diff options
Diffstat (limited to 'old/65703-0.txt')
| -rw-r--r-- | old/65703-0.txt | 7604 |
1 files changed, 0 insertions, 7604 deletions
diff --git a/old/65703-0.txt b/old/65703-0.txt deleted file mode 100644 index db3baef..0000000 --- a/old/65703-0.txt +++ /dev/null @@ -1,7604 +0,0 @@ -The Project Gutenberg eBook of Follas Novas, by Rosalía de Castro - -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at -www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you -will have to check the laws of the country where you are located before -using this eBook. - -Title: Follas Novas - -Author: Rosalía de Castro - -Release Date: June 26, 2021 [eBook #65703] - -Language: Galician - -Character set encoding: UTF-8 - -Produced by: Sanly Bowitts, Ramón Pajares Box and the Online Distributed - Proofreading Team at https://www.pgdp.net (This file was - produced from images generously made available by The Internet - Archive/Canadian Libraries) - -*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK FOLLAS NOVAS *** - -NOTA DE TRANSCRIPCIÓN - - * Las cursivas se muestran entre _subrayados_, y las versalitas se - han convertido a MAYÚSCULAS. - - * Los errores de imprenta han sido corregidos. - - * La ortografía del original ha sido retocada, buscando una mayor - facilidad de lectura. Teniendo en cuenta que la lengua gallega, - en la época de esta edición, pecaba de falta de normalización, - se ha uniformado la ortografía de los artículos y pronombres - homónimos, y de sus contracciones con la preposición «a». - - * Se ha completado el emparejamiento de los signos de interrogación y - exclamación. - - * Las páginas en blanco han sido eliminadas. - - * Las correcciones enumeradas en la «Fe de erratas», al final del - libro, han sido incorporadas al texto. - - - - -FOLLAS NOVAS - - - - - Biblioteca de «La Propaganda Literaria» - - FOLLAS NOVAS - - VERSOS EN GALLEGO - DE - ROSALÍA CASTRO DE MURGUÍA - - PRECEDIDOS DE UN PRÓLOGO - POR - EMILIO CASTELAR - - - [Ilustración] - - - DE VENTA - - MADRID - La Ilustración Gallega y Asturiana - León, 12, principal - - HABANA - La Propaganda Literaria - O’Reilly, núm. 54 - - 1880 - - - - -Esta obra es propiedad de _La Propaganda Literaria_, casa editorial de -la Habana, quien ha cumplido con las condiciones que marca la ley para -los derechos de propiedad literaria. - - -Aurelio J. Alaria, impresor, Estrella, 15, Madrid - - - - -ÔS SEÑORES DA XUNTA DIRECTIVA - -E MAIS INDIVIDUOS QUE COMPOÑEN A - -SOCIEDADE DE BENEFICENCIA D’OS NATURALES DE GALICIA - -N’HABANA - - -_Un sentimento de gratitude faime oxe dedicarlles este meu libro. O -dia en qu’os fillos de Galicia levaban á cabo n’Habana un d’os seus -mais groriosos feitos (permitaseme chamarlle así, porque tal o creio); -o dia en qu’entr’o aplauso de todos, fundouse en tan lexana rexion a_ -Sociedade de beneficencia d’os naturales de Galicia, _houbo quen quixo -santifical’ô seu modo volvendo pr’a sua patria os ollos y o corazon, -unindo n’aquela obra de patriotismo o recordo d’un libro que foi tamen -o esaltado fruto d’amor ô noso país._ - -_O xuntar ôs nomes d’os fundadores d’a_ Sociedade, _o d’autora d’os_ -CANTARES GALLEGOS (_cousa que lles agradecin por que me via así -unida â obra de caridade mais grata ô meu corazon_) _xa sey que non -foy mais que como un-ha espresion d’amor pr’a patria ausente, qu’eu -cantara xa que non en bós versos, ô menos en versos afertunados. Séino -ben; mais non por eso deixo de ter n’o que val aquel recordo, e de -crêrme obrigada á dar á esa_ Sociedade _un-ha púbrica moestra d’o meu -agradecemento, xa que púbrica foy tamen a proba d’estimacion que â sua -vez me deron n’aquel dia os meus paisanos n’Habana._ - -_Reciban pois a dedicatoria d’este meu novo libro: trata d’as cousas -d’a terra, e vay escrita n’a nosa lengoa. Recíbana, non pó-lo que val, -sinon pó-lo que significa._ - - ROSALÍA CASTRO DE MURGUÍA - - Socia honoraria da _Sociedade de beneficencia - d’os naturales de Galicia n’Habana_ - -Santiago 23 Febreiro 1880. - - - - -PRÓLOGO - - -Nada me complace tanto en la vida como recorrer las regiones que -componen el territorio de nuestra España y contemplar los monumentos -que despiertan la memoria de nuestros padres. Los tiempos pasados se -avivan y resucitan en el escenario donde sus tragedias sucedieron. El -alma de los muertos vuelve, á los conjuros y evocaciones del recuerdo, -como para buscar el orígen de venturas ó desventuras trascendentes á su -nombre en el mundo y á su reposo en la eternidad. Enseña más sobre el -destino de Roma un paseo por la Vía Apia, bordada de sepulcros, que un -estudio de los libros de Tito Livio y de Tácito. Cuentan más historia -de España las piedras mudas de la catedral de Toledo, que las páginas -grandilocuentes de Mariana y de Mendoza. Los campos de Montiel llevan -aún la maldicion del fratricidio de los Trastamaras; las ruinas de -Poblet, cubiertas de ortigas, guardan aún las sombras augustas de los -reyes de Aragon; las alturas del puerto de Muradiel revelan á los ojos -mas vulgares las glorias á ellas unidas como la luz á los soles; el -pico de Monserrat refleja las retinas de los navegantes catalanes del -Mediterráneo, que lo saludaban arrobados en sus fabulosas expediciones -al Oriente de Europa; las rejas de Granada parecen el poema de la -guerra santa y de la reconquista nacional, y apénas hay un rincon de la -Península donde los espectáculos de la naturaleza no estén realzados -por las grandiosas escenas de la historia. - -En mi calidad de historiador he contemplado mil veces los escenarios -principales de los hechos históricos, y no he visto, sin embargo, -aquellos donde nuestras crónicas modernas comienzan, y la fuente de -nuestra vida nacional brota, y el poema de la reconquista se inicia, -y el habla española balbucea sus primeras palabras, y el grito de -Dios y libertad resuena, y la capilla de Covadonga señala como la -letra inicial de nuestras victorias, y el astur y el galáico hacen -retroceder al árabe abortado por los desiertos hácia el Mediodía y al -normando abortado por los mares hácia el Norte; y por do quier, así en -los primitivos dialectos de incomparable dulzura como en las iglesias -románicas de indecible severidad, se sienten aún los vagidos de nuestro -espíritu y se tocan las tablas de nuestra cuna; ¡ah! no he visto, -decia, ni Astúrias ni Galicia. - -¡Y cuántas veces héme fingido estas tierras en mi imaginacion y -he tratado de resucitarlas y de describirlas tales como las veia -interiormente! Sobre todo, esa extraña y desconocida Galicia me llamaba -con sus innumerables atractivos y aparecia verde y húmeda, ceñida de -espumas oceánicas, tapizada de inacabables prados, llena de colinas -en cuyas alturas sombrea el bosque y á cuyos piés brilla la floresta, -esmaltada por sus rias y por sus puertos semejantes á tranquilos -lagos, cubierta de castañares y de naranjales, con sus mares verdes y -sus horizontes recamados de arreboladas neblinas, como una especie de -Escocia meridional española, muy apropiada, cual la Escocia británica -del Norte, á la poesía, y al cántico, y al sentimiento de la naturaleza. - -¡Y será de ver aquella catedral, á la que volvian sus ojos los -moribundos en toda la Edad Media, é iban, hasta del seno de la Bulgaria -y de Rusia, los peregrinos en gran muchedumbre á ganar el perdon de sus -culpas con poner los labios en las losas de su pavimento! ¡Y el alma se -quedará extática en su puerta de la Gloria pintada de tantos colores y -entre cuyos iris, semejantes á los matices de la oracion, y entre cuyos -dorados, semejantes á los resplandores de inmaculado éther, revolotean -las innumerables figuras como místicas mariposas venidas de las -flores del cielo, y surgen las estatuillas como mensajeras encargadas -de elevar á las alturas celestiales las constantes aspiraciones que -á lo infinito siente en su eternal carrera nuestro pobre y oscuro -planeta! ¡Cómo caerán las sombras por aquellas recatadas capillas, -antiguo albergue de las peregrinaciones y término santo de largo y -proceloso viaje! ¡Cómo resonará por aquellas bóvedas el grito que los -guerreros han proferido en Clavijo, en Calatañazor, en las Navas, -en Tarifa; el grito que invocaba al Apóstol y lo traia al frente de -nuestros ejércitos en su blanca cabalgadura apocalíptica! Jerusalem, -Roma, Compostela, eran por aquellos tiempos de fé como las tres gradas -espirituales por donde la pobre humanidad podia subir hasta ver frente -á frente las tres personas de la Trinidad Santísima. - -Y después de haberse confortado el ánimo con estos santos recuerdos, -¡cómo se comunicará con la naturaleza! Ya sé por experiencia que no -puede pedírsele al Norte el color de nuestras tierras meridionales -y la línea inflamada que rodea como de una aureola esplendente las -aristas de la Giralda y las estrías del Parthenon. Ya sé que nuestro -paganismo clásico, nuestra forma plástica, nuestro relieve escultórico, -los secos torrentes en que la adelfa se corona de rosadas flores y la -palma se cimbrea al soplo abrasador del simoun, jamás se encuentran en -los campos eternamente verdes que el Océano riega con sus evaporaciones -contínuas y con sus lluvias benéficas, y que la niebla envuelve en sus -velos de gasa. Pero será de ver el campo tranquilo, como los idilios -de Teócrito; el prado á la contínua reverdecido por una primavera -perpétua; los bosques de frutales, cargados con las abrillantadas -frutas; las colinas, donde en libertad crecen toda clase de arbustos; -entre los altos robles y castaños el antiguo campanario de la aldea; -por los hondos valles la cabaña con su establo y el establo con sus -vacas á la puerta; serpenteando en varias direcciones la ria serena y -trasparente, llena de barcas ligeras que contrastan con las pesadas -carretas, y trabajando sin descanso los campesinos de ambos sexos, -seguidos de sus innumerables chicuelos que entonan á una en coro esas -sonatas y cantares, cuyos aires se han elevado en las composiciones de -los primeros maestros europeos, lo mismo en la sinfonía pastoral de -Beethoven que en la tierna _Sonámbula_ de Bellini, á expresion clásica -de la felicidad campestre. Galicia tiene pintores, que excuso nombrar, -capaces de darnos idea tan clara de su tierra como los pintores -malagueños nos la han dado de una merienda en la Caleta ó los pintores -sevillanos de un baile en Triana. - -Inútil buscar en las composiciones gallegas una sombra como de -azabache junto á una pared cuya cal semeja al alabastro; la luz llega, -cernida por tantos vapores como hay en el aire y amortiguada por tanta -vegetacion como hay en el suelo, dulce, á guisa de caricia gallega, sin -rebotes hiperbólicos, sin reverberaciones metálicas á los ojos, que -pueden recibirla y gozarla en una placidez inefable. Bajo los seculares -árboles de ramas bastantes á cubrir una plaza; en cercados floridos -y olientes á madre-selva; sobre alfombra natural, y aunque natural -mullida y blanda, el gallego, cubierto con su montera y ataviado con -sus calzones y su chaqueta de paño oscuro que chapillas de plata -abotonan y adornan, baila en compañía de la hermosísima gallega, en -cuya cabeza flamea el pañuelo de colores realzado sobre el primoroso -dengue y el oscuro zagalejo de estameña, y en cuyo cuello relucen sobre -la blanca camisa los varios collares; y así, trenzan, al son de su -gaita, una de esas danzas iguales á su música, por tristes, por amantes -y por voluptuosas. - -Lo cierto es que esta tierra, falta de calor, inspira á sus hijos una -pasion tan encendida que raya en fanatismo. Ni el catalan, que se cree -ciudadano de perfecta nacionalidad; ni el andaluz, que habita la region -más privilegiada y más poética de España; ni el valenciano, bienhadado -en sus asiáticos jardines; ni el vigoroso aragonés aman á su patria -como la ama el gallego. La sombra de sus árboles, el dejo de su agua -natal, los mendrugos de su pan de maíz y de centeno, las maderas de su -establo, el olor de sus vacas, el espacio de su Municipio, el tañido de -la campana que toca la oracion al anochecer, la melodía de su zampoña, -el cantar de su alborada en tales términos se imponen á sus sentidos, -á sus sentimientos, á su conciencia, á toda su alma, á todo su sér, -que al arrancarle de allí le desarraigan, como si fuera un árbol, y -dobla el cuello, y pierde la gana, y apaga la mirada, y desmaya de -fuerzas, y decae de color, y olvida el habla, y siente una tristeza -tal en todos sus afectos y un dolor tan agudo en todo su cuerpo, que -concluye el infeliz por la muerte. Hay razas de tal suerte unidas con -su tierra, que al separarlas separais los dos términos de una entidad, -el alma y el cuerpo, y concluís con su existencia. La mayor parte de -aquellos suicidios de pueblos, como los de Numancia y de Sagunto, que -tanto nos maravillan, se explican por el apego al suelo natal, fuera -de cuyo aire no pueden respirar ni vivir. Existen razas nómadas como -las razas invasoras del Norte, llamadas por una vocacion interior al -movimiento, desasidas del suelo, juntas con su caballo y con su carro -que las trasportan de uno á otro territorio, las cuales se engendran en -una region, nacen en otra, viven de contínuo viaje, mueren sin saber -el pueblo donde han nacido, y cambiando de creencias cual cambian de -patria, tienen la vocacion de las emigraciones y de las conquistas, -por cuyo terrible poder suelen renovarse las sociedades humanas, de -igual suerte que se renuevan los aires por las tempestades y por las -inundaciones los campos. Pero en cambio hay otras razas á quienes -jamás separaríais del territorio donde nacen y que se pegan á él como -la carne al hueso. Estas son las razas que padecen el mal del país, -llamado en griego nostalgia, mal horrible que termina casi siempre -por la muerte. Y parece que la fatalidad lo quiere. El gallego se -vé obligado, por la densidad de la poblacion y por la tristeza del -suelo, á las emigraciones constantes. Imaginaos cuál será su pena -cuando trasponga la línea del horizonte sensible y deje tras sí el -campanario de la iglesia parroquial en cuyo regazo ha crecido su alma; -el cementerio donde yacen sus mayores, con cuyos huesos se mezclan -las raíces de la vida; los hogares que han cobijado los afectos y -las pasiones, á cuyo impulso se ha reunido la sangre y ha amasado la -carne del corazon. En ningun punto del mundo donde vaya volverá á -ver la zagaleja que, con la mano puesta al oido, la cabeza movida á -un lado y otro, los ojos fuera casi de las órbitas cual si buscara y -no encontrara el sér amado, entona la triste cancion correspondiente -á la serenata andaluza, cancion parecida, en su larga y triste -cadencia, bien á un arrullo de amor, ó bien á un suspiro de muerte. Y -se comprende, se comprende perfectamente que al abandonar todos estos -lugares, indisolublemente unidos á todas sus pasiones, desfallezca -y muera. Y esta tristeza del alma se refleja en su poesía, que es -verdaderamente una poesía melancólica del corazon. - -Así tiene los caractéres de la poesía del Norte, la vaguedad y la -profundidad. La naturaleza se refleja en la conciencia de sus bardos -como se reflejan los objetos en los poemas osiánicos. La estrella que -luce entre las primeras sombras de la tarde; el vapor que asciende del -oleaje de los mares á formar las nubes; los vientos huracanados que -se estrellan al pié de la roca vestida de pinares; las yerbas de las -colinas que ondean y se pliegan al beso de los céfiros; el torrente que -se despeña espumoso entre los riscos; la luna coronada de nieblas, que -dan mayor palidez y mayor misterio á su faz; la caverna llena de aves -nocturnas, cuyos gritos se confunden con el toque de las ánimas, dan á -la poesía gallega mucho del sabor que tienen los cánticos de aquellos -pueblos obligados por su latitud y por su clima á encerrarse dentro de -sí mismos, y relacionar los fenómenos del universo con los afectos y -las ideas del alma. - -Su lengua, sin embargo, por la riqueza de combinaciones vocales, por -la dulzura de las consonancias, por la copia de rimas, por la variedad -de metrificacion, por la onomatopeya de sus palabras, relaciónase -con todas las lenguas meridionales, pues al oirla diríais que estais -oyendo el italiano, el provenzal, el lemosin, cualquiera de las lenguas -habladas á orillas del Mediterráneo y compuestas por las relaciones -y el comercio de aquellos pueblos, que sobre un fondo heleno-latino -ostentan esmaltes y relieves por el movimiento natural de la sociedad -sobrepuestos y realzados. Á estas calidades reune un candor, una -sencillez, un sabor arcáico que muestran cómo se ha cultivado -principalmente en la Edad Media, y luégo, cuando la nacion se formó -en el siglo generador de los grandes Estados, ha tenido que ceder la -palma á la gran lengua del centro, á la lengua castellana. Galicia, -ménos abierta naturalmente á las irrupciones de extranjeros pueblos -que el Mediodía de España; ménos helena y ménos árabe, pues ni una ni -otra raza han ejercido en las orillas del Atlántico el poder que en -las orillas del Mediterráneo; romana, muy romana durante el Imperio, -y después de la irrupcion germánica esencialmente sueva, tiene una -complexion más determinada y una tradicion más seguida que el resto de -las provincias españolas. Su habla, pues, debe ser el latin romanceado -por los suevos, como el habla castellana el latin romanceado por los -habitantes del centro. Sea de esto lo que quiera, existe una hermosa -literatura en Galicia. El mayor de nuestros escritores y de nuestros -sabios en la Edad Media, el Rey D. Alfonso X, escogió el gallego para -cantar loores á la Vírgen Madre, y el gallego ha inmortalizado los -amores y los duelos del popular Macías. Y si examinais el conjunto de -esa literatura, encontrareis que tienen sus poetas algo de la escuela -de Suabia, tan encarecida y alabada en Alemania por la fluidez de sus -rimas, unida á la profundidad del sentimiento y de la idea. - -Si la literatura gallega no tuviese ningun otro libro más que las -_Follas Novas_ de Rosalía Castro, bastábale para su lucimiento y para -su gloria. Puesto que la poesía es, como todo arte, la idea sentida -con profundidad y expresada con hermosura, digo que no conozco quien -sienta más y exprese mejor. La ternura se mezcla con la tristeza, la -luz con el misterio, la inspiracion y el estro con la verdad, formando -un conjunto de tal suerte nuevo y original y suyo, que no se cansa de -admirarlo el entendimiento, fatigado por lo convencional y arbitrario -de artificiosas escuelas que se empeñan en resucitar lo pasado, muerto -para siempre, ó ya en repetir pasiva y fotográficamente la impura -realidad. Rosalía siente y sabe expresar lo sentido. Su alma no liba la -poesía en lo grande, en lo inmenso, en lo infinito; como la violeta, -gusta de las sombras y exhala su aroma con tal humildad que excusa como -grave falta el propio mérito. Pocas veces he visto expresar como en -la composicion titulada _Vaguedás_ esas visitas de las inspiraciones -varias, nubes sin formas evaporadas del corazon á la mente, y que -suelen unas veces arrebolarse en las tintas de la idea, y otras veces -enrojecerse en el relámpago de la pasion. Así pregunta por qué escribe -y no sabe cómo responder á esta pregunta. Pues en tal ignorancia se -encuentra el secreto de la verdadera vocacion poética. Quien canta sin -voluntad, obedeciendo á movimientos del sér como obedece el arpa á la -mano que la tañe, y expresando ideas instintivas presentadas de súbito -á la mente, más por sobrenaturales revelaciones que por la interior -reflexion; quien hace eso ha recibido del cielo el don de la poesía -para traerlo y depositarlo entre los abrojos de la tierra. - -Teniendo este don, no podia ménos de tener con él profunda melancolía. -Redentores y no llevar corona de espinas; profetas y no sentir las -epilepsias de la admiracion; sabios y no consumirse en el calor de -la retorta donde surgen nuevos elementos; héroes y no desposarse -con la muerte; poetas y no padecer con todos los que padecen, y no -llorar con todos los que lloran, y no sentir la nostalgia de cielos -misteriosos, ¡ah! es completamente imposible. Rosalía está triste, -y la tristeza rodea de aureola mística sus sienes, y la tristeza se -plañe en todos los acordes de su lira. Así no podeis ménos de llorar -cuando se despide de sus prados, del cláustro donde tantas veces ha -gemido; de los montes negros, plateados por la alborada que brilla en -el Sar y en el Sarela; de las pardas torres metropolitanas destacándose -en las inciertas lontananzas; y al decirles adios, considera que esto -permanecerá perenne, inmóvil, perdurable, miéntras los que se creen -inmortales superiores á todos los mencionados objetos, eternos como -las almas, cada dia darán hácia la muerte un paso y dejarán en las -tortuosidades del camino alguna ilusion ó alguna esperanza. Conozco -pocas emociones más magistralmente dichas que la despertada en su -corazon por el interior de la catedral de Santiago. Se oye rezar -á los viejos y á las viejas los padre-nuestros; se ven los rayos -últimos del sol en su ocaso penetrando por las vidrieras de colores y -descomponiéndose en las brillantes sartas de las arañas; se siente el -terror que la sobrecoge cuando al plañido de los campanarios vé las -almas en pena pintadas por los altares, y las cabezas de los santos -moviéndose como para contarse algun misterio unas á otras; se pregunta, -por fin, al poder de la evocacion, si aquellos rostros de las estatuas -tienen alma, y los labios de piedra palabras, y los Arzobispos y los -Obispos, tendidos sobre las losas, fuerza para levantarse de sus lechos -frios como el mármol y pedir perdon á los crucifijos, iluminados por -las dudosas lámparas, y la Soledad lágrimas para llorar los dolores -de su divino Hijo y la eternidad de nuestros pecados. No acierto á -expresar cuánto me conmueven los pensamientos poéticos por Rosalía -consagrados al cementerio, á la ermita, al enterramiento, á la mezcla -de la religion con la muerte. Creeríais sus ideas florecillas brotadas -en los sepulcros. Caen sobre el alma con la lánguida tristeza de las -ramas del sáuce y huelen á ciprés. Hace bien la poetisa cantando esos -abismos insondables donde concluye el frenesí de nuestra vida y pára -el movimiento vertiginoso de nuestra desatentada carrera. Yo nunca -he visto sin conmoverme una iglesia en los valles de mi tierra. Una -iglesia, único ideal del pobre pueblo, á quien el arte se aparece bajo -la forma religiosa; nave mística, poblada de santos que interceden -por nosotros y circuida de muertos que esperan su resurreccion; faro -luminoso, encendido sobre los escollos del mundo y que proyecta su luz -en las profundidades del alma, luz solitaria, la cual se nos aparece -como estrella misteriosa en el dia de los tormentos; arca que flota -en el diluvio de nuestras lágrimas; punto de interseccion entre los -caminos de la tierra y los caminos de la eternidad; influencia de toda -aspiracion ascendente á lo infinito y de toda inspiracion descendente -de lo infinito; una iglesia conmueve siempre por las lágrimas que se -han evaporado en sus aires aguardando consuelo y por los cadáveres que -han caido sobre su pavimento, aguardando perdon por las oraciones que -aletean bajo sus bóvedas y los ex-votos que penden de sus paredes, -por las lenguas de fuego que manda el espíritu divino á todo lo -contingente, y las nubes de incienso que manda el espíritu humano á -todo lo absoluto; por el esfuerzo que sus arcos, sus aras, sus altares, -sus cúpulas representan para romper el misterio divino que envuelve la -inmensidad de los espacios y que agita y hace extremecer desde el fondo -de nuestro corazon hasta la cima de nuestra inteligencia. - -No conozco en las diversas lenguas literarias de la Península -composicion alguna más tierna y más sentida que la titulada: _¡Padron! -¡Padron!