Juan
-Morales, Juan Ortiz Lopaz, Modesto Carrasquillo, José Artiguez, Fidel
-Ortiz, Anselmo Berrios, Vicente Rodriguez, José L. Dávila, Pedro P.
-Cintron, José Ortiz, Juan V. Cintron, José María Lebron, Juan P.
-Berrios, Francisco Martinez, Francisco Ortiz, Luis Carrasquillo, Cirilo
-Cintron, Francisco Villafaña, Manuel María Marin, Eugenio Lebron,
-Gregorio Rivera, Juan R. Lebron, Gregorio Dávila, Aquiles Fuentes,
-Vicente Cintron, Miguel Ramos, Evangelistra García, Francisco J. Lebron,
-Santos Dávila, David Carrion, Juan Lopez, Salomen García, Juan J. Ortiz,
-Eugenio Colon, Ramon Lebron, Laureano Colon, Pedro Mato, Juan P. Colon,
-Juan de la Cruz Rodriguez, Lorenzo Ortiz y Balaguer, Bernardo Fontela,
-Perfecto Rocafort, Eleuterio Colon, Pedro García, Pablo J. Berrios,
-Antonio Berrios 2.º, José T. Delgado, Antonio M. Ortiz, José J. Dávila,
-Juan B. Delgado, Tomás A. Dávila, Manuel Pernas, Juan N. Carrasquillo,
-Luis Marin, Juan F. Yejo, José J. Sanchez, Valentin Colon, Cesáreo
-Lopez.
-
-
-
-
-Número V.
-
-Las noticias de sensacion de los reaccionarios ultramarinos de Madrid.
-
-
-Para que se puedan apreciar las especies que se vertian en Madrid sobre
-la situacion de Puerto-Rico, reproduciremos algunos párrafos tomados al
-azár de ciertos periódicos.
-
-_El Debate_ del 16 de Setiembre habia escrito:
-
-EL MOTIN DE YABUCOA.
-
- "Cada correo que llega de Puerto-Rico, cada nueva carta que
- recibimos, nos proporciona una nueva prueba de la situacion
- estrema, alarmante, desesperada en que la isla se encuentra,
- gracias á la proteccion oficial que al elemento separatista
- dispensa el capitan general y el secretario del gobierno superior
- civil de la Antilla."
-
- "Dos dias solamente han trascurrido entre la llegada á Madrid del
- correo francés y el inglés, y, sin embargo, ya tenemos que añadir á
- los gravísimos y trascendentales hechos que referiamos en nuestro
- número del sábado, otro que viene á confirmar cuán cierto es que
- Puerto-Rico se pierde, pero se pierde muy aprisa, si no se releva
- pronto, muy pronto á las autoridades que han provocado tales
- acontecimientos, dando aliento y osadía con su antipatriótica
- proteccion, á los más descarados enemigos de la patria."
-
- "En Yabucoa, pueblo del distrito de Guayama, los ultra-reformistas
- ó separatistas, atacaron á la Guardia civil, trabando un verdadero
- combate con las fuerzas de esta benemérita institucion, del que
- resultó, entre otras desgracias dignas de lamentarse, la muerte de
- uno de los cabecillas que promovieron el motin. ¡Qué hubiera
- sucedido si los rebeldes hubieran podido deshacer y poner en
- dispersion al destacamento de la Guardia civil, puede fácilmente
- considerarse!"
-
- "En la embriaguez de su azaña y dadas las ideas y predicaciones que
- se han difundido de mes y medio á esta parte por la isla: tenida en
- cuenta la exaltacion de los insurgentes, que ya se creen seguros
- del triunfo, que ya se deleitan ante la idea de que nada ha de
- poder impedirles ahora conseguir sus trainores y descabellados
- propósitos, no es difícil prever que hubieran vuelto contra el
- partido español las armas vencedoras de la guardia civil, y
- empezando por apoderarse, otra vez como en Lares, de los más
- conocidos y decididos españoles para fusilarles, hubieran
- concluido, unidos con los negros y separatistas de los pueblos
- circunvecinos, por levantar el pabellon de la estrella soletaria
- que se alzó en Lares, y por formar el núcleo de una insurreccion
- que á manera de la de Cuba, quizás costará despues á España un
- tesoro y muchas vidas leales si al cabo se conseguiria destruirla,
- como ya puede asegurarse que moralmente y casi materialmente lo
- está aquella."
