diff options
Diffstat (limited to 'old/66337-0.txt')
| -rw-r--r-- | old/66337-0.txt | 4410 |
1 files changed, 0 insertions, 4410 deletions
diff --git a/old/66337-0.txt b/old/66337-0.txt deleted file mode 100644 index 579fb36..0000000 --- a/old/66337-0.txt +++ /dev/null @@ -1,4410 +0,0 @@ -The Project Gutenberg eBook of Metamorfóseos o Transformaciones (1 de 4), -by Publio Ovidio Nasón - -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at -www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you -will have to check the laws of the country where you are located before -using this eBook. - -Title: Metamorfóseos o Transformaciones (1 de 4) - -Author: Publio Ovidio Nasón - -Translator: Francisco Crivell - -Illustrator: José Asensio y Torres - -Release Date: September 18, 2021 [eBook #66337] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -Produced by: Ramón Pajares Box and the Online Distributed Proofreading - Team at https://www.pgdp.net. (This file was produced from - images generously made available by Biblioteca Digital - Hispánica/Biblioteca Nacional de España.) - -*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK METAMORFÓSEOS O TRANSFORMACIONES -(1 DE 4) *** - -NOTA DE TRANSCRIPCIÓN - - * Las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las versalitas se han - convertido a MAYÚSCULAS. - - * Los errores de imprenta han sido corregidos. - - * La ortografía del texto original ha sido respetada, con - normalización de las variantes a la grafía más frecuente. - - * Las notas a pie de página han sido renumeradas y colocadas al final - del tomo. - - * Se han reubicado muy ligeramente algunas ilustraciones para que no - interrumpan un párrafo. Asimismo se han dividido algunos párrafos - para alojar una ilustración. - - * Se ha añadido al final un listado de las estampas numeradas que - ilustran el tomo. - - * Las páginas en blanco han sido eliminadas. - - - - -[Ilustración: - METAMORFÓSEOS o _TRANSFORMACIONES_ - DE OVIDIO - traducidos al Castellano - _con algunas notas para su inteligencia_ - por Don Francisco Crivell, - _y adornados con estampas finas_ - por _D. JOSÉ ASSENSIO_ - TOMO 1.º - _MADRID_ - en la Imprenta Real - año 1805. -] - - - - - METAMORFÓSEOS - - Ó - - TRANSFORMACIONES DE OVIDIO, - - TRADUCIDOS AL CASTELLANO, - - CON ALGUNAS NOTAS PARA SU INTELIGENCIA, - - _POR DON FRANCISCO CRIVELL_. - - - NUEVA EDICION. - - - TOMO I. - - - MADRID EN LA IMPRENTA REAL - AÑO DE 1805. - - - - - INDICE - de las Fábulas contenidas en este Tomo. - - - Pag. - - PRÓLOGO. VII - - _Vida de Ovidio._ XVII - - -LIBRO PRIMERO. - - _Introduccion._ 3 - - FÁBULA PRIMERA. _Del caos y de la creacion del mundo._ 4 - - FÁB. II. _De la creacion del hombre._ 7 - - FÁB. III. _La edad de oro._ 12 - - FÁB. IV. _La edad de plata con las quatro estaciones del año._ 14 - - FÁB. V. _La edad de bronce y de hierro._ 16 - - FÁB. VI. _Los Gigantes destruidos por el fuego de los rayos._ 18 - - FÁB. VII. _La asamblea de los Dioses._ 19 - - FÁB. VIII. _Licaon transformado en lobo._ 23 - - FÁB. IX. _El diluvio universal._ 25 - - FÁB. X. _Neptuno amansa las aguas._ 31 - - FÁB. XI. _Deucalion y Pirra vuelven á poblar la tierra._ 33 - - FÁB. XII. _La serpiente Piton._ 38 - - FÁB. XIII. _Dafne convertida en laurel._ 40 - - FÁB. XIV. _Júpiter enamorado de Iö._ 47 - - FÁB. XV. _Iö convertida en Vaca._ 50 - - FÁB. XVI. _Siringa transformada en caña._ 54 - - FÁB. XVII. _Mercurio corta la cabeza á Argos._ 58 - - FÁB. XVIII. _Júpiter aplaca á Juno._ 59 - - -LIBRO SEGUNDO. - - FÁBULA PRIMERA. _Faeton sube al palacio del Sol, y consigue - gobernar su carro por un dia._ 65 - - FÁB. II. _Faeton es herido de un rayo._ 83 - - FÁB. III. _Las hermanas de Faeton transformadas en árboles, - y Cicno en Cisne._ 85 - - FÁB. IV. _Calixto engañada por Júpiter._ 90 - - FÁB. V. _Calixto arrojada de la compañía de Diana._ 93 - - FÁB. VI. _Calixto transformada en osa creyó ser muerta por - su hijo._ 95 - - FÁB. VII. _Coronis transformada en corneja._ 100 - - FÁB. VIII. _Nictimene convertida en lechuza._ 103 - - FÁB. IX. _Ociroe transformada en yegua._ 106 - - FÁB. X. _Apolo conduce rebaños._ 109 - - FÁB. XI. _Bato transformado en piedra de toque._ 110 - - FÁB. XII. _Mercurio y Herse._ 112 - - FÁB. XIII. _La Envidia se apodera de Aglaura._ 115 - - FÁB. XIV. _Aglaura transformada en piedra._ 118 - - FÁB. XV. _Europa robada por un toro._ 120 - - -LIBRO TERCERO. - - FÁBULA PRIMERA. _Cadmo va á buscar á Europa._ 125 - - FÁB. II. _Los compañeros de Cadmo devorados por un - dragon._ 127 - - FÁB. III. _Diana en el baño._ 133 - - FÁB. IV. _Acteon transformado en ciervo._ 136 - - FÁB. V. _Júpiter y Semele._ 140 - - FÁB. VI. _Nacimiento de Baco._ 143 - - FÁB. VII. _Eco transformada en voz._ 147 - - FÁB. VIII. _Narciso transformado en flor._ 151 - - FÁB. IX. _Las fiestas de Baco._ 157 - - FÁB. X. _Pentéo despedazado por su madre._ 165 - - - - -PRÓLOGO. - - -Si hubiera de manifestar en este prólogo mi dictámen acerca del mérito -poético de los _Metamorfóseos_ ó _Transformaciones_ de Ovidio, sospecho -ganaria pocas ventajas mi crédito y gusto literario en esta parte -para con algunos, que se dexan deslumbrar de los oropeles y falsas -apariencias. Diria seguramente cosas nada conformes á ciertos gustos, -que se saborean con manjares poco substanciosos y de mero deleyte. -Diria, por exemplo, que en este Poema solo se hallan tres cosas -apreciables, y aun excelentes; que son la invencion, las transiciones, -y la fluidez de los versos. Ovidio ciertamente no es inventor de -ninguna de las fábulas que componen sus Metamorfóseos, pues en su -tiempo ya contaban algunos siglos de antigüedad; pero las ilustró, las -exôrnó, y las vistió de un modo agradable y halagüeño: en una palabra, -las hizo suyas, acomodólas á su designio, amenizólas con algunas -circunstancias que llamasen la atencion de los lectores, las encadenó -con transiciones bastante naturales, y finalmente las hizo gustosas con -fáciles y fluidos versos. - -Diria que Ovidio en este Poema es en exceso redundante y nimio: es -recargado y prolixo: es enfadoso, y pesado en sus descripciones; y á -las veces algo amigo de conceptillos y de jugar del vocablo; pero en -medio de estos, que me parecen lunares, hallo golpes y pinceladas las -mas maestras, y rasgos apénas imitables. Ovidio quiso decirlo todo, -y no dexar libertad al lector para que pensase y discurriese. No -sabe dexar el pincel de la mano, ni apartarle de la tabla, cargando -y recargando mas y mas sus quadros, hasta enervar el vigor de la -invencion primera. El fluxo, el arrebatado raudal de frases y palabras, -que hacia esfuerzos en su imaginacion por saltar á la pluma, no podia -ménos de cerrar en gran parte el paso á la fuerza poética, y á las -imágenes valientes que diferencia al poeta de los meros trobadores. - -Las continuas repeticiones de una cosa dicha de tres ó quatro modos, -cansan á todo juicio y gusto sazonado por buena, por bien dicha que la -cosa sea. _La miel_, decia Gorgias Tarentino, _no se debe probar con -toda la mano, sino con la punta del dedo. Mel non cava manu, sed summis -digitis degustandum._ - -Diria en fin, que las Transformaciones de Ovidio, sin embargo de ser un -poema que no acabó de limar, es de mucho atractivo para la juventud, -y propio para formar la fantasía de buenos poetas, y mucho mas para -instruir en la Mitología á los pintores y escultores. Acaso fuera un -poema mas completo, si Ovidio le hubiera compuesto en sus últimos años. -Forjóle en el fuego de su juventud, y por lo mismo trasladó á él todo -el vigor de su imaginacion, aun no madura; y quando en su destierro -quiso quemarle ó corregirle, ya no pudo, por haberse multiplicado las -copias en Roma y otras partes. - -Yo he formado juicio de que los buenos maestros, los buenos jueces -y los buenos censores en poesía son aun mas raros que los buenos -poetas, con serlo tanto estos. Igualmente he fallado para mí, que la -mayor parte de los preceptistas y escritores de artes poéticas, quando -han querido poner en execucion sus mismas reglas y preceptos, no han -producido nada de sublime, ni aun quizá han adquirido una medianía. -Quanto á lo primero, hemos visto sabios que eleváron á Estacio sobre -todos los poetas latinos: otros hiciéron á Lucano superior á Virgilio. -Respecto á lo segundo, será buen exemplar Julio César Escalígero, que -habiéndonos dexado excelentes preceptos de poesía, nos dexó tambien -poemas que corresponden bien poco á lo que debíamos esperar de aquellos -juiciosos preceptos. Sobre el modelo de Escalígero se han vaciado -despues innumerables poéticas; pero los versos de sus autores no -parecen fruto de las reglas que prescribiéron. - -Pero volviendo á la prodigalidad de Ovidio en algunos lugares de sus -Transformaciones, digo, que aunque podia causar algun fastidio al -leer, por exemplo, el número y afectados nombres de los perros que -despedazáron á su amo Acteon (Libro III, verso 206); y aunque en pedir -perdon de sus errores es Ovidio cansado y enfadoso, como vemos en sus -_Tristes_, elegía 6, libro I; esta misma, que parece pesadez, es un -nuevo raudal poético por la diversidad con que lo dice. - -Déxese, pues, en su lugar el mérito poético de las Transformaciones -de Ovidio, y vamos á la necesidad que tienen de ellas los profesores -de pintura y escultura, para el buen desempeño de las fábulas -que se les ofrece executar en sus facultades. Hace muchos siglos -que las inconcusas verdades de la religion cristiana corriéron -del entendimiento humano el denso velo que cubria los ojos de la -gentilidad, y el enemigo comun no pudo ya tenerla mas tiempo fascinada -con deidades mentidas, é inventadas á capricho de los hombres; quedó -demostrada con argumentos invencibles la imposibilidad y lo absurdo de -tales seres. De Júpiter que manejaba los rayos; de Juno que gobernaba -los ayres; de Vénus que repartia gracias; de Marte que vencia las -batallas, y de otros infinitos seres de igual clase, nada mas ha -quedado que sus nombres fabulosos, y la verdadera certidumbre de que -los hombres los fingiéron, y de que jamas han exîstido. - -Pero los hombres sabios, aunque sobradamente desengañados de la vanidad -de tales Dioses, parece no han podido alejarles totalmente de su -fantasía. Les han conservado un distinguido lugar en la dramática, en -la lírica, en la épica, y aun mas en la pintura y escultura. Verdad -es que los profesores de estas artes solo llaman en su socorro estos -fabulosos Dioses para asuntos alegóricos, comparando sus acciones, -gusto, genio &c. con los de aquellas personas que quieren simbolizar -baxo de los geroglíficos que llaman fábulas. - -¿Se han de representar las ilustres hazañas de un héroe guerrero? -Inmediatamente se piensa en Hércules, triunfador valeroso en todas sus -empresas y trabajos. ¿Se debe construir una fuente magnífica, rica y -abundante de aguas? Al punto viene Neptuno con su tridente, carroza -de conchas, caracoles y mariscos, cortejado de Nereydas, Tritones, -Delfines y demas gente de escama. Para simbolizar la liberalidad y -beneficencia de un Príncipe, he aquí que sale Júpiter, dador de todos -los bienes. Quando se quiere significar la integridad de un Magistrado, -se pintan los tres Jueces de la casa de Pluton, y Astrea con su -balanza. Marte reyna en la guerra; Mercurio en el comercio; Ceres en -los campos; Amaltea con su cornucopia demuestra la abundancia; Pluton -gobierna los infiernos; Saturno, que es el tiempo, lo destruye y -aniquila todo con su guadaña. - -Estos y otros infinitos objetos alegóricos y mitológicos enriquecen la -imaginacion de los artistas; y ciertamente no tenemos escritor alguno -que mejor ni con mas gracia se les inspire y sugiera que Ovidio en -estas Transformaciones: no se contentó con referirnos la teogonia, -ó generacion de los Dioses fabulosos, como hizo Hesiodo, sino que -imitando á Partenio (poeta griego que floreció algunos años ántes que -Ovidio), y á otros dos ó tres fabulistas, fraguó sus Transformaciones, -unas tomadas de la Mitología antigua, ampliadas á su gusto y facundia -poética, y otras acomodadas á la física y cosas naturales: bien que -casi todo fingido á placer, y no solo falso, sino tambien inverosímil, -y exâgerado en extremo. - -Mas esta misma variedad y travesura puede fecundizar la imaginacion de -los artistas y poetas en invenciones caprichosas, como sepan y puedan -contenerse dentro de los límites de la congruencia y decoro. Podrán, -por exemplo, representar con elegancia los errores y temeridades de -la desaconsejada juventud en Faeton, Icaro, Acteon, Merope, Neso, -Ariadna y Narciso; la vanidad y presuncion en Marsias y Aracnea; -la detestable voracidad en Caríbdis y Licaon; la bastarda avaricia -en Bato; la hospitalidad en Filemon y Baucis; la criminosa pasion -en Biblis y Macreo; la detestable fiereza y crueldad en Medea; los -desgraciados amores en Píramo, Tisbe y en Adonis: la imprudencia en -Ascalafo; la facilidad en Danae, Leda y Europa; la horrible brutalidad -en Teréo, y la constancia en Filomela &c. En suma, la lectura de -las Transformaciones de Ovidio será un mineral inagotable para los -artistas; y para los otros sobremanera gustosa sobre todos los libros -de Mitología. Aun la misma pesadez, nimiedad y redundancia, con que -procede en algunas narraciones, puede convenir á ciertos artistas de -invencion remisa y obtusa, á quienes hay necesidad de mover y estimular -con repeticiones y nuevos modos de significar las cosas. En efecto, -se hallan algunos artistas, á quienes nada sobra por mucho que una -descripcion se les repita, para que la desenvuelvan, la vistan y la -exôrnen en sus diseños. - -Para los artistas seria mucho mejor esta obra si se pudiese poner en -verso castellano con el mismo fuego que tiene en el latino; pero esto, -en mi dictámen, es poco ménos que imposible. Aun quando hubiera quien -saliese con tanto empeño, se dexaria una gran parte de las bellezas -que tiene en el original, y las que pasasen á la version llegarian tan -débiles y cansadas, que no las conoceria el autor que las produxo; -pero por otra parte les seria mas perjudicial que útil, á mi corto -modo de entender; porque careciendo muchos de ellos de los principios -de la poesía, cuya sintaxîs es tan agena de la que usa la prosa; ó -no comprehenderian muchas veces lo que el poeta queria decir, ó lo -entenderian quizá muy al reves, y en tal caso seria mayor la pérdida -que la ganancia. Por esta causa he preferido esta manera de traduccion -á la de los versos, procurando hacer los esfuerzos posibles para -expresar con toda claridad el sentido del original: si lo he conseguido -ó no lo juzgarán los sabios imparciales, á los quales, si he atinado á -complacer en este trabajo, daré por bien empleados los afanes que me ha -producido. - -[Ilustración: (2) Ovidio recibe de su Musa favorita una pluma arrancada -de un ala del Amor.] - - - - -VIDA DE OVIDIO. - - -Publio Ovidio Nason nació en Sulmona, pequeña ciudad del Abruzo, en -Italia, el dia 19 de Marzo del año 710 de la fundacion de Roma, y 43 -años ántes de la era cristiana, en el consulado de Hircio y Pansa, que -fuéron muertos en aquel mismo año peleando contra Antonio cerca de -Módena. Todas estas circunstancias nos las explica él mismo en varios -lugares, y principalmente en la elegía 10 del libro 4 de los Tristes, -en que hace un resúmen de su vida. - - _Sulmo mihi patria est gelidis uberrimus undis,_ - _Millia qui novies distat ab urbe decem._ - _Editus hic ego sum: necnon, ut tempora noris_ - _Cum cecidit fato Consul uterque pari._ - -Y poco mas abaxo explica el dia de su nacimiento de este modo: - - _Haec est armiferae festis de quinque Minervae,_ - _Quae fieri pugna prima cruenta solet._ - -Sus padres fuéron de linage ilustre, de los quales heredó la dignidad -de Caballero, con bastantes bienes de fortuna. - -Tuvo un hermano de un año mas de edad que él; y lo que es mas de -admirar, ámbos naciéron en un mismo dia. - -Desde su juventud dió pruebas de su grande y singular talento; enviado -por su padre á Roma, en compañía de su hermano, aprovechó tanto, y tomó -tal inclinacion á las letras humanas, y principalmente á la poesía baxo -de los mejores retóricos y poetas, que su padre tuvo que hacerle muchas -reconvenciones para que dexase unos estudios en que podia brillar poco, -y abrazase la jurisprudencia, en cuya carrera podia llegar á obtener -los empleos mas honoríficos. Dócil á su padre, accedió á sus deseos; -estudió con prolixidad los oradores, y trató con freqüencia á los mas -brillantes retóricos. Pero luego le desagradó el foro, pareciéndole una -carga superior á sus fuerzas, y volvió á reconciliarse con las musas: -leyó con atencion á Homero y otros poetas griegos, y él fué respetado -de los demas. Todas estas circunstancias las toca él mismo en el lib. -4 de los Tristes, elegía 10 ya citada, desde la línea - - _Protinus excolimur teneri, curaque parentis._ - _Imus ad insignes urbis ab arte viros:_ - _Frater ad eloquium viridi tendebat ab aevo_: - -hasta - - _Utque ego majores, sic me coluere minores:_ - _Notaque non tarde facta Thalia mea est._ - -Á pesar de ser ordinariamente atrevido todo poeta, y por conseqüencia -satírico &c. tuvo tan buen porte Ovidio, que jamas fué ultrajado de -nadie en sus escritos. Así lo afirma en la elegía 10 del libro 4 de los -Tristes: - - _Nec qui detrectat praesentia Livor iniquo_ - _Ullum de nostris dente momordit opus._ - -Aunque estaba del todo entregado á la poesía, no dexó de obtener -algunos empleos honoríficos: fué Triumviro, aun siendo muy muchacho, -y despues Decemviro. En Roma se grangeó muchos amigos, hasta al -mismo Augusto, con quien tuvo íntima confianza. Sus costumbres eran -apreciables; muy parco en comer y beber; y aunque muchos de sus versos -respiran molicie y pasion al deleyte, él mismo confiesa que aquello mas -lo hacia el espíritu que el corazon. - -En la epístola 10 del libro 1.º del Ponto nos da una idea de todo esto. - - _Parvus in exiles succus mihi pervenit artus,_ - _Membraque sunt cera pallidiora nova._ - _Non haec immodico contraxi damna Lyaco:_ - _Scis mihi quam solae pene bibuntur aquae._ - _Non epulis oneror: quarum si tangar amore,_ - _Est tamen in Geticis copia nulla locis._ - _Nec vires adimit Veneris damnosa voluptas:_ - _Non solet in moestos illa venire toros._ - -Se casó por tres veces: la primera contra su gusto, y con una muger -nada proporcionada á él: así lo dice en la elegía 10 del libro 4 de los -Tristes: - - _Pene mihi puero nec digna, nec utilis uxor_ - _Est data: quae tempus per breve nupta fuit._ - -Inmediatamente la repudió: con la segunda muger hizo lo mismo: - - _Illi successit, quamvis sine crimine conjux;_ - _Non tamen in nostro firma futura toro._ - -Á la tercera tuvo mucho amor, y siempre la conservó en su corazon; y -tuvo de ella algunos hijos. - - _Ultima, quae mecum seros permansit in annos,_ - _Sustinuit conjux exulis esse viri._ - -Y en la elegía 11 del libro 3 dice: - - _Utque sit exiguum poenae quod conjuge cara,_ - _Quod patria careo pignoribusque meis..._ - -Hubiera sido muy feliz; pero la mucha familiaridad que tenia con -César le acarreó su ruina. Habia sido este testigo de muchas acciones -indecentes de Ovidio: publicó el _Arte amandi_, que causó muchos -estragos en la juventud romana; y aunque habia ya corrido diez años -ántes, César se valió de esta obra para desterrarle á la ciudad de -Tomos en el Ponto Euxîno. El mismo Poeta alega dos causas de su -destierro: primera, su _Arte amandi_; la segunda la calla: sobre esta -hay varias opiniones; pero yo me inclino á que valido de la confianza -que tenia con César, fué testigo inadvertidamente de alguna accion -ménos decente de aquel, por cuya causa indignado Augusto le desterró -inmediatamente. Esto es mas probable; pues él mismo confiesa que en la -primera causa tuvo culpa, pero que en la segunda fué un descuido: así -lo dice en el libro 2 de los Tristes: - - _Perdiderint cum me duo crimina carmen et error:_ - _Alterius facti culpa silenda mihi est._ - -En muchos lugares confiesa que la primera causa de su destierro fuéron -sus versos: ... y aunque nunca descubre la segunda, por no irritar -mas á César, casi nos la manifiesta en la elegía 5 del libro 3 de los -Tristes, y es la misma á que yo me inclino arriba. - - _Inscia quod crimen viderunt lumina, plector:_ - _Peccatumque oculos est habuisse meum._ - _Non equidem totam possum defendere culpam,_ - _Sed partem nostri criminis error habet._ - -El pais de su destierro, por su inmediacion al Norte, era muy frio y -húmedo en extremo, y el mas abominable de todos por la barbarie de sus -habitantes; y por eso escribió en él las elegías llenas de tristeza y -amargura. Algunos le han tenido por muy afeminado, por las adulaciones -que desde su destierro escribia á César, honrándole como á Dios &c.; -pues en el mismo Ponto hizo erigir en su nombre una especie de templo -donde le ofrecia inciensos; pero estas adulaciones no le salian del -corazon, y solo las usaba como un recurso para ablandar el corazon -de César, á fin de que le levantase el destierro, y le restituyese á -Roma; pero todo fué en vano. Los Sármatas fuéron mas sensibles á sus -desgracias: Ovidio no solo encontró humanidad en aquellos bárbaros, -sino tambien mucha cortesía: le amáron, le honráron, y su muerte les -fué muy sensible. Murió á los siete años de su destierro, cincuenta y -siete de edad, y catorce despues de la venida de Jesucristo. - -Todas sus obras son de mucho aprecio, y recibidas con aplauso en todas -las naciones cultas. Escribió mucho; pero se ha perdido bastante, y -solo se conservan de él los quince libros de los Metamorfóseos; seis -de los Fastos Romanos; cinco de los Tristes; quatro del Ponto; las -Heroinas; el _Arte amandi_; el Remedio del amor; la Carta de Ibis, y -otras muchas &c.: obras llenas todas de fuego y entusiasmo poético; -pero sobre todo de una facilidad incomparable en la estructura de sus -versos. - - - - - METAMORFÓSEOS - Ó - TRANSFORMACIONES DE OVIDIO. - - -LIBRO PRIMERO. - -_ARGUMENTO._ - - -Se divide el caos en los quatro elementos, y luego que cada especie de -animales ocupó el lugar que le pertenecia, fué formado el hombre de -agua y tierra. Síguense las quatro edades, acomodadas á las costumbres -de sus vivientes. Maldad y castigo de los Gigantes. Nacen de su sangre -hombres entregados á todo género de maldad. Licaon es convertido en -lobo; y todo el orbe de la tierra sumergido en las aguas. Solo se -libran Deucalion y Pirra: arrojan estos piedras, de las que nacen -hombres, y todo el universo se repara. Nacen los demas animales de -la tierra, y entre ellos la serpiente Piton. Mátala Apolo, y se -establecen los juegos Pitios en memoria de esta victoria; en los que -coronaban de hojas de encina á los vencedores, porque no exîstia el -laurel, hasta que Dafne fué transformada en este árbol; por cuyo suceso -concurren todos los rios ó á dar el parabien ó á consolar á su padre -Penéo, faltando solo Inaco, que se hallaba desconsolado por la pérdida -de su hija Iö, á quien transformó Júpiter en Vaca: la entrega Juno á -la custodia de Argos. Este es muerto por Mercurio; sus ojos adornan la -cola del Pavo real, é Iö es adorada entre los Egipcios por diosa con el -nombre de Isis. Epafo, hijo suyo, tiene una contienda con Faeton, hijo -del Sol. Acude éste á su madre, quien le aconseja camine al palacio del -Sol su padre, para que le asegure de su legitimidad. - - - - -[Ilustración] - -INTRODUCCION. - - -He tomado la resolucion de escribir en versos las transformaciones -que ha habido de los cuerpos en nuevas formas. Favoreced ¡ó Dioses! -mi intento, supuesto que vosotros habeis sido los autores de ellas, y -haced con vuestro influxo que salga un Poema tan completo, que en él -no se eche ménos nada desde el principio del mundo hasta estos últimos -tiempos. - - - - -FÁBULA PRIMERA. - -_DEL CAOS Y DE LA CREACION DEL MUNDO._ - - -El mar, la tierra y el cielo, que por todas partes les sirve de bóveda, -no eran ántes otra cosa que un aspecto uniforme de la naturaleza[1] en -todo el universo, al que los antiguos llamáron caos; porque era una -masa tosca é informe, y un peso inerte, en que los principios de todos -los seres estaban encerrados y confundidos. Aun no alumbraba Titan[2] -con su luz al mundo; ni Febe[3] renovaba progresivamente los cuernos en -su creciente.[4] Ni la tierra, sostenida en su misma gravedad, mantenia -el equilibrio en medio de los ayres.