_ Dentro de poco, así que el libro se divulgue, alcanzará -renombre tan ruidoso como la inmortal composicion de Bécquer: «¡Dios -mio, qué solos se quedan los muertos!» Delante de un cementerio, lo -primero que se le ocurre es la idea de todo cuanto acaba en nosotros al -pasar de la juventud á la madurez en la existencia: las risas sin fin, -los bailes sin término, los cantares dulces, los coloquios amorosos, -las noches serenas, la guitarra melancólica, los acordes de la -serenata, cuanto ha pasado en la vida. Sigue á esta triste reflexion -sobre todo lo que llevamos muerto en nosotros mismos, una pintura del -cementerio de Adina, tal como se aparecia á sus ojos en la niñez, con -sus olivos viejos y oscuros; con sus clérigos que toman el sol en las -tapias como los viejos cipreses, y los niños que juegan entre las -tumbas como las mariposas entre las flores; con las piedras tumularias -que resaltan entre los montones oscuros de la tierra removida; con -el blanco osario, que á lo mejor, en la callada noche, despide la -fosfórica luz de sus fuegos fátuos; con las yerbas verdes, las malvas, -las cicutas, las ortigas, que crecen alimentadas por los muertos y -exhalan desde la superficie de las sepulturas, mezcladas sus raíces -con los huesos, el oxígeno de la vida. Naturalmente, la emocion que el -cementerio despierta en el alma de una niña es emocion de alegría. Y en -esta alegría se encuentra lo filosófico y lo profundo del pensamiento, -alcanzado por la intuicion soberana del poeta. En la edad en que no -hemos visto los muertos, no creemos en la muerte. Pues qué, ¿no jugamos -á la puerta del cementerio como á la puerta de la escuela? ¿Habeis -visto algun contraste mayor y más terrible que los divertimientos, y -las risas, y los gritos de los huérfanos de dos ó tres años miéntras -los clérigos salmodian, á la puerta de la casa en duelo y ante un ataud -lleno, los cánticos de la eternidad? - -La niña vé en el cementerio de Adina la yerba sobre las sepulturas, las -flores sobre las yerbas, las mariposas sobre las flores, los pájaros -sobre las mariposas, el cielo sobre los pájaros, la vida que rebosa en -el templo de la muerte. Pero se ha ido léjos de allí, se ha separado -por mucho tiempo, y al cabo ha vuelto la infeliz. Pregunta por todos -los que ha amado, y nadie le responde. El tiempo se los ha ido llevando -poco á poco en sus giros, y ha despoblado de los séres predilectos á -Padron y ha poblado con sus despojos el cementerio. Así corre á él, -y mira por la cerradura, y en vez de ver y oir lo que veia y oia de -niña, vé la tierra removida sobre la cual vagan las almas y oye la -campana plañidera que llora por los muertos. - -Consolémonos. Nada en la realidad tan repugnante ni nada en el ideal -tan hermoso como la muerte. El cadáver á los ojos del cuerpo está lleno -de gusanos, y á los ojos del alma circuido de ángeles. Hiede cuando -nos acercamos á él con nuestro cuerpo, y embalsama el aire cuando nos -acercamos con nuestra alma. ¡Qué sería de nosotros si no muriéramos -nunca! Estas dudas que taladran las sienes, y estos desengaños que -desgarran el corazon; el amor sin esperanza, la ilusion sin realidad, -la separacion de los séres queridos, la pena de la ausencia, todos -estos dolores habrian de ser eternos. Sólo allende la tumba el ideal -será verdad, la ilusion certidumbre, la poesía pensamiento, el -pensamiento vida, la vida eternidad, la eternidad amores sin celos, -satisfacciones sin desencantos, creencias sin sombras, espíritus -sin cuerpos, arte sin formas, felicidad sin zozobras, la plenitud -del sér, el dia imperecedero de la justicia, la vision perfecta del -Eterno. ¡Dios mio, que no vengan dos veces los cálices ya apurados; -que no se aparten de nosotros jamás los séres tan queridos; que no -suceda al ideal soñado con tanto amor el parto abortivo de la grosera -realidad; que el cierzo de un nuevo desengaño no hiele, nó, la última -florescencia de ilusiones y la última cosecha de esperanzas; y como -todo esto sea imposible en el mundo, mátanos pronto en tu divina -misericordia para que pronto nuestros mismos calumniadores nos hagan -justicia y nos durmamos para siempre creyéndonos bendecidos y amados, y -aguardando muchas lágrimas sobre nuestras cenizas! - -Una de las cualidades más sobresalientes en Rosalía Castro es la -cualidad poética por excelencia, la vista intuitiva de la relacion -misteriosa que existe entre el mundo interior y el mundo exterior, -entre el universo que compone la humanidad y el universo que compone -la naturaleza. La esfera del horizonte y la esfera del cerebro, la -luz de los ojos y la luz de los astros, las lluvias y las lágrimas, -las tormentas y los dolores, la electricidad que culebrea por las -nubes, y las simpatías que despedimos de nuestro sér, forman, como los -asonantes un romance, como los consonantes una oda, como los tonos -graves y agudos una sinfonía. La luna llena, mirando al Océano, lo -aviva en mareas; la mujer hermosa mirando nuestros ojos los enciende -en fuego, que á su vez aviva y enciende el deseo. Las corrientes -magnéticas, en cuya virtud se pliegan las hojas de la sensitiva, tienen -algo de esa otra corriente en cuya virtud se agitan unos nervios -como las cuerdas de un arpa. Hay entre la palabra y la idea, entre -la forma y el fondo, entre el alma y el cuerpo la misma relacion que -entre la electricidad y el magnetismo, que entre la luz y el calor. -La serpiente fascina al pajarillo como la meditacion al místico. En -el yermo encontrais muchas almas y muchas alondras extáticas. El -entusiasmo de los corazones contribuye al movimiento de los cuerpos -como el esfuerzo de los músculos. El bacante caeria rendido en su -carrera si no creyese que un Dios lo impulsa, y la pitonisa muerta -en su trípode si no creyese que un Dios habla por su boca. Los séres -humanos se sostienen unos pendientes de otros en la sociedad como los -mundos sidereos se sostienen unos á otros en la atraccion universal. La -mirada del tigre os dá terror como la mirada de vuestro mayor enemigo, -y la mirada del cordero compasion como la mirada de un niño. Existe -una relacion misteriosa entre los matices del prisma y las notas del -músico. Pitágoras explicaba más á sus discípulos con la vista que -con la palabra. Alejandro, que sólo tenía 50.000 hombres en Arbelas, -miéntras Darío tenía un millon, no quiso pelear en las tinieblas como -le aconsejaba Parmenión, porque creia más en los prodigios de sus -ojos que en los prodigios de su táctica. Magnetismo, electricidad, -amor, voluntad, calor, pasion, luz, idea, todas estas virtudes varias -se confunden, perteneciendo unas á la esfera espiritual y otras á la -esfera material, como unas fuerzas se confunden con otras fuerzas -en la inmensidad del universo. Pues pocos pensadores y pocos poetas -expresan mejor estas relaciones que Rosalía Castro en sus bellísimos -versos. - -Si hubiéramos de calificarla con una sola palabra, calificaríamosla de -poeta lírico por excelencia. Cuando se eleva en alas de robusto estilo -á la poesía impersonal, objetiva, rayana con la epopeya, carece de la -originalidad que la distingue en tanto grado cuando canta sus propias -emociones; y si presenta el mundo externo, lo presenta en relacion con -su alma, celeste, luminosa, trasparente, y en cuya superficie el menor -soplo de las auras levanta rizos y ondulaciones, el menor reflejo de -la luz extiende esmaltes, y matices el menor objeto de las orillas; el -árbol frondoso y la yerba humilde, la colina que permanece inmóvil en -los bordes y el ave que pasa por los horizontes, encuentran espejos y -dejan de sí copias y retratos. Y siendo poeta lírico por excelencia, -es por necesidad poeta elegiaco. Desde el principio al fin de sus -versos dos sentimientos la poseen; sentimiento de tristeza melancólica -por las desgracias universales de la vida humana, y sentimiento de -tristeza exaltada por las desgracias particulares á la vida gallega. -El hombre es una síntesis de la creacion. El universo sideral recoge -su más bello éther para producir la luz de los humanos ojos; los -fluidos electro-magnéticos condensan sus más poderosas corrientes para -derramarse por las cuerdas de nuestros nervios; los átomos, que acaso -vienen de los confines del espacio, se acumulan en nuestro cuerpo -para componer el más perfecto organismo; y sobre todas estas varias -determinaciones y modos de la materia universal, se eleva en nosotros -el misterio indecible, inenarrable, sublime: ese misterio del alma que -llega por grados á ver lo infinito y á desembocar en la eternidad. -Todas las cosas piensan en nosotros y todas las cosas en nosotros -padecen. Nuestra voz repite el quejido universal de los séres que se -duelen del esfuerzo empleado por traspasar el límite y de la fatalidad -que al límite los sujeta como á su cadena, como á su prision, como á -su eterno suplicio. Este quejido, más agudo á medida que el sér crece -y progresa, encuentra un eco en todas las estancias de las _Follas -Novas_, y un eco poético. Pero el dolor más bellamente expresado es -el dolor de su madre Galicia. Se vé el aislamiento en que la patria -comun ha dejado á tan hermosas provincias. Se oye el resuello de una -raza forzada por su triste condicion social á todos los trabajos más -materiales y penosos. Se ven las marcas de las heridas seculares -abiertas en los pobres campesinos por la antigua tiranía señorial. Se -notan las cualidades de aquella familia de pueblos, la inteligencia -aguda, la astucia fina, la tristeza perpétua. Sobre todo, el dolor de -los dolores gallegos se halla repetido á cada verso: el dolor de la -separacion, el dolor de la ausencia, el dolor de la nostalgia, el dolor -de las emigraciones, la patria apareciéndose húmeda, fresca, verde, -sencilla como un idilio, grata como una mañana de primavera, con su -aroma de frutas y flores, con sus cadencias campestres repetidas por -la zampoña y por la gaita, con sus rias trasparentes y tranquilas, en -medio de los ardores del implacable trópico y de las tristezas del -forzado destierro. Toda obra poética, por subjetiva, por particular, -por personalista que á primera vista parezca es una obra social. Los -dolores de Galicia hablan por boca de Rosalía, y los hombres de Estado, -los que han tenido el Gobierno en sus manos, que hoy lo tienen, los -que mañana pueden volver á tenerlo, necesitan, heridos por voces tan -dulces como ésta, averiguar la cantidad de satisfacciones que deben -darse á las justas exigencias de esas provincias y el remedio que -puede colegirse entre todos para sus antiguos é inveterados males. No -olvidemos que hace poco un escritor insigne del vecino reino trazaba -una especie de nacionalidad literaria compuesta de portugueses, -brasileños y gallegos. Estas cosas podian pasar por juegos de la -imaginacion cuando no habian trascurrido horribles crísis, y no se -habian visto ciertas tendencias que podrian reaparecer mañana, ora -bajo la bandera del absolutismo, ora bajo la bandera de la demagogia -que tantos desastres han derramado en nuestros territorios y tantas -amarguras en nuestros corazones. Para matar el provincialismo exagerado -no hay medio como satisfacer las justas exigencias provinciales. No -olvidemos que muchas de nuestras regiones, como Galicia por ejemplo, -tienen brillantísima literatura propia, la cual, respondiendo á una -ley de la vida, á la ley de variedad, debe coexistir con la literatura -nacional, sin daño de la patria, mayor á medida que crecen sus hijos, -y se fortifican los órganos que componen su cuerpo y se abrillantan -las estrellas que pueblan su cielo. Rosalía, por sus libros de versos -gallegos, es un astro de primera magnitud en los vastos horizontes del -arte español. - - -EMILIO CASTELAR. - - - - -DUAS PALABRAS D’A AUTORA - - -Gardados estaban, ben podo decir que para sempre, estes versos, e -xustamente condenados po-la sua propia índole á eterna olvidanza, -cando, non sin verdadeira pena, vellos compromisos obrigáronme á -xuntalos de presa e correndo, ordenalos e dalos á estampa. N’era esto, -en verdade, o qu’eu queria, mais n’houbo outro remedio; tuben que -conformarme c’o duro d’as circunstancias que así o fixeron.--¡Vayan -en boa hora, lles dixen estonces, estes probes enxendros d’a miña -tristura; vaya antr’os vivos o que xa é po-la sua propia natureza, -cousa d’un-ha morta ben morta!--E fóronse, sin qu’eu sepa pra que, nin -me faga falla o sabelo. - -Mais de dez anos pasaron--tempo casi-que fabuloso á xusgar po-la -presa con que hoxe se vive--desque á mayor parte d’estos versos foron -escritos, sin que as contrariedades d’a miña vida desasosegada, e un-ha -saude decote endebre, me permitise apousar n’eles os meus cansados -ollos y o meu fatigado esprito. Ô leelos de novo, vin ben craro, como -era incompreto e probe este meu traballo poetico, canto lle faltaba -pra ser algo que valla, e non un libro mais, sin outro merito que á -perene melancolía que o envolve, e que alguns terán, non sin razon, -como fatigosa e monotona. Mais as cousas teñen de ser com’as fan as -circunstancias, e s’eu non puden nunca fuxir âs miñas tristezas, os -meus versos menos. Escritos n’o deserto de Castilla, pensados e -sentidos n’as soidades d’a natureza e d’o meu corazon, fillos cativos -d’as horas de enfermedade e d’ausencias, refrexan quisais con demasiada -sinceridade, o estado d’o meu esprito un-has veces, outras á miña -natural disposicion (que n’en valde son muller) á sentir como propias -as penas alleas. ¡Ay! a tristeza, musa d’os nosos tempos, conoceme -ben, e de moitos anos atrás; mirame como sua, é outra como eu, non me -deixa un momento, n’inda cando quero falar de tantas cousas com’andan -oxe n’o aire e n’o noso corazon. ¡Tola de min! ¿N’o aire, dixen? n’o -meu corazon inda, mais ¿fora d’el? Aunqu’en verdade, ¿qué lle pasará á -un que non sea como se pasas’en todo-l-os demais? ¡En min y en todos! -¡n’a miña alma e n’as alleas!... ¿Mais dirase por eso que me teño por -un-ha inspirada, nin que penso haber feito, ô que se di, un libro -trascendental? Non, nin eu o quixen, nin me creo con forzas pra tanto. -N’o aire andan d’abondo as cousas graves, é certo; facil é conocelas, -e hastra falar d’elas; mais son muller, e âs mulleres, apenas s’â -propia femenina fraqueza ll’é permitido adiviñalas, sentilas pasar. -Nòs somos arpa de soyo duas cordas, a imaxinacion y o sentimiento: n’o -eterno panal que traballamos alá n’o intimo, solasmente se dá mel, -mais ou menos doce, de mais ou menos puro olido, pero mel sempre, e -nada mais que mel. Que s’os problemas que tên ocupados os mais grandes -entendementos, teñen algo que ver connosco, é n’entramentras que os -que comparten e levan á un-ha con nosoutras os traballos d’a vida, non -poden ocultarnos de todo, as suas tristezas e os seus desfalecementos. -É d’eles ver as chagas e sondalas e buscarlles procuro, é noso -axudarlles a soportalas, mais con feitos iñorados que con palabras e -romores. O pensamento d’a muller é lixeiro, góstanos com’âs borboletas, -voar de rosa en rosa, sobr’as cousas tamen lixeiras: n’é feito -para nos o duro traballo d’a meditacion. Cand’á el n’os entregamos, -imprenámolo, sin sabelo siquera, d’a innata debilidade, e se n’os é -facil engañar os espiritus frívolos ou pouco acostumados, non soced’o -mesmo c’os homes d’estudio e reflecsion, que logo conocen que baixo d’a -crara corrente d’a forma non s’atopa mais que o limo insustancial d’as -vulgaridades. E n’os dominios d’a especulacion como n’os d’o arte, nada -mais inútil nin cruel d’o que o vulgar. D’él fuxo sempre con tod’as -miñas forzas, e por non caer en tan gran pecado nunca tentey pasar -os límites d’a simple poesía, qu’encontr’âs veces n’un-ha espresion -feliz, n’un-ha idea afertunada, aquela cousa sin nome que vay direita -como frecha, traspasa as nosas carnes, fainos estremecer, e resoa n’a -alma dorida coma un outro ¡ay! que responde ô largo xemido que decote -levantan en nos, os dôres d’a terra. - -Despois d’o xa dito, ¿tendrey que añadire qu’este meu libro n’é en -certa maneira, fillo d’a mesma inspiracion que dou de si os _Cantares -gallegos_? Paréceme que non. Cousa este último d’os meus dias -d’esperanza e xuventude, ben se ve que ten algo d’a frescura propia -d’a vida que comenza. Mais o meu libro d’hoxe, escrito coma quen dí, -en medio de todo-l-os desterros, non pode ter anque quixera o encanto -que soye emprestarlles a inocencia d’as primeiras impresiós: que o sol -d’a vida, o mesmo que o que aluma o mundo que habitamos, non loce n’os -seus albores d’a mesma sorte que cando vay poñerse tristemente, envolto -antr’as nubes d’o postreiro outono. - -Por outra parte, Galicia era n’os _Cantares_ o obxeto, a alma enteira, -mentras que n’este meu libro d’hoxe, âs veces, tan soyo a ocasion, -anque sempre o fondo d’o cuadro: que si non pode se non c’a morte, -despirse o esprito d’as envolturas, d’a carne, menos pode o poeta -prescindir d’o medio en que vive, e d’a natureza que o rodea; ser -alleo á seu tempo e deixar de reproducir hastra sin pensalo, a eterna -e layada queixa que hoxe eisalan todo-l-os labios. Por eso iñoro o que -haxa n’o meu libro d’os propios pesares, ou d’os alleos, anque ben -podo telos todos por meus, pois os acostumados â desgracia, chegan á -contar por suas as que afrixen os demais. Tanto é así, que n’este meu -novo libro, preferin, âs composicions que puderan decirse personales, -aquelas outras que, con mais ou menos acerto, espresan as tribulaciós -d’os que, uns tras outros, e de distintos modos, vin durante largo -tempo, sofrir ô meu arredore. E ¡sófrese tanto n’esta querida terra -gallega! Libros enteiros poideran escribirse falando d’o eterno -infortunio que afrixe os nosos aldeans e mariñeiros, soya e verdadeira -xente d’o traballo n’o noso pais. Vin e sentin as suas penas como si -fosen miñas, mais o que me conmoveu sempre, e po-lo tanto non podia -deixar de ter un eco n’a miña poesía, foron as innumerables coitas d’as -nosas mulleres: criaturas amantes para os seus y os estraños, cheas de -sentimento, tan esforzadas de corpo, como brandas de corazon e tamen -tan desdichadas que se dixeran nadas solasmentes para rexer cantas -fatigas poidan afrixir, a parte mais froxa e inxel d’a humanidade. -N’o campo compartindo mitade por mitade c’os seus homes as rudas -faenas, n’a casa soportando valerosamente as ansias d’a maternidade, -os traballos domesticos e as arideces d’a probeza. Soyas o mais d’o -tempo, tendo que traballar de sol á sol, e sin axuda pra mal manterse, -pra manter os seus fillos, e quisais o pai valetudinario, parecen -condenadas á non atoparen nunca reposo se non n’a tomba. - -A emigrazon y o Rey arrebatanlles de contino, o amante, o hirman, o -seu home, sosten d’a familia de cote numerosa, e así, abandonadas, -chorando o seu desamparo, pasan a amarga vida antr’as incertidumbres -d’a esperanza, a negrura d’a soidade y as angustias d’un-ha perene -miseria. Y o mais, desconsolador par’elas, é, que os seus homes, -vans’indo todos, uns por que ll’os levan, y outros por que o exempro, -as necesidades, âs veces un-ha cobiza, anque disculpabre, cega, fannos -fuxir, d’o lar querido, d’aquela á quen amaron, d’a esposa xa nay, e -d’os numerosos fillos, tan pequeniños qu’inda n’acertan á adiviñar, os -desdichados, a orfandade á que os condenan. - -Cando n’as suas confianzas, estas probes mártires s’astreven á decirnos -os seus sacretos, á chorar os seus amores sempre vivos, á doerse -d’as suas penas, descrobese n’elas, tal delicadeza de sentimentos, -tan grandes tesouros de ternura (que a inteireza d’o seu carácter -n’é bastante á mermar) un-ha abnegacion tan grande, que sin querer, -sentímonos inferiores á aquelas oscuras e valerosas heroinas, que viven -e morren levando á cabo feitos maravillosos por sempre iñorados, pero -cheos de milagres d’amor e d’abismos de perdon. Historias dinas de ser -cantadas por mellores poetas d’o qu’eu son, e cuyas santas armonías -deberan ser espresadas c’un-ha soya nota e n’un-ha soya corda, n’a -corda d’o subrime, e n’a nota d’a delor. Anque sin forzas pra tanto, -tentey algo d’eso, sobre todo n’o libro titulado _As viudas d’os vivos -e as viudas d’os mortos_, mais eu mesma conoso que non acertei á decir -as cousas qu’era menester. As miñas forzas son cativas, quéreas mayores -de quen haya de cantarnos con toda a sua verdade e poesía, tan sencilla -como dolorosa epopeya. - - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - -Creerán algús, que, porque como digo tentey falar d’as cousas que se -poden chamar homildes, é por que m’esprico n’a nosa lengoa. N’é por -eso. As multitudes d’os nosos campos tardarán en lêr estos versos, -escritos á causa d’eles, pero sô en certo modo pra eles. O que quixen -foy falar un-ha vez mais d’as cousas d’a nosa terra, n’a nosa lengoa, -e pagar en certo modo o aprecio e cariño que os _Cantares gallegos_ -despertaron en alguns entusiastas. Un libro de trescentas paxinas -escrito n’o doce dialecto d’o pais, era n’aquel estonces cousa nova, -e pasaba po-lo mesmo todo atrevemento. Aceptárono y, o qu’é mais, -aceptárono contentos, e yeu comprendin que desd’ese momento quedaba -obrigada á que non fose o primeiro y o ultimo. N’era cousa de chamar as -xentes â guerra, e desertar d’a bandeira qu’eu mesma habia levantado. - -Alá van pois, as _Follas novas_, que mellor se dirian vellas por que o -son, e ultimas, por que pagada xa a deuda en que me parecia estar c’o -a miña terra, difícil é que volva á escribir mais versos n’a lengua -materna. Alá van, en busca, non de triunfos, senon de perdós, non de -alabanzas, senon d’olvidos, non d’as predilecciós d’outros tempos, se -non d’a beninidade que di d’os maos libros--¡Deixalos pasar!--Ey o -qu’eu deseyo--Que o deixen pasar, como un romor mais, como un perfume -agreste que nos trai consigo algo d’aquela poesía, que nacendo n’as -vastas soidades, n’as campías sempre verdes d’a nosa terra, e n’as -prayas sempre hermosas d’os nosos mares, ven direitamente á buscar o -natural agarimo n’os corazós que sufren e aman esta querida terra de -Galicia. - - -Santiago, 30 de Marzo de 1880. - - - - -I - -VAGUEDÁS - - - - -I - - - D’aquelas que cantan as pombas y as frores - Todos din que teñen alma de muller, - Pois eu que n’as canto, Virxe d’a Paloma, - ¡Ay! ¿de qué’a terei? - - - - -II - - - Ben sei que non hay nada - Novo en baixo d’o ceo, - Qu’antes outros pensaron - As cousas qu’ora eu penso. - - E ben, ¿para qu’escribo? - E ben, por qu’así semos, - Relox que repetimos - Eternamente o mesmo. - - - - -III - - - Tal com’as nubes - Qu’impele o vento, - Y agora asombran, y agora alegran - Os espaços inmensos d’o ceo, - Así as ideas - Loucas qu’eu teño - As imaxes de multiples formas - D’estranas feituras, de cores incertos, - Agora asombran, - Agora acraran, - O fondo sin fondo d’o meu pensamento. - - - - -IV - - - Diredes d’estos versos, y é verdade, - Que tên estrana insólita armonía, - Que n’eles as ideas brilan pálidas - Cal errantes muxícas - Qu’estalan por instantes - Que desparecen xiña, - Que s’asomellan â parruma incerta - Que voltexa n’o fondo d’as curtiñas, - Y ó susurro monótono d’os pinos - D’a veira-mar bravía. - - Eu direivos tan sô, qu’os meus cantares - Así sân en confuso d’alma miña, - Como sai d’as profundas carballeiras - Ô comezar d’o dia, - Romor que non se sabe - S’é rebuldar d’as brisas, - Si son beixos d’as frores, - S’agrestes, misteirosas armonías - Que n’este mundo triste - O camiño d’o ceu buscan perdidas. - - - - -V - - - ¡_Follas novas_!, risa dame - Ese nome que levás, - Cal s’á un-ha moura ben moura, - Branca ll’oise chamar. - - Non _Follas novas_, ramallo - De toxos e silvas sôs, - Hirtas, com’as miñas penas, - Feras, com’a miña dor. - - Sin olido nin frescura, - Bravas magoás e ferís... - ¡Se n’a gándara brotades, - Como non serés así! - - - - -VI - - - ¿Qué pasa ô redor de min? - ¿Qué me pasa qu’eu non sei? - Teño medo d’un-ha cousa - Que vive e que non se vé. - Teño medo â desgracia traidora - Que ven, e que nunca se sabe onde ven. - - - - -VII - - - Alguns din, ¡miña terra! - Din outros, ¡meu cariño! - Y este, ¡miñas lembranzas! - Y aquel, ¡ou meus amigos! - Todos sospiran, todos, - Por algun ben perdido. - Eu sô non digo nada, - Eu sô nunca sospiro, - Qu’o meu corpo de terra - Y o meu cansado esprito, - Á donde quer qu’eu vaya - Van conmigo. - - - - -VIII - - - Alá, po-la alta noite, - Â luz d’a triste e moribunda lámpara, - Ou antr’a negra oscuridad medosa, - O vello ve pantasmas. - - Uns son árbores muchos, e sin follas, - Outros, fontes sin auguas, - Montes qu’a neve eternamente crube, - Ermos que nunca acaban. - - Y o amañecer d’o dia - Cando c’a ultima estrela aqueles marchan - Outros veñen mais tristes e sañudos, - Pois a verdade amarga, - Escrita trân n’os apagados ollos - E n’as asienes calvas. - - Non digás nunca, os mozos, que perdeches - A risoña esperanza, - D’o qu’a vivir começa sempr’é amiga: - ¡Sô enemiga mortal de quen acaba!... - - - - -IX - - - Paz, paz deseada - Pra min, ¿onde está? - Quixais n’hey de tela... - ¡N’a tiben xamais! - - Sosego, descanso, - ¿Ond’hey d’o atopar? - N’os mals que me matan, - N’a dor que me dan. - - ¡Paz! ¡paz ti és mentira! - ¡Pra min non’a hay! - - - - -X - - - Un-ha vez tiven un cravo - Cravado no corazon, - Y eu non m’acordo xa s’era aquel cravo, - D’ouro, de ferro, ou d’amor. - Soyo sei que me fixo un mal tan fondo, - Que tanto m’atormentou, - Qu’eu dia e noite sin cesar choraba - Cal chorou Madanela n’a pasion. - --Señor, que todo o podedes, - Pedinlle un-ha vez á Dios, - Daime valor par’arrincar d’un golpe - Cravo de tal condicion. - E doumo Dios e arrinqueino, - Mais... ¿quen pensara?... Despois - Xa non sentin mais tormentos - Nin soupen qu’era delor; - Soupen sô, que non sei que me faltaba - En donde o cravo faltou, - E seica, seica tiven soidades - D’aquela pena... ¡Bon Dios! - Este barro mortal qu’envolve o esprito - ¡Quen-o entenderá, Señor!... - - - - -XI - - - Cand’un é moi dichoso, moi dichoso, - ¡Incomprensibre arcano! - Casi-que, n’é