-
- "La providencia, pues, poniendo su poder del lado de la bandera
- española, ha evitado recientemente en Puerto-Rico los terribles y
- espantosos acontecimientos que hubieran surgido, á no tener los
- guardias civiles de Yabucoa la decision y el arrojo suficiente para
- rechazar la violenta agresion de que fueron objeto, poniendo en
- dispersion al grupo rebelde, merced al pánico que en ellos produjo
- la muerte de uno de sus cabecillas."
-
- "Pero ya que la chispa que amenazaba encender la hoguera no
- prendió; ya que por esta vez la isla de Puerto-Rico, gracias al
- auxilio de la Providencia, no vió lanzarse á sus campos y á las
- calles de sus poblaciones una turba desenfrenada contra la madre
- patria, téngase por cierto que, si no se releva inmediatamente á
- los señores La Torre y Ayuso, los combustibles, que seguirán
- hacinados, arderán fácilmente á otra intentona como la de Yabucoa,
- aunque no alcance en su principio las proporciones que ésta llegó á
- tener."
-
- "Si continúan la proteccion que en la actualidad se dispensa á los
- separatistas, y la persecucion sañuda, implacable que al elemento
- español viene haciéndose, exaltados, envalentonados los
- insurgentes, levantarán osados y audaces la bandera de los
- insurrectos de Cuba y el decrépito general carlista de ayer, pero
- hoy ciertamente radical del más sobresaliente tipo que el gobierno
- pudiera haber enviado allá y á quien tan antipatrióticamente
- sostiene con su secretario el antiguo escribiente de Ruiz Zorrilla,
- será impotente para detener el movimiento. Y entonces veremos á
- casi todos los que aquí y allí están sosteniendo ante el gobierno
- la política anti-española que en Puerto-Rico se hace, en el campo
- de la insurreccion, á la manera que no pocos de ellos estuvieron
- comprometidos directa ó indirectamente en lo de Lares."
-
- "Puerto-Rico se pierde á ciencia y paciencia de los radicales. Si
- nuestras constantes advertencias no deciden al gobierno á separar
- de allá esas desatentadas autoridades, servirán al menos para que
- el país le exija el dia de mañana la terrible responsabilidad á que
- se ha hecho acreedor."
-
-Decia _La Epoca_ del 4 de Noviembre:
-
- "Es inconcebible lo que en Puerto-Rico está pasando. Necesario es
- que lo digan cartas de personas formales para que no creamos ser
- víctimas de una alucinacion al ver de qué manera aquellas
- autoridades menosprecian y vejan á los que se honran con el título
- de españoles."
-
-Una reunion de estos á que asistian personas como los marqueses de la
-Esperanza y de Casa-Caracena, y el ex-diputado Sr. Diaz Romero, fué
-disuelta por el corregidor, bajo el ridículo pretesto de que allí se
-conspiraba.
-
-Los jefes militares de Puerto-Rico han sido todos separados y deportados
-algunos de ellos, á la manera de lo que se ha hecho con el propietario
-redactor del _Boletin_ y secretario del comité español, D. Francisco
-Larroca.
-
-Hablábase del desarme de los voluntarios, para dar las armas á los
-reformistas y del destierro de las principales personas del partido
-español. He aquí lo que dice _El Debate_:
-
- "La insurreccion, pues, y en resúmen, se prepara en Puerto-Rico á
- conciencia y paciencia del gobierno de Madrid. Los alcaldes y
- corregidores separatistas están organizando sus huestes, y sus
- hombres se distinguen ya públicamente poniéndose por distintivo una
- cinta azul en el sombrero. Se siguen concediendo licencias de armas
- á los que pagan por ellas 12 pesetas, siquiera sea negro ó
- separatista, y todo está ya dispuesto para dar el golpe último en
- favor de la insurreccion, que á decir de los separatistas es ya
- seguro, publicando en la _Gaceta_ de la isla un decreto mandando
- entregar las armas en un término perentorio á los voluntarios
- españoles, con lo que lograrán aquellos laborantes lo que el Sr.
- Topete les negó con indignacion al rechazar un célebre y conocido
- _Memorandum_."
