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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: La situacion de Puerto-rico: Las falacias de los conservadores -y los compromisos del partido radical - -Author: Anonymous - -Release Date: January 20, 2013 [EBook #41884] - -Language: Spanish - -Character set encoding: ISO-8859-1 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA SITUACION DE PUERTO-RICO: *** - - - - -Produced by Carlos Colon, and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This book was -produced from scanned images of public domain material -from the Google Print project.) - - - - - - - -Notas del Transcriptor: - -Errores obvios de imprenta han sido corregidos. - -Citas están denotadas de acuerdo al texto original con dos -símbolos distintos: " " y « ». - - - - - PROPAGANDA REFORMISTA - - LA SITUACION - - DE - - PUERTO-RICO - - LAS FALACIAS DE LOS CONSERVADORES - - Y - - LOS COMPROMISOS DEL PARTIDO RADICAL - - POR - - UN PUERTO-RIQUEÑO - - MADRID - 1873 - IMPRENTA DE J. NOGUERA Á CARGO DE M. MARTINEZ - _calle de Bordadores, núm. 7_ - - - - - AL PAÍS - - - - - LA SITUACION - - DE - - PUERTO-RICO - - LAS FALACIAS DE LOS CONSERVADORES - - Y - - LOS COMPROMISOS DEL PARTIDO RADICAL - - POR - - UN PUERTO-RIQUEÑO - - MADRID - 1873 - IMPRENTA DE J. NOGUERA Á CARGO DE M. MARTINEZ - _calle de Bordadores, núm. 7_ - - - - - AL PAÍS - - -I. - -Ocurre en estos instantes un hecho que no puede estrañar á los que -conozcan algo la historia de la América española y estén al tanto de los -recursos de que se valen los esclavistas y reaccionarios ultramarinos -para sorprender y violentar la opinion pública de la Península; pero que -parece como de encargo, para aumentar las confusiones y dificultades de -la política española, y por consecuencia para comprometer á la patria en -un camino de escollos y desastres. - -Acaba de subir al poder el partido radical, que como partido digno de -este nombre, tenia y tiene su credo perfectamente determinado, y cuya -perfecta realizacion debia ser la esperanza de aquellos que á su -exaltacion habian contribuido, así como el punto de referencia y el dato -obligado de todas las observaciones y censuras de sus adversarios. Solo -así la vida política es una cosa séria, y solo así pueden desenvolverse -las opiniones y hacerse camino las reformas, sin sorpresas, violencias -ni decepciones siempre perturbadoras en el órden de los intereses -permanentes del país. - -Entre los empeños del partido radical, uno era el de las reformas -ultramarinas, y singularmente el de las reformas políticas y sociales en -la isla de Puerto-Rico: y lo era, ya no solo por figurar en las filas -del partido--y, dicho sea de paso, en primera línea--un grupo bastante -numeroso de hombres cuyos compromisos en la cuestion colonial eran y son -notorios, sí que tambien por haber sido este punto concreto de la -política española (así como el de la inteligencia de los derechos -individuales y la soberanía nacional) uno de los temas de disidencia de -los dos célebres manifiestos de 13 y de 15 de Octubre de 1871, que como -todo el mundo sabe, sirvieron de base para la formacion de los partidos -conservador y radical. - -Triunfante éste, era llegado el momento de esperar la inmediata -realizacion de las reformas de Puerto-Rico; y á esto, en buena -lógica,--no haciendo un agravio al partido dominante--tenian que -contraerse los esfuerzos de los devotos y las críticas de los enemigos. - -Pero ¡oh sorpresa! Todo menos que esto hicieron los defensores del -_statu quo_, y toda su inteligencia y todos sus recursos se pusieron al -servicio de estas dos ideas: primera, que el partido radical no estaba -obligado por su historia ni por sus intereses, á hacer política radical -en Ultramar; segunda, que existia en Puerto-Rico un desórden y amagaban -tales conflictos que forzaban al radicalismo peninsular á buscar -soluciones y apoyo en las doctrinas y en los hombres del partido -conservador. - - -II. - -La primera parte de esta empresa era por todo estremo difícil. Cuantos -de las cosas políticas se ocupan conocen bien los compromisos precisos, -terminantes, ineludibles, del partido radical en la cuestion -ultramarina. No era preciso remontarse al año de 1837 en que al ser -expulsados,--sin razon ni motivo, y contra el voto de 65 progresistas, -entre ellos D. Fermin Caballero, Vila, Diez y otros no menos -respetables,--los representantes en Córtes, de las provincias de -Ultramar, se levantaba D. Agustin de Argüelles á decir: «No condenamos á -la isla de Cuba y al resto de esa grande monarquía que ha finalizado -para nosotros, á un sistema absoluto, despótico... Yo quiero que sean -(aquellos habitantes) tan felices como nosotros; no quiero que haya un -solo ápice de diferencia entre ellos y nosotros, pero quiero que esta -felicidad proceda por leyes análogas á su situacion y circunstancias;» -vano deseo, protesta vana que dió de sí, por un lado, la promesa, -consignada como letra muerta en la Constitucion de 1837, de las _leyes -especiales_ por que se habian de regir las provincias de Ultramar, y, -por otra parte, cerca de cuarenta años de absolutismo, de persecuciones -y de opresion en las Antillas, que han tenido muy buen cuidado de -recordar siempre los partidos conservadores, declinando toda la -responsabilidad sobre el partido progresista. - -Tampoco era menester acudir á las Constituyentes de 1855, en cuyo seno -el Sr. D. Nicolás M. Rivero sostuvo una proposicion de ley para llevar -las conquistas de la revolucion al otro lado de los mares; proposicion -retirada bajo la formal palabra de los hombres de aquellos dias de que -no tan solo se consignaria en las bases de la Constitucion el precepto -de las leyes especiales, sino que para nuestras Antillas, se harian -aquellas por las mismas Constituyentes, detenidas un instante ante el -temor de la conspiracion de Pintó y las exageraciones de los sucesos de -Cuba; recurso supremo á que han apelado siempre, para sostener el _statu -quo_ los reaccionarios ultramarinos, los reaccionarios de interés y de -corazon, con _voz y voto_ en los períodos revolucionarios y con -autoridad, tan evidente como perjudicial, entre sus mismos enemigos de -la Península, gracias al pretexto de que en nuestras Antillas solo se -ventila una cuestion nacional. - -No se necesitaba tampoco recordar los discursos de las eminencias del -progresismo en las Córtes de 1858 al 62; las elocuentes protestas de -arrepentimiento del célebre banquete de los Campos Elíseos en 1864; el -texto del manifiesto del partido progresista y el espíritu y la letra de -todos los programas de la democracia, señaladamente el de 1865: -documentos todos en que aparece, de un modo claro y perfecto, la -voluntad de los dos bandos que luego, por la fuerza de las -circunstancias, han venido á formar el partido que hoy impera en las -esferas del poder, proclamando la personalidad del hombre, sus augustos -destinos y sus _derechos naturales é imprescriptibles_, y por tanto, los -mismos é idénticos, ora en medio de la bravura de los trópicos, ora en -las ardientes arenas del Africa, ora en el seno de las cultas y -refinadas ciudades de la vieja Europa. - -De más cerca son los compromisos, llevados ahora casi al detalle, porque -la mayor comunicacion con nuestras provincias de Ultramar, la misma -guerra de Cuba, el adelantamiento general de las ideas y la mayor -cultura de nuestros hombres políticos--prescindiendo de otras -causas--han hecho posible la inteligencia de muchas de las cuestiones -coloniales, la distincion entre comarcas y comarcas y el presentimiento, -cuando menos, de problemas antes ni sospechados, pero cuya trascendencia -en el órden político interior de la Península no puede ocultarse á los -que han visto cómo en nuestras Antillas se han creado las fortunas y -robustecido las posiciones de ese centenar de soldados y ese grupo de -burócratas, de sedientos banqueros é inverosímiles cuanto escandalosos -potentados, base de los partidos reaccionarios de España é implacables -verdugos de nuestros partidos liberales. - -Ahí está la solemne declaracion del último Gobierno Provisional, en su -Manifiesto de 25 de Octubre de 1868 á la Nacion, y que á la letra decia: - - "De las ventajas y beneficios de la Revolucion gozarán tambien - nuestras queridas provincias de Ultramar, que forman parte de la - gran familia española y que tienen derecho á intervenir con su - inteligencia y su voto, en las árduas cuestiones políticas, - administrativas y sociales planteadas en su seno." - -Ahí está el art. 108 de la Constitucion de 1869 que á la letra dice «que -las Córtes Constituyentes reformarán el sistema actual del gobierno de -las provincias de Ultramar, _cuando hayan tomado asiento los diputados -de_ CUBA Ó DE PUERTO-RICO, para hacer estensivas á las mismas, con las -modificaciones que se creyeren necesarias, los derechos consignados en -la Constitucion;» artículo en cuya primitiva redaccion se habia -suprimido la disyuntiva. - -Ahí está el proyecto de Constitucion para Puerto-Rico, presentado á la -Cámara por el ministro de Ultramar, don Manuel Becerra, y en cuyo -preámbulo se leen estas elocuentes frases: «Aunque otros motivos más -íntimos no tuviera la Madre Patria, bastaria el indicado (el órden y la -fidelidad de la pequeña Antilla) para que volviendo sobre pasados -errores procurase el olvido de injusticias anteriores con la reparacion -solemne y pública de ellas, con el reconocimiento leal, á la vez que -ilimitado, del derecho igual para todos los hijos de España, no solo por -esta consideracion de índole política, sino por otra más poderosa, de -carácter puramente humano: que allí donde existe un sér inteligente y -responsable, se da el derecho como el único medio de manifestacion y -vida propia, de comunicacion con sus semejantes, de realizacion, en fin, -del destino individual y social que la Providencia ha marcado con -indelebles caractéres á los hombres y á los pueblos.... Hoy que la -provincia de Puerto-Rico ha expresado su voluntad y nos presta el -concurso de sus delegados, fuera _impolítico, y sobre impolítico -injusto, diferir por más tiempo el cumplimiento de solemnes compromisos, -de reiteradas promesas, y ante todo de deberes ineludibles_, que la -España, que las Córtes Constituyentes, que el Gobierno, ni pueden, ni -deben olvidar.»[1] - - [1] 18 de Noviembre de 1869. - -Ahí está el fallo de la Cámara que por 103 votos contra 13 desechó el -particular del Sr. Romero Robledo que proponia que «se aplazase la -deliberacion sobre el proyecto de Constitucion de Puerto-Rico, hasta que -tomasen asiento los diputados cubanos, recomendando al gobierno la -urgencia de que se procediese á hacer las elecciones en la isla de -Cuba;» votacion[2] importantísima no solo por la materia sobre que -recaia, si que tambien por haberse abstenido todos los diputados de -procedencia conservadora, emitiendo sus votos solo los tradicionalistas -y cuatro progresistas[3] y siendo quizá la primera vez que se rompia el -pacto de los dos partidos gobernantes desde Octubre de 1868. - - [2] Sesion del 1.º de Abril de 1870. - - [3] Los Sres. Palau, Rius, Paradela y Montero Telinge. - -Ahí está la _Ley preparatoria para la abolicion de la esclavitud_, -presentada por el Sr. D. Segismundo Moret y votada por la Cámara -Constituyente; ley en cuyo art. 21 se dice de un modo terminante: «El -gobierno presentará á las Córtes cuando en ellas hayan sido admitidos -los diputados de Cuba, el proyecto de ley de emancipacion indemnizada de -los que queden en servidumbre, despues del planteamiento de la Ley -preparatoria;» siendo de advertir que la condicion de la presencia «de -los diputados de Cuba» se establecia por acuerdo del autor de la frase, -del ministro de Ultramar y de la comision que habia dado dictámen, en el -_supuesto de que en la próxima legislatura habrian de estar los tales -diputados_, sin que su ausencia, en todo caso, _pudiese detener la -ejecucion de la ley en la legislatura próxima_.[4] - - [4] Sesion del 17 de Junio de 1870. Discursos de los Sres. - Cánovas, Moret y Villalobos. - -Ahí está la _Ley de organizacion municipal_, obra del señor don Nicolás -M. Rivero, votada por las Constituyentes en Junio de 1870, y en cuya 4.ª -disposicion transitoria se manda que «se aplique la ley desde luego á la -provincia de Puerto-Rico con arreglo á los proyectos de Constitucion y -de Ayuntamientos de la misma»--presentados por el señor -Becerra--precepto hasta ahora no cumplido, para desdoro del poder -soberano de la Metrópoli y agravio de la memoria de las -Constituyentes.[5] - - [5] Despues de escritas estas líneas ha aparecido el decreto - de 13 de Diciembre de 1872, cumpliendo el precepto, por más de - que no le siga la convocatoria de los comicios - puerto-riqueños, que es su lógico complemento. - -Ahí están las palabras con que D. Cristino Martos, que á la sazon -ocupaba la presidencia de la Cámara saludó la entrada de los diputados -de Puerto-Rico en las Constituyentes: - - "Sea bien venido ese represente Sr. Vardes Linares, (el que acababa - de hablar en la cuestion de los defensores de las Tunas, abogando - porque se hiciese de Puerto-Rico una verdadera provincia española) - con todos sus dignos compañeros. Que sepa que la Asamblea - Constituyente, representante de la revolucion de Setiembre, acoje - con placer su noble palabra y con gratitud la espresion de sus - patrióticos sentimientos, y que ciertamente las Córtes soberanas de - la nacion, lo mismo que el gobierno, han de responder á ese - sentimiento de elevado patriotismo que aquí se expone en nombre de - esa provincia, llevando allí tan pronto como sea posible las - reformas liberales á que tiene derecho."[6] - - [6] Sesion del 12 de Octubre de 1861. - -Ahí están las frases del presidente del Consejo de ministros, de D. Juan -Prim, en la misma sesion y con idéntico motivo: - - "...Estén tranquilos los diputados por Puerto-Rico; tranquilícese - aquella hermosa provincia que yo aprendí á estimar cuando tuve el - honor de mandarla como capitan general: yo que me llevé de aquel - país un buen recuerdo, á mí recibieron allí con aprecio y - benevolencia, y siempre les he correspondido y _en cuanto de mi - dependa, pueden_ estar seguros los señores representantes de - Puerto-Rico que sus deseos serán satisfechos. En cuanto á las ideas - políticas, estén seguros tambien los puerto-riqueños que de una - manera completa y bien entendida quedarán satisfechas todas sus - aspiraciones." - -Ahí está el discurso pronunciado por el entonces ministro de Ultramar, -D. Segismundo Moret, al terminarse las sesiones de las Constituyentes, y -cuyas últimas frases fueron--contestando al diputado Sr. Padial, que -preguntaba: ¿cómo se han de cumplir en lo sucesivo los arts. 108 y 109 -de la Constitucion? - - "La obligacion de hacer estensiva la Constitucion de la monarquía á - las provincias de Ultramar y la de presentar una ley especial de - gobierno para las islas Filipinas, es una obligacion constitucional - que queda perfectamente definida y habrá de continuarse, lo mismo - en este punto que en lo referente á la organizacion municipal en - las futuras Asambleas que por el país se elijan; y lo mismo digo - respecto á la cuestion de esclavitud. Esto me parece absolutamente - fuera de toda duda, y solo por satisfacer á S. S. lo afirma ahora - el Gobierno." - - "...En resúmen, la Constitucion de Puerto-Rico queda para las - Córtes próximas, y entre tanto, los derechos electorales están para - siempre adquiridos en Puerto-Rico, pues no entiende el Gobierno que - pueda haber elecciones generales sin que las haya tambien en - aquella leal provincia. Y respecto de los demás puntos, en especial - á la esclavitud, el Gobierno cree que sus compromisos no concluyen - en esta Asamblea, sino que siguen y seguirán hasta que tengan - completa satisfaccion.[7]" - - [7] Sesion del 23 de Diciembre de 1870. - -Ahí está el párrafo de la contestacion al Mensage de la Corona de Abril -de 1871; párrafo debido, segun de público se dijo y nadie negó, á las -reclamaciones de los señores don Nicolás María Rivero y D. Gabriel -Rodriguez, presidente é individuo, respectivamente, de la comision -nombrada para redactar el documento, y que á la letra dice: «Fatal -legado del antiguo régimen, durante el cual fermentaron las pasiones -rencorosas y se preparó la esplosion, es la guerra civil que arde en -Cuba todavía; pero el Congreso de Diputados comparte con V. M. la -esperanza de que pronto y dichosamente termine. La entereza del -gobierno, el patriotismo, valor y sufrimiento de la marina, del ejército -y de los voluntarios, la pericia de sus jefes y el constante ánimo de la -nacion entera, contribuirán á este fin juntamente con la persuasion que -ha de ganar al cabo la mente de los rebeldes, de que sometidos, -alcanzarán las libertades que en vano quieren obtener por la fuerza. Su -empleo estorba solo el cumplimiento de las promesas de la revolucion, -las cuales _no tardarán en cumplirse, como el Congreso desea, en la otra -grande Antilla española, donde la paz no se ha turbado y donde el pleno -goce de los derechos políticos y la abolicion de la esclavitud no han de -influir en que se turbe_.»[8] - - [8] Palacio del Congreso 24 de Mayo de 1871.--Nicolás M. - Rivero.--Tomás G. Mosquera.--Gabriel Rodriguez.--Francisco - Romero Robledo.--José Abascal.--Juan Valera. - -Ahí está el manifiesto de 15 de Octubre de 1871, que sirvió de bandera -al partido radical de la Península, firmado por catorce diputados de la -pequeña Antilla, y que, con asentimiento (como era natural) de los -prohombres del radicalismo fué llevado á Puerto-Rico, por los Sres. -Baldorioty, Blanco y Sanromá, para que á su sombra peleasen, como -pelearon en medio de las mayores contrariedades, los electores -puerto-riqueños, y enviaran cuatro miembros, notables por su carácter y, -su inteligencia y su palabra[9], á la oposicion radical del Congreso, y -dos á la oposicion del Senado.[10] .....«Extinguir á todo trance la -rebelion de Cuba, y asegurar á toda costa la integridad nacional, sin -hacer para ello concesiones que el honor de España no consiente ni -transacciones que el patriotismo de nuestro partido rechaza; y una vez -restablecida la paz, entrar para aquella isla _en el camino de las -reformas que la Constitucion de 1869 ha ofrecido libremente á nuestros_ -CONCIUDADANOS _de Ultramar_ y que han _comenzado á plantearse en -Puerto-Rico, donde la tranquilad no se ha turbado y donde el_ -COMPLEMENTO DE ESTAS REFORMAS Y LA ABOLICION DE LA ESCLAVITUD _no han de -influir para que se turbe_...: he aquí nuestro firme propósito.» - - [9] Los Sres. Mosquera, Sanromá, Labra y Alvarez Peralta. - - [10] Los Sres. Rodriguez y Tirado. - -Ahí está el discurso pronunciado por el Sr. Rivero (actual presidente -del Congreso y fundador de aquel célebre periódico _La Constitucion_, -que desde el primer dia levantó bandera contra las _dos rebeliones_ de -Cuba, antes del motin contra el Banco, la huelga de los cocheros y los -fusilamientos del 28 de Noviembre de 1871 en la Habana) en el gran -_meeting_ tenido por el partido radical en el Circo de Price el 26 de -Noviembre del año último, y donde decia: - - "He sido llamado filibustero y republicano. Deseo ser bien - comprendido por lo que respecta á esta materia, y hablaré sin - reserva alguna á mis amigos políticos aquí reunidos. Señores, yo - siempre he defendido el mismo principio, del cual jamás me - desviaré. Es mi deseo que las colonias sean verdaderas provincias - españolas, pero que el pabellon de Castilla ondee siempre en ellas. - Siempre he defendido esto, y me tomo la libertad de observar que yo - fuí el primero que levantó la bandera de la perfecta asimilacion de - aquellas posesiones, en el sentido político y administrativo, con - las demás provincias de nuestro país. Pero, señores, por la misma - razon que amo á los habitantes de aquellas colonias como hermanos, - quisiera verlos en el goce de las mismas libertades y los mismos - derechos que aquí hemos conquistado con tanto trabajo: derechos y - libertades que les son debidos porque les han sido prometidos y - porque yo deseo que estén dispuestos á ser leales y verdaderos - hermanos nuestros. (_Aplausos._) Señores, yo no quiero esclavos. - (_Grandes aplausos._) Yo no quiero que mi país, no quiero que el - país de Isabel la Católica, no quiero que la patria del P. Las - Casas sea la última en arrancar de su seno este baldon de la - humanidad. Mas si deseo para mis hermanos de las colonias la - Constitucion y las libertades de España, nunca por mi parte, - concurriré á que mi país conceda esa libertad y esa constitucion á - los que nos las piden á balazos. (_Aplausos._) Ha de ser don - espontáneo de nuestras almas: acuerdo de los poderes públicos - generosamente tomado. Sólo así, esto que nuestros padres - conquistaron, que nosotros mismos hemos alcanzado á costa de tanta - sangre, de tantas lágrimas, de tantas heróicas víctimas, les puede - ser concedido." - -Y el Sr. Martos añadia en la misma reunion entre los aplausos de las 12 -mil personas que asistian á ella. «Somos llamados _filibusteros_ porque -queremos conceder reformas á nuestras posesiones coloniales, á Cuba, -despues de haber hecho sentir á los rebeldes el peso de nuestras armas, -y porque asimismo, somos favorables á la abolicion de la esclavitud, -que es un insulto al siglo. Con más justicia podríamos nosotros -apellidar á los que así nos hablan, _negreros_:»--palabras (de igual -suerte que las del Sr. Rivero) de tanta importancia, como que fueron -reproducidas en los despachos de Mr. Sickles, embajador de los -Estados-Unidos, al Gobierno de su país, y de Mr. Layard al conde -Granville, ministro de Negocios Extranjeros de la Gran Bretaña, en 28 de -Noviembre de aquel mismo año.[11] - - [11] Del despacho de Mr. Layard traducimos estos discursos. - -Ahí está la enmienda presentada (aunque no discutida) por los Sres. -Sanromá (actual consejero de Estado) Pasaron y Lastra (actual -vicepresidente del Congreso) Gomez Marin (actual subsecretario del -ministerio de Ultramar), Moreno Portela (actual gobernador de Toledo), -Alvarez Peralta, Molini y Anglada (actuales diputados á Córtes), como -miembros de la oposicion radical en Mayo de 1872, al proyecto de -contestacion al Mensaje de la Corona; Mensage notable por su absoluto -silencio respecto de Puerto-Rico y por sus afirmaciones del _statu quo_ -ultramarino mientras durase la guerra de Cuba. «En tanto llega--decia la -enmienda--el anhelado dia de la paz en la grande Antilla, la Cámara cree -que deben cumplirse los compromisos de honor, contraidos por la -revolucion de Setiembre llevando á Puerto-Rico las reformas á que se -refiere el art. 108 de la Constitucion vigente y declarando abolida la -esclavitud de los negros, conforme á las constantes escitaciones de los -habitantes de aquella isla, preparada escepcionalmente para la solucion -definitiva de su cuestion social.»