summaryrefslogtreecommitdiff
path: root/old/65703-0.txt
diff options
context:
space:
mode:
Diffstat (limited to 'old/65703-0.txt')
-rw-r--r--old/65703-0.txt7604
1 files changed, 0 insertions, 7604 deletions
diff --git a/old/65703-0.txt b/old/65703-0.txt
deleted file mode 100644
index db3baef..0000000
--- a/old/65703-0.txt
+++ /dev/null
@@ -1,7604 +0,0 @@
-The Project Gutenberg eBook of Follas Novas, by Rosalía de Castro
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
-most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms
-of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you
-will have to check the laws of the country where you are located before
-using this eBook.
-
-Title: Follas Novas
-
-Author: Rosalía de Castro
-
-Release Date: June 26, 2021 [eBook #65703]
-
-Language: Galician
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-Produced by: Sanly Bowitts, Ramón Pajares Box and the Online Distributed
- Proofreading Team at https://www.pgdp.net (This file was
- produced from images generously made available by The Internet
- Archive/Canadian Libraries)
-
-*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK FOLLAS NOVAS ***
-
-NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
-
- * Las cursivas se muestran entre _subrayados_, y las versalitas se
- han convertido a MAYÚSCULAS.
-
- * Los errores de imprenta han sido corregidos.
-
- * La ortografía del original ha sido retocada, buscando una mayor
- facilidad de lectura. Teniendo en cuenta que la lengua gallega,
- en la época de esta edición, pecaba de falta de normalización,
- se ha uniformado la ortografía de los artículos y pronombres
- homónimos, y de sus contracciones con la preposición «a».
-
- * Se ha completado el emparejamiento de los signos de interrogación y
- exclamación.
-
- * Las páginas en blanco han sido eliminadas.
-
- * Las correcciones enumeradas en la «Fe de erratas», al final del
- libro, han sido incorporadas al texto.
-
-
-
-
-FOLLAS NOVAS
-
-
-
-
- Biblioteca de «La Propaganda Literaria»
-
- FOLLAS NOVAS
-
- VERSOS EN GALLEGO
- DE
- ROSALÍA CASTRO DE MURGUÍA
-
- PRECEDIDOS DE UN PRÓLOGO
- POR
- EMILIO CASTELAR
-
-
- [Ilustración]
-
-
- DE VENTA
-
- MADRID
- La Ilustración Gallega y Asturiana
- León, 12, principal
-
- HABANA
- La Propaganda Literaria
- O’Reilly, núm. 54
-
- 1880
-
-
-
-
-Esta obra es propiedad de _La Propaganda Literaria_, casa editorial de
-la Habana, quien ha cumplido con las condiciones que marca la ley para
-los derechos de propiedad literaria.
-
-
-Aurelio J. Alaria, impresor, Estrella, 15, Madrid
-
-
-
-
-ÔS SEÑORES DA XUNTA DIRECTIVA
-
-E MAIS INDIVIDUOS QUE COMPOÑEN A
-
-SOCIEDADE DE BENEFICENCIA D’OS NATURALES DE GALICIA
-
-N’HABANA
-
-
-_Un sentimento de gratitude faime oxe dedicarlles este meu libro. O
-dia en qu’os fillos de Galicia levaban á cabo n’Habana un d’os seus
-mais groriosos feitos (permitaseme chamarlle así, porque tal o creio);
-o dia en qu’entr’o aplauso de todos, fundouse en tan lexana rexion a_
-Sociedade de beneficencia d’os naturales de Galicia, _houbo quen quixo
-santifical’ô seu modo volvendo pr’a sua patria os ollos y o corazon,
-unindo n’aquela obra de patriotismo o recordo d’un libro que foi tamen
-o esaltado fruto d’amor ô noso país._
-
-_O xuntar ôs nomes d’os fundadores d’a_ Sociedade, _o d’autora d’os_
-CANTARES GALLEGOS (_cousa que lles agradecin por que me via así
-unida â obra de caridade mais grata ô meu corazon_) _xa sey que non
-foy mais que como un-ha espresion d’amor pr’a patria ausente, qu’eu
-cantara xa que non en bós versos, ô menos en versos afertunados. Séino
-ben; mais non por eso deixo de ter n’o que val aquel recordo, e de
-crêrme obrigada á dar á esa_ Sociedade _un-ha púbrica moestra d’o meu
-agradecemento, xa que púbrica foy tamen a proba d’estimacion que â sua
-vez me deron n’aquel dia os meus paisanos n’Habana._
-
-_Reciban pois a dedicatoria d’este meu novo libro: trata d’as cousas
-d’a terra, e vay escrita n’a nosa lengoa. Recíbana, non pó-lo que val,
-sinon pó-lo que significa._
-
- ROSALÍA CASTRO DE MURGUÍA
-
- Socia honoraria da _Sociedade de beneficencia
- d’os naturales de Galicia n’Habana_
-
-Santiago 23 Febreiro 1880.
-
-
-
-
-PRÓLOGO
-
-
-Nada me complace tanto en la vida como recorrer las regiones que
-componen el territorio de nuestra España y contemplar los monumentos
-que despiertan la memoria de nuestros padres. Los tiempos pasados se
-avivan y resucitan en el escenario donde sus tragedias sucedieron. El
-alma de los muertos vuelve, á los conjuros y evocaciones del recuerdo,
-como para buscar el orígen de venturas ó desventuras trascendentes á su
-nombre en el mundo y á su reposo en la eternidad. Enseña más sobre el
-destino de Roma un paseo por la Vía Apia, bordada de sepulcros, que un
-estudio de los libros de Tito Livio y de Tácito. Cuentan más historia
-de España las piedras mudas de la catedral de Toledo, que las páginas
-grandilocuentes de Mariana y de Mendoza. Los campos de Montiel llevan
-aún la maldicion del fratricidio de los Trastamaras; las ruinas de
-Poblet, cubiertas de ortigas, guardan aún las sombras augustas de los
-reyes de Aragon; las alturas del puerto de Muradiel revelan á los ojos
-mas vulgares las glorias á ellas unidas como la luz á los soles; el
-pico de Monserrat refleja las retinas de los navegantes catalanes del
-Mediterráneo, que lo saludaban arrobados en sus fabulosas expediciones
-al Oriente de Europa; las rejas de Granada parecen el poema de la
-guerra santa y de la reconquista nacional, y apénas hay un rincon de la
-Península donde los espectáculos de la naturaleza no estén realzados
-por las grandiosas escenas de la historia.
-
-En mi calidad de historiador he contemplado mil veces los escenarios
-principales de los hechos históricos, y no he visto, sin embargo,
-aquellos donde nuestras crónicas modernas comienzan, y la fuente de
-nuestra vida nacional brota, y el poema de la reconquista se inicia,
-y el habla española balbucea sus primeras palabras, y el grito de
-Dios y libertad resuena, y la capilla de Covadonga señala como la
-letra inicial de nuestras victorias, y el astur y el galáico hacen
-retroceder al árabe abortado por los desiertos hácia el Mediodía y al
-normando abortado por los mares hácia el Norte; y por do quier, así en
-los primitivos dialectos de incomparable dulzura como en las iglesias
-románicas de indecible severidad, se sienten aún los vagidos de nuestro
-espíritu y se tocan las tablas de nuestra cuna; ¡ah! no he visto,
-decia, ni Astúrias ni Galicia.
-
-¡Y cuántas veces héme fingido estas tierras en mi imaginacion y
-he tratado de resucitarlas y de describirlas tales como las veia
-interiormente! Sobre todo, esa extraña y desconocida Galicia me llamaba
-con sus innumerables atractivos y aparecia verde y húmeda, ceñida de
-espumas oceánicas, tapizada de inacabables prados, llena de colinas
-en cuyas alturas sombrea el bosque y á cuyos piés brilla la floresta,
-esmaltada por sus rias y por sus puertos semejantes á tranquilos
-lagos, cubierta de castañares y de naranjales, con sus mares verdes y
-sus horizontes recamados de arreboladas neblinas, como una especie de
-Escocia meridional española, muy apropiada, cual la Escocia británica
-del Norte, á la poesía, y al cántico, y al sentimiento de la naturaleza.
-
-¡Y será de ver aquella catedral, á la que volvian sus ojos los
-moribundos en toda la Edad Media, é iban, hasta del seno de la Bulgaria
-y de Rusia, los peregrinos en gran muchedumbre á ganar el perdon de sus
-culpas con poner los labios en las losas de su pavimento! ¡Y el alma se
-quedará extática en su puerta de la Gloria pintada de tantos colores y
-entre cuyos iris, semejantes á los matices de la oracion, y entre cuyos
-dorados, semejantes á los resplandores de inmaculado éther, revolotean
-las innumerables figuras como místicas mariposas venidas de las
-flores del cielo, y surgen las estatuillas como mensajeras encargadas
-de elevar á las alturas celestiales las constantes aspiraciones que
-á lo infinito siente en su eternal carrera nuestro pobre y oscuro
-planeta! ¡Cómo caerán las sombras por aquellas recatadas capillas,
-antiguo albergue de las peregrinaciones y término santo de largo y
-proceloso viaje! ¡Cómo resonará por aquellas bóvedas el grito que los
-guerreros han proferido en Clavijo, en Calatañazor, en las Navas,
-en Tarifa; el grito que invocaba al Apóstol y lo traia al frente de
-nuestros ejércitos en su blanca cabalgadura apocalíptica! Jerusalem,
-Roma, Compostela, eran por aquellos tiempos de fé como las tres gradas
-espirituales por donde la pobre humanidad podia subir hasta ver frente
-á frente las tres personas de la Trinidad Santísima.
-
-Y después de haberse confortado el ánimo con estos santos recuerdos,
-¡cómo se comunicará con la naturaleza! Ya sé por experiencia que no
-puede pedírsele al Norte el color de nuestras tierras meridionales
-y la línea inflamada que rodea como de una aureola esplendente las
-aristas de la Giralda y las estrías del Parthenon. Ya sé que nuestro
-paganismo clásico, nuestra forma plástica, nuestro relieve escultórico,
-los secos torrentes en que la adelfa se corona de rosadas flores y la
-palma se cimbrea al soplo abrasador del simoun, jamás se encuentran en
-los campos eternamente verdes que el Océano riega con sus evaporaciones
-contínuas y con sus lluvias benéficas, y que la niebla envuelve en sus
-velos de gasa. Pero será de ver el campo tranquilo, como los idilios
-de Teócrito; el prado á la contínua reverdecido por una primavera
-perpétua; los bosques de frutales, cargados con las abrillantadas
-frutas; las colinas, donde en libertad crecen toda clase de arbustos;
-entre los altos robles y castaños el antiguo campanario de la aldea;
-por los hondos valles la cabaña con su establo y el establo con sus
-vacas á la puerta; serpenteando en varias direcciones la ria serena y
-trasparente, llena de barcas ligeras que contrastan con las pesadas
-carretas, y trabajando sin descanso los campesinos de ambos sexos,
-seguidos de sus innumerables chicuelos que entonan á una en coro esas
-sonatas y cantares, cuyos aires se han elevado en las composiciones de
-los primeros maestros europeos, lo mismo en la sinfonía pastoral de
-Beethoven que en la tierna _Sonámbula_ de Bellini, á expresion clásica
-de la felicidad campestre. Galicia tiene pintores, que excuso nombrar,
-capaces de darnos idea tan clara de su tierra como los pintores
-malagueños nos la han dado de una merienda en la Caleta ó los pintores
-sevillanos de un baile en Triana.
-
-Inútil buscar en las composiciones gallegas una sombra como de
-azabache junto á una pared cuya cal semeja al alabastro; la luz llega,
-cernida por tantos vapores como hay en el aire y amortiguada por tanta
-vegetacion como hay en el suelo, dulce, á guisa de caricia gallega, sin
-rebotes hiperbólicos, sin reverberaciones metálicas á los ojos, que
-pueden recibirla y gozarla en una placidez inefable. Bajo los seculares
-árboles de ramas bastantes á cubrir una plaza; en cercados floridos
-y olientes á madre-selva; sobre alfombra natural, y aunque natural
-mullida y blanda, el gallego, cubierto con su montera y ataviado con
-sus calzones y su chaqueta de paño oscuro que chapillas de plata
-abotonan y adornan, baila en compañía de la hermosísima gallega, en
-cuya cabeza flamea el pañuelo de colores realzado sobre el primoroso
-dengue y el oscuro zagalejo de estameña, y en cuyo cuello relucen sobre
-la blanca camisa los varios collares; y así, trenzan, al son de su
-gaita, una de esas danzas iguales á su música, por tristes, por amantes
-y por voluptuosas.
-
-Lo cierto es que esta tierra, falta de calor, inspira á sus hijos una
-pasion tan encendida que raya en fanatismo. Ni el catalan, que se cree
-ciudadano de perfecta nacionalidad; ni el andaluz, que habita la region
-más privilegiada y más poética de España; ni el valenciano, bienhadado
-en sus asiáticos jardines; ni el vigoroso aragonés aman á su patria
-como la ama el gallego. La sombra de sus árboles, el dejo de su agua
-natal, los mendrugos de su pan de maíz y de centeno, las maderas de su
-establo, el olor de sus vacas, el espacio de su Municipio, el tañido de
-la campana que toca la oracion al anochecer, la melodía de su zampoña,
-el cantar de su alborada en tales términos se imponen á sus sentidos,
-á sus sentimientos, á su conciencia, á toda su alma, á todo su sér,
-que al arrancarle de allí le desarraigan, como si fuera un árbol, y
-dobla el cuello, y pierde la gana, y apaga la mirada, y desmaya de
-fuerzas, y decae de color, y olvida el habla, y siente una tristeza
-tal en todos sus afectos y un dolor tan agudo en todo su cuerpo, que
-concluye el infeliz por la muerte. Hay razas de tal suerte unidas con
-su tierra, que al separarlas separais los dos términos de una entidad,
-el alma y el cuerpo, y concluís con su existencia. La mayor parte de
-aquellos suicidios de pueblos, como los de Numancia y de Sagunto, que
-tanto nos maravillan, se explican por el apego al suelo natal, fuera
-de cuyo aire no pueden respirar ni vivir. Existen razas nómadas como
-las razas invasoras del Norte, llamadas por una vocacion interior al
-movimiento, desasidas del suelo, juntas con su caballo y con su carro
-que las trasportan de uno á otro territorio, las cuales se engendran en
-una region, nacen en otra, viven de contínuo viaje, mueren sin saber
-el pueblo donde han nacido, y cambiando de creencias cual cambian de
-patria, tienen la vocacion de las emigraciones y de las conquistas,
-por cuyo terrible poder suelen renovarse las sociedades humanas, de
-igual suerte que se renuevan los aires por las tempestades y por las
-inundaciones los campos. Pero en cambio hay otras razas á quienes
-jamás separaríais del territorio donde nacen y que se pegan á él como
-la carne al hueso. Estas son las razas que padecen el mal del país,
-llamado en griego nostalgia, mal horrible que termina casi siempre
-por la muerte. Y parece que la fatalidad lo quiere. El gallego se
-vé obligado, por la densidad de la poblacion y por la tristeza del
-suelo, á las emigraciones constantes. Imaginaos cuál será su pena
-cuando trasponga la línea del horizonte sensible y deje tras sí el
-campanario de la iglesia parroquial en cuyo regazo ha crecido su alma;
-el cementerio donde yacen sus mayores, con cuyos huesos se mezclan
-las raíces de la vida; los hogares que han cobijado los afectos y
-las pasiones, á cuyo impulso se ha reunido la sangre y ha amasado la
-carne del corazon. En ningun punto del mundo donde vaya volverá á
-ver la zagaleja que, con la mano puesta al oido, la cabeza movida á
-un lado y otro, los ojos fuera casi de las órbitas cual si buscara y
-no encontrara el sér amado, entona la triste cancion correspondiente
-á la serenata andaluza, cancion parecida, en su larga y triste
-cadencia, bien á un arrullo de amor, ó bien á un suspiro de muerte. Y
-se comprende, se comprende perfectamente que al abandonar todos estos
-lugares, indisolublemente unidos á todas sus pasiones, desfallezca
-y muera. Y esta tristeza del alma se refleja en su poesía, que es
-verdaderamente una poesía melancólica del corazon.
-
-Así tiene los caractéres de la poesía del Norte, la vaguedad y la
-profundidad. La naturaleza se refleja en la conciencia de sus bardos
-como se reflejan los objetos en los poemas osiánicos. La estrella que
-luce entre las primeras sombras de la tarde; el vapor que asciende del
-oleaje de los mares á formar las nubes; los vientos huracanados que
-se estrellan al pié de la roca vestida de pinares; las yerbas de las
-colinas que ondean y se pliegan al beso de los céfiros; el torrente que
-se despeña espumoso entre los riscos; la luna coronada de nieblas, que
-dan mayor palidez y mayor misterio á su faz; la caverna llena de aves
-nocturnas, cuyos gritos se confunden con el toque de las ánimas, dan á
-la poesía gallega mucho del sabor que tienen los cánticos de aquellos
-pueblos obligados por su latitud y por su clima á encerrarse dentro de
-sí mismos, y relacionar los fenómenos del universo con los afectos y
-las ideas del alma.
-
-Su lengua, sin embargo, por la riqueza de combinaciones vocales, por
-la dulzura de las consonancias, por la copia de rimas, por la variedad
-de metrificacion, por la onomatopeya de sus palabras, relaciónase
-con todas las lenguas meridionales, pues al oirla diríais que estais
-oyendo el italiano, el provenzal, el lemosin, cualquiera de las lenguas
-habladas á orillas del Mediterráneo y compuestas por las relaciones
-y el comercio de aquellos pueblos, que sobre un fondo heleno-latino
-ostentan esmaltes y relieves por el movimiento natural de la sociedad
-sobrepuestos y realzados. Á estas calidades reune un candor, una
-sencillez, un sabor arcáico que muestran cómo se ha cultivado
-principalmente en la Edad Media, y luégo, cuando la nacion se formó
-en el siglo generador de los grandes Estados, ha tenido que ceder la
-palma á la gran lengua del centro, á la lengua castellana. Galicia,
-ménos abierta naturalmente á las irrupciones de extranjeros pueblos
-que el Mediodía de España; ménos helena y ménos árabe, pues ni una ni
-otra raza han ejercido en las orillas del Atlántico el poder que en
-las orillas del Mediterráneo; romana, muy romana durante el Imperio,
-y después de la irrupcion germánica esencialmente sueva, tiene una
-complexion más determinada y una tradicion más seguida que el resto de
-las provincias españolas. Su habla, pues, debe ser el latin romanceado
-por los suevos, como el habla castellana el latin romanceado por los
-habitantes del centro. Sea de esto lo que quiera, existe una hermosa
-literatura en Galicia. El mayor de nuestros escritores y de nuestros
-sabios en la Edad Media, el Rey D. Alfonso X, escogió el gallego para
-cantar loores á la Vírgen Madre, y el gallego ha inmortalizado los
-amores y los duelos del popular Macías. Y si examinais el conjunto de
-esa literatura, encontrareis que tienen sus poetas algo de la escuela
-de Suabia, tan encarecida y alabada en Alemania por la fluidez de sus
-rimas, unida á la profundidad del sentimiento y de la idea.
-
-Si la literatura gallega no tuviese ningun otro libro más que las
-_Follas Novas_ de Rosalía Castro, bastábale para su lucimiento y para
-su gloria. Puesto que la poesía es, como todo arte, la idea sentida
-con profundidad y expresada con hermosura, digo que no conozco quien
-sienta más y exprese mejor. La ternura se mezcla con la tristeza, la
-luz con el misterio, la inspiracion y el estro con la verdad, formando
-un conjunto de tal suerte nuevo y original y suyo, que no se cansa de
-admirarlo el entendimiento, fatigado por lo convencional y arbitrario
-de artificiosas escuelas que se empeñan en resucitar lo pasado, muerto
-para siempre, ó ya en repetir pasiva y fotográficamente la impura
-realidad. Rosalía siente y sabe expresar lo sentido. Su alma no liba la
-poesía en lo grande, en lo inmenso, en lo infinito; como la violeta,
-gusta de las sombras y exhala su aroma con tal humildad que excusa como
-grave falta el propio mérito. Pocas veces he visto expresar como en
-la composicion titulada _Vaguedás_ esas visitas de las inspiraciones
-varias, nubes sin formas evaporadas del corazon á la mente, y que
-suelen unas veces arrebolarse en las tintas de la idea, y otras veces
-enrojecerse en el relámpago de la pasion. Así pregunta por qué escribe
-y no sabe cómo responder á esta pregunta. Pues en tal ignorancia se
-encuentra el secreto de la verdadera vocacion poética. Quien canta sin
-voluntad, obedeciendo á movimientos del sér como obedece el arpa á la
-mano que la tañe, y expresando ideas instintivas presentadas de súbito
-á la mente, más por sobrenaturales revelaciones que por la interior
-reflexion; quien hace eso ha recibido del cielo el don de la poesía
-para traerlo y depositarlo entre los abrojos de la tierra.
-
-Teniendo este don, no podia ménos de tener con él profunda melancolía.
-Redentores y no llevar corona de espinas; profetas y no sentir las
-epilepsias de la admiracion; sabios y no consumirse en el calor de
-la retorta donde surgen nuevos elementos; héroes y no desposarse
-con la muerte; poetas y no padecer con todos los que padecen, y no
-llorar con todos los que lloran, y no sentir la nostalgia de cielos
-misteriosos, ¡ah! es completamente imposible. Rosalía está triste,
-y la tristeza rodea de aureola mística sus sienes, y la tristeza se
-plañe en todos los acordes de su lira. Así no podeis ménos de llorar
-cuando se despide de sus prados, del cláustro donde tantas veces ha
-gemido; de los montes negros, plateados por la alborada que brilla en
-el Sar y en el Sarela; de las pardas torres metropolitanas destacándose
-en las inciertas lontananzas; y al decirles adios, considera que esto
-permanecerá perenne, inmóvil, perdurable, miéntras los que se creen
-inmortales superiores á todos los mencionados objetos, eternos como
-las almas, cada dia darán hácia la muerte un paso y dejarán en las
-tortuosidades del camino alguna ilusion ó alguna esperanza. Conozco
-pocas emociones más magistralmente dichas que la despertada en su
-corazon por el interior de la catedral de Santiago. Se oye rezar
-á los viejos y á las viejas los padre-nuestros; se ven los rayos
-últimos del sol en su ocaso penetrando por las vidrieras de colores y
-descomponiéndose en las brillantes sartas de las arañas; se siente el
-terror que la sobrecoge cuando al plañido de los campanarios vé las
-almas en pena pintadas por los altares, y las cabezas de los santos
-moviéndose como para contarse algun misterio unas á otras; se pregunta,
-por fin, al poder de la evocacion, si aquellos rostros de las estatuas
-tienen alma, y los labios de piedra palabras, y los Arzobispos y los
-Obispos, tendidos sobre las losas, fuerza para levantarse de sus lechos
-frios como el mármol y pedir perdon á los crucifijos, iluminados por
-las dudosas lámparas, y la Soledad lágrimas para llorar los dolores
-de su divino Hijo y la eternidad de nuestros pecados. No acierto á
-expresar cuánto me conmueven los pensamientos poéticos por Rosalía
-consagrados al cementerio, á la ermita, al enterramiento, á la mezcla
-de la religion con la muerte. Creeríais sus ideas florecillas brotadas
-en los sepulcros. Caen sobre el alma con la lánguida tristeza de las
-ramas del sáuce y huelen á ciprés. Hace bien la poetisa cantando esos
-abismos insondables donde concluye el frenesí de nuestra vida y pára
-el movimiento vertiginoso de nuestra desatentada carrera. Yo nunca
-he visto sin conmoverme una iglesia en los valles de mi tierra. Una
-iglesia, único ideal del pobre pueblo, á quien el arte se aparece bajo
-la forma religiosa; nave mística, poblada de santos que interceden
-por nosotros y circuida de muertos que esperan su resurreccion; faro
-luminoso, encendido sobre los escollos del mundo y que proyecta su luz
-en las profundidades del alma, luz solitaria, la cual se nos aparece
-como estrella misteriosa en el dia de los tormentos; arca que flota
-en el diluvio de nuestras lágrimas; punto de interseccion entre los
-caminos de la tierra y los caminos de la eternidad; influencia de toda
-aspiracion ascendente á lo infinito y de toda inspiracion descendente
-de lo infinito; una iglesia conmueve siempre por las lágrimas que se
-han evaporado en sus aires aguardando consuelo y por los cadáveres que
-han caido sobre su pavimento, aguardando perdon por las oraciones que
-aletean bajo sus bóvedas y los ex-votos que penden de sus paredes,
-por las lenguas de fuego que manda el espíritu divino á todo lo
-contingente, y las nubes de incienso que manda el espíritu humano á
-todo lo absoluto; por el esfuerzo que sus arcos, sus aras, sus altares,
-sus cúpulas representan para romper el misterio divino que envuelve la
-inmensidad de los espacios y que agita y hace extremecer desde el fondo
-de nuestro corazon hasta la cima de nuestra inteligencia.
-
-No conozco en las diversas lenguas literarias de la Península
-composicion alguna más tierna y más sentida que la titulada: _¡Padron!
-¡Padron!_ Dentro de poco, así que el libro se divulgue, alcanzará
-renombre tan ruidoso como la inmortal composicion de Bécquer: «¡Dios
-mio, qué solos se quedan los muertos!» Delante de un cementerio, lo
-primero que se le ocurre es la idea de todo cuanto acaba en nosotros al
-pasar de la juventud á la madurez en la existencia: las risas sin fin,
-los bailes sin término, los cantares dulces, los coloquios amorosos,
-las noches serenas, la guitarra melancólica, los acordes de la
-serenata, cuanto ha pasado en la vida. Sigue á esta triste reflexion
-sobre todo lo que llevamos muerto en nosotros mismos, una pintura del
-cementerio de Adina, tal como se aparecia á sus ojos en la niñez, con
-sus olivos viejos y oscuros; con sus clérigos que toman el sol en las
-tapias como los viejos cipreses, y los niños que juegan entre las
-tumbas como las mariposas entre las flores; con las piedras tumularias
-que resaltan entre los montones oscuros de la tierra removida; con
-el blanco osario, que á lo mejor, en la callada noche, despide la
-fosfórica luz de sus fuegos fátuos; con las yerbas verdes, las malvas,
-las cicutas, las ortigas, que crecen alimentadas por los muertos y
-exhalan desde la superficie de las sepulturas, mezcladas sus raíces
-con los huesos, el oxígeno de la vida. Naturalmente, la emocion que el
-cementerio despierta en el alma de una niña es emocion de alegría. Y en
-esta alegría se encuentra lo filosófico y lo profundo del pensamiento,
-alcanzado por la intuicion soberana del poeta. En la edad en que no
-hemos visto los muertos, no creemos en la muerte. Pues qué, ¿no jugamos
-á la puerta del cementerio como á la puerta de la escuela? ¿Habeis
-visto algun contraste mayor y más terrible que los divertimientos, y
-las risas, y los gritos de los huérfanos de dos ó tres años miéntras
-los clérigos salmodian, á la puerta de la casa en duelo y ante un ataud
-lleno, los cánticos de la eternidad?
-
-La niña vé en el cementerio de Adina la yerba sobre las sepulturas, las
-flores sobre las yerbas, las mariposas sobre las flores, los pájaros
-sobre las mariposas, el cielo sobre los pájaros, la vida que rebosa en
-el templo de la muerte. Pero se ha ido léjos de allí, se ha separado
-por mucho tiempo, y al cabo ha vuelto la infeliz. Pregunta por todos
-los que ha amado, y nadie le responde. El tiempo se los ha ido llevando
-poco á poco en sus giros, y ha despoblado de los séres predilectos á
-Padron y ha poblado con sus despojos el cementerio. Así corre á él,
-y mira por la cerradura, y en vez de ver y oir lo que veia y oia de
-niña, vé la tierra removida sobre la cual vagan las almas y oye la
-campana plañidera que llora por los muertos.
-
-Consolémonos. Nada en la realidad tan repugnante ni nada en el ideal
-tan hermoso como la muerte. El cadáver á los ojos del cuerpo está lleno
-de gusanos, y á los ojos del alma circuido de ángeles. Hiede cuando
-nos acercamos á él con nuestro cuerpo, y embalsama el aire cuando nos
-acercamos con nuestra alma. ¡Qué sería de nosotros si no muriéramos
-nunca! Estas dudas que taladran las sienes, y estos desengaños que
-desgarran el corazon; el amor sin esperanza, la ilusion sin realidad,
-la separacion de los séres queridos, la pena de la ausencia, todos
-estos dolores habrian de ser eternos. Sólo allende la tumba el ideal
-será verdad, la ilusion certidumbre, la poesía pensamiento, el
-pensamiento vida, la vida eternidad, la eternidad amores sin celos,
-satisfacciones sin desencantos, creencias sin sombras, espíritus
-sin cuerpos, arte sin formas, felicidad sin zozobras, la plenitud
-del sér, el dia imperecedero de la justicia, la vision perfecta del
-Eterno. ¡Dios mio, que no vengan dos veces los cálices ya apurados;
-que no se aparten de nosotros jamás los séres tan queridos; que no
-suceda al ideal soñado con tanto amor el parto abortivo de la grosera
-realidad; que el cierzo de un nuevo desengaño no hiele, nó, la última
-florescencia de ilusiones y la última cosecha de esperanzas; y como
-todo esto sea imposible en el mundo, mátanos pronto en tu divina
-misericordia para que pronto nuestros mismos calumniadores nos hagan
-justicia y nos durmamos para siempre creyéndonos bendecidos y amados, y
-aguardando muchas lágrimas sobre nuestras cenizas!
-
-Una de las cualidades más sobresalientes en Rosalía Castro es la
-cualidad poética por excelencia, la vista intuitiva de la relacion
-misteriosa que existe entre el mundo interior y el mundo exterior,
-entre el universo que compone la humanidad y el universo que compone
-la naturaleza. La esfera del horizonte y la esfera del cerebro, la
-luz de los ojos y la luz de los astros, las lluvias y las lágrimas,
-las tormentas y los dolores, la electricidad que culebrea por las
-nubes, y las simpatías que despedimos de nuestro sér, forman, como los
-asonantes un romance, como los consonantes una oda, como los tonos
-graves y agudos una sinfonía. La luna llena, mirando al Océano, lo
-aviva en mareas; la mujer hermosa mirando nuestros ojos los enciende
-en fuego, que á su vez aviva y enciende el deseo. Las corrientes
-magnéticas, en cuya virtud se pliegan las hojas de la sensitiva, tienen
-algo de esa otra corriente en cuya virtud se agitan unos nervios
-como las cuerdas de un arpa. Hay entre la palabra y la idea, entre
-la forma y el fondo, entre el alma y el cuerpo la misma relacion que
-entre la electricidad y el magnetismo, que entre la luz y el calor.