-
- "Este es el estado, el horrible estado en que Puerto-Rico se
- encuentra. ¡Ah, Sres. Zorrilla, Córdova y Gasset, qué
- responsabilidad!"
-
- "Nosotros hemos dado á tiempo aun la voz de alarma. El gobierno nos
- desoye, sin embargo."
-
- "El país juzgará á los que voluntariamente le han arrastrado á tan
- inmensa vergüenza, poniendo á una de sus más queridas provincias al
- borde de un abismo, en que solamente la Providencia es ya capáz de
- evitar se precipite."
-
-A nosotros, en carta de Puerto-Rico, que copiamos, se nos dice lo
-siguiente:
-
- "Estamos atravesando una situacion política sumamente difícil é
- insostenible: tenemos acontecimientos de mucha gravedad que
- comprometan la integridad del territorio."
-
- "Nuestro actual gobernador D. Simon de La Torre no hace mas que
- política francamente contraria á España. Todos los buenos y leales
- españoles, tanto insulares como peninsulares, son perseguidos y
- vejados; muchos han sido encarcelados y otros amenazados con tener
- que salir de la isla y tener que ir á comer el pan del ostracismo;
- los voluntarios con ser desarmados, y en cambio formar otra milicia
- con el nombre de voluntarios de la libertad, que se compondria, si
- se llegase á verificar, de todo lo más separatista que tiene la
- isla."
-
-¡Qué inmensa responsabilidad para el gobierno!
-
-
-
-
-Número VI.
-
-LAS ELECCIONES DE 1872 EN PUERTO-RICO.
-
-Cartas publicadas en «El Imparcial» de Madrid.
-
-
-I.
-
- Sr. Director de _El Imparcial_.
-
-Muy señor mio: La insistencia con que los periódicos conservadores han
-dado en extraviar la opinion pública respecto de lo que ha sucedido en
-las últimas elecciones de Puerto-Rico; la gravedad de todas las
-cuestiones que afectan á nuestra política colonial y la actitud del
-popular diario que le dirige, me escitan á molestar su atencion con
-estas líneas, dedicadas á referir exacta y brevemente cuanto respecto de
-la cuestion electoral puerto-riqueña ha acontecido, respondiendo yo de
-la verdad de los hechos con pruebas de todo género que obran en mi poder
-y que comunicaria á Vd. si hubiese quien deseara verificarlas.
-
-No pretendo poner de manifiesto ni menos sincerar la conducta y la
-intencion de los conservadores. Eso será tarea de otro momento: mas sí
-me permitiré recordar que los mismos gritos y las mismas inexactitudes
-con que hoy se procura producir la alarma en la península, prevaliéndose
-de la distancia á que Puerto-Rico está y el poco conocimiento que aquí
-se tiene de aquellas cosas y aquellos hombres, los mismos gritos y las
-mismas inexactitudes se utilizaron hace poco más de un año, cuando los
-conservadores fueron derrotados en las elecciones de Junio de la pequeña
-Antilla. Vd. recordará que llegó el caso de que se vendiese por las
-calles de Madrid á grito pelado un periódico que anunciaba la revolucion
-de Puerto-Rico y no sé cuántas catástrofes, cuyo anuncio, en efecto,
-alarmó al público hasta que se supo que todo era una farsa. Preciso es,
-por tanto, estar en guardia, y bajar en todas estas cosas ultramarinas
-al fondo de la cuestion.
-
-Ahora las censuras han comenzado por denunciar ante el país al
-presidente del Consejo de ministros como decidido protector de los
-diputados electos por Puerto-Rico, al señor ministro de Ultramar como
-opuesto al Sr. Zorrilla, inclinándose á los conservadores, enemigos aquí
-y allá de la actual situacion política y al general La Torre como autor
-de no sé cuántos desaguisados que han dado la victoria á los laborantes
-puerto-riqueños.