mentira anqu’a pareza, - Ll’a un pesa d’o ser tanto. - - ¡Que n’o fondo ben fondo d’as entrañas - Hay un deserto páramo! - Que non s’ enche con risas nin contentos, - Senon con froitos d’o delor amargos. - - Pero cand’un ten penas - Y é en verdá desdichado, - Oco n’atopa no ferido peito, - Por qu’a dor, ¡enche tanto! - - Tan abonda é a desgracia nos seus dones; - Qu’os verte ¡Dios llo pague! ôs regazados. - Hastra qu’o qu’os recibe - ¡Ay! reventa de farto. - - - - -XII - - - Oxe ou mañan, ¿quen pode decir cando? - Pero quisais moy logo, - Viranme á despertar, y en vez d’ un vivo, - Atoparán un morto. - - Ô rededor de min, levantaranse - Xemidos dolorosos, - Ayes d’angustia, choros d’os meus fillos, - D’os meus filliños orfos. - - Y eu sin calor, sin movemento, fria, - Muda, insensibre á todo, - Así estarei cal me deixare a morte - Ô helarme c’o seu sopro. - - E para sempre ¡Adios, cant’eu queria! - ¡Que terrible abandono! - Antre cantos sarcasmos, - Hay, ha d’haber, e houbo, - Non vin ningun qu’abata mais os vivos, - Qu’o d’a humilde quietú d’un corpo morto. - - - - -XIII - - - Xa nin rencor nin desprezo, - Xa nin temor de mudanzas, - Tan só un-ha sede... un-ha sede, - D’un non sei qué, que me mata. - Rios d’a vida ¿onde estades? - ¡Aire! qu’o aire me falta. - - --¿Que ves n’ese fondo escuro? - ¿Que ves que tembras e calas? - ¡Non vexo! Miro, cal mira, - Un cego a luz d’o sol crara. - E vou caer alí en donde - Nunca o que cai se levanta. - - - - -XIV - - - Aquel romor de cántigas e risas - Ir, vir, algarear, - Aquel falar de cousas que pasaron - Y outras que pasarán: - Aquela, en fin, vitalidade inquieta - Xuvenil, tanto mal - Me fixo, que lles dixen: - Ivos e non volvás. - - Un á un desfilaron silenciosos - Por aquí, por alá, - Tal como cando as contas d’un rosario - S’espallan po-lo chan: - Y o romor d’os seus pasos, mentres s’iñan - De tal modo hastra min veu resoar, - Que non mais tristemente - Resoará quisais - N’o fondo d’os sepulcros - O último adios qu’un vivo ôs mortos dá. - - Y ô fin soya quedei, pero tan soya - Qu’hoxe, d’a mosca o inquieto revoar, - D’o ratiño o roer terco e constante, - E d’o lume o _chis chas_, - Cando d’a verde pónla - O fresco sugo devorando vay, - Parece que me falan, qu’os entendo, - Que compaña me fan; - Y este meu coraçon lles di tembrando - ¡Por Dios!... ¡non vos vayás! - - ¡Que doce, mais que triste - Tamen é a soledad! - - - - -XV - - - Á un batido, outro batido, - Á un-ha dor, outro delor, - Tras d’un olvido, outro olvido, - Tras d’un amor, outro amor. - - Y ô fin de fatiga tanta - E de tan diversa sorte, - A vellés que nos espanta, - Ou o repousar d’a morte. - - - - -XVI - - - Cand’era tempo d’inverno - Pensaba en dond’estarias, - Cand’era tempo de sol, - Pensaba en dond’andarias. - ¡Agora... tan soyo penso, - Meu ben, si m’olvidarias! - - - - -XVII - - - Mais vé qu’o meu corazon - É un-ha rosa de cen follas, - Y é cada folla un-ha pena - Que vive apegada n’outra. - - Quitas un-ha, quitas duas, - Penas me quedan de sobra, - Oxe dez, mañan corenta, - Desfolla que te desfolla... - - ¡O corazon m’arrincaras - Des qu’as arrincares todas! - - - - -XVIII - - - Co seu xordo e costante mormorio - Atraim’o oleaxen d’ese mar bravio, - Cal atrai d’as serenas o cantar. - --N’este meu leito misterioso e frio, - Dîme, ven brandamente á descansar. - - El namorado está de min... o deño, - Y eu namorada d’el. - Pois saldremos c’o empeño, - Que s’el me chama sin parar, eu teño - Un-has ansias mortais d’apousar n’el. - - - - -XIX - - - Ando buscando meles e frescura - Para os meus labios secos, - Y eu non sei com’atopo, nin por onde, - Queimores e amarguexos. - - Ando buscand’almibres qu’almibaren - Estos meus agres versos, - Y eu non sei como, nin por onde, sempre - Se lles atopa un fero. - - Y o ceo e Dios ben saben - Non teño a culpa d’eso; - ¡Ay! sin querelo, têna, - O lastimado corazon enfermo. - - - - -XX - -¡SILENCIO! - - - A man nerviosa e palpitante o seo, - As niebras n’os meus ollos condensadas, - Con un mundo de dudas n’os sentidos - Y-un mundo de tormentos n’as entrañas; - Sentindo como loitan, - En sin igual batalla, - Inmortales deseios que atormentan, - E rencores que matan. - Mollo n’a propia sangre a dura pruma - Rompendo a vena inchada, - Y escribo... escribo ¿para qué? ¡Volvede - Ô mais fondo da yalma - Tempestosas imaxes! - Ide á morar c’as mortas relembranzas; - Qu’ a man tembrosa n’o papel sô escriba - ¡_Palabras_, e _palabras_, e _palabras_! - ¿Da idea a forma inmaculada e pura - Donde quedou velada? - - - - -II - -¡DO ÍNTIMO! - - - - -¡ADIOS! - - - ¡Adios! montes e prados, igrexas e campanas, - ¡Adios! Sar e Sarela, cubertos d’enramada, - ¡Adios! Vidán alegre, moiños e hondanadas, - Conxo o d’o craustro triste y as soedades prácidas, - San Lourenzo o escondido, cal un niño antr’as ramas, - Balvis, para min sempre o d’as fondas lembranzas, - Santo Domingo, en donde cant’eu quixen descansa, - Vidas d’a miña vida, anacos d’as entrañas. - E vos tamen sombrisas paredes solitarias - Que me vichëis chorare soya e desventurada, - ¡Adios! sombras queridas, ¡adios! sombras odiadas, - Outra vez os vaivens d’a fertuna - Pra lonxe m’arrastran. - - Cando volver, se volvo, tod’estará ond’estaba, - Os mesmos montes negros y as mesmas alboradas - D’o Sar e d’o Sarela, mirandose n’as auguas. - Os mesmos verdes campos, as mesmas torres pardas, - D’a catredal severa, olland’as lontananzas: - Mais os qu’agora deixo, tal com’a fonte mansa - Ou n’o verdor d’a vida, sin tempestás nin vagoas, - ¡Canto, cand’eu tornare vitimas d’a mudanza - Terán de presa andado, n’a senda d’a desgracia! - Y eu... mais eu nada temo n’o mundo - ¡Qu’ á morte me tarda! - - - - -* * * - - - Grilos e ralos, rans albariñas, - Sapos e bichos de todas crás, - Mentras ô lonxe cantan os carros, - ¡Que serenatas tan amorosas, - N’os nosos campos sempre nos dan! - - Tan sô acordarme d’elas, - Non sey o que me fai, - Nin sey s’é ben, - Nin sey s’é mal. - - - - -* * * - - - ¡Cal as nubes n’o espaço sin limites - Errantes voltexan! - Un-has son brancas, - Outras son negras, - Un-has pombas sin fel, me parecen, - Despiden outras - Luz de centela... - - Sopran ventos contrarios n’altura - Y â desbandada, - Van levándoas sin orden nin tino - Nin eu sey pra onde, - Nin sey por que causa: - - Van levándoas, cal levan os anos - Os nosos ensoños - Y a nosa esperanza. - - - - -* * * - - - Rico ou probe algun dia - ¡Con qué contento e pracidez folgaba! - Y agora probe ou rico, ô desdichado, - ¡Todo, todo lle falta! - - En valde veñen dias, pasan anos, - E inda sigros pasáran, - S’hay abondosas fontes que se secan, - Tamen as hay que eternamente manan; - Mais as fontes perenes n’esta vida - Son sempre envenenadas. - - N’elas o esprito qu’ofendido pena, - N’a humidá enferma d’o rencor se baña - Sin que dado lle sea - Beber do olvido n’as saudosas auguas. - - ¡Odio! fillo d’o inferno, - Pode acaba-lo amor, mais ti n’acabas - Mamoria que recorda-las ofensas. - Si, si ¡de ti mal haya! - - - - -N’A CATREDAL - - - Com’algun dia po-los corrunchos - D’o vasto tempro - Vellos e vellas, mentras monean - Silvan as salves y os padre nuestros, - Y os arcebispos n’os seus sepulcros - Reises e reinas con gran sosego - N’a paz d’os mármores tranquilos dormen - Mentras n’o coro cantan os cregos. - O organo lanza tristes cramores - Os d’as campanas responden lexos, - Y a santa imaxen d’o Redentore - Parés que suda sangre n’o Huerto. - - ¡Señor Santísimo, ôs teus pés canto - Tamen d’angustia sudado teño! - Mais s’o pecado castigas sempre, - Ô qu’afrixido vay á pedircho - Dáille remedio. - - O sol poniente po-las vidreiras - D’a Soledade, lanza serenos - Rayos, que firen descoloridos - D’a Groria os ánxeles y-o Padre Eterno. - Santos e apostoles ¡védeos! parecen - Qu’os labios moven, que falan quedo - Os uns c’os outros, e aló n’altura - D’o ceu a música vay dar començo, - Pois os groriosos concertadores - Tempran risoños os instrumentos. - - ¿Estarán vivos? ¿serán de pedra - Aqués sembrantes tan verdadeiros, - Aquelas túnicas maravillosas, - Aqueles ollos de vida cheos? - Vos qu’os fixeches de Dios c’axuda - D’inmortal nome, Mestre Mateo, - Xa q’ahi quedaches homildemente - Arrodillado, falaime d’eso; - Mais c’o eses vosos cabelos rizos - _Santo d’os croques_, calás... y eu rezo. - - Aquí está a Groria, mais n’aquel lado, - N’aquela arcada, negrexa o inferno - C’as almas tristes d’os condanados, - Ond’as devoran todo-los demos. - D’alí non podo, quitá-los ollos - Mitá asombrada, mitá con medo, - Qu’aqueles todos se me figuran - Os d’un delirio, mortaes espeutros. - - ¡Cómo me miran eses calabres - Y aqueles deños! - ¡Cómo me miran facendo moecas - Dend’as colunas ond’os puxeron! - ¡Será mentira, será verdade! - ¡Santos d’o ceo, - Saberán eles que son a mesma - D’aqueles tempos!... - Pero xa orfa, pero enloitada, - Pero insensibre cal eles mesmos... - ¡Como me firen!... Voume, sí voume, - ¡Que teño medo! - - Mais xa n’os vidros d’a grand’araña - Cai o postreiro - Rayo tranquilo qu’o sol d’a tarde - Pousa sereno; - E en cada prancha d’a araña hermosa - Vivos refrexos, - Cintileando com’as estrelas, - Pintan mil cores no chan caendo, - E fan qu’a tola d’a fantesía, - Soñe milagres, finxa portentos. - Mais de repente veñen as sombras - Todo é negrura, tod’é misterio, - Adios alxofres, e maravillas... - Tras d’o Pedroso, puxose Febo. - - Coma pantasmas cruzan as naves - Silvando salves e padre nuestros, - Vellos e vellas qu’á Dios lle piden, - El tan só sabe, cales remedios; - Que cand’o mundo nos deixa, é soyo - Cando buscamos con ansia o ceo. - - Ôs pés d’a Virxen d’a Soledade - ¡De moitos anos nos conocemos!... - A oracion dixen qu’antes dicia, - Fixen mamoria d’os meus sacretos, - Para mi madre deixei cariños, - Par’os meus fillos miles de beixos, - Po-los verdugos d’o meu esprito - Recey... e funme pois tiña medo. - - - - -* * * - - - ¡Corré serenas ondas cristaiñas, - Pasad’en calma e maxestosas, como - As sombras pasan d’os groriosos feitos! - ¡Rodade sin descanso como rodan - A eternidá xeneraciós sin número - Que cal eu vos contempro, contempráronvos! - Daime vosos perfumes lindas rosas, - D’a sede que m’abrasa, craras fontes - Apagad’o queimor... nubes de gasa - Cubri cal velo de lixeiro encaixe - D’o ardente sol os briladores rayos. - E ti temprada e cariñosa brisa, - Dá encomeço ôs concertos misteriosos - Antr’os carballos d’a devesa escura - Por ond’o Sar vay marmurando leve. - - O tempo pasou rápido, a centela - Tal vez mais lentamente o espaço inmenso - Atravesa ô caer, qu’eles, os anos, - Pra min correron en batallas rudas... - ¡Mais correron por fin... y o dia chega!... - Dame os teus bicos y os teus brazos ábreme - Aquí onde o rio, n’a espesura fresca... - A ninguen digas ond’estou... con frores - D’as qu’eu queria a delatora mancha - Crube... e que nunca c’o meu corpo acerten - Profanas mans para levarme lexos... - ¡Quero quedar ond’os meus dores foron! - - - - -* * * - - - Cada noite eu chorando pensaba... - Qu’esta noite tan grande non fora - Que durase... e durase antre tanto - Que’a noite d’as penas - M’envolve loitosa. - - Mais a luz insolente d’o dia, - Costante e traidora, - Cad’amañecida, - Penetraba radiante de groria - Hastr’ô leito dond’eu me tendera - Co-as miñas congoxas. - - Desde estonces busquei as tiniebras - Mais negras e fondas, - E busqueinas en vano, que sempre - Tras d’a noite topaba c’a aurora... - So en min mesma buscando n’oscuro - Y entrando n’a sombra, - Vin a noite que nunca s’acaba - N’a miña alma soya. - - - - -TI ONTE MAÑAN EU - - - Cain tan baixo, tan baixo, - Qu’a luz onda min non vay; - Perdin de vista as estrelas - E vivo n’a escuridá. - - Mais, agarda... ¡o que te riches - Insensibre ô meu afan! - Inda estou vivo... inda podo - Subir para me vingar. - - Tirá pedras ô caido, - Tiraille anque sea un cento; - Tirá... que cando cayades - Han-vos de facé-l-o mesmo. - - - - -* * * - - - Deixa que n’esa copa en onde bebes - As dozuras d’a vida - Un-ha gota de fel, un-ha tan soyo - O meu dorido corazon esprima. - Comprenderás estonces - Como abranda a delor as pedras frias, - Anq’abrandar non poida - Almas de ferro e peitos homicidas. - - - - -BÓS AMORES - - - Cal olido de rosas que sai d’antr’o ramaxen - Nun-ha mañan de Mayo, hay amores soaves - Que n’inda vir se sinten, nin se ve cand’entraren - Po-la mimosa porta qu’o corazon lles abre - De seu, cal s’abre n’o agosto - A frol ô orballo d’a tarde. - E sin romor nin queixa, nin choros, nin cantares, - Brandos así e saudosos, cal alentar d’os ánxeles, - En nós encarnan puros, corren co’a nosa sangre - Y os hermos reverdecen, d’o esprito onde moraren. - Busca estes amores... búscaos, - Si tes quen ch’os poida dare; - Qu’estes son soyo os que duran - N’esta vida de pasaxen. - - - - -AMORES CATIVOS - - - Era delor y era cólera, - Era medo y aversion, - Era un amor sin medida, - ¡Era un castigo de Dios! - Qu’hay uns negros amores, d’indole pezoñenta - Que privan os espritos, que turban as concencias, - Que morden s’acariñan, que cando miran queiman, - Que dan dores de rabia, que manchan e qu’afrentan. - Mais val morrer de friaxen - Que quentarse â sua fogueira. - - - - -* * * - - - Abrid’as frescas rosas, - Brilad’os carabeles - D’o seu xardin, os árbores, vestivos - C’as lindas follas verdes. - Parra qu’un tempo sombra nos prestaches - Á cubrirvos de pámpanos volvede. - Natureza fermosa, - A mesma eternamente, - Dill’ôs mortais, de novo ôs loucos dille - ¡Qu’eles no mais perecen! - - - - -DE VALDE... - - - Cando me poñan o habito, - S’é qu’o levo; - Cando me metan na caixa, - S’é qu’a teño; - Cand’o responso me canten, - S’hay con que pagarll’ôs cregos, - E cando dentro d’a coba... - ¡Qu’inda me leve San Pedro - Se sô ô pensalo non rio - Con un-ha risa d’os deños! - ¡Qu’enterrar han d’enterrarme - Anque non lles den diñeiro!... - - - - -¿QUEN NON XIME? - - - Luz e progreso en todas partes... pero - As dudas n’os corazós, - E vagoas qu’un non sabe por que corren, - E dores qu’un non sabe por que son. - - _Outro cantar_ din cansados - D’este estribilo os que chegando van, - Nun-ha nova fornada, e qu’andan cegos - Buscando o qu’inda non hay. - - ¡Réprobos!... sempre ô oculto perguntando - Que mudo nada vos di. - Buscade a fé, que se perdeu n’a duda - E deixade de xemir. - - Mais eles tamen perdidos - Por un-ha y outra senda van e vên - Sin que sepan ¡coitados! por ond’andan, - Sin paz, sin rumbo e sin fé. - - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - Trist’é o cantar que cantamos - ¿Mais que facer s’outro mellor non hay? - Moita luz deslumbra os ollos, - Causa inquietude o moito desear. - Cand’un-ha peste arrebata - Homes tras homes, n’hay mais - Qu’enterrar de presa os mortos, - Baixá-la frente, e esperar - Que pasen as correntes apestadas... - ¡Que pasen!... qu’outras vendrán. - - - - -* * * - - - Ladraban contra min que camiñaba - Casi-que sin alento, - Sin poder c’o meu fondo pensamento - Y a pezoña mortal qu’en min levaba. - Y a xente que topaba - Ollandome a mantenta - D’o meu dor sin igual y a miña afrenta - Traidora se mofaba. - Y eso que nada mais qu’a adiviñaba. - Si a souperan ¡Dios mio! - Pensei tembrando, contra min volvera - A corrente d’o rio. - - Buscand’o abrigo d’os mais altos muros, - N’os camiños desertos, - Ensangrentando os pés nos seixos duros, - Fun chegando ô lugar d’os meus cariños - Maxinando espantada:--os meus meniños - ¿Estarán xa despertos? - ¡Ay qu’ô verme chegar tan maltratada, - Chorosa, sin alento e ensangrentada, - Darán en s’afrixir... mal pocadiños, - Por sua nay mal fadada! - - Pouco á pouco fun indo - Y as escaleiras con temor subindo, - C’o triste corazon sobresaltado: - ¡Escoitei!... nin as moscas rebullian - No berce ind’os meus ánxeles dormian - C’a virxen ô seu lado. - - - - -* * * - - - ¿Por qué, miña almiña, - Porqu’ora non queres - O qu’antes querias? - - ¿Por qué, pensamento, - Porqu’ora non vives - D’amantes deseyos? - - ¿Por qué, meu esprito, - Porqu’ora te humildas, - Cand’eras altivo? - - ¿Por qué, corazon, - Porqu’ora non falas - Falares d’amor? - - ¿Por qué xa non bates - Co doce batido - Que calma os pesares? - - ¿Por qué, en fin, Dios meu - Á un tempo me faltan - A terra y o ceu? - - ¡Ou ti! roxa estrela - Que din que comigo - Naciche, poideras - - Por sempre apagarte, - Xa que non pudeche - Por sempre alumarme... - - - - -O TOQUE D’ALBA - - - D’a Catredal campana - Grave, triste e sonora, - Cand’ô rayar d’o dia - O toque d’alba tocas, - N’o espazo silencioso - Soando malencónica; - As tuas bataladas - Non sei que despertares me recordan. - - Foron alguns tan puros - Coma o fulgor d’aurora, - Outros cal a esperanza - Qu’o namorado soña, - Y â derradeira inquietos, - Mitá luz, mitá sombras, - Mitá un pracer sin nome, - E mitá un-ha sorpresa aterradora. - - ¡Ay! qu’os anos correron - E pasaron auroras - E menguaron as dichas - E medràno as congoxas. - E cand’ora campana, - O toque d’alba tocas, - Sinto que se desprenden - D’os meus ollos bagullas silenciosas. - - ¡Que xorda e tristemente, - Que pavorosa sóas - No meu esperto oido, - Mensaxeira d’a aurora, - Cand’ô romper d’o dia - Pausadamente tocas!... - ¿En donde van aqueles - Despertares de dichas e de groria? - - Pasaron para sempre: - Mais tí, grave e sonora, - ¡Ay! ô romper d’o dia - C’a tua voz malencónica - Vés de cote á lembrarnos - Cada nacente aurora; - E parece qu’a morto - Por eles e por min á un tempo dobras. - - D’a catredal campana - Tan grave e tan sonora. - ¿Por qué á tocar volveches - A yalba candorosa - des qu’eu ouben d’oirte - En bagullas envolta? - Mais ben pronto... ben pronto, os meus oidos - Nin t’oirán n’a tarde nin n’a aurora. - - - - -* * * - - - ¡Mar! c’as tuas auguas sin fondo - ¡Ceo! c’a tua imensidá, - O fantasma que m’aterra - Axudádeme á enterrar. - - É mais grande que vos todos - E que todos pode mais... - C’un pé posto onde brilan os astros, - E outro ond’a coba me fan. - - Impracabre, bulron e sañudo, - Diante de min sempre vay, - Y amenaza perseguirme - Hastr’a mesma eternidá. - - - - -* * * - - - Caba lixeiro, caba, - Xigante pensamento, - Caba un fondo burato ond’a memoria - D’o pasado enterremos. - ¡Â terra c’os difuntos! - ¡Caba, caba lixeiro! - E por lousa daráslle o negro olvido, - Y-a nada lle darás por simiterio. - - - - -* * * - - - Cando penso que te fuches, - Negra sombra que m’asombras, - Ô pe d’os meus cabezales - Tornas facéndome mofa. - - Cando maxino qu’ês ida - N’o mesmo sol te m’amostras, - Y eres a estrela que brila, - Y eres o vento que zóa. - - Si cantan, ês ti que cantas, - Si choran, ês ti que choras, - Y-ês o marmurio d’o rio - Y-ês a noite y ês a aurora. - - En todo estás e ti ês todo, - Pra min y en min mesma moras, - Nin m’abandonarás nunca, - Sombra que sempre m’asombras. - - - - -A VENTURA É TRAIDORA - - - Tembra á qu’unha inmensa dicha - Neste mundo te sorprenda; - Grorias, aquí, sobrehumanas - Trân desventuras supremas. - Nin maxines que pasan os dôres - Como pasan os gustos n’a terra; - ¡Hay infernos n’a memoria, - Cando n’os hay n’a concencia! - - Cal arraigan as edras n’os muros, - N’alguns peitos arraigan as penas, - E un-has van minando a vida - Cal minan outra-l-as pedras. - Si; tembra, cando n’o mundo - Sintas un-ha dicha imensa; - Val mais qu’a tua vida corra - Cal corre a yaugua serena. - - - - -* * * - - - Lévame á aquela fonte cristaiña - Onde xuntos bebemos - As purisimas auguas qu’apagaban - Sede d’amor e llama de deseyos. - Lévame po-la man cal n’outros dias... - Mais non, que teño medo - De ver n’o cristal liquido - A sombra d’aquel negro - Desengano sin cura nin consolo, - Qu’antr’os dous puxo o tempo. - - - - -Ô PAZO D’A... - - - Era ô caer d’a tarde, - Encomenzaba o cántico d’os grilos, - Xorda a presa ruxia, - Brilaban lonxe os lumes fuxitivos. - Ô pe d’o monte, maxestuoso erguíase - N’aldea escura o caseron querido, - C’a oliva centenaria - De cortinax ô ventanil servindo. - Deserta a escalinata, - Soyo o paterno niño, - E enriba d’el caendo misteriosas - C’o as sombras d’o crepúsculo, as d’o olvido. - - ¿Quen ô pasado volve - Os ollos compasivos? - ¿Quen se lembra d’os mortos, - S’inda non poden recordarse os vivos? - - - - -* * * - - - N’o ceo, azul crarísimo; - N’o chan, verdor intenso; - N’o fondo d’a alma miña, - Todo sombriso e negro. - - ¡Qu’alegre romaría! - ¡Qué risas e contentos!... - Y os meus ollos en tanto - De vagoas están cheos. - - Cubertos de verdura, - Brilan os campos frescos, - Mentras qu’a fél amarga - Rebosa n’o meu peito. - - - - -A XUSTICIA PO-LA MAN - - - Aquês que tên fama d’honrados n’a vila - Roubaronme tanta brancura qu’eu tiña, - Botáronme estrume n’as galas d’un dia, - A roupa de cote puñeronma en tiras. - Nin pedra deixaron, en dond’eu vivira; - Sin lar, sin abrigo, morey n’as curtiñas, - Ô raso c’as lebres dormin n’as campías; - Meus fillos... ¡meus anxos!... que tant’eu queria - ¡Morreron, morreron, c’a fame que tiñan! - Quedey deshonrada, mucharonm’a vida, - Fixeronm’un leito de toxos e silvas, - Y-en tanto os raposos de sangre maldita, - Tranquilos n’un leito de rosas dormian. - - --_Salvademe ¡ou, xueces!_ berrey... ¡tolería! - De min se mofaron, vendeum’a xusticia. - --_Bon Dios, axudaime_, berrey, berrey inda... - Tan alto qu’estaba, bon Dios non m’oira, - Estonces cal loba doente ou ferida, - D’un salto con rabia pilley a fouciña, - Rondei paseniño... ¡Ne-as erbas sentian! - Y-a lua escondíase, y a fera dormia - Cos seus compañeiros en cama mullida. - - Mireinos con calma, y as mans estendidas - D’un golpe, ¡d’un soyo! deixeinos sin vida. - Y-ô lado contenta, senteime d’as vítimas, - Tranquila, esperando po-la alba d’o dia. - - Y-estonces... estonces, cumpreuse a xusticia, - Eu, n’eles; y as leises, n’a man qu’os ferira. - - - - -* * * - - - Dios puxo un velo enriva - D’os nosos corazons, - Velo qu’oculta abismos - Qu’él pode ollar tan sô. - Cand’eu penso o que viran - N’o qu’adorand’estou - Homilde e de rodillas - Cal s’adora al Señor, - S’este velo caise - De repente antr’os dous, - Tembro... e incrinand’a frente - Digo,--¡que sabio é Dios! - - - - -* * * - - - ¡Tas-tis! ¡tas-tis! n’a silenciosa noite - Con siniestro compás repite a péndola, - Mentras a frecha aguda, - Marcand’ un y outro instante antr’as tiniebras, - D’o relox sempre imovil - Recorre lentamente a limpa esfera. - Todo é negrura en baixo, - E só n’altura inmensa, - Só n’anchura sin limites d’o ceo - Con inquietú relumbra algunha estrela, - Cal n’a cinza d’as grandes estivadas - Brilan as charamuscas derradeiras. - Y-a péndola no-mais xorda batendo - Cal bate un corazon qu’hinchan as penas, - Resóa pavorosa - N’a escuridade espesa. - En vano a vista con temor n’o escuro - Sin parada vaguea. - Uns tras d’outros instantes silenciosos - Pasando van, e silenciosos chegan - Outros detras, n’a eternidá caendo - Cal cai o grau n’a moedora pedra, - Sin qu’ o porvir velado ôs mortais ollos - Rompa as pesadas brétemas. - - ¡Que triste é a noite, y-o relox qué triste, - S’inquieto o corpo y-a concencia velan! - - - - -AMIGOS VELLOS - - - Cand’antr’as naves tristes e frias - D’alto mural, - Cal elas fria, cal elas triste, - Ô ser d’a tarde vou á rezar, - Que pensamentos loucos e estraños - Â miña mente, veñen e van. - - Xordo silencio qu’eu xa conoço - Qu’é meu amigo d’anos atrás - Pero qu’é cheo d’outras lembranzas, - Per’ond’o esprito parez que escoita - Eco mortal, - Reina n’os ámbitos d’a gran basílica, - Con misteriosa serenidad. - - Incertas sombras, rayos tembrosos, - Cabo d’o altar, - Pousan, vaguean, foxen y agrándanse - D’adiante atrás. - Y o Santo Apóstol sempre sentado - No seu sitial - De prata e ouro, contempra inmóvil - Con ollos fixos, canto alí está. - - Quen fora pedra, quen fora santo - D’os qu’alí hai, - Coma San Pedro, n’as mans as chaves, - C’o dedo en alto como San Xoan, - Un-has tras outras xeneracioes - Vira pasar, - Sin medo â vida que dá tormentos, - Sin medo â morte qu’espanto dá. - - Logo s’acaba d’a vida a triste - Pelerinax. - Os homes pasan, tal como pasa - Nube de bran. - Y as pedras quedan... e cand’eu morra - Ti, catredal, - Ti, parda mole, pesada e triste, - Cand’eu non sea, t’inda serás. - - - - -* * * - - - Mayo longo... Mayo longo, - Todo cuberto de rosas, - Para algús telas de morte, - Para outros telas de bodas. - Mayo longo, Mayo longo, - Fuches curto para min, - Veu contigo a miña dicha, - Volveu contigo á fuxir. - - - - -LUA DESCOLORIDA - - - Lua descolorida - Como cor d’ouro pálido, - Vésme y eu non quixera - Me vises de tan alto, - Ô espaço que recorres - Lévame caladiña n’un teu rayo. - - Astro d’as almas orfas, - Lua descolorida, - Eu ben sei que n’alumas - Tristeza cal a miña. - Vay contallo ô teu dono - E dille que me leve á dond’habita. - - Mais non lle contes nada, - Descolorida lua, - Pois nin n’este nin n’outros - Mundos, terey fertuna. - Se sabes ond’a morte - Ten a morada escura - Dille que corpo e alma xuntamente - Me leve á donde non recorden nunca, - Nin n’o mundo en que estou nin n’as alturas. - - - - -* * * - - - Qué pracidamente brilan - O rio, a fonte y o sol, - Canto brilan... mais non brilan - Para min, non. - - Cal medran erbas e arbustos, - Cal brota n’a arbor a frol, - Mais non medran, nin frorecen - Para min, non. - - Cal cantan os paxariños - Enamoradas canciós, - Mais anque cantan, non cantan - Para min, non. - - Cal a natureza hermosa - Sorri á Mayo qu’a mimou, - Mais para min non sorri, - Para min, non. - - Si... para todos un pouco - D’aire, de luz, de calor... - Mais si para todos hay, - Para min, non. - - ¡E ben!... xa qu’aquí n’atopo - Aire, luz, terra, nin sol, - ¿Para min n’habra un-ha tomba? - Para min, non. - - - - -ESTRANXEIRA N’A SUA PATRIA - - - N’a xa vella baranda - Entapizada d’edras e de lirios - Foise á sentar calada e tristemente - Frente d’o tempro antigo. - - Interminable precesion de mortos - Uns en corpo no-mais, outros n’o esprito, - Veu pouco á pouco aparecer n’altura - D’o direito camiño, - Que monotono e branco relumbraba - Tal com’un lenzo n’un herbal tendido. - - Contemprou cal pasaban e pasaban - Collendo hacia o infinito, - Sin que ô fixaren n’ela - Os ollos apagados e afundidos - Deran siñal nin moestra - D’habela n’algun tempo conocido. - - Y uns eran seus amantes n’outros dias, - Deudos eran os mais y outros amigos, - Compañeiros d’a infancia, - Sirventes e veciños. - Mais pasando e pasando diante d’ela - Fono os mortos aqueles prosiguindo, - A indiferente marcha - Camiño d’o infinito, - Mentras cerraba a noite silenciosa - Os seus loitos tristísimos - Entorno d’a estranxeira n’a sua patria - Que sin lar nin arrimo, - Sentada n’a baranda contempraba - Cal brilaban os lumes fuxitivos. - - - - -* * * - - - _¡Padron!... ¡Padron!