-La serpiente fascina al pajarillo como la meditacion al místico. En
-el yermo encontrais muchas almas y muchas alondras extáticas. El
-entusiasmo de los corazones contribuye al movimiento de los cuerpos
-como el esfuerzo de los músculos. El bacante caeria rendido en su
-carrera si no creyese que un Dios lo impulsa, y la pitonisa muerta
-en su trípode si no creyese que un Dios habla por su boca. Los séres
-humanos se sostienen unos pendientes de otros en la sociedad como los
-mundos sidereos se sostienen unos á otros en la atraccion universal. La
-mirada del tigre os dá terror como la mirada de vuestro mayor enemigo,
-y la mirada del cordero compasion como la mirada de un niño. Existe
-una relacion misteriosa entre los matices del prisma y las notas del
-músico. Pitágoras explicaba más á sus discípulos con la vista que
-con la palabra. Alejandro, que sólo tenía 50.000 hombres en Arbelas,
-miéntras Darío tenía un millon, no quiso pelear en las tinieblas como
-le aconsejaba Parmenión, porque creia más en los prodigios de sus
-ojos que en los prodigios de su táctica. Magnetismo, electricidad,
-amor, voluntad, calor, pasion, luz, idea, todas estas virtudes varias
-se confunden, perteneciendo unas á la esfera espiritual y otras á la
-esfera material, como unas fuerzas se confunden con otras fuerzas
-en la inmensidad del universo. Pues pocos pensadores y pocos poetas
-expresan mejor estas relaciones que Rosalía Castro en sus bellísimos
-versos.
-
-Si hubiéramos de calificarla con una sola palabra, calificaríamosla de
-poeta lírico por excelencia. Cuando se eleva en alas de robusto estilo
-á la poesía impersonal, objetiva, rayana con la epopeya, carece de la
-originalidad que la distingue en tanto grado cuando canta sus propias
-emociones; y si presenta el mundo externo, lo presenta en relacion con
-su alma, celeste, luminosa, trasparente, y en cuya superficie el menor
-soplo de las auras levanta rizos y ondulaciones, el menor reflejo de
-la luz extiende esmaltes, y matices el menor objeto de las orillas; el
-árbol frondoso y la yerba humilde, la colina que permanece inmóvil en
-los bordes y el ave que pasa por los horizontes, encuentran espejos y
-dejan de sí copias y retratos. Y siendo poeta lírico por excelencia,
-es por necesidad poeta elegiaco. Desde el principio al fin de sus
-versos dos sentimientos la poseen; sentimiento de tristeza melancólica
-por las desgracias universales de la vida humana, y sentimiento de
-tristeza exaltada por las desgracias particulares á la vida gallega.
-El hombre es una síntesis de la creacion. El universo sideral recoge
-su más bello éther para producir la luz de los humanos ojos; los
-fluidos electro-magnéticos condensan sus más poderosas corrientes para
-derramarse por las cuerdas de nuestros nervios; los átomos, que acaso
-vienen de los confines del espacio, se acumulan en nuestro cuerpo
-para componer el más perfecto organismo; y sobre todas estas varias
-determinaciones y modos de la materia universal, se eleva en nosotros
-el misterio indecible, inenarrable, sublime: ese misterio del alma que
-llega por grados á ver lo infinito y á desembocar en la eternidad.
-Todas las cosas piensan en nosotros y todas las cosas en nosotros
-padecen. Nuestra voz repite el quejido universal de los séres que se
-duelen del esfuerzo empleado por traspasar el límite y de la fatalidad
-que al límite los sujeta como á su cadena, como á su prision, como á
-su eterno suplicio. Este quejido, más agudo á medida que el sér crece
-y progresa, encuentra un eco en todas las estancias de las _Follas
-Novas_, y un eco poético. Pero el dolor más bellamente expresado es
-el dolor de su madre Galicia. Se vé el aislamiento en que la patria
-comun ha dejado á tan hermosas provincias. Se oye el resuello de una
-raza forzada por su triste condicion social á todos los trabajos más
-materiales y penosos. Se ven las marcas de las heridas seculares
-abiertas en los pobres campesinos por la antigua tiranía señorial. Se
-notan las cualidades de aquella familia de pueblos, la inteligencia
-aguda, la astucia fina, la tristeza perpétua. Sobre todo, el dolor de
-los dolores gallegos se halla repetido á cada verso: el dolor de la
-separacion, el dolor de la ausencia, el dolor de la nostalgia, el dolor
-de las emigraciones, la patria apareciéndose húmeda, fresca, verde,
-sencilla como un idilio, grata como una mañana de primavera, con su
-aroma de frutas y flores, con sus cadencias campestres repetidas por
-la zampoña y por la gaita, con sus rias trasparentes y tranquilas, en
-medio de los ardores del implacable trópico y de las tristezas del
-forzado destierro. Toda obra poética, por subjetiva, por particular,
-por personalista que á primera vista parezca es una obra social. Los
-dolores de Galicia hablan por boca de Rosalía, y los hombres de Estado,
-los que han tenido el Gobierno en sus manos, que hoy lo tienen, los
-que mañana pueden volver á tenerlo, necesitan, heridos por voces tan
-dulces como ésta, averiguar la cantidad de satisfacciones que deben
-darse á las justas exigencias de esas provincias y el remedio que
-puede colegirse entre todos para sus antiguos é inveterados males. No
-olvidemos que hace poco un escritor insigne del vecino reino trazaba
-una especie de nacionalidad literaria compuesta de portugueses,
-brasileños y gallegos. Estas cosas podian pasar por juegos de la
-imaginacion cuando no habian trascurrido horribles crísis, y no se
-habian visto ciertas tendencias que podrian reaparecer mañana, ora
-bajo la bandera del absolutismo, ora bajo la bandera de la demagogia
-que tantos desastres han derramado en nuestros territorios y tantas
-amarguras en nuestros corazones. Para matar el provincialismo exagerado
-no hay medio como satisfacer las justas exigencias provinciales. No
-olvidemos que muchas de nuestras regiones, como Galicia por ejemplo,
-tienen brillantísima literatura propia, la cual, respondiendo á una
-ley de la vida, á la ley de variedad, debe coexistir con la literatura
-nacional, sin daño de la patria, mayor á medida que crecen sus hijos,
-y se fortifican los órganos que componen su cuerpo y se abrillantan
-las estrellas que pueblan su cielo. Rosalía, por sus libros de versos
-gallegos, es un astro de primera magnitud en los vastos horizontes del
-arte español.
-
-
-EMILIO CASTELAR.
-
-
-
-
-DUAS PALABRAS D’A AUTORA
-
-
-Gardados estaban, ben podo decir que para sempre, estes versos, e
-xustamente condenados po-la sua propia índole á eterna olvidanza,
-cando, non sin verdadeira pena, vellos compromisos obrigáronme á
-xuntalos de presa e correndo, ordenalos e dalos á estampa. N’era esto,
-en verdade, o qu’eu queria, mais n’houbo outro remedio; tuben que
-conformarme c’o duro d’as circunstancias que así o fixeron.--¡Vayan
-en boa hora, lles dixen estonces, estes probes enxendros d’a miña
-tristura; vaya antr’os vivos o que xa é po-la sua propia natureza,
-cousa d’un-ha morta ben morta!--E fóronse, sin qu’eu sepa pra que, nin
-me faga falla o sabelo.
-
-Mais de dez anos pasaron--tempo casi-que fabuloso á xusgar po-la
-presa con que hoxe se vive--desque á mayor parte d’estos versos foron
-escritos, sin que as contrariedades d’a miña vida desasosegada, e un-ha
-saude decote endebre, me permitise apousar n’eles os meus cansados
-ollos y o meu fatigado esprito. Ô leelos de novo, vin ben craro, como
-era incompreto e probe este meu traballo poetico, canto lle faltaba
-pra ser algo que valla, e non un libro mais, sin outro merito que á
-perene melancolía que o envolve, e que alguns terán, non sin razon,
-como fatigosa e monotona. Mais as cousas teñen de ser com’as fan as
-circunstancias, e s’eu non puden nunca fuxir âs miñas tristezas, os
-meus versos menos. Escritos n’o deserto de Castilla, pensados e
-sentidos n’as soidades d’a natureza e d’o meu corazon, fillos cativos
-d’as horas de enfermedade e d’ausencias, refrexan quisais con demasiada
-sinceridade, o estado d’o meu esprito un-has veces, outras á miña
-natural disposicion (que n’en valde son muller) á sentir como propias
-as penas alleas. ¡Ay! a tristeza, musa d’os nosos tempos, conoceme
-ben, e de moitos anos atrás; mirame como sua, é outra como eu, non me
-deixa un momento, n’inda cando quero falar de tantas cousas com’andan
-oxe n’o aire e n’o noso corazon. ¡Tola de min! ¿N’o aire, dixen? n’o
-meu corazon inda, mais ¿fora d’el? Aunqu’en verdade, ¿qué lle pasará á
-un que non sea como se pasas’en todo-l-os demais? ¡En min y en todos!
-¡n’a miña alma e n’as alleas!... ¿Mais dirase por eso que me teño por
-un-ha inspirada, nin que penso haber feito, ô que se di, un libro
-trascendental? Non, nin eu o quixen, nin me creo con forzas pra tanto.
-N’o aire andan d’abondo as cousas graves, é certo; facil é conocelas,
-e hastra falar d’elas; mais son muller, e âs mulleres, apenas s’â
-propia femenina fraqueza ll’é permitido adiviñalas, sentilas pasar.
-Nòs somos arpa de soyo duas cordas, a imaxinacion y o sentimiento: n’o
-eterno panal que traballamos alá n’o intimo, solasmente se dá mel,
-mais ou menos doce, de mais ou menos puro olido, pero mel sempre, e
-nada mais que mel. Que s’os problemas que tên ocupados os mais grandes
-entendementos, teñen algo que ver connosco, é n’entramentras que os
-que comparten e levan á un-ha con nosoutras os traballos d’a vida, non
-poden ocultarnos de todo, as suas tristezas e os seus desfalecementos.
-É d’eles ver as chagas e sondalas e buscarlles procuro, é noso
-axudarlles a soportalas, mais con feitos iñorados que con palabras e
-romores. O pensamento d’a muller é lixeiro, góstanos com’âs borboletas,
-voar de rosa en rosa, sobr’as cousas tamen lixeiras: n’é feito
-para nos o duro traballo d’a meditacion. Cand’á el n’os entregamos,
-imprenámolo, sin sabelo siquera, d’a innata debilidade, e se n’os é
-facil engañar os espiritus frívolos ou pouco acostumados, non soced’o
-mesmo c’os homes d’estudio e reflecsion, que logo conocen que baixo d’a
-crara corrente d’a forma non s’atopa mais que o limo insustancial d’as
-vulgaridades. E n’os dominios d’a especulacion como n’os d’o arte, nada
-mais inútil nin cruel d’o que o vulgar. D’él fuxo sempre con tod’as
-miñas forzas, e por non caer en tan gran pecado nunca tentey pasar
-os límites d’a simple poesía, qu’encontr’âs veces n’un-ha espresion
-feliz, n’un-ha idea afertunada, aquela cousa sin nome que vay direita
-como frecha, traspasa as nosas carnes, fainos estremecer, e resoa n’a
-alma dorida coma un outro ¡ay! que responde ô largo xemido que decote
-levantan en nos, os dôres d’a terra.
-
-Despois d’o xa dito, ¿tendrey que añadire qu’este meu libro n’é en
-certa maneira, fillo d’a mesma inspiracion que dou de si os _Cantares
-gallegos_? Paréceme que non. Cousa este último d’os meus dias
-d’esperanza e xuventude, ben se ve que ten algo d’a frescura propia
-d’a vida que comenza. Mais o meu libro d’hoxe, escrito coma quen dí,
-en medio de todo-l-os desterros, non pode ter anque quixera o encanto
-que soye emprestarlles a inocencia d’as primeiras impresiós: que o sol
-d’a vida, o mesmo que o que aluma o mundo que habitamos, non loce n’os
-seus albores d’a mesma sorte que cando vay poñerse tristemente, envolto
-antr’as nubes d’o postreiro outono.
-
-Por outra parte, Galicia era n’os _Cantares_ o obxeto, a alma enteira,
-mentras que n’este meu libro d’hoxe, âs veces, tan soyo a ocasion,
-anque sempre o fondo d’o cuadro: que si non pode se non c’a morte,
-despirse o esprito d’as envolturas, d’a carne, menos pode o poeta
-prescindir d’o medio en que vive, e d’a natureza que o rodea; ser
-alleo á seu tempo e deixar de reproducir hastra sin pensalo, a eterna
-e layada queixa que hoxe eisalan todo-l-os labios. Por eso iñoro o que
-haxa n’o meu libro d’os propios pesares, ou d’os alleos, anque ben
-podo telos todos por meus, pois os acostumados â desgracia, chegan á
-contar por suas as que afrixen os demais. Tanto é así, que n’este meu
-novo libro, preferin, âs composicions que puderan decirse personales,
-aquelas outras que, con mais ou menos acerto, espresan as tribulaciós
-d’os que, uns tras outros, e de distintos modos, vin durante largo
-tempo, sofrir ô meu arredore. E ¡sófrese tanto n’esta querida terra
-gallega! Libros enteiros poideran escribirse falando d’o eterno
-infortunio que afrixe os nosos aldeans e mariñeiros, soya e verdadeira
-xente d’o traballo n’o noso pais. Vin e sentin as suas penas como si
-fosen miñas, mais o que me conmoveu sempre, e po-lo tanto non podia
-deixar de ter un eco n’a miña poesía, foron as innumerables coitas d’as
-nosas mulleres: criaturas amantes para os seus y os estraños, cheas de
-sentimento, tan esforzadas de corpo, como brandas de corazon e tamen
-tan desdichadas que se dixeran nadas solasmentes para rexer cantas
-fatigas poidan afrixir, a parte mais froxa e inxel d’a humanidade.
-N’o campo compartindo mitade por mitade c’os seus homes as rudas
-faenas, n’a casa soportando valerosamente as ansias d’a maternidade,
-os traballos domesticos e as arideces d’a probeza. Soyas o mais d’o
-tempo, tendo que traballar de sol á sol, e sin axuda pra mal manterse,
-pra manter os seus fillos, e quisais o pai valetudinario, parecen
-condenadas á non atoparen nunca reposo se non n’a tomba.
-
-A emigrazon y o Rey arrebatanlles de contino, o amante, o hirman, o
-seu home, sosten d’a familia de cote numerosa, e así, abandonadas,
-chorando o seu desamparo, pasan a amarga vida antr’as incertidumbres
-d’a esperanza, a negrura d’a soidade y as angustias d’un-ha perene
-miseria. Y o mais, desconsolador par’elas, é, que os seus homes,
-vans’indo todos, uns por que ll’os levan, y outros por que o exempro,
-as necesidades, âs veces un-ha cobiza, anque disculpabre, cega, fannos
-fuxir, d’o lar querido, d’aquela á quen amaron, d’a esposa xa nay, e
-d’os numerosos fillos, tan pequeniños qu’inda n’acertan á adiviñar, os
-desdichados, a orfandade á que os condenan.
-
-Cando n’as suas confianzas, estas probes mártires s’astreven á decirnos
-os seus sacretos, á chorar os seus amores sempre vivos, á doerse
-d’as suas penas, descrobese n’elas, tal delicadeza de sentimentos,
-tan grandes tesouros de ternura (que a inteireza d’o seu carácter
-n’é bastante á mermar) un-ha abnegacion tan grande, que sin querer,
-sentímonos inferiores á aquelas oscuras e valerosas heroinas, que viven
-e morren levando á cabo feitos maravillosos por sempre iñorados, pero
-cheos de milagres d’amor e d’abismos de perdon. Historias dinas de ser
-cantadas por mellores poetas d’o qu’eu son, e cuyas santas armonías
-deberan ser espresadas c’un-ha soya nota e n’un-ha soya corda, n’a
-corda d’o subrime, e n’a nota d’a delor. Anque sin forzas pra tanto,
-tentey algo d’eso, sobre todo n’o libro titulado _As viudas d’os vivos
-e as viudas d’os mortos_, mais eu mesma conoso que non acertei á decir
-as cousas qu’era menester. As miñas forzas son cativas, quéreas mayores
-de quen haya de cantarnos con toda a sua verdade e poesía, tan sencilla
-como dolorosa epopeya.
-
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
-
-Creerán algús, que, porque como digo tentey falar d’as cousas que se
-poden chamar homildes, é por que m’esprico n’a nosa lengoa. N’é por
-eso. As multitudes d’os nosos campos tardarán en lêr estos versos,
-escritos á causa d’eles, pero sô en certo modo pra eles. O que quixen
-foy falar un-ha vez mais d’as cousas d’a nosa terra, n’a nosa lengoa,
-e pagar en certo modo o aprecio e cariño que os _Cantares gallegos_
-despertaron en alguns entusiastas. Un libro de trescentas paxinas
-escrito n’o doce dialecto d’o pais, era n’aquel estonces cousa nova,
-e pasaba po-lo mesmo todo atrevemento. Aceptárono y, o qu’é mais,
-aceptárono contentos, e yeu comprendin que desd’ese momento quedaba
-obrigada á que non fose o primeiro y o ultimo. N’era cousa de chamar as
-xentes â guerra, e desertar d’a bandeira qu’eu mesma habia levantado.
-
-Alá van pois, as _Follas novas_, que mellor se dirian vellas por que o
-son, e ultimas, por que pagada xa a deuda en que me parecia estar c’o
-a miña terra, difícil é que volva á escribir mais versos n’a lengua
-materna. Alá van, en busca, non de triunfos, senon de perdós, non de
-alabanzas, senon d’olvidos, non d’as predilecciós d’outros tempos, se
-non d’a beninidade que di d’os maos libros--¡Deixalos pasar!--Ey o
-qu’eu deseyo--Que o deixen pasar, como un romor mais, como un perfume
-agreste que nos trai consigo algo d’aquela poesía, que nacendo n’as
-vastas soidades, n’as campías sempre verdes d’a nosa terra, e n’as
-prayas sempre hermosas d’os nosos mares, ven direitamente á buscar o
-natural agarimo n’os corazós que sufren e aman esta querida terra de
-Galicia.
-
-
-Santiago, 30 de Marzo de 1880.
-
-
-
-
-I
-
-VAGUEDÁS
-
-
-
-
-I
-
-
- D’aquelas que cantan as pombas y as frores
- Todos din que teñen alma de muller,
- Pois eu que n’as canto, Virxe d’a Paloma,
- ¡Ay! ¿de qué’a terei?
-
-
-
-
-II
-
-
- Ben sei que non hay nada
- Novo en baixo d’o ceo,
- Qu’antes outros pensaron
- As cousas qu’ora eu penso.
-
- E ben, ¿para qu’escribo?
- E ben, por qu’así semos,
- Relox que repetimos
- Eternamente o mesmo.
-
-
-
-
-III
-
-
- Tal com’as nubes
- Qu’impele o vento,
- Y agora asombran, y agora alegran
- Os espaços inmensos d’o ceo,
- Así as ideas
- Loucas qu’eu teño
- As imaxes de multiples formas
- D’estranas feituras, de cores incertos,
- Agora asombran,
- Agora acraran,
- O fondo sin fondo d’o meu pensamento.
-
-
-
-
-IV
-
-
- Diredes d’estos versos, y é verdade,
- Que tên estrana insólita armonía,
- Que n’eles as ideas brilan pálidas
- Cal errantes muxícas
- Qu’estalan por instantes
- Que desparecen xiña,
- Que s’asomellan â parruma incerta
- Que voltexa n’o fondo d’as curtiñas,
- Y ó susurro monótono d’os pinos
- D’a veira-mar bravía.
-
- Eu direivos tan sô, qu’os meus cantares
- Así sân en confuso d’alma miña,
- Como sai d’as profundas carballeiras
- Ô comezar d’o dia,
- Romor que non se sabe
- S’é rebuldar d’as brisas,
- Si son beixos d’as frores,
- S’agrestes, misteirosas armonías
- Que n’este mundo triste
- O camiño d’o ceu buscan perdidas.
-
-
-
-
-V
-
-
- ¡_Follas novas_!, risa dame
- Ese nome que levás,
- Cal s’á un-ha moura ben moura,
- Branca ll’oise chamar.
-
- Non _Follas novas_, ramallo
- De toxos e silvas sôs,
- Hirtas, com’as miñas penas,
- Feras, com’a miña dor.
-
- Sin olido nin frescura,
- Bravas magoás e ferís...
- ¡Se n’a gándara brotades,
- Como non serés así!
-
-
-
-
-VI
-
-
- ¿Qué pasa ô redor de min?
- ¿Qué me pasa qu’eu non sei?
- Teño medo d’un-ha cousa
- Que vive e que non se vé.
- Teño medo â desgracia traidora
- Que ven, e que nunca se sabe onde ven.
-
-
-
-
-VII
-
-
- Alguns din, ¡miña terra!
- Din outros, ¡meu cariño!
- Y este, ¡miñas lembranzas!
- Y aquel, ¡ou meus amigos!
- Todos sospiran, todos,
- Por algun ben perdido.
- Eu sô non digo nada,
- Eu sô nunca sospiro,
- Qu’o meu corpo de terra
- Y o meu cansado esprito,
- Á donde quer qu’eu vaya
- Van conmigo.
-
-
-
-
-VIII
-
-
- Alá, po-la alta noite,
- Â luz d’a triste e moribunda lámpara,
- Ou antr’a negra oscuridad medosa,
- O vello ve pantasmas.
-
- Uns son árbores muchos, e sin follas,
- Outros, fontes sin auguas,
- Montes qu’a neve eternamente crube,
- Ermos que nunca acaban.
-
- Y o amañecer d’o dia
- Cando c’a ultima estrela aqueles marchan
- Outros veñen mais tristes e sañudos,
- Pois a verdade amarga,
- Escrita trân n’os apagados ollos
- E n’as asienes calvas.
-
- Non digás nunca, os mozos, que perdeches
- A risoña esperanza,
- D’o qu’a vivir começa sempr’é amiga:
- ¡Sô enemiga mortal de quen acaba!...
-
-
-
-
-IX
-
-
- Paz, paz deseada
- Pra min, ¿onde está?
- Quixais n’hey de tela...
- ¡N’a tiben xamais!
-
- Sosego, descanso,
- ¿Ond’hey d’o atopar?
- N’os mals que me matan,
- N’a dor que me dan.
-
- ¡Paz! ¡paz ti és mentira!
- ¡Pra min non’a hay!
-
-
-
-
-X
-
-
- Un-ha vez tiven un cravo
- Cravado no corazon,
- Y eu non m’acordo xa s’era aquel cravo,
- D’ouro, de ferro, ou d’amor.
- Soyo sei que me fixo un mal tan fondo,
- Que tanto m’atormentou,
- Qu’eu dia e noite sin cesar choraba
- Cal chorou Madanela n’a pasion.
- --Señor, que todo o podedes,
- Pedinlle un-ha vez á Dios,
- Daime valor par’arrincar d’un golpe
- Cravo de tal condicion.
- E doumo Dios e arrinqueino,
- Mais... ¿quen pensara?... Despois
- Xa non sentin mais tormentos
- Nin soupen qu’era delor;
- Soupen sô, que non sei que me faltaba
- En donde o cravo faltou,
- E seica, seica tiven soidades
- D’aquela pena... ¡Bon Dios!
- Este barro mortal qu’envolve o esprito
- ¡Quen-o entenderá, Señor!...
-
-
-
-
-XI
-
-
- Cand’un é moi dichoso, moi dichoso,
- ¡Incomprensibre arcano!
- Casi-que, n’é mentira anqu’a pareza,
- Ll’a un pesa d’o ser tanto.
-
- ¡Que n’o fondo ben fondo d’as entrañas
- Hay un deserto páramo!
- Que non s’ enche con risas nin contentos,
- Senon con froitos d’o delor amargos.
-
- Pero cand’un ten penas
- Y é en verdá desdichado,
- Oco n’atopa no ferido peito,
- Por qu’a dor, ¡enche tanto!
-
- Tan abonda é a desgracia nos seus dones;
- Qu’os verte ¡Dios llo pague! ôs regazados.
- Hastra qu’o qu’os recibe
- ¡Ay! reventa de farto.
-
-
-
-
-XII
-
-
- Oxe ou mañan, ¿quen pode decir cando?
- Pero quisais moy logo,
- Viranme á despertar, y en vez d’ un vivo,
- Atoparán un morto.
-
- Ô rededor de min, levantaranse
- Xemidos dolorosos,
- Ayes d’angustia, choros d’os meus fillos,
- D’os meus filliños orfos.
-
- Y eu sin calor, sin movemento, fria,
- Muda, insensibre á todo,
- Así estarei cal me deixare a morte
- Ô helarme c’o seu sopro.
-
- E para sempre ¡Adios, cant’eu queria!
- ¡Que terrible abandono!
- Antre cantos sarcasmos,
- Hay, ha d’haber, e houbo,
- Non vin ningun qu’abata mais os vivos,
- Qu’o d’a humilde quietú d’un corpo morto.
-
-
-
-
-XIII
-
-
- Xa nin rencor nin desprezo,
- Xa nin temor de mudanzas,
- Tan só un-ha sede... un-ha sede,
- D’un non sei qué, que me mata.
- Rios d’a vida ¿onde estades?
- ¡Aire! qu’o aire me falta.
-
- --¿Que ves n’ese fondo escuro?
- ¿Que ves que tembras e calas?
- ¡Non vexo! Miro, cal mira,
- Un cego a luz d’o sol crara.
- E vou caer alí en donde
- Nunca o que cai se levanta.
-
-
-
-
-XIV
-
-
- Aquel romor de cántigas e risas
- Ir, vir, algarear,
- Aquel falar de cousas que pasaron
- Y outras que pasarán:
- Aquela, en fin, vitalidade inquieta
- Xuvenil, tanto mal
- Me fixo, que lles dixen:
- Ivos e non volvás.
-
- Un á un desfilaron silenciosos
- Por aquí, por alá,
- Tal como cando as contas d’un rosario
- S’espallan po-lo chan:
- Y o romor d’os seus pasos, mentres s’iñan
- De tal modo hastra min veu resoar,
- Que non mais tristemente
- Resoará quisais
- N’o fondo d’os sepulcros
- O último adios qu’un vivo ôs mortos dá.
-
- Y ô fin soya quedei, pero tan soya
- Qu’hoxe, d’a mosca o inquieto revoar,
- D’o ratiño o roer terco e constante,
- E d’o lume o _chis chas_,
- Cando d’a verde pónla
- O fresco sugo devorando vay,
- Parece que me falan, qu’os entendo,
- Que compaña me fan;
- Y este meu coraçon lles di tembrando
- ¡Por Dios!... ¡non vos vayás!
-
- ¡Que doce, mais que triste
- Tamen é a soledad!
-
-
-
-
-XV
-
-
- Á un batido, outro batido,
- Á un-ha dor, outro delor,
- Tras d’un olvido, outro olvido,
- Tras d’un amor, outro amor.
-
- Y ô fin de fatiga tanta
- E de tan diversa sorte,
- A vellés que nos espanta,
- Ou o repousar d’a morte.
-
-
-
-
-XVI
-
-
- Cand’era tempo d’inverno
- Pensaba en dond’estarias,
- Cand’era tempo de sol,
- Pensaba en dond’andarias.
- ¡Agora... tan soyo penso,
- Meu ben, si m’olvidarias!
-
-
-
-
-XVII
-
-
- Mais vé qu’o meu corazon
- É un-ha rosa de cen follas,
- Y é cada folla un-ha pena
- Que vive apegada n’outra.
-
- Quitas un-ha, quitas duas,
- Penas me quedan de sobra,
- Oxe dez, mañan corenta,
- Desfolla que te desfolla...
-
- ¡O corazon m’arrincaras
- Des qu’as arrincares todas!
-
-
-
-
-XVIII
-
-
- Co seu xordo e costante mormorio
- Atraim’o oleaxen d’ese mar bravio,
- Cal atrai d’as serenas o cantar.
- --N’este meu leito misterioso e frio,
- Dîme, ven brandamente á descansar.
-
- El namorado está de min... o deño,
- Y eu namorada d’el.
- Pois saldremos c’o empeño,
- Que s’el me chama sin parar, eu teño
- Un-has ansias mortais d’apousar n’el.
-
-
-
-
-XIX
-
-
- Ando buscando meles e frescura
- Para os meus labios secos,
- Y eu non sei com’atopo, nin por onde,
- Queimores e amarguexos.
-
- Ando buscand’almibres qu’almibaren
- Estos meus agres versos,
- Y eu non sei como, nin por onde, sempre
- Se lles atopa un fero.
-
- Y o ceo e Dios ben saben
- Non teño a culpa d’eso;
- ¡Ay! sin querelo, têna,
- O lastimado corazon enfermo.
-
-
-
-
-XX
-
-¡SILENCIO!
-
-
- A man nerviosa e palpitante o seo,
- As niebras n’os meus ollos condensadas,
- Con un mundo de dudas n’os sentidos
- Y-un mundo de tormentos n’as entrañas;
- Sentindo como loitan,
- En sin igual batalla,
- Inmortales deseios que atormentan,
- E rencores que matan.
- Mollo n’a propia sangre a dura pruma
- Rompendo a vena inchada,
- Y escribo... escribo ¿para qué? ¡Volvede
- Ô mais fondo da yalma
- Tempestosas imaxes!
- Ide á morar c’as mortas relembranzas;
- Qu’ a man tembrosa n’o papel sô escriba
- ¡_Palabras_, e _palabras_, e _palabras_!
- ¿Da idea a forma inmaculada e pura
- Donde quedou velada?
-
-
-
-
-II
-
-¡DO ÍNTIMO!
-
-
-
-
-¡ADIOS!
-
-
- ¡Adios! montes e prados, igrexas e campanas,
- ¡Adios! Sar e Sarela, cubertos d’enramada,
- ¡Adios! Vidán alegre, moiños e hondanadas,
- Conxo o d’o craustro triste y as soedades prácidas,
- San Lourenzo o escondido, cal un niño antr’as ramas,
- Balvis, para min sempre o d’as fondas lembranzas,
- Santo Domingo, en donde cant’eu quixen descansa,
- Vidas d’a miña vida, anacos d’as entrañas.
- E vos tamen sombrisas paredes solitarias
- Que me vichëis chorare soya e desventurada,
- ¡Adios! sombras queridas, ¡adios! sombras odiadas,
- Outra vez os vaivens d’a fertuna
- Pra lonxe m’arrastran.
-
- Cando volver, se volvo, tod’estará ond’estaba,
- Os mesmos montes negros y as mesmas alboradas
- D’o Sar e d’o Sarela, mirandose n’as auguas.
- Os mesmos verdes campos, as mesmas torres pardas,
- D’a catredal severa, olland’as lontananzas:
- Mais os qu’agora deixo, tal com’a fonte mansa
- Ou n’o verdor d’a vida, sin tempestás nin vagoas,
- ¡Canto, cand’eu tornare vitimas d’a mudanza
- Terán de presa andado, n’a senda d’a desgracia!
- Y eu... mais eu nada temo n’o mundo
- ¡Qu’ á morte me tarda!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Grilos e ralos, rans albariñas,
- Sapos e bichos de todas crás,
- Mentras ô lonxe cantan os carros,
- ¡Que serenatas tan amorosas,
- N’os nosos campos sempre nos dan!
-
- Tan sô acordarme d’elas,
- Non sey o que me fai,
- Nin sey s’é ben,
- Nin sey s’é mal.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Cal as nubes n’o espaço sin limites
- Errantes voltexan!
- Un-has son brancas,
- Outras son negras,
- Un-has pombas sin fel, me parecen,
- Despiden outras
- Luz de centela...