-
-Conviene que se sepa que al abrirse el período electoral dos comisiones
-se personaron cerca del jefe del actual gabinete, para tratar de los
-asuntos de Puerto-Rico. La una la constituian los ex-diputados
-conservadores Sres. Esperanza, Oteiza, Sanz, Diz Romero y no sé qué otro
-más. La otra los Sres. Castro, Becerra, Labra, Rodriguez, Padial,
-Sanromá, Mosquera y otras cinco ó seis personas. Ignoro el pormenor de
-esa conferencia de los primeros, aunque debo declarar que á
-correligionarios suyos he oido que los conservadores pretendian que su
-actitud en el próximo Congreso, no debia preocupar al gobierno, toda vez
-que se inspirarian en la conducta de los diputados vascos y en una idea
-que repiten con frecuencia, á saber: que la política ultramarina es
-completamente extraña á las cuestiones de nuestros partidos; á pesar de
-todo lo que, siempre hemos visto á nuestros conservadores aquí haciendo
-de un modo perfecto, pura y simplemente política de partido.
-
-Respecto de la conferencia de los radicales, puedo asegurar que se
-redujo á recabar del ministerio la seguridad de una ámplia libertad
-electoral y que no hubiese en Puerto-Rico ni asomo de candidaturas
-ministeriales. En este sentido se explicaron las personas citadas, y
-esto se consignó en una nota firmada por todas ellas, que obra de seguro
-en el ministerio de Ultramar, al cual se pasó.
-
-A esto hay que añadir la actitud de la prensa. Yo recuerdo que _El
-Debate_--el más encarnizado adalid de los conservadores--exigió
-repetidas veces del ministro de Ultramar que condenase y rechazase las
-candidaturas de los Sres. Labra, Padial, Sanromá, Rodriguez y otros
-ex-diputados puerto-riqueños, legítimos y genuinos representantes del
-partido radical de la pequeña Antilla, prometiendo, en cierto caso, el
-apoyo de los conservadores en la cuestion de Ultramar. En tanto los
-periódicos radicales--recuerdo muy particularmente _La Lertulia_ y _El
-Universal_--combatian estas pretensiones pidiendo al gobierno que
-mantuviese la libertad electoral en Puerto-Rico, absteniéndose de
-inmiscuirse de ningun modo en estos asuntos.
-
-Esto fué lo que pasó aquí. Me atrevo á retar á todo el que afirme que
-otra cosa sucedió, á que diga qué candidato radical pidió proteccion de
-ningun género al ministerio ó siquiera reclamó una sola credencial ó una
-gracia cualquiera para su distrito: qué nuevos pasos se dieron despues
-de la conferencia con el señor Zorrilla, y qué insinuacion pública ó
-privada se hizo en contra de las inverosímiles candidaturas de los
-conservadores.
-
-Es muy fácil suponer protectorados cuando la costumbre del que los
-supone es ejercerlos ó utilizarlos en su provecho; es muy hábil repetir
-uno y otro dia que la comunidad de ideas del ministerio y de tales ó
-cuales diputados, entraña necesariamente el apoyo de aquel en la lucha
-electoral; pero esto no basta ni puede bastar, para los que saben que
-los mismos conservadores unánimemente declaraban la víspera de las
-penúltimas elecciones que en Puerto-Rico era seguro el triunfo de los
-radicales si no se limitaba más el sufragio. Las violencias del general
-Gomez Pulido, análogas á las coacciones de Sagasta en la Península,
-determinaron entonces el retraimiento del partido radical aun en
-distritos tan seguros como San German, Arecibo y Mayagüez, y el éxito
-escandaloso de aquellas elecciones (que no esperaban los mismos
-conservadores, á pesar de que en Puerto-Rico rige todavía el decreto
-absolutista de 1825, que da al capitan general todas las facultades
-precisas para prender y deportar sin formacion de causa), no fué la
-menor de las atrocidades que registra la historia de la última
-administracion.
-
-Todos sabemos cómo se pretende y se obtiene y se utiliza la influencia
-oficial en los períodos de elecciones. Lo saben mejor que ninguno los
-conservadores. Por esto es necesario que cuando se hable de proteccion
-gubernamental y de la ingerencia del actual ministerio en las elecciones
-de Puerto-Rico, se precisen los cargos, se detallen las idas y venidas
-de los candidatos al ministerio, se denuncien los favores, aún los más
-sencillos, que los candidatos logran y que pueden traducirse como una
-preparacion del distrito. Por lo demás es hablar al aire, cuando no
-hacer otra cosa de muy dura calificacion.