[5] - -[Ilustración: (3) Dios desenvuelve el Chaos, saca de él los Elementos y -coloca cada cosa en su lugar.] - -Ni Anfitrite[6] extendia sus brazos[7] hasta la extremidad de la -tierra, y por donde habia tierra habia tambien agua y ayre. De este -modo ni la tierra era sólida, ni el agua fluida: al ayre faltaba la -luz; y en suma, ningun elemento tenia aun su propia figura. Los unos -servian de obstáculo á los otros; pues en cada uno de ellos[8] la -frialdad chocaba con el ardor; la sequedad hacia resistencia á la -humedad; la dureza á la blandura, y la levedad á la pesadez. Hasta -que últimamente Dios, ó la Naturaleza[9] mas probida, puso fin á -todas estas desavenencias, separando el cielo de la tierra; esta de -las aguas, y el ayre mas raro[10] del mas denso. Desenvuelto el caos -en esta forma, colocó á cada uno de los elementos en el lugar que -le pertenecia, y los enlazó á todos en amigable concordia, bien que -colocados en diversos lugares. Resplandeció aquella parte de fuego mas -sutil y ligera del arqueado cielo, y fixó su asiento en el lugar mas -eminente: el ayre es á este el mas inmediato en ligereza y situacion: -la tierra, mas densa que estos, se apropió las partes mas crasas, y -quedó en el centro equilibrada en su propio peso; y el agua que la ciñe -ocupó el lugar último, coartando y penetrando la dura redondez de la -misma tierra. - -[Ilustración: (4) Prometheo forma al Hombre de Tierra y Agua.] - - - - -FÁBULA II. - -_DE LA CREACION DEL HOMBRE._ - - -Luego que aquel Dios,[11] quien quiera que sea, dividió aquella masa, -y así dividida la distribuyó en sus partes; hizo redonda primeramente -la superficie de la tierra á modo de un grande globo, para que su -superficie quedase por todas partes á igual distancia del centro. -Extendió los mares, y ordenó se embraveciesen con la rapidez de los -vientos, y que circundasen las riberas de la tierra ceñida por todas -partes de las aguas. Las distribuyó tambien en fuentes, estanques y -lagunas; enfrenó en sus tortuosas márgenes á los rios, de los quales, -aunque colocados en diversos lugares, parte embebe la tierra, y -parte van á desaguar al mar; en donde teniendo un espacio de agua -mas dilatado, hallan anchas riberas en lugar de las limitadas que -ántes tenian. Tambien mandó á los campos extenderse, á las selvas -cubrirse de hojas,[12] á los escarpados montes elevarse, y á los valles -abatirse. Y así como dos zonas dividen por la derecha al cielo, otras -dos por la izquierda, y en el centro está colocada la quinta, que es la -mas ardiente; del mismo modo la providencia de aquel Dios dividió la -tierra baxo la misma disposicion. La zona del medio es inhabitable,[13] -á causa de su excesivo calor: las de los dos extremos estan siempre -endurecidas con el rigor de la nieve y del hielo; pero las otras dos -son templadas con la agradable alternativa de calor y frio. Sobre ellas -está el ayre, que es tanto mas pesado que el fuego, quanto el peso del -agua es mas leve que el de la tierra: en él[14] determinó que habitasen -las nieblas, las nubes, los truenos, que atemorizan al hombre, y los -vientos, que forman el rayo y el granizo. Pero el Criador del mundo no -permitió á estos enseñorearse á su arbitrio alternativamente de los -ayres, pues á pesar de tener cada uno sus límites, con mucho trabajo -se les contiene, para que no destruyan al mundo:[15] ¡tan grande es la -discordia que reyna entre estos hermanos! El Euro fixó su asiento en -el pais de la Aurora, y reyna comunmente hácia la Arabia, la Persia -y otros pueblos del Oriente. El lucero de Vénus, y las templadas -riberas donde el sol se oculta, cupiéron por suerte al Céfiro. El -terrible Boreas se apoderó de la Escitia, y de los helados climas del -Septentrion; y la region contrapuesta[16] á este se humedece con las -continuas nubes, y el viento meridional. Colocó sobre estos el éter -mas puro y ligero, que nada tiene del ayre denso que nos rodea, y -apénas habia prescrito á todos estos seres límites fixos, quando los -astros, que habian estado ocultos en la masa comun del caos, empezáron -á brillar por todo el cielo; y para que á ninguna region faltasen sus -propios animales, las estrellas y los Dioses[17] ocupáron el cielo: -los plateados peces habitáron las aguas, las fieras[18] pobláron la -tierra, y las aves el ayre. Faltaba aun en el mundo un animal mas -perfecto que todo esto, el qual, dotado de un espíritu mas sublime, -fuese capaz de mandar á los otros. Fué hecho el hombre, sea que le -formase de su divina semilla el Autor de la Naturaleza, orígen de mundo -mas excelente[19], ó que la nueva tierra, separada poco ántes del -sublime éter, encerrase dentro de su seno algunas partículas del cielo, -nacido al mismo tiempo que ella; y Prometeo[20], amasándola con las -aguas de los rios, la dió una forma semejante á los Dioses que todo lo -gobiernan. Porque quando los demas animales llevan siempre inclinada la -cabeza á la tierra, á este concedió el semblante erguido, y le mandó -contemplar el cielo, y dirigir á las estrellas sus elevadas miradas. -De este modo la tierra, que ántes era una masa informe y sin expresión, -recibió con esta mudanza las figuras que ántes no eran conocidas. - - - - -FÁBULA III. - -_LA EDAD DE ORO._ - - -Principió la edad de oro, y en ella se echaban de ver naturalmente -la fidelidad y la justicia, sin que hubiera leyes que las hiciesen -observar, ni jueces que las vindicasen. No se conocian ni el castigo -ni el temor: ni se grababan en bronce las leyes amenazadoras; ni -delinqüente alguno se miraba temblando en la presencia del juez; porque -vivian todos seguros sin necesidad de quien los defendiese. No habia -entrado en los mares árbol alguno cortado de los montes para descubrir -tierras extrañas;[21] ni el hombre conocia otro pais que aquel en -que habia nacido. Aun no ceñian las ciudades fosos ni murallas; los -clarines marciales, trompas, morriones y las espadas no se conocian -en este tiempo; pues sin la defensa del soldado vivian los hombres -tranquilos en los brazos de la dulce paz. La tierra libre, y no tocada -de los rastrillos, ni hendida con el arado, producia todo género de -frutos, y sus habitantes, contentos con sus naturales producciones, se -alimentaban de madroños, fresas, cerezas, y de la bellota, que sazonada -caia de las copadas encinas. - -[Ilustración: (5) La edad de Oro y la de Plata en que reynaron la -Inocencia y la Justicia.] - -La primavera era continua: los blandos céfiros mansamente agitaban -con suaves soplos las flores que nacian sin ser plantadas. Tambien -la tierra producia trigo sin el cultivo del arado, y el campo, sin -renovarle, se ponia blanco con las granadas espigas: ya corrian rios -de leche, ya de néctar, y el verde sauce destilaba menudas gotas de la -miel mas regalada. - - - - -FÁBULA IV. - -_LA EDAD DE PLATA CON LAS QUATRO ESTACIONES DEL AÑO._ - - -La edad de plata, inferior á la de oro, pero superior á la del pálido -bronce, apareció sobre la tierra, luego que Júpiter precipitó en el -obscuro Tártaro á su padre Saturno,[22] y se apoderó del imperio de -la tierra. Acortó Júpiter la duracion de la antigua primavera, y -dividió el año en quatro estaciones, que son el invierno, el estío, -el inconstante otoño, y la corta primavera. Desde entónces se calentó -el ayre abrasado con los ardorosos calores del estío; y se sintió la -escarcha formada con los helados vientos del invierno. Entónces se -viéron precisados los hombres á buscar donde guarecerse; pero sus -primeras casas fuéron las cuevas, los espesos árboles, y las ramas -entretexidas en los troncos. - -[Ilustración: (6) La Primavera, Estacion en que lo reproduce todo la -naturaleza.] - -[Ilustración: (7) El Estío, estacion risueña, y tan útil como -hermosa.] - -[Ilustración: (8) El Otoño, Estacion en que triunfa Baco.] - -[Ilustración: (9) El Invierno estacion que aunque útil á la Naturaleza -la priva de sus bellezas.] - -Entónces la semilla de Ceres[23] fué envuelta por la primera vez en los -surcos que prolongó el arado, y quando gimiéron los novillos oprimidos -baxo el pesado yugo. - - - - -FÁBULA V. - -_LA EDAD DE BRONCE Y DE HIERRO._ - - -Á las edades de oro y plata sucedió la de bronce, mas áspera que -aquellas por la crueldad de los vivientes, y pronta para las horribles -armas; pero no del todo viciada. La última edad fué la de hierro; -é inmediatamente se originó de ella toda maldad con un siglo de -peor vena.[24] Desapareciéron el pudor, la verdad y la lealtad; y -en su lugar se entrometiéron el engaño, la traycion, la violencia, -y la insaciable codicia. El piloto se entregaba á los vientos sin -conocerlos; y las naves, que por tanto tiempo habian sido el decoro de -los encumbrados montes, fuéron abandonadas á la furia de las olas no -tratadas: ya se hizo indispensable que el diestro agrimensor señalase -límites á la tierra, comun ántes á todos, como lo eran la luz y el -ayre; y no contentos con las abundantes cosechas que producia, iban -á extraer de sus entrañas las riquezas[25] que escondia, y habia -depositado en el infierno,[26] y que despues fuéron el orígen de -innumerables males. - -[Ilustración: (10) La edad de bronce y la de hierro en las que se -manifestó la ferocidad del género humano.] - -Ya estaba descubierto el nocivo hierro[27] y el oro aun mas -perjudicial,[28] quando se apercibe la guerra á lidiar con ámbos,[29] -y hace resonar por todas partes el estruendo de las armas con mano[30] -sanguinaria. Vivíase del hurto, y el huésped arriesgaba su seguridad. -El suegro no estaba seguro del yerno, y apénas los hermanos vivian en -paz. Velaba el marido por quitar á su muger la vida, y esta al marido: -la desapiadada madrastra hacia uso del veneno, y los hijos ántes de la -muerte de sus padres averiguaban los años que podian vivir. La piedad -estaba en el olvido, y la doncella Astrea[31] abandonó la última de los -Dioses la tierra, contaminada ya con la sangre de los malos. - - - - -FÁBULA VI. - -_LOS GIGANTES DESTRUIDOS POR EL FUEGO DE LOS RAYOS._ - - -Y porque el sublime cielo no estuviese mas seguro que la tierra de -estas atrocidades, cuentan que los Gigantes[32] le acometiéron tambien, -y para escalarle pusiéron montes sobre montes hasta acercarse á las -estrellas. Entónces Júpiter, vibrando el fuerte rayo, derribó el monte -Olimpo, y destruyó al Pelion, aplanando tambien el Osa; quedando -destruidos con su propio peso aquellos enormes cuerpos. Tambien -dicen que se humedeció la tierra empapada con la sangre que habian -derramado sus propios hijos, y que la reanimó estando aun caliente, -para que produxese nuevos hombres, y se conservasen algunos indicios -de una generacion tan bárbara y descomunal; porque esta generacion fué -menospreciadora de los Dioses, ansiosa de muertes y de crueldades. Por -la sangre se puede venir en conocimiento de tales hijos. - -[Ilustración: (11) Los Gigantes que intentaban escalar el Cielo son -destruidos por el rayo de Júpiter.] - -[Ilustración: (12) Júpiter convoca á los Dioses y les propone la -destruccion del Universo.] - - - - -FÁBULA VII. - -_LA ASAMBLEA DE LOS DIOSES._ - - -Gimió Júpiter luego que observó esta tropelía desde su encumbrado -alcázar, y considerando los crueles convites de la mesa de Licaon,[33] -no divulgados por lo inaudito de la atrocidad, determina tomar una -venganza digna de su persona; y para esto convoca á los Dioses, los -quales concurriéron sin tardanza. Hay un camino muy elevado nombrado -la _via lactea_,[34] fácil de observarse por su extremada blancura, -quando está el cielo sereno. Por él se encaminan los Dioses al suntuoso -palacio del gran Júpiter: por su derecha é izquierda se freqüentan -las casas de los principales Dioses: los inferiores habitan diversos -sitios; pero los mas nobles y mas poderosos fixáron su asiento á la -entrada de la misma _via lactea_. Este es el lugar, al qual, si me es -permitido, me atreveré á llamar el alcázar del alto cielo. Habiéndose -pues sentado cada uno de los Dioses en una pieza interior fabricada de -mármol, Júpiter, ocupando un asiento mas elevado, y apoyado en su cetro -de marfil, sacudió tres y quatro veces la terrible melena de su cabeza, -con cuyo movimiento hizo estremecerse la tierra, el mar y el cielo; y -lleno de indignacion prorumpió en estas expresiones: - -„Jamas me vi tan apurado y solícito para conservar el imperio del -mundo, como ahora me veo, quando los dragones de los Gigantes, cada -qual con sus cien robustos brazos, quisiéron hacerse dueños del cielo; -porque aunque era poderoso y fiero el enemigo, la suerte de la guerra -dependia de sola una multitud de hombres mancomunados, estimulados -todos de una sola causa; pero hoy he de destruir al género humano por -toda la redondez de la tierra, que baña Nereo, por hallarse atestada de -maldades; lo juro por los rios infernales que corren baxo la tierra, -por las selvas de la Estigia:[35] he procurado los medios posibles -para salvarle; pero la parte incurable se ha de cortar, para que no -inficione los miembros sanos. Tengo Semi-Dioses,[36] Ninfas, Faunos, -Sátiros y Silvanos de los montes; á quienes permitiremos habitar -las tierras que les hemos señalado, pues no les juzgamos aun dignos -de entrar en el cielo. ¿Pero creeis, Dioses, que podrán vivir estos -seguros entre los mortales, quando intentó quitarme la vida la conocida -fiereza de Licaon; á mí, á cuya disposicion estan el rayo, y vosotros -mismos, á quienes gobierno?” Se horrorizáron todos, y pidiéron con -ardientes deseos la venganza de un delito tan horrendo. Del mismo modo -se llenó de pasmo el género humano, y de horror todo el orbe, quando -las manos parricidas quisiéron extinguir el nombre romano con la sangre -de César. No os fué ménos grato, ó Emperador augusto, el zelo de -vuestros conciudadanos, que á Júpiter el de los Dioses en esta ocasion; -y despues que apaciguó con palabras y acciones el murmullo que habia -excitado su discurso, calláron todos; y sosegado que fué el clamor, -contenido por la gravedad del presidente, continuó hablando en estos -términos: - -„Ya queda castigado el delinqüente, no os altereis; pero os referiré -su delito, y la pena que le he impuesto. Noticioso de los desórdenes á -que los hombres se habian entregado, y deseando fuese falsa la noticia, -baxo del Olimpo, y ocultando mi divinidad en forma humana, recorro -todo el universo. Me detendria mucho si os dixese las abominaciones -que en todas partes se cometian; porque el mal excede á todas las -ponderaciones de la narracion.” - -[Ilustración: (13) Júpiter castiga á Licaon Rey de Arcadia -transformandole en Lobo.] - - - - -FÁBULA VIII. - -_LICAON TRANSFORMADO EN LOBO._ - - -Despues de haber pasado el espantoso monte Menalo, por ser habitado -de diferentes fieras, los helados pinares del Licéo, con el Cileno, -llegué al anochecer á la Arcadia, y entré en el cruel palacio del -tirano Licaon, dando señales de que era un Dios. El pueblo principió á -venerarme; mas Licaon, despreciando los religiosos cultos, pronto veré, -dice, con una infalible experiencia, si este es un Dios, ó un mortal, -de modo que no me quedará duda. En efecto, determinó (por este medio -queria descubrir la verdad) matarme improvisamente quando durmiera. -No contento con esto degolló á uno de los que tenia en rehenes de la -nacion Molosa, y coció parte de sus palpitantes miembros, y parte asó: -apénas me presenta en la mesa tal manjar, quando destruyo con vengadora -llama su palacio, para que le sepultase entre sus ruinas con sus dignos -penates. Licaon huye espantado quando ve abrasarse su casa; y llegando -á un solitario campo, principia á dar fuertes ahullidos, haciendo -vanos esfuerzos para hablar: la rabia se traslada de su corazon á la -boca, y exerce en los ganados su acostumbrada carnicería; deleytándose -aun entónces en derramar sangre. Sus vestidos se convierten en -pelos, los brazos en piernas, y él en lobo; pero sin embargo de esta -transformacion conserva señales de su misma figura, las canas son las -mismas que ántes tenia, la misma fiereza en el semblante, el mismo -fuego en sus ojos, y todo su cuerpo es un retrato vivo de la crueldad. - - -[Ilustración: (14) El Diluvio Universal.] - - - - -FÁBULA IX. - -_EL DILUVIO UNIVERSAL._ - - -Pereció en verdad una casa; pero no es sola la que debe arruinarse: -por todo el mundo reyna la impiedad y el furor; y parece que se -han comprometido todos los hombres con un sacrílego juramento para -practicar la maldad. „Ea, paguen todos prontamente su merecido.” Esta -es la sentencia que fulminó. Parte de los Dioses aprueba de palabras el -parecer de Júpiter, y le estimulaban mucho para que se executase: otros -daban con gestos y acciones señales suficientes de su consentimiento; -pero á todos era sensible la pérdida del género humano; y preguntaban á -Júpiter, ¿cómo se encontraria la tierra no quedando en ella un linage -tan ilustre? ¿Quién ha de ofrecer sacrificios al pie de los altares? -¿Acaso piensas abandonarla á la ferocidad de las bestias? Queda de mi -cargo todo, responde el Rey de los Dioses á los que le preguntaban -esto: no paseis pena por nada, que yo os prometo una generacion -desemejante al pueblo primero, nacida de un modo maravilloso. Ya estaba -para vibrar sus rayos sobre la tierra; pero se detuvo, temiendo que -tanto fuego como era necesario para asolarla subiese hasta el cielo, -y abrasase los exes en que se sostiene. Acordóse asimismo que estaba -escrito en el libro de los destinos,[37] que vendria tiempo en que -arderian el mar, la tierra, y aun los sagrados alcázares del cielo, y -que padeceria mucho la costosa máquina del universo. Dexa los rayos -que los Cíclopes[38] acababan de fabricar; forma el contrario designio -de destruir á los hombres entre las aguas, y enviar de todo el cielo -copiosas lluvias. Encierra al punto en las grutas de Eolo[39] al -Aquilon, y demas vientos que disipan las nubes, dexando en libertad al -del mediodia. Vuela este con húmedas alas, cubierto el rostro de una -nube obscura, y la barba poblada de nieblas. Las nubes hacen asiento en -su frente; sus alas y vestidos despedian un continuo rocío; y apénas -este tempestuoso viento oprimió con sus manos las nubes suspendidas por -toda la extension del ayre, se oyó un gran ruido, y el agua principió -á caer fuerte y copiosamente. Iris,[40] mensagera de Juno, adornada -de diversos colores, trae nuevas aguas, y va renovando la humedad de -las nubes. Abátense las mieses; quedan sin efecto las súplicas de los -labradores, y en un momento perece el trabajo de todo un año. No se -aplaca la ira de Júpiter con las aguas que despide desde el cielo; -acude su hermano Neptuno á socorrerle con las aguas de su cargo. -Convoca en su palacio á los rios, y luego que se le presentan: „No hay -necesidad de muchas palabras, les dice: dad libre curso á vuestras -aguas, esto es necesario: abrid vuestras urnas;[41] y apartando -qualquier obstáculo, soltad las riendas á sus torrentes.” Apénas les -habia dado esta órden, quando se retiran los rios á sus mansiones; y -quitando todo impedimento á las fuentes, corren con precipitado curso -por la dilatada llanura de los campos. - -El mismo Neptuno hirió la tierra con su tridente, con cuyo movimiento -tembló esta, y abrió paso á las aguas que ocultaba en sus senos. Los -rios, fuera de sus madres, inundan los espaciosos campos, destruyen -los sembrados, los árboles, los ganados, los hombres, las casas, y aun -los mismos templos; y si alguna cosa pudo resistir á tanto mal sin -arruinarse, la sobrepuja enteramente el agua, y las torres mas altas -quedan sepultadas debaxo de las corrientes. Ya no habia diferencia -alguna entre el mar y la tierra: todo era un dilatado mar, y este -no conocia ya sus antiguas riberas. Unos huyen al collado: otros se -sientan en la cóncava barca, y reman por el mismo sitio que acababan de -arar: estos navegan sobre sus mieses, ó sobre las alturas de su aldea -ya anegada: aquellos hallan peces en la altura de los olmos. Si alguno -echa casualmente el áncora, se clava en el verde prado: los baxeles -reman sobre las viñas; y donde poco ántes paciéron las hambrientas -cabrillas, descansan las monstruosas focas:[42] las Nereydas se -admiran de ver debaxo de las aguas las grandes casas, las ciudades y -los bosques: los delfines habitan las selvas, corren por las altas -ramas, y sacuden los agitados robles: el lobo nada entre las ovejas: -las olas arrastran tras sí á los leones y tigres. De nada sirven al -jabalí sus fuerzas poderosas como las de un rayo, ni al arrebatado -ciervo su ligereza para libertarse del naufragio. Caen al mar las aves, -despues de tener sus alas cansadas, buscando inútilmente tierra en que -descansar. Ya la inundacion cubria las montañas, y las nuevas olas -batian en sus cumbres. Los mas de los mortales perecieron entre las -olas, y los que no fuéron sumergidos en ellas viniéron á fenecer á los -impulsos de la hambre. - -La Fócida, que divide la Beocia del Ática, pais fértil quando era -tierra, se convierte en un brazo de mar, y en un dilatado campo de -agua.[43] Hay en ella un monte llamado Parnaso, que se eleva hasta el -cielo por sus dos extremos, y cuya altura se empina hasta mas allá -de las nubes. Luego que Deucalion con su muger llegáron conducidos -de una pequeña barca á este sitio, que era el único á quien habian -dexado descubierto las aguas, adoráron á las ninfas Corycidas,[44] á -las deidades de aquel monte,[45] y á Temis, que entónces pronunciaba -los oráculos. No hubo hombre mejor ni mas amante de la justicia que -Deucalion; ni muger mas virtuosa y temerosa de los Dioses que Pirra. - -[Ilustración: (15) Neptuno sosiega las olas y manda á Triton que toque -su Concha.] - - - - -FÁBULA X. - -_NEPTUNO AMANSA LAS AGUAS._ - - -Viendo Júpiter el mundo reducido á líquidas lagunas, y que de tantos -millares de hombres solo sobrevivia uno, y una muger de otras tantas; -ámbos justos, ámbos adoradores de los Dioses, disipó las nubes, y -arrollándolas con la impetuosidad del Aquilon, descubrió las tierras -al cielo, y el cielo á la tierra. La ira del mar se aplaca; y -Neptuno, deponiendo su tridente, amansa las aguas, y llama al cerúleo -Triton,[46] que está siempre sobre ellas con sus brazos cubiertos de -natural púrpura: le manda tocar la concha, y á los rios y olas que -vuelvan á sus lugares, luego que se haga la señal. Toma la cóncava -concha, bocina torcida hácia un lado, que va ensanchándose desde el -principio, y que quando se toca en medio de la mar hace oirse de polo -á polo. Luego que la llegó á su boca este Dios, mojada con la humedad -de la barba, y promulgó, inflada, los preceptos que le habian dado, fué -oida de todas las aguas, tanto de las de la tierra, como de las de la -mar, y reduxo á sus antiguas márgenes á todas las que la oyéron. El mar -vuelve á tener riberas, y los rios á correr dentro de su propia madre: -báxanse estos, y parece que empiezan á salir los collados: la tierra -se descubre poco á poco, y segun baxaban las aguas, iban creciendo los -lugares. Las selvas, ocultas tanto tiempo entre ellas, presentan sus -cumbres desnudas, y sus árboles cubiertos de cieno. - -[Ilustración: (16) Deucalion y Pyrrha vuelven á poblar la tierra -siguiendo el oráculo de Themis.] - - - - -FÁBULA XI. - -_DEUCALION Y PIRRA._ - - -Restituido á su ser antiguo el universo, libre ya de la inundacion, -vió Deucalion la tierra enteramente desierta, y que se hallaba en un -profundo silencio. Entónces afligido, y derramando muchas lágrimas, -habló á Pirra en estos términos. „¡Ó hermana! ¡Ó amada esposa! ¡Ó muger -la única que ha sido preservada de la desgracia de las demas, con quien -la naturaleza, el deudo de primos, el lecho conyugal, y ahora unos -mismos peligros me enlazan! nosotros dos somos los que quedamos ilesos -de tanta multitud de hombres como habia de Oriente á Occidente: de -todas las demas cosas es dueño el mar; pero ni aun ahora está segura -nuestra vida: aun ahora abaten mi ánimo las nubes. Di, muger digna -de compasion, ¿cómo se hallaria tu espíritu, si por decreto de los -hados hubieras sido sola libre de la inundacion sin mi compañía? ¿Cómo -podrias tolerar sola esta pena? ¿Quién te consolaria en tu desgracia? -Porque yo te aseguro, querida esposa, que si las aguas te hubieran -arrebatado, no podria sobrevivir á tu pérdida, y las mismas olas me -servirian de sepulcro. ¡Oxalá que yo poseyera el secreto de mi padre -Prometeo, para poder renovar el género humano, animando, como él lo -hizo, un poco de barro! ¡Solo á nosotros dos ha quedado reducido el -universo! Así lo quisiéron los Dioses, y nosotros solos somos los -exemplares de los demas hombres.” - -Habia dicho esto Deucalion, y seguian entrambos derramando lágrimas: -resolviéronse á implorar el socorro del cielo, y á consultar los -oráculos, y nada les detiene. Baxan á las orillas del Céfiso,[47] -cuyas aguas, aunque turbias aun, tenian sus conocidas márgenes. -Despues que se purificáron, derramando sobre sus cabezas y vestidos -agua de este rio,[48] se dirigen al templo; se postráron en tierra, -y llenos de temor besáron aquella yerta piedra, y dixéron estas -palabras: „Si las Deidades se aplacan con justos ruegos, si los -Dioses deponen su ira, te suplicamos Temis,[49] que nos digas de -qué modo, ó con qué industria se podrá reparar el daño del género -humano: concede generosa tu proteccion al universo sumergido.” Se -movió á compasion la Diosa, la qual le responde en estos términos: -„Salid del templo, cubrios la cabeza, desplegad vuestras vestiduras, -y caminad esparciendo tras las espaldas los huesos de vuestra gran -madre.” Admirados de lo que acababan de oir, guardáron un profundo -silencio por algun tiempo, el que rompió Pirra la primera diciendo: -„Que no debia cumplirse la órden de la Diosa; y con voz temerosa -pide que la perdone, y teme turbar el alma de su madre, arrojando de -aquel modo sus huesos.” Entre tanto meditan entre sí las palabras del -obscuro enigma, que envolvia la respuesta dada, y procuran descubrir -su verdadero sentido. Por último Deucalion consuela á Pirra con estas -agradables palabras: „Ó yo me engaño, la dice, ó el oráculo de la Diosa -está lleno de piedad, y ninguna maldad persuade. La gran madre es la -tierra; y juzgo que las piedras son en ella los huesos de su cuerpo, -y estos los que se nos mandan arrojar tras las espaldas.” Aunque este -discurso inclinó á creerlo al espíritu de Pirra, quedó no obstante -dudosa: ¡tan desesperanzados estaban el uno y el otro de los mandatos -celestiales! ¿Pero qué daño puede originarse en hacer la experiencia? -Con efecto, apartándose del templo, cubren sus cabezas, desplegan sus -vestiduras, y arrojan detras de sus huellas las piedras, como Temis -lo habia ordenado. Estas[50] (¿quién lo creeria, á no autorizarlo la -antigüedad?) empezáron á ablandarse poco á poco, depuesta su natural -dureza y rigor, y á tomar una nueva disposicion. Despues que se fuéron -aumentando, y se les introduxo una forma mas suave, observóse, aunque -confusamente, cierta semejanza de hombres; pero como si se fueran -formando de mármol, y muy parecidas á unas toscas estatuas. Sin -embargo, las partes humedecidas con algun xugo, y que tenian mas de -tierra, se convirtiéron en carne; las mas duras en huesos, y las venas -permaneciéron con el mismo nombre. De este modo en poco tiempo, por -voluntad de los Dioses, las piedras que arrojó Deucalion tomáron la -forma de hombres, y las mugeres se reparáron con las