-
- Sopran ventos contrarios n’altura
- Y â desbandada,
- Van levándoas sin orden nin tino
- Nin eu sey pra onde,
- Nin sey por que causa:
-
- Van levándoas, cal levan os anos
- Os nosos ensoños
- Y a nosa esperanza.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Rico ou probe algun dia
- ¡Con qué contento e pracidez folgaba!
- Y agora probe ou rico, ô desdichado,
- ¡Todo, todo lle falta!
-
- En valde veñen dias, pasan anos,
- E inda sigros pasáran,
- S’hay abondosas fontes que se secan,
- Tamen as hay que eternamente manan;
- Mais as fontes perenes n’esta vida
- Son sempre envenenadas.
-
- N’elas o esprito qu’ofendido pena,
- N’a humidá enferma d’o rencor se baña
- Sin que dado lle sea
- Beber do olvido n’as saudosas auguas.
-
- ¡Odio! fillo d’o inferno,
- Pode acaba-lo amor, mais ti n’acabas
- Mamoria que recorda-las ofensas.
- Si, si ¡de ti mal haya!
-
-
-
-
-N’A CATREDAL
-
-
- Com’algun dia po-los corrunchos
- D’o vasto tempro
- Vellos e vellas, mentras monean
- Silvan as salves y os padre nuestros,
- Y os arcebispos n’os seus sepulcros
- Reises e reinas con gran sosego
- N’a paz d’os mármores tranquilos dormen
- Mentras n’o coro cantan os cregos.
- O organo lanza tristes cramores
- Os d’as campanas responden lexos,
- Y a santa imaxen d’o Redentore
- Parés que suda sangre n’o Huerto.
-
- ¡Señor Santísimo, ôs teus pés canto
- Tamen d’angustia sudado teño!
- Mais s’o pecado castigas sempre,
- Ô qu’afrixido vay á pedircho
- Dáille remedio.
-
- O sol poniente po-las vidreiras
- D’a Soledade, lanza serenos
- Rayos, que firen descoloridos
- D’a Groria os ánxeles y-o Padre Eterno.
- Santos e apostoles ¡védeos! parecen
- Qu’os labios moven, que falan quedo
- Os uns c’os outros, e aló n’altura
- D’o ceu a música vay dar començo,
- Pois os groriosos concertadores
- Tempran risoños os instrumentos.
-
- ¿Estarán vivos? ¿serán de pedra
- Aqués sembrantes tan verdadeiros,
- Aquelas túnicas maravillosas,
- Aqueles ollos de vida cheos?
- Vos qu’os fixeches de Dios c’axuda
- D’inmortal nome, Mestre Mateo,
- Xa q’ahi quedaches homildemente
- Arrodillado, falaime d’eso;
- Mais c’o eses vosos cabelos rizos
- _Santo d’os croques_, calás... y eu rezo.
-
- Aquí está a Groria, mais n’aquel lado,
- N’aquela arcada, negrexa o inferno
- C’as almas tristes d’os condanados,
- Ond’as devoran todo-los demos.
- D’alí non podo, quitá-los ollos
- Mitá asombrada, mitá con medo,
- Qu’aqueles todos se me figuran
- Os d’un delirio, mortaes espeutros.
-
- ¡Cómo me miran eses calabres
- Y aqueles deños!
- ¡Cómo me miran facendo moecas
- Dend’as colunas ond’os puxeron!
- ¡Será mentira, será verdade!
- ¡Santos d’o ceo,
- Saberán eles que son a mesma
- D’aqueles tempos!...
- Pero xa orfa, pero enloitada,
- Pero insensibre cal eles mesmos...
- ¡Como me firen!... Voume, sí voume,
- ¡Que teño medo!
-
- Mais xa n’os vidros d’a grand’araña
- Cai o postreiro
- Rayo tranquilo qu’o sol d’a tarde
- Pousa sereno;
- E en cada prancha d’a araña hermosa
- Vivos refrexos,
- Cintileando com’as estrelas,
- Pintan mil cores no chan caendo,
- E fan qu’a tola d’a fantesía,
- Soñe milagres, finxa portentos.
- Mais de repente veñen as sombras
- Todo é negrura, tod’é misterio,
- Adios alxofres, e maravillas...
- Tras d’o Pedroso, puxose Febo.
-
- Coma pantasmas cruzan as naves
- Silvando salves e padre nuestros,
- Vellos e vellas qu’á Dios lle piden,
- El tan só sabe, cales remedios;
- Que cand’o mundo nos deixa, é soyo
- Cando buscamos con ansia o ceo.
-
- Ôs pés d’a Virxen d’a Soledade
- ¡De moitos anos nos conocemos!...
- A oracion dixen qu’antes dicia,
- Fixen mamoria d’os meus sacretos,
- Para mi madre deixei cariños,
- Par’os meus fillos miles de beixos,
- Po-los verdugos d’o meu esprito
- Recey... e funme pois tiña medo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Corré serenas ondas cristaiñas,
- Pasad’en calma e maxestosas, como
- As sombras pasan d’os groriosos feitos!
- ¡Rodade sin descanso como rodan
- A eternidá xeneraciós sin número
- Que cal eu vos contempro, contempráronvos!
- Daime vosos perfumes lindas rosas,
- D’a sede que m’abrasa, craras fontes
- Apagad’o queimor... nubes de gasa
- Cubri cal velo de lixeiro encaixe
- D’o ardente sol os briladores rayos.
- E ti temprada e cariñosa brisa,
- Dá encomeço ôs concertos misteriosos
- Antr’os carballos d’a devesa escura
- Por ond’o Sar vay marmurando leve.
-
- O tempo pasou rápido, a centela
- Tal vez mais lentamente o espaço inmenso
- Atravesa ô caer, qu’eles, os anos,
- Pra min correron en batallas rudas...
- ¡Mais correron por fin... y o dia chega!...
- Dame os teus bicos y os teus brazos ábreme
- Aquí onde o rio, n’a espesura fresca...
- A ninguen digas ond’estou... con frores
- D’as qu’eu queria a delatora mancha
- Crube... e que nunca c’o meu corpo acerten
- Profanas mans para levarme lexos...
- ¡Quero quedar ond’os meus dores foron!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Cada noite eu chorando pensaba...
- Qu’esta noite tan grande non fora
- Que durase... e durase antre tanto
- Que’a noite d’as penas
- M’envolve loitosa.
-
- Mais a luz insolente d’o dia,
- Costante e traidora,
- Cad’amañecida,
- Penetraba radiante de groria
- Hastr’ô leito dond’eu me tendera
- Co-as miñas congoxas.
-
- Desde estonces busquei as tiniebras
- Mais negras e fondas,
- E busqueinas en vano, que sempre
- Tras d’a noite topaba c’a aurora...
- So en min mesma buscando n’oscuro
- Y entrando n’a sombra,
- Vin a noite que nunca s’acaba
- N’a miña alma soya.
-
-
-
-
-TI ONTE MAÑAN EU
-
-
- Cain tan baixo, tan baixo,
- Qu’a luz onda min non vay;
- Perdin de vista as estrelas
- E vivo n’a escuridá.
-
- Mais, agarda... ¡o que te riches
- Insensibre ô meu afan!
- Inda estou vivo... inda podo
- Subir para me vingar.
-
- Tirá pedras ô caido,
- Tiraille anque sea un cento;
- Tirá... que cando cayades
- Han-vos de facé-l-o mesmo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Deixa que n’esa copa en onde bebes
- As dozuras d’a vida
- Un-ha gota de fel, un-ha tan soyo
- O meu dorido corazon esprima.
- Comprenderás estonces
- Como abranda a delor as pedras frias,
- Anq’abrandar non poida
- Almas de ferro e peitos homicidas.
-
-
-
-
-BÓS AMORES
-
-
- Cal olido de rosas que sai d’antr’o ramaxen
- Nun-ha mañan de Mayo, hay amores soaves
- Que n’inda vir se sinten, nin se ve cand’entraren
- Po-la mimosa porta qu’o corazon lles abre
- De seu, cal s’abre n’o agosto
- A frol ô orballo d’a tarde.
- E sin romor nin queixa, nin choros, nin cantares,
- Brandos así e saudosos, cal alentar d’os ánxeles,
- En nós encarnan puros, corren co’a nosa sangre
- Y os hermos reverdecen, d’o esprito onde moraren.
- Busca estes amores... búscaos,
- Si tes quen ch’os poida dare;
- Qu’estes son soyo os que duran
- N’esta vida de pasaxen.
-
-
-
-
-AMORES CATIVOS
-
-
- Era delor y era cólera,
- Era medo y aversion,
- Era un amor sin medida,
- ¡Era un castigo de Dios!
- Qu’hay uns negros amores, d’indole pezoñenta
- Que privan os espritos, que turban as concencias,
- Que morden s’acariñan, que cando miran queiman,
- Que dan dores de rabia, que manchan e qu’afrentan.
- Mais val morrer de friaxen
- Que quentarse â sua fogueira.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Abrid’as frescas rosas,
- Brilad’os carabeles
- D’o seu xardin, os árbores, vestivos
- C’as lindas follas verdes.
- Parra qu’un tempo sombra nos prestaches
- Á cubrirvos de pámpanos volvede.
- Natureza fermosa,
- A mesma eternamente,
- Dill’ôs mortais, de novo ôs loucos dille
- ¡Qu’eles no mais perecen!
-
-
-
-
-DE VALDE...
-
-
- Cando me poñan o habito,
- S’é qu’o levo;
- Cando me metan na caixa,
- S’é qu’a teño;
- Cand’o responso me canten,
- S’hay con que pagarll’ôs cregos,
- E cando dentro d’a coba...
- ¡Qu’inda me leve San Pedro
- Se sô ô pensalo non rio
- Con un-ha risa d’os deños!
- ¡Qu’enterrar han d’enterrarme
- Anque non lles den diñeiro!...
-
-
-
-
-¿QUEN NON XIME?
-
-
- Luz e progreso en todas partes... pero
- As dudas n’os corazós,
- E vagoas qu’un non sabe por que corren,
- E dores qu’un non sabe por que son.
-
- _Outro cantar_ din cansados
- D’este estribilo os que chegando van,
- Nun-ha nova fornada, e qu’andan cegos
- Buscando o qu’inda non hay.
-
- ¡Réprobos!... sempre ô oculto perguntando
- Que mudo nada vos di.
- Buscade a fé, que se perdeu n’a duda
- E deixade de xemir.
-
- Mais eles tamen perdidos
- Por un-ha y outra senda van e vên
- Sin que sepan ¡coitados! por ond’andan,
- Sin paz, sin rumbo e sin fé.
-
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- Trist’é o cantar que cantamos
- ¿Mais que facer s’outro mellor non hay?
- Moita luz deslumbra os ollos,
- Causa inquietude o moito desear.
- Cand’un-ha peste arrebata
- Homes tras homes, n’hay mais
- Qu’enterrar de presa os mortos,
- Baixá-la frente, e esperar
- Que pasen as correntes apestadas...
- ¡Que pasen!... qu’outras vendrán.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Ladraban contra min que camiñaba
- Casi-que sin alento,
- Sin poder c’o meu fondo pensamento
- Y a pezoña mortal qu’en min levaba.
- Y a xente que topaba
- Ollandome a mantenta
- D’o meu dor sin igual y a miña afrenta
- Traidora se mofaba.
- Y eso que nada mais qu’a adiviñaba.
- Si a souperan ¡Dios mio!
- Pensei tembrando, contra min volvera
- A corrente d’o rio.
-
- Buscand’o abrigo d’os mais altos muros,
- N’os camiños desertos,
- Ensangrentando os pés nos seixos duros,
- Fun chegando ô lugar d’os meus cariños
- Maxinando espantada:--os meus meniños
- ¿Estarán xa despertos?
- ¡Ay qu’ô verme chegar tan maltratada,
- Chorosa, sin alento e ensangrentada,
- Darán en s’afrixir... mal pocadiños,
- Por sua nay mal fadada!
-
- Pouco á pouco fun indo
- Y as escaleiras con temor subindo,
- C’o triste corazon sobresaltado:
- ¡Escoitei!... nin as moscas rebullian
- No berce ind’os meus ánxeles dormian
- C’a virxen ô seu lado.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¿Por qué, miña almiña,
- Porqu’ora non queres
- O qu’antes querias?
-
- ¿Por qué, pensamento,
- Porqu’ora non vives
- D’amantes deseyos?
-
- ¿Por qué, meu esprito,
- Porqu’ora te humildas,
- Cand’eras altivo?
-
- ¿Por qué, corazon,
- Porqu’ora non falas
- Falares d’amor?
-
- ¿Por qué xa non bates
- Co doce batido
- Que calma os pesares?
-
- ¿Por qué, en fin, Dios meu
- Á un tempo me faltan
- A terra y o ceu?
-
- ¡Ou ti! roxa estrela
- Que din que comigo
- Naciche, poideras
-
- Por sempre apagarte,
- Xa que non pudeche
- Por sempre alumarme...
-
-
-
-
-O TOQUE D’ALBA
-
-
- D’a Catredal campana
- Grave, triste e sonora,
- Cand’ô rayar d’o dia
- O toque d’alba tocas,
- N’o espazo silencioso
- Soando malencónica;
- As tuas bataladas
- Non sei que despertares me recordan.
-
- Foron alguns tan puros
- Coma o fulgor d’aurora,
- Outros cal a esperanza
- Qu’o namorado soña,
- Y â derradeira inquietos,
- Mitá luz, mitá sombras,
- Mitá un pracer sin nome,
- E mitá un-ha sorpresa aterradora.
-
- ¡Ay! qu’os anos correron
- E pasaron auroras
- E menguaron as dichas
- E medràno as congoxas.
- E cand’ora campana,
- O toque d’alba tocas,
- Sinto que se desprenden
- D’os meus ollos bagullas silenciosas.
-
- ¡Que xorda e tristemente,
- Que pavorosa sóas
- No meu esperto oido,
- Mensaxeira d’a aurora,
- Cand’ô romper d’o dia
- Pausadamente tocas!...
- ¿En donde van aqueles
- Despertares de dichas e de groria?
-
- Pasaron para sempre:
- Mais tí, grave e sonora,
- ¡Ay! ô romper d’o dia
- C’a tua voz malencónica
- Vés de cote á lembrarnos
- Cada nacente aurora;
- E parece qu’a morto
- Por eles e por min á un tempo dobras.
-
- D’a catredal campana
- Tan grave e tan sonora.
- ¿Por qué á tocar volveches
- A yalba candorosa
- des qu’eu ouben d’oirte
- En bagullas envolta?
- Mais ben pronto... ben pronto, os meus oidos
- Nin t’oirán n’a tarde nin n’a aurora.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Mar! c’as tuas auguas sin fondo
- ¡Ceo! c’a tua imensidá,
- O fantasma que m’aterra
- Axudádeme á enterrar.
-
- É mais grande que vos todos
- E que todos pode mais...
- C’un pé posto onde brilan os astros,
- E outro ond’a coba me fan.
-
- Impracabre, bulron e sañudo,
- Diante de min sempre vay,
- Y amenaza perseguirme
- Hastr’a mesma eternidá.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Caba lixeiro, caba,
- Xigante pensamento,
- Caba un fondo burato ond’a memoria
- D’o pasado enterremos.
- ¡Â terra c’os difuntos!
- ¡Caba, caba lixeiro!
- E por lousa daráslle o negro olvido,
- Y-a nada lle darás por simiterio.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Cando penso que te fuches,
- Negra sombra que m’asombras,
- Ô pe d’os meus cabezales
- Tornas facéndome mofa.
-
- Cando maxino qu’ês ida
- N’o mesmo sol te m’amostras,
- Y eres a estrela que brila,
- Y eres o vento que zóa.
-
- Si cantan, ês ti que cantas,
- Si choran, ês ti que choras,
- Y-ês o marmurio d’o rio
- Y-ês a noite y ês a aurora.
-
- En todo estás e ti ês todo,
- Pra min y en min mesma moras,
- Nin m’abandonarás nunca,
- Sombra que sempre m’asombras.
-
-
-
-
-A VENTURA É TRAIDORA
-
-
- Tembra á qu’unha inmensa dicha
- Neste mundo te sorprenda;
- Grorias, aquí, sobrehumanas
- Trân desventuras supremas.
- Nin maxines que pasan os dôres
- Como pasan os gustos n’a terra;
- ¡Hay infernos n’a memoria,
- Cando n’os hay n’a concencia!
-
- Cal arraigan as edras n’os muros,
- N’alguns peitos arraigan as penas,
- E un-has van minando a vida
- Cal minan outra-l-as pedras.
- Si; tembra, cando n’o mundo
- Sintas un-ha dicha imensa;
- Val mais qu’a tua vida corra
- Cal corre a yaugua serena.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Lévame á aquela fonte cristaiña
- Onde xuntos bebemos
- As purisimas auguas qu’apagaban
- Sede d’amor e llama de deseyos.
- Lévame po-la man cal n’outros dias...
- Mais non, que teño medo
- De ver n’o cristal liquido
- A sombra d’aquel negro
- Desengano sin cura nin consolo,
- Qu’antr’os dous puxo o tempo.
-
-
-
-
-Ô PAZO D’A...
-
-
- Era ô caer d’a tarde,
- Encomenzaba o cántico d’os grilos,
- Xorda a presa ruxia,
- Brilaban lonxe os lumes fuxitivos.
- Ô pe d’o monte, maxestuoso erguíase
- N’aldea escura o caseron querido,
- C’a oliva centenaria
- De cortinax ô ventanil servindo.
- Deserta a escalinata,
- Soyo o paterno niño,
- E enriba d’el caendo misteriosas
- C’o as sombras d’o crepúsculo, as d’o olvido.
-
- ¿Quen ô pasado volve
- Os ollos compasivos?
- ¿Quen se lembra d’os mortos,
- S’inda non poden recordarse os vivos?
-
-
-
-
-* * *
-
-
- N’o ceo, azul crarísimo;
- N’o chan, verdor intenso;
- N’o fondo d’a alma miña,
- Todo sombriso e negro.
-
- ¡Qu’alegre romaría!
- ¡Qué risas e contentos!...
- Y os meus ollos en tanto
- De vagoas están cheos.
-
- Cubertos de verdura,
- Brilan os campos frescos,
- Mentras qu’a fél amarga
- Rebosa n’o meu peito.
-
-
-
-
-A XUSTICIA PO-LA MAN
-
-
- Aquês que tên fama d’honrados n’a vila
- Roubaronme tanta brancura qu’eu tiña,
- Botáronme estrume n’as galas d’un dia,
- A roupa de cote puñeronma en tiras.
- Nin pedra deixaron, en dond’eu vivira;
- Sin lar, sin abrigo, morey n’as curtiñas,
- Ô raso c’as lebres dormin n’as campías;
- Meus fillos... ¡meus anxos!... que tant’eu queria
- ¡Morreron, morreron, c’a fame que tiñan!
- Quedey deshonrada, mucharonm’a vida,
- Fixeronm’un leito de toxos e silvas,
- Y-en tanto os raposos de sangre maldita,
- Tranquilos n’un leito de rosas dormian.
-
- --_Salvademe ¡ou, xueces!_ berrey... ¡tolería!
- De min se mofaron, vendeum’a xusticia.
- --_Bon Dios, axudaime_, berrey, berrey inda...
- Tan alto qu’estaba, bon Dios non m’oira,
- Estonces cal loba doente ou ferida,
- D’un salto con rabia pilley a fouciña,
- Rondei paseniño... ¡Ne-as erbas sentian!
- Y-a lua escondíase, y a fera dormia
- Cos seus compañeiros en cama mullida.
-
- Mireinos con calma, y as mans estendidas
- D’un golpe, ¡d’un soyo! deixeinos sin vida.
- Y-ô lado contenta, senteime d’as vítimas,
- Tranquila, esperando po-la alba d’o dia.
-
- Y-estonces... estonces, cumpreuse a xusticia,
- Eu, n’eles; y as leises, n’a man qu’os ferira.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Dios puxo un velo enriva
- D’os nosos corazons,
- Velo qu’oculta abismos
- Qu’él pode ollar tan sô.
- Cand’eu penso o que viran
- N’o qu’adorand’estou
- Homilde e de rodillas
- Cal s’adora al Señor,
- S’este velo caise
- De repente antr’os dous,
- Tembro... e incrinand’a frente
- Digo,--¡que sabio é Dios!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Tas-tis! ¡tas-tis! n’a silenciosa noite
- Con siniestro compás repite a péndola,
- Mentras a frecha aguda,
- Marcand’ un y outro instante antr’as tiniebras,
- D’o relox sempre imovil
- Recorre lentamente a limpa esfera.
- Todo é negrura en baixo,
- E só n’altura inmensa,
- Só n’anchura sin limites d’o ceo
- Con inquietú relumbra algunha estrela,
- Cal n’a cinza d’as grandes estivadas
- Brilan as charamuscas derradeiras.
- Y-a péndola no-mais xorda batendo
- Cal bate un corazon qu’hinchan as penas,
- Resóa pavorosa
- N’a escuridade espesa.
- En vano a vista con temor n’o escuro
- Sin parada vaguea.
- Uns tras d’outros instantes silenciosos
- Pasando van, e silenciosos chegan
- Outros detras, n’a eternidá caendo
- Cal cai o grau n’a moedora pedra,
- Sin qu’ o porvir velado ôs mortais ollos
- Rompa as pesadas brétemas.
-
- ¡Que triste é a noite, y-o relox qué triste,
- S’inquieto o corpo y-a concencia velan!
-
-
-
-
-AMIGOS VELLOS
-
-
- Cand’antr’as naves tristes e frias
- D’alto mural,
- Cal elas fria, cal elas triste,
- Ô ser d’a tarde vou á rezar,
- Que pensamentos loucos e estraños
- Â miña mente, veñen e van.
-
- Xordo silencio qu’eu xa conoço
- Qu’é meu amigo d’anos atrás
- Pero qu’é cheo d’outras lembranzas,
- Per’ond’o esprito parez que escoita
- Eco mortal,
- Reina n’os ámbitos d’a gran basílica,
- Con misteriosa serenidad.
-
- Incertas sombras, rayos tembrosos,
- Cabo d’o altar,
- Pousan, vaguean, foxen y agrándanse
- D’adiante atrás.
- Y o Santo Apóstol sempre sentado
- No seu sitial
- De prata e ouro, contempra inmóvil
- Con ollos fixos, canto alí está.
-
- Quen fora pedra, quen fora santo
- D’os qu’alí hai,
- Coma San Pedro, n’as mans as chaves,
- C’o dedo en alto como San Xoan,
- Un-has tras outras xeneracioes
- Vira pasar,
- Sin medo â vida que dá tormentos,
- Sin medo â morte qu’espanto dá.
-
- Logo s’acaba d’a vida a triste
- Pelerinax.
- Os homes pasan, tal como pasa
- Nube de bran.
- Y as pedras quedan... e cand’eu morra
- Ti, catredal,
- Ti, parda mole, pesada e triste,
- Cand’eu non sea, t’inda serás.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Mayo longo... Mayo longo,
- Todo cuberto de rosas,
- Para algús telas de morte,
- Para outros telas de bodas.
- Mayo longo, Mayo longo,
- Fuches curto para min,
- Veu contigo a miña dicha,
- Volveu contigo á fuxir.
-
-
-
-
-LUA DESCOLORIDA
-
-
- Lua descolorida
- Como cor d’ouro pálido,
- Vésme y eu non quixera
- Me vises de tan alto,
- Ô espaço que recorres
- Lévame caladiña n’un teu rayo.
-
- Astro d’as almas orfas,
- Lua descolorida,
- Eu ben sei que n’alumas
- Tristeza cal a miña.
- Vay contallo ô teu dono
- E dille que me leve á dond’habita.
-
- Mais non lle contes nada,
- Descolorida lua,
- Pois nin n’este nin n’outros
- Mundos, terey fertuna.
- Se sabes ond’a morte
- Ten a morada escura
- Dille que corpo e alma xuntamente
- Me leve á donde non recorden nunca,
- Nin n’o mundo en que estou nin n’as alturas.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Qué pracidamente brilan
- O rio, a fonte y o sol,
- Canto brilan... mais non brilan
- Para min, non.
-
- Cal medran erbas e arbustos,
- Cal brota n’a arbor a frol,
- Mais non medran, nin frorecen
- Para min, non.
-
- Cal cantan os paxariños
- Enamoradas canciós,
- Mais anque cantan, non cantan
- Para min, non.
-
- Cal a natureza hermosa
- Sorri á Mayo qu’a mimou,
- Mais para min non sorri,
- Para min, non.
-
- Si... para todos un pouco
- D’aire, de luz, de calor...
- Mais si para todos hay,
- Para min, non.
-
- ¡E ben!... xa qu’aquí n’atopo
- Aire, luz, terra, nin sol,
- ¿Para min n’habra un-ha tomba?
- Para min, non.
-
-
-
-
-ESTRANXEIRA N’A SUA PATRIA
-
-
- N’a xa vella baranda
- Entapizada d’edras e de lirios
- Foise á sentar calada e tristemente
- Frente d’o tempro antigo.
-
- Interminable precesion de mortos
- Uns en corpo no-mais, outros n’o esprito,
- Veu pouco á pouco aparecer n’altura
- D’o direito camiño,
- Que monotono e branco relumbraba
- Tal com’un lenzo n’un herbal tendido.
-
- Contemprou cal pasaban e pasaban
- Collendo hacia o infinito,
- Sin que ô fixaren n’ela
- Os ollos apagados e afundidos
- Deran siñal nin moestra
- D’habela n’algun tempo conocido.
-
- Y uns eran seus amantes n’outros dias,
- Deudos eran os mais y outros amigos,
- Compañeiros d’a infancia,
- Sirventes e veciños.
- Mais pasando e pasando diante d’ela
- Fono os mortos aqueles prosiguindo,
- A indiferente marcha
- Camiño d’o infinito,
- Mentras cerraba a noite silenciosa
- Os seus loitos tristísimos
- Entorno d’a estranxeira n’a sua patria
- Que sin lar nin arrimo,
- Sentada n’a baranda contempraba
- Cal brilaban os lumes fuxitivos.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- _¡Padron!... ¡Padron!_
- _Santa María... Lestrove..._
- _¡Adios! ¡Adios!_
-
-
-I
-
- Aquelas risas sin fin,
- Aquel brincar sin dolor,
- Aquela louca alegría,
- ¿Por que acabou?
- Aqueles doces cantares,
- Aquelas falas d’amor,
- Aquelas noites serenas,
- ¿Por que non son?
- Aquel vibrar sonoroso
- D’as cordas d’a arpa y-os sons
- D’a guitarra malencónica,
- ¿Quen os levou?
- Todo é silensio mudo,
- Soidá, delor,
- Ond’outro tempo a dicha
- Sola reinou...
-
- _¡Padron! ¡Padron!_
- _Santa María, Lestrove..._
- _¡Adios! ¡Adios!_
-
-
-II
-
- O simiterio d’a Adina
- N’hay duda qu’é encantador,
- C’os seus olivos escuros
- De vella recordazon;
- Co seu chan d’erbas e frores
- Lindas, cal n’outras dou Dios;
- C’os seus canónegos vellos
- Que n’el se sentan ô sol;
- C’os meniños qu’alí xogan
- Contentos e rebuldós;
- C’as lousas brancas qu’o cruben,
- E c’os humedos montons
- De terra, ond’algun-ha probe
- Ô amañecer s’enterrou.
- Moito te quixen un tempo,
- Simiterio encantador,
- C’os teus olivos escuros,
- Mais vellos qu’os meus abós,
- C’os teus cregos venerables,
- Que s’iban sentar ô sol,
- Mentras cantaban os páxaros
- As matutinas cancións,
- E c’o teu osario humilde
- Que tanto respeto impon
- Cando d’a luz que n’el arde
- Vé un de noite o resprandor.
- Moito te quixen e quérote,
- Eso ben o sabe Dios;
- Mas hoxe, ô pensar en tí
- Núbrasem’o corazon,
- Qu’a terra está removida,
- Negra e sin frols.
-
- _¡Padron!... ¡Padron!..._
- _Santa María... Lestrove..._
- _¡Adios! ¡Adios!_
-
-
-III
-
- Fun un dia en busca d’eles,
- Palpitante o corazon,
- Funos chamando un a un
- E ningun me contestou.
- Petey n’un-ha y-outra porta,
- Non sentin fala nin voz,
- Cal n’un-ha tomba valdeira
- O meu petar resonou.
- Mirey po-la pechadura,
- ¡Qué silensio!... ¡qué pavor!...
- Vin no mais sombras errantes
- Qu’iban e viñan sin son,
- Cal voan os lixos leves
- N’un rayo d’o craro sol.
- Erguéronsem’os cabelos
- D’estrañeza e de delor,
- ¡Nin un soyo!... ¡nin un soyo!...
- ¿Dond’están? ¿que d’eles foy?
- O triste son d’a campana,
- Vagoroso á min chegou...
- ¡Tocaba a morto por eles!...
-
- _¡Padron!... ¡Padron!..._
- _Santa María... Lestrove..._
- _¡Adios! ¡Adios!_
-
-
-
-
-PASADE
-
-
- Brila’rayo d’aurora,
- Cal un sono de paz branco e purisimo,
- ¿Á aquel que naceu cego que ll’importa
- O teu fulgor divino?
-
- Xemí serenas ondas
- C’o romor d’os pinares,
- Músicas ¡ay! e cantos y armonías
- Par’un xordo ¿que valen?
-
- ¡Pasá!... pasade hermosas,
- Feitizo d’os qu’esperan e d’os qu’aman;
- Amores e praceres son mentira
- Pra quen ten seca a yalma.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¿Por qué, Dios piadoso,
- Por qué chaman crime
- Ir en busca d’a morte que tarda
- Cando á un esta vida
- Lle cansa e lle afrixe?
-
- Cargado de penas,
- ¿Qué peito resiste?
- ¿Cal rendido viaxeiro non quere
- Buscá-lo descanso
- Qu’o corpo lle pide?
-
- ¿Por qué s’un non rexe
- As dores qu’o oprimen?
- ¿Por qué din que t’amostras airado
- De qu’un antr’as tombas
- A frente recrine?
-
- Inferno n’o mundo,
- E inferno sin límites
- Mais alá d’esa coba sin fondo
- Qu’a yalma cobiza
- Qu’os ollos non miden.
-
- S’é qu’esto é verdade,
- ¡Verdade terrible!
- Ou deixad’un inferno tan soyo
- De tantos qu’eisisten
- Ou si non, Dios santo, piedade d’os tristes.
-
-
-
-
-¡SOYA!
-
-
- Eran craro-los dias
- Risoña-l’as mañâns,
- Y era a tristeza sua
- Negra com’a orfandá.
- Iñase a amañecida
- Tornaba c’o a serán...
- Mais que fora ou viñera
- Ninguen ll’o iña á esculcar.
- Tomou un dia leve
- Camiño d’o areal...
- Como naide a esperaba,
- Ela non tornou mais.
- Ô cabo d’os tres dias
- Botouna fora o mar,
- Y alí ond’o corvo pousa,
- Soya enterrad’está.
-
-
-
-
-III
-
-VARIA
-
-
-
-
-N’HAY PEOR MEIGA QUE UN-HA GRAN PENA
-
-
-I
-
- --Marianiña, vait’ô rio;
- --Deixa ña nay qu’aquí estea,
- Qu’eu non vexa a luz do dia,
- Que a luz á min non me vexa.