_ - _Santa María... Lestrove..._ - _¡Adios! ¡Adios!_ - - -I - - Aquelas risas sin fin, - Aquel brincar sin dolor, - Aquela louca alegría, - ¿Por que acabou? - Aqueles doces cantares, - Aquelas falas d’amor, - Aquelas noites serenas, - ¿Por que non son? - Aquel vibrar sonoroso - D’as cordas d’a arpa y-os sons - D’a guitarra malencónica, - ¿Quen os levou? - Todo é silensio mudo, - Soidá, delor, - Ond’outro tempo a dicha - Sola reinou... - - _¡Padron! ¡Padron!_ - _Santa María, Lestrove..._ - _¡Adios! ¡Adios!_ - - -II - - O simiterio d’a Adina - N’hay duda qu’é encantador, - C’os seus olivos escuros - De vella recordazon; - Co seu chan d’erbas e frores - Lindas, cal n’outras dou Dios; - C’os seus canónegos vellos - Que n’el se sentan ô sol; - C’os meniños qu’alí xogan - Contentos e rebuldós; - C’as lousas brancas qu’o cruben, - E c’os humedos montons - De terra, ond’algun-ha probe - Ô amañecer s’enterrou. - Moito te quixen un tempo, - Simiterio encantador, - C’os teus olivos escuros, - Mais vellos qu’os meus abós, - C’os teus cregos venerables, - Que s’iban sentar ô sol, - Mentras cantaban os páxaros - As matutinas cancións, - E c’o teu osario humilde - Que tanto respeto impon - Cando d’a luz que n’el arde - Vé un de noite o resprandor. - Moito te quixen e quérote, - Eso ben o sabe Dios; - Mas hoxe, ô pensar en tí - Núbrasem’o corazon, - Qu’a terra está removida, - Negra e sin frols. - - _¡Padron!... ¡Padron!..._ - _Santa María... Lestrove..._ - _¡Adios! ¡Adios!_ - - -III - - Fun un dia en busca d’eles, - Palpitante o corazon, - Funos chamando un a un - E ningun me contestou. - Petey n’un-ha y-outra porta, - Non sentin fala nin voz, - Cal n’un-ha tomba valdeira - O meu petar resonou. - Mirey po-la pechadura, - ¡Qué silensio!... ¡qué pavor!... - Vin no mais sombras errantes - Qu’iban e viñan sin son, - Cal voan os lixos leves - N’un rayo d’o craro sol. - Erguéronsem’os cabelos - D’estrañeza e de delor, - ¡Nin un soyo!... ¡nin un soyo!... - ¿Dond’están? ¿que d’eles foy? - O triste son d’a campana, - Vagoroso á min chegou... - ¡Tocaba a morto por eles!... - - _¡Padron!... ¡Padron!..._ - _Santa María... Lestrove..._ - _¡Adios! ¡Adios!_ - - - - -PASADE - - - Brila’rayo d’aurora, - Cal un sono de paz branco e purisimo, - ¿Á aquel que naceu cego que ll’importa - O teu fulgor divino? - - Xemí serenas ondas - C’o romor d’os pinares, - Músicas ¡ay! e cantos y armonías - Par’un xordo ¿que valen? - - ¡Pasá!... pasade hermosas, - Feitizo d’os qu’esperan e d’os qu’aman; - Amores e praceres son mentira - Pra quen ten seca a yalma. - - - - -* * * - - - ¿Por qué, Dios piadoso, - Por qué chaman crime - Ir en busca d’a morte que tarda - Cando á un esta vida - Lle cansa e lle afrixe? - - Cargado de penas, - ¿Qué peito resiste? - ¿Cal rendido viaxeiro non quere - Buscá-lo descanso - Qu’o corpo lle pide? - - ¿Por qué s’un non rexe - As dores qu’o oprimen? - ¿Por qué din que t’amostras airado - De qu’un antr’as tombas - A frente recrine? - - Inferno n’o mundo, - E inferno sin límites - Mais alá d’esa coba sin fondo - Qu’a yalma cobiza - Qu’os ollos non miden. - - S’é qu’esto é verdade, - ¡Verdade terrible! - Ou deixad’un inferno tan soyo - De tantos qu’eisisten - Ou si non, Dios santo, piedade d’os tristes. - - - - -¡SOYA! - - - Eran craro-los dias - Risoña-l’as mañâns, - Y era a tristeza sua - Negra com’a orfandá. - Iñase a amañecida - Tornaba c’o a serán... - Mais que fora ou viñera - Ninguen ll’o iña á esculcar. - Tomou un dia leve - Camiño d’o areal... - Como naide a esperaba, - Ela non tornou mais. - Ô cabo d’os tres dias - Botouna fora o mar, - Y alí ond’o corvo pousa, - Soya enterrad’está. - - - - -III - -VARIA - - - - -N’HAY PEOR MEIGA QUE UN-HA GRAN PENA - - -I - - --Marianiña, vait’ô rio; - --Deixa ña nay qu’aquí estea, - Qu’eu non vexa a luz do dia, - Que a luz á min non me vexa. - --¿Qu’estás dicindo rapaza?... - --Que onte â mañan n’a debesa - A yaugua se tornou roxa - Cando me fun lavar n’ela; - Qu’en baixo dos meus peíños - Iñanse muchand’as erbas, - Que ô ferirme o sol n’a cara - Tornouma color d’a cera; - Que os ourizos d’os castaños - N’os meus cabelos s’enredan, - Qu’as espiñas d’os espiños - Contra min se volven feras; - Qu’ô pasà-l-as corredoiras - Prenden en min as silveiras; - Que me pican as ortigas; - Que me mágoan as areas, - Y os paxariños ô verme - Din cantand’en son de queixa: - _¡Vay á morrer Marianiña!..._ - _¡Rezade todos por ela!_ - - --¡Ay, miña virxe d’o Carme, - Que a miña filla está enferma! - ¡Ay Dios! que m’a enfeitizaron... - ¡Ay, qu’a abafou un-ha meiga! - Non foras ti tan bonita, - Naide envidia che tivera. - Prenda d’as miñas entrañas, - Ven á min, non tomes pena, - Que has d’ir á San Pedro Martir, - Mais que boys e vacas venda... - --Mi madriña, mi madriña, - Levaime á donde quixeras, - Mas para min n’hay remedio - En todo o redor d’a terra, - Sinon é n’un corazon - Que m’oprime antre cadeas, - Si n’é n’un-ha mala boca - Que me pragueou maldicenta... - - --¿Quen te pragueou, ña filla? - ¿Que males, meu ben, fixeras? - --Non mo preguntés, mi madre, - Vale mais que nunca o sepas. - Secretos d’esta feitura - Deben dormir antr’as pedras. - --Fala, rapaza, que sinto - Ferverme o sangre n’as venas. - --Qu’eu non vexa a luz d’o dia, - Que a luz á min non me vexa... - Mi madriña, mi madriña, - Non me maldizás cal ela. - Deixám’ir co meu sacreto - Dormir n’o fondo d’a terra. - --Non irás co teu sacreto. - Non irás, anque ben queiras; - Qu’alí á preguntarcho fora - Tu madre, e alí responderas. - --¡Ay, mi madre! era bonito - Coma os anxos d’as igresias, - Era en falas amoroso, - Muito, muito, mais que as sedas, - Era doce... muito, muito, - Mas que a mel que say d’a cera. - Olía á rosas de Mayo, - Seus ollos eran estrelas, - E tiña cal ouro puro - A enrisada cabeleira... - --Acaba, Mariana, acaba, - Que o corazon se m’aperta... - ¿De quen falas? dimo, dimo... - ¿Ou quizais soñaches, nena? - --Non soñei, mi má, non soño, - Anque soñar ben quixera. - Folguey c’o conde, señora, - Prometido d’a condesa. - Falábam’antr’os carballos - Cand’iba ô monte por leña, - Falábame ô pé do rio, - N’as tardes do vran serenas, - Faley con él... ¡ay, falára, - Mi madriña a vida inteira! - --¡Ay! miña Virxe querida, - Qu’a miña filla está enferma, - Enferma de mal d’amores - Qu’enfermaron a honra d’ela. - Ben fan en cantarch’os páxaros, - Marianiña, miña prenda: - «¡_Vay á morrer Marianiña_! - ¡_Que rezen todos por ela_!» - - Marianiña vay secando, - A probe sin sangre queda, - N’hay alimento que tome, - N’hay augua que ll’apeteza. - Amigas n’hay qu’a consolen, - Músicas n’hay que a entreteñan, - Y â vista do sol acora, - Y â vista das frores tembra. - A sua nay anda tola - En busca de santas erbas, - Que n’o leito de Mariana - Pon de noite â cabeceira, - E vay d’hermida en hermida, - Leva ofrenda tras ofrenda - Á cada bendita virxe, - Á todo-l-os santos reza - Y âs ánimas lles pon luces - Para que pidan por ela. - Pero non sanda Mariana, - Mariana sin sangre queda... - Todos dîn qu’un-ha _chuchona_ - Ven de noite a chuchar n’ela, - E hay algun que veu de noite, - A _compaña_ po-l-aldea. - - -II - - --¿Conque morre a namorada? - ¿Por min morre a linda nena?... - ¡Nunca! porqu’eso non fora - Dino d’a miña nobreza. - Enxugad’esas bagullas, - Non chores mais, probe vella, - Que a nena d’as trenzas longas - Ben pronto será condesa. - Vamos á darlle’esta nova, - Vámonos á cabo d’ela. - E a trote largo camiñan - Po-l-o medio d’a debesa. - - --Meu señor... ¿n’oís os corvos? - Veñen camiño d’a aldea... - Mirá cal baten as alas... - Cal baten as alas negras. - --Deixá que as batan, qu’é cousa - D’os corvos facer tal moestra. - --Señor, señor... ¡como chilan! - ¡Que agoreiramente berran! - É porque adiviñan a morte, - É que mortandade hay cerca. - --¡Habráya! que Dios acolla - Á aquel que deixa esta terra. - --Meu señor, tocan á morto... - ¡Ay! tocan n’a nosa igrexa... - ¡Ña virxe! ¿Quen morreria? - --Non pensés en quen morrera, - Pensá, ña vella, tan soyo - Na vosa filla que pena. - --Señor, señor... pouco andamos, - Picáde, por Dios, espuela, - Qu’ô salir â mañanciña, - N’habia enfermos n’a aldea - Sinon era miña filla, - Que tiña o color d’a terra - Y os pés com’a neve frios, - Y as manciñas coma cera, - Y ô redor d’os tristes ollos - Un-has coma manchas negras. - --Afrixísme co eses ditos, - E aguillóame a impacencia... - Medio condado daría - Por salvar a vida d’ela; - D’a mais fermosa villana - Qu’hay en toda a redondeza. - Mas s’é qu’atopase morta, - Si tal nos acontecera... - Xa qu’a matase, hastr’a morte - Hey de facer penitencia. - - Morreu, morreu Mariana, - O conde víun’antr’as velas, - Mais ela no veu á el - Qu’antes de chegar morrera. - Morreu como un paxariño, - Y antr’os lenzos qu’a rodean - Parés un anxel qu’agarda - Que veñan d’o ceu por ela. - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - Ninguen soupo que d’amores - E que d’olvido morrera. - Uns dixeron qu’un-ha praga - Con ela n’a tomba dera; - Outros contaban que fora - D’abafada d’un-ha meiga... - Mais por ela o conde fixo - Hastra ô seu fin penitencia. - - - - -VAMOS BEBENDO - - - --Teño tres pitas brancas - E un galo negro, - Que han de poñer bós ovos, - Andand’o tempo. - Y hei de vende-los caros - Po-lo Xaneiro. - Y hei de xuntá-los cartos - Para un mantelo, - Y heino de levar posto - No casamento, - Y hei... - --Pois mira, Marica, - Vay por un neto - Qu’antramentas non quitas - Eses cerellos, - Y as pitas van medrando - C’o galo negro, - Para poñé-los ovos, - E todo aquelo - Do xaneiro, d’os cartos, - Y o casamento, - Miña prenda da yalma - ¡Vamos bebendo! - - - - -* * * - - - --Un verdadeiro amor é grande e santo, - D’os encantos encanto, - Y é doce... doce antr’as dozuras todas. - --Seica por eso tanto - Tras d’un’has y outras modas, - Dalle por empachar, anque ben sabe. - --¿Por mais qu’acabe en bodas?... - --Anqu’en bodas acabe; - Pois coma todo doce, miña vida, - Y esta é cousa sabida - Coma que queima o fogo, - Canto mais com’un d’el, repuna logo. - - - - -* * * - - - --Non cantes, non chores, non rias, non fales, - Nin entres, nin sallas sin m’o perguntare. - ¡Válate San Pedro, con tanto gardarme! - --Pois de qu’así sea, nena, non t’asañes, - Que cantes, que chores, que rias, que fales... - ¡Can pasa! n’un tempo, meniña, diranche. - - - - -¡ADIANTE! - - - N’o escuro pavoroso - Y antr’o xordo romor d’os pinos bravos - Qu’a tempestá azoutaba com’a escravos, - Oyeuse, como queixa de raposo - Un asubio medoso. - - E un layo de temor que daba frio, - Ô medoso asubio, - Respondeu dend’o fondo d’a espesura - Aumentando n’o espiritu a tristura - Que daba o ronco marmurar d’o rio. - - Antr’as negras ribeiras manso e lento, - Como corre o abatido pensamento - Antr’os tristes remorsos y a esperanza, - Iña á compás do vento - Correndo tras d’a estensa lontananza. - - Mais cabe d’ancha orela, - Misterioso e agachado un centinela, - N’un-ha lancha d’o Miño apousentaba; - Y a arma n’a man y en vela - Á través d’a ramaxen axexaba. - - - - -¡NIN ÂS ESCURAS!... - - -I - - --Tod’está negro, as sombras envolven a vereda, - E nin o ceu ten ollos, nin o pinar ten lengua. - - ¡Vamos! D’o que hay oculto, ¿quen midéu as fonduras? - ¡Alma n’habrá que sepa!... ¡ven!... a noit’está escura. - - --¿Escura?... mais relumbra non sei que luz traidora... - --É un-ha estrela que brila, n’as auguas bulidoras. - - --¿E non oyes que runxe algo ond’aquel herbal? - --É o vento que anda tolo, corrend’antr’a follax. - - --Escoita, sinto pasos, e asoma seica un bulto... - --¡S’é un vivo, matarémolo! non fala s’é difunto. - - --Mais aquí ond’este cómaro, hay un-ha cova fonda, - Ven, e santos ou deños, que nos atopen ora. - - -II - - ¿Á donde irei conmigo? ¿Donde m’esconderei, - Que xa ninguen me vexa y eu non vexa á ninguen? - - A luz d’o dia asómbrame, pásmame a d’as estrelas. - Y as olladas d’os homes, n’a yalma me penetran. - - Y é que o que dentro levo de min, penso que ô rostro - Me sai cal sai d’o mare, ô cabo un corpo morto. - - ¡Houbera, e que saira!... mais non, dentro te levo: - ¡Fantasma pavoroso d’os meus remordementos! - - - - -* * * - - - Xigantescos olmos, mirtos - Que brancas frores ostentan - Un-has con cogollos inda, - Outras que o vento esfollea. - Buxos que xa contan sigros - E que xuntos verdeguean - Formando de rama e troncos - Valos que naide atravesa; - E n’os que moy descansadas - Fan o seu niño as culebras. - Loureiros irmans d’os buxos - Po-la altura y a nacenza, - Pois arraigaron á un tempo - N’o mais profundo d’a terra. - Limoeiros e laranxos - Qu’o verde musgo sombrean - Y olido esparcen d’azare - Con que a xente se recrea. - Eternos bosques en donde - Sombrio misterio reina, - Onde sô os paxaros cruzan - Po-las tristes alamedas - Onde ô marmular as fontes - Un coidara que se queixan, - Y ond’o mesmo sol d’o estio - Melancónico penetra. - Y en medio d’esta espesura - E d’esta hermosa tristeza - Nun-ha casa inda mais triste, - Sí de fachada soberba, - Alí din que ten o niño - A nai de toda-las meigas: - Casa con portas de cedro, - En cada ventana reixa, - Cociña coma de monxes, - Silencio coma d’igrexa, - Criados que non dan fala, - Cans que morden como feras, - Alí a viron negra e fraca - Com’un-ha gata famenta - N’o mais san e mais frorido - D’a hermosa terra gallega. - Y estes mals que nos afrixen - Din que todos veñen d’ela... - ¡Mais socede n’esta vida - Que os que tên culpa n’a levan! - - - - -CADA COUSA N’O SEU TEMPO - - - D’o alegre Mayo, un-ha alborada fresca - Foit’á sorrir n’o outono malencónico, - E por nadal os membros ateridos - Quentache ben contente, á un sol d’agosto; - Despois trembaches espantado, e fuches - Buscand’a sombra inquieto e pesaroso, - Mais a mamoria preguizosa, tarde, - Trouxera ô teu recordo - Que aqueses cambios bruscos - Raros e intempestosos - De loitos e pesares, n’esta vida, - Sinal segura eternamente fonon. - E tras d’aquel calor que ch’emprestara - N’o inverno un sol d’agosto - So sentiche d’a frebe o mortal frio - Qu’ helou hastr’os teus osos. - _As cousas n’o seu tempo_ - _Y as feras n’o seu tobo._ - - - - -* * * - - - Cabe d’as froles a nena - Cant’alegre o seu cantar, - Y é branca com’azucena - Pálida como o luar. - E ond’a boquiña un lunar, - Gracioso lle dou Dios, tan feito, tanto, - Qu’é de todos o encanto. - - ¡Cor de luar... que cor lindo! - Uns ollos cal noit’escura, - Labios que falan sorrindo - Y aquel sinal... fermosura - Mais, non cabe en criatura - Qu’a que Dios quixo darche, linda rosa, - Doce, casta e preciosa. - - Ser amada, ese é o teu sino, - Amada cal n’outra houber, - E ¡que dichoso destino! - Ser querida e ben querer. - Hey a ambicion d’a muller - E o soyo ben que buscan sin medida - N’esta mísera vida. - - Pero nena alunarada, - ¿Sabes o qu’o refran di? - Qu’é en amores desdichada - A que un lunar ten así. - E tamen din qu’o eres ti, - Á pesar d’as risadas d’os teus labios - Que non saben d’agravios. - - En bon hora, ó en mal hora - Que n’esto d’enamorar, - Tamen se mete a traidora - Mala sorte á traballar. - E métese á enfeitizar - Corazons inocentes e almas puras - N’afeitas á amarguras. - - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - ¡Ay d’a nena alunarada - Pálida como o luar! - Como canta o seu cantar - Tan serena e sin pensar - Que a que lunares ten, fertuna esquiva - Lle ha de ser mentras viva. - - Alegre e dichosa canta - Aquela linda canzon, - Que trai a sua mente tanta - Querida recordazon, - Que asin é, coma oracion - Que a yalma, triste, con amor marmura - Pedind’a Dios ventura. - - Y ela non pensa toliña - E non maxina a coitada - Que mal tras d’o amor camiña - E ten fertuna menguada. - A que nase alunarada: - Que a que ten un lunar tan primoroso - Nunca terá reposo. - - Tan soyo t’agardan penas - Linda rosa a d’o lunar, - As grandes tras d’as pequenas, - Un-ha tras outra á chamar - Â tua porta han de chegar, - Que naide, tal é a forza d’o destino, - Naide torce o seu sino. - - - - -PELOURO QUE RODA - - - Dou encomezo pensando, - Despois, gustoulle pensar, - E d’este gusto o deseyo - Á toda presa se vay. - - E decote descendendo - Descendendo sin parar, - Desd’o deseyo ô pecado - Á toda presa se vay. - - - - -A DISGRACIA - - - ¿Por qu’existe? ¿quen é? ¿dond’a soberba - Morada ten? ¿arteira en donde habita? - Sono lixeiro ou pasaxeira nube - Pra moitos é, qu’apenas deixa rastro. - Outros os golpes alevosos sinten - Que ll’asesta con negra traidoría - Dend’o comenzo ô fin d’a vida escrava. - Pero n’a ven, anque a mirada tendan - Arrededor, para evitaren, cantos - O seu bafo pestífero, n’atopan - N’o espazo, nin n’a terra, nin n’o mare, - Anqu’ela en todo está sempre dañina. - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - - O mal d’o inferno é fillo, o ben d’o ceo; - A disgracia ¿de quen? Loba que nunca - Farta se vé, que o seu furor redobra - D’a fonda frida, â vista ensangrentada, - ¿De donde ven? ¿que quer? ¿porque a consintes, - Potente Dios, que os nosos males miras? - ¿Non ves, Señor, que o seu poder afoga - A fé y o amor, no esprito qu’en ti fia? - ¡Como endurece o corazon que un tempo - Era todo brandura! ¡como mata - D’a espranza a luz, que un resprandor tranquilo - N’os astros, derramaba d’a esistencia, - Nova forza prestando ô pé cansado - E mais valor a yalma temerosa! - Tod’o mucha ô seu paso, a pranta sua - Maldita, todo para sempr’estraga. - Todo a sua lama pegaxosa entrubia. - ¡E que oco tan profundo fay en torno - D’aquel a quen persigue! ¡como fuxen - As xentes d’él pra non oir os layos - Que o seu penar ll’arrinca, ou a espantosa - Brasfemia que con labio balbucente - Á sí mesmo mordendose prenuncia! - Que apestado n’ecsiste n’esta vida - Que tanto horror a humanidade cause - Como o que d’a desgracia vay tocado. - - ¡E como non, s’o ben contr’el se volve, - S’o mesmo sol non loce ond’él habita, - S’a fonte onde beber, envenenada - De cot’está: s’o pan se volve asentes - Para seu paladar, y o mar sin fondo - Enxoito n’un instante se quedara - S’él n’a onda amarga s’afogar quixera; - E n’os brazos d’a morte que aborrece, - A mesma morte, o deixa abandonado! - - ¡Ah, piedade, Señor! ¡Barre esa sombra - Qu’en noit’eterna para sempr’envolve - A luz d’a fé, d’o amor e d’a esperanza! - Sombra d’horror que os astros briladores - Escurece d’os ceos, que un novo inferno - N’este mundo formou, e un mundo novo, - Donde todo valor perd’os seus brios - E toda forza sin loitar s’estrela, - Ond’as tinebras d’a impiedá, estendidas, - Borran todo camiño que á tí guie. - - ¡Dios de bondá, c’o teu potente sopro, - De n’os aparta ese fantasma horribre - Que a desesperazon dá por remate; - Pois xa abasta c’as dores, c’a miseria - D’a carne fraca, e c’o a infalibre morte, - Pra tormento e castigo d’os que tristes - Porque pecaron, viven desterrados - D’a patria celestial por que suspiran! - - - - -* * * - - - ¡E ben! cando comprido - Teñás ese ardentísimo deseo, - O meu rir sin descanso será estonces, - Anqu’un rir triste e negro. - - Dendes d’o meu corruncho solitario - Estarey axexandovos sereno, - E tras da primadera e tras do estío, - Verey cal chega para vos o inverno. - ¡E qu’inverno tan triste, - Tan áspero e tan fero...! - - Como n’outono as follas cân d’os árbores, - D’os vosos corazos irán caendo - As brancas ilusions con que crubiades - O chan do simeterio - En donde os nosos mortos dormen xuntos - Do olvido n’o silencio. - - E n’as negras mortaxas qu’os envolven, - Diante de vos aparecer verédelos, - Decindo:--«N’era aquelo o que buscabades, - Cando engañados insultâst’os ceos... - ¡N’era aquelo sin duda, desdichados, - Mais... tampouco era _esto_!...» - Y eu desd’o meu corruncho sorrireime - C’un sorrir triste e negro. - - - - -SIN NIÑO - - - Por montes e campías, - Camiños e espranadas, - Ven un-ha pomba soya, - Soya de rama en rama. - - Síguena as probes crias, - Sedentas e cansadas, - Sin qu’alimento atope, - Pra darlles a bicada. - - Tray manchada-l-as prumas, - Qu’eran un tempo brancas, - Tray muchas e rastreiras - Y abatida-l-as alas. - - ¡Ay! probe pomba, un tempo - Tan querida e tan branca, - ¿Ônde vay o teu brilo...? - ¿O teu amor ônd’anda? - - - - -EU POR VOS, E VOS POR OUTRO - - - --A linda, a grande señora, - De non vista fermosura, - ¿Ônd’irá tan á deshora, - N’un-ha noite tan escura? - ¿Ônde irá con tal premura? - - Vay enfouzando n’a lama - O zapatiño de seda... - ¡Po-lo toxal vay a dama, - Y-o dôno antr’holandas queda!... - Bon sôno Dios lle conceda. - - Qu’él durma, q’eu velarey - Po-la dona mais fermosa - Que vin n’o mundo e verey; - Xardiñeiro, coido a rosa - De cuyo olido outro gosa. - - Coido d’ela noite e dia, - Sin descanso nin sosego, - Qu’atopálo non podria; - Corpo e yalma, no-n-o nego, - Á esa tareya m’entrego. - - E anque d’esto nada sabe, - Eu sey canto poido d’ela, - Mais, que tal saber m’acabe... - Say, pombiña, say, estrela, - Qu’un valente por ti vela. - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - ¿Á donde vay? a escondida - Porta s’abre paseniño... - Romor de seda comprida - Runxe alá po-lo camiño - Que vay d’a fonte ô muiño... - - N’a vexo, mais ela é, - Chégame o seu doce olido, - Sento o pisar d’o seu pé, - Y-o meu corazon ferido - De pracer dou un batido. - - Nobre dama, linda dona - D’os corazós que prendás, - Perdóname si, perdona - Si che sigo á donde vas, - ¿Non vés qu’en perigro estás? - - En noite tan tempestosa - ¿Quen vos meteu tal deseyo? - ¡Enlamugarse así a rosa...! - E n’o meu corazon leo - Que non levás pan no seo. - - ¿E si atopás a _compaña_? - ¿E si vos say a _estadea_? - ¿Si con falas vos engaña - E vos pon mantel e cea, - Mentras tróa e lostreguea?... - - N’irés soya, pesi a vos, - N’irés mentras qu’eu alente, - Pois fora atentar á Dios. - Señora, Dios non consente - Qu’o perigro busque a xente. - - Sin que sepás que vos sigo, - Irey tras de vos agora, - Por si vos tenta o enemigo. - Y-entanto non say a aurora - Non vos deixarey, señora. - - --¡Adios... adios, dama hermosa! - ¡Darvos á tan malos modos!... - Non vos levou a compaña, - Mais o enemigo levóuvos. - - Embargam’o asombro a yalma... - ¡Ay, amor tolo... amor tolo!... - Ben dí aquel refran sabido: - _Eu por vos, e vos por outro._ - - - - -* * * - - - --¡Valor! qu’anqu’eres como branda cera, - Aquí en perigro estamos, - E n’outro lado a libertá che espera, - Qu’aquí ninguen che dera. - --Vamos, señor, á donde queiras... ¡Vamos! - - --Tan nobre eres, meu ben, com’ esforzada, - Mais, ¡tembras coma a cerva acorralada, - Ora que xuntos por ventura estamos - Para fuxir, ña prenda namorada!... - --¡Pois, fuxamos... fuxamos!... - - --¿Tès medo, miña vida, - A sères nos meus brazos sorprendida - E a que xuntos, amándonos morramos? - --¡Ay, non, qu’a dicha así fora cumprida...! - Mas, partamos... partamos... - ¡E adios, paz e virtù, sempre querida! - - - - -DULCE SONO - - - Baixaron os ánxeles - Adond’ela estaba, - Fixeronlle un leito - C’as pracidas alas, - E lonxe a levano - N’a noite calada. - Cando a alba d’o dia - Tocou a campana, - E n’o alto d’a torre - Cantou a calandria; - Os ánxeles mesmos, - Pregada-l-as alas - --«¿Por qué, marmurano, - Por qué despertála?...» - - - - -* * * - - - --Espantada, o abismo vexo - Á onde camiñando