que arrojó Pirra. -De aquí proviene la dureza del hombre, y el aguante que tiene en el -trabajo, y en esto demostramos el orígen de que nacimos. - -La tierra produxo de suyo á las demas especies de animales, despues -que los rayos del sol calentáron el humor primero; y se entumeciéron -el lodo y las húmedas lagunas con el calor: creciéron tambien las -semillas de las cosas criadas formadas de la criadora tierra, como en -el vientre de la madre, y con el tiempo empezáron á tener alguna forma. -De este modo luego que el Nilo, dexando los húmedos campos, volvió sus -corrientes á sus antiguas márgenes, y el sol calentó el cieno reciente, -halláron los labradores muchos animales envueltos en los terrones, -y entre ellos notáron unas cosas como empezadas al tiempo mismo que -nacian, otras imperfectas y defectuosas en sus partes, y muchas veces -se advertia que un mismo cuerpo era en parte viviente, y en parte una -porcion de tierra crasa. - - - - -FÁBULA XII. - -_LA SERPIENTE PITON._ - - -Porque despues que la humedad y el calor se atemperáron, concibiéron -todas las cosas, puesto que no tienen otro principio que estas dos -qualidades; y aunque el fuego sea contrario al agua, sin embargo el -fuego, mezclado con el vapor húmedo, cria todas las cosas, y esta -encontrada concordia es muy á propósito para la generacion. Calentada -la tierra, que estaba cenagosa con el reciente diluvio, con los -ardores del sol, produxo innumerables especies: á muchas restituyó -su antigua figura, y crió asimismo nuevos monstruos. Á tí tambien te -crió contra su voluntad, disforme Piton, que aterrabas á los nuevos -pueblos: serpiente nunca vista, ¡quán grande espacio de monte ocupabas! -Apolo,[51] Dios insigne por el arco, y que jamas habia usado de tales -armas sino contra los gamos y cabras monteses, quitó la vida á esta -espantosa serpiente, acribillándola á flechazos, despues de haber -gastado casi todas las saetas que llevaba en su aljaba, haciéndola -vomitar por ellas el negro veneno. - -[Ilustración: (17) La Serpiente Piton muerta á flechazos por Apolo.] - -Y porque la antigüedad no pudiese borrar la memoria de un hecho tan -admirable, instituyó con célebre certámen los sagrados juegos Pitios, -así llamados por el nombre de la serpiente muerta. Qualquiera jóven que -vencia en ellos, en la lucha, en la carrera ó en el carro, llevaba una -corona de hojas de encina, porque entónces aun no habia laurel, y el -mismo Febo adornaba sus sienes con las hojas de qualquier árbol. - - - - -FÁBULA XIII. - -_DAFNE CONVERTIDA EN LAUREL._ - - -El primer objeto del amor de Apolo fué Dafne, hija del rio Penéo; -pasion que no fué efecto del acaso, sino una venganza del amor irritado -contra él. Orgulloso Delio[52] por la victoria que acababa de conseguir -sobre la serpiente Piton, viendo al hijo[53] de Vénus, que estiraba -su arco, le dice: „¿Qué pretendes hacer, jóven afeminado, con esas -poderosas armas? Esas insignias son propias de mis hombros, y solo de -mí, que puedo dar certeras heridas á las fieras, y dirigir acertados -tiros á mis enemigos. Acabo de matar con innumerables heridas á la -serpiente Piton, cuyo enorme cuerpo cubria muchas yugadas[54] de -tierra. Tú, conténtate con que tus flechas provoquen á un no sé qué de -amores; pero no hagas tuyas mis alabanzas.” - -[Ilustración: (18) Dafne perseguida de Apolo y convertida en laurel por -su padre.] - -„Tu arco, Febo, respondió á este el Amor, hiera á quantos te agrade; -mas tú no has de poder huir del mio: y así tu gloria es menor que -la mia en razon de lo inferiores que son á un Dios los animales que -matas.” Esto dixo, y volando ligero surcó batiendo las alas el ayre, y -se paró en la umbrosa cumbre del Parnaso. Allí sacó de su carcax dos -flechas, cuyos efectos son tan contrarios, que la una enciende el amor, -y la otra le apaga. La que enciende el amor es dorada y puntiaguda, -y la que le apaga embotada y con la punta de plomo. Con esta tiró -Cupido al corazon de Dafne, hija del rio Penéo, y con la otra hirió á -Apolo, traspasándole hasta los huesos. Al punto este ama, y aquella -huye hasta del nombre del amante; y queriendo imitar á Diana, tiene -sus delicias en lo oculto de las selvas, y en las pieles de las fieras -que cazaba. Se ataba desaliñadamente los cabellos con una cinta. -Muchos la habian pedido por muger; pero ella despreciándoles, pasea -impaciente, y libre de marido, los escabrosos bosques, sin cuidarse -de qué cosa sean himeneo, amor y casamiento. Su padre repetidas veces -la dixo: Hija mia, debes darme un yerno: debes darme algunos nietos. -Mas ella, aborreciendo la tea nupcial[55] como un delito, y cubriendo -sus mexillas un modesto rubor, se arroja á los brazos de su padre, -y le habla de esta manera: „Concédeme, padre mio, guardar perpetua -virginidad: esta gracia ha concedido ya ántes Júpiter á Diana.” Otorga -su padre la peticion; pero tu hermosura, añade, repugna á tus deseos, -y es un obstáculo para verificarlos. Apolo la ve, la ama, y desea -poseerla: él lo espera; pero sus oráculos le engañan. Y así como arden -las livianas pajas quitadas las aristas, ó se quema un vallado, al -que el caminante aplica demasiado la tea, ó la dexa junto á él por -descuido al rayar el dia, del mismo modo arde en llamas aquel Dios; así -se abrasa el corazon de Febo; y con la esperanza va dando fomento á -un amor vano y estéril. Mira los cabellos de la Ninfa, que sin adorno -alguno caen por su cuello, y dice: ¿qué seria si estuviesen rizados? -Ve sus ojos tan resplandecientes, que se asemejaban á las estrellas: -observa su delicada boca; pero no se contenta con verla: alaba sus -dedos y manos y los brazos medio desnudos; pero aun le parece mejor lo -que oculta. Ella huye mas ligera que el ayre, ni se detiene siquiera -á estas palabras que la dirige Apolo. „Espera, la dice, te suplico, -bella Ninfa de Penéo, detente; no te sigo como enemigo. Aguarda Ninfa: -así huye del lobo la oveja, del leon la cierva, y del águila la -sencilla paloma, agitando tímidamente sus alas: todo animal huye de sus -enemigos; pero á mí me obliga á seguirte el amor. ¡Ay desdichado de mí! -Temo no sea que inclinada caygas sobre las espinas, y estas hieran tus -rodillas, que no merecen ser maltratadas, y entónces sea yo la causa -de tu dolor. Ásperos son los lugares por donde discurres; te suplico -no corras tan precipitadamente, que yo moderaré el ardor con que te -sigo. Considera sin embargo á quien ha sorprehendido tu hermosura. No -habito yo en el monte; no soy pastor; no guardo aquí desaliñado ganados -y rebaños. Ignoras, temeraria, ignoras de quien huyes, y esta es la -causa de tu fuga. La tierra de Delfos, de Claros, Ténedos y los Reynos -Patareos me rinden los debidos honores. Júpiter es mi padre; por mí se -declara lo presente, pasado y venidero; á mí se debe el ingenioso arte -de unir la voz al son de la lira; soy diestro en tirar las flechas; -pero ¡ah! aquel que con la suya me hirió el corazon, libre de todo -amor, es mucho mas que yo: mia es la invencion de la medicina, y el -universo me mira como un Dios auxîliador y benéfico: conozco la virtud -de las plantas; pero ¡ay de mí! no hay ninguna que pueda curar el -amor; y mis inventos, tan favorables á todos, no pueden aprovechar al -inventor.” Apolo quisiera hablar mas, quando Dafne, redoblando temerosa -su paso, le interrumpe, y le dexa con las palabras á medio pronunciar. -Parece mas hermosa con la precipitacion de la fuga. Los vientos -descubren su cuerpo,[56] y los soplos contrarios tremolan sus vestidos: -el ayre echa sus cabellos con una graciosa descompostura sobre las -espaldas, y quanto mas huia, tanto mas se acrecentaba su belleza. -Pero el jóven Dios ya no puede sufrir producirse en inútiles cariños; -y segun le aconsejaba el amor, sigue sus huellas con precipitados -pasos. Y á la manera que el galgo quando ve á la liebre en campo raso -solicita la presa, al tiempo que ella su libertad, fiados ámbos en -la ligereza de sus pies, y aquel como si estuviera cerca espera ya -cogerla, y acelera sus pasos alargando el hocico, y ésta dudando estar -cogida escapa de las mordeduras, y dexa burlada la boca que le va á -los alcances; del mismo modo corrian Apolo y la hermosa Dafne; aquel -ligero con la esperanza, y ésta con el temor. Parece que vuela Apolo -animado de las alas del amor; y sin tomar descanso la va ya tan á los -alcances, que hace mover con su aliento los cabellos esparcidos sobre -los hombros de la fugitiva Ninfa. Fatigada ésta de tan veloz carrera, -ve en fin que sus fuerzas la abandonan, y mirando las olas de Penéo -con rostro pálido: „Amado padre, le dice, si es cierto que los rios -gozan del privilegio de divinidades, socórreme: ó tú, tierra, en donde -tanto agradó mi hermosura, recíbeme en tu seno, ó haz que yo pierda -esta figura tan encantadora que tanto mal me causa.” Apénas habia -concluido la súplica, quando todos los miembros se la entorpecen, sus -entrañas se cubren de una tierna corteza: los cabellos se convierten en -hojas: los brazos en ramas: los pies, que ántes eran tan ligeros, se -transforman en retorcidas raices: ocupa finalmente el rostro la altura, -y solo queda en ella la belleza.[57] Este nuevo árbol es no obstante -el objeto del amor de Apolo; y puesta su mano derecha en el tronco, -advierte que aun palpita el corazon de su amada dentro de la nueva -corteza; y abrazando las ramas como miembros de su cariño, besa aquel -árbol, que parece rehusa sus ósculos. Por último la dice: „Pues veo que -ya no puedes ser mi esposa, á lo ménos serás un árbol consagrado á mi -deidad. Mis cabellos, mi lira y mi aljaba se adornarán de laureles. -Tú ceñirás las sienes de los alegres Capitanes, quando el alborozo -publique su triunfo, y suban hasta el capitolio con los despojos que -hayan ganado á sus enemigos. Serás fidelísima guarda de las puertas -de los Emperadores, cubriendo con tus ramas la encina que está en -medio;[58] y así como mis cabellos se conservan en su estado juvenil, -tus hojas permanecerán siempre verdes.” Luego que Apolo dexó de hablar, -hizo demostracion el laurel de aceptar la oferta, moviendo sus nuevas -ramas; y como si tuviera cabeza, meneó tambien su erguida copa. - -[Ilustración: (19) Júpiter cubre la Tierra de nubes para gozar de Iö.] - - - - -FÁBULA XIV. - -_JÚPITER ENAMORADO DE IÖ._ - - -Hay en Tesalia un bosque llamado Tempe, á quien rodea por todas -partes una eminente selva. El Penéo, que nace de las raices del -Pindo, se desenvuelve por estos lugares con espumosa corriente. Con -su precipitado curso levanta una especie de nubes, que causan ligeras -nieblas; con cuyo rocío parece riega las encumbradas selvas, y su -ruido se oye hasta en los sitios mas distantes. Esta es la casa, este -el asiento, y estos los recintos del gran rio Penéo, que habita en -una cueva tajada de peñascos, desde donde gobierna las aguas, y á las -Ninfas que veneran las olas. Todos los rios de ménos nombre vecinos -se juntáron en este sitio, dudosos de si habian de dar el parabien á -Penéo, ó le habian de consolar por la pérdida de su hija. Viene el -rio Esperquio, cuyas riberas estan cubiertas de álamos, el inquieto -Enipéo, que tiene siempre sus aguas agitadas, el anciano Apidano, el -blando Anfriso, el rápido Aeas, y últimamente todos los demas rios, -que llevan al mar las aguas golpeadas con los grandes rodeos por donde -el ímpetu los arrebata. Solo entre estos falta Inaco, que encerrado -en su profunda caverna acrecienta las aguas con sus lágrimas. Este -desgraciado padre llora la pérdida de su hija Iö: ignora si es viva -ó muerta; pero no hallándola por ningun lado, se persuade que ya en -ninguna parte exîste, siempre inclinado á sospechar los sucesos mas -desgraciados. Habia visto Júpiter á Iö, que salia del gremio de su -padre, y la dice: „Ó doncella, digna de ser amada del mismo Júpiter, y -que con tu mano harás feliz á no sé quien de los mortales: busca las -sombras ó en estos ó en aquellos bosques (la señalaba las de derecha -é izquierda) para evitar el ardor del sol, miéntras está en lo mas -alto del cielo;[59] pero si temes entrar sola en los albergues de las -fieras, no temas; penetrarás segura hasta lo mas oculto de los bosques, -pues te acompaña un Dios, y no de los vulgares, sino el que tiene en su -poder el imperio del cielo, y vibra los rayos. Ni huyas de mí (porque -ya empezaba á hacerlo).” Habia pasado las majadas de Lerna y los campos -Lircéos, poblados de árboles, quando cubriendo Júpiter con una espesa -nube la tierra, la hizo obscurecer, detuvo á Iö en su precipitada fuga, -y la robó el pudor. Entre tanto dió Juno[60] vuelta á la tierra con su -vista, y admirándose de que las nieblas hubiesen convertido en noche -la claridad y resplandor del dia, conoció que estas no provenian ni de -los rios, ni de las humedades de la tierra. Busca pues á su marido, -como que ya sospechaba sus adulterios, en que le habia cogido tantas -veces, y no hallándole en el cielo: „Ó yo me engaño, dixo, ó se me hace -traycion.” Y baxando á la tierra, mandó retirar las nubes. - - - - -FÁBULA XV. - -_IÖ CONVERTIDA EN VACA._ - - -Júpiter previó la llegada de su esposa, y al momento transformó á Iö en -una blanca becerra; pero aun en esta forma mantenia su hermosura. Juno -alaba, aunque con violencia, la belleza de aquella novilla, y pregunta -á su marido, como si estuviese ignorante, de qué toro era cria, de -dónde habia venido, y á qué vacada pertenecia. Júpiter, para evitar que -supiese el dueño de quien era, la respondió que la Tierra la acababa de -producir. Entónces Juno se la pide como una fineza. Júpiter no sabe qué -partido tomar: desprenderse de su amada le es muy doloroso; negársela -á Juno le hace con ella sospechoso: el pudor le mueve á entregársela, -y el amor lo reprueba. El amor hubiera vencido al pudor; pero como la -solicitud de su hermana y esposa era de tan pequeña entidad como una -novilla, podia creer Juno que no lo era, y así aumentarse en ella las -sospechas. Entregada la concubina por Júpiter á su esposa, aun no se -tranquiliza ésta, y teme de su marido que se la robe: hasta que por -último la entrega á Argos, hijo de Arestor, para que la guarde. - -[Ilustración: (20) Júpiter transforma á Iö en Vaca para ocultarla á la -vigilancia de Juno.] - -Adornaban la cabeza de este cien ojos, y de estos, dos descansaban y -dormian alternativamente, y los demas velaban y quedaban de centinela. -En qualquiera parte que estuviese, jamas perdia de vista á Iö; y aun -quando estaba vuelto de espaldas, siempre la tenia delante: de dia -la dexaba pacer, y de noche la encerraba, y aherrojaba, lo que ella -seguramente no merecia: se alimentaba de las hojas de los árboles y -yerbas amargas:[61] la tierra, que no siempre está cubierta,[62] la -servia de cama á esta infeliz, y el agua cenagosa era su ordinaria -bebida; y quando intentaba suplicar á Argos con los brazos tendidos, -veia que la faltaban para hacerlo; y haciendo esfuerzos para quejarse, -solo se resolvia su voz en bramidos, cuyo eco la hacia temblar, -causándola miedo su propia voz. Llegó tambien á las riberas del rio -Inaco su padre, en donde acostumbraba muchas veces explayarse; pero -habiendo visto en el agua los nuevos cuernos que tenia, se espantó, y -queria huir de sí misma. Las Nayades sus hermanas ignoraban quien era, -y aun su padre Inaco no lo sabia; pero ella seguia con docilidad á -este y aquellas, de quienes se dexaba tocar, admirándose todos de su -docilidad. El anciano Inaco la presentaba yerbas, que cortaba; y ella -lamia y besaba sus manos, no pudiendo contener las lágrimas, y si la -voz la ayudara,[63] le pediria socorro, le diria su nombre, y contaria -sus desgracias: mas para suplir este defecto, le graba en la arena -con el pie la triste historia de su transformacion: ¡ay desdichado de -mí! exclamó el padre, pendiente de los cuernos y cerviz de la blanca -novilla. ¡Ay desdichado de mí! ¿No eres tú, hija, la que he buscado -por todas partes? No te hallé quando te buscaba, y te hallo ahora que -no te busco: me causas mayor dolor que quando estabas perdida. ¿Por -qué callas? ¿Por qué no respondes á mis palabras? Solamente arrancas -suspiros de tu profundo pecho, y me contestas con bramidos, que es -solo lo que puedes hacer. Yo, ignorando tu desgraciada situacion, te -prevenia tálamo y teas, lisonjeándome con la esperanza de tener primero -yerno y despues nietos. Pero ya tu marido y tus hijos serán del rebaño -en que te hallas.[64] Esta es la ocasion en la que el ser Dios me es -perjudicial, pues que siendo inmortal, ninguna esperanza me queda de -que mis dolores tengan fin con la muerte; y así se prolongarán por una -eternidad mis lágrimas. Quando Inaco se lamentaba de esta suerte con su -hija, el estrellado Argos se la arrebata de su presencia, y la lleva á -pacer por diversas partes: él ocupa á lo léjos la elevada cumbre de un -monte, desde donde podia sentado registrarlo todo. - - - - -FÁBULA XVI. - -_SIRINGA TRANSFORMADA EN CAÑA._ - - -No podia ya Júpiter sufrir los males á que veia expuesta á Iö; y -para remediarlos, llamó á su hijo Mercurio, que es el que tuvo de -Maya, y le mandó que diese muerte á Argos. No hubo en esto detencion; -inmediatamente puso sus talares[65] en los pies: acomodó á sus sienes -el petaso, y á su mano aquella misteriosa vara que tiene la virtud de -adormecer. Luego que se acomodó en esta forma, baxó á la tierra desde -el alcázar de su padre: en ella se quitó el sombrero, y dexó las alas, -quedándose solamente con la vara; y baxo el disfraz de pastor guiaba -las congregadas cabras por descaminados campos, tocando la flauta. -Admirado Argos del sonido que oía, le habló en estos términos. „Tú, -quien quiera que seas, puedes venir á sentarte conmigo en este peñasco, -porque no hay un lugar mas fecundo de yerba para el ganado, y ves la -sombra, que es tan regalada para los pastores.” - -[Ilustración: (21) Siringa, hija del Rio Ladon, perseguida de Pan y -convertida en Caña.] - -Aceptó el nieto de Atlante[66] la oferta de Argos; y despues de -haberle divertido todo el dia con varios discursos, y cantado con el -acompañamiento de la flauta, procuró se quedase dormido. Mas él trabaja -con todo cuidado para no dexarse vencer del sueño; y aunque unos ojos -dormian, no obstante velaban otros; y así pregunta á Mercurio quál -era el orígen de aquella flauta que hacia poco tiempo era conocida. -Entónces Mercurio le habló de esta manera: - -„En los bien frescos montes de la Arcadia hubo entre las Amadriades[67] -una Nayade[68] muy celebrada, á quien las Ninfas llamáron Siringa. -Muchas veces habia esta burlado á los Sátiros[69] que la perseguian, -y despreciado los homenages que la tributaron todas las Deidades que -habitan, ó en los umbrosos bosques, ó en la fértil tierra. Veneraba -á Diana, y la imitaba en los mismos exercicios de la caza y en su -virginidad; de modo que vestida con el trage de aquella, podia engañar -á qualquiera, y ser tenida por la misma Diana,[70] si no fuera su arco -de cuerno, y el de la Diosa de oro. Pero á pesar de esta diferencia, -no dexaban algunas veces de equivocarse. Pan,[71] coronada su cabeza -con hojas de pino, la encontró un dia que baxaba del monte Licéo, y la -habló en estos términos: cede, bella Ninfa, á los deseos de un Dios -que quiere ser tu esposo. Aun le quedaba que referir otras palabras; y -la Ninfa, poco sensible á sus discursos, huyó por caminos extraviados -hasta llegar al rio Ladon; pero hallándose detenida por las aguas, -rogó á las Ninfas, sus hermanas, que la transformasen: tampoco refirió -que Pan habia corrido tras ella, y que creyendo tenerla asida, se -halló abrazado con unas cañas; y que miéntras él suspiraba, las agitó -el viento, resultando un sonido muy parecido á los ayes de quien se -queja: que entónces, habiendo quedado suspenso Pan con el nuevo arte y -dulzura de aquella voz, dixo: ha de haber sin embargo entre nosotros -una estrecha conexîon; y tomando algunas cañas desiguales, las unió -con cera, y de ellas formó la flauta que se llama Siringa, conservando -en ella el nombre de la Ninfa.” - - - - -FÁBULA XVII. - -_MERCURIO CORTA LA CABEZA Á ARGOS._ - - -Al ir á referir todo esto Mercurio, observó que todos los ojos de Argos -se habian quedado vencidos del sueño: al momento calla; y tocando -suavemente los ojos con la vara inficionada, les adormece mas, y sin -detenerse divide de su cuello con una corva espada la titubante cabeza, -que arrojó bañada en sangre sobre un alto peñasco, contaminándole con -la misma sangre. ¡De esta manera yaces Argos! ¡Así se extinguió toda la -luz que en tantos ojos tenias! ¡Una sola noche[72] envuelve entre sus -sombras tus cien ojos! Entónces Juno, condolida de la muerte de Argos, -recoge todas aquellas lumbreras, y las coloca en las alas del Pavo -real, ave que le era consagrada, esmaltando su soberbia cola con tan -resplandecientes piedras preciosas. - -[Ilustración: (22) Argos guarda de lo adormecido por Mercurio que le -corta la cabeza.] - -[Ilustración: (23) Júpiter ruega á Juno mude la suerte de Iö.] - - - - -FÁBULA XVIII. - -_JÚPITER APLACA Á JUNO._ - - -No tardó Juno en encenderse en cólera por la muerte del fiel Argos, -y no quiso diferir la venganza para otro tiempo. Presenta luego á la -vista de su rival Iö una horrible furia, que la turbe su espíritu, é -introduciéndola en el pecho ocultamente la rabia, la hace andar errante -por todo el universo, llena de un anhelante terror: ¡tú solo, ó Nilo, -no eras aun testigo de sus desgracias! Y luego que llegó á tus orillas -se echó en la tierra fatigada, y puestas las rodillas en la márgen de -las riberas con el cuello erguido, dirige sus miradas al cielo de la -manera mejor que puede; y con gemidos, lágrimas y lúgubres bramidos, -parece que se queja á Júpiter, y le pide que ponga fin á sus males. -Júpiter, abrazando á Juno con semblante alegre, la ruega que finalice -las penas de la desventurada Iö: „Cesen, la dice, tus rezelos, ésta -no te causará en lo sucesivo ningun disgusto, y para crédito de la -verdad, la Estigia nos será testigo de mis promesas.” Luego que se -aplacó Juno por los ruegos de Júpiter, recobró Iö su perdida forma, y -quedó como ántes: se cae el pelo de que estaba cubierta; desaparecen -los cuernos; sus ojos se estrechan mas; la boca queda mas pequeña; los -brazos y manos toman su primera figura; y dividiéndose la pesuña de los -pies se convierte en cinco dedos: en una palabra, no conserva otra cosa -de becerra sino la extremada blancura. Se levanta la Ninfa contenta, -viendo que podia usar ya de solos dos pies; pero no se atreve á hablar, -temiendo prorumpir aun en bramidos, como quando estaba convertida en -becerra; y con bastante miedo repite entre sí las palabras que tanto -tiempo tenia interrumpidas. Ahora es venerada por Diosa[73] de los -que visten solo ropages de lino;[74] y se cree que esta es la madre -de Epafo, á quien tuvo del gran Júpiter, tributándosele en todas las -ciudades los mismos honores que á su madre. - -Hubo un Faeton, hijo del Sol, que tenia la misma edad é inclinaciones -que Epafo; mas este, ofendido de su presuncion, y de que se gloriaba -igualarse á él, engreido de tener á Febo por padre, le habló de esta -manera: „Tú neciamente crees á tu madre en todo quanto te dice, y -así estás orgulloso con la opinion errada de un fingido progenitor.” -Avergonzado Faeton, ocultó con el pudor su ira, é inmediatamente pasó á -referir á su madre Climene[75] los oprobios que acababa de oir. „Y para -que mas te muevas, ó madre, la dice: yo, aquel que soy tan atrevido y -libre en hablar, callé por entónces. Es una mala vergüenza que haya -habido atrevimiento para decirnos estos ultrajes, y que no hayamos -podido contradecirlos. Por tanto, si es cierto que puedo gloriarme -de tener á un Dios por padre, dame pruebas de mi nacimiento, y pon -en claro que es celestial la sangre que corre por mis venas.” Luego -que acabó de hablar, se abrazó al cuello de su madre, y la rogó por -su vida, por la de Merope[76] su esposo, y por los casamientos de sus -hermanas, le diese señales de su legítimo padre. - -No sé si conmoviéron mas el corazon de Climene los ruegos de Faeton, ó -la ira que agitaba su espíritu por un delito que se le imputaba; y así -levantó ámbas manos al cielo, y dirigiendo la vista hacia el Sol: „Te -juro, hijo mio, dixo, por este resplandor adornado de tan refulgentes -rayos, que nos oye y ve, que tú eres hijo de este Sol que miras, de -este Sol que gobierna todo el mundo. Él mismo me niegue sus luces, y -sea este el dia postrero de mi vida si no te digo la verdad. Ademas que -no te es muy difícil visitar los lares de tu padre: la casa de donde -nace dista poco de nuestra tierra. Si te animas, ve y sabrás de él -mismo tu orígen.” Luego que Faeton oyó este discurso de su madre, salió -lleno de regocijo, y ya se creia estar dentro del cielo. Atraviesa la -Etiopia y las provincias de los Indios,[77] que habitan debaxo del Sol, -y llega con prontitud al claro y paterno Oriente. - - - - - -LIBRO SEGUNDO. - -_ARGUMENTO._ - - -Faeton injuriado por Epafo, el qual se atrevió á decirle que Apolo no -era su verdadero padre, sube al alcázar del Sol, y le pide gobernar -por un solo dia su carro en prueba de su legítimo nacimiento. Habiendo -logrado su gusto, abrasa toda la tierra por no saber dirigirle, y los -Etíopes se vuelven Negros. Es herido Faeton por un rayo, que le quita -la vida; y despues de llorar algun tiempo esta desgracia sus hermanas -y su pariente Cicno, aquellas son transformadas en árboles, y este -en cisne. Con esta ocasion baxa Júpiter á recorrer todo el universo; -y habiéndole vuelto á su antiguo estado, se enamora de Calixto, y -la viola tomando la figura de Diana. Llena de ira Juno por esta -accion, transforma á Calixto en Osa, y la hubiera quitado la vida su -hijo Arcas, si Júpiter no lo estorbara, colocando á ámbos entre las -estrellas. Quejándose Juno de este suceso al Océano, fué llevada al -cielo en hombros de pavos