- --¿Qu’estás dicindo rapaza?...
- --Que onte â mañan n’a debesa
- A yaugua se tornou roxa
- Cando me fun lavar n’ela;
- Qu’en baixo dos meus peíños
- Iñanse muchand’as erbas,
- Que ô ferirme o sol n’a cara
- Tornouma color d’a cera;
- Que os ourizos d’os castaños
- N’os meus cabelos s’enredan,
- Qu’as espiñas d’os espiños
- Contra min se volven feras;
- Qu’ô pasà-l-as corredoiras
- Prenden en min as silveiras;
- Que me pican as ortigas;
- Que me mágoan as areas,
- Y os paxariños ô verme
- Din cantand’en son de queixa:
- _¡Vay á morrer Marianiña!..._
- _¡Rezade todos por ela!_
-
- --¡Ay, miña virxe d’o Carme,
- Que a miña filla está enferma!
- ¡Ay Dios! que m’a enfeitizaron...
- ¡Ay, qu’a abafou un-ha meiga!
- Non foras ti tan bonita,
- Naide envidia che tivera.
- Prenda d’as miñas entrañas,
- Ven á min, non tomes pena,
- Que has d’ir á San Pedro Martir,
- Mais que boys e vacas venda...
- --Mi madriña, mi madriña,
- Levaime á donde quixeras,
- Mas para min n’hay remedio
- En todo o redor d’a terra,
- Sinon é n’un corazon
- Que m’oprime antre cadeas,
- Si n’é n’un-ha mala boca
- Que me pragueou maldicenta...
-
- --¿Quen te pragueou, ña filla?
- ¿Que males, meu ben, fixeras?
- --Non mo preguntés, mi madre,
- Vale mais que nunca o sepas.
- Secretos d’esta feitura
- Deben dormir antr’as pedras.
- --Fala, rapaza, que sinto
- Ferverme o sangre n’as venas.
- --Qu’eu non vexa a luz d’o dia,
- Que a luz á min non me vexa...
- Mi madriña, mi madriña,
- Non me maldizás cal ela.
- Deixám’ir co meu sacreto
- Dormir n’o fondo d’a terra.
- --Non irás co teu sacreto.
- Non irás, anque ben queiras;
- Qu’alí á preguntarcho fora
- Tu madre, e alí responderas.
- --¡Ay, mi madre! era bonito
- Coma os anxos d’as igresias,
- Era en falas amoroso,
- Muito, muito, mais que as sedas,
- Era doce... muito, muito,
- Mas que a mel que say d’a cera.
- Olía á rosas de Mayo,
- Seus ollos eran estrelas,
- E tiña cal ouro puro
- A enrisada cabeleira...
- --Acaba, Mariana, acaba,
- Que o corazon se m’aperta...
- ¿De quen falas? dimo, dimo...
- ¿Ou quizais soñaches, nena?
- --Non soñei, mi má, non soño,
- Anque soñar ben quixera.
- Folguey c’o conde, señora,
- Prometido d’a condesa.
- Falábam’antr’os carballos
- Cand’iba ô monte por leña,
- Falábame ô pé do rio,
- N’as tardes do vran serenas,
- Faley con él... ¡ay, falára,
- Mi madriña a vida inteira!
- --¡Ay! miña Virxe querida,
- Qu’a miña filla está enferma,
- Enferma de mal d’amores
- Qu’enfermaron a honra d’ela.
- Ben fan en cantarch’os páxaros,
- Marianiña, miña prenda:
- «¡_Vay á morrer Marianiña_!
- ¡_Que rezen todos por ela_!»
-
- Marianiña vay secando,
- A probe sin sangre queda,
- N’hay alimento que tome,
- N’hay augua que ll’apeteza.
- Amigas n’hay qu’a consolen,
- Músicas n’hay que a entreteñan,
- Y â vista do sol acora,
- Y â vista das frores tembra.
- A sua nay anda tola
- En busca de santas erbas,
- Que n’o leito de Mariana
- Pon de noite â cabeceira,
- E vay d’hermida en hermida,
- Leva ofrenda tras ofrenda
- Á cada bendita virxe,
- Á todo-l-os santos reza
- Y âs ánimas lles pon luces
- Para que pidan por ela.
- Pero non sanda Mariana,
- Mariana sin sangre queda...
- Todos dîn qu’un-ha _chuchona_
- Ven de noite a chuchar n’ela,
- E hay algun que veu de noite,
- A _compaña_ po-l-aldea.
-
-
-II
-
- --¿Conque morre a namorada?
- ¿Por min morre a linda nena?...
- ¡Nunca! porqu’eso non fora
- Dino d’a miña nobreza.
- Enxugad’esas bagullas,
- Non chores mais, probe vella,
- Que a nena d’as trenzas longas
- Ben pronto será condesa.
- Vamos á darlle’esta nova,
- Vámonos á cabo d’ela.
- E a trote largo camiñan
- Po-l-o medio d’a debesa.
-
- --Meu señor... ¿n’oís os corvos?
- Veñen camiño d’a aldea...
- Mirá cal baten as alas...
- Cal baten as alas negras.
- --Deixá que as batan, qu’é cousa
- D’os corvos facer tal moestra.
- --Señor, señor... ¡como chilan!
- ¡Que agoreiramente berran!
- É porque adiviñan a morte,
- É que mortandade hay cerca.
- --¡Habráya! que Dios acolla
- Á aquel que deixa esta terra.
- --Meu señor, tocan á morto...
- ¡Ay! tocan n’a nosa igrexa...
- ¡Ña virxe! ¿Quen morreria?
- --Non pensés en quen morrera,
- Pensá, ña vella, tan soyo
- Na vosa filla que pena.
- --Señor, señor... pouco andamos,
- Picáde, por Dios, espuela,
- Qu’ô salir â mañanciña,
- N’habia enfermos n’a aldea
- Sinon era miña filla,
- Que tiña o color d’a terra
- Y os pés com’a neve frios,
- Y as manciñas coma cera,
- Y ô redor d’os tristes ollos
- Un-has coma manchas negras.
- --Afrixísme co eses ditos,
- E aguillóame a impacencia...
- Medio condado daría
- Por salvar a vida d’ela;
- D’a mais fermosa villana
- Qu’hay en toda a redondeza.
- Mas s’é qu’atopase morta,
- Si tal nos acontecera...
- Xa qu’a matase, hastr’a morte
- Hey de facer penitencia.
-
- Morreu, morreu Mariana,
- O conde víun’antr’as velas,
- Mais ela no veu á el
- Qu’antes de chegar morrera.
- Morreu como un paxariño,
- Y antr’os lenzos qu’a rodean
- Parés un anxel qu’agarda
- Que veñan d’o ceu por ela.
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- Ninguen soupo que d’amores
- E que d’olvido morrera.
- Uns dixeron qu’un-ha praga
- Con ela n’a tomba dera;
- Outros contaban que fora
- D’abafada d’un-ha meiga...
- Mais por ela o conde fixo
- Hastra ô seu fin penitencia.
-
-
-
-
-VAMOS BEBENDO
-
-
- --Teño tres pitas brancas
- E un galo negro,
- Que han de poñer bós ovos,
- Andand’o tempo.
- Y hei de vende-los caros
- Po-lo Xaneiro.
- Y hei de xuntá-los cartos
- Para un mantelo,
- Y heino de levar posto
- No casamento,
- Y hei...
- --Pois mira, Marica,
- Vay por un neto
- Qu’antramentas non quitas
- Eses cerellos,
- Y as pitas van medrando
- C’o galo negro,
- Para poñé-los ovos,
- E todo aquelo
- Do xaneiro, d’os cartos,
- Y o casamento,
- Miña prenda da yalma
- ¡Vamos bebendo!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Un verdadeiro amor é grande e santo,
- D’os encantos encanto,
- Y é doce... doce antr’as dozuras todas.
- --Seica por eso tanto
- Tras d’un’has y outras modas,
- Dalle por empachar, anque ben sabe.
- --¿Por mais qu’acabe en bodas?...
- --Anqu’en bodas acabe;
- Pois coma todo doce, miña vida,
- Y esta é cousa sabida
- Coma que queima o fogo,
- Canto mais com’un d’el, repuna logo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Non cantes, non chores, non rias, non fales,
- Nin entres, nin sallas sin m’o perguntare.
- ¡Válate San Pedro, con tanto gardarme!
- --Pois de qu’así sea, nena, non t’asañes,
- Que cantes, que chores, que rias, que fales...
- ¡Can pasa! n’un tempo, meniña, diranche.
-
-
-
-
-¡ADIANTE!
-
-
- N’o escuro pavoroso
- Y antr’o xordo romor d’os pinos bravos
- Qu’a tempestá azoutaba com’a escravos,
- Oyeuse, como queixa de raposo
- Un asubio medoso.
-
- E un layo de temor que daba frio,
- Ô medoso asubio,
- Respondeu dend’o fondo d’a espesura
- Aumentando n’o espiritu a tristura
- Que daba o ronco marmurar d’o rio.
-
- Antr’as negras ribeiras manso e lento,
- Como corre o abatido pensamento
- Antr’os tristes remorsos y a esperanza,
- Iña á compás do vento
- Correndo tras d’a estensa lontananza.
-
- Mais cabe d’ancha orela,
- Misterioso e agachado un centinela,
- N’un-ha lancha d’o Miño apousentaba;
- Y a arma n’a man y en vela
- Á través d’a ramaxen axexaba.
-
-
-
-
-¡NIN ÂS ESCURAS!...
-
-
-I
-
- --Tod’está negro, as sombras envolven a vereda,
- E nin o ceu ten ollos, nin o pinar ten lengua.
-
- ¡Vamos! D’o que hay oculto, ¿quen midéu as fonduras?
- ¡Alma n’habrá que sepa!... ¡ven!... a noit’está escura.
-
- --¿Escura?... mais relumbra non sei que luz traidora...
- --É un-ha estrela que brila, n’as auguas bulidoras.
-
- --¿E non oyes que runxe algo ond’aquel herbal?
- --É o vento que anda tolo, corrend’antr’a follax.
-
- --Escoita, sinto pasos, e asoma seica un bulto...
- --¡S’é un vivo, matarémolo! non fala s’é difunto.
-
- --Mais aquí ond’este cómaro, hay un-ha cova fonda,
- Ven, e santos ou deños, que nos atopen ora.
-
-
-II
-
- ¿Á donde irei conmigo? ¿Donde m’esconderei,
- Que xa ninguen me vexa y eu non vexa á ninguen?
-
- A luz d’o dia asómbrame, pásmame a d’as estrelas.
- Y as olladas d’os homes, n’a yalma me penetran.
-
- Y é que o que dentro levo de min, penso que ô rostro
- Me sai cal sai d’o mare, ô cabo un corpo morto.
-
- ¡Houbera, e que saira!... mais non, dentro te levo:
- ¡Fantasma pavoroso d’os meus remordementos!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Xigantescos olmos, mirtos
- Que brancas frores ostentan
- Un-has con cogollos inda,
- Outras que o vento esfollea.
- Buxos que xa contan sigros
- E que xuntos verdeguean
- Formando de rama e troncos
- Valos que naide atravesa;
- E n’os que moy descansadas
- Fan o seu niño as culebras.
- Loureiros irmans d’os buxos
- Po-la altura y a nacenza,
- Pois arraigaron á un tempo
- N’o mais profundo d’a terra.
- Limoeiros e laranxos
- Qu’o verde musgo sombrean
- Y olido esparcen d’azare
- Con que a xente se recrea.
- Eternos bosques en donde
- Sombrio misterio reina,
- Onde sô os paxaros cruzan
- Po-las tristes alamedas
- Onde ô marmular as fontes
- Un coidara que se queixan,
- Y ond’o mesmo sol d’o estio
- Melancónico penetra.
- Y en medio d’esta espesura
- E d’esta hermosa tristeza
- Nun-ha casa inda mais triste,
- Sí de fachada soberba,
- Alí din que ten o niño
- A nai de toda-las meigas:
- Casa con portas de cedro,
- En cada ventana reixa,
- Cociña coma de monxes,
- Silencio coma d’igrexa,
- Criados que non dan fala,
- Cans que morden como feras,
- Alí a viron negra e fraca
- Com’un-ha gata famenta
- N’o mais san e mais frorido
- D’a hermosa terra gallega.
- Y estes mals que nos afrixen
- Din que todos veñen d’ela...
- ¡Mais socede n’esta vida
- Que os que tên culpa n’a levan!
-
-
-
-
-CADA COUSA N’O SEU TEMPO
-
-
- D’o alegre Mayo, un-ha alborada fresca
- Foit’á sorrir n’o outono malencónico,
- E por nadal os membros ateridos
- Quentache ben contente, á un sol d’agosto;
- Despois trembaches espantado, e fuches
- Buscand’a sombra inquieto e pesaroso,
- Mais a mamoria preguizosa, tarde,
- Trouxera ô teu recordo
- Que aqueses cambios bruscos
- Raros e intempestosos
- De loitos e pesares, n’esta vida,
- Sinal segura eternamente fonon.
- E tras d’aquel calor que ch’emprestara
- N’o inverno un sol d’agosto
- So sentiche d’a frebe o mortal frio
- Qu’ helou hastr’os teus osos.
- _As cousas n’o seu tempo_
- _Y as feras n’o seu tobo._
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Cabe d’as froles a nena
- Cant’alegre o seu cantar,
- Y é branca com’azucena
- Pálida como o luar.
- E ond’a boquiña un lunar,
- Gracioso lle dou Dios, tan feito, tanto,
- Qu’é de todos o encanto.
-
- ¡Cor de luar... que cor lindo!
- Uns ollos cal noit’escura,
- Labios que falan sorrindo
- Y aquel sinal... fermosura
- Mais, non cabe en criatura
- Qu’a que Dios quixo darche, linda rosa,
- Doce, casta e preciosa.
-
- Ser amada, ese é o teu sino,
- Amada cal n’outra houber,
- E ¡que dichoso destino!
- Ser querida e ben querer.
- Hey a ambicion d’a muller
- E o soyo ben que buscan sin medida
- N’esta mísera vida.
-
- Pero nena alunarada,
- ¿Sabes o qu’o refran di?
- Qu’é en amores desdichada
- A que un lunar ten así.
- E tamen din qu’o eres ti,
- Á pesar d’as risadas d’os teus labios
- Que non saben d’agravios.
-
- En bon hora, ó en mal hora
- Que n’esto d’enamorar,
- Tamen se mete a traidora
- Mala sorte á traballar.
- E métese á enfeitizar
- Corazons inocentes e almas puras
- N’afeitas á amarguras.
-
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- ¡Ay d’a nena alunarada
- Pálida como o luar!
- Como canta o seu cantar
- Tan serena e sin pensar
- Que a que lunares ten, fertuna esquiva
- Lle ha de ser mentras viva.
-
- Alegre e dichosa canta
- Aquela linda canzon,
- Que trai a sua mente tanta
- Querida recordazon,
- Que asin é, coma oracion
- Que a yalma, triste, con amor marmura
- Pedind’a Dios ventura.
-
- Y ela non pensa toliña
- E non maxina a coitada
- Que mal tras d’o amor camiña
- E ten fertuna menguada.
- A que nase alunarada:
- Que a que ten un lunar tan primoroso
- Nunca terá reposo.
-
- Tan soyo t’agardan penas
- Linda rosa a d’o lunar,
- As grandes tras d’as pequenas,
- Un-ha tras outra á chamar
- Â tua porta han de chegar,
- Que naide, tal é a forza d’o destino,
- Naide torce o seu sino.
-
-
-
-
-PELOURO QUE RODA
-
-
- Dou encomezo pensando,
- Despois, gustoulle pensar,
- E d’este gusto o deseyo
- Á toda presa se vay.
-
- E decote descendendo
- Descendendo sin parar,
- Desd’o deseyo ô pecado
- Á toda presa se vay.
-
-
-
-
-A DISGRACIA
-
-
- ¿Por qu’existe? ¿quen é? ¿dond’a soberba
- Morada ten? ¿arteira en donde habita?
- Sono lixeiro ou pasaxeira nube
- Pra moitos é, qu’apenas deixa rastro.
- Outros os golpes alevosos sinten
- Que ll’asesta con negra traidoría
- Dend’o comenzo ô fin d’a vida escrava.
- Pero n’a ven, anque a mirada tendan
- Arrededor, para evitaren, cantos
- O seu bafo pestífero, n’atopan
- N’o espazo, nin n’a terra, nin n’o mare,
- Anqu’ela en todo está sempre dañina.
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
-
- O mal d’o inferno é fillo, o ben d’o ceo;
- A disgracia ¿de quen? Loba que nunca
- Farta se vé, que o seu furor redobra
- D’a fonda frida, â vista ensangrentada,
- ¿De donde ven? ¿que quer? ¿porque a consintes,
- Potente Dios, que os nosos males miras?
- ¿Non ves, Señor, que o seu poder afoga
- A fé y o amor, no esprito qu’en ti fia?
- ¡Como endurece o corazon que un tempo
- Era todo brandura! ¡como mata
- D’a espranza a luz, que un resprandor tranquilo
- N’os astros, derramaba d’a esistencia,
- Nova forza prestando ô pé cansado
- E mais valor a yalma temerosa!
- Tod’o mucha ô seu paso, a pranta sua
- Maldita, todo para sempr’estraga.
- Todo a sua lama pegaxosa entrubia.
- ¡E que oco tan profundo fay en torno
- D’aquel a quen persigue! ¡como fuxen
- As xentes d’él pra non oir os layos
- Que o seu penar ll’arrinca, ou a espantosa
- Brasfemia que con labio balbucente
- Á sí mesmo mordendose prenuncia!
- Que apestado n’ecsiste n’esta vida
- Que tanto horror a humanidade cause
- Como o que d’a desgracia vay tocado.
-
- ¡E como non, s’o ben contr’el se volve,
- S’o mesmo sol non loce ond’él habita,
- S’a fonte onde beber, envenenada
- De cot’está: s’o pan se volve asentes
- Para seu paladar, y o mar sin fondo
- Enxoito n’un instante se quedara
- S’él n’a onda amarga s’afogar quixera;
- E n’os brazos d’a morte que aborrece,
- A mesma morte, o deixa abandonado!
-
- ¡Ah, piedade, Señor! ¡Barre esa sombra
- Qu’en noit’eterna para sempr’envolve
- A luz d’a fé, d’o amor e d’a esperanza!
- Sombra d’horror que os astros briladores
- Escurece d’os ceos, que un novo inferno
- N’este mundo formou, e un mundo novo,
- Donde todo valor perd’os seus brios
- E toda forza sin loitar s’estrela,
- Ond’as tinebras d’a impiedá, estendidas,
- Borran todo camiño que á tí guie.
-
- ¡Dios de bondá, c’o teu potente sopro,
- De n’os aparta ese fantasma horribre
- Que a desesperazon dá por remate;
- Pois xa abasta c’as dores, c’a miseria
- D’a carne fraca, e c’o a infalibre morte,
- Pra tormento e castigo d’os que tristes
- Porque pecaron, viven desterrados
- D’a patria celestial por que suspiran!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡E ben! cando comprido
- Teñás ese ardentísimo deseo,
- O meu rir sin descanso será estonces,
- Anqu’un rir triste e negro.
-
- Dendes d’o meu corruncho solitario
- Estarey axexandovos sereno,
- E tras da primadera e tras do estío,
- Verey cal chega para vos o inverno.
- ¡E qu’inverno tan triste,
- Tan áspero e tan fero...!
-
- Como n’outono as follas cân d’os árbores,
- D’os vosos corazos irán caendo
- As brancas ilusions con que crubiades
- O chan do simeterio
- En donde os nosos mortos dormen xuntos
- Do olvido n’o silencio.
-
- E n’as negras mortaxas qu’os envolven,
- Diante de vos aparecer verédelos,
- Decindo:--«N’era aquelo o que buscabades,
- Cando engañados insultâst’os ceos...
- ¡N’era aquelo sin duda, desdichados,
- Mais... tampouco era _esto_!...»
- Y eu desd’o meu corruncho sorrireime
- C’un sorrir triste e negro.
-
-
-
-
-SIN NIÑO
-
-
- Por montes e campías,
- Camiños e espranadas,
- Ven un-ha pomba soya,
- Soya de rama en rama.
-
- Síguena as probes crias,
- Sedentas e cansadas,
- Sin qu’alimento atope,
- Pra darlles a bicada.
-
- Tray manchada-l-as prumas,
- Qu’eran un tempo brancas,
- Tray muchas e rastreiras
- Y abatida-l-as alas.
-
- ¡Ay! probe pomba, un tempo
- Tan querida e tan branca,
- ¿Ônde vay o teu brilo...?
- ¿O teu amor ônd’anda?
-
-
-
-
-EU POR VOS, E VOS POR OUTRO
-
-
- --A linda, a grande señora,
- De non vista fermosura,
- ¿Ônd’irá tan á deshora,
- N’un-ha noite tan escura?
- ¿Ônde irá con tal premura?
-
- Vay enfouzando n’a lama
- O zapatiño de seda...
- ¡Po-lo toxal vay a dama,
- Y-o dôno antr’holandas queda!...
- Bon sôno Dios lle conceda.
-
- Qu’él durma, q’eu velarey
- Po-la dona mais fermosa
- Que vin n’o mundo e verey;
- Xardiñeiro, coido a rosa
- De cuyo olido outro gosa.
-
- Coido d’ela noite e dia,
- Sin descanso nin sosego,
- Qu’atopálo non podria;
- Corpo e yalma, no-n-o nego,
- Á esa tareya m’entrego.
-
- E anque d’esto nada sabe,
- Eu sey canto poido d’ela,
- Mais, que tal saber m’acabe...
- Say, pombiña, say, estrela,
- Qu’un valente por ti vela.
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- ¿Á donde vay? a escondida
- Porta s’abre paseniño...
- Romor de seda comprida
- Runxe alá po-lo camiño
- Que vay d’a fonte ô muiño...
-
- N’a vexo, mais ela é,
- Chégame o seu doce olido,
- Sento o pisar d’o seu pé,
- Y-o meu corazon ferido
- De pracer dou un batido.
-
- Nobre dama, linda dona
- D’os corazós que prendás,
- Perdóname si, perdona
- Si che sigo á donde vas,
- ¿Non vés qu’en perigro estás?
-
- En noite tan tempestosa
- ¿Quen vos meteu tal deseyo?
- ¡Enlamugarse así a rosa...!
- E n’o meu corazon leo
- Que non levás pan no seo.
-
- ¿E si atopás a _compaña_?
- ¿E si vos say a _estadea_?
- ¿Si con falas vos engaña
- E vos pon mantel e cea,
- Mentras tróa e lostreguea?...
-
- N’irés soya, pesi a vos,
- N’irés mentras qu’eu alente,
- Pois fora atentar á Dios.
- Señora, Dios non consente
- Qu’o perigro busque a xente.
-
- Sin que sepás que vos sigo,
- Irey tras de vos agora,
- Por si vos tenta o enemigo.
- Y-entanto non say a aurora
- Non vos deixarey, señora.
-
- --¡Adios... adios, dama hermosa!
- ¡Darvos á tan malos modos!...
- Non vos levou a compaña,
- Mais o enemigo levóuvos.
-
- Embargam’o asombro a yalma...
- ¡Ay, amor tolo... amor tolo!...
- Ben dí aquel refran sabido:
- _Eu por vos, e vos por outro._
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --¡Valor! qu’anqu’eres como branda cera,
- Aquí en perigro estamos,
- E n’outro lado a libertá che espera,
- Qu’aquí ninguen che dera.
- --Vamos, señor, á donde queiras... ¡Vamos!
-
- --Tan nobre eres, meu ben, com’ esforzada,
- Mais, ¡tembras coma a cerva acorralada,
- Ora que xuntos por ventura estamos
- Para fuxir, ña prenda namorada!...
- --¡Pois, fuxamos... fuxamos!...
-
- --¿Tès medo, miña vida,
- A sères nos meus brazos sorprendida
- E a que xuntos, amándonos morramos?
- --¡Ay, non, qu’a dicha así fora cumprida...!
- Mas, partamos... partamos...
- ¡E adios, paz e virtù, sempre querida!
-
-
-
-
-DULCE SONO
-
-
- Baixaron os ánxeles
- Adond’ela estaba,
- Fixeronlle un leito
- C’as pracidas alas,
- E lonxe a levano
- N’a noite calada.
- Cando a alba d’o dia
- Tocou a campana,
- E n’o alto d’a torre
- Cantou a calandria;
- Os ánxeles mesmos,
- Pregada-l-as alas
- --«¿Por qué, marmurano,
- Por qué despertála?...»
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Espantada, o abismo vexo
- Á onde camiñando vou...
- ¡Corazon... canto és tirano,
- Y és profundo, meu amor!
- Pois eu, sin poder conterme,
- N’escoito mais qu’unha voz,
- E adond’ela quer que vaya
- Sin poder conterme, vou...
-
- --Hoxe, â noite, des que durman,
- Sairey po-lo ventanil;
- Daránm’as sombras alento...
- ¡E adios, casa onde nacin!
- Honra que tanto estimey,
- Santidade do meu lar...
- ¡Po-lo meu amor vos deixo
- Para toda a eternidá!
- ¡Señor!... darésme castigo,
- Qu’o merezo ben o sey;
- Mais... condenáme Señor,
- Á sufrilo cabo d’él.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Para a vida, para a morte,
- E para sempre en jamás,
- Pedint’á Dios, e Dios dóuteme
- Por toda unha eternidá.
- Para a vida, para a morte,
- E para sempre en jamás,
- Quero ser vosa, e que séades
- O meu Señor natural.
- --Mais a que así querer sabe
- Non debe ter pai n’irman,
- Nin home, s’é qu’é casada,
- Nin fillos, s’acaso é nay.
- --Espanta o qu’estás decindo...
- Mais eu sinto qu’é verdá;
- Lévame, señor, qu’irey
- Ônde me queiras levar...
- --Pois vente... ¿Qu’importa o mundo
- Á quen ten a eternidá?
- Xuntos hemos de vivir,
- Xuntos nos han d’enterrar.
- E os nosos corpos aquí,
- E as nosas almas alá,
- Quer Dios qu’en union eterna
- Estén pra sempre jamás...
-
- Cal ô paxaro a serpente,
- Cal â pomba o gavilan,
- Arrincouna d’o seu niño
- E xa nunca á él volverá.
-
-
-
-
-N’A TOMBA D’O XENERAL INGLÉS
-
-SIR JOHN MOORE
-
-MORTO N’A BATALLA D’ELVIÑA (CORUÑA)
-
-O 16 DE XANEIRO DE 1809
-
- Á miñ’amiga Maria Bertorini, nativa
- d’o pais de Gales.
-
- Coruña, 1871.
-
-
- ¡Cuan lonxe, canto, d’as escuras niebras,
- D’os verdes pinos, d’as ferventes olas
- Qu’o nacer viron!... d’os paternos lares,
- D’o ceo d’a patria, qu’o alumou mimoso,
- D’os sitios, ¡ay! d’o seu querer, ¡que lexos!...
- Viu á caer, baix’enemigo golpe
- Pra nunca mais se levantar, ¡coitado!
- ¡Morrer asin en estranxeiras playas,
- Morrer tan mozo, abandoná-la vida
- Non fart’ainda de vivir e ansiando
- Gustar d’a froita que coidad’houbera!
- ¡Y en vez d’as pónlas d’o loureir’altivo
- Que d’o heroe a testa varonil coroan
- Baixar â tomba silenciosa e muda!...
-
- ¡Ou brancos cisnes d’as britanas islas,
- Ou arboredos que bordás galanos,
- D’os mansos rios as ribeiras verdes,
- Y os frescos campos donde John correra!...
- S’a vos amargo xemidor sospiro
- Chegou d’aquel que n’o postreir’alento
- Vos dixo ¡adios! con amorosas ansias
- Á vos volvend’o pensamento último,
- Que d’a sua mente s’escapaba inxele,
- ¡Con qué pesar, con qué dolor sin nome
- Con qu’estrañeza sin igual diríades
- Tamen ¡adios! ô que tan lonxe, tanto,
- D’a patria, soyo, a eternidás baixaba!
-
- Y o gran sillon, a colgadura inmóvil
- D’o para sempre abandonado leito;
- A cinza fria d’o fogar sin lume
- A brand’alfombra que leal conserva
- D’o pé d’o morto un-ha sinal visibre,
- O can qu’agarda po-lo dono ausente
- Y o busca errante por camiños hermos,
- As altas herbas d’alameda escura
- Por ond’él antes con solás paseaba,
- O sempr’igual mormoruxar d’a fonte
- Dond’él n’as tardes a sentarse iña...
- ¡Cal falarian sin parar de Moore,
- C’o seu calado afrixidor lenguaxe,
- Ôs ollos ¡ay! d’os que por él choraban!
- ¡Xa nunca mais... xa nunca mais ¡ou! triste
- Ha de volver, onde por él esperan!
- Parteu valente, á combatir con groria.
- Parteu, parteu... e non tornou, qu’a morte
- Segoun’alí n’os estranxeiros campos,
- ¡Cal frol que cae ond’a semilla sua
- Terra n’atopa en qu’arraigar poidera!
-
- Lonxe caiche, pobre John, d’a tomba
- Onde c’os teus en descansar pensaras.
- En terr’ allea ind’os teus restos dormen
- Y os que t’amaron e recordan inda,
- Mirand’as ondas d’o velad’Oceano,
- Doridos din, desd’as nativas prayas...
- «¡Aló esta él, tras d’ese mar bravio
- Aló quedou, quisais, quisais por sempre;
- Tomb’onde naide vay chorar, cobexa
- Amadas cinzas d’o que nós perdemos!...»
- Y os tristes ventos y as caladas brisas,
- Qu’os mortos aman si lexanos dormen
- D’o patrio chan, á refrescarte veñen,
- D’o bran n’a noite calorosa, e traen
- Pra ti n’as alas cariñosas queixas,
- Brandos suspiros, amorosos ecos,
- Algun-ha vagoa sin secar, que molla
- A seca pedra d’o mausoleo frio,
- D’o teu país algun perfum’agreste.
-
- ¡Mais que fermosa e sin igual morada,
- Lle coup’en sort’ôs teus mortales restos!...
- ¡Quixera Dios que para ti non fora
- Nobr’estranxeiro habitacion allea!...
- Que n’hai poeta, ensoñador esprito
- Non pod’haber, qu’ô contemprar n’outono
- O mar de sec’amarillenta folla
- Qu’o teu mausoleo con amor cobexa;
- Qu’ô contemprar n’as alboradas frescas
- D’o mes de Mayo as sonrosadas luces
- Qu’alegres sempre á visitarche veñen
- Non diga «Asin cand’eu morrer, poidera
- Dormir en paz, n’este xardin frorido,
- Preto d’o mar... d’o cimeterio lonxe...»
- Que ti n’escoitas en jamás ¡ou, Moore!
- Choros amargos, queixumbrosos rezos,
- Ni-os outros mortos á chamarte veñen,
- Pra que con eles n’a calada noite
- A incerta danza d’os sepulcros bailes.
- Sô doçe alento d’o cogollo qu’abre,
- D’a frol que mucha o postrimeiro adiose,
- Loucos rebuldos, infantiles risas,
- De lindos nenos qu’á esconderse veñen,
- Sin med’á tí tras d’o sepulcro branco.