[12] - - [12] Congreso 19 de Mayo de 1872. - -Ahí está el discurso pronunciado en aquella misma legislatura por D. -Manuel Becerra que decia..... - - "¿Hay alguna razon para que no se lleven á Puerto-Rico las reformas - que reclama con tanta justicia, despues de haberles dicho un dia y - otro que sí, que serian tales españoles, que gozarian de los mismos - derechos que nosotros, de los mismos deberes y de las mismas - ventajas? Nosotros que por una malhadada idea los echamos del - Congreso en 1837 á esos puerto-riqueños, que en una lucha con malas - condiciones han dado sus soldados, y no sólo dieron soldados sino - que el país quedó sin uno siquiera por que todos fueran á Santo - Domingo á defender la bandera española con motivo de la guerra á - que dió márgen la desdichada, la efímera anexion de 1861. Yo - pregunto: si allí no hay guerra ¿por qué no llevais la Constitucion - española modificada como requiere el estado de aquel país? ¿Por qué - no pensais en abolir la esclavitud? ¿Qué inconveniente ofrece esto - más que la indemnizacion? ¿Por qué no pensais en darles un Código - Penal, del cual carecen?..... De suerte que todo de consuno, la - conveniencia, la justicia nos aconseja _llevar inmediatamente_ la - reforma á Puerto-Rico. ¿Os parece, señores diputados, un escándalo - el que Puerto-Rico tenga un Ayuntamiento? ¿Os parece escándalo que - una poblacion de tal densidad y con tales condiciones viva sin - Ayuntamiento? ¿Os parece que es este un buen sistema colonial? ¿Es - este el sistema colonial de los ingleses, de los holandeses, de los - portugueses, del Brasil? ¡Quedamos hoy, ó somos nosotros la _sola_ - Nacion que tiene la horrible mancha de la esclavitud, mancha que - cae lo mismo sobre el oprimido que sobre el opresor!"[13] - - [13] Sesion del 4 de Junio de 1872. - -Ahí está la prensa radical de Madrid en el momento de subir al poder el -partido dominante. _El Imparcial_ decia el 3 de Julio: - - "Sería chusco que el partido radical, sólo por imitar á los - conservadores, que tanto han explotado las cuestiones ultramarinas - para hacerles servir á sus fines en la Península; que el partido - radical, decimos, no procediera respecto á aquellas provincias tal - y como en sus manifestaciones ha dicho al país, así en el - Parlamento como fuera de él, lo mismo por la voz autorizada de sus - jefes en el poder y en la oposicion, que por los solemnes - documentos que de vez en cuando se ha visto obligado á - publicar."[14] - - [14] Artículo _Hablar por hablar_. - -Y más tarde, el dia 4, añadía: - - "_Nosotros no hemos dicho por cuenta propia que no existe política - radical para Ultramar._ Es una opinion de los conservadores y del - mismo _Debate_ cuando asegura que allí no es posible hacer otra - política que la española. La nuestra y la del colega son españolas - y sin embargo, _difieren en muchos puntos que no hay para qué - nombrar ahora_." - - "Cuando ayer hablamos de la política ultramarina de nuestro - partido, nos referimos á las declaraciones que el partido ha - dirigido al país. _Ahí están nuestros manifiestos, los programas - de los gabinetes radicales. Las opiniones individuales que difieren - en más ó en menos del resto del partido, no constituye dogma en la - iglesia radical_."[15] - - [15] Artículo _Dos palabras á El Debate_. - -_La Tertulia_ en su número del 14 de Julio combatiendo á los que como -_La Discusion_, temian que el gobierno retrocediese en la política -colonial y á los que, como _El Debate_, le invitaban á entrar en sus -aguas, decia: - - "¿Duda nadie que nuestros hombres cumplirán sus compromisos y sus - ofertas en puntos tan graves como las quintas, el jurado, el - derecho de asociacion, etc. etc.? Pues ¡porqué ha de retroceder en - la cuestion de Ultramar!!!....." - - "Que dentro de un gran partido haya grados y matices, todo el mundo - lo sabe, y esto prueba la riqueza del partido. Así, no es estraño - que entre los radicales haya muchos que crean, sobre Ultramar, tal - ó cual reforma preferible á esta ó la otra..." - - "Se trata, por ejemplo, de la abolicion de la esclavitud. Muchos de - nuestros amigos son partidarios de la abolicion inmediata, y otros - de la lenta ó aplazada, todos empero, y este es el compromiso del - partido, _son defensores, no sólo de la abolicion, sino á comenzar - desde luego á realizarla_." - - "Y hay más. Dentro del partido radical, como dentro de todos los - partidos, caben hombres que no están en un todo y absolutamente de - acuerdo con el programa ó el credo de la Iglesia, si bien aceptan ó - defienden la mayor parte, la casi totalidad de sus artículos. No - por esto los rechazamos; pero en cambio sostenemos que esos hombres - no pueden tomar el nombre ni valerse de la autoridad del partido - para realizar sus opiniones particulares. _Un enemigo de las - reformas_, por ejemplo, _sería imposible en el ministerio de - Ultramar_, como lo sería un partidario de las reformas políticas - inmediatas en Cuba."[16] - - [16] Artículo _Censuras injustas_. - -_El Universal_ escribia el 5 de Julio: - - "... Precisa, por tanto fijar bien el estado de las cosas. Ni - carantoñas, ni ladridos podrán conseguir del partido radical que - renuncie á sus compromisos ni falte á su palabra. Nosotros tenemos - un programa, y nadie, ni alto, ni bajo, puede faltar á él sin - incurrir en nota que todos los hombres honrados miran con horror." - - - "Nadie puede alegar duda respecto de lo que hará el partido - radical. Al aire tiene desplegada su bandera la víspera del 16 de - Junio, y todo el mundo conoce su manifiesto programa del 15 de - Octubre de 1871." - - "En lo relativo á Ultramar es terminante." - - "Extinguir á todo trance, etc... y que han comenzado á plantearse - en Puerto-Rico, donde la tranquilidad no se ha turbado, y donde el - _complemento de estas reformas y la abolicion de la esclavitud_ no - ha de influir en que se turbe." - - "He aquí nuestros compromisos:" - - "... Lo que se puede pedir, lo que hay perfecto derecho de pedir de - nuestro partido, y por tanto al ministro actual, lo dice claro el - párrafo que hemos copiado; _y nosotros podemos afirmar, que á fuer - de sincero y honrado el partido radical hará la reforma en - Puerto-Rico y abolirá la esclavitud. Para esto ha subido al - poder_."[17] - - [17] Artículo _Entendámonos_. - -_La Nacion_ decia el 3 de Julio: - - "... (Despues de copiar las palabras del Manifiesto de Octubre del - 71.)" - - "Pues bien, cuando tan terminantemente se consignan esos propósitos - por un partido, ¿es justo abrigar sospechas sobre ellos? De ningun - modo. Nosotros venimos sosteniendo constantemente la opinion de - _que si en Cuba no es posible intentar reforma alguna, en - Puerto-Rico muy al contrario, estamos obligados á llevar aquellas á - que se han hecho acreedores con su conducta sensata, y tan - solemnemente les tenemos prometidas_." - - "Que fuera gran torpeza y notoria injusticia condenar á la menor de - las Antillas á misma suerte que su vecina la isla de Cuba, por el - solo hecho de su proximidad á la insurreccion. Esto, en vez de - atraer culpabilidad sobre Puerto-Rico, es un timbre glorioso para - los fieles borinqueños que no se contagian con la traicion de sus - hermanos y que saben conservarse fieles á la madre patria." [18] - - [18] Artículo _Una palabra sobre Ultramar_. - -Ahí está la contestacion del Mensaje de la corona en las actuales -Córtes. El del Congreso decia: - - "Conseguido el propósito, pacificada la isla, salvo el honor, que - ya no podrán estimarse las reformas ni motejarse la libertad como - muestras de flaqueza ó complacencias exigidas y arrancadas, anhelan - el Congreso y el gobierno que goce Cuba de libertades y derechos, - cumpliéndose lealmente las solemnes promesas hechas por las Córtes - Constituyentes." - - "En la otra Antilla, donde la paz no se ha turbado, y donde el - pleno goce de los derechos políticos y la abolicion de la - esclavitud no han de influir en que se turbe, no tardarán sin duda, - como el Congreso desea, en verse totalmente realizadas las promesas - de la revolucion."[19] - - [19] Firman este documento los señores diputados siguientes: - D. Manuel Becerra (presidente), D. Tomás M. Mosquera, D. - Augusto Comas, D. Sabino Herrero, D. Manuel Gomez Marin, don - Pedro Mata, D. Francisco de P. Canalejas. - -El del Senado como sigue: - - "Ese venturoso restablecimiento de la calma en la parte más - considerable y feraz de la isla, permite esperar que en breve han - de estenderse los beneficios de la paz á la escasa porcion de - territorio agitada todavía por el furor de las bandas insurrectas, - y que entonces, puestos á salvo de toda sospecha los generosos - móviles del gobierno, será dado cumplir, sin nota de flaqueza, los - solemnes compromisos de la revolucion." - - "Parte de esta deuda está satisfecha ya con las acertadas reformas - que, despues de salvar la crísis económica, han regularizado la - administracion, introduciendo en ella escrupulosa moralidad." - - "En más breve plazo podrá gozar de mayores ventajas la pacífica - isla de Puerto-Rico, la cual, encerrada en los limites del deber - por la sola fuerza de su lealtad, merece ver atendidas sin temor ni - recelo sus justas aspiraciones, y conseguir que los poderes - públicos, secundando la generosa conducta de sus habitantes, - promuevan la abolicion de la esclavitud."[20] - - [20] Firman este documento los senadores D. Eugenio Moreno - Lopez (presidente), D. Eulogio Eraso, D. Vicente Morales Diaz, - Marqués de Seoane, D. Cándido Pieltain, D. Juan Manuel - Acebedo, D. Federico Balart (secretario). - -Ahí están, en fin, los discursos del Sr. D. Manuel Ruiz Zorrilla; uno al -terciar en el debate sobre las actas de Puerto-Rico; otro al resumir los -solemnes debates de la contestacion del Mensaje en el Congreso. En el -primero decia: - - "La cuestion de Puerto-Rico es completamente distinta, y así lo han - consignado el gobierno y la comision en el discurso de la corona y - en la contestacion al mismo: aquí discutiremos lo que más convenga - al bien de la patria y al reposo de este país tan perturbado, - mirando si una medida prematura puede traer la pérdida de unos ó - de otros intereses de los que debemos mirar con predileccion en las - Antillas." - - "Examinaremos las cuestiones de Puerto-Rico, oiremos á sus - diputados; pero lo mismo acerca de esto que acerca de todo lo - demás, voy á hablar con sinceridad, como mi conciencia me dicta; - creo que así opinan mis compañeros de gabinete y la mayoría de - ambos cuerpos colegisladores: todo lo que pueda perjudicar á la - integridad del territorio, no lo hemos de hacer, ni lo hemos de - proponer ni lo hemos de procurar nosotros; todo lo que pueda - favorecer la integridad de la patria, nosotros lo hemos de hacer y - proponer y procurar. Y en _cuanto al cumplimiento de las promesas - que la revolucion ha hecho, hechas están, y los hombres que las - votaron no han de decir que no quieren cumplirlas. Si creyeran que - se habian equivocado, lo dirian; pero no lo creen, y están - dispuestos á sostener y realizar aquellas promesas_." - - "Pero, ¿le parece al Sr. Sanromá que se puede marchar tan de prisa - como S. S. desea? Pues qué ¿hemos hecho aquí todo lo que teniamos - que hacer? ¿No está puesto en tela de juicio todo, desde la - dinastía hasta la última conquista revolucionaria? Si esto es - verdad, si los ánimos están agitados, si las conciencias no están - formadas sobre multitud de asuntos; si las opiniones están - divididas, y más que en nada en la cuestion de Ultramar, ¿no han de - creer los amigos que piensan que allí nada se puede hacer, y los - amigos que opinan que se puede hacer todo; no han de creer, - contando con la buena fé y el liberalismo de este gobierno, que se - han de conseguir estas dos cosas: para los unos la pacificacion de - la isla, defendiendo la integridad del territorio; para los otros - despues las reformas en las Antillas, recibiendo las bendiciones de - los que hoy las pretenden, y convenciendo á los que hoy las - combaten? (Aplausos.)"[21] - - [21] Sesion del 12 de Octubre de 1872. - -En el segundo discurso decia el Sr. Zorrilla, despues de hablar del -_statu quo_ en Cuba, mientras durase la guerra: - - "Y vamos á Puerto-Rico, que es la otra colonia. En Puerto-Rico, - señores, éstos como los otros gobiernos de la revolucion, éste como - los otros Congresos, han marcado siempre la diferencia que habia - respecto de Cuba. Tomad los programas de los gobiernos; tomad los - discursos de todos los oradores; tomad la contestacion al discurso - de la Corona; tomad el proceder de todos los ministros, y vereis - cómo siempre se han propuesto, cómo siempre se han trazado una - marcha completamente distinta en la una y en la otra isla, en la - una y en la otra provincia. Respecto de esto dije tambien - terminantemente, en nombre de todos mis compañeros, que - sosteniamos todas y cada una de las promesas hechas por la - revolucion." - - "Pero viene despues la segunda parte; y dicen los amigos, y dicen - los partidarios de las reformas en más ó menos escala en aquella - Antilla: "pero ¿y cuándo? porque esto lo han dicho todos los - gobiernos, hasta los gobiernos moderados. ¿Y qué reformas son las - que vais á llevar? porque esto lo necesitamos saber." Pues yo os - digo, despues de haber tomado antecedentes de ministros de - distintas opiniones, de unos oyéndolos de viva voz, de otros porque - hay datos en el ministerio de Ultramar, que la cuestion de la - esclavitud en la isla de Puerto-Rico es una cuestion fácil, es una - cuestion sencilla, es una cuestion que se podrá realizar pronto; - pero que no puede el gobierno, ni podia el gobierno, ni tenia nadie - derecho á exigirle que cuando no hay una sola ley todavía empezada - á discutir de las que ha presentado sobre la mesa á pesar de haber - muchas ó algunas que le hacen falta, pusiera sobre todas la - cuestion de la esclavitud en Puerto-Rico." - - "Y viene una segunda cuestion, de la cual tambien hay antecedentes - en el ministerio de Ultramar, sobre la cual ha discutido el - gobierno, y sobre la cual tiene formada su opinion; y con esto - contesto á los que el otro dia tradujeron, sin acordarse de mi - carácter, sin reconocer mi franqueza, porque cuando no quiero decir - una cosa me la callo, pero nunca digo lo contrario, á los que el - otro dia creyeron que cuando yo decia: "estudiaremos todo lo que - hay que hacer en Puerto-Rico," yo decia: "estamos lo mismo que hace - diez años, estamos lo mismo que la víspera de la revolucion; - estamos lo mismo que si aquí hubiera un gobierno que se propusiera - que las Antillas estuvieran, en la situacion en que estaban hace - veinte años." Hay, pues, una cosa importantísima que desean, que - piden la mayor parte de los españoles de Puerto-Rico, y es el - planteamiento de la ley de ayuntamientos. El gobierno ha de - resolver tambien sobre esta cuestion, y el gobierno os ha de traer - á las Córtes la resolucion que acerca de ella recaiga; pero estad - seguros que aunque no sea más que para cargarse de mucha más razon - y de mucho más derecho con los rebeldes de Cuba, ha de manifestar - su gratitud, su cariño y su consideracion á los leales de - Puerto-Rico. ¿Qué quereis que os diga esta noche? ¿Estos y estos - artículos tendrá este proyecto de ley y el otro proyecto de ley? - ¿Es esta la discusion en que estamos? ¿Hemos descendido á esto en - ninguno de los párrafos de que se ocupa el discurso de la Corona?" - - "Y despues de todo, si creeis que el gobierno tarda, si creeis que - el gobierno no cumple sus promesas, ¿no teneis la iniciativa del - diputado ó para escitar su celo, ó para escitar á la Cámara para - que cumpla las promesas que el gobierno no quiere cumplir?" - - "No tengo más que decir sobre la cuestion de Ultramar. El párrafo - del discurso de la Corona relativo á este punto es el que los - individuos de todos los partidos votaron en las Córtes del año - anterior, cuando existia el ministerio de conciliacion. Ese es - nuestro programa; ese es nuestro pensamiento; eso fué lo que se - dijo en el manifiesto del 12 de Noviembre, eso es lo que yo he - dicho cuando se ha reunido el partido radical; eso es lo que yo - dije antes del 15 de Octubre, y eso es lo que como hombres leales - estamos dispuestos á cumplir. ¿Hay algo más de lo que yo os he - dicho, porque exigen esta explicacion el estado de los ánimos y la - importancia que á esta cuestion se ha dado en estos dias; hay algo - más en el párrafo? Pues el gobierno está dispuesto á cumplirlo. - ¿Hay algo menos? Pues ya sabeis lo que el gobierno ha agregado á lo - que en el párrafo se dice."[22] - - [22] Sesion del 15 de Octubre. - -Tales son no solo los compromisos del partido radical en la cuestion de -Puerto-Rico, sino las manifestaciones que los hombres más importantes -del radicalismo han hecho, lo mismo en la oposicion que en las esferas -del poder: comentario el más autorizado del Manifiesto de 15 de Octubre -de 1871. - - -III. - -Pero es de notar el carácter gravísimo de estos compromisos, porque no -han sido meramente contraidos á la ventura y entregados á los caprichos -del aire; sí que aceptados solemnemente por un pueblo que ha obrado en -su conformidad y tiene hoy un derecho incuestionable á su exacto -cumplimiento. - -El art. 108 era terminante: convocáronse los comicios puerto-riqueños y -vinieron á la Metrópoli, abandonando sus intereses y arrastrando los -peligros de una no corta navegacion, quince hombres, cuya llegada se -esperaba únicamente para _reformar el sistema de gobierno de las -provincias ultramarinas_--segun decia el art. 108 de esa Constitucion de -1869, que _no habian hecho los representantes de Puerto-Rico_, á pesar -de las promesas del manifiesto del Gobierno Provisional. Y llegan esos -hombres en Setiembre de 1869, y si á los dos meses está presentado el -proyecto de Constitucion en el Congreso por el Sr. Becerra (el 24 de -Noviembre) á poco (el 24 de Enero) la comision del Congreso da dictámen -sobre él y lo pone en la mesa para que el presidente--Ruiz -Zorrilla--señale el dia de su discusion. - -¡Y todavía el 21 de Febrero de 1870 presentaban los señores Romero -Robledo, Figueroa, Navarro y Rodrigo, Barreiro, Merelles, Ayala y -Alarcon una proposicion pidiendo que «se aplazase el deliberar sobre el -proyecto de Constitucion de Puerto-Rico» en vista de las exposiciones -venidas de Cuba; proposicion retirada á instancias del Sr. Figuerola, -ministro de Hacienda, que convenia en acceder hasta cierto punto á los -deseos del Sr. Romero Robledo, recomendándolos á la presidencia de la -Cámara, que los hizo efectivos, á pesar de la protesta del diputado -puerto-riqueño Sr. Padial![23] - - [23] Sesion del 21 de Febrero de 1870. - -Meses despues, la Cámara constituyente, desestimando el voto particular -del Sr. Romero Robledo, declaraba la urgencia de la Constitucion -puerto-riqueña; y sin embargo, á pesar de las reclamaciones de los -diputados puerto-riqueños Sres. Becerra Delgado, Baldorioty y Hernandez -Arbizu, autores de varias proposiciones, sostenidas por muchos diputados -radicales y republicanos, y acogidas con buenas palabras por el Sr. -Moret, á la sazon ministro de Ultramar, ante cuyas promesas de que los -debates continuarian próximamente, eran retiradas las mociones, -entablándose así un verdadero pacto; todavía Puerto-Rico, casi al año de -haber acudido á los comicios, tenia que leer estas frases del Sr. -Moret....[24] - - [24] Sesiones del 9 de Abril de 1870, de 23 de Mayo y del 10 - de Junio. - - "Pero, decís, han pasado ocho meses y no se ha hecho nada. Yo - comprendo vuestra impaciencia, pero en este puesto, al oiros decir - que han trascurrido ocho meses, casi me sonreia pensando en lo - breves que son en la vida de los pueblos los meses y los años. Ocho - meses para el que espera, para el que busca, para el que anhela, es - ciertamente un plazo muy largo; pero ocho meses, despues de haber - ganado la representacion nacional, no es un plazo estraordinario, - sobre todo, si en ese tiempo habeis obtenido, mejor dicho, habeis - realizado una série de mejoras que me voy á permitir recordar á la - Cámara!" - -Y S. E. hablaba del presupuesto rebajado á 39 millones de 69; y de las -leyes municipal y provincial, y del voto de la Cámara, contrario al -particular del Sr. Romero Robledo; y decia: - - "La Cámara ha decidido que es llegado el momento de aplicar las - reformas á Puerto-Rico y al desechar el voto particular del Sr. - Romero Robledo _ha aceptado en principio la Constitucion política - para aquella isla; de modo que desde entonces el que ocupe este - sitio, el que gobierne como el que administre para Ultramar, ya - tiene un principio fijo y seguro á que atenerse_. De hoy en - adelante, las leyes de Indias, como la real órden de 1825, son - letra muerta delante de esa afirmacion. Se podrá ir más ó menos de - prisa, se podrá tardar más ó menos tiempo, pero el principio está - aquí y los que gobiernen, como tienen que inspirarse en esta - atmósfera, lejos de retroceder, habrán de llevar adelante las - consecuencias de ese mismo principio. Verdad que esto no es todavía - ley, pero es ya la jurisprudencia."[25] - - [25] Sesion de 10 de Junio de 1870. - -Los diputados de Puerto-Rico aceptaron en aquella sesion que se aplazase -para la próxima legislatura el debate sobre el proyecto de Constitucion. -El Sr. Moret habrá visto despues, cómo los ocho meses han sido tres -años, que la ley municipal no se ha aplicado, que las leyes de Indias -rigen y que todo su discurso se redujo á buenos deseos y bellas -palabras. - -Pero vino la segunda legislatura: este era el momento prometido por el -ministro de Ultramar para debatir el proyecto de Constitucion; la hora -llegaba; los diputados de Puerto-Rico anhelantes y satisfechos estaban -en sus puestos..... Pero es preciso _coronar el edificio -revolucionario_; es indispensable elegir un rey. Despues de varias -tentativas suena la candidatura del duque de Saboya. - -Mas el partido conservador, la antigua Union liberal, apartada más ó -menos visiblemente de los demócratas y progresistas desde el voto -particular del Sr. Romero Robledo sobre la Constitucion de la pequeña -Antilla, resiste. Comiénzanse los tanteos; iniciánse las conferencias; -suavízanse las antipatías. Es posible; más aun, es fácil la -reconciliacion..... á costa de la libertad de Puerto-Rico. - -Búscase á los diputados de la pobre Antilla; preséntaseles la suerte -difícil de la Patria; el momento es crítico; el porvenir de la -Revolucion está comprometido; la Constitucion de Puerto-Rico será un -hecho en otras Córtes... Es preciso ceder... Es necesario callar... Es -indispensable el sacrificio de Desdémona. - -Y el rey Amadeo es votado. Y sigue el absolutismo en la infeliz -Borinquen. Y el ministro de Ultramar al cerrarse las Constituyentes dice -solemnemente: «Queda para las próximas Córtes la Constitucion de -Puerto-Rico... El Gobierno cree que sus compromisos no concluyen en esta -Asamblea, sino que siguen y seguirán hasta que tengan completa -satisfaccion.»