reales, que poco ha estaban adornados de -varios colores; así como hacia poco tiempo que el cuervo habia sido -mudado de blanco en negro, por haber descubierto temerariamente el -adulterio de Coronis, por no hacer caso de los consejos de Cornice, -que le habia referido su transformacion en corneja, y la de Nictimene -en lechuza. Ociroe es transformada en yegua, por haber pronosticado -las aventuras de Esculapio. Quiron, padre de ella, invocó en vano el -auxilio de Apolo; porque este Dios, hecho pastor en los campos de -Mesena, no haciendo caso ya de las vacas, se ocupaba en otra cosa, lo -que dió ocasion á Mercurio para que se las hurtase; cuyo robo no le -vió sino Bato, á quien por su perfidia convirtió Mercurio en piedra de -toque. Despues entrando en Ática se enamoró de Herse, hija de Cecrope, -de quien teniendo envidia su hermana Aglaura, fué convertida en -peñasco. Últimamente Júpiter, habiendo mandado que la vacada de Agenor -fuese conducida á la playa, tomando forma de toro, llevó á Europa por -el mar á la isla de Creta. - -[Ilustración: (24) Faeton sube al Palacio del Sol y pide á su Padre le -permita gobernar por un solo dia su carro.] - - - - -FÁBULA PRIMERA. - -_FAETON SUBE AL PALACIO DEL SOL, Y CONSIGUE GOBERNAR SU CARRO POR UN -DIA._ - - -El palacio del Sol era elevado por sus altas colunas, insigne por -el oro que brillaba en él por todas partes, y por el carbunclo que -centelleaba. Su techo estaba cubierto de marfil bruñido, y las -puertas resplandecian con el brillo de la plata: la obra excedia á -la preciosidad de la materia; porque Vulcano[78] habia esculpido en -ella los mares que rodean la mitad de la tierra; la redondez de esta, -y el cielo que la sirve de bóveda; en el agua estaban cinceladas sus -divinidades; el sonoro Triton;[79] el desconocido Proteo;[80] Egeon[81] -oprimiendo con sus brazos monstruosas ballenas; Doris[82] con sus -hijas, unas nadando, otras sentadas en las rocas como enxugando sus -mojados cabellos, y otras conducidas por los mismos peces. Estas -Ninfas no tienen el mismo semblante, aunque no es tan desemejante que -no se las pueda conocer por hermanas. La tierra tenia de relieve los -hombres, ciudades, selvas, fieras, rios, Ninfas y demas Deidades del -campo. Sobre todo esto estaba puesta la brillante esfera del cielo y -los doce signos del Zodiaco,[83] seis á las puertas de la derecha, y -seis á las de la izquierda. Luego que Faeton llegó al palacio por un -árduo camino, y entró en la casa de su dudoso padre, inmediatamente -se dirige á su presencia; bien que se quedó algo distante porque no -podia sufrir mas de cerca su resplandor. Estaba sentado Febo, vestido -de púrpura, sobre un trono resplandeciente con brillantes esmeraldas: -tenia á sus costados los dias, los meses, los años, los siglos, y las -horas dispuestas á igual distancia. La Primavera estaba allí coronada -de flores: el Estío desnudo con corona de espigas: el Otoño sucio -en accion de pisar las uvas; y el erizado Invierno con su cabellera -plateada. El Sol, colocado en medio de esta corte, vió con aquellos -ojos con que todo lo registra al jóven Faeton, que estaba atónito con -la novedad de todas aquellas maravillas, y le dice: „¿Qual es la causa -de tu venida? ¿Qué buscas en este alcázar, Faeton, hijo querido de tu -amante padre? ¡Ó luz comun de todo el mundo! responde el jóven: ¡ó -padre Febo! si me permites usar de este nombre, y si Climene no oculta -su culpa con mentidas apariencias, te suplico me des pruebas seguras -que hagan conocer á todo el universo que soy tu hijo, y desvanece -esta duda de mi corazon.” Habia dicho esto el jóven, quando el padre, -deponiendo los resplandecientes rayos que rodeaban su cabeza, le mandó -acercarse mas, y abrazándole: „No mereces, le dice, que yo niegue que -eres mi hijo: Climene te ha dicho tu verdadero nacimiento; y para -que no te quede duda alguna, pídeme la gracia que quieras, seguro de -conseguirla: y tú, formidable laguna,[84] por quien juran los Dioses, -y que mis rayos jamas han descubierto, sé testigo de mis promesas.” -Apénas habia acabado de hacer este juramento, quando Faeton le pide -que le permita manejar su carro, el mando y señorío de los alados -caballos por solo un dia. Se arrepintio el padre de haber jurado; y -moviendo tres y quatro veces la venerable cabeza, dixo; „He sido un -temerario en concederte lo que me has pedido. ¡Oxalá pudiese no cumplir -lo prometido! lo confieso, hijo: esto solo te negaria; pero aun me es -permitido disuadirte. Tu deseo es arriesgado: grandes cosas pides, -Faeton; y unos dones superiores á tus fuerzas y á tus cortos años. -Tu condicion es mortal; lo que deseas es permanente;[85] é ignorante -solicitas lo que no es permitido á los Dioses mismos conseguir. -Estos podrán confiar de sí mismos quanto quieran; pero el conducir -el ardiente carro que alumbra al mundo, está reservado á mí solo. El -mismo Júpiter, siendo el que gobierna todo el universo, y que arroja -los rayos con su terrible diestra, no le podrá manejar; ¿y quién es -superior á Júpiter? Es tan áspero el principio del camino, que aun -á mis caballos, quando salen de refresco por la mañana,[86] les es -dificultoso superarlo; y es altísima la bóveda del cielo, desde donde -me da miedo muchas veces mirar á la tierra y al mar, y me palpita el -corazon de sobresalto. El fin de la jornada está cuesta abaxo, y por -esta causa se necesita de un mas diestro y especial manejo; y este -peligro es tan grande que aun la misma Tetis,[87] que me recibe en -sus ondas,[88] suele temer no me precipite. Á todo esto has de juntar -el continuo movimiento con que el cielo es arrebatado, y arrastrando -consigo las mas altas estrellas[89] las hace dar vuelta aceleradamente: -yo, aunque con algun esfuerzo, tomo un movimiento contrario, y no me -lleva tras sí el ímpetu que á los demas; ántes bien hago un rumbo del -todo opuesto á la rapidez del orbe. Figúrate que te he confiado la -direccion de mi carro; ¿qué harás? ¿Tendrás fuerzas para resistir á los -volubles polos,[90] y evitar que te arrebate su precipitado exe?[91] -¿Acaso imaginas, que hallarás en este camino bosques, ciudades, casas -y templos? No es así, porque el camino está lleno de asechanzas, y de -figuras de horribles fieras. Y aunque sigas el camino sin extraviarte, -es forzoso que pases por entre los cuernos del contrapuesto Toro, por -los arcos Hemonios,[92], por la boca del furioso Leon, por entre el -Escorpion, que encorva sus nocivos brazos ocupando un largo espacio, -y por el Cancer, que tuerce los suyos de distinta manera. Por otra -parte no será fácil que tú puedas gobernar mis fogosos caballos, que -siempre ardientes arrojan fuego por boca y narices. Apénas se sujetan -á mí quando llegan á acalorarse, y se resisten al freno. Así que, hijo -mio, no pretendas que yo te conceda una gracia tan perjudicial: muda de -designio, supuesto que aun tienes tiempo. Tú me pides señales ciertas -que te aseguren ser mi hijo; no puedo darte otras mas infalibles que -el temor que me inspira el riesgo á que quieres exponerte. Con un -temor paternal te pruebo ser tu padre. Mira, observa mi semblante; ¡y -oxalá que pudiesen tus ojos penetrar mi corazon, para que vieses en -su interior los sobresaltos paternales! Por último, hijo mio, exâmina -todo lo mas exquisito que hay en el mundo, y pide lo mas apreciable -que en sí contienen la tierra, el mar, y el mismo cielo, seguro de -obtenerlo; solo una cosa te prevengo, y es que esto mas seguramente es -castigo que honor: una pena pides por gracia, Faeton. ¡Ah! ¿para qué -me abrazas con tanto cariño, ignorante? Tendrás lo que pides, no lo -dudes; lo he jurado por la Estigia; pero tú, hijo mio, sé mas cuerdo -en tus peticiones.” Con esto dexó de reconvenirle; pero Faeton no mudó -por lo tanto de resolucion; y oponiéndose á todas las razones de su -padre, se mantiene en su propósito, y arde en deseos de conducir el -carro. El padre, pues, deteniéndose quanto pudo, lleva á su hijo al -sitio en donde estaba el carro, que era obra de las manos de Vulcano. -El exe, la lanza y las ruedas eran de oro, y los rayos de plata: los -crisólitos y piedras preciosas colocadas con simetría, daban nuevo -resplandor al reflexo de Febo. Miéntras se admira de todo el animoso -Faeton, y registra aquella magnífica obra, he aquí que la vigilante -Aurora abre las purpúreas puertas del Oriente, y sus atrios sembrados -de rosas.[93] Desaparecen las estrellas[94] que recogió el lucero de -Vénus,[95] retirándose el último. Pero el Sol, viendo que la tierra y -el mundo se ponian roxos, y que la Luna se iba retirando, mandó á las -veloces horas[96] que unciesen los caballos. Lo executan prontamente -las Diosas, y sacan de los altos pesebres á estos exhalando fuego, -satisfechos de ambrosía, y les ponen los frenos resonantes. Entónces -el padre ungió el rostro de su hijo con sagrado ungüento, llenándole -de fortaleza, para que no le incomodasen las llamas; ciñó su cabeza -con los rayos; y repitiendo en su solícito pecho muchos suspiros, como -presagios del llanto, le habló de esta manera: „Si puedes someterte á -lo ménos ya á los últimos consejos de tu padre, no uses ¡ó jóven! de -espuelas; maneja fuertemente las bridas, porque ellos por sí mismos se -adelantan; la dificultad consiste en refrenar su fogosidad. No camines -por alguna de las cinco zonas[97] por estar derechas; hay allí una -senda obliqua[98] cercada de tres círculos, y que se aparta de los -polos Árctico y Antárctico, que está junto al Aquilon. Por ella has de -ir, como podrás observarlo en las señales que las ruedas han dexado -estampadas. Y para que el cielo y la tierra participen igualmente del -calor, es necesario que ni baxes ni subas demasiado el carro. Haciendo -lo primero quemarás el cielo, y con lo segundo abrasarás la tierra: -irás mas seguro por el camino del medio; y para que ni la rueda de la -derecha te lleve hácia el dragon torcido,[99] ni la de la izquierda te -guie á la ara oprimida,[100] camina entre estas dos constelaciones. -Todo lo demas lo dexo á la fortuna, la que te deseo favorable: y quiero -que tenga mas cuenta contigo, que tú la tienes de tu propia persona. -Pero miéntras hablo, la noche ha terminado su carrera en la playa -Hesperia;[101] no puedo detenerme mas, porque soy llamado. La Aurora -resplandece ya, disipadas las tinieblas: toma las riendas en la mano; -y si aun tu corazon puede mudarse, prefiere mis sabios consejos al -deseo de conducir mi carro; todavía puedes, y aun te hallas en lugar -seguro, y puesto que no oprimes los exes, que temerariamente deseas, -dexa que yo alumbre la tierra, que tú puedes mirar seguro.” Faeton, -sin escuchar las advertencias de su padre, ocupa el carro, ligero con -un cuerpo tan liviano; se sienta en él, y gozoso de tomar las riendas -en la mano, le da gracias de un favor que contra su voluntad le habia -concedido. - -Entre tanto los quatro alados caballos del Sol, Piroó, Eóo, Eton y -Flegon, llenan el ayre de ardientes relinchos, é inquietos sacuden -con los pies el pavimento de las caballerizas. Luego que los arrojó -Tetis, sin prever la triste suerte de su nieto, y se manifestó todo -el universo, tomáron velozmente el camino, y moviendo sus pies por -los ayres, separan las nieblas que se les oponian; y sostenidos de -las alas, pasan los Euros,[102] que nacian de la misma parte. Pero la -carga era demasiado ligera, tanto que los caballos del Sol no la podian -sentir, por carecer del yugo de su acostumbrado peso; y á la manera que -las corvas naves, que no tienen el lastre suficiente, andan vacilantes -por las olas, del mismo modo salta en el ayre el carro, falto de la -acostumbrada carga, y se levanta en alto como si estuviera vacío. Luego -que los caballos sintiéron esto, saltan y dexan el camino ordinario, -corriendo desordenadamente. Se atemoriza Faeton; desconoce el manejo -de las riendas que le habia entregado su padre, y el camino por donde -debia guiarles, y aun quando lo supiera, no sabia como gobernarles. -Entónces se abrasáron primeramente los helados Triones,[103] y tentáron -en vano sumergirse en el Océano, donde no les es permitido entrar; y -el Dragon, vecino al helado polo,[104] siempre entorpecido de frio, -y á quien nadie habia jamas temido, sintió los efectos del calor, y -se enfureció con sus ardores. Dicen que tú tambien huistes turbado, -Bóotes,[105] aunque eras tardo, y tu carro te detenia. Luego, pues, -que el infeliz Faeton vió desde el alto cielo la tierra, descubierta -por una y otra parte, se explayó en su rostro la palidez, y de repente -empezáron á temblarle sus rodillas, y á cubrirle sus ojos las -tinieblas nacidas de tanta luz.[106] Ya quisiera no haber tocado los -caballos de su padre; ya le pesa haberle conocido, y haber alcanzado -lo que le pidió; y ya finalmente quisiera llamarse hijo de Merope. Es -llevado así como la nave arrebatada del furioso Boreas, cuyo piloto -ha desamparado el timon, dexándola encomendada á los ruegos y á los -Dioses. ¿Qué haria en tal situacion? Mucha parte del cielo dexaba ya -á las espaldas; pero era mayor la que tenia ante los ojos; mide en su -interior estos dos espacios: unas veces mira al ocaso, adonde no le -permiten llegar los Hados, otras, por último, mira al Oriente; y sin -saber que hacer, se pasma, no suelta las riendas, ni puede refrenarlas, -ni se acuerda de los nombres de los caballos; y ve tambien, trémulo, -cosas estupendas á cada paso esparcidas por el cielo, y los simulacros -de las grandes fieras. - -Hay un lugar donde el Escorpion[107] doblega sus brazos en dos arcos -semejantes, y los extiende por todo el espacio de dos signos[108] -que forma, encorvando la cola y brazos por una y otra parte. Quando -el jóven Faeton vió á este monstruo cubierto del negro veneno que -exhalaba, y que amenazaba herirle con la punta de la cola, perdió -enteramente el sentido, y afloxó las riendas con un frio temor; luego -que estas tocáron las anchurosas espaldas de los caballos, se separan; -y viéndose sin conductor, se van por los vientos de desconocida region: -se precipitan desordenadamente por donde el ímpetu los lleva; y se -remontan hasta las estrellas, que estan fixadas debaxo del alto cielo, -arrebatando por extravíos al carro: unas veces caminan por las alturas, -otras por lugares baxos y caminos pendientes, ó mas inmediatos á la -tierra. La Luna se admira de ver correr los caballos de su hermano por -el orbe inferior al suyo, y las nubes abrasadas empiezan á despedir -humo. La tierra mas encumbrada se quema con las llamas, y dividida, -hace aberturas, secándose con la falta de humedad. Los pastos se ponen -roxos, los árboles se queman con sus hojas, y las áridas mieses dan -materia á su daño; pero todo esto es nada. Las ciudades perecen con sus -muros, y el incendio reduce á cenizas todas las gentes con sus pueblos: -arden las selvas y montes: arde el Atos, el Tauro de Cilicia, el Tmolo, -el Oeta, el monte Ida, ahora seco, y ántes célebre por sus fuentes; el -virgíneo Helicon, el Hemo, que aun no habia visto á Orfeo.[109] Arde -inmensamente el Etna[110] con el fuego interior y exterior, el Parnaso -con sus dos cumbres, el Erix, el Cintio y el Otris; el Rodope, que vió -entónces derretirse sus nieves, el Mimas, el Didimo, el Micale y el -Citeron, hecho para los sacrificios. De nada sirven á la Escitia sus -frios: arde el Cáucaso y el Osa con el Pindo, arde el Olimpo, superior -á entrambos, los encumbrados Alpes, y el Apenino cubierto de nubes. -Entónces mira Faeton al universo encendido por todas partes: no puede -sufrir tanto ardor; percibe con el aliento el aura encendida como -quando sale de un profundo horno; siente que su carro se quema; ya no -puede resistir las cenizas y pavesas que saltaban de todas partes; ya -se halla rodeado de ardiente humo; y cubierto de una negra obscuridad, -no sabe donde está, ó adonde vaya, y es arrebatado al arbitrio de los -alados caballos. Creese que los pueblos de los Etíopes traen el color -negro de la sangre que entónces salió á la superficie del cuerpo. -Entónces fué tambien quando la Libia se volvió árida, consumida su -humedad con el calor, y las Ninfas, con los cabellos sueltos, lloráron -la pérdida de las fuentes y lagos. La Beocia lamentó á Dirce, Argos á -Antimon, Corinto á las ondas Pirenidas. Tampoco los rios, que lográron -riberas distantes de este sitio, quedan exêntos: humeó el Tanais -en medio de sus aguas, el viejo Penéo, el Teutrantéo, el Caico, el -ligero Ismeno y el Erimanto, como igualmente Xanto,[111] que habia -de arder segunda vez. El roxo Licormas, el Meandro, que se divierte -en las torcidas ondas, el Melas, que corre en Mygdonia, el Eurotas, -vecino del Tenario, el Eufrates,[112] que atraviesa por Babilonia; -ardió el Oroste, el ligero Termedon, el Ganges,[113] el Fasis y el -Danubio. Hierve Alseo, arden las riberas del Esperquio, y con el fuego -corre el oro que el Tajo[114] arrastra en sus arenas. Se quemáron en -el Caistro los cisnes, que con su dulce canto habian hecho célebre -las riberas Meonias. Huye amedrentado el Nilo á las extremidades del -mundo, y ocultó su cabeza, que aun ahora se desconoce.[115] Sus siete -bocas quedáron reducidas á siete valles secos, y llenos de polvo. Toca -la misma suerte al Hebro y Estrymon,[116] que riegan la Tracia, y á -los rios occidentales, Rhin,[117] Ródano, Po y Tibre, á quien se le -habia concedido el imperio del mundo.[118] Es hendida la tierra por -todas partes; y la luz que penetró por las brechas que abrió hasta -los infiernos, amedrenta á Pluton y Proserpina. El mar se estrecha, -y se hace un campo de arena lo que poco ántes era agua: los montes, -que cubrian las olas, se viéron entónces, y aumentáron el número de -las apartadas Cicladas.[119] Se van á lo profundo los peces: y no se -atreven los delfines á levantarse á los vientos sobre la superficie del -mar, como acostumbraban. Nadan exânimes sobre las aguas los cuerpos -de las Focas.[120] Aseguran tambien que aun el mismo Nereo, Doris, y -sus hijas, se escondiéron en los cálidos retretes. Y que Neptuno, con -cruel semblante, tres veces intentó sacar los brazos de las aguas, y -otras tantas el ardor del ayre le obligó á esconderlos. - -No obstante la sagrada Tierra, como estaba rodeada del mar entre las -aguas del Piélago, y las fuentes que se habian congregado de todas -partes para ocultarse en su seno, levantó seca hasta el cuello su -cabeza, que tan fecunda era en otro tiempo: se puso la mano en la -frente, é infundiendo en todas las cosas un horroroso temblor, se -sentó un poco, y se halló mas abaxo de lo que solia estar, y con voz -santa habló de este modo: „Si esta es tu voluntad, supremo Dios, y -yo lo he merecido; ¿para qué cesan tus rayos? Permítaseme, si he de -perecer á la fuerza del fuego, que perezca con el tuyo, y aliviaré -mi desgracia, recibiéndola de mano de mi Autor.” Apénas pudo abrir -la boca para articular estas solas palabras, porque el calor habia -desecado sus fauces. „Mira mis cabellos tostados, mis ojos cubiertos -de humo, y mi rostro de cenizas. ¿Es este el fruto que espero? ¿Esta -recompensa me das en premio de mi fertilidad, y del servicio que hago -en sufrir las hendiduras que me hace el corvo arado y los rastrillos, -viéndome combatida todo el año? Esta es la recompensa de suministrar -pastos á las bestias, al hombre frutos, y alimentos suaves, y á -vosotros el incienso. Haya yo merecido en hora buena esta destruccion; -pero ¿en qué la han merecido las aguas? ¿en qué mi hermano?[121] -¿Por qué se disminuyen los mares que le tocáron en suerte, y estan -mas distantes del cielo? Pero si no te conmovemos mi hermano y yo, á -lo ménos compadécete de tu cielo. Mira á una y otra parte, y verás -humear ámbos polos; y si el fuego llegare á apoderarse de ellos, -vendrá á ser reducido á ceniza tu mismo palacio. Mira padecer al mismo -Atlante,[122] y que apénas puede sostener en sus hombros el ardiente -cielo. Si perecen el mar, la tierra y los cielos, serémos confundidos -en el antiguo caos: si ha quedado aun alguna cosa, líbrala de las -llamas, y mira por el universo.” Este fué el discurso de la Tierra; y -no pudiendo resistir mas el calor, ni seguir hablando, ocultó su cabeza -en su centro hasta llegar á las cavernas mas inmediatas al profundo -infierno. - -[Ilustración: (25) Júpiter hiere á Faeton con un rayo para evitar un -incendio universal.] - - - - -FÁBULA II. - -_FAETON ES HERIDO DE UN RAYO._ - - -Pero el Padre omnipotente, haciendo ver á los Dioses, y al mismo Febo -que le habia entregado el carro, que iban á arruinarse todas las cosas, -segun el fatal hado, si no se acudia con prontitud al socorro, subió á -lo mas alto del Olimpo, de donde suele enviar las nubes á la tierra, y -de donde hace resonar los truenos, y arroja los rayos; pero no teniendo -entónces nubes que enviar, ni lluvias que poder arrojar del cielo, -truena y arroja contra el Cochero[123] un rayo vibrado con todo el -impulso de su brazo poderoso, con que le quita la vida, y á un mismo -tiempo el carro, matando de este modo un fuego con otro fuego. De este -modo se apagó el fuego con el mismo fuego. Se espantan los caballos, -y dando un salto hácia atras, sacan el cuello del yugo, dexando las -riendas rotas. Aquí quedan los frenos, allí el exe apartado de la -lanza, en otra parte los rayos de las ruedas hechas mil pedazos; y -finalmente por todas partes quedáron esparcidos despojos del derrotado -carro. Cae de cabeza Faeton, abrasándole las llamas sus rubios -cabellos, y es llevado por los ayres un dilatado trecho, así como -muchas veces lo es una exhalacion, que, estando el cielo sereno, nos -parece haber caido, aunque en realidad no cae. El Erídano le recibió en -una region muy distante de su patria,[124] y le lavó su rostro cubierto -de espuma. - -[Ilustración: (26) Cerca del Sepulcro de Faeton fueron transformadas -sus hermanas en Álamos y el Rey Cicno en Cisne.] - - - - -FÁBULA III. - -_LAS HERMANAS DE FAETON TRANSFORMADAS EN ÁRBOLES, Y CICNO EN CISNE._ - - -Las Ninfas de la Hesperia[125] dan sepultura al cuerpo, que aun humeaba -con la llama de tres puntas, entallando en su sepulcro este epitafio. - - AQUÍ YACE FAETON, COCHERO DEL CARRO DE SU PADRE, QUE AUNQUE NO LE - RIGIÓ CON FELICIDAD, LO EMPRENDIÓ SIN EMBARGO CON ARROGANCIA JUVENIL. - -Entre tanto su miserable padre habia inundado su rostro con el triste -llanto;[126] y si se ha de creer la tradicion, no hubo sol un dia, y el -mismo incendio sirvió de luz al mundo, hallándose de este modo alguna -utilidad en medio de tanta desolacion. Pero Climene,[127] despues de -prorumpir en todo lo que es propio de una madre sitiada de semejantes -penas, recorre todo el mundo, llorosa, loca, rasgando sus vestidos -y seno. Buscaba primeramente los miembros muertos de su hijo, y -despues eran sus cuidados los huesos, que halló por último casualmente -sepultados en tierra extraña. Sentóse en aquel sitio, y leyendo el -nombre que estaba grabado en el mármol, le regó con sus lágrimas, -calentándole despues con su desnudo pecho. Lúgubres llantos tributan á -la muerte tambien las Heliadas;[128] consolándose de este modo vana é -inútilmente, é hiriéndose el pecho con las manos, llaman de dia y noche -á Faeton, que ya no puede escuchar sus compasivas quejas, y permanecen -postradas sobre su sepulcro. Quatro veces habia iluminado la luna toda -su redondez, uniendo sus puntas brilladoras,[129] y ellas continuaban -sus lamentos (pues el uso se habia trocado ya en naturaleza) quando -Faetusa, que era la mayor de las hermanas, queriendo sentarse en -tierra, se quejó de habérsele endurecido los pies. Fué detenida, al ir -á socorrerla la blanca Lampecia, con raices nacidas repentinamente; la -tercera arranca hojas con sus manos, quando solo intentaba arrancarse -los cabellos. Una se queja de que sus piernas se transforman en -troncos: otra de que sus brazos se vuelven ramas; y miéntras estan -admiradas con este prodigio, empiezan á cubrirse los muslos de corteza, -que por grados ocupa el vientre, pecho, hombros y manos; solo les -falta por cubrir la boca con que llaman á su madre. ¿Pero qué habia de -hacer esta desdichada sino discurrir por acá y acullá como una loca, y -miéntras puede, juntar sus labios amorosos con los de las hijas? No se -contenta con esto, se empeña en arrancar sus cuerpos de las raices, y -dividir con las manos las tiernas ramas; pero en vano, porque manan de -ellas gotas de sangre, como de una herida. No hagas eso, madre, claman -ellas heridas. Madre, rogámoste no lo hagas, porque nuestro cuerpo es -despedazado en el árbol con los esfuerzos que haces. Quédate ya con -Dios. Á estas últimas palabras acabó de cubrirse su boca con corteza. -Corren lágrimas de estos árboles;[130] y el ámbar,[131] que destilan -sus ramas, se endurece con el sol; la cristalina corriente le recibe, -y lleva para uso de las matronas Romanas. - -Presenció este prodigio Cicno, hijo de Esteneleo, quien, aunque estaba -unido á Faeton, por el parentesco materno, lo estuvo mas por la -amistad. Este Príncipe, Señor de muchas poblaciones de Liguria,[132] -y de populosas ciudades, dexando sus Estados, se fué á las riberas -del Erídano, y las llenaba de quejas, como igualmente á las selvas -aumentadas por las hermanas de Faeton, quando la voz se le disminuye, -y sus cabellos se le mudan en blancas plumas; del pecho le sale el -cuello largo, y la juntura liga á los roxos dedos; y un pico redondo -ocupa la boca; en una palabra, Cicno se transforma en cisne, ave nueva; -pero acordándose del fuego, que tan injustamente arrojó Júpiter, no -mira al cielo, ni á aquel; habita los estanques y espaciosos lagos, -eligiendo por su morada á los rios, cosa contraria al fuego, que tanto -aborrecia.