- Y algun-ha vez ¡moitas quizais! sospiros
- D’ardent’amor, qu’o vento leva donde
- Dios sabe sô... por sin igual compaña
- Dichoso tês n’habitacion postreira.
- ¡Y o mar, o mar, o bravo mar que ruxe
- Cal rux’aquel que t’arrolou n’a cuna,
- Mora onda tí, ven á bicar as pedras
- D’un chan d’amor que con amor te garda,
- Y arredor teu deixa crecé-las rosas!...
- Descans’en paz, descans’en paz, ¡ou, Moore!
- E vos qu’o amás, d’o vos’honor celosos
- Fillos d’Albion, permanecei tranquilos.
- Terra fidalga é nosa terra,--tanto,
- Cal linda Dios a quixo dar--ben sabe
- Honra façer á quen merece honra
- Y honrado así, cal mereceu, foi Moore.
- Soyo n’está, n’o seu sepulcro; un puebro
- C’o seu respeto compasivo vela
- Po-lo estranxeiro á quen traidora morte
- Fixo fincar lonxe d’os seus y á alleos
- Vir á pedir o derradeir’asilo.
-
- Cando d’o mar atravesés as ondas,
- Y o voso hirman á visitar vayades,
- Poñé n’a tomba o cariñoso oido,
- E si sentis rebuligar as cinzas
- E s’escoitás indefinibres voces
- E s’entendés o qu’esas voces digan,
- A yalma vosa sentirá consolo.
- ¡El vos dirá qu’arrededor d’o mundo
- Tomba mellor qu’a qu’atopou n’achara
- Sinon d’os seus antr’o amoroso abrigo!
-
-
-
-
-* * *
-
-
-I
-
- Cal grasiosa brandeas
- O teu corpo lixeiro,
- Si bailas nos estrados
- C’aquel galan soberbo,
- Brandea o norte as ponlas
- Xentís d’os ameneiros;
- Y un-ha tras outra folla
- De cor amarillento
- Vay deixando, enredada
- N’os teus rizos cabelos,
- Triste coróa póndoche,
- Tan mucha, Dios d’o ceo,
- Com’a que n’a alma tua
- Pon o teu pensamento...
- ¡É que se vay o outono!
- ¡É que se ven o inverno!
-
- Mas inda n’as fonduras
- D’o ameno vál, serenos
- Sopran ventos soaves,
- Qu’aromas trân d’o ceo.
- Inda n’a farta veira
- Cuberta de xilmendros
- Por onde corre o Miño,
- Maxestüoso e lento.
- Do bran s’oye o mais doce
- Sospiro derradeiro
- Qu’alí quedou durmindo
- Antr’o romeu y o espriego,
- Como quedou un rayo
- D’espranza n’o teu peito.
-
-
-II
-
- Mas ô que ten mal sino,
- Mal sino o seguirá,
- Qu’as rápidas correntes
- Non volven nunca atrás.
- ¿Qu’aspéras, s’a esperanza
- Caso de ti non fay?...
-
- Adiante, pelegrina,
- Da fin ô teu romax,
- Qu’anqu’acabar non queiras
- Aló t’han de levar
- D’o teu mal fado as ondas
- E os fortes huracans.
-
- ¡Qu’inda tés fé...! Terála,
- Ña probe, n’o teu mal,
- Terála n’as espiñas,
- Que t’han d’atormentar,
- N’a fel que pezoñosa
- Sin sede beberás,
- N’o pan amargo e duro
- Que t’alimentará.
-
- Nunca d’o mar as ondas
- Doces se tornarán,
- Nunca tua sorte terca
- C’a dicha amainará,
- Nin c’a ilusion t’alentes
- D’un brando descansar;
- Que só o sono d’a morte
- O triste dorme en paz.
-
- Acaba logo, acaba,
- O teu triste romax,
- Qu’ô qu’en mal sino nace
- Mal sino o seguirá.
- N’as alas d’a disgracia
- O teu destino vay,
- E as rápidas correntes
- Non volven nunca atrás.
-
-
-
-
-SIN TERRA
-
-
- --¡Calade ou ventos nouturnos,
- Calá fonte d’a Serena,
- Qu’alá por cabo d’as Trompas
- Quer’oir quen chega!
-
- Calaron os ventos todos
- Xurrou a fonte mais queda,
- E vin qu’iban á enterrar
- O corazon d’ela.
-
- Vina despois inda viva
- Por campos e por devesas,
- Mais iña par’un-ha tomba
- Pedindo terra.
-
- Nón-n’atopou, e por eso,
- Amostra âs vistas alleas
- Inda aquel corazon morto
- A sua cangrena.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- _Para uns negro,_
- _Para outros branco;_
- _E para todos,_
- _Traspoleirado._
-
-
-I
-
- --Sé astuto s’é que sabes,
- Víngate d’as ofensas s’é que podes,
- Ô que che sirva, págalle,
- Mais a quen non che de, nunca lle dones;
- Porque a moral d’os santos
- Non reza sempre c’a moral d’os homes.
-
- Esto un gallego montañés e rudo
- Farto d’humillaciós, e de rencores,
- Ô agonizar ll’aconsellaba á un fillo,
- Herdeiro d’os seus mals e de seu nome.
-
-
-II
-
- --Sé inxenuo e leal sempre,
- Perdoa a quen t’ofenda
- Fay ben de cote á amigos y enemigos
- Y â porta franca, sin temor, espera,
- N’hay mais que un Dios y un-ha moral que salve
- Os tristes fillos d’Eva.
-
- Esto a probe viuda
- D’o montañés, morrendo antr’a miseria
- Resinada ô seu fillo lle dicia...
- Y á Dios o esprito ll’entregou serena.
-
-
-III
-
- E fixolle él as honras,
- Mais tan só con xemidos e con vagoas;
- Crego non houbo ô rededor, que â probe
- O enterro de limosna lle cantara.
- N’un corruncho d’o adro
- Ond’as ortigas ásperas medraban,
- Sin cruz, señal, nin lousa
- Alí quedou perdida e sepultada;
- E triste o fillo e soyo,
- Tornou sañudo a solitaria casa.
-
- --Meu pai doum’un consello, iña pensando,
- E miña nay doum’outro;
- E s’ela tiña santidá e concencia,
- Esprencia el tiña e sabidá d’abondo.
- Son fillo d’el e d’ela...
- Partirey pois a hirencia de dous modos;
- Ña nay, fareille ben á quen cho fixo...
- Meu pay, vinganza piden os teus osos.
-
-
-
-
-TRISTES RECORDOS
-
-
- Un-ha tarde alá en Castilla
- Brilaba o sol cal decote
- N’aqueles desertos brila.
-
- Craro, ardoroso e insolente,
- Con perdon d’él, pois n’é modo
- Aquel de queima-l-a xente,
-
- E secar con tales brios
- A probe inxeliña pranta,
- A fonte, os sedentos rios.
-
- Un-ha tarde, ¡ou que tristeza
- M’acometeu tan traidora,
- Vendom’en tal aspereza!
-
- ¡Á donde vin a parar!
- Pensaba mirand’o ceo
- Par’a terra non mirar.
-
- Por qu’o ceo era, eso si,
- Un mais ou menos azul,
- Com’o que temos aquí.
-
- Mentras que’a terra ¡bon Dios!...
- Señor, ¿posibre será
- Que aquela a fixeses vos?
-
- Mais ¿por qu’estrañarme tal
- S’as cousas que vos facés
- Jamás as facedes mal?
-
- Fixestes tan tristes llanos,
- Mais fixecheos, Dios cremente,
- Soyo para os castellanos.
-
- ¡Ay! cada pomba ô seu niño,
- Cada conexo ô seu tobo,
- Cada yalma ô seu cariño.
-
- Aquesto m’eu repetia
- N’aquela tarde, recordo
- De negra malencolía.
-
- E namentras, contempraba
- D’a igual, extensa llanura
- A terra que branqueaba.
-
- D’o largo pinar cansado
- A negra mancha sin término,
- D’o puebro o color queimado.
-
- Y antr’o chan y o firmamento
- As nubes de denso polvo,
- Qu’iba levantand’o vento.
-
- ¡D’o deserto fiel imaxe,
- C’o mesmo alento de brasa,
- C’o mesmo ardente coraxe!
-
- Ô lonxe o mular pasaba,
- Viña a tourada mais preto,
- A ovella enferma balaba.
-
- E n’o xa queimado espiño
- Fuxindo d’o sol ardente
- Pousabase o paxariño.
-
- ¡Dios mio, que ansia cativa!
- Pesaba en min a tristeza
- Cal se m’enterrasen viva.
-
- Lembranzas d’a terra hermosa,
- Calmá c’a vosa frescura
- As penas d’alma chorosa.
-
- Por qu’ese sedento rio
- Envolto en malinas brétemas,
- Dá callentura, dá frio.
-
- De pronto oin un cantar,
- Cantar que me conmoveu
- Hastra facerme acorar.
-
- Era a gallega canzon,
- Era o ¡_alalá_!... que fixo
- Bater o meu corazon.
-
- Con un estraño bater,
- Doce, com’o ben amar,
- Fero, com’o padecer.
-
- De polvo e sudor cubertos
- C’a fouce ô lombo, corrian
- Por aquês campos desertos,
-
- Un fato de segadores...
- ¡Y eran eles, eran eles,
- Os meigos d’os cantadores!
-
- ¡Adios, pinares queimados!
- ¡Adios, abrasadas terras
- E cómaros desolados!
-
- Pechei os ollos e vin...
- Vin fontes, prados e veigas
- Tendidos ô pé de min.
-
- Mais cand’á abrilos tornei,
- Morrendo de soidades,
- Toda á chorar me matei.
-
- E non parei de chorar
- Nunc’hastra que de Castela
- Ouveronme de levar.
-
- Levaronme para n’ela
- Non me teren qu’enterrar.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Meses d’o inverno frios
- Qu’eu amo a todo amar,
- Meses d’os fartos rios
- Y o doce amor d’o lar.
- Meses d’as tempestades,
- Imaxen d’a delor,
- Que afrixe as mocedades
- Y as vidas corta en frol.
- Chegade, e tras d’outono
- Que as follas fai caer,
- N’elas deixá que o sono
- Eu durma d’o non ser.
- E cando o sol fermoso
- D’abril torne á sorrir,
- Que alume o meu reposo,
- Xa non o meu sofrir.
-
-
-
-
-* * *
-
-
-I
-
- Era n’o mes de Mayo,
- N’o mes d’o amor, d’as prantas e d’as frores,
- Mes d’os soaves prefumes
- Y os trasparentes cores.
- D’os trinos matinais d’os paxariños,
- D’as cándidas e frescas alboradas,
- D’as pasaxeiras nubes,
- E d’as tardes sorrintes e douradas.
- Cand’o mar está azul, o ceo sereno
- Com’o dormir d’un neno,
- Manso-l-os rios, alta-l-as estrelas,
- Mais desvaida a lua
- Si tamen mais fermosa,
- C’o aquela gracia sin igual que é sua,
- Y era en fin cando todo n’esta vida
- Sorrí ôs mortais c’a alegre, esplendorosa
- Sorrisa virxinal d’a primadera
- Que amar y á ser dichoso-l-os convida.
-
- Á todos... ¡ay! quixera
- Que así a sorte o fixera,
- Mais algun hay qu’envolto n’a negrura
- D’a sua propia tristura,
- Tan soyo vé, d’a primadera hermosa,
- N’o sol morno e n’a rosa
- C’o fresc’orballo d’a mañan cuberta,
- Un trist’e mal agoiro que desperta
- Pensamentos de loito e desventura.
-
-
-II
-
- Era n’un-ha mañan d’o mes de mayo
- En que parés que os ánxeles cantaban,
- Mentras mansa-l-as brisas se queixaban
- Con amoroso layo:
- En que o rego ô pasar po-las curtiñas
- Non sey que cousas mormuraba leve,
- Y o voar d’as inquietas anduriñas
- Que n’os aires chiaban,
- Â vista d’os nubeiros sabidores
- Venturas e contentos agoiraba:
- Mañan d’encantos cheya
- Cal o esprito as deseya,
- Cando espera e confia:
- Mañan que chama á toda crás de seres
- Ô pracer y â alegría,
- Menos â triste yalma,
- Que dendes qu’ é, non sabe
- Qu’ é ter sosego ou calma,
- Dond’a dozura d’o gozar comence
- Dond’a crudeza d’a delor acabe.
-
-
-III
-
- D’a Garda, anxel bondoso,
- Qu’as brancas alas paseniño bates
- Ô rededor d’o acongoxado esprito,
- Pra derramar en él santos consolos
- Que nos trâs d’o infinito,
- ¿En donde, en dond’estabas
- Qu’antre negros querbantos
- Soya, un alma tristisima deixabas?
- Fé, esperanza, virtudes,
- Orixen d’as eternas beatitudes,
- E que dendes rexiós mais venturosas
- Vindes calmar as amarguras nosas...
- ¿Dond’estades, en donde?
- ¿Cand’o qu’en vos confia,
- Soyo, en loita c’o as ansias d’a agonia,
- Orfo vos chama, e naide lle responde?
-
-
-IV
-
- Por aqueles que odiaba perseguido,
- Po-los que amaba odiado,
- Un triste á dura sorte condenado
- Contempraba d’o cántabro a bravura
- Con un ollar profundo,
- Cal si tras de tan fonda sepultura
- Entrevise as anchuras d’o outro mundo.
- E con ánimo forte,
- D’o liquido cristal hastra tocalo,
- En carreira chegou vertixinosa
- Cal s’atraison d’o abismo misterioso,
- Con forza estraña o conduxese â morte.
-
- E dixo:--¡Vida, adios! ¡adios, tormento
- Que con martirio lento,
- M’arrancache astr’os soños d’a esperanza,
- D’a desventura miña
- Vou á crebar o brazo poderoso,
- Alí donde n’hay dor, nin hay mudanza,
- E s’enterra a inquietude n’o reposo!
- ¡E ti, mala pasion qu’en min te cebas
- E foches o meu Dios y o meu castigo,
- Xa que me quês matar, morre conmigo!
-
- Calou o triste, e inmensas, pavorosas
- C’as suas crins espumosas,
- Retorcerons’as ondas po-la area
- Incitand’ô coitado
- Á dar fin â pelea
- Que houbera n’o seu peito encomenzado.
-
- Mais un brando sonido
- Fireu de pronto o contrubado oido
- D’aquel ser desdichado...
- E escoitou asombrado
- D’un invisible ser a fala hermosa
- Que con branda e celeste melodía,
- Soave e mainamente lle decia:
-
- --«¡Detente ô pé d’a orela
- D’a tua vida, cobarde centinela,
- Non queiras por fuxires d’o presente
- D’a eternidade descorré-l-os velos!
- Agarda á que a medida
- Con rosas ou con fel, henchas d’a vida,
- Nin fagas que n’a tomba se derrame
- Antes que Dios ch’a pida.
- Que ningun fillo d’Eva
- Ô fin s’ha de librar d’o seu penare
- Anque â morte s’astreva.
- Despois d’atravesare
- Os desertos inmensos d’o infinito,
- Ô mundo volverias en esprito
- Á sofrir, y o teu crimen á pagare.
- As noites tras d’os dias
- Sin descanso nin tregua
- Apegado á aquel seo te verias,
- D’o ingrato corazon vend’os batidos
- Non por ti, mais por outros repetidos.
- En’aquel pensamento
- Con impracable craridá leerias
- A traizon alevosa, o olvido amargo
- Sin velo qu’os crubir, nin finximento.»
-
- --«¡Ou Dios, Dios poderoso!...
- ¡Que tormento espantoso!...»
-
- --«Ninguen torce o poder d’os seus destinos,
- Infaustos ou beninos:
- Nin á ninguen ll’é dado
- Renegar d’o seu fado.
- Sô vence quen espera...
- Volve á vivir e espera resinado.»
-
- E tornou á vivir, arrepentido
- Anque trist’e dorido,
- Aquel probe coitado:
- Pideull’á Dios perdon d’o seu pecado,
- E Dios compadecido
- Mandoulle santa paz e doce olvido.
-
-
-
-
-¿QUÉ TEN?
-
-
- Sempre un ¡ay! prañideiro, un-ha duda,
- Un deseyo, un-ha angustia, un delor...
- É un-has veces a estrela que brila,
- E outras tantas un rayo d’o sol;
- É que as follas d’os árbores caen,
- É que abrochan n’os campos as frols,
- Y é o vento que zoa,
- Y é o frio, é a calor...
- E n’é o vento, n’é sol, nin é o frio,
- Non é... qu’é tan só
- A alma enferma, poeta e sensibre
- Que todo a lastima,
- Que todo lle doy.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Tí, a feiticeira e branca coma’as neves,
- Y a linda, antr’as millores,
- Tí, arrededor de quen, cal as abellas
- A redor d’un-ha rosa, andan os homes,
- (Xente qu’o mesmo acaso qu’as mulleres
- É dada á toda crase de traizoes);
- Non queiras en jamás, s’és queridora,
- Non dones en jamás mas que che donen,
- S’é que te firen, miña prenda rîte,
- S’é que t’engañan, meu amor, non chores.
- Vé que pasou o tempo d’as Corinas
- Y o mais qu’ora se sofre,
- Só porque non se diga,
- É rabiar cant’un pode.
- --¡Rabiar no mais... dixera que mentides!
- --Sí, sí, rabear ben forte;
- Mas c’a rabia picante e aguilloeira
- Qu’é salsa apetitosa d’as pasioes.
- ¿Que fora ¡ou Dios! sin os asentes feros
- D’os estómagos probes?
- D’os corazós d’o dia,
- ¿Que fora sin as rabias, meu amore?
-
-
-
-
-RUINAS
-
-(ARMONÍAS D’A TARDE)
-
-_Traduccion de Ruiz de Aguilera_
-
-
- Xa Novembr’espiraba
- Cando cansado e sóo, tomei asento
- Ô pé d’o endebre muro,
- Vella defensa e límite d’un puebro.
- Po-las abertas fendas,
- Casa qu’âs sabandixas abr’o tempo,
- Hoxe o lagarto mira
- Con fria ollada o estrago en torno feito.
- Sin còre a trepadora,
- Ortiga vil e xaramago enfermo,
- Cuyos muchos ramallos
- Moven os aires ô pasar xemendo;
- Coroan capiteles
- Ô destrozado pórtico d’o tempro,
- Que tende n’a campía
- Antre polvo d’altares o esqueleto.
- Xa n’o lare sagrado
- Lume n’encende a nay ô son d’un rezo,
- E d’a tisnada pedra
- A borralliña os ventos xa barreron;
- E xa d’os vellos arcos
- E colunas, as pedras van caendo,
- Cal un-ha e outra vagoa
- Cai d’os ollos d’un triste sin achego.
- ¡Como as muchadas follas
- Se desprenden d’a ponla onde naceron,
- Restos d’aquela vida
- Con qu’a vista encantaba o souto ameno!
- ¡E cal amostra o rio,
- Casi-qu’enxoite o empedregado leito,
- Regueiro miserable
- D’outro farto raudal, limpo e sereno!
- ¡Cal os outeiros arden
- D’o sol d’outono ô làmpo derradeiro,
- Mentras sombrisa a noite
- Vay caladiña os valles sorprendendo!
- Bataladas ô lonxe
- Dá un-ha campana sospirando resos;
- Y-a tarde qu’agonisa
- Mandalle â relixion o adios mais tenro.
- Y-o moucho revoando
- Berra tamen con chilos agoreiros,
- Coma morto sin tomba
- Qu’anda soyo ô redor d’un simeterio.
- Cand’as alas sacude
- A voz desperta de dormidos ecos;
- E parés que resoa
- Tras d’o que pasa pensatible, austero,
- O ruxir misteiroso
- De visiós qu’en tropel forman os medos,
- Po-lo chan arrastrando
- Pardo sayal, os brancos esqueletos.
- Ou ben que resucita
- A pobracion d’o seu reposo eterno
- Rendido pelegrino
- Que cobra, descansando, novo alento,
- Y-a camiñata emprende
- Ô doçe amañecer d’un dia sereno,
- Que crube os seus albores
- Baix’un de nubes pudoroso velo.
- Mais acabase o encanto
- Un momento despois; así os xa restos
- D’as ilusiós mortiñas
- Enchen d’a yalma o dolorido seo.
- Y ora outra ves d’o muro
- Os cantos sin parar rodan desfeitos,
- Y-ô seu compá-las-follas
- D’as amarelas ponlas van caendo,
- Cal unha e outra vagoa
- Cay d’os ollos d’un triste sin achego,
- Ou anacos d’a vida
- Con qu’a vista encantaba o souto ameno.
- Todo así pasa; a sombra
- Sigue decote a lus d’o craro ceo;
- E ¡ay! a vellés caduca
- D’a mocedà é recordo pasaxeiro.
- Ti soyo non acabas
- ¡Ou esprito que ximes n’un encerro!
- Mais con man compasiva
- A morte, ô fin, quebrantará os teus ferros.
- Quedará o fráxil vaso
- D’a tua esencia inmortal anacos feito,
- E po-los aires, ela
- En busca irá d’o seu amor eterno.
- Â terra que perdeche,
- Voarás lixeira d’o manchado suelo,
- Qu’as tuas alas tocaron
- Ô pousarte d’o mundo n’o deserto.
- N’el ¡ay! triste a recordas,
- Como d’a sua os azulados ceos,
- O probe desterrado
- N’a veiriña d’os rios estranxeiros.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Chirrar d’os carros d’a Ponte,
- Tristes campanas d’Herbon,
- Cando vos oyo partídesme
- As cordas d’o corazon.
-
- Ceboleiras qu’is e vindes
- D’Adina po-los camiños,
- Á veira d’o camposanto
- Pasá leve e paseniño.
-
- Qu’anque din que os mortos n’oyen,
- Cand’os meus lle vou falar,
- Penso, que anqu’estén calados
- Ben oyen o meu penar.
-
-
-
-
-A BANDOLINATA
-
-
- C’a espada asesina
- N’o peito encrabada,
- O esprito n’a sombra
- Y o corpo n’a lama,
- Mais negra que a morte,
- Que a terra mas baixa,
- Bagullas de sangre
- Chorando eu estaba.
-
- De pronto antre o espeso
- D’a brétema parda
- Con rara armonía
- Saliu un-ha cántiga...
- ¡Que fresca e que doce,
- Que leve e qu’estraña
- Soou n’as recónditas
- Cavernas d’a praya!
-
- Calmouse o meu dore
- Cal sede c’a yaugua,
- D’o probe sedento
- N’a fonte se calma.
- N’os ollos detidas
- Quedaron-s’as vagoas,
- Namentras inmoble
- Suspensa escoitaba.
-
- De tempos remotos
- D’edades leixanas,
- De noites sereas,
- Pra sempre acabadas,
- Aquel cantar tróuxome
- Non sey que lembranzas,
- Non mortas... dormentes,
- ¡Quen sab’en que campas!
-
- Coidara que a oira
- N’os campos d’Italia,
- Send’eu quizais reina,
- Quizais send’escrava,
- N’a orela do Bósforo
- D’o pazo â ventana...
- Mais sempre amor fondo
- Sentindo n’a yalma.
-
- ¡Qu’estraños soñares
- S’en min despertaran
- D’o músico incónito
- C’a sonora cántiga!
- ¿D’anteriores vidas,
- Cales recordanzas
- Calmaron a dore
- D’as presentes ansias?
-
- ¿Quen pode decilo?
- Misterios d’a humana
- Fraxil natureza
- Naid’os espricara;
- So sey que sintindo
- Consolo n’a yalma
- Amey desd’estonces
- A bandolinata.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Brancas virxes de cándidos rostros,
- Varons santos de frente serea,
- Nobres matronas,
- Monxas austeras,
- Y aind’aquelas que parés que nunca
- Tocaron c’as prantas
- Os lodos d’a terra,
- N’a concencia ¿quen sabe á escondidas,
- As manchas que levan?
-
- Mais s’hay anchos rios,
- E mares imensos,
- E lagos sin fondo,
- E torrentes que arrancan as penas,
- D’este mundo n’os ámbitos todos
- N’hay auguas que laven
- Manchadas concencias;
- Y aqués que se manchan,
- Manchados se quedan.
- ¡Soyo as lavan as vagoas abondas
- D’a penitencia!
-
-
-
-
-VANIDADE
-
-
- Alguns ricos enterrans’ô probe,
- E alguns probes ô grande s’enterran,
- Todos para distinguirse,
- E hastr’ô morrer ter fachenda.
- ¡Vanidá! ¡canto vals antr’os homes
- Qu’hastr’as portas d’a morte penetras!
- Mas des que cân n’o burato,
- Todos iguales se quedan
- Y o polvo, ô polvo se torna
- E ond’os vivo-la soberbia.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Para á vida e para á morte
- E para sempre en jamas
- Pedinte a Dios, e Dios dóuteme
- Por toda un-ha eternidad.
- --Para á vida e para á morte
- E para sempre en jamas,
- Quero ser vosa, e que séades
- O meu señor natural.
- --Mais a que así querer sabe
- Non debe ter pay, n’hirmans,
- Nin home, s’é qu’é casada,
- Nin fillos si acaso é nay.
- --Espanta o qu’estás decindo...
- Mais eu sinto qu’é verdá,
- Lévame señor qu’ irey
- Ônda me queiras levar.
- --Pois vente ¿qu’importa o mundo
- A quen ten á eternidá?
- Xuntos hemos de vivir,
- Xuntos nos han d’enterrar,
- Y os nosos corpos aquí,
- Y as nosas almas alá,
- Quer Dios qu’en union eterna
- Esten pra sempre en jamás.
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- Cal ô páxaro á serpente,
- Cal â pomba ó gabilan,
- Arrincouna d’o seu niño
- E xa nunca á el volverá.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Apresa Alvaro d’Anido,
- Vive moito en pouco tempo,
- Espolea o teu cabalo,
- E espoleandoo revéntao.
- ¿Qu’importa un nobre cabalo?
- ¿Qu’importan dous nin trecentos?
- O qu’importa Alvaro Anido
- É chegar cedo.
-
- Vay d’un polo á outro polo,
- Rexistra os antros terreos,
- Monta n’a locomotora,
- Sube n’os grobos aereos,
- E c’o a centela recorre
- D’o vacío o espazo inmenso:
- És home, e cansarás, Alvaro,
- Correndo e correndo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Decides qu’o matrimonio
- É santo e bueno, serayo,
- Mais non casou San Antonio,
- Por mais qu’o mesmo demonio
- Tentouno á facé-l’o ensayo.
-
- Celicios, cantos poder,
- Penitencias á Dios dar,
- Mais santo n’oubo á meu ver,
- Que d’os casados quixer
- C’a pesada cruz cargar.
-
- Nin os santos padres todos,
- De quen tès tantos escritos
- E alabas de varios modos,
- Quixeron n’aqueses lodos
- Meter os seus pés benditos.
-
- D’o direito, d’o rivés,
- Matrimonio, un dogal és,
- Eres tentazon d’o inferno,
- Mais casarei... pois no inverno
- ¡Non ter quen ll’a un quente os pés!...
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Agora cabelos negros,
- Mais tarde cabelos brancos;
- Agora dentes de prata,
- Mañan chavellos querbados,
- Oxe fazulas de rosas,
- Mañan de coiro enrugado.
- Morte negra, morte negra,
- Cura de dores e engaños,
- ¿Porque non mata-l’as mozas
- Antes que as maten os anos?
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Premita Dios que te vexas
- Cal as cóbregas arrastro,
- Qu’a yaugua que á beber vayas
- Che se volva xaramagos.
- Que pidas e non atopes
- Pousada, acougo, n’amparo,
- E qu’inda morto de fame,
- Quedes ô pé d’un valado.
- --Praguea boca, praguea
- Mentras qu’eu me vou marchando,
- Pragas de malas mulleres,
- Nunca lle cân ôs soldados.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Teño un mal que non ten cura,
- Un mal que naceu comigo,
- Y ese mal tan enemigo
- Levarám’â sepultura.
-
- Curandeiros, ceruxanos,
- Dotores en medeciña,
- Pr’a esta infirmidade miña
- N’ hay remedio antr’os humanos.
-
- Deixá pois de remexer
- Con concencia ou sin concencia,
- Os libros d’a vosa cencia,
- Pois para min n’a han de ter.
-
- ¿Qu’o dudás? duda non cabe
- N’esto que digo, doutores,
- Anque pese, hay amargores
- Que non pasan con xarabe.
-
- ¿Asañásvos porque digo
- Verdás que sabés de sobra?
- --Pois á probar... mans â obra...
- Vede de curarme, amigo.
-
- O meu mal y o meu sofrir,
- E o meu propio corazon,
- ¡Quitaimo sin compasion!
- Despois ¡facème vivir!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Sarna con gusto, non pica;
- O conto é sarna sin él,
- Y o verdadeiro castigo
- N’o mais fondo ha de doer.
- Non é sufrir chorar sangre,
- Ôs pés de quen un quer ben,
- D’él vivir lonxe, e olvidado...
- ¡Este sí que penar é!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- «É verdade qu’un pode
- Ser pior ou millor,
- Pero vir de bon tronco
- Eso sempre foy bo.
- Teus pais eran xitanos,
- E ti oxe eres marques,
- Mas que... que ô fin y ô cabo
- Un ven de donde ven.
- Can fillo d’un raposo
- Que o teñan por leal,
- Que si non come os pitos
- É que non poderá.»
-
- Esto cantaba un cego
- N’a feira d’Asuncion,
- E d’o seu cantar ríanse
- Todos, qu’era un primor.
- Y uns ôs outros mirábanse
- Cal querendo decir:
- --Rasquese á quen lle proya
- Qu’esto non vay pra min.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Fas uns versos... ¡ay qué versos!
- Pois cal eles non vin outros,
- Todos empedregullados
- E de cotomelos todos,
- Parecen feitos adrede
- Para lerse á sopramocos.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Tembra un neno no húmido pórtico...
- D’a fame e d’o frio
- Ten o sello, o seu rostro de anxel,
- Ind’hermoso mais mucho, e sin brilo.
-
- Farrapento e descalzo, n’as pedras
- Os probes peiños,
- Que as xiadas d’o inverno lañaron,
- Apousa indeciso.
- Pois parés que ll’os cortan coitelos
- D’aceirados fios.
-
- Coma can sin palleiro nin dono,
- Que todos desprezan,
- N’un corruncho s’esconde tembrando
- D’a dura escaleira.
- E cal lirio se dobra ô secárese,
- O inocente a dourada cabesa
- Tamen dobra, esbaesido c’a fame,
- E descansa c’o rostro n’as pedras.
-
- E mentras qu’el dorme
- Trist’imaxen d’a dor y a miseria,
- Van e vên ¡_á adoraren o Altísimo_!
- Fariseyos, os grandes d’a terra,
- Sin que ô ver d’o inocente orfandade
- Se calme d’os ricos
- A sede avarienta.
- O meu peito c’angustia s’oprime
- ¡Señor! ¡Dios d’o ceo!
- ¿Por qué hay almas tan negras e duras?
- ¿Por qué hay orfos n’a terra Dios boeno?
-
- Mais n’en vano sellado está o libro
- D’os grandes misterios...