vou... - ¡Corazon... canto és tirano, - Y és profundo, meu amor! - Pois eu, sin poder conterme, - N’escoito mais qu’unha voz, - E adond’ela quer que vaya - Sin poder conterme, vou... - - --Hoxe, â noite, des que durman, - Sairey po-lo ventanil; - Daránm’as sombras alento... - ¡E adios, casa onde nacin! - Honra que tanto estimey, - Santidade do meu lar... - ¡Po-lo meu amor vos deixo - Para toda a eternidá! - ¡Señor!... darésme castigo, - Qu’o merezo ben o sey; - Mais... condenáme Señor, - Á sufrilo cabo d’él. - - - - -* * * - - - --Para a vida, para a morte, - E para sempre en jamás, - Pedint’á Dios, e Dios dóuteme - Por toda unha eternidá. - Para a vida, para a morte, - E para sempre en jamás, - Quero ser vosa, e que séades - O meu Señor natural. - --Mais a que así querer sabe - Non debe ter pai n’irman, - Nin home, s’é qu’é casada, - Nin fillos, s’acaso é nay. - --Espanta o qu’estás decindo... - Mais eu sinto qu’é verdá; - Lévame, señor, qu’irey - Ônde me queiras levar... - --Pois vente... ¿Qu’importa o mundo - Á quen ten a eternidá? - Xuntos hemos de vivir, - Xuntos nos han d’enterrar. - E os nosos corpos aquí, - E as nosas almas alá, - Quer Dios qu’en union eterna - Estén pra sempre jamás... - - Cal ô paxaro a serpente, - Cal â pomba o gavilan, - Arrincouna d’o seu niño - E xa nunca á él volverá. - - - - -N’A TOMBA D’O XENERAL INGLÉS - -SIR JOHN MOORE - -MORTO N’A BATALLA D’ELVIÑA (CORUÑA) - -O 16 DE XANEIRO DE 1809 - - Á miñ’amiga Maria Bertorini, nativa - d’o pais de Gales. - - Coruña, 1871. - - - ¡Cuan lonxe, canto, d’as escuras niebras, - D’os verdes pinos, d’as ferventes olas - Qu’o nacer viron!... d’os paternos lares, - D’o ceo d’a patria, qu’o alumou mimoso, - D’os sitios, ¡ay! d’o seu querer, ¡que lexos!... - Viu á caer, baix’enemigo golpe - Pra nunca mais se levantar, ¡coitado! - ¡Morrer asin en estranxeiras playas, - Morrer tan mozo, abandoná-la vida - Non fart’ainda de vivir e ansiando - Gustar d’a froita que coidad’houbera! - ¡Y en vez d’as pónlas d’o loureir’altivo - Que d’o heroe a testa varonil coroan - Baixar â tomba silenciosa e muda!... - - ¡Ou brancos cisnes d’as britanas islas, - Ou arboredos que bordás galanos, - D’os mansos rios as ribeiras verdes, - Y os frescos campos donde John correra!... - S’a vos amargo xemidor sospiro - Chegou d’aquel que n’o postreir’alento - Vos dixo ¡adios! con amorosas ansias - Á vos volvend’o pensamento último, - Que d’a sua mente s’escapaba inxele, - ¡Con qué pesar, con qué dolor sin nome - Con qu’estrañeza sin igual diríades - Tamen ¡adios! ô que tan lonxe, tanto, - D’a patria, soyo, a eternidás baixaba! - - Y o gran sillon, a colgadura inmóvil - D’o para sempre abandonado leito; - A cinza fria d’o fogar sin lume - A brand’alfombra que leal conserva - D’o pé d’o morto un-ha sinal visibre, - O can qu’agarda po-lo dono ausente - Y o busca errante por camiños hermos, - As altas herbas d’alameda escura - Por ond’él antes con solás paseaba, - O sempr’igual mormoruxar d’a fonte - Dond’él n’as tardes a sentarse iña... - ¡Cal falarian sin parar de Moore, - C’o seu calado afrixidor lenguaxe, - Ôs ollos ¡ay! d’os que por él choraban! - ¡Xa nunca mais... xa nunca mais ¡ou! triste - Ha de volver, onde por él esperan! - Parteu valente, á combatir con groria. - Parteu, parteu... e non tornou, qu’a morte - Segoun’alí n’os estranxeiros campos, - ¡Cal frol que cae ond’a semilla sua - Terra n’atopa en qu’arraigar poidera! - - Lonxe caiche, pobre John, d’a tomba - Onde c’os teus en descansar pensaras. - En terr’ allea ind’os teus restos dormen - Y os que t’amaron e recordan inda, - Mirand’as ondas d’o velad’Oceano, - Doridos din, desd’as nativas prayas... - «¡Aló esta él, tras d’ese mar bravio - Aló quedou, quisais, quisais por sempre; - Tomb’onde naide vay chorar, cobexa - Amadas cinzas d’o que nós perdemos!...» - Y os tristes ventos y as caladas brisas, - Qu’os mortos aman si lexanos dormen - D’o patrio chan, á refrescarte veñen, - D’o bran n’a noite calorosa, e traen - Pra ti n’as alas cariñosas queixas, - Brandos suspiros, amorosos ecos, - Algun-ha vagoa sin secar, que molla - A seca pedra d’o mausoleo frio, - D’o teu país algun perfum’agreste. - - ¡Mais que fermosa e sin igual morada, - Lle coup’en sort’ôs teus mortales restos!... - ¡Quixera Dios que para ti non fora - Nobr’estranxeiro habitacion allea!... - Que n’hai poeta, ensoñador esprito - Non pod’haber, qu’ô contemprar n’outono - O mar de sec’amarillenta folla - Qu’o teu mausoleo con amor cobexa; - Qu’ô contemprar n’as alboradas frescas - D’o mes de Mayo as sonrosadas luces - Qu’alegres sempre á visitarche veñen - Non diga «Asin cand’eu morrer, poidera - Dormir en paz, n’este xardin frorido, - Preto d’o mar... d’o cimeterio lonxe...» - Que ti n’escoitas en jamás ¡ou, Moore! - Choros amargos, queixumbrosos rezos, - Ni-os outros mortos á chamarte veñen, - Pra que con eles n’a calada noite - A incerta danza d’os sepulcros bailes. - Sô doçe alento d’o cogollo qu’abre, - D’a frol que mucha o postrimeiro adiose, - Loucos rebuldos, infantiles risas, - De lindos nenos qu’á esconderse veñen, - Sin med’á tí tras d’o sepulcro branco. - Y algun-ha vez ¡moitas quizais! sospiros - D’ardent’amor, qu’o vento leva donde - Dios sabe sô... por sin igual compaña - Dichoso tês n’habitacion postreira. - ¡Y o mar, o mar, o bravo mar que ruxe - Cal rux’aquel que t’arrolou n’a cuna, - Mora onda tí, ven á bicar as pedras - D’un chan d’amor que con amor te garda, - Y arredor teu deixa crecé-las rosas!... - Descans’en paz, descans’en paz, ¡ou, Moore! - E vos qu’o amás, d’o vos’honor celosos - Fillos d’Albion, permanecei tranquilos. - Terra fidalga é nosa terra,--tanto, - Cal linda Dios a quixo dar--ben sabe - Honra façer á quen merece honra - Y honrado así, cal mereceu, foi Moore. - Soyo n’está, n’o seu sepulcro; un puebro - C’o seu respeto compasivo vela - Po-lo estranxeiro á quen traidora morte - Fixo fincar lonxe d’os seus y á alleos - Vir á pedir o derradeir’asilo. - - Cando d’o mar atravesés as ondas, - Y o voso hirman á visitar vayades, - Poñé n’a tomba o cariñoso oido, - E si sentis rebuligar as cinzas - E s’escoitás indefinibres voces - E s’entendés o qu’esas voces digan, - A yalma vosa sentirá consolo. - ¡El vos dirá qu’arrededor d’o mundo - Tomba mellor qu’a qu’atopou n’achara - Sinon d’os seus antr’o amoroso abrigo! - - - - -* * * - - -I - - Cal grasiosa brandeas - O teu corpo lixeiro, - Si bailas nos estrados - C’aquel galan soberbo, - Brandea o norte as ponlas - Xentís d’os ameneiros; - Y un-ha tras outra folla - De cor amarillento - Vay deixando, enredada - N’os teus rizos cabelos, - Triste coróa póndoche, - Tan mucha, Dios d’o ceo, - Com’a que n’a alma tua - Pon o teu pensamento... - ¡É que se vay o outono! - ¡É que se ven o inverno! - - Mas inda n’as fonduras - D’o ameno vál, serenos - Sopran ventos soaves, - Qu’aromas trân d’o ceo. - Inda n’a farta veira - Cuberta de xilmendros - Por onde corre o Miño, - Maxestüoso e lento. - Do bran s’oye o mais doce - Sospiro derradeiro - Qu’alí quedou durmindo - Antr’o romeu y o espriego, - Como quedou un rayo - D’espranza n’o teu peito. - - -II - - Mas ô que ten mal sino, - Mal sino o seguirá, - Qu’as rápidas correntes - Non volven nunca atrás. - ¿Qu’aspéras, s’a esperanza - Caso de ti non fay?... - - Adiante, pelegrina, - Da fin ô teu romax, - Qu’anqu’acabar non queiras - Aló t’han de levar - D’o teu mal fado as ondas - E os fortes huracans. - - ¡Qu’inda tés fé...! Terála, - Ña probe, n’o teu mal, - Terála n’as espiñas, - Que t’han d’atormentar, - N’a fel que pezoñosa - Sin sede beberás, - N’o pan amargo e duro - Que t’alimentará. - - Nunca d’o mar as ondas - Doces se tornarán, - Nunca tua sorte terca - C’a dicha amainará, - Nin c’a ilusion t’alentes - D’un brando descansar; - Que só o sono d’a morte - O triste dorme en paz. - - Acaba logo, acaba, - O teu triste romax, - Qu’ô qu’en mal sino nace - Mal sino o seguirá. - N’as alas d’a disgracia - O teu destino vay, - E as rápidas correntes - Non volven nunca atrás. - - - - -SIN TERRA - - - --¡Calade ou ventos nouturnos, - Calá fonte d’a Serena, - Qu’alá por cabo d’as Trompas - Quer’oir quen chega! - - Calaron os ventos todos - Xurrou a fonte mais queda, - E vin qu’iban á enterrar - O corazon d’ela. - - Vina despois inda viva - Por campos e por devesas, - Mais iña par’un-ha tomba - Pedindo terra. - - Nón-n’atopou, e por eso, - Amostra âs vistas alleas - Inda aquel corazon morto - A sua cangrena. - - - - -* * * - - - _Para uns negro,_ - _Para outros branco;_ - _E para todos,_ - _Traspoleirado._ - - -I - - --Sé astuto s’é que sabes, - Víngate d’as ofensas s’é que podes, - Ô que che sirva, págalle, - Mais a quen non che de, nunca lle dones; - Porque a moral d’os santos - Non reza sempre c’a moral d’os homes. - - Esto un gallego montañés e rudo - Farto d’humillaciós, e de rencores, - Ô agonizar ll’aconsellaba á un fillo, - Herdeiro d’os seus mals e de seu nome. - - -II - - --Sé inxenuo e leal sempre, - Perdoa a quen t’ofenda - Fay ben de cote á amigos y enemigos - Y â porta franca, sin temor, espera, - N’hay mais que un Dios y un-ha moral que salve - Os tristes fillos d’Eva. - - Esto a probe viuda - D’o montañés, morrendo antr’a miseria - Resinada ô seu fillo lle dicia... - Y á Dios o esprito ll’entregou serena. - - -III - - E fixolle él as honras, - Mais tan só con xemidos e con vagoas; - Crego non houbo ô rededor, que â probe - O enterro de limosna lle cantara. - N’un corruncho d’o adro - Ond’as ortigas ásperas medraban, - Sin cruz, señal, nin lousa - Alí quedou perdida e sepultada; - E triste o fillo e soyo, - Tornou sañudo a solitaria casa. - - --Meu pai doum’un consello, iña pensando, - E miña nay doum’outro; - E s’ela tiña santidá e concencia, - Esprencia el tiña e sabidá d’abondo. - Son fillo d’el e d’ela... - Partirey pois a hirencia de dous modos; - Ña nay, fareille ben á quen cho fixo... - Meu pay, vinganza piden os teus osos. - - - - -TRISTES RECORDOS - - - Un-ha tarde alá en Castilla - Brilaba o sol cal decote - N’aqueles desertos brila. - - Craro, ardoroso e insolente, - Con perdon d’él, pois n’é modo - Aquel de queima-l-a xente, - - E secar con tales brios - A probe inxeliña pranta, - A fonte, os sedentos rios. - - Un-ha tarde, ¡ou que tristeza - M’acometeu tan traidora, - Vendom’en tal aspereza! - - ¡Á donde vin a parar! - Pensaba mirand’o ceo - Par’a terra non mirar. - - Por qu’o ceo era, eso si, - Un mais ou menos azul, - Com’o que temos aquí. - - Mentras que’a terra ¡bon Dios!... - Señor, ¿posibre será - Que aquela a fixeses vos? - - Mais ¿por qu’estrañarme tal - S’as cousas que vos facés - Jamás as facedes mal? - - Fixestes tan tristes llanos, - Mais fixecheos, Dios cremente, - Soyo para os castellanos. - - ¡Ay! cada pomba ô seu niño, - Cada conexo ô seu tobo, - Cada yalma ô seu cariño. - - Aquesto m’eu repetia - N’aquela tarde, recordo - De negra malencolía. - - E namentras, contempraba - D’a igual, extensa llanura - A terra que branqueaba. - - D’o largo pinar cansado - A negra mancha sin término, - D’o puebro o color queimado. - - Y antr’o chan y o firmamento - As nubes de denso polvo, - Qu’iba levantand’o vento. - - ¡D’o deserto fiel imaxe, - C’o mesmo alento de brasa, - C’o mesmo ardente coraxe! - - Ô lonxe o mular pasaba, - Viña a tourada mais preto, - A ovella enferma balaba. - - E n’o xa queimado espiño - Fuxindo d’o sol ardente - Pousabase o paxariño. - - ¡Dios mio, que ansia cativa! - Pesaba en min a tristeza - Cal se m’enterrasen viva. - - Lembranzas d’a terra hermosa, - Calmá c’a vosa frescura - As penas d’alma chorosa. - - Por qu’ese sedento rio - Envolto en malinas brétemas, - Dá callentura, dá frio. - - De pronto oin un cantar, - Cantar que me conmoveu - Hastra facerme acorar. - - Era a gallega canzon, - Era o ¡_alalá_!... que fixo - Bater o meu corazon. - - Con un estraño bater, - Doce, com’o ben amar, - Fero, com’o padecer. - - De polvo e sudor cubertos - C’a fouce ô lombo, corrian - Por aquês campos desertos, - - Un fato de segadores... - ¡Y eran eles, eran eles, - Os meigos d’os cantadores! - - ¡Adios, pinares queimados! - ¡Adios, abrasadas terras - E cómaros desolados! - - Pechei os ollos e vin... - Vin fontes, prados e veigas - Tendidos ô pé de min. - - Mais cand’á abrilos tornei, - Morrendo de soidades, - Toda á chorar me matei. - - E non parei de chorar - Nunc’hastra que de Castela - Ouveronme de levar. - - Levaronme para n’ela - Non me teren qu’enterrar. - - - - -* * * - - - Meses d’o inverno frios - Qu’eu amo a todo amar, - Meses d’os fartos rios - Y o doce amor d’o lar. - Meses d’as tempestades, - Imaxen d’a delor, - Que afrixe as mocedades - Y as vidas corta en frol. - Chegade, e tras d’outono - Que as follas fai caer, - N’elas deixá que o sono - Eu durma d’o non ser. - E cando o sol fermoso - D’abril torne á sorrir, - Que alume o meu reposo, - Xa non o meu sofrir. - - - - -* * * - - -I - - Era n’o mes de Mayo, - N’o mes d’o amor, d’as prantas e d’as frores, - Mes d’os soaves prefumes - Y os trasparentes cores. - D’os trinos matinais d’os paxariños, - D’as cándidas e frescas alboradas, - D’as pasaxeiras nubes, - E d’as tardes sorrintes e douradas. - Cand’o mar está azul, o ceo sereno - Com’o dormir d’un neno, - Manso-l-os rios, alta-l-as estrelas, - Mais desvaida a lua - Si tamen mais fermosa, - C’o aquela gracia sin igual que é sua, - Y era en fin cando todo n’esta vida - Sorrí ôs mortais c’a alegre, esplendorosa - Sorrisa virxinal d’a primadera - Que amar y á ser dichoso-l-os convida. - - Á todos... ¡ay! quixera - Que así a sorte o fixera, - Mais algun hay qu’envolto n’a negrura - D’a sua propia tristura, - Tan soyo vé, d’a primadera hermosa, - N’o sol morno e n’a rosa - C’o fresc’orballo d’a mañan cuberta, - Un trist’e mal agoiro que desperta - Pensamentos de loito e desventura. - - -II - - Era n’un-ha mañan d’o mes de mayo - En que parés que os ánxeles cantaban, - Mentras mansa-l-as brisas se queixaban - Con amoroso layo: - En que o rego ô pasar po-las curtiñas - Non sey que cousas mormuraba leve, - Y o voar d’as inquietas anduriñas - Que n’os aires chiaban, - Â vista d’os nubeiros sabidores - Venturas e contentos agoiraba: - Mañan d’encantos cheya - Cal o esprito as deseya, - Cando espera e confia: - Mañan que chama á toda crás de seres - Ô pracer y â alegría, - Menos â triste yalma, - Que dendes qu’ é, non sabe - Qu’ é ter sosego ou calma, - Dond’a dozura d’o gozar comence - Dond’a crudeza d’a delor acabe. - - -III - - D’a Garda, anxel bondoso, - Qu’as brancas alas paseniño bates - Ô rededor d’o acongoxado esprito, - Pra derramar en él santos consolos - Que nos trâs d’o infinito, - ¿En donde, en dond’estabas - Qu’antre negros querbantos - Soya, un alma tristisima deixabas? - Fé, esperanza, virtudes, - Orixen d’as eternas beatitudes, - E que dendes rexiós mais venturosas - Vindes calmar as amarguras nosas... - ¿Dond’estades, en donde? - ¿Cand’o qu’en vos confia, - Soyo, en loita c’o as ansias d’a agonia, - Orfo vos chama, e naide lle responde? - - -IV - - Por aqueles que odiaba perseguido, - Po-los que amaba odiado, - Un triste á dura sorte condenado - Contempraba d’o cántabro a bravura - Con un ollar profundo, - Cal si tras de tan fonda sepultura - Entrevise as anchuras d’o outro mundo. - E con ánimo forte, - D’o liquido cristal hastra tocalo, - En carreira chegou vertixinosa - Cal s’atraison d’o abismo misterioso, - Con forza estraña o conduxese â morte. - - E dixo:--¡Vida, adios! ¡adios, tormento - Que con martirio lento, - M’arrancache astr’os soños d’a esperanza, - D’a desventura miña - Vou á crebar o brazo poderoso, - Alí donde n’hay dor, nin hay mudanza, - E s’enterra a inquietude n’o reposo! - ¡E ti, mala pasion qu’en min te cebas - E foches o meu Dios y o meu castigo, - Xa que me quês matar, morre conmigo! - - Calou o triste, e inmensas, pavorosas - C’as suas crins espumosas, - Retorcerons’as ondas po-la area - Incitand’ô coitado - Á dar fin â pelea - Que houbera n’o seu peito encomenzado. - - Mais un brando sonido - Fireu de pronto o contrubado oido - D’aquel ser desdichado... - E escoitou asombrado - D’un invisible ser a fala hermosa - Que con branda e celeste melodía, - Soave e mainamente lle decia: - - --«¡Detente ô pé d’a orela - D’a tua vida, cobarde centinela, - Non queiras por fuxires d’o presente - D’a eternidade descorré-l-os velos! - Agarda á que a medida - Con rosas ou con fel, henchas d’a vida, - Nin fagas que n’a tomba se derrame - Antes que Dios ch’a pida. - Que ningun fillo d’Eva - Ô fin s’ha de librar d’o seu penare - Anque â morte s’astreva. - Despois d’atravesare - Os desertos inmensos d’o infinito, - Ô mundo volverias en esprito - Á sofrir, y o teu crimen á pagare. - As noites tras d’os dias - Sin descanso nin tregua - Apegado á aquel seo te verias, - D’o ingrato corazon vend’os batidos - Non por ti, mais por outros repetidos. - En’aquel pensamento - Con impracable craridá leerias - A traizon alevosa, o olvido amargo - Sin velo qu’os crubir, nin finximento.» - - --«¡Ou Dios, Dios poderoso!... - ¡Que tormento espantoso!...» - - --«Ninguen torce o poder d’os seus destinos, - Infaustos ou beninos: - Nin á ninguen ll’é dado - Renegar d’o seu fado. - Sô vence quen espera... - Volve á vivir e espera resinado.» - - E tornou á vivir, arrepentido - Anque trist’e dorido, - Aquel probe coitado: - Pideull’á Dios perdon d’o seu pecado, - E Dios compadecido - Mandoulle santa paz e doce olvido. - - - - -¿QUÉ TEN? - - - Sempre un ¡ay! prañideiro, un-ha duda, - Un deseyo, un-ha angustia, un delor... - É un-has veces a estrela que brila, - E outras tantas un rayo d’o sol; - É que as follas d’os árbores caen, - É que abrochan n’os campos as frols, - Y é o vento que zoa, - Y é o frio, é a calor... - E n’é o vento, n’é sol, nin é o frio, - Non é... qu’é tan só - A alma enferma, poeta e sensibre - Que todo a lastima, - Que todo lle doy. - - - - -* * * - - - Tí, a feiticeira e branca coma’as neves, - Y a linda, antr’as millores, - Tí, arrededor de quen, cal as abellas - A redor d’un-ha rosa, andan os homes, - (Xente qu’o mesmo acaso qu’as mulleres - É dada á toda crase de traizoes); - Non queiras en jamás, s’és queridora, - Non dones en jamás mas que che donen, - S’é que te firen, miña prenda rîte, - S’é que t’engañan, meu amor, non chores. - Vé que pasou o tempo d’as Corinas - Y o mais qu’ora se sofre, - Só porque non se diga, - É rabiar cant’un pode. - --¡Rabiar no mais... dixera que mentides! - --Sí, sí, rabear ben forte; - Mas c’a rabia picante e aguilloeira - Qu’é salsa apetitosa d’as pasioes. - ¿Que fora ¡ou Dios! sin os asentes feros - D’os estómagos probes? - D’os corazós d’o dia, - ¿Que fora sin as rabias, meu amore? - - - - -RUINAS - -(ARMONÍAS D’A TARDE) - -_Traduccion de Ruiz de Aguilera_ - - - Xa Novembr’espiraba - Cando cansado e sóo, tomei asento - Ô pé d’o endebre muro, - Vella defensa e límite d’un puebro. - Po-las abertas fendas, - Casa qu’âs sabandixas abr’o tempo, - Hoxe o lagarto mira - Con fria ollada o estrago en torno feito. - Sin còre a trepadora, - Ortiga vil e xaramago enfermo, - Cuyos muchos ramallos - Moven os aires ô pasar xemendo; - Coroan capiteles - Ô destrozado pórtico d’o tempro, - Que tende n’a campía - Antre polvo d’altares o esqueleto. - Xa n’o lare sagrado - Lume n’encende a nay ô son d’un rezo, - E d’a tisnada pedra - A borralliña os ventos xa barreron; - E xa d’os vellos arcos - E colunas, as pedras van caendo, - Cal un-ha e outra vagoa - Cai d’os ollos d’un triste sin achego. - ¡Como as muchadas follas - Se desprenden d’a ponla onde naceron, - Restos d’aquela vida - Con qu’a vista encantaba o souto ameno! - ¡E cal amostra o rio, - Casi-qu’enxoite o empedregado leito, - Regueiro miserable - D’outro farto raudal, limpo e sereno! - ¡Cal os outeiros arden - D’o sol d’outono ô làmpo derradeiro, - Mentras sombrisa a noite - Vay caladiña os valles sorprendendo! - Bataladas ô lonxe - Dá un-ha campana sospirando resos; - Y-a tarde qu’agonisa - Mandalle â relixion o adios mais tenro. - Y-o moucho revoando - Berra tamen con chilos agoreiros, - Coma morto sin tomba - Qu’anda soyo ô redor d’un simeterio. - Cand’as alas sacude - A voz desperta de dormidos ecos; - E parés que resoa - Tras d’o que pasa pensatible, austero, - O ruxir misteiroso - De visiós qu’en tropel forman os medos, - Po-lo chan arrastrando - Pardo sayal, os brancos esqueletos. - Ou ben que resucita - A pobracion d’o seu reposo eterno - Rendido pelegrino - Que cobra, descansando, novo alento, - Y-a camiñata emprende - Ô doçe amañecer d’un dia sereno, - Que crube os seus albores - Baix’un de nubes pudoroso velo. - Mais acabase o encanto - Un momento despois; así os xa restos - D’as ilusiós mortiñas - Enchen d’a yalma o dolorido seo. - Y ora outra ves d’o muro - Os cantos sin parar rodan desfeitos, - Y-ô seu compá-las-follas - D’as amarelas ponlas van caendo, - Cal unha e outra vagoa - Cay d’os ollos d’un triste sin achego, - Ou anacos d’a vida - Con qu’a vista encantaba o souto ameno. - Todo así pasa; a sombra - Sigue decote a lus d’o craro ceo; - E ¡ay! a vellés caduca - D’a mocedà é recordo pasaxeiro. - Ti soyo non acabas - ¡Ou esprito que ximes n’un encerro! - Mais con man compasiva - A morte, ô fin, quebrantará os teus ferros. - Quedará o fráxil vaso - D’a tua esencia inmortal anacos feito, - E po-los aires, ela - En busca irá d’o seu amor eterno. - Â terra que perdeche, - Voarás lixeira d’o manchado suelo, - Qu’as tuas alas tocaron - Ô pousarte d’o mundo n’o deserto. - N’el ¡ay! triste a recordas, - Como d’a sua os azulados ceos, - O probe desterrado - N’a veiriña d’os rios estranxeiros. - - - - -* * * - - - Chirrar d’os carros d’a Ponte, - Tristes campanas d’Herbon, - Cando vos oyo partídesme - As cordas d’o corazon. - - Ceboleiras qu’is e vindes - D’Adina po-los camiños, - Á veira d’o camposanto - Pasá leve e paseniño. - - Qu’anque din que os mortos n’oyen, - Cand’os meus lle vou falar, - Penso, que anqu’estén calados - Ben oyen o meu penar. - - - - -A BANDOLINATA - - - C’a espada asesina - N’o peito encrabada, - O esprito n’a sombra - Y o corpo n’a lama, - Mais negra que a morte, - Que a terra mas baixa, - Bagullas de sangre - Chorando eu estaba. - - De pronto antre o espeso - D’a brétema parda - Con rara armonía - Saliu un-ha cántiga... - ¡Que fresca e que doce, - Que leve e qu’estraña - Soou n’as recónditas - Cavernas d’a praya! - - Calmouse o meu dore - Cal sede c’a yaugua, - D’o probe sedento - N’a fonte se calma. - N’os ollos detidas - Quedaron-s’as vagoas, - Namentras inmoble - Suspensa escoitaba. - - De tempos remotos - D’edades leixanas, - De noites sereas, - Pra sempre acabadas, - Aquel cantar tróuxome - Non sey que lembranzas, - Non mortas... dormentes, - ¡Quen sab’en que campas! - - Coidara que a oira - N’os campos d’Italia, - Send’eu quizais reina, - Quizais send’escrava, - N’a orela do Bósforo - D’o pazo â ventana... - Mais sempre amor fondo - Sentindo n’a yalma. - - ¡Qu’estraños soñares - S’en min despertaran - D’o músico incónito - C’a sonora cántiga! - ¿D’anteriores vidas, - Cales recordanzas - Calmaron a dore - D’as presentes ansias? - - ¿Quen pode decilo? - Misterios d’a humana - Fraxil natureza - Naid’os espricara; - So sey que sintindo - Consolo n’a yalma - Amey desd’estonces - A bandolinata. - - - - -* * * - - - Brancas virxes de cándidos rostros, - Varons santos de frente serea, - Nobres matronas, - Monxas austeras, - Y aind’aquelas que parés que nunca - Tocaron c’as prantas - Os lodos d’a terra, - N’a concencia ¿quen sabe á escondidas, - As manchas que levan? - - Mais s’hay anchos rios, - E mares imensos, - E lagos sin fondo, - E torrentes que arrancan as penas, - D’este mundo n’os ámbitos todos - N’hay auguas que laven - Manchadas concencias; - Y aqués que se manchan, - Manchados se quedan. - ¡Soyo as lavan as vagoas abondas - D’a penitencia! - - - - -VANIDADE - - - Alguns ricos enterrans’ô probe, - E alguns probes ô grande s’enterran, - Todos para distinguirse, - E hastr’ô morrer ter fachenda. - ¡Vanidá! ¡canto vals antr’os homes - Qu’hastr’as portas d’a morte penetras! - Mas des que cân n’o burato, - Todos iguales se quedan - Y o polvo, ô polvo se torna - E ond’os vivo-la soberbia. - - - - -* * * - - - --Para á vida e para á morte - E para sempre en jamas - Pedinte a Dios, e Dios dóuteme - Por toda un-ha eternidad. - --Para á vida e para á morte - E para sempre en jamas, - Quero ser vosa, e que séades - O meu señor natural. - --Mais a que así querer sabe - Non debe ter pay, n’hirmans, - Nin home, s’é qu’é casada, - Nin fillos si acaso é nay. - --Espanta o qu’estás decindo... - Mais eu sinto qu’é verdá, - Lévame señor qu’ irey - Ônda me queiras levar. - --Pois vente ¿qu’importa o mundo - A quen ten á eternidá? - Xuntos hemos de vivir, - Xuntos nos han d’enterrar, - Y os nosos corpos aquí, - Y as nosas almas alá, - Quer Dios qu’en union eterna - Esten pra sempre en jamás. - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - Cal ô páxaro á serpente, - Cal â pomba ó gabilan, - Arrincouna d’o