[133] - -Entre tanto Febo, desaliñado y privado de su hermosura, como quando -se ve eclipsado, se aborrece á sí mismo, á la luz y al dia: se -entrega á la tristeza; con ésta aumenta su ira, y no quiere alumbrar -al mundo: bastante, dice, he trabajado desde el principio de él, -y estoy pesaroso de un no interrumpido trabajo, que no me sirve de -honor. Gobierne qualquiera otro el carro que lleva la luz; y si no hay -ninguno, y confiesan todos los Dioses que no pueden, gobiérnele el -mismo Júpiter, para que á lo ménos, y miéntras maneja mis riendas, dexe -los rayos, que han de privar á los padres de los hijos. Pues quando vea -por la experiencia el ímpetu de los ardientes caballos, conocerá que no -fué digno de muerte el que no los gobernó bien. Á estas palabras rodean -al sol todos los Dioses, y con rendidas voces le suplican no quiera -introducir en el mundo las tinieblas. Tambien Júpiter se disculpa de -haber arrojado el rayo, é imperiosamente añade las amenazas á los -ruegos. El Sol recoge los caballos furiosos, y aun sobresaltados del -terror, y castigándolos con la espuela y el látigo, se enfurece, y les -da en rostro con la suerte desventurada de su hijo, imputándoles su -muerte. - - - - -FÁBULA IV. - -_CALIXTO ENGAÑADA POR JÚPITER._ - - -Pero el Padre omnipotente recorre el grande ámbito del cielo, y -registra si hay alguna cosa maltratada de la violencia del fuego que -amenace ruina; y viendo que todas estaban en su vigor, vuelve la vista -á la tierra, y á los trabajos de los hombres.[134] Sin embargo tiene -particular cuidado de su Arcadia;[135] renueva sus fuentes y rios, que -no se atrevian aun á correr. Hace que la tierra produzca yerbas; viste -los árboles de hojas, y manda que reverdezcan las selvas destruidas. -Miéntras discurre por acá y acullá, fixó su atencion en la doncella -Nonacrina,[136] y el amor que le causó su vista, le penetró hasta los -huesos. Esta hermosa Ninfa no se ocupaba en hilar, ni en componerse los -cabellos, sino que despues que recogia con un cíngulo sus vestidos, y -con una blanca cinta sus desaliñados cabellos, echaba mano unas veces -del ligero venablo, y otras del arco; era compañera de Diana, y no tuvo -otra Menalo,[137] que mas agradase á Trivia,[138] pero ningun poder hay -durable. - -[Ilustración: (27) Júpiter toma la figura de Diana para hacerse querer -de la Ninfa Calisto.] - -Ya habia pasado el sol del medio dia, quando ella entra en un espeso -bosque, al que ningun contratiempo habia destruido. En él se quita de -los hombros la aljaba, afloxa el flexîble arco, y se recuesta en el -suelo entapizado de yerba, sirviéndola de almohada la pintada aljaba. -Viéndola Júpiter cansada, y sin guarda: „mi muger, dice, seguramente -ignorará este hurto, y si lo supiere, poco importa, son burlas, ¡oh! -¡son burlas de mucho precio!” Toma inmediatamente la figura y vestido -de Diana; la dice: „Ó doncella, única parte de mis compañeras, ¿en qué -collados has cazado hoy?” Ella, levantándose prontamente, „Dios te -guarde, dixo, Deidad, á mi parecer, mayor que Júpiter, aun quando él -me esté escuchando.” Oyelo, y se rie, alegrándose de que le prefiera -á sí mismo; la da ósculos poco castos, y ménos dignos de una vírgen. -Quando se disponia á contar en qué selva habia cazado, se lo impide -abrazándola, y no se descubre, sino intentando un delito. Se resiste -ella, y se defiende con quantos medios puede una muger. ¡Oxalá lo -hubieras visto, hija de Saturno,[139] pues serias mas compasiva! -Defiéndese en efecto; ¿pero qué muchacha ó mortal podrá vencer á -Júpiter? Sube este al cielo despues de su victoria. Calixto aborrece -aquel bosque y aquella selva, testigo de su delito, de donde al -retirarse, casi se olvidó de recoger la aljaba con las flechas y el -arco que habia colgado de un árbol. - -[Ilustración: (28) Las Ninfas descubren á Diana la preñez de Calixto.] - - - - -FÁBULA V. - -_CALIXTO ARROJADA DE LA COMPAÑIA DE DIANA._ - - -He aquí á Diana, acompañada de su coro, que entra por el alto Menalo, -orgullosa con las fieras que habia cazado; ve á Calixto, y la llama; -pero ella huye, temiendo que Júpiter estuviese aun transformado en -Diana; mas despues que conoció que las Ninfas andaban igualmente, se -acerca á ellas persuadida á que no habia engaño. ¡Ah! ¡quán difícil -es que no salga á la cara un delito! No se atreve á levantar los -ojos del suelo; no va al lado de la Diosa, ni la primera de todas -sus compañeras, como ántes solia; al contrario, guarda un profundo -silencio, y con el rubor da señales de su pudor perdido. Diana, á -no ser vírgen, hubiera conocido su culpa por muchos indicios; pero -aseguran que las Ninfas la conociéron. Ya la Luna iba caminando á -llenar por la nona vez su plateado rostro,[140] quando la Diosa -cazadora, fatigada del calor de su hermano,[141] entró en un fresco -bosque, del que baxaba un resonante arroyo, y corria por las golpeadas -arenas. Despues que alabó aquel sitio, tocó con el pie la superficie -de las aguas; y alabándolas igualmente, no hay testigo, dice, que nos -vea: bañémonos en sus cristalinas corrientes. Se cubre Parrasia[142] -de rubor: las demas Ninfas se desnudan, y ella sola busca dilaciones. -Desnúdanla al verla dudosa, y su delito quedó luego patente. Atónita -ella, y queriendo tapar el vientre con las manos, sal de aquí, la dixo -Diana, y no contamines estas sagradas aguas; y la mandó apartarse de su -compañía. - -[Ilustración: (29) Arcas va á matar á su madre Calixto transformada en -Osa por Juno.] - - - - -FÁBULA VI. - -_CALIXTO TRANSFORMADA EN OSA CREYÓ SER MUERTA POR SU HIJO._ - - -Hacia tiempo que sabia esto la muger del gran Tonante, y habia diferido -el castigo para el tiempo conveniente. Pero no hay ya motivo de -dilacion, quando habia ya nacido de la adúltera el niño Arcas, cosa muy -dolorosa á Juno: luego que viéron á este niño sus airados ojos: „solo, -dixo, me faltaba, muger adúltera, ver que fueses fecunda, y que con el -parto se hiciera pública mi injuria, y se testificase la infamia de -mi marido. No te quedarás sin castigo; yo te quitaré, muger odiosa, -la hermosura con que te complaces, y que ha sido de tanto atractivo -para Júpiter.” Dixo esto, y asiendo sus cabellos por la parte anterior -de la cabeza, la hizo dar con la cara en tierra: ella le tendia los -brazos pidiéndole perdon, quando empezáron á ponérsele horrorosos con -negro vello, á torcerse las manos, y á crecerle en corvas uñas para -servirle de pies; el rostro, recreo de Júpiter en otro tiempo, se -para disforme con un largo hocico; y porque á nadie puedan mover á -compasion sus ruegos y ociosas palabras, pierde tambien el uso de la -habla, y solo la queda una voz iracunda, amenazadora y llena de terror, -que sale de la ronca garganta. No obstante, aunque convertida en osa, -conserva su antiguo entendimiento, y expresando sus sentimientos con -continuos gemidos, levanta las que en otro tiempo fuéron manos al cielo -y á las estrellas, é interiormente conoce ingrato á Júpiter, ya que -no puede llamárselo. ¡Ah! ¡quantas veces, no atreviéndose á descansar -sola en los desiertos bosques, se reclinaba delante de su casa, y en -los campos en otro tiempo suyos! ¡Quantas veces se vió obligada á -correr entre los peñascos estimulada de los ladridos de los perros! -Huye amedrentada de los cazadores, habiendo sido cazadora: muchas -veces se ocultó de las fieras que veia, olvidándose de lo que era; -y aunque osa, se amedrentaba de los osos que habia en los montes, y -temia igualmente á los lobos, no obstante que su padre estaba entre -ellos. Preséntase aquí Arcas, descendiente de Licaon, y de quince -años de edad, sin saber la desgracia de su madre; y quando persigue á -las fieras, quando elige aptos bosques para el intento, y rodea las -selvas de Erimanto con texidas redes, encuentra con su madre, que se -detiene apénas le ve, dando á entender que le conocia. Él retrocede, é -ignorante teme á la que sin cesar clavaba en él los ojos sin moverlos, -y no se atreve á llegarse mas cerca. Hubiera traspasado su pecho con -el penetrante venablo; pero lo impidió el Padre omnipotente, y separó -de allí juntamente á ellos, é impidió la maldad;[143] y arrebatándolos -con un rápido viento por los ayres, los colocó en el cielo, é hizo -estrellas cercanas. Luego que vió Juno á la adúltera lucir entre -las estrellas, se llenó de ira, y se presentó en el mar á la blanca -Tetis, y al viejo Océano, á quienes dan mucho honor los Dioses; y al -preguntarla la causa de su venida: „¿Quereis saber, les dice, por qué -la Reyna de los Dioses se halla aquí abandonando los alcázares del -cielo? Otra en mi lugar le ocupa. Tenedme por embustera, si quando la -noche obscurece todo el orbe, no viereis honradas en lo alto del cielo -á estas estrellas, deshonor mio, en la misma parte en que el último -y mas pequeño círculo[144] rodea con su espacio al extremo del exe. -¿Habrá, pues, quien sienta ofender á Juno, y la tema ofendida, quando -solo entre los Dioses hago bien, causando daño?[145] ¡Oh quánto he -hecho! ¡quán vasto es mi poder! La privé de ser muger,[146] y la he -hecho Diosa: así castigo á los culpados: de este modo es mi poderío -engrandecido. Vuélvala Júpiter su antiguo semblante, quítele la figura -de fiera, como lo hizo en la Argólica, hermana de Foronéo.[147] ¿Por -qué no se casa con ella, repudiando á Juno, la coloca en mi tálamo, y -hace á Licaon su suegro? Pero si en vosotros hace mella el desprecio de -vuestra alumna ofendida, no concedais á los Septentriones las cerúleas -aguas; apartad de ellas á estas estrellas, trasladadas al cielo en -castigo del estupro, para que no se bañe en el puro mar una adúltera.” -Concediéron los Dioses del mar su solicitud; sube á los rápidos ayres -la hija de Saturno en su ligero carro, tirado por pintados pavones, -tan poco ha estrellados con la muerte de Argos, como, loquaz cuervo, -que súbitamente vestias alas negras, habiéndolas tenido ántes blancas; -porque esta ave fué antiguamente tan blanca con nevadas plumas, que -igualaba á todas las mas blancas palomas. No cederia ni á los patos, -que estaban constituidos guardas del capitolio por su voz vigilante, -ni al cisne amante de las aguas. Le dañó la lengua, haciendo su -loquacidad que el color, que era blanco, fuese ahora contrario á -lo blanco. No hubo otra mas hermosa en toda la Tesalia que Larisea -Coronis. Agradote ciertamente, Délfico númen,[148] miéntras que, ó fué -casta, ó estuvo sin guardas; pero la febéa ave conoció el adulterio; y -para manifestar como centinela inexorable el oculto delito, caminaba á -su Señor; síguele la parlera codorniz, batiendo las alas para indagarlo -todo; y habiendo oido la causa de su viage, „inútil es tu camino, le -dice: no desprecies los presagios de mi lengua.” - - - - -FÁBULA VII. - -_CORONIS TRANSFORMADA EN CORNEJA._ - - -Atiende á lo que fui y á lo que soy, pregunta por qué lo he merecido, -y hallarás que la fidelidad fué mi ruina; porque en otro tiempo habia -cerrado Palas á Erictonio, hijo criado sin madre, en una cesta texida -de mimbres de Ática; confiando su custodia á las tres hijas de Cecrope -de dos formas;[149] pero con condicion de que no registrasen sus -secretos. Yo, oculta entre las ligeras hojas, observaba sus operaciones -desde un espeso olmo. Las dos hermanas Pandrosa y Herse guardaban sin -fraude lo que se les habia confiado; solo Aglaura llama á las tímidas -hermanas, y rompiendo los nudos con sus manos, ven un niño y un dragon -puesto junto á él. Doy cuenta á la Diosa de este hecho, por lo que me -da una paga tal, que se dice de mí haber sido abandonada de la tutela -de Minerva, y pospuesta á la ave nocturna;[150] mi castigo sirva de -exemplo á las aves, para que no busquen el peligro en su lengua. - -[Ilustración: (30) Coronis perseguida por Neptuno y convertida en -Corneja por Minerva.] - -Pero si acaso piensas, que no solo me desechó por esto, sino porque -no fui digna de su compañía, te digo que ella me hizo su compañera -contra mi voluntad, y sin pedir yo tal gracia. Pregúntaselo, si no lo -crees, á la misma Palas, pues aunque ahora está contra mí airada, no -te negará esto su enojo. La historia que te cuento es bien sabida; -porque nací del ilustre Coronéo en la region de Fócida: yo era una -rozagante doncella (¡ah! no me desprecies), y solicitada de ricos -pretendientes. La hermosura fué mi daño; porque paseándome un dia con -lentos pasos, como tenia de costumbre, sobre la arena, vióme el Dios -del mar, y muy enamorado de mí, despues de haber gastado inútilmente el -tiempo en blandas caricias, quiso valerse de la fuerza, y me persigue: -yo huyo, y dexo la densa playa; pero en vano corro sobre la blanda -arena; y no teniendo otro remedio, imploro la proteccion de los Dioses -y de los hombres: á ninguno de estos mueve mi voz; y solo la Diosa de -la virginidad[151] se condolió de mí por ser vírgen, y me prestó su -socorro: pues quando levantaba yo los brazos al cielo, empezáron estos -á ennegrecerse con ligeras plumas. Quando queria arrojar el vestido de -los hombros, era ya pluma, y se habia arraygado profundamente en la -piel. Quando intentaba herir mi desnudo pecho con las manos, no tenia -ya ni uno ni otro. Corria, pero la arena no detenia ya mis pies como -ántes, sino que me levantaba sobre la tierra; luego soy elevada por los -ayres, y hecha, sin ser culpada, compañera de Minerva. ¿Pero de qué me -aprovecha todo esto, quando goza del honor mio Nictimene, hecha ave por -un exêcrable delito?[152] - -[Ilustración: (31) Nictimene convertida en Buho por el incesto con su -Padre Nictéo.] - - - - -FÁBULA VIII. - -_NICTIMENE CONVERTIDA EN LECHUZA._ - - -Porque ¿quién ignora la cosa mas sabida por toda Lesbos? que Nictimene -violó el lecho de su padre. Ella ciertamente es ave; acordándose de su -culpa, huye de la vista y luz, encubriendo su pudor con las tinieblas, -y todas la aves la persiguen en la vasta region del ayre. Al estar -diciendo esto, la responde el cuervo, „por vida tuya, que estos agüeros -te sean perjudiciales, que yo, por mi parte, los desprecio como vanos.” -Dichas estas palabras, sigue su camino, y da parte á su señor de -haber visto á Coronis acostada con el jóven Hemonio.[153] Tanta fué -la turbacion de Apolo al oir el delito de su amante, que se le cae la -corona de laurel, se le demuda al mismo tiempo el semblante, dexa caer -el plectro, pierde el color, é hirviendo su pecho en ira, toma las -armas acostumbradas,[154] doblega el flexîble arco por las dos puntas, -atraviesa con el inevitable dardo aquel pecho tantas veces unido al -suyo. Gimió herida,[155] y sacando el hierro de la herida, tiñó con la -roxa sangre sus blancos miembros. „Pude, Febo, dixo moribunda, pagarte -mi culpa; pero bien podia haber parido ántes, y no que ahora morimos -dos[156] juntamente.” No habló mas, y perdió la vida al mismo tiempo -que la sangre. Un frio mortal se apoderó de su cuerpo ya sin alma. -Se arrepiente su amante; pero ¡ah! tarde, de un castigo tan cruel, -y se aborrece á sí mismo por haber dado oidos al cuervo, y haberse -así enfurecido. Maldice al ave que le obligó á saber el delito y la -causa de su dolor. Maldice la cuerda, arco y mano con que tiró las -saetas, armas temerariamente manejadas. Procura socorrerla despues de -haber caido; solicita vencer el hado con un tardo socorro, y se vale -inútilmente de sus artes médicas. Mas luego que conoce que todos sus -esfuerzos eran ya inútiles; que se preparaba la hoguera, y que sus -miembros habian de arder en el último fuego, suspira y se queja de lo -mas íntimo de su corazon (porque no era decoroso á un Dios derramar -lágrimas) del mismo modo que lo hace la novilla quando ve matar su -ternerillo delante de sus ojos. Mas luego que derramó en el pecho de -su amada los tristes ungüentos, la abrazó, é hizo las no debidas -exêquias, segun costumbre; no permitió que su descendencia pereciese en -las mismas llamas; y para librar al hijo[157] le extraxo del vientre -de su madre, y le entregó á Quiron[158] de dos formas; y al cuervo, -que esperaba la recompensa de su lengua veraz, le despojó de la pluma -blanca que ántes tenia. - - - - -FÁBULA IX. - -_OCIROE TRANSFORMADA EN YEGUA._ - - -Se hallaba alegre el Semifiera con tener por alumno á un Dios, y -preferia este honor al trabajo de educarle: quando he aquí que se le -presenta con los hombros cubiertos de sus rubios cabellos su hija, á -quien la Ninfa su madre puso por nombre Ociroe, habiéndola parido en -las riberas del rápido rio Caico.[159] No se contentaba esta con haber -aprendido las artes de su padre, sino que vaticinaba los secretos de -los hados. Un dia pues, concibiendo en su mente los fatídicos furores, -y cobrando vigor con el espíritu divino que tenia encerrado en su -pecho, miró al infante,[160] y le dixo: „Crece ¡ó niño! que traes la -salud al orbe:[161] muchas veces te deberán la vida los cuerpos de los -mortales. - -[Ilustración: (32) Ociroe anuncia á su padre Quirón el destino del niño -Esculapio.] - -Se te permitirá volver á dar la vida; pero sabe, que aunque lo harás -una sola vez[162] contra la voluntad de los Dioses, no se te permitirá -otra vez, por el fuego de tu abuelo,[163] que te quitará la vida: -despues de haber sido Dios, quedarás un cuerpo muerto; y el que poco ha -eras cuerpo, volverás á ser Dios, y renovarás dos veces tus hados. Tú -tambien, padre caro, no mortal, sino criado para ser eterno, desearás -poder morir, quando te atormente la sangre de la venenosa serpiente, -introducida por los miembros heridos. Los Dioses te harán de eterno -mortal; y las tres Diosas[164] cortarán el hilo de tu vida.” Aun le -quedaba algo que decir sobre el destino de su padre,[165] quando -suspira de lo profundo de su pecho, y empieza á derramar copiosas -lágrimas diciendo: „El destino se vuelve contra mí; no puedo hablar -mas, y se me impide la articulacion de la lengua. No debian haberme -sido tan apreciables las artes,[166] que me han acarreado la ira de -Dios. ¡Oxalá hubiera ignorado lo futuro! Ya parece que se me quita el -semblante humano; ya me agrada la yerba por comida; ya tengo deseo de -correr por los dilatados campos; ya me convierto en yegua, y en unos -pechos de quienes no degenero.[167] Pero ¿por qué soy mudada toda, -puesto que mi padre es de dos formas?” Al decir esto, se le entendian -ya muy poco sus últimos lamentos, y se confundiéron sus palabras. -No pareció aquel primer sonido de yegua sino del que la imita: á -poco tiempo prorumpe en claros relinchos, y aplica sus brazos á la -yerba.[168] Entónces se juntan los dedos, y la ligera uña liga las -cinco con un eterno casco. Se extiende su rostro y cuello. Se convierte -en cola la mayor parte del prolongado manto; y como los sueltos -cabellos se tendian por el cuello, se convirtiéron en hermosas crines, -y á un mismo tiempo se innovó la voz y semblante, y tomó el nombre de -aquel monstruo. - -[Ilustración: (33) Apolo guarda los ganados de Admeto en los campos de -Mesene.] - - - - -FÁBULA X. - -_APOLO CONDUCE REBAÑOS._ - - -Lloraba Filerio[169] la pérdida de su hija; y en vano imploraba tu -socorro, ¡ó Apolo! porque ni podias inmutar los decretos del poderoso -Júpiter, ni te hallabas entónces presente aunque pudieras: habitabas -en Eli y campos Misenios; aquel era el tiempo en que vestias la piel -pastoril, y en que el báculo de la silvestre oliva servia de peso -á tu mano derecha, y á la izquierda la flauta hecha de siete cañas -desiguales; y quando el amor es tu cuidado, y la zampoña tus delicias, -se dice que se pasáron las vacas por tu descuido á los campos Pilios. -Las ve el hijo de Maya[170] y las oculta con su arte[171] en las -selvas. - - - - -FÁBULA XI. - -_BATO TRANSFORMADO EN PIEDRA DE TOQUE._ - - -Nadie supo de este hurto, sino un viejo conocido en aquel campo con el -nombre de Bato. Guardaba este pastor los bosques y dehesas abundantes -de yerba del rico Neleo, y los rebaños de las excelentes yeguas. -Á este teme Mercurio; y llegándose á él disimuladamente le dice: -„Huésped,[172] quien quiera que seas, si alguno por casualidad busca -estos rebaños, dile que no los has visto, y para que no quedes sin -recompensa, toma en premio una blanca vaca.” Se la da, y luego que el -huésped la recibe, „ve seguro, le responde: primero publicará tu hurto -esta piedra que te muestro.” Marcha el hijo de Júpiter, mas volvió -pronto; y mudando de figura y de voz á un mismo tiempo: „villano, -le dice, ¿has visto ir por este campo unas vacas? dímelo, y no me -ocultes el hurto, que te daré en premio una vaca con su novillo.” El -viejo, luego que vió doble la recompensa, „estarán dice, á la falda de -aquellos montes;” y en efecto, baxo de ellos estaban. - -[Ilustración: (34) Mercurio transforma en piedra de toque al pastor -Bato.] - -Se rió el nieto de Atlante, y le dice: „Pérfido, ¿me vendes á mí -mismo?” y le convirtió en dura peña, que aun ahora se llama la señal, -permaneciendo la antigua infamia en el peñasco, que no la merecia. - - - - -FÁBULA XII. - -_MERCURIO Y HERSE._ - - -Se habia levantado de aquí Mercurio con próspero vuelo, y contemplaba -por la region del ayre los Munichîos campos, la tierra agradable á -Minerva,[173] y las arboledas del cultivado Licéo.[174] En este dia -por casualidad llevaban las vírgenes á los sagrados alcázares de Palas -sobre sus inclinadas cabezas (segun su costumbre) puros sacrificios en -coronados canastillos. Las ve el alado Dios quando salian del templo, -y no sigue su camino, sino que vuela á la redonda sobre aquel sitio. -Así como el rapaz Milano, luego que ve las entrañas de las víctimas, -temiendo á los Ministros del sacrificio miéntras estan presentes, -discurre al rededor, no atreve á retirarse, y halaga su esperanza -batiendo las alas: del mismo modo el ágil Cileno[175] inclina su curso -á los Áticos alcázares, y rodea los mismos ayres. - -[Ilustración: (35) Mercurio, detenido sobre la Ciudad de Atenas, se -enamora de Herse.] - -Quanto el lucero excede en resplandor á las demas estrellas, y quanto -á este la dorada hermana de Febo;[176] tanto aventajaba en hermosura -á las demas doncellas, Herse, que era el honor de la pompa y de sus -hermanas. Sorprehendió su belleza al hijo de Júpiter, y pendiente del -ayre, no se enardeció ménos que la honda Mallorquina quando dispara -la bola; vuela, pero con la agitacion mas se enciende, y halla en las -nubes el fuego que no tenia. Muda de rumbo, y baxa por fin á la tierra: -no quiere usar de disfraces: ¡tanta confianza tenia en su hermosura! -la que acrecienta con el cuidado, aunque era muy perfecta: peyna sus -cabellos, y se compone el velo, para que cayga bien é igual sobre los -dos hombros, y hace que campee la faxa y todo el oro, y la delicada -vara que da y quita el sueño luzca en su diestra, y los talares en sus -hermosas plantas. Tenia tres aposentos la parte interior del palacio -de Cecrope adornados de marfil y concha. Pandrosa, tú habitabas el -de la derecha, el de la izquierda Aglaura, y el del medio Herse. Vió -venir á Mercurio la primera, la qual tenia el izquierdo; y se atrevió á -preguntar á este Dios su nombre, y la causa de su venida. El nieto de -Atlante y Pleyone le responde de este modo: „Yo soy el que rompiendo -los ayres, llevo á todas partes los mandatos de mi padre, que es el -mismo Júpiter. Ni tampoco te ocultaré la causa de mi venida; solo -quiero seas fiel á tu hermana, y te contentes con llamarte tia de mis -hijos. Por Herse he venido; ayuda, te suplico, á un amante.” Mírale -Aglaura con la misma curiosidad con que poco ha habia descubierto los -secretos[177] de la roxa Minerva: le pide por la mediacion que iba á -hacer mucho oro; y en el ínterin le manda salir de su casa. Puso la -vista en ella la guerrera Diosa, é iracunda suspira con tanta fuerza, -que conmueve á un mismo tiempo su pecho y el escudo llamado Egida, -que trae de él pendiente. Se acuerda que esta profanó con impía mano -sus secretos, viendo contra la fe prometida al hijo del habitador de -Lemnos criado sin madre, y que seria ingrata á un Dios y á su hermana, -queriendo enriquecerse con el oro que codiciosamente habia pedido. - -[Ilustración: (36) Palas manda á la Envidia que infunda celos á Aglaura -de su hermana Herse.] - - - - -FÁBULA XIII. - -_LA ENVIDIA SE APODERA DE AGLAURA._ - - -Camina Palas inmediatamente al templo de la Envidia, cubierto de negra -podre,[178] que es una casa oculta en lo mas profundo de una gruta, -donde habita la tristeza y el frio, á quien es desconocido el fuego, y -donde siempre reyna la mayor obscuridad. Luego que llegó á ella esta -muger varonil, temible en la guerra, se paró á sus umbrales (porque -no le era permitido entrar), y llama á las puertas con la punta de -su lanza. Apénas las tocó, quando se abren: ve en su interior á la -Envidia comiendo carne de víboras, único alimento de sus vicios; -aparta su vista horrorizada de este espectáculo; mas ella se levanta -perezosa, y dexando á medio comer los cuerpos de las serpientes, se -dirige á Palas con lentos pasos; y viéndola tan hermosa y con tales -armas, empezó á gemir, é hizo asomar á su semblante la tristeza que -sentia en su interior. Habita en su rostro la palidez; presenta -consumido todo su cuerpo; mira siempre de reojo, y tiene los dientes -ennegrecidos con el sarro; reverdece con la hiel su pecho; la lengua -está inficionada con el veneno. Jamas se rie, sino quando ve el mal -ageno; no puede dormir movida de los vigilantes cuidados; ve con -horror los prósperos sucesos de los hombres, y viéndolos se consume; -de suerte, que á un mismo tiempo daña y es dañada, siendo ella verdugo -de sí misma. Tritonia,[179] aunque la aborrecia, la dixo en pocas -palabras: „Inficiona con tu veneno á una de las hijas de Cecrope, que -así conviene á mis intentos: Aglaura es esta.” Desapareció sin hablar -mas; y clavando su lanza en la tierra la hizo temblar. Ella, mirando -por encima el hombro á la Diosa en su fuga, murmuró secretamente, -pesándole de la prosperidad futura de los sucesos de Minerva: toma -su báculo, compuesto de espinosos nudos, y cubierta de negras nubes, -destruye los floridos campos por qualquiera parte que pasa: abrasa -la yerba, y aniquila los mas altos montes; contamina con su aliento -pueblos, ciudades y casas; y