- Pasa a groria, o poder y a alegría...
- Todo pasa n’a terra. ¡Esperemos!
-
-
-
-
-IV
-
-D’A TERRA
-
-
-
-
-¡CALADE!
-
-
- Hay n’as ribeiras verdes, hay n’as risoñas prayas
- E n’os penedos ásperos, d’o noso inmenso mar,
- Fadas d’estraño nome, d’encantos non sabidos
- Que sô con nos comparten seu prácido folgar.
-
- Hay antr’a sombr’amante d’as nosas carballeiras,
- E d’as curtiñas frescas, no vívid’esprendor,
- E n’o romor d’as fontes, espritos cariñosos
- Que só ôs qu’aquí naceron, lles dan falas d’amor.
-
- Y hay n’as montañas nosas, e n’estes nosos ceos
- En canto aquí ten vida, en canto aquí ten ser,
- Cores de brilo soave, de trasparencia húmida,
- De vaguedad’incerta, qu’á nos só dá pracer.
-
- Vos pois, os que naceches, n’a orela d’outros mares,
- Que vos quentás â llama de vivos lumiares,
- E só vivir vos compre, baix’un ardente sol;
- Calá se n’entendedes encantos d’estos lares,
- Cal n’entendend’os vosos, tamen calamos nos.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- _Miña casiña, meu lar,_
- _Cantas onciñas_
- _D’ouro me vals._
-
-
- Vin de Santiago á Padron
- C’un chover qu’era arroyar
- Descalciña de pé e perna,
- Sin comer nin almorzar.
- Po-lo camiño atopaba
- Ricas cousas que mercar,
- Y anque ganas tiña d’elas
- Non tiña par’as pagar.
- N’os mesons arrecendía
- Á cousas de bon gustar,
- Mais o que non ten diñeiro
- Sin elas ten que pasar.
- Fun chegand’â miña casa
- Toda rendida d’andar,
- Non tiña nela frangulla
- Con que poidera cear.
- A vista se me barria
- Qu’era aquel moito aunar.
- Fun â porta d’un veciño
- Que tiña todo á fartar,
- Pedinlle un-ha pouca broa,
- E non ma quixo emprestar.
- As bagullas me caian
- Que me for’á avergonzar,
- Volvinm’â miña casiña
- Alumada d’o luar,
- Rexistrei cada burato
- Para ver d’algo atopar:
- Atopei fariña munda,
- Un puñiño á todo dar.
- Vino n’o fondo d’artesa
- Puxenm’á Dios alabar;
- Quixen alcendé-l’o lume,
- Non tiña pau que queimar.
- Funll’á pedir á un-ha vella.
- Tampouco m’o quixo dar
- Si non era un toxo verde
- Para me facer rabiar.
- Volvin triste com’a noite
- Á chorar que te chorar,
- Collin un feixe de palla,
- D’o meu leito o fun pillar,
- Rexistrei po-lo cortello
- Mentras me puña á rezar
- E vin uns garabulliños,
- E fieitos á Dios dar.
- ¡Meu San Anton milagroso,
- Xa tiven fogo no lar!
- Arrimei o pote ô lume
- Con augua para quentar.
- Mentras escarabellaba
- Na cinza, vin relumbrar
- Un ichavo d’a fertuna...
- ¡Miña Virxe d’o Pilar!
- Correndiño, correndiño
- O fun en sal á empregar,
- Mais contenta qu’un-has pascoas
- Volvin a port’á pechar,
- E n’a miña horta pequena
- Un-has coles fun catar.
- Con un pouco d’unto vello
- Qu’o ben soupen aforrar,
- E c’a fariñiña munda,
- Xa tiña para cear.
- Fixen un caldo de groria
- Que me soupo, que la mar,
- Fixen un bolo d’o pote
- Qu’era cousa d’envidiar;
- Despois qu’o tiven comido,
- Volvin de novo á rezar;
- E despois qu’houven rezado
- Puxen a roupa á secar,
- Que non tiña fio enxoito
- D’haber tanto me mollar,
- N’antramentras me secaba
- Puxenme logo á cantar
- Para que m’oiran
- En tod’o lugar:
-
- _Meu lar, meu fogar,_
- _Cantas onciñas_
- _D’ouro me vals._
-
-
-
-
-SOBERBA
-
-
- Cor de promo amontonans’as nubes
- Rodan lentas as ondas d’o mar,
- E zoando con son pavoroso
- Ven o huracan.
-
- ¡Que cargado está o ceo e que triste,
- Qu’escuro, que negro, tornandose vay!
- Encendámo-l-a vela bendita
- Qu’hay tempestá.
-
- Cabalgando n’as alas d’os ánxeles,
- Por mandado de Dios correrán,
- As centelas qu’asombran os malos
- C’o seu lostregar.
-
- Nove follas d’olivo queimemos
- Por que alexen de nos todo mal,
- Que nos libren de rayo e centela
- Que nos matar.
-
- O trisaxio cantemos en coro...
- Incrinaivos y á Dios adorai
- Pois si trona é que quer recordarnos
- Qu’é grand’e inmortal.
-
- ¡Santo, santo! din todos á un-ha
- Fillos e nay...
- Todos non, qu’un soberbo e sañudo
- Calado está.
-
- Mais os tronos afunden os ceos
- E cega d’os lóstregos o brilo fatal
- ¡Ou, que noite!... que noite terrible
- De tempestás.
-
- El Señor est’airado... ¡incrinemonos!
- ¡Ey! malvados d’a terra tembrai,
- O que salvo esta noite saire,
- Que contar ha.
-
- --Ña nay, a vaca marela
- Tembra coma vos n’a corte.
- ¿Fixo algun pecado ela?
- ¿Virá un rayo á darlle morte?
-
- --S’ela non fixo pecado,
- Mal cristiano, ti o fixeche,
- Qu’és pecador rematado
- Mesmo dendes que naceche.
-
- --¿Y a probe vaca marela
- Paga, decí, o qu’eu pequei?
- --Pagas ti, morrend’ela,
- Di ¿con que te manterei?
-
-
-
-
-¡A PROBIÑA, QU’ESTÁ XORDA!...
-
-
- «Alá enriba d’a montaña,
- Sai fume d’as chamineas...
- Valor, meu corpiño vello,
- Levaim’aló miñas pernas.
- Paseniño, paseniño,
- Aquí para, alí te sentas,
- Irás chegando Xuana,
- Á dond’as casas fomegan.
- ¡Dios diante! a virxe te valla,
- Qu’hoxe, seica... seica... seica...
- Has de comer sete cuncas
- De bon caldo, c’o a da cea,
- E mais compango de porco
- Ou de sardiñas salpresas,
- Qu’os montañeses son homes
- Que cando dan, dan de veras.
- Dempois, quentaráste á un lume
- Grande com’un-ha fogueira,
- E cando xa estés ben quente
- ¡Á dormir!... ¡e qu’amañeza!»
-
- Y a vella vay, sube, sube
- _A costa d’o mar d’ovellas_
- C’un ollo posto n’o chan
- Y outro ond’as casas fomegan.
-
- Mentras tanto o sol d’a tarde
- Tras d’os pinares se deita
- Y aluma con tristes rayos
- As sombrisas arboredas.
- D’os _Anxos_ o val hermoso,
- Saban de verdor ostenta
- Alá n’o fondo tranquilo
- Que soaves brisas ourean.
- Aquí fonte, alí regato,
- A yaugua brila antr’as herbas,
- Color d’ouro, qu’o postreiro
- Rayo de sol fire n’elas.
- Quieta, docisima calma
- Arriba y en baixo reina,
- A noite ven silensiosa,
- Maina, pero sin estrelas.
- Nin siquera un-ha relumbra
- N’o firmamento, qu’espesa
- Brétema tamen se corre
- Po-las llanuras etereas.
- Comenza á orballar, escuro
- Tod’arrededor, apenas
- S’acerta, o que o mais conoça,
- Con camiño nin carreira.
- Mas non importa por eso
- Qu’o qu’é valente é de veras;
- Y a vella vay sube, sube,
- _A costa d’o mar d’ovellas_
- C’un ollo posto no chan
- Y outro ond’as casas fomegan,
- Qu’alí relumbra un-ha luz
- E vay direitiña á ela
- Marmurando:--Arriba, Xuana,
- Qu’ou m’engaño ou terás festa.
-
- A esperencia insina á todos,
- E ten a vella esperencia,
- Por eso non pensa mal
- Pensando que arriba hay festa.
-
- Un carballo arde n’o lume,
- Y arredor d’o lar se sentan
- Rapazas d’alegres ollos,
- Abós de brancas gadellas,
- Vellas qu’inda rompen mangas
- E tocan as castañetas,
- Os afillados qu’a dona
- Y o dono tên po-la aldea,
- Y os amigos y os cuñados,
- Os curmans y a parentela
- Toda xunta, e mai-lo crego
- Y o zuruxano d’as bestas.
- Un cego c’a sua zanfona
- En compaña d’outra cega,
- Que si ben lle dá ô pandeiro
- Fay falar as castañetas;
- Un manco, un coxo, un-ha tola,
- Y outros probes que se sentan
- N’un tallo para déz posto
- N’un curruncho d’a lareira,
- E abofellas mais non caben
- Anqu’algun mais vir quixera.
- Foran chegando, chegando,
- Mais de nove ulind’a festa,
- Y á ningun botou d’a porta
- A rica d’a montañesa;
- Qu’hay para todos, o dia
- Qu’alí cocen carne fresca
- Por arrobas, e se fan
- Papas d’arroz en caldeiras.
- Matouse un carneiro, grande
- Como un boy, e un-ha tenreira
- Como un-ha vaca, e gordiña
- Como un-ha cocha pequena.
- Hay viño á Dios dar, un viño
- D’o Riveiro, qu’é canela,
- E par’a xente de _menos_
- Hayno tamen d’o d’a terra,
- Un pouco agriño, mais fresco
- E sabroso como fresas.
- Coceuse un-ha gran fornada
- De millo branco qu’albea,
- Con mixtura de centeo
- Y un-ha pouca de manteiga.
- Parece biscoito a broa,
- Y un non se ve farto d’ela,
- Qu’inda é muito mais sabrosa
- Qu’os moletes qu’en tres cestas,
- Escollidos, de Santiago
- Trouxeron as panadeiras.
- En fin, a comida roda
- Po-los pés, y o viño alegra
- As xentes tanto, que rabia
- D’envidia a negra tristeza.
- Os probes qu’alí viñeron
- Y atoparon lume e mesa,
- Contan contos que dan risa
- Así âs mozas com’âs vellas;
- Uns en verso, outros en prosa,
- Pois falan en todas lengoas
- Y apostan entr’eles todos
- Á quen fay copras mais feitas.
- Ma-l-o d’a zanfona gana,
- Quell’apunta a compañeira,
- E axudalle o viño branco
- Con qu’a gorxa lle refrescan.
-
- «¡Viv’a cega! ¡viv’o cego!...»
- De cand’en cando lle berran,
- Y-el di, berrando mais forte:
- «¡Vivan eles!... ¡vivan elas!...
- Y a mais bonita de todas
- Que veña á darm’un-ha prenda.»
- ¡_Ju-ju-ru-ju_! Y aturuta
- Hastra enxordecé-las pedras,
- Y a cega dall’ô pandeiro
- Y o cego toca n’as tecras
- Y ô compás d’o _zongue_, _zongue_,
- De novo bailan as nenas,
- E din os probes, botando
- Leña n’o lar: «¡Esta é festa!
- ¡Quen ch’hoxe andivera fora
- C’a tripa toda valdeira!...»
- Y un ollo botan sorrindo
- Ôs feixes de palla fresca
- Ond’han de dormir quentiños,
- Coma rixons en caldeira,
- Mentras fora zoa o vento
- E ladran os cans n’as eiras.
-
- Xa preto d’a media noite,
- Dan encomenzo as peleas,
- Os mozos loitan c’as mozas,
- Medindo as forzas que teñan,
- E n’andan en comprimentos
- Para botarse por terra.
- ¡Si as vírades que valentes
- S’amostran n’a loita as nenas!...
- ¡Fanlle ôs mozos cada magoa
- C’as suas mans pequeneiras!...
-
- --Un xa caiu... foy un home...
- ¡Ela venceu... venceu ela!
- ¡Ben po-la nena bonita!...
- ¡Que vivan as montañesas!
- Que vivan, pois loitar saben...
- --¡Si fixo trampa!...--él contesta
- Avergonzado...--foy trampa,
- Que sinon, nin cén com’ela.
- --Que trampa nin que morcegos...
- Vencinte...
- --Non.
- --Sí.
- --¡Me venzas!...
- E mentres que n’esto están
- ¡Plum! ¡plum! ¡plum! dan c’un-ha pedra
- N’a porta.
- --¿Quen é? perguntan.
- --Son un-ha probiña vella
- Que me perdin n’este monte...
- Respond’un-ha voz que tembra.
- ¿Non me darán pousadiña,
- Qu’está chovendo e lostrega?
- --Vaya con Dios, xa ven tarde,
- Non hay sitio;--lle contestan.
- --¿Que dí, señora? Son xorda
- Com’un canto... miña prenda.
- Abram’a porta que Dios
- Llo pagará...
- --Probe vella...
- Un pouco adiante, pretiño
- Hay mais portas, chame n’elas.
- --¿Que dí, señoriña? Mire
- Qu’está un-ha noite moy fera,
- E teño medo qu’os lobos
- Me coman...
- --¡Dios diante! ¡seica!
- N’hay lobos aquí, ande, ande,
- Vaya con Dios, qu’outra aldea
- Hay preto.
- --¿Que dí, señora?
- --Vaya con Dios, non sea terca,
- Qu’aquí xa non caben mais
- Nin probes nin ricos, ¡eya!
- --¿Que dí ña filla?... son xorda,
- E non oyo anque me fendan.
- ¡Brrr... que frio, señoriña!...
- Vosté qu’é tan limosneira
- Deixem’entrar, e estarey
- N’o cortelliño ond’as bestas.
- ¡Brrr... que morro c’a friaxe!
- ¡Quenja! ¡quenja! ¡quenja! ¡quenja!...
- Que tos... Dios me valla... brrr...
- ¡Xa non podo mais!...
- --Pois veña,
- E si non ten onde pôrse
- Brinque á cabalo d’a artesa.
- Falou a dona, que tiña
- O corazon de manteiga.
- --¡Dios llo pague, queridiña!
- Xa topará a recompensa
- N’o ceu... abra, miña xoya...
- Excramou de pronto a vella.
- --¿Logo n’é xorda, qu’oyeu?
- Dixeron dentro, antramentras
- Que quitaban o tranqueiro
- D’a porta.
- --¿Que dí, ña-prenda?
- Non ll’oyo nada, mas teño
- Moito sentido...
- --¡Abofellas
- Que non mente!... vaya, vaya,
- Adentro...
- --Santas y buenas
- Noites teñan mis señores...
- ¡Xesús! seica están de festa,
- Qu’hay moita xentiña xunta.
- D’hoxe n’un ano aquí os vexa.
- Dió-los bendiga... el Señor
- Lles dé fertuna âs mancheas
- E saudiña...
- --¡Amen, amen!
- --Busqu’un sitio n’a lareira
- E quéntese...
- --¿Que me dixo?
- Son xorda coma un-ha pedra,
- E a mais non probey frangulla
- Desd’onte â noite, e n’as venas
- Xa teño o sangre callado
- Po-lo frio...
- Y antramentras
- Qu’esto dí, vais’arrimando
- Ô lume moy compangueira
- C’os outros probes, e fura
- Por antr’eles, por antr’elas.
- Brinca por riba d’o cego,
- E que queiras, que non queiras,
- Sempre tembrando de frio
- E xorda como un-ha pedra,
- Segun di, n’o mellor sitio
- Con moita homildá se senta
- E arrima un mando de lume
- Pr’ond’ela está.
- --¡Ey, miña vella!
- Mire qu’hay mais que vostede
- Aquí: ¡que comenenceira
- Parece!...--lle di outro probe
- C’un-ha cara de desteta
- Nenos.
- --¿Cómo di, meu fillo?
- (Sorrindo reprica ela
- Sentándose mais a gusto)
- Eu de calquera maneira
- M’amaño; qu’así n’o ceo
- M’amañe el Señor...
- --¡Bah! seica
- Quer facer mofa d’a xente...
- ¡Poche, c’o xuncras d’a vella!
- Mesmo parece un espeto.
- --¿Si quero un neto ña prenda?
- Si m’o desen inda pode
- Que pouco a pouco o bebera,
- Pois teño moita sediña,
- E fame, e frio...
- --¡Rabéa!
- ¡Can! que non vin un-ha xorda
- Mais fraca nin lagarteira,
- ¿É filla d’algun raposo?
- --¿Que pille un òso?... d’a vella
- Quérense rir... ¡ay Dios mio!
- Pero a fam’elle moy negra:
- Tráyamo s’é qu’inda ten
- Apegada algunha freba,
- E ireino raspando á modo
- C’un canteiro que me queda.
-
- Todos riron c’a resposta
- E...--¡Inda nunca Dios me dera,
- Dixo o cego, que esa xorda
- Sabe mais qu’eu, abofellas!
- --Merece comer compango.
- E voullo dar, miña vella,
- Porqu’onde queira qu’a atopo
- Gustame sempre a sabencia.
- ¡Coma e fártese!... aquí ten
- Talladas e viño... beba,
- Beba po-la miña conta
- Â salú d’as montañesas--
- Dixo a dona, e doulle un prato
- De callos, como un-ha cesta,
- Â probe, e viño, e pan branco.
- Canto quixo; fartous’ela
- Mesmo hastra que tuvo a tripa
- Coma un pandeiro. Raventa
- Por pouco..., mais o pelexo
- Tiña duro, e nin siquera,
- Ll’arregañou, y ô outro dia
- Xa estaba tan peneireira.
-
- Coidado,--lle dixo a dona
- Cando se foy.--Conta teña
- De non volver por aquí
- Mentras lle dure a xordeira.
- --¿Que dí, miña queridiña?
- Respondeu rindose a vella.
- Son mesmo com’un-ha tapia,
- E non ll’oyo, anque me fendan.
-
-
-
-
-XAN
-
-
- Xan vay coller leña ô monte,
- Xan vay á compoñer cestos,
- Xan vay á podá-las viñas,
- Xan vay á apañá-lo esterco,
- E leva o fol ô muiño,
- E tray o estrume ô cortello,
- E vay â fonte por augua,
- E vay á misa c’os nenos,
- E fay o leito y o caldo...
- Xan, en fin, é un Xan compreto,
- D’esos qu’a cada muller
- Lle conviña un po-lo menos.
- Pero cand’un busca un _Xan_,
- Casi sempre atopa un _Pedro_.
-
- Pepa, a fertunada Pepa,
- Muller d’o Xan que sabemos,
- Mentras seu home traballa
- Ela lava os pés n’o rego,
- Cátall-as pulgas ô gato,
- Peitea os longos cabelos,
- Bótalles millo âs galiñas
- Marmura c’o hirman d’o crego,
- Mira s’hay ovos n’o niño,
- Bota un ollo ôs mazanceiros,
- E lambe a nata d’o leite
- E si pode bota un neto
- C’a comadre, qu’agachado
- Traillo en baixo d’o mantelo,
- E cando Xan po-la noite
- Chega cansado e famento,
- Ela x’o espera antr’as mantas,
- E ô vêlo entrar dille quedo:
-
- --Por Dios non barulles moito...
- Que m’estou mesmo morrendo.
- --¿Pois que tés, ña-mulleriña?
- --¿Qu’hei de ter? deita eses nenos
- Qu’esta _madre_ roe en min
- Cal roe un can n’un codelo,
- Y ô cabo ha de dar comigo
- N’os terrós d’o simiterio...
- --Pois, ña-Pepa, toma un trago
- De resólio qu’aquí teño,
- E durme, ña-mulleriña
- Mentras os meniños deito.
-
- De vagoas s’enchen os ollos,
- De Xan ô ver tales feitos,
- Mas non temás, qu’antre mil,
- N’hay mais q’un anxo antr’os demos,
- N’hay mais qu’un atormentado
- Antre mil que dan tormentos.
-
-
-
-
-O ENCANTO D’A PEDRA CHAN
-
-
- C’o sono d’a inocencia
- Que non turban remorsos d’a concencia,
- Y a virxen ô seu lado
- Dormian os meus ánxeles n’a cuna,
- Cand’âs furtadas n’un sereno dia
- C’o peito palpitante d’alegría
- Soya sain en busca d’a fertuna.
-
- Iña tras d’un tesouro cobisado,
- De todos iñorado,
- Mais d’o que solasmentes eu sabia:
- E n’era só de prata, nin só d’ouro,
- Aquel sin par tesouro,
- Qu’era d’un canto deseyar podia.
-
- Nunca eu fora nin rica nin dichosa,
- Y ô ver que para selo
- Só me faltaba o gordo d’un cabelo,
- De seca espiña me tornara en rosa.
- E como virxen pura
- Que por primeira vez sinte a dozura
- D’as inquietús d’o amor, así eu sentia
- Que algo qu’en min dormia
- Despertaba, chamandom’â ventura.
-
- Por eso dand’ô olvido
- As penas que m’ouberan consumido
- Dendes de que nacera,
- Via a terra y o ceo, cor d’esperanza
- Y ô meu redor, perene primadera.
-
- ¡Cal o sol relumbraba!
- ¡Que mansamente marmuraba o rio!
- Y o paxariño voador cantaba,
- Mentras qu’eu camiñaba
- Lixeira ô meu avio.
-
- Tal como a neve, albeas,
- As roupas y as marañas
- Tendidas n’as silveiras e as montañas
- Xa en raro, xa âs moreas,
- Cal pint’a branca nube o ceo sereno
- Briland’ô sol, pintaban o paisaxe
- Coma ningun ameno.
-
- Cabo d’a ria n’a ribeira verde,
- Á cal gana, á cal perde,
- Xogaban os rapaces c’a onda escrava,
- Á anxeliño tocaba
- En un lugar veciño,
- E anque os pais d’o meniño
- Ô enterralo, choraban que partian.
- Compasivo-l-os vellos,
- ¡De cantas penas se librou! decian.
-
- En tant’os carros sin parar chirraban,
- Mentras ô seu compás os carreteiros
- Despaciosos cantaban;
- E aquí a fonte corria,
- Alá n’un-ha canteira resoaban,
- Metalicos, os picos d’os pedreiros.
- Mais preto os cans ladraban
- Y antr’a follax o vento rebulia
- Indo d’as encanadas ôs outeiros...
- ¡Canta paz! ¡canto sol!... ¡canta alegría!...
-
- «¡Ô fin sorte cansache!
- Y o quiñon que famenta me negache
- N’a hirencia d’os praceres,
- Dándome só o d’as ansias e as peleas,
- Cal á aqués que ben queres,
- Ora darasmo en gustos âs mancheas.»
-
- Esto eu iba dicindo,
- De dichosa cal n’outra presumindo,
- Mentras que camiñaba
- Tan contenta e segura
- D’atopar a fortuna en qu’esperaba,
- Cal sei que atopa á Dios quen o precura.
-
- Antre buxos e silvas agachado
- O encanto deseado
- Estaba como merlo n’o seu niño,
- Po-lo romor d’as auguas arrolado
- D’o apartado mohiño...
- Eu din volt’â devesa
- Pasey a corredoira d’a Codesa,
- ¡Y ô fin cheguei!... y enriba d’un-ha lousa,
- En ond’â amañecida o corbo pousa,
- Un nobre cabaleiro
- C’o a sua pruma enrisada n’o sombreiro,
- E vestido de seda e pedrería
- Á estilo d’a treidora mourería,
- Dou en chamarm’arteiro,
- C’un modo loumiñeiro
- Que d’o ceo non d’a terra parecia.
-
- ¡El é! dixen ô punto temerosa...
- Mais o d’o encanto, afeito
- Seica á tratar con damas dend’antano
- Sin que de verme s’atopas’estrano
- Dende lonxe chamándome sorria.
-
- Y o ceo póndose foi de cor de rosas,
- Mentras n’as carballeiras e encanadas,
- Sopraban un-has brisas repousadas,
- Soaves e saudosas,
- Cal promesas compridas, s’esperadas.
-
- Eu non sei que sentia,
- Vendo qu’él en chamarme proseguia,
- Pois antr’ansiosa y-adusta
- C’un-ha valor que asusta
- Fumm’indo cabo d’él de gozo chea,
- Cal palomiña vay tras d’a candea.
-
- Tiña n’as mans un cetro adiamantado,
- Bateu con el n’a laxe misteriosa
- Que s’abreu, como s’abre d’o granado
- O froito sazonado,
- E con voz armoniosa
- E garrido sembrante,
- ¡Vamos!--me dixo gasalleiro,--¡adiante!
-
- E fun cal folla inxel vay c’a encalmada
- Corrente, que primeiro asosegada,
- A arrastra n’as suas auguas cristaiñas
- Pra darlle sepultura cariñosa
- N’as orelas veciñas,
- E que dempois a leva, arrebatada
- Po-la negra enxurrada
- Ôs abismos d’a mare tormentosa.
-
- ¡E entrey pensando penetrar n’o ceo!...
- ¿Por que ten a maldade forza tanta?
- Pois canto â vista encanta
- E nos finxe o ardentísimo deseo
- Nunca farto nin cheo,
- Alí os meus ollos viron, e prendados
- Quedaron como nunca e namorados.
-
- D’o tesour’escondido
- O brilo e fermosura
- ¿Á quen que fose de muller nacido,
- Á que mortal criatura
- N’a houbera contrubado e seducido?
-
- E n’a lumieira y antr’aberta porta
- Sin astreverme, de primeiro ausorta,
- Á vixiar d’a espréndida morada
- Un-ha tras d’outra estensa galería,
- Cal si quedase para todo morta
- Menos para o que via,
- Escramey no supremo d’a alegría.
-
- --Aquí Dios, aquí as dichas d’o universo
- Sin voltas nin reverso,
- Aquí o que á maxiñar nunca chegara,
- A comprida ventura.
- ¡Que nunca outra topara
- Mais grande, nin mais santa, nin mais pura!
-
- Tal brasfemey, sin medo nin coidado,
- ¡Tola de min, cegabam’o pecado!
- Y aquel brilo que via
- Ô par que m’alentaba a fantesía
- Daba comprida fé d’o ben buscado.
-
- Pensando que por sorte
- Ô paraiso terreal chegara
- Y era verdade a dicha que soñara,
- Sin m’acordar d’a vida, nin d’a morte,
- Olvidando o pasado y o presente
- C’o porvir xuntamente,
- Soyo pensey en abarcar n’un punto
- Aquel tanto ben xunto,
- Iñorado d’a xente.
-
- C’o poder d’o que pode, erguinme altiva
- Sin coidar canto a humana natureza
- É falibre e cativa,
- E maxinando eterna fonte viva,
- Tanta e tanta riqueza,
- Com’ante min soberba s’ostentaba,
- Dixen seguindo ô hermoso cabaleiro,
- --Xa que vos atopey tan lisonxeiro
- Pra gozar logo d’o qu’é meu, decime,
- Por onde debo encomenzar primeiro.
-
- --Por onde vos querás, reina e señora,
- Contestou gasalloso
- C’o seu falar gracioso,
- Qu’é voso canto aquí vos enamora,
- Pero vos e mais eu, antes bebamos
- N’esta copa dourada,
- Po-los mals que nos deixan e deixamos,
- Y os bês que nos sorrin dend’alborada
- D’un-ha mañan d’abril nunca acabada.
-
- --¡Pois bebamos! ¡bebamos!
- Repetin eu, trubada e non de viño,
- Sin que a sinal d’a cruz antes fixese
- Pra que ben m’emprestase o que bebese...
- Y hastra o líquido fresco e cristaiño
- Os dous nos abaixamos
- E ambas bocas mollamos...
-
- Nunca m’olvidarei d’aquel momento
- D’inmensa dicha e d’infernal tormento,
- Pois de dentro d’a copa
- Saindo de repente
- Un-ha e outra cabeza de sarpente
- Contra min se volveno desatadas,
- E todas xuntamente
- Á un tempo asubiaron,
- E n’as entrañas mesmas
- O aguillon pezoñoso m’encrabaron.
-
- Cain, cain ferida
- E casi-que sin vida,
- E inda enriba de min, feras volveno
- C’o seu mortal veneno
- Un-ha y outra sarpente maldecida.
-
- Cal brétema espallada
- Po-lo Sur, n’a encanada,
- Dispareceu o lindo cabaleiro,
- Y espesa nube de trebons preñada,
- Partindo d’a sombrisa Compostela,
- Que n’o confin lexano se trasvia
- Cal se trasvé n’a tarde morimunda
- A raya sin fulgor d’a noite fria,
- Veu contrubar a miña mente inxela.
-
- Y alí enriba d’a lousa
- En dond’â mañecida o corbo pousa,
- Atopeime de pronto, sin ventura,
- D’as miñas doces ilusiós despida,
- Soya e probe, cal n’outra criatura
- Envenenada, triste e malferida.
-
- E non sey que voz ronca marmuraba,
- C’o vento que soaba,
- «Coma ti, mal tesouro,
- Que aquí deixou o mouro
- E que a cubiza alaba,
- Son os encantos todos terreales,
- Á tan grandes pracers, tan grandes males.»
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --«Tanto e tanto nos odiamos,
- Tanto e tan mal nos quixemos
- Que por non verme morriche,
- E desque morrich’alento.
- Mas ora tócame á min
- Tamen, marchar, e di o crego
- Que che perdone, pois logo
- Á axuntarnos volveremos.
- ¡O crego volveuse tolo!
- ¡Xuntarnos!... nunca mais, penso;
- Que si ti estas ond’a Dios
- Eu penso d’ir xunt’o demo.»
-
- Esto un-ha vella viuda,
- E terca como un carneiro,
- Falaba do seu difunto
- Xa d’os bichocos comesto.
- Y en tanto qu’así falaba,
- Tamen ela iba morrendo.
- Mas din qu’o difunto y ela
- S’atoparon n’os infernos
- Man á man, e codo á codo
- Como dous bós compañeiros.
-
- --¿Conqu’estás aquí? lle dixo
- Estonces a vella ô vello,
- Pois voume a dond’está Dios
- Xa que ti estás ond’o demo.--
- E sin saberse por onde
- Colleu direitiña ô ceo;
- Mais topou fechada a porta,
- Que lla fechàra San Pedro.
-
- --¡Prum! ¡prum! ¡abrí, que son eu!
- Falou a vella moy recio.
- --Non hay, respondeu o Apóstol
- Apertando o tarabelo.
- --Coidá que xurey n’estar
- Ond’él esté, meu San Pedro...
- --Non hay, repiteull’o Santo,
- Indose inda mais adentro.
- --¡Por vida d’as vosas chaves,
- Que facés un bon porteiro,
- E que roncás!... xa se ve...
- ¡Como estades satisfeito!...
-
- Mais eu xurey, e Dios manda
- Qu’un cumpra seus xuramentos;
- ¡Â terceira vez!... ¿abrides?
- --Nin âs tres nin ôs trescentos,
- A muller vaya onda o home,
- ¡_Al infierno, anda al infierno_
- Con él, por sempr’en jamás!
- --¡Poche, meu Santo San Pedro,
- Que ben deixás conocer
- Qu’andiveches sempre ceibo,
- Que nunca foches casado
- Nin n’a terra nin n’o ceo!