-
-Ahora veamos lo que ha sucedido en Puerto-Rico; mas para esto necesito y
-espero de la bondad de Vd., Sr. Director, otra columna en su apreciable
-periódico.
-
-Dispénseme la molestia en gracia del propósito.--B. S. M.--_Un
-puerto-riqueño._
-
-
-II.
-
- Sr. Director de _El Imparcial_:
-
-Muy señor mio: Ante todo debo dar á Vd. las más espresivas gracias por
-la insercion de mi anterior carta, cuya oportunidad queda demostrada por
-la prisa y el furor con que _El Debate_ tuvo á bien ocuparse de ella, en
-un artículo que, eso sí, no rectifica uno solo de los hechos referentes
-á las elecciones, ni responde al reto que yo lancé á los conservadores
-de denunciar una complacencia del ministerio ó una debilidad de los
-candidatos radicales; pero que en cambio está cuajado de todo aquello de
-laborantes, insurrectos de Lares, odio á España, vergüenza y deshonra de
-la patria, maquinaciones ocultas, _españoles sin condiciones_ y otros
-lugares comunes por el estilo. ¡Con decir que _El Debate_ afirma que
-"_El Imparcial_ ha dicho que el Sr. Zorrilla y el Sr. Gasset han
-ordenado á los Sres. La Torre y Ayuso apoyar fuertemente á los catorce
-reformistas que han salido victoriosos en las urnas de la pequeña
-Antilla!" Mas prencindamos de estos desahogos y veamos la realidad de
-los hechos, que el lector deducirá en vista de que ni uno solo es
-rectificado.
-
-Quedamos en mi anterior en que, primero, la prensa liberal de la
-península (á diferencia de la conservadora) pedia al gobierno que se
-abstuviese completamente en todo lo relativo á los candidatos y las
-candidaturas de Puerto-Rico; segundo, que los ex-diputados radicales
-conferenciaron del mismo modo que los conservadores con el Sr. Zorrilla,
-mas para pedirle estricta neutralidad en las elecciones; y tercero, que
-los candidatos radicales no han podido ni logrado credencial ni favor
-alguno para sus respectivos distritos. Ahora debo añadir, que los
-ex-diputados radicales de la pequeña Antilla fueron _absoluta y
-perfectamente_ estraños al nombramiento de los Sres. La Torre y Ayuso
-para los cargos de capitan general y secretario del gobierno de
-Puerto-Rico. Yo quisiera que los conservadores, así de Ultramar como de
-la península, me dijeran cuándo ellos han entrado en la lucha electoral
-en condiciones siquiera semejantes.
-
-Todo el mundo sabe ya cómo se ejerce la influencia moral en los
-distritos. Supresion de electores en las listas, negacion del derecho
-electoral en los momentos críticos con cualquier pretesto, prision de
-determinadas personas, coacciones sobre los empleados, visitas de las
-autoridades á determinados sitios, pronto despacho de ciertos
-expedientes, etc., etc.; he aquí parte de esos medios, antes de llegar á
-los golpes y las hazañas de los _Desbravadores_ y los Antonets.
-
-Esto es tambien perfectamente conocido en Puerto-Rico. En las últimas
-elecciones el general Gomez Pulido hizo sus viajecitos á Rio-Piedras, y
-creo que á Arecibo; nombró secretario de gobierno á su propio hijo;
-revivió la famosa institucion de los corregidores con sueldo, y contra
-la ley electoral, despachó como se pedia el expediente de la
-contribucion industrial de la isla. Esta, además, vió presos en el
-momento de la eleccion á hombres como los Quiñones de San German,
-privados del derecho electoral como deudores de la Hacienda (no estando
-apremiados) á más de 150 personas de Sabana Grande, y detenidos y
-conducidos entre guardias civiles á muchos pobres _jíbaros_ de Mayagüez,
-so pretesto de que les faltaba la cédula.
-
-Ahora tengo el derecho de preguntar á los conservadores: ¿en dónde ha
-pasado nada de esto en las actuales elecciones? ¿A quién se ha detenido
-ó se ha preso en Puerto-Rico? ¿A quién se ha negado el derecho
-electoral? ¿Qué espediente se ha despachado en el período de las
-elecciones? ¿Qué manifiesto se ha prohibido, como en tiempo del Sr.