por último, mira la ciudad consagrada á -Palas, floreciente en ingenios, riquezas, y amable paz. Detiene con -dificultad las lágrimas, porque nada ve digno de llanto. Pero luego que -entró en el aposento de la hija de Cecrope,[180] pone en execucion -las órdenes de la Diosa: toca su pecho con envidiosa mano, y llena sus -entrañas de ramosas espinas: le introduce nociva la ponzoña, llena sus -huesos del pestífero veneno, y le esparce por sus pulmones. Y para que -no tarde en probar su dolor, presenta á su imaginacion á la hermana su -feliz casamiento, y al hermoso Dios. Todo se lo propone grande; con -cuyos remordimientos, estimulada la hija de Cecrope, se ve atormentada -ocultamente, y gime noche y dia llena de sobresaltos. Empieza á -consumirse la infeliz, no de otra suerte que se derrite el hielo con -la presencia del Sol ardoroso: se abrasa envidiosa de la felicidad de -Herse, del mismo modo que las espinosas yerbas quando se les aplica -fuego; porque sin levantar llama se queman lentamente. Algunas veces se -deseaba la muerte por no presenciar esto, y otras pretendia descubrirlo -á su padre como si fuera un delito. - - - - -FÁBULA XIV. - -_AGLAURA TRANSFORMADA EN PIEDRA._ - - -En fin, viendo Aglaura á Mercurio acercarse, se sentó al frente de -la puerta para impedirle la entrada; y al comenzar á hablarle con -caricias, súplicas y halagos, „basta, le dice: yo no me he de apartar -de aquí sin que te vayas.” Permanezcamos, dixo el ligero Cileno, baxo -de este comun acuerdo: abrió las cinceladas puertas con su vara; -pero queriendo ella levantarse, no pudo mover aquellas partes de -nuestro cuerpo, que se encorvan estando sentados. Forcejea ella por -levantarse derecha, pero se le endurecen las junturas de las rodillas; -por sus uñas corre el frio, y se ponen pálidas sus venas por la falta -de sangre; y así como el cancer, mal incurable, suele dilatarse -lentamente, y viciar las partes sanas, del mismo modo se apodera poco á -poco de su pecho aquel frio mortal, y le impide los movimientos vitales -y respiracion. - -[Ilustración: (37) Mercurio entra en el aposento de Herse contra la -voluntad de su hermana Aglaura.] - -No hizo esfuerzo para hablar; pero aunque lo hiciera no hubiera podido, -porque ya el cuello era piedra, su boca se habia endurecido, y sentada -parecia una estatua: ni aun la piedra era blanca, porque la habia -inficionado su perverso corazon el veneno de la Envidia. - - - - -FÁBULA XV. - -_EUROPA ROBADA POR UN TORO._ - - -Dexa la tierra, nombrada de Palas,[181] el nieto de Atlante, despues -de haber castigado aquellas palabras y ánimo sacrílego, y batiendo -sus alas, entra por fin en el cielo. Llámale á parte su padre,[182] -y sin confesarle la causa de su amor: „hijo, le dice, fiel ministro -de mis órdenes, no te detengas; y baxando con la ligereza que te es -propia, camina á la provincia de Sidonia, y conduce á la ribera del -mar una torada real, que verás paciendo en los montes.” Dicho esto, -inmediatamente conduxo el ganado á las orillas que se le habian -prescrito, y en las que acostumbraba divertirse la hija del gran Rey -Agenor, acompañada de muchas jóvenes Fenicias. No se concilian bien, -ni pueden de ordinario estar en un mismo sugeto la magestad y el amor. -Aquel padre y rector de los Dioses, cuya diestra está armada de rayos, -y á cuya voluntad se estremece todo, toma la figura de toro, y mezclado -con los novillos, berrea, y se pasea hermoso por la tierna yerba. - -[Ilustración: (38) Júpiter transformado en toro roba á Europa y la -lleva á la Isla de Creta.] - -Su color era tan blanco como la nieve, á la que ni ha manchado el -duro pie, ni derretido el húmedo austro. El cuello sobresale con los -hermosos músculos; cuelga de la garganta la papada: sus cuernos, aunque -pequeños, parecian hechos á torno, y mas lucidos que una pura piedra -preciosa. Ningun ayre amenazador se observaba en su frente, ni sus ojos -eran crueles; la paz habitaba en su semblante. Se admira la hija de -Agenor de su hermosura, y de verle tan pacífico y manso; pero temia al -principio tocarle, aunque le veia tan dócil: mas ya despues se acerca, -y presenta flores á su blanca boca. Se regocija el amante, y esperando -el complemento de su voluptuosidad, besa sus manos: ¡ah! ¡ah! ¡con qué -dificultad difiere sus intentos! Ya se divierte con su amada, y salta -regocijado en la verde yerba: ya se echa de espaldas en la refulgente -arena; y perdiendo poco á poco el miedo, unas veces presenta su pecho -para que lo palpen aquellas manos virginales, otras los cuernos, para -que los entreteja con nuevas guirnaldas. Atrevióse tambien la real -doncella, no sabiendo á quien oprimia, á subir á las espaldas del -toro; y entónces, dexando el Dios poco á poco la tierra y seca ribera, -introduce sus mentidos pies en las aguas. De allí pasa mas adelante, -y lleva la presa por medio de las olas. Se llena ella de temor; y -viéndose robada, vuelve la vista á la playa que habia dexado, asiéndose -con una mano al cuerno, y con la otra á la espalda; y sus vestidos se -arrugan tremolados del viento. - - - - -LIBRO TERCERO. - -_ARGUMENTO._ - - -Agenor manda á Cadmo buscar á su hija; ocupado en buscarla, le sucede -que quita la vida á sus compañeros el dragon de Marte, á quien él mató -despues, y de sus dientes naciéron algunos hombres, con cuya compañía -edificó á Tebas. Tuvo este hombre primeramente la sensible desgracia -de ver despedazado á su nieto Acteon por sus propios perros, lo que le -ocasionó Juno por el aborrecimiento que tenia á Semele; por cuya causa, -acercándose á ella baxo la figura de Beroe, su ama de cria, la aconsejó -simuladamente su muerte. Poco despues, disputando Júpiter y Juno qual -de los dos sexôs participaba mas de las delicias de Vénus, eligiéron -por juez á Tiresias, que habia probado de ámbos. Se vió este privado -de la vista, por haber dado la sentencia contra Juno; pero Júpiter le -dió la ciencia de adivinar. El primero en quien se viéron realizados -sus vaticinios fué en Narciso; pues despues de haber despreciado á -todas las muchachas, y entre éstas á Eco, que por la impaciencia de su -amor se convirtió en voz, se mudó en flor, consumido por el amor de -sí mismo. Sin embargo de esto, Pentéo se reía de este adivino, aunque -le habia pronosticado cosas verdaderas; porque quando se celebraban -las Orgias de Baco, puso en prision á cierto criado que asistia á los -sacrificios de este Dios, despues que supo de él que unos marineros se -habian convertido en peces. Últimamente Pentéo fué despedazado por las -Bacantes, cosa que grangeó á Tiresias una fama inmortal. - -[Ilustración: (39) Agenor manda á Cadmo vaya á buscar á su hermana -Europa robada por Júpiter.] - - - - -FÁBULA PRIMERA. - -_CADMO VA Á BUSCAR Á EUROPA._ - - -Volvióse Júpiter á su antigua figura, deponiendo la forma de toro; y -habiendo arribado á la isla de Creta, se habia dado á conocer á Europa. -Á este tiempo Agenor, padre sensible é inhumano en un mismo hecho, -manda, ignorante del hurto, buscarla á su hijo Cadmo, desterrándole -para siempre del suelo patrio si no le devuelve la hija. Despues de -haber discurrido Cadmo inútilmente por todo el mundo en busca de su -perdida hermana (porque ¿quién será capaz de descubrir los hurtos de -Júpiter?) evitó con un destierro voluntario los efectos de la cólera -de su padre. Prófugo, y en tierra extraña, ruega al oráculo de Apolo -le diga en qué pais podrá fixar su domicilio: „Hallarás, le responde -Febo, en los solitarios campos una becerra, que nunca ha experimentado -el yugo al cuello, ni tirado el arado; sigue sus pasos, y en el pasto -que se pare funda una ciudad, á que llamarás Beocia.” Apénas Cadmo -habia salido de la cueva de Apolo, quando vió una novilla, de nadie -custodiada, y que caminaba á paso lento: ninguna señal de yugo tenia -en su cerviz, y reconociendo á Febo por protector de su viage, la va -siguiendo poco á poco. Habia ya atravesado el rio Céfiso y los campos -de Panopea, quando se para de repente la becerra, y levantando la -cabeza al cielo, llena el ayre de bramidos; pero despues que vió á -Cadmo y sus compañeros venir tras sí, se echó en un prado muy hermoso. -Cadmo da gracias á Apolo por tan feliz presagio, besa la tierra, saluda -á los montes y campos, y queriendo hacer un sacrificio á Júpiter, envia -á sus compañeros á buscar agua de fuente perennal para el efecto. - -[Ilustración: (40) Cadmo da muerte al Dragon que despedazó á sus -Compañeros cerca de la fuente.] - - - - -FÁBULA II. - -_LOS COMPAÑEROS DE CADMO DEVORADOS POR UN DRAGON._ - - -Habia en las inmediaciones de aquel sitio una antigua selva no tocada -del hierro, y en medio de ella una cueva cercada de zarzas y mimbres -muy espesos, cuya entrada formaba un humilde arco de piedra, pero muy -abundante de agua. Habitaba en medio de estas ondas el dragon de Marte, -monstruo horrible, cuya cabeza cubierta de escamas amarillas brillaba -como el oro: centelleaban sus inflamados ojos: su cuerpo parecia estar -hinchado de veneno: tenia en la boca tres órdenes de dientes en extremo -agudos, y tres lenguas, que meneaba con una rapidez increible. - -Entráron los compañeros de Cadmo en aquella triste mansion, y metiéron -las vasijas en el agua: despierta con el ruido el cerúleo dragon, y -sacando la cabeza de la cueva, da grandes y horribles silbidos. Dexan -caer los cántaros de las manos, hiélaseles la sangre, y un temor -repentino ocupa sus yertos miembros. El dragon se torcia y enroscaba -con flexibles nudos, y con los saltos que daba se encorvaba á modo -de un arco, y lanzando al ayre la mitad de su cuerpo, registraba el -bosque por todas partes. Su cuerpo era de tanta magnitud, quanta, -si se echan bien las cuentas, ocupa el dragon que hay entre las dos -Osas.[183] Se arroja sin detenerse sobre los desgraciados Fenicios, que -ó ya se le preparaban á la defensa ó á la fuga, si bien el miedo de -que estaban poseidos no les dexaba hacer ni lo uno ni lo otro: á estos -despedaza á bocados, á aquellos con los golpes de su cola, y á otros -quita la vida empozoñándoles con su veneno, sin que pudiese escapar -ninguno. Poca sombra hacia ya el sol,[184] quando Cadmo, maravillado de -la tardanza de sus compañeros, va á buscarlos siguiendo sus huellas. Se -arma de una piel de leon, lanza y dardo, que eran sus armas ordinarias; -pero lleva consigo su valor, superior á toda arma. Entró en el bosque, -y luego que vió aquel espantoso dragon sobre los cuerpos de sus fieles -compañeros lamiendo su sangre y heridas: „Cadáveres de mis amigos, -les dice, ó yo os he de vengar, ó he de morir aquí con vosotros.” -Apénas dixo esto, quando toma una gran piedra, y la arroja con tanta -impetuosidad sobre el monstruo, que bastára á derribar las murallas y -torres mas fuertes; pero quedó sin herida la serpiente, que defendida -con las escamas, como con una cota de malla, y de la dureza de la -piel, rechazaba con ella los golpes mas fuertes; mas no pudo su dureza -resistir el dardo que le clavó en el espinazo, y que penetró hasta las -entrañas. Embravecido el Dragon con el dolor, retuerce la cerviz sobre -su espalda, mira la herida, muerde de rabia la lanza que tenia clavada, -y se esfuerza á arrancarla; pero solo saca una parte, y el hierro queda -en su cuerpo. La reciente herida aumentaba mas su saña natural; las -venas de su garganta se hinchan con el veneno que corre en abundancia -por ellas; sale de su emponzoñada boca una espuma blanquecina; resuena -la tierra con el ruido de sus escamas, y se inficiona el ayre con el -aliento que exhalaba. Ya se enrosca con mil vueltas y revueltas: ya -extendiéndose se pone mas derecho que una viga; y ya como un rio, -engrosado con los continuos aguaceros, cae con impetuosidad derribando -los árboles que encuentra. Descansa Cadmo por un rato, sostiene sus -ataques con la piel del leon, é impide se le acerque, presentándole -la punta de su lanza. Este movimiento redobla la rabia del monstruo; -emplea en vano sus crueles mordeduras sobre el hierro, y clava su boca -en la punta: inmediatamente empieza á salirle una sangre venenosa que -tiñe la tierra; pero aun era muy ligera la herida, pues retirándose -y revolviéndose de diversos modos, impedia que le penetrase mas la -lanza que tenia clavada en su boca; pero Cadmo, estrechándole cada -vez mas, le sigue con mucho valor, hasta que detenido el monstruo por -una gruesa encina, fué su fuerza tanta, que le cosió la cerviz en el -árbol: encorvóse este, y sintió su tronco ser mil veces azotado con -la punta de la cola. Consideraba el héroe la corpulencia enorme de -la serpiente que acababa de vencer, quando oye una voz, y sin saber -de donde, que le decia: „Hijo de Agenor ¿por qué contemplas así esa -serpiente? Pronto te verán baxo la misma figura.” Quedó espantado por -algun tiempo; pierde el color y voz, y sus cabellos se erizan. Pero su -protectora Palas desciende repentinamente del Olimpo á consolarle, y le -manda sembrar los dientes del dragon, asegurándole que naceria de ellos -un nuevo pueblo. La obedece Cadmo; descubre el surco con el arado, y -esparce en la tierra los dientes, como se le habia mandado, y que eran -semillas de hombres. Algun tiempo despues (parece cosa increible) los -terrones empiezan á moverse, y aparecen primero sobre la tierra puntas -de lanzas, despues almetes adornados de plumas, y seguidamente las -espaldas, los pechos y brazos armados de aquellos nuevos hombres: en -fin, vió crecer insensiblemente esta extraña cosecha de combatientes. -Del mismo modo van saliendo las figuras de una decoracion, que se -desplega en un teatro; pues al principio aparecen las cabezas, despues -el resto del cuerpo, y por último los pies que tocan en tierra. -Espantado Cadmo á la vista de los nuevos enemigos, toma sus armas para -defenderse; pero uno de aquellos nuevamente nacidos, sosiégate le -dice, y no tomes partido en una guerra civil. Al acabar de oirse estas -palabras, atraviesa con una espada á uno de sus hermanos: y él mismo -es herido y muerto por un dardo que otro le tira; pero el que le mató -no le sobrevivió mucho tiempo; perdió luego una vida que acababa de -recibir. Un furor igual empezó entónces á animar toda la tropa, y los -desgraciados hermanos se mataron unos á otros, manchando con su sangre -la tierra que los habia formado: solo cinco de ellos quedáron con vida. -El uno, que decian Equion, dexó las armas por mandado de Palas, y metió -paz entre sus hermanos, prometiéndose una mutua fidelidad; y Cadmo los -tuvo por compañeros en la construccion de la ciudad, que el oráculo de -Apolo le habia mandado fabricar. - -Estaba ya edificada la ciudad de Tebas: tu destierro, Cadmo, era el -orígen de tu felicidad: tenias por suegros á Marte y Vénus: y ademas de -un enlace tan ilustre, tu esposa te habia dado muchos hijos é hijas; -y á tu vista florecian tus nietos, todos muy amadas prendas; pero es -preciso esperar el último dia de la vida del hombre para juzgar de su -felicidad; porque hasta el fin nadie es dichoso. - -[Ilustración: (41) Bañándose Diana con sus Ninfas la ve Acteon á quien -transforma en Ciervo.] - - - - -FÁBULA III. - -_DIANA EN EL BAÑO._ - - -En el mismo seno de la felicidad tu nieto Cadmo, convertido en ciervo, -y devorado por sus propios perros, fué la primera causa de tus -desgracias: mas el motivo de esta triste aventura, si se indaga, se ha -de atribuir al acaso, y no á ningun delito personal; porque ¿qué crímen -puede causar un error? Habia matado muchas fieras en el monte Citeron; -y el sol estaba en medio de su carrera, quando llama á sus compañeros, -que aun corrian por medio del bosque, y les dice: „Nuestras redes y -dardos estan teñidos de la sangre de los muchos animales que hemos -cazado; debemos estar contentos con la caza que tenemos: mañana, quando -la aurora se asome por el oriente, repetirémos nuestro exercicio. Febo -está á igual distancia de oriente y de occidente;[185] sus calores -hienden la tierra; dexad el trabajo; recoged las nudosas redes.” - -Sus compañeros le obedecen, y dexan el trabajo. Habia cerca de allí un -valle con el nombre de Gargafie: lugar poblado de pinos y cipreses, -y consagrado á Diana. Ocultaba en lo interior una cueva sombría y -obscura, que aunque formada por sola la naturaleza, se podia tener -fácilmente por obra del arte. Veíase en ella un nativo arco de rocallas -y piedras pomez, á cuya derecha corria con apacible murmullo una -fuente de agua clara entre las dos orillas cubiertas de yerbas. Á este -agradable arroyo venia á bañarse la Diosa de los bosques quando se -hallaba fatigada del exercicio de la caza. Aquel dia, inmediatamente -que llega allí, da á una de sus Ninfas las flechas, arco y aljaba: otra -la desnuda: dos de ellas la descalzan, miéntras que Crocale, hija del -rio Ismeno, que era la mas diestra, la ataba el cabello, que estaba -destrenzado por su espalda, aunque tambien ella le tenia desatado. -Niféa, Hiale, Ranis, Pseca y Fiale sacaban agua en los vasos, y bañaban -á su Señora. Á este tiempo Acteon, que despues de haber interrumpido -su caza andaba sin cautela por aquel monte, llega guiado por su mala -ventura al lugar en donde se bañaba la Diosa: apénas se acercó á la -fuente, quando las Ninfas, viéndose desnudas á la vista de un hombre, -hinchen de clamores todo el bosque, se hieren sus pechos, y se ponen -á la redonda de Diana para ocultarla; pero sobresalia la cabeza de la -Diosa, que les excedia en la estatura. Qual suelen parecer las nubes -quando el sol las hiere con sus rayos, ó la rosada aurora despues -de ocultarse las estrellas, tal pareció el rostro de Diana al verse -desnuda en presencia de un hombre. Aunque estaba rodeada de sus Ninfas, -no dexó de apartar su vista y ocultar su hermoso rostro. Y así como -hubiera lanzado contra él sus flechas á haberlas tenido, del mismo modo -se sirve de las aguas, y arrojándolas á la cara de Acteon, pronuncia -estas palabras, funesto presagio de su desgracia: „Ahora, si eres -hombre, di que has visto bañarse á Diana; y cerró sus labios.” - - - - -FÁBULA IV. - -_ACTEON TRANSFORMADO EN CIERVO._ - - -En el mismo momento la cabeza de Acteon se cubre de astas de ciervo, su -cuello y orejas se aumentan, sus manos se truecan en pies, los brazos -en piernas largas y delgadas, y todo su cuerpo se cubre de un manchado -pelo. Se llena de pavor; huye este héroe, y tan ligero, que se causa -admiracion á sí mismo. Luego que vió su figura y cuernos en la sombra -de un arroyo, ¡ah, que desgraciado soy! hubiera querido decir; pero le -faltaba ya la voz; y en su defecto los suspiros y lágrimas, que corrian -por agenas mexillas, declaraban toda su pena, porque conservaba aun su -conocimiento: confuso, no sabe qué hacer, si emboscarse en la selva, ó -volverse al palacio de su padre: el pudor le impide aquello; y esto el -temor; y en medio de esta duda le descubren sus perros. - -[Ilustración: (42) Acteon transformado en Ciervo es despedazado por sus -perros.] - -Melampo, excelente perro de Creta, y el Espartano Icnobates, diéron -señales por sus ladridos, que estaban sobre la senda; los demas -los siguiéron con una velocidad, que igualaba á la del viento; -Panfago, Dorcéo, Oribaso, naturales de Arcadia, el valiente Nebrofono, -Teron, tan furioso como Lelape, el ligero Peterelao, Agre, que tenia -una delicada nariz, Hiléo, que poco tiempo ántes habia sido herido con -la dentellada de un jabalí, Nape, hija de un lobo verdadero, Poemenis, -que en otro tiempo guardaba ganados, Harpia con sus dos hijos, Ladon, -excelente perro agalgado de Sicion, Dromas, Canacho, Sticte, Tigre, -Alce, el blanco Leucon, el negro Asboló, Lacon, el mas fuerte, y Aëlo, -el mas ligero de toda la turba, Thoo, Licisce con Ciprio su hermano, -el negro Harpalos, que tenia una señal blanca en la frente, Melanéo, -Lachne con el pelo erizado, Labros y Agriodos, cuyo padre fué traido de -Creta y la madre de Laconia, Hilactor, gran ladrador, con otros muchos -que seria molesto nombrar; y todos, con deseos de coger la presa, le -siguen con ardor, atravesando montes, rocas, y aun lugares inaccesibles -donde no habia ninguna señal de camino. El desgraciado Acteon huye de -sus canes por los mismos parages en que tantas veces habia cazado. ¡Ah! -¡el amo huye de sus criados! Quisiera hablar y decirles: yo soy Acteon; -reconoced vuestro amo; pero su mala suerte ya le habia privado del uso -de las palabras para poderse explicar. Entre tanto resuena el ayre por -todas partes con los ladridos de los perros. Melanchete fué el primero -que le mordió en la espalda, Therodamas le hirió casi en el mismo -sitio, y Oresitrofo en los riñones; estos tres perros, aunque habian -salido los últimos, llegáron primero que los demas, porque atajáron -por las montañas. Despues que le detuviéron, toda la turba se echó -sobre él, y fué tan maltratado, que no quedaba ya en su cuerpo parte -alguna en que pudiesen hacerle nuevas heridas. Acteon gime, y hace -que se escuche una especie de voz ménos articulada á la verdad, que -la de un hombre, pero mas distinta que la de un ciervo. Las cercanas -montañas, donde tantas veces habia cazado, resonaban con sus gritos -y quejas; inclina las rodillas, y como queriendo pedir la vida á sus -compañeros, les mira tristemente, no pudiendo tenderles los brazos: mas -ellos azuzan á los perros contra su amo, que en vano buscan y llaman, -como si estuviese muy distante. Al oirse nombrar, levanta el miserable -la cabeza: ellos sienten amargamente no verle, y que no asista al -espectáculo de la presa: él quisiera ciertamente hallarse ausente: -quisiera asistir al espectáculo; pero no ser él mismo la víctima. -Rodéanle todos sus perros, y aplicando los hocicos despedazáron á su -amo baxo la figura de ciervo; pero no se sació la ira de Diana, aunque -terminó su vida acribillado de innumerables heridas. - - - - -FÁBULA V. - -_JÚPITER Y SEMELE._ - - -Opináron con variedad los Dioses de la accion de Diana: á unos parecia -demasiado cruel: á otros justa y digna de una Diosa severamente casta: -cada uno apoyaba su opinion con buenas razones. Sola Juno ni aprueba ni -vitupera la accion, como que tenia complacencia en qualquiera desgracia -acaecida á la familia de Cadmo. El odio que tenia á Europa, la hacia -aborrecer toda su prosperidad. Una nueva causa de zelos acababa de -aumentar su desesperacion contra esta familia. Viendo, á pesar suyo, -que Semele estaba preñada de su marido, desata su lengua en oprobios: -„¿Qué me aprovecha, dice, reñir tan sin fruto con mi esposo? Á ella -en derechura dirigiré mis tiros; morirá, si es que verdaderamente soy -llamada la gran Juno: si me es propio empuñar el precioso cetro, si soy -Reyna, hermana y muger de Júpiter, á lo ménos sé que soy hermana. ¿Pero -acaso esta belleza se habrá ocupado en una simple galantería, sin haber -deshonrado mi lecho? - -[Ilustración: (43) Júpiter desciende con toda su magestad al palacio de -Semele y su resplandor le incendia.] - -No, hállase preñada, y solo me faltaba este agravio: el estado en -que se halla prueba hasta la evidencia su delito; ella quiere tener -hijos de Júpiter, cosa que á mí sola no ha cabido mas que una vez; -¡tanta es la vanidad de su hermosura! pero esta misma ha de acarrear -su ruina, porque no he de ser hija de Saturno, si el rayo de su amante -no la precipita de cabeza en el Tártaro.” Despues que la Diosa acabó -de hablar, levántase de su trono, y desciende al palacio de Semele -cubierta de una nube, y no salió de ella, sino despues de haberse -dexado ver en la forma de una vieja. Cúbrese la cabeza de canas, -arrúgase la cara, camina con paso vacilante, y habla con voz cascada: -en fin, se transforma en la misma Beroe, nodriza de Semele. Despues que -habláron cosas indiferentes, enderezó Juno de tal modo la conversacion, -que hizo recayese sobre Júpiter, y suspirando: „¡Oxalá, dice, que sea -el mismo Júpiter el que te ama! Pero yo temo lo contrario: ¡quantas -mugeres han sido engañadas por simples mortales que tomaban el nombre -de algun Dios! Pero no basta que él diga que es Júpiter, es menester -que te dé pruebas seguras de su amor, y si es el verdadero, ruégale, -que te reciba en sus brazos como le recibe Juno; y que tome, para -asegurarte, todas las insignias de su grandeza.” Persuadida la hija de -Cadmo por este discurso, cuyas miras no alcanzaba, pidió á Júpiter una -gracia sin decirle qual era. „Puedes pedir, la responde, todo lo que -quieras, segura de que nada te negaré, y para que mas lo creas lo juro -por la Estigia, Dios tan temible para todos los demas, de quienes es el -Soberano.” Alegre Semele con el mal, confiada de su poder, é ignorando -que habia de ser su ruina el obsequio de su amante: „Quando vengas -á verme, le dice, preséntate con la misma magestad que te enlazas -con Juno en calidad de esposo.” Quiso el Dios cerrarla la boca, para -impedirla acabar su demanda; pero la voz precipitada ya habia subido -por los ayres.[186] Suspiró profundamente; pero ya ni podia evitar la -peticion de Semele, ni el desdecirse él del juramento que le habia -hecho. Sube, pues, al cielo lleno de tristeza: junta los nublados, la -lluvia, los truenos, los relámpagos y los rayos, cuyos tiros siempre -son certeros. - -[Ilustración: (44) Júpiter da á luz á Baco. Ino le cría en secreto y lo -confía á las Ninfas de Nisa.] - - - - -FÁBULA VI. - -_NACIMIENTO DE BACO._ - - -Procuró Júpiter quanto pudo enervar la fuerza de los formidables rayos: -no quiso tomar de aquellos con que quitó la vida á Tifon el de cien -manos, por parecerle demasiado terribles: hay otros rayos mas leves, -que fabrican los Cíclopes, y que tienen ménos ardor, ménos fuego, y -ménos actividad; á estos llaman los Dioses rayos de segunda especie. -Toma de estos, y baxa con toda su magestad al palacio de Semele. No -pudo sufrir un mortal cuerpo el aparato acelerado del cielo, y así -es que fué abrasado con los conyugales dones.