[26] - - [26] Sesion del 29 de Diciembre de 1870. - -¡Cómo el partido radical puede olvidar este supremo sacrificio! - -Pero llegan las primeras Córtes ordinarias de 1871. Por un olvido -inesplicable--muy parecido al de la Regencia en 1810--el Sr. Ayala deja -de convocar los comicios puerto-riqueños al propio tiempo que los de la -Península y hace imposible que los diputados de la pequeña Antilla -vengan á la primera legislatura. Cúpole al Sr. D. Rafael M. de Labra, -diputado á la sazon por Infiesto--Asturias--la honra de volver por los -fueros de la representacion nacional y por el derecho de los habitantes -de Puerto-Rico, en su proposicion de 10 de Julio de 1871, proposicion -que llevó por vez primera á la Cámara española los vastos problemas -políticos de Cuba, Puerto-Rico y Filipinas. - -Mas al cabo los diputados puerto-riqueños vinieron en Setiembre; esto -es, en los instantes en que despues de rota la conciliacion y -entronizado el partido radical, los progresistas templados y los hombres -procedentes de la Union liberal se concertaban para dar una batalla al -gabinete Zorrilla en la votacion de presidente del Congreso. Los catorce -diputados de Puerto-Rico--el décimo quinto era un conservador--no -titubearon un momento; á pesar de las muchas quejas que los más tenian -de la administracion del general Baldrich en la isla y de no estar -unidos con ningun vínculo personal ni político al partido radical. - -Pero á él le llevaban sus ideas y sus patrioticas inspiraciones. Por -esto si no pudieron estar con sus votos--todavía no habian sido -aprobadas sus actas por el Congreso--al lado de Rivero, en la eleccion -de presidente el 1.º de Octubre, con toda lealtad se pusieron en seguida -de parte de los radicales _caidos_, ocupando los escaños de la -izquierda, con Ruiz Zorrilla y resistiendo quizá, sin un momento de -vacilacion, tentaciones que hombres menos enérgicos y menos dignos -hubieran estimado, pues que por los contrarios solo se trataba de lograr -de ellos la abstencion en los asuntos particulares de los dos partidos -contendientes. - -¡Podrá olvidar nunca esto el partido radical de la Península! - -Corren los dias; marcánse las tendencias; llega la hora de la -organizacion de los partidos; es el momento de la redaccion de los dos -célebres manifiestos. El de los sagastinos--así se llamaba--sometia la -cuestion de Puerto-Rico, como todas las de Ultramar á la cuestion de -Cuba. Era un criterio claro y distinto. El radical, al principio corria -silencioso sobre este punto; y así _nunca_ lo hubiesen firmado ni los -diputados puerto-riqueños ni otros de la Península como los Sres. Labra -y Rodriguez (Gabriel). Pero sí lo hicieron desde el momento en que se -introdujo en él un párrafo espresivo sobre Ultramar, tomado de la -contestacion al Mensaje de cuatro ó seis meses hacia. Y así el partido -radical tuvo 14 soldados más--y soldados de valer--para la campaña de -oposicion; para abstenerse con él en la cuestion de la _Internacional_, -para con él votar sobre la ley de las asociaciones religiosas. - -Y llega la disolucion de aquellas Córtes y la convocatoria de las -segundas. Al comité central del partido son llamados los -representantes--Sres. Blanco, Alvarez Peralta y Sanromá--del partido -radical de Puerto-Rico. Y de allí sale una escitacion á los liberales -puerto-riqueños, llevando por bandera el manifiesto de 15 de Octubre de -1871, y los electores de Puerto-Rico son perseguidos y derrotados por -radicales y como radicales envian á la oposicion del Congreso los -representantes de que se ha hablado, que con el partido luchan y votan y -hasta convienen en _seguir al partido al retraimiento_, aun cuando eran -hostiles á la idea, reservándose, empero, acudir á las Córtes si los -conservadores planteaban la cuestion de las reformas ultramarinas, -prevaliéndose de su ausencia. - -Y sobreviene el inesperado cambio del mes de Junio de 1872. Sube al -poder el partido radical, y los radicales de Puerto-Rico alzan bandera, -pidiendo no los goces del mando, no la reparticion del presupuesto, sí -que el cumplimiento exacto de los compromisos del partido y de las -promesas legales de 1869 y 1870. - - -IV. - -Y esto así ¿se comprende, que los enemigos encarnizados del partido -radical se atrevan á sostener uno y otro dia que el radicalismo no está -obligado á intentar reforma alguna, ni política ni social en la isla de -Puerto-Rico? ¡Pues se atreven! Y llegan á más: llegan á afirmar con una -frescura y un aplomo piramidales que los compromisos del partido son de -no tocar al _statu quo_ en la _pequeña_ Antilla mientras no se resuelva -la cuestion en Cuba! Y no es lo sorprendente que esto se diga por -ciertos periódicos y ciertos hombres políticos que están en frente del -partido dominante y que sin embargo, presumen de tal habilidad y tal -elocuencia que piensan han de seducir y envolver á los radicales; lo -extraño, lo peregrino, lo maravilloso es que haya radicales que por un -solo momento se detengan en estas afirmaciones y estos consejos. - -Bien es que las huestes del radicalismo triunfante no son las mismas que -ayer figuraron en la oposicion ni de seguro, las que hayan de resistir -compactas al ataque, el dia de la desgracia. Mas por lo mismo, conviene -que se dividan los campos, se conozcan las caras, y se muestren las -enseñas. - -¡Ah! Uno de los graves errores del gran partido liberal de nuestra -patria ha sido no comprender que los enemigos de la libertad en América -eran los mismos que aquí en la Península odiaban la libertad. Morillo, -Elío, Monteverde, Venegas, Calleja y casi todos los generales que -pelearon en 1811 y 1820 en la América meridional contra los americanos, -fueron los mismos, absolutamente los mismos, que aquí luego se ponian al -servicio de los famosos _Persas_, y escribian en el martirologio del -liberalismo peninsular los nombres de Torrijos y el Empecinado. - -Los mismos que en la regencia de Cádiz, en las Córtes de 1810, y en las -dos legislaturas de 1821 y 22 se opusieron á la libertad mercantil en -América, á la abolicion del tráfico negrero, á la estension de la -Constitucion gaditana al Nuevo Mundo, á la supresion de ciertas gabelas -y ciertos monopolios contra los que sin cesar, y desde el primer dia, -protestaron los diputados americanos, fueron los mismos que aquí -trabajaron luego por la ruina del bando liberal, haciendo traicion, como -Lardizábal, á los hombres de Cádiz ó echando, como Toreno, las bases del -partido moderado. - -¡Ah! Es que no hay nada más incontrastable que la lógica de las ideas y -el correr de las cosas necesarias. Es que, como decia el gran Lincoln al -decretar la emancipacion de cuatro millones de negros: _¡Un pueblo no -puede ser mitad libre mitad esclavo!_ Es que Dios no permite, ni á -pueblos ni á individuos, el pleno goce de la libertad si antes no hacen -en su altar el sacrificio de la tiranía: testigo Polonia: testigo -Italia. - -Por eso ¡ay! del partido radical si hoy que está solo en el poder, hoy -que asume todas las responsabilidades, hoy que tiene en su mano la -gloria de la patria, por frívolos pretestos ó por miedos pueriles niega -su dogma de _los derechos naturales_, en América: ¡ay! si por respetos -inesplicables, tal vez por consideraciones torpes y menguadas á un -puñado de hipócritas que quizás han buscado los pliegues de su bandera -para resguardarse del huracan revolucionario y adquirir fuerzas para el -negro dia de las traiciones y de las venganzas, retrocede en el camino á -que la voz de sus deberes le llama y olvida la palabra de guerra con que -comprometió en tres luchas, en los comicios puerto-riqueños, á los -habitantes de una isla que siempre ha pagado tributo y enaltecido con su -propio ejemplo, la clásica lealtad española!! - -Pero si hubiera alguna duda de esta forzosa cuanto natural intimidad de -los intereses de la reaccion allende y aquende los mares, desaparecia -para todo observador un tanto avisado, reparando lo que ha surgido en -Madrid desde el instante en que los reaccionarios y esclavistas -ultramarinos han llegado á entrever que el gobierno radical persistia -en cumplir los solemnes compromisos á que viene obligado. - -Desde aquel momento se ha comenzado un enérgico llamamiento á todas las -fuerzas políticas y sociales en contra de la actual situacion política. -Cierto que los voceadores han puesto todo su empeño en quitar al -movimiento un carácter político bien pronunciado, y hasta se han -atrevido á afirmar que la protesta que hacian contra los presumidos -proyectos del Gobierno era estraña á todo interés de partido. Se -trataba, segun ellos, de una _cuestion nacional_; se trataba de un -interés superior á los esclusivos de los diferentes bandos que pretenden -la direccion de los destinos del país, y quizá más el monopolio de las -satisfacciones y los provechos del poder; se trataba, en una palabra, de -la integridad nacional, de esa causa que nos lleva costados 60 millones -de pesos y sobre setenta mil soldados, mas por la que estamos dispuestos -á hacer todo género de sacrificios, sin discutir las condiciones ni la -cantidad. - -Harto se comprende la intencion del propósito. Este es el instante de -allegar fuerzas, de obtener prosélitos. Es preciso que el honrado -agricultor de Castilla, ó el fabricante de Cataluña, ó el paisano de -Asturias y Galicia no recuerden al hacer su viaje y prestar su -cooperacion, respondiendo al _clamor_ que se dice _de la lealtad_, -cuales son sus compromisos en el órden político de la Península y que de -reflexion en reflexion, vengan á caer en que es imposible, es moralmente -imposible, ser liberal en esta tierra para prestar ayuda al absolutismo, -cien leguas más allá, y que no cabe en la armonía de las cosas sociales -que el mismo que aquí ha protestado contra los señoríos, la mano muerta, -el régimen de los Borbones y la intolerancia religiosa, sea el que con -entusiasmo ampare y defienda en un mundo nacido por la libertad y -predestinado á la democracia, la ley de sospechosos, la confiscacion y -la esclavitud. Para evitar esto nada como un llamamiento á las pasiones, -que no permiten la calma ni el juicio; nada como una invocacion potente -al sentimiento nacional. _¡España está en peligro!_ Volad en su ayuda, -heróicos almogávares, soldados de Cortés, defensores de Zaragoza, hijos -del Cantábrico, voluntarios de Ceniceros, de Bilbao y de Madrid!! - -¡Pero notadlo! En este instante ¿quiénes toman la direccion del -movimiento? ¿Acaso los hombres del partido liberal? ¡Oh! no; los -personajes del antiguo régimen; los dinásticos dudosos del partido -constitucional; los jefes del ministerio poco hace caido por sus -violencias sobre la máquina electoral, por el convenio de Amorevieta y -por su deseo vehementísimo de gobernar al país con el sable y el -calabozo, mediante la suspension de las garantías individuales. ¡Y sobre -ellos un grupo de comerciantes de Bilbao, de Barcelona, de Santander, de -Cádiz, de Sevilla, de Valencia, que recuerdan á aquellos comerciantes de -Cádiz de 1810 que consiguieron de Lardizábal que retirase el decreto -sobre libertad de comercio de los reinos de América para que ellos -pudiesen continuar sus monopolios, aunque dos años más de intolerancia -mercantil nos hicieran perder las vastas provincias del Nuevo -Continente, la víspera de ser forzados por la ley inescusable del -tiempo, á reconocer esa libertad tan combatida y tan calumniada en las -islas de Puerto-Rico y Cuba! - -¿Qué quiere decir esto? - -Que no, no es verdad que el partido radical pueda ser indiferente á las -reformas ultramarinas. Aun cuando no tuviera compromisos perfectamente -definidos, sobre su voluntad estaría la naturaleza de las cosas. Lo -semejante llama á lo semejante. - -Vedlo sino. Dudad un momento de que el partido radical caiga en el lazo; -pues se organiza la resistencia como se debe organizar: cada hombre va á -su puesto, al puesto que le tienen designado sus antecedentes y sus -intereses. Y la lucha toma el carácter que debe tener: la lucha de la -reaccion contra la libertad. - -Suponed que el partido radical titubee, buscando pactos con la -conciencia; suponed que el partido radical retroceda...; pues en seguida -volverán esos elementos y esos hombres á buscar refugio en los pliegues -de la bandera nacional, para ejercer desde allí su influencia en la -marcha de la Revolucion, para fortalecerse y buscar la oportunidad de -caer sobre estos pobres revolucionarios que no habian sabido mas que -despedir á una reina que nadie se habia cuidado de amparar; reina de los -favores y señora de los banquetes, viuda del dolor y solitaria de la -desgracia. - - -V. - -Pero si son asombrosos--por lo audaces y lo inverosímiles--los esfuerzos -de los reaccionarios y esclavistas para convencer al partido radical de -que sus compromisos están por la reforma ultramarina y su interés no -corre pareja con el de la libertad en América (lo cual no obsta para que -por admirable coincidencia los periódicos que aquí más defienden el -_statu quo_ ultramarino, y cuya vida se refiere más ó menos á la vida -del esclavismo americano sean precisamente los que en el órden de la -política peninsular más enérgica oposicion hacen al partido que -domina)[27]; pero ni causa maravilla el empeño de estas gentes en -convertir lo blanco en negro y lo negro en blanco, fiando lo que no es -decible en la bondad, por ellos tan reida, del antiguo progresismo; ni -es menos digno de particular mencion el trabajo que ponen en violentar -la realidad de los hechos y sorprender la opinion pública para que en la -Península se crea que todo lo que ocurre en Puerto-Rico es una razon -bastante para que el hombre político más atrevido aparte la mano del -_majestuoso_ edificio del _statu quo_ colonial. - - [27] Se exceptúa un periódico republicano cuyo director se - rie, en pleno Congreso (y no del mejor modo posible) de los - misterios del catolicismo, pero que en su periódico defiende á - capa y espada la teocracia paraguayana de Filipinas. - -No es el fenómeno nuevo. Hace poco más de año y medio los pacíficos -habitantes de la coronada villa fueron sorprendidos, bien de mañana, por -el descompuesto vocerío y la escandalosa movilidad de una turba de -muchachos que gritaban: «_¡¡¡La revolucion de Puerto-Rico, La revolucion -de Puerto-Rico!!!_» y repartian un papel en que se leia: - - "El gobierno debe saber que nuestro ejército ha sido atacado en la - capital de Puerto-Rico al grito de _¡Muera España!_ de cuyas - resultas hay que lamentar CUARENTA Y CINCO víctimas; y no contentos - con esto los que quieren difundir la alarma (!!!) y borrar á esta - Antilla del mapa nacional, al dia siguiente reproducen con mayor - fuerza y mayor cinismo sus gritos separatistas, sus actos de - rebelion y sus ataques al ejército que al grito de _¡viva España!_ - atacó á los insurrectos, reproduciéndose otras víctimas en número - de OCHENTA Y DOS. El gobierno debe saber que un invicto español, - oficial de voluntarios, al caer MORTALMENTE HERIDO, supo gritar - _¡viva España!_ y se vió contestado por quien debia secundar este - grito con un _¡Eso no, la ley!_ que pudo ocasionar sabe Dios si la - desolacion y la muerte de los que en nombre de nuestro pabellon - representan el órden y la autoridad." - - "El gobierno debe saber que fuera de la capital, en Rio Piedras y - otros puntos han sido _desarmados por los rebeldes algunos guardias - civiles_; el gobierno debe saber que se _han dado licencias para - que puedan armarse los habitantes de la isla_, y con ello están - entregadas armas para que los enemigos de la integridad del - territorio logren, sin presumirlo, el poder separar de España esa - isla y ayudar en Cuba á los rebeldes, que con este auxilio tienen - ya un nuevo punto de apoyo y el gobierno español una lucha doble - con el filibusterismo en armas. ¿Sabe el gobierno _que han - circulado, sin que la autoridad se aperciba, ó si se apercibió sin - poner correctivo, terminadas las elecciones, por todo el litoral - personas aptas sin duda y en condiciones personales para poder - hablar contra España y á favor de derechos á la nacionalidad - funestos_? ¿Sabe el gobierno si la rebelion ha sido capitaneada - _por algun cabo ido ad hoc_ de la Península? Si sabe todo esto y lo - ha tolerado y parece dispuesto al _statu quo_ hasta Octubre, por - razones que su alta política personal comprenda, el gobierno está - juzgado."[28] - - [28] Suplemento á _Las provincias de Ultramar_ de Agosto de 1871. - -La señal estaba dada. Desde aquel momento todos los periódicos que en -Madrid tenian el cargo de servir los intereses de los reaccionarios -ultramarinos comenzaron á reproducir y comentar las horribles nuevas de -la hoja volante, que, en efecto, consiguió que las gentes se alarmasen y -brotase el deseo universal de conocer lo que habia pasado en -Puerto-Rico. - -_La Epoca_, la conservadora y autoritaria _Epoca_, habia dicho pocos -dias antes bajo la firma de su corresponsal de la pequeña Antilla: - - "Los leales son menos que los laborantes y aunque estén dispuestos - á todo no pueden contar con el apoyo _de la autoridad_ (el general - Baldrich) _que con sus actos protege á los separatistas_ y tiene la - insensatez de decir que allí no hay más insurrectos que los - españoles y que fusilando á dos docenas él conseguiria que la isla - quedase completamente tranquila. Tanta obcecacion, tanta infamia - parece mentira que quepa en el pecho de un general español."[29] - - [29] _Epoca_ del 3 de Agosto de 1871. - -Pero _El Debate_ no se habia quedado en zaga. Su corresponsal le -escribia desde San Juan de Puerto-Rico: - - "La Internacional se halla entre nosotros. Numerosos agentes han - invadido la isla y empezado á predicar el reparto de bienes, el - odio á España, á la monarquía y á la religion. Dícese que los - filibusteros é internacionalistas han hecho un pacto de auxilios - mútuos... _Los propietarios están haciendo inmensos esfuerzos para - liquidar en parte sus bienes ya que por las circunstancias no - puedan otra cosa y marcharse á Europa._ El valor de la propiedad ha - bajado extraordinariamente. Haciendas que producen 15.000 duros - anuales he oido que se ofrecen por 100.000 á plazo."[30] - - [30] _El Debate_ del 4 de Agosto de 1871. - -Así preparado el terreno--y cuenta que los reaccionarios y esclavistas -no dejan de la mano el propósito que tienen,--la hoja volante de -mediados de Agosto debia producir efecto. _La Epoca_, _El Tiempo_, _El -Debate_... todos los periódicos del _statu quo_ repitieron el grito de -alarma. «Nuestras predicciones se han cumplido--decia _El Debate_ del -dia 16--_la sangre ha corrido en abundancia por las calles_ de -Puerto-Rico.» Y aquí de las protestas, de las amenazas, de los recuerdos -terribles. ¡Oh! aquello era para imponer al mismo Convidado de piedra. -Así que _La Correspondencia_ primero y luego la prensa ministerial -comenzaron tímidamente á poner reparos y pedir tregua para inquirir la -verdad de los hechos. Pero entonces gritaba con más furia _El Debate_: - - "El ejército español ha sido víctima de traidoras celadas de los - traidores y alevosos que pueblan la isla: el ejército español se ha - visto, como los voluntarios y muchos leales españoles, atropellado, - insultado y maltratado en la pequeña Antilla. _La prensa - ministerial no lo niega._ LOS HECHOS ESTÁN, PUES, RECONOCIDOS." - -Verdaderamente la cosa era séria. La cuestion de Cuba palidecia ante -este conflicto. Corríamos un peligro colosal. Quizá habia llegado el -momento de exclamar: _caveant consules_. - -Pero corrieron los dias... Y se supo que todo habia sido la derrota -pacífica y ordenada de los conservadores en las urnas electorales. A lo -sumo, un pequeño motin ocurrido en la capital de la isla (esto es, donde -los conservadores tienen toda su fuerza y el gobierno todos sus soldados -y sus medios de accion) dos ó tres semanas despues de las elecciones; y -que el voluntario que se suponia herido _mortalmente_ habia recibido -solo un palo y que no habian ocurrido bajas de ninguna especie y que el -grave ataque dado al ejército español y á los voluntarios habia -consistido en unas cuantas pedradas tiradas no se sabe por quién (el -gobierno sí lo sabe porque tiene el parte detallado del general -Baldrich) á un batallon de hombres armados hasta los dientes. - -La falsedad de las noticias quedó, por lo tanto, absolutamente -demostrada. Pero esto no obstó para que los enemigos de las reformas -consiguieran dos cosas: la primera, dejar en el espíritu de la multitud, -que no se ocupa de los asuntos políticos sino bajo la fé de los rumores -y las conversaciones públicas, la impresion de que en Puerto-Rico habian -sobrevenido disgustos y complicaciones á consecuencia de las reformas -(porque al derecho electoral y á la libertad de imprenta se atribuyeron -los sucesos de Julio de 1871) y bajo la administracion radical. La -segunda, que se minase la autoridad del general Baldrich hasta el punto -de conseguir su relevo de la capitanía general de Puerto-Rico. - -Debian ya conocer los reaccionarios que el camino que emprendian era de -seguro efecto. Medio año antes lo habian andado, tomando por objetivo al -Sr. D. Cárlos de La Torre, capitan general de Filipinas. Disgustábales -lo que no es decible la administracion de esta autoridad de la -Revolucion. De repente _La Epoca_ y _El Debate_, _La Esperanza_ y _El -Pensamiento Español_ principian á hablar de perturbaciones y conflictos -revolucionarios en Filipinas. No habia llegado el correo: no existia -entonces telégrafo: nadie podia saber por dónde ni cómo se habia -recibido la noticia. Pero los rumores crecian: los comentarios iban en -aumento: el general La Torre era atacado: pedíase al general Prim la -separacion de éste, aunque los que lo solicitaban no se atrevian á -acceder á los deseos del conde de Reus pidiendo la separacion por -escrito y bajo su firma... Pero llega la Mala. _No habia sucedido -nada._--Esto no obstante, mes y medio ó dos meses despues estaba -relevado el capitan general don Cárlos María de La Torre. - -Pues bien, ahora no se ha hecho más que seguir igual conducta. Han -comenzado las noticias de efecto y han seguido los sueltos y los -artículos de sensacion: pero desde el principio al fin no se ha -abandonado un instante el camino de las falsedades. - -¡Oh! habia ocurrido en Puerto-Rico una cosa grave, muy grave; de nuevo -habian sido derrotados en las elecciones los conservadores. Derrota -efectiva, por más de que estos se hubieran decidido por el retraimiento, -en vista de la inutilidad de sus esfuerzos, aunque bajo el especioso -pretesto de que el Gobierno habia intentado y realizado coacciones de -todo género. - -Hablar de coacciones ellos, que habian hecho unas elecciones bajo la -direccion del general Gomez Pulido en Abril de 1872, faltando á todas -las leyes y todos los principios, como demostró hasta la saciedad el Sr. -Labra en su discurso contra el acta de San Juan de Puerto-Rico[31]; -ellos que habian tenido que alquilar casas (como en Mayagüez) para -encerrar á los radicales que prendian la víspera ó el mismo dia de las -elecciones; ellos que de un golpe habian arrebatado el derecho de -sufragio á la cuarta parte de los electores de un distrito (Sabana -Grande) so pretesto de insolvencia como segundos contribuyentes, no -estando apremiados; ellos, que habian prohibido la publicacion de -manifiestos y detenido y preso á sus firmantes (como en San German y -Arecibo); ellos que contra el precepto de la ley habian dado curso á -espedientes gravísimos de escepcion de contribuciones; ellos, que -detuvieron á las puertas de la pequeña Antilla el manifiesto del partido -radical de la Península, bajo el pretesto de ser falso en algunos de sus -asertos y atentatorio al principio de autoridad; ellos, que obligaron á -la prensa liberal á no tratar de asuntos políticos durante el período de -las elecciones; ellos, que habian llenado las listas de candidatos con -nombres de personas, respetables sin duda, pero absolutamente -desconocidas del país y que casi en su totalidad jamás se habian ocupado -un solo momento de cuestiones coloniales ni de los asuntos -ultramarinos; ellos, que habian separado de los corregimientos y las -alcaldías á los hombres de posicion que gratuitamente los desempeñaban, -para poner á su frente verdaderos _corregidores_, con sueldo, émulos de -los famosos _Desvravadores_ y _Antonets_ de Ecija y Sevilla; ellos, en -fin, que se habian fabricado un censo _ad hoc_, no aceptando -rectificacion alguna del censo de 1871, pero incluyendo á todos los -soldados y marinos que habian de votar á gusto de sus jefes...!! ¡Oh! -atrevimiento era hablar de las elecciones del mes de Agosto de 1872, en -que no hubo un preso, ni un disgusto, ni se negó á nadie el derecho de -sufragio, ni se puso limitacion á la prensa, ni se reprendió siquiera -por la autoridad á los empleados _activos_ del Gobierno que (como los -directores del _Boletin_ y del _Don Cándido_), no daban tregua en sus -periódicos á los ataques á la situacion y á la conducta de la primera -autoridad, ó (como los funcionarios de Mayagüez) se unian á los -conservadores, sus patronos, para abstenerse en la eleccion, y con esta -abstencion realizar un acto político; ó en fin (como los jefes y -oficiales de la guarnicion de la capital) resueltamente votaban á un -candidato de oposicion, al general D. José Laureano Sanz. ¡Atrevimiento -se necesitaba! pero no es atrevimiento lo que falta á los se-dicentes -conservadores de Ultramar.