- Todiña-las comenencias
- Para vos quixeches ¡deño!
- ¿Y á min non me dás ningun-ha?...
- Pois vé qu’eu tamen as quero.
- S’aló con cadea andiven
- En têla agora non penso,
- Que todo c’a morte acaba
- Segun pedrican os cregos.
- Un-ha ves nos separamos,
- Eu y o meu home, e por certo
- Que foi pra sempre... e esta dito,
- Pois son terca, si sòs terco.
- ¿Que non me querés n’a groria?
- Pois xurei non ir ô inferno
- Dond’él está, y acabouse,
- E n’hay que falar mais d’esto.
- ¿Que habés de facer de min?
- ¿Irei ô limbo d’os nenos?
- ¡Me vayas! que xa estou d’eles
- Hasta a punta d’os cabelos.--
- --¡Caramba, c’o a muller esta!
- Dixo enfadado San Pedro,
- Que si non fora por Dios...
- --Bah, señor, deixavos d’eso
- E permitíme que pase...
- --Non, non e non. ¡Caramelos!
- Fora d’aquí... e ¡pum! botouna
- Direitiño cara ô inferno.
- --¡Qu’o xurei! Xa o teño dito...
- Berraba a vella... non entro.
- Señor, Señor... _Sursum corda_,
- Aquí estou, e aquí me quedo.
-
- E quedouse, sí, quedouse:
- ¿Onde? non se sabe certo,
- Nin si foi porqu’a oise Dios
- Ou porque n’a quixo o deño.
- Só se sabe, ben sabido,
- Qu’anda n’as alas d’o vento,
- Metendo medo ôs rapaces
- N’as negras noites d’inverno;
- Encelando namorados,
- Desfacendo casamentos,
- Malquistando matrimonios...
- ¿Porque n’a levou San Pedro?
- Qu’ora anda ceiba e ben ceiba
- Para meternos n’o inferno.
- Poñélle a figa, mociñas,
- Si querés ter casamento,
- Qu’ond’ela esté, nin un home
- Toparés para un remedio.
-
-
-
-
-EN CORNES
-
-
-I
-
- Formoso campo de Cornes,
- Cando te crobes de lirios
- Tamen se me crobe a yalma
- De pensamentos sombrisos.
- De Cornes lindo lugare
- Que cruzan tantos camiños,
- Anque cuberto de rosas,
- As rosas, tamén fan guizos.
-
- Antr’as pedras, alelises,
- Antr’os toxos, campanillas,
- Por antr’os musgos, vïolas,
- Regos, por antr’as curtiñas.
- Rio abaixo está o moiño,
- Compostela, rio arriba...
- Rio arriba, ou rio abaixo,
- Todo é calma n’a campía.
-
- Convidando á meditare,
- Soan de Conxo as campanas,
- Beben os bois n’o teu rio
- Y o sol alegra a escampada.
- D’as tuas casas terreñas
- Say fume y os galos cantan...
- ¡Quen en tan fresco retiro
- Dirá que as dores fan lama!
-
- Donde hay homes hay pesares,
- Mais n’os teus campos, ña terra
- Maxino que os hay mais fondos,
- Cando t’amostras mais leda.
- ¡Por qu’ eses trios d’os páxaros,
- Eses ecos y esas brétemas
- Vaporosas, y esas frores,
- N’alma triste, canto pesan!
-
- Po-las silveiras errante
- Vexo un-ha meniña orfa
- Que triste vay marmurando,
- --¡Ña Virxe, quen rosa fora!
- --¿Porque quês ser rosa, nena?
- Lle preguntei cariñosa,
- Y ela contesta sorrindo,
- --Porque non tên fame as rosas.
-
- Cost’arriba, cost’arriba,
- Desandemo-l-o camiño,
- Fuxamos d’este sosego
- D’os pesares enemigo.
- ¡Que negro contraste forman,
- D’a natureza o tranquilo
- Reposo, co as ansias feras
- Que abaten o inxel esprito!
-
-
-II
-
- Cruceiro de Ramirez que t’ergues solitario
- D’os Agros n’a espranada, antr’as rosas d’os campos,
- O sol d’a tarde pousa en tí o postreiro rayo
- Coma n’un alma triste, pousa un soño dourado.
-
- Algun-ha vez n’o estio, eu ô teu pé sentada
- Escoito silenciosa, mentras a tarde acaba:
- Baixo d’as pedras mudas, que teu sacreto gardan
- Maxino que resoa o brando son d’un arpa,
- ¡Música incomprensible que d’outros mundos fala!
-
- ¡Tal de Memnon s’oian ô amañecer n’a estatua,
- Aqueles sons divinos que as almas encantaban!
-
-
-III
-
- Ódiote campo fresco,
- C’os teus verdes valados,
- C’os teus altos loureiros
- Y os teus camiños brancos
- Sembrados de violetas,
- Cubertos d’emparrados.
- Ódiovos montes soaves
- Que o sol poniente aluma,
- Qu’en noites mais sereas
- Vin ô fulgor d’a lua,
- Y ond’en mellores dias
- Vaguey po-las alturas.
- E tí tamén, pequeno
- Rio, cal n’outro hermoso
- Tamén aborrecido,
- És antr’os meus recordos...
- ¡Porque vos amey tanto,
- E porque así vos odio!
-
-
-
-
-SAN LOURENZO
-
-
-I
-
- Ô mirar cal de novo n’os campos
- Iban á abrochá-l-as rosas,
- Dixen--¡En onde, Dios mio,
- Irey á esconderm’agora!
- E pensei de San Lourenzo
- N’a robreda silenciosa.
-
- N’algun tempo aquês vellos carballos
- Amostrando as suas raices,
- Cálva-l-as redondas copas
- Que xa de musgo se visten,
- Âs tristes almas falábanlles
- Tan soyo de cousas tristes.
-
- O alciprés que direito s’asoma
- D’o convento tras d’o muro,
- Y o lixeiro campanario
- Cuberto d’herbas e musgo,
- D’a devesa, c’o cruceiro
- Eran cintinelas mudos.
-
- Y aquel Cristo que n’o arco de pedra
- Abatido a frent’incrina,
- Soyo, cal s’inda n’o Gólgota
- Loitase c’o as agonias,
- Ôs corazós oprimidos
- Resignacion ll’infundia.
-
- E si dentro d’o craustro deserto
- E ruinoso penetraba,
- Nunca d’o olvido un-ha imaxen
- Vira n’o mundo mais crara,
- Nin de mais grande silencio
- N’a terra vos rodeara.
-
- N’o profundo d’a font’escondida
- Medraban con libertade,
- Antr’as silva-l-as violas
- Antr’o buxo, as dixitales,
- Y a morte ¡cal fora grata
- N’aquel deserto lugare!
-
- E por eso ô mirar cal n’os campos
- De novo abrochan as rosas
- Dixen--¡En onde, Dios mio,
- Irey á esconderm’agora!
- Y ô bosque de San Lourenzo
- M’encamiñey silenciosa.
-
-
-II
-
- ¿Ond’estaba o sagrado retiro?...
- Percibin ruidos estraños,
- Pedreiros iñan e viñan
- Por aquel bosque apartado.
- ¡Era que un-ha man piadosa
- Coidaba os desamparados!
-
- D’un-ha ollada medin o interiore...
- Todo relumbraba branco,
- Cada pedra era un espello
- Y o vello convento, un pazo
- Coberto de lindas frores.
- ¡Que terrible desencanto!
-
- ¡Negra nube cubreu de repente
- Os meus ollos asombrados,
- E mais que nunca abatida
- Fuxin!... que o retiro amado
- Pareceume a alma limpa d’un monxe
- Sumerxida n’os lodos mundanos.
-
- Marzo de 1880.
-
-
-
-
-V
-
- AS VIUDAS D’OS VIVOS
- E
- AS VIUDAS D’OS MORTOS
-
-
-
-
-¡PRA A HABANA!
-
-
-I
-
- Venderonll’os bois,
- Venderonll’as vacas,
- O pote d’o caldo
- Y a manta d’a cama.
- Venderonll’o carro
- Y as leiras que tiña,
- Deixarono soyo
- C’o a roupa vestida.
- --María, eu son mozo,
- Pedir non m’é dado,
- Eu vou po-lo mundo
- Pra ver de ganalo.
- Galicia está probe,
- Y â Habana me vou...
- ¡Adios, adios, prendas
- D’o meu corazon!
-
-
-II
-
- Cando ninguen os mira
- Vénse rostros nubrados e sombrisos,
- Homes qu’erran cal sombras voltexantes
- Por veigas e campíos.
- Un, enriva d’un cómaro,
- Séntase caviloso e pensativo,
- Outro, o pé d’un carballo, queda imóvil
- C’o a vista levantada hácia o infinito.
- Algun cabo d’a fonte resinado
- Parés qu’escoita atento o murmurio
- D’augua que cai, e eisala xordamente
- Tristísimos sospiros.
- ¡Van á deixá-l-a patria!...
- Forzoso, mais supremo sacrificio.
- A miseria está negra en torno d’eles
- ¡Ay! ¡y adiant’está o abismo!...
-
-
-III
-
- O mar castiga bravamente as penas,
- E contr’as bandas d’o vapor se rompen
- As irritadas ondas
- D’o cántabro salobre.
- Chilan as gaviotas
- ¡Alá lonxe!... ¡moy lonxe!
- N’a prácida riveira solitaria
- Que convida ô descanso y ôs amores.
- De humanos séres a compauta linea
- Que brila ô sol, adiántase e retórcese,
- Mais preto, e lentamente as curvas sigue
- D’o murallon antigo d’o Parrote.
- O corazon apertase d’angustia,
- Óyense risas, xuramentos s’oyen,
- Y as brasfemias s’axuntan c’os sospiros...
- ¿Onde van eses homes?
- Dentro d’un mes n’o simiterio imenso
- D’a Habana, ou n’os seus bosques,
- Ide á ver que foy d’eles...
- ¡N’o etern’olvido para sempre dormen!...
- ¡Probes nais que os criaron,
- Y as que os agardan amorosas, probes!
-
-
-IV
-
- --Animo, compañeiros,
- Tod’a terra é d’os homes.
- Aquel que non veu nunca mais que a propria
- A iñorancia o consome.
- ¡Animo, á quen se muda Dio-l-o axuda!
- ¡E anque ora vamos de Galicia lonxe,
- Verés des que tornemos
- O que medrano os robres!
- Mañan é o dia grande ¡â mar amigos!
- ¡Mañan, Dios nos acoche!
- ¡N’o sembrante a alegría,
- N’o corazon o esforzo
- Y a campana armoniosa d’a esperanza,
- Lonxe, tocando á morto!
-
-
-V
-
- Este vaise y aquel vaise
- E todos, todos se van,
- Galicia, sin homes quedas
- Que te poidan traballar.
- Tes en cambio orfos e orfas
- E campos de soledad,
- E nais que non teñen fillos
- E fillos que non tên pais.
- E tês corazons que sufren
- Longas ausencias mortás,
- Viudas de vivos e mortos
- Que ninguen consolará.
-
-
-
-
-¡OLVIDEMO-L-OS MORTOS!
-
-
-I
-
- ¡Profanemos d’o bosque as umbrías!...
- E ante estes mudos testigos,
- O rio, a fonte y os ceos,
- Qu’eu rompa os xa vellos vinculos.
- D’o pasado correron as horas,
- Só Dios sabe antre que abismos,
- ¡Non tornarán... olvidemos!
- Que a recordanza é un martirio.
-
-
-II
-
- Hay un niño de rosas silvestres
- Cabo d’a fonte escondido,
- E un prado de herba trebiña
- Alfombra o arredor sombriso.
- Cal un tempo, rebuldan as brisas,
- N’a fronda cantan os xilgaros,
- As margaridas sorrinme,
- Y oyo o marmurar d’o rio.
-
-
-III
-
- Sin amar cal é negra esta vida
- E perde o sol o seu brilo,
- Deixa que o sorbo postreiro
- Beba d’o celeste viño.
- Din que dorme o privado n’o leito
- Ancho d’os fondos olvidos,
- Ambos pois, xuntos bebamos,
- D’este bosque antr’os espiños.
-
-
-IV
-
- ¡Que armonioso n’altura resoa
- O zoar ronco d’os pinos!
- Mais maxino que nos miran
- Sereos dend’o monte arisco.
- E parés que trasvexo antr’a brétema
- N’as vaguedás d’o infinito
- O perfil trist’e emborrado
- D’os meus ensoños perdidos.
- E que adustas m’axexan as sombras
- Tras d’esos coutos e riscos,
- D’os meus mortos adorados
- E d’os meus delores vivos.
- ¡Mais n’importa! Da antigua devesa
- Profanemos os retiros...
- Séntate ô meu lado e dime,
- Dime... o que tantas oiron.
-
-
-V
-
- És garrido e lanzal y os teus ollos
- N’os meus coma estrelas fixos,
- Dormentes, din qu’o amor n’eles
- Pousa o seu dedo divino.
- Eu contémprot’en tanto serea,
- Dura coma os seixos frios
- E d’o teu corazon conto
- Os turbulentos latidos.
- ¡Faise a asmosfera densa ô redore...
- Decote o mesmo camiño!
- Coma o seu cantar os páxaros
- Tés, corazon, o teu ritmo.
- Mais de vagoas s’inunda o meu rostro
- E d’a yalma n’o mais intimo
- O hastio lento penetra
- Com’espada de dous fios.
- ¡Ea! apártate lonxe... non quero
- Profanar este retiro,
- Nin pode o corazon tolo
- Ser de sí mesmo asesino.
- Sosegavos, ñas sombras airadas
- Qu’estou morta para os vivos.
- ¡Sagrado quedaches, bosque!
- ¡Sin mancha ti, meu esprito!
-
-
-
-
-¡TERRA A NOSA!
-
-
-I
-
- Baixo a prácida sombra d’os castaños
- D’o noso bon pais,
- Baixo aquelas frondosas carballeiras
- Que fan doçe o vivir,
- Cabe a figueira d’a paterna casa
- Que anos conta sin fin,
- ¡Que contos pracenteiros... que amorosas
- Falas se din alí,
- Risas que s’oyen n’as serans tranquilas
- D’o cariñoso Abril!
- E tamén ¡que tristísimos adioses
- S’acostuman oir!
-
-
-II
-
- --Quen casa ten de seu, ten media vida.
- Un-has telliñas para nos crubir,
- Catro paus que ardan n’a lareira nosa
- ¡E á traballar sin fin!
- ¡Valor, valor! y espera desdichado
- Mentras teñas aquí
- Un-has paredes tristes e desnudas
- Mais qu’herdache infeliz,
- E d’as que naide despoxarte pode:
- ¿Naide?... a miseria, sí.
-
-
-III
-
- O forno está sin pan, o lar sin leña,
- Non canta o grilo alí.
- E se non é c’o a pena que o consome
- O probe soyo está c’o seu sofrir
- Sin que comer e sin abrigo tremba,
- Por que os ventos sutils
- Húmedos inda, silvan antr’as pedras
- Y as portas fan xemir.
- ¡Que ha de facer, Señor, s’o desamparo
- Ten ô redor de si!...
- ¿Deixar a terra en que naceu y a casa,
- En qu’espera ter fin?
- ¡Non, non! que o inverno xa pasou y hermosa
- Primadera vay vir.
- ¡Xa os árbores abrochan n’a horta sua!
- ¡Xa chega o mes d’abril!
- Y anque á torrentes chove en horas tristes
- En outras o sol ri,
- Xa a terra pode traballarse, a fame
- D’os probes vay fuxir.
- ¡Ay! o qu’en tí naceu, Galicia hermosa,
- Quere morrer en tí.
-
-
-IV
-
- ¡Ou miña parra d’albariñas uvas,
- Que a tua sombra me dás!
- ¡Ou ti sabugo de froriñas brancas
- Que curas todo mal!
- ¡Ou ti, en fin, miña horta tan querida
- E meus verdes nabals,
- Xa non vos deixo que as angustias negras
- Lonxe de min s’irán!
- O bran chega crubindovos de fruto
- Todos son ricos xa,
- Os paxariños tên gran n’as campías,
- Abrigo n’a follax.
- As noites son tranquilas e serenas
- Craro é sempre o luar,
- Por antr’as tellas entran os seus rayos
- Y hastra o meu leito van,
- Y así durmo alumado po-la lámpara
- Que ôs probes lle luz dá.
- Lámpara hermosa, eternamente hermosa,
- Consolo d’os mortals.
-
-
-V
-
- Esos varios sendeiros d’as montañas
- Ôs fondos vales cân...
- Aló enriva o _sun sun_ d’os pinos bravos,
- En baixo a doçe paz.
- N’a cima crara luz, aires purísimos,
- Salvaxen soledá,
- Romores misteriosos que despertan
- Pensamentos de brava libertás.
- Perfumes penetrantes, que deseyos
- Loucos e estraños dan,
- En baixo, amante calma, cariñosas
- Brisas que ô rebuldar
- Por antr’as follas, n’as sus alas traen
- Romores da siudád,
- Eco d’algun-ha voz fresca e sonora
- De timbre virxinal.
- D’a campana d’aldea o cramoroso,
- Prolongado soar,
- D’a presa d’o mohiño o ronco estrondo,
- Y o batidor compás,
- D’a lavandeira que c’os brancos liños
- Contra un-ha pedra dá.
-
-
-VI
-
- ¡Si, si! Dios fixo esta encantada terra
- Pra vivir e gozar,
- Pequeno paraiso, est’é un remedo
- D’o que perdeu Adan.
- Este prácido sol que nos aluma,
- Estes aires d’o mar,
- Este tempo soave, estas campías
- Que non teñen igual,
- Esta fala mimosa que nós temos
- De tan doçe solás
- Que non sabe decir si non cariños
- Que hastr’os corazós van,
- Esta terra, n’hay duda... Dió-l-a fixo
- Pra ser amada e amar.
- ¡Ey, Galicia a que dorme soños d’anxel,
- E chora ô despertar,
- Vagoas que si consolan as suas penas,
- Non curan os seus mals!
-
-
-VII
-
- ¡Que t’aman os teus fillos!... ¡Que os consome,
- D’o teu chan s’apartar!...
- Que ximen sin consolo, s’á outras terras
- De lonxe, á morar van.
- Que aló está o corpo n’as rexiós alleas
- Y o esprito sempre acá,
- Que só viven, só alentan c’as lembranzas
- D’o seu pais natal.
- E c’o a esperanza, c’o a esperanza ardente
- D’á Galicia tornar...
- E ¡como n’adorarte d’este modo
- Santa e querida nay,
- Como non morrer lonxe d’aquel seyo
- Que mel de meles dá,
- Y é groria y é contento e paraiso
- N’o mundo terreal!
-
-
-VIII
-
- ¡Que hermosa te dou Dios, terra querida,
- Desdichada beldá!
- ¡Que brando e melancolico sosego
- Sinto ô te contemprar!
- ¿Porque, porque antr’as frores as espiñas
- Entretexidas van,
- N’esa coroa que a tua testa ciñe
- De verdor eternal?
- ¡Ou Galicia, Galicia! a arpa sonora
- Pronto descolga xa
- D’a seca pónla ond’olvidada dorme,
- Dorme, á sigros contar.
- Os bardos fillos teus a voz levanten
- D’as cordas ô compás,
- Y enchan ô mundo armónicas y altivas
- Tan só pra t’alabar.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Tecin soya a miña tea,
- Sembrey soya o meu nabal,
- Soya vou por leña ô monte,
- Soya a vexo arder n’o lar.
- Nin n’a fonte nin n’o prado
- Así morra c’o a carráx
- El non ha de virm’ á erguer,
- El xa non me pousará.
- ¡Que tristeza! o vento soa,
- Canta o grilo ô seu compás...
- Ferve o pote... mais, meu caldo,
- Soiña t’hey de cear.
- Cala rula, os teus arrulos
- Ganas de morrer me dan,
- Cala, grilo, que si cantas
- Sinto negras soïdás.
- O meu homiño perdeuse,
- Ninguen sabe en onde vay...
- Anduriña que pasache
- Con él as ondas d’o mar,
- Anduriña, voa, voa,
- Ven e dime en ond’está.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Os manantiales sécanse,
- Ôs robres cáenll’as follas,
- Pero a tua yalma é plena primadera,
- Non veu mais que un-ha aurora.
-
- E en vano oyes d’o mundo,
- En vano oyes d’a vida...
- N’apagará a tua sede o que outros beben
- N’as auguas maldecidas.
-
- Mais cando chegue a tarde d’o teu dia
- E chegue o teu outono,
- Ven hastr’a miña tomba paseniño,
- E deposita n’ela os teus remorsos.
-
-
-
-
-DOR ALLEO N’É MEU DOR
-
-
- Uns magoan querendo consolare,
- Outros o dedo afincannos n’a llaga,
- Mais o peor de todos é o traidore
- Que repite ô ferirnos.--¡Todo pasa!
-
- Y a concencia tranquila,
- Déixanos tan dichoso e tan sereno,
- Entregados á un dor que se non mata
- Fay d’a vida un inferno.
-
- Mais s’o trance lle chega
- D’o mesmo que magoa, ser magoado,
- Di qu’eterno cal Dios é seu penare
- E pon n’o ceo, o lastimeiro layo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --¡Como venden a carne n’o mercado
- Vendeut’o xurafás!
- --¡Pero que importa ô fin que me vendese;
- S’eu n’o podo olvidar!
- --Matoute á penas, sin piedá, e deixoute,
- Deixoute o desleal.
- --Pois olvidada morrerey e triste
- Que olvidalo... ¡non xa!
- --Cal se pisan as herbas él pisoute...
- ¡Odiate!... ¿e n’o odiarás?
- --Anque m’odie, e me pise, e me maldiza,
- Eyllo de perdoar.
- --¡Mal haya a tua constancia, probe tola,
- Y a tua lealtad!
- Mais anque tí o perdones, Dios qu’é xusto
- N’o pode perdoar.
-
- (_Un incredulo aparte,_
- _Sorrindo c’un sorrir de Satanas_)
- --Fiádevos en Dios e non corrades
- ¡Dios! ¿quen sabe s’o hay?
- (_Un-ha vella que pasa_)--Aquel que as fixo
- Eu sey que tarde ou cedo as pagará.
- (_Outro_)--Âs escuras vamos,
- Sen que sepa ninguen pra donde vay.
- Pero, cobre n’a man o que poidere
- Mais val ter en seguro qu’esperar.
- (_Un bon_)--Hay tantos homes
- Como intenciós e pensamentos hay.
- Pero dichos’ aquel que inda morrendo
- Ô que o matou lle pode perdoar.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Foy a Pascoa enxoita,
- Choveu en San Xoan,
- Á Galicia a fame
- Logo chegará.
- Con malenconía,
- Miran para o mar,
- Os que n’outras terras
- Tên que buscar pan.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Non coidarey xa os rosales
- Que teño seus, nin os pombos,
- Que sequen, com’eu me seco,
- Que morran, com’eu me morro.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Eu levo un-ha pena
- Gardada n’o peito,
- Eu levoa, e non sabe
- Ninguen por que a levo.
- Orelas vizosas
- D’o Miño sereno,
- Onde o paxariño
- Ten o seu espello,
- Y antr’as margaridas
- Pacen os cordeiros,
- Vos soyas sabedes
- O meu sentimiento.
- Cabo d’un-ha pena
- Onde mana un rego
- Â sombra d’un pino
- Manso e xigantesco
- Que soberbo brama
- Cand’o move o vento,
- Coma n’un sepulcro
- Dorme o meu sacreto.
- Mais, anque alí dorme
- Viv’en min desperto.
- Eu levo un-ha pena
- Gardada n’o peito
- Tamaña, tamaña,
- Bon Dios que n’a rexo.
- ¡Quen me dera, orelas
- D’o Miño sereno,
- Ser un d’aqués cómaros
- Qu’en vos tên asento!
- Sin medo e sin penas,
- De bran e d’inverno
- Un sigro tras d’outro
- Morara ond’eu quero...
- C’a veiga por paço
- C’o espazo por teito.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Meus pensamentos cal voás tolos...
- ¿Á donde vâs?
- ¿Á donde? á donde, s’eu no-no digo,
- Naid’o sabrá.
-
- D’a fonte ô rio, d’o rio â veiga,
- D’a veiga ô mar,
- ¿Que buscás tolos?... s’eu no-no digo,
- Naid’o sabrá.
-
- Meus pensamentos... ¿porque perenes
- M’atormentás?
- ¿Por qu’îs decote ¡ay! s’á donde ides
- Naid’o sabrá?
-
- Cal palomiña buscás a llama
- Que vos queimar...
- Y a triste morte que vos teredes
- Naid’a sabrá.
-
-
-
-
-VIVIR PARA VER
-
-
- Marcháchet’un dia
- Ti, aquel qu’eu queria,
- Fuxiste d’a terra
- Que tant’alegría
- Y encantos encerra.
- Dixeches--María,
- Mais doçe que as meles,
- Mais linda que as frores,
- Paloma sin feles,
- Non chores, non chores,
- Que ausencia envivece,
- Non mata, n’esquece,
- Os doçes amores,
- Que a dicha axuntou.
- ¡Eu voume!... mais s’ora
- Delor nos ofrece
- Fertuna treidora,
- Jamás t’olvidara
- Quen tanto t’adora
- Quen tanto t’amara.
- ¡Adios miña vida!
- N’o peito escondida
- Te levo, antre tanto
- Non torno á te ver.
- ¡Ti espera! pois xuro
- Por Dios sacrosanto,
- Que si non morrer,
- Aquí ey de volver.
- Morrer, non morreche...
- Y anqu’eu esperara...
- ¡Que ben que compriche,
- Palabra que diche!
- ¡Amor que tibeche!
- Que os anos pasaron,
- As frores mucharon,
- Os negros cabelos
- En brancos tornaron,
- E nunca mais, nunca
- ¡Poder d’un querer!
- Quixeches volver...
- _Vivir para ver._
-
-
-
-
-N’É DE MORTE
-
-
- --¿Xa estás de volta, Rosa d’Anido?
- ¡Eu non coidara verte tan cedo!
- Y as meigas todas contigo, Rosa,
- Aló n’a vila seica andiveron,
- Que de difunto tès a colore
- Y a vista brava, y o falar seco.
- --É que de pena, d’a terra lonxe
- Pouquiño á pouco m’iba morrendo,
- Mais... colorosa, me verás logo
- Que agora vivo, porque te vexo.
- --¡Tola de Rosa, c’o qu’ela saye!...
- ¿Inda t’acordas d’aqueles tempos?
- --¡S’inda m’acordo!... ¿com’olvidalos
- Cando tan soyo sey pensar n’eso?
- Bebemos xuntos, n’aquela fonte,
- Xuntos pousamos n’aquel portelo,
- Herba collemos xuntos n’o prado
- E íbamos xuntos tomá-l-o fresco
- N’o mes d’agosto dendes que a lua
- Branca saia tras d’os outeiros.
- Estas lembranzas me consumian,
- De tí apartada, d’a terra lexos...
- Pero e tí, dime, ¿non t’acordaches
- E non t’acordas de todo aquelo?
- --¡Ti que me pides, rapaza, cando
- Desmemoriado son com’un deño!
- Y ademais, Rosa, direicho todo,
- Pra que non volvas á pensar n’esto.
- Bebin con outras n’aquela fonte,
- Pousey con outras n’aquel portelo,
- ¡Ay, e con tantas â luz d’a lua,
- N’o mes d’agosto tomey o fresco!...
- Dime meniña s’un home pode
- Cargar con tantos recordos d’estos,
- E si non debe votalos fora
- Por que n’estorben n’o pensamento.
- Quíxente un dia, quíxente Rosa,
- Mais di un-ha copra, que o amor y o vento
- Des que fixeron o seu facido,
- Vánse rapaza como viñeron.
- ¡E que lle vamos á facer, Rosa,
- S’aquestas cousas non tên remedio!
- Adios, pr’ Habana domingo embarco,
- Y anqu’ora chores, non teñas medo,
- Que mal d’amores n’é mal de morte,
- Y ô fin y ô cabo pasa c’o tempo.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Querom’ire, querom’ire!
- Para donde no-no sey.
- Cégam’os ollos a brétema
- ¿Para dond’ey de coller?
- N’acougo c’un-ha inquietude
- Que non me deixa vivir,
- Quero e non sey o que quero
- Qu’é todo igual para min.
- Querom’ire, querom’ire,
- Din alguns que á morrer van;
- ¡Ay! queren fuxir d’a morte,
- ¡Y a morte con eles vay!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- O meu olido mais puro
- Dérache s’eu fora rosa,
- O meu marmurio mais brando
- S’é que d’o mar fora onda.
- O bico mais amoroso
- Se fose rayo d’aurora,
- Si Dios... mais ben sey que tí
- Non qués de min, nin a groria.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Medico, doill’a cabeza...
- Zuruxan, doill’un-ha man,
- Mais s’é c’o esprito lle doy
- ¿Que menciña lle darás?
- --Para infirmidás d’as almas
- N’a terra cura non hay,
- Pídelle á Dios que cha leve;
- Quizas n’o ceu sandará.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- --Anque me des viño d’o Riveiro d’Avia,
- Todo-l-os almibres, e toda-l-as viandas,
- D’as que os reises comen e no mundo haxa,
- Ña madre querida, non sey que me falta.
- Anque me trayades com’un santo en palmas,
- E que me poñades de toda-l-as galas,
- E que me levedes â corte de España,
- Ña madre querida, non sey que me falta.
- E anque me des ouro, e anque me des prata
- Diamantes e alxofres, pelras e esmeraldas
- E canto hay n’o mundo, non me dades nada,
- Por que, ña madriña, non sey que me falta.
- D’a esperanza hermosa cortaronm’as alas
- E n’hay alegría si n’hay esperanza.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Dend’aquí vexo un camiño
- Que non sey á donde vay,
- Po-lo mismo que n’o sey
- Quixera o poder andar.
- Istreitiño sarpentea
- Antre prados e nabals
- Y and’o feito, aquí escondido,
- Relumbrando mais alá.
- Mais sempre, sempre tentándome
- C’o seu lindo crarear,
- Qu’eu penso, non sey por que,
- N’as vilas que correrá,
- N’os carballos que o sombrean,
- N’as fontes que o regarán.
- Camiño, camiño branco
- Non sey para dónde vas,
- Mais cada vez que te vexo
- Quixera podert’andar.
- Xa collas para Santiago,
- Xa collas para o Portal,
- Xa en San Andrés te deteñas,
- Xa chegues á San Cidrán,
- Xa, en fin, te perdas... ¿quén sabe
- En dónde? ¡qué mais me dá!
- Que ojallá en tí me perdera
- Pra nunca mais m’atopar...
- Mais ti vas indo, vas indo,
- Sempre para donde vas,
- Y eu quedo encravada en onde
- Arraigo ten o meu mal.
- Nin fuxo, non, que aunque fuxa,
- D’un lugar á outro lugar,
- De min mesma, naide, naide,
- Naide me libertará.
-
-
-
-
-N’O CRAUSTRO
-
-
- Dábanse bico-l-as pombas,
- Voaban as anduriñas,
- Xogaba o vento c’o as herbas
- Pobradas de margaridas,
- Y as lavandeiras cantaban
- Mentra-l-a fonte corria.