[187] Estaba preñada -Semele, y Júpiter sacó el imperfecto niño del vientre de su madre; -y, aunque parece cosa increible, le introduxo en su muslo, donde -cumplió el tiempo que le faltaba de su madre:[188] su tia Ino[189] le -recibió secretamente en la primera cuna, y despues le entregó á las -Ninfas Niseidas para que le ocultasen en sus cuevas, y en ellas le -alimentáron con leche. - -Miéntras sucedia esto en la tierra, por el fatal destino que arregla -todos los sucesos, y estaba segura ya la vida del dos veces nacido -Baco,[190] dicen que habiendo bien bebido un dia Júpiter, y dexado los -graves cuidados que le ocupaban, se divertia con Juno, estando ociosa -y de buen humor, y entre otras cosas la dixo: „Yo me inclino á creer -que las mugeres tienen mas placer que los hombres en el comercio del -amor.” Juno le respondió que no era de su opinion; y para determinar -esta contienda, concertáron que la juzgase el sabio y justo Tiresias, -que habia gustado de los placeres del amor baxo los dos sexôs; -porque hallando cierto dia en un bosque dos serpientes que estaban -engendrando, las hirió con su báculo, y al momento (¡cosa admirable!) -fué transformado en muger, y vivió siete años con vida tan penosa. Al -octavo, volviendo á encontrar estas mismas dos serpientes, asimismo -ligadas y juntas, si es tanto el poder de vuestra herida, dixo, que á -quien os hiere dais contrario sexô, os heriré tambien ahora. Apénas -lo habia executado, quando adquiere la primera forma y figura con que -habia nacido. Nombrado este por juez en una causa jocosa, confirma el -parecer de Júpiter. Sentida Juno mas de lo justo, y de lo que la cosa -merecia, castigó al juez, privándole para siempre de la vista; pero -Júpiter por esta pérdida (porque un Dios no puede deshacer lo que otro -ha hecho) le concedió el don de conocer lo futuro, compensando de este -modo el daño que Juno le habia originado. - -Tiresias se habia ya hecho célebre en toda la Beocia por los infalibles -oráculos que daba á los pueblos que iban á consultarle. La cerúlea -Liriope fué la primera que experimentó la certeza de sus respuestas. -Enamorado de ella el rio Céfiso, la encerró un dia en sus ondas; la -forzó, y la hizo madre de un niño tan hermoso, que desde entónces -podia ya ser amado de las Ninfas. Narciso le pusiéron por nombre. -Habiendo ido su madre á consultar á Tiresias sobre el destino de este -niño, le preguntó si llegaria á una edad avanzada: „Sí, la responde el -adivino, con tal que no contemple su hermosura, viéndose á sí mismo.” -La respuesta fué tenida en mucho tiempo por vana; mas el suceso, el -modo con que Narciso perdió la vida, y la singularidad de su pasion, -la hiciéron ser creida. Habia llegado ya á la edad de diez y seis -años, y podia pasar por muchacho y jóven[191] á un mismo tiempo. Muchos -jóvenes, muchas doncellas le solicitáron; pero su hermosura le hizo tan -altanero y orgulloso, que no permitió tocarse ni de unos ni de otros. - -[Ilustración: (45) La Ninfa Eco, procurando divertir á Juno para -engañarla, es convertida en voz.] - - - - -FÁBULA VII. - -_ECO TRANSFORMADA EN VOZ._ - - -Vió á Narciso, obligando á los ciervos á dar en las opuestas redes, -Eco, Ninfa vocinglera, que ni podia callar, quando otro hablaba, ni -hablar la primera. Todavía era cuerpo Eco y no solo voz:[192] aunque -capaz de hablar, no tenia otro uso su voz que el que ahora tiene, y -es repetir las últimas silabas de las palabras. De este modo la habia -castigado Juno, porque quando esta Diosa queria sorprehender á Júpiter -en los montes con alguna de las Ninfas, Eco la detenia con agradables -discursos hasta que estas se retiraban. Conociendo la hija de Saturno -el engaño: „yo haré, dice, que tenga corta potestad esa lengua de que -abusas para engañarme, y el uso de tu voz sea muy limitado.” Siguióse -la execucion á la amenaza; y Eco, desde este tiempo, no podia articular -sino los últimos acentos de las palabras que oía. Luego, pues, vuelvo -á decir, que vió por las inaccesibles selvas á Narciso, y se vió -cautiva de su hermosura, rastrea ocultamente sus pasos, y quanto -mas le sigue, tanto mas se acrecienta la llama en que se abrasa, del -mismo modo que arden las extremidades de las teas untadas con azufre -activo. ¡Ó quantas veces quiso llegarse á él con cariñosas palabras, -manifestarle su amor, y aun rogarle! pero lo repugna su naturaleza, -no la concede empezar, y solo le permite que se disponga á repetir -las últimas palabras que escucha. Separado por ventura el jóven de la -muchedumbre de sus fieles compañeros, ¿quién está aquí? dixo; y _está -aquí_, respondió Eco. Se pasma, y mirando á todas partes, llégate, -clama con el mayor esfuerzo: y ella llama á quien la llama:[193] vuelve -á mirar con mas atencion, y como no se acercaba nadie, ¿por qué huyes -de mí, dice? y oye repetir las mismas palabras. Se para, y engañado -de aquella voz articulada alternativamente: juntémonos aquí, dice, y -como á nada podia responder Eco mas gustosa, _juntémonos_, le responde. -Comprueba con los hechos sus palabras; y saliendo de las selvas con la -ansia de echar los brazos al deseado cuello, huye él impidiendo así -los brazos, diciéndola: apártate de mí, que estoy dispuesto á morir -ántes de reducirme á ser tuyo: nada le responde ella, sino _ser tuya_. -Se oculta vergonzosa entre las selvas, y desde entónces, cubriendo su -ruboroso rostro de hojas, habita solo en las cavernas, conservando sin -embargo su amor, que se aumenta con el sentimiento de verse repudiada. -Los vigilantes cuidados tienen extenuado su cuerpo miserable, la -flaqueza arruga su piel, y toda la sangre de su cuerpo se convierte en -ayre; no quedó de ella otra cosa sino la voz y los huesos; pero solo la -voz se conserva, porque los huesos fuéron trocados en piedras. Desde -este tiempo se esconde entre las selvas; pero no se dexa ver en monte -alguno: todos la oyen, porque solo el sonido vive en ella. - -Se burló Narciso de aquella infeliz, del mismo modo que se habia -burlado de otras Ninfas, ya de los rios, ya de los montes, é igual befa -habia hecho de muchos hombres quando era muchacho. Hubo alguno, que -resentido de los desprecios y arrogancia de este jóven, ¡oxalá, dice, -levantando las manos al cielo, que él ame sin ser correspondido de su -amada! Oyó su justa peticion la Diosa Nemesis.[194] En un apacible -valle habia una fuente, á cuyas aguas, tan claras como la plata, jamas -habian tocado los pastores ni ganados. Ninguna ave, ninguna fiera, -ningun ramo caido de los árboles la habian enturbiado. Estaba revestido -de yerba, á la que conservaba fresca el agua inmediata, y la densidad -de la selva no permitia que el Sol calentara con sus rayos aquel -sitio. - -[Ilustración: (46) Narciso se ve en una Fuente y se enamora de sí -mismo.] - - - - -FÁBULA VIII. - -_NARCISO TRANSFORMADO EN FLOR._ - - -Cansado Narciso de la caza, y fatigado del ardor del Sol, se reclinó -al pie de aquella fuente atraido de la amenidad y hermosura del sitio; -pero intentando aplacar su sed en las cristalinas aguas, le sobreviene -otra de nuevo.[195] Porque transportado, al beber, de la imágen de -una hermosura[196] que veia retratada en ellas, ama una esperanza sin -efecto, teniendo por verdadero cuerpo lo que era una sola ilusion. Su -misma hermosura suspende á Narciso; se queda inmoble, sin alterársele -el semblante, como una estatua hecha de mármol de Paros. Contempla, -tendido, sus dos ojos, que parecian estrellas, sus dedos dignos de -Baco, y sus cabellos merecedores de Apolo, sus impúberes mexillas, -aquel cuello, que parecia de marfil, la delicadeza de su boca, y el -carmin que cubria á su candor extremado. Se admira de quanto en él -es admirable. Asimismo se desea imprudente, y es alabado el mismo -que alaba: quando desea, es de sí propio deseado; y á un mismo tiempo -despide fuego, y se abrasa. ¡Quantas veces besó inútilmente la engañada -fuente! ¡y quantas, lanzando los brazos en el agua, para asirse al -cuello que veia, no se encontraba á sí mismo! No conoce lo que está -viendo; pero con su vista se abrasa, y el error que seduce sus ojos -enciende mas su pasion. ¿Para qué procuras, crédulo,[197] unas fugaces -sombras? En ninguna parte está el ídolo de tu deseo. Retírate de esa -fatal fuente, y perderás lo que amas. Lo que ves, es solo una sombra -que reflexa en el agua. Nada tiene suyo, tú llevas, y en tí permanece -todo su encanto; y se separará contigo, si es que puedes de aquí -separarte. Pero ni la necesidad de comer, ni el cuidado del descanso le -pueden arrancar de allí, ántes tendido en la umbrosa yerba, contempla -aquella falaz figura, sin poder dar satisfaccion á su vista. Sus mismos -ojos causan su ruina, y se incorpora un poco, tendiendo sus brazos -á las selvas inmediatas: „¿Quién, selvas, exclama, ha amado con mas -crueldad? Bien sabeis, y yo sé, que muchos os fiáron sus secretos; -¿pero os acordais en los largos años que teneis, haber visto á un -amante, que como yo se haya consumido? Me lisonjeo con ver el objeto -de mi pasion; pero quando me agrada y le veo no puedo tocarle: ¡qué -error tan grande está apoderado de este miserable amante! y para mi -mayor tormento, ni el vasto mar, ni un dilatado camino, ó una ciudad -cercada de murallas, nos separa; la simple superficie del agua prohibe -nuestra union. Él mismo desea enlazarse conmigo, pues quantas veces -dí ósculos á las líquidas aguas, otras tantas quiso besarme. Es tan -corta la distancia que prohibe nuestra union, que puede creerse que -podemos tocarnos; y tú jóven, qualquiera que seas, sal; ¿por qué, -pues, eres el único que me burlas? ¿Adónde huyes quando te llamo? Mi -edad ni mi hermosura no es para que me desprecies: hasta las mismas -Ninfas me amáron. No sé qué esperanza me promete tu amigable semblante. -Quando yo te alargo mis brazos, me correspondes voluntariamente: ries -quando yo me rio: tambien fui testigo de tus lágrimas, quando yo las -derramaba: apruebas las señales de afecto que te hago devolviéndomelas; -y á lo que advierto, por el movimiento mismo de tus delicados labios, -despides palabras que no llegan á mis oidos. Ya conozco que yo soy á -quien amo; no me engaña mi imágen. Me abraso en amor de mí mismo: yo -alimento y sufro esta llama. ¿Qué haré? ¿seré suplicado, ó rogaré? Pero -¿qué pediré? En mí está lo que anhelo. En medio de la abundancia soy -miserable. Oxalá pudiera yo separarme de mi propio cuerpo: quisiera que -estuviese léjos de mi lo que amo; deseo pocas veces visto en un amante. -El dolor ya me debilita las fuerzas; no me queda mucho tiempo de vida, -y voy á morir en la flor de mi edad. Pero no me es sensible la muerte, -puesto que han de terminar con ella todas mis penas; quisiera sí, que -viviese largo tiempo mi amado: mas ¡ay! que ahora morirémos en un alma -con unos mismos deseos.” Dixo esto, y casi demente vuelve á mirar la -misma imágen: con el llanto enturbia las aguas, y con su turbacion -desapareció aquella hermosura. „¿Adónde huyes? clama, luego que se -habia ocultado: vuelve, y no desampares cruel á un amante: permítaseme -verte, ya que no tocarte, dando de este modo pábulo á un furor -miserable.”[198] Rasga sus vestidos de alto abaxo con la vehemencia del -dolor, y hiere su desnudo pecho con aquellas blancas manos, poniéndole -colorado con los golpes, y con el mismo color que tienen las manzanas, -quando de un lado estan blancas, y del otro rubicundas, ó el que suele -tener la uva en varios racimos quando todavía no ha acabado de madurar: -luego que el infeliz vió así su pecho en el agua ya serenada, no pudo -resistir mas; y así como suele derretirse la roxa cera con lento fuego, -y el rocío de la mañana con el calor del sol, del mismo modo se va ya -consumiendo, extenuado con el amor, y acabándose el ardor que ocultaba -su pecho. Habia perdido ya aquella blancura natural, el vigor y las -fuerzas le faltan, y desaparece aquello que tanto encantaba con ser -visto. Ya no exîste aquel cuerpo, que habia sido otro tiempo el objeto -del amor de Eco, quien, aunque airada y resentida de sus desprecios, -hizo gran sentimiento quando le vió; y quantas veces el miserable -jóven ¡ay! exclamaba, otras tantas le correspondia con las mismas -voces; y tambien hacia resonar movimientos de repercusion, quando -él se golpeaba el pecho con sus manos. La última voz que despidió, -mirando al agua como solia, fué: ¡ay, jóven en vano amado! y las mismas -palabras repitió aquel lugar:[199] y diciendo vale; _vale_ respondió -Eco. Dexó caer su cansada cabeza sobre la verde yerba, y la muerte -cerró aquellos ojos, que admiraban la hermosura de su Señor. Y aun en -la laguna Estigia se contemplaba atentamente, luego que fué recibido -en el Imperio de Pluton. Le lloráron las Nayades[200] sus hermanas, y -le ofreciéron los cabellos que se habian cortado sobre su sepulcro. -Lloráron tambien las Driadas,[201] y Eco corresponde á su llanto. -Disponian ya la hoguera, la leña hecha rajas, y el féretro; pero en -ninguna parte encuentran el cadáver, y en su lugar halláron una flor -roxa, ceñida de unas hojas blancas. - -[Ilustración: (47) Baco llega triunfante á Grecia y resuenan los campos -con el ruido de sus fiestas.] - - - - -FÁBULA IX. - -_LAS FIESTAS DE BACO._ - - -La noticia de este suceso hizo memorable á Tiresias en toda la Acaya, -y fué causa de que cobrase mucha fama. Á pesar de esto le despreció -Pentéo, hijo de Equion, el mayor despreciador de los Dioses, riyéndose -de los pronósticos del viejo, y echándole en cara las tinieblas y -su ceguedad: mas Tiresias, moviendo su cabeza ya llena de canas: -„qué feliz fueras, le dice, si tú tambien te vieses privado de la -vista, y no pudieses ver las fiestas de Baco. Llegará, pues, el -dia (y sé que no está muy léjos) que anuncio, y en que un nuevo -Baco,[202] hijo de Semele, se presentará aquí; y si no le honrares -en los templos, te verás destrozado en mil parages, y contaminarás -con tu sangre á las selvas, á tu madre y sus hermanas.[203] Vendrá; -no le honrarás, y sentirás que haya yo visto tanto, sin embargo de -estar cercado de tinieblas.” El hijo de Equion impide al buen viejo -proseguir su discurso. Él corresponde á sus palabras, y tienen efecto -los pronósticos del agorero. Preséntase Baco, y los campos resuenan -con los alegres aullidos.[204] Corre la turba, y las madres y nueras -mezcladas entre los varones, corren á unas fiestas desacostumbradas. -„¿Qué furor, hijos de serpiente, descendientes de Marte, qué furor, -dixo Pentéo, os hace dar en tantas locuras? ¿Qué? ¿tanto poder tienen -los metales tocados con el metal? ¿Tanto la trompeta de cuerno corvo? -¿Tanto las artes mágicas? ¿Qué? ¿á quienes no ha intimidado la belígera -espada, ni la trompeta, ni los esquadrones con relumbrantes armas -puedan conmover unas voces afeminadas, el furor causado por el vino, -una tropa de hombres llenos de torpeza, y unos inútiles tambores? Me -admiraré de vosotros, ancianos, que venidos por largos mares desde -Tiro fundasteis aquí vuestra ciudad, y colocasteis vuestros prófugos -Dioses en esta tierra, al veros ahora dexaros sorprehender sin entrar -en batalla.[205] ¡Ó de vosotros, jóvenes, á cuya edad mas robusta y -próxîma á la mia convenia mas tomar las armas que los Tirsos,[206] -cubrirse del morrion, y no de hojas! Recordad, por vida vuestra, qual -es vuestra prosapia. Revestíos del aliento de aquella serpiente, que -sola quitó á tantos hombres la vida.[207] Ella murió defendiendo su -fuente y lago. Triunfad vosotros por vuestra fama: ella quitó la vida -á unos hombres esforzados: venced vosotros á unos hombres entregados -á la molicie. Conservad el honor que habeis adquirido de vuestros -padres; y si los hados decretan el exterminio de Tebas, ¡no os tuviera -mas cuenta que arruinasen nuestras murallas las militares máquinas y -hombres aguerridos, y resonase el fuego y hierro por todas partes! -pereceríamos infelices sin delito, y nuestra suerte seria digna de -lástima, pero no de ocultarse: y podrian correr en tal caso nuestras -lágrimas sin vergüenza. ¡Y que ahora se apodere de Tebas un jóven sin -armas, que no se precia de guerras, ni de dardos, ni del manejo de -caballos, sin otras insignias que el pelo rociado de mirra, coronas -afeminadas, la púrpura y el oro entretexido en sus vestidos de varios -colores! Pero yo le obligaré al instante, con tal que vosotros no -estorbeis mis designios, á confesar qual es su verdadero padre, y -por que ha instituido estas fiestas. ¿No tuvo bastante ánimo Acrisio -para despreciar á una Deidad vana, y cerrarle la entrada en Argos? -¿y podrá aterrar un extrangero á Pentéo y á todos los Tebanos? Id -próntos, dice á sus criados, id y traed atado á este Capitan; no -os detengais.” Reprehéndenle su abuelo Cadmo, Atamante, y la demas -multitud de los suyos; y en vano trabajan por detenerle. Se endurece -mas con los consejos; se irrita y crece su rabia represada, y los -esfuerzos de los ancianos eran mas perjudiciales: así como corre con -mas suavidad y moderado estrépito un rio que no encuentra impedimento; -pero si le sirven de embarazo en algun sitio las maderas ó las piedras -amontonadas le irrita y ensoberbece mas este obstáculo, llenándole de -espuma y ardor. Vuelven descalabrados sus criados; y preguntándoles si -habian visto á Baco: no le hemos visto, dixéron; pero hemos preso á un -Tirreno, que es su compañero y fámulo, y ha celebrado en otro tiempo -los sacrificios de este Dios, presentándosele maniatado; y luego que le -miró Pentéo con aquellos ojos iracundos, aunque difiere con repugnancia -el tiempo del castigo: „Tú que has de morir pronto, le dice, y servir á -otros de escarmiento con tu muerte, dime tu nombre, el de tus padres -y tu patria, y la causa por qué freqüentas estos nuevos sacrificios.” -Él, sin temor alguno, „mi nombre es Acetes, le responde, Meonia mi -patria, y mis padres de humilde descendencia. No me dexó mi padre -campos que cultivasen los robustos bueyes, ni ganado mayor ni menor. -Fué tambien pobre, y pasó su vida pescando: esta era la industria que -le mantenia; y enseñándome este oficio, recibe, me dixo, las riquezas -que tengo, mi sucesor y heredero; y no me dexó al morir mas patrimonio -que las aguas: esto solo puedo llamar herencia de mi padre. Yo luego, -no contentándome con ser pescador entre peñascos, aprendí á gobernar -la nave con mi diestra, y observé con mis ojos la lluviosa estrella de -la Cabra Olenia,[208] á Taigete,[209] las Hiadas,[210] y Arctos,[211] -las moradas[212] de los vientos, y los puertos acomodados para las -naves. Caminando á Delos, fui llevado por casualidad á las costas -de la isla de Naxos; y tendiendo los remos me acerqué á la playa, -y con toda felicidad salté en tierra. Pasada ya la noche, empezó á -rayar la aurora; me levanto, y exhorto á mis compañeros á que vayan -á buscar agua dulce, enseñándoles el camino que guia á las fuentes: -yo mismo exâmino desde una altura los vientos que soplaban: llamo á -mis compañeros, y me vuelvo á la nave. Aquí estamos, dice Ofeltes, -el primero de ellos: y como si hubiera conseguido una presa en aquel -despoblado, trae un jóven tan hermoso como una doncella. Parecia que -él titubeaba, como quien está poseido del vino y del sueño, y que con -dificultad podia seguirlos. Observo su compostura, semblante y pasos, -y no veia cosa que pudiese considerarse mortal: lo conocí, y dixe á -mis compañeros: No sé qué Deidad habite en este cuerpo; pero en la -realidad él es un Dios: y tú, quien quiera que seas, favorece y protege -nuestros desvelos, otorgando primero á estos[213] el perdon. Dexa de -rogar por nosotros, le dice Dictis, hombre el mas ligero de ellos para -subir á las antenas, y para dexarse caer asido de un cable: lo mismo -dicen Libio, y el roxo Melanto, que gobernaba la proa. Esto aprueban -Alcimedon, y el incitador de los ánimos Epopéo, quien gobernaba y -arreglaba con su voz á los remeros. Esto en fin aprueban todos. Tal -era la codicia que producia aquella presa. No permitiré, les dixe -entónces, que esta nave sea violada con un peso sagrado; tengo aquí -mucho derecho: en la misma entrada de la nave me pongo á impedirlo. Se -llena de furor Licabas, el mas atrevido de todos, quien, desterrado -de la ciudad de Tusco, pagaba con el destierro el castigo que merecia -por un homicidio cruel. Este, al ver mi resistencia, rompe con fuerte -golpe mi garganta, y me hubiera precipitado al mar á no haberme asido, -aunque sin sentido, á una cuerda. Aprueba el hecho la multitud impía: -entónces, pues, Baco (el Dios Baco era efectivamente) como quien -despierta del sueño con la gritería, y despues de una embriaguez vuelve -á recobrar sus sentidos: ¿Qué haceis? les dice: ¿qué gritería es esta? -¿con qué socorro me he hallado aquí, marineros? ¿adonde intentais -llevarme? Depon el miedo, responde el que dirigia la proa, y di á qué -puerto quieres arribar, que yo te pondré en la tierra á que te dirijas. -Llevadme á Naxos, dixo Baco: ella es mi patria, y allí tendreis una -tierra favorable. Juran aquellos embusteros por el mar y todos los -Dioses hacerlo así, y me encargan dirija las velas de la pintada nave. -Estaba á la derecha Naxos, y hácia esta parte en efecto me dirigia: -¿qué haces insensato? ¿qué locura te agita? me dixo Ofeltes y todos -los demas: unos me dicen por señas que camine á la izquierda, otros -me significan al oido sus deseos. Me llené de pasmo, y no queriendo -ser instrumento de una traycion y un delito; tome el que quiera, dixe, -la direccion de la nave. Todos me reprehenden: la multitud murmura; y -Etalion, ¿te parece, me dixo, que en tí solo se cifra nuestro remedio? -Sube, ocupa mi oficio, y dexando á Naxos, camina á un pais contrario. - -[Ilustración: (48) Penteo despedazado por su madre y demas Bacantes.] - - - - -FÁBULA X. - -_PENTÉO DESPEDAZADO POR SU MADRE._ - - -Entónces pues, el Dios, encubierta su magestad, como si en efecto -acabase de conocer el engaño, tiende la vista al mar desde la corva -popa, y aparentando llorar: Marineros, les dice, no me habeis prometido -estas riberas: no es esta la tierra á que os pedí me conduxéseis: -¿qué os he hecho yo para merecer este castigo? ¿qué gloria adquiris -con engañar unos hombres á un jóven, y muchos á uno? Hacia ya tiempo -que lloraba: la multitud impía se rie de las lágrimas, y surca las -aguas moviendo ligeramente los remos. Por él mismo juro (porque no -hay otro mas favorable) que digo la verdad, aunque parezca superior á -todo encarecimiento. Se paró en el mar la nave del mismo modo que si -estuviera en tierra. Ellos, llenos de admiracion, usan de los remos -con doble fuerza, despliegan las velas, é intentan navegar á vela y -remo. Hacen estorbo las hojas de yedra[214] á los remos, enroscándose -en ellos con retorcidas vueltas, llenando las velas de sus pesados -racimos. Baco, rodeada su frente de una guirnalda de racimos, blandea -su asta[215] cubierta de pámpanos: aparecen á su lado tigres, espectros -vanos de linces pintados, y los crueles cuerpos de panteras. Arrójanse -al mar aquellos hombres, ó ya poseidos de locura, ó de temor: Medon -empieza á ennegrecerse el primero de todos, y á doblegarse su espalda, -despues de habérsele disminuido el cuerpo. ¿En qué monstruo, dice á -este Licabas, te conviertes? Mas quando hablaba, su boca se le habia -agrandado, su nariz aplanado, y una dura escama cubria su piel. Libis, -queriendo agitar los remos que se le oponian, vió que sus manos se le -achicaban en poco tiempo; y que poco despues no se podian llamar manos -sino aletas. Otro, deseando asir sus brazos á las torcidas cuerdas, se -halló sin ellos, y encorvándose, saltó al mar, truncado el cuerpo.[216] -La cola tiene la figura de una hoz, como demuestran los cuernos de la -luna en su creciente. Saltan por todas partes; esparcen agua como si -fuera un rocío. Vuelven á salir otra vez, y de allí á poco vuelven á -zabullirse: retozan juntos á manera de una multitud de hombres, tienden -sus juguetones cuerpos, y arrojan el agua por las corvas narices. Solo -yo restaba de veinte que llevaba la nave; pero pavoroso y helado en -un cuerpo lleno de temor: el Dios me alienta, aunque con dificultad, -diciéndome: Desecha de tu corazon el miedo, y sigue tu derrota á -Dia.