[32] - - [31] Sesion del 7 de Mayo de 1872. - - [32] Al final insertamos las dos cartas publicadas en _El - Imparcial_ sobre las elecciones de Agosto: debió publicarse - una tercera; pero _El Imparcial_ no la quiso insertar. - -Mas como queda dicho, era grave, gravísimo lo que habia ocurrido en -Puerto-Rico. ¡Habian triunfado los radicales! Aquí vendrian estos; la -Península los oiria; creeria con justicia que eran los legítimos -representantes de la pequeña Antilla; por lo menos lo creeria el partido -radical. Y esos diputados hablarian; espondrian sus quejas; esplanarian -sus deseos; afirmarian sus derechos. ¡Y horror!!!--se prepararia el -advenimiento de las _reformas_. - -Era preciso destruir estas perspectivas. Hacer callar á los -diputados,--llamándose estos Sanromá, Blanco, Padial, Labra, Maitin, -Cintron, Alvarez Peralta, Moret, Borrell, Soria, Alvarez Osorio, -Mosquera....--¡imposible de toda imposibilidad! Y consentir, en el -ínterin que al otro lado de los mares continuase echando raices el -partido radical por medio de aquella diputacion provincial que con mil -cuestiones de competencia habia anulado el general Gomez Pulido, pero -que ahora creceria al amparo de la autoridad imparcial, digna y justa -del nuevo gobernador superior de la isla D. Simon de La Torre.... ¡ah! -esto era más imposible todavía. - - -VI. - -No es del momento hacer la historia del partido conservador de -Puerto-Rico. Ocasion oportuna llegará. Pero sí es del caso (aun cuando -se haga precisa una digresion) advertir que ese partido no existia antes -de la revolucion de 1868 y que de 1869 acá ha sufrido tantos cambios y -ha adoptado tantos nombres que apenas si merece ser considerado con -seriedad. En otros países, en Cuba por ejemplo, ya la cosa es muy otra. -Allí lo mismo en 1820, que en 1840, que en 1854, que en 1868, existió un -partido conservador, más ó menos simpático, pero al fin digno de este -nombre, con fuerza y autoridad, y que repetidas veces dió señales de -vida. Mas en Puerto-Rico nada de esto sucedia. Con aplauso de todo el -país, Power, el ilustre diputado doceañista, habia conseguido en 1811 -que se suprimieran las facultades omnímodas de los capitanes generales. -En 1820 se habia promulgado la Constitucion del 12 en Puerto-Rico, é -instaládose y funcionado los ayuntamientos sin oposicion de nadie. En -1836, mientras en Cuba se perseguia á los que proclamaban el código -político de Cádiz, era este jurado por autoridades y particulares en la -pequeña Antilla. En 1866, cuando el Gobierno de la Metrópoli abrió la -célebre Junta de informacion en Madrid, los ayuntamientos (llamémoslos -así) comisionaron á cuatro personas, de las que tres principiaron por -pedir la _abolicion de la esclavitud, con indemnizacion ó sin ella, con -organizacion ó sin organizacion del trabajo_, y la cuarta solo se -atrevió á discutir la oportunidad de la protesta abolicionista. No -existia, pues, en Puerto-Rico un grupo de verdaderos conservadores, ni -hombre alguno caracterizado por su posicion ó su inteligencia, á cuya -direccion pudieran someterse los elementos tradicionalistas del país. - -Habia, eso si--y es natural--un número, pequeño despues de todo, de -gentes que vivian á la sombra de los monopolios de nuestro régimen -colonial, algunos poseedores de cincuenta y hasta cien esclavos, y, en -fin, un grupo de no gran valía, de interesados en el _statu quo_; pero -grupo poco importante así por el mérito de las personas cuanto por la -monta de los intereses. - -El país era verdaderamente por tradicion, por sentimiento y hasta por su -situacion geográfica, liberal, siquiera no hubiese dado forma precisa y -acabada á sus aspiraciones.[33] - - [33] Véase el libro del Sr. Labra: _La Cuestion de - Puerto-Rico_.--1870. - -La revolucion de Setiembre de 1868 fué saludada con verdadero júbilo en -Puerto-Rico, sin que obstase á ello un pequeño motin, que luego los -conservadores han convertido en _insurreccion de Lares_[34], dirigido -por tres ó cuatro extranjeros, sofocado instantáneamente por las -milicias del país (no habia entonces _voluntarios_), al que el entonces -capitan general de la isla (el digno general Pavía, hombre del partido -moderado) calificó de mera _calaverada_, y que, atendido que brotó á -poco de la revolucion de Setiembre, en buena lógica debe suponerse -tramado en los tiempos de la _prevision y del rigor_ borbónicos. - - [34] Véase el folleto del Sr. Hernandez Arbizu sobre _La - insurrecion de Lares_.--1869. - -La voz del Gobierno Provisional, luego de votado en las Constituyentes -el art. 108 de la Constitucion actual, llamó al Congreso á los -representantes de la pequeña Antilla (sin duda para los efectos del art. -108 referido) y entonces comenzaron á ponerse en relacion todas las -personas que por pagar 500 rs. de contribucion al Estado ó ser -individuos de corporaciones científicas, empleados, jefes y oficiales -del ejército, doctores y licenciados y profesores de instruccion pública -eran electores, con arreglo al decreto del Sr. Lopez de Ayala, fecha 14 -de Diciembre de 1868. - -La isla se dividió en tres circunscripciones y en el momento de la lucha -electoral surgió una division entre los electores; division que no -entrañaba resistencia alguna á las reformas políticas, económicas y -sociales que eran de esperar, supuesto el voto de las Constituyentes, -sino que se referia al grado y alcance da las reformas; y en particular -la relativa á la esclavitud. Y buena prueba de ello es la alocucion que -en son de despedida dirigieron al país casi todos los diputados electos. -En ella se leen estos significativos párrafos: - - "Vuestros diputados van á la madre patria, no en busca de medros - personales, sino á defender vuestros intereses y derechos, que son - los suyos y pedirán para esta Antilla _cuanto se necesite para su - regeneracion política, social y económica_, sin comprometer vuestra - tranquilidad y vuestra cara nacionalidad..." - - "Esperad, pues, y oponed un corazon fuerte á toda seduccion; - aconsejad al que se estravie y manteneos unidos por los más - estrechos lazos de la fraternidad, que una vez rotos tarde vuelven - á reanudarse y solo dejan en pos de sí amargas lágrimas que - dificilmente se enjugan. Habitantes de Puerto-Rico, esperad _y - pronto os convencereis de que la España regenerada no concluye en - las playas de Cádiz_; esperad y vuestros diputados probarán que - saben cumplir como buenos."[35] - - [35] Julio de 1869. Lo firman los Sres. Valdés Linares, - Vazquez Oliva, Hernandez Arbizu y Puig. Y en una nota se - consigna que no lo firman los Sres. Machicote y Esperanza por - haber salido ya para la Península. - -Poco antes se habia publicado en Ponce (ciudad importante de Puerto-Rico -y cabeza de la tercera circunscripcion electoral) una exposicion al -gobierno de la Península entre cuyos párrafos habia algunos como los -siguientes: - - "La revolucion de España, juntamente con otros acontecimientos que - se han venido sucediendo bajo distintas formas, han señalado - aquella, á las Antillas como la medida única y suprema de todos sus - sufrimientos, de toda su paciencia, de toda su lealtad. O entrar de - lleno á ser partícipes de las libertades de la madre patria ó rotas - sus ligaduras, no se les podria vituperar si en tan inesperado caso - procedieran por si mismas á atender á sus destinos."[36] - - [36] _Diario de Sesiones_, Marzo de 1869. - -Y esto lo firmaban D. Sebastian Plaja, D. Francisco Marich, D. Antonio -Arbizu, D. Luis Becerra, etc., etc., etc. - -Las reformas, la asimilacion, el cumplimiento del artículo 108 de la -Constitucion de 1869 era hasta aquí la aspiracion unánime de los que á -poco se habian de separar por razon no de la cantidad y del grado, sino -de la esencia misma de las reformas. Pronto, empero, la division brota, -ya presentes los diputados puerto-riqueños en Madrid; y brota -decidiéndose los Sres. Plaja, Puig, marqués de la Esperanza, y Machicote -por el aplazamiento de las reformas políticas hasta que vinieran los -diputados de Cuba (esto es, aceptando el criterio del Sr. Romero -Robledo) y mostrándose, los mismos, decididos partidarios de la -conservacion de la esclavitud, como lo demostraron el Sr. Puig (_¡¡¡hoy -obispo de Puerto-Rico!!!_) en la junta creada por el Sr. Becerra en -Octubre de 1869 para proponer al gobierno las bases para la reforma del -órden político y social de la pequeña Antilla; el Sr. Plaja, en plena -Cámara Constituyente, abogando entre lacrimoso y asustado y en medio de -la indignacion del Congreso por la conservacion del castigo de azotes; y -los señores Esperanza y Machicote, siempre silenciosos y siempre -elocuentes, ayudando en la medida de sus fuerzas, las enmiendas -esclavistas del señor Plaja al proyecto de ley _preparatoria_ de 1870. - -Sobre esta base se organizó en Puerto-Rico el partido conservador, -obteniendo, gracias á la existencia de los ministerios de conciliacion -de 1870 y 71, influjo y poder en la Capitanía general de Puerto-Rico y -medios en el ministerio de Ultramar (sobre todo en tiempo del Sr. Ayala, -es decir, durante el primer ministerio del rey Amadeo) para prodigar -favores á sus adeptos. Por aquel entonces parecia resignado no solo con -la ley _preparatoria_ de abolicion, sí que tambien con las leyes -municipales y provincial votadas para Puerto-Rico y la reforma de la ley -electoral que rebajó el censo á ocho pesos y dió capacidad á todo el que -supiese leer y escribir. - -Pero llegan las elecciones de diputados provinciales y de diputados á -Córtes de 1871. - -Entonces levanta bandera, usa el nombre de _conservador_ y declarando -que representa una política de _atraccion_, proclama la necesidad de -reformas administrativas y económicas y el principio de «la asimilacion, -mediante _profundas_ modificaciones de la Constitucion española de -1869.» ¿Cuáles eran estas modificaciones? ¿Comprendíase en esa -asimilacion la cuestion social? ¿Hasta qué punto se aceptaban las -conquistas hechas--las leyes de 4 de Junio sobre ayuntamientos y -diputaciones provinciales, la representacion en las Córtes españolas, la -ley electoral del Sr. Ayala con la modificacion del artículo adicional ó -de la ley de 3 de Enero de 1871 (que rebajó el censo á ocho pesos y dió -capacidad á todo el que supiera leer y escribir) y en fin, el decreto de -libertad de imprenta dado por el general Baldrich el 30 de Agosto de -1870, y en cuya virtud solo quedaba vedado tratar de la esclavitud y de -la integridad nacional, cometiéndose á los tribunales el conocimiento de -los delitos de imprenta? - -Nada de esto decia el manifiesto conservador de 23 de Marzo de 1871, -venido al mundo despues de otro fechado el 11 del mismo mes y repartido -secretamente á los probables devotos de la nueva Iglesia, pero que por -su carácter agresivo y malsonante fué muy luego declarado apócrifo á -pesar de su perfecta verosimilitud. - -Pero lo que el papel callaba, lo decian bien á las claras las gestiones -y los manejos de los se-dicentes conservadores, en el Ministerio de -Ultramar de la Metrópoli y los artículos y los sueltos de sus -periódicos--en particular, _El Español_, que por aquel entonces vino á -la luz para ser luego eclipsado por _El Debate_. - -Las aspiraciones de los conservadores puerto-riqueños eran en realidad, -no dar un paso ni en lo relativo al artículo 108 de la Constitucion ni -al 21 de la ley _preparatoria_ del Sr. Moret: conseguir que no se -plantease la ley municipal: alzar el censo y escatimar el derecho de -sufragio; anular la diputacion provincial y sobre todo tener un capitan -general _suyo_, investido por de contado de las ámplias facultades de -los vireyes y capitanes generales, de leyes de Indias, con las que el -decreto de libertad de imprenta de Baldrich era ilusion y podrian -impedir la renovacion de los tres ayuntamientos de Puerto-Rico, Ponce y -Mayagüez (únicos en una isla de 600 habitantes) que quizá les quitase la -influencia que venian ejerciendo en ellos por el modo con que fueron -constituidos en 1869. Y consiguieron casi todo esto: todo menos lo del -censo. - -El general Pulido, nombrado por el partido radical para sustituir al -general Baldrich se hizo conservador á la caida del ministerio -Zorrilla... y anuló la diputacion provincial puerto-riqueña con una -série de competencias que al fin ha resuelto el Consejo de Estado en -favor de aquella: y no renovó los ayuntamientos: y consiguió que la -prensa radical se limitase á teorizar, para enmudecer totalmente durante -las elecciones de diputados á Córtes, y en fin, _hizo_ unas elecciones -tales que su éxito sorprendió en Madrid á todo el mundo, inclusos el -ministerio y los mismos periódicos conservadores.[37] - - [37] Véase el discurso del ministro de Ultramar, Herrera, en - la sesion de 7 de Mayo de 1872. _Diario de Sesiones._ - -Despues de la inesperada victoria de Febrero de 1872, el partido -conservador cambia de nombre: se llama _español_; y el general Gomez -Pulido da oficialmente cuenta de la lucha de los comicios y de los -candidatos respectivos de esta manera: general Sanz--_español_: general -Fernandez de Córdova--_radical_. De este modo pretendian los -conservadores puerto-riqueños (sólo uno habia nacido en la pequeña -Antilla) ser estraños á las contiendas políticas de la Península, al par -que marcaban á sus adversarios con la señal del antipatriotismo. - -En honor de la verdad no consiguieron ni lo uno ni lo otro. Lo de la -_marca_, era soberanamente ridículo y bien lo condenó el Sr. Labra en su -discurso del 7 de Mayo de 1872 en medio de los aplausos de diversos -lados de la Cámara: - - "He prometido, señores diputados, tratar con calma el asunto de las - actas de Puerto-Rico, porque no quiero que la pasion mia dañe á la - claridad del asunto y á la bondad de la causa. Por eso yo no he de - rechazar aquí, no ya con el desden, sí que con la santa ira que ha - de encenderse en pechos donde la lealtad se anida, la infame - imputacion que á las veces algunos menguados nos hacen, de que al - venir á abogar ante la Representacion nacional por los intereses de - la civilizacion, la causa de la justicia y la extension á nuestras - colonias de esos derechos consignados en nuestra ley fundamental - como propios é imprescriptibles del sér humano, y cuya consagracion - nos exalta y engrandece á los ojos del siglo XIX, despues de haber - aparecido ante el mundo como el lastre y compensador de toda la - historia, lo hacemos movidos de un resentimiento incalificable, con - ánimo de traer sobre nuestra Patria los desastres de una revolucion - que amanece por todos los estremos de nuestro imperio colonial; - amamantados, en fin, á los pechos de aquella perfidia - inmortalizada por el autor del _Príncipe_, y que tan cómodamente - hace su camino en el seno de los pueblos corrompidos y destrozados - por el despotismo. No; yo no he comprendido nunca cierto género de - acusaciones de esas que no se hacen cara á cara y frente á frente, - porque constituirian la mayor injuria posible, pero que sin embargo - van siendo muy admitídas en lo que se llama vida política, sin que - el mismo que las lanza crea que tienen más gravedad que la de la - mera suposicion de un error ó una falta. Y tan no lo comprendo, que - á mí nunca se me ocurriria suponer que aquí pudieran venir hombres - que levantando la bandera de patria trajesen oculto el puñal con - que hubieran de asesinarla á la faz del mundo civilizado." - - "¡Cómo! ¡Quién tan menguado, quién tan miserable, que de tales - medios habia de valerse para satisfacer sus pasiones! ¡Cómo de - sospecharlo siquiera, lo habiais de consentir aquí! ¡Quién tan - villano que hubiera de venir aquí á engañar, estando Cuba donde - combatir! Y yo no necesito hacer protestas de ningun género, que - nadie tiene derecho á pedirme, que yo no consiento que nadie me - exija.--Y lamento haber hablado con cierto calor de este - particular. Perdóneme el Congreso la digresion." - - "Pero es el caso que esto del españolismo de los unos y del - anti-españolismo de los otros es un arma muy del gusto de ciertos - conservadores de Puerto-Rico; y el anti-españolismo es - afortunadamente todavía un mote denigrativo en la pequeña Antilla, - no por los males que pueda acarrear, ni por las persecuciones que - pueda atraer, sino porque es una acusacion de deslealtad que afecta - gravemente al carácter de los hombres que uno y otro dia sostienen - que el interés de la patria no es el interés de un partido - determinado, y que con España pueden coexistir en nuestras Antillas - la libertad, los derechos, el órden que en las Antillas inglesas, - en la Australia y en el Canadá coexisten con el imperio de la Gran - Bretaña." - -Respecto del apartamiento de las luchas políticas de la Península á poco -se levantó en el Congreso el Sr. Fernando de Vida á declarar que era -_alfonsino_, y al caer el ministerio Sagasta, y firmar los conservadores -ó constitucionales su protesta contra el partido radical triunfante y la -disolucion de las Córtes, aparecian con estos los Sres. Sanz, Sedano, -Cortés, Gallostra y demás diputados _españoles_ de la pequeña Antilla: y -en la reunion de los constitucionales del teatro Real voceaba, como -poseido de la fiebre, el ya famoso cubano D. Antonio Gonzalez Llorente, -diputado electo de Mataró y Mayagüez. - -Pero llega la cuarta evolucion. Es en Julio. Está en el poder el partido -radical. Apróximanse las elecciones de diputados á Córtes y se acerca al -ministerio una comision de exdiputados conservadores pidiendo al -gobierno que desapruebe (por lo menos) determinadas candidaturas en -Puerto-Rico (las candidaturas _naturales_ de la isla) y se ofrecen á -conservar en las nuevas Córtes la autoridad de los diputados vascos. El -gobierno por de contado desoye tales proposiciones, resuelto á ser -neutral como pedian unánimemente los candidatos radicales; y envia á -Puerto-Rico de gobernador superior al Sr. D. Simon La Torre y de -secretario á D. José Ayuso. - -Entonces el partido conservador de la pequeña Antilla toma una nueva -actitud, en relacion con la de sus amigos de Madrid. Se llama el partido -de _españoles sin condiciones_ y pretende torpemente introducir la -division en las filas de los radicales apoyando contra los Labra, los -Padial, los Blanco, los Sanromá y tantos otros perfectamente -caracterizados á los Sres. Gasset, Herrero, Romero Giron, etc., etc. -Tampoco el éxito corona sus esfuerzos y ante la seguridad de la derrota -proclaman el retraimiento... allí donde no podian luchar (á pesar de -tener suyos los ayuntamientos, las juntas de visita, la casi totalidad -de corregidores, la guarnicion y los empleados), en su famosa protesta -de 20 de Agosto de 1872: protesta que es solo un ¡ay! lanzado ante la -realidad de no poseer todos los medios de influencia y de coaccion que -hasta entonces habia tenido el partido conservador: pero nunca una -condenacion elocuente y terminante de las condiciones en que vive el -elector en Puerto-Rico y de los medios que las leyes, hechas, defendidas -y glorificadas por los conservadores mismos, ponen en manos del -gobierno, ora contra conservadores, ora contra radicales. - -Desde este momento comprende el partido... (¿como se llamará luego?) que -tiene perdida la campaña. Su protesta es cuando más la mejor -demostracion contra las facultades omnímodas de los capitanes generales: -el éxito de la lucha electoral los pone en ridículo: su impotencia en -Madrid les arranca los medios de derramar cruces, marquesados y favores -de toda especie sobre sus devotos; la conducta enérgica del capitan -general los coloca en una actitud humillante; la severidad, la -inteligencia y el civismo del pueblo puerto-riqueño compromete su -causa--aquella _brillante_ causa que comienza con el manifiesto de Ponce -firmado por el Sr. Plaja en 1869 (manifiesto en que se amenazaba á la -Metrópoli) y concluye con la _inolvidable_ y celosa administracion del -_radical_ Gomez Pulido. - -¡La esclavitud peligra! ¡El absolutismo agoniza! ¡Los monopolios se -cuartean! ¿Cómo callar? ¿Cómo permanecer tranquilos? ¿Por ventura no -pasó algo análogo en Julio de 1871? Pues ¡A las armas! ¡A la sorpresa! -¡A la difamacion! ¡A la calumnia! - -Ahí está el general La Torre; pues fuego sobre él. Acúsesele de haberse -vendido á los conservadores por treinta mil pesos, para hacerles -traicion luego en el período de las elecciones. Acúsesele y es hombre -perdido. El gobierno tendrá que separarle y se repetirá la caida del -general Baldrich. - -Cierto que desde luego resultaria que hay un partido ¡qué partido!!!--en -Puerto-Rico que se cree capáz de _comprar_ á la autoridad superior por -treinta mil pesos. Pero ¡qué importa! ¿No es ese el mismo partido que en -Cuba públicamente ha abierto en las columnas de sus periódicos, y á -ciencia y paciencia de la autoridad, una suscricion para pagar á los que -en la Península fuesen condenados por nuestros tribunales de justicia -por infamantes y CALUMNIADORES en la discusion de las cuestiones -ultramarinas? ¡Brava cosa! ¡Ya á nadie admiran estos recursos! A todo -nos tienen acostumbrados ciertas gentes!!! ¡Adelante! ¡Viva la -calumnia!!! - -Ahí está el pueblo de Puerto-Rico. Pues caed sobre él. Haced correr que -la inquietud reina en la pequeña Antilla. Hablad de un motin... en -_Yabucoa_--como hace un año hablásteis de la espantosa insurreccion de -San Juan. Repetid lo del armamento de los separatistas y--¡horror!