-Gomez Pulido los de Mayagüez, San German y Sabana Grande? ¿Acaso el
-_Boletin_, órgano de los conservadores, se ha visto ahora como _El
-Progreso_, órgano de los radicales en la anterior situacion, en el caso
-de abstenerse absolutamente de hablar de política? Vengan los hechos
-concretos; nosotros reproduciremos la denuncia.
-
-Pero veamos los cargos que se hacen al general La Torre. Primero, que
-durante el período electoral separó á varios empleados de la isla.
-Segundo, que dió algunas disposiciones sobre el reglamento electoral,
-favorables á los radicales. Tercero, que celebró una conferencia con los
-jefes y oficiales de la guarnicion de Puerto-Rico para recabar su apoyo
-en obsequio de la candidatura del general Córdova. Cuarto, que apoyó en
-la lucha á los candidatos radicales, cuya mayoría era de los insurrectos
-de Lares.
-
-Vamos por partes y veamos de concluir pronto. En primer lugar, sépase
-que si el general La Torre tocó al personal administrativo durante el
-período electoral, pudo hacerlo legalmente, porque la ley, hecha por el
-Sr. Lopez de Ayala, se guardó muy bien (los conservadores sabrán por
-qué) de estender á Puerto-Rico lo que rige en la Península respecto de
-la inamovilidad en la época de elecciones. Despues conviene advertir que
-la casi totalidad de los corregidores y delegados separados eran hombres
-de partido y agentes del gobierno, colocados por el Sr. Pulido en vista
-de las nuevas elecciones, y á los cuales se ha sustituido con personas
-que cual siempre habia pasado en Puerto-Rico, son de posicion
-independiente é importancia personal, y desempeñan sus cargos
-_ad-honorem_. Por último, sépase que la mayoría de los separados lo han
-sido con justa causa, con causa legal, y los otros por fundados motivos
-de que se turbara el órden so pretesto ó en méritos de su
-administracion. No tengo inconveniente en entrar en el terreno de los
-nombres propios.
-
-Respecto de las demás disposiciones tomadas por el general La Torre,
-presumo que nadie se referirá á una elocucion (que ha hecho, sin
-embargo, muy mal efecto entre los conservadores) en que la autoridad
-prometia castigar sin consideracion alguna á posiciones ni pretensiones
-á los que de cualquier modo faltasen á la ley. Lo que quizá sirva de
-pretesto para censuras es un decreto fecha 5 de Agosto, para la
-aplicacion del reglamento electoral.
-
-Este decreto, empero, no puede ser más legal ni más justo. En él se
-establece que las listas electorales sean las mismas que sirvieron en
-1871, sin admitir las inclusiones parciales que á la callada se hicieron
-en Abril de 1872, mientras se prohibia la rectificacion pública de las
-listas. Mándase tambien que la incapacidad electoral por causa de pena
-se entienda si ésta fuese impuesta por los tribunales de justicia en
-sentencia ejecutoria, y que la de los deudores del Estado produzca su
-efecto cuando los deudores estén apremiados en concepto de segundos
-contribuyentes. Dispónese que las cédulas se entreguen á los electores
-ocho dias antes de la eleccion y que por tanto su distribucion no quede
-á merced de los alcaldes. Por último, se acuerda que los electores del
-ejército y armada deben estar inscritos en las listas de cualquiera de
-los distritos electorales de la provincia y llevar dos meses de
-residencia en el punto en que hayan de votar.
-
-Nada más dice el decreto. Para los que recuerdan que precisamente todo
-lo contrario fué lo que se hizo por el general Pulido en las últimas
-elecciones, sin duda la disposicion del Sr. La Torre es gravísima.
-
-Los amantes de la libertad electoral nada encontrarán en él de notable.
-A los conservadores si les debe desesperar.
-
-En cuanto á la conferencia del Sr. La Torre con los jefes y oficiales de
-la guarnicion de la capital, háse de considerar que toda su posible
-gravedad desaparecería desde el momento en que aquella respetable
-persona desistió de su recomendacion favorable al general Córdova, ante
-la actitud resuelta de los jefes y oficiales _en activo servicio_ de
-votar un candidato _de oposicion_ al gobierno, sin que por esto les
-aconteciera absolutamente nada. Imagine el piadoso lector lo que le
-hubiera sucedido á un oficial liberal en un caso análogo mandando los
-conservadores.