[217] Luego que llegué allí me hizo sacerdote de sus sacrificios, y -ahora me ocupo en las ceremonias de Baco.” - -„He atendido, dice Pentéo, á tu dilatada historia, para que con esta -dilacion pudiese disminuir sus fuerzas mi ira. Criados, arrebatad á -este hombre prontamente, y despues de atormentar cruelmente su cuerpo, -enviadle con la muerte á la laguna Estigia.” El Tirreno Acetes, -arrebatado inmediatamente, es encerrado en fuertes prisiones; é ínterin -se preparan los crueles instrumentos de la muerte, segun se habia -mandado, el acero y fuego, se cuenta que naturalmente se abriéron las -puertas, y las cadenas cayéron de los brazos sin quitarlas ninguno. -Pero obstinado Equionéo,[218] no manda ya ir á sus criados, sino que -él va en persona adonde el Citeron,[219] preparado para celebrar las -fiestas de Baco, resonaba con los cánticos y voces de las Bacantes. Al -modo que relincha el brioso caballo, y desea entrar en la batalla, -quando la belicosa trompeta da la señal con el metal sonoro,[220] de -la misma manera el ayre, herido con los resonantes alaridos de las -Menades,[221] conmovió á Pentéo, y volvió á encenderse su ira luego que -oyó la gritería. - -Casi en medio del monte hay un lugar sin árbol alguno, cuyas -extremidades estan rodeadas de selvas, y que puede mirarse por todas -partes. Su madre le vió la primera mirar con profanos ojos los -sacrificios: ella fué la primera que se movió contra él corriendo -precipitadamente: la primera que hirió á Pentéo disparándole el tirso: -ella clama, venid mis dos hermanas, yo tengo de herir aquel soberbio -jabalí, que vaga en nuestros campos; toda la turba corre enfurecida -contra uno solo, todas se reunen, y todas le siguen ya tímido, ya -articulando palabras ménos vehementes, ya condenándose á sí mismo, y ya -confesando haber pecado. Sin embargo, herido clama: Tia mia Autonoe, -ampárame, muevan tu corazon las sombras de Acteon: ella no conoce quien -es Acteon, y arranca la mano derecha del que la suplicaba: Ino arrebató -la otra; y queriendo extender los brazos á su madre, no tenia brazos -el infeliz que alargar; pero mostrándole el cuerpo truncado, divididos -los miembros: mira, madre, le dice; mas Agave aulla como un lobo al -mirar aquel espectro, impelió el cuello, y tremoló sus cabellos por -el ayre; y asiendo con sus ensangrentadas manos la cabeza arrancada: -¡vitor compañeras! clama: esta victoria es obra de mis manos. No -arrebata tan pronto el viento las hojas heridas del frio del otoño, y -que apénas pueden sostenerse en el árbol, como dividiéron los miembros -de Pentéo aquellas sacrílegas manos. Instruidas con este exemplo -las Isménides,[222] celebran con freqüencia los nuevos sacrificios, -tributan incienso, y adoran las sagradas aras. - - - - -NOTAS - - -[1] Madre de todas las cosas. - -[2] Titan, el Sol: por antonomasia pone el nombre patronímico por el -propio, pues el Sol fué hijo de Titan. - -[3] Febe, la Luna; como si dixera pura. - -[4] La Luna parece como que se renueva todos los meses, y los primeros -dias aparece con cuernos. - -[5] Es constante que la tierra está circundada de ayres, en cuyo medio -se sostiene en su propio peso. - -[6] Anfitrite, el Océano; pues fué hija suya. - -[7] Los mares del Mediterráneo, que parecen brazos del Océano. - -[8] Esto es, ó en aquella masa, ó en cada parte de uno de los elementos. - -[9] Ó la Naturaleza tenida tambien por Dios, pues por Naturaleza, segun -Séneca, se entiende aquella porcion de divinidad que exîste en todos -los seres. - -[10] Ayre mas puro, ó que está en la superior region; á diferencia del -que está mas cercano á la tierra, que es mas denso. - -[11] No sabe si llamarle Dios ó Naturaleza, pues el Poeta sigue á -Platon y los Estoycos que creen que el mundo tuvo principio, y fué -formado por un ser superior, á quien llamáron ya Dios, ya Jove, ya -Naturaleza, y ya Hado &c. - -[12] De árboles. Sinédoque, la parte por el todo. - -[13] Los antiguos eran de opinion que no podia habitarse la zona -tórrida; pero hoy es punto decidido por todos los Físicos el sistema -contrario, y está apoyado en el testimonio de los mejores viageros. - -[14] Las nubes y nieblas se forman de los vapores del agua y la tierra: -diestramente hace distincion Ovidio entre nieblas y nubes; pues las -nieblas son unos vapores densos muy poco elevados sobre la tierra ó -agua: mas las nubes son un vapor húmedo, que se remonta bastante sobre -la tierra. Los vientos son ímpetus del ayre: por naturaleza son frios, -aunque el austro ó mediodia parezca cálido, por pasar por la zona -tórrida. - -[15] Arruinarian al mundo los vientos, si no les hubiera destinado el -Criador del mundo su region propia á cada uno. - -[16] Contrapuesta al Septentrion ó Norte es la plaga meridional. - -[17] Sigue la opinion de que los Dioses y estrellas eran animales. - -[18] Todo animal irracional. Sinéd. Lo particular por lo general. - -[19] Porque mudó el caos en la disposicion que ahora tiene. - -[20] Hijo de Japeto; es cierto que si estos eran hombres, no pudiéron -hacer el primer hombre; pero no hay que extrañar nada, haciéndose cargo -de que es fábula. - -[21] Quiere decir con esta perífrasis, que los hombres no habian hecho -nave alguna. - -[22] Júpiter, hijo de Saturno y Opis, nacido de un parto con Juno, -se crió en el monte Ida de Creta con la leche de la cabra Amaltea; -restituyó en el trono á su padre Saturno, á quien Titan habia arrojado -del cielo. Sabiendo luego Saturno que Júpiter era el destinado para -mandar el universo, le persiguió, y quiso quitarle la vida; mas él -echó á su padre del cielo, le condenó al infierno, y se quedó con el -gobierno del universo. Se llama Júpiter de _juvando_, porque fué el -ayudador de los hombres. - -[23] Ceres fué la primera que inventó é hizo conocer á los hombres el -trigo. - -[24] Del hierro, que es el peor metal. - -[25] Las piedras preciosas y metales. - -[26] En sus profundidades. - -[27] Se hacen de hierro armas para matarse los hombres unos á otros. -_Meton._ - -[28] ¡Á quantas maldades se arrojan los hombres por el oro! - - _Quid non mortalia pectora cogis auri sacra fames?_ - Virg. Æneid. 2. - - -[29] Con el hierro y el oro, la victoria se decide comunmente á favor -de los poderosos. - -[30] Anima á la guerra por la _metáfora_, llamándola sanguinaria, por -el efecto que causa. _Meton._ - -[31] La Justicia, que se dice fué hija de Astreo. - -[32] Los Gigantes eran unos hombres de una estatura formidable, hijos -de la tierra, pero sin padre, quienes tenian los pies de serpiente, y -cien manos cada uno. - -[33] Licaon, hijo de Pelasgo, Rey de Arcadia, quitaba la vida á los que -hospedaba en su casa, y luego les daba á comer en los convites. - -[34] Describe el círculo _lacteo_, dicho así _à lacte_ por su blancura. - -[35] Juramento inviolable á los Dioses. - -[36] Héroes que se señaláron por alguna hazaña particular, mayores que -los hombres, y menores que los Dioses. - -[37] En la disposicion del Hado: este, segun los Estoycos, es una -encadenada serie de todas las cosas, por la que se gobierna el universo. - -[38] Los Cíclopes hacian los rayos de Júpiter: eran criados de Vulcano, -hijos de Neptuno y de Anfitrite; llamábanles así, porque no tenian mas -que un ojo en medio de la frente. - -[39] Tenido por Rey de los vientos. - -[40] El arco que aparece en el cielo, vestido de tantos colores, -causado de los reflexos del sol y de la luna. Este fué tenido por la -Diosa mensagera de Juno, segun unos, y de Júpiter, segun otros. - -[41] Las fuentes, que parecen ser las casas de los rios. - -[42] Becerros marinos. - -[43] Topografía. Describe el monte Parnaso, en cuya cumbre se salváron -Deucalion y Pirra, los únicos que no perecieron en el diluvio. - -[44] Llámanse Corycidas de una cueva que habia en aquel monte, dicha -Coryco. - -[45] Apolo, Baco y las Musas, á quienes estaba consagrado este monte. - -[46] Hijo de Neptuno, y clarinero suyo: dicen que su cuerpo estaba -cubierto de conchas congénitas con él en lugar de escamas, y por honor. - -[47] Rio que nace del Parnaso. - -[48] Los antiguos se lavaban ántes de entrar en el templo. - -[49] Temis, hija del cielo y la tierra: creian era su oficio aconsejar -á los hombres hiciesen aquello que fuese razon, justo y lícito. - -[50] Las piedras. - -[51] Hijo de Júpiter y Latona: mató á la Serpiente Piton, que se dice -habia sido enviada por Juno, para que persiguiese á Latona. - -[52] Apolo, llamado Delio, de la isla de Delos, en que nació. - -[53] Cupido, el amor. - -[54] Una yugada de tierra se dice lo que puede arar un par de bueyes en -un dia. - -[55] El himeneo: _Metonimia_, el signo por la cosa significada: -se acostumbraba á que las esposas fuesen á casa de sus maridos, -precediéndolas las cinco hachas encendidas, que llaman teas. - -[56] Sus carnes. - -[57] Se convierte en laurel, árbol hermoso. - -[58] Los palacios de los Emperadores tenian encima de la puerta una -corona de laurel, en cuyo medio estaba otra de encina. - -[59] El calor del medio dia. - -[60] Hermana de Júpiter, y creida esposa suya. - -[61] Amargas á ella; pero no á los bueyes. - -[62] De grama y yerba. - -[63] Si pudiera hablar. - -[64] Será un toro tu marido, y tus hijos los becerrillos. - -[65] Mercurio, hijo de Júpiter y Maya, tenia el calzado y morrion con -alas, como que era mensagero de los Dioses. El caduceo que llevaba -significa la potestad que tenia para poner paz, pues tenia la tal vara -eficacia para apaciguar qualquiera controversia. - -[66] Su madre Maya era hija de Atlante. - -[67] Ninfas que nacian y morian al mismo tiempo que los árboles. - -[68] Nayades se llamaban las ninfas tutoras de las fuentes. - -[69] Dioses campestres, libidinosos y luxuriosos. - -[70] Diana era una Diosa silvestre, hermosa con extremo, empleada en la -caza, y conservó siempre su virginidad. Teníasela tambien por la Luna. - -[71] Dios silvestre, símbolo de la universal naturaleza. - -[72] Una obscuridad, la muerte. - -[73] Con el nombre de Isis. - -[74] De los Egipcios, que solo se visten de estas telas, Iö, vuelta á -su antigua figura, casó con Osiris, enseñó las letras á los Egipcios, y -el uso del lino, por cuyos motivos la veneráron por Diosa. - -[75] Ninfa, hija del Océano y Tetis. - -[76] Marido de Climene, con quien casó despues de haber tenido á Faeton -de Apolo. - -[77] Pueblos del Oriente, llamados así del rio Indo. - -[78] Vulcano, llamado Mulciber de ablandar el hierro, habia esculpido -en la puerta del palacio del Sol los quatro elementos con todos sus -animales. - -[79] Triton, como ya se ha dicho, clarinero de Neptuno. - -[80] Proteo vestia tantas formas, que no se le podia conocer. - -[81] Egeon, un Gigante, hijo de la tierra y el mar, que se dice tenia -cien brazos. - -[82] Doris, muger de Nereo, de quien tuvo una multitud de hijas, que -llamáron Nereydas. - -[83] Dice que el círculo Zodiaco estaba tambien grabado con sus doce -signos, que se llaman: Aries, Tauro, Géminis, Cancer, Leon, Virgo, -Libra, Escorpion, Sagitario, Capricornio, Aquario y Piscis. - -[84] La Estigia, por quien temian jurar los Dioses. - -[85] El carro del Sol es incorruptible. - -[86] Sigue la opinion del vulgo, que cree que el Sol y sus caballos -descansan de noche. - -[87] Muger del Océano. - -[88] Cree el vulgo que el Sol se oculta en el Océano; pero no es así. - -[89] Las estrellas fixas, que dan vuelta juntamente con el cielo. - -[90] Polos son los dos extremos puntos de la esfera, á cuyo rededor da -vuelta el cielo. - -[91] Es una línea que atraviesa por el centro de polo á polo. - -[92] El Sagitario. - -[93] La antigüedad consagraba á la Aurora las rosas. - -[94] Sigue tambien al vulgo, que cree se retiran las estrellas al rayar -el dia: las estrellas son fixas; pero dexan de brillar luego que viene -la Aurora. - -[95] Consagrado á Vénus. - -[96] Se dice que las horas cuidan de los caballos del Sol, porque -parece que ellas nacen de su curso, ó por mejor decir, se regulan y -distinguen. - -[97] Que se llaman cíngulos ó zonas. El cielo está dividido en -cinco círculos de igual distancia unos de otros, á saber: Árctico, -Antárctico, Trópico de Cancro, Trópico de Capricornio y el Equador. - -[98] El Zodiaco, llamado obliquo, porque corta al Equador, y llega así -al Cancro y Capricornio. - -[99] Al polo Árctico, donde yace la tortuosa serpiente muerta por -Hércules, y colocada por Juno entre las estrellas. - -[100] Al Antárctico, donde está el ara de los Dioses. Los Poetas -fingen que esta ara fué en la que hiciéron los Gigantes sacrificios -y la conjuracion para la guerra contra los Dioses, y que estos la -trasladáron al cielo. - -[101] En el Occidente. - -[102] Viento solano, que nace del Oriente. - -[103] El carro de las siete estrellas, que está al Septentrion, no -tienen ocaso, y por esa razon dicen no entráron en el mar. - -[104] El Árctico, como queda dicho. - -[105] Fingen que Bóotes guiaba el carro de los Triones, y este andaba -lentamente. - -[106] La mucha luz ofusca la vista. - -[107] Uno de los doce signos del Zodiaco. - -[108] Con los brazos forma el signo de Libra, y con la cola el -Escorpion. - -[109] En este monte fué despedazado Orfeo por las Bacantes furiosas; y -como este era hijo de Oeagro, tomó despues el nombre. - -[110] Siempre está despidiendo fuego. - -[111] Rio de Troya, que ardió una vez con el fuego de Vulcano contra -Aquiles á ruego de Vénus. - -[112] Celebérrimo rio del Asia. - -[113] Rio de las Indias bien conocido. - -[114] Rio de España, que lleva las arenas de oro. - -[115] Se ignoró su nacimiento: mas ahora se sabe le tiene en la Etiopia. - -[116] Dos rios de Tracia, que desaguan en el mar Egeo. - -[117] De Italia. - -[118] Á sus moradores, que eran los Romanos, pues este rio pasaba por -medio de Roma. Sinécdoque, el continente por el contenido. - -[119] Islas del mar Egeo. - -[120] Animales marinos que mugen como bueyes. - -[121] Neptuno, hermano de la Tierra. - -[122] Fingen que este Gigante sostenia en sus hombros el cielo: dió á -esto motivo el haber sido el primero que dió principio á la Astronomía. - -[123] Faeton. - -[124] Vino á caer en el Erídano ó Po, rio de Italia, region muy -distante de la Etiopia su patria. - -[125] Las Ninfas de Italia. - -[126] Por el efecto que causa. _Meton._ - -[127] Madre de Faeton, como queda dicho. - -[128] Hermanas de Faeton, hijas del Sol: eran tres llamadas Faetusa, -Lampecia y Feba, ó Lampetusa. - -[129] Habian pasado quatro meses. Perífrasis. - -[130] Estos fuéron álamos blancos. Como las hermanas de Faeton tuviesen -tanta pena por su pérdida, y derramasen tantas lágrimas, condolidos los -Dioses, las transformáron en estos árboles, y les concediéron que las -gotas que destilasen, cayendo en el agua, se endureciesen con el sol, y -quedase el ámbar. - -[131] Ámbar es un betun amarillo, congelado y transparente. Las Señoras -estilan mucho sus cuentecitas. - -[132] Su capital Génova. - -[133] El cisne es muy cálido por su naturaleza. - -[134] Los estragos que padeciéron con el fuego. - -[135] Se decia que habia nacido en ella; aunque comunmente se cree que -nació en Creta. - -[136] Calixto: lo mismo que si dixera Arcadia, porque Nonacris, de -donde era, es una ciudad y monte de Arcadia. - -[137] Monte de Arcadia. - -[138] Diana, adorada en las encrucixadas de tres caminos. - -[139] Juno. - -[140] Habian ya pasado nueve meses. _Paráfrasis_. - -[141] El Sol. - -[142] Calixto. - -[143] El parricidio que hubiera cometido Arcas. - -[144] El polo Árctico: este y el Antárctico son los círculos últimos y -mas pequeños de todos. - -[145] Ironía llena de indignacion. - -[146] Convirtiéndola en osa. - -[147] Iö: optacion irónica. - -[148] Apolo. - -[149] Se llama de dos formas, porque el medio cuerpo era de serpiente; -sus hijas se llamaban Pandrosa, Herse y Aglaura. - -[150] La lechuza, que como solo ve de noche, esta consagrada á Palas, -porque esta Diosa observa y determina con el silencio de la noche. - -[151] Palas. - -[152] Nictimene, hija de Nictéo, Rey de Lesbos, prendada de su padre, -fué incestuosa con él, y convertida en lechuza. - -[153] Ischîs, natural de Hemonia. - -[154] Arco y saetas. - -[155] Coronis. - -[156] El infante y ella. - -[157] Esculapio. - -[158] Quiron era un Centauro, que tenia la mitad de hombre, y la mitad -de caballo. - -[159] Era hija de Quiron y de una Ninfa llamada Caricla, hija del rio -Caico: se llamó Ociroe, que quiere decir corriente veloz. - -[160] El discípulo de Quiron, de que aquí se habla, se llamó despues -Esculapio. - -[161] Fué un Médico excelente, y tan grande, que se dice resucitó á -Hipólito. - -[162] Quando resucitó á Hipólito. - -[163] Le quitó la vida Júpiter con un rayo. - -[164] Las tres parcas Cloto, Laquesis y Atropos. - -[165] Que seria trasladado al cielo, y constituiria la constelacion del -Sagitario. - -[166] El arte de vaticinar. - -[167] Porque su padre Quiron era de medio cuerpo arriba hombre. - -[168] Quiere decir que las manos se le convirtiéron en los pies de -adelante. - -[169] Quiron, hijo de Saturno y de la Ninfa Filira. - -[170] Mercurio, hijo de Júpiter y Maya, hija de Atlante. - -[171] Modo de robar, porque era muy ladron. - -[172] Se llama tambien huésped á qualquier extrangero. - -[173] La tierra de Atenas. Perífrasis. - -[174] Licéo, pueblo de Ática, donde despues se hizo una gran -Universidad. - -[175] Mercurio, del monte Cileno en que fué educado. - -[176] La Luna. - -[177] Descubriendo á Erictonio, como queda dicho. - -[178] Topografía ó descripcion de la casa de la Envidia. - -[179] Palas, de la laguna Triton. - -[180] Aglaura. - -[181] Atenas, como queda dicho en la Fábula XIII. - -[182] Júpiter. - -[183] Hipérbole. - -[184] Perífrasis: quiere decir, ya era el medio dia. - -[185] Ya es medio dia. Perífrasis. - -[186] Perífrasis: con que indica la prontitud de Semele en pedir la -gracia. - -[187] Murió Semele abrasada. - -[188] Cumplió en el muslo de Júpiter los nueve meses. - -[189] Ino, hija tambien de Cadmo, y hermana de Semele. - -[190] Una del vientre de su madre, y otra del muslo paterno. - -[191] Muchacho por su hermosura, jóven por su corpulencia. - -[192] Como ahora. - -[193] Ven, repite. - -[194] Nemesis, Diosa contra los soberbios y vanos. - -[195] El amor de sí mismo, que el Poeta compara con la sed. - -[196] Su misma figura, que estaba retratada en las aguas. - -[197] El Poeta, movido de compasion, dirige su razonamiento á Narciso -por la figura apóstrofe. - -[198] Por el afecto: _meton._: pues hacia infeliz á Narciso. - -[199] Eco que estaba en aquel sitio. _Meton._ El continente por el -contenido. - -[200] Ninfas de las fuentes y rios. - -[201] Ninfas de los bosques. - -[202] Hay quien puso otros tres. - -[203] Su madre Agave, y sus tias eran Ino y Autonoe. - -[204] Clamores: _Metaf._: llámales aullidos, porque los que celebraban -estas fiestas se llenaban de tanto furor, que parecian sus gritos -aullidos de perros. - -[205] Habla con los compañeros de Cadmo, quienes dexando la patria, -llegáron á la Beocia despues de muchos riesgos. - -[206] Tirsos, eran unas varas adornadas de hojas de parra y yedra, y el -puño figuraba una piña: las usaban los gentiles en los sacrificios de -Baco. - -[207] El Dragon de Marte, que quitó la vida á los compañeros de Cadmo. - -[208] La Cabra Amaltea, que crió á Júpiter, y por esto fué trasladada -al cielo: en su nacimiento y ocaso suelen originarse lluvias. - -[209] Taigete, una de las Pleyadas. - -[210] Estrellas pluviosas colocadas en la frente de Tauro. - -[211] La Osa. - -[212] Los quatro puntos cardinales del mundo, de donde parece soplan -los vientos. - -[213] Á los que le habian conducido como preso. - -[214] Nacidas de repente: yerba consagrada á Baco. - -[215] Su asta: perífrasis de tirso. - -[216] Sin brazos. - -[217] Dia: lo mismo que Naxos. - -[218] Pentéo, hijo de Equion. - -[219] Un monte consagrado á Baco. - -[220] Perífrasis de la trompeta. - -[221] Menades, esto es, las furiosas. Así llamaban á las Bacantes. - -[222] Las Tebanas, llamadas Isménides, del rio Ismeno. - - - - -LISTA DE ESTAMPAS NUMERADAS - - -Estampa 2: Ovidio recibe de su Musa favorita una pluma arrancada de un -ala del Amor. - -Estampa 3: Dios desenvuelve el Chaos, saca de él los Elementos y coloca -cada cosa en su lugar. - -Estampa 4: Prometheo forma al Hombre de Tierra y Agua. - -Estampa 5: La edad de Oro y la de Plata en que reynaron la Inocencia y -la Justicia. - -Estampa 6: La Primavera, Estacion en que lo reproduce todo la -naturaleza. - -Estampa 7: El Estío, estacion risueña, y tan útil como hermosa. - -Estampa 8: El Otoño, Estacion en que triunfa Baco. - -Estampa 9: El Invierno estacion que aunque útil á la Naturaleza la -priva de sus bellezas. - -Estampa 10: La edad de bronce y la de hierro en las que se manifestó la -ferocidad del género humano. - -Estampa 11: Los Gigantes que intentaban escalar el Cielo son destruidos -por el rayo de Júpiter. - -Estampa 12: Júpiter convoca á los Dioses y les propone la destruccion -del Universo. - -Estampa 13: Júpiter castiga á Licaon Rey de Arcadia transformandole en -Lobo. - -Estampa 14: El Diluvio Universal. - -Estampa 15: Neptuno sosiega las olas y manda á Triton que toque su -Concha. - -Estampa 16: Deucalion y Pyrrha vuelven á poblar la tierra siguiendo el -oráculo de Themis. - -Estampa 17: La Serpiente Piton muerta á flechazos por Apolo. - -Estampa 18: Dafne perseguida de Apolo y convertida en laurel por su -padre. - -Estampa 19: Júpiter cubre la Tierra de nubes para gozar de Iö. - -Estampa 20: Júpiter transforma á Iö en Vaca para ocultarla á la -vigilancia de Juno. - -Estampa 21: Siringa, hija del Rio Ladon, perseguida de Pan y convertida -en Caña. - -Estampa 22: Argos guarda de lo adormecido por Mercurio que le corta la -cabeza. - -Estampa 23: Júpiter ruega á Juno mude la suerte de Iö. - -Estampa 24: Faeton sube al Palacio del Sol y pide á su Padre le permita -gobernar por un solo dia su carro. - -Estampa 25: Júpiter hiere á Faeton con un rayo para evitar un incendio -universal. - -Estampa 26: Cerca del Sepulcro de Faeton fueron transformadas sus -hermanas en Álamos y el Rey Cicno en Cisne. - -Estampa 27: Júpiter toma la figura de Diana para hacerse querer de la -Ninfa Calisto. - -Estampa 28: Las Ninfas descubren á Diana la preñez de Calixto. - -Estampa 29: Arcas va á matar á su madre Calixto transformada en Osa por -Juno. - -Estampa 30: Coronis perseguida por Neptuno y convertida en Corneja por -Minerva. - -Estampa 31: Nictimene convertida en Buho por el incesto con su Padre -Nictéo. - -Estampa 32: Ociroe anuncia á su padre Quirón el destino del niño -Esculapio. - -Estampa 33: Apolo guarda los ganados de Admeto en los campos de Mesene. - -Estampa 34: Mercurio transforma en piedra de toque al pastor Bato. - -Estampa 35: Mercurio, detenido sobre la Ciudad de Atenas, se enamora de -Herse. - -Estampa 36: Palas manda á la Envidia que infunda celos á Aglaura de su -hermana Herse. - -Estampa 37: Mercurio entra en el aposento de Herse contra la voluntad -de su hermana Aglaura. - -Estampa 38: Júpiter transformado en toro roba á Europa y la lleva á la -Isla de Creta. - -Estampa 39: Agenor manda á Cadmo vaya á buscar á su hermana Europa -robada por Júpiter. - -Estampa 40: Cadmo da muerte al Dragon que despedazó á sus Compañeros -cerca de la fuente. - -Estampa 41: Bañándose Diana con sus Ninfas la ve Acteon á quien -transforma en Ciervo. - -Estampa 42: Acteon transformado en Ciervo es despedazado por sus perros. - -Estampa 43: Júpiter desciende con toda su magestad al palacio de Semele -y su resplandor le incendia. - -Estampa 44: Júpiter da á luz á Baco. Ino le cría en secreto y lo confía -á las Ninfas de Nisa. - -Estampa 45: La Ninfa Eco, procurando divertir á Juno para engañarla, es -convertida en voz. - -Estampa 46: Narciso se ve en una Fuente y se enamora de sí mismo. - -Estampa 47: Baco llega triunfante á Grecia y resuenan los campos con el -ruido de sus fiestas. - -Estampa 48: Penteo despedazado por su madre y demas Bacantes. - - -*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK METAMORFÓSEOS O TRANSFORMACIONES (1 -DE 4) *** - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the -United States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. - -START: FULL LICENSE - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg-tm License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project -Gutenberg-tm electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the -person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph -1.E.8. - -1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm -electronic works. See paragraph 1.E below. - -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the -Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when -you share it without charge with others. - -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. - -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: - -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work -on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the -phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: - - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and - most other parts of the world at no cost and with almost no - restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it - under the terms of the Project Gutenberg License included with this - eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the - United States, you will have to check the laws of the country where - you are located before using this eBook. - -1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase "Project -Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. - -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg-tm. - -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg-tm License. - -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format -other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg-tm website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain -Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1. - -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works -provided that: - -* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation." - -* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm - works. - -* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - -* You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg-tm works. - -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. - -1.F. - -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. - -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right -of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. - -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. - -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. - -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. - -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any -Defect you cause. - -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm - -Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at -www.gutenberg.org - -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation's website -and official page at www.gutenberg.org/contact - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without -widespread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular -state visit www.gutenberg.org/donate - -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. - -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. - -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate - -Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works - -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of -volunteer support. - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. - -Most people start at our website which has the main PG search -facility: www.gutenberg.org - -This website includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. |