- Fórons’indo un-ha tras d’outra,
- Y alí se quedou soiña,
- C’a triste frente incrinada
- Cabe un-ha arcada sombrisa...
- Estonces non sey qué sombras
- Quizais de memorias vivas,
- Quizais d’os frades difuntos,
- Pasar en procesion mística
- Veu, n’aquelas soledades,
- Que amaba canto temia.
- Tembrou d’angustia e de pena
- E con amarga sorrisa,
- Mirando o xasmín sin follas
- Qu’iban á brotar axiña,
- Marmurou mentras d’os ollos
- As bagullas lle caian:
- «Todo volve, todo torna,
- Menos o ben qu’eu queria:
- Todo, todo aquí se queda
- Eu soya vou de fuxida.
- Non ey de vervos mais, frores,
- Adorno d’esas cornisas,
- Nin á oir os teus marmurios
- Fonte que á gozar convidas,
- Nin á contemprarvos, pedras,
- Testigos d’a pena miña;
- Outros virán profanarvos,
- Mentras eu morro esquencida.»
- Sonaron pasos n’as bóvedas,
- Soprou un-ha forte brisa,
- Oyeuse un-ha carcaxada
- Cal si d’o inferno saira:
- Era o trasno d’o convento,
- Que recordand’outros dias,
- Ríase d’as ansias negras
- E d’a orfandá d’a meniña.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- ¡Cómo lle doy a yalma,
- Pero, canto lle doy!
- De dia nin de noite
- Non para c’a delor.
- ¡Señor, vó-la fixeche,
- Señor, curaina vos!
- Y o corazon ferido,
- Tamen ¡canto lle doy!
- Y eu ben sey que non pode
- Sandar d’o corazon.
- ¡Señor, daille descanso
- N’a terra que a criou,
- Que o polvo torne ô polvo,
- Y o esprito, ô ceu, bon Dios!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Ô sol fun quentarme
- Doum’escallofrios,
- Cal s’o Norte bravo
- M’arrastrase arisco.
- Sentin un-ha gaita
- D’alegre sonido,
- Y os cabelos todos
- Puñéronsem’hirtos;
- E tembrey cal tembra
- N’a beira d’o rio,
- Herba que a corrente
- Toca c’os seus limos.
- Miñ’alma dorida,
- Meu corpo inxeliño,
- Faivos mal a gaita,
- Davos o sol frio.
- Miñ’alma, meu corpo,
- Se non é feitizo,
- É que a morte querme
- Para o seu enxido.
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Sempre po-la mort’esperas,
- Mais a morte nunca ven;
- ¡Coitado! ¿pensas que as penas
- Poden matar d’un-ha vez?
- Nunca que son coma o ético,
- Tras de roer e roer,
- Só deixan un corpo cando
- Xa non tên que comer n’el.
- Cando a yaugua d’as penas
- Se reverte n’a copa sin medida,
- Soyo é remedio a morte
- Para curar d’a vida.
-
-
-
-
-¿QUÉ LLE DIGO?
-
-
- --Eu volvo par’a terra,
- Á tua muller Antona, ¿qué lle digo?
- --Pois, pra non meter guerra,
- Por que non veñan á petar conmigo,
- Olvidarás que foches meu testigo.
- Ô demais... boy â libertade adoito...
- Xa sabes o refran, meu compañeiro,
- A libertá primeiro,
- E mellor que alá bróa, é aquí bizcoito.
- --Mais val aquí, coma quen di solteiro,
- Que casado e con fillos
- Andar alá, sudando aqueles millos...
- ¡Entendo, compañeiro!
- --Que como poida se goberne Antona,
- E anque d’ela me doyo,
- Como de lonxe nada sey nin oyo...
- Quen non sabe, nin ve... sempre perdona.
- Cando xa vello sea,
- Tornarey c’os meus ósos para a aldea,
- Que algo ll’ey de levar â terra nosa:
- Mais mentras mozo son, non pode sere
- Por que s’é por mullere,
- S’é que Antona está alá, teño aquí á Rosa.
- --Esa ch’é a nay d’o año
- Bon Anton de Riaño,
- Pero en verdad che digo
- Que as mulleres son toda-l-o enemigo,
- E xa qu’esto así o sea,
- Antr’a nosa y a allea
- Mais ou menos graciosa,
- Pois... muller por muller, val mais a nosa.
- --A nosa é a que nos quer e nós queremos
- Que si falta o cariño
- Coidando que un-ha pomba tés n’o niño
- Un-ha cróbega tés, filla d’os demos.
- --Â cróbega a cabeza se ll’esmaga
- E c’o a sua vida paga.
- ¿Mais d’Antona a pacencia,
- Con que lle paga, dime, a tua concencia?
- ¿Que cura d’o seu dor á fonda llaga?
- --Deixate de concencias e delores
- Que non teñen lugare
- Tratando de mulleres e d’amores.
- Qu’ela vexa, se quer, de se curare:
- E cóntalle que cando eu o tibere
- Xa lle darey con que se precurare,
- Y agora, ¡adios! ¡hastra que Dios quixere!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Teño un niño de tolos pensamentos,
- Ond’o lar escondidos,
- E des que ven a noite
- Y o lume esta alcendido
- E arrimo o pote y á fiar me sento,
- N’aquel meu corrunchiño,
- Mentras que quence o caldo, estonces dígolles
- --¡Vinde, meus queridiños!
- E corren e rebuldan
- Tan contentos d’estar soyos conmigo,
- C’a sua nay, sua dona,
- Seu unico agarimo.
- E ¡canto alí falamos en secreto,
- E sempre d’él Dios mio!
- D’él que por irse alá... soya deixoume
- C’o corazon ferido.
- ¡Cantas tristezas, cantos
- Queixumbrosos sospiros,
- M’atormentaron, cantos
- D’o meu peito sairon!
- Pero todo en sacreto
- Qu’esto á ninguen llo digo,
- Non foran á pensar que marmuraba
- D’os feitos qu’él me fixo.
- ¡Eu, marmurar de tí con xent’allea!...
- Nunca, meu queridiño,
- Que ti és meu home eu tua muller e debo
- Calar a miña dor y os teus desvios.
- Sô c’os meus loucos pensamentos falo
- Por que son meus amigos
- E tan discretos... tanto,
- Que só din o qu’eu quero e lles premito.
- Sin eles, meu Xaquin, ¿que de min fora?
- ¿Soya aquí, dond’un tempo houben contigo
- Estalar de dor, tal com’estalan
- N’o lume eses espiños?
- Moitas veces, sí, moitas...
- Pra nou deixarme descansar, ¡rabisos!
- Antr’o meu leito veñen
- E donde ti dormiche fan o niño,
- Mais eu, tal com’agora
- Pra non chorar á fio
- E non ter que levar mañan de cedo
- Os ollos coma brasas alcendidos
- Cando vaya ô mercado,
- Seilles decir ¡endinos!
- Non m’atormentés mais, ide á escondervos
- N’o voso buratiño.
- E despídoos de paso
- Con un amante bico...
- Mais si llo dou á eles, ese beixo
- É para tí tan só, Xaquin querido.
- ¡Volve, volve onda min, porque anque diga
- Que consolada vivo
- Con estos loucos pensamentos, seica,
- Seica m’axudan á morrer, Dios mio!
- Xaquin, Xaquin, que de muller naciche,
- E que d’outra muller tiveches fillos,
- ¡Ay, cal teu pay sin tua nay morrera,
- Ve que morro sin tí, Xaquin querido!
-
-
-
-
-BASTA UN-HA MORTE
-
-
- Cala can negro, n’oubees,
- Â porta de quen ben quero,
- Corvos, non voés por riba
- D’o sobrado ond’está enfermo.
- C’o teu resprandor _compaña_,
- Baite, non lle poñas medo.
- S’é que queres que alguen morra,
- Eu sey d’un san que contento,
- Por él déravo-l-a vida
- E irá con vosco ôs infernos.
-
-
-
-
-AS TORRES D’OESTE
-
-
- A yaugua corria
- Po-lo seu camiño,
- Y eu iba ô pé d’ela
- Preto d’os Laiños,
- Sin poder c’as penas
- Que moran conmigo.
-
- Con tamaña carga,
- ¿Para dond’eu iba?
- A Virxe sabrayo,
- Qu’eu no-no sabia;
- Mais seica fuxindo
- De min mesma iña.
-
- Por antr’os herbales,
- Profunda e sombrisa,
- Cal un-ha sarpente
- D’escamas bruñidas,
- Brilaba ôs meus ollos
- Dándome cobiza.
-
- ¡Estaba tan soya!
- Nin bote, nin lancha,
- Nin velas, nin remos,
- A vista alegraban,
- E soya-l-as veigas
- Tamén se quedaran.
-
- ¡Qué bonitas eran
- N’outro tempo as rosas,
- Que n’aqueles campos
- Medran e s’esfollan!
- Mais muchas estonces
- S’amostraban todas.
-
- Y o sol, cal a lua
- En noite de brétema,
- Brilaba tembrando
- Por antr’as vimbieiras,
- Tan descolorido
- Com’a mesma cera.
-
- Y ô ferir as ondas
- Revoltas e oscuras,
- Víanse n’espeso
- D’a negra fondura
- As herbas marinas
- E longas que a surcan.
-
- De pronto un-ha y outra
- Poñéndome medo,
- As loitosas cruces
- Se m’apareceron,
- Que s’erguen n’orela
- Cal n’un cimiterio.
-
- Meu ben, ¿onde moras?
- Perguntey chorando:
- Xa que tí morreche,
- N’o mundo, ¿qué fago
- Coma vos, ¡ou torres!
- Soya e sin amparo?
-
- Soidás me consomen,
- Vagoas m’alimentan,
- Sombras m’acompañan,
- Cómem’a tristeza.
- ¡Quen pode con tanta
- Fartura de penas!
-
- Y eu non sey que negra
- Tentazon maldita
- M’afrixeu o esprito,
- M’anubrou a vista,
- E sorreume como
- M’o demo sorrira.
-
- Dend’a fond’orela
- Mirey arredore...
- A marea viva
- Petaba n’as torres,
- Orfas antr’a líquida
- Saban que as embolve.
-
- --¡Alá vou!--lles dixen
- --Daime morte doçe,
- Auguas ond’as penas
- Para sempre dormen...
- Saltey... y a corrente
- Calada levoume.
- . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- ¡Ou Torres d’Oeste!
- Malas tentadoras
- Auguas apromadas,
- De calma treidora,
- Cómaros pelados
- Onde o corbo pousa;
-
- ¡Ou Torres d’Oeste!
- Tan soyas e mudas
- C’a vos’ atentaches
- A miña tristura.
- Ningun triste vaya
- Cabo de vos nunca.
-
- D’os desamparados
- Tendes o menaxen,
- Y ainda ô redor voso
- Non rexorde o aire
- Coma si temese
- De vos despertare.
-
- É d’as que s’apegan
- A tristeza vosa,
- D’as que o peito oprimen,
- D’as abrumadoras,
- Que ô inferno encamiñan
- As almas loitosas.
-
- Que s’inda estou viva
- Foy que un mariñeiro
- Medio morimunda,
- Por estes cabelos
- Trouxome d’as ondas,
- Ô mundo en que peno.
-
- Non vayades nunca
- Eu vo-l-o aconsello,
- Âs Torres d’Oeste
- C’o corazon negro.
-
-
-
-
-¿POR QUÉ?
-
-
- --¡Escoita! os algoasiles
- Andan correndo a aldea,
- Mais, ¿como pagar, como, s’un non pode,
- Inda pagá-l-a renda?
-
- Embargarannos todo, que non teñen
- Esas xentes concencia, nin tên alma.
- ¡Quedaremos por portas!
- ¡Meus fillos d’as entrañas!
-
- ¡Mala morte vos mate
- Antes de que aquí entredes!...
- ¡D’os probes, ô sentirvos,
- Os corazos, cal baten tristemente!
-
- María, se non fora
- Porque hay un Dios que premia e que castiga,
- Eu matara eses homes
- Como mata un raposo á un-ha galiña.
-
- ¡Silencio! ¡Non brasfemes,
- Qu’este é un valle de lágrimas!...
- ¿Mais porque á alguns lles toca sufrir tanto
- Y outros a vida antre contentos pasan?
-
-
-
-
-* * *
-
-
- De soidás morriase,
- N’a vila sospirando po-la aldea,
- Asombrábana as casas c’os seus muros
- E asombrábana as torres e as igrexas.
-
- As ruas enlousadas, somellábanlle,
- Sin verdor nin frescura,
- Cimeterio ond’os mortos
- Fora andaban d’as tristes sepulturas.
-
- Y as comidas sabíanlle
- Á fariña sin sal y á xaramagos,
- Y as poucas que tocaba
- En vez de dárll’alento a iñan matando.
-
- Algun-ha vez chegaban hastra ela,
- Non sey s’en ilusion se de verdade,
- Uns agrestes olidos
- De leixanas ribeiras e pinares.
-
- Iñas’estonces a sentar n’un alto
- Contempraba os estensos horizontes,
- E rompendo en sospiros que a afogaban,
- Ronca escramaba saloucando:--¡Eu voume!
-
- ¡E íñase á presa e sin remedio!... ¡Íñase
- C’a tristeza mortal que a consumía!
- Íñase a probe Rosa,
- Pero... ¡par’a outra vida!
-
-
-
-
-* * *
-
-
- Pois consolate, Rosa,
- Que moito ten que padecer n’a vida,
- Quen moito d’ela goza,
- E olvidada ha de ser quen foy querida,
- O que á tí che pasou, pasalle á todos
- D’esa maneira ou de distintos modos.
- ¿Non t’acordas d’aquela?
- Todo n’ela era encanto e fermosura
- Todo inocencia pura;
- E con fonda ternura
- E c’un amor que as pedras abrandaba,
- Eu decote, a chamaba
- Pomba sin fel, e fonte de cariño.
- Bebia n’o seu peito o paxariño,
- ¡Tan branco, relumbraba!
- Y olor, color, sabor, qu’eu ben sabia
- Ô que sabia Anxela,
- Anque n’inda á cheirala m’astrevia...
- ¡Todo ôs meus ollos era santo n’ela!
- Esto n’un tempo foy, tempo dichoso,
- Que inda o corazon lembra cariñoso,
- Por que despois d’aquelo
- E que un d’outro vivimos apartados
- Ela indose á Ferrol y eu á Cambados,
- Topámonos n’a feira d’o Campelo,
- Y eu busca que te busca n’a sua cara,
- E no seu xeito todo,
- O encanto que n’un tempo m’encantara,
- E n’o poiden topar de ningun modo.
- Y ela era a mesma, tan lanzal e hermosa,
- Tan fresca e colorosa
- E doçe coma a mel d’os seus cortiços,
- Mais á tantos feitiços,
- Eu estaba insensibre
- E d’o pasado en vano perseguia
- Un volubre fantasma que fuxía
- Libre d’amor e de cadeas libre.
- Meditey un momento
- E con certo remorso e sentimento
- Ô cabo comprendin, ña Rosa cara,
- Que tanto ben y encanto que namora,
- Nada para min fora
- S’aló cand’eu a amara
- Outros o meu amor non ll’emprestara.
- Porque, non val sabencia,
- Bondade, fermosura, n’inocencia,
- Pureza, nin virtude,
- Para ser ben querido e ben querere
- Por que o basta c’o sere.
- Mentras o amor non mude
- S’és fea, coma tí, n’habrá mullere
- De mayor xentileza e mellor pranta;
- S’és infame e perdida, serás santa
- D’as que o son sin querelo parecere;
- E s’és boba e sin sal, é qu’escondida
- Tès a esencia y a gracia bendecida
- Dentro d’un misterioso relicario
- Donde sô, o amante cego e visionario
- A esencia atopa y o elisir d’a vida.
- Mais des que o amor quere voar, ña prenda,
- E que lle cay a venda,
- Forza é deixalo ire,
- Que n’hay virtude nin poder que o prenda,
- Y o que antes nos mirou tras d’un-ha nube,
- Ou trasparente gasa,
- Des que a gasa se rompe e a nube pasa,
- Rosa, val moito mais que no-nos mire.
-
-
-
-
-C’A PENA Ô LOMBO
-
-
- ¡Cantas frores silvestres n’os valados,
- Que festós e qu’encaixes
- Primorosos de musgos e verdura,
- Que colorido, que folláx n’os árbores,
- Mentra-l’as brisas mansamente corren,
- Com’alento d’os ánxeles!
- Reina n’a veiga un prácido sosego
- Cay a luz n’os regueiros en cambiantes,
- Y o cómaro, e encañada soavemente
- Van querband’o paisaxen
- Lixeiramente envolto n’os vapores
- D’a misteriosa tarde.
- Só se sinte o piar d’o paxariño
- O marmurar d’as auguas
- E n’a cima d’o monte o cantar triste
- D’un-ha muller que pasa.
- Mentras c’o seu marmurio o manso rego
- N’aquel ritmo monotono a acompaña.
- ¡Que tristeza tan doçe!
- ¡Que soidá tan prácida!
- ¡Mais para un alma en horfandá sumida
- Que soidá tan deserta e tan amarga!
-
- Sin mirar, fixa os ollos
- N’as brétemas leixanas
- Vaporosas e leves
- Que o sol pinta de grana,
- Y as mans en cruz, y os ollos
- Arrasados en vagoas
- Marmura saloucando:--¡Querom’ire!
- Porque agonizo aquí desconsolada...
- Millor que acá antre rosas
- ¡Ay! ¡quero ir á morrer á dond’el vaya!
- E no fondo d’o barco
- Soiña abandonada
- Tras seu amor y a morte, para América,
- Para morrer de dor, ô mar se lanza.
-
-
-
-
-TAN SOYO
-
-
- Os dous d’a terra lonxe
- Andamos e sufrimos ¡ay de min!
- Mais ti tan soyo te recordas d’ela,
- Y eu, d’ela e mais de ti.
- Ambos errantes po-lo mundo andamos
- Y as nosas forzas acabando van,
- Mas ¡ay! tí n’ela atoparás descanso
- Y eu tan soyo n’a morte o ey d’atopar.
-
-
-
-
-ÍNDICE
-
-
- Páginas
-
- Dedicatoria. V
-
- Prólogo de D. Emilio Castelar. VII
-
- Duas palabras d’a autora. XXIII
-
-
- LIBRO I
- VAGUEDÁS
-
- D’aquelas que cantan as pombas y as frores. 3
-
- Ben sei que non hay nada. 3
-
- Tal com’as nubes. 4
-
- Diredes d’estes versos, y é verdade. 5
-
- ¡_Follas novas_!, risa dame. 6
-
- ¿Que pasa ô redor de min? 7
-
- Alguns din, ¡miña terra! 7
-
- Alá, po-la alta noite. 8
-
- Paz, paz deseada. 9
-
- Un-ha vez tiven un cravo. 10
-
- Cand’un é moi dichoso, moi dichoso. 11
-
- Oxe ou mañan, ¿quen pode decir cando? 12
-
- Xa nin rencor nin desprezo. 13
-
- Aquel romor de cántigas e risas. 14
-
- Á un batido, outro batido. 16
-
- Cand’era tempo d’inverno. 16
-
- Mais vé qu’o meu corazon. 17
-
- Co seu xordo e costante mormorio. 18
-
- Ando buscando meles e frescura. 19
-
- ¡Silencio! 20
-
-
- LIBRO II
- ¡DO INTIMO!
-
- ¡Adios! 23
-
- Grilos e ralos, rans albariñas. 25
-
- ¡Cal as nubes n’o espaço sin limites! 26
-
- Rico ou probe algun dia. 27
-
- N’a catredal. 28
-
- Corré serenas ondas cristaiñas. 32
-
- Cada noite eu chorando pensaba. 34
-
- Ti onte mañan eu. 35
-
- Deixa que n’esa copa en onde bebes. 36
-
- Bós amores. 37
-
- Amores cativos. 38
-
- Abrid’as frescas rosas. 39
-
- De valde... 40
-
- ¿Quen non xime? 41
-
- Ladraban contra min que camiñaba. 43
-
- Por qué, miña almiña. 45
-
- O toque d’alba. 47
-
- ¡Mar! c’as tuas auguas sin fondo. 50
-
- Caba lixeiro, caba. 51
-
- Cando penso que te fuches. 52
-
- A ventura é traidora. 53
-
- Lévame á aquela fonte cristaiña. 54
-
- Ô pazo d’A... 55
-
- N’o ceo, azul crarísimo. 56
-
- A xusticia po-la man. 57
-
- Dios puxo un velo enriva. 59
-
- ¡Tas-tis! ¡tas-tis! n’a silenciosa noite. 60
-
- Amigos vellos. 62
-
- Mayo longo... mayo longo. 64
-
- Lua descolorida. 65
-
- Qué pracidamente brilan. 66
-
- Estranxeira n’a sua patria. 68
-
- ¡Padron!... ¡Padron! 70
-
- Pasade. 74
-
- Por qué, Dios piadoso. 75
-
- ¡Soya! 77
-
-
- LIBRO III
- VARIA
-
- N’hay peor meiga que un-ha gran pena. 81
-
- Vamos bebendo. 88
-
- Un verdadeiro amor é grande e santo. 89
-
- Non cantes, non chores, non rias, non fales. 89
-
- ¡Adiante! 90
-
- ¡Nin âs escuras!... 91
-
- Xigantescos olmos, mirtos. 93
-
- Cada cousa n’o seu tempo. 95
-
- Cabe d’as froles a nena. 96
-
- Pelouro que roda. 99
-
- A disgracia. 100
-
- ¡E ben! cando comprido. 103
-
- Sin niño. 105
-
- Eu por vos, e vos por outro. 106
-
- ¡Valor! qu’anqu’eres como branda cera. 109
-
- Dulce sono. 110
-
- Espantada, o abismo vexo. 111
-
- Para a vida, para a morte. 112
-
- N’a tomba d’o xeneral inglés Sir John Moore. 114
-
- Cal graciosa brandeas. 119
-
- Sin terra. 122
-
- Para uns negro. 123
-
- Tristes recordos. 126
-
- Meses d’o inverno frios. 131
-
- Era n’o mes de Mayo. 132
-
- ¿Qué ten? 138
-
- Tí, a feiticeira e branca com’as neves. 139
-
- Ruinas. 140
-
- Chirrar d’os carros d’a Ponte. 144
-
- A Bandolinata. 145
-
- Brancas virxes de cándidos rostros. 148
-
- Vanidade. 149
-
- Para á vida e para á morte. 150
-
- Apresa Alvaro d’Anido. 152
-
- Decides qu’o matrimonio. 153
-
- Agora cabelos negros. 155
-
- Premita Dios que te vexas. 156
-
- Teño un mal que non ten cura. 157
-
- Sarna con gusto, non pica. 159
-
- É verdade qu’un pode. 160
-
- Fas uns versos... ¡ay qué versos! 161
-
- Tembra un neno no húmido pórtico. 162
-
-
- LIBRO IV
- D’A TERRA
-
- ¡Calade! 167
-
- Miña casiña, meu lar. 168
-
- Soberba. 171
-
- ¡A probiña, qu’está xorda!... 174
-
- Xan. 186
-
- O encanto d’a pedra chan. 189
-
- Tanto e tanto nos odiamos. 198
-
- En Cornes. 202
-
- San Lourenzo. 206
-
-
- LIBRO V
- AS VIUDAS D’OS VIVOS
- E AS VIUDAS D’OS MORTOS
-
- ¡Pra a Habana! 211
-
- ¡Olvidemo-l-os mortos! 215
-
- ¡Terra a nosa! 218
-
- Tecin soya a miña tea. 224
-
- Os manantiales sécanse. 225
-
- Dor alleo n’é meu dor. 226
-
- Como venden a carne n’o mercado. 227
-
- Foy a Pascoa enxoita. 229
-
- Non coidarey xa os rosales. 229
-
- Eu levo un-ha pena. 230
-
- Meus pensamentos cal voás tolos. 232
-
- Vivir para ver. 233
-
- N’é de morte. 235
-
- ¡Querom’ire, querom’ire! 237
-
- O meu olido mais puro. 238
-
- Medico, doill’a cabeza. 238
-
- Anque me des viño d’o Riveiro d’Avia. 239
-
- Dend’aquí vexo un camiño. 240
-
- N’o craustro. 242
-
- Cómo lle doy a yalma. 244
-
- Ô sol fun quentarme. 245
-
- Sempre po-la mort’esperas. 246
-
- ¿Qué lle digo? 247
-
- Teño un niño de tolos pensamentos. 249
-
- Basta un-ha morte. 252
-
- As Torres d’Oeste. 253
-
- ¿Por qué? 258
-
- De soidás morriase. 259
-
- Pois consolate, Rosa. 261
-
- C’a pena ô lombo. 264
-
- Tan soyo. 266
-
-
-
-
-FÉ DE ERRATAS
-
-
- Página Dice Léase
-
- 20 ¡Silencio! ¡SILENCIO!
- 38 unus uns
- 138 Qu’e Que
- 162 n’humedo no húmedo
- 162 brillo brilo
- 173 Qu’es Qu’és
- 212 reisnado resinado
-
-*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK FOLLAS NOVAS ***
-
-Updated editions will replace the previous one--the old editions will
-be renamed.
-
-Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright
-law means that no one owns a United States copyright in these works,
-so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the
-United States without permission and without paying copyright
-royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part
-of this license, apply to copying and distributing Project
-Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm
-concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark,
-and may not be used if you charge for an eBook, except by following
-the terms of the trademark license, including paying royalties for use
-of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for
-copies of this eBook, complying with the trademark license is very
-easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation
-of derivative works, reports, performances and research. Project
-Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may
-do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected
-by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark
-license, especially commercial redistribution.
-
-START: FULL LICENSE
-
-THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
-PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
-
-To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
-distribution of electronic works, by using or distributing this work
-(or any other work associated in any way with the phrase "Project
-Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full
-Project Gutenberg-tm License available with this file or online at
-www.gutenberg.org/license.
-
-Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project
-Gutenberg-tm electronic works
-
-1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
-electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
-and accept all the terms of this license and intellectual property
-(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
-the terms of this agreement, you must cease using and return or
-destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your
-possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a
-Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound
-by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the
-person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph
-1.E.8.
-
-1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
-used on or associated in any way with an electronic work by people who
-agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
-things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
-even without complying with the full terms of this agreement. See
-paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
-Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this
-agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm
-electronic works. See paragraph 1.E below.
-
-1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the
-Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection
-of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual
-works in the collection are in the public domain in the United
-States. If an individual work is unprotected by copyright law in the
-United States and you are located in the United States, we do not
-claim a right to prevent you from copying, distributing, performing,
-displaying or creating derivative works based on the work as long as
-all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope
-that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting
-free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm
-works in compliance with the terms of this agreement for keeping the
-Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily
-comply with the terms of this agreement by keeping this work in the
-same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when
-you share it without charge with others.
-
-1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
-what you can do with this work. Copyright laws in most countries are
-in a constant state of change. If you are outside the United States,
-check the laws of your country in addition to the terms of this
-agreement before downloading, copying, displaying, performing,
-distributing or creating derivative works based on this work or any
-other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no
-representations concerning the copyright status of any work in any
-country other than the United States.
-
-1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
-
-1.E.1. The following sentence, with active links to, or other
-immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear
-prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work
-on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the
-phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed,
-performed, viewed, copied or distributed:
-
- This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
- most other parts of the world at no cost and with almost no
- restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it
- under the terms of the Project Gutenberg License included with this
- eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the
- United States, you will have to check the laws of the country where
- you are located before using this eBook.
-
-1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is
-derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not
-contain a notice indicating that it is posted with permission of the
-copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in
-the United States without paying any fees or charges. If you are
-redistributing or providing access to a work with the phrase "Project
-Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply
-either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or
-obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm
-trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
-with the permission of the copyright holder, your use and distribution
-must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any
-additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms
-will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works
-posted with the permission of the copyright holder found at the
-beginning of this work.
-
-1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
-License terms from this work, or any files containing a part of this
-work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
-
-1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
-electronic work, or any part of this electronic work, without
-prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
-active links or immediate access to the full terms of the Project
-Gutenberg-tm License.
-
-1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
-compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including
-any word processing or hypertext form. However, if you provide access
-to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format
-other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official
-version posted on the official Project Gutenberg-tm website
-(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense
-to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means
-of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain
-Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the
-full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1.
-
-1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
-performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
-unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
-access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works
-provided that:
-
-* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
- the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
- you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed
- to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has
- agreed to donate royalties under this paragraph to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid
- within 60 days following each date on which you prepare (or are
- legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty
- payments should be clearly marked as such and sent to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in
- Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg
- Literary Archive Foundation."
-
-* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
- you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
- does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
- License. You must require such a user to return or destroy all
- copies of the works possessed in a physical medium and discontinue
- all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm
- works.
-
-* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of
- any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
- electronic work is discovered and reported to you within 90 days of
- receipt of the work.
-
-* You comply with all other terms of this agreement for free
- distribution of Project Gutenberg-tm works.
-
-1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project
-Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than
-are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing
-from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of
-the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set
-forth in Section 3 below.
-
-1.F.
-
-1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
-effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
-works not protected by U.S. copyright law in creating the Project
-Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm
-electronic works, and the medium on which they may be stored, may
-contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate
-or corrupt data, transcription errors, a copyright or other
-intellectual property infringement, a defective or damaged disk or
-other medium, a computer virus, or computer codes that damage or
-cannot be read by your equipment.
-
-1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
-of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
-Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
-Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
-liability to you for damages, costs and expenses, including legal
-fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
-LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
-PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
-TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
-LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
-INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
-DAMAGE.
-
-1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
-defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
-receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
-written explanation to the person you received the work from. If you
-received the work on a physical medium, you must return the medium
-with your written explanation. The person or entity that provided you
-with the defective work may elect to provide a replacement copy in
-lieu of a refund. If you received the work electronically, the person
-or entity providing it to you may choose to give you a second
-opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If
-the second copy is also defective, you may demand a refund in writing
-without further opportunities to fix the problem.
-
-1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
-in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO
-OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT
-LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
-
-1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
-warranties or the exclusion or limitation of certain types of
-damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement
-violates the law of the state applicable to this agreement, the
-agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or
-limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or
-unenforceability of any provision of this agreement shall not void the
-remaining provisions.
-
-1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
-trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
-providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in
-accordance with this agreement, and any volunteers associated with the
-production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm
-electronic works, harmless from all liability, costs and expenses,
-including legal fees, that arise directly or indirectly from any of
-the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this
-or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or
-additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any
-Defect you cause.
-
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
-
-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of
-computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It
-exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations
-from people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future
-generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
-Sections 3 and 4 and the Foundation information page at
-www.gutenberg.org
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
-U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West,
-Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up
-to date contact information can be found at the Foundation's website
-and official page at www.gutenberg.org/contact
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without
-widespread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine-readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
-DONATIONS or determine the status of compliance for any particular
-state visit www.gutenberg.org/donate
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations. To
-donate, please visit: www.gutenberg.org/donate
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works
-
-Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
-Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be
-freely shared with anyone. For forty years, he produced and
-distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of
-volunteer support.
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
-the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
-necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
-edition.
-
-Most people start at our website which has the main PG search
-facility: www.gutenberg.org
-
-This website includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.