seu niño - E xa nunca á el volverá. - - - - -* * * - - - Apresa Alvaro d’Anido, - Vive moito en pouco tempo, - Espolea o teu cabalo, - E espoleandoo revéntao. - ¿Qu’importa un nobre cabalo? - ¿Qu’importan dous nin trecentos? - O qu’importa Alvaro Anido - É chegar cedo. - - Vay d’un polo á outro polo, - Rexistra os antros terreos, - Monta n’a locomotora, - Sube n’os grobos aereos, - E c’o a centela recorre - D’o vacío o espazo inmenso: - És home, e cansarás, Alvaro, - Correndo e correndo. - - - - -* * * - - - Decides qu’o matrimonio - É santo e bueno, serayo, - Mais non casou San Antonio, - Por mais qu’o mesmo demonio - Tentouno á facé-l’o ensayo. - - Celicios, cantos poder, - Penitencias á Dios dar, - Mais santo n’oubo á meu ver, - Que d’os casados quixer - C’a pesada cruz cargar. - - Nin os santos padres todos, - De quen tès tantos escritos - E alabas de varios modos, - Quixeron n’aqueses lodos - Meter os seus pés benditos. - - D’o direito, d’o rivés, - Matrimonio, un dogal és, - Eres tentazon d’o inferno, - Mais casarei... pois no inverno - ¡Non ter quen ll’a un quente os pés!... - - - - -* * * - - - Agora cabelos negros, - Mais tarde cabelos brancos; - Agora dentes de prata, - Mañan chavellos querbados, - Oxe fazulas de rosas, - Mañan de coiro enrugado. - Morte negra, morte negra, - Cura de dores e engaños, - ¿Porque non mata-l’as mozas - Antes que as maten os anos? - - - - -* * * - - - --Premita Dios que te vexas - Cal as cóbregas arrastro, - Qu’a yaugua que á beber vayas - Che se volva xaramagos. - Que pidas e non atopes - Pousada, acougo, n’amparo, - E qu’inda morto de fame, - Quedes ô pé d’un valado. - --Praguea boca, praguea - Mentras qu’eu me vou marchando, - Pragas de malas mulleres, - Nunca lle cân ôs soldados. - - - - -* * * - - - Teño un mal que non ten cura, - Un mal que naceu comigo, - Y ese mal tan enemigo - Levarám’â sepultura. - - Curandeiros, ceruxanos, - Dotores en medeciña, - Pr’a esta infirmidade miña - N’ hay remedio antr’os humanos. - - Deixá pois de remexer - Con concencia ou sin concencia, - Os libros d’a vosa cencia, - Pois para min n’a han de ter. - - ¿Qu’o dudás? duda non cabe - N’esto que digo, doutores, - Anque pese, hay amargores - Que non pasan con xarabe. - - ¿Asañásvos porque digo - Verdás que sabés de sobra? - --Pois á probar... mans â obra... - Vede de curarme, amigo. - - O meu mal y o meu sofrir, - E o meu propio corazon, - ¡Quitaimo sin compasion! - Despois ¡facème vivir! - - - - -* * * - - - Sarna con gusto, non pica; - O conto é sarna sin él, - Y o verdadeiro castigo - N’o mais fondo ha de doer. - Non é sufrir chorar sangre, - Ôs pés de quen un quer ben, - D’él vivir lonxe, e olvidado... - ¡Este sí que penar é! - - - - -* * * - - - «É verdade qu’un pode - Ser pior ou millor, - Pero vir de bon tronco - Eso sempre foy bo. - Teus pais eran xitanos, - E ti oxe eres marques, - Mas que... que ô fin y ô cabo - Un ven de donde ven. - Can fillo d’un raposo - Que o teñan por leal, - Que si non come os pitos - É que non poderá.» - - Esto cantaba un cego - N’a feira d’Asuncion, - E d’o seu cantar ríanse - Todos, qu’era un primor. - Y uns ôs outros mirábanse - Cal querendo decir: - --Rasquese á quen lle proya - Qu’esto non vay pra min. - - - - -* * * - - - Fas uns versos... ¡ay qué versos! - Pois cal eles non vin outros, - Todos empedregullados - E de cotomelos todos, - Parecen feitos adrede - Para lerse á sopramocos. - - - - -* * * - - - Tembra un neno no húmido pórtico... - D’a fame e d’o frio - Ten o sello, o seu rostro de anxel, - Ind’hermoso mais mucho, e sin brilo. - - Farrapento e descalzo, n’as pedras - Os probes peiños, - Que as xiadas d’o inverno lañaron, - Apousa indeciso. - Pois parés que ll’os cortan coitelos - D’aceirados fios. - - Coma can sin palleiro nin dono, - Que todos desprezan, - N’un corruncho s’esconde tembrando - D’a dura escaleira. - E cal lirio se dobra ô secárese, - O inocente a dourada cabesa - Tamen dobra, esbaesido c’a fame, - E descansa c’o rostro n’as pedras. - - E mentras qu’el dorme - Trist’imaxen d’a dor y a miseria, - Van e vên ¡_á adoraren o Altísimo_! - Fariseyos, os grandes d’a terra, - Sin que ô ver d’o inocente orfandade - Se calme d’os ricos - A sede avarienta. - O meu peito c’angustia s’oprime - ¡Señor! ¡Dios d’o ceo! - ¿Por qué hay almas tan negras e duras? - ¿Por qué hay orfos n’a terra Dios boeno? - - Mais n’en vano sellado está o libro - D’os grandes misterios... - Pasa a groria, o poder y a alegría... - Todo pasa n’a terra. ¡Esperemos! - - - - -IV - -D’A TERRA - - - - -¡CALADE! - - - Hay n’as ribeiras verdes, hay n’as risoñas prayas - E n’os penedos ásperos, d’o noso inmenso mar, - Fadas d’estraño nome, d’encantos non sabidos - Que sô con nos comparten seu prácido folgar. - - Hay antr’a sombr’amante d’as nosas carballeiras, - E d’as curtiñas frescas, no vívid’esprendor, - E n’o romor d’as fontes, espritos cariñosos - Que só ôs qu’aquí naceron, lles dan falas d’amor. - - Y hay n’as montañas nosas, e n’estes nosos ceos - En canto aquí ten vida, en canto aquí ten ser, - Cores de brilo soave, de trasparencia húmida, - De vaguedad’incerta, qu’á nos só dá pracer. - - Vos pois, os que naceches, n’a orela d’outros mares, - Que vos quentás â llama de vivos lumiares, - E só vivir vos compre, baix’un ardente sol; - Calá se n’entendedes encantos d’estos lares, - Cal n’entendend’os vosos, tamen calamos nos. - - - - -* * * - - - _Miña casiña, meu lar,_ - _Cantas onciñas_ - _D’ouro me vals._ - - - Vin de Santiago á Padron - C’un chover qu’era arroyar - Descalciña de pé e perna, - Sin comer nin almorzar. - Po-lo camiño atopaba - Ricas cousas que mercar, - Y anque ganas tiña d’elas - Non tiña par’as pagar. - N’os mesons arrecendía - Á cousas de bon gustar, - Mais o que non ten diñeiro - Sin elas ten que pasar. - Fun chegand’â miña casa - Toda rendida d’andar, - Non tiña nela frangulla - Con que poidera cear. - A vista se me barria - Qu’era aquel moito aunar. - Fun â porta d’un veciño - Que tiña todo á fartar, - Pedinlle un-ha pouca broa, - E non ma quixo emprestar. - As bagullas me caian - Que me for’á avergonzar, - Volvinm’â miña casiña - Alumada d’o luar, - Rexistrei cada burato - Para ver d’algo atopar: - Atopei fariña munda, - Un puñiño á todo dar. - Vino n’o fondo d’artesa - Puxenm’á Dios alabar; - Quixen alcendé-l’o lume, - Non tiña pau que queimar. - Funll’á pedir á un-ha vella. - Tampouco m’o quixo dar - Si non era un toxo verde - Para me facer rabiar. - Volvin triste com’a noite - Á chorar que te chorar, - Collin un feixe de palla, - D’o meu leito o fun pillar, - Rexistrei po-lo cortello - Mentras me puña á rezar - E vin uns garabulliños, - E fieitos á Dios dar. - ¡Meu San Anton milagroso, - Xa tiven fogo no lar! - Arrimei o pote ô lume - Con augua para quentar. - Mentras escarabellaba - Na cinza, vin relumbrar - Un ichavo d’a fertuna... - ¡Miña Virxe d’o Pilar! - Correndiño, correndiño - O fun en sal á empregar, - Mais contenta qu’un-has pascoas - Volvin a port’á pechar, - E n’a miña horta pequena - Un-has coles fun catar. - Con un pouco d’unto vello - Qu’o ben soupen aforrar, - E c’a fariñiña munda, - Xa tiña para cear. - Fixen un caldo de groria - Que me soupo, que la mar, - Fixen un bolo d’o pote - Qu’era cousa d’envidiar; - Despois qu’o tiven comido, - Volvin de novo á rezar; - E despois qu’houven rezado - Puxen a roupa á secar, - Que non tiña fio enxoito - D’haber tanto me mollar, - N’antramentras me secaba - Puxenme logo á cantar - Para que m’oiran - En tod’o lugar: - - _Meu lar, meu fogar,_ - _Cantas onciñas_ - _D’ouro me vals._ - - - - -SOBERBA - - - Cor de promo amontonans’as nubes - Rodan lentas as ondas d’o mar, - E zoando con son pavoroso - Ven o huracan. - - ¡Que cargado está o ceo e que triste, - Qu’escuro, que negro, tornandose vay! - Encendámo-l-a vela bendita - Qu’hay tempestá. - - Cabalgando n’as alas d’os ánxeles, - Por mandado de Dios correrán, - As centelas qu’asombran os malos - C’o seu lostregar. - - Nove follas d’olivo queimemos - Por que alexen de nos todo mal, - Que nos libren de rayo e centela - Que nos matar. - - O trisaxio cantemos en coro... - Incrinaivos y á Dios adorai - Pois si trona é que quer recordarnos - Qu’é grand’e inmortal. - - ¡Santo, santo! din todos á un-ha - Fillos e nay... - Todos non, qu’un soberbo e sañudo - Calado está. - - Mais os tronos afunden os ceos - E cega d’os lóstregos o brilo fatal - ¡Ou, que noite!... que noite terrible - De tempestás. - - El Señor est’airado... ¡incrinemonos! - ¡Ey! malvados d’a terra tembrai, - O que salvo esta noite saire, - Que contar ha. - - --Ña nay, a vaca marela - Tembra coma vos n’a corte. - ¿Fixo algun pecado ela? - ¿Virá un rayo á darlle morte? - - --S’ela non fixo pecado, - Mal cristiano, ti o fixeche, - Qu’és pecador rematado - Mesmo dendes que naceche. - - --¿Y a probe vaca marela - Paga, decí, o qu’eu pequei? - --Pagas ti, morrend’ela, - Di ¿con que te manterei? - - - - -¡A PROBIÑA, QU’ESTÁ XORDA!... - - - «Alá enriba d’a montaña, - Sai fume d’as chamineas... - Valor, meu corpiño vello, - Levaim’aló miñas pernas. - Paseniño, paseniño, - Aquí para, alí te sentas, - Irás chegando Xuana, - Á dond’as casas fomegan. - ¡Dios diante! a virxe te valla, - Qu’hoxe, seica... seica... seica... - Has de comer sete cuncas - De bon caldo, c’o a da cea, - E mais compango de porco - Ou de sardiñas salpresas, - Qu’os montañeses son homes - Que cando dan, dan de veras. - Dempois, quentaráste á un lume - Grande com’un-ha fogueira, - E cando xa estés ben quente - ¡Á dormir!... ¡e qu’amañeza!» - - Y a vella vay, sube, sube - _A costa d’o mar d’ovellas_ - C’un ollo posto n’o chan - Y outro ond’as casas fomegan. - - Mentras tanto o sol d’a tarde - Tras d’os pinares se deita - Y aluma con tristes rayos - As sombrisas arboredas. - D’os _Anxos_ o val hermoso, - Saban de verdor ostenta - Alá n’o fondo tranquilo - Que soaves brisas ourean. - Aquí fonte, alí regato, - A yaugua brila antr’as herbas, - Color d’ouro, qu’o postreiro - Rayo de sol fire n’elas. - Quieta, docisima calma - Arriba y en baixo reina, - A noite ven silensiosa, - Maina, pero sin estrelas. - Nin siquera un-ha relumbra - N’o firmamento, qu’espesa - Brétema tamen se corre - Po-las llanuras etereas. - Comenza á orballar, escuro - Tod’arrededor, apenas - S’acerta, o que o mais conoça, - Con camiño nin carreira. - Mas non importa por eso - Qu’o qu’é valente é de veras; - Y a vella vay sube, sube, - _A costa d’o mar d’ovellas_ - C’un ollo posto no chan - Y outro ond’as casas fomegan, - Qu’alí relumbra un-ha luz - E vay direitiña á ela - Marmurando:--Arriba, Xuana, - Qu’ou m’engaño ou terás festa. - - A esperencia insina á todos, - E ten a vella esperencia, - Por eso non pensa mal - Pensando que arriba hay festa. - - Un carballo arde n’o lume, - Y arredor d’o lar se sentan - Rapazas d’alegres ollos, - Abós de brancas gadellas, - Vellas qu’inda rompen mangas - E tocan as castañetas, - Os afillados qu’a dona - Y o dono tên po-la aldea, - Y os amigos y os cuñados, - Os curmans y a parentela - Toda xunta, e mai-lo crego - Y o zuruxano d’as bestas. - Un cego c’a sua zanfona - En compaña d’outra cega, - Que si ben lle dá ô pandeiro - Fay falar as castañetas; - Un manco, un coxo, un-ha tola, - Y outros probes que se sentan - N’un tallo para déz posto - N’un curruncho d’a lareira, - E abofellas mais non caben - Anqu’algun mais vir quixera. - Foran chegando, chegando, - Mais de nove ulind’a festa, - Y á ningun botou d’a porta - A rica d’a montañesa; - Qu’hay para todos, o dia - Qu’alí cocen carne fresca - Por arrobas, e se fan - Papas d’arroz en caldeiras. - Matouse un carneiro, grande - Como un boy, e un-ha tenreira - Como un-ha vaca, e gordiña - Como un-ha cocha pequena. - Hay viño á Dios dar, un viño - D’o Riveiro, qu’é canela, - E par’a xente de _menos_ - Hayno tamen d’o d’a terra, - Un pouco agriño, mais fresco - E sabroso como fresas. - Coceuse un-ha gran fornada - De millo branco qu’albea, - Con mixtura de centeo - Y un-ha pouca de manteiga. - Parece biscoito a broa, - Y un non se ve farto d’ela, - Qu’inda é muito mais sabrosa - Qu’os moletes qu’en tres cestas, - Escollidos, de Santiago - Trouxeron as panadeiras. - En fin, a comida roda - Po-los pés, y o viño alegra - As xentes tanto, que rabia - D’envidia a negra tristeza. - Os probes qu’alí viñeron - Y atoparon lume e mesa, - Contan contos que dan risa - Así âs mozas com’âs vellas; - Uns en verso, outros en prosa, - Pois falan en todas lengoas - Y apostan entr’eles todos - Á quen fay copras mais feitas. - Ma-l-o d’a zanfona gana, - Quell’apunta a compañeira, - E axudalle o viño branco - Con qu’a gorxa lle refrescan. - - «¡Viv’a cega! ¡viv’o cego!...» - De cand’en cando lle berran, - Y-el di, berrando mais forte: - «¡Vivan eles!... ¡vivan elas!... - Y a mais bonita de todas - Que veña á darm’un-ha prenda.» - ¡_Ju-ju-ru-ju_! Y aturuta - Hastra enxordecé-las pedras, - Y a cega dall’ô pandeiro - Y o cego toca n’as tecras - Y ô compás d’o _zongue_, _zongue_, - De novo bailan as nenas, - E din os probes, botando - Leña n’o lar: «¡Esta é festa! - ¡Quen ch’hoxe andivera fora - C’a tripa toda valdeira!...» - Y un ollo botan sorrindo - Ôs feixes de palla fresca - Ond’han de dormir quentiños, - Coma rixons en caldeira, - Mentras fora zoa o vento - E ladran os cans n’as eiras. - - Xa preto d’a media noite, - Dan encomenzo as peleas, - Os mozos loitan c’as mozas, - Medindo as forzas que teñan, - E n’andan en comprimentos - Para botarse por terra. - ¡Si as vírades que valentes - S’amostran n’a loita as nenas!... - ¡Fanlle ôs mozos cada magoa - C’as suas mans pequeneiras!... - - --Un xa caiu... foy un home... - ¡Ela venceu... venceu ela! - ¡Ben po-la nena bonita!... - ¡Que vivan as montañesas! - Que vivan, pois loitar saben... - --¡Si fixo trampa!...--él contesta - Avergonzado...--foy trampa, - Que sinon, nin cén com’ela. - --Que trampa nin que morcegos... - Vencinte... - --Non. - --Sí. - --¡Me venzas!... - E mentres que n’esto están - ¡Plum! ¡plum! ¡plum! dan c’un-ha pedra - N’a porta. - --¿Quen é? perguntan. - --Son un-ha probiña vella - Que me perdin n’este monte... - Respond’un-ha voz que tembra. - ¿Non me darán pousadiña, - Qu’está chovendo e lostrega? - --Vaya con Dios, xa ven tarde, - Non hay sitio;--lle contestan. - --¿Que dí, señora? Son xorda - Com’un canto... miña prenda. - Abram’a porta que Dios - Llo pagará... - --Probe vella... - Un pouco adiante, pretiño - Hay mais portas, chame n’elas. - --¿Que dí, señoriña? Mire - Qu’está un-ha noite moy fera, - E teño medo qu’os lobos - Me coman... - --¡Dios diante! ¡seica! - N’hay lobos aquí, ande, ande, - Vaya con Dios, qu’outra aldea - Hay preto. - --¿Que dí, señora? - --Vaya con Dios, non sea terca, - Qu’aquí xa non caben mais - Nin probes nin ricos, ¡eya! - --¿Que dí ña filla?... son xorda, - E non oyo anque me fendan. - ¡Brrr... que frio, señoriña!... - Vosté qu’é tan limosneira - Deixem’entrar, e estarey - N’o cortelliño ond’as bestas. - ¡Brrr... que morro c’a friaxe! - ¡Quenja! ¡quenja! ¡quenja! ¡quenja!... - Que tos... Dios me valla... brrr... - ¡Xa non podo mais!... - --Pois veña, - E si non ten onde pôrse - Brinque á cabalo d’a artesa. - Falou a dona, que tiña - O corazon de manteiga. - --¡Dios llo pague, queridiña! - Xa topará a recompensa - N’o ceu... abra, miña xoya... - Excramou de pronto a vella. - --¿Logo n’é xorda, qu’oyeu? - Dixeron dentro, antramentras - Que quitaban o tranqueiro - D’a porta. - --¿Que dí, ña-prenda? - Non ll’oyo nada, mas teño - Moito sentido... - --¡Abofellas - Que non mente!... vaya, vaya, - Adentro... - --Santas y buenas - Noites teñan mis señores... - ¡Xesús! seica están de festa, - Qu’hay moita xentiña xunta. - D’hoxe n’un ano aquí os vexa. - Dió-los bendiga... el Señor - Lles dé fertuna âs mancheas - E saudiña... - --¡Amen, amen! - --Busqu’un sitio n’a lareira - E quéntese... - --¿Que me dixo? - Son xorda coma un-ha pedra, - E a mais non probey frangulla - Desd’onte â noite, e n’as venas - Xa teño o sangre callado - Po-lo frio... - Y antramentras - Qu’esto dí, vais’arrimando - Ô lume moy compangueira - C’os outros probes, e fura - Por antr’eles, por antr’elas. - Brinca por riba d’o cego, - E que queiras, que non queiras, - Sempre tembrando de frio - E xorda como un-ha pedra, - Segun di, n’o mellor sitio - Con moita homildá se senta - E arrima un mando de lume - Pr’ond’ela está. - --¡Ey, miña vella! - Mire qu’hay mais que vostede - Aquí: ¡que comenenceira - Parece!...--lle di outro probe - C’un-ha cara de desteta - Nenos. - --¿Cómo di, meu fillo? - (Sorrindo reprica ela - Sentándose mais a gusto) - Eu de calquera maneira - M’amaño; qu’así n’o ceo - M’amañe el Señor... - --¡Bah! seica - Quer facer mofa d’a xente... - ¡Poche, c’o xuncras d’a vella! - Mesmo parece un espeto. - --¿Si quero un neto ña prenda? - Si m’o desen inda pode - Que pouco a pouco o bebera, - Pois teño moita sediña, - E fame, e frio... - --¡Rabéa! - ¡Can! que non vin un-ha xorda - Mais fraca nin lagarteira, - ¿É filla d’algun raposo? - --¿Que pille un òso?... d’a vella - Quérense rir... ¡ay Dios mio! - Pero a fam’elle moy negra: - Tráyamo s’é qu’inda ten - Apegada algunha freba, - E ireino raspando á modo - C’un canteiro que me queda. - - Todos riron c’a resposta - E...--¡Inda nunca Dios me dera, - Dixo o cego, que esa xorda - Sabe mais qu’eu, abofellas! - --Merece comer compango. - E voullo dar, miña vella, - Porqu’onde queira qu’a atopo - Gustame sempre a sabencia. - ¡Coma e fártese!... aquí ten - Talladas e viño... beba, - Beba po-la miña conta - Â salú d’as montañesas-- - Dixo a dona, e doulle un prato - De callos, como un-ha cesta, - Â probe, e viño, e pan branco. - Canto quixo; fartous’ela - Mesmo hastra que tuvo a tripa - Coma un pandeiro. Raventa - Por pouco..., mais o pelexo - Tiña duro, e nin siquera, - Ll’arregañou, y ô outro dia - Xa estaba tan peneireira. - - Coidado,--lle dixo a dona - Cando se foy.--Conta teña - De non volver por aquí - Mentras lle dure a xordeira. - --¿Que dí, miña queridiña? - Respondeu rindose a vella. - Son mesmo com’un-ha tapia, - E non ll’oyo, anque me fendan. - - - - -XAN - - - Xan vay coller leña ô monte, - Xan vay á compoñer cestos, - Xan vay á podá-las viñas, - Xan vay á apañá-lo esterco, - E leva o fol ô muiño, - E tray o estrume ô cortello, - E vay â fonte por augua, - E vay á misa c’os nenos, - E fay o leito y o caldo... - Xan, en fin, é un Xan compreto, - D’esos qu’a cada muller - Lle conviña un po-lo menos. - Pero cand’un busca un _Xan_, - Casi sempre atopa un _Pedro_. - - Pepa, a fertunada Pepa, - Muller d’o Xan que sabemos, - Mentras seu home traballa - Ela lava os pés n’o rego, - Cátall-as pulgas ô gato, - Peitea os longos cabelos, - Bótalles millo âs galiñas - Marmura c’o hirman d’o crego, - Mira s’hay ovos n’o niño, - Bota un ollo ôs mazanceiros, - E lambe a nata d’o leite - E si pode bota un neto - C’a comadre, qu’agachado - Traillo en baixo d’o mantelo, - E cando Xan po-la noite - Chega cansado e famento, - Ela x’o espera antr’as mantas, - E ô vêlo entrar dille quedo: - - --Por Dios non barulles moito... - Que m’estou mesmo morrendo. - --¿Pois que tés, ña-mulleriña? - --¿Qu’hei de ter? deita eses nenos - Qu’esta _madre_ roe en min - Cal roe un can n’un codelo, - Y ô cabo ha de dar comigo - N’os terrós d’o simiterio... - --Pois, ña-Pepa, toma un trago - De resólio qu’aquí teño, - E durme, ña-mulleriña - Mentras os meniños deito. - - De vagoas s’enchen os ollos, - De Xan ô ver tales feitos, - Mas non temás, qu’antre mil, - N’hay mais q’un anxo antr’os demos, - N’hay mais qu’un atormentado - Antre mil que dan tormentos. - - - - -O ENCANTO D’A PEDRA CHAN - - - C’o sono d’a inocencia - Que non turban remorsos d’a concencia, - Y a virxen ô seu lado - Dormian os meus ánxeles n’a cuna, - Cand’âs furtadas n’un sereno dia - C’o peito palpitante d’alegría - Soya sain en busca d’a fertuna. - - Iña tras d’un tesouro cobisado, - De todos iñorado, - Mais d’o que solasmentes eu sabia: - E n’era só de prata, nin só d’ouro, - Aquel sin par tesouro, - Qu’era d’un canto deseyar podia. - - Nunca eu fora nin rica nin dichosa, - Y ô ver que para selo - Só me faltaba o gordo d’un cabelo, - De seca espiña me tornara en rosa. - E como virxen pura - Que por primeira vez sinte a dozura - D’as inquietús d’o amor, así eu sentia - Que algo qu’en min dormia - Despertaba, chamandom’â ventura. - - Por eso dand’ô olvido - As penas que m’ouberan consumido - Dendes de que nacera, - Via a terra y o ceo, cor d’esperanza - Y ô meu redor, perene primadera. - - ¡Cal o sol relumbraba! - ¡Que mansamente marmuraba o rio! - Y o paxariño voador cantaba, - Mentras qu’eu camiñaba - Lixeira ô meu avio. - - Tal como a neve, albeas, - As roupas y as marañas - Tendidas n’as silveiras e as montañas - Xa en raro, xa âs moreas, - Cal pint’a branca nube o ceo sereno - Briland’ô sol, pintaban o paisaxe - Coma ningun ameno. - - Cabo d’a ria n’a ribeira verde, - Á cal gana, á cal perde, - Xogaban os rapaces c’a onda escrava, - Á anxeliño tocaba - En un lugar veciño, - E anque os pais d’o meniño - Ô enterralo, choraban que partian. - Compasivo-l-os vellos, - ¡De cantas penas se librou! decian. - - En tant’os carros sin parar chirraban, - Mentras ô seu compás os carreteiros - Despaciosos cantaban; - E aquí a fonte corria, - Alá n’un-ha canteira resoaban, - Metalicos, os picos d’os pedreiros. - Mais preto os cans ladraban - Y antr’a follax o vento rebulia - Indo d’as encanadas ôs outeiros... - ¡Canta paz! ¡canto sol!... ¡canta alegría!... - - «¡Ô fin sorte cansache! - Y o quiñon que famenta me negache - N’a hirencia d’os praceres, - Dándome só o d’as ansias e as peleas, - Cal á aqués que ben queres, - Ora darasmo en gustos âs mancheas.» - - Esto eu iba dicindo, - De dichosa cal n’outra presumindo, - Mentras que camiñaba - Tan contenta e segura - D’atopar a fortuna en qu’esperaba, - Cal sei que atopa á Dios quen o precura. - - Antre buxos e silvas agachado - O encanto deseado - Estaba como merlo n’o seu niño, - Po-lo romor d’as auguas arrolado - D’o apartado mohiño... - Eu din volt’â devesa - Pasey a corredoira d’a Codesa, - ¡Y ô fin cheguei!... y enriba d’un-ha lousa, - En ond’â amañecida o corbo pousa, - Un nobre cabaleiro - C’o a sua pruma enrisada n’o sombreiro, - E vestido de seda e pedrería - Á estilo d’a treidora mourería, - Dou en chamarm’arteiro, - C’un modo loumiñeiro - Que d’o ceo non d’a terra parecia. - - ¡El é! dixen ô punto temerosa... - Mais o d’o encanto, afeito - Seica á tratar con damas dend’antano - Sin que de verme s’atopas’estrano - Dende lonxe chamándome sorria. - - Y o ceo póndose foi de cor de rosas, - Mentras n’as carballeiras e encanadas, - Sopraban un-has brisas repousadas, - Soaves e saudosas, - Cal promesas compridas, s’esperadas. - - Eu non sei que sentia, - Vendo qu’él en chamarme proseguia, - Pois antr’ansiosa y-adusta - C’un-ha valor que asusta - Fumm’indo cabo d’él de gozo chea, - Cal palomiña vay tras d’a candea. - - Tiña n’as mans un cetro adiamantado, - Bateu con el n’a laxe misteriosa - Que s’abreu, como s’abre d’o granado - O froito sazonado, - E con voz armoniosa - E garrido sembrante, - ¡Vamos!