--de -la clase de color, que representa nada menos que el 60 por 100 de la -poblacion de Puerto-Rico. Volved sobre lo de la libre circulacion por la -capital y las costas de Puerto-Rico de Emeterio Betances, aquel honrado -médico, perseguido por _abolicionista_ hace diez ó doce años y á quien -la mala voluntad de las autoridades borbónicas lanzó al separatismo. -Gritad que los puestos de confianza y los cargos de alcaldes se dan á -los procesados de Lares: gritad que las familias acomodadas huyen de la -isla previendo graves y deplorables conflictos: insistid en que el -valor de la propiedad baja y en que los hacendados tratan á toda costa -de vender sus fincas..... Todo lo habeis dicho en Agosto de 1871: pero -no importa, repetidlo: repetid absolutamente lo mismo, que estas frases -son siempre de efecto, y el miedo es una debilidad frecuente de los -liberales. - -Y si por ventura el cable trasatlántico se hubiera roto, aprovechad este -fracaso, y gritad por espacio de diez dias que no se reciben noticias de -Puerto-Rico; que las comunicaciones están interrumpidas, y que la alarma -cunde entre todas las personas que aquí residen y tienen intereses en la -pequeña Antilla. Y si teneis amigos--que si los teneis, y hasta -_íntimos!_--en el ministerio de Ultramar aprovechad sus indiscreciones y -asegurad en todos tonos que el capitan general llamado á Madrid por el -gobierno no ha contestado, á pesar de haber trascurrido ocho y diez -dias. Y no descanseis un momento: y repetid la noticia; y glosad los -sueltos..... y haced en fin, vuestro gusto, máxime si dais con algun -medio de conseguir que tal ó cual periódico reformista enmudezca, y de -que vuestra opinion sea la sóla que se haga escuchar en el estadio de la -prensa. Y luego preguntad si dada esta situacion son posibles las -reformas en Puerto-Rico!!! - -Y así se ha hecho. - -No parece necesario reproducir aquí los numerosos artículos é infinitos -sueltos que en la prensa conservadora y alfonsina han aparecido en todo -el mes de Noviembre sobre las primeras autoridades de Puerto-Rico, y -sobre la situacion de la pequeña Antilla. Hasta cierto punto el efecto -se ha conseguido. - -El general La Torre ha sido llamado á Madrid por el gobierno á dar -esplicaciones--suceso que habia sido anunciado con mucha anticipacion á -Puerto-Rico por un telégrama de uno de los más conocidos representantes -del esclavismo, residente en Madrid. Y esto se unia con la exageracion -de los _españoles sin condiciones_ en la pequeña Antilla, con la -oposicion manifiesta de los jefes militares al capitan general de la -isla, con el aparatoso bullir y las comentadas reuniones de los -personajes del partido, allí donde, merced á los conservadores, no hay -derecho de reunion: con los ataques en _crescendo_ de los periódicos -reaccionarios de Puerto-Rico, dirigidos por funcionarios públicos que -hacian como ostentacion de su inesplicable conducta; con las -manifestaciones públicas, allí donde la ley las prohibe (no por gusto de -los radicales, en verdad), contra la política toda de la autoridad -superior (investida de las facultades escepcionales de las leyes de -Indias) á la cual se acusa de desleal y anti-española: hechos todos que -no parecen sino que obedecen á un plan preconcebido, en cuya virtud -debiera provocarse á la primera autoridad de la isla á determinadas -soluciones que aun siendo perfectamente legales (y perfectamente legales -son todas las del señor general La Torre, por la mera circunstancia de -estar en posesion de todas las atribuciones estraordinarias que nuestras -antiguas leyes conceden á las autoridades de Ultramar para el -mantenimiento del órden y tranquilidad de la tierra) darian pié para que -en Madrid se alzase un poderoso clamoreo contra los ataques de que -allende el mar eran víctimas los _españoles sin condiciones_. - -De la misma manera, por espacio de un mes se han llenado los aires con -esclamaciones y denuncias del estado horrible de Puerto-Rico. Temerosa -la prensa ministerial, enmudeció en los primeros momentos; y bien -repartidos los papeles, los reaccionarios y esclavistas ultramarinos no -han cesado de solicitar la atencion pública aventurando todo género de -falsedades y haciendo esfuerzos estraordinarios para conseguir que en la -opinion de las gentes quede como verdad absoluta é incontrovertible que -el desórden reina en Puerto-Rico, y que en la pequeña Antilla es de todo -punto imposible cumplir los solemnes compromisos de la revolucion de -Setiembre, la abolicion de la esclavitud y la vida ordenada del derecho -y de la libertad. - - -VII. - -Pero el tiempo ha pasado. Las _falsedades_ esclavistas han ido á -Puerto-Rico, y aquel pueblo se ha llenado de indignacion protestando -contra tantas calumnias y supercherías. MENTIRA ha sido lo de Yabucoa; -_mentira_ lo del armamento de los negros; mentira lo de la -intranquilidad del país. Por eso más de TREINTA MIL ciudadanos de -Puerto-Rico han elevado una esposicion al rey D. Amadeo; por eso los -vecinos de Yabucoa han dado un solemne _mentís_ á _El Debate_; por eso -han visto la luz pública todos los documentos que al final de estas -líneas verá el lector; documentos firmados por casi todo lo que hay de -inteligente, de rico, de digno en la quieta y liberal isla de -Puerto-Rico. - -Atrévanse, atrévanse los esclavistas y reaccionarios á rectificar un -solo concepto: atrévanse los _españoles sin condiciones_ á discutir un -solo dato: Ahí están: ¡atrévanse! - -Y conózcalos el público de la Península. Comprenda de que medios se -valen esos hombres para lograr sus inconfesables aspiraciones. - -De una parte tratan de convencer á un partido honrado, digno de un -porvenir inmenso--_al partido radical_--que sus compromisos no son -aquellos que todo el mundo conoce, los consignados en manifiestos -solemnes, los reconocidos de un modo explícito por sus jefes y -directores. Y es de ver cómo acuden á todos los recursos, desde la -suavidad más mefistofélica hasta el apóstrofe más provocativo. - -Es de ver cómo se cuidan de los intereses de este bando político (cuya -perdicion tienen jurada) y le aconsejan y le excitan como si se tratara -de sus más caros intereses. Y es de ver cómo, variando de traje y de -posiciones, ahuecan la voz y le amenazan--¡ellos, los representantes de -la esclavitud y del absolutismo!--con la eterna maldicion de la -historia. - -«Cuidad del laborantismo, le gritan unas veces. Desconfiad de las -sirenas que os salen al camino. Estad prevenidos contra la melosidad -criolla y el maquiavelismo americano. Allende el mar no teneis amigos: -vuestra ruina está decretada y no debeis caer en el lazo que se os -tiende con vanas palabras y protestas de un patriotismo que en América -solo los _nuestros_ sienten.» Y á este propósito recuerdan--¡qué -recuerdo!--la conducta de los diputados americanos de 1810 y de 1820, -siendo así que aquellos insignes varones, los Feliú, los Mendiola, los -Megía y los Navarrete, no cesaron un instante en anunciar al gobierno de -la Península que la revolucion y la separacion sobrevendria en el nuevo -mundo si las Córtes no accedian á tiempo, como no accedieron, á la -libertad mercantil, á la supresion de las facultades omnímodas de los -vireyes, á la abolicion de los estancos, las mitas y las formas todas -de la servidumbre del siglo XVIII. - -«Volved en vuestro acuerdo--le gritan otros.--Hartas desventuras habeis -traido á la patria con vuestras exageraciones revolucionarias. Teneis en -peligro la dinastía: nos conducis á la bancarrota: no tiene en vosotros -garantía alguna el órden social. Sois los alentadores de la -Internacional: sois el pretesto de la demagogia: sois los enemigos del -clero: sois los antípodas de todo lo que hay de tradicional y respetable -en nuestra patria. Estais solos--á pesar de vuestra aristocracia -_haitiana_--pero cuidad de no coronar vuestra obra con el -desmembramiento de la integridad nacional. Temed los lazos que os tienen -preparados los demagogos americanos, los separatistas de Puerto-Rico.» Y -á este propósito vuelven los ojos al principio de este siglo, olvidando, -ó haciendo que olvidan, que si Venezuela se perdió fué por no querer la -regencia igualarla á las provincias de España y que la separacion de -Méjico la realizaron en 1822 los reaccionarios, los ex-inquisidores, los -magistrados, el famoso Consulado, resistiendo los decretos de nuestras -Córtes sobre señoríos, mayorazgos y bienes amortizados, como antes lo -habian intentado, en 1820, para dar asilo á Fernando VII, mientras en -España rigiese la inmortal Constitucion de Cádiz. - -Pero no conseguirán su intento esos... _españoles sin condiciones_. - -Aun cuando el partido radical pudiese caer en la celada--que no -caerá--los radicales puerto-riqueños, el pueblo de Puerto-Rico vencerá -al cabo todas las dificultades. - -El sabe de memoria las palabras de Argüelles en 1837, en el momento de -la espulsion de los diputados ultramarinos. «No os condenamos al -absolutismo...» - -El ha recordado dia por dia aquella promesa de treinta años, consignada -sin ulterior resultado, en todas las constituciones de España. «Las -provincias de Ultramar serán regidas por leyes especiales.» - -El no ignora aquellas frases concluyentes con que en 1865 el ministro -Cánovas del Castillo llamaba á Madrid á los representantes de los -ayuntamientos antillanos para discutir las bases de la reforma -ultramarina: - - "Los adelantos científicos y literarios que se notan en ambas - Antillas: su riqueza actual, que en la primera de ellas puede - competir con la de los estados más florecientes de Europa y del - continente americano; la creciente estension y la importancia de su - comercio esterior, todo las coloca ya en una situacion escepcional - que requiere leyes y medios bien distintos de los que existen en - las demás provincias ultramarinas y de los que hace algun tiempo - habrian necesitado y reclamado ellas mismas."[38] - - [38] Preámbulo del decreto de 25 de Noviembre de 1865. - -Él repite á cada instante las palabras con que el Gobierno Provisional -de 1868, por conducto del ministro Lopez Ayala, anunció su advenimiento -á las colonias españolas: - - "El alzamiento nacional, propagado con espontánea rapidez desde la - bahía de Cádiz hasta las playas de San Sebastian no se ha llevado á - cabo en beneficio esclusivo de los habitantes de la península, sino - tambien de nuestros leales hermanos de Ultramar, que al escuchar el - eco de nuestra victoria, siendo próximo el momento de ver - realizadas legítimas esperanzas, y nobles aspiraciones, en nada - opuestas á su íntima union con la metrópoli, antes engendradas por - el deseo de renovar, fortalecer y estrechar los antiguos vínculos - entre los apartados territorios que constituyen la nacion española. - Comprendiendo el Gobierno Provisional que la estension de los - municipios proclamados por la revolucion debe ser proporcionada á - su intensidad, no ha vacilado en su manifiesto del 25 de Octubre - que las provincias ultramarinas gozarán de las ventajas de la nueva - situacion é intervendrán con su inteligente criterio y con su voto - en la resolucion de las árduas cuestiones políticas, - administrativas y sociales, que tanto interesan á la poblacion - antillana. En el documento citado ha condensado el gobierno los más - culminantes dogmas de la revolucion consumada y entre ellos ha dado - con leal franqueza el debido lugar á la reforma del régimen de las - islas de Cuba y Puerto-Rico, dignas por su numerosa, rica é - ilustrada poblacion de adquirir y ejercitar derechos - políticos."[39] - - [39] Circular del 27 de Octubre de 1868. - -Él tiene grabadas en el alma las frases con que el ministro Becerra -recomendaba en 10 de Abril de 1870 al Regente del reino la creacion de -una comision encargada de discutir y proponer á aquel las bases á que -debian sugetarse los proyectos de ley convenientes para hacer la reforma -política y administrativa y realizar la abolicion de la esclavitud en la -isla de Puerto-Rico. - - "Una deplorable y pertinaz tradicion de despotismo, que si pudiera - justificarse en sus comisiones carece de toda razon en los - presentes tiempos, encomendó la direccion y manejo de nuestros - establecimientos coloniales á los agentes de la Metrópoli, anulando - ante su prepotente y exclusiva autoridad las fuerzas vivas del - país, la actividad creadora y fecunda de los individuos que se - gobiernan á sí mismos y aunque en la época moderna el sistema haya - mejorado alguno de sus detalles, dejándose sentir menos la accion - avasalladora de la autoridad, todavía se ostenta muy saturado del - error de orígen, á lo cual contribuyen la pesadumbre de la - tradicion y la influencia necesaria de los intereses creados á su - amparo, que sin duda merecen respeto en cuanto sean conciliables - con las exigencias de la justicia, con el bien comun y con las - ideas en que debe inspirarse todo sistema liberal. Urge, pues, un - cambio de sistema así político como administrativo... Y si la - necesidad de la defensa del territorio impide temporalmente á la - revolucion española ejercer su influencia política en la más - preciosa de las Antillas, no sucede lo mismo con Puerto-Rico, y - libre el gobierno de los justos recelos que le asaltan respecto de - Cuba, pudiendo escuchar la autorizada voz de los enviados de - aquella isla cuando se trata de alterar radicalmente el sistema - político y social que en ella rige, conviene mostrar valerosamente - cuan enérgica, cuan honrada y sincera es su voluntad de llamar á - las colonias al pleno goce del derecho y á la entera participacion - en las grandes conquistas de la civilizacion moderna."[40] - - [40] Preámbulo.--Véase _La Democracia en el ministerio de Ultramar_. - -Todo esto lo sabe el pueblo de Puerto-Rico y al igual siente y conoce su -tristísima situacion. El libro 3.º del Código de Indias (leyes del siglo -XVII) es la base de su derecho político, porque es el fundamento del -poder de los capitanes generales, no intervenidos ya por las audiencias -(que eran una garantía) y cuya responsabilidad es absolutamente nula -desde que los famosos juicios de residencia que se abrian en la -Península al terminar cada autoridad el período de su mando, ó no se -abren ó han venido á reducirse á una vana fórmula. Las leyes de Partidas -(esto es, leyes del siglo XII) constituyen el punto de referencia y el -testo fehaciente de su órden penal, complicado, como poco ha se decia en -el Congreso, con la penalidad de las ordenanzas militares aplicable en -infinitos casos, mediante los consejos de guerra y el estado de sitio -que parece la situacion normal de las colonias españolas.[41] El -decreto de 1846 es el fundamento de lo que allí se llama el órden -municipal, es decir, la negacion del municipio (que habia existido en -Puerto-Rico próspero y feliz desde 1836) mediante la reduccion del -número de ayuntamientos á tres poblaciones en toda la provincia, -mientras al resto se las dotaba de juntas de visita nombradas _ad -libitum_ por la autoridad superior, limitándose el derecho de sufragio -para aquellos, á un grupo de mayores contribuyentes y reservándose el -capitan general la facultad de nombrar alcalde y asignarte sueldo. La -propiedad vive en las condiciones de la Novísima Recopilacion, sin -registro y sin las nuevas formas que hoy hacen imprescindibles en todos -los países civilizados, las leyes hipotecarias. La familia yace sometida -á las exigencias religiosas, á pesar de haberse llevado á Puerto-Rico, -por un decreto de la Regencia, la libertad de cultos, sin que le -siguieran las leyes sobre matrimonio civil... Y al lado de esto las -aspiraciones despertadas por la ley electoral, por el establecimiento de -la diputacion provincial, y por la ley preparatoria de 1870. ¡Puede -darse situacion más violenta! - - [41] Discurso del Sr. Labra sobre aplicacion del Código penal - de la Península á Ultramar.--_Diario de Sesiones._ Octubre, 1872. - -Porque el _statu quo_ es posible por muchos años y aún por siglos -mediante el procedimiento del Paraguay. Apartados de todos los pueblos: -cercados de una muralla de hierro: sumidos en añejas preocupaciones y -sin poder levantar la vista y enviar la mirada en busca de nuevos -horizontes, es dable resistir por bastante tiempo á la ley del progreso; -aunque á la postre se haya de pagar caro esta tranquilidad y esta -satisfaccion aparente. Pero en Puerto-Rico esto era de todo punto -imposible, desde el momento en que el absolutismo (que perdió los reinos -de América por no reconocer la libertad del tráfico) tuvo que abrir el -comercio de nuestras Antillas al extranjero; y desde que la revolucion -llamó á los representantes de la pequeña Antilla al seno del Congreso -español, producto de las agitaciones revolucionarias de la Europa -contemporánea y saturada de los principios de la democracia moderna, -cuyas grandezas habian de admirar y aprender en el augusto recinto de -las Córtes los hijos de aquel país esclavizado, si por acaso antes no -habian llevado á sus oidos, (en medio de la legislacion de los estados -de sitio y en lo más profundo del régimen colonial) palabras de -libertad, las refrescantes brisas del mar de los trópicos y el aura -embalsamada de las hermosas playas de la América libre. - -Pues bien: los pueblos conquistan su derecho de dos modos: con las armas -ó con el civismo. Las armas son el medio de las revoluciones; y las -revoluciones, que siempre entrañan males sin cuento, cuando no están -_absolutamente_ justificadas, por lo insoportable de la situacion y la -imposibilidad perfecta de echar mano á otro recurso, producen males -superiores al que pretenden remediar. El civismo es otra cosa: es la fé -viva en los principios: la confianza absoluta en la ley providencial del -progreso: el dominio de sí propio: la discrecion en los momentos -difíciles: el aprovechamiento de todos los detalles y de todas las -conquistas que hace precisa é inescusable la marcha del siglo, para -asegurar la posicion y levantarse á nuevos goces. - -Puerto-Rico no puede dudar en el momento actual: no ha dudado. Las armas -es el suicidio. Eso es lo que desean sus enemigos. A ello le escitan con -sus falsedades, sus insultos y su tiranía. - -El civismo! este es el gran recurso para llegar al logro de sus justas -aspiraciones y á la consagracion de sus incontestables derechos. Y este -civismo lo demuestra Puerto-Rico: - -Despreciando las provocaciones infames[42]; - - [42] Véanse los artículos de _La Discusion_ sobre la situacion - de Puerto-Rico. Julio, 1871. - -Practicando á maravilla los derechos que la Metrópoli le reconoce[43]; - - [43] Véase el discurso del ministro Sr. Moret, en la sesion - del Congreso de Junio de 1870. - -Emancipando espontánea y desinteresadamente á gran número de sus -esclavos[44]; - - [44] Véase la _Gaceta de Madrid_ de 31 de Agosto de 1872. - -Y reclamando por medio de sus diputados á Córtes el cumplimiento de los -preceptos terminantes de las leyes: - -DEL ART. 108 DE LA CONSTITUCION DE 1869--que entraña la proclamacion de -los derechos _naturales del hombre_ en Ultramar; - -DEL ART. 4.º TRANSITORIO DE LAS LEYES SOBRE MUNICIPIOS Y DIPUTACIONES -PROVINCIALES, DE JUNIO DE 1870;--que exige la separacion de los mandos -militar y político en la pequeña Antilla y la consagracion de la vida -municipal; - -Y DEL ART. 21 DE LA LEY PREPARATORIA, DE JULIO DE 1870, PARA LA -ABOLICION DE LA ESCLAVITUD--que implica la abolicion definitiva é -indemnizada de la servidumbre.[45] - - =Un Puerto-Riqueño.= - - 1.