-
-Despues conviene advertir que los pasos del Sr. La Torre, mas que á otra
-cosa tendieron á evitar que la oficialidad de la capital de Puerto-Rico
-se entremetiera en las cuestiones de aquellos partidos é influyese de
-ningun modo en la clase de tropa. Todo el mundo sabe en Puerto-Rico que
-á un coronel de aquella guarnicion se le llama el "jefe militar del
-partido conservador", y notorio es que á no oponerse el coronel Manjon y
-el jefe del batallon de Puerto-Rico, el general Baldrich hubiera seguido
-en 1871 (y por la agitacion política) la suerte de Dulce en Cuba.
-
-En este espíritu conciliador del capitan general estaba el partido
-radical de la pequeña Antilla. Así el doctor Goico, presidente del
-comité, propuso al conocido comerciante Látimer, persona muy discreta
-del partido conservador, que se dejasen á un lado las candidaturas de
-Córdova y Sauz, votando conservadores y radicales al general Espartero
-como una gloria nacional; propuesta que, acogida por el Sr. Látimer, fué
-rechazada luego por el partido conservador.
-
-Por último, es absolutamente falso que la mayoría de los candidatos
-radicales de Puerto-Rico fuesen _ni detenidos_, cuando menos procesados
-por los acontecimientos de Lares. Solo uno fué preso y la amnistía
-(¿saben los conservadores la diferencia que va de indulto á amnistía?)
-sobrevino cuando la causa estaba en sumario, de modo que este hubo
-desobreserse, con gran disgusto de los sumariados. Insistir en llamar
-insurrecto á uno de estos, es ponerse al alcance de los tribunales por
-delito de calumnia.
-
-Y he aquí todo lo que ha sucedido en Puerto-Rico. He aquí todas las
-coacciones, todos los desaguisados del capitan general; toda la
-inmoralidad del gabinete Ruiz Zorrilla; todas las bellaquerías de los
-radicales laborantes, simpatizadores, filibusteros, etc., etc., etc.
-
-Como prometí, no quiero hacer comentarios. Ahí están los hechos.
-Niéguelos el que pueda.
-
-Solo me permitiré, para concluir, pedir á Vd. perdon del tiempo y el
-espacio que le he robado, y preguntar á los conservadores en qué
-distrito ni en qué época han pretendido siquiera ellos lo que los
-radicales han practicado en Puerto-Rico, con el gobierno, con los
-electores y con sus adversarios.--B. S. M.--_Un puerto-riqueño_.
-
-
-
-
- PUBLICACIONES DE LA SOCIEDAD ABOLICIONISTA ESPAÑOLA
-
- Valverde, 25 y 27, 3.º, derecha.--Madrid
-
-
-=Conferencias= anti-esclavistas del teatro de Lope de Rueda, 1871-72.
-
- Inaugural, por _Fernando de Castro_.
-
- La abolicion en las Antillas inglesas, por _Félix de Bona_.
-
- La esclavitud y el cristianismo, por _Antonio Carrasco_.
-
- La servidumbre en Puerto-Rico, por _José J. Acosta_.
-
- La esclavitud en Cuba, por _Joaquin María Sanromá_.
-
- La abolicion en el Brasil, por _Salvador Torres Aguilar_.
-
- La cuestion social en las Antillas españolas, por _Rafael M. de
- Labra_.
-
- La abolicion en los Estados-Unidos, por _Gabriel Rodriguez_.
-
-Cada volúmen, un real en la administracion de _El Abolicionista_. La
-coleccion, 6 rs.
-
-
-=El art.= V de la ley preparatoria de la abolicion de la
-esclavitud.--Exposicion razonada de la Junta Directiva de la _Sociedad
-Abolicionista_ al Excmo. señor Presidente del Consejo de ministros, con
-un apéndice que contiene la ley de Julio de 1870 y todos los documentos
-publicados por la _Sociedad_ desde 1871.--Un folleto, Julio, 1872; 4 rs.
-
-
-=La cuestion= de la esclavitud en el año 1871. Coleccion de documentos
-(Manifiesto á la nacion, carta al señor ministro Topete, carta al señor
-Mosquera, exposicion á las Córtes).--Un folleto, 1871; _50 céntimos_ de
-real.