--me dixo gasalleiro,--¡adiante! - - E fun cal folla inxel vay c’a encalmada - Corrente, que primeiro asosegada, - A arrastra n’as suas auguas cristaiñas - Pra darlle sepultura cariñosa - N’as orelas veciñas, - E que dempois a leva, arrebatada - Po-la negra enxurrada - Ôs abismos d’a mare tormentosa. - - ¡E entrey pensando penetrar n’o ceo!... - ¿Por que ten a maldade forza tanta? - Pois canto â vista encanta - E nos finxe o ardentísimo deseo - Nunca farto nin cheo, - Alí os meus ollos viron, e prendados - Quedaron como nunca e namorados. - - D’o tesour’escondido - O brilo e fermosura - ¿Á quen que fose de muller nacido, - Á que mortal criatura - N’a houbera contrubado e seducido? - - E n’a lumieira y antr’aberta porta - Sin astreverme, de primeiro ausorta, - Á vixiar d’a espréndida morada - Un-ha tras d’outra estensa galería, - Cal si quedase para todo morta - Menos para o que via, - Escramey no supremo d’a alegría. - - --Aquí Dios, aquí as dichas d’o universo - Sin voltas nin reverso, - Aquí o que á maxiñar nunca chegara, - A comprida ventura. - ¡Que nunca outra topara - Mais grande, nin mais santa, nin mais pura! - - Tal brasfemey, sin medo nin coidado, - ¡Tola de min, cegabam’o pecado! - Y aquel brilo que via - Ô par que m’alentaba a fantesía - Daba comprida fé d’o ben buscado. - - Pensando que por sorte - Ô paraiso terreal chegara - Y era verdade a dicha que soñara, - Sin m’acordar d’a vida, nin d’a morte, - Olvidando o pasado y o presente - C’o porvir xuntamente, - Soyo pensey en abarcar n’un punto - Aquel tanto ben xunto, - Iñorado d’a xente. - - C’o poder d’o que pode, erguinme altiva - Sin coidar canto a humana natureza - É falibre e cativa, - E maxinando eterna fonte viva, - Tanta e tanta riqueza, - Com’ante min soberba s’ostentaba, - Dixen seguindo ô hermoso cabaleiro, - --Xa que vos atopey tan lisonxeiro - Pra gozar logo d’o qu’é meu, decime, - Por onde debo encomenzar primeiro. - - --Por onde vos querás, reina e señora, - Contestou gasalloso - C’o seu falar gracioso, - Qu’é voso canto aquí vos enamora, - Pero vos e mais eu, antes bebamos - N’esta copa dourada, - Po-los mals que nos deixan e deixamos, - Y os bês que nos sorrin dend’alborada - D’un-ha mañan d’abril nunca acabada. - - --¡Pois bebamos! ¡bebamos! - Repetin eu, trubada e non de viño, - Sin que a sinal d’a cruz antes fixese - Pra que ben m’emprestase o que bebese... - Y hastra o líquido fresco e cristaiño - Os dous nos abaixamos - E ambas bocas mollamos... - - Nunca m’olvidarei d’aquel momento - D’inmensa dicha e d’infernal tormento, - Pois de dentro d’a copa - Saindo de repente - Un-ha e outra cabeza de sarpente - Contra min se volveno desatadas, - E todas xuntamente - Á un tempo asubiaron, - E n’as entrañas mesmas - O aguillon pezoñoso m’encrabaron. - - Cain, cain ferida - E casi-que sin vida, - E inda enriba de min, feras volveno - C’o seu mortal veneno - Un-ha y outra sarpente maldecida. - - Cal brétema espallada - Po-lo Sur, n’a encanada, - Dispareceu o lindo cabaleiro, - Y espesa nube de trebons preñada, - Partindo d’a sombrisa Compostela, - Que n’o confin lexano se trasvia - Cal se trasvé n’a tarde morimunda - A raya sin fulgor d’a noite fria, - Veu contrubar a miña mente inxela. - - Y alí enriba d’a lousa - En dond’â mañecida o corbo pousa, - Atopeime de pronto, sin ventura, - D’as miñas doces ilusiós despida, - Soya e probe, cal n’outra criatura - Envenenada, triste e malferida. - - E non sey que voz ronca marmuraba, - C’o vento que soaba, - «Coma ti, mal tesouro, - Que aquí deixou o mouro - E que a cubiza alaba, - Son os encantos todos terreales, - Á tan grandes pracers, tan grandes males.» - - - - -* * * - - - --«Tanto e tanto nos odiamos, - Tanto e tan mal nos quixemos - Que por non verme morriche, - E desque morrich’alento. - Mas ora tócame á min - Tamen, marchar, e di o crego - Que che perdone, pois logo - Á axuntarnos volveremos. - ¡O crego volveuse tolo! - ¡Xuntarnos!... nunca mais, penso; - Que si ti estas ond’a Dios - Eu penso d’ir xunt’o demo.» - - Esto un-ha vella viuda, - E terca como un carneiro, - Falaba do seu difunto - Xa d’os bichocos comesto. - Y en tanto qu’así falaba, - Tamen ela iba morrendo. - Mas din qu’o difunto y ela - S’atoparon n’os infernos - Man á man, e codo á codo - Como dous bós compañeiros. - - --¿Conqu’estás aquí? lle dixo - Estonces a vella ô vello, - Pois voume a dond’está Dios - Xa que ti estás ond’o demo.-- - E sin saberse por onde - Colleu direitiña ô ceo; - Mais topou fechada a porta, - Que lla fechàra San Pedro. - - --¡Prum! ¡prum! ¡abrí, que son eu! - Falou a vella moy recio. - --Non hay, respondeu o Apóstol - Apertando o tarabelo. - --Coidá que xurey n’estar - Ond’él esté, meu San Pedro... - --Non hay, repiteull’o Santo, - Indose inda mais adentro. - --¡Por vida d’as vosas chaves, - Que facés un bon porteiro, - E que roncás!... xa se ve... - ¡Como estades satisfeito!... - - Mais eu xurey, e Dios manda - Qu’un cumpra seus xuramentos; - ¡Â terceira vez!... ¿abrides? - --Nin âs tres nin ôs trescentos, - A muller vaya onda o home, - ¡_Al infierno, anda al infierno_ - Con él, por sempr’en jamás! - --¡Poche, meu Santo San Pedro, - Que ben deixás conocer - Qu’andiveches sempre ceibo, - Que nunca foches casado - Nin n’a terra nin n’o ceo! - Todiña-las comenencias - Para vos quixeches ¡deño! - ¿Y á min non me dás ningun-ha?... - Pois vé qu’eu tamen as quero. - S’aló con cadea andiven - En têla agora non penso, - Que todo c’a morte acaba - Segun pedrican os cregos. - Un-ha ves nos separamos, - Eu y o meu home, e por certo - Que foi pra sempre... e esta dito, - Pois son terca, si sòs terco. - ¿Que non me querés n’a groria? - Pois xurei non ir ô inferno - Dond’él está, y acabouse, - E n’hay que falar mais d’esto. - ¿Que habés de facer de min? - ¿Irei ô limbo d’os nenos? - ¡Me vayas! que xa estou d’eles - Hasta a punta d’os cabelos.-- - --¡Caramba, c’o a muller esta! - Dixo enfadado San Pedro, - Que si non fora por Dios... - --Bah, señor, deixavos d’eso - E permitíme que pase... - --Non, non e non. ¡Caramelos! - Fora d’aquí... e ¡pum! botouna - Direitiño cara ô inferno. - --¡Qu’o xurei! Xa o teño dito... - Berraba a vella... non entro. - Señor, Señor... _Sursum corda_, - Aquí estou, e aquí me quedo. - - E quedouse, sí, quedouse: - ¿Onde? non se sabe certo, - Nin si foi porqu’a oise Dios - Ou porque n’a quixo o deño. - Só se sabe, ben sabido, - Qu’anda n’as alas d’o vento, - Metendo medo ôs rapaces - N’as negras noites d’inverno; - Encelando namorados, - Desfacendo casamentos, - Malquistando matrimonios... - ¿Porque n’a levou San Pedro? - Qu’ora anda ceiba e ben ceiba - Para meternos n’o inferno. - Poñélle a figa, mociñas, - Si querés ter casamento, - Qu’ond’ela esté, nin un home - Toparés para un remedio. - - - - -EN CORNES - - -I - - Formoso campo de Cornes, - Cando te crobes de lirios - Tamen se me crobe a yalma - De pensamentos sombrisos. - De Cornes lindo lugare - Que cruzan tantos camiños, - Anque cuberto de rosas, - As rosas, tamén fan guizos. - - Antr’as pedras, alelises, - Antr’os toxos, campanillas, - Por antr’os musgos, vïolas, - Regos, por antr’as curtiñas. - Rio abaixo está o moiño, - Compostela, rio arriba... - Rio arriba, ou rio abaixo, - Todo é calma n’a campía. - - Convidando á meditare, - Soan de Conxo as campanas, - Beben os bois n’o teu rio - Y o sol alegra a escampada. - D’as tuas casas terreñas - Say fume y os galos cantan... - ¡Quen en tan fresco retiro - Dirá que as dores fan lama! - - Donde hay homes hay pesares, - Mais n’os teus campos, ña terra - Maxino que os hay mais fondos, - Cando t’amostras mais leda. - ¡Por qu’ eses trios d’os páxaros, - Eses ecos y esas brétemas - Vaporosas, y esas frores, - N’alma triste, canto pesan! - - Po-las silveiras errante - Vexo un-ha meniña orfa - Que triste vay marmurando, - --¡Ña Virxe, quen rosa fora! - --¿Porque quês ser rosa, nena? - Lle preguntei cariñosa, - Y ela contesta sorrindo, - --Porque non tên fame as rosas. - - Cost’arriba, cost’arriba, - Desandemo-l-o camiño, - Fuxamos d’este sosego - D’os pesares enemigo. - ¡Que negro contraste forman, - D’a natureza o tranquilo - Reposo, co as ansias feras - Que abaten o inxel esprito! - - -II - - Cruceiro de Ramirez que t’ergues solitario - D’os Agros n’a espranada, antr’as rosas d’os campos, - O sol d’a tarde pousa en tí o postreiro rayo - Coma n’un alma triste, pousa un soño dourado. - - Algun-ha vez n’o estio, eu ô teu pé sentada - Escoito silenciosa, mentras a tarde acaba: - Baixo d’as pedras mudas, que teu sacreto gardan - Maxino que resoa o brando son d’un arpa, - ¡Música incomprensible que d’outros mundos fala! - - ¡Tal de Memnon s’oian ô amañecer n’a estatua, - Aqueles sons divinos que as almas encantaban! - - -III - - Ódiote campo fresco, - C’os teus verdes valados, - C’os teus altos loureiros - Y os teus camiños brancos - Sembrados de violetas, - Cubertos d’emparrados. - Ódiovos montes soaves - Que o sol poniente aluma, - Qu’en noites mais sereas - Vin ô fulgor d’a lua, - Y ond’en mellores dias - Vaguey po-las alturas. - E tí tamén, pequeno - Rio, cal n’outro hermoso - Tamén aborrecido, - És antr’os meus recordos... - ¡Porque vos amey tanto, - E porque así vos odio! - - - - -SAN LOURENZO - - -I - - Ô mirar cal de novo n’os campos - Iban á abrochá-l-as rosas, - Dixen--¡En onde, Dios mio, - Irey á esconderm’agora! - E pensei de San Lourenzo - N’a robreda silenciosa. - - N’algun tempo aquês vellos carballos - Amostrando as suas raices, - Cálva-l-as redondas copas - Que xa de musgo se visten, - Âs tristes almas falábanlles - Tan soyo de cousas tristes. - - O alciprés que direito s’asoma - D’o convento tras d’o muro, - Y o lixeiro campanario - Cuberto d’herbas e musgo, - D’a devesa, c’o cruceiro - Eran cintinelas mudos. - - Y aquel Cristo que n’o arco de pedra - Abatido a frent’incrina, - Soyo, cal s’inda n’o Gólgota - Loitase c’o as agonias, - Ôs corazós oprimidos - Resignacion ll’infundia. - - E si dentro d’o craustro deserto - E ruinoso penetraba, - Nunca d’o olvido un-ha imaxen - Vira n’o mundo mais crara, - Nin de mais grande silencio - N’a terra vos rodeara. - - N’o profundo d’a font’escondida - Medraban con libertade, - Antr’as silva-l-as violas - Antr’o buxo, as dixitales, - Y a morte ¡cal fora grata - N’aquel deserto lugare! - - E por eso ô mirar cal n’os campos - De novo abrochan as rosas - Dixen--¡En onde, Dios mio, - Irey á esconderm’agora! - Y ô bosque de San Lourenzo - M’encamiñey silenciosa. - - -II - - ¿Ond’estaba o sagrado retiro?... - Percibin ruidos estraños, - Pedreiros iñan e viñan - Por aquel bosque apartado. - ¡Era que un-ha man piadosa - Coidaba os desamparados! - - D’un-ha ollada medin o interiore... - Todo relumbraba branco, - Cada pedra era un espello - Y o vello convento, un pazo - Coberto de lindas frores. - ¡Que terrible desencanto! - - ¡Negra nube cubreu de repente - Os meus ollos asombrados, - E mais que nunca abatida - Fuxin!... que o retiro amado - Pareceume a alma limpa d’un monxe - Sumerxida n’os lodos mundanos. - - Marzo de 1880. - - - - -V - - AS VIUDAS D’OS VIVOS - E - AS VIUDAS D’OS MORTOS - - - - -¡PRA A HABANA! - - -I - - Venderonll’os bois, - Venderonll’as vacas, - O pote d’o caldo - Y a manta d’a cama. - Venderonll’o carro - Y as leiras que tiña, - Deixarono soyo - C’o a roupa vestida. - --María, eu son mozo, - Pedir non m’é dado, - Eu vou po-lo mundo - Pra ver de ganalo. - Galicia está probe, - Y â Habana me vou... - ¡Adios, adios, prendas - D’o meu corazon! - - -II - - Cando ninguen os mira - Vénse rostros nubrados e sombrisos, - Homes qu’erran cal sombras voltexantes - Por veigas e campíos. - Un, enriva d’un cómaro, - Séntase caviloso e pensativo, - Outro, o pé d’un carballo, queda imóvil - C’o a vista levantada hácia o infinito. - Algun cabo d’a fonte resinado - Parés qu’escoita atento o murmurio - D’augua que cai, e eisala xordamente - Tristísimos sospiros. - ¡Van á deixá-l-a patria!... - Forzoso, mais supremo sacrificio. - A miseria está negra en torno d’eles - ¡Ay! ¡y adiant’está o abismo!... - - -III - - O mar castiga bravamente as penas, - E contr’as bandas d’o vapor se rompen - As irritadas ondas - D’o cántabro salobre. - Chilan as gaviotas - ¡Alá lonxe!... ¡moy lonxe! - N’a prácida riveira solitaria - Que convida ô descanso y ôs amores. - De humanos séres a compauta linea - Que brila ô sol, adiántase e retórcese, - Mais preto, e lentamente as curvas sigue - D’o murallon antigo d’o Parrote. - O corazon apertase d’angustia, - Óyense risas, xuramentos s’oyen, - Y as brasfemias s’axuntan c’os sospiros... - ¿Onde van eses homes? - Dentro d’un mes n’o simiterio imenso - D’a Habana, ou n’os seus bosques, - Ide á ver que foy d’eles... - ¡N’o etern’olvido para sempre dormen!... - ¡Probes nais que os criaron, - Y as que os agardan amorosas, probes! - - -IV - - --Animo, compañeiros, - Tod’a terra é d’os homes. - Aquel que non veu nunca mais que a propria - A iñorancia o consome. - ¡Animo, á quen se muda Dio-l-o axuda! - ¡E anque ora vamos de Galicia lonxe, - Verés des que tornemos - O que medrano os robres! - Mañan é o dia grande ¡â mar amigos! - ¡Mañan, Dios nos acoche! - ¡N’o sembrante a alegría, - N’o corazon o esforzo - Y a campana armoniosa d’a esperanza, - Lonxe, tocando á morto! - - -V - - Este vaise y aquel vaise - E todos, todos se van, - Galicia, sin homes quedas - Que te poidan traballar. - Tes en cambio orfos e orfas - E campos de soledad, - E nais que non teñen fillos - E fillos que non tên pais. - E tês corazons que sufren - Longas ausencias mortás, - Viudas de vivos e mortos - Que ninguen consolará. - - - - -¡OLVIDEMO-L-OS MORTOS! - - -I - - ¡Profanemos d’o bosque as umbrías!... - E ante estes mudos testigos, - O rio, a fonte y os ceos, - Qu’eu rompa os xa vellos vinculos. - D’o pasado correron as horas, - Só Dios sabe antre que abismos, - ¡Non tornarán... olvidemos! - Que a recordanza é un martirio. - - -II - - Hay un niño de rosas silvestres - Cabo d’a fonte escondido, - E un prado de herba trebiña - Alfombra o arredor sombriso. - Cal un tempo, rebuldan as brisas, - N’a fronda cantan os xilgaros, - As margaridas sorrinme, - Y oyo o marmurar d’o rio. - - -III - - Sin amar cal é negra esta vida - E perde o sol o seu brilo, - Deixa que o sorbo postreiro - Beba d’o celeste viño. - Din que dorme o privado n’o leito - Ancho d’os fondos olvidos, - Ambos pois, xuntos bebamos, - D’este bosque antr’os espiños. - - -IV - - ¡Que armonioso n’altura resoa - O zoar ronco d’os pinos! - Mais maxino que nos miran - Sereos dend’o monte arisco. - E parés que trasvexo antr’a brétema - N’as vaguedás d’o infinito - O perfil trist’e emborrado - D’os meus ensoños perdidos. - E que adustas m’axexan as sombras - Tras d’esos coutos e riscos, - D’os meus mortos adorados - E d’os meus delores vivos. - ¡Mais n’importa! Da antigua devesa - Profanemos os retiros... - Séntate ô meu lado e dime, - Dime... o que tantas oiron. - - -V - - És garrido e lanzal y os teus ollos - N’os meus coma estrelas fixos, - Dormentes, din qu’o amor n’eles - Pousa o seu dedo divino. - Eu contémprot’en tanto serea, - Dura coma os seixos frios - E d’o teu corazon conto - Os turbulentos latidos. - ¡Faise a asmosfera densa ô redore... - Decote o mesmo camiño! - Coma o seu cantar os páxaros - Tés, corazon, o teu ritmo. - Mais de vagoas s’inunda o meu rostro - E d’a yalma n’o mais intimo - O hastio lento penetra - Com’espada de dous fios. - ¡Ea! apártate lonxe... non quero - Profanar este retiro, - Nin pode o corazon tolo - Ser de sí mesmo asesino. - Sosegavos, ñas sombras airadas - Qu’estou morta para os vivos. - ¡Sagrado quedaches, bosque! - ¡Sin mancha ti, meu esprito! - - - - -¡TERRA A NOSA! - - -I - - Baixo a prácida sombra d’os castaños - D’o noso bon pais, - Baixo aquelas frondosas carballeiras - Que fan doçe o vivir, - Cabe a figueira d’a paterna casa - Que anos conta sin fin, - ¡Que contos pracenteiros... que amorosas - Falas se din alí, - Risas que s’oyen n’as serans tranquilas - D’o cariñoso Abril! - E tamén ¡que tristísimos adioses - S’acostuman oir! - - -II - - --Quen casa ten de seu, ten media vida. - Un-has telliñas para nos crubir, - Catro paus que ardan n’a lareira nosa - ¡E á traballar sin fin! - ¡Valor, valor! y espera desdichado - Mentras teñas aquí - Un-has paredes tristes e desnudas - Mais qu’herdache infeliz, - E d’as que naide despoxarte pode: - ¿Naide?... a miseria, sí. - - -III - - O forno está sin pan, o lar sin leña, - Non canta o grilo alí. - E se non é c’o a pena que o consome - O probe soyo está c’o seu sofrir - Sin que comer e sin abrigo tremba, - Por que os ventos sutils - Húmedos inda, silvan antr’as pedras - Y as portas fan xemir. - ¡Que ha de facer, Señor, s’o desamparo - Ten ô redor de si!... - ¿Deixar a terra en que naceu y a casa, - En qu’espera ter fin? - ¡Non, non! que o inverno xa pasou y hermosa - Primadera vay vir. - ¡Xa os árbores abrochan n’a horta sua! - ¡Xa chega o mes d’abril! - Y anque á torrentes chove en horas tristes - En outras o sol ri, - Xa a terra pode traballarse, a fame - D’os probes vay fuxir. - ¡Ay! o qu’en tí naceu, Galicia hermosa, - Quere morrer en tí. - - -IV - - ¡Ou miña parra d’albariñas uvas, - Que a tua sombra me dás! - ¡Ou ti sabugo de froriñas brancas - Que curas todo mal! - ¡Ou ti, en fin, miña horta tan querida - E meus verdes nabals, - Xa non vos deixo que as angustias negras - Lonxe de min s’irán! - O bran chega crubindovos de fruto - Todos son ricos xa, - Os paxariños tên gran n’as campías, - Abrigo n’a follax. - As noites son tranquilas e serenas - Craro é sempre o luar, - Por antr’as tellas entran os seus rayos - Y hastra o meu leito van, - Y así durmo alumado po-la lámpara - Que ôs probes lle luz dá. - Lámpara hermosa, eternamente hermosa, - Consolo d’os mortals. - - -V - - Esos varios sendeiros d’as montañas - Ôs fondos vales cân... - Aló enriva o _sun sun_ d’os pinos bravos, - En baixo a doçe paz. - N’a cima crara luz, aires purísimos, - Salvaxen soledá, - Romores misteriosos que despertan - Pensamentos de brava libertás. - Perfumes penetrantes, que deseyos - Loucos e estraños dan, - En baixo, amante calma, cariñosas - Brisas que ô rebuldar - Por antr’as follas, n’as sus alas traen - Romores da siudád, - Eco d’algun-ha voz fresca e sonora - De timbre virxinal. - D’a campana d’aldea o cramoroso, - Prolongado soar, - D’a presa d’o mohiño o ronco estrondo, - Y o batidor compás, - D’a lavandeira que c’os brancos liños - Contra un-ha pedra dá. - - -VI - - ¡Si, si! Dios fixo esta encantada terra - Pra vivir e gozar, - Pequeno paraiso, est’é un remedo - D’o que perdeu Adan. - Este prácido sol que nos aluma, - Estes aires d’o mar, - Este tempo soave, estas campías - Que non teñen igual, - Esta fala mimosa que nós temos - De tan doçe solás - Que non sabe decir si non cariños - Que hastr’os corazós van, - Esta terra, n’hay duda... Dió-l-a fixo - Pra ser amada e amar. - ¡Ey, Galicia a que dorme soños d’anxel, - E chora ô despertar, - Vagoas que si consolan as suas penas, - Non curan os seus mals! - - -VII - - ¡Que t’aman os teus fillos!... ¡Que os consome, - D’o teu chan s’apartar!... - Que ximen sin consolo, s’á outras terras - De lonxe, á morar van. - Que aló está o corpo n’as rexiós alleas - Y o esprito sempre acá, - Que só viven, só alentan c’as lembranzas - D’o seu pais natal. - E c’o a esperanza, c’o a esperanza ardente - D’á Galicia tornar... - E ¡como n’adorarte d’este modo - Santa e querida nay, - Como non morrer lonxe d’aquel seyo - Que mel de meles dá, - Y é groria y é contento e paraiso - N’o mundo terreal! - - -VIII - - ¡Que hermosa te dou Dios, terra querida, - Desdichada beldá! - ¡Que brando e melancolico sosego - Sinto ô te contemprar! - ¿Porque, porque antr’as frores as espiñas - Entretexidas van, - N’esa coroa que a tua testa ciñe - De verdor eternal? - ¡Ou Galicia, Galicia! a arpa sonora - Pronto descolga xa - D’a seca pónla ond’olvidada dorme, - Dorme, á sigros contar. - Os bardos fillos teus a voz levanten - D’as cordas ô compás, - Y enchan ô mundo armónicas y altivas - Tan só pra t’alabar. - - - - -* * * - - - Tecin soya a miña tea, - Sembrey soya o meu nabal, - Soya vou por leña ô monte, - Soya a vexo arder n’o lar. - Nin n’a fonte nin n’o prado - Así morra c’o a carráx - El non ha de virm’ á erguer, - El xa non me pousará. - ¡Que tristeza! o vento soa, - Canta o grilo ô seu compás... - Ferve o pote... mais, meu caldo, - Soiña t’hey de cear. - Cala rula, os teus arrulos - Ganas de morrer me dan, - Cala, grilo, que si cantas - Sinto negras soïdás. - O meu homiño perdeuse, - Ninguen sabe en onde vay... - Anduriña que pasache - Con él as ondas d’o mar, - Anduriña, voa, voa, - Ven e dime en ond’está. - - - - -* * * - - - Os manantiales sécanse, - Ôs robres cáenll’as follas, - Pero a tua yalma é plena primadera, - Non veu mais que un-ha aurora. - - E en vano oyes d’o mundo, - En vano oyes d’a vida... - N’apagará a tua sede o que outros beben - N’as auguas maldecidas. - - Mais cando chegue a tarde d’o teu dia - E chegue o teu outono, - Ven hastr’a miña tomba paseniño, - E deposita n’ela os teus remorsos. - - - - -DOR ALLEO N’É MEU DOR - - - Uns magoan querendo consolare, - Outros o dedo afincannos n’a llaga, - Mais o peor de todos é o traidore - Que repite ô ferirnos.--¡Todo pasa! - - Y a concencia tranquila, - Déixanos tan dichoso e tan sereno, - Entregados á un dor que se non mata - Fay d’a vida un inferno. - - Mais s’o trance lle chega - D’o mesmo que magoa, ser magoado, - Di qu’eterno cal Dios é seu penare - E pon n’o ceo, o lastimeiro layo. - - - - -* * * - - - --¡Como venden a carne n’o mercado - Vendeut’o xurafás! - --¡Pero que importa ô fin que me vendese; - S’eu n’o podo olvidar! - --Matoute á penas, sin piedá, e deixoute, - Deixoute o desleal. - --Pois olvidada morrerey e triste - Que olvidalo... ¡non xa! - --Cal se pisan as herbas él pisoute... - ¡Odiate!... ¿e n’o odiarás? - --Anque m’odie, e me pise, e me maldiza, - Eyllo de perdoar. - --¡Mal haya a tua constancia, probe tola, - Y a tua lealtad! - Mais anque tí o perdones, Dios qu’é xusto - N’o pode perdoar. - - (_Un incredulo aparte,_ - _Sorrindo c’un sorrir de Satanas_) - --Fiádevos en Dios e non corrades - ¡Dios! ¿quen sabe s’o hay? - (_Un-ha vella que pasa_)--Aquel que as fixo - Eu sey que tarde ou cedo as pagará. - (_Outro_)--Âs escuras vamos, - Sen que sepa ninguen pra donde vay. - Pero, cobre n’a man o que poidere - Mais val ter en seguro qu’esperar. - (_Un bon_)--Hay tantos homes - Como intenciós e pensamentos hay. - Pero dichos’ aquel que inda morrendo - Ô que o matou lle pode perdoar. - - - - -* * * - - - Foy a Pascoa enxoita, - Choveu en San Xoan, - Á Galicia a fame - Logo chegará. - Con malenconía, - Miran para o mar, - Os que n’outras terras - Tên que buscar pan. - - - - -* * * - - - Non coidarey xa os rosales - Que teño seus, nin os pombos, - Que sequen, com’eu me seco, - Que morran, com’eu me morro. - - - - -* * * - - - Eu levo un-ha pena - Gardada n’o peito, - Eu levoa, e non sabe - Ninguen por que a levo. - Orelas vizosas - D’o Miño sereno, - Onde o paxariño - Ten o seu espello, - Y antr’as margaridas - Pacen os cordeiros, - Vos soyas sabedes - O meu sentimiento. - Cabo d’un-ha pena - Onde mana un rego - Â sombra d’un pino - Manso e xigantesco - Que soberbo brama - Cand’o move o vento, - Coma n’un sepulcro - Dorme o meu sacreto. - Mais, anque alí dorme - Viv’en min desperto. - Eu levo un-ha pena - Gardada n’o peito - Tamaña, tamaña, - Bon Dios que n’a rexo. - ¡Quen me dera, orelas - D’o Miño sereno, - Ser un d’aqués cómaros - Qu’en vos tên asento! - Sin medo e sin penas, - De bran e d’inverno - Un sigro tras d’outro - Morara ond’eu quero... - C’a veiga por paço - C’o espazo por teito. - - - - -* * * - - - Meus pensamentos cal voás tolos... - ¿Á donde vâs? - ¿Á donde? á donde, s’eu no-no digo, - Naid’o sabrá. - - D’a fonte ô rio, d’o rio â veiga, - D’a veiga ô mar, - ¿Que buscás tolos?... s’eu no-no digo, - Naid’o sabrá. - - Meus pensamentos... ¿porque perenes - M’atormentás? - ¿Por qu’îs decote ¡ay! s’á donde ides - Naid’o sabrá? - - Cal palomiña buscás a llama - Que vos queimar... - Y a triste morte que vos teredes - Naid’a sabrá. - - - - -VIVIR PARA VER - - - Marcháchet’un dia - Ti, aquel qu’eu queria, - Fuxiste d’a terra - Que tant’alegría - Y encantos encerra. - Dixeches--María, - Mais doçe que as meles, - Mais linda que as frores, - Paloma sin feles, - Non chores, non chores, - Que ausencia envivece, - Non mata, n’esquece, - Os doçes amores, - Que a dicha axuntou. - ¡Eu voume!... mais s’ora - Delor nos ofrece - Fertuna treidora, - Jamás t’olvidara - Quen tanto t’adora - Quen tanto t’amara. - ¡Adios miña vida! - N’o peito escondida - Te levo, antre tanto - Non torno á te ver. - ¡Ti espera! pois xuro - Por Dios sacrosanto, - Que si non morrer, - Aquí ey de volver. - Morrer, non morreche... - Y anqu’eu esperara... - ¡Que ben que compriche, - Palabra que diche! - ¡Amor que tibeche! - Que os anos pasaron, - As frores mucharon, - Os negros cabelos - En brancos tornaron, - E nunca mais, nunca - ¡Poder d’un querer! - Quixeches volver... - _Vivir para ver._ - - - - -N’É DE MORTE - - - --¿Xa estás de volta, Rosa d’Anido? - ¡Eu non coidara verte tan cedo! - Y as meigas todas contigo, Rosa, - Aló n’a vila seica andiveron, - Que de difunto tès a colore - Y a vista brava, y o falar seco. - --É que de pena, d’a terra lonxe - Pouquiño á pouco m’iba morrendo, - Mais... colorosa, me verás logo - Que agora vivo, porque te vexo. - --¡Tola de Rosa, c’o qu’ela saye!... - ¿Inda t’acordas d’aqueles tempos? - --¡S’inda m’acordo!... ¿com’olvidalos - Cando tan soyo sey pensar n’eso? - Bebemos xuntos, n’aquela fonte, - Xuntos pousamos n’aquel portelo, - Herba collemos xuntos n’o prado - E íbamos xuntos tomá-l-o fresco - N’o mes d’agosto dendes que a lua - Branca saia tras d’os outeiros. - Estas lembranzas me consumian, - De tí apartada, d’a terra lexos... - Pero e tí, dime, ¿non t’acordaches - E non t’acordas de todo aquelo? - --¡Ti que me pides, rapaza, cando - Desmemoriado son com’un deño! - Y ademais, Rosa, direicho todo, - Pra que non volvas á pensar n’esto. - Bebin con outras n’aquela fonte, - Pousey con outras n’aquel portelo, - ¡Ay, e con tantas â luz d’a lua, - N’o mes d’agosto tomey o fresco!... - Dime meniña s’un home pode - Cargar con tantos recordos d’estos, - E si non debe votalos fora - Por que n’estorben n’o pensamento. - Quíxente un dia, quíxente Rosa, - Mais di un-ha copra, que o amor y o vento - Des que fixeron o seu facido, - Vánse rapaza como viñeron. - ¡E que lle vamos á facer, Rosa, - S’aquestas cousas non tên remedio! - Adios, pr’ Habana domingo embarco, - Y anqu’ora chores, non teñas medo, - Que mal d’amores n’é mal de morte, - Y ô fin y ô cabo pasa c’o tempo. - - - - -* * * - - - ¡Querom’ire, querom’ire! - Para donde no-no sey. - Cégam’os ollos a brétema - ¿Para dond’ey de