º de Enero de 1872. - - [45] Véase el discurso del Sr. Labra en la sesion del 21 de - Diciembre de 1872. - - - - - - -APÉNDICE - -Número I. - -Exposicion que treinta mil habitantes de Puerto-Rico hacen al rey D. -Amadeo I. - - -SEÑOR: - -Los que suscriben, individuos de todas las clases de esta Isla, -hacendados, comerciantes, capitalistas, industriales, profesores y -artesanos, afiliados todos al gran partido radical, y leales y fieles -defensores de la nacionalidad á V. M. con el más profundo respecto -exponen: Que cuando comenzaba esta provincia á disfrutar paz y -tranquilidad unidas al más perfecto órden bajo el mando paternal y -justiciero del Excmo Sr. D. Simon de La Torre, á quien V. M. confió su -gobierno; cuando alentaba la más dulce esperanza de que continuando -dirigidos sus destinos por la recta y entendida mano de tan dignísimo -Jefe, se abriría á su porvenir la senda de progreso y de bienestar á que -aspira, y que hasta ahora por circunstancias históricas y excepcionales -no habia podido alcanzar, se ha propalado el alarmante rumor y la -infausta nueva, de que los adversarios á nuestras reformas y enemigos de -toda libertad en este suelo, poniendo en juego sus poderosas influencias -y usando de las terribles armas de la calumnia y la mentira, trabajan -con incansable ardor para sorprender el ánimo de V. M. y su gobierno, -con el fin de obtener que sea relevado del mando superior de esta Isla -el Excmo Sr. General Latorre y su Secretario D. José Ayuso. - -Profunda sensacion ha causado y no podia menos de causar esa noticia; si -los planes interesados de esa agrupacion llegaran á realizarse, -Puerto-Rico esperimentaria una sensible pérdida, viendo desvanecerse en -un momento sus legítimas aspiraciones de mejoramiento en su régimen -político y administrativo. - -No es de creer que esas maquinaciones prevalezcan, y que V. M. de oidos -á lo que notoriamente es sólo un ardid de partido para conseguir fines -determinados; pero la sola idea de que tal cambio pudiera efectuarse por -consecuencia directa ó indirecta de los activos é infatigables trabajos -de nuestros adversarios, mueve á los firmantes á elevar hasta V. M. su -respetuosa voz con objeto de que la verdad se abra paso y conozca V. M. -de una manera fehaciente la opinion y el deseo de la inmensa mayoría de -esta leal Provincia, que sólo aspira á que en ella reinen la justicia y -el órden, vínculos que la estrechen más y más con la Madre Patria por -cuya gloria y honra darian todos sus vidas y sus bienes. - -Los que quisieran el estacionamiento del régimen colonial en esta -Antilla, incompatible con la gloriosa y trascendental revolucion de -1868, que conquistó la libertad para España, de que formamos parte -integral, y que dió por resultado la elevacion al trono de V. M. y su -dinastía para felicidad de la Nacion; los que á todo trance ansían que -se perpetúe ese funesto régimen; los que aman ardientemente esa -situacion política á cuya sombra han medrado con el privilegio y el -monopolio; los que aborrecen la libertad en este suelo porque comprenden -que siendo fuente del órden y de la justicia, caerán esos privilegios y -la igualdad del ciudadano ante la ley y en la ley los despojará de la -influencia y preponderancia indebidas, que por aquellos medios han -logrado y logran todavía; los que tan mal quieren á la noble España que -por su interés egoista prefieren verla aquí arbitraria é injusta antes -que liberal y noble, no omiten medios por reprobados que sean para -alcanzar sus torpes fines. - -El Gobierno recto, muy recto del ilustre general La Torre, desde el -momento en que arribó á estas playas desconcertó y disgustó á esos -hombres. Acostumbrados á ser oidos y atendidos en los consejos del -gobierno, y á que sus ideas se practicaran; formando, si así puede -decirse, una administracion y un régimen gubernativo á su antojo y -sabor, la primera vez que una firme y justa autoridad celosa de sus -deberes cerró los oidos á toda exigencia y á toda insinuacion, y sin más -norma que la ley y la justicia distribuyó esta por igual entre todos los -habitantes de la provincia y á todos dispensó la misma proteccion; desde -ese momento el despecho y la ira encendieron sus corazones y -concentraron todas sus fuerzas para volver á la antigua situacion -perdida y echar por tierra sin consideracion ni miramiento alguno el -obstáculo que se oponia á sus planes. - -De ahí su actitud hostil y osada en esta provincia; de ahí las -frecuentes alarmas con que han tratado de mantener intranquilo y -temeroso al país; de ahí sus contínuas reuniones y aparatos; de ahí sus -protestas irrespetuosas y sus escritos llenos de saña y de veneno en -los periódicos que aquí sostienen; de ahí, por último, las groseras -calumnias, las torpes mentiras, las falsedades escandalosas con que los -órganos de su devocion en la prensa de la Metrópoli intentan desfigurar -los hechos y la verdad, y sorprender y estraviar la opinion pública, -fingiendo que esta provincia se halla en el más triste estado de -desórden y de anarquía, y presentando á su digno gobernador como el jefe -del partido radical, á quien apostrofan con el calificativo injurioso de -partido filibustero y separatista que conspira contra la integridad de -la nacion. - -No cabe ni cupo jamás tal osadía en inteligencia humana. Se concibe la -lucha legal y moderada entre dos partidos que disputan el triunfo y la -influencia en el poder. Se concibe la emulacion de las agrupaciones -políticas, que atentas á la felicidad de la patria comun, batallan en -noble lid, se esfuerzan en conseguir la victoria y usan de armas dignas -y lícitas. Pero no se concibe ni puede concebirse que con la vista fija -en un censurable egoismo, sin amor ni fé por la patria, que sin embargo -se toma por pretesto, haya un conjunto de hombres que quieren -sacrificarlo todo, justicia, derecho, consecuencias, libertad, moralidad -á sus planes funestos y verdaderamente perturbadores de la prosperidad y -el reposo de esta Isla. - -Esa es la táctica, ese el sistema empleado por los hombres que en esta -Antilla se llaman defensores de la nacionalidad y se abrogan el -privilegio exclusivo de ser los únicos españoles que aquí alientan. - -Esos hombres, penetrados de que la justicia no puede oscurecerse, -convencidos de la que asiste á esta Provincia para pedir los derechos de -ciudadanía, que como miembros de la Nacion Española la pertenecen, sin -poder contener el oleaje impetuoso de la revolucion justa y radical -verificada en la Madre Patria, que prometió esos derechos y las reformas -consiguientes, no encontrando razon alguna que oponer ni fundamento en -que apoyar la negativa al nuevo estado de cosas prometido, han apelado á -ese odioso medio de calumniar al país, llamándole enemigo de España y -confundiendo la reforma con la aspiracion al separatismo, para -ennegrecer con esa fea mancha á todo el que no sea de su opinion y ame -la libertad en esta tierra. - -Así se explica lógicamente esa falsa imputacion, que prodigan al partido -radical de Puerto-Rico, y que utilizan en todas ocasiones. Es indigno -tal calificativo. No, Puerto-Rico es fiel y leal. Puerto-Rico ama á la -Patria con el mismo cariño que sus demás provincias hermanas. -Puerto-Rico guarda en su historia elocuentes ejemplos de su lealtad. -Puerto-Rico tiene en su vida pública atestados infinitos de su adhesion -y amor á la Metrópoli. Puerto-Rico no abriga más que españoles. La -inmensa mayoría de sus habitantes, aspira, es cierto, á la libertad, -pero con España, dentro de España, siguiendo su misma suerte. Esa -mayoría inmensa á que los monopolizadores de la nacionalidad apellidan -enemigos de la Patria, porque quieren reformas y libertad; esa mayoría -es más española que sus detractores, porque obedece y acata las -prescripciones del poder supremo, porque se conforma y cumple los -mandatos de sus autoridades, mientras que ellos, los que más gritan su -españolismo, no aman otra España que la que forjan sus intereses, la que -puede servir á favorecerlos, y se rebelan contra el Gobierno, y luchan -con las autoridades superiores, que desprestigian y amenazan osadamente -con la _rebelion de la lealtad_, cuando el poder no favorece esos -intereses y no dispensa injusta proteccion á sus planes. - -Esta es la situacion actual. Ese grupo refractario á la libertad es -enemigo de lo existente hoy en la Madre Patria, y no lo oculta en sus -publicaciones. Es enemigo de nuestra primera y superior autoridad, -porque no coadyuva á sus deseos, porque no se hace instrumento de sus -proyectos, porque no sigue el curso que otros han seguido -desgraciadamente. - -Por eso la injuria, la mentira y la calumnia. Por eso su inaudita -audacia. Al general La Torre, al digno y buen militar, al leal español -que ha derramado su sangre tantas veces por la Patria, al cumplido -caballero, modelo de honradez y de decoro, lo suponen partidario y jefe -de un partido separatista imaginario, entregado á sus influencias, -rendido á sus deseos y conspirando contra la nacion, perseguidor -acérrimo de sus defensores en esta provincia. Por fortuna, semejante -suposicion está desmentida de antemano por los antecedentes de tan digna -autoridad, y por la conciencia pública de los hombres honrados de esta -Isla. - -El Excmo. Sr. General La Torre al encargarse de su mando se encontró -rodeado de elementos hostiles á las ideas que venia á plantear, de -elementos afines á las situaciones anteriores; en la administracion y en -la milicia era grande el número de sus desafectos, y cruda la guerra que -desde el primer dia le hicieron los intransigentes sostenedores del -_statu quo_, los que á la sombra de los abusos é injusticias del régimen -colonial habian predominado hasta entonces en el gobierno del país. -Hechos públicos referentes á las elecciones de Diputados á Córtes lo -demuestran, y sin embargo, atravesando esas difíciles circunstancias, -con todas esas contrariedades, una autoridad nueva en esta provincia y -sin conocimiento anterior de ella todo lo armonizó, todo lo superó, y el -país goza de una tranquilidad y de un órden admirables, sin que hasta -ahora haya tenido que lamentar la más mínima desgracia ni el más ligero -tumulto; que si los denuncian en sus periódicos mercenarios los -adversarios de nuestros derechos políticos, no son mas que creaciones -fantásticas de su imaginacion mal intencionada. - -El hecho mismo de la eleccion pasada es una prueba palpable del tino y -la cordura con que gobierna el general La Torre. Quizás en ninguna de -las provincias de la Madre Patria se haya verificado tan importante acto -con tanta calma y tanto órden. ¿Dónde está, pues, la agitacion que reina -en esta Isla? ¿Dónde esos enemigos de España, que con tanta proteccion -en las altas regiones del Gobierno, no abusan de su estado y situacion, -y tranquilamente ejercen el derecho del ciudadano, nombrando sus -Diputados, entre ellos esclarecidos patricios de la Metrópoli, para que -en el santuario de la ley, discutan y reclamen el cumplimiento de las -reformas prometidas? ¿Es esa la actitud del pueblo hostil á la -nacionalidad, del partido que encubre sus miras separatistas bajo la -capa de una opinion radical y exaltada como suponen maliciosamente? Si -fueran ciertas esas prisiones y esos atropellos, de que se quejan -hipócritas nuestros adversarios, si la libertad desenfrenada que -atribuyen al partido radical de esta Isla fuese una verdad, á existir -tales ideas separatistas, ¿no habrian aprovechado tan favorables -circunstancias para realizarlas ó intentarlo al menos? - -No es eso lo que ha pasado y lo que pasa. Esta provincia se distingue -hoy más que nunca por su tranquilidad, por su buen juicio y por su -sumision y obediencia á las órdenes superiores, que acata y apoya con -todas sus fuerzas. Y ese será el camino que seguirá bajo la mano hábil y -recta del ilustrado jefe que la gobierna. - -Cualquier cambio, Señor, que se operase en el Gobierno y administracion -de esta provincia en las actuales circunstancias, sería ocasionado á -graves disgustos y podria hacer peligrar el sosiego de que hoy se goza. -El cielo, sin duda, inspiró á V. M. al encargar el mando de esta -provincia á su actual Gobernador el Excmo. Sr. General D. Simon de La -Torre, secundado por su recto y entendido Secretario D. José Ayuso. -Modelo de honradez y de probidad, su mano sostiene en el fiel la balanza -de la justicia; para él no hay distinciones ni partidos, ni camarillas, -ni inspiradores apasionados, ni privilegios, ni monopolios: para él no -hay más que la ley y su cumplimiento estricto. - -Ese es el verdadero gobierno de un país; ese es el único que da la -felicidad; ese es el único tambien que en esta provincia nueva en el -camino de las instituciones libres, y hostigada por aspiraciones -interesadas y egoistas, que sostienen á todo trance el régimen antiguo, -puede realizar y llevar á cabo felizmente el desenvolvimiento de las -reformas en nuestro modo de ser político y administrativo, que nos han -sido prometidas, que tenemos un título valioso para merecerlas como -leales y fieles ciudadanos españoles, y que de una vez para siempre -estrecharán con indisoluble lazo de union y amor esta Antilla con la -Madre Patria. - -Por eso esta provincia se ha alarmado con la sola idea de que el -Gobierno actual y sistema adoptado se alteren; teme con sobradisima -razon que los partidarios del reaccionarismo y del _statu quo_ se -aprovechen de cualquier alteracion que se verifique, y contrarresten las -mejoras y adelantos de que hoy empieza á disfrutar. Y con ese temor y -con ese deseo vivísimo y justificado de conservar lo que hoy existe en -nuestro Gobierno civil actual y de que continúe este en la ilustrada y -justa senda por que va caminando, los que suscriben acuden á V. M. cuya -sabiduría, rectitud y paternal cariño para con sus pueblos, tanto le -enaltecen respetuosamente. - -Suplicándole en bien de esta provincia, tan leal y tan fiel como -cualquiera otra de la Nacion, de esta provincia, que protesta una y mil -veces derramar su sangre por la conservacion del territorio, y por -su seguridad exterior é interior; de esta provincia que tanto ha -demostrado su amor á la Madre Patria, se digne, desoyendo las -reclamaciones y quejas que contra el actual gobernador Excmo. señor -general La Torre y su secretario D. José Ayuso, pudieran maliciosamente -dirigir nuestros adversarios, mantener en sus respectivos puestos á la -referida autoridad y funcionario indicado, que como se ha dicho, cumplen -bien y dignamente su difícil y elevada mision, realizando el implantamiento -del nuevo sistema liberal con la más envidiable y perfecta -tranquilidad.--Puerto-Rico 10 de Noviembre de 1872.--Señor.--A. L. R. P. -de V. M.--José Santa Marta, abogado y Diputado provincial; Leonardo -Igaravides, senador; José de Celis Aguilera, Diputado provincial y -hacendado; Julian Blanco, hacendado y Diputado á Córtes; Sev. Quiñones, -abogado y Diputado provincial; Ant. Aguayo, propietario y Diputado -provincial; Manuel Padial, José J. Acosta, propietario y ex-diputado á -Córtes; Pablo Saez, abogado y Diputado provincial; J. S. Alfonso, -farmaceútico, Diputado provincial y propietario; Pedro G. Goico, doctor -en medicina, propietario y Diputado provincial; Enrique Urrutia, -comerciante y corregidor de la capital; José D. Infante, Bernardino F. -Samper, Joaquin A. Angulo, Fidel Guillermo, Miguel Morales, Laureano -Vega, comerciante; José Cordovés y Berrioz, Francisco Buguella, Fernando -Vizcarrondo Rojas, Santiago Prieto, Miguel Quesada, Enrique Ramirez de -Arellano, Gregorio de Latorre y Montesino, Joaquin Rodriguez, Isaias -Félix Castro y Diaz, Herminio Padial, José Franco, Francisco Bulerin, -Esteban Escalona, Francisco C. Dávila, Esteban Calderon, Pedro C. -Corren, Temístocles Andino, Leoncio Carreiro, Juan Enriquez, Manuel A. -Alonso, José A. Fernando, José Vinela, Segundo Setty, Vicente Guillermo, -J. A. Cabrera, Félix Noa, Juan Basilio Nuñez, Manuel J. Calderon, Benito -Torres García, Juan Bautista Fizol, Pedro Vidal, Eduardo Martorell, -Francisco Martinez de Aparicio, Ector Cherremons, propietario; Pedro -Cabrera, Salvador Prato, F. Pablo Rofselló, Bartolomé Llobet, Gregorio -Rodriguez, José María Bunata, Feliciano Cullar y Torres, Juan M. de -Larraon, Pedro del Valle, Pablo Marien, Diego Milé, Eusebio Menendez, -Alejandro Cruz Lacomte, José Fr. Diaz, Gustavo Diaz, L. P. Benitez, -Francisco Gimenez, Joaquin Ramirez, Martin F. Reyes, Francisco F. -Hernandez, Enrique Botch, Marciano Porralas, Francisco de P. Vergara -hijo, C. Avon, Narciso Font, Benito Osorio, Félix Padial, Julio Mas y -Pila, Ricardo Hance, Jorge A. Goyco, Francisco Acosta, José M. Collazo, -Ramon Collazo, Claudino Melizo, Saturnino Rivero, Julian Baldorioty, -Cárlos Lixert, Andrés Medrano, Manuel Lopez, Generoso Diaz, Salvador -Gallart, Teodoro García, Pedro Jimenez, Benigno Capó, E. Gonzalez, Pablo -Durán, Manuel Vazquez, Pedro Marquez, José de la Rosa, Angel Martinez, -Oscar Amadeo, Juan Casanova, Robustiano Texidor, Aureliano Alvarez, M. -Poventud, Gabino Izjo, Nicolás Colon. A ruego de los propietarios Juan -Antonio Santiago, D. Antonio Borge y Victorio Torres, Nicolás Colon. A -ruego de los propietarios Martin Torres, Félix Torres y D. José Cruet N. -M. Poventud, José Diaz de Castro y Ruiz, José T. Quiñones, Manuel -Ramirez, Luis Beansang, Antonio Morales, Land. Morales, Encarnacion -Arce, Manuel Morales, Loreto Marzo, Juan Piña, Hipólito Arce, Manuel -Alvira, Juan A. Quiñones, Manuel Quiñones, Vicente Avila, Juan de Jesús -Cintron, Leon Rivera, Eugenio Rivera, Bautista Carmona, Ildefonso -Carmona, Juan P. de Lugo y Otero, José Manuel Matienzo, Francisco Gran, -José Gregorio Coca, Reyes Coca, Juan P. Tudela, Manuel Escobar, Juan -Gonzalez, Teodoro Bartolomé, Tomás Mizabul, Sebastian Diaz, Luis -Trinidad, Juan P. Diaz, Felipe Vazquez, Aureliano Mizabal, Máximo -Rivera, Andrés Cruz. A ruego de Federico Cruz, propietario José Pujals, -Juan Cataríneu, Froilan Arroyo, Francisco Diaz, Justo Mizabal, Plácido -Perez, José María Benjamin, Juan José Colon, Cristóbal Patxot, Cecilio -Rodriguez, Francisco Molano, Jesús Torres. A ruego de Fermin Ramos, -Eusebio Bravo; Juan Ramirez, Eusebio Bravo, Valentin Berlanga, Félix -Rexach, Escolástico Clavijo, Miguel Mendey, Agustin de Arce, José Manuel -Flores, Juan Moreno y García, Martin Vazquez, Francisco Sabas, Jesús -Ortiz, Alberto Espiado, Pacífico Gonzalez, Pedro C. Villarini, Isaac -Coliaro, José E. Colon, Juan Bautista Perez, Fernando Concepcion, -Fernando Martinez, Antonio Cerrea, José R. Cabrera, Manuel Boralt, José -del C. Siaco, Julian Andino, Ignacio Aguiño, Juan Alvarez, Francisco -Quiñones, José R. Cabrera, José Escudero, Manuel Melendez, Sosé María -Caballero, Charles Belltra, José Perez, Luciano Rivera, Francisco -Duchesne, Valentin Pereyrol, Roman Nuñez, F. Villaveitia, José Marcial -Quiñones, Celso M. Quiñones, Tomás Ramirez Quiñones, Ramon B. Lopez, -Juan O'Neill, Tomás Agrait y Tinto, José R. Oliver, Mariano Ramirez -Quiñones, Vicente Alvarez Dávila, Andrés Dapena, Vicente Alvarez Arce, -Ramon S. Quiñones, Francisco María Quiñones, hacendado; Ramon Francisco -Lugo, propietario; Florencio Lugo, Francisco Lugo, José Miguel Lugo, -German Lugo, Miguel Lugo, Rodulfo Rivera, Pedro Alcaráz, Gaspar -Castillo, Gaspar C. Castillo Ortiz, Vicente Berenguer, Dionisio Ramirez, -Juan Marcelino Vega, Buenaventura Quiñones, Eduardo Quiñones, Matías C. -García, Gustavo Ramirez, Ubaldino Ramirez, Francisco A. García, Ramon -Nazario, Francisco Berengues, Ildefonso Rodriguez, Juan Bautista -Almodra, Gil Aubrité, José Nicomedes Ortiz, M. Antongeorgi, José C. -Balzao, Nicolás Acosta, Andrés Dapena, Bartolomé Esteva, Marcelino Anta, -Miguel Vega, Francisco Medina, José Nuñez, Ramon Gonzalez, propietario; -Francisco M. Lopez, Emilio Rivera, Miguel Cintron, Emilio Cintron, -Modesto Bim, Ezequiel Martinez, Matías Rosario, propietario; Schendg -Conte, Bartolomé Dávila, José Pimentel, José Vivas, Cárlos Carlo, -Avelino Vindglay, Felipe Cacholas, Felipe Cacholas 2.º, Felipe Rivero -2.º, Eugenio Carrion, José María Osorio, Narciso Matos, Felipe -Vizcarrondo, Monserrate Aguilar, José Antonio Morales, Manuel Ramirez -Reyes, Pedro Quiñones, Luis de Jesús, Vicente Escobar, Esteban -Rodriguez, Francisco Silles, Luis Vergue, Juan Miranda, Pedro Cláudio, -Juan Dávila, Francisco Nater, José María Arestíqueta, Cecilio V. -Gutierrez, Pascual Naranjo, José R. García, Francisco Acosta, Andrés -Quiñones, Ricardo Ceballos, Francisco Alejandro Perez, José Vallo -Lepily, Pedro Pani, Pedro Valdespino, Cárlos E. Rodriguez, Ramon -Delgado, José E. de Goenaga, Dr. A. S. Fuertes, Cárlos Castro Pascasio -Chasbournnier, José Balbino de Torres Valle, Hermenegildo Giraldes, -Saturnino Reyes, Juan Benito Romero, Federico Marzero, Nicolás Tarne, -Felipe Rivera, Clemente Bobonis, Severo Melendez, Manuel Robles, -Baldomero Artus, Daniel T. Cogley, Juan Santiago, Vicente Nieves, Juan -Ruiz, Ricardo Pastrana, Ricardo Parsons, José María Jimenez, José I. -Mogica, Angel Pacheco, Jorge Parsons, Evaristo Elcicier, Evangelista -Lebron, Luis Martino, Mamerto de los Santos, Luis Catalino Vazquez, -Valentin Iglesias, Lorenzo Ferrer, Juan J. Calderon, Celestino Lampuzo, -Rufo Santos, Eusebio Acosta, Julian Lopez, Norberto Osorio, Pablo -Ayende, Martin Rodriguez, Manuel Lanzo, Manuel Galvarni, Cárlos Perez, -Francisco L. García, Octavio García, Joaquin L. de Solis, Nicolás R. -Uribe, Ramon Rodriguez, Cárlos Mellado, Eloy García, Antonio Corton, -Juan del Toro, Manuel R. Gonzalez, Tomás Hernandez, Serafin Noya, Ulises -D. Martinez, Faustino Lopez, Ricardo Rodriguez, José Borges, Ramon C. -Martin, Ramon L. Tinajero, Eduardo Noya, Antonio Rodriguez, Demetrio -García, Romualdo L. Vazquez, Francisco Romero, Ramon Acebedo, Julian -Córdova, Eleuterio Rivera, Manuel Tolentino, Manuel Algasurs, Modesto -Disdier, Rafael Flácido Rodriguez, Tomás A. Vazquez, Patricio José -Lopez, José Carmona, 2.º, José Vicente Sanchez, Bonifacio Robles, Martin -Mirot, Rodulfo Victoria, Pilar Castro, Francisco Corrales, Pedro Torres, -P. y Berrios, Aquiles Colon, Manuel Y. Valdo, Manuel E. Aguayo, Gabriel -Mono, Eugenio Jimenez, José Sanchez, José Ramos de Anaya, Pedro de -Santiago, Gabino Jimenez, Mauricio Jimenez, Antolin Cintron, José -Llorens, Florencio Echevarría, Arturo Morales, Manuel Flores, Jesús -María Hernandez, Joaquin Perez, Mariano Alvarez, Manuel Bonilla, José R. -Vazquez, Manuel Dis, Francisco Jimenez, F. Julian Diaz, Manuel de Hoyos -Limon, José G. Cuevas, José R. Mintos, Marcelino Zavala, José C. Cuevas, -Juan José Camacho, Eladio Saldaña, Máximo Galvez, Santiago Aldrey, Dr. -Almodovar, José N. de Aldrey, Juan de M. Peña, Julian Hernandez, Benigno -Porrata, Juan de Aldrey y Rodrigo, Santiago Vezira y Castro, José Acosta -y Ramirez, Manuel Fernandez Juncos, Manuel Padils, José Nater, José -Passapera, Tomás Sandron, Fernando Aragonés, Evaristo Martinez, Manuel -Prado, Miguel Landron Lopez, Manuel Quintero, Pedro María García, D. -Salinas, D. Sena y Bracero, José Vazquez, Márcos Uribe, Semy Bair, J. -Hernandez, José María Muñiz, José García Salinas, Adolfo Mingo, -Temístocles Diaz, Lucio Soto, Federico Matheu, A. Elias Ortiz, Luis -Ercigno, Enrique Redondo, Felipe Lasanta, Marcelino Gomez, Alejandro -Vaillant, Juan de Dios Matos, Juan Vaillant, Federico Leon, Vicente -Vico, Bamon Delgado. A ruego de Cayetano Torres, propietario, José -Bautista Lebron; José Ortiz, Cárlos Ortiz, Santos Ortiz Vazquez, Pablo -Dávila, Ramon Ortiz, Nicomedes Sames, Pedro Colon, Ramon Delgado, -Hilario Ortiz, Florencio Moral, Miguel Morales, Aquilino Figueroa, -Ignacio Figueroa, Pedro Figueroa, R. Bono, Manuel Reyes Dávila. (Siguen -hasta 30.000 firmas, y se promete continuar publicando las que se -reciban de otros pueblos de la Isla.) - - - - -Número II. - - Protesta de varios diputados provinciales, propietarios, abogados, - médicos, farmacéuticos, profesores de instruccion pública, - periodistas, etc., etc., de la capital de la isla contra las - falsedades de los ultra-conservadores de Madrid. - - -Los que suscriben, amantes del órden, de la paz, de la prosperidad y del -progreso de esta bella y leal provincia española, protestan una y mil -veces y de la manera más solemne, de las _calumnias y mentiras_ escritas -en _El Debate_, periódico conservador. - -En su número 25 del 28 de Setiembre último se encuentra un artículo con -el epígrafe PUERTO-RICO SE PIERDE, y en él, con escarnio de la verdad, y -con el cinismo más escandaloso, se ven estampadas las siguientes frases: - - "Digámoslo sin rodeos: Puerto-Rico está perdido y á estas horas - lamentables sucesos hubieran ensangrentado ya sus calles, si la - intervencion oportuna y providencial de una conocida persona que - goza en la isla de gran prestigio, no hubiera detenido el golpe en - los momentos más críticos." - - * * * * * - - "La audacia y osadía del ultra-reformismo ha llegado ya á su - límite: allí no existe autoridad ni nada que lo parezca. Los - separatistas insultan en público á los peninsulares, y en todas - partes, en los pueblos de la isla, se entonan las canciones más - escandalosas contra la madre patria, frente á frente de los - voluntarios, que aunque sientan hervir en su pecho la indignacion - patriótica, tienen que contener su impulso por no provocar lances - que desean ardientemente nuestros enemigos." - - * * * * * - - "El capitan general se ha permitido decir, delante de los hombres - más distinguidos del partido español, que en Puerto-Rico no impera - más ley que su capricho, y se ha rodeado de los más audaces - separatistas de la Antilla." - - "Los de Lares fraternizan con el secretario Sr. Ayuso, que sigue - anunciando que _es radical hasta el crímen_, y hoy por hoy puede - decirse que los españoles están á merced por completo de lo que - aquellos, alentados por la proteccion de la autoridad, quieren - hacer." - - "La vergüenza y el rubor, dice una de las cartas que tenemos á la - vista, sube á la frente de todo el que se precia de español, y se - necesita tener mucho patriotismo para contener la indignacion de - tanto leal, que por solo el delito de serlo, se ven escarnecidos y - vilipendiados por el gobernador superior civil. De este señor y de - su secretario el Sr. Ayuso se ha apoderado el _delirium tremens_ y - no hay atropello, ni injusticia que no cometan en