-
-
-=Exposicion= á las Córtes en demanda del cumplimiento de las leyes y de
-la promulgacion de una definitiva de abolicion.--16 Noviembre 1871; una
-hoja, _25 céntimos_ de real.
-
-
-=El proyecto= de abolicion del Sr. Moret y la prensa madrileña.
-Coleccion de artículos publicados en 1870 por casi todos los periódicos
-de Madrid; proyecto del Sr. Moret y dictámen de la comision; un folleto,
-4 rs.
-
-
-=La esclavitud= de los negros y la prensa madrileña. Mocion al pueblo
-español del comité de la conferencia internacional de Paris y artículos
-de casi todos los periódicos de Madrid que precedieron al proyecto
-Moret.--1870; un folleto, 2 rs.
-
-
-=El cancionero= del esclavo. Coleccion de poesías leidas en el certámen
-de 1863; un volúmen, edicion de lujo, 20 rs.
-
-
-=La abolicion= inmediata. Carta al señor D. Eduardo Gasset dirige la
-Junta Directiva de la _Sociedad Abolicionista_ sobre los proyectos que
-se atribuyen al ministerio de Ultramar, _50 céntimos_ de real.
-
-
-=Toussaint= l'ouverture. Discurso en su elogio por Wendell Phillips,
-traducido del inglés por un puerto-riqueño, un folleto, 2 rs.
-
-
- EN PRENSA.
-
-=Informe= de los comisionados de Puerto-Rico en 1866 sobre la abolicion
-de la esclavitud (_Acosta_, _Ruiz_, _Belvis_ y _Quiñones_); un volúmen.
-
-=La abolicion= de la esclavitud en las Antillas españolas, por _Rafael
-M. de Labra_; segunda edicion, un volúmen.
-
-=La abolicion= en Cuba y en Puerto-Rico. Exposicion de la _Sociedad
-Abolicionista Española_ á las segundas Córtes ordinarias de 1872,
-artículos de _La Epoca_, _El Debate_ y _El Clamor_ en contra; refutacion
-de estos artículos, por _Labra_, un folleto.
-
-=Informe= de los comisionados en Cuba en 1866, proponiendo al gobierno
-de la Metrópoli la abolicion de la esclavitud en siete años; un volúmen.
-
-=Las reformas= en Ultramar. Discursos pronunciados en el Congreso de los
-Diputados el dia 21 de Diciembre de 1872 por los Sres. _Labra_,
-_Castelar_ y _Martos_, un volúmen.
-
-
- PROPAGANDA REFORMISTA
-
-A partir del 15 de Enero verá la luz en Madrid una série de folletos,
-redactados por nuestros primeros escritores, en que se tratarán estos
-puntos:
-
-La emancipacion de la América latina.--La guerra de los Estados-Unidos,
-en 1776.--La esclavitud y el derecho de gentes.--El Canadá.--Las
-escuelas sobre política colonial.--Los diputados americanos en 1810 y
-1820.--El incendio de Santo Domingo en 1804.
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of La situacion de Puerto-rico: Las
-falacias de los conservadores y los compromisos del partido radical, by Anonymous
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA SITUACION DE PUERTO-RICO: ***
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-If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
-law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
-interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
-the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
-provision of this agreement shall not void the remaining provisions.
-
-1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
-trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
-providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
-with this agreement, and any volunteers associated with the production,
-promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
-harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
-that arise directly or indirectly from any of the following which you do
-or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
-work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
-Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
-
-
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
-
-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of computers
-including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
-because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
-people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
-To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
-and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
-Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
-http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
-permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
-Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
-throughout numerous locations. Its business office is located at
-809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
-business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
-information can be found at the Foundation's web site and official
-page at http://pglaf.org
-
-For additional contact information:
- Dr. Gregory B. Newby
- Chief Executive and Director
- gbnewby@pglaf.org
-
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
-spread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To
-SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
-particular state visit http://pglaf.org
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations.
-To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
-
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
-works.
-
-Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
-concept of a library of electronic works that could be freely shared
-with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
-Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
-
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
-unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
-keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
-
-
-Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
-
- http://www.gutenberg.org
-
-This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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