coller? - N’acougo c’un-ha inquietude - Que non me deixa vivir, - Quero e non sey o que quero - Qu’é todo igual para min. - Querom’ire, querom’ire, - Din alguns que á morrer van; - ¡Ay! queren fuxir d’a morte, - ¡Y a morte con eles vay! - - - - -* * * - - - O meu olido mais puro - Dérache s’eu fora rosa, - O meu marmurio mais brando - S’é que d’o mar fora onda. - O bico mais amoroso - Se fose rayo d’aurora, - Si Dios... mais ben sey que tí - Non qués de min, nin a groria. - - - - -* * * - - - --Medico, doill’a cabeza... - Zuruxan, doill’un-ha man, - Mais s’é c’o esprito lle doy - ¿Que menciña lle darás? - --Para infirmidás d’as almas - N’a terra cura non hay, - Pídelle á Dios que cha leve; - Quizas n’o ceu sandará. - - - - -* * * - - - --Anque me des viño d’o Riveiro d’Avia, - Todo-l-os almibres, e toda-l-as viandas, - D’as que os reises comen e no mundo haxa, - Ña madre querida, non sey que me falta. - Anque me trayades com’un santo en palmas, - E que me poñades de toda-l-as galas, - E que me levedes â corte de España, - Ña madre querida, non sey que me falta. - E anque me des ouro, e anque me des prata - Diamantes e alxofres, pelras e esmeraldas - E canto hay n’o mundo, non me dades nada, - Por que, ña madriña, non sey que me falta. - D’a esperanza hermosa cortaronm’as alas - E n’hay alegría si n’hay esperanza. - - - - -* * * - - - Dend’aquí vexo un camiño - Que non sey á donde vay, - Po-lo mismo que n’o sey - Quixera o poder andar. - Istreitiño sarpentea - Antre prados e nabals - Y and’o feito, aquí escondido, - Relumbrando mais alá. - Mais sempre, sempre tentándome - C’o seu lindo crarear, - Qu’eu penso, non sey por que, - N’as vilas que correrá, - N’os carballos que o sombrean, - N’as fontes que o regarán. - Camiño, camiño branco - Non sey para dónde vas, - Mais cada vez que te vexo - Quixera podert’andar. - Xa collas para Santiago, - Xa collas para o Portal, - Xa en San Andrés te deteñas, - Xa chegues á San Cidrán, - Xa, en fin, te perdas... ¿quén sabe - En dónde? ¡qué mais me dá! - Que ojallá en tí me perdera - Pra nunca mais m’atopar... - Mais ti vas indo, vas indo, - Sempre para donde vas, - Y eu quedo encravada en onde - Arraigo ten o meu mal. - Nin fuxo, non, que aunque fuxa, - D’un lugar á outro lugar, - De min mesma, naide, naide, - Naide me libertará. - - - - -N’O CRAUSTRO - - - Dábanse bico-l-as pombas, - Voaban as anduriñas, - Xogaba o vento c’o as herbas - Pobradas de margaridas, - Y as lavandeiras cantaban - Mentra-l-a fonte corria. - Fórons’indo un-ha tras d’outra, - Y alí se quedou soiña, - C’a triste frente incrinada - Cabe un-ha arcada sombrisa... - Estonces non sey qué sombras - Quizais de memorias vivas, - Quizais d’os frades difuntos, - Pasar en procesion mística - Veu, n’aquelas soledades, - Que amaba canto temia. - Tembrou d’angustia e de pena - E con amarga sorrisa, - Mirando o xasmín sin follas - Qu’iban á brotar axiña, - Marmurou mentras d’os ollos - As bagullas lle caian: - «Todo volve, todo torna, - Menos o ben qu’eu queria: - Todo, todo aquí se queda - Eu soya vou de fuxida. - Non ey de vervos mais, frores, - Adorno d’esas cornisas, - Nin á oir os teus marmurios - Fonte que á gozar convidas, - Nin á contemprarvos, pedras, - Testigos d’a pena miña; - Outros virán profanarvos, - Mentras eu morro esquencida.» - Sonaron pasos n’as bóvedas, - Soprou un-ha forte brisa, - Oyeuse un-ha carcaxada - Cal si d’o inferno saira: - Era o trasno d’o convento, - Que recordand’outros dias, - Ríase d’as ansias negras - E d’a orfandá d’a meniña. - - - - -* * * - - - ¡Cómo lle doy a yalma, - Pero, canto lle doy! - De dia nin de noite - Non para c’a delor. - ¡Señor, vó-la fixeche, - Señor, curaina vos! - Y o corazon ferido, - Tamen ¡canto lle doy! - Y eu ben sey que non pode - Sandar d’o corazon. - ¡Señor, daille descanso - N’a terra que a criou, - Que o polvo torne ô polvo, - Y o esprito, ô ceu, bon Dios! - - - - -* * * - - - Ô sol fun quentarme - Doum’escallofrios, - Cal s’o Norte bravo - M’arrastrase arisco. - Sentin un-ha gaita - D’alegre sonido, - Y os cabelos todos - Puñéronsem’hirtos; - E tembrey cal tembra - N’a beira d’o rio, - Herba que a corrente - Toca c’os seus limos. - Miñ’alma dorida, - Meu corpo inxeliño, - Faivos mal a gaita, - Davos o sol frio. - Miñ’alma, meu corpo, - Se non é feitizo, - É que a morte querme - Para o seu enxido. - - - - -* * * - - - Sempre po-la mort’esperas, - Mais a morte nunca ven; - ¡Coitado! ¿pensas que as penas - Poden matar d’un-ha vez? - Nunca que son coma o ético, - Tras de roer e roer, - Só deixan un corpo cando - Xa non tên que comer n’el. - Cando a yaugua d’as penas - Se reverte n’a copa sin medida, - Soyo é remedio a morte - Para curar d’a vida. - - - - -¿QUÉ LLE DIGO? - - - --Eu volvo par’a terra, - Á tua muller Antona, ¿qué lle digo? - --Pois, pra non meter guerra, - Por que non veñan á petar conmigo, - Olvidarás que foches meu testigo. - Ô demais... boy â libertade adoito... - Xa sabes o refran, meu compañeiro, - A libertá primeiro, - E mellor que alá bróa, é aquí bizcoito. - --Mais val aquí, coma quen di solteiro, - Que casado e con fillos - Andar alá, sudando aqueles millos... - ¡Entendo, compañeiro! - --Que como poida se goberne Antona, - E anque d’ela me doyo, - Como de lonxe nada sey nin oyo... - Quen non sabe, nin ve... sempre perdona. - Cando xa vello sea, - Tornarey c’os meus ósos para a aldea, - Que algo ll’ey de levar â terra nosa: - Mais mentras mozo son, non pode sere - Por que s’é por mullere, - S’é que Antona está alá, teño aquí á Rosa. - --Esa ch’é a nay d’o año - Bon Anton de Riaño, - Pero en verdad che digo - Que as mulleres son toda-l-o enemigo, - E xa qu’esto así o sea, - Antr’a nosa y a allea - Mais ou menos graciosa, - Pois... muller por muller, val mais a nosa. - --A nosa é a que nos quer e nós queremos - Que si falta o cariño - Coidando que un-ha pomba tés n’o niño - Un-ha cróbega tés, filla d’os demos. - --Â cróbega a cabeza se ll’esmaga - E c’o a sua vida paga. - ¿Mais d’Antona a pacencia, - Con que lle paga, dime, a tua concencia? - ¿Que cura d’o seu dor á fonda llaga? - --Deixate de concencias e delores - Que non teñen lugare - Tratando de mulleres e d’amores. - Qu’ela vexa, se quer, de se curare: - E cóntalle que cando eu o tibere - Xa lle darey con que se precurare, - Y agora, ¡adios! ¡hastra que Dios quixere! - - - - -* * * - - - Teño un niño de tolos pensamentos, - Ond’o lar escondidos, - E des que ven a noite - Y o lume esta alcendido - E arrimo o pote y á fiar me sento, - N’aquel meu corrunchiño, - Mentras que quence o caldo, estonces dígolles - --¡Vinde, meus queridiños! - E corren e rebuldan - Tan contentos d’estar soyos conmigo, - C’a sua nay, sua dona, - Seu unico agarimo. - E ¡canto alí falamos en secreto, - E sempre d’él Dios mio! - D’él que por irse alá... soya deixoume - C’o corazon ferido. - ¡Cantas tristezas, cantos - Queixumbrosos sospiros, - M’atormentaron, cantos - D’o meu peito sairon! - Pero todo en sacreto - Qu’esto á ninguen llo digo, - Non foran á pensar que marmuraba - D’os feitos qu’él me fixo. - ¡Eu, marmurar de tí con xent’allea!... - Nunca, meu queridiño, - Que ti és meu home eu tua muller e debo - Calar a miña dor y os teus desvios. - Sô c’os meus loucos pensamentos falo - Por que son meus amigos - E tan discretos... tanto, - Que só din o qu’eu quero e lles premito. - Sin eles, meu Xaquin, ¿que de min fora? - ¿Soya aquí, dond’un tempo houben contigo - Estalar de dor, tal com’estalan - N’o lume eses espiños? - Moitas veces, sí, moitas... - Pra nou deixarme descansar, ¡rabisos! - Antr’o meu leito veñen - E donde ti dormiche fan o niño, - Mais eu, tal com’agora - Pra non chorar á fio - E non ter que levar mañan de cedo - Os ollos coma brasas alcendidos - Cando vaya ô mercado, - Seilles decir ¡endinos! - Non m’atormentés mais, ide á escondervos - N’o voso buratiño. - E despídoos de paso - Con un amante bico... - Mais si llo dou á eles, ese beixo - É para tí tan só, Xaquin querido. - ¡Volve, volve onda min, porque anque diga - Que consolada vivo - Con estos loucos pensamentos, seica, - Seica m’axudan á morrer, Dios mio! - Xaquin, Xaquin, que de muller naciche, - E que d’outra muller tiveches fillos, - ¡Ay, cal teu pay sin tua nay morrera, - Ve que morro sin tí, Xaquin querido! - - - - -BASTA UN-HA MORTE - - - Cala can negro, n’oubees, - Â porta de quen ben quero, - Corvos, non voés por riba - D’o sobrado ond’está enfermo. - C’o teu resprandor _compaña_, - Baite, non lle poñas medo. - S’é que queres que alguen morra, - Eu sey d’un san que contento, - Por él déravo-l-a vida - E irá con vosco ôs infernos. - - - - -AS TORRES D’OESTE - - - A yaugua corria - Po-lo seu camiño, - Y eu iba ô pé d’ela - Preto d’os Laiños, - Sin poder c’as penas - Que moran conmigo. - - Con tamaña carga, - ¿Para dond’eu iba? - A Virxe sabrayo, - Qu’eu no-no sabia; - Mais seica fuxindo - De min mesma iña. - - Por antr’os herbales, - Profunda e sombrisa, - Cal un-ha sarpente - D’escamas bruñidas, - Brilaba ôs meus ollos - Dándome cobiza. - - ¡Estaba tan soya! - Nin bote, nin lancha, - Nin velas, nin remos, - A vista alegraban, - E soya-l-as veigas - Tamén se quedaran. - - ¡Qué bonitas eran - N’outro tempo as rosas, - Que n’aqueles campos - Medran e s’esfollan! - Mais muchas estonces - S’amostraban todas. - - Y o sol, cal a lua - En noite de brétema, - Brilaba tembrando - Por antr’as vimbieiras, - Tan descolorido - Com’a mesma cera. - - Y ô ferir as ondas - Revoltas e oscuras, - Víanse n’espeso - D’a negra fondura - As herbas marinas - E longas que a surcan. - - De pronto un-ha y outra - Poñéndome medo, - As loitosas cruces - Se m’apareceron, - Que s’erguen n’orela - Cal n’un cimiterio. - - Meu ben, ¿onde moras? - Perguntey chorando: - Xa que tí morreche, - N’o mundo, ¿qué fago - Coma vos, ¡ou torres! - Soya e sin amparo? - - Soidás me consomen, - Vagoas m’alimentan, - Sombras m’acompañan, - Cómem’a tristeza. - ¡Quen pode con tanta - Fartura de penas! - - Y eu non sey que negra - Tentazon maldita - M’afrixeu o esprito, - M’anubrou a vista, - E sorreume como - M’o demo sorrira. - - Dend’a fond’orela - Mirey arredore... - A marea viva - Petaba n’as torres, - Orfas antr’a líquida - Saban que as embolve. - - --¡Alá vou!--lles dixen - --Daime morte doçe, - Auguas ond’as penas - Para sempre dormen... - Saltey... y a corrente - Calada levoume. - . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . - ¡Ou Torres d’Oeste! - Malas tentadoras - Auguas apromadas, - De calma treidora, - Cómaros pelados - Onde o corbo pousa; - - ¡Ou Torres d’Oeste! - Tan soyas e mudas - C’a vos’ atentaches - A miña tristura. - Ningun triste vaya - Cabo de vos nunca. - - D’os desamparados - Tendes o menaxen, - Y ainda ô redor voso - Non rexorde o aire - Coma si temese - De vos despertare. - - É d’as que s’apegan - A tristeza vosa, - D’as que o peito oprimen, - D’as abrumadoras, - Que ô inferno encamiñan - As almas loitosas. - - Que s’inda estou viva - Foy que un mariñeiro - Medio morimunda, - Por estes cabelos - Trouxome d’as ondas, - Ô mundo en que peno. - - Non vayades nunca - Eu vo-l-o aconsello, - Âs Torres d’Oeste - C’o corazon negro. - - - - -¿POR QUÉ? - - - --¡Escoita! os algoasiles - Andan correndo a aldea, - Mais, ¿como pagar, como, s’un non pode, - Inda pagá-l-a renda? - - Embargarannos todo, que non teñen - Esas xentes concencia, nin tên alma. - ¡Quedaremos por portas! - ¡Meus fillos d’as entrañas! - - ¡Mala morte vos mate - Antes de que aquí entredes!... - ¡D’os probes, ô sentirvos, - Os corazos, cal baten tristemente! - - María, se non fora - Porque hay un Dios que premia e que castiga, - Eu matara eses homes - Como mata un raposo á un-ha galiña. - - ¡Silencio! ¡Non brasfemes, - Qu’este é un valle de lágrimas!... - ¿Mais porque á alguns lles toca sufrir tanto - Y outros a vida antre contentos pasan? - - - - -* * * - - - De soidás morriase, - N’a vila sospirando po-la aldea, - Asombrábana as casas c’os seus muros - E asombrábana as torres e as igrexas. - - As ruas enlousadas, somellábanlle, - Sin verdor nin frescura, - Cimeterio ond’os mortos - Fora andaban d’as tristes sepulturas. - - Y as comidas sabíanlle - Á fariña sin sal y á xaramagos, - Y as poucas que tocaba - En vez de dárll’alento a iñan matando. - - Algun-ha vez chegaban hastra ela, - Non sey s’en ilusion se de verdade, - Uns agrestes olidos - De leixanas ribeiras e pinares. - - Iñas’estonces a sentar n’un alto - Contempraba os estensos horizontes, - E rompendo en sospiros que a afogaban, - Ronca escramaba saloucando:--¡Eu voume! - - ¡E íñase á presa e sin remedio!... ¡Íñase - C’a tristeza mortal que a consumía! - Íñase a probe Rosa, - Pero... ¡par’a outra vida! - - - - -* * * - - - Pois consolate, Rosa, - Que moito ten que padecer n’a vida, - Quen moito d’ela goza, - E olvidada ha de ser quen foy querida, - O que á tí che pasou, pasalle á todos - D’esa maneira ou de distintos modos. - ¿Non t’acordas d’aquela? - Todo n’ela era encanto e fermosura - Todo inocencia pura; - E con fonda ternura - E c’un amor que as pedras abrandaba, - Eu decote, a chamaba - Pomba sin fel, e fonte de cariño. - Bebia n’o seu peito o paxariño, - ¡Tan branco, relumbraba! - Y olor, color, sabor, qu’eu ben sabia - Ô que sabia Anxela, - Anque n’inda á cheirala m’astrevia... - ¡Todo ôs meus ollos era santo n’ela! - Esto n’un tempo foy, tempo dichoso, - Que inda o corazon lembra cariñoso, - Por que despois d’aquelo - E que un d’outro vivimos apartados - Ela indose á Ferrol y eu á Cambados, - Topámonos n’a feira d’o Campelo, - Y eu busca que te busca n’a sua cara, - E no seu xeito todo, - O encanto que n’un tempo m’encantara, - E n’o poiden topar de ningun modo. - Y ela era a mesma, tan lanzal e hermosa, - Tan fresca e colorosa - E doçe coma a mel d’os seus cortiços, - Mais á tantos feitiços, - Eu estaba insensibre - E d’o pasado en vano perseguia - Un volubre fantasma que fuxía - Libre d’amor e de cadeas libre. - Meditey un momento - E con certo remorso e sentimento - Ô cabo comprendin, ña Rosa cara, - Que tanto ben y encanto que namora, - Nada para min fora - S’aló cand’eu a amara - Outros o meu amor non ll’emprestara. - Porque, non val sabencia, - Bondade, fermosura, n’inocencia, - Pureza, nin virtude, - Para ser ben querido e ben querere - Por que o basta c’o sere. - Mentras o amor non mude - S’és fea, coma tí, n’habrá mullere - De mayor xentileza e mellor pranta; - S’és infame e perdida, serás santa - D’as que o son sin querelo parecere; - E s’és boba e sin sal, é qu’escondida - Tès a esencia y a gracia bendecida - Dentro d’un misterioso relicario - Donde sô, o amante cego e visionario - A esencia atopa y o elisir d’a vida. - Mais des que o amor quere voar, ña prenda, - E que lle cay a venda, - Forza é deixalo ire, - Que n’hay virtude nin poder que o prenda, - Y o que antes nos mirou tras d’un-ha nube, - Ou trasparente gasa, - Des que a gasa se rompe e a nube pasa, - Rosa, val moito mais que no-nos mire. - - - - -C’A PENA Ô LOMBO - - - ¡Cantas frores silvestres n’os valados, - Que festós e qu’encaixes - Primorosos de musgos e verdura, - Que colorido, que folláx n’os árbores, - Mentra-l’as brisas mansamente corren, - Com’alento d’os ánxeles! - Reina n’a veiga un prácido sosego - Cay a luz n’os regueiros en cambiantes, - Y o cómaro, e encañada soavemente - Van querband’o paisaxen - Lixeiramente envolto n’os vapores - D’a misteriosa tarde. - Só se sinte o piar d’o paxariño - O marmurar d’as auguas - E n’a cima d’o monte o cantar triste - D’un-ha muller que pasa. - Mentras c’o seu marmurio o manso rego - N’aquel ritmo monotono a acompaña. - ¡Que tristeza tan doçe! - ¡Que soidá tan prácida! - ¡Mais para un alma en horfandá sumida - Que soidá tan deserta e tan amarga! - - Sin mirar, fixa os ollos - N’as brétemas leixanas - Vaporosas e leves - Que o sol pinta de grana, - Y as mans en cruz, y os ollos - Arrasados en vagoas - Marmura saloucando:--¡Querom’ire! - Porque agonizo aquí desconsolada... - Millor que acá antre rosas - ¡Ay! ¡quero ir á morrer á dond’el vaya! - E no fondo d’o barco - Soiña abandonada - Tras seu amor y a morte, para América, - Para morrer de dor, ô mar se lanza. - - - - -TAN SOYO - - - Os dous d’a terra lonxe - Andamos e sufrimos ¡ay de min! - Mais ti tan soyo te recordas d’ela, - Y eu, d’ela e mais de ti. - Ambos errantes po-lo mundo andamos - Y as nosas forzas acabando van, - Mas ¡ay! tí n’ela atoparás descanso - Y eu tan soyo n’a morte o ey d’atopar. - - - - -ÍNDICE - - - Páginas - - Dedicatoria. V - - Prólogo de D. Emilio Castelar. VII - - Duas palabras d’a autora. XXIII - - - LIBRO I - VAGUEDÁS - - D’aquelas que cantan as pombas y as frores. 3 - - Ben sei que non hay nada. 3 - - Tal com’as nubes. 4 - - Diredes d’estes versos, y é verdade. 5 - - ¡_Follas novas_!, risa dame. 6 - - ¿Que pasa ô redor de min? 7 - - Alguns din, ¡miña terra! 7 - - Alá, po-la alta noite. 8 - - Paz, paz deseada. 9 - - Un-ha vez tiven un cravo. 10 - - Cand’un é moi dichoso, moi dichoso. 11 - - Oxe ou mañan, ¿quen pode decir cando? 12 - - Xa nin rencor nin desprezo. 13 - - Aquel romor de cántigas e risas. 14 - - Á un batido, outro batido. 16 - - Cand’era tempo d’inverno. 16 - - Mais vé qu’o meu corazon. 17 - - Co seu xordo e costante mormorio. 18 - - Ando buscando meles e frescura. 19 - - ¡Silencio! 20 - - - LIBRO II - ¡DO INTIMO! - - ¡Adios! 23 - - Grilos e ralos, rans albariñas. 25 - - ¡Cal as nubes n’o espaço sin limites! 26 - - Rico ou probe algun dia. 27 - - N’a catredal. 28 - - Corré serenas ondas cristaiñas. 32 - - Cada noite eu chorando pensaba. 34 - - Ti onte mañan eu. 35 - - Deixa que n’esa copa en onde bebes. 36 - - Bós amores. 37 - - Amores cativos. 38 - - Abrid’as frescas rosas. 39 - - De valde... 40 - - ¿Quen non xime? 41 - - Ladraban contra min que camiñaba. 43 - - Por qué, miña almiña. 45 - - O toque d’alba. 47 - - ¡Mar! c’as tuas auguas sin fondo. 50 - - Caba lixeiro, caba. 51 - - Cando penso que te fuches. 52 - - A ventura é traidora. 53 - - Lévame á aquela fonte cristaiña. 54 - - Ô pazo d’A... 55 - - N’o ceo, azul crarísimo. 56 - - A xusticia po-la man. 57 - - Dios puxo un velo enriva. 59 - - ¡Tas-tis! ¡tas-tis! n’a silenciosa noite. 60 - - Amigos vellos. 62 - - Mayo longo... mayo longo. 64 - - Lua descolorida. 65 - - Qué pracidamente brilan. 66 - - Estranxeira n’a sua patria. 68 - - ¡Padron!... ¡Padron! 70 - - Pasade. 74 - - Por qué, Dios piadoso. 75 - - ¡Soya! 77 - - - LIBRO III - VARIA - - N’hay peor meiga que un-ha gran pena. 81 - - Vamos bebendo. 88 - - Un verdadeiro amor é grande e santo. 89 - - Non cantes, non chores, non rias, non fales. 89 - - ¡Adiante! 90 - - ¡Nin âs escuras!... 91 - - Xigantescos olmos, mirtos. 93 - - Cada cousa n’o seu tempo. 95 - - Cabe d’as froles a nena. 96 - - Pelouro que roda. 99 - - A disgracia. 100 - - ¡E ben! cando comprido. 103 - - Sin niño. 105 - - Eu por vos, e vos por outro. 106 - - ¡Valor! qu’anqu’eres como branda cera. 109 - - Dulce sono. 110 - - Espantada, o abismo vexo. 111 - - Para a vida, para a morte. 112 - - N’a tomba d’o xeneral inglés Sir John Moore. 114 - - Cal graciosa brandeas. 119 - - Sin terra. 122 - - Para uns negro. 123 - - Tristes recordos. 126 - - Meses d’o inverno frios. 131 - - Era n’o mes de Mayo. 132 - - ¿Qué ten? 138 - - Tí, a feiticeira e branca com’as neves. 139 - - Ruinas. 140 - - Chirrar d’os carros d’a Ponte. 144 - - A Bandolinata. 145 - - Brancas virxes de cándidos rostros. 148 - - Vanidade. 149 - - Para á vida e para á morte. 150 - - Apresa Alvaro d’Anido. 152 - - Decides qu’o matrimonio. 153 - - Agora cabelos negros. 155 - - Premita Dios que te vexas. 156 - - Teño un mal que non ten cura. 157 - - Sarna con gusto, non pica. 159 - - É verdade qu’un pode. 160 - - Fas uns versos... ¡ay qué versos! 161 - - Tembra un neno no húmido pórtico. 162 - - - LIBRO IV - D’A TERRA - - ¡Calade! 167 - - Miña casiña, meu lar. 168 - - Soberba. 171 - - ¡A probiña, qu’está xorda!... 174 - - Xan. 186 - - O encanto d’a pedra chan. 189 - - Tanto e tanto nos odiamos. 198 - - En Cornes. 202 - - San Lourenzo. 206 - - - LIBRO V - AS VIUDAS D’OS VIVOS - E AS VIUDAS D’OS MORTOS - - ¡Pra a Habana! 211 - - ¡Olvidemo-l-os mortos! 215 - - ¡Terra a nosa! 218 - - Tecin soya a miña tea. 224 - - Os manantiales sécanse. 225 - - Dor alleo n’é meu dor. 226 - - Como venden a carne n’o mercado. 227 - - Foy a Pascoa enxoita. 229 - - Non coidarey xa os rosales. 229 - - Eu levo un-ha pena. 230 - - Meus pensamentos cal voás tolos. 232 - - Vivir para ver. 233 - - N’é de morte. 235 - - ¡Querom’ire, querom’ire! 237 - - O meu olido mais puro. 238 - - Medico, doill’a cabeza. 238 - - Anque me des viño d’o Riveiro d’Avia. 239 - - Dend’aquí vexo un camiño. 240 - - N’o craustro. 242 - - Cómo lle doy a yalma. 244 - - Ô sol fun quentarme. 245 - - Sempre po-la mort’esperas. 246 - - ¿Qué lle digo? 247 - - Teño un niño de tolos pensamentos. 249 - - Basta un-ha morte. 252 - - As Torres d’Oeste. 253 - - ¿Por qué? 258 - - De soidás morriase. 259 - - Pois consolate, Rosa. 261 - - C’a pena ô lombo. 264 - - Tan soyo. 266 - - - - -FÉ DE ERRATAS - - - Página Dice Léase - - 20 ¡Silencio! ¡SILENCIO! - 38 unus uns - 138 Qu’e Que - 162 n’humedo no húmedo - 162 brillo brilo - 173 Qu’es Qu’és - 212 reisnado resinado - -*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK FOLLAS NOVAS *** - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the -United States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. - -START: FULL LICENSE - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg-tm License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project -Gutenberg-tm electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the -person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph -1.E.8. - -1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm -electronic works. See paragraph 1.E below. - -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the -Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when -you share it without charge with others. - -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. - -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: - -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work -on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the -phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: - - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and - most other parts of the world at no cost and with almost no - restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it - under the terms of the Project Gutenberg License included with this - eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the - United States, you will have to check the laws of the country where - you are located before using this eBook. - -1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase "Project -Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. - -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg-tm. - -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg-tm License. - -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format -other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg-tm website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain -Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1. - -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works -provided that: - -* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation." - -* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm - works. - -* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - -* You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg-tm works. - -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. - -1.F. - -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. - -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right -of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. - -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. - -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. - -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. - -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any -Defect you cause. - -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm - -Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at -www.gutenberg.org - -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation's website -and official page at www.gutenberg.org/contact - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without -widespread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular -state visit www.gutenberg.org/donate - -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. - -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. - -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate - -Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works - -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of -volunteer support. - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. - -Most people start at our website which has the main PG search -facility: www.gutenberg.org - -This website includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. |