tratándose de un - buen español." - - "El respetable alcalde de San Lorenzo D. Ulpiano Valdés, que, - repetimos, ha sido separado dentro del período electoral, se ha - visto sustituido por un tal Santiago Rodriguez, _hombre inmortal_ y - que consta á toda la isla _que está nombrado brigadier por los - separatistas para el dia que triunfen. Solo un loco, solo un hombre - que hubiera perdido la razon podria cometer las inconveniencias y - los desatinos que ha cometido el actual capitan general de - Puerto-Rico._" - - "Todo este inmenso cúmulo de escándalos, de enormidades, que - patentizan la persecucion sin tregua ni cuartel que se hace en - Puerto-Rico á todo lo que es español, han decidido al comité - central liberal conservador á aconsejar á sus hermanos de la isla - el retraimiento en las elecciones, etc., etc." - -No hay una palabra de verdad en lo que ha relatado _El Debate_, y admira -y sorprende cómo han podido inventarse tamañas falsedades que deshonran -á los que se han atrevido á publicarlas, y causan el disgusto y la -intranquilidad de este pacífico vecindario, cuya ruina desean y provocan -los de _El Debate_ y sus sectarios. - -Sin espíritu de partido y guiados solamente por la verdad é impulsados -por el amor á la justicia, nos creemos en el deber ineludible de -protestar, como protestamos, de cuanto ha escrito el _célebre periódico_ -contra el benemérito, justo y recto general D. Simon de La Torre; contra -su digno secretario Sr. Ayuso, contra el país y contra el honrado y -prudente partido reformista. - -Sí, sin espíritu de partido, sin afecciones, ni rencores, y sin otro -móvil que hacer pública y patente la audaz mentira de _El Debate_, deben -los _conservadores y los reformistas_ levantar la voz y hacer brillar la -esplendente luz de la verdad, porque lo requiere el decoro y la -tranquilidad del país, que á todos interesa, y el recto proceder de -nuestro gobernante y su secretario. - -Así sabrá el mundo entero que Puerto-Rico está tranquilo, contento y -satisfecho, esperando las reformas que le conceda la Madre Patria, para -gozar la vida de los pueblos libres, y aumentar su instruccion, su -comercio, su industria y su bienestar dentro de la nacionalidad -española. - -Puerto-Rico 20 de Octubre 1872. - -Manuel S. Cuevas, Félix S. Alfonso, Pablo Saez, Pedro G. Goico, José -García Maltin, Nicolás Aguayo, Manuel H. Cuevas, Pedro Gutierrez del -Arroyo, Pablo Rodriguez, Félix Padial, Fernando Sárraga, Jacobo Orestes -Montilla, Emilio Montilla, Arturo Sárraga, José S. Delgado, Andrés -Medrano, Andrés A. Valencia, J. Gautier Benitez, Julian Baldorioty, -Jorge A. Goico San Víctor, Ramon Power, Juan Franco, José B. Carreras, -Luis Corton, Eduardo Andino, Casimiro M. de Vizcarrondo, Rafael Quesada, -Juan Emilio Turull, Manuel J. Miró, Jantiago Beltran, Alvaro Muriel, -Cárlos Martinez, Rómulo Vizcarrondo, José Ortega Nevares, Juan J. -Gorbea, Miguel N. Landron y Nater, Enrique Montes, Félix J. Aldao, -Rafael Montes, Cárlos Lopez Viña, Joaquin Saravia, Domingo P. Mojica, -José C. Diaz Ramos, Leonardo Perez Benitez, Francisco Perez, Manuel V. -Cuevas, Francisco García, Luis Font, José Castro Lopez Villalon, Narciso -P. Guerra hijo, Leoncio C. y Caballero, Antero Juliat y Gonzalez, José -Rivera, Ricardo Hernandez, José T. Morales, Manuel Delgado Colon, Manuel -Suarez Valdés, José Modesto Varlle. - - - - -Número III. - -EN LA PICOTA. - -(Artículo del periódico radical de la capital de Puerto-Rico contra -ciertas «equivocaciones» propaladas en Madrid.) - - -Bien quisiéramos nosotros que las columnas de _El Progreso_ no tuvieran -que mancharse con las farsas que nuestros desesperados contrarios -inventan para desautorizar á nuestras primeras autoridades y al partido -reformista de la isla; pero hoy creemos conveniente al interés de las -mismas personas calumniadas que el público entero de Puerto-Rico vea y -sepa cuáles son las groseras mentiras que sirven de base á la gritería -de los conservadores en Madrid. - -Como una pequeña muestra de los órganos subvencionados de los -conservadores, hace unos dias publicamos la descripcion que apareció en -_El Debate_ del motin de Yabucoa, y para que se comprenda cuál es la -conciencia de esos escritores, insertamos á continuacion lo que el mismo -_Debate_ decia á _La Correspondencia_ con motivo de no tener el -periódico noticiero el menor conocimiento de ese soñado motin. Dice así -_El Debate_: - - "_La Correspondencia_ dice que las cartas que ha recibido de - Puerto-Rico no hablan del motin de Yabucoa. Lo que prueba que _La - Correspondencia_ tiene muy malos corresponsables en aquella isla, ó - que tienen ojos y no ven, ó como si dijéramos, que son - reformistas." - - "¿Ha contado todavía _La Correspondencia_ nada de lo mucho que ayer - y anteayer referiamos de Puerto-Rico? ¿Ha contado nada de lo mucho - que desde el dia 1.º de Setiembre hemos publicado sobre el estado - alarmante en que la isla se encuentra? Diga _La Correspondencia_ - que no puede defender al elemento español de Puerto-Rico, poniendo - en evidencia el proceder descabellado de los señores La Torre y - Ayuso, y no desautorice sin fundamento á los que queremos hacerlo y - lo hacemos." - -No basta haber inventado esa farsa ridícula, de la que nos reiríamos si -no supiésemos hasta donde alcanzan los arteros tiros de la calumnia: es -menester dar la última prueba de cinismo y sostener impudentemente la -mentira. - -Ahora vean nuestros lectores otro suelto que encontramos en el número -520 del citado periódico correspondiente al dia 3 del próximo pasado -Octubre, en cuya fecha se da cuenta de haber sido espulsado de esta -isla y enviado á la de Cuba, antes de que el gobierno de Madrid tuviera -conocimiento de ello, el Sr. D. Manuel Cortés, jefe de estado mayor que -ha sido de esta isla. El suelto dice así: - - "Ya se ha vengado el capitan general de Puerto-Rico del señor D. - Manuel Cortés, digno jefe de estado mayor de aquella isla. - Referimos dias atrás el modo grosero, la falta completa de - educacion con que el Sr. La Torre contestó al Sr. Cortés cuando - este, llamado por aquel, le respondió que no podia contribuir á - infringir terminantemente las leyes autorizando con su firma la - separacion de dos comandantes de departamento durante el período - electoral, que el Sr. La Torre queria autorizara, y á quienes - despues, y no obstante las buenas razones y advertencias del Sr. - Cortés, separó por sí solo el actual capitan general de - Puerto-Rico." - - "Pues bien, D. Manuel Cortés ha sido espulsado de la isla por el - Sr. La Torre y enviado á la de Cuba, antes de que el gobierno de - Madrid tuviera conocimiento de ello y antes que llegara á - Puerto-Rico la órden, que con posterioridad ha enviado el general - Córdova. El ministro de la Guerra, que en todo procede como quien - es y con el más completo desconocimiento de toda nocion de - justicia, ha dispuesto que el Sr. Cortés se traslade á Cuba, con lo - que el general Córdova ha querido, sin duda, dar una satisfaccion á - los separatistas y ultra-reformistas que le han elegido allá - diputado por el distrito de Ponce." - -No hallamos palabras para pintar con sus propios colores las muestras de -cariño y de la simpatía, que el recto proceder y los sentimientos -altamente españoles han granjeado entre los leales al Sr. Cortés. - -Entusiasta hasta el más alto grado fué la despedida que á aquel militar -se ha hecho en Puerto-Rico, teniendo la inmensa satisfaccion de poder -estrechar entre sus brazos á lo más distinguido, á lo más elevado, lo -más patriótico y español de la isla, elocuente manifestacion que prueba -como aquellos honrados y buenos españoles saben venerar á los que sirven -con verdad y lealtad á la causa de nuestra patria. - -Se nos dice que se preparaba en la Habana al Sr. Cortés un recibimiento -tan entusiasta como lo fué su despedida de Puerto-Rico. - -Lo creemos: el Sr. Cortés es digno de la consideracion y el cariño de -los españoles leales. - -Ahora bien, todo el mundo ha podido ver en la _Gaceta_ que el Sr. Cortés -ha pasado á continuar sus servicios en la Isla de Cuba, _por disposicion -del Gobierno Supremo_, habiendo salido de aquí en el vapor correo hace -cuatro dias. Esto no necesita comentarios. Así se escribe la historia -por los periódicos conservadores; así estará escrita seguramente la de -Lares. - -Esa senda por donde se han lanzado los conservadores, es el instrumento -que con más vigor y actividad trabaja en favor de nuestra causa. Nos -duele y nos repugna ver á los enemigos de las reformas usar de tan malas -artes para combatir una causa santa; pero lo decimos francamente, si -nosotros quisiéramos apresurar su triunfo, nada nos parecería más útil -que mantener una prensa tan desatentada como la que se llama -conservadora en los asuntos de Puerto-Rico. - -Los artículos de _El Debate_ están como las lenguas de los senadores -romanos que, agitados por el terror al ver desmoronarse el grande -imperio exclamaban: ¡Qué se van los dioses! Y en efecto los -reaccionarios aquí y en la Península ya no son otra cosa que lo que es -la nieve cuando para derretirla aparecen los rayos del sol en un hermoso -dia de primavera. - -Convénzase el partido conservador de que se halla en plena -descomposicion y si quiere reconstituirse empiece por renunciar todo lo -que constituye su organismo actual. De otro modo, siguiendo el camino -que han emprendido, demolerán creyendo que conservan y anularán teniendo -la preocupacion de que perpetúan. - -Con ese sistema de mentiras y calumnias podrán, tal vez, descarriar en -la Península, por un momento, la opinion pública; pero ¡cuán efimero -será ese tiempo y cuán ventajosa á nuestra causa la reaccion que -necesariamente se ofrece en el espíritu público! - -Comprendan los hombres del partido conservador que si sus doctrinas no -hallan eco en el país, ni son aceptadas en las regiones del gobierno; -que si para conservar una apariencia de vida necesitan derramar el oro -por todas partes y envilecen su conciencia cual hace _El Debate_, es -porque esas doctrinas han muerto, es porque la idea que alienta el -partido radical lo mismo en esta provincia que en las 49 restantes de la -península, significa en los presentes momentos históricos, algo grande, -algo trascendental para la gloria y el porvenir de España y para la -honra de la revolucion de Setiembre. (_El Progreso_, periódico radical -de San Juan de Puerto-Rico, de Octubre de 1872). - - - - -Número IV. - -Protesta de los vecinos de «Yabucoa» contra las falsedades propaladas en -Madrid por un periódico conservador. - - -_El Progreso_ en su número 124, correspondiente al 20 de Octubre del año -corriente, reproduce un artículo de _El Debate_, órgano en Madrid de los -conservadores de Puerto-Rico, en el que, faltándose á la verdad de la -manera más descarada, se refieren como ocurridos en Yabucoa -acontecimientos que no han sucedido, ni pueden suceder, porque estando -aquí en inmensa mayoría los radicales que tenemos probado, con hechos y -no con vana palabrería, nuestro amor al órden y nuestro respeto al -gobierno constituido, sea cual fuere su color político, no consentiremos -que por nada ni por nadie se turbe jamás la tranquilidad pública, que -tan interesados estamos en sostener. Razon tiene _El Progreso_ al decir -que suprime comentarios sobre el trabajo conservador, que por lo grosero -y mal urdido se recomienda por sí solo; pero los que suscribimos, -vecinos de Yabucoa, infamemente calumniados, faltaríamos á nuestro deber -si no levantáramos nuestra voz para desmentir el cúmulo de falsedades -que contiene el espresado artículo, y para protestar llenos de -indignacion contra la grave ofensa que se nos ha inferido en nuestros -sentimientos de lealtad y patriotismo. - -Si _El Debate_ se hubiera contentado con lanzar la bola del motin en -Yabucoa, del ataque á la guardia civil y de la muerte del cabecilla -insurgente que hace perecer en la refriega, acostumbrados como estamos á -las peregrinas invenciones de la prensa conservadora, miraríamos con -desprecio este nuevo cuento; pero el periódico conservador, partiendo de -los hechos falsos que ha inventado, deduce á su gusto consecuencias -necesariamente falsas tambien y entra á hacer suposiciones que nuestra -lealtad y amor á la madre patria no nos permiten dejar pasar -desapercibidas sin protestar, como lo hacemos, con toda la energía de -que somos capaces. - -Los firmantes declaramos, pues, que es falso, absolutamente falso el -despreciable artículo de que nos venimos ocupando. En Yabucoa no ha -habido tal motin, ni la guardia civil, institucion que todos respetamos, -ha sido atacada por nadie, ni hemos tenido que lamentar desgracias ni la -muerte que se mencionan; y desafiamos á los individuos de la guardia -civil de este puesto y á cualesquiera, otra persona á que nos desmienta, -como desmentimos nosotros al articulista de _El Debate_.--Protestamos -una y mil veces contra las falsas cuanto calumniosas aseveraciones de -este periódico, llamando públicamente al autor del artículo _falsario é -impostor_, y asegurando solemne á la nacion, á S. M. el rey, al gobierno -Supremo y á su dignísimo representante en esta isla, que España no tiene -súbditos más leales ni más amantes de su nacionalidad que los pacíficos -vecinos de Yabucoa. - -Cierto que la gran mayoría de este vecindario somos radicales; cierto -que firmes en nuestros principios los sostenemos con energía y -trabajaremos siempre por el triunfo de nuestro partido, moviéndonos -constantemente dentro del círculo de la legalidad, como la demostramos -en las memorables elecciones de Abril en que aceptamos una lucha -desigual cuyo resaltado conocíamos de antemano, por no desatender la -voz del gobierno que nos llamaba á los comicíos; cierto que deseamos la -realizacion de nuestras aspiraciones que no son otras que ser -_ciudadanos españoles de hecho_ como creemos serlo de derecho; pero -sépase una vez por todas que tenemos fé en nuestra santa causa y que -firmemente persuadidos de que al fin lucirá para Puerto-Rico el sol de -la justicia, esperamos confiados y perseverantes tan glorioso dia, sin -que jamás pueda cruzar por nuestra mente la inícua idea de desgarrar el -seno de la Madre Patria bajo cuyo egregio pabellon hemos nacido, á cuya -sombra nos hemos hecho hombres y cuyo estandarte deseamos sea el ciprés -que adorne nuestras tumbas. - -Yabucoa, Octubre 24 de 1872.--Isodoro Cintron, Raimundo Diaz, José C. -Carrasquillo, Antonio Berrios, Pedro Dávila, Catalino Colon, Pascasio -Berrios, Aurelio Dapena, Gonzalo de Soto, José de la O. Colon, Ulises V. -de la Fuente, Manuel María Carrasquillo, Pablo Font y Martelo, José R. -Rodriguez, Zoilo M. Abril, Justiniano Artiguez, Santos de Torres, Isidro -Berrios, Juan de la Cruz Cintron, Pedro J. de la Fuente, Luis María -Cintron, Zoilo T. Cintron, Cornelio Santana, Paulino Rodriguez, José E. -Pacheco, Ezequiel Diaz, José J. Alvarez, Ramon Martinez, Jacinto -Casablanca, Manuel García, Pablo Iraris, Zenon Fanquier, José I. -Rodriguez, José V. Cintron, Emilio Colon, Demetrio Lao, Juan A. Nuñez, -Gregorio Pagan, Zenon Cintron, Emiliano Lopez, Justiniano Lopez, Ricardo -Colon, Juan P. Pacheco, Jesús María Carrasquillo, Rafael Lebron, Juan -Morales, Juan Ortiz Lopaz, Modesto Carrasquillo, José Artiguez, Fidel -Ortiz, Anselmo Berrios, Vicente Rodriguez, José L. Dávila, Pedro P. -Cintron, José Ortiz, Juan V. Cintron, José María Lebron, Juan P. -Berrios, Francisco Martinez, Francisco Ortiz, Luis Carrasquillo, Cirilo -Cintron, Francisco Villafaña, Manuel María Marin, Eugenio Lebron, -Gregorio Rivera, Juan R. Lebron, Gregorio Dávila, Aquiles Fuentes, -Vicente Cintron, Miguel Ramos, Evangelistra García, Francisco J. Lebron, -Santos Dávila, David Carrion, Juan Lopez, Salomen García, Juan J. Ortiz, -Eugenio Colon, Ramon Lebron, Laureano Colon, Pedro Mato, Juan P. Colon, -Juan de la Cruz Rodriguez, Lorenzo Ortiz y Balaguer, Bernardo Fontela, -Perfecto Rocafort, Eleuterio Colon, Pedro García, Pablo J. Berrios, -Antonio Berrios 2.º, José T. Delgado, Antonio M. Ortiz, José J. Dávila, -Juan B. Delgado, Tomás A. Dávila, Manuel Pernas, Juan N. Carrasquillo, -Luis Marin, Juan F. Yejo, José J. Sanchez, Valentin Colon, Cesáreo -Lopez. - - - - -Número V. - -Las noticias de sensacion de los reaccionarios ultramarinos de Madrid. - - -Para que se puedan apreciar las especies que se vertian en Madrid sobre -la situacion de Puerto-Rico, reproduciremos algunos párrafos tomados al -azár de ciertos periódicos. - -_El Debate_ del 16 de Setiembre habia escrito: - -EL MOTIN DE YABUCOA. - - "Cada correo que llega de Puerto-Rico, cada nueva carta que - recibimos, nos proporciona una nueva prueba de la situacion - estrema, alarmante, desesperada en que la isla se encuentra, - gracias á la proteccion oficial que al elemento separatista - dispensa el capitan general y el secretario del gobierno superior - civil de la Antilla." - - "Dos dias solamente han trascurrido entre la llegada á Madrid del - correo francés y el inglés, y, sin embargo, ya tenemos que añadir á - los gravísimos y trascendentales hechos que referiamos en nuestro - número del sábado, otro que viene á confirmar cuán cierto es que - Puerto-Rico se pierde, pero se pierde muy aprisa, si no se releva - pronto, muy pronto á las autoridades que han provocado tales - acontecimientos, dando aliento y osadía con su antipatriótica - proteccion, á los más descarados enemigos de la patria." - - "En Yabucoa, pueblo del distrito de Guayama, los ultra-reformistas - ó separatistas, atacaron á la Guardia civil, trabando un verdadero - combate con las fuerzas de esta benemérita institucion, del que - resultó, entre otras desgracias dignas de lamentarse, la muerte de - uno de los cabecillas que promovieron el motin. ¡Qué hubiera - sucedido si los rebeldes hubieran podido deshacer y poner en - dispersion al destacamento de la Guardia civil, puede fácilmente - considerarse!" - - "En la embriaguez de su azaña y dadas las ideas y predicaciones que - se han difundido de mes y medio á esta parte por la isla: tenida en - cuenta la exaltacion de los insurgentes, que ya se creen seguros - del triunfo, que ya se deleitan ante la idea de que nada ha de - poder impedirles ahora conseguir sus trainores y descabellados - propósitos, no es difícil prever que hubieran vuelto contra el - partido español las armas vencedoras de la guardia civil, y - empezando por apoderarse, otra vez como en Lares, de los más - conocidos y decididos españoles para fusilarles, hubieran - concluido, unidos con los negros y separatistas de los pueblos - circunvecinos, por levantar el pabellon de la estrella soletaria - que se alzó en Lares, y por formar el núcleo de una insurreccion - que á manera de la de Cuba, quizás costará despues á España un - tesoro y muchas vidas leales si al cabo se conseguiria destruirla, - como ya puede asegurarse que moralmente y casi materialmente lo - está aquella." - - "La providencia, pues, poniendo su poder del lado de la bandera - española, ha evitado recientemente en Puerto-Rico los terribles y - espantosos acontecimientos que hubieran surgido, á no tener los - guardias civiles de Yabucoa la decision y el arrojo suficiente para - rechazar la violenta agresion de que fueron objeto, poniendo en - dispersion al grupo rebelde, merced al pánico que en ellos produjo - la muerte de uno de sus cabecillas." - - "Pero ya que la chispa que amenazaba encender la hoguera no - prendió; ya que por esta vez la isla de Puerto-Rico, gracias al - auxilio de la Providencia, no vió lanzarse á sus campos y á las - calles de sus poblaciones una turba desenfrenada contra la madre - patria, téngase por cierto que, si no se releva inmediatamente á - los señores La Torre y Ayuso, los combustibles, que seguirán - hacinados, arderán fácilmente á otra intentona como la de Yabucoa, - aunque no alcance en su principio las proporciones que ésta llegó á - tener." - - "Si continúan la proteccion que en la actualidad se dispensa á los - separatistas, y la persecucion sañuda, implacable que al elemento - español viene haciéndose, exaltados, envalentonados los - insurgentes, levantarán osados y audaces la bandera de los - insurrectos de Cuba y el decrépito general carlista de ayer, pero - hoy ciertamente radical del más sobresaliente tipo que el gobierno - pudiera haber enviado allá y á quien tan antipatrióticamente - sostiene con su secretario el antiguo escribiente de Ruiz Zorrilla, - será impotente para detener el movimiento. Y entonces veremos á - casi todos los que aquí y allí están sosteniendo ante el gobierno - la política anti-española que en Puerto-Rico se hace, en el campo - de la insurreccion, á la manera que no pocos de ellos estuvieron - comprometidos directa ó indirectamente en lo de Lares." - - "Puerto-Rico se pierde á ciencia y paciencia de los radicales. Si - nuestras constantes advertencias no deciden al gobierno á separar - de allá esas desatentadas autoridades, servirán al menos para que - el país le exija el dia de mañana la terrible responsabilidad á que - se ha hecho acreedor." - -Decia _La Epoca_ del 4 de Noviembre: - - "Es inconcebible lo que en Puerto-Rico está pasando. Necesario es - que lo digan cartas de personas formales para que no creamos ser - víctimas de una alucinacion al ver de qué manera aquellas - autoridades menosprecian y vejan á los que se honran con el título - de españoles." - -Una reunion de estos á que asistian personas como los marqueses de la -Esperanza y de Casa-Caracena, y el ex-diputado Sr. Diaz Romero, fué -disuelta por el corregidor, bajo el ridículo pretesto de que allí se -conspiraba. - -Los jefes militares de Puerto-Rico han sido todos separados y deportados -algunos de ellos, á la manera de lo que se ha hecho con el propietario -redactor del _Boletin_ y secretario del comité español, D. Francisco -Larroca. - -Hablábase del desarme de los voluntarios, para dar las armas á los -reformistas y del destierro de las principales personas del partido -español. He aquí lo que dice _El Debate_: - - "La insurreccion, pues, y en resúmen, se prepara en Puerto-Rico á - conciencia y paciencia del gobierno de Madrid. Los alcaldes y - corregidores separatistas están organizando sus huestes, y sus - hombres se distinguen ya públicamente poniéndose por distintivo una - cinta azul en el sombrero. Se siguen concediendo licencias de armas - á los que pagan por ellas 12 pesetas, siquiera sea negro ó - separatista, y todo está ya dispuesto para dar el golpe último en - favor de la insurreccion, que á decir de los separatistas es ya - seguro, publicando en la _Gaceta_ de la isla un decreto mandando - entregar las armas en un término perentorio á los voluntarios - españoles, con lo que lograrán aquellos laborantes lo que el Sr. - Topete les negó con indignacion al rechazar un célebre y conocido - _Memorandum_." - - "Este es el estado, el horrible estado en que Puerto-Rico se - encuentra. ¡Ah, Sres. Zorrilla, Córdova y Gasset, qué - responsabilidad!" - - "Nosotros hemos dado á tiempo aun la voz de alarma. El gobierno nos - desoye, sin embargo." - - "El país juzgará á los que voluntariamente le han arrastrado á tan - inmensa vergüenza, poniendo á una de sus más queridas provincias al - borde de un abismo, en que solamente la Providencia es ya capáz de - evitar se precipite." - -A nosotros, en carta de Puerto-Rico, que copiamos, se nos dice lo -siguiente: - - "Estamos atravesando una situacion política sumamente difícil é - insostenible: tenemos acontecimientos de mucha gravedad que - comprometan la integridad del territorio." - - "Nuestro actual gobernador D. Simon de La Torre no hace mas que - política francamente contraria á España. Todos los buenos y leales - españoles, tanto insulares como peninsulares, son perseguidos y - vejados; muchos han sido encarcelados y otros amenazados con tener - que salir de la isla y tener que ir á comer el pan del ostracismo; - los voluntarios con ser desarmados, y en cambio formar otra milicia - con el nombre de voluntarios de la libertad, que se compondria, si - se llegase á verificar, de todo lo más separatista que tiene la - isla." - -¡Qué inmensa responsabilidad para el gobierno! - - - - -Número VI. - -LAS ELECCIONES DE 1872 EN PUERTO-RICO. - -Cartas publicadas en «El Imparcial» de Madrid. - - -I. - - Sr. Director de _El Imparcial_. - -Muy señor mio: La insistencia con que los periódicos conservadores han -dado en extraviar la opinion pública respecto de lo que ha sucedido en -las últimas elecciones de Puerto-Rico; la gravedad de todas las -cuestiones que afectan á nuestra política colonial y la actitud del -popular diario que le dirige, me escitan á molestar su atencion con -estas líneas, dedicadas á referir exacta y brevemente cuanto respecto de -la cuestion electoral puerto-riqueña ha acontecido, respondiendo yo de -la verdad de los hechos con pruebas de todo género que obran en mi poder -y que comunicaria á Vd. si hubiese quien deseara verificarlas. - -No pretendo poner de manifiesto ni menos sincerar la conducta y la -intencion de los conservadores. Eso será tarea de otro momento: mas sí -me permitiré recordar que los mismos gritos y las mismas inexactitudes -con que hoy se procura producir la alarma en la península, prevaliéndose -de la distancia á que Puerto-Rico está y el poco conocimiento que aquí -se tiene de aquellas cosas y aquellos hombres, los mismos gritos y las -mismas inexactitudes se utilizaron hace poco más de un año, cuando los -conservadores fueron derrotados en las elecciones de Junio de la pequeña -Antilla. Vd. recordará que llegó el caso de que se vendiese por las -calles de Madrid á grito pelado un periódico que anunciaba la revolucion -de Puerto-Rico y no sé cuántas catástrofes, cuyo anuncio, en efecto, -alarmó al público hasta que se supo que todo era una farsa. Preciso es, -por tanto, estar en guardia, y bajar en todas estas cosas ultramarinas -al fondo de la cuestion. - -Ahora las censuras han comenzado por denunciar ante el país al -presidente del Consejo de ministros como decidido protector de los -diputados electos por Puerto-Rico, al señor ministro de Ultramar como -opuesto al Sr. Zorrilla, inclinándose á los conservadores, enemigos aquí -y allá de la actual situacion política y al general La Torre como autor -de no sé cuántos desaguisados que han dado la victoria á los laborantes -puerto-riqueños. - -Conviene que se sepa que al abrirse el período electoral dos comisiones -se personaron cerca del jefe del actual gabinete, para tratar de los -asuntos de Puerto-Rico. La una la constituian los ex-diputados -conservadores Sres. Esperanza, Oteiza, Sanz, Diz Romero y no sé qué otro -más. La otra los Sres. Castro, Becerra, Labra, Rodriguez, Padial, -Sanromá, Mosquera y otras cinco ó seis personas. Ignoro el pormenor de -esa conferencia de los primeros, aunque debo declarar que á -correligionarios suyos he oido que los conservadores pretendian que su -actitud en el próximo Congreso, no debia preocupar al gobierno, toda vez -que se inspirarian en la conducta de los diputados vascos y en una idea -que repiten con frecuencia, á saber: que la política ultramarina es -completamente extraña á las cuestiones de nuestros partidos; á pesar de -todo lo que, siempre hemos visto á nuestros conservadores aquí haciendo -de un modo perfecto, pura y simplemente política de partido. - -Respecto de la conferencia de los radicales, puedo asegurar que se -redujo á recabar del ministerio la seguridad de una ámplia libertad -electoral y que no hubiese en Puerto-Rico ni asomo de candidaturas -ministeriales. En este sentido se explicaron las personas citadas, y -esto se consignó en una nota firmada por todas ellas, que obra de seguro -en el ministerio de Ultramar, al cual se pasó. - -A esto hay que añadir la actitud de la prensa. Yo recuerdo que _El -Debate_--el más encarnizado adalid de los conservadores--exigió -repetidas veces del ministro de Ultramar que condenase y rechazase las -candidaturas de los Sres. Labra, Padial, Sanromá, Rodriguez y otros -ex-diputados puerto-riqueños, legítimos y genuinos representantes del -partido radical de la pequeña Antilla, prometiendo, en cierto caso, el -apoyo de los conservadores en la cuestion de Ultramar. En tanto los -periódicos radicales--recuerdo muy particularmente _La Lertulia_ y _El -Universal_--combatian estas pretensiones pidiendo al gobierno que -mantuviese la libertad electoral en Puerto-Rico, absteniéndose de -inmiscuirse de ningun modo en estos asuntos. - -Esto fué lo que pasó aquí. Me atrevo á retar á todo el que afirme que -otra cosa sucedió, á que diga qué candidato radical pidió proteccion de -ningun género al ministerio ó siquiera reclamó una sola credencial ó una -gracia cualquiera para su distrito: qué nuevos pasos se dieron despues -de la conferencia con el señor Zorrilla, y qué insinuacion pública ó -privada se hizo en contra de las inverosímiles candidaturas de los -conservadores. - -Es muy fácil suponer protectorados cuando la costumbre del que los -supone es ejercerlos ó utilizarlos en su provecho; es muy hábil repetir -uno y otro dia que la comunidad de ideas del ministerio y de tales ó -cuales diputados, entraña necesariamente el apoyo de aquel en la lucha -electoral; pero esto no basta ni puede bastar, para los que saben que -los mismos conservadores unánimemente declaraban la víspera de las -penúltimas elecciones que en Puerto-Rico era seguro el triunfo de los -radicales si no se limitaba más el sufragio. Las violencias del general -Gomez Pulido, análogas á las coacciones de Sagasta en la Península, -determinaron entonces el retraimiento del partido radical aun en -distritos tan seguros como San German, Arecibo y Mayagüez, y el éxito -escandaloso de aquellas elecciones (que no esperaban los mismos -conservadores, á pesar de que en Puerto-Rico rige todavía el decreto -absolutista de 1825, que da al capitan general todas las facultades -precisas para prender y deportar sin formacion de causa), no fué la -menor de las atrocidades que registra la historia de la última -administracion. - -Todos sabemos cómo se pretende y se obtiene y se utiliza la influencia -oficial en los períodos de elecciones. Lo saben mejor que ninguno los -conservadores. Por esto es necesario que cuando se hable de proteccion -gubernamental y de la ingerencia del actual ministerio en las elecciones -de Puerto-Rico, se precisen los cargos, se detallen las idas y venidas -de los candidatos al ministerio, se denuncien los favores, aún los más -sencillos, que los candidatos logran y que pueden traducirse como una -preparacion del distrito. Por lo demás es hablar al aire, cuando no -hacer otra cosa de muy dura calificacion. - -Ahora veamos lo que ha sucedido en Puerto-Rico; mas para esto necesito y -espero de la bondad de Vd., Sr. Director, otra columna en su apreciable -periódico. - -Dispénseme la molestia en gracia del propósito.--B. S. M.--_Un -puerto-riqueño._ - - -II. - - Sr. Director de _El Imparcial_: - -Muy señor mio: Ante todo debo dar á Vd. las más espresivas gracias por -la insercion de mi anterior carta, cuya oportunidad queda demostrada por -la prisa y el furor con que _El Debate_ tuvo á bien ocuparse de ella, en -un artículo que, eso sí, no rectifica uno solo de los hechos referentes -á las elecciones, ni responde al reto que yo lancé á los conservadores -de denunciar una complacencia del ministerio ó una debilidad de los -candidatos radicales; pero que en cambio está cuajado de todo aquello de -laborantes, insurrectos de Lares, odio á España, vergüenza y deshonra de -la patria, maquinaciones ocultas, _españoles sin condiciones_ y otros -lugares comunes por el estilo. ¡Con decir que _El Debate_ afirma que -"_El Imparcial_ ha dicho que el Sr. Zorrilla y el Sr. Gasset han -ordenado á los Sres. La Torre y Ayuso apoyar fuertemente á los catorce -reformistas que han salido victoriosos en las urnas de la pequeña -Antilla!" Mas prencindamos de estos desahogos y veamos la realidad de -los hechos, que el lector deducirá en vista de que ni uno solo es -rectificado. - -Quedamos en mi anterior en que, primero, la prensa liberal de la -península (á diferencia de la conservadora) pedia al gobierno que se -abstuviese completamente en todo lo relativo á los candidatos y las -candidaturas de Puerto-Rico; segundo, que los ex-diputados radicales -conferenciaron del mismo modo que los conservadores con el Sr. Zorrilla, -mas para pedirle estricta neutralidad en las elecciones; y tercero, que -los candidatos radicales no han podido ni logrado credencial ni favor -alguno para sus respectivos distritos. Ahora debo añadir, que los -ex-diputados radicales de la pequeña Antilla fueron _absoluta y -perfectamente_ estraños al nombramiento de los Sres. La Torre y Ayuso -para los cargos de capitan general y secretario del gobierno de -Puerto-Rico. Yo quisiera que los conservadores, así de Ultramar como de -la península, me dijeran cuándo ellos han entrado en la lucha electoral -en condiciones siquiera semejantes. - -Todo el mundo sabe ya cómo se ejerce la influencia moral en los -distritos. Supresion de electores en las listas, negacion del derecho -electoral en los momentos críticos con cualquier pretesto, prision de -determinadas personas, coacciones sobre los empleados, visitas de las -autoridades á determinados sitios, pronto despacho de ciertos -expedientes, etc., etc.; he aquí parte de esos medios, antes de llegar á -los golpes y las hazañas de los _Desbravadores_ y los Antonets. - -Esto es tambien perfectamente conocido en Puerto-Rico. En las últimas -elecciones el general Gomez Pulido hizo sus viajecitos á Rio-Piedras, y -creo que á Arecibo; nombró secretario de gobierno á su propio hijo; -revivió la famosa institucion de los corregidores con sueldo, y contra -la ley electoral, despachó como se pedia el expediente de la -contribucion industrial de la isla. Esta, además, vió presos en el -momento de la eleccion á hombres como los Quiñones de San German, -privados del derecho electoral como deudores de la Hacienda (no estando -apremiados) á más de 150 personas de Sabana Grande, y detenidos y -conducidos entre guardias civiles á muchos pobres _jíbaros_ de Mayagüez, -so pretesto de que les faltaba la cédula. - -Ahora tengo el derecho de preguntar á los conservadores: ¿en dónde ha -pasado nada de esto en las actuales elecciones? ¿A quién se ha detenido -ó se ha preso en Puerto-Rico? ¿A quién se ha negado el derecho -electoral? ¿Qué espediente se ha despachado en el período de las -elecciones? ¿Qué manifiesto se ha prohibido, como en tiempo del Sr. -Gomez Pulido los de Mayagüez, San German y Sabana Grande? ¿Acaso el -_Boletin_, órgano de los conservadores, se ha visto ahora como _El -Progreso_, órgano de los radicales en la anterior situacion, en el caso -de abstenerse absolutamente de hablar de política? Vengan los hechos -concretos; nosotros reproduciremos la denuncia. - -Pero veamos los cargos que se hacen al general La Torre. Primero, que -durante el período electoral separó á varios empleados de la isla. -Segundo, que dió algunas disposiciones sobre el reglamento electoral, -favorables á los radicales. Tercero, que celebró una conferencia con los -jefes y oficiales de la guarnicion de Puerto-Rico para recabar su apoyo -en obsequio de la candidatura del general Córdova. Cuarto, que apoyó en -la lucha á los candidatos radicales, cuya mayoría era de los insurrectos -de Lares. - -Vamos por partes y veamos de concluir pronto. En primer lugar, sépase -que si el general La Torre tocó al personal administrativo durante el -período electoral, pudo hacerlo legalmente, porque la ley, hecha por el -Sr. Lopez de Ayala, se guardó muy bien (los conservadores sabrán por -qué) de estender á Puerto-Rico lo que rige en la Península respecto de -la inamovilidad en la época de elecciones. Despues conviene advertir que -la casi totalidad de los corregidores y delegados separados eran hombres -de partido y agentes del gobierno, colocados por el Sr. Pulido en vista -de las nuevas elecciones, y á los cuales se ha sustituido con personas -que cual siempre habia pasado en Puerto-Rico, son de posicion -independiente é importancia personal, y desempeñan sus cargos -_ad-honorem_. Por último, sépase que la mayoría de los separados lo han -sido con justa causa, con causa legal, y los otros por fundados motivos -de que se turbara el órden so pretesto ó en méritos de su -administracion. No tengo inconveniente en entrar en el terreno de los -nombres propios. - -Respecto de las demás disposiciones tomadas por el general La Torre, -presumo que nadie se referirá á una elocucion (que ha hecho, sin -embargo, muy mal efecto entre los conservadores) en que la autoridad -prometia castigar sin consideracion alguna á posiciones ni pretensiones -á los que de cualquier modo faltasen á la ley. Lo que quizá sirva de -pretesto para censuras es un decreto fecha 5 de Agosto, para la -aplicacion del reglamento electoral. - -Este decreto, empero, no puede ser más legal ni más justo. En él se -establece que las listas electorales sean las mismas que sirvieron en -1871, sin admitir las inclusiones parciales que á la callada se hicieron -en Abril de 1872, mientras se prohibia la rectificacion pública de las -listas. Mándase tambien que la incapacidad electoral por causa de pena -se entienda si ésta fuese impuesta por los tribunales de justicia en -sentencia ejecutoria, y que la de los deudores del Estado produzca su -efecto cuando los deudores estén apremiados en concepto de segundos -contribuyentes. Dispónese que las cédulas se entreguen á los electores -ocho dias antes de la eleccion y que por tanto su distribucion no quede -á merced de los alcaldes. Por último, se acuerda que los electores del -ejército y armada deben estar inscritos en las listas de cualquiera de -los distritos electorales de la provincia y llevar dos meses de -residencia en el punto en que hayan de votar. - -Nada más dice el decreto. Para los que recuerdan que precisamente todo -lo contrario fué lo que se hizo por el general Pulido en las últimas -elecciones, sin duda la disposicion del Sr. La Torre es gravísima. - -Los amantes de la libertad electoral nada encontrarán en él de notable. -A los conservadores si les debe desesperar. - -En cuanto á la conferencia del Sr. La Torre con los jefes y oficiales de -la guarnicion de la capital, háse de considerar que toda su posible -gravedad desaparecería desde el momento en que aquella respetable -persona desistió de su recomendacion favorable al general Córdova, ante -la actitud resuelta de los jefes y oficiales _en activo servicio_ de -votar un candidato _de oposicion_ al gobierno, sin que por esto les -aconteciera absolutamente nada. Imagine el piadoso lector lo que le -hubiera sucedido á un oficial liberal en un caso análogo mandando los -conservadores. - -Despues conviene advertir que los pasos del Sr. La Torre, mas que á otra -cosa tendieron á evitar que la oficialidad de la capital de Puerto-Rico -se entremetiera en las cuestiones de aquellos partidos é influyese de -ningun modo en la clase de tropa. Todo el mundo sabe en Puerto-Rico que -á un coronel de aquella guarnicion se le llama el "jefe militar del -partido conservador", y notorio es que á no oponerse el coronel Manjon y -el jefe del batallon de Puerto-Rico, el general Baldrich hubiera seguido -en 1871 (y por la agitacion política) la suerte de Dulce en Cuba. - -En este espíritu conciliador del capitan general estaba el partido -radical de la pequeña Antilla. Así el doctor Goico, presidente del -comité, propuso al conocido comerciante Látimer, persona muy discreta -del partido conservador, que se dejasen á un lado las candidaturas de -Córdova y Sauz, votando conservadores y radicales al general Espartero -como una gloria nacional; propuesta que, acogida por el Sr. Látimer, fué -rechazada luego por el partido conservador. - -Por último, es absolutamente falso que la mayoría de los candidatos -radicales de Puerto-Rico fuesen _ni detenidos_, cuando menos procesados -por los acontecimientos de Lares. Solo uno fué preso y la amnistía -(¿saben los conservadores la diferencia que va de indulto á amnistía?) -sobrevino cuando la causa estaba en sumario, de modo que este hubo -desobreserse, con gran disgusto de los sumariados. Insistir en llamar -insurrecto á uno de estos, es ponerse al alcance de los tribunales por -delito de calumnia. - -Y he aquí todo lo que ha sucedido en Puerto-Rico. He aquí todas las -coacciones, todos los desaguisados del capitan general; toda la -inmoralidad del gabinete Ruiz Zorrilla; todas las bellaquerías de los -radicales laborantes, simpatizadores, filibusteros, etc., etc., etc. - -Como prometí, no quiero hacer comentarios. Ahí están los hechos. -Niéguelos el que pueda. - -Solo me permitiré, para concluir, pedir á Vd. perdon del tiempo y el -espacio que le he robado, y preguntar á los conservadores en qué -distrito ni en qué época han pretendido siquiera ellos lo que los -radicales han practicado en Puerto-Rico, con el gobierno, con los -electores y con sus adversarios.--B. S. M.--_Un puerto-riqueño_. - - - - - PUBLICACIONES DE LA SOCIEDAD ABOLICIONISTA ESPAÑOLA - - Valverde, 25 y 27, 3.º, derecha.--Madrid - - -=Conferencias= anti-esclavistas del teatro de Lope de Rueda, 1871-72. - - Inaugural, por _Fernando de Castro_. - - La abolicion en las Antillas inglesas, por _Félix de Bona_. - - La esclavitud y el cristianismo, por _Antonio Carrasco_. - - La servidumbre en Puerto-Rico, por _José J. Acosta_. - - La esclavitud en Cuba, por _Joaquin María Sanromá_. - - La abolicion en el Brasil, por _Salvador Torres Aguilar_. - - La cuestion social en las Antillas españolas, por _Rafael M. de - Labra_. - - La abolicion en los Estados-Unidos, por _Gabriel Rodriguez_. - -Cada volúmen, un real en la administracion de _El Abolicionista_. La -coleccion, 6 rs. - - -=El art.= V de la ley preparatoria de la abolicion de la -esclavitud.--Exposicion razonada de la Junta Directiva de la _Sociedad -Abolicionista_ al Excmo. señor Presidente del Consejo de ministros, con -un apéndice que contiene la ley de Julio de 1870 y todos los documentos -publicados por la _Sociedad_ desde 1871.--Un folleto, Julio, 1872; 4 rs. - - -=La cuestion= de la esclavitud en el año 1871. Coleccion de documentos -(Manifiesto á la nacion, carta al señor ministro Topete, carta al señor -Mosquera, exposicion á las Córtes).--Un folleto, 1871; _50 céntimos_ de -real. - - -=Exposicion= á las Córtes en demanda del cumplimiento de las leyes y de -la promulgacion de una definitiva de abolicion.--16 Noviembre 1871; una -hoja, _25 céntimos_ de real. - - -=El proyecto= de abolicion del Sr. Moret y la prensa madrileña. -Coleccion de artículos publicados en 1870 por casi todos los periódicos -de Madrid; proyecto del Sr. Moret y dictámen de la comision; un folleto, -4 rs. - - -=La esclavitud= de los negros y la prensa madrileña. Mocion al pueblo -español del comité de la conferencia internacional de Paris y artículos -de casi todos los periódicos de Madrid que precedieron al proyecto -Moret.--1870; un folleto, 2 rs. - - -=El cancionero= del esclavo. Coleccion de poesías leidas en el certámen -de 1863; un volúmen, edicion de lujo, 20 rs. - - -=La abolicion= inmediata. Carta al señor D. Eduardo Gasset dirige la -Junta Directiva de la _Sociedad Abolicionista_ sobre los proyectos que -se atribuyen al ministerio de Ultramar, _50 céntimos_ de real. - - -=Toussaint= l'ouverture. Discurso en su elogio por Wendell Phillips, -traducido del inglés por un puerto-riqueño, un folleto, 2 rs. - - - EN PRENSA. - -=Informe= de los comisionados de Puerto-Rico en 1866 sobre la abolicion -de la esclavitud (_Acosta_, _Ruiz_, _Belvis_ y _Quiñones_); un volúmen. - -=La abolicion= de la esclavitud en las Antillas españolas, por _Rafael -M. de Labra_; segunda edicion, un volúmen. - -=La abolicion= en Cuba y en Puerto-Rico. Exposicion de la _Sociedad -Abolicionista Española_ á las segundas Córtes ordinarias de 1872, -artículos de _La Epoca_, _El Debate_ y _El Clamor_ en contra; refutacion -de estos artículos, por _Labra_, un folleto. - -=Informe= de los comisionados en Cuba en 1866, proponiendo al gobierno -de la Metrópoli la abolicion de la esclavitud en siete años; un volúmen. - -=Las reformas= en Ultramar. Discursos pronunciados en el Congreso de los -Diputados el dia 21 de Diciembre de 1872 por los Sres. _Labra_, -_Castelar_ y _Martos_, un volúmen. - - - PROPAGANDA REFORMISTA - -A partir del 15 de Enero verá la luz en Madrid una série de folletos, -redactados por nuestros primeros escritores, en que se tratarán estos -puntos: - -La emancipacion de la América latina.--La guerra de los Estados-Unidos, -en 1776.--La esclavitud y el derecho de gentes.--El Canadá.--Las -escuelas sobre política colonial.--Los diputados americanos en 1810 y -1820.--El incendio de Santo Domingo en 1804. - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of La situacion de Puerto-rico: Las -falacias de los conservadores y los compromisos del partido radical, by Anonymous - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA SITUACION DE PUERTO-RICO: *** - -***** This file should be named 41884-8.txt or 41884-8.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/4/1/8/8/41884/ - -Produced by Carlos Colon, and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This book was -produced from scanned images of public domain material -from the Google Print project.) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. 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It exists -because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from -people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. -To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 -and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. - - -Section 3. 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Email contact links and up to date contact -information can be found at the Foundation's web site and official -page at http://pglaf.org - -For additional contact information: - Dr. Gregory B. Newby - Chief Executive and Director - gbnewby@pglaf.org - - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide -spread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. 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